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sábado, 18 de julio de 2026

El negacionista que quería cobrar el humo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La aspiración de Donald Trump de convertirse en el amo y matón universal no cesa. No hay cuestión que desaproveche para demostrar "quién manda" en el mundo. Esta vez le toca a su vecino del norte, a Canadá, que asolada por los incendios es acusada por Trump de "ensuciarle el aire" a los norteamericanos, que como todos sabemos, nunca han ensuciado o contaminado nada.

Lo de Trump hace tiempo que pasó el límite del ridículo y hay que ser muy, muy trumpista como para no verlo. Está rompiendo el papel de Estados Unidos destrozando cualquier perspectiva de colaboración o asociación y sigue sin entender cuál es su sentido en el marco mundial.

En RTVE.es leemos sobre este asunto de los incendios canadienses: 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado a su vecino del norte, Canadá, de un aumento de aranceles a consecuencia del humo que llega a Estados Unidos procedente de los incendios que asolan Canadá, año tras año. Incendios que han deteriorado la calidad del aire en ciudades estadounidenses.

"Se trata de una negligencia deliberada que se está convirtiendo en un fenómeno anual y que cuesta a Estados Unidos miles de millones de dólares; el costo de esta contaminación debe sumarse necesariamente a los aranceles que Canadá paga actualmente", escribió el mandatario en su red Truth Social.

La densa humareda procedente de cientos de incendios en Canadá cubrió el jueves y el viernes una amplia franja de Estados Unidos, desde el Medio Oeste hasta el noroeste del país, lo que llevó a las autoridades a recomendar a la población que permaneciera en interiores.*

Hasta el momento, es el miedo a llevar la contraria, a lo que pudiese acarrear enfrentarse al gruñón presidente norteamericano, lo que frena muchas repuestas, pero todo tiene un límite.

Cuando un país vecino tiene graves incendios, se le ayuda en lo posible. Se envían efectivos para atender esas emergencias. Trump se limita a querer cobrar, por medio del aumento de los aranceles que, por supuesto, él decide.

Trump aprovecha al máximo la llamada "ley del embudo", él es el poderoso y los demás son los débiles, por lo que el cobro siempre va en la misma dirección: él cobra y los demás pagan.

La selección de noticias agrupa esta con otras de este mismo año.  En febrero leíamos una noticia con el siguiente titular "Trump anula un dictamen de la era Obama que limita los gases contaminantes de los vehículos". Allí se nos decía: 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sumado este jueves un nuevo paso atrás en los compromisos medioambientales del país norteamericano, anulando un dictamen aprobado en 2009 por el Gobierno de Barack Obama y en el que se establecía que seis gases de efecto invernadero emitidos por los motores de combustión son nocivos para la salud de los seres humanos.

Trump, que ha comparecido en la Casa Blanca junto al responsable de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA) estadounidense, Lee Zeldin, ha repasado una batería de argumentos que, según él, justifican la que ha descrito como "la mayor acción de desregulación en la historia". Prevé un ahorro de "billones de dólares" en costes tanto para fabricantes de vehículos como para consumidores, entre otras cosas porque, según sus cálculos, el coste medio de un vehículo caerá "en casi 3.000 dólares".

El dictamen aprobado en 2009 ponía el foco sobre gases como el dióxido de carbono o el óxido nitroso y, para Trump, era "desastroso". El cambio de estándares y el fin de la "estafa", en palabras del presidente, afectará a todos los vehículos y motores fabricados entre los años 2012 y 2027.**


¿Va a cobrarle el mundo a los Estados Unidos lo que su falta de política de protección medioambiental les supone? Los incendios que se producen por todo el mundo junto a otras situaciones climáticas son el resultado de una falta de medidas en las que los Estados Unidos tienen una parte importante desde la llegada de Trump.

La derogación de las medidas de Obama es un paso claro y decisivo en un país cuyas acciones tienen incidencia negativa en el cambio climático. ¿Le vamos a cobrar por ello o debemos callarnos y no exigir medidas?

El sentido de la derogación de las medidas de Obama está claro: abaratar la fabricación de los coches fabricados en Estados Unidos y favorecer a las empresas petroleras que verán aumentadas sus ventas de gasolina. El abaratamiento de los coches tendrá como efectos su proliferación, con el consiguiente aumento. ¿Le van a cobrar los países aranceles para contrarrestar las medidas ante el aumento de la contaminación, el efecto invernadero y, entre sus muchas consecuencias, más incendios?

Pero a Trump le sale rentable responsabilizar a Canadá. Le permitirá una demostración más de fuerza y tratar de que los norteamericanos le vean como la salvación del país tras década parasitado por muchos países.

La preocupación de Trump por el medio ambiente se refleja en una tercera noticia, la que se inició con su llegada en 2024 a la Casa Blanca, en la que se le calificaba como un "negacionista del cambio climático".

"Quiero cerrar la frontera y perforar, perforar y perforar". Donald Trump dejó claras ya al inicio de su campaña, en diciembre del año pasado, las prioridades de su "primer día" en la Casa Blanca si ganaba las elecciones, durante el cual sería un "dictador", según bromeó.

El recién elegido presidente de Estados Unidos hacía referencia a la extracción de combustibles fósiles como el gas y petróleo, principales culpables de la crisis climática, en toda una declaración de intenciones de lo que será su política energética y ambiental en los próximos cuatro años. 

