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jueves, 4 de abril de 2019

Compañeros vitales y preguntas sin cierre

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
En la obra póstuma de Oliver Sacks, que ha salido a nuestro mercado de publicaciones en enero de este año, publicada por Anagrama, con el título El río de la conciencia, el primer capítulo está dedicado a Charles Darwin. Antes, en la presentación de la obra, las tres personas que terminaron el proyecto definen a Sacks diciendo que "era capaz de moverse con fluidez entre todas las disciplinas". Señalan esto después de mencionarnos un encuentro que tuvo Sacks con el físico y matemático Freeman Dyson, el biólogo Rupert Sheldrake, el paleontólogo Stephen Jay Gould, el historiador de la ciencia Stephen Toulmin y el filósofo Daniel Dennett, todos ellos personajes muy conocidos del mundo científico en sus respectivas áreas de trabajo. Según nos cuentan, Sacks podían moverse entre todos ellos siguiendo sus respectivos discursos. Hoy no es frecuente este tipo de comunicación debido al encierro que el científico practica dentro de su campo. Es el mal de la especialización extrema, planteamiento generalmente aceptado.
Se nos dice en el texto:

En El río de la conciencia aborda la evolución, la botánica, la química, la medicina, la neurociencia y las artes, y evoca a sus grandes héroes científicos y creativos: sobre todo a Darwin, Freud y William James. Para Sacks,  estos escritores fueron compañeros constantes desde una temprana edad, y una gran parte de su obra se puede considerar una prolongada conversación con ellos. (10)

El pasaje me parece destacado porque refleja una actitud que hemos perdido en la vida y, sobre todo, en la educación. Vamos a tal velocidad que no nos paramos a reflexionar sobre lo que hacemos y sobre sus consecuencias. Nuestra obsesión por la medición de todo en busca de la eficiencia nos hace olvidar muchas cosas importantes, mantener una relaciones perversas con los demás y las cosas que nos rodean, que vemos desde perspectiva anómalas.
La idea de que Sacks se pasara su vida tratando de dar respuestas a las preguntas que había encontrado en las obras de sus compañeros vitales nos resulta extraña y más todavía si hay que explicarla a quienes crecen en la mentalidad práctica del usar y tirar. En época del resumen y del corta y pega, es difícil entender que necesitemos una vida para mantener un diálogo interior con esos compañeros, esos ecos de preguntas o cuestiones sin resolver. Sin embargo, esa es la actitud que nos forma realmente.
Nuestra época ha desarrollado el concepto de "conocimiento", el resultado de unos procesos, pero se olvida del proceso mismo confundiéndolo con los métodos, lo que tiene importantes consecuencias. El proceso para la obtención del conocimiento no es solo una cuestión exterior (que sería el método), sino una cuestión interior. Ahí la novedad que supone el conocimiento se convierte en la transformación interior, el camino interno, que es el de la maduración de la persona a través del proceso. Creer que es un proceso objetivo es una gran ingenuidad.
Sacks vivió su conocimiento como otros científicos o artistas, como un doble descubrimiento, interior y exterior. Podemos llamarlo pasión o de otra forma, pero es el entrelazamiento de lo exterior con aquello que somos y se transforma. La mera erudición o el control técnico dan un tipo de persona que se convierte en parte de la maquinaria que es hoy el trabajo científico, cada vez más regulado, mecánico y predecible en el 99% de la producción. Reservamos ese 1% para lo que supone realmente un salto, una diferencia —mayor o menor— respecto a la "ciencia normal". Gracias a ese porcentaje, podemos sobrevivir.


El trabajo de Sacks sobre Darwin insiste en lo importante que fue para él la botánica y la poca atención que sus trabajos en este campo merecieron.

[...] las plantas se identificaban, se clasificaban —nos dice Sacks— y se nombraban, pero no se investigaban. Darwin, por el contrario, era sobre todo un investigador, preocupado por el «cómo» y el  «por qué» de la estructura y comportamiento de la planta, y no solo por el «qué». (14)

Mucho de lo que hoy se hace no es más que esa preocupación por el "qué" que Sacks señala. Darwin iba más allá, eran las preguntas que le asaltaban ante la contemplación de las cosas. En su mente surgían preguntas allí donde otros se limitaban a aplicar criterios de clasificación y ver cómo encajaban las cosas.
Comparto lo dicho por Sacks. La lectura de los textos de Darwin, desde una perspectiva de la mentalidad científica, nos revelan una forma de pensar que es atraída por un tipo de cuestiones que se plantean como enigmas que hay que resolver. Es una forma de curiosidad, la misma que lleva a mantener ese diálogo vitalicio con aquellos que han sembrado las preguntas en nuestras mentes.
Sacks habla en un momento de la "capacidad de teorización", es decir, la capacidad de trasladar lo que vemos (o lo que no vemos y deberíamos poder ver) a un modelo de explicación satisfactoria.
Oliver Sacks cita al hijo de Charles Darwin diciendo de su padre que "estaba como poseído de una capacidad de teorización" (14-15), una forma interesante de describir esa forma de pensar. Las palabras de Darwin lo confirman: "nadie que no fuera un teorizador activo podía ser un buen observador" (15).
Puede que estas últimas palabras nos sorprendan pues pensaremos que el orden es el inverso: un buen observador debería ser un buen teórico y no al revés. Sin embargo, creo que Darwin está en lo cierto. La observación no es un hecho aislado o separado de la teoría misma. Observar no es un hecho aislado. La observación está impregnada de una teoría que es confirmada o corregida.


Nuestro mayor problema educativo es despreciar la teoría en beneficio de un practicismo mecánico que busca convertirse en hábito, lo contrario del pensamiento consciente. Hay que tener ideas para "ver" y flexibilidad mental para cambiar con lo que vemos. Lo más difícil para nuestros doctorandos es comprender la construcción de un marco teórico para sus tesis o investigaciones. No tienen, en cambio, tanto problema con lo metodológico, puesto que tiende a ser más mecánico en su aplicación. Pero la necesidad de moverse dentro de un marco de explicación que la propia observación debería modificar o verificar no les es tan sencilla. No enseñamos a pensar creativamente, sino rutinariamente.
La explicación de esta situación es ese afán por lo práctico. La mente teórica, la capacidad de comprender y expresar un problema no está al alcance de cualquiera. En un mundo de ciencia rutinaria, con tendencia a la repetición con ligeras variantes. La capacidad de poner en marcha el motor teórico, de modelar lo nuevo en una forma de explicación que conecte con lo que sabemos y nos haga avanzar está muy limitada.
Los tres héroes de Sacks —Darwin, Freud y William James— fueron mentalidades muy distintas, pero supieron dar forma comprensiva, explicaciones (mejores o peores) de los fenómenos. Crearon sus propios campos, que quedaban definidos con las ideas que expresaron.


