Mostrando entradas con la etiqueta hackers. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hackers. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de febrero de 2024

Los hackers rusos atacan las webs institucionales españolas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Si ayer "tirábamos del hilo ruso" para ver la forma en que la Rusia de Putin establece sus líneas de ataque en Europa a través del apoyo a los grupos independentistas, hoy tenemos un nuevo hilo ruso por si nos quedó alguna duda al respecto. Esta vez se trata de aprovechar las "crisis del campo" en que se encuentran diversos países, entre ellos Francia y España, para sembrar más la confusión y la manipulación en diversos niveles.

Se trata esta vez de las redes sociales y de hackeo de las instituciones. La información nos la sirve RTVE.es con el titular

Un grupo de hackers rusos ha atacado las páginas webs de diversas instituciones españolas "en solidaridad" con las protestas de agricultores en diferentes puntos del país y ha logrado bloquear durante unas horas las de los parlamentos del País Vasco y Navarra que ya han recuperado la normalidad. 

Detrás de estos ataques está el grupo prorruso 'NoName057', que ha reivindicado los ataques en su canal de la red de mensajería Telegram y al que el Centro Criptológico Nacional ha atribuido estas acciones.

Pese a fijarse numerosos objetivos, de momento tan solo han logrado llevar a cabo con éxito dos ataques.

No han sido capaces de tumbar la web del Gobierno vasco, contra la que este martes lanzaron un ataque que fue detectado y repelido, han informado fuentes del Ejecutivo autonómico. Aunque lo intentaron de la misma manera, tampoco pudieron adentrarse en la web de la Asamblea Regional de Murcia.*

 

Evidentemente, el objetivo señalado es solo una máscara para ocultar el objetivo real: el apagón de las instituciones cuando sea el momento estratégicamente adecuado.

Si hemos hablado estos días de las intenciones de Putin y el tener afiladas las armas en redes sociales, esta cuestión del hackeo es un ejemplo claro de cómo se utilizan para mantener los objetivos a la vista.

En el texto del artículo se añade un aspecto de gran interés para comprender las estrategias seguidas:

Según reivindican en uno de sus mensajes en redes sociales, los hackers han propuesto estos ataques "en solidaridad" con las huelgas de agricultores que, según ellos, "exigen a las autoridades que no patrocinen el régimen criminal" del presidente ucraniano Volodímir Zelenski, sino que "resuelvan los problemas internos". 

Entre ellos, dicen, garantizar "precios justos" para sus productos y "un mayor control de las importaciones de países de fuera de la Unión Europea".

La forma de actuar de este grupo de piratas informáticos (cuyo nombre completo es 'DDOSIA, grupo nacionalista hacktivista prorruso NoName057(16) contra países críticos con la invasión rusa de Ucrania') es entrar en las web de instituciones y ralentizar su funcionamiento hasta bloquearlas.* 

La manipulación expresada en el primer párrafo citado es realmente pintoresca. Se trata de hacer creer a los propios rusos que son ellos los que están del lado de Putin y que las manifestaciones de los agricultores son "protestas" por apoyar a las fuerzas de Ucrania. El descaro es absoluto, pero no creo que eso les preocupe mucho.

De la misma forma que el arzobispo de Moscú justifica la invasión de Ucrania por ser un paraíso gay, el mensaje que se lanza ahora es que los rusos están del lado del pueblo frente a sus "corruptos gobernantes" que apoyan las agresiones contra la "santa Rusia", que solo actúa por el bien de Europa y de la humanidad en su conjunto.


Para poder hacer llegar esta desinformación maliciosa hay que tener muy controlados los medios y formas de acceso a la información en Rusia y sus países satélites, lo que le ayudan y apoyan en estas campañas.

¿Creen los hackers rusos lo que dicen? Lo más probable es que estos "cívicos hackers" no sean más que una tapadera de las huestes de Putin. Se presentan como "civiles", pero no es más que una forma de eludir responsabilidades. Así Putin siempre podrá decir no saber nada del asunto.

Pero hay también un efecto: los europeos que crean los rusos están de su lado, permitiendo la proliferación de los "prorrusos" que se sitúan en las zonas conflictivas y que pueden ayudar en la creación de problemas. De nuevo la pregunta: ¿creen realmente los agricultores que Rusia está de su lado? Lo más evidente es ver su presencia en cualquier conflicto, como el de la agricultura que se produce en Europa. Los problemas que se causan son obvios. Los medios sociales pueden promover esa idea, la de que Rusia está de su lado. La propaganda siempre ha sido una fuerza de Rusia. Siempre queda algo, por estrambótica que parezca la causa.


