Mostrando entradas con la etiqueta abuso de poder. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta abuso de poder. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de julio de 2026

La tarjeta roja

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Era lo último imaginable y lo más imperdonable. La Humanidad no entenderá lo ocurrido, el signo definitivo de que el planeta Tierra es ahora el chiringuito de Donald Trump, por encima de guerras y conflictos, de amenazas nucleares, de aranceles y demás. Lo ocurrido no es acabado de entender más que como una obscenidad del poder y el miedo, pánico a lo que pudiera ocurrir con el Campeonato del Mundo.

Se empieza con sonrisas complacientes pero que ocultan el miedo a decisiones de mayor calado. Otros presidentes ni se inmutan, ni se les ocurre intervenir en estas cosas del deporte, pero que se celebre en los Estados Unidos es ya un peligro por sí mismo. ¿Aceptará Trump que Estados Unidos no gane el mundial estando él en la Casa Blanca? ¿Es posible que le fastidien un acontecimiento mundial en su propia casa?

Lo ocurrido con la roja de Folarim Balogum demuestra quién manda en el planeta, quién decide el destino de todos. En RTVE, es nos informan de lo que ha ocurrido: 

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado que llamó al presidente de la FIFA, Giovanni Vincenzo, para que revisase la tarjeta roja que había recibido el delantero de la selección de fútbol de EE.UU. Folarin Balogun en los dieciseisavos de final del Mundial el pasado jueves.

La infracción, que suponía la suspensión del futbolista para el siguiente partido, fue finalmente revisada por la Federación. El líder de la Casa Blanca, en una conferencia de prensa en el Despacho Oval, ha confirmado la llamada a Infantino que ya habían adelantado varios medios estadounidenses: "Hablé con Infantino. Vi el partido, me gusta el deporte, entiendo de deportes, eso no era roja, no era ni falta", ha afirmado el mandatario.

"Sí, pedí una revisión", ha asegurado, añadiendo que no consideraba que la roja que había señalado el "terrible" árbitro fuese "justa": "Es nuestro mejor jugador, o de los mejores. Es como si expulsas a Ronaldo o a Messi".

La FIFA indicó en un comunicado que Balogun "estará disponible para jugar el lunes en el partido de octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 contra Bélgica, que se disputará en el Estadio de Seattle". Tras conocerse la decisión de la FIFA de retirar la sanción, el propio Trump dio las gracias a la Federación Internacional. "Gracias FIFA por hacer lo correcto y revertir una gran injusticia", fue el mensaje que escribió el republicano en su red social Truth Social. En la rueda de prensa de este lunes, ha calificado la decisión de "realmente brillante".



¿Es posible? ¿Es aceptable? Lo primero ya lo vemos; lo segundo, veremos sus consecuencias futuras.

La gente puede mirar para otro lado en muchas cosas, pero Trump no ha calculado más que el efecto de esta chulería grandiosa, en qué papel coloca a los Estados Unidos. Esto es el despotismo sin ilustración.

La FIFA ha quedado a la altura del betún e Infantino como siervo sin orgullo, algo peor que Rutte, quien tenía hasta ahora el infame record de sumisión. Infantino, que ya estaba alertado por intervenciones anteriores, será recordado como una... pongan el adjetivo que quieran.

La CNN en español habla de "tormenta política", El País de "escándalo" y todos están en la misma línea, que irá creciendo conforme se avance y si Estados Unidos llega a la final, veremos qué pasa.

Hasta ahora los escándalos venían del miedo a ser detenidos los ciudadanos de algunos países al ir al estadio a ver a su selección. Había miedo. Igualmente las trabas a selecciones de países poco gratos a Trump, Pero esto ya no es "tener miedo"; es no tener vergüenza por parte de Trump, que arrastra en la ignominia al país tras de sí. Lo que muchos temían que pudiera ocurrir, que el ego de Trump se exhibiera en cualquier momento, se ha producido y de la peor manera.

Los americanos tendrán que seguir con Trump porque ellos le eligieron, pero el resto del mundo, incluida la FIFA, no está en esta modelo de fiasco. Han arrastrado a la FIFA desde el momento en que han aceptado retirarle la "roja" a petición del presidente de los Estados Unidos, un tipo que no sabe el sitio de cada cosa.


En el artículo se recogen algunas reacciones:

También la UEFA ha criticado la decisión de la FIFA. "Expresamos nuestra incredulidad ante una decisión tan sin precedentes, incomprensible e injustificable", ha declarado el organismo europeo en un comunicado (disponible aquí en inglés). "Se ha cruzado una línea roja", ha advertido.

"Cuando quienes velan por el cumplimiento de las reglas ya no lo garantizan, la integridad del juego se ve comprometida y la credibilidad de la competición se ve socavada. Asimismo, esta decisión sienta un precedente en el torneo en curso, donde situaciones similares requerirán ahora un trato igualitario, en detrimento de la competición", ha añadido la UEFA.* 

¿"Igualitario"? Lo que ha hecho Trump es precisament6e revolverse contra el igualitarismo, que le parece una "ofensa" a los Estados Unidos, que debe tener los privilegios y tratamiento que se merece, es decir, todos. Lo que ha hecho Trump es demostrarlo, mostrar a los norteamericanos y al mundo en general que son distintos. No es otra cosa lo que ha hecho.

Nos dicen que el vicepresidente de los Estados Unidos ha arremetido contra Bélgica por denunciar el caso y considerarlo un atropello. Protestar la convierte ya en un "país horrible", otro más.

