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miércoles, 26 de noviembre de 2025

Mesa y sobremesa o cómo entrar en la Historia por la puerta de atrás

Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Uno de los grandes misterios de la vida humana es cómo algo que parece no tener ninguna importancia se revela como trascendental y, viceversa, cómo esos momentos en los que creemos ser el centro del universo se revelan posteriormente como intranscendentes, irrelevantes, fútiles y se volatilizan.

Habrán adivinado que me estoy refiriendo a la, en principio, intranscendente comida de Carlos Mazón con la periodista Vilaplana, sujeta hoy al escrutinio público, convertido un ticket de aparcamiento en un documento crucial y el reservado de El Ventorro y lo que en él ocurrió en el centro de la cuestión política un año después de la dana que se llevó por delante la vida de más de doscientas personas.

Se trata de un asunto clave: ¿por qué narices no estaba el señor Mazón donde debía estar a la hora que debía estar y haciendo lo que debía hacer dada la naturaleza de su cargo en la Generalitat Valenciana? Porque el señor Mazón estaba intentando convencer a la periodista de que aceptara un puesto en la radiotelevisión pública valenciana, algo que debía ser muy importante para él.

No sé si el caso ha revalorizado al alza los precios de El Ventorro, si se hacen visitas guiadas entre comidas, si las plazas del aparcamiento en cuestión tienen un precio especial, pero seguro que cuando termine la investigación serán lugares de peregrinación. El "menú que acabó con Mazón" se convertirá en un clásico gastronómico en este país.

Leo en 20minutos la información —digna de una obra de Samuel Beckett— sobre lo ocurrido en El Ventorro:

Tras mantener una reunión con agentes sociales en el Palau de la Generalitat, Mazón se trasladó a comer al restaurante El Ventorro. Según la declaración del dueño del local como testigo ante la jueza de Catarroja, el president llegó sobre las 14.30 horas, solo y sin escolta. Le sirvieron agua y unas olivas. Más tarde, sobre las 14.50 horas, llegó Vilaplana y el propietario acompañó a ambos a una sala reservada.

Según la testifical de la periodista, la comida tuvo un carácter profesional que versó sobre su posible incorporación a la cadena pública valenciana À Punt, una oferta que finalmente rechazó. Asimismo, relató que Mazón "atendía su teléfono móvil, hablaba y también escribía", y que en ningún momento percibió "prisa" en él, ni llegó a escucharle mencionar "ni la DANA, ni el Cecopi, ni las lluvias". La reunión del Cecopi arrancaba a las 17.00 horas

Vilaplana declaró que, a partir de las 17.15 horas, Mazón comenzó a recibir una intensidad creciente de llamadas. No pudo confirmar con quién hablaba, y subrayó que nunca preguntó por el contenido de esas comunicaciones: "No le preguntaría jamás a nadie de qué habla por teléfono. No se lo haría ni a un amigo". En un momento, el ya expresident solo comentó que algunas llamadas eran "por lo de la foto", que la periodista interpretó como un tema relacionado con un evento al que él debía acudir.

La periodista explicó que ambos estaban solos en el piso de arriba del restaurante, al que solo accedía el dueño. En distintos momentos, Mazón se ausentaba o se concentraba en su teléfono, y Vilaplana aprovechaba para atender asuntos personales, como pedir a su exmarido que recogiera a su hijo. Aun así, según explicó, no percibió ninguna preocupación ni inquietud en él.* 

El nivel de detalle de lo ocurrido en ese período de tiempo, de las acciones mínimas y entonces intrascendentes da cuenta del cambio producido. Es una narrativa a medias conductista (observación desde el exterior) y a medias personalizada por la periodista, que describe lo que ve e introduce su propia perspectiva y motivaciones, como lo de que su exmarido recoja a la niña del cole. El detalle de "la foto" y su interpretación nos deja su percepción de lo que ve.

El intentar que cuadren los minutos y segundos, que no haya huecos sin explicar, da cuenta del detalle necesario de algo que en conjunto está muy claro: el presidente Mazón no estaba donde debía.

Con todo, lo más revelador es esa llamada con lo de la foto —ese "por lo de la foto"— que nos dirige hacia el contraste entre lo que está ocurriendo y lo que está saliendo en los medios, es decir, la perspectiva del político preocupado por la imagen, la propia y la que la realidad nos deja.

La gente se pregunta —yo me pregunto— qué tan importante era aquella comida reservada como para que el entonces presidente no se levantara de la mesa y saliera corriendo hacia los lugares donde debía estar. Me pregunto cuántas fotos deberían aparecer para que Mazón se dejara el postre sobre la mesa y no se tomará el café.

En el fondo se trata de eso, de cómo funciona la balanza en la que se pone en un platillo una dana con inundaciones, desbordamientos, muertos..., por un lado, y una comida de trabajo, por el otro, una larga, muy larga comida de trabajo.

La defensa de Mazón viene a decir que no debía estar allí donde se le reclamaba, que no era su puesto. La gravedad de lo sucedido, en cambio, exigía que estuviera allí. Pero Mazón no se levantó de la mesa hasta pasadas unas cuantas horas tras las que se separó de su intrigada comensal.

Creo que la investigación judicial no logrará adentrarse en lo que estaba en la cabeza de los comensales. Se centra en los aspectos de la duración, de los bloques temporales, de lo que se hacía en cada uno de ellos, pero no puede entrar en las cabezas. La periodista llamó a su ex; Mazón se preocupaba por la foto.

¿No se le ocurrió a nadie ir a buscarle y sacarle de una oreja? Quizá, nos dicen, Mazón se aseguró de no ser encontrado. Ni chófer ni escolta. Un día especial. Las informaciones sobre mesa y sobremesa nos llevan más lejos de la dana. ¿Fue Mazó a ducharse a su cas tras la comida como aseguran en La Sexta?

