Mostrando entradas con la etiqueta Donald Trump. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Donald Trump. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de octubre de 2026

El buen amigo ruso

 Joaquín Mª Aguirre

Que Donald Trump está lleno de contradicciones no es descubrir ningún secreto.  Muchas de sus decisiones son presentadas por los medios indicando ya la contradicción con lo dicho horas o días antes. El problema grave es que esto no afecta solo a los Estados Unidos, las sufre todo el mundo.

La guerra contra Irán no está durando lo que tenía previsto  Trump —unos cuantos días— y sus efectos han impactado negativamente en todo el planeta en lo segundo que afecta más a las guerras, en la economía. 

El mal ejemplo de lo ocurrido en Venezuela —entrada y salida fáciles, hacerse con el petróleo y dejar un gobierno títere— le hizo pensar que esto se iba a repetir allí donde actuara. Pero Irán, como se señaló, no tiene nada que ver con Venezuela ni está a tiro de piedra. Son los típicos errores de Trump y sus asesores pensar que el mundo funciona como ellos lo ven.

Trump añora el mundo de las dos superpotencias. Podríamos pensar que quiere el mundo entero, pero esto es menos fácil de gestionar. Es más fácil tener un "buen enemigo", un enemigo comprensivo que invocar para subir los ánimos, desarrollar el peligro suficiente que nos haga bendecir al que nos protege. Y Rusia es el candidato ideal: tiene el belicismo y el imperialismo suficiente para ser amenaza constante. Por eso Trump se lleva paradójicamente tan bien con la Rusia de Putin, heredera de los zares y de la URSS simultáneamente. La gran Rusia, la Santa Rusia, etc. reflejan cómo Rusia se ve a sí misma desde el siglo XIX, como la salvadora del mundo frente a un Asia creciente y amenazante de Europa. El paréntesis de la coincidencia ideológica con China pasó ya a mejor vida y hoy quedan las oportunidades de mercado e intereses comunes en debilitar a los otros, USA y la Unión Europea. Hoy es Corea del Norte la que le hace los favores a Rusia en muchos modos, incluso aportando soldados.

Europa es el botín que buscan USA y Rusia. Por eso ambas coinciden en su debilitamiento. La estrategia norteamericana es burdamente capitalista: hacer que los demás le compren de todo, quedarse con la energía y las materias primas básicas, impedir el desarrollo tecnológico de los demás. Se trata de crear dependencia por debilidad. La estrategia rusa, en cambio, está ligada a una obsesión con la tierra; no hay frontera que no tenga la tentación de traspasar. Se comió media Europa tras la II guerra mundial y quiere recuperar lo máxcimo posible. Hoy llega a Ucrania, pero no tenemos garantía de que no siga hasta Francia, controlando el continente de Siberia al Canal de La Mancha y, si se lo propone, hasta Gibraltar.

Hubo un tiempo en el que la cierta sensatez podía moderar a estos dos ambiciosos aspirantes a controlar el mundo. Hoy no estamos por la sensatez con esta confluencia de líderes agresivos cada uno a su manera.


En RTVE.es vemos cómo estas estrategias se modifican ante el temor de pérdidas internas, especialmente en los Estados Unidos de Trump, que ve cómo se diluye su valor electoral ante las próximas elecciones de medio mandato, con su nivel de popularidad más bajo por los errores, contradicciones y demás cometidos. La economía que no controla tiene demasiados efectos sobre Estados Unidos.

El titular de RTVE.es nos lleva ya a lo sorprendente: la recomendación a Ucrania de que "cambie de líder":

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha cargado este sábado contra el mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, por los bombardeos de Kiev sobre refinerías rusas y ha dicho que "ha llegado el momento de que Ucrania tenga un nuevo presidente".

Las declaraciones de Trump a los medios en el exterior de la Casa Blanca se producen después de que la delegación enviada por Kiev a Florida para mantener conversaciones con los enviados especiales estadounidenses para Ucrania adelantara su regreso y horas después de que el propio Trump anunciara que autorizará las operaciones rusas con diésel hasta abril para controlar la subida global de precios.

"Le dijimos 'puedes hacer lo que quieras con Rusia, pero no ataques las refinerías', porque ese es un problema mundial que él está causando. Y quiere crear problemas para el mundo, problemas para nuestros agricultores, nuestros ganaderos, con el combustible diésel, porque Rusia suministra una gran parte del combustible diésel en todo el mundo", ha señalado Trump antes de partir a Tennessee, donde ofrecerá un mitin.*

La estrategia de desviar hacia Zelenski la responsabilidad de la situación de la economía mundial es puro Trump: la culpa o responsabilidad del caos generado siempre la tienen otros. El eterno candidato al Nobel de la Paz (está muy enfadado y dice que se lo han dado a una mujer desconocida) siempre tiene un dedo señalando a los demás.

No es Zelenski quien entró en guerra con Irán, que es el origen de la situación de Ormuz. Pero es más fácil echarle la culpa que reconocer sus errores de cálculo con Irán y sus efectos sobre la economía global.

Ucrania bombardea las centrales porque Rusia le está haciendo saltar por los aires sus recursos energéticos cada día para dejarles sin energía el invierno. Ucrania responde en el punto débil, las refinerías, que es lo que están haciendo en todos los frentes de Oriente Medio. Esta es una guerra global por la energía, que es la forma de control mundial.


Pero esto es el fondo. Las formas de Trump no son precisamente su fuerte. Ya no solo va a por los enemigos, sino que todo el que se relacione con él corre el riesgo de quedar a los pies de los caballos en apenas un minuto. Trump puede decir maravillas de Delcy Rodríguez, su enemiga de horas antes. De la misma forma, puede decir que Zelenski sobra en Ucrania porque ha tenido la osadía de bombardear las refinerías cuando Rusia está bombardeando las infraestructuras energéticas ucranianas.

La idea de Zelneski sobre que el dinero que se dé a Rusia lo empleará en la guerra contra su país no es en absoluto descabellada. Una vez más, Putin le gana la partida a Trump y este lo paga con el presidente ucraniano. USA incumple su propia estrategia y ahora debe comprar energía rusa. Por supuesto, Putin le hará un buen precio, un precio de amigo.

