viernes, 25 de septiembre de 2026

Crisis de la Universidad

 Joaquín Mª Aguirre

Se podía haber usado otro término para el titular, como "señala", "indica", "proclama", etc. pero se ha utilizado "defiende" para referirse al discurso del Rey de España en la apertura oficial del curso universitario.

Que haya que "defender" la universidad y su papel es un indicador más de una crisis socio-cultural donde no se busca el crecimiento de la persona —una perspectiva humanística—, sino un utilitarismo que solo percibe la educación como formación práctica para el empleo, que reduce las aspiraciones de la persona al sueldo y su validez en función de la oferta y la demanda.

La oferta es muy pobre. De vez en cuando desde los medios se nos dice que se quedan ofertas sin cubrir, incluso hace unos días se especulaba sobre la "falta de compromiso laboral" de esta nueva generación. No se entra en el análisis el por qué, claro. Cuando busco qué se entiende por compromiso laboral me dicen los teóricos de este campo: "Un empleado comprometido es aquel que está satisfecho con sus condiciones de trabajo y que encuentra sentido a sus tareas. Por lo tanto, está naturalmente más inclinado a permanecer fiel a la empresa e incluso a recomendarla." ¿Están de broma?

Aquí hemos tratado en diversas ocasiones la idea de "sobre educación", aplicada a los que estudian "más de la cuenta", es decir, se empeñan en seguir formándose con la ilusión de tener mejores empleos, aunque se muevan en una misma franja, durante años. Para estos, se considera que se han educado en balde, una pérdida de dinero y tiempo. No se contempla lo que pueda ser una vocación (eso se reserva a los "emprendedores") o el mero deseo de saber.

En este contexto —tras el demoledor Informe PISA— tiene lógica que se use el término "defensa" para referirse a la universidad tras el discurso real de este año: 

El rey Felipe VI ha defendido este jueves la importancia de la universidad en estos tiempos, como un espacio donde aprender a "convivir con la discrepancia" y "a ejercer una ciudadanía libre y responsable". Lo ha dicho durante la inauguración oficial del comienzo del curso en las universidades españolas este jueves en la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT).

"Las preguntas de nuestro tiempo son de una complejidad tal que necesitan ingenieros y filósofos, científicos y juristas. Necesitan, en definitiva, universidad: un espacio donde se amplíen las fronteras del saber y donde se aprenda a convivir con la discrepancia y a ejercer una ciudadanía libre y responsable. Porque la universidad no solo forma profesionales. Forma ciudadanos", ha afirmado en su discurso.* 

La proclama de las necesidades sociales, propia del acto, debería asumirse por la propia universidad, algo que no tengo realmente claro. Las fórmulas como la "ampliación del saber" tienen sentido si el "saber" le importa a alguien más allá de los que viven de ello. Y esa es la cuestión: a quién le importa si se desechan las motivaciones personales y sociales, si el mundo se ha vuelto de mera supervivencia.

Son muchos los problemas que acucian a la universidades en todo los ámbitos. Pero es a ella mismo la que se tiene que convencer de su propio papel, sentido que se ha perdido y queda reducido a la retórica habitual o a las buenas intenciones.

Lo que el discurso real pide es que aprendamos a debatir y menos a discutir o pelearnos, como ocurre en nuestros hemiciclos y foros públicos. Frente a la polarización partidista, el debate mesurado, ajustado a razón y con el ánimo de avanzar todos. Sí, está muy bien, pero la universidad española acumula una serie de efectos perversos, absorbidos de la sociedad que nos rodea, algo que lo infecta todo.

La amenaza el burocratismo más abyecto y una serie de juegos internos que hacen que unos prosperen y otros menos. Poco tiene esto que ver con esa universidad que busca la verdad mesuradamente. Supongo (y deseo) que esto varíe según los campos, pero mucho me temo que en mayor o menor medida, se repiten ciertas fórmulas.

Lo más grave es el aislamiento, el cierre sobre sí misma precisamente cuando la sociedad se vacía de cultura a pasos agigantados. Especialmente en los campos de Humanidades y Ciencias Sociales es una necesidad imperiosa la transferencia de conocimiento, el contacto, la divulgación, pero esto ha sido castigado por el propio sistema, poco generoso con la sociedad. La divulgación, por ejemplo, ha sido penalizada, desprestigiada durante mucho tiempo.