En Despertares, la obra de O. Sacks que fue llevada con gran éxito a la pantalla por Penny Marshall, con Robin Williams como el médico investigador y con Robert de Niro como paciente, se nos mostraba un hospital en el que los pacientes han quedado abandonados sin explicación. Será la llegada de un poco práctico doctor, que viene de la investigación, quien desarrolle un modelo explicativo, una teoría, de lo que les ha ocurrido. Todos los otros lo han tenido delante por años, pero solo una mirada capaz de construir unas hipótesis de trabajo y avanzar a través de ellas le permite una comprensión del sistema. No bastaba con cuidarlos, había que dar sentido a su estado.
En 2015, con motivo de su fallecimiento, José Cervera publicó en Huffpost un artículo dedicado a Sacks, en el que recogían sus palabras sobre cómo quería ser recordado:

“Me gustaría que piensen que escuché con cuidado lo que los pacientes y otras personas me dijeron, que intenté imaginar cómo eran las cosas para ellos, y que traté de contarlo. Por usar un término bíblico, que he dado testimonio”. **

La vida personal de Sacks fue muy complicada, quizá por eso seguía manteniendo esos tres amigos fieles con los que hacerse preguntas cada día. Quizá por ello también eligió a personas que habían quedado sin explicación, en los márgenes del sistema, los enfermos o los mal interpretados. Dar testimonio del mundo, de las personas, ese imaginar lo que sienten los que no pueden expresarlo, ya sean los enfermos o las plantas a las que Darwin dio voz. Es la labor del científico, como lo es del artista. Lo hacen de forma distinta, pero necesitan de algo más que mecánica.
Debemos transmitir el conocimiento, pero se debe transmitir también la pasión de conocer, de dar testimonio de lo inexplicado, de lo invisible, de lo olvidado. En nuestro entorno es cada día más difícil.


 * Olver sack (2019) El río de la conciencia. Anagrama, Barcelona.
* José Cervera "Oliver Sacks, quien dio testimonio" Huffpost 31/08/2015 https://www.huffingtonpost.es/2015/08/30/perfil-oliver-sacks_n_8062070.html



martes, 27 de junio de 2017

La guerra turca contra Darwin

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El gobierno de Recep Tayyip Erdogan acaba de dar un paso más en su movimiento totalitario desvelando otro avance en su programa dentro del denominado "islam político". Durante décadas, el gobierno de Erdogan ha ido desmantelando la democracia turca penetrando allí donde otros ven la solución a los problemas de fundamentalismo: la educación.
Erdogan sabe, como lo sabemos desde hace siglos, que la educación es la herramienta del moldeado de las mentes, la acción mediante la que se siembra la "normalidad" en los momentos en los que se confía. Las luchas educativas por todo el mundo han dejado ver los sistemas contrapuestos que tratan de ganarse las voluntades. A las purgas frenéticas tras el intento de golpe de estado del año pasado, injustificadas en su mayoría, sigue ahora la reforma educativa que despeje el futuro en su construcción visionaria del nacionalismo islámico otomano.
El nuevo golpe de Erdogan se da en la educación en el punto en el que el dogma choca con la ciencia: la teoría de la evolución, que hoy es la conjunción del darwinismo y la genética. Con ello, Turquía avanza en el "fundamentalismo de Estado" y ejerce una nueva forma de violencia que es la privación a sus ciudadanos del conocimiento científico en nombre del mito y la creencia.
Tenemos una visión demasiado simplista del terrorismo, de sus orígenes y del moldeado de las mentes. Lo que está sembrando Erdogan es radicalismo en la medida en que todos aquellos que enseñan lo contrario van "contra Dios", son un peligro del que hay que prevenirse. Primero se dirigirán contra los "ateos" turcos para, a continuación, explicar la "diferencia" respecto al mundo. La eliminación de miles de profesores y maestros tras el intento de golpe no era más que una maniobra para deshacerse de la posibilidad de resistencia educativa. Los cierres de periódicos, los bloqueos de internet, etc. son solo variantes de una misma acción: el aislamiento. Necesitan de un país aislado para poder ejercer la violencia intelectual que es la extinción del conocimiento científico.
The Independent señala:

Evolution will no longer be taught in Turkish secondary schools after being described as a “controversial subject” by the government.
President Recep Tayyip Erdogan has personally approved the change, which will be part of a new national curriculum being published later this month.
The head of the education ministry’s curriculum board, Alpaslan Durmuş, said a section on Darwinism would be cut from biology classes from 2019.
“We have excluded controversial subjects for students at an age unable yet to understand the issues’ scientific background,” he told a seminar in Ankara, according to Hurriyet Daily News.
“As the students at ninth grade are not endowed with antecedents to discuss the ‘Origin of Life and Evolution’ section in biology classes, this section will be delayed until undergraduate study.” 
Mr Durmuş said pupils at elementary schools would still be given an “evolutionary point of view” and learn evolutionary biology from year five.
Claiming the curriculum was being “simplified”, he said the government was attempting to educate children in line with “local and national values”.*


La planificación político religiosa de las mentes es una forma de agresión. Cada vez que se plantea la cuestión del terrorismo fundamentalista, el argumento que se pone sobre la mesa es que están recibiendo una "versión incorrecta" del islam, por lo que se presiona para poder controlar más el sistema de educación. La "versión correcta", como es obvio, está basada igualmente en la religión, para la que se reclama mayor poder. El terrorismo, se nos dice, procede del alejamiento del poder centralizado, del aparato político-religioso.
El enemigo de ambos es el pensamiento científico y el conocimiento que produce. Pero ese conocimiento crítico y progresivo, está también en decadencia "política" en Occidente. La demostración más evidente es la elección de Donald Trump en los Estados Unidos con un programa de cuestionamiento de la Ciencia denunciado por la comunidad científica.
El negacionismo científico norteamericano procede de dos ámbitos: el religioso y el económico. Muchas veces se enmascara uno con el otro en busca de menores resistencias. En unos casos se hace porque va contra los intereses; en otros porque va contra las creencias dogmáticas.