En este periodo que queda hasta las elecciones mitad de mandato, podemos esperar cualquier cosa de Trump y de la política norteamericana, dentro y fuera. Se pueden establecer alianzas entre los enemigos contra los amigos, aunque estos términos haya que relativizarlos y darles nuevos sentidos.

¡Tiempos curiosos estos!

 

* "Trump: "Ha llegado el momento de que Ucrania tenga un nuevo presidente"" RTVE.es 10/10/2026  https://www.rtve.es/noticias/20261010/trump-llegado-momento-ucrania-tenga-nuevo-presidente/17262157.shtml

martes, 29 de septiembre de 2026

El retroceso democrático USA

 Joaquín Mª Aguirre


Los Estados Unidos de Trump van para atrás en casi todo. No hay progreso que no les parezca aberración y con el que no quieran acabar. Las principales medidas van hacia los derechos y, en especial, a los de las minorías que quedan así expuestas a mayores riesgos y peligros, a un mayor grado de indefensión.

Vemos claramente los que se refieren a la inmigración, a la revocación de derechos, intentando incluso anular lo que había sido una seña de identidad norteamericana, el nacimiento en el territorio te convierte en norteamericano de derecho. Trump también está contra eso. No deja de ser una triste ironía que Trump intente acabar con lo que ha sido esencial en la formación de los Estados Unidos, país formado con oleadas de inmigrantes de diferentes partes del mundo. Trump da un salto al pasado, al inicio y lo reformula. Él es quien decide quién es norteamericano y quién no. Si es capaz de dibujar los mapas del mundo apropiándose de lo que le conviene o interesa ("his hemisphere" proclaman desde la Casa Blanca), ¿por qué no hacerlo con más razón con el territorio propio? ¿Por qué no decidir quién es norteamericano?

Pero esto no es bastante. Hay que decidir sobre la propia diversidad ordenándola y limitando los derechos de aquellos que no le cuadran en sus estereotipos. Todo se ha de amoldar a su corta visión de lo que debe ser.

En 20minutos leemos el siguiente titular "Trump deroga las normas de Biden que ampliaban la protección de los alumnos LGTBI frente a la discriminación sexual"

El Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha derogado este lunes las normas aprobadas durante la Administración de Joe Biden que ampliaban las protecciones frente a la discriminación sexual en las escuelas para incluir también la orientación sexual y la identidad de género.

La secretaria de Educación, Linda McMahon, afirmó en un comunicado que la medida elimina del registro federal la regulación de 2024 y restablece las normas aprobadas durante el primer mandato de Trump, que el Gobierno lleva aplicando desde enero de 2025.

La norma de Biden, aprobada en 2024, interpretó por primera vez de forma explícita que la prohibición de discriminación por razón de sexo del Título IX también abarcaba la orientación sexual y la identidad de género.*


Ayer nuestros canales televisivos abiertos y nacionales nos mostraban una mujer transexual formando parte de un concurso muy de moda; en la noche, en un concurso de parejas, dos chicas participaban junto a otras dos parejas mixtas; en un canal de documentales se nos ofrecía uno sobre la evolución en España de los derechos LGTBI... Afortunadamente, nuestra distancia con lo que quiere hacer Trump es grande, enorme. Hemos avanzado y avanzar significa reconocer los derechos de los demás, sacarlos de los encasillamientos, a veces de cárceles, como nos recordaba el documental.

Pero los Estados Unidos de Trump retroceden entre inexplicables cantos de victoria y signos de alegría. Trump define quién es quién y estigmatiza a parte de la población. Tiene una idea de lo que significa ser norteamericano que prescinde de lo principal: las libertades y la igualdad, los dos pilares de cualquier sistema que quiera llamarse democrático sin que nos suene raro.

Con Trump se retrocede, se retrocede mucho. Y además es un mal ejemplo. Él pretende lo contrario, mostrarse como un dechado de virtudes, algo que difícilmente le conceden su vida personal y los veredictos de los jueces, que ya le han condenado por ser poco virtuoso incluso según su propio modelo. Pero en el caso Trump, él define qué es y lo que significa.

¿Despertarán algún día los Estados Unidos de la gozosa pesadilla de virtud impostada? ¿Despertará algún día el deseo de respetar la diversidad y de proteger al más débil frente a los abusos desde el poder?

Los episodios autoritarios son frecuentes en la historia de los Estados Unidos. El cine nos lo ha mostrado con claridad en dos largos momentos: el del Código Hays en los treinta y un segundo periodo con el macartismo y las listas negras en los cincuenta. En ambos periodos, las libertades se vieron pisoteadas en nombre de la "virtud" o del "americanismo". Trump es una mezcla de ambos vicios estadounidenses, ampliados con un fondo imperialista y colonial, que es su marca personal en la Historia.

Trump estigmatiza orígenes y orientaciones. No hay posibilidad de escape y, una vez más, hay una parte importante del pueblo norteamericano que le sigue en esto. Usar la democracia en contra de los valores democráticos ya lo han hecho antes, Hitler entre otros. Ya no funcionan los tópicos o eslóganes. Lo que hay es lo que ves. No deja de ser simpático que los argumentos por los que Trump pierde popularidad a grandes pasos tengan que ver más con la economía y el bolsillo que con los valores democráticos.

Lo de las escuelas y la desprotección de los más débiles nos muestra el clima de violencia que se prioriza, del inmigrante a las personas LGTBI. Estados Unidos de Trump retrocede y con él al frente una comunidad que le ha ascendido hasta el poder desde donde reina. 

 

* "Trump deroga las normas de Biden que ampliaban la protección de los alumnos LGTBI frente a la discriminación sexual" 20minutos 29/09/2026  https://www.20minutos.es/internacional/trump-deroga-las-normas-biden-que-ampliaban-proteccion-los-alumnos-lgtbi-frente-discriminacion-sexual_7042472_0.html

martes, 22 de septiembre de 2026

La Trump TV

 Joaquín Mª Aguirre

Era la consecuencia previsible: Trump ha inaugurado ayer su propia televisión, una emisora para su propia gloria. Ante la previsible reacción solidaria de los medios tras el veto a su entrada en la Casa Blanca, Trump ha creado su televisión particular.

