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viernes, 16 de febrero de 2024

Nueva York contra las empresas de las redes sociales

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Las cuestiones sobre la salud mental, en diversas variantes, están cada vez más presentes en los titulares de la prensa. Más allá de posibles sensacionalismos, lo cierto es que existe una gran cantidad de fuentes que están poniendo esto en diversos escenarios, que van de los jóvenes a los ancianos, pasando por los problemas de estrés generados en la generación intermedia.

En muchos de estos casos está la soledad, la alteración, protectora en muchos casos, que nos distancia de los otros. Junto a este fenómeno creciente y paradójico, en la llamada sociedad de la información, un mundo que ahora gira alrededor de las llamadas redes sociales convertidas en focos absorbentes de la capacidad de relacionarnos y que muchos relacionan con la causa de muchos problemas.

En RTVE.es no dan cuenta de la demanda presentada por la ciudad de Nueva York:

La ciudad de Nueva York ha presentado este miércoles una denuncia formal contra cinco de las mayores redes sociales -TikTok, Instagram, Facebook, Snapchat y YouTube- por "alentar una crisis de salud mental entre los menores en toda la nación". 

La denuncia, formalizada ante el Tribunal Supremo de California, ha sido presentada este miércoles por el alcalde Eric Adams y ha sido planteada conjuntamente por la Alcaldía, el Departamento de Educación y el Departamento de Salud.

Según Adams, Nueva York gasta 100 millones de dólares al año en programas de tratamiento de salud mental de la juventud.

"Muchas redes sociales terminan poniendo en peligro la salud mental de los niños, promueven adicciones y animan a comportamientos insanos", ha explicado.*


No sé hasta qué punto prosperará la demanda, pues tendrán que demostrar con claridad una causalidad, un vínculo claro, que seguro que los bien pagados abogados de la industria de las redes intentarán negar. Pero lo cierto es que cada vez hay más casos vinculados y más datos que lo reflejan el efecto de las redes o, si se prefiere, la atracción hacia los dispositivos que las redes demandadas representan.

Ese promover adicciones es la acusación sobre elaborar técnicas de atracción destinadas especialmente a los más jóvenes que les desconectan del mundo real y les sumergen en un mundo artificial en el que se estimulan los deseos o, como se dice en el texto, "comportamientos insanos".

La paradoja es que sean estas redes sociales, que estimulan directamente la permanencia ante los teléfonos u otro tipo de dispositivos las que generen problemas de comunicación. Pero es precisamente el exceso que busca la adicción que absorbe y aísla de la realidad, incluidas las relaciones auténticamente sociales.

Conforme se es absorbido por las redes, comienza el proceso de destrucción progresiva de las relaciones sociales reales, con personas del entorno, que son relegadas y con las que empieza a ser difícil relacionarse.

Como suele ocurrir, el transporte público es un ejemplo del aislamiento en medio de la colectividad, en la conexión con el dispositivo que se tiene en la mano y no con las personas que se tiene cerca. Observe la próxima vez que vaya a un restaurante cuántas personas manejan el teléfono antes que mantener una conversación con las personas con las que comparten la mesa.

No es de extrañar, pues, que sea la soledad el elemento que más destaca en los casos de salud mental, que sean caso de incapacidad de conectar o de ser conectado a redes humanas. Algunos han creado espacios de contacto, aunque ese contacto sea sumamente artificial o, en el caso de muchos jóvenes, presidido por el alcohol, que actúa como desinhibidor. Ese entorno garantiza la copresencia, pero no el contacto.

Que la ciudad de Nueva York considere que las compañías que manejan las redes sociales son las responsables de la alteración de esos millones de personas y que eso genera un gasto millonario en dólares, es importante porque va creando la idea firma de la responsabilidad. Ellas se benefician de forma multimillonaria; la idea es que paguen parte del daño sobre el que se asienta su beneficio.

Marta Gascón, en la sección 20bits del diario 20minutos, nos da una visión de este mismo problema (o una consecuencia) al tratar el desarrollo de las "novias" creadas con Inteligencia Artificial:

Para sorpresa de nadie, con la IAG se han popularizado las llamadas ‘novias IA’, chatbots basados en inteligencia artificial con los que puedes charlar o incluso hacer llamadas de voz. Lo que quieras contarles y lo que quieras que te cuenten es ya cosa tuya. Realmente no es algo nuevo: hacer alusión a la película Her es ya redundante y aplicaciones como Replika, una plataforma para charlar con un bot que puede hacerse algo más que tu amiga, llevan muchos años entre nosotros.