Lo más sorprendente son los medios españoles que "han comprado" la idea de que los hackers rusos apoyan a los agricultores españoles en sus protestas, que es la mejor forma de sembrar "rusos". ¿Ingenuidad, estupidez, intereses o simple sensacionalismo? Creo que una mezcla de todo ello. En cualquier caso, como los estrategas vean que funciona, tendremos más ataques y causas, que sería la forma de entrar. Estos mismos hackers han realizado previamente ataques, de la OTAN a Telemadrid. Ahora son las webs oficiales de las instituciones españolas. Sorprende tanta ingenuidad mediática sobre los motivos del ataque.

Los hackeos son peligrosos, pues pueden crear situaciones críticas al secuestrar las instituciones, que parece ser el objetivo de este grupo. Hace unos días recogíamos aquí la información sobre el peligro de que los hutíes se marcaran como objetivo militar la destrucción de los cables de internet que pasan por el Mar Rojo, dejando a Europa desconectada y los servicios financieros se pararan. Si a esto le añadimos el hackeo de las instituciones políticas europeas, tendremos que empezar a tomarnos más en serio el problema con la Rusia de Putin.

Habrá que ir pensando las formas de defensa ante estos supuestos. Pero no se puede esconder el "problema" central: Rusia es una dictadura encubierta que se muestra como salvadora del mundo. En Rusia se hace lo que dice Putin. Europa, por el contrario, es una confluencia de objetivos e intereses muy variopintos y contradictorios. Lo mismo que Putin utilizó el suministro de gas ruso favoreciendo a Alemania y que esta viera los problemas de otra manera, pueden empezar a salir intereses ocultos que rompan la unidad necesaria frente a estos ataques que, indudablemente, irán a más mientras siga el conflicto de Ucrania y demás. De nuevo: este mundo creado sobre la idea de armonía de las comunicaciones y las relaciones ya no es que era cuando se creó. Está siendo utilizando como parte de una estrategia militar camuflada.

El "oso ruso" vuelve a atacar.

World Compliance Association 11/10/2023
 

* "Hackers rusos atacan páginas webs de diversas instituciones españolas "en solidaridad" con las protestas agrícolas" RTVE.es / Agencias 7/02/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240207/hackers-rusos-atacan-paginas-webs-diversas-instituciones-espanolas-solidaridad-con-protestas-agricolas/15959857.shtml

sábado, 18 de noviembre de 2017

Manipulaciones e injerencias

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Un periodista de La Vanguardia, Enric Juliana, advertía el otro día —en una tertulia matinal de Televisión Española— sobre el exceso de atención a las llamadas injerencias rusas en Cataluña. "Conozco España", venía a decir, señalando que dentro de poco los nacionalistas serían poco más o menos que agentes rusos. Quizá por eso, La Vanguardia trae hoy una noticia, con origen en Europa Press, titulada "Difunden una broma telefónica en la que un humorista asegura a Cospedal que Puigdemont es un espía ruso":

La agencia de noticias rusa Sputnik ha difundido este viernes una broma de la que ha sido víctima la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, en la que dos humoristas que se hacen pasar por miembros del Ministerio de Defensa de Letonia le informan de que el expresidente catalán Carles Puigdemont es un espía ruso apodado ‘Cipollino’.
En el vídeo de la conversación, recogido por Europa Press, el humorista ruso Alexéi Stoliarov se identifica como el ministro letón de Defensa y se ofrece a Cospedal a compartir con ella información de los servicios de inteligencia de Letonia sobre el papel de Rusia en el conflicto catalán.
Entre otras cuestiones, informa a la ministra española de que el expresident Puigdemont trabaja “para la Inteligencia rusa desde hace tiempo” y que su apodo es ‘Cipollino’. Asimismo, le indica que el 50 por ciento de los turistas rusos que viajan a Catalunya son, en realidad, “del servicio especial de Rusia”. “¿El 50 por ciento?”, pregunta incrédula Cospedal.*


