sábado, 29 de agosto de 2026

Sobre diplomacia básica

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Las luchas se confunden. El gobierno y la oposición "usan" Ceuta para seguir combatiendo y esto no es de mucha ayuda para lo que importa realmente, una solución para los ceutíes. El rechazo explícito de la violencia que hicieron ayer las autoridades ceutíes es importante y un signo para los demás.

Lo de Ceuta, lo llamen como lo llamen —crisis migratoria, crisis humanitaria, invasión...—, necesita de una solución clara, una combinación precisa de actos y signos. Y esto lo debe hacer el gobierno de España, que ha actuado poco y ha mandado (y sigue mandando signos equívocos y contradictorios. Es la responsabilidad del gobierno. Los demás puede hablar, protestar, etc. pero solo al gobierno le compete buscar soluciones y resolver. De no hacerlo, crecerán todos esos elementos difíciles de controlar y explicar. No ve nadie una estrategia clara para la solución, lo que crea las condiciones para la gresca, para un episodio más.

En las comparecencias de ministros escuchamos juegos de palabras y respuestas insólitas a lo que tenemos delante, excusas y explicaciones poco coherentes. En RTVE.es recogen las del ministro de Asuntos Exteriores:

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha defendido este viernes en el Congreso de los Diputados que Ceuta y Melilla "son dos ciudades orgullosamente españolas y europeas", cuya "estabilidad y prosperidad" son una prioridad para su Ministerio. "El compromiso es total y permanente. Ceuta y Melilla son España y son Unió Europea, son parte de nuestra integridad territorial y nuestra soberanía, y todos los ceutíes y melillenses, independientemente de su origen, credo y procedencia, son españoles y europeos, no solo de derecho, sino de corazón y alma, y será así siempre", ha dicho.

Albares, además, ha resaltado la cooperación con Marruecos en la crisis migratoria en Ceuta, y ha culpado de la crisis a los "bulos" respecto a la sentencia del Tribunal Supremo que se difundieron entre los migrantes en el país vecino y en otros países africanos.

El ministro ha asegurado que en ninguna de sus numerosas conversaciones con su homólogo marroquí, Nasser Bourita, se ha puesto en duda la integridad territorial de España. "He sido muy claro sobre Ceuta y Melilla, la integridad territorial y la soberanía. No ha habido ni habrá nunca ningún tipo de conversación al respecto", ha subrayado, y ha añadido que desde Exteriores "hemos rechazado formalmente y por todos los cauces diplomáticos las declaraciones contrarias a nuestra integridad territorial".*


El primer párrafo es muy bonito, pero hay que acompañar a las palabras con hechos y estos son claramente insuficientes a la vista de los ceutíes, cuya palabra más repetida es "abandono". Eso está por encima de palabras como las de José Manuel Albares. No se necesita lírica, sino datos, cifras, inversión, dotaciones, etc.

Son los siguientes párrafos con las palabras recogidas en ellos los que vuelven a cifrar la desconfianza y parecen ser la parte práctica de ese "curso intensivo de diplomacia básica" que reclamaba ayer otro de sus colegas ministros.

Sin embargo, no hacen más que echarnos a nosotros la culpa de lo ocurrido, que no es un buen camino. Decir que la culpa la tienen los "bulos" sobre la "sentencia del Tribunal Supero" es, en parte, abrir otra batalla de una guerra, la que el Ejecutivo tiene  con los jueces. Esta especie de nuevo "malentendido" camusiano es absurdo, ya que los bulos proceden de algún sitio, responden al interés de alguien. Ya sea el gobierno de Marruecos, los servicios de inteligencia de terceros, la ultraderecha racista y xenófoba o las mafias que se benefician del tráfico ilegal, lo cierto es que no se puede responsabilizar al final de la cadena a la sentencia del Tribunal Supremo en ninguna medida pues no estaba destinada a los más de 80.000 que traspasaron ilegalmente las fronteras por mar y tierra. Si les engañaron, alguien lo hizo.

