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viernes, 14 de febrero de 2020

Trump y el Mobile, ahora que ya se puede hablar

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Una vez cerrado el caso del World Mobile Congress, la gente se siente más libre de decir lo que piensa. Unos por perjudicados, otros por enfadados y otros porque simplemente lo pueden ya decir. En este último sentido, no todos pueden decir lo que piensan sobre lo ocurrido con el Congreso por razones institucionales. Cuando haya distancia suficiente, es probable que este caso se estudie como ejemplo de cómo se puede hacer una guerra comercial, de cuáles son las artimañas que se poderoso permite para salirse con la suya. Aquí solo hay un ganador, los Estados Unidos de Trump que han logrado frenar a un competidor general, China, y uno particular Huawei con las más sucias tácticas vistas hasta el momento, aprovechando incluso un caso como el del coronavirus.

En La Vanguardia, el titular del artículo de Manel Pérez es directo: "Si la cancelación es por un embate trumpiano contra el escaparate de las empresas chinas, el Mobile no tiene futuro". No le falta razón. Lo importante es la certeza en el condicional, que es precisamente el que determina ese oscuro futuro para el Congreso en sí, no solo para Barcelona, que sería un daño colateral en esta guerra sin cuartel contra las compañías chinas. Lo dijimos hace unos días, esa centralidad de China en la Feria, era una señal demasiado provocadora para permitirla. Ahora han demostrado el poder.
El problema es el ascenso chino a segunda potencia económica mundial y el adelanto en la tecnología, especialmente en aquello en que se han concentrado, la Inteligencia Artificial y la competencia lo que más daño les ha hecho (por ahora): las redes 5G. Ante el hecho de que Europa haya desobedecido los mandatos con malas maneras de Trump aceptando hacer negocios con la compañía china, las iras norteamericanas se han desatado.
La idea trumpiana del "America Greater" no es otra que el sentimiento de desafío al imperio norteamericano. La idea de Trump con la que consiguió el voto es seamos agresivos allí donde fuimos débiles. Eso implica esencialmente dos frentes, el militar y el industrial y tecnológico. Trump combina los dos haciendo del poder militar un poder comercial (la venta de seguridad) y del comercio un poder militarizado, ofensivo y sin cuartel.
Trump ha judicalizado el mercado al conseguir que sean los tribunales estadounidenses los que le hagan el trabajo sucio de condena de las empresas chinas, al declararlas "delincuentes" mediante  la presentación de denuncias en sus tribunales por parte de los fiscales, como acaba de hacer con Huawei, el buque insignia de la armada contraria, al que hay que hundir.


Hace unos días presumía de prohibir la entrada de ciudadanos chinos en Estados Unidos. Si el Mobile acaba en algún sitio será en los Estados Unidos y con la prohibición de entrar en el país a las empresas declaradas delincuentes, sospechosas de espiarles, portadoras de enfermedades, etc.
Todos temen la rabia de Trump si no cumple su voluntad. La han experimentado ya diversos países y la seguirán padeciendo. No son solo los paletos del interior de los Estados Unidos, la América profunda, los que apoyan a Trump. Se está asegurando el apoyo de la industria poco escrupulosa (pocas lo son) mediante este tipo de prácticas presionantes político económicas. En el mundo de Trump no existe otra perspectiva; es un vendedor tramposo al que se le ha dado la capacidad de hacer las leyes y usar la fuerza. Se ha rodeado, además, de un corte de halcones empresariales que buscan oportunidades y vetos para desarrollar lo que es un eufemismo llamar diplomacia paralela, como se ha denunciado de los negocios de algunos de sus asesores, que ha asumido el control.

