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domingo, 15 de septiembre de 2019

Cuentas con la Historia

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Me da cierta pena leer el artículo dedicado a David Cameron, el ex primer ministro británico, y escucharle en la CNN, donde ha sido entrevistado por la periodista Christiane Amanpour. Cameron ha quedado marcada para la historia como el hombre que convocó un referéndum y lo perdió. El principio del Brexit llevará el nombre de Camero asociado, fuera cual fuera su posición.
La gravedad es mayor si esa posición era en contra. Entonces se han cometido dos pecados imperdonables: haberse dejado convencer para convocarlo y haberlo perdido tras convocarlo. Lo primero demuestra falta de control sobre su mismo partido; lo segundo, la falta de convencimiento sobre el electorado.
En realidad el poder que tenían Theresa May y ahora Boris Johnson procedía de lo conseguido por Cameron, pero el caos ha ido creciendo en algo que no debería haberse producido nunca, por el propio bien del Reino Unido, que está viendo en estos momentos (es una forma de decirlo) la división y el caos político. Se le ha perdido, además, el respeto a la política del Reino Unido, un país al que se citaba siempre con seriedad, por encima de sus errores y maquinaciones, que han sido infinitas. De hecho, gran parte de los desastres vigentes en diversas partes del mundo se deben a las políticas exteriores del Reino Unido y a su gestión de lo que fue el Imperio británico. Pero esto es otra cosa; esto es la destrucción del propio Reino Unido, dividido hasta extremos insólitos y enfrentado a los efectos de una decisión irresponsable de los tories frente a la tibieza de los laboristas, temerosos de enfrentarse a un pueblo en donde solo gritaban y hacían chistes políticos los tipos como esa boca rodeada de persona llamada Nigel Farage, un Fernandel en delgado y con mucha menos gracia.


Podemos leer en el artículo de la CNN las penas de Cameron:

David Cameron has finally broken his silence on Brexit, admitting some people "will never forgive" him for holding the referendum.
The former UK prime minister launched an extraordinary attack on his successor, Boris Johnson, who is in the same Conservative Party. Cameron said he disagreed with the current PM Boris Johnson's recent tactics and added he believed a second vote on Brexit may still be possible.
"Taking the whip from hard-working Conservative MPs and sharp practices using prorogation of Parliament have rebounded," he said in an interview with The Times published Friday.
"I didn't support either of those things. Neither do I think a no-deal Brexit is a good idea."
Cameron is currently promoting his new memoir "For The Record," which will be published next week.
Addressing the anger he has faced over his decision to call a Brexit referendum, he said some people "will never forgive me for holding a referendum."*



No sé muy bien cuál será el resultado de su gira promocional, sobre todo pensando —como el mismo reconoce— que muchos le consideran el pistoletazo de salida del Brexit y principal responsable del desastre al que se está llegando. El Brexit es un agujero negro capaz de tragarse a todos los políticos que le pongan delante. A Cameron solo le que el consuelo de que los demás han llevado a desastres en la ejecución de lo que él no supo defender.
Hablamos en esa época sobre cómo muchos gobernantes europeos tomaron la Unión como chivo expiatorio de sus errores. Bastaba gritar "¡Bruselas!" y parecía que lo errores se transferían a las instituciones. Hoy somos más cuidadosos. Es lo único que hay que agradecerle al Brexit, incluido en Reino Unido, donde nunca se vieron desfilar tantas banderas azules llenas de estrellas, la bandera de una Europa que permanecía escondida ante los ataques del casticismo británico.

Hoy, Gran Bretaña se enfrenta incluso a la ruptura interna con el europeísmo de Escocia, que puede saltar en cualquier momento, y también ha retomado un viejo problema que solo Europa había resuelto, el del colonialismo de Irlanda del Norte, que amenaza con nueva sangre con el regreso a la violencia si se deshace lo hecho. La libra quedó por debajo del euro y el dólar y nadie se atreve a pronosticar el conjunto de efectos reales que pueden ocurrir en cadena.
Cameron ha escrito sus memorias. Ha hecho bien. Ha hecho bien pero no significa que sea suficiente. Significa que no quiere que le carguen más cosas que aquellas de las que es responsable. Eso es relativo, pues las cosas que hacemos muchas veces tienen patas y echan a correr cometiendo tropelías. Los actos son elásticos y se prolongan hacia el futuro.
Recormedos que hace unos días el ex primer ministro torie John Mayor se rebelaba contra Johnson y se sumaba a una denuncia contra él presentada por los anti Brexit. La fractura social y política es enorme y veremos qué queda en pie tras este proceso. Parece que nadie quiere que le pongan en las filas de Johnson, que se va quedando solo.


Decir que sabe que muchos no le perdonarán por haber convocado el referéndum es anticiparse a las reacciones. Me imagino que en sus memorias tratará de explicar quiénes fueron los que realmente quisieron el Brexit y a qué medios recurrieron para convencerlo de que hiciera lo que no quería.
El futuro amenaza con reducir a polvo a la figuras tories que han protagonizado esto que los medios más serios llaman simplemente "caos". Hacen bien en explicarse, porque la Historia siempre pide cuentas tras los desastres



* "David Cameron says some people 'will never forgive' him for Brexit" CNN 15/09/2019 https://edition.cnn.com/2019/09/14/uk/brexit-david-cameron-gbr-intl/index.html



martes, 28 de junio de 2016

El "como antes" no existe

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El desplome del sector financiero británico, con la cotización suspendida ayer de dos de sus bancos por caídas superiores al 10%, la devaluación de la libra y la rebaja de la valoración de S&P de la triple A a la doble con perspectiva negativa son solo algunos de los primeros efectos del referéndum para su salida. Son reacciones a lo que puede venir; están por llegar las reacciones a lo que vendrá.
Cuantas más vueltas se le da al asunto más sorprende la frivolidad con la que se ha tratado, la facilidad con la que los demagogos pueden seducir a la gente y lo difícil que resulta razonar con cierta cordura sobre temas medianamente serios o trascendentes para un país o un continente.