Chatbots de compañía que roban tus datos

De forma similar a los chatbots conversacionales con fines generales basados en IA generativa, los bots de compañía utilizan enormes cantidades de datos de entrenamiento para imitar el lenguaje humano.

A esto suelen sumarse otras funcionalidades extra en estas plataformas, como las llamadas de voz o el intercambio de fotos, que permiten interacciones más ‘emocionales’ para formar conexiones más profundas con el humano al otro lado de la pantalla.

Sin embargo, la procedencia y los fines reales de estas plataformas son dudosos: un análisis de 11 servicios de bots conversacionales ‘románticos’ publicado recientemente por la organización sin fines de lucro Fundación Mozilla afirma que casi todos venden datos de los usuarios, que se emplean para fines como publicidad dirigida, o no dan información adecuada al respecto en su política de privacidad.**


 

Más allá del preocupante aspecto del robo de datos para venta o cualquier otro fin, resalta la necesidad de relacionarse con "seres virtuales" antes que con humanos. Los problemas de sociabilidad se multiplican en todos los niveles de la vida, en todas sus etapas. Es difícil que el menor que se acostumbra a pasarse media vida conectado al mundo de las redes tenga un desarrollo social adecuado que implica la propia búsqueda de compañía. Sencillamente, le es difícil relacionarse con personas reales.

Relacionarse con otros es aprender a negociar, a valorar la relación, adaptarse, en sum, cambiar. En relaciones con los otros necesitamos ajustarnos al mundo.

Por el contrario, estas novias (no se habla de novios en los textos) virtuales están diseñadas para ajustarse a nuestros deseos, a ofrecernos lo que esperamos recibir. Son por lo tanto una especie de eco invertido y no ayudan demasiado al crecimiento personal. El que recurre a ellas no es capaz de relacionarse con los otros no gestionar su soledad, algo que se le presenta como un vacío condicionante.

¿Son las novias IA un episodio más en un proceso de aislamiento por incapacidad de relacionarnos? El siguiente paso, suponemos, será para aquellos que lo deseen formar "familias IA", con un número variable de hijos e hijas IA sobre los que debatir y establecer expectativas sobre su futo. ¿Por qué privarnos de algo tan sencillo?


Hay gente que ha conseguido crear sus pequeñas islas personales en las que refugiarse, ya sean amistades o familia, pero esto cada vez se va complicando más con personas que viven en mitad de grupos o multitudes pero que se encuentran desconectadas. Están físicamente, pero no mentalmente. Los ves, pero percibes su aislamiento; ves cómo se diluyen a través del dispositivo que tienen en la mano. Hay mucha gente que te comenta la dificultad de romper el aislamiento de algunas personas a las que les resulta cada vez más difícil realizar o recibir un simple saludo protocolario. El mundo no existe para ellas.

La cuestión ahora es si considerar eso como "nueva normalidad" o considerarlo, como ha hecho la ciudad de Nueva York, una enfermedad social y personal, una carencia de habilidades sociales que se puede manifestar en momentos de la vida en forma de crisis.

El texto de RTVE.es y EFE se cierra con unos datos: "Nueva York es la primera gran ciudad en plantear una denuncia contra cinco grandes tecnológicas -algunas de ellas entre las reinas de Wall Street-, pero 41 estados denunciaron a Meta (propietaria de Facebook e Instagram) por las mismas razones el pasado mes de octubre."*

Es previsible que las denuncias tengan un efecto en cadena. Independientemente de que ganen los juicios, servirán para dejar claro y en evidencia que es necesario un control y, sobre todo, una mentalidad diferente ante un mundo que cambia demasiado rápido e impide pensarlo. Desconocer los riesgos de lo que usamos todos los días es un peligro. Lo es todavía más para quienes, desde los efectos, se resisten como cualquier adicto a ser desprendidos de su herramienta. 

* "Nueva York denuncia a las cinco mayores redes sociales por alentar "una crisis de salud mental" juvenil" RTVE.es / EFDE 15/02/2024  https://www.rtve.es/noticias/20240215/nueva-york-denuncia-redes-sociales-crisis-salud-mental-juvenil/15970892.shtml

** Marta Gascón "Las 'novias IA' no son de fiar: descubren que algunos de estos chatbots de compañía roban tus datos" 20minutos/20bits 16/02/2024 https://www.20minutos.es/tecnologia/inteligencia-artificial/novias-ia-chatbots-roban-tus-datos-5218884/

lunes, 15 de enero de 2024

La tos

Joaquín Mª Aguirre (UCM)

"¡Una mascarilla, por favor, una mascarilla!" Quien se expresaba así de desesperada era una compañera de Facultad que realizaba su examen final en el aula junto a la mía. "¡Tengo un alumno en el examen que no para de toser! ¡Cómo se le ocurre venir así al examen!" Rebusqué en mi maletín y no encontré esas mascarillas. La mía la llevo en el bolsillo, pero una nueva habría tenido que ir al despacho. Mi compañera llamó por teléfono a otra que estaba en la Facultad y le subieron una. Puede verla en la puerta del aula, con su mascarilla puesta, a distancia suficiente, lejos de las toses, que yo escuchaba desde mi clase.

