Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Mientras
las primeras planas se llenan de acontecimientos populares, de visitas papales
a mundiales de fútbol, entremezclado con platos de comidas veraniegas o
manicuras y líneas de vestir, se quedan en el fondo asuntos importantes. Es la
realidad tras la dirección comunicativa de la atención.
En 20minutos, casi escondida, una noticia muy preocupante, que debería ser atendida con otro intensidad. Pero parece que da cierto miedo "inquietar" a los ciudadanos más allá de lo frívolo o trivial. Debemos ser "felices" y solo preocuparnos con aquello diseñado específicamente para ello. ¡Terrible ceguera inducida, más preocupada por comprar y vender que por lo que nos rodea! El artículo, con material de EFE, nos dice que
El presidente de EEUU, Donald Trump, ha amenazado este jueves con tomar control de Washington si la candidata demócrata y progresista, Janeese Lewis George, si resulta ganadora en las primarias del martes, con una campaña que recuerda la del alcalde demócrata socialista de Nueva York, Zohran Mamdani.
Preguntado en el Despacho Oval sobre la posibilidad de que gane Lewis George, una de las líderes en la intención de voto de cara a las elecciones del martes venidero, Trump advirtió: "No me gustaría".
"Tal vez recuperemos Washington y lo administremos a nivel federal. No lo vamos a tolerar. No vamos a perder nuestros negocios", amenazó el republicano, que en agosto de 2025 puso bajo control federal a la Policía Metropolitana y activó a la Guardia Nacional como parte de una campaña contra el crimen "rampante" en la capital.
En esa ocasión, el presidente citó una cláusula de la Ley de Autonomía que rige el autogobierno de Washington desde 1973 y otorga a los mandatarios la facultad de asumir el control de emergencia de la fuerza policial capitalina en circunstancias específicas.*
Lo que debería estar en primera plana se queda atrás en esta conversión del mundo en escaparate de la atención, de manipulación y de trivialidad elevada a su máxima potencia.
La noticia es de enorme gravedad y conforma la deriva autoritaria de la presidencia norteamericana. La pregunta que nos hacemos cada día es ¿hasta cuándo? ¿Dónde está el límite?
Esto parece no tener fin y la democracia se ve atacada directamente desde el poder, desde la propia Casa Blanca. El hecho de que un presidente amenace con "tomar el poder" de la ciudad si no gana su candidato porque no quiere "perder los negocios" es un paso tremendo hacia lo que se intuye al final del camino: una forma de fascismo autoritario, antidemocrático. Las derivas de los regímenes democráticos hacia la aceptación de autoritarismo solo pueden finalizar en la anulación progresiva de la libertad y la democracia misma.
Desde las declaraciones presidenciales se produce una amenaza a la libertad de voto, a la elección de una candidata que no gusta a la presidencia. Esto es un paso más en el mismo sentido, tal como anticipábamos en las declaraciones de Peter Hegseth, el Secretario de Guerra de Trump. No es un problema de una persona, es ya el problema de un sistema que camina en el mismo sentido, que decide quién puede o no puede hacerse con una alcaldía.
El uso trumpista de los mecanismos extraordinarios para imponer su criterio está en la base de sus actuaciones. Convierte en extraordinarias las situaciones para poder aplicar medidas coercitivas, autoritarias que le permitan imponer sus criterios recortando las libertades.
Hay que traer de nuevo, a la vista de las osadías cada vez mayores, el tema de la reelección a la que teóricamente no se podría presentar, pero ante este tipo de usos viciado de la excepcionalidad, podríamos esperar cualquier cosa, no solo en lo queda de la legislatura, sino el uso de cualquier mecanismo de excepcionalidad para prolongar su mandato. El modelo de Netanyahu, librado de enjuiciamiento por la excepcionalidad de la situación israelí podría ser tomado como modelo. Conociendo al personaje y sus antecedentes, es decir, el asalto armado al Capitolio para evitar que Joe Biden pudiera jurar el cargo con la excusa de fraude electoral. Recordemos que hace apenas unos días recogíamos aquí el desenlace de una entrevista televisiva en la que la periodista tuvo la osadía de pedirle pruebas tangibles de esa mentira repetida una y otra vez sobre que le robaron las elecciones.
La transformación moral, legal y física de los Estados Unidos por parte de su presidente es un hecho y es una transformación negativa, algo que supone pérdida de valores y libertad.
La transformación moral es la perversión de los valores liberales frente a los autoritarios y el desprecio a las reglas; el poder es absoluto y solo los jueces pueden frenarlo momentáneamente. La transformación legal viene precisamente de esos intentos de aplicaciones de la excepción como normalidad, de los cambios en leyes para aumentar el poder centralizado de la presidencia y disminuir la resistencia. Por último, la física que es también importante; la Casa Blanca quiere transformar el espacio físico, hacerlo suyo, borrar lo anterior. Eso supone desde crear salones nuevos en la Casa Blanca, transformar espacios existentes que queden sujetos a su arbitrio o, como obsesión, la inclusión de su rostro en el Monte Rushmore, algo más que una broma narcisista. Ha incluido su nombre e imagen en medallas, billetes, diplomas... Ha cambiado el nombre del Centro John F. Kennedy de la Artes y lo ha querido cerrar para reformarlo hasta que los jueces le han frenado. Es solo un ejemplo reciente de una forma de actuar y pensar. Para esto, ha hecho una cuidadosa selección de sicarios autoritarios que le secundan, aplauden e incorporan sus propios detalles, como el citado Hegseth, el vicepresidente JD Vance o Marco Rubio, tristes comparsas con deseos de emularle y sustituirle.
Janeese Lewis George tiene todo para poner nervioso el presidente, todo lo que le irrita: es mujer, negra, demócrata progresista y combativa. Ya perdieron la alcaldía de Nueva York ante un musulmán. No se puede permitir otra derrota en su "propio" territorio, en el DC.
Las amenazas de tomar Washington son reales. Y serán pronto hechos si nadie le frena. Un país atemorizado por su propio presidente; un mundo amenazado por aranceles y sanciones, por un lado, y por drones, portaaviones, misiles, etc. es la actualidad de los Estados Unidos y del mundo.
* "Trump amenaza con tomar el control de Washington si la demócrata apodada la 'Mamdani de D.C.' gana la alcaldía" 20minutos / EFE 13/06/2026 https://www.20minutos.es/internacional/trump-amenaza-con-tomar-control-washington-si-democrata-apodada-mamdani-d-c-gana-alcaldia_6982335_0.html

