Algunos ha insistido en que se debe tomar ejemplo de lo que no se debe hacer con lo ocurrido en el Reino Unido. El asunto va más allá de David Cameron, que ya tiene bastante con pasar a la Historia como el hombre que planteó un referéndum con un partido liderando la opinión contra él. Dentro de unas décadas, en la húmeda Gran Bretaña (o lo que quede de ella) se seguirán preguntando por qué hizo tamaña tontería, un primer ministro que se pasó su mandato criticando y amenazando a Europa, de la que sacó todo lo que pudo, para luego hacer una decidida pero inconsistente campaña a favor de quedarse allí donde, nos había dicho, maltrataban a los británicos. En realidad, la campaña del Brexit —antes de que tuviera nombre— la hizo Cameron, año tras año, discurso a discurso, viaje tras viaje.


El caso de Jeremy Corbin es también absurdo y por eso le piden la cabeza, que él ha atornillado con fuerza. Corbin ha sido tibio y no ha querido arriesgarse en un referéndum que pudiera costarle el liderazgo. Su caso es el inverso de Cameron: allí donde el primer ministro estaba obligado a dar la cara por el mantenimiento en Europa mientras el aspirante, Johnson, hacia fuerte campaña en contra, Corbin hacia lo contrario. Los laboristas apoyaban la permanencia mientras que su líder prefería pensar en futuros votos que le llevaran directo al 10 de Downing St. Demasiados cálculos los de estas lecheras.


Nick Robinson publica en la BBC un artículo titulado "UK suffers leadership gap in risky times" en el que tras señalar que nadie quiere ser, empezando por Cameron, quien aparezca al frente de las negociaciones, ni tan siquiera enviar la carta que exige el artículo 50 a los amantes despechados, cierra así:

The fallout from the biggest exercise in popular democracy has already been dramatic - claiming the scalp of a Prime Minister and, potentially, that of the opposition leader too.
It has, though, only just begun. The old order has been smashed.
It may be a very long time - not weeks, not months but years - before the shape of the new order and the answers to all those questions become clear.*


En efecto, el "como antes" es una de esas falacias que a los demagogos les encantan. Robinson señala que nadie se ha molestado en tener un plan B, ¡todo parecía tan fácil! La flecha del tiempo no es reversible en la Historia. No se puede volver a ser como antes porque el "antes" ya no existe y todo ha cambiado. El viejo orden ha sido aplastado, como señala el periodista de la BBC. Pero la ilusión del "como antes" es poderosa, tiene atractivo. 

En un vídeo de cinco minutos, que la BBC titula "EU referendum: How UK changed in 72 hours since Brexit", los acontecimientos se precipitan en una vertiginosa secuencia con todo lo ocurrido en el tiempo señalado. Es normal que los británicos se sientan asustados por lo que se les viene encima, que en realidad no ha comenzado. Estas son solo las consecuencias del mero anuncio. No le ha dado tiempo a Cameron ni a hacer sus maletas vacacionales antes de soltarle a otro la firma de la carta. No quiere ser él el que dé la cara y tiene cierta razón poética en ello: que se retraten los aspirantes al poder, que lo hagan afrontando las iras, decepciones y arrepentimientos de muchos. Y los aplausos del resto, que no van a desaparecer porque ser una isla marca mucho el carácter.


Los líderes de los países europeos ya le están diciendo a Cameron que no piensan pasar un verano esperando la carta del artículo 50, saliendo cada mañana a mirar el buzón. La carta es el requisito formal para poder poner en marcha el proceso de salida. La incertidumbre, le han dicho, no es buena para nadie. Ni para los británicos que la han provocado con su voto. 
El "como antes" no será en ninguno de los dos sentidos: ni el como antes de ser Europa ni como el antes siendo Europa. Todo cambia, más rápido o lento, más o menos, pero cambia.
Nunca ha habido un desastre tan anunciado y se ha producido. Dice muchos sobre la pobreza de los líderes políticos. No es su responsabilidad exclusiva, los demás les votan. La estupidez es una extraña forma de manifestar la libertad. Lo dicen ellos.



* "UK suffers leadership gap in risky times" BBC 27/06/2016 http://www.bbc.com/news/uk-politics-eu-referendum-36638003

lunes, 27 de junio de 2016

Backpedaling o los arrepentidos

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Todavía estaban calientes los votos, recién salidos de las urnas, y ya estaban los británicos arrepentidos. No le dio tiempo a Nigel Farage a tomarse una segunda pinta ni a Boris Johnson a sacarse la mano de los bolsillos y ya les estaban abucheando. Todavía estaba Marine Le Pen pidiendo un  referéndum en Francia cuando ya en Gran Bretaña había dos millones de firmas pidiendo otro para no salir o para volver a entrar. Los británicos comprendieron al fin que lo que estaban destruyendo no era Europa, sino la Gran Bretaña, con Escocia pidiendo la independencia, Londres queriendo ser una isla dentro de una isla para quedarse mientras que ellos, ellos... En fin...


El fenómeno inverso al Brexit ha tenido un bautizo instantáneo: "Bregret". The New York Times ha hablado expresivamente de "backpedaling" ("Having Won, Some ‘Brexit’ Campaigners Begin Backpedaling") mientras nos muestra a un enérgico Boris Johnson haciendo campaña a la sombra de un autocar decorado con una promesa: enviar 350 millones de libras por semana a la Seguridad Social nacional en vez de a la parasitaria Europa.