No son los bulos los que "organizan"; más bien, se usan para organizar. Y esto no es fácil. Podían haber pasado unos cuantos, pero movilizar a 80.000 personas no es sencillo. No debemos perder de vista los datos sobre quiénes son, de dónde venían y cómo se coordinaron para el asalto. Lo demás es retórica.


Puede que nunca sepamos estos datos, pero sí deben saberlo quienes tienen la obligación de evitar que vuelva a ocurrir, La polémica con Grande-Marlaska es simplemente una tomadura de pelo con juegos de palabras.

En cuanto al tercer párrafo, es otra tomadura (la segunda), ya que dos ministros marroquíes, el de Justicia y el de Asuntos religiosos, sí han reivindicado la pertenencia de Ceuta y Melilla a Marruecos. Son dos ministerios altamente significativos: el uno en lo laico y el otro en lo religioso. Ya lo hemos señalado en días anteriores. No es casual.

Entender la doble cara del juego de Marruecos —lo organizaran ellos o no— es esencial en la prevención y en la aplicación de esa "diplomacia básica" que el gobierno reclama para la oposición. Marruecos jugará siempre con doble cara, manteniendo así su amenaza reivindicativa de cara a su propio pueblo, creando el enemigo necesario al que presionar y sacar tajada de ello. Son muchas las ayudas que Marruecos recibe para "frenar" la emigración y que no sirven para nada tras lo visto. No es sencilla esa diplomacia básica que se reclama con un vecino así, pero no hay más cera que la que arde.

Más allá de la invasión masiva, están nuestras reacciones oficiales y estas no están siendo buenas. No se ha ido al Parlamento a decir que Ceuta y Melillas son española, algo que ya deberíamos saber como parte de esa diplomacia básica reclamada. No es necesario irritar a la gente haciendo loas a Marruecos cuando la gran mayoría piensa que está detrás de todo, sea cierto o no. 

El gobierno se queja de que van a por él. Lo más absurdo de todo esto es que debería haber servido para unirse por un buen fin, algo que todo el mundo entendería. Pero no hay forma. Ante una crisis de este tipo la unidad es fundamental, pero es difícil renunciar a los hábitos, especialmente a los malos. No es fácil que se cometan tantos errores.

El gobierno necesita urgentemente un curso de "psicología básica".  Los demás, de prudencia.

 

* "Albares defiende la soberanía española sobre Ceuta y Melilla y culpa de la crisis de Ceuta a los "bulos""  RTVE.es 28/08/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260828/crisis-ceuta-jose-manuel-albares-congreso-marruecos-melilla/17204697.shtml

viernes, 28 de agosto de 2026

Ceuta, al límite

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Mientras el gobierno sigue discutiendo entre ellos, con la oposición y con gobiernos de fuera, los ceutíes han decidido ponerse manos al asunto ante la inoperancia, la falta de recursos y soluciones. Pero sus formas de actuación son muy limitadas. La sensación de abandono, miedo e incertidumbre, pasado un mes lleva a soluciones drásticas. Los enfrentamientos han llegado a la calle, por lo que es de temer una desgracia en cualquier momento.

Decir "una desgracia" es tratar de evitar usar otros términos, porque "desgracias" ya las hay: las enfermedades con riesgos epidemiológicos, las 16 denuncias por agresiones sexuales reconocidas, la encerrona al coche con los cuatro militares agredidos y apedreados o las peleas entre los propios migrantes son también "desgracias", pero estamos subiendo demasiado el listón con tal de no llamar a las cosas por su nombre o, peor, tirar de eufemismos para evitar lo que ya es inevitable.

De poco sirven ya las negaciones de Grande-Marlaska o de la ministra de Sanidad sobre si hay "colapso" o no hay colapso. Todo esto ya se ha terminado, pese a los intentos de pretender normalidad por parte de las autoridades centrales.