Una parte de los Estados Unidos de América quiere un presidente sin escrúpulos, un matón, un abusador. No es otra cosa Donald Trump, el perfil perfecto para eso. Y mientras les vaya bien, seguirán aplaudiendo sus abusos no solo contra China, sino contra cualquiera que se le oponga. Europa ya lo sabe y, si no, ya está ahora advertida. Se ha demostrado en Barcelona. Los gritos de ese pueblo que le apoya pueden ser "¡construye un muro!", "¡encarcélala!" (por Hillary Clinton), "¡expúlsalas!" (por las tres congresistas que se le oponen)... o cualquiera que les parezca contra los que consideres obstáculos en su camino. Es la América que apoya a Trump, algo más que red necks, una mezcla de campos de maíz y despachos de Wall Street.
En la CNN se titula con el comentario del senador Joe Manchin "The President is not a King". Le acaban de limitar las decisiones militares porque temen un exceso que les meta en una guerra con Irán. La CNN lo cuenta:

The Senate passed an Iran War Powers resolution on Thursday, a rare measure that was approved with bipartisan support despite the fact that it has been opposed by President Donald Trump and aims to rein in his ability to use military action against Iran without congressional approval.
The vote was 55-45. Eight Republicans voted in favor of it: Lamar Alexander of Tennessee, Todd Young of Indiana, Mike Lee of Utah, Lisa Murkowski of Alaska, Susan Collins of Maine, Rand Paul of Kentucky, Bill Cassidy of Louisiana and Jerry Moran of Kansas.
The President warned the Senate not to green-light the measure on Wednesday, tweeting that "it is very important for our country's security that the United States Senate not vote for the Iran War Powers Resolution," and adding, "If my hands were tied, Iran would have a field day."
The White House has also issued a veto threat against it.*


Así se ve Trump, con las manos atadas. Las instituciones nacionales, las internacionales, el derecho, la justicia, los foros y asambleas internacionales, la ciencia, etc. son ataduras para él. Y él se ve como la personificación del país, como un elegido por algo más que los votos. Lo que se le niega a él, se le niega a los Estados Unidos. Ya lo dijo una vez: Dios, el pueblo y él, no necesariamente por ese orden. Es él el encargado de hacer volver el imperio y de hundir a sus enemigos, que son todos los que no se someten. Para ello debilitará Europa, fortalecerá a Rusia como amenaza y hundirá a China como potencia económica cercándola con baterías de sanciones, retiradas, prohibiciones. Intentará que nadie haga negocios con ella, pondrá sanciones.


Trump se siente cada día más poderoso porque le funciona esa postura de omnipotencia tras el "impeachment". Cree que todo lo puede hacer y que todo le está permitido. Su argumentación central en las próximas elecciones será que gracias a sus decisiones de fuerza la economía se encuentra en su mejor momento. Ya lo lleva repitiendo desde hace tiempo. Ahora nos está mostrando la forma en que piensa mantener ese control frente a aquellos agoreros que hablaban del fin del imperio americano. Trump piensa que el dinero sirve para hacer lo que otros no pueden hacer. ¿De qué sirve el poder si no se usa? Lo está usando dentro (el Rey) y lo está usando fuera (el Emperador). Algunos creen que no es admisible que reine, pero sí que impere. Será difícil separar ambas ideas y actos. Cuanto más poderoso se sienta fuera, más se sentirá dentro... y viceversa.
Si gana una segunda elección, la miseria norteamericana se habrá consumado. Nadie podrá frenarle y lo visto hasta el momento se intensificará con una política agresiva e intimidatoria sin precedentes. Es a lo que todo apunta... y lo que él mismo dice y de lo que presume sin pudor. 


* "Senate passes Iran War Powers resolution despite Trump's opposition" CNN 13/02/2020 https://edition.cnn.com/2020/02/13/politics/war-powers-resolution-vote-senate-iran/index.html

jueves, 13 de febrero de 2020

La muerte anunciada del WMC

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Finalmente, la muerte del Mobile fue anunciada, como estaba previsto. Los organizadores se han visto obligados a echar el cierre en lo que terminábamos ayer señalando, reproduciendo el titular del Financial Times en febrero de 2019, "The Battle of Barcelona", dentro del marco de lo que anunciaban como la guerra más amplia, "Huawei vs US". Sí, hace un año y sin coronavirus.
Creo que todos saben lo que ocurre, pero pocos se atreven a decirlo. En La Vanguardia, titulan "Desconcierto del Gremi d’Hotels por la normalidad en otras ferias europeas". El agravio es evidente: ¿por qué otras ferias europeas pueden celebrarse sin problemas y el Mobile de Barcelona no? es la pregunta que muchos se hacen.
Nos cuentan en el diario barcelonés:

Antes de hacerse pública a última hora de la tarde de ayer la suspensión de la celebración del Mobile World Congress (MWC), el pre­sidente del Gremi d’Hotels de Barcelona, Jordi Mestre, había mostrado su desconcierto por la cadena de cancelaciones sufridas en la capital catalana mientras otras ciudades europeas, como Ámsterdam o Ginebra, mantenían sus actividades feriales. La ciudad de los Países Bajos inauguró ayer el certamen ISE (Integrated Systems Europe) con normalidad y Ginebra albergará el Salón del Automóvil del 5 al 15 de marzo.
“Barcelona tiene grandes especialistas de salud que han dicho que no había riesgo por el coronavirus, no entendemos las cance­laciones. Algún día nos explicarán por qué el Mobile se ha visto afectado y el ISE o el Salón del Automóvil, no”, lamentó Mestre. Empresas como Sony que participan en la cita de Ámsterdam habían decidido no acudir a Barcelona.
“No entendemos cómo hemos llegado a este punto tan extremo –insistió Jordi Mestre–; la semana del Mobile es de las dos o tres más importantes del año pero la potencia de la marca Barcelona está por encima de este contratiempo”.*


Pero ¿a quién le importan los especialistas en salud? Esta, por si alguien no se ha dado cuenta, es otra guerra, con otro tipo de virus en juego. Las pérdidas para Barcelona son multimillonarias, tal como señalan las distintas empresas y sectores que se ven afectados en cadena por la suspensión del congreso.
Como hemos señalado en días anteriores, la suspensión obliga a racionalizar la decisión, es decir, a señalar un nivel de peligro suficiente justificado. Primero se toma la decisión y después se justifica por unas condiciones que no se dan en la realidad, como recordaba el señor Jordi Mestre desde su responsabilidad del sector hotelero. Pero los hoteles no son el sector de la tecnología, en guerra declarada desde que el señor Donald Trump decidió que detuvieran a la hija del presidente de Huawei, vicepresidenta de la compañía. ¿La excusa? Haber violado las sanciones a Irán. De esta manera se situaba al competidor chino en el extremo peligroso, un aliado del régimen de los ayatolas, el enemigo de los Estados Unidos.


El juego de la política mundial puede ser muy enrevesado y la guerra del 5G es algo más que una cuestión de tecnología. Sorprende que los argumentos contra la compañía Huawei, con liderazgo mundial en ventas y en tecnología, haya sido acusada de espionaje, el argumento principal para prohibir su desarrollo en suelo norteamericano y presiones fuertes para que los países de la Unión Europea no lo usaran. Las presiones sobre Europa han sido brutales pese a los informes de los expertos en seguridad, los encargados por los gobiernos para revisar si había algo de cierto. Nadie ha encontrado nada y Huawei seguía dando garantías adicionales.

La posibilidad de ser espiados con el 5G, como muchos recuerdan, no afectó al 4G, con amplísima participación sin problemas de Huawei. Pero las empresas chinas han quedado reducidas a organizaciones como Spectra, los villanos de las películas de James Bond.
El Mobile no se podía celebrar por una sencilla razón: ausentes las firmas norteamericanas, la feria queda convertida en una "feria china" y eso era demasiado. La guerra tenía que entrar en pausa, una pausa que favorece a los Estados Unidos y que deja más aislada a China en cuanto a la tecnología.
Nadie tiene la más pequeña duda sobre la seguridad de Barcelona con los datos encima de la mesa. Por muchos intereses que podamos suponer para que se celebre, los intereses para que no se celebrará han estado ahí presentes.
Tiene su lógica que China haya suspendido su premio de Fórmula 1 y la Semana de la Moda de Shanghái. Es un territorio cerrado en los dos sentidos, entrada y salida, y las molestias que implica la seguridad de las cuarentenas convierten en insensato no hacerlo.
Pero el caso de Barcelona presenta una complicación muchos mayor, según se aprecia, por motivos añadidos a los problemas sanitarios. Solemos decir que el miedo no tiene lógica, pero el miedo forma parte ya de los activos con los que se trabaja en diferentes caminos para conseguir objetivos.
Finalmente no habrá World Mobile Congress 2020 y los organizadores se han apresurado a confirmar que sí lo habrá en el 2021. Mientras, la ciudad de Barcelona quedará con el estigma de que ha sido el coronavirus lo que ha hecho tomar la decisión. Tengo mis dudas.
Pero tenemos otro riesgo, este nacional. Responsabilizar a Barcelona por ello dentro de nuestras luchas internas. Esta batalla no se ha jugado aquí. Excede nuestras luchas provincianas.