El Mundo recoge algo peor, la confesión del crimen por parte de los perpetradores de la salida que, probablemente abrumados por sus propias trolas políticas, se encuentran con la mirada de los hijos, esos jóvenes que mayoritariamente, el 75% (¡se dice pronto!) querían quedarse:

Horas después del triunfo del 'Brexit', sus defensores han reconocido que algunas de sus promesas de campaña -como el fin de la "libertad de movimientos" para reducir la inmigración o la desviación de 430 millones de euros semanales a la seguridad social- no van a poder cumplirse con la salida de la UE. El reconocimiento entre dientes y la sensación de incertidumbre total que se respira en el país han provocado lo que ya se ha bautizado el "Bregret": el arrepentimiento por la ruptura con Europa.
La cadena de televisión ITV fue la primera en captar ese fenómeno incipiente, que corre como la espuma con el hashtag #Bregret en las redes sociales. Mandy Suthi, estudiante e hijo de inmigrantes indios, que si tuviera ocasión de volver a votar lo haría por la "permanencia" en vez de por la "salida", tras comprobar que los peores presagios "se están haciendo realidad".
Decenas de votantes llamaron a la Comisión Electoral el mismo viernes para preguntar si podían cambiar su voto y reconocer que habían optado por la opción "leave" en señal de "protesta", pero con la certidumbre de que el Reino Unido se iba a quedar dentro de la UE, según informe 'The Independent'.**


¿Se recuerda algo así? ¿Tan rápido? Las explicaciones que algunos dan nos muestran los peligros de cierta forma de entender la política. Hay mucha gente que quería dar un palmetazo a David Cameron, nos explican, pero que no querían salir realmente de la Unión Europea. Y uno empieza a darse cuenta que la gente vive con un desfase tanta elección, que se irrita tanto que no espera a las siguientes generales para castigar al gobierno, sino que le castiga en la primera que llega, sea el motivo que sea.
Los que hablan de la irracionalidad política estarían en lo cierto al suponerse que si Cameron hubiera hecho campaña por el "no", ahora lo británicos serían los más europeístas de toda la Unión. ¿Es esto normal? ¡Vaya usted a saber!


La democracia se hizo para tomar decisiones, no para llevar la contraria. Pero los nuevos sistemas de motivación requieren que el ciudadano esté siempre enfadado por algo y que el voto sea siempre, a ser posible, de castigo. Por males reales o imaginarios, lo cierto es que el voto se hace cada vez más con sentimientos primarios y cada vez menos con la calculadora o el tratado filosófico en la mano.
The Washington Post titula "Brexit leaders are walking back some of their biggest promises" y nos deja una imagen insólita de Nigel Farage, con una cara que no le habíamos visto en la vida, aunque su repertorio es amplio. El periódico reproduce sus palabras como "ganador" del referéndum por la salida:

Nigel Farage was perhaps the loudest voice calling for Britain's exit from the European Union, though he wasn't officially part of the "Leave" campaign. As leader of the United Kingdom Independence Party, he represented the isolationist, anti-immigration core of the Brexit movement. Speaking to the host of ITV's "Good Morning Britain," Farage called one of the "leave" campaign's biggest promises a "mistake," though he distanced himself from the decision to make the promise in the first place.
Host: "The 350 million pounds a week that we send to the E.U., which we will no longer send to the E.U., can you guarantee that's going to go to the NHS [Britain's National Health Service]?"
Farage: "No, I can't, and I would never have made that claim. It is one of the mistakes that, I think, the 'leave' campaign made."
Host: "Hold on a moment. That was one of your adverts."
They then sparred over whether it was the "leave" campaign's advertisement or Farage's in particular, before moving on. The advertisement was the campaign's, not Farage's.
Host: "That's why many people voted."
Farage: "They made a mistake doing that."
Host: "You're saying after 17 million people have voted for 'leave,' based — I don't know how many people voted on the basis of that advert, but that was a huge part of the propaganda —you're now saying that's a mistake?"***


La perplejidad del entrevistador se habrá vuelto ira en todos aquellos que se habían creído las promesas milagrosas de Farage, Johnson y compañía para salir de Europa y volver al glorioso imperio victoriano. La Gran Bretaña cuya penosa situación se debía al parasitismo de Europa, el argumento esgrimido, esa Europa nazi y antidemocrática, burócrata y pródiga, se despierta de su sueño narcótico y se encuentra que estos personajes que han construido destruyendo, cuyo discurso solo era la negatividad, les han mentido con la mayor desfachatez del mundo. ¿Una cuestión de democracia y principios, Farage?
El periódico recoge otros fragmentos de entrevistas en la que los líderes de la salida retroceden ante las preguntas que los asombrados periodistas les hacen. ¡Triste espectáculo!


La situación británica se agrava. Paradójicamente la dura Angela Merkel es la única que no ha querido hacer sangre inmediata con la salida. Los ministros de Asuntos Exteriores de los países fundadores de la Unión han exigido el envío inmediato de la carta de salida, requisito esencial, y el comienzo ya de las negociaciones. Nada de dimisión después de verano para que otros den la cara, como quiere Cameron. Tras las luchas interna por conseguir el liderazgo en el Partido Conservador y dejar fuera a Cameron, ¿a quién le apetece ponerse al frente del proceso más impopular, por lo que estamos viendo, en la Historia reciente de la Gran Bretaña? La salida de su casa de Boris Johnson, abucheado, perseguido por ciclistas, era un anticipo. 


Los laboristas no están mejor. Dimiten y piden la cabeza de un líder poco entregado a la causa europea, por lo que nadie puede considerar esto ni siquiera una "amarga victoria" sino una derrota colectiva de la clase política en su conjunto. Unos no han sabido defender lo que había que defender, el proyecto europeo, otro solo han sabido retorcer, distorsionar los problemas y mentir sobre las soluciones. Respeto merecen los jóvenes que han salido a la calle a hacer las campañas por una Gran Bretaña en Europa.
La demagogia se paga. Las sociedades modernas, estables y técnicamente resueltas por una sólidas administraciones públicas profesionales no pueden permitirse el lujo de votar demagogos e incompetentes, aventureros de la palabra y la acción. Lo que ha ocurrido en el Reino Unido, la crisis profunda en la que se adentra, debe servir de ejemplo para la Europa de las tentaciones. Hay que empezar a exigir que la política sea seria, con las personas que saben de algo y no ir reclutando personajillos o indocumentados para las listas. 