Son dos los principios que entienden y que dinamitan los aparatos de creencias: la teoría de la evolución y la del "Big Bang". Pero es especialmente la primera la que afecta al creacionismo desmontando la literalidad que se le quiere dar a los textos. La teoría de la evolución afecta a las tres religiones monoteísta y molesta a los integristas de todas ellas —cristianos, musulmanes y judíos—. También explica por qué algunos mantienen tan buenas relaciones: consideran ateos a todos los que nos suscriben los principios explicados en sus textos.
Lo hecho por Erdogan es un golpe de estado mental, un asalto a las conciencias, que deben quedar en manos de los clérigos. Señalan en The Independent:

Academics from Turkey’s most prestigious universities have reportedly criticised the proposals, pointing out the only other country to exclude evolutionary theory from schools was Saudi Arabia.
The omission was first noticed in January, when the Turkish government first announced its new primary and secondary school curricula.
The education ministry said a draft would be discussed and criticism taken into account before the publication of the final version, including a possible replacement chapter entitled “Living Beings and the Environment”, with all references to Darwinian theory removed.
Other changes included a decrease in the amount of homework and allowing more time for children to play, and the life of Turkey’s secularist founder Mustafa Kemal Atatürk being given less focus.
Mustafa Akyol, a senior fellow at the Freedom Project at Wellesley College, said the change appeared to arise from advice given by Egitim Bir-Sen, a conservative education union.*

No es casual que las rivalidades en el mundo árabe no dejen alternativa alguna a las libertades de pensamiento y las que se derivan de ella. Los tres países que rivalizan por el liderazgo son integristas: Arabia Saudí, Irán y Turquía. Asusta pensar en las implicaciones que esto tiene para el futuro de las personas, educadas en un pensamiento que prescinde de la Ciencia en todo aquello que cuestiona sus dogmas y las acusa de apostasía, ateísmo o cualquier otra fórmula que se use apara descalificarlos o encarcelarlos.
La aspiración totalitaria al control de las mentes mediante la educación está en marcha en Turquía, en otro tiempo modelo de sociedad laica. El pensamiento religioso no solo dirige el "político" sino el "científico", poniéndole límites y cortapisas, desplazándolo y creando dudas y desprestigio. Solo debe haber una luz, un faro.
La CNN señala:

The new curriculum will go into effect for the 2017- 2018 school year.
It was crafted to emphasize national values and highlight contributions made by Turkish and Muslim scholars, [Alpaslan] Durmus said.
History classes will look beyond "Eurocentrism" and music classes will focus on "all colors of Turkish music," he said.
President Recep Tayyip Erdogan survived a coup attempt last year and solidified his power in April in a referendum that handed him sweeping powers.
Critics view the changes in the education system as another step in the ruling Justice and Development Party's ambitions to make Turkey more conservative. Erdogan has been vocal about wanting to raise "a pious generation."
The argument that evolution is too difficult for ninth-graders to comprehend is not a reasonable explanation for removing the unit from high schools, according to Ebru Yigit, a board member of the secular education union Egitim-Sen.
"The curriculum change in its entirety is taking the education system away from scientific reasoning and changing it into a dogmatic religious system," Yigit said in a phone interview with CNN. "The elimination of the evolution unit from classes is the most concrete example of this."
Darwin's theory of evolution has been at the center of the Turkish culture wars over the last decade.**


Con claridad el programa islámico nacionalista queda expuesto: nacionalismo religioso. Esa generación más "pía" es precisamente la que perpetuará en el poder al partido de Erdogan que, poco a poco, se irá haciendo con la totalidad de la población, eliminando a los que se le opongan, como ya ha hecho durante el año pasado. Periodistas, militares, jueces, maestros, empresarios... han sido eliminados por diferentes causas y algo en común: no compartir la visión de Erdogan del futuro de Turquía. O del origen del universo.
El islam político no difiere de otras formas radicales. Su objetivo es evitar la fuga, la discrepancia o la crítica del sistema que controla la sociedad para evitar su debilitamiento. Muchas veces se explica inocentemente que con el tiempo se producirá, como en Occidente, una separación de lo político y lo religioso. Y es eso lo que se trata de evitar precisamente tras la lección occidental. Es a lo que estamos asistiendo en muchos países desde décadas, a un movimiento que aprendió de los errores y que hoy usa la educación como arma.


La adaptación de lo religioso a lo político es fácil, pues ambas tratan en este caso de establecer el control del comportamiento social e individual. Al final, son reglas. No ocurre lo mismo con el pensamiento crítico científico, que se basa en lo que queda por descubrir —el progreso— y no en lo ya dado, el dogma. A diferencia del pensamiento científico que es revisado, el dogma es incuestionable y se reviste de violencia contra quienes lo desafían. Por eso, la eliminación del conocimiento científico en las escuelas, como con la teoría de la evolución, se presenta como una defensa del modo de vida, de la identidad turca, convirtiéndolo en una prisión mental.
Cualquier conocimiento científico que entre en conflicto con los "valores islámico turcos" se considerará una agresión occidental, un intento de destruir la identidad nacional
La ignorancia como seña de identidad.


* "Turkey to stop teaching evolution in secondary schools as part of new national curriculum" The Independent 23/06/2017 http://www.independent.co.uk/news/world/europe/turkey-evolution-secondary-school-education-national-curriculum-recep-tayyip-erdogan-regime-a7804016.html

** "Turkey to stop teaching evolution in high school" CNN 23/06/2017 http://edition.cnn.com/2017/06/23/middleeast/turkey-to-stop-teaching-evolution/index.html




martes, 12 de enero de 2016

El error correcto

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Me ha resultado muy gratificante leer en The Washington Post el artículo titulado "Startling new finding: 600 million years ago, a biological mishap changed everything", firmado por la reportera Sarah Kaplan. Me ha gustado su comienzo, su forma de presentarnos lo que va a llegar:

If life is effectively an endless series of photocopies, as DNA is transcribed and passed on from one being to the next, then evolution is the high-stakes game of waiting for the copier to get it wrong.
Too wrong, and you’ll live burdened by a maladaptive mutation or genetic disorder. Worse, you might never live at all.
But if the flaw is wrong in exactly the right way, the incredible can happen: disease resistance, sharper eyesight, swifter feet, big brains, better beaks for Darwin’s finches.*

La idea del "error" o "fallo" correcto me parece algo más que una bonita figura retórica que se ajusta más a aquella versión que se sigue dando de la "supervivencia del más fuerte". La realidad es que ser el más fuerte no es garantía de nada porque existe un azaroso juego, incontrolable, en el que lo que te beneficia un día puede ser tu perdición al siguiente si cambian las circunstancias. Esta idea es muy poderosa y obliga a pensar en términos distintos a los habituales, ponderar más las ideas de flexibilidad que las de fuerza.


