Mostrando entradas con la etiqueta sobrecualificación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sobrecualificación. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de abril de 2026

Vida y mercado ¿sobrecualificación?

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

No es fácil estar en el sector educativo, creer en la enseñanza y escuchar el término "sobrecualificación". Sin embargo reaparece cada cierto tiempo con una escandalosa normalidad, es decir, se nos va metiendo a través de esta falta de discusión y exceso de argumentos con los que se adorna,

En 20minutos podemos leer estos días otro canto a la sobrecualificación que nos llega con el titular "Trabajadores sobrecualificados: "Tengo un máster y estoy en un puesto para el que piden bachillerato"". ¿Por qué no darle la vuelta al argumento y señalar que estás "infra remunerado"? ¿Por qué no decir que los sueldos en España son bajos y que lo de la camiseta con el 22 a la espalda del presidente Sánchez no es más que una maniobra publicitaria en donde se vuelve a jugar con las cantidades? No basta con tener 22 millones de afiliados si estos cobran poco y van a la calle al poco tiempo para ser contratados pasado un tiempo. Se llama "inestabilidad en el empleo"

Curiosamente, el ejemplo con el que se comienza en el texto tiene que ver con el Periodismo:

Sandra Pérez estudió periodismo porque le gustaba leer y escribir. No tanto por vocación, sino por afinidad con el oficio. Pensó que escoger esta carrera sería un acierto teniendo en cuenta sus pasiones, y durante cuatro años trabajó en medios, en comunicación corporativa y redes sociales. Sin embargo, en los últimos meses, su trayectoria dio un giro y empezó a trabajar en McDonald’s. "Fue una decisión propia, también por necesidad económica", declara.

"No considero que me haya visto obligada, también quería cambiar de rumbo", añade esta catalana de 29 años. A la vista está, fue un empleo considerado por debajo de su cualificación; aunque le permitió algo que no había encontrado antes: tiempo para replantearse su futuro y seguir formándose. Mientras se dedicaba a las tareas que pedía la cadena de comida rápida, pudo ir explorando y redibujando su camino. "Ahora estoy buscando trabajo otra vez, he querido tomarme un par de meses para tomar decisiones, ya que me gustaría continuar estudiando".*


No solo somos víctimas del sistema económicos, sino que también padecemos líneas interesadas de información que ya orienta hacia huir de determinadas carreras y además tratan de reorienta a otras hacia la "práctica" denuestan eso que llaman "teorías", casi "filosofía", etc.  En definitiva lo que nos hace pensar, reflexionar, criticar, evaluar... y que molesta a los jefes. ¡Vaya, otro al que le ha dado por pensar! ¡No te pagamos por eso!, le dicen. Esto es muy español y va descendiendo por la cadena educativa generando enormes bolsas de ignorancia. Pero los ignorantes se reúnen y se aplauden entre ellos, especialmente si hay alguno "bien pagado", aunque cada vez son menos.

Que se critique que la gente estudie "cosas" que le hacen aspirar a más o, simplemente, tener una vida interior más rica, entretenimiento más cultos, etc. me parece una indecencia solo fomentada desde políticos que han falsificado sus títulos académicos, de lo que tenemos ilustres ejemplos. Si a esto le sumamos las indecencias de la corrupción (¿para qué estudiar si con un buen "pelotazo" te cubres media vida, incluyendo la vivienda? ¡Que le pregunten a Koldo y amistades varias para que sirve el estudio si pasas de chófer a ser un mandamás bien pagado y con posibilidades crecientes de ascender! ¡Si otros colocan amigas y familiares que no trabaja porque no las llaman, solo cobran y quedan a la espera!

En un país que se dedica al turismo, a los chiringuitos, al ocio/negocio, a los pelotazos, etc. estudiar es visto desde el mal ejemplo de los chorizos de turno. ¿Para qué tener graduados, postgraduados, doctores... si trabajan con bandeja y delantal, un oficio digno, eso sí, más rentables para unos que para otros?