Supongo que cuando esto termine, como en otras ocasiones, será el arte el que dé cuenta de todo esto sobre un escenario, en una pantalla. La comida de Mazón es un argumento perfecto para representar teatralmente una comida que ocurría mientras miles de personas se enfrentaban a los elementos, a la muerte. ¿Tardaron en decidir el menú?

Los jueces intentan encontrar sentido a algo que no lo tiene precisamente por ese desequilibrio que todos percibían... menos los dos comensales. En cualquier caso, Mazón ya ha quedado retratado ante la Historia. Será recordado por esa comida que vale un reino. La clase política anotará en su libreta: cuidado con las comidas.

La periodista Maribel Vilaplana ha quedado vinculada con Mazón y con la Historia a través de esa comida, para bien y para mal. Da igual lo que haga, no se librará. A diferencia de Mazón, al menos, se aseguró de que alguien recogería a la niña a la salida del cole.

La dana valenciana es un asunto serio y revelador. Más allá de lo que ya no se puede arreglar, hay que señalar lo que no cumplió con lo que se esperaba. La política conlleva mucho de ceguera y aquí, entre otras cosas, se está juzgando la falta de visión y de previsión de los responsables. El hecho de que intenten eludir sus responsabilidades ante lo ocurrido es una demostración más de lo inadecuado de sus acciones y omisiones.

Este Mazón desvelado nos hace dudar incluso de que su presencia donde debía estar hubiera servido de algo. Pero eso es otra cuestión, materia de otro debate.

Más allá de lo penal, lo político queda en evidencia en su relativismo y errores de cálculo, en su inoperancia y en la falta de adecuación a los cargos cuando son sometidos a prueba y no solo materia mediática. La política no solo es poder, sino hacer; es estar en su sitio en el momento adecuado tomando las mejores decisiones.

Está claro que Mazón falló en lo político, que falló a los que le votaron y a las instituciones que representaba, y que la periodista estaba un tanto desconectada de la realidad, al menos en las horas de esa comida para la historia. Lo que salga de ahí, lo sabremos pronto y hoy son todo especulaciones.

El caso parece que tiene giros inesperados y cada vez huele peor. Quizá por eso Mazón se fue a duchar y a cambiarse de ropa. Como decíamos, se puede entrar en la Historia de muchas formas.

* Sara Méndez "Cronología de la tarde de Mazón el día de la DANA: desde la comida con Vilaplana en El Ventorro a su llegada al Cecopi" 20minutos https://www.20minutos.es/comunidad-valenciana/cronologia-tarde-mazon-dia-dana-desde-comida-con-vilaplana-ventorro-su-llegada-cecopi_6902665_0.html




domingo, 2 de noviembre de 2025

Responsabilidad

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La palabra "responsabilidad" tiene muchos matices en política. "Ser responsable", por ejemplo, cambia radicalmente en "ser el responsable". Un político responsable no es lo mismo que el responsable político. Un pequeño cambio en la frase y todo un mundo diferente en la realidad. La política cambia radicalmente con un leve retoque en la frase.

La política española gira ahora de forma continua sobre el concepto de "responsabilidad". Pasan cosas y alguien es responsable de ellas. No es tanto en ocasiones una responsabilidad directa, sino un "hacerse responsable" (asumir) o que los demás "te hagan responsable" (te acusen).

La "responsabilidad" no es solo por lo que uno hace o deja de hacer. Se prolonga a través de lo que hagan parientes, amigos o correligionarios. Eres responsable de lo que haga tu esposa/o, tu hermano/a, tu subordinado/a, tus amigos, conocidos o te preguntan por alguien con quien te has hecho una foto en una cena o mitin. Cualquier conexión te hace sospecho responsable.

Hay responsabilidades políticas y responsabilidades judiciales con diferentes consecuencias. Las políticas se exigen en la calle, entre gritos, insultos y pancartas, ante los parlamentos y ante las pantallas y micrófonos; las otras, las jurídicas, ante los tribunales.


Llevamos un año de buscar/pedir responsabilidades por lo ocurrido con la "dana valenciana". Es un continuo juego de pedir y eludir responsabilidades. Ha pasado un año y el dolor no decrece y aumenta la indignación. Todos los dedos apuntan al presidente Mazón, responsable último de la Autonomía Valenciana. Es el campo de batalla que nos muestra la dinámica de la política española, en realidad de su estancamiento.

Esta se produce como una reacción automática de negación, es un pulso entre partidos que viven unos y otros de estos enfrentamientos. Para ello se necesita sostener varios principios. El principal es que haga lo que haga un político, su partido debe sostenerle hasta el final, ya que aunque se pide una cabeza concreta, el objetivo final es el partido. Es el partido quien quita y pone, no la oposición o los hechos mismos.

Hemos visto casos insólitos de tener que sostener lo insostenible solo porque se pedía la dimisión de alguien. Que pidan tu dimisión supone la inmediata réplica del partido que pasa a defenderte. Hoy por ti, mañana por mí, parece ser el segundo principio. Hoy defiendes lo indefendible porque mañana puede ser tu cabeza la que pidan, Este compromiso da ciertas garantías.

En RTVE.es podemos leer sobre la situación desencadenada por la dana y las reacciones ciudadanas pidiendo la cabeza de Carlos Mazón:

La cúpula del PP valenciano ya piensa en el relevo del presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, y mueve ficha: va a proponer al actual presidente de la diputación de Valencia, Vicent Mompó, como futuro líder del partido y candidato a las elecciones autonómicas cuando llegue el momento.

