lunes, 2 de noviembre de 2026

Conspiraciones y desinformación

 Joaquín Mª Aguirre

Si ayer hablábamos de la expansión de la desconfianza, los medios nos muestran el enfrentamiento con que nos encontramos: información frente a rumores, bulos, es decir, desinformación.

Nuestro conocimiento directo del mundo es muy reducido. La mayor parte nos llega indirectamente, a través de los medios. Conforme ha ido haciéndose más pequeño el mundo, conforme nos sentimos más próximos, necesitamos más informaciones. Casi todo lo que sabemos lo sabemos por libros, películas, anuncios, programas de televisión y radio, por periódicos... y ahora por un medio directo, instantáneo, sin filtros, un medio que nos perfila y nos busca en los segmentos que ha creado la propia información. Es un medio que contiene todos los medios anteriores y su propia forma de manejar la información.

Hace unos días, los titulares de prensa avisaban del peligro de colapso de Internet ante la cantidad de "basura" informativa acumulada por el uso de bots. Todos tratan de establecer contacto, de hacer eficaces sus informaciones. Pero hemos desbordado todo y ahora son "ellos" los que se comunican entre sí. Todo genera un movimiento y un eco de ese movimiento que se repite por cualquier acontecimiento, real o ficticio. Ya no sabemos quién se comunica con nosotros o si lo que se nos dice es real o ficticio, lo que empieza a ser muy preocupante para todos, especialmente para aquellos que viven de informar, palabra cada vez más ambigua.

Me ha llamado la atención la coincidencia hoy en diversos medios de artículos similares sobre el mismo fenómeno: la desinformación generada respecto al trágico accidente ferroviario que hemos padecido. Hay una enorme preocupación porque empiezan a entenderse las consecuencias.

Los titulares de RTVE y 20minutos, como ejemplos, son ""Accidente de tren en Urda (Toledo): vídeos falsos, imágenes creadas con IA y teorías de la conspiración""* (RTVE.es) y " De "amenazas" de Netanyahu a hackeos israelíes: las teorías sin pruebas que vinculan a Israel con el accidente de tren en Urda "** (20minutos)

La cantidad creciente de información genera a su vez una cantidad de desinformación cuya proporción es muy variable, pero que desborda a la originaria. En RTVE.es, la sección —cada día con más trabajo— VerificaRTVE dedica un extenso artículo a ir señalando las fotografías falsas que circulan atribuidas al accidente. Muchas están creadas con IA, otras pertenecen a otros accidentes, etc. Pero llama la atención la que se refiere a las teorías conspiratorias, específicamente responsabilizando a Israel: 

En las horas posteriores al accidente han circulado en redes sociales teorías de la conspiración sobre las causas. "El pestazo a sabotaje/atentado de origen israelí es tremendo", leemos en un mensaje de X. "Israel dijo que los españoles íbamos a pagar las consecuencias de apoyar a Palestina y cuando un genocida te amenaza hay que tomárselo en serio. En otras ocasiones las injerencias extranjeras han sido más disimuladas, pero esta vez está siendo todo un canteo". Otra publicación en esta red social dice: "Fuentes de inteligencia no descartan un posible ataque informático en el incidente de trenes, dejando sin capacidad humana el control de la situación". Son teorías sin pruebas.* 


Son algo más que "teorías sin pruebas". Son acciones directas sobre la opinión pública; actúan directamente y se expanden con el objetivo de provocar unas reacciones, ya sean físicas o formar parte de la conversación global. Tras estas acciones hay mucha teoría de la Comunicación, mucha Psicología Social, mucha política nacional o internacional.

No vivimos ya en un universo inocente o casual. Lo que se hace o se permite es claramente intencional y causal, busca esas reacciones. Que esto lo hagan personas o bots es irrelevante para sus efectos, pues la desinformación se disfraza muchas veces de información, ya sea reproduciendo las marcas de identidad (logotipos) o copiando los estilos y formatos. Se camufla.

La tecnología apoya la desinformación al facilitarla. Hay cada vez más herramientas para la desinformación porque cada vez más es este ámbito el elegido para esta guerra ruidosa. Ya no son los estruendos de las explosiones, sino las sutilezas, mayores o menores, de estas acciones contra informativas. El programa se lo da la actualidad, el momento. Cuanta más trascendencia tenga la noticia, más desinformación generará.

En el otro artículo, el de 20minutos, podemos leer hoy algo similar a lo que se decía en RTVE.es:

Circulan contenidos que aseguran que el accidente de tren en Toledo lo provocó “un hacker”, sería “un sabotaje” o estarían detrás “los servicios de inteligencia extranjera”. Se trata de teorías sin pruebas, ya que no hay rastro de lo que aseguran y los contenidos no aportan ninguna evidencia de lo que afirman.

Por ejemplo, han vuelto a circular contenidos sobre las supuestas amenazas que Netanyahu habría lanzado hacia España antes del accidente de tren de Urda. Uno de estos contenidos es un vídeo que se utiliza de manera recurrente para desinformar. En el vídeo, a diferencia de lo que dicen los contenidos, Netanyahu no habla de accidentes ferroviarios en España. Lo que sí dijo en ese vídeo de abril de 2026 fue que España está librando “una guerra diplomática contra Israel”.