Pero el artículo nos habla del descubrimiento de cómo uno de esos errores correctos posibilitó el surgimiento de los organismos pluricelulares, el gran salto de las células aisladas a su agrupación beneficiosa.

[Ken] Prehoda and his colleagues began to look into what genes could be responsible for allowing the choanoflagellates to work together.
“We were expecting many genes to be involved, working together in certain ways, because [the jump to multi-cellularity] seems like a really difficult thing to do,” he said.
But it turned out that only one was needed: A single mutation that repurposed a certain type of protein. Instead of working as enzymes (proteins that facilitate reactions inside the cell) the proteins were now what’s known as an interaction domain. They could communicate with and bind to other proteins, a useful skill for cells that have decided to trade the rugged individualist life for the collaboration of a group. In the wild world of pre-complex life, this development was orders of magnitude better than Twitter for getting organisms organized. Every example of cells collaborating that has arisen since — from the trilobites of 500 million years ago to the dinosaurs, woolly mammoths and you — probably relied on it or some other similar mutation.
That protein domain is now present in all animal genomes and their close unicellular relatives, according to a University of Oregon release. It’s probably wiggling around in you right now, helping your various cells keep in touch.*


La sorpresa, como suele ocurrir en la Ciencia, es que las cosas son más sencillas de lo que esperamos. Lo que se esperaba muy complejo, resulta ser el efecto del cambio en un solo gen. Pero era el error correcto, el que siguió adelante.

“It was a shock,” co-author Ken Prehoda, a biochemist at the University of Oregon, told The Washington Post. “If you asked anyone on our team if they thought one mutation was going to be responsible for this, they would have said it doesn’t seem possible.”*


La sencillez siempre está presente como economía. Eso ya lo observó Darwin, que había leído a Malthus. La naturaleza evita el despilfarro; lo más sencillo es lo que cuesta menos. La complejidad va emergiendo desde la sencillez gracias a esta reunión que un solo gen modificado posibilita.
Entre tanto despilfarro de energía, en todos los sentidos de la palabra, nos siguen sorprendiendo las sencillas soluciones que la naturaleza encuentra para economizar sus recursos. Muchas de ellas se encuentran más en la cooperación que en la lucha; más en la agrupación que en el individuo. 
En su página curricular de la Universidad de Oregon, el profesor Kenneth Prehoda, coautor del trabajo señalado, resume así en qué consiste su campo de investigación:

Research in the Prehoda lab focuses on the biochemical processes that allow cells to respond to changes in their environment. Environmental cues, or “signals”, pass across a cell’s plasma membrane and initiate a molecular program that associates a signal with an appropriate response.


"Señales", "códigos", "programas", "respuestas"... es el mundo de la Información en sus bases más elementales. La vida implica configurarse ante el entorno para seguir viviendo, tanto en sus niveles más básicos, los celulares de los que se ocupa el profesor Pehoda, como en los emergentes, más complejos. Pasamos así de los errores correctos, un mecanismo ciego, al intento de anticiparnos a lo que puede ser nuestro escenario futuro, en el que la corrección es ya apuesta. Es pasar del desafío celular para responder a los cambios de su entorno a nuestras reuniones internacionales sobre el cambio climático.
En mitad del terrible choque que supone leer las noticias de la locura del mundo en que vivimos, de las noticias de guerras, conflictos, campañas, disputas, actos sociales, etc. que son el reflejo muchas de ellas de la incapacidad de encontrar soluciones, es gratificante encontrarse con noticias como está, que más allá de lo descubierto, confirma el principio de la sencillez natural. La naturaleza, en cambio, no tiene que buscar soluciones brillantes y definitivas; le basta con aprovechar los errores correctos.


* "Startling new finding: 600 million years ago, a biological mishap changed everything" The Washington Post 11/01/2016 https://www.washingtonpost.com/news/morning-mix/wp/2016/01/11/startling-new-discovery-600-million-years-ago-a-single-biological-mistake-changed-everything/?hpid=hp_hp-more-top-stories_mm-evolution-1250pm%3Ahomepage%2Fstory

lunes, 5 de octubre de 2015

Conocimiento incompatible

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La revista Investigación y Ciencia nos trae en su último número (octubre 2015 nº 469) un breve e interesante artículo —publicado previamente en Nature nº 520, 2015— a cargo de la profesora jordana Rana Dajani. Su título nos define bien el contenido: "El reto de enseñar evolución a estudiantes musulmanes"* (p. 54). Dajani es profesora asociada de Biología Molecular en la Universidad Hashemite, de Zarga, e investigadora visitante en la Universidad de Cambridge. La labor educadora —ella se define como educadora— es amplia y ha tenido sus efectos en comunidades de diversos países, a los que ha tratado de llevar ideas renovadoras a través de la creación de bibliotecas y otras iniciativas, como "We Love Reading", de la que es fundadora y directora. Es una activista de la cultura y su extensión.


