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domingo, 23 de febrero de 2025

La tijera

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los funcionarios estatales norteamericanos están en el punto de mira de la locura vertical desatada. Esta vez le ha tocado a Elon Musk, la otra cara del dúo gubernamental populista. Se ha tomado en serio el estándar recurrente de los republicanos de que sobra gobierno federal y se ha puesto manos al recorte.

En Independiente en español se recoge su forma de tomarse su función reductora en el artículo firmado por Steve Peoples que lleva por título "Musk da 48 horas a todos los empleados federales para explicar lo que hicieron la semana pasada". Se nos explica allí que

Musk, quien se desempeña como jefe de reducción de costos del presidente Donald Trump, comunicó la extraordinaria solicitud en su red social el sábado.

“De acuerdo con las instrucciones del presidente @realDonaldTrump, todos los empleados federales recibirán en breve un correo electrónico solicitando entender lo que lograron la semana pasada”, publicó Musk en X, que él posee. “No responder se tomará como una renuncia”.*


A las purgas ya en marcha le sigue esta pintoresca demanda de información que puede hacer estragos en la administración norteamericana. Trump y Musk no son conscientes de la importancia real de la administración y su ceguera ideológica puede convertirse en un auténtico colapso general del que Estados Unidos puede tardar décadas en recuperarse.

¿Es un país una "empresa"? Con más precisión: ¿son los Estados Unidos una empresa de Trump y Musk? La estabilidad de la democracia se basa precisamente en su continuidad, en un equilibrio entre lo que se cambia y se conserva. Pero para Trump y Musk cualquier tiempo pasado es un lastre ante su visión mesiánica e innovadora. Como mejor presidente de los Estados Unidos (según sus propias palabras), Trump asume que los anteriores fueron peores y les responsabiliza de todo que es, por supuesto, un lastre.

Los dogmas republicanos, sus eslóganes —como que "el mejor gobierno es el que no existe"— se han convertido en uno unificado, el de la infalibilidad de su actual presidente. Trump no solo condena lo que otros han hecho anteriormente sino que considera que no hay otro futuro más allá de su propia visión. Es algo que solo ha estado previamente en las cabezas de Hitler o Stalin, los grandes dictadores empeñados en enderezar el destino a su conveniencia. Si el futuro no se adapta, peor para el futuro.

La pregunta de Musk a los funcionarios federales estadounidenses es algo más que una broma de mal gusto. Es la confirmación de un prejuicio fundamentalista. La "mejora" es el despido.

Las "tranquilidad" con la que se toman decisiones que afectan a decenas de miles de personas e indirectamente al funcionamiento de todo el país sorprende. Es una especie de frivolidad de multimillonarios acostumbrados a mirar cifras y no personas. Es la versión práctica del "¡You're fired!" que hizo famoso a Trump en su programa de televisión, un frívolo antecedente del que muchos se acordarán ahora.

Nos dice el diario:

Poco después, los empleados federales —incluidos algunos jueces, personal de tribunales y funcionarios de prisiones federales— recibieron un correo electrónico de tres líneas con esta instrucción: “Por favor, responda a este correo electrónico con aproximadamente cinco puntos sobre lo que logró la semana pasada y copie a su gerente”.

La fecha límite para responder se estableció para el lunes a las 11:59 de la tarde, aunque el correo electrónico no incluía la amenaza de Musk en las redes sociales sobre aquellos que no respondan.

La última directiva inusual del equipo de Musk inyecta un nuevo sentido de caos en múltiples agencias ya agobiadas, incluyendo el Servicio Nacional de Meteorología, el Departamento de Estado y el sistema judicial federal, mientras altos funcionarios intentaban verificar la autenticidad del mensaje el sábado por la noche y, en algunos casos, instruyeron a sus empleados a no responder.