Antes, ya había calificado el cambio climático como "un gran engaño" y había tachado las políticas verdes del todavía presidente Joe Biden como de "la nueva estafa verde". ¿Qué supondrá para el clima la vuelta al poder de un negacionista del calentamiento global? ***


Pues ya lo estamos comprobando. Lo están comprobando los canadienses, pero también en España, en Francia, en Portugal... consumidas por los incendios.  Este hecho, que se agrava cada año tiene muchos responsables, pero los que están muy claros son los efectos contaminantes y aceleradores del cambio, como son la extracción y uso masivo de los combustibles fósiles. Ese "perforar, perforar y perforar" trumpista, esa negación del cambio y de sus consecuencias climáticas.

La preocupación por los humos en Nueva York y su coincidencia con la final del Mundial este domingo es una forma típica de la sociedad del espectáculo: el fútbol le da visibilidad mundial a lo que para en la ciudad y Trump tiene que mostrar que toma medidas contra los responsables, que son, por supuesto, siempre los otros.

Solo falta que un incendio en Groenlandia le haga invadirla para "protegerla" de las negligencias climáticas.

 

* "Trump pide a Canadá que pague por el humo de sus incendios" RTVE.es/Agencias 18/07/20226 https://www.rtve.es/noticias/20260718/trump-pide-a-canada-pague-por-humo-incendios/17161047.shtml

** "Trump anula un dictamen de la era Obama que limita los gases contaminantes de los vehículos" RTVE.es/Agencias 12/02/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260212/trump-anula-dictamen-obama-gases-contaminantes-vehiculos/16936286.shtml

*** Álvaro Caballero "Un negacionista del cambio climático de nuevo en la Casa Blanca: ¿qué supone para el planeta la victoria de Trump?" RTVE.es 11/11/2024 https://www.rtve.es/noticias/20241111/victoria-trump-negacionista-cambio-climatico-planeta/16322588.shtml

jueves, 5 de febrero de 2026

Aumentan las tasas de psicosis entre niños y jóvenes

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El titular no puede ser más claro, "Las tasas de psicosis aumentan en las generaciones más jóvenes, según un estudio canadiense", procede de Grecia y nos lo trae la sección "Una mirada europea", de RTVE.es, en la que se recogen noticias de interés aparecidas en la Unión.

El hecho de que en Grecia se hagan eco de un estudio realizado en Canadá es un intento de mostrarnos la preocupación por un problema que empieza a dejar de ser local. Son los riesgos de vivir en un mundo globalizado, hay ciertas cosas que empezamos a compartir, aunque no nos gusten. Que se haga el estudio en Canadá, por ello, no supone que sea un "problema canadiense", sino un problema que también se detecta en Canadá.

Nos dicen al inicio del texto griego:

A las generaciones más jóvenes se les diagnostican con más frecuencia y a una edad más temprana trastornos psicóticos, como la esquizofrenia, en comparación con las personas nacidas en décadas anteriores, según un amplio estudio poblacional publicado en la revista Canadian Medical Association Journal (CMAJ).

La investigación se suma a la preocupación de la comunidad científica por la salud mental de adolescentes y adultos jóvenes, con un claro aumento de nuevos diagnósticos en los últimos años.*



Como se nos indica, se dan coincidencias en los resultados entre los estudios realizados en Canadá y otros países, como los realizados en Australia, que no está precisamente al lado. Este problema es global en una sociedad global.

Como ocurre en otros estudios realizados sobre las generaciones más jóvenes, se produce un equívoco peligroso. Se trata de pensar que el problema es de los niños y jóvenes. Es una distorsión cultural que arrastramos en Occidente, es decir, la creencia normalizada de que jóvenes y adultos son "distintos" y no una "continuación" el uno del otro. Por expresarlo con un ejemplo, llegamos a pensar que es como el acné, algo que se pasa con la edad. Nada más erróneo. Ayer citábamos en otro contexto el verso de William Wordsworth "Child is Father of Man", del poema —escrito en 1802— "My Heart Leaps Up", una gran verdad que sigue siéndolo pasados más de dos siglos.

Hemos acumulado históricamente toda una serie de tópicos sobre la infancia y juventud, un periodo del que se sale. Sí, pero no es más que una división cultural humana: salimos, pero salimos los mismos que entramos. Y las enfermedades mentales. la inestabilidad emocional, la ansiedad, etc. pueden seguir toda la vida con nosotros con nefastas consecuencias para nosotros y para los demás.

Parte del problema es que la sociedad que hemos construido a nuestro alrededor acumula una serie de problemas que recaen sobre niños y jóvenes; parte de ellos nos seguirán toda la vida, pues son los que nos han (de)formado. Borramos los datos de los jóvenes por un falso sentido de protección. ¿Qué protegemos? Lo hacemos bajo el principio del cambio absoluto, de que será radicalmente otro. Sin embargo, sabemos que esto no es cierto, es solo un prejuicio, un tópico.

Los grados de maldad se han multiplicado en el periodo de infancia y adolescencia, en los que ya se manifiestan algo más que problemas. La maldad ambiental está presente y crea problemas que llevan a unos a agredir, a otros a suicidarse, etc. Basta con ver las noticias que nos llegan cada día. Nos hablan de que descienden las edades de agresión y de los agredidos, de los que sufren esta violencia en escuelas, familias, etc.

A veces utilizamos el argumento de que la maldad no crece, solo se hace más visible. Pero también la visibilidad tiene su función. Eso es lo que se está dilucidando ahora sobre lo ocurrido con las redes sociales y la propuesta de avanzar las edades de acceso, que tan airadas respuestas tiene por parte de la industria de la información.