Pero ni Trump ni Vance han conseguido lo que querían, su objetivo final. Sobre el terreno de juego es el gol el que manda y los Estados Unidos han sido goleados esta noche por los belgas, un 1-4 que esperemos deje todo en su lugar. Quizá somos demasiado optimistas.  El episodio será recordado por el abuso de Trump y por la indecencia de Infantino, como un ejemplo más de una situación insostenible. 

Puede que no se llegue a la cabeza de Trump, pero Infantino puede dar por perdida la suya.

* "La FIFA levanta la suspensión a Balogun para que juegue frente a Bélgica tras una llamada de Trump a Infantino" RTVE.es / Agencias 6/07/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260705/trump-agradece-a-fifa-levante-suspension-a-balogun-gracias-por-hacer-correcto/17144662.shtml 


lunes, 1 de septiembre de 2025

Trump, patología del poder

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Lentamente, Estados Unidos va reaccionando ante las acciones de Donald Trump. Lo hace en las calles, mediante manifestaciones, y lo hace también desde las instituciones y los tribunales. Los norteamericanos, muy divididos entre el apoyo y el rechazo a lo que se considera un abuso de poder, una extralimitación en sus capacidades.

Trump tiene una visión personalista e ilimitada del poder. Él es el poder y el poder no tiene límites para conseguir sus objetivos, se ajuste o no a la ley. Por eso Trump necesita de la excepción. El mecanismo de actuación es claro y forma un patrón: primero establece la gravedad de una situación; después recurre a las leyes excepcionales que le permiten tomar soluciones ajustadas a esa gravedad.

Si se establece, por ejemplo, que todos los inmigrantes son "criminales", se puede invocar leyes que los traten como tales. Si señala que una ciudad, como ha hecho, está desbordada por la criminalidad, que es insegura, una amenaza, inmediatamente se manda a la Guardia Nacional y a los marines, quitándosela de las manos a sus gestores.

Es lo que pretende hacer con la ciudad de Chicago, siempre con ciudades regidas por los demócratas. El titular de 20minutos de ayer, "El alcalde de Chicago desafía a Trump y ordena a sus funcionarios oponerse a la posible militarización de la ciudad", con texto de Europa Press, describía esta situación ante lo que se espera de Trump: 

El alcalde de Chicago, Brandon Johnson, ha firmado este sábado una orden ejecutiva en la que decreta a los distintos departamentos de la administración de la ciudad que no colaboren con las fuerzas federales en caso de su posible despliegue en las calles de Chicago, desde los servicios jurídicos hasta la Policía local.

"La razón por la que esta orden ejecutiva es tan crucial es porque sabemos que este presidente se está comportando fuera de los límites de la Constitución", ha asegurado el regidor ante los medios tras la firma.

Tras el operativo implementado en la capital estadounidense, Washington DC, bajo el pretexto de combatir la criminalidad poniendo en sus calles a la Guardia Nacional —finalizado con más 700 detenciones—, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quiere replicar estas medidas en más ciudades estadounidenses, entre ellas Chicago. "Chicago es un desastre", mencionó en una declaración en el Despacho Oval. 


Las decisiones primeras tomaron por sorpresa a los políticos al frente de las instituciones. Ahora ya saben hasta dónde puede llegar Trump y el partido Republicano detrás.

En otros momentos ya hemos tratado aquí la sensación de "guerra civil" ante la situación en Estados Unidos, algo que sus medios van desarrollando en editoriales y artículos. El sistema norteamericano precisamente se enfrenta a una crisis sin precedentes. Es una crisis social, de hasta dónde se puede llegar, y una crisis institucional, de hasta dónde se puede resistir.

Trump no quiere o no puede ver más allá de sus deseos —esa gorra propagandística con el lema "Trump was right about of everything"—, que se deben hacer realidad de cualquier manera. Y lo que le permite actuar es esa declaración de la gravedad de las situaciones, lo que le permite "soluciones" rápidas y hacerse con el poder parcial. Necesita proclamar el caos, las situaciones de peligro, para poder presentarse como "salvador", como productor de orden y seguridad.

La declaración del alcalde de Chicago se anticipa a lo que ya ha hecho en Washington DC, como se señala en el texto de EFE, y lo que se ha producido en el estado de California, otro bastión demócrata. La estrategia general es muy rudimentaria pero eficaz hasta el momento: los estados y ciudades controladas por los demócratas son un peligro para la propia ciudadanía. Por eso la alerta dada por el alcalde de Chicago es una advertencia doble, a las instituciones de la ciudad para evitar la "ocupación" y al propio Trump sobre lo que puede ocurrir.

Otra noticia importante es la declaración de ilegalidad sobre los aranceles aplicados a los países, que de igual forma se ha hecho invocando el "peligro" para los Estados Unidos. En RTVE.es nos explican así el fundamento legal: 

La decisión confirma que Trump "se extralimitó" en su autoridad al usar una ley de 1977, conocida como Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), para imponer sus impuestos aduaneros. La ley fue creada para ser usada únicamente en casos de emergencia, según el argumento del fallo.

El fallo involucra los aranceles que Trump había aplicado bajo la ley citada y que incluyen los más polémicos y duros aplicados contra China, Canadá y México. Además, también las tasas que el presidente autorizó para otros países como India este mes.** 


El patrón es el mismo, la declaración de "emergencia" para poder usar poderes extra que se le conceden a la presidencia de manera excepcional, pero que Trump ha convertido en "normalidad" con sus actuaciones, De ahí sus valoraciones extremas de cualquier situación; es lo que le permite usar las medidas.