No es la primera vez que ocurre una de estas "gracias" internacionales y me imagino que más de uno estará investigando cómo han tenido acceso al número telefónico de Cospedal y han conseguido entrevistarla simplemente diciendo que es el "ministro letón de defensa".
Es una "broma" pero es una "broma política" que sirve para debilitar la imagen de una persona intentando dejarla en ridículo. Se ha hecho toda la vida desde la prensa, lo grave aquí es el fingimiento, por un lado, que tiene que ver con la ética (algunos pueden consultar el diccionario) y, por otro lado, con los mecanismos de redifusión, mediante los cuales cualquier tipo de texto adquiere un gran alcance. Lo que resulta obvio es que la agencia de la "broma" es Sputnik, una de las señaladas internacionalmente como dedicadas a hacer estas cosas de la injerencia.
The Washington Post recoge la reacción más complicada de Theresa May conforme los informes apuntan a intervención rusa y las diferencias con lo ocurrido con Donald Trump en su encuentro con Putin:

“So I have a very simple message for Russia,” May warned. “We know what you are doing. And you will not succeed.”
The speech was widely contrasted with President Trump’s remarks two days earlier, in which he appeared to defend Putin. “He said he absolutely did not meddle in our election,” Trump said. “He did not do what they are saying he did.”**


¿Y qué es lo que están haciendo? En Estados Unidos se ha criticado ampliamente que Trump dé más crédito a lo que Putin dice que a lo que la CIA, el FBI y la NSA le han dicho sobre la intromisión rusa en su campaña electoral. No hay día que no salga en Estados Unidos los contactos de personas del círculo de Trump con Rusia o con terceros mediadores. El propio Trump invocó la acción de Rusia pidiéndoles materiales en un acto público de la campaña. Eso y su amor por WikiLeaks.
Cuando se habla de "inherencias", "intervenciones", etc. de la Rusia de Vladimir Putin (además de las de otros países, como Irán o Venezuela), creo que es necesario distinguir diversos niveles.
a) la modulación de la opinión pública. La opinión pública es un concepto que tiene que ver con los debates nacionales sobre aspectos de la vida pública y que sirven para la toma de decisiones amparándose básicamente en los medios de comunicación, que son el escenario o la canalización de debates externos. La "opinión pública" se configura con artículos, debates, campañas, diálogos, etc. Es un estado que abarca aquello que pasa a ser relevante en un momento dado para una sociedad. La sociedad y sus agentes (políticos, periodistas, intelectuales, etc.) se manifiestan respecto a esos temas que preocupan a todos.


Hablamos también de la "opinión pública internacional", con lo que distinguimos dos ámbitos, el sistema determinado por una frontera frente a otros más amplios que pueden ser comunes a diferentes espacios (el cambio climático, la polución, la guerra, los refugiados, etc.). Las opiniones públicas de diferentes países pueden coincidir o ser sensibles y mostrar preocupaciones sobre diferentes temas. Igualmente pueden mantener opiniones distintas sobre ciertos aspectos.
Seguimos manteniendo la idea de que los países son sistemas más o menos cerrados. Algunos lo han hecho mediante el control de la información que circula en ellos. Ya sea por la censura, el filtrado o mediante el cierre informativo (el gran "firewall" en China y de otros países). Lo cierto es que hoy vivimos en un ecosistema informativo global, los medios son universales y diversificados. Gracias a las redes sociales, a los canales de televisión internacionales, a las ediciones de los medios en otras lenguas, etc. cualquier noticia se distribuye instantáneamente por el planeta. No hay fronteras para la información.
El sistema de "redes", por otro lado, crea una gigantesca maraña de líneas de transmisión a través de Twitter o Facebook entre otros que hacen que se diluya el concepto de "fuente informativa". Estamos en el reino de las Fake News no porque las mentiras o noticias falsas se hayan inventado ahora, sino porque pueden cubrir, en igualdad de condiciones, el planeta en pocos instantes. Los filtros profesionales que garantizaban las noticias han desaparecido con el anonimato y en la creación diaria de "nuevos medios", que pueden desaparecer al día siguiente de dar una noticia.
Eso hace que se creen medios como parte de la lucha política. Es barato y eficaz. Es más barato fabricar noticias que anuncios y campaña, algo más complicado con el nuevo sistema mediático abierto.