También se ha viralizado una imagen de Netanyahu señalando una pizarra donde supuestamente se puede leer “SPAIN”, pero no es real: ha sido modificada con inteligencia artificial. **


Podemos apreciar que los objetivos son los mismos, el ataque contra Israel. Cuentan para ello con la animadversión generada en todo el mundo por las políticas de Netanyahu contra los palestinos. Como hay predisposición a creerlo responsable, la teoría de la conspiración funciona en muchos caso. No hacen falta comprobaciones. El sistema funciona estadísticamente, es decir, las falsas noticias serán consideradas como verdaderas por unos sectores a los que se trata de llegar. La respuesta positiva será estadísticamente previsible. Pero se trata de sembrar para después recoger. Cada nueva desinformación puede atraer nuevos adeptos al contenido de la desinformación.

Da igual que las fotos están trucadas, que la traducción sea incorrecta, que se nos muestre una imagen de Netanyahu apuntando a la palabra "Spain" en una pizarra. Todo es falso, pero creíble por parte de quien está dispuesto a creerlo.

Se explica así la importancia de ir dirigiendo toda esta desinformación a grupos cada vez más jóvenes. Hay que actuar antes de que puedan tener criterio, antes de que se informen de lo que en realidad puede estar pasando. La juventud es la víctima que crece, la víctima que debe creer y que puede hacerlo.

Cadena SER

La falta de criterio, de conocimientos, es la principal baza de la desinformación. El otro es la polarización, que juega con las motivaciones y crea las barreras psicológicas frente a los otros, con una nítida y creciente separación. No es casual que cada vez hablemos más de "discursos de odio", que son la fórmula máxima en la desinformación. Son los que arrastran hasta el otro polo. Cuando se generan (contra los migrantes, la igualdad de derechos, el feminismo...) se tiene ya ganada la batalla desinformativa. Se acepta todo y se puede hacer ya todo.

Que el accidente signifique que algunos practiquen el juego de la desinformación, ya nos dice mucho sobre cómo actúa y la falta de escrúpulos que supone. El gran problema es que se expandan sus métodos ante los "buenos" resultados logrados, que pasen a formar parte de las luchas cotidianas. Se empieza por ahí y no se sabe dónde se acaba.

Por muy críticos que podamos ser con las políticas de Israel, la forma de actuar debe ser otra. 

 

* María José Artuch, Carmen Hernaiz, María Navarro Sorolla, Mario Pérez Galindo "Accidente de tren en Urda (Toledo): vídeos falsos, imágenes creadas con IA y teorías de la conspiración" RTVE.es / VerificaRTVE 28-29/10/2026 https://www.rtve.es/noticias/20261028/accidente-tren-urda-toledo-videos-falsos-imagenes-ia-teorias-conspiracion/17287327.shtml 

** "De "amenazas" de Netanyahu a hackeos israelíes: las teorías sin pruebas que vinculan a Israel con el accidente de tren en Urda" 20minutos / Maldita 2/11/2026 https://www.20minutos.es/nacional/amenazas-netanyahu-hackeos-israelies-las-teorias-sin-pruebas-que-vinculan-israel-con-accidente-tren-urda_7055668_0.html

domingo, 1 de noviembre de 2026

La expansión de la desconfianza

 Joaquín Mª Aguirre

Los políticos están  pendientes de sus propias estadísticas de aceptación. Les va en ello el cargo y el sueldo. Pero eso forma parte del propio sistema democrático que genera mejores o peores alternativas. No ocurre así con muchos otros sectores de la vida pública e institucional que se ven deteriorados por su propio mal funcionamiento.

Los ejemplos ahora mismo son palpables debido a los fallos del sistema que siembran la desconfianza. Pero no es solo cuestión de que se pregunten por qué fallan los sistemas que deberían evitar los fallos, los que están hechos para no fallar.

Hoy la desconfianza, el recelo, crece de forma continuada, expandiéndose por muchos sectores de la vida social y haciendo tambalearse el sistema.

Hoy podemos leer el siguiente titular en La Información Económica / 20minutos, "Preocupación en la inspección de Hacienda por el creciente rechazo a los impuestos: "Nuestra imagen no atraviesa su mejor momento""*, firmada por Jorge Millán. En ella se nos dice que 

Hay un sector de la ciudadanía, sobre todo la población trabajadora más joven, que desconfía de los impuestos. Aunque es una actitud que todavía es minoritaria, ha adquirido una dimensión significativa. El último estudio realizado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sobre la percepción que tiene la ciudadanía sobre la política fiscal es llamativo. Uno de cada cuatro encuestados considera que los impuestos "son algo que el Estado nos obliga a pagar sin saber muy bien a cambio de qué". Proporción que se eleva a uno de cada tres en la población de entre 25 y 44 años. Esta percepción también se refleja en otro estudio reciente del Instituto de Estudios Fiscales (IEF), en el que uno de cada tres adultos menores de 49 años opina que vivirían mejor sin pagar impuestos.  