Que Donald Trump posee un sentido enfermo de lo que es el poder lo sabemos desde hace tiempo. Estamos hablando de un presidente que instigo el asalto armado al Capitolio cuando debía ser relevado en el poder. La mayoría del pueblo norteamericano respaldo esta acción antidemocrática llevándolo de nuevo a la Casa Blanca, creando una situación que no sabemos cómo puede acabar. En su primer mandato, Trump fue rodeado por "asesores" que trataban de controlar sus excesos y sus actitudes antidemocráticas, que forman parte de su narcisismo. Las dimisiones se sucedían en su equipo. Pero Trump aprendió y en su vuelta a la presidencia se ha rodeado de radicales poco democráticos y ambiciosos. Ha creado escuela y compiten por sucederle llegado el momento.


La distancia entre los republicanos y los demócratas ya no es solo de votos y presentantes. Es algo mental, una distancia enorme en la apreciación de la realidad y sobre cómo se debe responder desde las instituciones. El ejemplo (el mal ejemplo) de Trump ha llevado a la creencia antidemocrática del cumplimiento de un "destino", "dios lo ha querido", y los rivales no lo pueden evitar.

Que esto esté ocurriendo en un país democrático, de amplia tradición democrática, es grave y debería servir de aviso. Lo malo es la seria fractura de la vida en Estados Unidos, donde puedes ser declarado como "antiamericano" por oponerte a sus deseos y forma de ver el mundo. Igualmente, los efectos fuera, apoyando a dictadores de diversos modelos, son negativos para el mundo.

La asociación norteamericana de psicólogos prohibió los análisis de la personalidad de Trump señalando que no había una exploración real. La Historia y la Política no serán tan delicados. Es necesario comprender bien su patología y lo que supone de perversión de la democracia.

Trump ha dejado de ser una curiosidad producida por los Estados Unidos. Las advertencias del alcalde de Chicago no serán las únicas. Veremos cómo acepta Trump el desafío, qué ocurre finalmente con la ilegalización de los aranceles. 

2017

* "El alcalde de Chicago desafía a Trump y ordena a sus funcionarios oponerse a la posible militarización de la ciudad" 20minutos 31/08/2025 https://www.20minutos.es/internacional/alcalde-chicago-desafia-trump-ordena-funcionarios-oponerse-posible-militarizacion-ciudad_6240500_0.html

** "Un tribunal federal considera ilegales los aranceles de Trump pero los deja vigentes a la espera de una posible apelación" RTVE.es /Agencias 30/08/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250830/tribunal-federal-considera-ilegales-aranceles-trump-pero-deja-vigentes-a-espera-posible-apelacion/16711531.shtml

miércoles, 26 de febrero de 2025

El poder y el silencio

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

No deja de ser un fenómeno interesante tratar de conocer más sobre la relación entre las mentes depredadoras sexuales, las de los acosadores, y su posición institucional, es decir, su puesto y el poder que creen que les da para el abuso.

Los medios parecen centrarse en otros aspectos dejando de indagar en esta especie de entrecruzamiento entre lo que tienen esas mentes de particular para creerse en la impunidad que les dan sus posiciones políticas. Los casos recientes de políticos demuestran que no hay partido ni ideología que se libre de esta lacra de los acosadores que, a diferencia, de otros tipos de abuso, usan sus posiciones para poder ejercer durante años el abuso.

¿Cuál es el atractivo que tienen los partidos políticos, incluso aquellos que tienen el ir contra el abuso en sus programas? Hace tiempo que dejó de hablarse de la llamada "erótica del poder", pero ¿es parte de esa atracción la idea de la impunidad, de poderse permitir este tipo de actitudes de abuso?

En RTVE.es se nos da la siguiente información sobre uno de los últimos casos, recogiendo las investigaciones de la periodista del elDiario.es Ana Requena:

Podemos tuvo conocimiento en 2016 de una queja "grave" de acoso sexual contra Juan Carlos Monedero por hechos ocurridos a finales de 2015, según ha revelado la redactora jefa de igualdad de elDiario.es, Ana Requena, en una entrevista en La Hora de La 1.

En ese momento, el partido recibió información sobre un episodio ocurrido tras un acto en Cataluña y que afectaba a militantes de la formación, asegura Requena.

"Se elevó el asunto a la cúpula de Podemos", explica Requena. Sin embargo, "solo se trasladó que si las afectadas querían acudir a la justicia, serían apoyadas", pero sin tomar medidas internas.

Requena explica que su investigación parte de un correo electrónico y que han verificado los datos con documentos y fuentes directas. "Hoy tenemos tres fuentes distintas que fueron conocedoras directas del proceso", afirma.*


Desde 2016 han pasado nueve años, un periodo suficientemente amplio como para que hubiera trascendido algo, se hubieran tomado medidas, etc. Sin embargo, no ha sido así y esto es una constante en otros casos que han ido saliendo a la luz recientemente. ¿Cuentan los abusadores con que las instituciones en las que militan darán prioridad al silencio frente al seguro escándalo?

Es lo más probable a la vista de los casos que estamos viendo. Hay varios factores, unos propios de los partidos y su construcción mediática alrededor de ciertas figuras carismáticas que hace que la promoción o el foco personalizado en ellos se conviertan en un arma de doble filo. El silencio es la respuesta general que hemos visto; sin embargo, ese silencio es solo cuestión de tiempo que se resquebraje, que en algún momento se venga abajo la "imagen" construida alrededor del líder que resulta vivir en su doble condición, la del abusador y la del crítico contra el abuso en la medida que este se percibe como un mal que los partidos deben atacar.