Miles de empleados gubernamentales ya han sido forzados a salir de la fuerza laboral federal —ya sea por despidos o por ofertas de indemnización— durante el primer mes del gobierno de Trump, mientras la Casa Blanca y el llamado Departamento de Eficiencia del Gobierno de Musk despiden tanto a nuevos empleados como a trabajadores de carrera, dicen a los líderes de las agencias que planifiquen “reducciones masivas de personal” y congelan billones de dólares en fondos de subvenciones federales.* 

Lo que se puede estar preparando en los Estados Unidos puede ser más complicado de resolver que las amenazas exteriores, cuya responsabilidad caerá sobre los países afectados. Lo que suceda dentro va a ser una cuestión dramática en lo social y un colapso en lo administrativo. ¿Es eso lo que buscan? Tanto Trump como Musk muestran una total indiferencia hacia el aspecto social y evidentemente hacia el colapso posible. Su propio prejuicio les lleva a desestimar los efectos. Creer que la administración va a funcionar mejor de esta forma es un error.

Evidentemente las administraciones pueden ser mejoradas, incluso, mejorar al ser recortadas. Lo que es evidente es que esto no puede hacerse con ese demagógico y burlesco "¿dígame qué ha hecho la semana pasada?", auténtico revelador del ánimo que la mueve. El Musk feliz con la motosierra que Javier Milei le ha regaldado es una imagen más de La matanza de Texas que de un país avanzado como se supone que es.

Es una forma de instaurar un reinado de terror, pues la amenaza afectará a personas y programas con absoluta discrecionalidad. ¿Duda alguien que saldrán los funcionarios sospechosos de ser simpatizantes del Partido Demócrata, de que pueda esconder una auténtica "caza de brujas"? De hecho sabemos que las purgas comenzaron inmediatamente.

Las respuestas están ya sobre la mesa:

El presidente de AFGE, Everett Kelley, calificó la nueva orden como un ejemplo del “desdén absoluto” de Trump y Musk hacia los empleados federales y los servicios críticos que brindan al pueblo estadounidense.

“Es cruel y falta de respeto hacia cientos de miles de veteranos que están usando su segundo uniforme en el servicio civil ser forzados a justificar sus funciones laborales ante este multimillonario privilegiado y no electo que nunca ha realizado una sola hora de servicio público honesto en su vida”, dijo Kelley. “AFGE impugnará cualquier despido ilegal de nuestros miembros y empleados federales en todo el país”.*

Debemos asimilar que cualquier idea que podamos tener sobre los Estados Unidos se debe modificar ante esta realidad, ante está transformación. La presidencia de los Estados Unidos, en manos de Trump, es la que ha cambiado las reglas y el juego entero, dentro y fuera. 

Los medios nos repiten ahora las palabras de Trump de que va a "cobrarse" el dinero invertido en la guerra de Ucrania. No sé si esto forma parte de la nueva "grandeza", pero yo lo llamaría de otra forma.


* Steve Peoples "Musk da 48 horas a todos los empleados federales para explicar lo que hicieron la semana pasada" Independent es español 22/02/2025 https://www.independentespanol.com/noticias/eeuu/musk-da-48-horas-a-todos-los-empleados-federales-para-explicar-lo-que-hicieron-la-semana-pasada-b2703001.html

lunes, 8 de abril de 2024

Despidos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Se plantea en 20minutos una cuestión trascendental en la vida laboral y personal, la del despido, anunciándose un debate a tres bandas, la de los socios de gobierno, por un lado, y con la patronal. Por si no se tuviera claro, parece que el despido es España está muy por debajo de lo que el consenso europeo establece. Aquí resulta más sencillo que en otros lugares.

Las consecuencias que esta facilidad tiene son muchas. La facilidad de despido causa inestabilidad e inseguridad, que no son precisamente cuestiones baladís a la hora de llevar una vida medianamente tranquila.

Las posibilidades de ser despedidos hace vivir en un estado de angustia y con pocas ganas de planificar un futuro en el que lo esencial, el empleo, puede cambiar en cualquier momento. Se nos dice en el inicio del texto:

Los sindicatos hacen frente común en Europa para forzar al Gobierno a acometer una reforma del sistema de despido en la que los dos socios de la coalición tienen importantes discrepancias. La resolución favorable del Consejo de Europa a una demanda de UGT en la que el sindicato cuestionaba el despido improcedente en España ha abierto la caja de los truenos. Una caja que el Ejecutivo los sindicatos y los empresarios acordaron dejar cerrada en la última reforma laboral, cuando este fue uno de los temas que no se discutieron para tratar de atraer a la patronal al acuerdo.