También es rentable invertir en la compresión del funcionamiento de los electores a través de su uso de las redes. El análisis de los datos que las propias redes suministran permite conocer el comportamiento de forma mucho más individualizada, por lo que es más fácil afinar mucho más los mensajes y la presión sobre los electores.
Las nuevas formas de investigación a través del Big Data, del comportamiento individual y grupal en redes, etc. han hecho que ciertas empresas e investigadores se hayan especializado en la manipulación social, un trabajo bien remunerado. Las redes producen una suerte de "especiación", se agrupan por los próximos y se alejan de los distantes, por lo que es más efectivo crear y actuar sobre los grupos existentes, que muestran una alta afinidad por pura selección.

Todo esto (y algunas cosas más) se está produciendo. La novedad es que las fronteras no se respetan y que el concepto de "injerencia", sencillamente, ha quedado obsoleto porque todo el mundo tiene intereses (político, económicos, religiosos, culturales) con todo el mundo. Nadie está tan aislado como para darle igual lo que ocurra en ciertas partes del mundo, especialmente en aquellos casos en los que los candidatos han manifestado algún tipo de actitud hacia problemas exteriores. En el caso de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, etc., potencias mundiales, lo que ocurra allí es relevante y por eso se actúa facilitando el camino al preferido.
Esto se hace creando un ambiente favorable a unos y, mucho más fácil, acumulando descrédito sobre otros y sus causas. Cuando Donald Trump invocó a Rusia para que publicaran correos de Hilary Clinton estaba rompiendo otra de las reglas de la democracia. La injerencia puede ir desde el hackeo de cuentas y robo de información con la intención de desestabilizar una elección.
Es de lo que se acusa directamente a Rusia al comprobar los tráficos de datos desde allí en elecciones o como en el caso de Cataluña. Pueden hacerlo directamente o pueden favorecer que otros lo hagan facilitando las infraestructuras de alojamiento y contribuyendo a la difusión y redifusión de la información. De la publicación de noticias, falsas o verdaderas, al apoyo a grupos, candidatos o causas, se acusa a Rusia de las intervenciones en el Brexit o en Cataluña. El caso de Estados Unidos es mucho más complejo y grave porque hay una serie de oscuros lazos y contactos entre los rusos (y aliados) y los políticos, familia y miembros de la campaña de Trump. La gravedad es enorme en casos como el de Mike Flynn, Consejero de Defensa, que duró un mes en el cargo, o Paul Manafort, con lazos económicos con el ex gobierno de la Ucrania pro rusa.
b) La manipulación de las votaciones. Una cosa es la opinión pública y otra el recuento de los votos finales. Holanda ha contado sus votos a mano por temor a una intervención rusa que pudiera manipular los resultados de sus elecciones de marzo pasado. Alemania estaba preocupada por lo mismo. Los sistemas de voto electrónico, pese a las altas medidas de seguridad, no son impenetrables. Siempre se nos dice que no hay sistema cien por cien seguro. En el caso electoral es grave. Si se ha podido entrar en servidores de correo o de empresas e instituciones altamente protegidas, la cuestión de los votos también se plantea problemática.


La manipulación de las votaciones es un acto de un orden distinto al de la manipulación de la opinión. La segunda es un gran salto y puede ser considerada una "auténtica agresión". Tendremos que acostumbrarnos a vivir con noticias falsas y tratar de mejorar nuestros sistemas de detección, exigir a las grandes empresas que vigilen nuestro datos y que nos los vendan, etc. pero eso se puede hacer desde dentro también.
La ampliación de las fuentes de información nos ha convertido en una sociedad más vulnerable pues no disponemos de formas de defensa o identificación del engaño. La seguridad informática solo es aplicable a la custodia de los datos y programas, pero mucho menos a nuestras mentes, que se ven modeladas por las informaciones que recibimos, sean verdaderas o falsas.
Los grandes medios se han dado cuenta que es la "reputación" el mayor valor de la información. Se trata, en última instancia, de "confianza", de "credibilidad" de los medios. El problema es que no siempre queremos escuchar lo que es, sino aquello que refuerza nuestras propias convicciones. Esto lo sabe quien manipula.
Mientras los grandes medios usaban tiempo, dinero y energía en demostrar las mentiras de Trump, este necesitaba solo unos segundos para reforzar los lazos de sus seguidores diciéndoles lo que querían escuchar, fuera verdad o no, y lo replicaban al mundo entero. Una mentira, una media verdad, una insinuación, etc. se fabrican en un instante; la verdad cuesta más. Los crédulos son aquellos que aceptan sin cuestionar porque no les importa. Son víctimas dobles, de sí mismos y de los demás. Lo que se estudia es cómo convencer a alguien que quiere ser convencido. Algo mucho más fácil que convencer en un debate, por eso estos se han convertido en diálogos de sordos. Hablan para los suyos y rascar algo en los indecisos. Nada más. Y eso ya es parte del mal sin necesidad de injerencias extranjeras.