La psicosis invasiva corre el riesgo de trasladarse a otras zonas que, como la costa de Murcia, está recibiendo llegadas de inmigrantes en naves en sus playas. Parece que hay una cierta sincronía que sigue aumentando la presión.

Carecemos de una descripción coherente de quiénes son los que quedan en Ceuta y cuáles son sus pretensiones una vez establecido que solo van a pasar a la península los menores (ellas especialmente, por los riesgos mayores) y los 12 detenidos (por ahora, ya que parece que eran entre 30 y 40) por la agresión a los militares.

El gobierno, por su fuera poco, no solo saca pecho en su inoperancia, sino que ahora defiende a Marruecos. Como sabemos son ya varios los ministros marroquíes que están considerando héroes a los que se han saltado la frontera e invadido Ceuta. Son, les dicen al pueblo marroquí, la avanzadilla del "retorno" de Ceuta y Melilla a la madre patria.

Tenemos un número indefinido de migrantes que se han quedado en Ceuta tras la invasión masiva y tenemos también un número indefinido de menores que nadie reclama.

Marruecos lo hace con la boca chica, diciendo que ellos se preocupan por los vivos mientras que España solo se preocupa por los muertos, frase tópica y propagandística para referirse a quién se hace cargo de los casi cien ahogados en la operación por mar.

El Partido Popular lo está haciendo muy mal, pues ha caído en la trampa de permitir que el gobierno convierta sus pocas y fallidas acciones en reivindicaciones moderadas frente a las peticiones del PP y la ultraderecha de Vox. Son estos últimos los que, como siempre, se benefician del desastre político de unos y otros, ofreciéndose como "solución firme". Todo esto desespera a los ceutíes y al resto de los españoles, pero es gasolina para la ultraderecha, que ha hecho de la inmigración el peligro número uno en su larga lista. El PSOE lo usa para advertir del peligro que suponen y el PP pierde a los moderados porque lo ven radicalizado y radicales porque lo ven cobarde y débil. El gobierno, al que ya critican abiertamente sus aliados, sigue defendiéndose de críticas, negándolo todo y presentándolo como una conspiración contra ellos.

No sé si la defensa de Marruecos —el ministro Bolaños decía que el PP necesita "un curso acelerado de diplomacia básica" si acusa a Marruecos de estar detrás de la invasión— es la vía más razonable hacia una solución. No sé qué entiende el ministro Bolaños por "diplomacia" ni por "básica", pero mucho me temo que le va a costar encontrar una explicación coherente para la entrada de más 80.000 personas que pasan de un país a otro sin que nadie se lo impida.

La Policía y el Ejército, llevados allí para transmitir tranquilidad, reclaman a través de sus distintos sindicatos, un protocolo claro de actuación, armas (para defenderse y señal de autoridad, es decir, que les respeten y no les embosquen, acorralen y apedreen). En la medida que esta "crisis" se está convirtiendo en un asunto de orden público no basta con enviar efectivos, sino que les dejen hacer algo y no solo recibir pedradas. A lo mejor los han enviado para reprimir a los ceutíes, desesperados y aburridos, antes de que tomen medidas irreversibles que dejen en evidencia la falta de medidas más allá de las "fotogénicas" por parte del gobierno. Este insiste en que "está tomando medidas", pero estas se deberían traducir en cambios y aquí solo hay empeoramiento. Antes pedían comida y alimentos dignos. Ahora que todo se está crispando, van más allá.


Puede que el Ejecutivo español crea que no tomando medidas el asunto se va a solucionar de alguna manera y que Marruecos, el que no es responsable de nada, no aumente la reivindicación territorial. Creo que se equivocan porque, como se ha visto, Marruecos necesita tener como motor la ira contra la España invasora. Eso no le sirve para explicar, más que con el modo heroico antes señalado, por que 80.000 personas, la mayoría marroquíes, se quieren ir de Marruecos y prefieren jugarse la vida antes que regresar.