Tras comentar el rechazo que las ideas evolucionistas suscitan en las sociedades musulmanas y cómo inicialmente casi todos sus estudiantes se muestran contrarios, Dajani comenta:

Los estudiantes solían quedar muy sorprendidos. Si bien ven que me cubro con un hiyab —saben por tanto que soy musulmana practicante—, oyen que acepto la evolución como un mecanismo para explicar la diversidad y el desarrollo de las especies, y cito a Charles Darwin como un científico que ha contribuido a nuestra comprensión del origen y la diversificación de la vida en la tierra.
Algunos estudiantes se quejaron a la universidad de que su maestra predicaba contra el islam. Pero las autoridades se mostraron satisfechas al saber que la fuente de mi material didáctico eran libros de texto aprobados por el centro. Felicité a los que había protestado, por atreverse a defender aquello en lo que creían, y les invité a discutir juntos sus inquietudes.*


No hay campo de batalla más conflictivo que la mente humana. Allí se desarrollan las grandes batallas entre lo que desea permanecer, dueño y señor de nuestra mente, y las opciones de cambio. La tarea se vuelve más complicada cuando esas ideas se nos han introducido desde la infancia con el deseo de que no se muevan de allí, con todos los mecanismos sociales y familiares, legales y de angustia psíquica de presión para que no se vean modificados.
Las ideas de Darwin —el propio autor era consciente de ello— eran una revolución de las mentes y de la organización del pensamiento en la medida en que este explica el mundo que nos rodea. La reacción de los estudiantes jordanos es la misma de los que tuvieron que enseñar sus ideas. Todavía hoy, en sociedades avanzadas y con acceso a l conocimiento, este se desperdicia porque entra en contradicción con aquello que nos organiza como sociedad.

Cuando el neurocientífico Steven Pinker sacó su monumental obra, La tabla rasa: la negación moderna de la naturaleza humana (Paidós Ibérica 2003), realizó una gira promocional de conferencias que se encuentra editada con el título "La tabla rasa, el buen salvaje y el fantasma en la máquina" (Paidós Ibérica 2005). En esta obrita —que desde que salió he dado como alternativa de lectura a muchos de mis alumnos— es una breve explicación de cómo las sociedades se encastillan en ciertas ideas que actúan como freno del avance científico. Hacemos descubrimientos en todos los campos, pero muchos de ellos no son compatibles con nuestra cultura, es decir, con el sistema de creencia que nos damos. La cuestión, por tanto, es la resistencia al conocimiento y al cambio que implica.
Escribe la profesora Dajani:

En clase, ofrezco una explicación detallada de la evolución natural de las plantas y de su mejora artificial mediante cruzamiento. Más tarde, discutimos sobre la resistencia a los antibióticos, las vacunas contra la gripe y los medicamentos contra VIH. Tras estos debates, la mayoría de los estudiantes están abiertos a aceptar la evolución como un mecanismo para la aparición de todas las especies... excepto la nuestra.*


La resistencia es siempre la misma. Es la negación a sumar dos más dos, es el bloqueo cultural que proviene de la enseñanza previa que se ha hecho con nuestra forma de ver el mundo y se ha construido sobre esos cimientos. Podemos explicar la naturaleza, pero nos resistimos a considerarnos parte de ella en cuanto que hay un cuestionamiento de todos los elementos diferenciales que hemos acumulado históricamente en la cultura.

Tengo una conocida egipcia a la que se le ocurrió hace un par de años comentar en su página de Facebook que había estado hablando sobre Darwin con un estudiante extranjero. Una agradable tarde de charla desató todas las alarmas y conocidos y familiares se abalanzaron inmediatamente para saber qué estaba ocurriendo y advertir a la estudiante, muy sorprendida por el escándalo causado, de los peligros personales y sociales a los que se exponía. En lo personal, era el camino a la apostasía y al ateísmo; en lo social la mancha familiar y la condena al ostracismo.
El fenómeno no es privativo del mundo musulmán, aunque es allí donde alcanza una mayor virulencia. Parte de la explicación es que la apertura del mundo, los intercambios de información, suscitan una reacción contraria para "preservar" el control social a través de los mecanismos tradicionales, en lo que las religiones juegan un papel esencial. La reislamización de los países musulmanes no se concentra solo en cuestiones como la vestimenta o las normas morales más estrictas. Es ante todo una negación de la modernidad, es decir, el cuestionamiento del pensamiento dogmático y su enfrentamiento al pensamiento crítico y a la ciencia experimental. Cuando no se puede competir en esos terrenos, sencillamente, se niegan virulentamente.

Para algunos de mis estudiantes, aceptar la evolución significa negar la existencia de Dios. A estos les digo que la evolución no habla del origen del universo. Para mí, el principio fue Dios. Después, las reglas de la lógica y la ciencia condujeron al desarrollo del universo y más allá.
Muchos musulmanes están de acuerdo con esta visión, entre ellos varios científicos, que no lo dicen públicamente por temor a ser tildados de agitadores. También algunos eruditos religiosos lo apoyan, pero prefieren un cambio de opiniones gradual, a fin de no levantar barreras y frenar el progreso.*


Es aquí donde se plantea uno de los mayores problemas sociales. La profesora Dajani tiene gran valor al decir públicamente su opinión. Tiene un gran valor al decírsela a sus alumnos y seguir con ellos tras las protestas por los que consideran que ataca al islam, pena por la que podrían acabar bastante mal en cualquier lugar en el que las autoridades de la universidad no se molestaran en revisar la bibliografía que maneja.
Sin embargo, esos temores manifestados por científicos o eruditos religiosos tiene mucho de no querer complicarse la vida, algo que en cambio no preocupa a los islamistas de cualquier facción que realizan una militancia activa —muy activa— para evitar que cualquier idea contraria a las creencias que manejan se vea cuestionada. La profesora Dajani tiene lo que hay que tener, valor y compromiso con su conciencia, que no es lo más extendido. Si esos eruditos y científicos expusieran sus opiniones públicamente se expondrían, sí, pero también abrirían una brecha que iría más allá de una clase de Biología Molecular en una universidad jordana.
La realidad es que muchos se han acostumbrado a mantener sus conocimientos ocultos porque se vive bien en esa zona de sombra. No está mal ser un científico de renombre en el extranjero en distintos campos y regresar al hogar donde no te pregunten si tu trabajo cuestiona las enseñanzas del Corán o no.
En el mundo musulmán esto es grave y lleva a fenómenos dogmáticos extremos como el Estado Islámico o cualquier otro grupo que vive y obliga a vivir bajo un sistema de creencias impuesto por la violencia. Pero no es el único campo en el que esto se está produciendo.