Volvamos al argumento que llevamos años exponiendo: Europa es un proyecto en construcción y debe serlo para poder seguir mejorando lo que se ha avanzado. No es perfecta ni podrá serlo nunca, como tampoco lo ha sido la Gran Bretaña por más que sus demagogos lo juren. Es, en cambio, un proyecto ilusionante, de modernidad real, una experiencia —no un experimento— para las generaciones, sobre todos los jóvenes, como se ha visto en el voto. Gran Bretaña votó contra su futuro y contra su presente, como se puede apreciar en la cadena interminable de abismos en los que puede caer sin red, tal como están poniendo los expertos sobre la mesa.
Los miles de personas que dicen arrepentirse del voto emitido ¿tienen posibilidades de recuperar la cordura? Mucho me temo que varias generaciones de británicos van a tener que vivir con las consecuencias de las mentiras de Boris o de Nigel.



* "Having Won, Some ‘Brexit’ Campaigners Begin Backpedaling" The New York Times 26/06/2016 http://www.nytimes.com/2016/06/27/world/europe/having-won-some-brexit-campaigners-begin-backpedaling.html?hp&action=click&pgtype=Homepage&clickSource=story-heading&module=b-lede-package-region&region=top-news&WT.nav=top-news
** "Las mentiras del 'Brexit'" El Mundo 26/06/2016 http://www.elmundo.es/internacional/2016/06/26/576ec5a8468aeb11758b462e.html
*** "Brexit leaders are walking back some of their biggest promises" The Washington Post 26/06/2016 https://www.washingtonpost.com/news/worldviews/wp/2016/06/26/brexit-leaders-are-walking-back-some-of-their-biggest-promises/?hpid=hp_hp-top-table-main_wv-brexit-leaders-5pm%3Ahomepage%2Fstory




sábado, 25 de junio de 2016

De flautistas y ratones

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
A lo largo de estos años, cuando ha habido ocasión —y han sido muchas— hemos advertido de los efectos perversos que tiene convertir a la Unión Europea o a "Europa" en el objeto de las iras por las frustraciones y en tapadera de las ineptitudes. Cuando los políticos se cansan de insultarse unos a otros, la toman con Europa. Y esto tiene un coste.
El día siguiente de referéndum en Gran Bretaña sobre la salida de la Unión muchos han despertado del trance inducido en el que se encontraban y comienzan a percibir sus efectos, esos que muchos les han repetido a lo largo de meses pero que ellos, jaleados como si fueran a un partido de la Eurocopa, han ignorado. Es fácil comprender lo manipulables que son los pueblos cuando se les dice lo que quieren escuchar: que ellos son víctimas de conspiraciones, que serán ricos y felices siguiendo a sus flautistas que los llevan hacia paraísos ocultos tras las nubes. Y muchos son los flautistas.


El panorama que emerge para Gran Bretaña tras el referéndum es desolador. Cualquiera que celebre esto es un tarado político o está sentado en el Kremlin. Tras el "Brexit" (es importante encontrar una palabra sencilla que represente ideas complejas, que pueda ser repetida como un mantra evitando farragosas explicaciones), lo que queda es una Gran Bretaña rota espacial y temporalmente. No les ha servido para encontrar esa "identidad" nacional frente a los "extranjeros" que la destruyen, sino que se ha disuelto como espacio (Escocia, Irlanda del Norte y hasta Londres reclaman consultas para salir del Reino Unido). Y sobre todo se ha abierto una inmensa brecha generacional en la que se han cortado bruscamente las esperanzas de una generación que tenía abierta una oferta de países en los que podía estudiar, trabajar y por lo que podía viajar como por el propio.
Gran Bretaña ha perdido mucho más que la Unión Europea, sin duda. Más allá de las cifras económicas, ha perdido algo muy importante que es lo que los jóvenes, el mundo de la Cultura, de las finanzas, de la Investigación, de la Educación, etc. les están diciendo.


Gran Bretaña ha vuelto al pub, a sus pintas de cerveza, a escuchar los chistes de Nigel Farage sobre cómo meter 10 europeos en una caja de cerillas mientras luce sus incontestables calcetines y paga otra ronda. En la ventana del pub, David Cameron, acompañado del Espíritu de las Navidades Futuras, contempla horrorizado el panorama y les escucha cantar "Rule Britannia!".
En The Washington Post, Lauren Razavi se confiesa como una de esas perjudicadas por la estupidez conjunta de Cameron, Johnson y Farage. "British millennials like me are the real losers in the Brexit vote"*, se titula su artículo y destaca «Decades of chaos have been unleashed by a generation of voters that barely possesses the digital literacy to use a USB stick.»* Sí, les han robado el futuro europeo. Peor que eso: les han condenado al casticismo británico, a moverse por el interior de su isla y a visitar alguna ex colonia para ventilarse un poco.


Ningún país ha tenido tantas concesiones como Gran Bretaña; ninguno ha estado nuca tan insatisfecho. Porque esa insatisfacción no era una respuesta real sino una actitud permanente que finalmente dio el salto del órdago y se lo han ganado. Sin duda, por muchos efectos directos y colaterales que tenga sobre los países individualmente, sobre el conjunto y sobre el resto del mundo, la gran perdedora es Gran Bretaña y en especial los que no han conseguido convencer a lo más ceñudo de sus compatriotas que no se dejaran seducir por los flautistas.


Gran Bretaña va a experimentar un nuevo conocimiento: la diferencia que hay entre negociar para entrar y negociar para salir. Los líderes del Brexit, en toda su demagogia, han estado proponiendo modelos y actitudes desde su propia perspectiva favorable, un mudo deseado. Han comparado la situación que ellos pedían con aquellos que estaban fuera y tenían un trato favorable. Pero no se negocia con el mismo ánimo un matrimonio que un divorcio y el caso británico es este último.
Desde el momento en el que Reino Unido ha salido de Europa se convierte en un competidor europeo, alguien puesto a la cola de todos los países que ha dejado abandonados con un desprecio insultante, comparándolos con la Alemania de Hitler, como ha hecho esa mala copia de Trump que se llama Boris Johnson, digno personaje, junto con Farage, de una comedia de George Bernard Shaw, un magnífico y peligroso dúo cómico.