Este sentimiento preocupa en el seno de la Agencia Tributaria (AEAT). Los inspectores de Hacienda son conscientes de este fenómeno, que se solapa con un momento de "grave pérdida de confianza de los ciudadanos" en este organismo, según denuncia el colectivo. El asunto de la desconfianza en el sistema tributario y en los funcionarios que trabajan para él ha estado muy presente en las conversaciones en el XXXVI Congreso Anual de los Inspectores de Hacienda del Estado (IHE) celebrado en Toledo esta semana. * 

Evidentemente, los impuestos nunca han tenido muy buena prensa en España. No hace mucho nos hablaban de un país nórdico que estaba orgulloso de sus impuestos. Los consideraba esenciales para su buen estado de salud nacional; les veía sentido y los ciudadanos comprendían bien lo que aceptaban de vuelta, es decir, en qué se traducían los impuestos que pagaban.

Las cifras de las que nos hablan sobre el recelo hacia los impuestos son algo más que un rechazo: es una desconfianza en las formas y fines del estado. Es una manifestación más, especialmente entre los más jóvenes, de la falta de confianza en el sistema, un anuncio más del imperio de la supervivencia en el que cada uno se busca la vida. Es parte del mismo fenómeno que vemos en la violencia y saqueos.

Todo ello, como hemos comentado estos días y anteriormente, es parte de una conciencia dañada que cree que lo que se transmite no es más que palabrería que trata de cubrir una triste realidad, que es la que se manifiesta por España y parte de Europa, incluso más allá hacia otros continentes donde mucha gente empieza a dejar de creer en el Estado como forma protectora y constructiva y lo ve como una fiera voraz, que gasta a través de la corrupción lo que recauda previamente.

Que esto se perciba por la falta de visibilidad, real o imaginada, del gasto en impuestos es grave, pues evidentemente hay muchas cosas que se crean o sostienen con nuestros impuestos. Por muy mal que se use una parte, siempre habrá otra. Quizá nos hemos acostumbrado (o nos han acostumbrado) a ver solo la parte negativa y menos lo que se hace para sostenernos a todos.

Sea el motivo que sea, aunque es importante, la percepción negativa contribuye a ese deterioro de la imagen de los estados y provoca una especie de acracia colectiva que algunos aprovechan para sus propios fines.

Lo más preocupante, de nuevo, es la existencia de unas generaciones que no ven futuro, que es lo que de alguna forma representan los impuestos. Cuando no se ve futuro, las iras se vuelcan hacia el presente, que es lo que estamos viendo recorrer una parte importante del mundo. Es la reivindicación airada de lo que ven en generaciones anteriores, de la vivienda a la sanidad pasando por la educación, los tres pilares de la vida en sociedad.

Los instigadores hacen ver que solo quien tiene dinero tiene derecho a la salud, que la educación se convierte en barrera para el ascenso social y que la vivienda es un negocio construido para explotar una necesidad social que impide emanciparse y te condena toda la vida atrapado por los gastos y los pocos ingresos.

Los impuestos, desde esta perspectiva, se ven como una forma más de violencia contra ellos, pues sienten que nada reciben, que solo son explotados. Los impuestos son otra vuelta de tuerca.

¿Cómo hemos llegado a esto? Es una buena pregunta.


Una de las formas de contestación claras nos viene del rechazo al servicio militar obligatorio que algunos países, ante el temor de acciones de Rusia o Irán. Tras años sin ser obligatorio, algunos lo vieron como forma de subsistencia, pero el rechazo ante unas posibles situaciones bélicas sería otra forma de rechazo. El patriotismo ha quedado como una retórica hueca, aplicable en el deporte por motivos comerciales. El rechazo forma parte del mismo paquete: solo se acuerdan de nosotros cuando interesa. Se rechazan los impuestos y otras formas, como el servicio militar obligatorio, que se ven como formas de explotación desde unas instituciones que no dan nada.

No tenemos, desde luego, muchas cosas que decir ante aquellos que se sienten marginados y explotados, lo que algunos aprovechan para su beneficio mediante manipulación.

La violencia callejera, los saqueos, las "okupaciones", la negativa a los impuestos o el servicio militar obligatorio, entre otras formas de rechazo, apuntan todas en la misma dirección. 

* Jorge Millán "Preocupación en la inspección de Hacienda por el creciente rechazo a los impuestos: "Nuestra imagen no atraviesa su mejor momento"" La Información económica /20minutos 31/10/2026 https://www.20minutos.es/lainformacion/economia-y-finanzas/preocupacion-inspeccion-hacienda-por-creciente-rechazo-los-impuestos-nuestra-imagen-no-atraviesa-su-mejor-momento_7055669_0.html

sábado, 31 de octubre de 2026

La ineptitud obediente

 Joaquín Mª Aguirre

El accidente mortal —69 fallecidos— ha supuesto un auténtico shock y un despertar de conciencias de forma explosiva. Lo ha hecho a la puerta de unas elecciones que se presentaban dramáticas, pero no de esta manera. Esto ha desbordado todas las expectativas y marcan una frontera política.