En la medida en que se han convertido en nuestro "entorno social" tienen indudable incidencia en nuestra forma de percibir el mundo, a los otros y a nosotros mismos. Una parte importante del acoso se produce gracias a las redes. Muchas crisis personales provienen de esa exposición a los demás que destruye la idea de intimidad e impulsan a exponernos a miradas y crueldades.

El cierre del artículo que nos cuenta el estudio canadiense expresa: 

Los investigadores señalan que es probable que el aumento de casos se deba a una combinación de factores, entre ellos la mayor edad de los padres, estrés socioeconómico, experiencias negativas en la infancia, así como un mayor consumo de sustancias, como cannabis, estimulantes, alucinógenos y drogas sintéticas, sobre todo en las dos últimas décadas.

Los expertos subrayan la necesidad del diagnóstico precoz, la prevención y el refuerzo de los servicios de salud mental, especialmente para niños, adolescentes y adultos jóvenes.*


artículo original griego

Si este es nuestro mundo "normal" es lógico que se produzca ese "aumento de casos". Las expresiones técnicas no logran ocultar el fondo de problemas y la maldad social que se genera. Lo terrible es que gran parte de ella se produce para la consecución de beneficios económicos dentro de este llamado "capitalismo informativo". Los efectos negativos se dejan de lado y se concentran en el beneficio. Los insultos de Elon Musk a Pedro Sánchez por plantear elevar las edades de acceso a las redes solo responden a ese criterio.

Las redes han movido también mucha solidaridad, esto es indudable, pero esto no es una cuestión de equilibrios o porcentajes, sino de una realidad en la que los débiles son cada vez más víctimas y los poderosos cada vez más crueles.

Todas esas causas enunciadas en el estudio canadiense son parte de lo que estamos construyendo, de nuestra sociedad. Muchos sufren, algunos no lo resisten y otros quedan marcados de por vida. Las nuevas herramientas actúan en malas manos. Descienden las edades de las víctimas y también de los agresores; aumenta la exposición a este mal que apenas controlamos. Nos lo dicen desde la Educación, desde la Psicología, desde la Sociología, pero no es fácil contener esto. Hay demasiada resistencia.

Son muchos factores y muy distintos. Sobre unos es más fácil actuar que sobre otros. Pero si apenas se actúa o se ignoran, solo se irá empeorando.

 

* Una mirada europea "Las tasas de psicosis aumentan en las generaciones más jóvenes, según un estudio canadiense" RTVE.es / EPT news (Grecia) 2/02/2026


lunes, 27 de octubre de 2025

De aranceles y flequillos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los poderes de Trump son amplios y van de subirle el arancel a aquel que le viene en gana como, por ejemplo, ha hecho con Canadá señalando que han usado incorrectamente en un anuncio unas palabras de Ronald Reagan precisamente en contra de los aranceles, hasta hacer cambiar la portada de la revista Time porque no se encuentra favorecido.*

Creo que, afortunadamente, no ha habido nadie como Donald Trump y espero que tampoco lo haya entre los imitadores y aspirantes a sucesores, que ya se atisban en el horizonte político norteamericano. Con uno ya tenemos bastante para el milenio o cualquier otra unidad de medida, por amplia que sea.

Los norteamericanos ya se manifiestan diciendo que "no quieren reyes", algo que no deja de ser un recordatorio de sus propias raíces republicanas, pero Trump se plantea ser "rey", "Papa" o lo que haga falta. Partiendo del principio de que se percibe como un enviado, un elegido, veremos qué ocurre cuando tenga que dejar por ley la Casa Blanca o si será el nuevo El Álamo.

El caso de la revista Time es algo que puede parecer infantil en comparación con los otros casos, pero eso es consustancial a la figura, una mezcla de infantilismo narcisista, de vanidad y deseo incontrolado de poder. El poder solo sirve si se puede hacer su santa voluntad. Ya lo dijo en su momento

El caso de Time nos lo cuentan en 20minutos así:

La revista Time, una de las más prestigiosas del mundo, ha publicado este domingo la nueva versión de la portada de su número que sale a la venta el próximo 10 de noviembre, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, protestara por la imagen usada en la primera versión.

"Time escribió un artículo relativamente bueno sobre mí, pero la foto puede que sea la peor de todos los tiempos. Me han 'borrado' el pelo y han puesto algo flotando sobre mi cabeza que parecía una corona, pero extremadamente pequeña. ¡Muy raro!", dijo entonces Trump.

En efecto, la foto era un contrapicado que dejaba a contraluz el famoso flequillo rubio del presidente estadounidense, y marcaba muy claramente las arrugas de su papada.**


Como no tiene sentido del ridículo alguno, Trump —el presidente de los Estados Unidos— puede protestar públicamente por no salir favorecido en la portada. Esto es algo que sus enemigos saben aprovechar bien y reproducen aquellas fotos en las que su (poco) pelo se agita con el viento, algo que aprovechan para mostrarle de forma clara que saben qué le molesta. Y lo aplican ampliamente. Time ha dado una ocasión dorada para difundir la foto una vez retirada de la portada. Las pequeñeces de Trump hace el mundo a su imagen.

¿Es posible estar en mitad de dos crueles guerras y estar pendiente de la papada y el flequillo? ¿Es posible tener el mundo al filo del desastre y estar pendiente de todo esto? Evidentemente, sí. Si no, no sería Donald Trump o sería otro Donald Trump.