Tanto UGT como CCOO han denunciado que el sistema de despido español incumple la Carta Social Europea, un tratado suscrito por España en 2021 cuyo cumplimiento vigila el Comité Europeo de Derechos Sociales, dependiente del Consejo de Europa. Ambos sindicatos lo hicieron en 2022, aunque con enfoques algo diferentes. *


Ya hemos señalado en otras ocasiones que las cifras económicas no reflejan el día a día de la situación española, su realidad a pie de calle. Se vive políticamente más de las grandes cifras que de los números que reflejan a la mayoría de los españoles, cuya situación depende de la del empleo, de su calidad y circunstancias, algo que dista mucho de ser satisfactorio. Un país que ha creado en las páginas de sus medios secciones fijas sobre las gasolineras más baratas, sobre las horas más baratas de consumo eléctrico o las ofertas de ventas, etc. no es precisamente un país bien repartido, sino más bien lo contrario. Nos encontramos así en un país de creciente desigualdad real, donde las cifras reflejan las ventajas de los que pueden permitírselas.

La situación endeble del empleo es una puerta abierta al abuso, ya que crea una situación de temor. Un despido barato es una fuente de problemas para la estabilidad de los trabajadores. Esto es especialmente frecuente si resulta que se focaliza especialmente una economía basada en la estacionalidad, como es la creciente hostelería, de la que tratamos a menudo por ocupar cada vez más un papel central y modelador en nuestra vida laboral y económica.

En el diario se señala al respecto: 

En el panorama internacional, España tiene una legislación que es relativamente poco estricta en comparación con la de sus socios europeos. En el índice que elabora la OCDE, España es el cuarto país de la UE con legislación menos estricta en materia de despido improcedente. Solo, Irlanda, Dinamarca, Luxemburgo, Estonia y Lituania tienen una regulación. Sin embargo, la indemnización que cobran los trabajadores españoles que se ven en esta situación (33 días por año trabajado con un tope de 24 meses) es de las más elevadas de la UE, aunque está por debajo de las tres grandes economías del bloque (Italia, Francia y Alemania).

Los últimos datos disponibles de despidos en general reflejan que en España se despidió a 528.413 trabajadores en 2022, con una indemnización que en promedio se situó en 8.251 euros. Sin embargo, esa cifra engloba situaciones muy dispares. Para los menores de 24 años, la indemnización no llega a 800 euros de media. En cambio, para mayores de 55 alcanza los 19.366 euros.*

Es esa disparidad la que hace precisamente que nuestra economía sea muy dura con las nuevas incorporaciones al mercado laboral. Son los jóvenes los que padecen esta dureza en la baja calidad de su empleo basado en una demanda cada vez más precaria.

Ayer confirmamos el cierre de un restaurante de una conocida franquicia en la que comíamos los fines de semana. Todos gente joven. El restaurante se llenaba, tanto su amplia terraza como su interior. Su funcionamiento era en dos tandas de personal. Con unos hacían la jornada del medio día; una segunda tanda de personal se ocupaba de las cenas. En los últimos meses empezabas a encontrarte gente distinta, cambios en el personal. Las caras más conocidas desaparecían; otras nuevas les sustituían, pero estas duraban también muy poco, encontrándote cada semana con personas desconocidas atendiéndote. Eran los primero avisos de lo que se consumó hace una semana y se confirmo ayer, su cierre.

Me imagino que muchos no habrán entendido porqué han cerrado cuando tenían sus mesas llenas. Quien haya tomado esa decisión no le ha importado el número de empleados que han ido a la calle. No le habrá salido caro, la mayoría de ellos llevaban poco tiempo; los más veteranos eran también jóvenes. Lo siento por ellos. Se comía bien y tenían buen servicio. Así lo confirman los comentarios repartidos por la red.

Dicen en el artículo que es fácil despedir, pero que las indemnizaciones son elevadas. Esto vuelve a dividir el país con la línea de los "50 años". Los que tienen más han vivido en una época diferente, han acumulado tiempo, derechos e indemnizaciones. Aprendida esta lección, la solución del problema es sencilla: contrata barato y por poco tiempo. Ese es nuestro panorama con las consecuencias fácilmente visible. En la encuesta sobre la "felicidad" los datos españoles tenían esa línea fronteriza: los mayores de 50 eran mucho más felices que los menores, que vivían en un estado de infelicidad constante y profunda.