La idea de que las instituciones políticas pasan a ser sospechosas de encubrimiento comienza a ser general. Luego todo son excusas de diverso tipo tratando de tapar sus actitudes en las que se antepuso la imagen del partido, construida sobre las personas, a las víctimas. Como se ve en el texto, las víctimas debían dar pasos arriesgados, se les puso entre la espada y la pared. Se ha hecho lo que se critica en otras esferas sociales: convertir a las víctimas en víctimas dobles, tanto del acoso como de la responsabilidad posterior.

La cuestión es ¿son los acosadores conscientes de estas circunstancias y las aprovechan? ¿Cuentan con la sensación de culpa que sienten las militantes por dañar al partido si denuncian? ¿Se sienten intocables? Son preguntas que no nos hacemos, pero que están ahí.

Los casos recientes nos muestran que estos depredadores aprovechan su carisma —vamos a llamarlo así— dentro de los partidos para la seducción primero y el abuso después. Pueden pasar años antes de que el escándalo estalle y no siempre de una forma clara contra el depredador, que es capaz de construir unas defensas que le permitan sortear las acusaciones.

Leemos en el texto de RTVE.es:

Fue en septiembre de 2023, cuando Podemos apartó a Monedero de la actividad del partido tras recibir dos testimonios de violencia sexual contra él. Según fuentes de la formación, un correo electrónico alertó sobre "comportamientos que podían llegar a ser considerados violencia sexual", pero la mujer que envió el testimonio no respondió a la Comisión de Garantías. En las mismas fechas, otra mujer se dirigió a la dirección pidiendo que Monedero dejara de participar en actos del partido. Desde entonces, Podemos dejó de convocarlo.*

¿Deben considerarse los propios partidos como "cotos de caza" de esta especie de depredadores? La gran dependencia de la imagen pública los hace especialmente proclives a que se den casos y se resistan a las denuncias públicas y expulsión de los depredadores. "Dejar de convocar" es una cosa y "denunciar" es otra muy diferente.

Es evidente que los abusadores usan como atracción su posición política y la buena fe de quienes caen en sus manos. Los partidos —y no solo ellos— deben extremar su vigilancia ante este tipo de comportamiento, frente al que no saben bien cómo actuar y acaban intentando mitigar los escándalos.

Por otro lado, lo bronco de la política española hace que este temor actúe y se produzca el encubrimiento ante el desprestigio formando un círculo vicioso, pues los depredadores se sienten más seguros de que se va a tratar de evitar el escándalo. De esta forma no se producen casos aislados sino una continuidad en el acoso que es cada vez más difícil de ocultar y, posteriormente, de explicar.  El abusador arrastra tras de sí al partido al que se ve como responsable del encubrimiento. Y no son solo a los partidos, sino a cualquier otra institución en la que participen y que no actúe con contundencia ante el acoso.

Creo que al igual que entendemos que hay gente que se mete en la política para enriquecerse, debemos ir asimilando que el abuso silenciado puede ser un "atractor" para los depredadores sexuales. El "poder" y el "silencio" son una peligrosa combinación que afecta a muchas instituciones.

La cuestión, a la luz de los casos cada vez más frecuentes, hace ver que algo falla en los mecanismos de selección y de control de los miembros de los partidos. Que estos se conviertan en escenarios del abuso por atracción de víctimas primero y del silencio después es grave para el sistema político y manda un mensaje intranquilizador a la sociedad que ve que quienes deberían defenderla y tomar medidas son incapaces de hacerlo en su propio terreno. Sí, algo falla.

El último caso afecta a otras instituciones, como la Universidad, en la que han salido otros con el mismo autor. También la enseñanza es un atractor por su autoridad vertical y el miedo a la denuncia.

Es necesario ahondar es esas tres dimensiones, la de la atracción, la del abuso y la del encubrimiento o la inacción. 

* "Ana Requena, periodista: Podemos conocía las denuncias contra Monedero y "no tomó ninguna medida contra él"" RTVE.es 21/02/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250221/ana-requena-diarioes-podemos-conocia-denuncias-monedero-contra/16459971.shtml

sábado, 9 de noviembre de 2024

El poderoso caballero en un mundo tramposo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Ya saben aquello de "poderoso caballero es Don Dinero". No es nuevo. Lo que como ciudadanos nos sorprende cada día la facilidad con la que algunos se hacen millonarios desde la sombra. Mis respetos a los que son capaces de hacer fortuna de forma honesta; mayor admiración el que gasta e invierte en favor de los demás, con cierto sentido social o con vocación solidaria en un mundo cada día más  desigual y ostentoso.

Esto viene a cuenta de la noticia de la detención de un alto cargo policial que se nos cuenta en RTVE.es:

Agentes de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional han detenido este viernes al jefe de la Sección de Delitos Económicos de la Brigada provincial de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Madrid en el marco de una operación dirigida por la Audiencia Nacional contra el narcotráfico, el blanqueo de capitales y el cohecho.

Fuentes policiales han confirmado a RTVE la detención del mando policial después de hallar en su casa 20 millones de euros emparedados, supuestamente vinculados a negocios relacionados con el narcotráfico, ha podido saber Europa Press. Su pareja, también agente, ha sido igualmente arrestada.