El dogmatismo respecto al ser humano y, por ello, la negación de los descubrimientos que la Ciencia hace o su reducción a "teorías opinables" en el mismo nivel que alternativas esotéricas o míticas, no es un fenómeno exclusivo del mundo islámico. Tiene que ver mucho con un fundamentalismo reactivo que comenzó en la misma época que la islamización, en los años setenta, como reacción a la apertura que supuso, por ejemplo, en el cristianismo el Concilio Vaticano II, contra el que reaccionó una parte de la iglesia católica. Ese conservadurismo se sigue manteniendo en muchas instancias, públicas y privadas. Un fenómeno similar se dio en los Estados Unidos: Darwin era solo una teoría. Todavía hay batallas en los tribunales sobre la enseñanza del evolucionismo.
Frente a la apertura al conocimiento que vamos adquiriendo, se opone una negación de los principios que se derivan de la lógica de la ciencia, que se reduce a la mecánica de la tecnología. Aceptamos cierto tipo de progreso material derivado del conocimiento científico del mundo, pero seguimos viendo al hombre como un ser especial en el mundo.
La importancia de un sistema educativo que aborde de forma integrada los conocimientos y no como parcelas aisladas es esencial. Es ese parcelamiento el que lleva a que lo que se aprende en una asignatura se ignore en las otras, creando zonas opacas según la perspectiva del momento. Lo que es "verdad" de 10 a 11 deja de serlo de 12 a 13.


La profesora Rana Dajani dice que no es relevante para su nota final el que el alumno "crea" o no en la evolución. Dice preferir que le digan lo que piensan antes que forzarles a que digan lo que no creen para obtener una buena nota. De esta forma, dice, "estaría haciendo lo mismo que hacen quienes rechazan la evolución: forzar la opinión". Este último mecanismo es un tanto dudoso, aunque comprensible en el entorno: es una estrategia de supervivencia. Si la profesora suspendiera a sus alumnos por sostener lo que está escrito en el Corán, el problema iría más allá de la cuestión bibliográfica. Pero es cierto que no va a cambiar al que no quiera cambiar. Ella señala: "En mi opinión, el Corán fomenta la observación y contemplación del mundo, al mismo tiempo que celebra la búsqueda del conocimiento. Pero no valida los hallazgos científicos". Es la interpretación que permitió la existencia de una poderosa ciencia árabe musulmana. Pero lo que ha triunfado en muchos lugares es lo contrario: el literalismo autoritario. Es lo que está avanzando precisamente por el silencio de muchos y la falta de vista para detectar dónde se encuentra ese deseable reformismo que siempre que se intenta poner en marcha va demasiado rápido.


Su artículo se cierra con la siguiente conclusión:

Mi objetivo es que los alumnos desarrollen un método racional para evaluar el mundo y elaborar sus propias opiniones, hipótesis y teorías, y no copiar las de otros. Es un llamamiento a nuevas formas de pensar, un viaje en busca del conocimiento, uno de los principios básicos del islam. Si lo conseguimos, contribuiremos a la creación de una generación de científicos musulmanes librepensadores.*

Cualquier mecanismo o procedimiento que ayude en ese camino será siempre mejor que el cierre violento alrededor del dogma. Pero no tiene sentido crear científicos "librepensadores" en una sociedad que no lo es. Crear una casta de pensadores encerrados en laboratorios mientras en la sociedad sigue predominando el dogmatismo, no servirá de mucho. Cada comienzo de curso, la profesora Rana Dajani se encontraría sentados en los bancos de su aula a los mismos alumnos que rechazan inicialmente sus enseñanzas y acuden a protestar a las autoridades para que deje de atacar al islam. Mejor sería que empezaran algo antes y llegaran con la mente abierta. Pero hay lo que hay y la profesora Dajani, pese a sus valiosas iniciativas sobre la lectura, no puede cargar el mundo sobre sus espaldas.
Vivimos en tiempos extraños, hacia el futuro y hacia el pasado; sabemos y elegimos ignorar. Estamos todos más cerca y sin embargo aumentan las distancias entre nosotros.



* DAJANI, Rana (2015): "El reto de enseñar evolución a estudiantes musulmanes". Investigación y Ciencia octubre, nº 469, p. 54.



sábado, 14 de febrero de 2015

Erdogan y el autoritarismo educativo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Si ayer comentábamos el provecho que algunos pretenden sacar de la trágica muerte de los tres jóvenes musulmanes en los Estados Unidos, la prensa turca de hoy abre con la recriminación por ello del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, a Barack Obama. Es un episodio más de la carrera hacia el vacío islamista por parte del dirigente turco.
El diario turco Hurriyet Daily News recoge las recriminaciones de Erdogan durante la cena ofrecida al presidente mejicano, de visita en el país, lanzando uno de sus inspirados discursos:

Turkish President Tayyip Erdoğan on Feb. 12 criticized U.S. President Barack Obama for his silence following the killings of three young Muslims in North Carolina this week, in the latest sign relations between the two leaders have become strained.
Speaking alongside Mexican President Enrique Pena Nieto during a state visit to Latin America's No. 2 economy, Erdoğan said the silence of Obama, Vice President Joe Biden and Secretary of State John Kerry was "telling" and they should take a position following such acts.
"If you stay silent when faced with an incident like this, and don't make a statement, the world will stay silent towards you," Erdoğan said, condemning those responsible for the crime.*


Quiere la casualidad que junto a sus declaraciones aparezcan la del presidente Obama condenando las muertes de los tres jóvenes musulmanes. Un poco más abajo otra interesante noticia: la presentación de un proyecto de mezquita en Cuba al presidente Raúl Castro. La imagen que acompaña a la noticia no muestra a un siniestro Erdogan bajo una figura del Che Guevara. ¡Quién se lo iba a decir al capitalista Erdogan que pondría en la atea Cuba su pica en Flandes! Erdogan sigue con su idea de que Colón escribió en su diario que vio una mezquita en lo alto de una montaña. Según él, los turcos llegaron allí en el siglo XII, en 1178.