Si se da un despido barato, las consecuencias son estas. Antes se decía que una empresa, un negocio, era una responsabilidad social, que el papel de los empresarios era crear empleo. Hoy no  hay más responsabilidad que ganar dinero. Lo haces abaratando el empleo, reduciendo plantillas para que menos hagan más cobrando menos. Eso crea un mundo complicado, pues las implicaciones son muchas. Estabilidad en el empleo es estabilidad social. Lo contrario también vale.

Habrá que ver qué se ha abierto con la condena al sistema español, cómo afecta a esas relaciones entre socios de gobierno y las relaciones entre sindicatos y patronal.

 

* Jorge Millán "¿Sale barato despedir en España? Los sindicatos presionan en Europa para que el Gobierno endurezca las condiciones" 20minutos 7/04/2024 https://www.20minutos.es/noticia/5233555/0/sale-barato-despedir-espana-los-sindicatos-presionan-para-endurecer-las-condiciones-los-ceses/

lunes, 3 de julio de 2023

¿Quién quiere ser camarero?

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

En RTVE.es se ocupan de una cuestión que es ya recurrente, la falta de personal en la hostelería. Cada cierto tiempo salen representantes del sector quejándose de lo mismo; no hay camareros. Según parece, no resulta ni rentable ni glamuroso dedicarse a estas tareas: 

"Ya nadie quiere dedicarse a ser camarero". Ana Taibo, propietaria de un par de bares en el centro de Madrid, responde así a nuestras preguntas sobre los problemas para encontrar profesionales para contratar en hostelería. "Es difícil encontrar personal cualificado que tenga experiencia o ganas de trabajar. La historia es que la hostelería a día de hoy es un trabajo pasajero, siempre es algo hasta que encuentre de lo mío".

El sector tiene 8.217 vacantes, según la última encuesta del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondiente al primer trimestre de 2023, y se enfila hacia sus meses más intensos, los de la temporada de verano. Los miles de puestos de trabajo sin cubrir en hostelería son una constante en la serie que recoge el INE desde 2013, pero el problema se ha vuelto más evidente para empresarios, sindicatos y trabajadores desde que terminó la pandemia de coronavirus y la actividad ha vuelto a la normalidad. CCOO asegura que España ha perdido 32.000 camareros desde 2019 en un sector que, según la patronal, aporta el 4,9% del PIB nacional.* 

Toda esa canalización hacia bares, cafeterías y chiringuitos, a sitios de copas, etc. parece que no logra atraer más que a empresarios, pero con poco atractivo para el que lleva la bandeja o está detrás de una barra sirviendo. Nadie, nos dicen, lo ve como "lo suyo", como nos indica la infeliz propietaria de dos bares en Madrid, entrevistada al inicio del reportaje.

Como ya es frecuente visto desde el lado empresarial, la gente "no tiene ganas de trabajar" o no tiene la muñeca experta necesaria para agitar la coctelera, el pulso para escanciar o ese punto que se requiere para tirar bien la cerveza, con su dedo de espumita. No, las cosas ya no son lo que eran. ¡Vaya generación!

Ese 4,9% del PIB nacional se exhibe como destino manifiesto de la juventud española, que debe satisfacer al otro lado, el que se tiene que beber lo que le sirven para que salgan las cuentas a la patronal del sector.

Tenía que estallar en algún momento. Se ha convertido a España en una gigantesca terracita, un espacio que hay que llenar y en el que hay que consumir para que salgan las cuentas. Esa es la reclamada "normalidad" a la que se quiere volver una vez solventado lo del molesto coronavirus.

El bicho ese nos impedía vivir y consumir, que viene a ser lo mismo. La maldita mascarilla nos obstaculizaba el ocio nocturno y era el enemigo de esa felicidad artificial necesaria para sobrevivir en este escenario de desempleo juvenil, de empleos mal pagados y de contratos nuevos cada quince días. ¡Hacen falta camareros para atender tanto aburrimiento, para olvidar tanta desidia!