El cierre sobre sí misma y el burocratismo ha permitido, además, toda una serie de corruptelas, de favoritismos, al ampliarse al mundo de la edición selectiva y jerarquizada. Son negocios que muchos conocen y que exigen recorrer determinados caminos hacia el reconocimiento oficial. El resultado es una pobreza enorme, la repetición de lo ya sabido, el uso de las mismas fórmulas, actuar con vistas a los posibles ingresos de proyectos, etc.

"Ampliar las fronteras del saber" es una fórmula retórica cuando lo que quieres es controlar esas fronteras porque se obtienen favores, se crean grupos controlados y te permiten tener tus piezas controladas en el tablero.

Hace falta recuperar el sentido de libertad e independencia universitaria —personal e institucional—, algo imposible con los actuales controles que establecen lo que se puede o no hacer, en otras palabras, lo que "puntúa" y "lo que no puntúa", que es el móvil al que se ha llevado a la mayoría, el (mal) ejemplo dado a los que se van incorporando. Pronto se aprende lo que te permite prosperar, la sombras más eficaces para poder arrimarse al árbol. Se desestima el ir por libre (siempre peligroso, mal ejemplo).

Es de agradecer un discurso que reivindica una mejor universidad, pero es necesario enfrentarse a sus problemas no declarados, los que van desde la silla en el aula a sus órganos más elevados. Pero esta universidad nos obliga a sobrevivir, a competir entre nosotros por migajas, a recaudar fondos y a formar parte de grupos que nos garanticen seguridad dentro de una inestabilidad durante muchos años.

La Universidad es esencial para la sociedad, para la cultura y el conocimiento. Pero para ello, ella misma debe creer y practicar esos principios que no siempre se practican. Entre burocracias y luchas de poder, la vida del universitario es compleja y es difícil resistirse a estos condicionamientos.

La pérdida de alumnado, las competencias con las privadas, los intereses políticos entremezclados (dónde no están presentes), la pérdida de iniciativas, los discursos sobre el "exceso" educación como contrario al empleo, el hundimiento cultural ante la trivialidad masiva, etc. son factores de muy diverso tipo pero con su peso en el desarrollo de la Universidad.

Ponernos como "ejemplo" ante el caos, la agresividad y la inoperancia políticas puede parecer positivo, pero hay que verlo en cada término. Me temo que nos han influido más desde fuera que lo que nosotros podamos influirles a ellos.

La Universidad necesita algo más que palabras, mucha reflexión, menos intereses y un compromiso social más intenso. Necesita personas que crean en ella.

 

* "El rey defiende la importancia de la universidad como espacio donde aprender a "convivir con la discrepancia"" RTVE.es 24/09/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260924/rey-curso-academico-universidades-cartagena/17237928.shtml

jueves, 24 de septiembre de 2026

Maricarmen en el país imposible

 Joaquín Mª Aguirre

Que la primera pregunta que le hagan al presidente del gobierno español ante la Asamblea General de las Naciones Unidas sea sobre un desahucio en Madrid de una mujer de 87 años ya nos dice algo sobre cómo se está viviendo el caso- Maricarmen no es solo Maricarmen; en ella se ven millones de españoles, del presente y del futuro, jóvenes y viejos, en este país ya imposible.

Si hace unos días hablábamos aquí de los efectos sociales sistémicos del modelo turístico español (no es exclusivo sin que sea esto consuelo alguno), uno de sus efectos en paralelo es sobre la vivienda y la especulación inmobiliaria.

Una casa es un lugar en el que se vive para los que están dentro y un negocio especulativo para algunos, con nombre o anónimos, personas o fondos buitre que están fuera. Si la persona lo vive como drama —se ve en la calle—, para el grupo de inversores son unos miles de euros en unas cuentas bancarias.

Si los jóvenes no se pueden emancipar por los bajos sueldos y la inestabilidad del empleo, muchas veces estacional, las personas mayores, los jubilados, especialmente, las mujeres con bajísimas pensiones, las de una generación a la que se exigía quedarse en casa, no permiten tener un suelo estable.

Es el momento en que los especuladores echan a los inquilinos para derribar edificios o para multiplicar los costes del alquiler. España es ya un país imposible.

Hoy todos los medios abren con la noticia de una mujer de 87 años echada a la calle con la ley en la mano, mandada a un hospital. España escucha su llanto y vive su impotencia con rabia.