Fuentes del entorno popular provincial han informado a RTVE que los presidentes de las tres diputaciones y el secretario general del PP en la Comunidad Valenciana, JuanFran Pérez Llorca, han acordado elevar la propuesta a la dirección nacional en una reunión mantenida en Alicante, después del aumento de la presión por la gestión de la dana en la que murieron 229 personas en la provincia.*


Esto significa que consideran amortizado a Mazón después de un año; que consideran que ya se ha personalizado lo suficiente la responsabilidad y que los que le sucedan en el poder podrá tener ciertas garantías de que no va a recibir el mismo trato.

Ha llegado el momento de cambiar el registro y de ofrecer caras nuevas y una cierta sensación de que se le da la razón a la gente. En realidad lo que se trata de hacer es que Mazón arrastre las culpas hasta el fondo de infinito mar a cuyas profundidades se le arroja. Lo último que haría el partido es arriesgar el futuro por un peso muerto, un personaje que ha quedado retratado y cuyo destino judicial está sobre la mesa cada día.

Ya no se juzga la responsabilidad de Carlos Mazón, sino su credibilidad.

De todo lo que se está sacando a la luz, lo que ha quedado como relevante es si Mazón o algunas de sus varias versiones sobre dónde estaba, a qué hora, etc. es cierta o no. Que el destino de Carlos Mazón este en manos de la aparición de un tique de aparcamiento revela en qué punto nos encontramos. Es la demostración de que ya no se fía nadie de lo que diga (cualquier día de la semana) Carlos Mazón.

El reciente huracán Melissa que ha devastado la zona del Caribe, un huracán terrible, ha dejado entre 32 víctimas (según la DW hace dos días) y 50 víctimas (según el resto de los medios consultados). La dana valenciana ha dejado 259 víctimas, alguna de ellas encontradas casi un año después, apenas hace un par de días. Sé que las cifras y situaciones no son directamente comparables, pero sí que nos dicen algo.

Hay que preguntarse por la responsabilidad más allá de Mazón. No me refiero a cortar más cabezas para hacer una victoria política de una desgracia tristísima, dolorosa. Me refiero a algo que se expande por el conjunto social, otro tipo de responsabilidad.

Si la ultra derecha niega el cambio climático, las advertencias de la Ciencia en este sentido. El conjunto de la Comunidad Valenciana negó y sigue negando indirectamente lo que pueda afectar a unas zonas hasta el momento tranquilas, soleadas y que se han visto sometidas últimamente a las furias climáticas.

Es indudable que algo está cambiando climáticamente y negarlo, no tomar medidas suficientes, no escuchar a los científicos, etc. supone una irresponsabilidad enorme. En esto deberían estar de acuerdo los partidos políticos en su conjunto so pena de hacerse responsables de futuros desastres y de las víctimas que deje por el camino.

Hay que dejar de pensar en la "posibilidad" de que pase algo y comenzar a prevenir lo que va a pasar en un momento u otro. Los expertos llevaban veinte años advirtiendo de lo que podía ocurrir y de la falta de preparación. Finalmente ocurrió.

Sabemos que va a ocurrir, pero los intereses tratan de evitar las medidas preventivas que puedan actuar sobre el principal sistema de ganancias: el turismo y la venta de terrenos que tapan las salidas al mar. Cualquiera que conozca medianamente la costa levantina lo sabe. Las salidas al mar están tapadas con urbanizaciones que han contado con la connivencia de ayuntamientos creyendo que así se aumentaba la riqueza y negocios de la zona.

La frase reveladora que se coló en un informativo lo dejó claro: "¿Quién va a comprar ahora los pisos bajos?" El silencio sobre esto es revelador.

Carlos Mazón tiene ya su dimisión. Pero esto no afecta al futuro, sino que compromete a los que lleguen, que estarán expuestos a los mismos peligros, a las mismas irresponsabilidades. El cambio climático no entiende de políticas ni de partidos. Ocurrirá cuando llegue y será más sencillo pedir las cabezas responsables, buscar culpables más allá de nosotros mismos. 


* "El PP valenciano retira su apoyo a Mazón y propone a Mompó como candidato a las próximas elecciones autonómicas" RTVE.es 1/11/2025 https://www.rtve.es/noticias/20251101/mazon-elecciones-relevo-mompo-candidato/16797000.shtml

sábado, 30 de agosto de 2025

Política y catástrofes

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Las catástrofes ocurridas en España en este curso 2024-2025 están cambiando muchas cosas en España. Están los efectos naturales causados por danas e incendios, pero también están los que vemos producirse en la gente, en sus reacciones crecientes contra los que consideran responsables por su mala gestión. La naturaleza no es "culpable", sino que refleja los errores y omisiones de los responsables de atenuar su impacto, los políticos.

Empeñados en una lucha política sin cuartel en la que se repite el mismo modelo en unos y otros, donde el eje comunicativo es la descalificación del otro, el enfrentamiento a sus imprevisiones, a la mala gestión quieren resolverlo de una forma que no hace sino indignar más a los afectados.

El desaire y recriminación a Fernández Mañueco, que tratábamos ayer, por parte de los bomberos en el acto de saludo de los Reyes; las continuas manifestaciones contra Mazón tras la dana en la Comunidad Valenciana son muestras de ese cambio, que va más allá de la lucha partidista a la que nos tienen acostumbrados.

En RTVE.es podemos leer sobre lo ocurrido en Valencia, la décima manifestación contra el presidente de la Comunidad:

La concentración ha comenzado con la formación de un círculo en mitad de la céntrica plaza por los familiares de las víctimas, que han mostrado carteles con los nombres de sus fallecidos, entre aplausos del público asistente, gritos de "Mazón dimisión" y "Mazón a la prisión" y la interpretación por dolçainers y tabaleters de la melodía La processó de la memòria.