Desde este momento, nadie representará los intereses de Gran Bretaña en la Unión, ningún "burócrata" recibirá sus quejas o demandas, que serán como llegadas desde Camelot. Desde cualquier punto de vista, Gran Bretaña ha perdido y los efectos los irá percibiendo en cadena cuando cada vez que le interese mantener un lazo, este sea cortado por la Europa que estará frente a ella con cara de poco amigos, la misma que ellos han mantenido durante décadas.
Cameron ha anunciado que se va. Un poco tarde para el causante de desastres cuyos efectos se van a notar por décadas. Cameron ha representado una forma de hacer política muy "británica", demasiado. Ha sido el hombre de la ambigüedad, el que acusaba a la Unión para volver triunfante mostrando cómo los mantenía a raya, un juego muy peligroso cuyos resultados se han visto ahora en su propio partido donde le han descolocado en todos los planos. Su patética campaña en favor del sí no ha sido más que un intento de nadar y guardar la ropa, de decir desde el gobierno "no" y desde el partido "sí". 


Boris Johnson abandonó la alcaldía de un Londres que ha votado contra él mayoritariamente en dos ocasiones: eligiendo a un laborista musulmán y votando por la permanencia en Europa. Todo un éxito para él, desde su perspectiva. 
El nuevo alcalde de Londres ya ha salido declarando que la capital es una ciudad "abierta" y "amigable" para los europeos, en un intento en que el éxodo de empresas y trabajadores que puede producirse haga retroceder décadas a la capital. Hay muchas empresas que estaban en la City porque Reino Unido estaba en Europa y tenían allí su cuartel general europeo. ¿Qué harán ahora? ¿París, Berlín, Madrid...? 
Han vendido a los británicos que eran los extranjeros los que les quitaban sus puestos de trabajo cuando en realidad ha sido la City la que se llevaba las inversiones, al convertirse en el centro mundial de las transacciones, apuestas, cambalaches y juegos de los bancos.
Unos repiten que ha sido un voto "emocional" y no "racional", por no llamarlo directamente "irreflexivo". Pero la música que le gusta a los ratones no tiene mucho sentido. Su letra son frases sueltas sobre la xenofobia, los miedos, el odio, el paraíso y el infierno, la soberanía; la letra hablaba también, para solaz de quienes la escuchaban, de "nazis" y "burócratas", de "esclavitud". La política se ha convertido en el arte de echar la culpa a otros mediante discursos convincentes. Es la especialidad de los flautistas que pululan por el mundo.


Es importante que se resalten los problemas que la salida del Reino Unido tendrá para todos, pero especialmente para ellos para evitar que los carroñeros que acechan lleguen a pensar que es una solución a los problemas existentes y que tras los divorcios todo es felicidad. La preocupación ahora es que los euroescépticos, incluidos los británicos, no se contentan con la salida. La siguiente fase es debilitar a la Unión Europea que tendrán enfrente y con la que tendrán que negociar. No les basta con salir, hay que destruir para evitar que los futuros competidores tengan una posición fuerte. Marine LePen no siente un especial amor por sus camaradas eurófobos; solo comparte con ellos la necesidad de una Francia" fuerte" frente a una Europa débil.
Hay algo que debe quedar claro: hay que defender una Europa Unida. Y ha de hacerse resolviendo problemas y creando identidad. Los enemigos de una Europa fuerte y unida son muy variados y muchas veces vienen disfrazados de amigos cariñosos. Habrá que mantener una política activa, no dejar la oportunidad de hablar de Europa en lo que supone como un espacio común, resaltando la voluntad de vivir juntos.


Están proliferando líderes políticos que no tienen un discurso propio. Se limitan a recoger los géneros y tópicos de que disponen según las circunstancias y usan aquellos que les potencien más en el interior. Los gobiernos están obligados a respetar ciertas apariencias porque son los que va a Bruselas, pero la oposición y —los conservadores británicos, como Boris Johnson, acaban de demostrarlos— puede tomar entre sus discursos el del euroescepticismo para poner a sus propios gobiernos en el centro del conflicto. La irresponsabilidad es enorme, pero al tipo de líderes que está saltando a la arena política no les importa demasiado.


El antieuropeísmo se acaba pagando, en España o en cualquier otro lugar de Europa. Hay que construir identidad y seguir avanzado más allá del romanticismo decimonónico de los discursos nacionalistas, un verdadero retroceso. La complejidad de la construcción de Europa necesita de una generación de políticos convencidos de que Europa vale la pena. Los jóvenes británicos ya se han dado cuenta y lo van a pagar con creces en las próximas décadas.
La televisión nos muestra los abucheos a Boris Johnson y las carreras al salir de su casa con protección policial. Son jóvenes, los grandes traicionados hoy por el narcisismo británico, por la frivolidad grotesca de gente que como Johnson sigue ascendiendo puestos mediante este tipo de métodos. Ya hay una petición de cientos de miles de partidarios de quedarse en la Unión Europea para hacer otro referéndum.