Todo parece ser fortuito, un cúmulo de casualidades, una falta total de deseo, un caprichoso giro del destino.

El golpe de gracia último ha sido el tema de los polideportivos, pensados como asentamientos de migrantes y que ha hecho desdecirse al gobierno ante las protestas frontales de los ceutíes. Es solo un ejemplo más —no será el último— de la improvisación y la falta de "diplomacia interna básica".

La lucha entre calma y desesperación está llegando al límite. Los ceutíes están ya en ese punto. Lo que nadie quiere que pase, acabará pasando. Los ceutíes han perdido la confianza en lo que vaya a hacer el gobierno. Van a hacerlo ellos y puede pasar de todo.

jueves, 27 de agosto de 2026

El acuerdo sobre la adicción a las redes

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Entre guerras y terremotos, entre riadas y tornados, el mundo recibe otra sacudida: el acuerdo alcanzado por META ante las denuncias en tribunales de 29 estados en USA por la adicción programada en sus redes sociales.

La noticia se abre paso entre otras muchas, pero corre el riesgo de quedar marginada y que no se entienda lo que supone y su alcance posterior, así como la eficacia de las propuestas.

En RTVE.es nos lo explican así en el inicio de la noticia: 

El gigante tecnológico Meta ha aceptado el pago de 16.700 millones de dólares para acabar con las demandas de 29 estados de EE.UU. que le acusaban de crear adicción en menores con sus redes sociales. Además, la compañía también adoptará medidas adicionales para proteger a niños y adolescentes de sus servicios.

La empresa que preside Mark Zuckerberg ha alcanzado este acuerdo con 52 fiscales generales de todo Estados Unidos. El pacto se ha cerrado en la segunda semana del juicio en el tribunal federal de Oakland (California) que analiza los efectos de la navegación sin límite por publicaciones, el envío de notificaciones o las recomendaciones de contenido en el bienestar de niños y adolescentes.

 

 

En primer lugar, está el hecho de la aceptación, es decir, ceder y pactar para evitar males mayores, como podría ser en su forma extrema el cierre si se declara legalmente su peligro. Muy mal lo deben haber visto en META para pagar esa friolera de 16.700 millones de dólares. También nos da cuenta de las cifras que se mueven en este negocio. Está también el daño reputacional de META que podría afectar a muchos usuarios, actuales y futuros.

Una condena supondría también un distanciamiento institucional, Las redes no están solo la vida de los usuarios, sino en muchas instituciones que se comunican con el exterior.

Pero otra cuestión es si es reparable una forma de comunicación asentada por las redes, es decir, si es posible vivir sin la adicción que generan. Esto no se trata solo de una cuestión de número de usuarios, sino de la forma de comunicación y sus efectos moldeadores de la costumbre, de los hábitos culturales.

La sociedad digital es una versión propia de la Sociedad de la Información. Determina formas específicas de pensar, interactuar y construir el mundo que nos rodea. Que los medios moldean la mente no es una novedad; ha ocurrido desde las formas orales hasta hoy pasando por todas las etapa intermedias. En la medida en que nos comunicamos nos formamos a nosotros mismos y nuestras relaciones con los demás.

La adicción debe ser pensada como una forma simultánea de aislamiento y agrupamiento. Nos envuelve en un flujo informativo que nos une a otros de forma distante. Las redes general soledad y gregarismo de forma simultánea.

Lo dice la gente que se distancia de ellas, gente que las abandona al percibir cómo le cambian la vida, se les expone a una destructiva mirada ajena y se les limitan los horizontes.

Las redes han crecido a gran velocidad, con enormes intereses económicos detrás, con enormes intereses políticos (no es casual que los que estás detrás de las grandes tecnológicas hayan buscado la sombra de Trump para cobijarse). Las redes han permitido dar forma final a la sociedad del espectáculo, con lo que modifican nuestra mirada y la percepción de cualquier acontecimiento, que debe transformarse para ser vivido. Esto vale para una visita papal o un mundial de Fútbol, un terremoto o una concentración de incendios. Los medios producen y las redes, centros de adicción, concentran las miradas. Son miradas que producen dinero.