Mientras los responsables políticos del sector empujan las responsabilidades hacia abajo, desde todas partes se empujan hacia arriba, hacia los altos cargos cuya función ha sido tapar carencias antes que resolver problemas en sus estado primario para evitar que crezcan.

Está claro que en España no hay capacidad (no digo voluntad) de resolver determinados problemas que desbordan a los incompetentes que se han ido colocando en puestos determinados.  Su deseo es que no pase nada que les deje en evidencia.

Llevamos unos días escuchando a los que no hemos querido escuchar. En esto, los medios tienen mucha responsabilidad. Se han dejado atraer por el ruido político, el que fabrican los partidos para atraer la atención mediática, siempre c on cálculo electoralista. ¿A quién le interesan los problemas de los trenes si no hay accidentes por medio? Cuando se ha consultado a los especialistas, a los profesionales, etc. descubrimos un mundo previo de advertencias, de llamadas, que han sido ignoradas en ese flujo de deportes, movilización al viaje (gastronomía, hoteles, cruceros...), promoción de espectáculo y la política como espectáculo que participa de todo ello. Todo estaba delante de nuestras narices, pero ¿a quién le importa si dominamos un mundial y añadimos una segunda estrella a la camiseta?

El País 17/10/2025

Nos duran poco las quejas,  hasta que consiguen llevarnos de nuevo a los meandros de la seducción, nos hacen engancharnos a un problema o disputa controlada que nos aleja de la principal. Poco a poco se va sembrando las instituciones de silenciadores, personal obediente, no problemático, que espera diligente las órdenes arriba.

Pero esta vez han saltado por los aires las viejas mañas. Ya no hay silencio posible.

Salen a la luz los casos de ineptos —de embajadores a inspectores o directores generales, jefes de departamentos, delegados de gobierno y gobernadores incluso...— colocados por los partidos en puestos claves, cada vez más arriba. Primos, amigos, esposas, cuñados... son colocados en cargos en los que confían en que no pase nada y queden entonces en evidencia.

Están saliendo estos días listas de colocados en las empresas públicas (la privada es otra cosa) en todos los niveles. En muchos casos se utiliza a los jubilados que tienen libertad de tirar de la manta y decir lo que en activo no podían so pena de despido o ser condenados al ostracismo.

Los jubilados se quejan de la forma en que fueron sustituidos, en la baja calidad de la formación de quienes les sustituyen. Los puestos requieren más experiencia y el personal se va reduciendo para limitar los gastos. La fatiga se acumula porque no hay personal para hacer descansos. Los errores son más frecuentes... y peligrosos.

Alerta. El diario de Cantabria 30/10/2026

No hablemos ya de la idea de "conservación", algo que le tocará al siguiente, porque nadie presentará a los superiores una exigencia de inversión para mostrar las carencias del sistema. Da vergüenza escuchar, del ministro Puente (ese que no dimite por responsabilidad) para abajo, las fechas en que se anunciaron revisiones, sustituciones, inversiones millonarias... que nunca llegaron. Fueron meras declaraciones, motivos para salir en la prensa... de los que la prensa nunca volvió a ocuparse para comprobar si se hacían. Da vergüenza ver y escuchar al ministro Puente ante una imagen bien diseñada explicando la necesidad de hacer lo que nunca se hizo.

Los medios están demasiado ocupados en dar espectáculo para su propia supervivencia; cuando han dejado de lado su labor de vigilancia, de control de los políticos, se lo ponemos muy fácil. Hemos acumulado muchos vicios periodísticos. Se han puesto del lado del poder y no enfrente, criticando, que es ponerse del lado de la ciudadanía.

Civio 15/07/2025

Muchos medios solo tapan agujeros. Cuando ocurren cosas terribles y comienzan a salir las advertencias, nos preguntamos ¿por qué no antes, por qué no se presionó para que se cumpliera lo que debía, por qué no se criticó la inadecuación para un cargo con responsabilidades? Nos gusta hablar del "cuarto poder", pero mucho me temo que se ha ido fundiendo con otro poder en detrimento de la ciudadanía, que es a quien debe informar.

Tenemos algún que otro caso de nombramientos inadecuados, pero no son precisamente los medios los que los iniciaron. Hoy saltan los del Ministerio de Transportes. Habría que empezar a vigilar las actuaciones de los que están colocados arriba o en los márgenes, los que son un peligro por su falta de decisión y criterio. Han sido colocados para otras labores o pago de favores. Habría que empezar a sacar más estas cosas y no tener que lamentarse tanto después.