Creo que es bueno escuchar la respuesta de Lauren Razavi, la joven británica, en The Washington Post, un aviso a los que manipulan a nuestros jóvenes vendiéndoles antieuropeísmo:

Today has been a day of bitterness, resentment and betrayal for British millennials like me. Overnight, my generation has lost the right to call ourselves Europeans, as well as the right to live, love and work in the 27 other countries of the European Union. Among the many divisions the referendum has revealed in the U.K., the chasm between generations is becoming the most pronounced. While the Leave campaign achieved a two-point victory in the referendum, 75 percent of voters between 18 and 24 wanted to remain.
For all intents and purposes, the referendum result is just the latest in a series of attacks on my generation’s future. First came the financial crisis, caused by poor decision-making on the part of baby boomers across the world. Soon after came austerity measures that disproportionately affected young people in favor of protecting British pensions. Now we are being forced from the European Union — against the wishes of the vast majority of young people — in an attack from a generation that will live to see very little of its consequences.*


Gran Bretaña no ha salido con argumentos racionales, nos dicen todos. El caso es que los "emocionales" han sido también insultantes para el resto de Europa, a la que han presentado como antidemocrática e imperialista; se trataba de la "democracia", dicen algunos. El grado de irracionalidad que la política en manos de marrulleros emocionales puede alcanzar es enorme.
Los responsables de este error histórico, del voto contra el 75% de su juventud, los flautistas, celebran en las calles la victoria que les enterrará y por la que serán conocidos en los libros de Historia. Hoy los pubs son suyos y los cánticos celebran que son de nuevo una isla. Pronto se darán cuenta de hasta qué punto lo son. Los ratones danzan a su alrededor antes de dirigirse a las aguas en las que habrán de ahogarse.
Me temo que la flauta se va a convertir en un instrumento muy popular. Los ratones deben estar preparados.





* "British millennials like me are the real losers in the Brexit vote" The Washington Post 24/06/2016  https://www.washingtonpost.com/posteverything/wp/2016/06/24/british-millennials-like-me-are-the-real-losers-in-the-brexit-vote/?hpid=hp_hp-cards_hp-card-posteverything%3Ahomepage%2Fcard





domingo, 20 de diciembre de 2015

El informe británico sobre el terrorismo y la crisis de la Hermandad Musulmana

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Desde su fundación a finales de los años 20 en Egipto, la Hermandad Musulmana ha pasado por muchas vicisitudes. Siempre ha sido opaca en sus decisiones y abierta a todo lo que le ha ido permitiendo escalar peldaños hacia el poder, en Egipto primero y después en todos los países en los que está instalada. La Hermandad es hoy una internacional islamista con variaciones según los contextos en los que se encuentra, con planes a corto plazo en sus alianzas pero siempre con un fin: una sociedad islámica sobre cuyo grado de intensidad varían unos y otros.
Es frecuente, en efecto, que se salga de la Hermandad camino de la moderación democrática o que se la abandone camino de la radicalización terrorista. Unos salen por considerarla poco o nada democrática, muy autoritaria, mientras que otros lo hacen impacientes por eliminar a sus opositores. Muchos otros son expulsados por no seguir las indicaciones de los líderes de turno. La Hermandad pudo ayudar a Nasser para tener las bases populares en contra de los británicos que el ejército no tenía en los 50, para pasar a atentar contra él cuando no se dedicó a hacer la revolución islámica que ellos querían. Si estás de su lado, sonríen; si eres un obstáculo, te eliminan. El creyente Sadat lo experimentó en sus carnes.
La Hermandad tiene una y muchas caras, las que cambian según los intereses para conseguir sus objetivos, los que fueron definidos por Hassan El-Banna inicialmente y que se siguen manteniendo. La Hermandad nunca ha sido democrática, si por ello entendemos creen en las personas y sus derechos individuales. Para ellos no hay más ley que la Sharia y todas las demás nos medios circunstanciales para conseguir el fin de la doble islamización: desde arriba y desde abajo. Comienzan creando una bases asistenciales que les sirven para mezclarse entre la gente y ganar su confianza—en esto actúan igual que otros grupos como los salafistas—, para si se dan las circunstancias organizarse como partido para conseguir el poder político, como hicieron circunstancialmente en Egipto, Túnez o Turquía.


El islamismo tiende a cubrir sus raíces diversificándose en grupos que les sirven para conseguir los objetivos, de las urnas a las armas. Nadie se acuerda de lo que Mohamed Morsi, el presidente elegido democráticamente, hizo cuando llegó al poder ni de su petición de ir a luchar a Siria, es decir, de los inicios del yihadismo, amparado desde el poder.
Mariano Aguirre, director del Centro Noruego para la Construcción de la Paz (NOREF) publicó a finales de noviembre un artículo en las páginas de la BBC, sintetizando los orígenes de la violencia en el mundo islámico y el yihadismo. En el artículo se establecía el papel de los Hermanos Musulmanes en la radicalización y el sustrato ideológico:

Los Hermanos Musulmanes
Dentro del salafismo, que se expandió más allá de Arabia Saudita, surgieron diversas facciones, como explica Megan K. McBride, de la Universidad Brown, en Estados Unidos.
Una de ellas es favorable a una política proactiva capaz de responder a la creciente influencia occidental que producía el colonialismo.
Y así, en 1928, el teólogo Hasan al Banna fundó los Hermanos Musulmanes promoviendo una yihad militante.
[...]
Qutb, el más prominente de los ideólogos de la época, reaccionó en sus escritos contra los colonialismos británico y francés, y el ascendente papel de Estados Unidos, elaborando su teoría de un sistema islámico que compitiera con el comunismo, el capitalismo y la que consideraba corrupta democracia liberal.
Para Qutb –quien luego de intentar ser cooptado fue ejecutado por el gobierno egipcio en 1966– el mundo vive en una época de ignorancia (jahiliy-y-a) pre-islámica hasta que llegue la era del dominio de Dios, con el Corán como guía (hakimiy-y-a).
En sus últimos escritos desde prisión promovió la idea de crear una "vanguardia" que luchara para crear un "Estado islámico", idea recogida por Abu Bakr al-Baghdadi, actual líder de EI.*


Para entender la mentalidad de estos grupos es fundamental la idea de "misión".  El objetivo siempre de todos ellos es implantar una visión determinada en el mundo, algo que para ellos no es cuestionable pues es el núcleo de su "fe", algo sobre lo que no es posible dudar. Llegará necesariamente porque Dios lo dijo y es en esa promesa donde el hombre interviene contribuyendo a que se cumpla la transformación del mundo, que se resiste. Hablar de un "islam político", pues, es un absurdo a largo plazo porque en el momento en el que alguien se resiste pasa a ser automáticamente un enemigo al que hay que eliminar como infiel o apóstata.  