En el caso de Cataluña, lo que luego se ha demostrado falso, tanto de imágenes como de palabras, tuvo su efecto porque era lo que los secesionistas querían ver y escuchar. Los que contribuyeron a distribuirlo, también querían creerlo y sabían porqué lo hacían. No queremos la verdad; queremos ganar.
Hemos creado un espacio informativo, un ecosistema difícilmente controlable y altamente manipulable. Es lo que se quería hacer desde las empresas, pero han sido los políticos los que han comprendido su papel. Al decir "políticos" no me refiero directamente a los candidatos, sino a los grupos que son realmente los que manejan esto. Prescinden de ética o de cualquier otro tipo de consideración que no sea el éxito de sus campañas y candidatos. Les va mucho en ello.
Rusia, sin duda, lleva mucho tiempo manipulando. Lo hemos dicho mucho antes de todo esto, Basta con ver las formas de elaboración de sus noticias, la selección de temas y su tratamiento, para comprender cuál es el efecto que se busca. Durante una década o más, Latinoamérica ha sido su objetivo con una serie de gobiernos afines con los que se compartían los objetivos. Eso se ha reducido mucho y desde el conflicto con Ucrania por desear alejarse de la órbita rusa y las sanciones europeas, es la Unión Europea su objetivo preferencial. Está desestabilizando a través de la manipulación informativa el continente y a través de otras muchas fórmulas, como ha podido comprobarse con el tipo de relaciones que ha establecido con país como Turquía, Grecia, etc. Lo ha hecho a través del apoyo a los eurófobos y ultranacionalistas europeos, con los grupos de Farage para el Brexit, con Marine LePen en Francia, o apoyando el secesionismo catalán que ha contado con voces de apoyo como las de Julian Assange.


A los norteamericanos les preocupan sobre todo cómo una empresas norteamericanas son manipuladas para poder manipular después a su electorado mediante la distribución de noticias falsas o sacadas a la luz en el momento adecuado. Pero sobre todo les preocupa la penetración en sus grupos políticos de personas de intereses poco claros, que puedan actuar en beneficio de Rusia u otros países. Hay conexión entre ambas situaciones pero requieren soluciones y perspectivas distintas.
La distinción entre la manipulación de la opinión y la intervención en los sistemas electorales a través de los resultados de las votaciones es esencial para poder realmente evitar que el doble proceso se vea alterado. Cada uno se combate con sus armas específicas. Podemos todos actuar contra la manipulación de la opinión, otra cosa es que estemos dispuestos a hacerlo nosotros mismos. Lo demás es cuestión de los profesionales de la seguridad. Las mentiras se cuelan por debajo de las puertas. Los centros electorales no deben tener por ello más puertas de las necesarias. Hay que tener garantías de seguridad en todo el proceso electoral: censos, registros, recuentos. etc. . De no ser así, habrá que hacer como Holanda y echarle paciencia a los recuentos.
El mundo que nos llega está repleto de información basura. La verdad es un valor que debe guiar las democracias. Basadas en la mentira, las medias verdades, las insinuaciones, etc., las democracias pierden su sentido moral que no es la consecución del poder, sino el buen gobierno y la confianza entre ciudadanos e instituciones. Si creemos que en política "vale todo", estamos acabando con la política misma y se irá elevando el listón del autoritarismo cada día.
Habremos cavado nuestra tumba y las de nuestras libertades. Seremos un "simulacro" de democracia.