El modelo español no atrae. No digo que no funcione (¡qué remedio!), sino que no atrae, que se llena de personas descontentas, gente que se aburre esperando que llegue ese puesto que le permita hacer realidad su carrera universitaria, su enseñanza superior, las aspiraciones de su vida, si es que ha cometido el error de tenerlas.

Tenemos un bar por cada 160-170 personas, creo recordar. Hay bares de todas las categorías, desde el consumo tirados en el parque hasta el selecto que tiene reservada la entrada. A cada uno su bar, su terracita, su salón de espejos con camarero engolado.

Todo el problema que hemos visto una y otra vez durante la pandemia tenía que ver con el ocio más que con las empresas. La gran pregunta era cuándo se podría salir a tomar la cerveza o el café. Los empresarios de interiores se quejaban de las distancias, del uso de las mascarillas. ¡Hasta los psicólogos fueron movilizados contra ellas diciendo que los bebés crecerían con graves déficits dejando de comprender la expresión facial de sus padres!

No sé a quién le extraña que ahora queden sin cubrir esos casi nueve mil puestos de camareros. Cada vez que llega un puente, un periodo de vacaciones, los empresarios se quejan. Estas pasadas vacaciones de semana santa, se escuchaban voces empresariales amenazantes: ¡habría que contratar a 10 mil marroquíes! ¡Demos una buena lección a esos gandules españoles!

No digo que no haya gandules españoles, que los hay. Lo que digo es que dentro de esta lógica del mercado, no han sido el sector más digno de dar lecciones. Demasiada "flexibilidad" y pocos "derechos". La explotación en horarios ha sido un hecho, en despidos otro. Todo esto de la "profesionalidad" y "experiencia", todo esto suena vacío ante la triste realidad del sector. Contratan cuando necesitan y después a la calle. Puede haber empresas con sentido de la dignidad en sus diferentes dimensiones laborales, pero hay muchas otras que no son ejemplo. No es algo a lo que nadie quiera dedicar más tiempo del debido. Y que sea poco.

Cuando se produjo el boom inmobiliario, recuerdo los abandonos de las carreras universitarias. Muchos preferían dedicarse a lo que se requería, la venta de pisos para las inmobiliarias. La comisión por vender un piso era mejor que cualquier sueldo. Luego llegó el estallido de la burbuja y la crisis. Muchos se arrepintieron.

Hace décadas que el crecimiento de España se ajusta al modelo turístico y hostelero. Somos el chiringuito europeo, el lugar al que vienen a descansar y a beber millones de turistas cada año. Sin ellos la economía se resiente. Pero este modelo no es el mejor, ni mucho menos. Es un futuro sin futuro, en el que para que algunos (muchos) hagan negocio otros deben dedicar su vida. Y si no te gusta, ¡hazte emprendedor!

Somos un país con una estructura empresarial muy débil. Tenemos una mayoría de "micro empresas" (ya no pequeñas o medianas) que es la forma de camuflar el autoempleo.

El año pasado, casi por estas fechas, leíamos en el diario económico 5días:

Hoy, 27 de junio, se celebra el día de las microempresas y las pequeñas y medianas empresas (pymes). Este tipo de empresas son las más importantes para la economía a nivel mundial. Según datos de la ONU, si las pymes desaparecieran, la economía mundial se desplomaría. Las pymes son el pilar de la economía mundial y las que más empleo generan. En concreto, suponen el 50% del PIB del mundo, y de ellas depende el 70% del empleo.

Pero si hablamos de nuestro país, las pymes son todavía más relevantes. El 99,9% del tejido empresarial de nuestro país lo componen pequeñas y medianas empresas. Únicamente el 1% son grandes corporaciones. Las pymes suponen el 65% del PIB de nuestro país y generan el 75% de los puestos de trabajo. Por tanto, nuestras pymes son fundamentales para nuestro sistema económico.**

 

Es una forma de verlo, claro.  Tener un 99,9% es un síntoma de que hay poco empleo estable, algo que da el crecimiento. Ese tejido tan pequeño está constantemente desapareciendo y reapareciendo bajo otras formas, dejando a trabajadores en la calle. ¿Cuántas de esas micro empresas son bares y demás? Hagan las cuentas. ¿Cuántas de esas empresas necesitan investigadores, cuantas personal especializado en sectores de vanguardia? La alegría confiada de la foto de 5días es de una irrealidad pasmosa, un felicidad falsa respecto a una situación compleja y muchas veces dramática por los intentos de sobrevivir.