Durante esta semana, los agentes han efectuado registros en el despacho de este mando policial, donde se encontró también una considerable suma en efectivo, cercano al millón de euros.*


Por muy pesimista que sea nuestra idea de la naturaleza humana, hay ciertas cosas que nos desbordan, que no acaban de entrarnos en la cabeza. Su pareja, también agente de Policía, nos dicen, también ha sido detenida. Al menos era una pareja unida en algo.

¿Cómo debe pensar el ciudadano que ve que la persona que debe vigilar los delitos económicos es pillado con un millón en el despacho y otros veinte repartido por las paredes de su casa?

Las reacciones, claro, serán variadas. Las habrá de condena total y las de "¡cómo se lo ha montado, el tío!", que es la forma de manifestar entre envidia y admiración con un cierto tonillo admirativo. España es el país de la "picaresca" y lo que pensábamos que ya era un tópico y que habíamos salido de lo que nuestros clásicos no mostraron, resulta estar más vivo que nunca, con ejemplos diarios.

Aquí vamos de los "koldos" a los "errejones" y de paso damos un paso por la fauna pícara que ya no es la de los "pobres" que sobreviven, sino la fauna de los ricos que quieren ser más ricos, de los poderosos que quieren tener más sexo, de los policías que son una especie de Jeckyll y Hyde, por poner ejemplos de casos recientes.

Podemos comprobar que casi todos estos casos apuntan a la cumbre, política, empresarial o policial, que alguna gente aprovecha sus posiciones privilegiadas para tratar de conseguir cierta impunidad. Los juzgados están llenos de ex ministros, de ex presidentes autonómicos, de alcaldes, de jefes de servicios, etc.

Esto apunta en varías direcciones. La primera es, obviamente, la cuestión de la vocación, de la motivación real para llegar alto. ¿Se trata de ascender para tener mejores accesos a los botines, a la rapiña, a estar mejor cubierto? Indudablemente, algo de esto ahí. De no ser así tendríamos que recurrir a una teoría del ascenso corruptor: yo empecé siendo bueno y cada vez que me ascendían me volvía un poco más malo. Es la vieja idea de que "el poder corrompe". Es una posibilidad. Pero tenemos la más sencilla de que hay gente que busca ascender para tener mejores opciones de rapiña. Por mucho que respetemos la presunción de inocencia, veinte millones emparedados en tu casa no dejan mucho margen de explicación. Y era el "jefe de la Sección de Delitos Económicos de la Brigada provincial de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Madrid", que se dice pronto.

Pero la otra cuestión está en los mecanismos de selección y ascenso. No creo en medios de acabar con los "defectos" de la naturaleza humana. Entrecomillo ·defectos" porque parte del problema es que muchos empiezan a considerarlos "virtudes". Pero sí creo que las instituciones pueden y deben ser mejoradas con mecanismos de vigilancia y control. El hecho mismo de que estemos hablando de personas detenidas o denunciadas es ya algo positivo, pero ¿cuántos se habrán ido de rositas?

Es esencial para la ciudadanía sentir que hay justicia, pero deberían ahorrarnos ver cómo llega a los cargos cierta gente, cómo se saltan los filtros que deberían vigilar por nosotros. Cada vez que alguien de este tipo —político, empresario, ministro, policía, juez, etc.— es llevado ante un tribunal y da con sus huesos en la cárcel o equivalente se produce un duro golpe en la ciudadanía, en su forma de percibir el mundo que construimos entre todos. Algunos reaccionarán pensando que los próximos en tratar de exprimir la situación, que por veinte millones de euros merece la pena arriesgarse; que vale la pena ser un "koldo", que no se vive mal así; que no está mal que te paguen un chalet en la costa o cosas por el estilo.

¿Es el viejo problema del "carro y los bueyes", de qué es antes ser corrupto o poderoso? Como ciudadanos nos debería dar igual siempre que el corrupto acabe en la cárcel. Por eso "amnistías", "rebajas" y cualquier otro acto que reduzca penas es mal vista. No es buen ejemplo, el que ha emparedado en su casa 20 millones de euros debería tener claro su destino, una habitación más sencilla por una larga temporada.

En estos casos, la responsabilidad se extiende a los que los colocaron en esos puestos desde los que pudieron dar rienda suelta a su codicia. Aunque seamos nosotros mismos los que los hemos colocado allí con nuestros votos y aplausos. Tendría que haber mejores, más eficaces mecanismos de detección, internos y externos. Casos como el de algunos políticos recientemente son un duro golpe para quienes creyeron en ellos, en su honestidad, Por eso los ataques que se producen en ocasiones a los (las) que denuncian son muy contraproducentes, pues ampara la corrupción, la violencia y el sentimiento de impunidad del poderoso.

El corrupto corrompe. Trata de extender e implicar, de asegurarse que los otros pierden si él pierde. Corrompe con su mal ejemplo cuando son hechos públicos sus actos. Hay que ser ejemplares ante este mundo tramposo que se extiende ante nosotros. Instituciones sólidas y vigilantes son necesarias. También mucha ejemplaridad positiva.

En estos tiempos de heroicidades populares también hay sinvergüenzas poco ejemplares que aprovechan para quedarse con dinero de mascarillas o de ayudas, que aprovechan sus cargos para robar o dejarse sobornar, sus cargos para abusar y agredir. Unos van por el dinero, otros por la bragueta. Pero todos por el mal camino, protegidos por la sombra del poder.