* "Difunden una broma telefónica en la que un humorista asegura a Cospedal que Puigdemont es un espía ruso" La Vanguardia 18/11/2017 http://www.lavanguardia.com/politica/20171117/432951913447/broma-telefonica-cospedal-humorista-ruso-asegura-puigdemont-es-un-espia.html

** "Rising alarm in Britain over Russian meddling in Brexit vote" The Washington Post 17/11/2018 https://www.washingtonpost.com/world/europe/rising-alarm-in-britain-over-russian-meddling-in-brexit-vote/2017/11/17/2e987a30-cb34-11e7-b506-8a10ed11ecf5_story.html?hpid=hp_hp-cards_hp-card-world%3Ahomepage%2Fcard&utm_term=.c5b591256c77



viernes, 10 de noviembre de 2017

Los mentideros tóxicos

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Hay países que no pueden vivir sin teorías de la conspiración (USA, Egipto...) y otras, en cambio, que son absolutamente reacias a aceptarlas. Nosotros estamos entre estos confianzudos en su incapacidad de ser manipulados exteriormente, lo que nos convierte en victimas perfectas.
Desde que comenzó el proceso secesionista en Cataluña han sido múltiples las voces exteriores que han advertido sobre la participación de Rusia, de forma más o menos directa, en las maniobras de desestabilización. Ha sido el diario El País el que más información ha dado sobre esta cuestión recogiendo diversas fuentes exteriores, oficiales y extraoficiales. Pero el recelo a caer en la manipulación sobre la manipulación nos hace ser confiados desconfiados.
Hace mucho que hemos hablado aquí de las estrategias rusas en estos años para la desestabilización de una Europa que la tiene bajo sanciones. Sus estrategias son variadas y son tanto de uso interno (hacer ver a los rusos lo poco fiables que son los europeos y la debilidad de las democracias) como externo (afianzamiento de los intereses internacionales y destrucción de los obstáculos).

Hace también mucho tiempo que Rusia ha estado financiando y ayudando a los partidos ultranacionalistas y populistas. También que hay otros países con una orientación similar en sus estrategias que han diversificado la acción rusa. Son países que tienen objetivos comunes, como el debilitamiento y división de Europa. Nos somos los únicos.
Esta "guerra" es la de la información. En un mundo creado para la comunicación y las interacciones, global, sin fronteras, la información es la forma de actuar sobre las opiniones públicas. Aceptamos con facilidad que exista un neuromárketing pero nos cuesta aceptar que la manipulación se pueda hacer fijar en nuestras decisiones políticas, que tienden a ser más emocionalmente sensibles y cuya respuesta es más visceral.
“España debe tomarse muy en serio la amenaza rusa”*, titula el diario El País, recogiendo la entrevista con Sandra Kalniete, vicepresidenta de Grupo Popular en el Parlamento Europeo. En "La UE combate la máquina de propaganda del Kremlin"**, el mismo diario nos informa sobre la existencia de un equipo de especialistas, dependiente del Alto Comisionado de Política Exterior, dedicado a detectar las falsas noticias y las manipulaciones en Internet con la finalidad de desestabilizar a los países de la Unión.
Las formas de manipulación mediática han aumentado obviamente con la aparición de los nuevos medios. El caso no es nuevo y la "intoxicación informativa" ha sido siempre un arma. Su alcance, como decíamos, está en función del carácter dinámico de los nuevos escenarios de encuentro. Los mentideros son hoy virtuales. Aquellos enclaves fijos en los que la gente del Siglo de Oro se encontraba en Madrid para compartir y difundir información sobre lo que ocurría. La viralidad no se ha inventado ahora. Estos nuevos centros lanzan noticias que son replicadas en los millones de "muros" de la red cuidadosamente tejida en muchas ocasiones.


Todas las elecciones celebradas en Europa este año —más allá de las presidenciales norteamericanas— han sido puestas en observación ante las amenazas de unos y advertencias de otros. A través del comportamiento de las redes y de los patrones surgidos de sus monitoreos se han estudiado los patrones seguidos y rastreado las fuentes enmascaradas que propagan falsas noticias. El diario El País señala en su artículo sobre los especialistas de la Unión:

Según analistas de ese equipo, las noticias falsas se han multiplicado en los medios habituales en la órbita del Kremlin, tanto en ruso como en inglés o castellano. Algunos titulares falsos recientes: "El español ya se enseña como idioma extranjero en Cataluña" (publicado en Vesti.ru el 17 de septiembre), "Las islas baleares se suman a la petición de independencia de España" (21 de septiembre en Sputnik), "Altos funcionarios de la UE apoyan que se emplee la violencia en Cataluña" (2 de octubre en la página de Facebook del político moldavo Bogdan Tirdea).
De hecho, las herramientas de este equipo, de nombre East Stratcom Task Force, han cuantificado el aumento de informaciones sobre Cataluña en las redes prorrusas: de cuatro por semana se ha pasado a 241. Los analistas de ese equipo, que ayer recibieron a EL PAÍS pero piden mantener el anonimato por las habituales represalias rusas, explican que todas las informaciones van dedicadas a debilitar a los países miembros de la UE y a apuntar al desmoronamiento del Estado liberal occidental, ofreciendo a Rusia como alternativa.
La primera información dudosa sobre Cataluña de procedencia rusa apareció en el portal de noticias Izvestia.ru en septiembre del año pasado, con el titular "Cataluña reconocerá a una Crimea independiente". La nota empleaba unas declaraciones de José Enrique Folch, un activista sin conexión alguna con el Gobierno catalán, para apuntar a que la independencia catalana beneficiaría a la anexión de la península ucrania de Crimea por parte de Rusia, al darle un reconocimiento internacional del que carece en Europa y el resto de occidente.**


Como se puede ver en esta simple muestra, los objetivos son muy distintos, desde los que falsean la realidad de Cataluña hasta los que se aprovechan para atacar a la Unión Europea que le sirven a Putin para reforzar sus políticas y, especialmente, hacer ver que están del "lado bueno" y que la violencia se vuelca contra sus simpatizantes.
Particularmente interesante es la última, la que habla del reconocimiento de Crimea por parte de Cataluña. No por inverosímil deja de ser demostrativa de lo que se busca. El discurso que se ha escuchado a la CUP en varias ocasiones hacía un "canto a los pueblos" con los que se sentiría hermanado. Son conocidas las afiliaciones rusas con los movimientos ultranacionalistas repartidos por toda Europa. La política romántica de "una lengua, un pueblo" es la usada por Rusia para intervenir en favor de los "hermanos rusófonos" en el este de Ucrania y, evidentemente, en Crimea.
Creo que caben pocas dudas sobre la intervención rusa, por otro lado muy evidente, en los procesos políticos en Europa. Ha desarrollado sus herramientas, de televisiones en diversos idiomas a sitios web, con la intención de crear tensiones. No está tan claro el grado de connivencia de las partes en el conflicto. La gran pregunta es si son conscientes o si es una intervención deseada. A veces uno hace extrañas alianzas por esos caminos de la Historia.
¿Y Rusia qué saca? Desde hace mucho tiempo Rusia se dedica a acoger primero y a fomentar después a una serie de personajes que usa para desestabilizar diferentes países. Los robos de información son seguidos de campañas en las que se revela aquello que puede interesar para la desestabilización. Eso va de los correos de un partido o candidato a contratos o cuentas. Curiosamente nunca afectan a Rusia o, para ser más precisos, al Kremlin o a los amigos de Vladimir Putin, cuyos negocios no tienden a ser demasiado limpios. Las "tramas rusas" están bien guardadas aunque finalmente vayan saliendo a través de rocambolescos personajes y situaciones.


En términos económicos, es una forma barata de desestabilizar. Las sociedades abiertas son más sensibles a la manipulación que aquellas que poseen un control fuerte de la información. La paradoja que algunos ya empiezan a expresar es si el espacio creado por las nuevas tecnologías de la información (TICs), que iban a ser un vehículo de ampliación de las libertades, no se han convertido en un amplio y constante campo de batalla. El hecho es ya obvio. Las informaciones manipuladas actúan como un Caballo de Troya dentro de los espacios comunicativos.
¿Solo Rusia? Claramente, no. La nómina es más larga. Y no siempre es caso exterior, sino que desde el interior se crean las falsas noticias que sirven para buscar apoyos exteriores, como hemos podido ver en Cataluña el 1-O, el día del referéndum ilegal. Todo un aparato de comunicaciones perfectamente diseñado, en letra y música, entonó el canto perfectamente desarrollado. Cualquier grupo político recibe su entrenamiento en comunicación, sus talleres sobre cómo conseguir el máximo efecto mediático con el mínimo de información. No disponen de muchos recursos, pero los comunicativos son eficaces, baratos e instantáneos. Cuando te quieres dar cuenta, existen las versiones adecuadas de lo que se quiere decir.
Lo que hace Rusia es, si le interesa, destinar sus recursos comunicativos a las causas desestabilizadoras amplificando los efectos. Si en Estados Unidos están sacando a la luz las tramas personales que vinculan los negocios de unos y otros con Rusia, en Europa también hay interés en conocer las de algunos políticos o grupos locales.
Con todo, el problema que tenemos en Europa es nuestro y no es cuestión de Putin, con el que debemos contar como artista invitado en cualquier situación que contribuya a la desestabilización de la Unión Europea. Esto debe ser ya el "nuevo normal" de la política, lo que debería hacer que nos centremos en el origen de los problemas y tratar de evitar que todo esto impida resolverlos. El primer interesado en que no se resuelvan es evidentemente Rusia. Mientras se mantenga el lío, estará encantado, Los recursos son finitos y mientras la gente tenga problemas, él se mantiene cómodamente.