Las polémicas estos días de los "influencers" sustituyendo a los periodistas no es más que otro indicador del cambio. Ya no interesa la noticia, sino que esta es valorada en función de las audiencias que pueda atraer. Las páginas caóticas de los medios en busca de la atención, de los más serios a los más triviales, son un claro ejemplo.

La atención exige romper con otras formas de transmisión cultural. Las rupturas generacionales son más profundas por la dificultad de comunicarse, pues se han transformado en "target groups", término del marketing, nueva disciplina reina. Hoy las dificultades de comunicación se producen en el fondo (contenidos intergeneracionales, cultura común), como en la forma (jergas generacionales). De esta forma se hace más fácil llegar a ellos y fijarlos agrupados.

El acuerdo de META con los fiscales no significa que vaya a haber una transformación real del problema. Lo hemos llamado en ocasiones como "el problema de la segunda generación". Basta con pasear un poco para comprobar que esto no es un "problema infantil", que afecta ya a familias enteras que han normalizado el teléfono móvil en sus vidas.

"Toy Story 5" no es solo una historia de dibujos animados, sino la traducción a relato de los problemas de la imaginación y de las relaciones familiares y sociales en un mundo que gira alrededor de las pantallas, un mundo cuya mirada siempre pasa a través de ellas.

La estrategia infantil empleada por los juristas contra las redes sociales entra allí por donde la sociedad es más débil. Pero esto no es solo un problema infantil, sino un problema que comienza ya desde una infancia más temprana y que tiene efectos de muchos tipos por la configuración de la mente y de las relaciones sociales.

¿Es ya una utopía el cambio? ¿Tendremos un mundo de redes ocultas, nuevos negocios de falsificación de edades para participar, aparatos trucados para no detectar el tiempo de uso, etc.)?

Hemos hecho muy poderosos a los que controlan las redes y con ellas a nosotros, cada día más dependientes. Es una dulce manipulación, cuyo primer problema es el placer que genera y su comodidad.

La información ya no informa, simplemente se consume y da forma. El consumo genera dinero y poder en muchas formas. Se ha construido todo un sistema económico y político alrededor. Veremos cómo aceptan las limitaciones los que han hecho de las redes su negocio centrados en la adicción. 

¿Resuelve el acuerdo algo? Está claro que evitar perder los posibles juicios, pero más allá no está nada claro. Puede que el mal ya esté hecho.

* "Meta pagará 16.700 millones de dólares para resolver su frente judicial en EE.UU. por crear adicción en menores" RTVE.es 26/08/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260826/meta-pagara-millones-resolver-frente-judicial-estados-unidos-crear-adiccion-menores/17202704.shtml

miércoles, 26 de agosto de 2026

Eficiencia y resistencia

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Hay ministros que están en sus cargos porque hacen las cosas bien; hay ministros que están en sus cargos porque niegan hacer las cosas mal. Un gobierno intenta tener muchos de los primeros y algunos de los segundos. Pero no siempre funciona bien el reparto.

Hay ministros eficientes y ministros resistentes. El éxito de Fernando Grande-Marlaska siempre ha sido del segundo tipo y pronto comprendió para qué se le necesitaba en un gobierno débil, en un grupo de apoyo a una presidencia débil, como la de Pedro Sánchez. En estos años hemos visto a Grande-Marlaska negar de todo. Era y es su función.