En RTVE.es leemos:

Cuando apenas estaba amaneciendo en la calle Alcalde Sainz de Baranda, a pocos pasos del Parque del Retiro en Madrid, en el aire flotaba la sensación de que este no era un desahucio más ni una protesta más. La expulsión de Maricarmen, una anciana de 87 años que llevaba más de 70 viviendo en ese piso, ha provocado una conmoción social sin precedentes en los últimos años y se ha convertido en un símbolo del drama de la vivienda en España.

Prueba de ello son las cerca de 300 personas movilizadas por el Sindicato de Inquilinas que desde la noche del martes acampaban dentro y fuera del edificio para impedir el desalojo, o los centenares de manifestantes que han acudido a las inmediaciones del portal desde primera hora de este miércoles. El objetivo era detener, como ya se había logrado en tres ocasiones anteriores, uno de los desahucios recientes más mediáticos, y que Maricarmen pudiera seguir en el hogar en el que creció.

Pero ni la presión vecinal, ni los intentos de negociación a última hora, ni las ofertas a la empresa propietaria del piso, Urbagestión, han logrado detener un desahucio que muchos de los activistas congregados creían "imposible". "Estamos muy decepcionados, con la movilización que ha habido justo en este caso sentíamos que iba a ser un precedente. Teníamos la esperanza de que no iba a llegar", reconoce Carlota, visiblemente afectada por el cansancio y por la tristeza, y con su saco de dormir y esterilla a cuestas.*

Son casos como estos los que hacen cuestionarse el sistema, máxime si se trata de otra gota más que hace rebosar el vaso social. El caso de Maricarmen lo entiende todo el mundo; comprenden la distancia que hay entre los que viven bien y muy bien —aumentan las distancias entre los ingresos de empleados y empleadores— y los que apenas les llega el sueldo a fin de mes, pero se les exige que gasten, que viajen, que asistan a eventos con los que otros se hacen ricos. Pero este caso nos muestra lo que realmente se espera de nosotros, que cuando llegue el momento desaparezcamos del mapa, que demos las gracias por las miserias que se nos hacen pasar, que nos extingamos en silencio.

Pero en la medida en que Maricarmen somos todos, que la frustración y la indignación aumentan, el silencio se rompe. Los políticos se asustan y se acusan unos a otros. Lo de siempre.

¿Qué consecuencias tendrá esto? Puede que parches, porque es muy difícil cambiar las condiciones que benefician a unos pocos, que controlan medios, bancos y empleo. Lo suficiente como para parecer que algo ha cambiado en un sistema que, con derechas o izquierdas, es de capitalismo duro, inmisericorde. La cultura se hunde (PISA), a la vivienda es imposible acceder, la sanidad no llega a tiempo, la violencia crece...

Sí, el desahucio imposible en un país ya imposible. 

* Álvaro Caballero "Lágrimas y rabia por Maricarmen: el desahucio que parecía imposible sacude Madrid" RTVE.es 23/09/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260923/lagrimas-maricarmen-desahucio-imposible/17237227.shtml

Sangrar la camiseta

 Joaquín Mª Aguirre


Muchas veces no reconocemos la dirección o causa de la violencia, aunque la tengamos delante. Nuestra sociedad se ha llenado de signos y estos representan y condicionan. No son algo neutral, sino algo acumulativo; no dependen de lo que nosotros hagamos, sino también de lo que otros hacen. El signo está más allá de nosotros; no somos nosotros quienes lo controlamos, sino que son los signos los que nos controlan, inducen y mueven

En Francia, un colegio ha decidido prohibir llevar camisetas de equipos de Fútbol a las aulas o al patio. En 20minutos nos lo cuentan así:

La nueva norma fue aprobada en junio por el consejo de administración del colegio Honoré-de-Balzac de Nemours y establece que "está prohibido usar una camiseta que apoye a un equipo deportivo". Aunque el reglamento se refiere a cualquier equipo deportivo, en la práctica la medida está dirigida especialmente a camisetas como las del PSG, Arsenal o Real Madrid.

Según la información publicada por medios como Le Figaro, la decisión llegó después de que se produjeran "conflictos en el patio" vinculados al hecho de que los alumnos llevaran camisetas de distintos clubes. El rectorado de Créteil ha confirmado que la competición entre equipos de fútbol "pudo favorecer o provocar conflictos entre alumnos" y ha defendido que el objetivo de la medida es garantizar un entorno "apacible y propicio para el aprendizaje".*


El caso es interesante, por decirlo así, por su carácter semiótico. Llevar un signo polarizados (unos que se enfrentan a otros) supone canalizar las interrelaciones que se han generado a su alrededor. Eso vale para una bandera, para una foto de una persona conocida o para, como es el caso, equipos de Fútbol. Lo que haya pasado en el campo, la violencia o la temida "injusticia", una falta o un penalti no señalado, se persona en cualquier camiseta con los colores de los equipos afectados.