Los bares nos condenan a dos formas no excluyentes: servir y ser servidos. Estás a un lado u otros de la bandeja. Los que pueden permitírselo prefieren estar sentados mientras te traen las bebidas. En otros muchos ya impera el sírvase usted mismo, ahí tiene la máquina de bebidas y rellene a su gusto.

España apenas tiene una planificación económica que apunte a un futuro mejor. La instalación de una gran empresa o una fábrica es porque hemos bajado nuestras condiciones de empleo y pediremos poco, como ocurrió con alguna gran empresa automovilística francesa que dejó en España sus instalaciones después que los trabajadores aceptaran ser los más baratos.

Entre becarios y camareros, hay pocas posibilidades de conseguir empleos en condiciones, estables y lo suficientemente remunerados como para que la gente pueda acceder a una vivienda, pueda tener hijos en las edades en que debe y, si hay suerte, disfrutar de su trabajo.

Lo de la economía y la moto es jugar demasiado con el sarcasmo. Lo es también cuando comprobamos las enormes cantidades de jóvenes que salen de España a conseguir empleos dignos en campos para los que se han formado. Decir que casi nadie tiene problemas con el alquiler es una osadía que descalifica, que muestra que no se ve problema donde lo hay realmente y que los que controlan este sector ha impuesto su visión del mundo: mucha mano de obra barata para reponer al que se queja. 

"Despido" Pymes y autónomos

* Sofía Soler ""Ya nadie quiere ser camarero": la falta de personal en hostelería agita el debate por sus condiciones laborales" RTVE.es 2/07/2023 https://www.rtve.es/noticias/20230702/hosteleria-falta-camareros-condiciones-laborales/2450190.shtml

* Lucía Vera Hervás "¿Cómo son las pymes en España?" 5días / Territorio Pyme 27/05/2022 https://cincodias.elpais.com/cincodias/2022/06/24/pyme/1656070303_778210.html

sábado, 6 de mayo de 2023

La Inteligencia artificial y el desempleo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)

De una forma sencilla: un mundo en donde una parte importante de la gente no trabaja porque es sustituida por sistemas automatizados está destinado al fracaso, en distintas formas. Un mundo en el que la producción se desplaza de forma generalizada hacia donde es más barato producir, igualmente crea problemas si no se equilibra con otras formas de producción.

Los efectos los estamos viendo ya en el mundo más desarrollado. El desempleo se convierte en algo endémico, difícil de corregir, con enormes bolsas. Los problemas de las pensiones se convierte en nuevos conflictos (como vemos en Francia) intentando reducir los años de trabajo y aumentado el tiempo de cotización, algo complicado también de equilibrar si la gente se pasa décadas de su vida con malos empleos, inestables y mal pagados, firmando decenas de contratos al mes. El problema lo tenemos cada día en la prensa, basta con ver la resistencia ciudadana a los planes de Macron en Francia.

Lo cierto es que cada vez es más difícil encontrar un equilibrio en unas sociedades que parecen así condenadas al desequilibrio, a la desigualdad profunda, al fraude como forma de supervivencia en todos los niveles (fraudes fiscales y fraudes de empleo).

A esto se ha venido a añadir una nueva polémica que no abandona nuestros titulares, los del papel de la Inteligencia Artificial y su aplicación en distintos campos, destruyendo empleos.

Es evidente que nos enfrentamos a un problema claro: la elección entre una sociedad estable y una que no lo será por los enormes desequilibrios que se van a producir en estos próximos años y que los estados no podrán sostener. Los más ricos se arman para evitar las subidas de impuestos por todo tipo de vías y los estados no se atreven a controlarlos por sus chantajes y amenazas de deslocalizar sus empresas e irse a lugares, como dictaduras, en las que nadie se les va a oponer a sus sistemas, sino que les darán las gracias con modestas mordidas.

Hasta ahora las declaraciones de distintos científicos sociales, pensadores, intelectuales, etc. han sido moderadas, blanqueadas o silenciadas. La aparición pública intensa de la Inteligencia Artificial ha servido para sacar a la luz parte del problema y hacer prospecciones en los que pueda ser el futuro.