El problema "grave" llega cuando la negación afecta a otro de los ministerios, en este caso el de Defensa con una Margarita Robles en su función, la de defender la actuación de su ministerio en la crisis de Ceuta,

El caso es ahora portada de los medios porque el enfrentamiento es directo. Margarita Robles no pasa por quedar en evidencia en este caso que cada día se enquista un poco más por la inoperancia del gobierno vacacional de Sánchez. ¿Quién le dijo al presidente que la forma de transmitir "tranquilidad" era quedarse a tomar el sol en Lanzarote? Una cosa es lo que se puede hacer y otra la sensación de inoperancia, de desbordamiento de los acontecimientos, de no controlar nada, Cuando no es la valla flotante es la sarna y cuando no las calles desbordadas y los casos de agresiones sexuales a las chicas. Las palabras de Grande-Marlaska son como una irónica banda sonora sobre la realidad discordante.

En 20minutos leemos sobre el enfrentamiento de versiones de lo ocurrido entre los dos ministerios que presiden:

Después de casi un mes en el que el CNI ha reiterado que avisó a Interior de que podía producirse una entrada masiva de inmigrantes de las características de la acontecida el 30 de julio y de que el ministro Fernando Grande-Marlaska lo negase por activa y por pasiva, este martes fue la propia Margarita Robles, que en las últimas semanas había rehuido el debate, la que lo confirmaba en la Comisión de Defensa del Congreso: el CNI hizo en Ceuta la labor que le es "exigible" en relación con las entradas irregulares de migrantes y la compartió y analizó con las fuerzas de seguridad del Estado y la Delegación del Gobierno en esa ciudad autónoma. 

Preguntado por la revelación de Robles, el ministro Marlaska volvía a negarlo: no se envió "ningún informe" que "atisbara" la entrada masiva de 80.000 migrantes en Ceuta los días 30 y 31 de julio, pues de haber "vislumbrado" esta situación se habrían tomado "por sentido común" todas las medidas extraordinarias y excepcionales necesarias. Y, en cierto modo, sin hacerlo directamente y solo tras el interrogatorio del PP durante la comisión, volvía a responderle: "Evidentemente los servicios de inteligencia operan y actúan de muchas maneras, pero no hace falta muchas veces ir a informes manuscritos". *


Con Grande-Marlaska hay que aprender a analizar la ambigüedad de los mensajes que lanza. Grande-Marlaska no dice que el ministerio no recibiera ningún mensaje, sino "ningún mensaje que permitiera atisbar la dimensión de lo que luego ocurrió". El juego con las palabras es evidente. No le pillarán diciendo que no recibió mensaje alguno, sino que el que recibió no tenía la información clara sobre el problema. Según él, nadie habría previsto que más de 80.000 personas saltarían al lado español, que es la tesis de la imprevisión, pero haciendo recaer sutilmente la responsabilidad en otros: primero era no informaron; después que no lo hicieron adecuadamente para que se tomaran las medidas.

Es comprensible el enfado de Robles pues ella sí sabe leer a Grande-Marlaska. La culpa nunca la tiene Interior, sino los que les informaron "mal". Es otro ejemplo de las dotes "poéticas" del ministro, de sus juegos con el lenguaje.

Lo que ocurre en Ceuta es muy grave en cualquiera de los ámbitos y requieres soluciones y no palabras. Pero el gobierno de Sánchez prefiere hacer quedar mal al CNI y los servicios de Inteligencia que asumir su incompetencia. Para eso tiene a Grande-Marlaska, el especialista en resistencia. No es de extrañar el silencio de Pedro Sánchez, que se vería obligado a decidir cuál es la versión que se acerca a la verdad, no de lo ocurrido en Cauta, sino de la pobre, dubitativa, paralizada respuesta española.

Las vacaciones presidenciales son un simbólico ejemplo de tratar de que la situación vuelva a su cauce antes de la "vuelta al cole", por decirlo así. Pero este año, ya nos lo advierten, la vuelta al cole va a ser más cara que nunca.

¿Se le fue también de las manos a Marruecos o estaba medido? El énfasis puesto por dos ministros marroquíes —Justicia y Asuntos Religiosos— en que la invasión es un "acto reivindicativo y patriótico" es una muestra de cambio ante la evidencia: 80.000 personas quieren abandonar Marruecos a la desesperada. Niños y niñas, madres con bebés en brazos, padres con varios hijos agarrados a sus manos, familias enteras nadando con flotadores... cerca de 100 muertos. ¿Se les fue de las manos a Marruecos, a las mafias de la trata, a los cerebros grises de la operación?