La gran pregunta es ¿cómo ha conseguido Trump que el mundo se pliegue a este narcisismo ostentoso y ridículo? Se nos dice que la revista ha cambiado su portada porque Trump no se siente favorecido. Basta con ver las dos portadas para comprenderlo. Lo que no se comprende es cómo Time se pliega. ¿Miedo?

Se puede tratar con personas intuyendo hasta dónde pueden llegar sus respuestas. Esto no funciona con Trump, pues no hay límites en su reacondicionamiento de algo que normalmente se tomaría como ridículo. Te puede hacer cualquier cosa invocando cualquier otra. Los científicos no se van de Estados Unidos por una sospecha, sino por la certeza de que puede acabar con ellos con el más extraño argumento o simplemente llamándolos "anti americanos", "terroristas" o lo que se le pase por la cabeza.

Es lo que ha sucedido con el primer caso, el del aumento de un 10% en los aranceles a Canadá por haber usado un discurso de Ronald Reagan que Trump considera una manipulación para conseguir que el Supremo le frene en sus ataques arancelarios al país vecino, que además cada cierto tiempo recibe amenazas de ser anexionado por Estados Unidos.

Le ha sentado mal el "anuncio" con Reagan y lo pagarán los canadienses. Los norteamericanos dicen que no quieren un "rey", pero deberían precisar un poco más en las patologías que rechazan y las que aceptan. Afortunadamente, ni todos los presidentes quieren ser reyes, ni todos los reyes son como Donald Trump.

 

* "Trump anuncia un aumento del 10% de los aranceles a Canadá tras suspender las negociaciones comerciales" RTVE.es 25/10/2025 https://www.rtve.es/noticias/20251025/trump-anuncia-aumento-aranceles-canada/16786894.shtml 

** "La revista 'Time' publica su nueva portada tras las quejas de Trump por la foto de la anterior versión" 20minutos 26/10/2025 https://www.20minutos.es/internacional/revista-time-publica-nueva-portada-quejas-trump-foto-version-anterior_6660648_0.html

jueves, 31 de julio de 2025

El reconocimiento de Palestina

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La situación en Gaza es tan brutal que lo que pretendía Israel se ha dado la vuelta y ahora actúa en su contra. La excusa de Hamás y la recuperación de los rehenes judíos han dejado de funcionar ante la evidencia de lo poco que le importan al propio Netanyahu y su gobierno de radicales.

Cada vez es más evidente —si alguna vez no lo ha sido— que el fallo de la casi siempre eficiente inteligencia judía que posibilitó la entrada en territorio israelí de los terroristas de Hamás ha sido una excusa que ha permitido el genocidio palestino y los ataques a los países de la zona que Israel decidía que comprometían su "existencia". Lo que vemos cada día, en cambio, es un cruel ejercicio de exterminio masivo, que cuenta ya más de 60.000 muertos, la gran mayoría civiles, con mujeres y niños. A las bombas hay que sumar el hambre como instrumento de muerte.

Creo que ha quedado claro que el objetivo de Israel no es Hamás, que no es más que la excusa. El objetivo real es la población civil, que es la que habita el territorio, un espacio que Israel necesita para crecer, para instalar a sus colonos, ávidos de tierras que se convierten en "israelíes" mediante el método doble de devastación primero y ocupación después.

No hay muertes accidentales en Gaza; solo un sádico plan de crecimiento, de expansión, cuya imagen más cruel es ese vídeo generado por IA que nos muestra la Franja convertida en una "Riviera" de Oriente Medio en la que disfrutan de sus bebidas frías unos tostados Trump y Netanyahu. El propio Trump, incapaz de diplomacia o prudencia, colgó en sus páginas de redes sociales. No, no creo que el destino de su rostro sea precisamente el Monte Rushmore. La Historia lo podrá en su sitio, pero en uno muy diferente al que espera.

La crueldad e indiferencia ante el dolor y la muerte está haciendo que muchos países empiecen a notar la fuerza de la presión popular sobre sus gobiernos. El temor a los Estados Unidos de Trump y su arbitrariedad está que se vaya creando una clara respuesta. Solo la ultraderecha internacional está interesada en sostener las políticas destructivas de Trump y Netanyahu, además de crearle un problema a los países árabes que han estado manteniendo un apoyo casi invisible a Israel por los beneficios que les reportaba el apoyo americano a través del armamento y el respaldo a sus regímenes frente a los movimientos islamistas que buscan sus derrocamientos.

A mediados de mayo se conocía la noticia de la "conversión" de Arabia Saudí en "potencia" militar gracias a las compras de armas realizadas a los Estados Unidos. Armando al estado, se garantiza la permanencia de un régimen como el saudí y además el apoyo de "proveedor" de las armas en caso de conflicto.


Al reciente anuncio de Francia del reconocimiento de Palestina y su apoyo a la llamada "solución de los dos estados", hay que sumar el que la prensa de hoy nos trae de Canadá, un país en una posición peculiar dadas las manifestaciones de "anexión" y amenazas de más aranceles por parte del "zar" Trump´.

En RTVE.es podemos leer que

El primer ministro canadiense, Mark Carney, ha anunciado este miércoles que Canadá tiene la intención de reconocer en la Asamblea General de la ONU de septiembre a Palestina como Estado, sumándose así a medidas similares tomadas recientemente por otros países occidentales.

"Esta intención se basa en el compromiso de la Autoridad Palestina con las reformas tan necesarias, incluyendo los compromisos del presidente (Mahmud) Abbas de reformar profundamente su gobernanza, celebrar elecciones generales en 2026 en las que Hamás no pueda participar, y desmilitarizar el Estado palestino", ha declarado en un comunicado.*



Evidentemente, todo esto no puede ocurrir si no se obtiene un compromiso claro por parte de Israel de aceptarlo también, algo que es poco probable con Benjamín Netanyahu en el poder.