A continuación, se ha guardado silencio mientras se leían los 231 nombres, tras lo que se ha vuelto a corear en la plaza el lema de la protesta y otros como "no son muertos, son asesinados" o "el president a Picassent", en alusión a la cárcel valenciana.

La presidenta de la Asociación de Víctimas Mortales 29-O, Rosa Álvarez, ha insistido en que sus familiares no fallecieron de muerte natural, sino por "un homicidio imprudente", y ha afirmado que la dimisión de Mazón se les "queda corta, debe ir a prisión", y también deben dimitir el conseller de Educación, José Antonio Rovira, y la consellera de Servicios Sociales, Susana Camarero, por su actuación ese día.*


La afectación masiva de las catástrofes introduce un nuevo clima de conflictividad y una forma intensa de protesta. Los que han perdido parientes y bienes, los que han visto destrozado su pasado, quemado o arrastrado por el agua, sus lugares de residencia y sus entornos, no parecen dispuestos a callar ni a aceptar las explicaciones de los políticos, Y en España no existe el error, "todo el mundo lo que tenía que hacer", aunque los resultados digan otra cosa.

Podemos pensar que es una nueva variante de la lucha de los partidos, que se manipula para atacar a los partidos contrarios. Esa suele ser la tesis de los criticados, No es incompatible con el proceso de indignación ciudadana creciente. Lo que sí se hace visible es que las catástrofes están cambiando algo, aunque sea pronto para hacer previsiones. Hemos reducido la vida política a lo que ocurrirán en las siguientes elecciones, en cómo responderá el "electorado".

Ser elector es un momento puntual del ser ciudadano. Las catástrofes han sacado, han intensificado la dimensión ciudadana. Nos han hecho, por la vía más traumática, ser conscientes de nuestra situación real; nos han alejado de la clase política, nos han mostrado alguna virtud y, sobre todo, muchos defectos. Los defectos de los políticos son los problemas de la ciudadanía.

La mala gestión queda en primer término. La idea de "despilfarro" en la prevención de los incendios, que se le ha recriminado a Fernández Mañueco por parte de los que se juegan la vida en ellos, su precariedad en el empleo, sus bajos sueldos, etc. ha calado en la ciudadanía, que se ha visto reflejada en ellos. Por eso el concepto de despilfarro ha indignado tanto.

Incendios e inundaciones han dejado en evidencia a esa España que no previene, que no corta las especulaciones, ni el lucro de unos pocos en detrimento de la mayoría. Es la España que construye donde no debe; es la España urbanita que se desentiende del campo; es la España que se vacía porque no hay vida en ella, porque no hay hospitales, escuelas, farmacias, bancos... porque es un "despilfarro".

Todos somos responsables, pero unos más que otros. Las catástrofes están ahí y se seguirán produciendo mientras se niegue su prevención, mientras se considere "despilfarro" invertir en ello.

No es posible silenciar las catástrofes. Los efectos visibles son claros, pero también están los que quedan en el tiempo, los de las respuestas. Los políticos prometen inmediatamente remedios y soluciones, pero estas se eternizan en la administración, que se ha visto reducida en su tamaño y eficacia. Las promesas a los afectados se van dilatando en el tiempo. Lo vimos en la crisis de los volcanes canarios y los veremos ahora, cuando el estado deba afrontar las reclamaciones de los miles de afectados en diferentes niveles. Prometer es fácil; es la respuesta política. Pero cumplir lo prometido puede ser muy complicado y echar por tierra las expectativas. Entonces se volverá a mirar a los políticos.

La confluencia de catástrofes ha dejado en evidencia a esa España que crece a su suerte, a golpe de intereses, de incentivos mediáticos para gastar. Ha dejado especialmente en evidencia la debilidad y vaciedad de los discursos políticos, su cortedad de miras y su falta de evaluación de la realidad. Importa más el poder que su buen uso. La España que se inunda o quema es la real, la del día a día. Creo que mucha gente ha comenzado a vislumbrar la distancia entre lo que se dice y la dura realidad.

Se ha comenzado a responder, a reclamar. No es cosa de un día. Llamar "asesinos" a los políticos responsables no es cuestión baladí; muestra una indignación que busca la dimisión y, más allá, el procesamiento. Hay algo más que las luchas entre partidos. Indudablemente, los partidos lo usarán unos contra otros. Y lo usarán los más ultras, que son los que crecen más ante estas muestras de inoperancia.

Ese es un peligro real que nos está afectando ya. Cuando los políticos fallan. los riesgos aumentan. Por eso es importante que los partidos cambien su actitud y estrategias. Necesitamos eficacia y compromiso. No es precisamente el modelo que se ha ido pidiendo a los políticos. Quizá las personas que ponemos en los puestos no son las adecuadas o no piensan adecuadamente. Entendemos por adecuadamente aquellas que se plantean solucionar los problemas presentes y futuros como su objetivo. No basta con prometer. España necesita algo más.

 

* "La décima protesta contra Mazón por la dana homenajea a las 228 víctimas: "Detrás de los 10 meses hay 334 días de dolor"" RTVE.es 29/08/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250829/dana-valencia-cumple-diez-meses-con-homenaje-a-victimas-otra-protesta-contra-gestion-mazon/16710489.shtml

miércoles, 4 de junio de 2025

Virus, danas y apagones

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Podría ser el título de una película de desastres, género que se cultivó en los 70 con filmes como Titanic, El coloso en llamas, Aeropuerto y otras que metieron el miedo a viajar en barco, en avión o simplemente a meterse en un ascensor.

Hoy es difícil superar en las pantallas la sensación de desastre que nos rodea. No hace falta ir al cine; la realidad nos supera cada día ofreciéndonos imágenes a pie de calle sobre todo tipo de incidentes que se han convertido en parte de nuestra realidad.