No, no existe la "sobrecualificación", sino el deseo de abandonar esa miseria a la que te condenan, a la entrada y salida constantes del empleo, a la explotación de muchos (incluidos a los inmigrantes, descrito como semi esclavitud hace unos días).

Sería mejor reconocer que hemos creado un sistema laboral indecente, en el que siempre se benefician los mismos y que deseas ajustar los salarios a los conocimientos mínimos porque eso justifica los bajos salarios, el desempleo, etc.

Identificar "vida" y "trabajo" es un error cultural y existencial. Pedir que se reduzcan las metas personales en función del empleo disponible es una enorme frustración de unos y ocasión de beneficio para otros. Nadie tiene la vocación de servir mesas y hamburguesas, de fregar suelos o limpiar cristales. Pretender que uno solo debe estudiar, aprender, interesarse por aquello que tendrás más oportunidades es solo generar frustraciones y cerrar cualquier sueño vocacional o de futuro, se cumpla o no.

Ayer tuvimos ocasión de ver en nuestro cinéfórum una película de Elia Kazan, El compromiso (1969), donde se nos muestra la profunda frustración y crisis del que ha logrado el éxito social, pero ha fracasado en su vida, a la que no le ve sentido. Muchas de las crisis que vemos hoy en día con devastadores efectos personales y sociales, traducidos como agresividad, depresión, etc. provienen de la exigencia de ese ajuste laboral a algo que no te gusta. Ese realismo constante que se nos exige ajustando la formación al empleo disponible es una máquina de triturar sueños y estos son importantes en la vida. Importamos poco al sistema, que siempre tratará de valorarnos lo menos posible, pagarnos lo menos posible. Pero es más importante cómo nos valoramos nosotros, cómo nos sentimos y a qué aspiramos en la vida se cumpla o no. Puede que no se pueda vivir de los sueños, pero está muy claro que no se puede vivir sin sueños; en algún momento nos romperemos.

Ya es malo que te contraten en esas condiciones infames para que encima te echen la bronca porque has estudiado "cosas que no sirven para nada". Que esto te lo digan los contratantes, las secciones de economía de los medios, etc. no deja de ser una desvergüenza. Lo dicen los que se oponen a la subida de los salarios mínimos, los que se hacen de oro con los despidos y la explotación.

La economía no va bien. A algunos les va muy bien con el sistema, que es otra cosa. Siempre va mal a los mismos y va creciendo. De ahí, los estados de ansiedad crecientes, intentos de suicidios por depresión, etc.  Pretenden que la gente sueñe con ser camarero, sea camarero mal pagado, y sea feliz siendo camarero mal pagado. 

 

* Sofía Puvill Balcells "Trabajadores sobrecualificados: "Tengo un máster y estoy en un puesto para el que piden bachillerato"" 20minutos 13/04/2026 https://www.20minutos.es/nacional/trabajadores-sobrecualificados-tengo-un-master-estoy-un-puesto-para-que-piden-bachillerato_6956636_0.html

lunes, 13 de mayo de 2024

Más sobrecualificación

Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Desde hace algún tiempo está en los medios con cierta frecuencia el término "sobrecualificación" y eso puede tener diversas lectura porque nada es casual. La insistencia en este aspecto no se acompaña de una demanda, simplemente se señala que estamos en puesto para los que tenemos demasiada cualificación.

En RTVE.es se nos habla específicamente de esta sobrecualificación de las mujeres. El titular que acompaña a esta noticia es "Más de un tercio de las trabajadoras entre 20 y 64 años están sobrecualificadas para su puesto de trabajo" y la sinopsis que se nos ofrece establece lo siguiente:

Por los bares de todo el país, los cafés son servidos por criminólogas, biólogas, psicólogas, profesoras o economistas. Y es que más de un tercio de las trabajadoras de 20 a 64 años ocupan un puesto que no requiere su nivel de estudios. Además, España es el país de la Unión Europea con el mayor porcentaje de mujeres sobrecualificadas, según Eurostat.*


Que seamos de nuevo líderes en cuestiones negativas relacionadas con el empleo debería hacernos reflexionar sobre este curioso país en el que malvivimos, cómo consideramos el empleo y la educación.