Lo que Benjamín Netanyahu ha conseguido hasta el momento es destrozar la imagen del Israel "víctima", fomentar el sentimiento anti Israel —que prefieren llamar "antisemitismo"— e intensificar el "antisemitismo" real en aquellos que ya lo eran; además está consiguiendo lanzar a Hamás hacia el liderazgo del islamismo por el que compiten varias grupos y facciones desde diversos frentes.

Junto a lo señalado, se están consiguiendo varias cosas destacables y peligrosas: se está fomentando el "anti occidentalismo", ya que se aprovecha tanto el apoyo norteamericano como la falta de medidas de eficacia real por parte de Europa. Los negocios de Israel con Europa son importantes y se guarda un cuidadoso silencio hasta que saltan, como ha ocurrido en España con los contratos de compra de armas.


Trump está fusionando los ataques económicos en la guerra arancelaria con el suministro principal de armas y apoyo logístico a Israel. Para Trump, como sabemos, Netanyahu ha pedido públicamente el Premio Nobel, un chiste macabro que quedará en la antología del disparate histórico. Si Trump empieza a sancionar económicamente por la falta de apoyo a Israel, la cuestión se hará más abierta y complicada, algo que empezarán a experimentar los norteamericanos, que se están condenando ellos mismo al ostracismo.

La medida de Canadá debe entenderse como medida doble: contra la política de Israel y como un desafío / rechazo contra las políticas económicas imperialistas de Trump.



En el mundo internacional global, no existen piezas sueltas y todo tiene repercusiones, de ahí su complejidad. Netanyahu no podría haber hecho lo que hace sin el apoyo de los Estados Unidos de Trump. La apertura continua de frentes de conflictos es el resultado de abrir primero unos de los que se aprovechan para abrir otros. Cada vez hay más señales de guerra o de aumento de la compra de armamento, una señal de peligro.

Como señalamos en el inicio, lo que ha conseguido Israel es pasar de ser la "victima" a ser el "agresor" desproporcionado. Israel ha perdido cualquier resto de razón al dejar al descubierto su forma de proceder y el poco interés real en recuperar los rehenes que falta, algo que se le recrimina desde los mismos familiares. Lo que queda al descubierto, además de la crueldad, su intención colonial después de hacer desaparecer a, por ahora, 60.000 palestinos, un hueco humano que "necesita" para expandirse y debilitar a los residentes, a los que niega el derecho al espacio y a existir.


Cada vez se hace más difícil "aceptar" lo que ocurre con las acciones de Israel, su falta de sentido de diálogo, de busca de soluciones. Esto ya le está pasando factura por todo el mundo, desde la ciudadanía y la presión sobre los gobiernos, empresas, etc. Lo hemos podido ver desde cosas aparentemente fútiles, como el Festival de Eurovisión, a las relaciones comerciales y políticas.

Canadá ha señalado que es el "sufrimiento de los ciudadanos" lo que le mueve a su reconocimiento como Estado. Es un duro camino fruto de múltiples errores por parte de unos y otros a lo largo de la Historia pasada y reciente. Según nos informan, Trump ya está amenazando a Canadá por el reconocimiento de Palestina. No ha tardado mucho.

¿El gran beneficiado? Hamás, que presenta como "victoria" cualquier paso humanitario o crítico contra la política de Israel.  En realidad, Israel se está derrotando a sí mismo.


* "Canadá reconocerá en septiembre el Estado palestino por el "sufrimiento" de sus ciudadanos" RTVE.es / Agencias 331/07/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250730/canada-reconocera-septiembre-estado-palestino-por-sufrimiento-ciudadanos/16682833.shtml

lunes, 28 de abril de 2025

La amenaza de Trump a Canadá

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Es difícil, muy difícil reconocer a los Estados Unidos en los Estados Unidos de Trump. No es fácil comprender la evolución de una sociedad que respalda sus formas imperialistas y totalitarias, xenófobas y racistas en un país "hecho" por inmigrantes y que se proclamaba a diario la "tierra de la libertad" ("...Land of the Free, Home of the Brave"), que ha lanzado discursos al mundo sobre todo esto.

Sí, no es fácil entender lo que nos llega cada día. Tampoco es fácil entender las contemplaciones —más allá del miedo político—, silencios y palabras cargadas de ambigüedades con las que se tratan sus acciones e intenciones. A veces da la impresión de que no acabamos de creernos lo que escuchamos, que lo que escuchamos forma parte de una pesadilla de la que en cualquier momento despertaremos. Pero la triste realidad es que la pesadilla se extiende y la escuchamos repetida en muchas voces. Ha prendido su mensaje y surgen apoyos y silencios cómplices buscando aprovecharse del tirón.

Hemos escrito mucho sobre Trump desde su primer mandato, antes incluso porque hubo etapas en las que se le consideró un payaso pasajero, un tipo con tirón mediático, pero poco peligroso para una clase política que controlaba el poder y se las sabía todas. Los medios se reían de él cuando ya estaba en la Casa Blanca, donde se estaba seguro que se lo podría controlar desde los poderes. Pero la ceguera de unos y el aprendizaje de otros lo devolvieron a la Casa Blanca con un "plan rápido" cuyos primeros cien días han arrasado para evitar vueltas atrás. Hoy nadie duda de que Trump haga lo que tiene en mente sin atender a consecuencias ni escuchar razones.