Salvo el súper apagón, del que no sabemos las causas todavía, pero que es claramente "humano", virus y danas son inicialmente naturales, aunque su desarrollo depende en una gran medida de lo que hagamos frente a estos fenómenos, de cómo nos los tomemos, de las medidas de prevención de la eficacia comunicativa, etc.

Frente a un virus tenemos las vacunas y las demás medidas, como la higiene, las distancias, uso de mascarillas, etc. Frente a los torrentes de las danas, tenemos otras medidas, como no construir donde no se debe y construir lo que se debe en los lugares correctos.

Pero si hay algo que une a todos estos desastres es la información ágil y adecuada, para lo que es necesario algo que ha fallado: la coordinación y la comunicación. Pueden discutir todos quién debía tomar las medidas, dar las alertas, etc. pero es fundamental la toma rápida de decisiones adecuadas, algo comprobamos que no ha funcionado cada vez que se reúnen o son interrogados.

En RTVE.es podemos leer unos datos más de lo que sucedió en esos momentos de toma de decisiones:

El jefe de Climatología de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), José Ángel Núñez, aseguró ante la jueza de Catarroja que la delegada del Gobierno en Valencia, Pilar Bernabé, propuso confinar a la población el pasado 29 de octubre, día de la dana que arrasó gran parte de la provincia de Valencia.

"Si hemos confinado por un puto virus, ¿cómo no vamos a confinar por esto?", aseveró Bernabé sobre las 19.30 horas, según José Ángel Muñoz, en el Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) convocado en aquella fatídica jornada. Así consta en la transcripción de la declaración ante la magistrada que prestó el pasado martes y a la que ha tenido acceso RTVE.es.

Según precisa por su parte la agencia EFE citando un mensaje remitido a las 19.28 horas al delegado de Aemet en la Comunitat, Jorge Tamayo, José Ángel Núñez identifica a Bernabé como "la que vio con más decisión para llevarla a cabo". Así, recuerda que la delegada preguntó por qué no iban a confinar a la población ante una situación como esa, si ya lo habían hecho en pandemia.*


Las decisiones son una forma de cálculo, de sopesar elementos a favor y en contra de cada una de las medidas que se han de tomar. Los protocolos quieren evitar precisamente esas dudas y tardanzas que pueden hacer que lleguen demasiado tarde las medidas.

Pero el qué se pueda pasar por la cabeza de personas muy distintas, de políticos a técnicos pasando por todo tipo de profesionales implicados, es muy distinto. Cada uno hace su cálculo en términos muy diferentes. La capacidad de ponerse de acuerdo y tomar medidas adecuadas se reduce si los intereses son muy distintos.

La expresión de Pilar Bernabé, delegada del gobierno, comparando la decisión de confinamiento del virus con la de la necesidad ante la dana revela mucho de la situación que se vivió y en qué estaban pensando cada uno.

El precedente del confinamiento por el Covid estaba presente, pero podía estarlo de distinta manera: lo que lo usaban como muestra de lo que había que hacer y los que, por contra, pensaban en ello como algo que había que evitar. Confinar o no podía hacer ver lo presente —dana—, como una carencia o lo pasado —covid— como un exceso.

El temor a una respuesta política negativa por el confinamiento —es mi argumento— hizo dudar en la aplicación de las medidas, que llegaron tarde. Lo que se debate ahora entre nuestros políticos y ciudadanos es precisamente cómo se valoró la situación para la toma de decisiones.

Los más técnicos han manifestado en varias ocasiones los bloqueos políticos, las indecisiones, cómo el tiempo pasaba y no salía ninguna solución por parte de los responsables últimos. La famosa comida de Mazón puede incluirse dentro de esa dilación con la absurda esperanza de que cambiara el tiempo y desapareciera el peligro.

La situación hoy ante las amenazas de desastres es otra. Nadie quiere verse acusado de no alertar, por lo que estas alarmas saltan de continuo por viento, granizo, lluvias, vientos. Que luego se quede en nada o poco da igual, pero que nadie te pueda acusar de no avisar.

El confinamiento es una decisión que el político ve como política. Creo que sobre eso no hay mucha duda. Confinar, suspender, etc. tienen un efecto directo sobre la economía, del gasto al precio de la vivienda. Como dijo alguien en esos días, "¿Quién va a comparar ahora pisos bajos?" Si la decisión de construir en lugares peligrosos había sido económica y política, la de confinamiento también lo es. En este sentido, esta extraña relación entre delegados del gobierno y presidencias autonómicas no es lo fluida que debería ser.

Esto es ahora esencial dada la frecuencia con la que estos fenómenos de distinto tipo se está produciendo en estos últimos tiempo. Está claro que las administraciones tienen que tener unas relaciones más fluidas y sinceras, que los técnicos tienen que ser escuchados antes y que las decisiones deben ser rápidas y pensando en los ciudadanos, no en los pasados o futuros votantes. 

* "El jefe de Climatología de la Aemet dijo a la jueza que Pilar Bernabé planteó confinar a la población el día de la dana" RTVE.es / Agencias 03/06/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250603/jefe-climatologia-aemet-jueza-pilar-bernabe-planteo-confinar-poblacion-dana/16609336.shtml

sábado, 12 de abril de 2025

Las lágrimas de la ex consejera

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Hace unos días invocábamos aquí el "principio de Peter", que marca la llegada al "nivel de incompetencia", es decir, una ascenso en la jerarquía hasta el punto en el que eres incompetente. Las declaraciones de la ex consejera valenciana Pradas podría ser añadida al amplio muestrario de casos de incompetencia que Laurence J. Peter acumuló para ilustrar su obra, un autentico bestseller por todo el mundo en los años 70.