La camiseta actúa como un indicador, marca la dirección de la violencia. No es de extrañar que pase en los colegios lo que se inicia en el campo y después sigue en las calles produciendo enfrentamientos. Los colegios serían unos espacios terminales en los que la violencia renace.

Ponerse la camiseta del rival se entiende como una provocación mutua. La violencia estalla entre los portadores de las camisetas. Puede ser el fútbol o cualquier otro tipo de deporte o actividad; pueden ser colores regionales o políticos. Pero el discurso deportivo siempre ha sido sobre los valores de la entrega, la competición sana, el esfuerzo, etc. Eso quedó atrás hace mucho y hoy se busca la polarización para convertir el deporte —en especial el Fútbol— en un amasijo de pasiones y rivalidades, odios incluso.

Ya sea por motivos políticos o simple rivalidad, en el Fútbol se concentra la mayor violencia dentro de los estadios y, como vemos, en calles y aulas. Aquí el odio es rentable al ser mayor la atención y el protagonismo de los equipos y jugadores.


¿Por qué llevar la camiseta de un equipo desata la violencia? Por simple que parezca hay varios motivos. El primero es que hay que vender camisetas; son un gran negocio y se convierte llevarla en un acto reivindicativo, mejor todavía, valor añadido. En segundo lugar, la camiseta crea el grupo con los mismos colores; no es un acto individual, sino colectivo. En estos tiempos de soledad rodeada, la pertenencia a un grupo da cierto sentido a la vida, por extraño que parezca. Vamos simplificando todo al máximo: el que lleva la misma camiseta es tu compañero; el que lleva la del equipo o país rival es tu enemigo. Todo esto santificado por los medios que se aseguran audiencias más fieles con la intensificación de las emociones y sentido de pertenencia.

Puede parecer absurdo que nos peleemos por una camiseta, aunque en realidad la camiseta no es más que el indicador. La violencia viene dada por otros parámetros. La camiseta se limita a indicarnos a quién hay que agredir, de quién hay que burlarse e insultar. En una sociedad llena de tensiones y frutraciones, es fácil que esto prenda.

Son las mismas motivaciones que hay tras el nacionalismo cuando se convierte en máscara de la violencia. Banderas, camisetas, canciones, etc. son indicadores. Han hecho bien en el colegio francés en impedir ir clase con la equipación con los colores de los equipos. Ir con ellas supone un desafío, aunque no sea esa la intención del que se la pone. Se le presume esa intención por llevarla simplemente.

Siempre se ha hablado de "sudar la camiseta". Parece que, con la violencia, hay que ir un grado más allá. Estamos haciendo una sociedad muy violenta y jugando, para el beneficio económico o atencional, con elementos muy peligrosos que se nos van de las manos.

 * "Un colegio prohíbe llevar camisetas de fútbol a los estudiantes porque generan "conflictos en el patio"" 20minutos 23/09/2026 https://www.20minutos.es/internacional/un-colegio-prohibe-llevar-camisetas-futbol-los-estudiantes-porque-generan-conflictos-patio_7040392_0.html 

miércoles, 23 de septiembre de 2026

Hablemos del tiempo

 Joaquín Mª Aguirre

La meteorología se ha convertido en una extraña forma de informar. Nos hemos llenado de problemas climáticos, por decirlo así, y ahora nos planteamos cómo informar de ellos con "naturalidad", aunque acaben en los juzgados y sean funde de broca política y manifestaciones callejeras.

Hablar del tiempo en un país esencialmente turístico, cada día más, lleno de celebraciones y festejos callejeros, puede llegar a ser complicado. Hace muchos, muchos años fallaron unas previsiones del tiempo para las vacaciones de Semana Santa. Los hosteleros del país saltaron furiosos, ¡les había estropeado el negocio de esos días y pedían cabezas!

