Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Cuando un país va bien, algunos te mencionan y eres un buen ejemplo. Pero
cuando un país va mal estás en boca de todos y no precisamente para bien.
Llevamos una amplia racha de malos ejemplos. Muchos europeos están descubriendo
dónde está Ceuta, incluso norteamericanos como Trump estás descubriéndola y
proponiéndola como mal ejemplo. Es cierto que llovía sobre mojado, pero sumar
cada día malo ejemplos no es bueno a muchos efectos.
En Europa esto tiene consecuencias, pues Ceuta es una de sus fronteras
delicadas. Todas las fronteras europeas son delicadas, pero las de Ceuta tienen
unas características propias que son fáciles de ver, incluso para los enemigos
de Europa, fuera y dentro.
El caso más reciente y sonado lo tenemos ahora en Alemania. Viene como era
de esperar de la ultraderecha y lo que ocurre en Ceuta les sirve para cargar
contra España, pero sobre todo para su uso en la política interior.
Leemos en RTVE.es sobre esto:
El partido ultraderechista Alternativa para
Alemania (AfD) pondría fin el Tratado de Schengen, que garantiza la libre
circulación de personas entre los países firmantes, si llegara al Gobierno. De
este modo evitaría situaciones como la actual crisis migratoria que vive la
ciudad española de Ceuta.
"Lo vamos a cerrar. Nos vamos a retirar de
Schengen para que gente como la de Ceuta no pueda venir aquí", ha
dicho la líder de AfD, Alice Weidel, en una entrevista con la televisión
pública alemana ZDF. "Este acuerdo tiene que acabar", ha
afirmado.
Weidel ha cargado así contra el actual Gobierno
conservador del canciller, Friedrich Merz, por no tener un control de
las fronteras del país. "Hay fronteras abiertas. Cualquiera puede
entrar", ha denunciado. "Las mujeres tienen miedo de salir a las
calles. Hay ataques con cuchillo por todas partes", ha asegurado
antes de prometer que todos los sirios, estimados en unos 1,3 millones, serán
"todos devueltos a su país".
Así, ha pedido dejar de "dar la ciudadanía a
personas que deberían marcharse de nuestro país" y ha cargado contra
los políticos "idiotas" que gobiernan Alemania. "No quiero que
me sigan mintiendo esos idiotas que se sientan ahí y prometen una cosa y luego
hacen justo lo contrario", ha declarado. "O eres incompetente o es
deliberado. Merz es un incompetente. El señor (Lars) Klingbeil también
es un incompetente", ha añadido en referencia al vicecanciller y ministro
de Finanzas de la Unión Cristianodemócrata (CDU).
En el ámbito económico, Weidel ha prometido que si
obtiene una mayoría en las elecciones federales, previstas para 2029, abolirá
el euro por ser "una moneda inestable" y "blanda".
"Hay una redistribución tremenda de la riqueza, pero con una moneda
inestable", ha argumentado.
De hecho, considera que Alemania "estaba
significativamente mejor" antes del euro. "Hay un empobrecimiento
generalizado de los segmentos trabajadores de la población", ha advertido.*
Los alemanes, como siempre, con objetivos claros. La ultraderecha alemana no es una excepción y se alinea con el resto de la ultraderecha europea, lo que significa la Italia de Meloni y la España de Vox.
Ceuta es un pastelito que no van a desperdiciar. El más rápido para su uso local fue Trump. Le valía para justificar sus medidas en la frontera Sur y para continuar sus tareas de "limpieza" de los "peligrosos criminales" que se les manda desde todas partes del continente. El ejemplo de Ceuta le servía como justificación de sus políticas, por un lado, pero también para atacar al hostil gobierno español, que no le había dejado usar las bases para la guerra en Irán. El mal ejemplo perfecto.
Le siguió la Italia de Meloni para atacar Schengen y cerrar la libra circulación desde España a Italia. El gobierno de Sánchez le contestó con la misma moneda, pidiendo la documentación a los que vienen desde Italia. Se iniciaba así el primer acto contra España y el espacio Schengen. Servíamos de excusa para uno de los objetivos de la ultraderecha: la destrucción de la unidad europea. Sus nacionalismos son la herramienta para el objetivo fijado por las superpotencias actuales de tener un continente débil. Bajo el discurso de la "fuerza nacional" se encuentra silencioso el de la "debilidad internacional".
Ceuta y España son utilizados por la ultraderecha para fortalecer el discurso de la agresión, una actitud defensiva y mostrar la debilidad de otros gobiernos de signo contrario. Los ejemplos de la ultraderecha alemana son muy claros. El cinturón de aislamiento de los demás partidos en Alemania funciona y debería hacerlo en otros. De esta forma, la ultraderecha nacionalista, racista, machista crece por Europa para aumentar su debilidad a través de la desunión.
En Europa, del nacionalismo pronto se da el paso al imperialismo, a las reivindicaciones territoriales. El caso de Rusia es muy claro, pero no el único. También en las fronteras exteriores, pues no es otra cosa lo que hay en los casos de Ceuta y Melilla por parte de Marruecos, algo que ya hemos podido escuchar ayer por boca de uno de sus ministros: "¡Cómo no vamos a dejar pasar si Ceuta y Melilla son parte de Marruecos?", decía el ministro elevando el tono. Las cartas se van mostrando.
Ya comentamos que en el caso de Ceuta nadie ayudaba, pero todos criticaban, lo que es un mal camino para la unidad y eficacia de Europa. No tiene visos de mejorar. Esperemos que por el bien de todos, pero en especial de los ceutíes, algo de lo que se hace sirva para algo.
* "Alternativa para Alemania aboga por acabar con Schengen para que "gente como la de Ceuta no pueda venir aquí"" RTVE.es 23/08/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260823/afd-aboga-terminar-acuerdo-schengen/17199515.shtml





