La globalización de las comunicaciones finalmente han favorecido (en este sentido) a los sistemas autoritarios y cerrados. Les ha favorecido porque les permite operar en campo contrario, mientras que ellos siguen manteniendo sus puertas cerradas o muy controladas a la información. Aprovechan la circulación de la información mientras que ellos la restringen mediante el control absoluto de los medios convencionales y la vigilancia de las redes.
La reciente reunión de las autoridades norteamericanas con los responsables de las grandes empresas de las redes sociales, todas ellas también norteamericanas, va en el sentido de exigirles una mayor vigilancia, un mayor control, sobre lo que han creado. Poco se imaginaba el entonces vicepresidente Al Gore, promotor de las llamadas entonces "súper autopistas de la Información", que no serían una forma de penetración norteamericana sino de sus rivales políticos.
"Tech Executives Are Contrite About Election Meddling, but Make Few Promises on Capitol Hill", titulaba The New York Times la visita al comité de senado de los Estados Unidos. Señalaban tras la visita a Washington:

WASHINGTON — Executives from Facebook, Google and Twitter appeared on Capitol Hill for the first time on Tuesday to publicly acknowledge their role in Russia’s influence on the presidential campaign, but offered little more than promises to do better. Their reluctance frustrated lawmakers who sought stronger evidence that American elections will be protected from foreign powers.
The hearing, the first of three in two days for company executives, served as an initial public reckoning for the internet giants. They had emphasized their role as public squares for political discourse but are being forced to confront how they were used as tools for a broad Russian misinformation campaign.
Both Democrats and some Republicans on a Senate Judiciary subcommittee complained that the companies had waited nearly a year to publicly admit how many Americans were exposed to the Russian effort to spread propaganda during the 2016 campaign. Senators pushed for harsher remedies, including regulations on their advertising practices akin to rules for political advertising on television.
“Why has it taken Facebook 11 months to come forward and help us understand the scope of this problem, see it clearly for the problem it is and begin to work in a responsible legislative way to address it?” asked Senator Chris Coons, Democrat of Delaware.***


Las últimas preguntas deberán ser contestadas de muchas formas, a través de diversos métodos, de lo legal a lo tecnológico. No será fácil porque es en la apertura donde está el negocio de las redes, no en su restricción. Eso las hace muy vulnerables. No tienen ese problema en aquellos lugares en los que se está invirtiendo en software de vigilancia o en el cierre del acceso a las redes. Las redes se están convirtiendo en el cubo en el que pescar. 
Nos espera un futuro más cerrado, menos abierto a la comunicación. Los mentideros virtuales han pasado a ser lugares en los que no es fácil distinguir informaciones falsas de las verdaderas. Nunca lo ha sido, por cierto. 


* “España debe tomarse muy en serio la amenaza rusa” El País 8/11/2017 https://politica.elpais.com/politica/2017/11/08/actualidad/1510166614_571653.htmlhttps://politica.elpais.com/politica/2017/11/08/actualidad/1510173839_971911.html?rel=mas
** "La UE combate la máquina de propaganda del Kremlin" El País 9/11/2017 https://politica.elpais.com/politica/2017/11/08/actualidad/1510166614_571653.html
*** "Tech Executives Are Contrite About Election Meddling, but Make Few Promises on Capitol Hill" The New York Times 31/10/2017 https://www.nytimes.com/2017/10/31/us/politics/facebook-twitter-google-hearings-congress.html