Ayer, en un descanso de la final de un torneo de Snooker, pusieron cuatro anuncios seguidos de remedios contra la tos. Creo que no hay mejor indicador de por dónde van las empresas del ramo: oferta a raudales de cualquier cosa que atenúa, calme, elimine la tos. Todos prometen aliviar los síntomas, ir directos al problema, etc. Me imagino que lo notarán en la Bolsa.

A diferencia de otros síntomas, la tos nos delata. Obviamente, la tos puede estar causada por diferentes males, pero esa tos que resuena y resuena, que nos hace volver la cabeza y alejarnos un poco o salir corriendo horrorizados, como era el caso de mi compañera de facultad, da igual cuál sea su origen —catarro, gripe con cualquier letra, Covid...—; simplemente, huimos lo más lejos posible.

Conozco personas que, en cualquiera de las oleadas de Covid, han seguido con la tos cuando otros síntomas ya habían desaparecido. La tos sigue y cuesta erradicarla. La tos, además, acaba agotando físicamente, es un esfuerzo que nos consume energía, nos impide descansar y acaba haciendo doler distintas partes del cuerpo.

Eva Cezón nos recuerda en su artículo de RTVE.es que "hemos olvidado mucho de lo aprendido en la pandemia". En el comienzo de su texto explica:

Personas tosiendo en el transporte público o imágenes de las urgencias saturadas. Estamos teniendo flashes de aquella pandemia que nos obligó a aislarnos y que nos vuelven a recordar que los virus de transmisión aérea, como es el caso del SARS-CoV-2 (causante del coronavirus) y la influenza (causante de la gripe A), conviven con nosotros y sobreviven de invierno a invierno.

Basta con ir en un autobús o a un bar para detectar algunos escenarios de los repuntes de contagios: espacios cerrados y mal ventilados. Cada vez que hablamos, tosemos o cantamos, exhalamos algo más que aire: esparcimos multitud de gotículas, pequeñas partículas de líquido de diferentes tamaños. Las más grandes caen al suelo, sin embargo, las más pequeñas, conocidas como aerosoles, permanecen más tiempo. Son gotitas tan pequeñas que por el poco peso que tienen se quedan dando vueltas en el aire hasta que se secan.

"Hay poca cantidad de virus por cada gotita, pero al estar tanto tiempo en el aire llegan muy lejos: ahí está el problema", explica la científica del CSIC, Margarita del Val, a RTVE.es.*

Esas "gotículas" son como los "pélets", como los "microplásticos" pero que nos contaminan esta vez el aire. Miramos mucho al mar, lo que está muy bien, pero nos olvidamos de que lo que necesitamos de continuo es el aire. Hemos estandarizado lo que es el "aire limpio" y nos olvidamos de que no solo tosemos, sino que estamos continuamente mandando el aire a otros. Respiramos un aire común.

La queja del artículo es precisamente ese olvido de la ventilación. Me dice una amiga que a sus hijos en la escuela les tienen con las ventanas abiertas en clase. Lo que pudiera ser considerado como "crueldad frigorífica" no es más que prevención. Hay que abrir ventanas, es cierto, pero habrá que tomar medidas para evitar que los niños vayan cayendo uno tras otro a golpe de enfriamiento. Y no es fácil controlar a los niños. Pero los adultos son otra cosa. No olvidar lo que hemos aprendido en esta época de frío significa  mantener corrientes de aire, ventilar, evitar que el aire se vaya acumulando con todo lo invisible que dejamos en él. Por eso la tos, esa tos escandalosa, nos recuerda que echamos al entorno respiratorio muchas cosas, algunas peligrosas.

En el texto se nos recuerda que los edificios que hoy consideramos que ahorran energía es porque son estancos, es decir, con muy poca ventilación. Puede que la factura energética sea menor y que consumamos menos, pero lo cierto es que aumenta otra factura, la de las enfermedades respiratorias.