El hecho de que esto, que no es fácil, se realice en cuestión de horas nos da algunas pistas sobre la estrategia. La primera es que la salida de la Casa Blanca de los corresponsales de CNN, MS-NOW y Politico, los tres medios a los que el Servicio Secreto requisó sus pases, estaba perfectamente calculada por la retirada de los medios. Trump ha eliminado a tres medios y les lanza una competencia con su emisora con "programación Trump".

En 20minutos vemos el titular "La Casa Blanca estrena TRUMP TV en plena protesta de las principales cadenas por el veto a varios medios" tras el que podemos leer lo siguiente: 

La señal ha comenzado a emitir a las 19:00 hora local (01:00 en la España peninsular) y ha abierto su programación con el discurso que Trump pronunció el pasado 3 de julio en el monte Rushmore, durante los actos por el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos.

En aquella intervención, el presidente afirmó que "América nunca será un país comunista" y pidió a sus seguidores defender lo que definió como la identidad y el carácter estadounidenses.

La elección de una intervención de casi tres meses atrás convirtió el lanzamiento de la plataforma en una alternativa directa a la cobertura de los medios tradicionales, más que en la transmisión de un nuevo acto presidencial.

El estreno se produjo el mismo día en que ABC, CBS, Fox News y NBC —los otros integrantes del consorcio de cobertura conjunta ('pool') de la Casa Blanca— suspendieron su participación, después de que la institución impidiera a CNN, a quien correspondía el turno, cumplir con su cobertura.*

La segunda pista la tenemos en la propia iniciativa, que le da a Trump la posibilidad de atacar a los medios, estigmatizarlos, y así hacer que sus seguidores no atiendan a la información que puedan realizar sobre el propio Trump o lo que este considere peligroso para sus intereses.

Una tercera pista nos da información sobre la forma de hace política en los Estados Unidos de Trump.  Como hemos tratado en diversas ocasiones, la política se marca desde los medios, no como "cuarto poder", sino como una herramienta de poder. Los millones de ciudadanos que votaron a Trump sabían lo que este podía hacer. No necesitan "críticas" sino "confirmación". Es la aceptación de una parte polarizada del universo político del radicalismo de Trump, al que no se cuestiona sino que se le sigue.

La luchas del poder con los medios siempre han existido, pero asusta pensar en un tipo de sociedad que desecha las críticas y al que le dan las versiones polarizadas de lo que "debe creer". Ya no importan hechos. Lo que Trump ha creado no es un programa político, sino una forma de ver el mundo a la que los demás se adhieren. Visto desde fuera, que Trump sustituya las noticias por un "discurso" de hace tres meses tiene sentido como "refuerzo" psicológico, como un lógica de la atracción que ya ve el mundo desde un punto de vista que podemos llamar el "mundo MAGA", un mundo polarizado y mesiánico que no admite términos medios, solo adhesión o rechazo.

El "mundo MAGA" es el que aplaude que se le muestren planos del mundo teñidos con los colores de la bandera de los Estados Unidos o que se califique como "his hemisphere". Ese mundo es que ve como injusto que no se le conceda el Nobel de la Paz tras haber resuelto "ocho guerras" o que es beneficioso para los países ser invadidos por los Estados Unidos y desprovistos de sus riquezas; es un mundo que cree realmente que todos le han parasitado y que ha llegado el momento de "hacer América grande de nuevo"; es un mundo que admite como amigos a los dictadores del planeta admirando sus tropelías e imposiciones de "orden" (ha llamado a Al Sisi como "su dictador favorito").

No se puede separar este mundo político del poder mediático. Estamos en un mundo globalizado y mediático en el que poder se transforma en signo y discurso. Este se expande sin límites. Por eso Trump se ha deshecho de los medios y ha creado su propia forma de difundirse mediáticamente, el alimento informativo con el que sacia lo paladares de sus "seguidores", un término de las redes que alcanza en política un nuevo e intenso significado.

Trump fabricó su carrera política durante décadas en los medios. El mundo político cometió el error de dejarle pasar porque les traía poder sin pensar en cómo ese poder transformaría la política y la relación con las instituciones previas. Los medios ya no son el otro lado del poder; pasan a ser ellos mismos herramientas de poder, pero esta vez no actúan como garantes de la opinión pública, sino como una herramienta para radicalizarla y hacer que se adhiera a unas formas y eslóganes atractivos, simplistas y polarizados.

Desgraciadamente, la forma de hacer política de Trump se expande por el mundo. Su "éxito" la hace atractiva y son muchos grupos los que le imitan con éxito desigual. En una sociedades en las que no se entiende lo que se lee (como nos dice el Informa PISA) es fácil que triunfe sobre una población que ya solo reacciona emocionalmente, fácil de seducir y deseosa de salir a las calles a proclamar héroes.

Las "guerras" entre poderes (políticos, judiciales, mediáticos) están ya en muchos países, entre ellos el nuestro. Se olvidan los equilibrios y solo queda el poder de controlar y dirigir, de crear "fieles seguidores".

El veto a los medios exteriores le permite convertirlos en "antipatrióticos", "falsos", etc., poco recomendables y les ofrece una alternativa informativa "limpia", un auténtico refuerzo psicológico en la ortodoxia del poder. Muchos la elegirán como alternativa a ese mundo crítico. Las próximas elecciones, con su popularidad a la baja, serán decisivas y veremos muchos intentos de reforzar el poder y desacreditar a los otros, rivales políticos y mediáticos.