La insistencia en la sobrecualificación es sospechosa porque es mucho lo que se invierte relativamente en una educación cuyas salidas parecen ser bares, chiringuitos y demás puestos relacionados con los sectores turísticos y hosteleros. Pronto saldrá alguien diciendo que es tirar tiempo y dinero.

El drama español es haberse abonado a este modelo "servicial", un modelo estacional y precario, inestable y a la baja. Lo que sirvió de tirón para el desarrollo de una España que salía de la miseria no sirve para un país europeo; si acaso para estar a la cola de Europa. Todos estos cantos de alegría de nuestros políticos celebrando la miseria ignoran este drama. Entonces no es que los empleos sean de baja cualificación, sino que la gente está sobre cualificada. Es lo del vaso medio lleno o medio vacío.

Un país prospera realmente cuando los que viven en él se esmeran por mejorar. No es lo que tenemos. Se cubren las miserias y se dan datos parciales. Llevamos varios días en los que se corean las cifras del turismo. No hay muchas otras. Sí, están las de las protestas por los estragos que hace el turismo masivo y cómo el deseo de exprimir  a los que llegan se traslada a los que no tienen más remedio que vivir aquí toda la "temporada".

También en RTVE Play encontramos otros datos que nos aclara (?) algo el problema: "España padece una carencia crónica de personal de enfermería", Cada cierto tiempo escuchamos esto, que es la consecuencia de lo anterior. Su sinopsis es la siguiente:

En España falta personal de enfermería desde hace años. Apenas se superan los seis profesionales por cada 1.000 habitantes, muy por debajo de la media europea. El 14% de los enfermeros que salen de las universidades españolas se marcha a trabajar fuera. España está a la cola en la ratio de enfermeras por habitante. Hay un déficit de 95.000. Los trabajadores sanitarios demandan más implicación a las administraciones públicas.**

El reportaje nos muestra a una enfermera que ha tirado la toalla. El estrés de un trabajo del que es despedida y contratada sucesivamente durante quince años acaba con cualquiera. Muestra a la periodista carpetas con decenas de contratos, algunos de un solo día.

Es probable que acabe trabajando sirviendo copas en cualquier sitio. ¿Está sobrecualificada? Hace mucho que sabemos que faltan enfermeras/os porque se acaban marchando de España, a trabajar fuera, donde está mejor considerados, tratados y pagados. ¿Para qué quedarse aquí? Lo mismo ocurre en otros sectores.

En España tenemos todas las piezas, pero nadie se atreve a juntarlas sobre el tablero y sacar consecuencias. El poder de las patronales y la pérdida de los sindicatos es un hecho. Nadie se atreve a tocar esos sectores en los que hace mucho tiempo que se tomó partido. No hay término medio: explotar o ser explotado.

Presentar la "sobrecualificación" como algo negativo es ignorar que es el empleo donde está el problema, en una oferta en sectores esclavistas y poderosos. La patronal amenaza con más desempleo —un desempleo que necesita— si alguien se atreve a fijar medidas de protección  y promoción de los trabajadores.

Según decía un dirigente patronal ayer en un canal, "ellos son los que crean riqueza", lo que no decía es dónde va esa riqueza, a qué bolsillos. La creciente desigualdad, los sueldos a la baja, certifican que este país no tiene ya una sensación de ser algo común, sino solo un espacio irresponsable de enriquecimiento. Los escándalos de corrupción así lo confirman. Solo el "pelotazo" garantiza el ascenso rápido, colocarse entre los que se enriquecen sin límite.

Para los demás queda un empleo mal pagado y de ínfima calidad, de enorme temporalidad, de entrar y salir constante. ¡Y gracias! Los que estudian, nos dicen, pierden el tiempo.