Un estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud detectó que los trabajadores en ambientes mal ventilados tienen un mayor riesgo de sufrir enfermedades respiratorias como asma y rinitis. También destacó que los que pasan largas horas en espacios interiores sin una buena ventilación pueden experimentar síntomas como fatiga, dolor de cabeza y mareo.

Esto es lo que se conoce como el síndrome del "edificio enfermo", el conjunto de sintomatologías y enfermedades originadas o estimuladas por la contaminación del aire en los espacios cerrados. Son contaminantes no solo microbiológicos, como los virus que se transportan por los aerosoles, también químicos procedentes de estufas, productos de limpieza, etc.

A pesar de que este síndrome puede presentarse en edificios de construcción antigua, su proporción es mayor en edificios de nueva construcción o rehabilitados, según apunta la organización. En el mundo, hasta un 30% de estas edificaciones se consideran "enfermas", según la OMS.*


 

No se puede tener todo, pero sí quizá buscar un equilibrio. La búsqueda de beneficio por parte de unos (los que construyen casas más pequeñas, con techos bajos) y de ahorro por parte de otros (menos gasto en calefacción) acaba teniendo sus efectos.

La ventilación era una de las cuatro medidas clave contra las enfermedades respiratorias contagiosas. Es muy sencillo: tenemos unos orificios por los que entra y sale el aire. Nos tragamos lo que otros echan y echamos lo nuestro a los demás. Si la cosa se complica con epidemias como las que padecemos, hay que tomar medidas, esas que se nos dice que olvidamos.

¿Qué es aprender de una crisis? Pues, en este caso, que arquitectos, constructoras, ayuntamientos, instituciones, etc. aprendan que se pueden hacer muchas cosas para mejorar la ventilación de los edificios y que la ventilación pueda realizarse de forma periódica. Aprender es saber cómo gestionar los lugares con grandes concentraciones de gente, como el transporte público, las aulas, estadios, etc.

Hemos hablado en estos días pasados del regreso de la mascarilla. Bienvenida sea. Por no recibir elementos que nos hagan enfermar o por no echárselos a otros, la ventilación es otra de esas cuatro medidas básicas (más la higiene y las vacunas). Del frío es más fácil protegerse que de aquello que hay en el aire si no ventilamos. 

La tos, detectada en los transportes públicos, en aulas, reuniones, hostelería, etc., es un aviso, una señal de alerta. Durante la pandemia nos enseñaron eso de toser sobre el antebrazo. Hoy eso nos parece insuficiente. La cantidad de anuncios y productos anti tos que se nos ofrecen en las emisiones televisivas nos confirma que "hay mercado". Mala señal. 

* Eva Cezón "La ventilación, tarea pendiente contra los virus respiratorios: "Hemos olvidado lo aprendido en la pandemia"" RTVE.es 13/01/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240113/ventilacion-tarea-pendiente-virus-respiratorios/2470770.shtml


domingo, 22 de mayo de 2022

Hechos, datos y lo políticamente correcto

Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los hechos dicen que casi todos los casos dados en España de la Viruela del Mono han sido hombres. Hay un caso en estudio de una mujer en Extremadura. Algunos de los focos de contagio de los hombres han sido fiestas gais y una sauna gay. Los expertos nos dicen que no es una enfermedad de transmisión sexual y mucho menos una enfermedad de "homosexuales".

Los hechos son los que son y los casos son los que son. El hecho es que se trata de una enfermedad que se transmite por contactos personales intensos, no circunstanciales, y que los brotes han tenido lugar en determinados espacios y eventos a los que rápidamente se ha identificado.

En RTVE.es, con el titular, "Siete comunidades estudian casos del viruela del mono: "La transmisión ha sido más alta de lo esperado"", los vínculos entre la enfermedad

Esta es la primera vez que se notifican cadenas de transmisión en Europa sin vínculos epidemiológicos conocidos con África occidental o central y que la mayoría de casos que han ido detectándose estos días en España y otros países se ha dado en hombres que han mantenido relaciones de riesgo con otros hombres.

Sin embargo, y "a tenor de la información disponible en estos momentos, se hace patente la importancia de prestar una especial atención a la población afectada sin descartar la posibilidad de aparición de nuevos casos en otros grupos de población", asume el órgano técnico del Ministerio de Sanidad y las comunidades, que apela a "abordar el estudio de estos casos evitando cualquier estigmatización del colectivo LGTBI+".

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya ha advertido sobre la posibilidad de que la viruela del mono se extienda entre humanos con la llegada del verano, fiestas y eventos multitudinarios que se celebran aprovechando el buen tiempo. * 

Las cifras que se daban hace dos días están muy por debajo de las últimas que se nos dan. Las primeras voces explicando lo poco probable de su extensión son desmentidas por los casos, que siguen creciendo. Los expertos, además, explican que la estigmatización puede hacer que los casos tiendan a no declararse y se agrave la situación extendiéndose el número de contagios.