Desgraciadamente el conocimiento que acumulamos no es garantía de mejora en muchos ámbitos, como ocurre en la política. Con el titular "La exconsellera Pradas declara entre lágrimas que no dirigía nada en la dana y que no tenía conocimientos en emergencias",  RTVE.es nos explica lo ocurrido  durante las declaraciones por el asunto de la dana valenciana: 

La exconsellera valenciana Salomé Pradas ha negado este viernes ante la juez que ella estuviera al mando del operativo de respuesta el día de la dana. La que fuera titular de Justicia e Interior durante la tragedia del pasado 29 de octubre, que dejó 227 muertos y un desaparecido, ha asegurado que ella no dirigía nada y que no tenía experiencia ni conocimientos en emergencias, según fuentes presentes en la declaración.

Pradas, que ha llegado a los juzgados de Valencia entre abucheos y gritos de "asesinos" y "Mazón dimisión", es junto a su ex 'número dos', el ex secretario autonómico de Emergencias Emilio Argüeso, la única imputada en la causa que investiga las responsabilidades penales de la dana

La exconsellera se ha descargado de responsabilidad. Solo ha respondido a las preguntas de su abogado y ha asegurado que en materia de emergencias "solo tenía un cargo institucional". "Soy licenciada en Derecho y profesora de Derecho Mercantil, no había ejercido cargo institucional político hasta ese momento relacionado con emergencias", ha señalado.*


La desgracia de lo ocurrido con la dana sería mayor si no comprendiéramos el problema que ha dejado al descubierto, el de la incompetencia, es decir, la selección para cargos de personas que no son competentes para hacer frente a las posibles necesidades y problemas de un área determinada.

Las lágrimas de la ex consejera son las del reconocimiento doloroso de que no sabía cómo actuar ante lo que ocurrió. La pregunta entonces es "¿qué hacía allí?", "¿por qué fue seleccionada para un cargo desde el que no sabía dar respuestas?".

Las preguntas no son irrelevantes y van más allá del uso político de las consecuencias. Todos los partidos políticos adolecen del mismo problema: la mala adecuación de los nombramientos de cargos públicos.

Entiendo por "mala ocupación" la selección para un cargo de una persona a la que no se elige conforme al perfil necesario, sino para cumplir otro tipo de funciones, las propias de la fidelidad y el apoyo a sus superiores. No se selecciona a las personas por su adecuación al cargo, sino para expandir la organización, es decir, el partido, que a su vez está dividido entre "fieles" y "opositores internos", el otro grupo que aspira a la ocupación de los mismos cargos.

De esta forma, la mayor complejidad de las nuevas necesidades de respuesta de las secciones de la administración pública no se produce por personas capaces de resolverlos tomando las soluciones necesarias, las más adecuadas, sino que se producen por los más fieles del grupo interno. Por decirlo en breve, el cargo es el pago de la fidelidad al superior, que es quien parte y reparte los "premios". En muchos casos, la respuesta necesaria es la dada por los "técnicos", pero como ocurre en este caso, los técnicos fueron ignorados y los cargos políticos se bloquearon ante las dimensiones políticas del asunto. Nadie quería (ni sabía) para aquello por lo que podía suceder.

La dana no fue solo una catástrofe natural, sino un asunto plenamente político ante el temor de que la decisión fuera "contestada" desde la oposición, culpando a la administración encargada de ir contra los intereses económicos de la zona, esencialmente turística. Lo que tenía que hacerse se pospuso por miedo a tomar decisiones, ante la desesperación de los técnicos y expertos cuyos avisos provocaban más miedo en los responsables designados.

Esto debería hacernos reflexionar sobre varias cosas. La primera es, obviamente, la forma de seleccionar cargos en los diversos niveles, la necesidad de que las personas seleccionadas sepan de lo que se van a ocupar. Las lágrimas de la ex consejera repitiendo que ella es profesora de Derecho y no sabe nada de catástrofes son un ejemplo de lo que no debería nunca ocurrir. La pregunta entonces es ¿por qué aceptó un cargo del que no sabía nada, con tanto riesgo? La respuesta es sencilla: lo importante es el cargo, lo demás son circunstancias. Es el ejemplo perfecto del "principio de Peter", llegó a su nivel de incompetencia.

Nadie espera que ocurra lo poco probable, por definición, así que cuantas más improbables situaciones se asocien a un cargo, menos riesgo de que se quede en evidencia. Esto no ocurre... hasta que ocurre. Si te nombran "director general para la prevención de ataques malayos" puedes estar tranquilo porque es probable que nunca ocurra. Pero si 200.000 malayos armados llegan un día a las playas de tu región, tienes un problema. El ejemplo es ridículo, pero explicativo.

Una segunda cuestión. Las catástrofes ya no son lo que eran, infrecuentes. ¿Cuántas "danas", erupciones volcánicas, etc., llevamos en nuestros paraísos turísticos, cuantos granizos catastróficos —como ahora en Canarias— llevamos en nuestras apacibles "costas del Sol", "costas cálidas", etc.?

Resulta ridículo llorar ante los jueces diciendo que no se sabía nada de eso, cuando se cobraba por saber de eso y actuar. Si hay suerte, puede que no haya ninguna catástrofe que te deje en evidencia.

No es solo la ex consejera. Nadie parecía tener responsabilidades ni conocimientos:

En el auto de imputación, la instructora señaló que la competencia de protección civil es exclusiva de la Generalitat, la cual demostró una "inactividad patente"; que el Cecopi debió convocarse la mañana del 29 de octubre y no con tanta "demora"; o que el mensaje de alerta enviado a los móviles a las 20:11 horas fue "tardío y erróneo".

La exconsellera recurrió alegando que existía un "comité dual de dirección" con la delegada del Gobierno en relación con las medidas de protección de la población; que el Estado también tenía competencias para alertar; que "no hay que centrarse" en el retraso del Es-Alert, y que se quiere hacer de ella una "cabeza de turco".