Speaking to reporters after meeting with Castro in Havana on Feb. 11, Erdoğan said Cuban officials had already made an agreement with Saudi Arabia for the construction of a mosque in Havana.
“We want to build the mosque ourselves. We don’t want a partner. If you find it appropriate, we would like to build it in Havana. But if you have promised a Havana mosque to other people, then we can build our Ortaköy Mosque in another Cuban province,” Erdoğan quoted himself as saying to Castro.
Mustafa Tutkun, the vice general manager of Turkey’s Directorate of Religious Affairs (Diyanet), announced in November 2014 that Ankara had been negotiating with Cuban officials to build a mosque on two hectares of land in Havana’s historic center. The Diyanet had proposed the construction of a mosque similar to the picturesque Ortaköy Mosque in Istanbul, which was built by Ottoman Armenian architects Garabet and Nigoğayos Balyan in 1856.**


Eliminando la Ciencia de las escuelas y suplantándola por adoctrinamiento, falseamientos históricos, etc., el futuro turco es la oscuridad. Pero esa oscuridad impuesta es el estado deseable desde sus planteamientos. Convertir América en "tierra prometida" es convertirla en tierra de reconquista musulmana. Dentro de su mente y sobre todo, dentro de la de los que le creen, la Historia se transforma y la "evangelización" debe ser sustituida por una "reislamización", de la misma forma que los partidarios del califato exigen que se les devuelva Al-Ándalus y lo repiten para fomentar la creencia y extender el odio por el agravio histórico. Nos parece tan ridículo —y lo es— que no valoramos que pueda haber millones de personas que estén convencidos de ello. Pero las hay. La mezquita cubana es un símbolo que Erdogan, rodeado de personas adoctrinadas, irá invocando en el futuro si llega a construirla. Por eso es una réplica de la existente en Estambul. Su nombre completo es Büyük Mecidiye Camii, la Gran Mezquita Imperial del Sultán Abdülmecit. Es  a la que iban a rezar los sultanes; lo hacían llegando en góndola. Todo un símbolo.


La insistencia, más allá de la anécdota, en la chifladura de la mezquita cubana fantasma, solo tiene sentido en ese carácter simbólico que le servirá a Erdogan para proseguir su reislamización nacionalista otomana. Erdogan se presenta como aquel que logrará devolver al imperio su poderío. No se trata de que lo logre, sino de desarrollar la idea en las mentes de quienes le escuchan.Es importante entender la fuerza de estas imágenes para los que creen en esa islamización final del mundo, algo de lo que no dudan porque está escrito y les ha sido prometido. Dudar de ella es dudar de todo lo que creen. Que lo crea realmente Erdogan o no es irrelevante; lo importante para él es la motivación con la que lograr mantener unidos a sus adeptos
La situación en Turquía se complica tras una huelga en el sector de la enseñanza con motivo de la creciente islamización del sector educativo, que pasa a ser esencial para transmitir las fantasías islamistas de Erdogan. Oficialmente, Turquía es un estado laico; en la realidad, Erdogan está haciendo la purga islamista del estado, usando las instituciones para reislamizar la sociedad convirtiéndola en un país dictatorial, a su imagen autoritaria y semejanza. De todas las especies de dictadura, la de Erdogan es de las más peligrosas porque ha conseguido crear el clima receptivo a sus manejos, que presentan como un paso hacia un bien final.
Erdogan ha conseguido el objetivo de todo dictador astuto: camuflarse de defensor de la comunidad, su protector y guía hacia el futuro. Erdogan ha desarrollado una dictadura ideológica desmantelando las instituciones y haciendo que converjan con su partido islamista. Su discípulo egipcio, Mohamed Morsi, falló por las prisas que tenía y la soberbia que le rebosaba. Quizá quiso alcanzar rápidamente el papel protagonista de la cofradía internacional. Le falló la "hermanización" emprendida y tiró por tierra la astuta campaña realizada del "gobernaremos para todos". Si hubiera escuchado a su amigo Erdogan, lo habría hecho poco a poco, como él.


El plan de Erdogan y los suyos es muy elaborado, pero claro. Lo han percibido todos, pero la debilidad de la oposición no le puede frenar en las urnas. Las posibilidades son cada vez menores, pues el plan consiste en la castración mental de los futuros votantes a través de la implantación de la religión en las aulas de forma obligatoria. Si un partido religioso, en un país oficialmente laico, hace obligatoria la enseñanza de la religión está violando los principios básicos. El rechazo de las clases de religión, además, es una forma de quedar marcados socialmente y el partido de Erdogan controla ya todas las instituciones después de las brutales purgas realizadas para erradicar cualquier posibilidad de filtraciones o núcleos de resistencia internos.
Señala el diario El País tras la huelga de ayer en la educación:

La obligatoriedad de la asignatura de religión fue establecida tras el golpe de Estado de 1980 para ciertos cursos, y ahora el AKP la ha ampliado a los primeros cursos de primaria (de cinco a ocho años). Además, la nueva normativa implica que sólo podrán quedar exentos de esta asignatura los alumnos en cuyos carnés de identidad esté especificado que son cristianos o judíos, mientras que aquellos que optan por no incluir su fe en la identificación deberán cursarla.
Pero la asignatura de religión no es la única cuestión problemática. Los sindicatos de Turquía —un país constitucionalmente laico— se quejan de la creciente influencia islamista en la educación. Bajo el Gobierno del AKP se ha multiplicado por siete el número de institutos imam hatip —en los que la formación es directamente religiosa—, mientras la inversión en escuelas públicas normales ha sido mucho menor. Además, en los colegios públicos se han abierto salas de rezo y cada vez son más las actividades religiosas que se celebran en horario escolar. Karaca se queja también de que los libros de texto han sido modificados para incluir referencias religiosas y de que se ha retirado la enseñanza de la teoría de la evolución. "Ahora se enseñan sólo teorías creacionistas e incluso se han dado casos en los que algunos profesores que intentan explicar la evolución a sus alumnos son multados por el ministerio", afirma. "La educación pública, desde la educación primaria a la Universidad, se está convirtiendo en una educación religiosa de una forma en que no se había visto hasta ahora", añade.***


Cercenando la educación, Erdogan se asegura la eficacia del poder manipulador que le mantendrá a él y a su partido en el futuro. No hay democracia con los islamistas, solo negocios y sonrisas hasta que consiguen lo que quiere: el control del país.
El hecho de que no se pueda enseñar evolucionismo y que se sancione a quien lo hace, que se borre el conocimiento científico y sus formas de actuar críticamente son formas de lavado de cerebro para asegurarse la sumisión futura. El islamismo es una forma totalitaria; nunca amplía las libertades, siempre las reduce.
Occidente —los Estados Unidos, para ser más precisos— comete una y otra vez el mismo error con los islamistas: cree que son de fiar. Turquía es parte de la OTAN y, por ello, forma parte de la defensa de Europa. Mal socio, muy poco de fiar, como se ha podido ver con la cuestión del Estado Islámico.