La inclusión del término "relaciones de riesgo" en la información, no es muy afortunada, venga de donde venga. Ya que el riesgo es otra cosa para el que mantiene relaciones, especialmente si son relaciones sexuales. No hay relación más intensa que la relación con contacto físico. Por lo que entiendo, el contagio de la viruela podría darse igualmente en un combate de lucha grecorromana. Es el contacto, no el sentimiento lo que contagia, haciendo pasar de uno a otro. Evidentemente, cuanto más intenso sea el contacto y con más personas, las posibilidades de contagiarse y contagiar son mayores. 


Es lo mismo que se ha hecho con el COVID cuando se ha hablado de "grupos burbuja" o se hablaba de "convivientes", personas con los contactos reducidos al mismo grupo, pareja, aula, etc. Las enfermedades contagiosas siempre tienen en el aislamiento o en los contactos reducidos un factor favorable, mientras que con la diversidad y multiplicidad se favorece lo contrario.

En La Vanguardia leemos:

La viruela de los monos puede afectar tanto a hombres como a mujeres independientemente de su orientación sexual, han informado esta semana especialistas en enfermedades infecciosas y salud pública. Puede transmitirse por gotas respiratorias relativamente grandes que tienden a caer al suelo a poca distancia, por lo que el contagio requiere un contacto estrecho. Ni está demostrado ni se descarta que pueda transmitirse por vía sexual, ha informado la OMS, dado que una relación sexual requiere un contacto estrecho que puede permitir la transmisión respiratoria.

El motivo por el que el episodio actual en Europa afecta sobre todo a hombres que tienen sexo con hombres es que en este colectivo se han producido episodios de contagio múltiple.

“Una proporción notable de los casos recientes en el Reino Unido y Europa se han detectado en hombres homosexuales y bisexuales, por lo que los animamos especialmente a que estén atentos a los síntomas y busquen ayuda si están preocupados”, ha declarado en un comunicado Susan Hopkins, directora médica de la agencia UKHSA.** 

No hay maldición. La naturaleza se ha limitado a aprovechar lo que la cultura, en este caso, en forma de celebraciones o saunas ha favorecido de forma circunstancial. Los que piensan que es solo una enfermedad de "hombres" y más específicamente de "hombres gais" se equivocan porque eso es solo el inicio de los brotes. Lógicamente, en este tipo de contagio próximo, los contagiados son los que tenemos más cerca. 

La coexistencia física y mental de esta forma de viruela con el coronavirus no nos hace demasiado favor, pues tendemos a interpretar una, la viruela, en claves de la otra, el coronavirus. En la COPE se recoge un debate entre el doctor César Carballo y el bioquímico Marcos Gallego, que opina en sentido contrario sobre las similitudes: 

Carballo ha asegurado que de momento es muy pronto para dictar sentencia sobre la gravedad de la enfermedad, ya que la cepa del virus que está circulando por España, Portugal y Reino Unido aún no ha sido secuenciada. El doctor Carballo concluía asegurando que la situación es muy parecida a la que se vivió al comienzo de la pandemia, cuando políticos, expertos y muchos medios de comunicación quitaban importancia a los casos y aseguraban que la situación estaba comprobada.

“Nos recuerda a lo que nos pasó por el COVID al principio, en marzo de 2020”, ha admitido el médico, quien ha lamentado: “No tenemos información, nadie nos ha dicho nada, no sabemos cuál es el caso sospechoso, tienes que ir a la prensa, a evidencias”. 

Ante esta tesitura, Marcos Gallego ha respondido de manera cortante: “El virus de la viruela del mono no tiene nada que ver con el del covid”. Afirma además cuatro razones distintas por las que no tiene ningún punto de comparación con la devastadora experiencia del COVID 19: “1. No es nuevo. 2. Hay vacuna. Es la vacuna normal de la viruela. 3. Es un virus ADN. No ARN. Casi no muta. 4. Es mucho menos transmisible que el covid. 5. Normalmente no se da transmisión asintomática”, ha enumerado.*** 

Los cinco factores apuntados por Marcos Gallego son claros y distintos respecto a lo que supone el COVID-19 y sus variantes respecto a este de la Viruela del Mono. Uno importante y decisivo es el que va en primer lugar: no es nuevo.