Por su parte, Argüeso señaló en su recurso que ser "supuesto número dos" de la Conselleria "no es un delito", que era "un miembro más" del Cecopi, y que no tenía "competencia orgánica o funcional alguna para decidir" si se enviaba o no el mensaje de alerta, ni el contenido, ni la hora de envío. 

Argüeso avisó de que los barrancos estaban "a punto de colapsar"

La declaración llega un día después de que se conociera un informe pericial aportado por Argüeso, según el cual avisó en a las 14:44 horas en un mensaje de WhatsApp a la vicepresidenta primera del Consell y consellera Susana Camarero de que los barrancos estaban "a punto de colapsar".

"Está lloviendo con gran intensidad y con mucho aparato eléctrico. Los barrancos están a punto de colapsar", escribe a Camarero, quien le responde a este último mensaje a las 15:11 horas: "Jope. Si necesitas algo nos dices".*

Lo coloquial de la frase final nos mete de lleno en la incompetencia absoluta, entendida literalmente. Es difícil mostrarlo con más claridad. Ese "algo" es demostración palpable de ignorancia, de ausencia de protocolos, de saber que hay que hacer. ¡Jope!

Pero no se ha aprendido nada, según parece. No comprendemos que hay personas responsables, que es algo que hicieron desde el momento en que asumieron el cargo, lo supieran o no. Pero hay una responsabilidad mayor, la de este funcionamiento perverso de una sociedad que se dice moderna y que no hace más que convertir la administración en nidos de personas que dicen ser nombradas para cargos para los que no están cualificados. Lo son por su participación en los partidos políticos, que reparten a sus fieles sin importarles qué saben o no saben hacer.


La queja de la profesora de Derecho llega tarde. Hay que enterarse de qué supone un cargo, de cuáles son sus exigencias y si no se pueden atender, no se acepta el cargo. Pero, volvemos a la idea: la creencia en la poca probabilidad de una catástrofe de este tipo en una zona donde antes llovía poco, de grandes intereses económico turísticos (con incumplimiento generalizado de normas de prevención), es demasiado tentadora para frenar la carrera política.

No, las catástrofes, mal que les pese a los negacionistas interesados, son cada vez más frecuentes. Donde antes brillaba el sol para delicia de jubilados, perece que ha dejado de hacerlo. Los políticos se empeñan en insistir en la tranquilidad, en que nada cambia, pero lo cierto —ahí están los hechos— es que algo ha cambiado. Si a las catástrofes cada vez más numerosa les sumamos la incompetencia política y su hacer causa con los intereses negacionistas y tranquilizadores, el cóctel es explosivo y peligroso.


Por más que se curen en salud dando ahora todo tipo de avisos, no cambia el problema, los males continúan en la selección de las personas en las que podamos confiar para responder en tiempo y forma adecuada.

Más vale prevenir que curar. En versión política, "más vale dimitir que llorar". 


* "La exconsellera Pradas declara entre lágrimas que no dirigía nada en la dana y que no tenía conocimientos en emergencias" RTVE.es 11/04/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250411/exconsellera-pradas-numero-dos-declaran-juez-dana/16535893.shtml

domingo, 23 de marzo de 2025

Avisos e imprudencias

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Creo que la mayor lección que nos ha dejado la dana es la de no acabar como Mazón, que te acaben llamando "asesino" a voces cada vez que vas a algún sitio. Ahora los políticos han aprendido a mostrarse preocupados, inmersos en el problema, para que nadie les diga después que estaban por ahí de sarao.

A Mazón la tocado la dana y la post dana informativa, que es un término que habría que aplicar a todo este reciclado y redireccionamiento de desagracias para uso político, algo que tiene consecuencias. La dana te la manda la naturaleza insensible, pero la post dana, un amasijo de acusaciones, señalamientos, críticas, insultos y primeras páginas poco favorables, esa te la mandan los indignados, los rivales políticos, los medios y una larga lista de activistas de todo tipo. Y nadie quiere pasar por esto, así que más vale pasarse de avisos que quedarse cortos y tener que estar el resto de tu vida escondido tras las falleras en un balcón.

La presencia política, tras ver lo de Mazón, se presta a todo tipo de entrevistas, en directo a ser posible y junto a algún desperfecto de tamaño variable. Es la prueba de que estabas allí, al pie del desagüe, que nadie te va a recriminar nada.

En RTVE.es se acumulan las declaraciones de alcaldes y responsables autonómicos sobre cómo va lo suyo en términos de desastres. Tras algunos alcaldes citados, se da paso a los responsables autonómicos de las zonas castigadas:

El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha destacado la evolución favorable de la situación, tras las inundaciones por las crecidas de los ríos Adaja y Chico, aunque ha advertido de la necesidad de mantener el nivel 2 del Plan de Protección Civil ante el riesgo de inundaciones, Inuncyl, porque aún la situación es de "alerta".

Este sábado, vecinos de la zona sur de Ávila siguen achicando agua de sus garajes y bodegas, al tiempo que sitúan sacos terreros a modo de dique, tras unas horas de "angustia" en las que vieron cómo sus casas se inundaban. Aunque la situación ha mejorado notablemente, las tareas de limpieza continúan, mientras los afectados miran nuevamente al cielo, temiendo que una tercera avenida les vuelva a meter el miedo en el cuerpo.

"Hay que mantener todavía la situación de alerta", ha insistido Mañueco tras visitar Ávila, donde ha participado en la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) con el objetivo de analizar la situación actual, coordinar recursos y tomar las decisiones correspondientes. El presidente de la Junta ha apuntado que, pese a que la Aemet ha reducido el nivel de intensidad de lluvias, sí avisa de nevadas en el Sistema Central —Ávila y Segovia— y en la Cordillera Cantábrica —León y Zamora—, así como de vientos en el Sistema Ibérico, en la provincia de Soria.