Desde hace tiempo, España importa mano de obra más barata y exporta personas formadas y hartas, las aquí llamadas "sobre cualificadas". Es un lujo que nos permitimos por inconsciencia de sus efectos destructivos. Lo pagaremos caro. 

* "Más de un tercio de las trabajadoras entre 20 y 64 años están sobrecualificadas para su puesto de trabajo RTVE Play 6/05/2024  https://www.rtve.es/play/videos/telediario-1/trabajadoras-sobrecualificadas-puesto-trabajo/16091288/

** "España padece una carencia crónica de personal de enfermería" RTVE Play 12/05/2024 https://www.rtve.es/play/videos/telediario-fin-de-semana/espana-padece-carencia-cronica-personal-enfermeria/16100077/

viernes, 22 de marzo de 2024

La "infame" sobrecualificación

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Volvemos a un viejo problema. Es lo que se ha llamado la "sobrecualificación", que dicho de forma breve supone que los que has estudiado te sirve de poco para el puesto que te ofrecen. El problema no es sencillo y, sobre todo, depende de cómo lo enfoques.

De este problema se ocupan en 20minutos con el titular "España se mantiene como el país europeo con más graduados en trabajos poco cualificados: el 36% realiza tareas por debajo de su nivel", en un artículo firmado ayer por Elena Omedes.

En el texto se nos explica:

Más de un tercio de los graduados superiores españoles está empleado en puestos de trabajo por debajo de su nivel de formación. Es lo que se conoce como sobrecualificación, un fenómeno en el que España lleva siendo líder en la última década y que evidencia el desajuste existente entre oferta y demanda de empleo. Así se refleja en el último informe que ha publicado este jueves la Fundación CYD, el cual analiza la situación laboral de los titulados de grados universitarios, másteres y doctorados.

Según la investigación, España tiene una distribución muy desigual de la población según su nivel de estudios, sobre todo en comparación con la media de la Unión Europea (UE). Hay muchos estudiantes con niveles bajos de formación, también en los más altos, pero, sin embargo, la proporción de titulados de formaciones intermedias es considerablemente inferior a la de la media europea. En 2022, el 35,8% tenía estudios obligatorios como máximo (frente al 20,5% de la UE); el 41,1% una titulación superior (el 34,3% en la media comunitaria). En contraposición, solo un 23,1% contaba con estudios postobligatorios no terciarios (frente a 45,2%), debido íntegramente a la Formación Profesional, que en España apenas alcanza un 10% de titulados, casi cuatro veces menos que el 35,3% de la UE. 

"Esta distribución no concuerda con las necesidades de la estructura productiva española, lo que, entre otras consecuencias, lleva a la sobrecualificación de una gran parte de los graduados superiores", explica Montse Álvarez, del gabinete técnico de la Fundación CYD. España es, de hecho, el país europeo con una mayor sobrecualificación: un 35,9% de los trabajadores está realizando tareas que están por debajo de su nivel de formación. Esto es, casi 15 puntos más que la media europea, que en 2022 fue del 22,2%. Los datos demuestran, un año más, que España tiene un problema de sobrecualificación que viene alargándose desde 2008, aunque el porcentaje ha descendido 1,4 puntos en los últimos cinco años. * 

Decíamos que esto es un "problema" del tipo "el huevo o la gallina". Aquí se habla (y se enfoca) de las necesidades de la " estructura productiva española", tal como se la define. Se supone que es la "realidad" y que estudiar es reflejo del "deseo", por expresarlo en término de conflicto.

Enfocado de esta manera, es el sector producción de que define qué debes ser en la vida, es decir, lo que te ofrece. Lo tomas (sobrecualificado) o lo dejas (emigras). Según este principio, la finalidad de las personas en la vida es servir a la "estructura productiva", es decir, estudiar lo justito para lo que te van a ofrecer. El sistema productivo decide el modelo de país y tu modelo de vida, lo que debes saber o te sobra.