* "Desconcierto del Gremi d’Hotels por la normalidad en otras ferias europeas" La Vanguardia 13/02/2020 https://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20200213/473510610485/mobile-mwc-barcelona-cancelacion-impacto-gremi-hotelers.html

febrero 2019

miércoles, 12 de febrero de 2020

Efectos secundarios del miedo y otros factores

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
No sé si es el único evento internacional que se celebra en el mundo en este año 2020 —creo que no— pero lo parece. El World Mobile Congress es la otra cara de la moneda del coronavirus 2019-CnV. Es una especie de conspiración vírica, según parece. Hace unos días hablábamos del efecto contraproducente de tanta fijación con el congreso y cómo la información sobre la acumulación de medidas de seguridad podía crear si no desconfianza, sí miedo. ¿Usted iría a un sitio donde le van a estar vigilando más que lo hacen a la gente que está al otro lado de la puerta? De repente da la impresión que el recinto del congreso en Barcelona es el lugar de máximo riesgo, la zona cero de un tipo de amenaza extrema que, hoy por hoy, no tiene un fundamento  real. Es una espiral de suposiciones, por denominarla así, que se proyecta hacia el futuro y se basa en el miedo.


Los congresos internacionales con asistencia de grandes empresas tienen otro factor. Si no van las grandes empresas, parece que se quedan en nada. En segundo lugar, las grandes empresas necesitan justificar su no asistencia, por lo que comparten sus miedos oficialmente.
No ha sido mucho el apoyo mediático al Congreso; más bien una información morbosa especulando sobre su cierre. El diario El País comienza su información con un contundente "El Mobile World Congress (MWC) de Barcelona está herido de muerte", tesis en la que lleva insistiendo desde hace algún tiempo. Finalmente, puede que lo consiga. En el párrafo que se inicia con la frase anterior explica:

La GSMA, la asociación de operadores que organiza el evento, ya no puede aplacar el clamor de la casi veintena de grandes firmas que han anunciado su huida por la crisis del coronavirus. Una lista a la que ayer se sumaron los gigantes estadounidenses AT&T, Facebook, Cisco e Intel. El consejo de la GSMA se reunirá este viernes para decidir si finalmente cancela o aplaza la feria tecnológica, aunque algunos miembros de la asociación presionan para que la decisión se adelante y poner fin a la incertidumbre. A poco más de una semana del comienzo del evento, el coste de la cancelación superará los 500 millones de euros.*



El miedo es el factor que lleva a evitar asistir a un evento internacional a un país en el que solo hay dos casos detectados, sin síntomas, de turistas extranjeros. Pero el miedo, como suele decirse, es libre. Y el miedo no se construye con hecho o con verdades, sino con todo lo que circula dentro y fuera del cerebro, sea verdad o no. Se comprende mejor cada día el problema de la mala información, que se constituye en problema paralelo sobre el problema real. Quizá si en vez de hablar de "huida", como hace El País, se usara el sencillo término "retirada" se comprendería mejor el mundo y sería posible tomar decisiones de otra manera.
Es evidente que existe un peligro real, pero también lo es que los riesgos son muy diferentes. Esto nos demuestra que hay muchas guerras dentro de las guerras, que muchas veces hay que hacer labores de limpieza para separar.
Si Barcelona queda "estigmatizada" como una ciudad en la que "no se puede" celebrar un congreso por el "peligro", los daños pueden ser enormes más allá de los costes de que el congreso en sí suponga para la ciudad y la organización. El mensaje es muy negativo porque el mundo no funciona racionalmente y menos ante situaciones que implican riesgos de peligros.
Por eso se entiende lo que nos explica La Vanguardia:

Todas las instituciones implicadas están trabajando junto a Fira de Barcelona y la Mobile World Capital con la intención de contrarrestar los efectos negativos de la ausencia de grandes marcas. Las llamadas cruzadas entre las diferentes administraciones se multiplican para trasladar a John Hoffman y los suyos la petición de que todo se mantenga, según lo previsto. Consideran que ante la posibilidad de tener un impacto económico inexistente, más vale uno reducido, aunque quede muy por debajo de los 492 millones previstos para este año si hubiese sido normal.
Pese a ello, se trata de una decisión puramente empresarial. El ente privado que organiza el congreso hace números en sus despachos lejos de Barcelona para valorar la mejor salida. No sería únicamente el dinero que dejarían de ganar, sino el que perderían. Si la GSMA suspende el evento sin que haya una situación de riesgo sanitario –a día de hoy, no la hay en España–, deberán pagar altas indemnizaciones a las más de 2.000 empresas que mantienen su asistencia al salón. Solo si la Organización Mundial de la Salud (OMS) cambiase de parecer y considerase que hay algún peligro, la organización tendría un motivo de peso para que las aseguradoras se hiciesen cargo de la factura, pero si todo sigue igual, debería salir de sus cuentas.
“No hay ninguna razón de salud pública para la suspensión”, recordó ayer el ministro de Sanidad, Salvador Illa, en la misma línea que se pronunciaron el vicepresidente del Govern, Pere Aragonès; el primer teniente de alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y la alcaldesa de l’Hospitalet, Núria Marín. El mensaje es unánime, sin ambages, y busca transmitir tranquilidad y confianza a los organizadores pese a la sangría de bajas de empresas de medio mundo que tenían previsto asistir al congreso.**



¿Por qué tiene más riesgo el Congreso en Barcelona que en cualquier otra parte? No se sabe. El hecho es que está en el aire y la decisión, que La Vanguardia considera "puramente empresarial" se puede precipitar en esta lucha entre lo económico, la salud y lo político, claro está. 
Puede haber muchos intereses exteriores en que el Congreso no se celebre, no ya en Barcelona, sino en España, dentro de la lucha que esta pieza supone y las compañías que hay detrás. Si el Congreso no se celebra, el mensaje será muy negativo en muchas direcciones. Las compañías chinas —Huawei, Xiaomi, ZTE— mantienen su presencia porque sería una incongruencia que no lo hicieran. Ellas, nos dice el diario barcelonés, ocuparán el espacio central de los espacios de la Gran Via de Fira. Será una prueba de fuego para ellas si finalmente el Congreso se celebra, como espera la ciudad y sus sectores que contaban con el evento, han hecho sus inversiones y ven cómo se producen cancelaciones. De los taxistas a la restauración, de los hoteles a los alquileres de furgonetas... todos los sectores de la ciudad se resienten de esta situación, que va más allá de los restaurantes y comercios chinos, que han sido los primeros perjudicados no solo en Barcelona, sino allí donde estén. Las informaciones sobre el madrileño barrio de Usera son muy preocupantes por los cierres de negocios de todo tipo en una zona popular de concentración de ciudadanos chinos.


Son tres los peligros de esta crisis. El primero es obviamente el coronavirus en sí, los aspectos sanitarios. El segundo son los bulos, la mala información, las "fakes news". Y finalmente, la OMS ha advertido sobre la politización de la crisis. En este último sentido, el diario La Información resalta que