 

* "Detenido el jefe de delitos económicos de la Policía Nacional en Madrid tras hallar 20 millones escondidos en su casa" RTVE.es 8/11/2024 https://www.rtve.es/noticias/20241108/detenido-jefe-delitos-economicos-policia-nacional-madrid/16322679.shtml

viernes, 25 de noviembre de 2022

Contra la violencia de género

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

En el Día Internacional contra la Violencia de Género los mensajes deberían ser claros, unificados y contundentes. Y, sin embargo, no lo son.

La cuestión se ha convertido en motivo político de conflictos cuando debería serlo de unión. La lucha política acaba haciendo que haya empecinamientos y cuestionamientos. La desunión política impide llegar a acuerdos frente a algo que es pre político, una forma de violencia bruta y que se transmite a través de modelos de comportamiento que se adquieren en familias, pero también en otras instituciones sociales que hacen de las mujeres el objeto de la violencia.

La violencia va de lo físico a lo moral, que es la degradación de su imagen a través de muchos mensajes que nos rodean, muchos de ellos con el beneplácito general. Hace unos años había un consenso sobre la sexualización de los mensajes. Hoy vemos que de la publicidad a los videoclips, de la presentación de los programas televisivos al cine, se ha retrocedido en este aspecto.

Más allá de las grescas políticas, que contribuyen a generar esa imagen impresentable de desunión, lo más preocupante es la proliferación de la idea de que el feminismo es una "ideología", por un lado, y el detectado incremento del machismo sexista entre los jóvenes, que ven justificada la violencia. De esto nos dan cuenta las encuestas y estudios, los análisis sociológicos realizados con periodicidad. Apuntan en el mismo sentido, al aumento de actitudes machistas, de violencia de género.


Hubo momentos en nuestra historia reciente en los que las diputadas, senadoras, etc. anteponían su ser de mujeres sobre sus roles políticos. Entendían que era importante que se mostraran unidas por encima de la política. Hoy, sin embargo, no hay nada por encima de la política, en la percepción de nuestra clase dirigente. Todo momento es momento de confrontación, algo que se ha convertido en la verdadera ideología dominante, la del desencuentro, la del enfrentamiento y la descalificación.

Pero la violencia de género tiene unas raíces profundas y unas causas próximas; es una conjunción de desajustes personales en la percepción de uno mismo y de sus relaciones con los demás; es un desarrollo marcado por la violencia como modelo de resolución de problemas o como forma de control del poder.

Su aumento es correlativo a las causas que actúan, que van de la incontinencia a la propia frustración personal. La violencia de género es una forma de inmadurez que se esconde tras la fuerza; es el signo de una incapacidad. Sus estallidos violentos son de impotencia real para llevar los problemas por cauces de sensatez.

La violencia de género se produce desde una desfasada visión del mundo. Cualquier uso de la violencia lo es, pero en el caso de la violencia de género se produce una visión transmitida por los entornos próximos que no se corresponde con los modelos en los que nos reconocemos. Es una visión paralela. La violencia machista existe, lógicamente, porque sigue existiendo el machismo y esto es un problema que evidencia el fracaso del modelo educativo, incapaz de enfrentarse a los desvíos que surgen tanto del ámbito social como del directo familiar. Muchos aprenden y practican sus primeros ataques machistas en el ámbito escolar; hacen lo que ven.

Escuela, medios de comunicación, comportamientos violentos en el deporte, en la política, en cualquier ámbito son granos que acaban germinando en las mentes de los que tienen ya un terreno abonado por lo que les ha llegado por diversas vías.

Me viene a la mente el caso de los colegios mayores y sus insultos a las mujeres del colegio femenino frente a ellos. Se produjo al comienzo de curso. Los intentos de atenuar su significado real no sirvieron de mucho. Es probable que muchos de los que participaran se dejaran arrastrar por el efecto del grupo y su presión. Pero el hecho es que descubrieron que eran capaces de participar. Era un rito de iniciación en el machismo y una forma clara de infravalorar, de insultar a las mujeres.


Los colegios mayores se han dedicado a tratar de evitar las "novatadas", que son también una forma de ritualizar las agresiones contra los más débiles. Son ritos de paso en la violencia, ya sea contra las mujeres, contra los débiles. En estos casos, los participantes hacen suyo el mensaje del ritual, del rito de paso. Todo rito es una representación simbólica de una acción. En el caso de los insultos de los estudiantes del colegio mayor está demasiado claro su objetivo, una suerte de violación verbal simbólica.

Hay muchos actos de este tipo y son la antesala a la normalización de unas formas de violencia que acaban siendo físicas. No he escrito "reales" porque la violencia simbólica es real. Lo es para quien la vive simbólicamente. El hecho de que se transforme en una violencia física, en un ataque, agresión, en forma de asesinato, paliza o violación es cuestión de que se produzcan las circunstancias adecuadas. La semilla está echada.

De todos los fenómenos que vemos dentro de la categoría, el más preocupante es el de los ataque en grupo, ya sean violaciones o cualquier otra forma. Mucha de la violencia se produce en la familia, en la pareja. Pero lo que está creciendo son esas violaciones o ataques en grupo con agravante social: se hacen para compartirlas en las redes sociales. Allí se cuelgan los vídeos o fotografías de las víctimas.

Esto representa una intensificación social de la violación, que se ha convertido para ellos en una forma de "prestigio", lo que es muy preocupante por lo que representa de retroceso. Ya no se trata de un ataque anónimo, sino de una forma de escenificación que necesita de un público y de una víctima. Es un ritual de violencia que se ejerce contra ella y cuya gratificación es la "admiración pública" con el número de visitas.