Lo ocurrido es terrible por los hechos en sí y por lo que suponen, la traducción de una perversión del sistema que lleva al deterioro, la ineficacia y, finalmente, a su estallido cuando se dan las circunstancias. Entonces lo que no podía ocurrir, ocurre; las estadísticas imposibles aparecen y nos lamentamos, por un lado, y nos entra pánico a su repetición, por otro. La mitad de las informaciones que se van produciendo atienden al miedo a tomar el tren que se ha sembrado. Lo que era un orgullo y una forma de organizarse la vida personal y laboral, el medio que garantizaba la movilidad sobre la que se construía la vida diaria de muchos, se nos ha vuelto en contra.

El Plural 2016

Se despierta entonces la especulación sobre los billetes alternativos, con otros medios. Como buitres, se disparan los precios y la gente entiende que tendrá que arriesgarse sin remedio. Es el mercado. Los que trabajan y después se van a ciudades lejanas en las que pueden pagarse una vivienda; los que solo encuentran trabajos en sitios alejados; los que salen en cuanto tienen ocasión, movidos por la presión turística, se quedarán en casa o pagarán muy cara la movilidad.

Entre especuladores, malversadores y amiguismo incompetente, nuestro sistema requiere mucha cirugía. Es el pago a lo acrítico de la polarización a que se nos ha llevado interesadamente. Pero no será fácil, vista la energía con la que algunos se aferran a los puestos, a su irresponsabilidad en los dos sentidos, tanto por lo que ha ocurrido como por su origen.

La Gaceta de la Iberosfera 26/09/2026

La ineptitud se paga más cara cuanto más se asciende en la escala. La responsabilidad dada a irresponsables tiene consecuencias graves. Los políticos se aseguran obediencias cuando son los que crean o conceden los puestos a personas de su confianza. Ese es el mayor requisito. Es un pago a la fidelidad. Y cada uno hace los mismo desde su puesto, concede cargos y realiza nombramientos. Estamos viendo las peleas por estar bien colocados en las listas electorales o las expulsiones de algunos. Es el puesto el que determina el futuro en la política y en la vida, un sueldo, privilegios, etc.

Además de llorar por los fallecidos, se nos pide que lloremos por el ministro. Se nos pide mucho.

 

20 octubre 2026


viernes, 30 de octubre de 2026

Algo pasará

 Joaquín Mª Aguirre

El descubrimiento de que el responsable de la convocatoria de violencia y pillaje tenga solo diecisiete años debería hacernos reflexionar un poco sobre en dónde estamos y hacia dónde vamos. Con la noticia saltan varios tópicos sobre la idea de "menores" que mantenemos y cultivamos directa o indirectamente.

Nuestra idea de "menor" proviene de un erróneo sentido de la infancia desde una perspectiva evangélica, del "seréis como niños". El menor es alguien a quien hay que proteger de las maldades del mundo de los adultos. En el fondo, es el resultado de nuestra mala conciencia. Nos gusta creer que hay algún momento en el que fuimos inocentes. La idea rousseauniana de que "el ser humano es bueno por naturaleza" y que la vida social la que pervierte y destruye la inocencia no es más que una versión laica de la evangélica. Hemos creado leyes e instituciones sobre este principio.

Nos hubiera gustado que detrás de los saqueos con violencia inusitada estuvieran adultos o, mejor, una organización, a ser posible extranjera. Pero no siempre son las cosas como nos gustaría que fueran. En 20minutos leemos: 

Los Mossos d'Esquadra han detenido durante la noche de este jueves a un menor de 17 años en Sant Sadurní d'Anoia (Barcelona) por su presunta relación con la organización y coordinación de los saqueos del pasado sábado en Barcelona a través de los canales de comunicación de BLOCUS, según ha informado este viernes el Govern en un comunicado. 

El arrestado habría difundido el enlace de acceso al grupo y participó activamente en las conversaciones, facilitando indicaciones sobre el material a llevar, las medidas para evitar ser detenidos y las pautas de autoprotección, según la policía catalana. Asimismo, habría "incitado" a otras personas a actuar "con violencia" y proponía comercios "a los que saquear". *

 

¡Una joya! ¡Qué lejos de nuestros queridos menores entre los que, sin embargo, legalmente se incluye! De mayor será un eficaz ejecutivo capaz de ganar y hacer ganar buenos dividendos a quienes le contraten.

Hace mucho tiempo que escribimos aquí sobre el descenso en la edad de los delitos, en cómo son cada vez más jóvenes quienes los cometen y mayor la gravedad. Nos encontramos con violaciones en grupo a los 13 años, acoso escolar, racismo, etc. entre menores que deberían teóricamente estar jugando a la pelota o al escondite. Los escuchamos, pero somos incrédulos sobre el origen. Son casos excepcionales o están los adultos detrás, queremos pensar.

La ley les protege con la ilusoria idea de que de "mayores" cambiarán, que regresarán a la inocencia tras unas cuantas lecciones, la lectura de algunos libros adecuados y una tutela bien inspirada. ¡No hay seguimiento entre el pasado inocente y el futuro por el buen camino! Carecemos de datos, su pasado se borra, no existe. Se les protege. ¿El acosa en el colegio practicará después el acoso laboral? ¿El maltratador de chicas será en el futuro maltratador sexual, maltratador de sus parejas? No son simples preguntas. Necesitamos respuestas aunque sean globales. Pero nadie entra en ello.