[...] el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, pidió este lunes a la comunidad internacional que no politice la lucha contra el coronavirus, un "enemigo común de toda la humanidad" al que "solo venceremos unidos y trabajando juntos". Tedros aseguró que algunos intentan politizar la reunión que este martes se inicia en la sede de la OMS en Ginebra con expertos de todo el mundo para acelerar el desarrollo de diagnósticos, tratamientos y vacunas contra la enfermedad, cuando "es algo que hay que evitar porque los científicos deben centrarse en la ciencia".
No dio ejemplos de la supuesta politización, aunque algunos políticos en países como Estados Unidos han criticado la gestión china de la crisis sanitaria, mientras Taiwán ha denunciado que el Gobierno de Pekín le impide asistir a este tipo de encuentros en la OMS para aumentar su aislamiento. "Politizar la reunión no nos va a ayudar, debemos enfocarnos en un enemigo común contra la humanidad", destacó Tedros, quien advirtió de que los recientes casos de pacientes contagiados en Francia y el Reino Unido sin haber viajado a China son un gran motivo de preocupación.
"El mensaje para todo el mundo es que hay un enemigo común al que sólo podemos vencer si lo hacemos al unísono y unidos", afirmó Tedros en la rueda de prensa que desde la semana pasada organiza la OMS diariamente para analizar los avances en la lucha contra el virus.***



Ejemplos hemos ido poniendo aquí desde que comenzó está crisis sanitaria que se produce en un país, China, que ha estado en el punto de mira de la administración norteamericana desde la llegada de Donald Trump, que responsabilizó a China de todos los problemas norteamericanos, de "inventar" el cambio climático para limitar la producción del país, de avanzar por copiar sus productos o de espiar al mundo a través de sus teléfonos. Llegado el momento, al producirse la crisis del coronavirus, comienza la "politización" del caso en su tratamiento.
Tiene razón el director de la OMS. No necesita ejemplos porque lo tenemos todos delante. Los efectos se notan en todo el mundo. El caso del Congreso de Barcelona es solo un caso. Hay una prueba de fuego más adelante: los Juegos Olímpicos de Tokio, previstos para este verano. El Japan Times explica cómo se vive la preocupación por ese evento:

Speculation has recently circulated among netizens that the Tokyo Olympics may be postponed or canceled due to the outbreak.
Prime Minister Shinzo Abe emphatically shot down such rumors.
“I’d like to make it clear that there have been no talks or plans being considered between organizers and the International Olympic Committee since the World Health Organization declared an emergency,” he told the Diet on Wednesday.
While estimates vary, experts predict the coronavirus will likely last several months. According to a simulation by a medical team at the University of Hong Kong, the number of infections in five major Chinese cities — Beijing, Shanghai, Guangzhou, Shenzhen and Chongqing — will peak between late April and early May.
The Olympics will be held from July 24 to Aug. 9, followed by the Paralympics, which will run from Aug. 25 to Sept. 6. Competitions will be held mostly in Tokyo but several will be hosted in the prefectures of Fukushima, Hokkaido and Shizuoka, among other places.
“This infectious disease is caused by a respiratory virus of a totally new type that human beings have never encountered before,” said Hitoshi Oshitani, professor at Tohoku University who served as a World Health Organization adviser during the SARS crisis in 2003.
“You can’t tell when this (outbreak) will end, but the possibility is low that it will wind down by the Tokyo Olympics,” he was quoted as saying in an interview published Monday in the Nikkei business daily.****


Como puede apreciarse, aquí las cosas se van suavizando cuando saltan los intereses propios. La compañía japonesa Sony fue de las primeras grandes en decir que no iban a Barcelona. Con las cifras de afectados sobre la mesa, podría decirse que España es mucho más segura que Japón. Pero eso no le importa a nadie. Por si acaso, los investigadores japoneses tranquilizan a los comités y atletas olímpicos. Todos están tranquilos con lo suyo y preocupados con lo ajeno. Así es este juego cuando se entremezclan lo político y económico con algo que, como dicen bien en la OMS, debería ser una cuestión de solidaridad internacional, suma de recursos y responsabilidad informativa.
El titular del Financial Times define el WMC como "la batalla de Barcelona" entre Huawei y Estados Unidos. Quizá ahí esté resumida la idea de lo que hemos hablado anteriormente. Sin embargo, el titular es de ¡hace un año!, del 24 de febrero de 2019. La batalla de Barcelona sigue. Este año es un nuevo asalto, con el coronavirus de fondo.