* "La Casa Blanca estrena TRUMP TV en plena protesta de las principales cadenas por el veto a varios medios" 20minutos 21/09/2026 https://www.20minutos.es/internacional/casa-blanca-estrena-trump-tv-plena-protesta-las-principales-cadenas-por-veto-varios-medios_7039587_0.html

sábado, 19 de septiembre de 2026

La edad oscura de Trump

 Joaquín Mª Aguirre


El primer mandato de Donald Trump estuvo salpicado de dimisiones, especialmente de asesores en defensa, lo que significaba discusiones y desacuerdos. Eran señales de que en la Casa Blanca había debates y frenos. Pero Trump aprendió para su segundo mandante, para el que se rodeó de gente que pensaba como él o más radicales. Los millones de votos conseguidos para el segundo mandato son un misterio ya que, conociendo ya al personaje al que se elegía, implicaba directamente al pueblo norteamericano en sus consecuencias.

Ahora no hay dimisiones, sino una competición en obediencia y radicalismo para situarse en la carrera de la sustitución cuando llegue el momento. Se puede tener a un antivacunas radical al frente de la salud o a un negacionista de la Ciencia al frente de la investigación. Nadie dimite porque no hay compromiso más que con un simplista programa, lleno de lagunas y radicalismo. El compromiso es con el poder, con hacer desaparecer cualquier tipo de resistencia y alentando resistencias, como ocurre con la inmigración. El uso de la fuerza en el exterior es el camino del expansionismo colonialista. Dentro los métodos se van volviendo más autoritarios, por lo que algunos analistas no descartan que se llegue más allá de las palabras en algún momento, como ya ocurrió con el salto armado al Capitolio para impedir la proclamación como presidente de Joe Biden.

Hoy otra noticia preocupante desde los Estados Unidos. Está en los titulares de la prensa norteamericana y se hace hueco en la nuestra, como en un apartado rincón de 20minutos:

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que vetará con efecto inmediato el acceso a la Casa Blanca a las cadenas CNN y MS NOW, así como al diario digital Politico, a los que acusó de difundir "noticias falsas", y amenazó con extender la medida a otros medios de comunicación.

"Los medios de comunicación no deberían poder escribir o difundir constantemente ficción y mentiras cuando cubren al presidente de Estados Unidos", escribió Trump en su red social Truth Social.

El anuncio supone una nueva escalada en la ofensiva del mandatario contra la prensa, después de que al inicio de su mandato restringiera el acceso de la agencia Associated Press (AP) a algunos actos en la Casa Blanca por negarse a usar el nombre "golfo de América" para referirse al golfo de México.* 

La prohibición tiene muchos aspectos. El primero y más evidente es que se trata de una forma de censura al prohibir el acceso a ciertos medios. Con ello diferencia entre "medios buenos" y "malos" desde su perspectiva. En segundo lugar es un aviso para lo que les puede pasar a los que no se plieguen a las "razones" de Trump, los que discrepen. El ejemplo de lo ocurrido con Associated Press por negarse a usar los términos acuñados por Trump para la geografía del continente, ya sea el Golfo de México o, más recientemente, llamando "Lago América" al lago Ontario, se transmite. Una vez más vive del ejercicio de la amenaza constante. Por último, Trump les acusa de faltar a la verdad, que es un atributo del poder, asunto del que tratamos hace unos días aquí.

En el sistema en el que viven inmersos los Estados Unidos de Trump, el trumpismo, la verdad no es algo que surge del tratamiento de la realidad como algo aceptado. La "verdad" es algo que surge desde el poder y por el poder.

Veíamos cómo el Israel de Netanyahu retira la nacionalidad a los israelíes que denuncian el genocidio contra el pueblo palestino, los que denuncian (según él "difaman") al ejército que mata a civiles, a niños simplemente por estar ahí, su tierra, de la que deben emigrar para que se queden con ellas los colonos. Eso es también algo que no debe aparecer en artículos, reportajes, documentales o películas.

Todo lo que no le gusta es considerado como "mentira", "difamación", etc. Lo alegado por Trump para prohibir a medios como los señalados es que son "mentirosos". Trump sabe mucho de mentiras, pero tiene dificultad para distinguirlas de otras formas. Es su acuerdo con ellas lo que determina su verdad.

La libertad de expresión, la libertad de prensa, etc. son pilares de una sociedad democrática. Los Estados Unidos siempre han hecho causa de ello. Fue la Prensa la que decidió el Caso Watergate que se llevó por delante a un presidente mentiroso y manipulador como Richard Nixon. Ahora los tiempos han cambiado. Lo primero que hizo Trump fue montarse una red social a su imagen y semejanza, una red que le asegurara la conexión directa, sin mediaciones. Desde ella se asegura que la ciudadanía tiene acceso a sus mentiras, exageraciones, puntos de vistas, por un lado; pero también tiene el poder de atacar y actuar directamente contra los medios hostiles definiéndolos como mentirosos. Recordemos que las mentiras y ataques a la verdad de Trump le supusieron la baja de redes sociales. Eran demasiado obvias sus mentiras. Hoy es él quien tiene controlados los medios mediante este tipo de ejercicios, es decir, prohibiciones y censuras, descalificaciones, etc.

Para Trump —no hay más que ver las imágenes que se nos ofrecen— una rueda de prensa es un espacio para manifestar su poder: concede la palabra a quien quiere y disfruta viendo la frustración de aquellos a los que no se la concede. Su dedo señala a los que pueden hablar. Cuando pregunta de qué medios son aprovecha para soltar puyas y descalificaciones. Para él es una manifestación de poder absoluto.

En las entradillas del texto, se nos dice "El presidente de Estados Unidos agregó que, en el futuro, otros medios de comunicación se unirán a la lista de vetados"*. La amenaza está ahí; ya saben a qué atenerse.

Como titulábamos hace unos días: "todas las dictaduras lo hacen". Trump y los que le imitan, cada vez más en el mundo, nos están metiendo en una edad oscura, cuyos límites no están claros. Se han ajustado bien al nuevo escenario mediático, saben cómo manipular la opinión y les funciona. Me temo que hemos "normalizado" a Donald Trump en sus excesos anti democráticos, creemos que estas cosas forman parte del "personaje", que hoy la política se hace así, con mentiras, exageraciones, insultos, prohibiciones... pero esto tiene sus consecuencias en USA y fuera de ella.

