Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Incendios,
Mundiales de Fútbol, eclipses y otros eventos desplazan de los principales titulares
noticas que debían ocupar esos espacios. Esos desplazamientos del foco
informativo sirven para aprovechar y realizar acciones cuya repercusión se
prevé menor y, por tanto, menor respuesta.
La
crisis de Palestina ha sido desplazada de esos titulares y debe alcanzar una
elevada gravedad para hacerse visible. Hoy lo ha hecho en RTVE.es porque la
gravedad lo requería. Hoy ha vuelto Gaza al primer término de la información.
El titular que ocupa el frente de la página nos dice "Los violencia colona se dispara en Cisjordania amparada por el Gobierno israelí: "El objetivo es la limpieza étnica"" y en el texto de Marta Rey Maté que le sigue se nos cuentan los últimos incidentes, sus acciones y resultados:
Lo que se vivió el viernes "puede ser un punto de inflexión, pero en la vida de millones de palestinos bajo ocupación israelí es solo la consecuencia de la presión y los crímenes que la ocupación comete a diario", expone el politólogo palestino Xavier Abu Eid, que habla de una "provocación constante". Israel, explica Abu Eid, "controla todos los aspectos de la vida palestina y lo hace a través de una fuerza de ocupación que está a cargo de proteger la colonización. En los últimos años, además, los mismos colonos son también soldados que defienden sus propios intereses", apunta.
"Se trata de violencia y terrorismo patrocinados por el Estado. Los colonos cuentan con el apoyo de los ministros y del Gobierno; reciben apoyo financiero y político, cuentan con el respaldo de los medios y muchos políticos del Parlamento israelí, en lugar de oponerse, los apoyan, los justifican y les permiten actuar así", apunta el activista palestino Issa Amro. Desde principios de 2026, según datos de la agencia de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), al menos 18 palestinos han sido asesinados por colonos israelíes, 90 han sido desplazados por demoliciones y se registra un promedio de seis ataques con víctimas por día.
Los acontecimientos de los últimos días han despertado a algunas voces críticas en medios de comunicación, en la sociedad civil e incluso de parte de exmiembros del Ejército hebreo. Más de 600 exjefes de seguridad israelíes enviaron una carta al presidente estadounidense, Donald Trump, alertando sobre el peligro que supone el "terrorismo de los colonos judíos" en Cisjordania que, aseguran, amenaza la seguridad nacional y la estabilidad regional. *
La cuestión va más allá de la participación en el Festival de Eurovisión o en cualquier liga deportiva europea. Esto es ya otro nivel que se intensifica aprovechando otros conflictos que actúan como tapadera de algo que ya se califica sin tapujos como "terrorismo de estado".
Las acciones del estado de Israel, el que apoya a los colonos por acción u omisión forman parte de una limpieza étnica que nunca se ha ocultado como fin de todas estas acciones. Los colonos buscan limpiar un suelo que Dios les prometió, pero había palestinos dentro. Para cumplir la voluntad divina, estos devotos masacran a la gente y destruyen sus propiedades.
Atacan y cuando los demás se resisten aparece el ejército hebreo para rematar la tarea. No es solo una injusticia, no es solo crueldad; es el exterminio premeditado de población civil, calificada como terroristas natos, lo que les justifica ante sus propios ojos sus actos viles.
Netanyahu acaba de visitar Washington. Le ha estado complicando a Trump su guerra con Irán, otra tapadera para expandir el territorio hacia Líbano en busca de ese "gran Israel" cuyo mapa Netanyahu exhibe con orgullo y cinismo. Estados Unidos quiere controlar el mundo, pero no puede controlar a Israel, el motor tras muchas de sus acciones. El peso del llamado "lobby judío norteamericano" es grande y lo saben aprovechar.
Pero la vuelta a los titulares, las denuncias internas sobre lo insoportable, no favorecen a Netanyahu ni a los radicales que les sostienen. La comunidad internacional se espanta, pero le falta la contundencia necesaria para frenar esta locura bíblica de exterminios y destrozos, Sí, falta contundencia y sobra mala conciencias de muchos países que ofrecen esa patente de corso a Israel sin darse cuenta que practica lo mismo de lo que se quejaban: de ser víctimas del racismo y del oscurantismo. Netanyahu y los suyos practican las mismas políticas de exterminio que realizaron con ellos durante siglos. Pero lo recibido no les da derecho a practicar esta mima maldad con otros. La comunidad internacional lo sabe, pero se resiste a ir hacia medidas reales que muestren el rechazo rotundo.
Esto convierte en cómplice y objetivo a la Unión Europea. Nos convertimos con el silencio en reafirmadores de la justificación de la violencia de los colonos y el estado y en objetivos de los radicales, que necesitan pocas excusas para atacar a Occidente, al que ven detrás de Israel. Los más próximos somos nosotros. Los que están políticamente más cercanos por racismo, por islamofobia, aprovechan la situación, con lo que se agrava nuestra posición interna y exterior.
Nuestra solidaridad con el pueblo palestino que sufre todo tipo de acciones para ser borrado de la faz de la tierra. El fanatismo religioso y la voracidad sobre el suelo, la limpieza étnica son los cimientos sobre los que se está construyendo el estado de Israel. No hay promesa divina, solo crueldad humana infinita.* Marta Rey Maté "Los violencia colona se dispara en Cisjordania amparada por el Gobierno israelí: "El objetivo es la limpieza étnica"" RTVE.es 30/07/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260730/violencia-colonos-cisjordania-gobierno-israeli/17172989.shtml