Samim Akgönül profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de Estrasburgo, historiador y politólogo especializado en Turquía, publicó en la revista OrientXXI un artículo a finales de enero ("Ce que cherche Recep Tayyip Erdogan en Afrique")  con una interesante síntesis de los conflictos en los que en estos momentos tiene Turquía abiertos. Tras un primer análisis en el que habla de "divorcio con la Unión Europea", Akgönül pasa a señalar los conflictos vecinales de Erdogan:

Le deuxième échec concerne la politique régionale et surtout la doctrine du «  zéro problème avec les voisins» développée par Ahmet Davutoğlu, le ministre des affaires étrangères de l’époque désormais premier ministre. Les relations avec la Géorgie ont été quasiment suspendues après l’invasion de l’Ossétie du Sud par la Russie; celles avec l’Arménie en sont au point mort, avec des protocoles signés mais jamais ratifiés et une frontière toujours fermée. Les relations avec l’Iran sont tendues, d’une part à cause de la crise syrienne et de l’autre parce que la Turquie est devenue une plateforme du blanchiment d’argent de l’Iran soumis à un embargo. Les relations avec l’Irak sont ambiguës car « la ligne rouge » de la Turquie était la partition de l’Irak et la fondation d’un État kurde dans le nord, chose désormais réalisée, du moins de facto car en réalité, les milieux d’affaires turcs se moquent de cette ligne rouge et font des affaires fructueuses dans le Kurdistan irakien. Enfin, last but not least, Ankara a soutenu fermement l’opposition syrienne contre Bachar Al-Assad (après avoir soutenu ce dernier pendant longtemps!), et surtout l’État islamique en Irak et au Levant (EIIL). Aujourd’hui, comme Al-Qaida pour les États-Unis, le monstre — désormais l’Organisation de l’État islamique (OEI) — menace son créateur et la Turquie semble extrêmement isolée sur la scène internationale et peu crédible dans ses appels à la lutte contre le « terrorisme ». Bref, les terrains d’influence d’Ankara se réduisent comme peau de chagrin, la Turquie ayant perdu son aura en Asie centrale et au Proche-Orient et épuisé son crédit en Europe.****


Si todos estos factores, muchos de extrema gravedad, están minando la situación anteriormente privilegiada de Turquía y los problemas externos e internos crecen —como lo están haciendo—, la salida de Erdogan es el reforzamiento de las fantasías imperiales, el aumento de la censura, y la búsqueda de conspiradores, que es exactamente lo que está haciendo. Internacionalmente, como ya está haciendo, acercar lazos con la Rusia de Putin, casa de acogida del descontento occidental. Como tituló en diciembre The Washington Post, la Rusia de Putin y la Turquía de Erdogan están hechas la una para la otra. Se acercan tiempos duros para Turquía y para los turcos.


Hemos comenzado con un Erdogan constituyéndose en paladín del islam recriminando al poderoso presidente de los Estados Unidos no valorar la muerte de los tres jóvenes musulmanes asesinados. Erdogan se apuntará a todas las causas posibles para reforzar su imagen interior ante el deterioro absoluto de la exterior. El problema es que sus salidas son hacia adelante. Y lo que es peor: es dudoso que se pueda salir de esa situación a la que lleva Turquía —con el agrado de muchos, todo hay que decirlo— de una forma democrática. No porque los demás no lo quieran, sino porque será difícil controlando él el aparato del Estado. Cualquier derrota que pudiera sufrir en las urnas será siempre presentada como una conspiración no solo contra él, sino contra el islam, de quien se ha erigido en faro.
En 2012, The Financial Times informaba de un incidente escolar en Turquía: unos libros de texto había incluido una visión peculiar de Charles Darwin.

A series of books for primary schoolchildren, describing Charles Darwin as a Jew with a big nose who kept the company of monkeys and other historical figures in anti-Semitic terms, has caused outrage in Turkey amid fears of rising religious intolerance.
A teachers’ union is taking legal action over the distribution of the books last week to about 1,000 schoolchildren in the Maltepe district of Istanbul. The local education authority, which approved the books and ultimately answers to the central government, has denied knowledge of their content.
But the incident has already made waves far beyond Maltepe. It follows previous attacks in Turkey on the theory of evolution; last year, an internet filter briefly restricted access to evolutionist websites.*****


Nada nuevo, pues. La caricatura del malvado judío llamado Charles Darwin pasa a ser el mensaje; no alguien cuyas teorías estudiar, sino alguien de quien hay que protegerse y reírse, a ser posible. En 2014, los profesores se encontraron con que habían desaparecido de las nuevas ediciones de los libros de Biología las imágenes de los órganos sexuales, que habían sido sustituidas por fotos de animales y plantas.
Recep Tayyip Erdogan puede falsear, censurar, erradicar todo lo que considere un obstáculo en su camino islamizador. Ciencia, Historia, Biología... nada que contradiga su integrismo con trajes finos. No encaja en el estereotipo del fundamentalista, pero lo es. Personas e ideas acaban en las cárceles o en la hoguera. Es difícil mostrar indiferencia ante lo que está haciendo con un gran país. 
¿Su próximo sueño? Rezar en la mezquita cubana.Y Erdogan no para.



* "Turkish President Erdoğan chides Obama for silence on Chapel Hill Muslim murders" Hurriyet Daily News 13/02/2015 http://www.hurriyetdailynews.com/turkish-president-erdogan-chides-obama-for-silence-on-chapel-hill-muslim-murders.aspx?pageID=238&nID=78298&NewsCatID=510
** "Turkish President Erdoğan presents Cuba mosque project to Castro" Hurriyet Daily News 12/02/2015 http://www.hurriyetdailynews.com/turkish-president-erdogan-presents-cuba-mosque-project-to-castro.aspx?pageID=238&nID=78254&NewsCatID=338
*** "Grupos laicos se alzan contra la islamización en las escuelas turcas" El País 13/02/2015 http://internacional.elpais.com/internacional/2015/02/13/actualidad/1423847878_710489.html
**** Samim Akgönül "Ce que cherche Recep Tayyip Erdogan en Afrique" Orient XXI 28/01/2015 http://orientxxi.info/magazine/ce-que-cherche-recep-erdogan-en,0800

***** "Turkish book on Darwin sparks outrage" 19/09/2012 Financial Times http://www.ft.com/cms/s/0/f27adba8-1a01-11e2-a179-00144feabdc0.html#axzz3RiXODprl