Hoy se celebran elecciones en Canadá y los medios atienden principalmente a un trágico atropello provocado con 11 muertos y decenas de heridos. La tragedia hace pasar a segundo término la amenaza trumpista de anexión. 

Es difícil entender el papel de los medios en la situación de los Estados Unidos de Trump. ¿Temen a Trump y lo que hay detrás? ¿Temen perder lectores ante el apoyo masivo en las urnas? ¿No creen en sus amenazas, creen que son faroles?

Sea por el motivo que sea, las reacciones ante lo que Trump dice que va a hacer no deja de ser tibia, con la excepción de algunos medios que plantean la crítica como línea dominante. En estos momentos, el debate se debe producir en la opinión pública, con un partido demócrata perdido en las sombras y sin voz visible. De hecho, las noticias las protagonizan personajes aislados que deciden enfrentarse al poder de Trump, como esa jueza que se ha opuesto a su política de deportaciones o algún congresista o senador que enarbola algún cartel en su contra.

CNN

Sin embargo, las líneas principales, las más agresivas contra otros países, quedan en suspenso ante un incrédulo "¿puede?". Ese principio de incredulidad el que evita a muchos decir los riesgos que se corren ante el temor de que sea palabrería. Ese es el mayor riesgo ante Trump, creer que no es posible hacer lo que dice, pensar que Trump es un perro ladrador. Esa es también su mejor baza.

Trump está consiguiendo muchas cosas ante el temor de que pudiera conseguir muchas otras. Ya solo con mencionarlo tiene efectos, como el vuelco en las elecciones canadienses que se celebrarán hoy, que presumiblemente devolverá a los liberales el poder que temían perder ante las "simpatías" conservadoras hacia Trump.

No sabemos cómo se van a desarrollar realmente las elecciones canadienses, aunque sí sabemos que Trump y sus amenazas estarán presentes en la mente de los votantes. De igual forma estarán en las mentes de gentes de muchos otros países cuyas políticas se dividirán por la actitud ante lo que Trump representa.

Como hemos repetido en este tiempo, Trump ha cambiado la percepción de los Estados Unidos en el mundo. Donde antes había en muchos una imagen de aliado, esta se ha derrumbado dejando paso a otra amenazante, altanera, imperialista. Dice que se hará con lo que necesite, sin miramientos, algo que va de Canadá a Groenlandia o los canales de Panamá o Suez.

Con sus palabras estará condicionando la voluntad de cientos de millones de personas y de decenas de países, que temen verse mencionados por Trump. Ocurra lo que ocurra, no se ve a los Estados Unidos de la misma forma. Ellos tampoco se ven ahora de la misma forma condicionados por la imagen que se les crea. 

De verdad ¿puede?

domingo, 16 de marzo de 2025

Make Canada Great Again o su propia medicina

Joaquín Mª Aguirre (UCM)

¡Lo ha conseguido! ¡Trump lo ha conseguido! Ha logrado despertar el nacionalismo canadiense en todo su esplendor gracias a sus ínfulas coloniales e imperialistas. Ha conseguido que los canadienses acepten los sacrificios previsibles con tal de darle en las narices al presidente estadounidense.

Así nos lo dice ya desde el titular Anna Bosch en la página de RTVE.es: "Donald Trump despierta el nacionalismo en Canadá: unidad nacional y boicot a los EE.UU."* ¿Se podía esperar otra cosa? Solo una mente recalentada y pasada de vueltas como la de Donald Trump podía ignorar esta reacción en contra que, por cierto, no es exclusiva de Canadá, sino que irá creciendo conforme se intensifique en los Estados Unidos la idea de que el mundo es una especia de almorrana que les ha crecido por falta de cuidado.

Cualquier momento, como nos cuenta Anna Bosch, es bueno para manifestar al imperialista vecino que tiene mucho que aprender:

"Lo nunca visto", "piel de gallina", "se me saltan las lágrimas", son algunas de las expresiones que inundaron los medios de comunicación y redes sociales canadienses el pasado 15 de febrero. ¿El motivo? El espectáculo de ver un palacio de deportes abarrotado de aficionados uniformados de blanco y rojo, los colores de la bandera de Canadá, cantando a todo pulmón "Oh, Canadá", el himno nacional, con un fervor, según las crónicas, que no recordaban. Menos, teniendo en cuenta el lugar, la ciudad de Montreal, en el Quebec, la provincia francófona con un fuerte sentimiento independentista, aunque esté electoralmente a la baja. ¿La ocasión? Un partido de hockey sobre hielo, el deporte nacional, frente a...los Estados Unidos. Tan o más noticia que el momento del himno propio fue que previamente ese mismo coro de aficionados abucheó el himno del equipo visitante, EE.UU., a pesar de que la organización acababa de pedir por megafonía respeto a los himnos.

Los canadienses perdieron ese partido, pero acabaron ganando el torneo, las 4 naciones, y el orgullo nacional se desató. "No podéis quitarnos nuestro país, y no podéis quitarnos nuestro deporte", tuiteó en francés (lengua cooficial junto al mayoritario inglés) el primer ministro Justin Trudeau, en una clara alusión a la pretensión del presidente Donald Trump de que Canadá se integre en los Estados Unidos. También trascendió de lo deportivo a lo nacional el seleccionador, Jon Cooper: "Canadá necesitaba esta victoria, los jugadores eran conscientes de esa responsabilidad y se la han tomado muy en serio. Esta vez era diferente, no es una victoria para ellos, es una victoria para más de 40 millones de personas".