Todos los grupos que parten de esas lecturas radicales del Corán acaban en las mismas posiciones extremas porque no hay otra salida coherente. La moderación pasa a ser la astucia para evitar el rechazo y tomar posiciones que permitan seguir avanzando.
Desde esta perspectiva se explica el revuelo causado por las declaraciones de David Cameron sobre la Hermandad en el Reino Unido y el conflicto interno que han causado las diferentes reacciones. La salida de los Hermanos Musulmanes de Egipto, en donde fueron declarados "terroristas", perseguidos y encarcelados, hace que se dispersen en varios países, especialmente en Inglaterra —donde está su núcleo internacional— y Turquía, en donde cuentan con el apoyo expreso de otro miembro de la internacional, el islamista Recep Tayyip Erdogan. Este último es el que han mantenido el enfrentamiento con Egipto tras la salida del poder de Morsi con más virulencia.


El informe británico, dentro de los movimientos internacionales para la seguridad frente al yihadismo y el extremismo radical, no podía dejar de lado la presencia allí de los Hermanos Musulmanes y sus manejos en la sombra o sus vínculos con otros grupos radicalizados. Dentro de la preocupación por la expansión de un islam radical, evidentemente los Hermanos deben ser observados por encima de sus sonrisas internacionales y buenas palabras.
Daily News Egypt recogía así el informe de Cameron:

In a statement issued Thursday, British Prime Minister David Cameron described the group as “deliberately opaque, and habitually secretive”. He also added that the research found that violence was carried out by supporters of the group.
“Both as an ideology and as a network, it has been a rite of passage for some individuals and groups who have gone on to engage in violence and terrorism,” Cameron said. “Individuals closely associated with the [Muslim Brotherhood] in the UK have supported suicide bombing and other attacks in Israel by Hamas.”
Cameron also said “membership of, association with, or influence by the Muslim Brotherhood should be considered as a possible indicator of extremism”, and he vowed to “refuse visas to members and associates of the Muslim Brotherhood”.
A day after the release of the review, Egypt welcomed the report and said it is “an important and serious step forward for the UK towards combating and curtailing [extremism]”.**


La satisfacción relativa del gobierno egipcio ante este informe es diametralmente opuesta a la Hermandad, que se ve en peligro de perder uno de sus puntos de anclaje esenciales en Occidente, Londres. Los que fueran enemigos virulentos de los británicos en la etapa colonial y enemigos de la perversa influencia occidental se encuentran muy a gusto en Gran Bretaña. La perspectiva de verse espiados y con el riesgo de ser expulsados o detenidos en algún momento resulta incómoda para ellos.
En cualquier caso, para el gobierno de Al-Sisi es una forma de consolidación de su origen y el del "no-coup". Por eso tiene trascendencia en la política interna, más allá de la cuestión de la propia Hermandad. El que otros consideren peligrosa a la Hermandad se considera como una especie de certificado de corrección. Eso no borra el problema central de los derechos humanos en Egipto y de los abusos constantes que son denunciados desde instancias internacionales y que el gobierno egipcio sigue considerando "injerencias intolerables", respuesta que da su ministro de Asuntos Exteriores cada vez que se condena el abuso de poder y se pisotean los derechos humanos y constitucionales de los detenidos o sus propias vidas, como ocurre con las frecuentes muertes en las cárceles y comisarías.
Con todo, el Reino Unido ha puesto una primera piedra, pero no ha redondeado la faena con la Hermandad.  En Mada Masr se señala:

The scope of the review, according to the UK government, included detailed research into the “origins, philosophy, activities, records in and out of government, its organization and activities in the UK and abroad.”
Senior non-resident fellow at the Atlantic Council and the Royal United Services Institute in London, H.A. Hellyer, explained to Mada Masr that in its attempt to meet diverse political demands, the review’s findings wouldn’t satisfy anyone.
“The Brotherhood won’t be banned or prescribed as a terrorist group, but it has been defined as being linked to extremism. The former won’t satisfy Egypt or the Emiratis, and the latter will anger the Brotherhood,” he explained.
But the findings will place unprecedented scrutiny on the group’s activities in the UK, Hellyer added.
“The policy implications are not directly clear. Certainly, there is more scrutiny on the group than there has ever been in the United Kingdom in its history, but that has been going on irrespective of the review,” he said, adding, “As the broader political arena is more concerned about extremism than it has ever been, the Brotherhood is going to come under greater pressure — even if it is just limited to public messages from the government."***


Camero ha preferido tener a los Hermanos cerca y controlados que lejos y sin control alguno. El informe es un aviso serio, pero no remata. No prohíbe la Hermandad, sino que la deja bajo observación, sin bien describe sus raíces y su historial de violencia, su pasado y presente siempre oscuros. La Hermandad bebe en las mismas fuentes del radicalismo que todos los demás grupos violentos, como bien señalaba el director del Centro Noruego para la Construcción de la Paz (NOREF), Mariano Aguirre, antes citado.


Los islamistas de la Hermandad convencieron durante algún tiempo de que ellos representaban la solución tras el 11-S, pero se ha podido comprobar —el que ha querido verlo— que no lo es en absoluto. Su posición no depende solo de lo que sus férreos líderes decidan, sino que el proceso de radicalización mismo en el entorno actúa en su contra quedando desbordados, estableciéndose facciones que se pasan al siguiente escalón de radicalización. Como ocurre con el islamismo en cualquiera de sus variantes, las discusiones son sobre las estrategias para alcanzar los fines. Coinciden en ellos, pero discrepan por las vías en que se puede llegar a conseguirlos. Pero si fallan unas, el relevo lo toman los que tienen más posibilidades. La amenaza —de la que dábamos cuenta aquí hace unos días— de los líderes del partido salafista Nour en Egipto sobre la radicalización de sus jóvenes si el partido era ignorado o reprimido son un ejemplo de cómo funciona cuando están dentro del sistema. Es una amenaza de pasar a las armas si se les presiona. El método es siempre el mismo: si no obtienen lo que quieren, la llamada a las armas.