2019

* "El Mobile se prepara para cancelar o aplazar la feria con un coste millonario" El País 11/02/2020 https://elpais.com/tecnologia/2020/02/11/actualidad/1581449921_775274.html

** "Presión institucional sobre la GSMA para no suspender el Mobile" La Vanguardia 12/02/2020 https://www.lainformacion.com/mundo/el-mayor-temor-de-la-oms-es-que-el-virus-salga-de-china-para-cebarse-con-africa/6542720/https://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20200212/473475561524/mobile-world-congress-mwc-barcelona-bajas-suspension-coronavirus.html
*** "Un millar de muertos por el virus: el gran temor de la OMS es que 'salga' de China" La Información 10/02/2020
*** "Tokyo Olympics organizers 'extremely worried' that coronavirus may hit games" The Japan Times 07/02/2020 https://www.japantimes.co.jp/news/2020/02/07/national/tokyo-olympic-organizers-worried-coronavirus/#.XkOkLmhKjnY

lunes, 10 de febrero de 2020

La estrategia de la contundencia en el World Mobile Congress

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El goteo de renuncias a asistir al Mobile World Congress de Barcelona se sigue produciendo. La última renuncia fue ayer, la de Amazon, tras las de LG, Ericsson y Nvidia. Son cuatro grandes empresas que no quieren correr riesgos saliendo de sus propios entornos controlados. Es un triunfo del miedo en el exceso de prudencia. Tampoco se les puede culpar, pues el miedo es un factor que tiene mucho que ver con la economía; quizá más que la racionalidad que es lo que tiende a resaltarse del "homo economicus" clásico. Esta vez estas empresas han decidido no arriesgarse y la decisión tomada se convierte en el indicador del miedo.
La decisión de la organización es mantener el evento internacional porque tampoco tienen muchas opciones, solo dar cada vez más garantías a los asistentes aumentando las medidas de seguridad, algo que a su vez genera también intranquilidad. La paradoja es precisamente esa: cuanto más me protejo, más espanto a los futuros visitantes. Es lo que podemos llamar la paradoja de la contundencia. La acumulación de medidas no produce necesariamente más sensación de seguridad.
En el diario El País, tras anunciarse la retirada de Amazon del congreso, se señala:

[...] GSMA, la patronal tecnológica que organiza el evento, comunicó drásticas medidas adicionales a las que ya había anunciado durante la semana en un intento de limitar las bajas a dos semanas del estreno del salón. Prohibirá la entrada a todos los asistentes procedentes de Hubei, la provincia cuya capital es Wuhan, y tampoco permitirá acceder a aquellas personas que en los catorce días previos al salón hayan estado en algún lugar de China. El país asiático es el emisor de entre el 5% y el 6% de los asistentes al salón, según reconocía este domingo la propia GSMA. Asimismo, la organización prevé montar un sistema de control de temperatura a todos los asistentes, que deberán asegurar que no han estado en contacto con infectados de coronavirus.
Todas esas medidas se añaden a las ya explicitadas el viernes, cuando hizo público que en esta edición tratará con especial esmero la higiene de las zonas de exposición en la que haya pantallas táctiles, micrófonos, barandillas y baños. Además, ofrecerá atención medica a los congresistas y, a partir del día 12, un teléfono informativo las 24 horas del día para consultas relacionadas con la crisis sanitaria.*



Realmente es difícil no darse de baja tras leer estos dos párrafos, cuyo efecto disuasorio seguro que tiene pronto resultados. La lectura es el mejor incentivo para no ir, pues es un recordatorio claro de los problemas con los que te vas a encontrar. Es especialmente "eficaz" ese final del primer párrafo en donde la gente "deberán asegurar" que no han estado en contacto con infectados. ¡Es tan naif! Casi enternecedor. A lo mejor se pueden hacer dos entradas.
En este sentido de convencer por la contundencia se encuentra La Vanguardia, diario barcelonés que sigue también la estrategia de la dureza:

