Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La
necesidad de estar en el candelero en este mundo mediático, salpicado de
espectáculo, lleva algunos a fondo del pozo de la estupidez, Es el caso de
Mariano Rajoy con sus palabras al hilo del partido que enfrentará a España con
Francia en el Mundial de Fútbol mañana.
Si ayer
hablábamos aquí del crecimiento de los discursos de odio y su origen falsario,
las palabras de Rajoy se "sustentan" en otro tipo de falsedades.
Necesitado de lectores, las tonterías son el mejor reclamo.
Ya es malo que se digan con efecto nacional, pero Rajoy ha encontrado eco e indignación fuera, además de las naturales polémicas de la política nacional en la que todo se recicla para el enfrentamiento continuo. Se suma Rajoy a las ideas del extremismo racista que por aquí expanden otros y a las que el PP se engancha con muy poca inteligencia.
El titular de RTVE.es es "El Gobierno de Macron llama "racista" a Rajoy por decir que en su selección no hay franceses: "Absolutamente inaceptable"" y esta es la noticia:
El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy ha
causado una oleada de indignación en Francia por decir que en la
selección de fútbol de este país "no hay franceses". El
Gobierno de Emmanuel Macron le ha acusado de "racista" por
unas declaraciones que son "absolutamente inaceptables" e incluso ha
animado a la Federación Francesa de Fútbol a iniciar "acciones
legales".
La polémica surge tras una columna que Rajoy
publicó en El Debate el pasado viernes, después de que la Selección
Española de futbol se clasificara para semifinales en el Mundial de Fútbol, en
las que precisamente se enfrentará con Francia el próximo martes. En concreto, dijo
que la selección francesa dispone de "un altísimo nivel, eso sí, sin
franceses". Sus palabras también han recibido la condena este domingo
del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, que ha acusado a Rajoy
de "avergonzar" a España con "declaraciones xenófobas".
Desde el Ejecutivo francés, han recordado a Rajoy que
de los 26 futbolistas convocados por el seleccionador Didier Deschamps son
franceses y tienen la nacionalidad como tal. Únicamente tres nacieron fuera
de Francia (Michael Olise, Marcus Thuram y Brice Samba) y el resto nació en
territorio francés, aunque muchos son hijos o nietos de inmigrantes.
El ministro francés del Interior, Laurent Nuñez (Renaissance), ha calificado este domingo de "absolutamente inaceptables" sus declaraciones y ha defendido que "no refleja en absoluto lo que es Francia". En una entrevista en la televisión BMF TV, ha recalcado que el suyo es "un país de diversidad, donde todo el mundo puede desarrollarse y encontrar su lugar", y ha lamentado que este tipo de comentarios alimenten los ataques racistas contra los jugadores de la selección francesa, en particular contra su capitán, Kylian Mbappé.*
Las relaciones entre el fútbol y la política no son nuevas. Durante el franquismo, la oposición criticaba el Fútbol como el "opio del pueblo" y las copas de Europa del Real Madrid les parecían una prueba de ello. Llegó la democracia y todo cambio... menos el Fútbol, hoy omnipresente y vehículo del nacionalismo, del regionalismo y del localismo para bien y para mal. Ya sea España, la Autonomía o la ciudad, el deporte es usado políticamente. Y eso se hace a costa de enfrentamientos entre unos y otros manipulados por los que se enfrentan en cada nivel. Así, un partido siempre es más que un partido. Esto no es exclusividad española y lo podemos ver en otros países ya que el deporte mueve masas y el Fútbol es su máximo exponente.
Que Rajoy aliente el racismo es una estupidez, pero también algo más: es una forma de manipulación que da por buenas ideas absolutamente retrógradas, fanáticas y fantásticas, por el orden que se quiera. Lo haya buscado o no, es lo que ha conseguido.
Con claridad: las naciones no existen. Son un invento relativamente reciente en la historia que la Historia escribe y describe para fortalecer el sentimiento de los habitantes de los estados. Su versión más sentimental es la de la "patria", por la que merece la penar morir, algo que canciones y cuadros fomentan e inmortalizan.
Lo que ha hecho Rajoy, además, se alía contra nuestro propio equipo nacional, que también está poblado por hijos de inmigrantes que aportan su esfuerzo y entusiasmo para que el equipo español (no España) luche por los títulos. La elección de una retórica belicista (España contra Francia) no es más que una forma de buscar la rentabilidad y la atención a los eventos deportivos. En esto son culpables también los medios de comunicación que se han acostumbrado a usar términos belicistas para atraer la atención. Los efectos los vemos en los enfrentamientos entre los seguidores de as selecciones y que derivan en violencia. El deporte se convierte en "guerra" por otros medios.
Tienen razón los franceses al indignarse con Rajoy: sus jugadores disponen de los requisitos necesarios para ser considerados como tales, sean del "color" que sean y practiquen la religión que les apetezca. La "nacionalidad" no es cuestión de la "sangre" ni de la "tierra" es una cuestión administrativa. Llevarlo a lo genético es absurdo, una manipulación que va contra nuestra propia historia, la de España como el país con más mezcla de Europa. Antes esto se veía en las escuelas, pero ahora no sé cómo nos describimos. ¿Vamos buscando la "raza pura", como los arios nazis?
Los equipos vascos de primera se negaron durante años a fichar "no vascos". Luego llegó el tema de los "oriundos" y el fichaje de extranjeros, lo que les obligó a recular bastante ante la inferioridad técnica que suponía depender de la cantera mientras que los demás se armaban.
Aquí podemos ver los ataques a Yamine Lamal, blanco de los discursos de odio en el terreno deportivo. La repercusión del deporte hace que sea ahí donde se busca el escándalo y por donde se introducen estas teorías falsas que mucha gente da por buenas.
Rajoy debería aprovechar y callarse. Sus palabras le atraen votos por un lado, pero es un tipo de votos poco deseable, racista y radical.
El artículo recoge otras polémicas de corte racista en Francia y se cierra así:
La polémica reaviva un debate recurrente en Francia sobre inmigración e identidad nacional que cobró fuerza tras la victoria de la selección francesa en el Mundial de 1998, cuando la extrema derecha cuestionó que aquel equipo representara a la "verdadera" Francia por el origen familiar de varios de sus jugadores.
Como puede verse, ni ganando se contentan algunos. El mito de la sangre y la tierra es un absurdo que ha causado guerras con millones de muertos en Europa. Las palabras Rajoy y otras similares de otros son el abono sobre el que crece el racismo y la violencia derivada.
Hemos importado lo peor del trumpismo. Aquí, como en otros lugares, nos lo cuela la ultraderecha y su patriotismo falso, de odio. Después están los "tontos útiles" que se dejan arrebatar por la retórica del odio a lo extranjero como forma de "amor" a lo propio. El resultado es este y lo que nos queda por ver de sus consecuencias.
* "El Gobierno de Macron llama "racista" a Rajoy por decir que en su selección no hay franceses: "Absolutamente inaceptable"" RTVE.es 12/07/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260712/francia-racista-rajoy-seleccion-franceses/17153507.shtml



