Una enfermedad nueva, con un virus que cambia constantemente en función de su extensión, es un desafío y, sobre todo, un desconcierto. Lo hemos comprobado. La Ciencia ha trabajado como nunca para encontrar soluciones en un tiempo récord ante algo que se desconocía. Cada paciente era un paso hacia la comprensión desde un mínimo. Pese a los más de seis millones de muertos y los más de quinientos sesenta millones de contagiados, cifras actuales, hemos conseguido frenar su gravedad con vacunas. No hemos conseguido todavía una vacuna contra la inconsciencia de algunos ni contra la irresponsabilidad o el egoísmo, pero sí contra el COVID-19. Ahora los efectos están en nuestras manos con la mejor vacuna, la prudencia, que es convertir lo que sabemos en acciones sensatas.

El hecho de tener una vacuna contra la viruela es importante porque esa lucha se hizo hace tiempo y se ganó en lo que se pensaba como la última batalla. Pero está claro que todo vuelve porque el mundo es inabarcable y mal repartido, quedando siempre huecos olvidados en los que se mantienen los peligros al acecho. Nuestra forma de vivir, nuestras concentraciones y viajes ponen las cosas más fáciles a este tipo de enfermedades viajeras. Habrá otros factores, pero está claro que el principal son nuestros movimientos esparciendo rápidamente lo que pasa de ser local a mundial en muy poco tiempo. Cuando nos queremos dar cuenta, tenemos focos repartidos por medio mundo.

Que se necesite mayor intensidad del contacto para contagiarse que con el COVID también es una señal de que es poco probable contagiarse estando en espacios en los que no se produzcan esos contactos porque no es el espacio lo que contagia, sino lo que se hace en ellos. De ahí la queja del dueño de la sauna Paraíso, la clausurada en Madrid: "lo harán en otro lado".


La carencia de la figura del asintomático es decisiva. El hecho de que todo contagiado sea "visible" y esté "afectado" es esencial desde el punto de vista social. Ya no tendremos la figura del irresponsable que, al no tener síntomas, sigue su vida contagiando a otros. No es políticamente correcto decirlo, pero es una realidad. Tampoco han ayudado mucho las medidas últimas que, confiando en la menor gravedad con las vacunas, han eliminado prácticamente cualquier restricción, animando a considerar el COVID como una "gripe". Pero con la Viruela del Mono es distinto. Los síntomas aparecen rápido y son visibles, muy visibles. Eso reduce los riesgos de la fase invisible de la enfermedad.

Con lo que estamos viviendo estos últimos dos o tres años, con avisos anteriores, deberíamos tener algo claro: si no nos anticipamos a las causas, esto va a ser una epidemia o pandemia detrás de otra. Tiene que realizarse una labor pedagógica importante sobre estos cambios que hemos introducido con nuestra movilidad y los efectos que el cambio climático está produciendo en el mundo de los virus. Ya no se habla tanto del estrés animal por la reducción de su medio ambientes y cómo esto favoreces las transmisiones entre animales y humanos, como se vio con los murciélagos de los que nadie se acuerda ya en los inicios del coronavirus.

La investigadora Margarita del Val lo señala en Antena 3:

La investigadora del CSIC Margarita del Val ha apuntado esta semana que, aunque la incidencia informativa sobre el coronavirus haya disminuido, no quiere decir que la pandemia ya no exista y tengamos que relajarnos del todo. En su opinión, "atravesamos un momento muy difícil debido a la falta de datos". "Tenemos que aprender y no olvidar que igual que con el cólera se evitaron muchas muertes al potabilizar el agua, ahora tenemos que pasar a limpiar el aire, porque así bajará la transmisión del SARS-CoV-2 y de otras enfermedades respiratorias, vamos a lograr menos bajas laborales y más concentración", comenta Del Val.

Margarita del Val asegura que la próxima pandemia podría venir por el aire, por lo que es muy importante su limpieza "como han hecho en los colegios y universidades con medidores de CO₂". "Queremos que se pongan unas normas para saber cuándo el aire está muy respirado por otras personas y, por lo tanto, es probable que me contagie de cualquier cosa", ha señalado en la primera Cumbre Internacional sobre Gestión de Pandemias celebrada en Valencia.

Esta falta de datos genera un desconocimiento sobre lo que está por venir, la investigadora del CSIC asegura que "cuando vengan las navidades, con nuestro comportamiento habitual, nos contagiaremos de otras enfermedades respiratorias y de Covid".**** 

La petición es muy sensata y es hora de invertir en prevención, ya sea de limpieza del aire como de la desinfección de espacios y la creación de protocolos para las concentraciones de personas, como exigencias de ventilación, purificadores de aire, límites de aforos, etc.