En el diario El Mundo se desplegaba el siguiente titular "IBM está considerando sustituir al 30% de los trabajadores con inteligencia artificial" hace un par de días. En el texto del artículo, Ángel Jiménez señalaba: 

El impacto que las herramientas de inteligencia artificial tendrán en el mercado laboral es todavía incierto pero Arvind Krishna, presidente de IBM, tiene ya una idea muy clara, al menos, de cómo afectará a su compañía. En los próximos cinco años, cree que la inteligencia artificial acabará con unos 7.800 puestos de trabajo.

Es la estimación que esta semana hizo en una entrevista con el diario Bloomberg. La empresa tiene unos 26.000 trabajadores dedicados a tareas administrativas, que es el área en la que Krishna considera que el impacto de las herramientas de IA será mayor. "El 30% de estos puestos de trabajo serán reemplazados en los próximos 5 años por inteligencia artificial", confesó.

[...]

En enero, la compañía confirmó que 3.800 empleados se verán afectados por los recortes debido a la compleja situación económica.

La histórica compañía se convierte así en una de las primeras que está hablando abiertamente de cómo las nuevas herramientas de inteligencia artificial, como ChatGPT, van a afectar al panorama laboral, incluso en compañías tecnológicas y puestos que tradicionalmente se habían considerado a salvo, como ingeniería y desarrollo.

El resto de empresas tecnológicas ha procurado no hablar directamente de sustitución de puestos de trabajo por inteligencia artificial durante los recientes despidos, pero no es un secreto que forma parte de la ecuación que prácticamente todas están considerando.

El 25% de las compañías en la lista S&P 500, que agrupa a las empresas más importantes del mundo, ha mencionado la inteligencia artificial al menos una vez durante la presentación de los últimos resultados trimestrales.*


El desastre —no creo que nadie dude de esto— viene más rápido dentro de un sistema en el que no hay responsabilidad social alguna en las empresas. Una empresa, se nos dice desde la teoría, es una maquinaria para obtener beneficios. Si no lo hace, se cierra o se recorta hasta el tamaño en que los dé. Si no funciona así, se traslada a un lugar donde sea más barato producir. Eso es lo que vemos cada día y lo que se nos repite.

Los estados aumentan de tamaño en sus ofertas de empleo público para tratar de absorber el desempleo que producen las empresas con sus reducciones o deslocalizaciones. Mientras crece la crisis, los medios no ignoran el aumento escandaloso de los beneficios. Si se dice de aumentar impuestos para estas fortunas crecientes, los afectados se escandalizan y dicen que así se condena a más paro. Un círculo vicioso que los gobiernos no se atreven a romper por ver crecer el desempleo, la única cifra que el ciudadano de a pie realmente entiende.

Se camuflan los datos y se echa la culpa a las crisis que toquen, pero no se toca la cuestión de la automatización y el desempleo generalizado. Cuando las grandes empresas lo hagan, las pequeñas les seguirán gracias al desarrollo de un sector que está lanzado y en plena promoción de sus virtudes para las empresas. Pero, ¿qué es entonces una empresa que va bien, una con poca gente mal pagada y con mucho beneficio? Para muchos esta situación es por la que ruegan.

El mundo ante la globalización y la limitación de recursos, el cambio climático, tiene que estar más y mejor coordinado. Hace falta dejar al descubierto las consecuencias de nuestras acciones. La cantidad de problemas que se generan van derivando hacia tensiones internas y exteriores, hacia fricciones sociales y conflictos bélicos, que tenderán a aumentar. La necesidad de pensar el planeta como un todo en el que las acciones de unos repercuten sobre el resto es cada vez mayor. Pero si las crisis se mantienen como forma de desequilibrio y se reprimen de forma que imposibiliten acuerdos por beneficiar a los de siempre, el problema se hará pronto dramático.

Ahora vemos que es la IBM y otras empresas las que se enfrentan a lo que ellas mismas generan, la Inteligencia Artificial, y su propio desempleo, pero el modelo está en sus comienzos. ¿Nos veremos ante un nuevo movimiento ludita, un movimiento que ataque y boicoteé las máquinas pensantes?