Todo aquel chino que a día de hoy no esté fuera de su país, no podrá asistir al Mobile World Congress (MWC), que tiene previsto abrir sus puertas justo dentro de dos semanas. La organización del salón ha decidido endurecer las medidas de prevención frente al coronavirus y ha decretado que todos aquellos congresistas que provengan de China o hayan estado en ese país recientemente deberán demostrar que han estado fuera durante los 14 días previos al evento, previsto del 24 al 27 de febrero. A la hora de recoger la acreditación deberán mostrar el sello del pasaporte y un certificado de salud.
El acceso directamente se prohíbe a todos aquellos procedentes de la provincia de Hubai, cuya capital es Wuhan, donde se encuentra el foco del coronavirus. El blindaje de la organización puede afectar a más de 5.000 (del total de 110.000) asistentes de nacionalidad china que acostumbran a asistir al principal congreso de telefonía móvil del mundo que se celebra anualmente en Barcelona.
La medida tomada por la GSMA sigue las recomendaciones de cuarentena de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y va en la línea de lo que ha hecho la asociación internacional de cruceros, que ha establecido que se niegue el embarque a todas aquellas personas que hayan pasado por el gigante asiático durante los 14 días previos.**



Evidentemente, la situación del Mobile no es la misma de un crucero, lo que muestra esa forma de garantizar mediante el exceso. Choca el carácter casi militar del principio del texto, con la expresión "Todo aquel chino que a día de hoy no esté fuera de su país.." que es de una forma tan directa que los asiáticos, acostumbrados más a lo indirecto considerarán de forma muy agresiva.
Si la Ciencia se encuentra con nuevos tipos de virus a los que debe frenar, los medios de comunicación, por su parte, se enfrentan a los mismos viejos problemas de siempre sobre cómo informar en este tipo de situaciones para evitar pánicos y otras reacciones que pueden desembocar en rechazo y violencia. También, cada vez más, pensar en los efectos sobre una economía global e hipersensible a cualquier factor inesperado.


Si los problemas con los virus son nuevos y requieren soluciones nuevas, los problemas comunicativos son viejos, lo que quiere decir que los errores se perpetúan. El desvío hacia los gabinetes de comunicación supone un intento fallido de controlar la información. Vemos cómo las ruedas de prensa de los expertos son posteriormente reinterpretadas conforme a criterios de sensacionalismo o de agenda propia.
Donald Trump presumía que con mencionar simplemente atacar la economía turca, como ha hecho en varias ocasiones, ya se debilitaba la economía turca y su moneda caía. Tiene razón en eso. Él sabe el valor de los rumores, las insinuaciones y las mentiras. Utiliza todas estas armas cuando tiene ocasión y son muchas.
Este tipo de situaciones requiere —lo repetimos— de un tipo de comunicación mucho más ajustada en previsión de posibles efectos, no ya secundarios sino directos. Se dejar de informar, sin ocultar nada, la comunicación no debe ser fuente de nuevos problemas que se sumen a los existentes. El sensacionalismo de algunos es un error a menos que sea eso lo que se busque.


El papel de las redes sociales es imprevisible. Desde el principio ha servido para transmitir información fidedigna desde las fuentes oficiales sobre salud y el estado de la enfermedad, pero también ha sido fuente de todo tipo de bulos y rumores infundados. La inmediatez con que se difunde hace que sea imprevisible e incontrolable. Por ello es necesario que se mejore la información y los puntos de acceso a ella, a las fuentes profesionales fiables.
Este tipo de situaciones comienzan con poco, lo que anima a algunos al exceso. Cuando el problema crece, lo que se ha construido es difícil de cambiar y frenar sus consecuencias. Este es el resultado recogido por La Vanguardia hace unos minutos. Habrá que preguntarse sobre cómo se ha llegado a esa conclusión.

 * "Amazon tampoco irá al Mobile por el coronavirus y golpea a la gran feria barcelonesa" El País 10/02/2020 https://elpais.com/tecnologia/2020/02/09/actualidad/1581274901_226028.html
** "El Mobile prohibirá la entrada a quien haya estado en China 14 días antes" La Vanguardia 9/02/2020 https://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20200209/473402483158/mobile-no-dejara-entrar-14-dias-china.html