Hay un rasgo común en muchos de ellos: el dominio de la tecnología. Casi todos ellos son expertos que usan sus conocimientos adquiridos casi desde la cuna para hacer el mal.

Quizá uno de los ejemplos más vistos es su uso de la IA para fabricar imágenes porno de sus compañeras de colegio o de amigas. Eso les divierte y nos muestra su deseo de hacer daño. En algún caso se ha resuelto con el suicidio de la niña afectada por las imágenes y las burlas de sus compañeros. Se suman ante el temor de ser las siguientes víctimas o, sencillamente, les divierte ver el sufrimiento, un concepto más extendido de lo que quizá pensamos. Hemos visto recientemente brutales palizas dadas por las compañeras de clase a una de ellas. ¡Qué lejos de nuestras idílicas ideas sobre la feminidad juvenil!

Que el programador e incitador de saqueos y destrozos sea un frío adolescente, un menor, de diecisiete años debería cambiar nuestra forma de percibir la sociedad que estamos construyendo, pues no se trata de otra cosa. Lo que nos extraña ver no es más que el reflejo de la sociedad que les rodea, de nuestra propia violencia y sus capas.

La criminalidad que estamos viendo en España en estos últimos tiempos sobrepasa lo visto anteriormente. La aparición de jóvenes sicarios, sus fríos asesinatos, con  este último remate de un herido de un atentado anterior, en la cama de un hospital, nos dejan al descubierto una España lejos de lo idílico.

Que sean niños y adolescentes los que aprenden métodos y tienen fines crueles o delictivos nos asegura una España futura de enorme dureza. Nos faltan principios y modelos en los que reconocerlos. El derrumbe de la credibilidad política en todos los órdenes por casos de corrupción o de ineficacia absoluta no son más que un indicador en dos direcciones: la del "no es mi problema" para unos y la de "si otros lo hacen, ¿por qué yo no?". Son las vías españolas por la falta de ejemplaridad, un aspecto importante en la mentalidad que tenemos, más pendiente de lo que otros hacen que de resistirse.

El joven detenido por es visto como un héroe presente y futuro. Tiene determinación, claridad, capacidad organizativa y muy claros sus objetivos. Le han puesto cara a ese héroe que ha demostrado que es posible tener en jaque a la sociedad adulta, la que se opone entre ellos y el placer (que no la felicidad). Se nos incita a desear, ¿por qué no satisfacer la necesidad creada?

Muchas noticias de violencia extrema, de acoso, etc. se preguntan por el efecto de la imposibilidad de "imputación" por los delitos cometidos. ¿Lo han entendido como "impunidad"? Durante siglos se han visto las leyes y su cumplimiento como el elemento que nos separa de la violencia animal. ¿Es ese el estado mental en que viven algunos, sin una ley que haya que respetar porque no hay responsabilidad? Si es así como algunos lo han entendido...

Otra noticia de 20minutos nos describe el miedo entre los comerciantes de Madrid ante lo que pueda ser la próxima llamada al vandalismo y al pillaje:

Desde la Asociación de Comerciantes de Preciados, Carmen, Sol y Adyacentes (Preciarte) detallan que varios comercios del entorno de la capital tapiarán sus vitrinas este viernes, especialmente los situados en las calles Arenal, Preciados, Montera, Alcalá, la Carrera de San Jerónimo y la Plaza Mayor. "Muchos lo hacen por iniciativa propia, pero no ha habido ninguna indicación del Ayuntamiento. La Policía ha llamado a la calma, pero esperábamos algún consejo", traslada la entidad. En este sentido, señala que los trabajadores son los que "más miedo tienen", pero que no cree que se producirán los altercados vividos en Barcelona y Bilbao en los últimos días. "Algo pasará, pero no llegaremos a eso", subraya.**

La creencia en que "no llegaremos a esto" no es más que un deseo producido por el propio miedo a perder los negocios en la zona, ya bastante afectada.

Veremos lo que ocurrirá en pocas horas. Pero el hecho de que se haya visto a uno de los que estaban detrás, puede que sirva de deseo de emulación de algunos, deseosos de liderar el vandalismo.

Debemos reflexionar sobre por qué se produce esto y tratar de evitarlo. Suena inocente en una sociedad en la que la previsión es una metáfora poética. El blindado de los comercios para evitar el pillaje ya nos dice algo. 