Hay que invertir en ciencia, que es la que nos protege, incluso de nosotros mismos. Y hay que ser más conscientes, menos relajados para no perjudicar los negocios de algunos. Hay que normalizar la prevención para evitar estos procesos que parece que se encadenan unos con otros. Muchos lo llevan advirtiendo desde hace mucho, pero es preferible no escuchar. Es lo peor que podemos hacer.

Más inversión en investigación, más inversión en medidas, más didáctica nueva sobre la prevención y más mentalización a que es nuestra vigilancia la que puede evitar el próximo caso o, al menos, responder antes y mejor. 

 

* "Siete comunidades estudian casos del viruela del mono: "La transmisión ha sido más alta de lo esperado"" RTVE.es 21/05/2022 https://www.rtve.es/noticias/20220521/siete-comunidades-detectan-ya-casos-sospechosos-viruela-mono/2350644.shtml

** J. Corbella & C. López "La OMS pide que no se estigmatice a nadie por la viruela de los monos" La Vanguardia 22/05/2022 https://www.lavanguardia.com/vida/20220522/8283906/oms-pide-estigmatice-nadie-viruela-monos.html

*** "Un bioquímico responde tajante al doctor Carballo tras sus palabras sobre la viruela del mono: "Nada que ver"" COPE 21705/2022 https://www.cope.es/actualidad/sociedad/noticias/bioquimico-responde-tajante-doctor-carballo-tras-sus-palabras-sobre-viruela-del-mono-nada-que-ver-20220521_2096192

**** "La alerta de la investigadora Margarita del Val tras el coronavirus: "Tenemos que pasar a limpiar el aire"" Antena 3 21/05/2022  https://www.antena3.com/noticias/salud/alerta-investigadora-margarita-val-coronavirus-tenemos-que-pasar-limpiar-aire_202205216288da83cd15240001034ac7.html

miércoles, 1 de mayo de 2019

Late sale a la luz o ver y comprender

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Nada es más peligroso que una enfermedad se parezca a otra, que se confunda con ella. Los tratamientos dependen de los diagnósticos, por lo que es esencial para la salud. Un diagnóstico correcto nos permite un tratamiento adecuado, pero los errores por las enfermedades mal diagnosticadas o invisibles tienen consecuencias letales para los pacientes. 
El diario El País nos ofrece un ejemplo —está por toda la prensa mundial— de cómo un "saber", un conocimiento, cambia de estado y se necesita eliminar los errores cometidos en la identificación. Lo hace a través de una noticia del campo de la investigación sobre el cerebro y las formas de demencia. La noticia despierta gran interés dado el crecimiento de la demencia por la prolongación de la edad.
Tras hablarnos de los efectos de las enfermedades degenerativas que nos hacen morir sin saber quién somos a través de algunos casos ilustres (Ronald Reagan, Rita Hayworth, etc.), nos explica el diario el descubrimiento de nuestro error de identificación:

Un equipo internacional de científicos publica hoy un documento que podría ayudar a explicar por qué las terapias experimentales fracasan una tras otra desde hace años. El llamado alzhéimer no siempre es alzhéimer. Los investigadores, encabezados por el estadounidense Peter Nelson, describen un nuevo tipo de demencia, bautizado Late (acrónimo del difícil nombre científico "encelopatía TDP-43 límbico-predominante relacionada con la edad") que aparentemente es tan habitual como el alzhéimer en las personas de más de 80 años. Ha pasado desapercibido durante décadas. “Existen más de 200 virus diferentes que pueden causar el resfriado común. ¿Por qué íbamos a pensar que solo hay una causa de la demencia?”, ha argumentado Nelson, de la Universidad de Kentucky, en un comunicado.*



No sabemos por qué, ciertamente, pero el hecho es que es lo ocurrido. Es un saber erróneo, un creer saber. La identificación de síntomas y de las relaciones efecto-causa es esencial porque implica poder eliminar las causas para que no se produzcan los efectos. Sin una correcta identificación, se pueden estar aplicando —como de hecho ha ocurrido— remedios a males que no son los que afectan a las personas o a cualquier otro campo, la identificación de un problema o del origen de un problema es esencial para la resolución.
¿Qué significa "pasar desapercibido durante décadas"? ¿Que ha estado ahí y que nadie ha "sabido" verlo? No he utilizado el "poder" (podido verlo) por es más un problema de interpretación. Vemos lo que podemos interpretar, por lo que dado que es interpretación se hace desde nuestros propios saberes, es fácil que esos mismos conocimientos sean los que nos impiden ver el bosque. "Ver" es "interpretar", es decir, es "dar sentido" a lo que percibimos, que no es, por tanto, un acto objetivo o transparente. Vemos a través de lo que sabemos o creemos saber. Esto es de gran importancia porque, en ocasiones hay tanta ceguera como visión.