El presidente Trump ha puesto en estado de ebullición a su vecino del norte, "su mayor socio y el más amable", como recuerdan los canadienses, con la imposición de aranceles comerciales y su repetida pretensión de anexionarse el país. Al principio se tomaron la ambición territorial a broma, pero ya no.*


Solo un prepotente ignorante puede ignorar que el resultado de sus maniobras intimidadoras, despectivas y anexionistas acabaría siendo este. ¿Se dan cuenta en los Estados Unidos el monstruo que han creado y al que han dado la presidencia del país, tomándose este la presidencia planetaria sin preguntar?

Una y otra vez, las preguntas acaban en el suelo estadounidense, que es donde se inician las acciones y palabras que causan la indignación por todo el globo. Nadie como Trump ha desencadenado una ola de anti norteamericanismo de este calibre y eso que el mundo las ha visto con anterioridad de grueso calibre. Pero esto es nuevo.

Trump arrastra en su locura a millones de norteamericanos que se dejan seducir por esas ideas peregrinas, cuya tesis central es que Estados Unidos ha sido tan "castigado" que paradójicamente ha llegado a ser la superpotencia controladora del planeta. Tan mal no le ha ido, digo yo; algo habrán tenido que ver todos esos "parásitos" que ahora ve el presidente Trump.

Creo que el error de Trump parte de unos conceptos erróneos de lo que es la política, el poder, las relaciones internacionales y, finalmente, la Historia. Sí, Trump está muy equivocado, por no decir totalmente equivocado.

Para Trump, el poder no es más que la capacidad de no tener que contar con los demás. Si eres fuerte, ¿para qué demonios necesitas negociar, pactar, convivir? ¿Si no, de qué te sirve? Como no es "político", no lo entiende. Pertenece a esa especie de políticos que creen que ser el más poderoso te da derecho a ser un dictador internacional. Como él tampoco respetó el dictamen de las urnas dentro — ¿nos hemos olvidado del asalto armado al Capitolio para evitar que Biden accediese a la presidencia?—, tampoco respeta las relaciones internacionales, que son simplemente el cumplimiento de la voluntad del más poderoso.

Trump cree que se puede anexionar Canadá, como puede hacerlo con Groenlandia, Panamá o lo que le pille cerca y le venga en gana. Evidentemente, nadie quiere formar parte de esos imperialistas Estados Unidos que expulsa inmigrantes y se anexiona países, se queda con "tierras raras" o con lo que le venga en gana.

Por contra, lo que Trump, sus acólitos y sus pretensiones despiertan es un profundo rechazo a sus políticas prepotentes, dejando en casi nada los movimientos en contra anteriores.

Los efectos van a ir más allá de la economía, de la incertidumbre de los mercados, etc. Si Trump está creando algo es la certidumbre de no querer el liderazgo norteamericano en ningún terreno. El "MAGA" se transforma en el grito multiplicado de todos los países, que, como Canadá, están en el punto de mira trumpista. Hemos perdido la "inocencia" de las alianzas, a desconfiar de los que se dicen "aliados" con derecho a propiedad.

¿Un gran movimiento anti USA? Sin duda. Ya está comenzando y será más fácil de promover en cuanto que se detecte que apenas hay reacción en los Estados Unidos ante el arrastre de Trump y los suyos. Los norteamericanos irán comprendiendo que no son una superpotencia por su esfuerzo solitario, sino que los demás también han tenido algo que ver, que no solo existe ese efecto "parasitario" con el que Trump identifica las relaciones internacionales.

Las reacciones que nos cuentan de Canadá, el intenso nacionalismo despertado, se irán produciendo en cada lugar que se sienta atacado o ninguneado por los Estados Unidos de Trump. La cuestión está en cuánto puede durar esta reacción, si con lo que dure Trump o si, por contra, establece una relación de recelo hacia el país provocando el distanciamiento y la tendencia a la autodefensa.

Estados Unidos se ha creído sus propias películas, la visión unilateral e idealizada de sí mismo. Pero creo que se ha acabado el tiempo de las palomitas y comienza el de empezar a consumir otras visiones de la realidad e incluso, más allá, otra realidad más acorde con otras visiones que han sido ignoradas. Europa, por ejemplo, debe ser redefinida de forma propia ante esa visión parasitaria formulada por el propio Trump. No, Europa no fue creada para molestar a los Estados Unidos, como ha señalado poseído por su ignorancia prepotente.

Trump ha disparado el sentimiento nacionalista de autoafirmación recibiendo dosis de su propia medicina. Lo mismo que ha ocurrido en Canadá empezará a tomar forma en otros países, que marcarán las líneas rojas. 

Habrá que tener cuidado con quiénes asumen el liderazgo atractivo del nuevo nacionalismo, no sea que lo aprovechen quienes no deben y nos puedan arrastrar por peligrosos caminos. Necesitamos de una autodefinición inteligente, constructiva y asociativa para frenar los peligros posibles. 

 

* Anna Bosch "Donald Trump despierta el nacionalismo en Canadá: unidad nacional y boicot a los EE.UU." RTVE.es 15/03/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250315/donald-trump-nacionalismo-canada-unidad-boicot-eeuu-estados-unidos-justin-trudeau-mark-carney-patriotismo/16487982.shtml

miércoles, 5 de marzo de 2025

El discurso de Trump

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Del silencio de los Oscar a la explosión jubilosa republicana ante las palabras de su presidente en el Discurso sobre el Estado de la Nación. Dicen que Trump ha batido el récord de duración. Es el destino de Trump, romperlo todo.