De alguna manera, esto se está produciendo mediante el regreso a campos como la agricultura o formas de artesanía que aseguran el auto empleo en ciertos sectores. La necesidad de tener empleos en los que nos puedas ser sustituido por las máquinas se convierte en algo esencial para poder mantener una trayectoria laboral. Por su parte, los sistemas de pensiones se alimentan con las aportaciones de los que trabajan, algo que deja de estar garantizado por la provisionalidad y los cambios continuos de empleos mal pagados, de subsistencia.

En estos días en los que salen noticias sobre la IA, no dejan de aparecer otros, vinculados a entidades y empresas, en los que se cantan la gloria de la automatización. Siempre se pone por delante el logro que supone, se tiende a magnificar y a realizar promesas de beneficios futuros. Pero si son las propias empresas que fabrican la IA las que despiden a sus propios empleados, ¿qué más se puede decir? La proliferación de los mismos técnicos de la IA creando nuevas aplicaciones de las que vivir ellos, aunque suponga el despido de los demás crea un nuevo círculo. Despedidos de las empresas, crean las propias desarrollando nuevas herramientas de automatización y sigue el ciclo.

Estos días han aumentado de forma clara los artículos críticos. Hay que resaltar que no se trata de ir contra la Inteligencia Artificial, que es un gran logro científico y tecnológico, sino del uso que se le da en campos diferentes y a cómo afecta al empleo.

Hace unos días hemos señalado el impacto que puede tener (ya tiene) en la Educación y la subversión del modelo humanista educativo de formación de la persona, de la comunicación bidireccional, por un modelo pragmático, lucrativo y ahorrativo. Con él se pretende sustituir las relaciones interpersonales de la educación por la dirección de la máquina, que sería quien supervisara el proceso y realizara las tareas de formación. Los artículos de apoyo a este modelo tienen detrás a las empresas que extiende este proyecto vendiéndolo como ahorro, modernidad y máximo aprovechamiento.

El modelo sustituye la relación profesor - alumno, al igual que se están implantando la desaparición de las bibliotecas físicas —el libro es un "objeto" caro e individual— en beneficio de sistemas de gestión automatizados de las bibliotecas constituidas por ebooks. El ebook es un logro porque permite la extensión, pero la desaparición de libros, bibliotecas y bibliotecarios, también incluye a los lectores, que se acostumbran a una forma de trabajo diferente, como ya sabemos desde hace tiempo por pedagogos, psicólogos y sociólogos, entre otros expertos. Pero eso no importa ni a los que lo ven como un "ahorro" (personas y dinero) ni a los que lo ven como un beneficio (dinero).

Asistí hace un par de semanas a un canto glorioso a la desaparición del libro y de las bibliotecas, transformadas en especia de "co-working", tal como se nos explicó ante el universal beneplácito. El "libro-objeto" era el enemigo, ocupaba espacio, pesaba y era caro; lo eran las estanterías, las mesas para lectura. Lo que vendría sería un espacio libre, donde el nuevo problema era elegir los sofás para trabajar. Los bibliotecarios se sentían felices con el cambio, ignorando que la llegada del sistema en el que desaparecerían en su totalidad está a la vuelta de la esquina. Pero la base de la ceguera suele ser pensar que no te va a tocar a ti.

Lo peor de todo es la ausencia de cualquier tipo de discusión, debate o diálogo sobre los efectos de la automatización en cualquier sector. Quizá sea la política del avestruz, pensar que no hablando de ello no va a ocurrir. Afecta ya a muchos sectores, como señala el artículo, y afectará a más todavía en el momento en que se convierta en ejemplo y normalidad. El personal físico se pensará en términos de carga para la empresa. Y los números siempre estarán para apoyar sus recortes, deslocalizaciones, etc.

Hace falta escribir nuevas distopías partiendo de esta realidad y proyectándola. De otra forma, el futuro llega de puntillas y cada vez más temprano.  

 

* Ángel Jiménez de Luis "IBM está considerando sustituir al 30% de los trabajadores con inteligencia artificial" El Mundo 4/05/2023 https://www.elmundo.es/tecnologia/2023/05/04/6452e3ebfc6c8386628b459e.html