El miedo ata cada vez más a los que son incapaces de enfrentarse a Trump y a sus Estados Unidos. Lo pagaremos, pues no hay pinta de que esto se acabe con Trump.

 

* "Donald Trump veta de la Casa Blanca a CNN, MSNOW y 'Politico', a los que acusa de ofrecer "noticias falsas"" 20minutos / EFE 18/09/2026 https://www.20minutos.es/internacional/donald-trump-veta-casa-blanca-cnn-msnow-politico-acusa-ofrecer-noticias-falsas_7038745_0.html


jueves, 17 de septiembre de 2026

Siempre nos quedará Canadá

 Joaquín Mª Aguirre

Cada vez hay más fichas en marcha sobre el tablero mundial. Una vez visto lo que da de sí "el amigo americano", con Trump al frente, la política mundial se basa necesariamente en agrupaciones fuertes que le puedan hacer frente. Si la base de la política norteamericana, dicho por el propio Trump, es la "fuerza", la capacidad de imponer al margen del derecho y las alianzas previas, se trata entonces de ser fuertes, de tener aliados que nos refuercen y poder plantar cara.

Canadá ha plantado cara a Trump, a su vecino del sur y del norte (recordemos Alaska). Trump ha incluido a Canadá en sus mapas enfermizos, en sus ensoñaciones coloniales y expansionistas. Pero Canadá se resiste activamente y devuelve los golpes sin dejarse intimidar. Los llamamientos a que las empresas abandonen Canadá y vayan al otro lado de la frontera exentas de aranceles no ha tenido mucho éxito, que sepamos, pero las amenazas siguen bajo el signo del capricho, de la arbitrariedad.

Ahora le han dado un golpe a Trump que este, en su soberbia, no se esperaba: la alianza con la Unión Europea. En 20minutos se nos dan algunos detalles de este proceso:

...ese pacto, que todavía tiene que concretarse en fondo y forma, es un aviso para Trump. La UE ha cambiado de aliado al otro lado del Atlántico, y las cifras lo avalan. Las relaciones comerciales entre la UE y Canadá se basan en el Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA), en vigor desde 2017, y que permitió entonces eliminar el 98% de las barreras arancelarias. Asimismo, ambas partes representan una población total de unos 490 millones de personas. Constituyen conjuntamente casi una quinta parte del PIB mundial y aproximadamente el 19 % del comercio mundial de bienes y servicios.

En 2025, el comercio de bienes entre el bloque comunitario y Canadá ascendió a casi 82.000 millones de euros. La UE fue el segundo socio comercial de Canadá y representó el 8,7% de sus intercambios. En sentido contrario, Canadá fue el duodécimo socio comercial de la Unión.*


Las infiltraciones de Trump en la Unión Europea no lo pondrán fácil, habrá resistencias, pero si los trumpistas camuflados de la Unión no son conscientes de los peligros que asumimos cada día con Trump al frente de los Estados Unidos, pronto pueden empezar a ser tildados de cómplices.

¿Cómo se puede establecer esta alianza? Por lo pronto plantando cara. El hecho de hacer frente común tiene un efecto sobre las políticas trumpistas de la amenaza, mostrar la capacidad de resistencia y cada día ganado es una victoria. Canadá necesita de aliados y la Unión Europea necesita asegurarse nuevos mercados que la liberen de la dependencia.

No sabemos cómo se concretará este nuevo estado de relaciones, pero ya es una importante decisión saber que estamos en el mismo bando que Canadá.

Las reacciones de Trump no se han hecho esperar y en la dirección imaginada, según nos cuentan en RTVE.es:

La primera reacción del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sido amenazar con imponer grandes aranceles a Europa o incluso dejar de comerciar directamente con el bloque si Canadá es nombrada miembro especial de la Unión Europea.

Trump ha señalado en una rueda de prensa en Carolina del Norte que la eventual integración de Canadá a la UE sería un "acto hostil" y ha asegurado que impondría "serios aranceles" para frenar a Europa.**


Es Trump quien define qué es "hostil" y qué no lo es. Define quiénes son "enemigos" y cuáles son las sanciones que merecen. Cuando se le escapan y resisten, las reacciones son siempre las mismas tratando de evitar que se trasmita la sensación de impunidad. Por eso es este tipo de acuerdos lo que le pone más nervioso.

En el mismo texto de RTVE.es se nos confirma la respuesta esperada:

Trump ha firmado este miércoles un memorando presidencial a fin de excluir productos canadienses de las contrataciones del Gobierno federal, dando seguimiento a la amenaza que lanzó la una semana antes, en plena escalada arancelaria con Ottawa.

"Hoy (miércoles), el presidente Donald Trump ha firmado un memorando presidencial para identificar y tomar medidas a fin de excluir productos de origen canadiense de las contrataciones del gobierno civil federal, en respuesta a las medidas de Canadá que han negado a las empresas estadounidenses el acceso a los mercados de contratación federales y provinciales de dicho país", reza la nota aclaratoria publicada por la Casa Blanca.**

Evidentemente, las notas de la Casa Blanca no mencionan quién empezó esta guerra arancelaria. Son una reacción indignada a la escapatoria buscada por Canadá que se ampara en la Unión Europea y de Europa que se fortalece más allá de sus fronteras creando una interesante colaboración para ambos.

Ahora que hay tanta discusión sobre mapas y fronteras, está bien recordar como ha hecho la Unión por boca de Ursula von der Leyen, que lo que une es el modelo democrático, algo que nos distancia de los Estados Unidos, volcado hacia el autoritarismo de Trump.

Infobae

El anuncio de conferir el estatus de estado asociado, sea esto lo que sea, es una buena noticia en un océano de malas prácticas por parte de quienes deberían usar otras fórmulas más acordes con sus principios básicos, los que se están perdiendo por el camino de la presidencia norteamericana.

Son ya muchas las voces en Estados Unidos que avisan de la degradación democrática, de la construcción sobre la fuerza imperialista. Se cuentan los días para llegar a las elecciones de medio mandato y ver el efecto de todo esto sobre el poder, que es el auténtico centro. Si se produce un descalabro, nos dicen será por la creciente inflación una elevación constante y disparada del coste de la vida. Triste que sea el bolsillo el que desplaza las ideas y principios, pero es el escenario que Trump quería.