Las declaraciones patrióticas de los ministros sobre la invasión de Ceuta son un intento doble; presentarlo como un acto heroico del pueblo marroquí y como un deber con las bendiciones religiosas. Es interesante ver quiénes son los ministros para comprender que tratan de reafirmar lo hecho desde ambos lados, el civil y el religioso, que es la estrategia típica de los países de base musulmana, donde los dos poderes deben apoyarse, como ha ocurrido en países con dictaduras, como Egipto.

De esta forma, se oficializa lo que antes era una muestra de ineficacia política y social, de pobreza insoportable para muchos. Ya "no huyen de la miseria"; invaden para cumplir un deber sagrado, la recuperación de la patria perdida a manos del cristianismo.

Veremos cómo se afronta con realismo y, presuntamente, eficacia o si, por el contrario, el problema sigue creciendo para Ceuta, para el resto de España y, no lo olvidemos, para la Unión Europea, otro lado insoslayable del problema. 


* "Sánchez mantiene el silencio tras la crisis de Ceuta mientras estalla un conflicto entre Interior y Defensa por los avisos del CNI" 20minutos 26/08/2026 https://www.20minutos.es/nacional/sanchez-mantiene-silencio-tras-crisis-ceuta-mientras-estalla-un-conflicto-entre-interior-defensa-por-los-avisos-cni_7029224_0.html

martes, 25 de agosto de 2026

Enemigos y traidores, el odio en el Fútbol

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La Liga acaba de comenzar y ya tenemos problemas. La conversión del Fútbol en el súper espectáculo tiene estas consecuencias; a mayor visibilidad, mayor riesgo pues el espectáculo se utiliza para llegar más lejos y a más personas, a más medios que se ocuparan de ello. Esto es inevitable en la Sociedad del Espectáculo, pues el espectáculo se ha convertido en el objetivo para alcanzar la visibilidad máxima.

Esta pasada jornada nos ha dejado algunos incidentes que, es de suponer, irán a más, pues han conseguido sus fines.

Del primero nos da cuenta el titular de RTVE.es —en TDPplay — son las palabras de respuesta del seleccionador nacional Luis de a Fuente: "De la Fuente siente "mucha pena" por los pitos en San Mamés a los campeones del mundo con la selección""*

El técnico ha lamentado la reacción de una parte de la afición del Athletic Club ante el homenaje que se hizo en el estadio de San Mamés antes del partido de Liga del equipo bilbaíno a los jugadores que formaron parte de la selección española y que se proclamaron campeones.*


Se trata, no lo olvidemos, de los propios jugadores del club en su propio estadio, ante su afición. No se les perdona haber participado con la selección española. Ya tratamos de este asunto cuando concluyó en Mundial y señalamos que había lugares en España donde la victoria de la selección española se había llevado peor que en Argentina. El Fútbol, el estadio, sirve para dar salida al antiespañolismo. Lo pagan los jugadores; ellos "pertenecen" a un club y es club a una idea, a una tierra. No hay término medio ni compatibilidad.

El otro caso que nos ha dejado la jornada tiene también que ver con el nacionalismo local, aunque con un matiz muy diferente. Se ha dado en el campo del Elche, donde jugaba el FC Barcelona, Esta vez el incidente se ha dado al requisar la Policía las "esteladas", las banderas nacionalistas catalanas entre el público. El titular de RTVE.es: "El Barça condena el uso "desproporcionado" de la fuerza policial en el partido contra el Elche"**. El fútbol sirve una vez más de escenario, más allá de la actuación policial y su desproporción. El comunicado del club tampoco ayuda a evitar futuros enfrentamientos y trata de congraciarse con una fuerza que difícilmente controlará en su propio territorio:

Desde el FC Barcelona han manifestado que el procedimiento de detención "fue desproporcionado y careció de la necesaria congruencia y oportunidad en el uso de la fuerza" y han lamentado que las autoridades requisaran las banderas. "La estelada es un símbolo legal y su exhibición constituye una manifestación legítima de la libertad de expresión y no puede ser considerada, por sí misma, una incitación al odio o a la violencia", han expresado desde el club.