El problema es que esta "estructura productiva" te ofrece una porquería de empleos, mal pagados, precarios y muchos de ellos de temporalidad en función de si llueve o hace sol. Es decir, se ha convertido este país en un chiringuito que solo quiere camareros y similares, vinculados al más distorsionador sistema,  el turismo, que depende de los demás y afecta a lo propio. No contentos con no poder acceder a un empleo ni a una vivienda; no contentos con no poder emanciparte ni tener hijos, ahora te dicen que estudias demasiado y aspiras a más.

España, lo decíamos ayer con otros datos en las manos, es el país donde se viene a ser feliz (si tienes dinero) y donde se vive un infierno laboral que solo quiere becarios en unos sitios y personas con decenas de contratos temporales al año. Además, nos vienen a decir, les molesta que estudies porque con estudios se tiende a protestar más, a quejarte desde tu superioridad estudiosa (a los jefes les fastidia que tengas más estudios que ellos).

Se les olvida a los de la "sobrecualificación" molesta recordar que España es el país con mayor paro juvenil y paro general. Ayer nos decían que la felicidad española estaba por los suelos y que eran felices los mayores de 50 años y terriblemente infelices los menores. Esto es algo serio.

Nuestro problema, por decirlo así, es el empobrecimiento mental, la cutrez generalizada de nuestras aspiraciones en donde se identifica la formación de la persona con los trabajos, que son cada vez peores. Lo que se ofrece para este modelo general es muy pobre, por lo que se percibe el estudio no como formación de la persona sino como un medio práctico. 

"Tanto tienes, tanto vales", dice el refrán. Pero este capitalismo liberal tan cutre, tan poco idealista, te quiere pobre y tonto. Aquí nadie te vende el "sueño español" porque sencillamente no existe. Al igual que en los años 50, la emigración es lo que les queda hoy a los mejores. Fuera desaparece esa "infame" sobrecualificación y se valora permitiendo llegar a niveles más ajustados, de respeto y mejor pagados que aquí. Esto es un hecho.

La sociedad española está en manos de mediocres sin más aspiraciones que la de enriquecerse con mano de obra barata. No hay plan de una sociedad mejor, más culta, sino lo contrario. Los casos de corrupción constante, de pelotazos en todos los niveles, incluido ahora el deporte, otro de los negocios a la española, hace que las "aspiraciones" se den en otro nivel.

Las oportunidades que España ofrece hoy son las de un "caso Koldo", donde pasas de chófer a ser alto asesor ministerial, por poner un ejemplo reciente. No te hacen falta muchos estudios para esto; solo con unos cuantos amigos ya has hecho el negocio de tu vida.

No es de extrañar que crezca la desmoralización en nuestras universidades viendo ascender a los que vemos arriba. Es difícil motivar a los estudiantes a que estudien, a que aprendan, a que se desarrollen. Es difícil cuando ves los personajes de la política que se sacaban títulos universitarios de la manga solo por poderlos poner en el currículum vitae. Estos son los que siguen subiendo; estos son los que nuestra gloriosa "estructura productiva" solicita y coloca en los lugares adecuados, ya sean partidos políticos o Federaciones de cualquier deporte.

Es muy deprimente ver cómo se rechazan muchas cosas desde una mirada que te dice "¿para qué, para qué me sirve?". La respuesta no interesa: para ser mejor, para estar por encima de tanto cretino poderoso que decide sobre ti, sobre tu tiempo, sobre tu trabajo, sobre quién quiere que seas. La cultura les sobra porque no la tienen ni la entienden, la consideran un adorno floral, un gasto inútil, una presunción por tu parte. Ellos, la estructura productiva, saben lo que hace falta.

Lee, estudia, piensa... Serán tus jefes, pero no tus amos. 


* Elena Omedes "España se mantiene como el país europeo con más graduados en trabajos poco cualificados: el 36% realiza tareas por debajo de su nivel" 20minutos 21/03/2024 https://www.20minutos.es/noticia/5229375/0/espana-se-mantiene-como-pais-europeo-con-mas-graduados-trabajos-poco-cualificados/