* Raquel Navarro "Detenido un menor de 17 años vinculado a los canales de Blocus utilizados para coordinar los saqueos del sábado en Barcelona" 20minutos 30/10/2026 https://www.20minutos.es/cataluna/barcelona/detenido-un-menor-17-anos-vinculado-los-canales-blocus-utilizados-para-coordinar-los-saqueos-sabado-barcelona_7055343_0.html 

** Cristina Camacho "Los comercios del centro de Madrid tapian sus escaparates y acortan jornadas por miedo al pillaje ante el fin de semana de Halloween" 20minutos 30/10/2026 https://www.20minutos.es/madrid/los-comercios-centro-madrid-tapian-sus-escaparates-acortan-jornadas-por-miedo-pillaje-ante-fin-semana-halloween_7055198_0.html

jueves, 29 de octubre de 2026

Obsoleto, incompetente e historia de un ascensor

 Joaquín Mª Aguirre

El titular a toda pantalla de 20minutos es rotundo: "Tres ordenadores de los años 90 que debían estar ya renovados, en el fallo del sistema del que prendió el "error humano" del accidente"*. Son ya 69 los muertos que se contabilizan en el "accidente que nunca podría ocurrir" y que, sin embargo, ocurrió, una fórmula retórica cada vez más usada en España, donde nos hemos acostumbrado a aceptar que un accidente tapa a otro, que lo imposible suceda.

Ayer si produjo uno de los mayores despliegues informativos que recuerdo. Las cadenas interrumpieron su programación para mantener en directo el lugar del accidente, pendientes de escuchar todo tipo de voces, con experiencias muy similares: miedo a coger el tren. Muchos contaban tener esa sensación de miedo al montarse por todo tipo de incidencias, de vibraciones de las vías a paradas o exceso de velocidad en los trayectos.

Soy usuario diario de Cercanías en Madrid desde que me fui a vivir fuera de la gran ciudad. Todo funcionaba bien durante años hasta que empezó a dejar de hacerlo, hasta que el orden reflejo de la estabilidad comenzó a perderse. Son la acumulación de incidencias las que crean las posibilidades de desastres, la imposibilidad de casar los hechos con los planes. Es entonces cuando empiezas a pensar en el riesgo. Cuando la vibración de trayecto te impide hacer lo que has hecho hasta el momento; cuando tienes que aferrarte a lo que puedes cuando te acercas a tu parada... Deja de haber tranquilidad en un medio que muchos eligen por su fiabilidad frente a las incidencias de la carretera. En el tren podías ir relajado, leyendo, pensando en tus cosas o hablando por teléfono, trabajando con tu ordenador... Todo eso se ha ido y costará recuperarlo.

Moncloa.com

No es nuevo; solo es gravísimo, un desastre apenas sin precedentes. Que estalla en mitad de una broca precampaña electoral con una legislatura llena de desastres, de ferroviarios a climáticos, de estallidos en las calles por la vivienda, la educación, la sanidad, con un vandalismo extremos que lleva al pillaje, al incendio en las calles. Como ironía final, el encierro de la propia Policía ente la situación en la que se encuentran, con órdenes y mandos contradictorios. También la Policía ha dicho basta, harta de ser la "solución final" a los desórdenes que se generan por la ineptitud política, por la desidia empresarial, que quiere ganar, pero invierte fuera.

No recuerdo en mi vida un estado de crispación, inducido por los hechos y por los políticos incapaces de enfrentarse a ellos, que los usan para sus batallas campales, como hemos podido apreciar en las luchas verbales sobre la responsabilidad.

Lo cierto es que hemos aceptado una situación que se ha hecho impresentable, que hemos aceptado dentro de la fácil polarización en la atribución de responsabilidades. No buscamos soluciones, usamos los problemas como arma arrojadiza contra los otros. Y nos dejamos seducir por unos u otros cuando levantan las cortinas de humos para que no se vea la realidad.

Hace muchos meses ya que escribimos aquí que la palabra que describía la realidad española era "chapuza". Es que vemos cuando nada funciona, cuando lo que tenía que hacerlo no lo hace. La "chapuza" es el resultado de un conjunto de ineptitudes, de tener al frente a personas incapaces, personas que ascienden gracias a cadenas de favores, a dócil sumisión, al fácil aplauso. Eso vale para una DANA o para un AVE.

Quiero contarles una historia, para evitar incidir en el dolor presente por el desastre de los trenes. En modo alguno se trata de equipararlas ni de minimizar. Solo quiere mostrar que los riesgos son constante y con un origen en la ineptitud y la falta de inversión .

Historia de un ascensor

Mi último día oficialmente en la Facultad, ya que me jubilaba, tomé el ascensor en la quinta planta. Iba con mucho peso. Cuando llegué a la altura del tercero el ascensor se paró entre dos pisos. Me acordé entonces que el día anterior también se había parado, pero esa vez pude salir sin problema y continuar por las escaleras. No era igual esta vez. Estaba entre dos pisos. No había forma de salir de allí.

Pulse el botón de alarma y escuché perfectamente el timbre. Nunca había tenido que usarla. Pulsé una y otra vez. El ascensor está muy alejado de la cabina de bedeles que, por haber reducido el personal por vacaciones, ya no se repartía por plantas, sino que se concentraba en el extremo opuesto, en la planta baja. Nadie escuchaba aquel timbre. La Facultad estaba prácticamente vacía.  Llamé a un compañero que sabía que estaba en la Facultad. Descolgó el teléfono pero no me escuchaba. Lo intenté varias veces, pero ocurría igual. Su despacho está en el sótano y no tiene cobertura prácticamente.