El equipo azulgrana se ha puesto a disposición del detenido y sus familiares. Además, se ha reservado el derecho de emprender actuaciones ya sea en el Camp Nou o en estadios de equipos rivales para defender la integridad, los derechos y la libertad de sus aficionados.**


Saben que la exhibición de "esteladas" en el Nou Camp es incontrolable, pero lo preocupante son los conflictos que se llevará a las gradas en otros campos de juego de España, donde puede que se vean como una provocación. El espectáculo futbolístico, una vez más, convertido en escenarios para otros conflictos más allá del rectángulo de juego. Veremos que ocurre en las próximas jornadas.

Pero tenemos un tercer caso, el del jugador Julián Álvarez.

El odio mostrado por parte del público hacia el jugador del Atlético de Madrid tras anunciar su deseo de cambiar de equipo, de dejar el actual club y fichar por el Barcelona nos muestra que aquello del espíritu "noble" del deporte no pasaba de ser retórica. Aquí no hay un "nacionalismo" militante, sino la conversión del club en una "patria" de la que no se puede huir ni "traicionar". Lo que es una profesión para el futbolista, es la pertenencia a un lugar sagrado, mítico, del que huir es un imposible pues eres como la pertenencia de unas siglas que pasan a ser un ADN irrenunciable. El fanatismo se extiende del club a los jugadores, que pasan a ser considerados infames traidores si lo abandonan.

El Fútbol, convertido en intenso espectáculo, ha pasado a ser escuela de malas costumbres, de racismo, de bullying, de odio hacia los demás, ya sean clubes, regiones, ciudades, barrios o países. Genera violencia y hasta muerte, como hemos visto en algún partido internacional, con destrozos y enfrentamientos graves.

Lo malo de esto es que no solo no se considera "negativo", sino que pasa a ser considerado (aunque no se diga) un factor necesario para asegurarse la asistencia, el compromiso violento y apasionado.

Los de los otros bandos son enemigos natos, objetos de odio por su propia naturaleza. A estos hay que añadir los "traidores", como lo son a los ojos de sus aficiones los que han participado en la selección nacional o los que han deseado cambiar de equipo. Enemigos y traidores recogen el odio en forma de pitos e insultos. 

Habría que reflexionar mucho sobre este fenómeno que se ve intensificado por un denso sistema globalizado y mediático. El odio se genera y fermenta con el apoyo de muchos interesados y otros tantos irresponsables. La consecuencia es que los deportes masivos se han convertido en semilleros de violencia, en forma de desahogo muchas veces de la represión en otros ámbitos. El odio engancha, da sentido a lo que no lo tiene. Como en las redes, el deporte masivo ofrece el anonimato tras el que se disfraza un deseo de destrucción, una profunda violencia. Y esto se traduce en ese espectáculo al que asistimos y que, desgraciadamente, no ha hecho más que empezar.

Las batallas se están preparando en los cuarteles.  Me temo que esta temporada va a ser para recordar.


* "De la Fuente siente "mucha pena" por los pitos en San Mamés a los campeones del mundo con la selección" RTVE.es / tdpplay 24/08/2026 https://www.rtve.es/play/videos/teledeporte/luis-fuente-entrevista-campeones-mundo/17200706/

 

** "El Barça condena el uso "desproporcionado" de la fuerza policial en el partido contra el Elche" RTVE.es 24/08/2026 https://www.rtve.es/deportes/20260824/barca-condena-uso-desproporcionado-fuerza-policial-partido-contra-elche/17199983.shtml