Cuantos más frentes simultáneos tenga abiertos Trump, más peligro hay de que colapse y pierda el control. El problema son los efectos planetarios que pueda tener el caos. Por eso, mantener nuestro campo fuerte y bien ordenado es muy importante. 

* Emilio Ordiz "Von der Leyen diagnostica una UE "fuerte y débil" al mismo tiempo, reivindica la IA y anuncia una alianza histórica con Canadá" 20minutos 16/09/2026 https://www.20minutos.es/internacional/directo-debate-estado-union-europea-2026-video_7037272_0.html

** "Von der Leyen abre la puerta a Canadá para convertirse en miembro asociado de la UE y Trump amenaza con aranceles" RTVE.es 17/09/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260917/ue-canada-miembro-asociado-trump-amenaza-aranceles/17228286.shtml

martes, 15 de septiembre de 2026

El poder del loco

 Joaquín Mª Aguirre 

Ya desde la antigüedad, los filósofos teóricos de la política se planteaban el problema de elegir mal, de ser pasto de seductores con sus argucias. El reparo que les planteaba la democracia era que nosotros, el pueblo, eligiéramos mal, no a los mejores sino a aquellos que nos convencieran con su hábil retórica. Con todo, la democracia sigue siendo el menos malo de los sistemas y asumimos sus riesgos. Si había problemas en democracias directas, en sitios pequeños, como eran las ciudades, las llamadas "democracias de masas" han complicado cada vez más la cuestión.

Los tiempos que vivimos han favorecido que muchos estén donde no deben debido a motivos poco explicables. Nos han seducido, adulado y llegan al poder. El problema de elegir mal se complementa con el del poder que les damos (o que se toman por su cuenta), cada vez mayor.

Esto llega a su máximo de riesgo cuando la persona más poderosa del mundo es alguien como Donald Trump, un riesgo para los Estados Unidos y, por consiguiente, para el resto del mundo, como estamos viendo cada día.

El mundo se enfrenta hoy a un gran riesgo. Lo tenemos en las portadas de los medios tratado por expertos de todo tipo y se ha convertido en un debate social. Me refiero al debate sobre las repercusiones del uso de la Inteligencia Artificial, algo que va desde un posible apocalipsis al problema de las tareas escolares.

Cuando el mundo trata de hablar sobre los efectos posibles, Donald Trump hace valer su cargo y personalidad con las siguientes declaraciones:

"El único control o 'barreras de seguridad' que necesita la IA es un PRESIDENTE FUERTE E INTELIGENTE (¡con un coeficiente intelectual alto!), y EE. UU. lo tiene, ¡y de sobra!", ha escrito el mandatario sobre sí mismo. "¡Ya tenemos un enorme poder PENAL y REGULADOR sobre estas empresas!"

En su opinión, el único que sale beneficiado de esa "conspiración enfermiza" contra la IA es China, que sigue a Estados Unidos en el desarrollo de esta tecnología. "Lideramos a China y a todos los demás, y seguiremos haciéndolo. ¡Teóricos de la conspiración, traidores y filtradores, TENED CUIDADO!", ha terminado.*



Podemos estar de acuerdo en la necesidad, lo que ya no tenemos tan claro es que lo que se necesita se ajuste a su personalidad.

El hombre que ha acabado con "ocho guerras" (merecedor por ello del Nobel de la Paz, más allá del regalo de María Corina Machado), el presidente que ganó tres elecciones (Biden le robó la del medio), el que redibuja los mapas a su gusto (tragándose Canadá, México, Groenlandia, Cuba..., como ya se ha tragado de facto Venezuela), ese Trump, tiene claro que lo que el mundo necesita es él. No hay otra opción inteligente.

Mientras el mundo pide reducir la velocidad con esto de la IA, mientras los especialistas del sector huyen de sus empresas asustados de lo que puede suceder, mientras los gurús tecnológicos lanzan alarmantes mensajes, Trump zanja la cuestión: ¡él sabe lo que el mundo necesita, a él!


Los analistas dan diversas interpretaciones de lo que pasa con la IA y, por ende, con Trump. La mayoría resalta su obsesión con China, que dirigiría gran parte de sus acciones directas e indirectas. Se trataría de frenar el desarrollo chino y lograr la hegemonía de los Estados Unidos en cualquier terreno. El "great" del MAGA es absoluto e incuestionable; él es el garante.

Tras la IA hay algo más que el narcisismo de Trump. Hay miles de millones para los sectores que están en la sombra, tecnológicos, militares o simplemente políticos, aunque en estos tiempos, la política es el pico visible del iceberg. Tipos como Trump son su herramienta.


No es ya el narcisismo que rezuman sus palabras ("trumpismo" debería definir una nueva patología extrema de la personalidad), sino las amenazas finales —"¡Teóricos de la conspiración, traidores y filtradores, TENED CUIDADO!"— en las que caben todos. Trump ya se ha montado su propia batalla, el escenario en el que volver a salvar a los Estados Unidos (y parte del mundo), que es su misión en la Historia.

Tratar de encontrar motivos extraños en querer reflexionar sobre la IA, en ralentizar algo ajustándolo a su entendimiento es parte de la maniobra de los que quieren usarla como forma de poder.

Ya ocurrió con la energía nuclear. Se empezó por la "bomba", luego se le buscaron utilidades alternativas. Hoy seguimos decidiendo sobre el "poder nuclear" y quién tiene  derecho a tenerlo. Para los Estados Unidos (los únicos que la han usado militarmente, con muertes masivas), el único lugar "seguro" son las "manos norteamericanas", aunque la Historia diga lo contrario. La guerra con Irán tiene la "excusa nuclear" como primer elemento de justificación. Después todo va encadenado a esa excusa.