Pasado un rato le escuché al otro lado de la puerta. Se imaginó algo así y salió a buscar a los bedeles. Como los habituales estaban de vacaciones, los que estaban allí desconocían la Facultad y dónde estaban los otros ascensores. Cuando mi compañero les llevó hasta ellos, no sabían dónde se encontraban las llaves y tuvieron que llamar a uno de los que estaban de vacaciones para que se lo dijeran. Las encontraron, abrieron y tuve que saltar del ascensor entre dos pisos.

Cuando informé de lo ocurrido y que el timbre de alarma no se escuchaba si no se estaba junto al ascensor, que sería conveniente que la alarma sonara en conserjería, la respuesta fue que eso era incorrecto, que debía conectarse  en todo caso con los servicios de emergencia y estos ponerse en contacto con los conserjes. Los servicios de emergencia no está en la faculta, sino repartido por el campus.

Algunas veces que he ido de visita veo que hay carteles en el ascensor sobre los riesgos de subirse o que no funciona. Yo entré en esos ascensores en los años 70, cuando se inauguró el edificio y me quedé encerrado el día que me jubilaba. Indudablemente están viejos y fallan. Pero los mecanismos de vigilancia, de coordinación, de respuesta son más que defectuosos e importan muy poco en una cadena donde cada uno está más preocupado de que no le toque el marrón que de otra cosa.

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Cuento esta historia, porque nos permite ver esta España envejecida, dejada a su suerte. Las inversiones se reducen y se contemplan como fatalidad los accidentes. Hace pocos días tuvimos la noticia en la prensa de dos mujeres muertas en una residencia de mayores al caer un ascensor, necesario para los que usan sillas de ruedas o tienen problemas de movilidad. El comentario es que había pasado porque "el ascensor fallaba mucho". ¡Terrible lógica!


¿Cuánto tiempo hay que esperar para que se revise un ascensor, una vía de ferrocarril, una pared que se resquebraja...? ¿Cuánto hay que esperar para que se invierta en mantenimiento, en conservación, en reparación? ¿Cuántas veces hay que denunciar, quejarse, protestar? ¿No hay otra forma?

La inversión en mantenimiento luce poco, produce poca ganancia a terceros. Ayer recordaban las inversiones empresariales españolas en los sistemas ferroviarios de otros países. ¿Pero quién invierte aquí? 

Los treinta años de los ordenadores que nos dicen que han fallado nos indican algo. La rentabilidad ha impulsado a promover el tren: es más ecológico, nos dicen para motivarnos, más seguro y regular. Las frecuencias entre unos y otros se reducen para aumentar la rentabilidad. Este aumento de los agentes y aumento de las frecuencias de los trenes conlleva una serie de riesgos en aumento, una exigencia de mejor control. Pero esos treinta años de los ordenadores nos hablan en sentido contrario. Seguro que se ha invertido en algo más llamativo. Se reducen, además, los tiempos de formación. Los maquinistas tenían planificada una huelga para estos días. Avisaban de la falta de seguridad en la red ferroviaria. Pero los que están al frente y los que están al frente de los que está al frente no lo consideran preocupante. Siempre habrá una buena excusa, una dilación en las conclusiones, etc.

Lo que ha ocurrido ha dejado el terreno sembrado de muertos, Algo de lo que nadie se hará responsable en las alturas. Todavía no sabemos las causas de accidentes anteriores. Ahora lo urgente es aprovechar la campaña electoral, responsabilizar a otros, abajo y enfrente.

Las palabras que más se repiten en titulares y declaraciones son "obsoleto" y "fallo humano". No se invierte lo suficiente en lo que se debe y no se contratan suficientes personas. Quizá la formación no está a la altura, demasiado rápida. La combinación de ambos es fatal, como vemos.

Esto es horrible y además desolador, un signo más de la involución global española, de su falta de objetivos más allá del beneficio o el poder. No se invierte en lo objetivamente necesario, solo cuenta el lucro y la imagen. Nos llenan cada día de estadísticas con las que tapar la realidad y los efectos de las malas políticas o de su ausencia total. Nos extrañamos de que crezca el vandalismo, que los jóvenes no tengan ideales ni visión de futuro o, peor, que vean en la política el camino para un futuro seguro, como deja ver la lucha actual por entrar en las listas electorales.

Desde aquí mi más sentido pésame a los familiares y amigos de todas esas personas víctimas de la desidia, de la incompetencia, de la obsolescencia. Es extensiva a todos los españoles, futuras víctimas, de una forma u otra, de este reino de la chapuza.

 

 

* Clara Pinar "Tres ordenadores de los años 90 que debían estar ya renovados, en el fallo del sistema del que prendió el "error humano" del accidente" 20minutos 29/10/2026 https://www.20minutos.es/nacional/tres-ordenadores-los-anos-90-que-debian-estar-ya-renovados-fallo-sistema-que-prendio-error-humano-accidente_7054694_0.html