El efecto del informe encargado por David Cameron sobre la seguridad ha creado un problema interno en la Hermandad entre los que se encuentran en la sede central de Londres y los que se encuentran en Egipto o sus alrededores.
Ahram Online daba cuenta de esta crisis:

As the Muslim Brotherhood began to legally challenge a British government report about the group's connections with radicalism which was released this week, the group's branch in Egypt seems to be suffering from an internal crisis which was largely played out via social media.
The crisis began on Monday when the Muslim Brotherhood's deputy supreme guide, Mahmoud Ezzat, issued a final decision backed by the Brotherhood's London office to dismiss Mohamed Montasser from his position as official spokesperson of the group in Egypt for defying the group's orders and issuing statements expressing his own views.
Ezzat, whose whereabouts are unknown, also issued a decision appointing 55-year-old Talaat Fahmy as the new spokesperson for the banned group. Fahmy is believed to be outside the country.
Montasser was appointed official spokesperson of the Muslim Brotherhood in January 2015.
Following Ezzat's decision to dismiss Montasser, not less than 16 Brotherhood administrative offices, including the offices of Cairo, Giza , Fayoum, Qaloubiya and Alexandria declared they rejected the decision in a statement on Facebook, which condemned what they described as interference by the Brotherhood London branch in their internal affairs.
The Alexandria administrative office also announced on its official Facebook page on Monday that it had suspended Talaat Fahmy's membership in the Brotherhood, and referred him to investigation.
The high administrative committee of the Brotherhood in Cairo also issued a statement on the Muslim Brotherhood's official Facebook page, announcing that it did not issue a decision regarding the dismissal of Montasser from his post as official spokesperson.
The statement added that the only party involved in issuing decisions in Egypt was the high committee, a slap in the face of older generations of leading figures such as Mahmoud Ezzat.
On his official Facebook page, Montasser issued a message to those he called "the revolutionary youth and free patriots" to start implementing their plan to save their "revolution" planned in January by "bringing down the military."****


La crisis de los portavoces viene definida por la propia estructura férrea de la Hermandad y su falta de democracia interna. Los que no creen en la democracia en sí no van a respetarla en su propio feudo, en donde siempre se han producido este tipo de conflictos, especialmente entre generaciones. Cuando una llega al poder desplazando a la anterior, la historia se repite en la siguiente. Es el inmovilismo lo que hace que este sea el procedimiento más frecuente en el movimiento de la Hermandad. Esto es característico de aquellos grupos que entienden la evolución como una degeneración respecto a un origen perfecto. La lucha es siempre por la ortodoxia.
Por eso la llamada de Montasser a la "juventud revolucionaria" y los "patriotas libres" conecta con los problemas que se produjeron en 2011, con la Revolución de Enero, al comienzo de la Primavera árabe. Ya entonces la Hermandad mantuvo una posición ambigua porque no se fiaban de un movimiento laico. Solo cuando vieron que ayudaría a hacer caer a los militares y que podrían usarlo en su favor, lo apoyaron. Pero tuvieron que tratar de contener a los más jóvenes que tenían intención de participar en ella, pues era la juventud la que arrastró el peso de la protesta.
La falta de democracia interna en la constitución del partido político que les debía servir para participar en el proceso posrevolucionario también creó una gran división con el plante de los más jóvenes, que abandonaron la formación. Posteriormente, las reacciones ante el derrocamiento de Morsi, también han causado discusión entre los que han quedado dentro, los que están en Londres, Qatar y Turquía. Los que se fueron a luchar a Siria han dejado de discutir.


La lucha de los portavoces está todavía por verse en sus consecuencias. Una fractura de la Hermandad no sería la primera vez que se produce. Pero que sea en Egipto tiene unas consecuencias simbólicas importantes porque es donde está su origen y porque, a pesar de su internacionalización, siempre lo han considerado como un movimiento suyo que revela su precedencia y liderazgo en el mundo islámico.
La situación de los grupos islamistas que están fuera de su ámbito de actuación, como ocurre con la Hermandad en Egipto, es complicada porque cada vez se hace más efectivo el cerco y saldrán a la luz más conexiones oscuras entre ellos. Las pistas de la financiación o los movimientos de los afiliados, sus discursos diferentes en diferentes momentos, etc. irán revelando su forma de actuación y restringiendo sus movimientos, tanto de personas como de capitales.


La decisión de David Cameron de no prohibir la Hermandad en Gran Bretaña es quedarse a medio camino, como se ha señalado. No sabemos bien si ha pesado más el miedo a enfrentarse a la ira de los desairados hermanos o el deseo de tenerlos controlados cerca. Probablemente una mezcla de los dos. Por su parte, la Hermandad ha rechazado el informe y ha señalado que todo es una conspiración de regímenes dictatoriales de Oriente Medio. No son los más adecuados para hablar de democracia, desde luego. 
David Cameron es un especialista en jugar con fuego y un día le estallará las manos. La seguridad mundial exige que no se dejen cabos sueltos y la Hermandad tiene demasiados hilos oscuros. Esperemos que el día que ocurra una desgracia en Gran Bretaña, las pistas no le lleven directamente a esos en los que hoy ve "indicios de extremismo". 



* "¿Justifica el islam la violencia indiscriminada?" BBC Mundo 29/11/2015 http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/11/151127_finde_islam_violencia_terrorismo_ataques_coran_yihadismo_mr
** "Britain denies intervention from other entities in ‘Brotherhood report" Daily News Egypt 19/12/2015 http://www.dailynewsegypt.com/2015/12/19/britain-denies-intervention-from-other-entities-in-brotherhood-report/
*** "Update: Egypt reacts to UK report on Brotherhood, extremism" Mada Masr 17/12/2015 http://www.madamasr.com/news/update-egypt-reacts-uk-report-brotherhood-extremism

**** "Internal conflict in Egypt's Muslim Brotherhood rages online" Ahram Online 18/12/2015 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/173796/Egypt/Politics-/Internal-conflict-in-Egypts-Muslim-Brotherhood-rag.aspx