Acabo de ver que Harrison Ford ha dicho que Trump "no tienen políticas, solo caprichos", frase descriptiva y directa del problema o de parte de él. Empeñado en cambiar el mundo y hacerlo a su imagen y semejanza, Trump nos arrastra a todos. El crecimiento del autoritarismo en el mundo a la sombra de Trump es una lacra que no nos dejará cuando se vaya a otro sitio o a otra vida. Durará y costará sacársela de encima.

Trump ha revivido la polémica del poder del loco. ¿Cómo defendernos cuando alguien así llega al poder, al máximo poder? 

* Sofía Soler "Guerra de acusaciones por la IA: China se suma a la petición de controles y Trump denuncia una "conspiración enfermiza"" RTVE.es 14/09/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260914/china-amenazas-riesgos-inteligencia-artificial/17223664.shtml

viernes, 11 de septiembre de 2026

Abuelos, nietos y votos

 Joaquín Mª Aguirre

La democracia tiene sus reglas. Una democracia sin ellas no es una democracia; es otra cosa. Las reglas, como tales, dibujan el mapa de lo posible, aquello que es aceptado por todos y que se refleja en una serie de prácticas y en la estabilidad de las mismas. Las sorpresas y las modificaciones unilaterales no son buenas.

Nuestra democracia está sufriendo una serie de prácticas que hacen dudar del sistema. La duda misma se ha convertido en herramienta de duda.

Los malos ejemplos nos llegan desde hace tiempo de lo que creíamos una democracia consolidada, estable y referencial. Todo cambió con Trump, llegó una forma de hacer política que no respetaba las reglas. El ejemplo más claro lo tenemos en el propio Trump que considera que las elecciones que perdió ante Joe Biden tras su primer mandato, las ganó. Todo el mundo sabe que las perdió, pero él sigue afirmando lo contrario y cuestionando las victorias ajenas y las que puedan ocurrir en el futuro. Juega además con otro elemento, la superación de los dos mandatos en busca de un tercero (sería, según su contabilidad, el cuarto, pues se apunta el que perdió). Ahora ofrece 5.000 dólares a todos los norteamericanos si gana. No solo es poco ético, sino que se podría considerar compra de votos; tampoco explica de dónde saldría ese dinero que promete.

Estados Unidos es también el país de las "ingenierías electorales", es decir, de la redefinición de distritos electorales para conseguir los diputados en juego. Esto se logra incluyendo y excluyendo distritos conforme a los resultados anteriores. Donde faltan se le contabilizan con los que sobran en otra zona.

Ahora pretendía retirar la nacionalidad a los nacidos en territorio nacional, algo que estaba reconocido y suponía la posibilidad de voto. Trump, con sus políticas anti inmigración, da por supuesto que los hijos de migrantes no le votarán y pretende retirarles nacionalidad y voto. Otra fractura democrática para intentar retener el poder donde todo vale para llegar al poder.

En España tenemos ya una nueva polémica, pero esta va más allá de lo habitual con la llamada "ley de nietos", que se ha visto frenada judicialmente. Leemos sobre ello en RTVE.es: 

El Tribunal Supremo ha paralizado cautelarmente el voto para las personas ya inscritas en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) que consiguieron la nacionalidad a través de la denominada 'ley de nietos' y las nuevas inscripciones, para preservar "la transparencia del proceso electoral y la confianza de la ciudadanía en sus resultados", ante la "magnitud" del aumento del censo.

Así lo razona en dos autos a los que ha tenido acceso RTVE, en los que señala que el "incremento extraordinario en el número de electores inscritos en el CERA", cuyo número está "en constante aumento", con cifras de "extraordinaria dimensión" puede "afectar a la transparencia del proceso electoral y a la confianza de la ciudadanía en sus resultados".
En los dos autos que se han conocido este jueves, el Tribunal afirma que el volumen de nuevos electores equivale a "la población censal de varias provincias españolas completas, con un impacto directo y potencialmente decisivo en la asignación de escaños”, algo que califica de "incremento excepcional". Y señala que dada "la magnitud de las cifras de incremento del CERA" podrían quedar "gravemente comprometidos" el derecho de sufragio y el "resultado electoral deseado por los españoles que ya figuran inscritos correctamente".

El Supremo insiste en que "tal crecimiento genera un peligro fundado, real y serio de poder afectar gravemente a la objetividad y transparencia del proceso electoral, causando entonces un daño irreversible".*

Si en Estados Unidos se pretende excluir del voto a los migrantes y sus descendientes, en España es lo contrario: se pretende dar a la tercera generación de aquellos a los que se supone proclives a votar a os que les concedieron el derecho al voto. Es lo contrario a lo que se realiza en Estados Unidos, pero al que se le supone un mismo efecto: favorecer el voto en un determinado sentido.

Las alteraciones de censo, vinculadas con aspectos ideológicos no son algo que tenga aspecto democrático, por más que se remache con leyes. No debemos confundir los dos aspectos importantes, lo legal y lo democrático. No son lo mismo y es peligroso considerar que una mayoría parlamentaria convierte en democrático lo que aprueba.

El País

Las razones expuestas por el Supremo son claras, razonadas y razonables y tratan de defender lo que deberíamos defender todos, una normalidad democrática exenta de sorpresas y excepciones, de entradas inesperadas que alteren los censos y con ello los resultados. En la democracia es esencial la confianza en el sistema y esto siembra demasiadas dudas sobre el alcance y la intención.

El sistema se basa en la alternancia normalizada. Algo teme el actual gobierno, que desde su propia debilidad intenta retener de esta forma el poder. Con acciones de este tipo, siembra demasiadas dudas que favorecen muchas veces el anti democratismo que supone evitar, más allá de las urnas, el acceso de otros al gobierno, algo que es esencial. Todo el juego político democrático se basa en la posibilidad de alternancia sin traumas.

El Supremo ha sido claro y ejerce su función de vigilancia del cumplimiento. Seguir creando tensiones entre los poderes forma parte de este peligroso juego en el que se nos ha embarcado.

Es extraño que Trump nos critique tanto. 

