Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Ayer
Florentino Pérez se hizo con la atención informativa hasta límites nunca vistos
o que yo recuerde. El presidente madridista convocó una rueda de prensa con ruido
y furia y se hizo con todos los medios. Se desplazaron de los titulares
campañas electorales, virus y ratones, guerras y drones. Se detuvo todo para
escuchar la combinación explosiva de deporte y medios enfrentados. En RTVE.es
se pospuso un libro que estaba previsto presentar, relegándolo a la semana que viene porque lo de
Florentino era el notición; el libro se enseñó y quedó abandonado sobre la mesa
con la complacencia forzada por la noticia del propio autor. Durante tiempo
inusitado, debatieron en foros sobre las acusaciones de
"antimadridismo", "conspiraciones", "ligas
robadas", etc., una concentración de temas deportivos calientes en
intensos debates que iban desde el debate sobre la edad —¿está Florentino
"gagá"?— a sobre la conspiración múltiple de los medios para "hacerse
con el poder" en el Madrid. Hoy siguen las repercusiones en las portadas.
Fútbol, madridismo y oscuras conspiraciones mediáticas arrasan.
Pero el
tema de este texto no es todo esto, sino el método, la forma de trabajarse la
información. Florentino ha dejado un ejemplo claro de la forma en que actúan
hoy los agentes sociales, especialmente los políticos para atraer la atención:
la bronca, la demonización de otro.
Para hacerse un hueco en los medios hoy se hace necesario aplicar estas recetas
que realizan los que desean protagonismo.
Unas
noticias más abajo tenemos otro ejemplo de la especialista en broncas número
uno. Isabel Díaz Ayuso y la que tiene montada con México. En RTVE.es nos
cuentan de la visita:
La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha acusado este martes tanto a la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, como al presidente español, Pedro Sánchez, de ponerla "en peligro" a ella y a su equipo durante su viaje por México, un país "profundamente violento y peligroso", y ha achacado a este motivo su vuelta prematura a España. Sánchez, preguntado en rueda de prensa en la Moncloa convocada para informar sobre la gestión de la crisis de hantavirus, ha dicho que no quiere "polemizar con alguien que es profesional en crear problemas y confrontar".
Fuentes de Exteriores han asegurado que "en ningún momento" la presidenta madrileña comunicó a la embajada de España ni al Ministerio "ningún problema ni inquietud" de seguridad y que no sólo "no quiso facilitar su agenda" sino que México le ofreció la seguridad que ofrece habitualmente en estos casos pero la rechazó. También el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha asegurado que "consta por escrito que se le ofreció y dijo que no" y ha recordado que no se ha reportado ningún incidente. "Estaba pasándoselo pipa de vacaciones en Ribera Maya a costa del dinero de los madrileños y sale con esta burrada", ha afirmado a los periodistas.
Ayuso ha asegurado en una entrevista en la cadena COPE que se encontraban en "una situación de peligro extremo", y el Gobierno les abandonó y "nadie se ha puesto en contacto" con ellos. "¿Tengo que ir en una flotilla a amenazar a gobiernos para que haya una diplomacia y un apoyo por parte de nuestro Gobierno?", ha declarado después de que Sheinbaum calificara la visita de la presidenta madrileña de "fallida".*
Las teorías de la conspiración son un buen sostén para las broncas. Es la forma de atraer a los cada vez más polarizados votan o seguidores de un equipo. La táctica viene a ser la misma, ya sea la política o el fútbol. Se trata de convencer a la gente de que lo que te pasa está dirigido desde las sombras, que eres atacado, tu institución maltratada.
El maltratado injustamente insiste hasta que atrae la atención mediática. A Díaz Ayuso son los gobiernos de México y España los que la ponen en peligro en ese país "profundamente violento y peligroso"; a Florentino Soria son otros poderes ocultos (aunque señaló a todos, muchas veces con nombre y apellido) los que intentan quedarse con el poder madridista.
La bronca es continua y provoca radicalizaciones polarizadas. Necesitas un enemigo grande para sentirte grande y hacer ver que lo eres. Hoy se hace necesario tener tu propia bronca para evitar el auténtico mal, el silencio, que los medios te ignoren. Para ellos tienes que dar codazos, avanzar sin piedad, hasta alcanzar los titulares, que, sean buenos o malos, representan la gloria. Una nueva bronca significa estar ahí, lograr la atención hasta que otra nueva te desplace a codazos de los primero puestos.
Debería establecerse un listado de broncas, un "hit parade" de los conflictos, ver cómo ascienden y descienden las broncas respectivas. Las broncas no son los problemas; son nuestros discursos presentados para atraer la atención. Son escenificaciones en las que se retrata a los otros como villanos mientras que nosotros aparecemos como héroes o como víctimas, según toque.
Hoy la bronca es un acto comunicativo, preparado minuciosamente por expertos en los gabinetes de comunicación de partidos políticos y, ahora también por los de los otros partidos, los de fútbol. Unas son para atraer, otras para distraer. Sin bronca no te ven. Tu bronca tiene que ser mejor que las de los otros. Así es el mercado de la atención, todo vale y nada dura.
Florentino ha logrado lo que quería, Díaz Ayuso está por ver.
* Silvia Quílez Iglesias "Ayuso culpa a Sheinbaum y al Gobierno de "ponerla en peligro" y Sánchez responde: "Es profesional en crear problemas"" RTVE.es 12/05/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260512/ayuso-sheinbaum-viaje-mexico-sanchez/17064654.shtml






