Estamos desligando la violencia de género de este tipo de otros marcadores sociales de un embrutecimiento que avanza a grandes pasos y frente al cual no se encuentran los frentes adecuados, los capaces de frenar este tipo de deterioro que se detecta en las encuestas y estudios.

El hecho de que las violaciones en grupo difundidas por las redes esté creciendo nos dice que se ha incorporado al perfil del maltratador, del agresor, unas características que antes no tenía: la bonificación de un público que se crea para estas ocasiones.

Es esencial profundizar en las causas y modelos de estas formas de violencia que se acaban cebando en los que consideran inferiores, los débiles sociales (de inmigrantes a cualquiera en el que perciban debilidad), y sobre las mujeres, que serían la eternamente débiles, las víctimas ancestrales sobre las que depositar su frustración transformada en reivindicación de su propia altanera impotencia.

Para frenar estas dinámicas, es esencial la unidad, clara y precisa, frente a esto. Hoy por hoy, nuestra desunión política nos incapacita para entender que hay causas comunes, necesariamente comunes.

En el Día Internacional de la Violencia contra las Mujeres no hay motivo de celebración, solo de reflexión, de comprender qué hacemos realmente por evitarlo, algo para lo que es imprescindible tratar de entender las causas profundas que los causan y las superficiales que lo difunden. Tanto la indiferencia como el uso de tópicos dificultan poder erradicar o reducir estas formas de violencia que se han adaptado a nuestras sociedades mediáticas.


jueves, 13 de enero de 2022

Maldad y estupidez

Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Como si se tratara del juego de las tres en raya, la web de RTVE nos muestra alineadas en cuatro casillas tres rostros (la cuarta casilla es para las llamadas "macrogranjas"): el del Boris Johnson, el del príncipe Andrés y el de Novak Djokovic, tres personajes públicos que, por causas diferentes y salvando las distancias de cada caso, se nos ofrecen como parte del culebrón de la realidad. Son tres casos muy diferentes y, desde ya lo señalamos, de muy diversa gravedad, aunque la injusticia de la actualidad los agrupe y las audiencias los valoren a su manera a través de la atención que le dedican a cada caso.

Cada uno tiene sus consecuencias y su impacto, que son dos cosas distintas. Tal como aparecen alineados en la web, Boris Johnson está por celebrar una fiesta (otra) cuando no debía; el príncipe Andrés por los embrollos judiciales por una caso de abuso de menores del que no se acaba de librar por sus peligrosas amistades y conexiones; y finalmente el caso de las declaraciones falsas de Djokovic, que dejan al mundo y al gobierno australiano en la tesitura de decidir si es rematadamente inútil rellenando documentos o si les está tomando el pelo.

La alineación casual de estos tres personajes y sus causas tiene algo de epifánico, de revelación de la conjunción de maldad y estupidez que se da en muchos casos, variando las proporciones.

Indudablemente, el caso más grave es el de las acusaciones contra el príncipe británico al que la justicia norteamericana le ha dicho que no considera tapado el escándalo porque su amigo, el suicida Epstein, hubiera desembolsado medio millón de dólares para evitarse denuncias por parte de las menores que usaban como juguetes sexuales dentro de una escandalosa trama cuya trascendencia es fotográfica. La vanidad humana, —como decía el tenorio, "de qué sirve hacer conquistas si luego no se pueden contar"— hace que el príncipe se hiciera esa foto junto a su "conquista", que le servía en bandeja la trama del suicida Epstein y de la hace unos días condenada esposa británica, que era quien reclutaba a las adolescentes que debían de servir de diversión a los ricos y famosos amigos de los Epstein.

La foto del príncipe con su acusadora hoy pesa mucho. Pero, además, deja un reguero fotográfico de amistades que van de Donald Trump a Bill Clinton. Eso implica que el suicida señor Epstein y su condena esposa Ghislaine Maxwell, tenían unas buenas relaciones con el poder norteamericano y británico, al que se dedicaron a ofrecer lo que estos querían y sentían que debían tener. La mayor perversión del poder —del tipo que sea— es la sensación de estar por encima del bien y del mal o, precisando más, meterte todo lo profundo que desees en el mal. Epstein y Maxwell eran una pareja del filme de Polanski, la escoria de la aristocracia económica norteamericana y de aristocracia británica. Ejemplo de depravación y, muy especialmente, de corrupción extensiva a los nuevos amigos. Las tentaciones de formar parte de ese grupo depravado deben ser muchas, pues son el verdadero indicador del poder. Dinero se puede tener mucho, pero el valor de cruzar al otro lado de la frontera es otra cosa, algo más profundo e intenso para estos depravados a los que se les facilitan sus sueños pervertidos por una módica amistad con algún favor futuro o simplemente mostrar un posado.


El príncipe Andrés lo tiene complicado y se merece tenerlo así. El fallo en contra del acuerdo de Epstein no es más que una confirmación. El hecho de que él mismo buscara amparo en ese acuerdo es una confirmación de su culpabilidad en un nivel distinto del jurídico. Ha marcado su vida y la de la institución de la que forma parte con la ignominia. La Casa Real británica va a necesitar muchas exclusivas con posado para intentar recuperar lo que quedara de su buen nombre.