Noticias jurídicas

* "El Supremo frenó la 'ley de nietos' para preservar la "transparencia" de las elecciones" RTVE.es / Agencias 10/09/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260910/supremo-freno-ley-nietos-preservar-transparencia-elecciones/17220076.shtml

 


domingo, 6 de septiembre de 2026

Lo que dicen los mapas

 Joaquín Mª Aguirre

Nuestra credulidad habitual ante lo que tenemos delante nos impide pensar en que las cosas no sean como las vemos. A muchos les habrán pillado por sorpresa los titulares sobre la controversia de los mapas. Son más frecuentes las disputas por fronteras, con guerras incluidas, donde no solo se enfrentan varios países sino varias versiones de los mapas en los que son representados.

Pero ahora ya no se trata de adjudicarse, de conquistar, sino de algo más complejo, por un lado, pero también más evidente, por otro. Se trata del tamaño, es decir, cómo son los continentes y cuáles sus relaciones proporcionales,

El tema lo tenemos en la prensa. Podemos leer en RTVE.es:

El mundo tal y como nos lo han enseñado en las escuelas durante casi 500 años fue trazado por el cartógrafo flamenco Gerardo Mercator. Togo se ha propuesto desmantelar ese paradigma cartográfico y la máxima instancia diplomática mundial, la Asamblea General de las Naciones Unidas, le ha dado la razón.

La iniciativa, impulsada bajo la campaña Correct The Map ("Corrige el mapa") con el respaldo de los 55 Estados miembros de la Unión Africana y organizaciones como Speak Up Africa y Africa No Filter, busca sustituir la histórica proyección por la denominada Equal Earth (creada en 2018). El objetivo principal es que este último modelo sea adoptado por la ONU, la UNESCO y los sistemas educativos internacionales para erradicar a Mercator de los libros de texto escolares y universitarios.*



Se creó el modelo hace 500 años y pocas cosas duran tanto. Pero en este caso, los intereses para que duraran han sido claros. Los mapas han variado mucho con el surgimiento de países, los momentos coloniales, etc. Pero se entendía que el formato del mundo, los continentes y sus relaciones, sus proporciones, etc. eran ajustadas. No tenemos otra forma de ver el mundo directamente. Lo que vemos en planos y esferas lo damos por bueno.

Pero los planos son la traducción del poder sobre el territorio; son una forma de afirmación del poder. No solo "muestran", sino que "dicen" sin palabras mucho sobre el poder.

El texto del artículo señala que

El objetivo de la iniciativa de Togo es claro: proyectar la dimensión real de África, un continente que en los mapas tradicionales se ve equiparado en tamaño a Groenlandia, cuando en la práctica es 14 veces mayor.

La disputa diplomática se enmarca en un momento de reconfiguración del poder en el planeta donde los países del Sur Global demandan mayor protagonismo. Mientras resoluciones recientes impulsadas por África en la ONU sobre reparaciones históricas han contado con el rechazo de Estados Unidos y la abstención del bloque europeo, el resultado de la votación sobre la cartografía medirá el peso del bloque africano. Países como Estados Unidos suelen oponerse aduciendo razones metodológicas y de estandarización técnica. Aunque, en el terreno doméstico, administraciones como la de Trump no han dudado en renombrar sus golfos y lagos fronterizos apelando al nombre del propio continente.*


El caso norteamericano con Trump va más allá. Aquí hemos citado los casos de golfos (cambiar "Golfo de México" por "Golfo de América") o lagos ("lago Ontario" por "lago de América"), pero lo que se obvia en que "América" es ambiguo, ya que el sentido que le da el trumpismo imperante no es el de "continente", sino el del los Estados Unidos "de América".


Nos olvidamos, por ejemplo, que hemos reducido el nombre real de los "Estados Unidos de Brasil" o de los "Estados Unidos de México" a "Brasil" y "México", Por contra, los "Estados Unidos de América" juegan a la ambigüedad expansiva siendo para una cosa "Estados Unidos" y para otra "América", El "América" que Trump cambia a golfos y lagos es el del país, no el del continente. Esto lo podemos observar y comprender con claridad en el "MAGA", donde la primera "A" representa al país (USA, "América") y no al resto del continente, que Trump se encarga de hacer "pequeño", dependiente y colonial, como vemos con Venezuela y las amenazas a Canadá, al que quiere convertir en nuevo estado. Afortunadamente, el mundo se ha dado cuenta y solo Google lo presenta con esos nombres coloniales de apropiación. Pero es una muestra clara de lo que significa poner nombres al mundo. No se creó el planeta con etiquetas ni países. Son mitificaciones de sueños del origen, de ahí el absurdo de muchas afirmaciones de corte nacionalista, con Dios por medio o no.

Lo que África pide es ser representada justamente y no desde la óptica deformada de las que fueron sus potencias coloniales o quieren serlo. Hacer que los países tengan su tamaño "real", guarden las proporciones adecuadas con otros es importante. Los mapas mundi actuales representan a Europa en el centro, porque eran el "centro" del poder. Desde allí, salía todo. Lo vemos como lógico y natural, es lo que nos enseñaron como real, sin embargo no es más que una decisión sobre la forma de representar.



Hoy tenemos otro sentido del mundo, pero seguimos con los viejos e inexactos mapas. No es de extrañar que Trump quiera hacerse con Groenlandia si la ve desproporcionadamente grande y apetitosa. No es de extrañar tampoco que Rusia se sienta "grande", "potente", cuando observa que es el único país que se representa en los mapas al este y al oeste del plano. Quiere volver a sus propios viejos mapas.

Que los políticos quieran más territorio encaja con sus mentalidades. Lo preocupantes es cómo se pliega a su mandato Google o cualquier otro al que recurramos como garantía.

 El acto de nombrar o representar y nombrar es siempre un acto político. Implica ya un cierto sentido propietario. Ahora se trata de hacer que sean las Naciones Unidas las que lo aprueben. Pero siempre nos quedarán otros que, como Trump, demuestran su poder poniendo nombres.


 

* Víctor García Guerrero "La guerra de los mapas: la ONU aprueba modificar el mapamundi y representar correctamente África" RTVE.es 4/09/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260904/guerra-mapas-togo-onu-fin-plano-mercator-aulas/17212771.shtml