Ha indicado que si bien el viernes había "miedo" a que un aumento de las temperaturas pudiera contribuir al deshielo, este sábado las previsiones apuntan a un descenso de las mismas, lo que hace pensar que "a corto plazo no hay riesgo por deshielo", aunque es preciso seguir "vigilantes y pendientes".

Por su parte, la Junta de Andalucía ha desactivado la fase de emergencia situación operativa 1 del Plan de Emergencia ante el Riesgo por Inundaciones en Andalucía que ha descendido a fase de preemergencia, situación operativa 0, ante la mejora meteorológica y la ausencia de incidencias destacadas.*


Nadie quiere quedar fuera de la foto de alertas climatológicas, dejar de citar agencias, aviso, preavisos, niveles de alerta, etc. Más vale prevenir que curar. Sobre todo si después te van a perseguir por calles y parlamentos.

La impresentable actuación de las autoridades en la Comunidad Valenciana es un ejemplo de lo que no hay que hacer y de sus costes políticos. Mazón es responsable de lo que pasó en la comunidad valenciana; Núñez Feijoo es responsable de mantener a Mazón, etc.

Pero las preguntas, más allá de la cuestión política, surgen del comportamiento de la población pese a la abundancia de información. El otro día se advertía de los riesgos de quedar atrapados en la Sierra madrileña. Pese a ello, mucha gente había subido a esquiar. Los medios entrevistaban a padres de familia que justificaban la subida porque era "el primer encuentro de sus hijos con la nieve". Todo un detalle que habría puesto en riesgo sus vidas o las de los que tuvieran que ir a rescatarlos. Muchos otros, sin necesidad de hijos como excusa, estaban allí aprovechando que la orden de no subir les permitiría esquiar con más tranquilidad. ¡Mal ejemplo potenciado por los medios! Un mensaje de que aunque te den alertas o prohibiciones expresas, nunca pasa nada... ¡hasta que pasa!

Llevamos varios días con noticias de muertes y rescates de montañeros que se han dedicado a la escalada pese a los avisos de tormentas, aludes y demás problemas derivados del clima adverso. La última, de ayer mismo, nos habla de la muerte de tres montañeros madrileos en el Moncayo. De un grupo de 50 solo cuatro decidieron seguir pesa al mal tiempo. De esos cuatro, tres están muertos. 

elDiario.es 22/03/2025

Los medios no lo dicen porque quedaría feo, pero lo escuchas en los grupos cuando a alguien se le escapa un ¡pero a quién se le ocurre! Efectivamente, es muy "español" aprovechar que habrá muchos que no suban y tú lo harás porque los avisos, ya se sabe, son para ingenuos, para crédulos.

Lo vemos es esa gente a la que arrastra la corriente en sus coches porque pese al aviso de quedarse en casa, a ellos nunca les arrastrará porque se saben un camino limpio, sin riesgo. Alguna que otra moto hemos visto y todavía buscan a su conductor. ¿Cuántos buscan hacerse la foto junto al puente inestable en un cauce  revuelto? Son los mismos que se acercan a hacerse la foto con las olas más altas, allí donde rompen con más violencia. ¡Que bonito! Luego lo cuentas y enseñas la foto.

Hay gente a la que los desastres pillan sin información. Pero hay otros que usan la información para ir a hacerse las fotos, los ven a pasear a ver las riadas, los que suben a las montañas con riesgo de quedar atrapados para que sus hijos vean la nieve, etc. Con los avisos de desastres naturales pasa como con el color naranja de los semáforos, que unos se paran y otros aceleran. Luego todo queda a la suerte.


Peligrosos son los bulos sobre el tiempo, bulos en todas direcciones. Los hay que predicen catástrofes y los que auguran normalidad. En un país turístico como el nuestro, la información sobre el clima es "información económica", pero no están los tiempos para estos riesgos.

La conexión turística de muchos medios se hace obvia en gran cantidad de casos. Habría que empezar a considerar esto de una forma específica, no como "información" sino meterlo en otra categoría más cercana a la "promoción". 

No todas las muertes, por supuesto, se producen por imprudencias, pero sí se dan situaciones que entran en esas categorías, por ignorar los avisos. A veces los irresponsables son las víctimas, pero en otras ocasiones la rigidez viene de los trabajos, que obliga a los empleados a acudir con elevado riesgo para su seguridad. De eso tuvimos ejemplos durante la primera dana y se siguen produciendo casos.

Cada vez que ocurre algún desastre, los medios aprovechan para darnos la didáctica. Aprendemos términos nuevos, nos explican su origen, etc., pero lo que no logran es meter el sentido común en la mente de muchos. El abuso de las advertencias acaba anulando su valor preventivo, acaba produciendo desconexión. Habría que empezar a diseñar una forma más eficaz de comunicar este tipo de situaciones, dado el aumento de situaciones catastróficas a la que nos enfrentamos y que no parece parar. La España del "buen tiempo" y de lluvia "en Galicia" parece haber quedado atrás.

Los políticos, está claro, no quieren acabar como Mazón, convertidos en parias. Pero no tengo tan claro que los ejemplos de las imprudencias calen realmente en la gente que no esté predispuesta ya a tomarlos en serio, Cada día, desgraciadamente, se nos ofrecen casos que nos hacen dudar. 

Y tú, el que quiere enseñarles a los hijos la nieve. ¡piensa un poco!

* "La borrasca Martinho sigue afectando a buena parte de España con el foco puesto en Toledo, Madrid y Ávila" RTVE.es / EFE 22/03/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250322/martinho-sigue-afectando-a-buena-parte-espana-foco-esta-toledo-madrid-avila/16503046.shtml