El caso de Boris Johnson está más cerca de la estupidez que de la maldad. Eso no quita importancia a lo que ha hecho, sino que simplemente lo califica: estúpido. Siempre pensé que el "despeinado" de Johnson era cuestión de estudiado estilo, pero empiezo a tener serias dudas.

A Johnson se le ocurrió en mitad del aislamiento por la pandemia organizar un guateque en los jardines de la residencia oficial al grito de "¡que traiga cada unos su botella!". Debía aburrirse, ¡el pobre!, y a su secretario personal se le ocurrió (es la versión oficial) organizar una fiesta en los jardines aprovechando el buen tiempo. A Johnson no le ha quedado más remedio que pedir públicamente disculpas mientras que la oposición pide, también públicamente, su dimisión y los diputados de su partido se lo están pensando.

Es también la cara privilegiada del poder. Si eres primer ministro, ¿por qué no hacer fiestas en casa mientras el país tiene prohibido salir a la calle o reunirse? El llanto en el parlamento del diputado que explicaba cómo su suegra falleció sin que nadie de la familia pudiera acompañarla le ha hecho más daño a Johnson que las campañas de la oposición.


La estancia de Johnson en el poder ha estado salpicada por escándalos de este tipo de sus ministros y allegados políticos que, a la sombra de su jefe, se saltaban los confinamientos para visitar a parientes y amigos. Pero el primer ministro se salvaba cesándolos o dimitiendo ellos. Ahora le toca a Johnson. Ha dicho, dentro de lo que es el celebrado humor británico, que él creía que se trataba de una "reunión de trabajo", que es el equivalente a que el príncipe Andrés hubiera dicho que creía que sus citas con adolescentes eran para celebrar cumpleaños.

El poder da una falsa sensación de seguridad en estos tiempos en que todo acaba saliendo antes o después. ¿Dimitirá Johnson? No parece probable, aunque se baraja que haya una revolución torie que le saque del poder del partido y del poder del gobierno. Habría cierta justicia poética en ello, teniendo en cuenta cómo sacó él del poder a su antecesora en el cargo, Theresa May. Ahora, Johnson corre el riesgo de defenestración por parte de sus rebeldes diputados, cuya paciencia es continuamente puesta a prueba por el díscolo premier, cuyas gracias juveniles ya están pasadas de tanto abuso. Atrás quedan las imágenes de Boris despeinándose antes de una entrevista y otras delicias de quinto Beatle que ya no hacen gracia alguna. Sus errores encadenados le pueden ser cobrados en este salto de las normas que el propio gobierno proponía al pueblo británico.


Finalmente, tenemos el todavía pendiente caso de Novak Djokovic, otro poderoso —el número uno del mundo— que cree que por serlo puede hacer lo que quiera. La falta de origen de Djokovic es clara: no quererse vacunar. Este deseo le ha llevado a cometer una serie de "errores" en cadena para poder jugar en Australia. Fotos, entrevistas, grabaciones del público, etc. testimonian que todo lo que puso en su documento de entra en Australia es falso. Pero el poderoso Djokovic tiene la excusa de los poderosos: la inutilidad de sus subalternos. A cada mentira en el documento, Djokovic contesta señalando un tonto en su equipo. Todos son errores de los que le rellenaron el documento, aunque el firmante sea él. Djokovic es doblemente culpable: por mentir en los papeles y por considerar tonta al resto de los mortales, excluyendo, claro está, a su parlanchina familia y a esos curiosos seguidores que hacen bailes folclóricos tomados de la mano frente a la residencia en la que lo han tenido retenido. Tras ser comparado con Jesucristo por sus sufrimientos, Djokovic se enfrenta al problema de que al mentiroso se le coge rápidamente, como asegura el popular dicho.


El caso Djokovic es claramente de predominio de la estupidez, aunque no está exento de maldad. Sabiendo que era positivo (las fechas son claras, aunque él las mezcle o responsabilice a otros), Djokovic realizó entrevistas sin mascarilla, lo que ha sido denunciado por la asociación de Periodistas Deportivos, según informaban las televisiones ayer. El tenista se fue paseando por diferentes lugares, se hizo fotos con grupos de niños y adolescentes, con los señalados periodistas. Una cosa es ser negacionista y antivacunas y otra no mantener la seguridad de los otros, que es donde reside su principal maldad.

Poderosos, cada uno a su manera, los tres personajes se han querido situar por encima de las normas y leyes, que no consideran que sea algo que les afecte dada su naturaleza sobrehumana. "Más dura será la caída", no advierten. La caída de Epstein fue la condena y el suicidio; la del príncipe Andrés ya es de condena social a la espera que la republicana ex colonia británica decida sobre su futuro, que es más bien oscuro; finalmente, Novak Djokovic se ha complicado la vida y puede ser deportado, pero ya ha quedado como soberbio, temerario y mentiroso, pese a sus entusiastas seguidores que lo ven como un mesías atacado por su "verdad" antivacunas. Curiosamente, el caso Djokovic, en la medida en que se le ha convertido en un "héroe" por parte de los negacionistas de las vacunas, es el que más daño —en términos de vidas humanas perdidas por no vacunarse— puede acabar haciendo. Las víctimas de los amigos del príncipe Andrés tienen nombre y apellidos; las del negacionismo se reparten por todas las UCI del mundo y una parte se deberán al los malos ejemplos.

Maldad y estupidez repartidas en diverso grado en los tres casos con un punto en común la creencia en que ser poderosos les exime de barreras y límites. Cada uno va a comprobar en sus huesos, de diferentes maneras, su propia humanidad