Más allá de la duración, ha logrado la fractura del país —dividido ahora en "patriotas" y "traidores", además de "locos", "asesinos" y "narcotraficantes" de importación, de los que piensa desprenderse— y el distanciamiento del resto del mundo. Especialmente ha logrado borrar del diccionario la palabra "aliado", que deja de tener sentido y sobra. Con Trump no hay alianzas, solo sumisión y pago.

Tampoco valen ciertos conceptos de la economía. El "proteccionismo" trumpista es agresivo y revanchista, según su definición. Para Trump, el mundo ha estado robando, estafando, parasitando a los Estados Unidos y ha llegado el momento de pasar facturas, anexionar, tomar posesión de sectores o países. El canadiense Trudeau —al que ha querido humillar llamándole "gobernador"— habla directamente de intento de anexión del país destruyendo su economía.

El día antes del discurso, Justin Trudeau había dejado clara la postura canadiense: 

"La imposición de los aranceles es una idea muy mala", ha asegurado el primer ministro. "Esta vez estoy de acuerdo con el Wall Street Journal, aunque seas muy listo, esto es una cosa muy estúpida de hacer", ha añadido, mientras se dirigía a directamente a Donald Trump. Trudeau ha asegurado que, con estos gravámenes, Trump busca colapsar la economía canadiense y "que sea más fácil de anexionar" el país.

"Lo que ha dicho de forma repetida es que quiere ver el total colapso de la economía canadiense porque así será más fácil anexionarnos. En primer lugar, eso nunca va a pasar. Nunca seremos el 51 estado", ha sentenciado Trudeau.*


 

La contestación de Trump en su red social es una nueva amenaza: cada arancel que Canadá imponga, verá un nuevo incremento de los ya impuestos.

La exposición detallada y morbosa de sus propuestas agresivas, salpicadas de tópicos ya manidos, de acusaciones a las administraciones anteriores de ser desastrosas, de un mundo infernal que oprime a la celestial América, vista en su espectáculo, tal como hemos podido verla escenificada durante el discurso, es grotesca. Sorprende la forma, vista solo en las grandes dictaduras, del comportamiento entregado de esa mayoría republicana que está asegurando por décadas el antiamericanismo correspondiente a los insultos y amenazas permanentes.



En la medida en que hace suyo el discurso, los Estados Unidos deberán afrontar sus consecuencias, que no tardarán en aparecer en múltiples lugares con diferentes efectos. En un sentido claro, Trump ha comenzado una guerra, la económica. No deja de ser un sarcasmo que acusara a Zelenski de buscar la "tercera guerra mundial" cuando es él quien está creando las condiciones para que estallen muchas otras.

Que Trump y sus acólitos consideren que la mayor seguridad se obtiene al entregar las fuentes de riqueza a los Estados Unidos forma parte de ese sarcasmo. Según esto, la paz final solo es posible convirtiéndose en colonia o estado perteneciente a USA. Como bien ha señalado el canadiense Trudeau, ellos "nunca serán el estado 51". Esa frase puede empezar a convertirse en recurrente en muchos otros países.

Trump ha arremetido contra los demócratas y los medios de comunicación hostiles. Desde los fundamentos de sus ideas, sus planes son un destino que hay que cumplir sí o sí, pues enlaza con esa idea mesiánica asociada propia de la ultraderecha religiosa. "God Bless America" es algo más que una buena intención; son el nuevo "pueblo elegido" que tiene su propio mesías autoproclamado, Trump. Por eso los asaltantes del Capitolio son "mártires" y han recibido el indulto presidencial en la primera hornada de medidas. El país necesita de esos héroes para confirmar su nueva forma.


Independent en español

Creo que solo los grandes dictadores, que sabemos cómo acabaron, han tenido un grado de culto a la personalidad de este nivel, Hitler, Stalin y poco más. Que esto ocurra en un país como los Estados Unidos, que desde allí se tumbe el orden mundial, el orden político y económico, se produzcan deportaciones masivas en un país construido con inmigrantes, se criminalice a cualquiera que no haya sido bendecido por un pasaporte norteamericano, se estandarice el colonialismo y la anexión en un país que consiguió su independencia mediante sangre y dolor, que el país de la economía libre esté impidiendo el desarrollo de países que compiten con él en el mercado, etc. es una mala noticia para el mundo, un cambio de rumbo del que hay que aprender muchas cosas antes de que sea demasiado tarde.

Más allá de lo que estamos viendo, está nuestra sensación de inseguridad, que nos obligará a ser más conscientes de nuestras debilidades, que nos llevará a ser menos dependientes y reestructurar nuestras economías y ajustar nuestras formas de vida.

El discurso triunfalista de Trump es un gran desastre para el resto del mundo. Pronto lo será también para los propios Estados Unidos que verán no solo reducido su liderazgo sino sus posibilidades de actuación y crecimiento. Un mundo a la defensiva no es el mejor modelo para la estabilidad. ¿Por qué los medios le ponen comillas a "guerra comercial"?

La idea de Trump de para qué negociar si tienes la fuerza de imponer se puede volver contra él cuando tenga demasiados frentes abiertos y sienta su debilidad.

El Mundo

 

* "Trudeau responde a la "guerra comercial" de Trump con aranceles del 25% y advierte: "Va a ser difícil"" RTVE.es / Agencias 4/03/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250304/trudeau-responde-a-trump-con-aranceles-del-25-advierte-a-canadienses-esto-va-a-ser-dificil/16476335.shtml