Este hecho —tener delante y no ver— es precisamente uno de los obstáculos del avance del propio conocimiento ya que todo conocimiento impulsa y lastra. Este efecto se trata de paliar con formas de formación más abiertas o creativas ya que aprender es "aprender a percibir" y "aprender a interpretar". La ciencia o cualquier otro campo necesitan de la creatividad perceptiva y hermenéutica para poder liberarse del efecto de succión del propio conocimiento adquirido.
En el texto de El País se nos describe esta variante del fenómeno:

El equipo de la neurocientífica Virginia Lee, de la Universidad de Pensilvania, ya observó en 2006 la presencia de cúmulos de la proteína TDP-43 en la degeneración lobular frontotemporal del cerebro, uno de los principales tipos de demencia junto al alzhéimer, la demencia de cuerpos de Lewy y la demencia vascular. En el caso de Late, la TDP-43 se suele concentrar en la amígdala y en el hipocampo, dos áreas del cerebro relacionadas, respectivamente, con las emociones y con la memoria autobiográfica.
Alberto Rábano lleva años viendo esas acumulaciones de TDP-43 dentro de las neuronas. Dirige el banco de cerebros de la Fundación CIEN, con 155 órganos donados por pacientes del Centro Alzheimer Fundación Reina Sofía, en el barrio madrileño de Vallecas. “Siempre hemos dicho que el alzhéimer, a partir de los 85 años, parece otra enfermedad. En esas edades tan extremas, la demencia es una suma de patologías. Vemos alzhéimer, alzhéimer con párkinson, enfermedad vascular cerebral, inclusiones de TDP-43…”, señala el experto.*

Se ha visto una diferencia, pero no se la ha sabido o podido dar sentido. La nueva forma de demencia, llamada "Late" —el nuevo nombre le da existencia y visibilidad— inicia un nuevo espacio, un espacio separado, aunque conectado con el del alzheimer, de cuya sombra parece haber salido.
Desde la Semiótica de la Cultura, se ha iniciado un espacio semiótico nuevo. Se ha pasado de lo que no tenía significado a crear un espacio de significación que irá creciendo con las nuevas aportaciones textuales, con la creciente atención que se le dedicará a tratar de aclarar la especificidad de lo que antes se daba como indiferenciado. Lo que antes era marginal, pasará a atraer la atención y adquirirá una "densidad" propia, habrá dejado de ser ese elemento invisible y pasará a serlo en la literatura médica, podrá ser diagnosticada, etc.


Los seres humanos ponemos nombres a las "cosas" para poder manejarlas, incluso nombres a los nombres, los metalenguajes. La identificación correcta es una cuestión no siempre sencilla pues el nombre de una "enfermedad" reúne a toda una serie de factores y elementos, como esos doscientos virus que "encerramos" en la palabra "resfriado". Creíamos que controlábamos con el etiquetado la enfermedad, pero esta se ha mostrado más compleja.
Ahora comienza un nuevo proceso. Una vez comprendido lo que no es, habrá que adentrarse en un nuevo camino para comprender su papel.

Los autores del nuevo estudio, publicado en la revista especializada Brain, alertan de que cada vez hay más personas de más de 80 años en todo el mundo y, por lo tanto, “Late tiene un impacto creciente y poco conocido en la salud pública”. Hay “una necesidad urgente de investigación”, advierten. Rábano, por su parte, aprovecha para hacer un llamamiento a la población: “Que donen sus cerebros”.*

Ahora el dedo señala y es posible ver y empezar a comprender, a interpretar de forma diferente lo que vemos.


Algunos pensarán en las personas que han sido erróneamente diagnosticadas, en ese tanto por ciento, que han quedado en el mundo sin que les funcionaran esos tratamientos experimentales destinados a lo que parecía enfermedad que no tenían. Ahora comienza un nuevo proceso. Una vez comprendido lo que no es, habrá que adentrarse en un nuevo camino para comprender su papel.
Aunque nos resulte una paradoja, hay que darle la bienvenida a la "nueva enfermedad", a esta nueva forma de demencia, a Late. Ha salido de las sombras.


* "Identificado un nuevo tipo de demencia confundido hasta ahora con el alzhéimer" 1/05/2018 El País https://elpais.com/elpais/2019/04/29/ciencia/1556556220_386317.html