Cuando llegaba a España mis alumnos extranjeros del doctorado no entendía lo de tanto festivo (local, autonómico, nacional) ni eso del "puente". Hubo que explicarles que había que tener festivos para mantener en marcha el gran negocio turístico y del consumo festivo. Lo entendieron rápido. Ir a las fallas, correr los sanfermines, rezar (o parecer que se reza) en los "pasos", la feria de abril, etc. son parte esencial de nuestra economía española y para eso hace falta buen tiempo.

Todo el movimiento turístico confluía en las playas. Si miramos los informativos televisivos vemos cómo nos dirigen hacia las playas, restaurantes, recorridos turísticos del interior, etc. Nos hablan de la gastronomía. Puedes ir de canal en canal viendo cómo te ofrecen los platos típicos, entrevistan a los chefs, etc. Todo está encaminado a ese movimiento que necesita del evento para movilizarse y en el que el tiempo es fundamental. 

Y el tiempo, hay que recordarlo, está cambiando y mucho. Llevemos más tiempo del deseado sufriendo todo tipo de desgracias climáticas, de "danas", inundaciones, granizos, riadas, olas de calor continuadas, temperaturas inusuales, sequías... y hasta terremotos. No son episodios aislados; van uno detrás de otro y sobre lugares infrecuentes.

Que las temperaturas extremas se estén dando en la anteriormente "fresca" y "húmeda" Galicia, por ejemplo o en el norte de Cataluña, en el País Vasco; que las tormentas fuertes se den en nuestra llamada "Costa del Sol", que el agua del Mediterráneo esté para cocer huevos, por decirlo así, choca con nuestras idílicas postales y, sobre todo, con los planes.

En este juego entre la realidad y el deseo, la información sobre el tiempo empieza a ser "peligrosa". Destaca en los informativos, pero es también un riesgo. Las cadenas nacionales tienen una cierta independencia (solo "cierta"), pero las cadenas autonómicas dependen de las autoridades locales e informar sobre el "tiempo" (que ya incluye subgéneros como la gente en las playas o los recorridos por los territorios turísticos de la Autonomía) tienen una dependencia mucho mayor y hay que vigilar lo que se dice. Un error estropea el negocio hostelero del fin de semana.

Pero hay un hecho evidente: el tiempo ha cambiado y va a peor, se ha perdido el modelo estable y ahora cualquier cosa puede ocurrir, precisamente en esos lugares tan turísticos con los que hemos construido esta España moderna, que ha vuelto al exotismo del XIX, pero sin escritores que la describan. Aquí solo hay satélites y mapas ilustrados.

Leo en RTVE.es, con información de EFE:

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha pedido este martes a los países que serán impactados por el fenómeno de El Niño que refuercen la vigilancia de enfermedades y preparen sus capacidades sanitarias para responder de manera rápida y eficaz a sus nefastas consecuencias.

En una presentación a la prensa, la jefa de la Unidad de Reducción de Riesgos, Operaciones Humanitarias y Cambio Climático de la OMS, Teresa Zakaria, ha denominado a este fenómeno "un multiplicador de riesgos” para la salud pública. Al mismo tiempo, ha recordado que su impacto será más grave en los lugares donde los fenómenos climáticos extremos coincidan con sistemas sanitarios débiles, inseguridad alimentaria y acceso limitado a la atención médica.*

¿Nos daremos por aludidos? ¿Nos afectará? ¿Tendremos nuevos desastres climáticos de los que apenas nos dejarán hablar los nuevos amos de la economía nacional turística?

Lo de la "Costa cálida" o la "Costa del Sol", lo de la "verde Galicia", etc. se hace cada vez más difícil de sostener y el meteorólogo se ve en la tesitura de decir lo que nos puede llegar o simplemente decir con aires de "normalidad" que se esperan estos u otros fenómenos desastrosos para nuestros campos, bosques, animales, cosechas... y playas, espacios del interior.


Pero los sectores implicados saben que no hay más cera que la que arde. Ya no se trata de que el "buen tiempo" nos atraiga. Ahora se trata de llenar con espectáculos, que van de una visita papal a Shakira, pasando por un eclipse. Estos eventos son pasto de los medios, que ven aumentada su tirada y acceden a los beneficios del acto en sí. El evento se construye y controla, se vende con antelación. ¿Que llega el mal tiempo? Pues se organiza en zonas de menos riesgos (ahí si interesa la previsión precisa). Apartamentos, terrazas, hoteles, campings, etc. son alquilados a precios prohibitivos. Lo que te gastabas en una semana de vacaciones te lo gastas en una noche de concierto y un par de comidas. Se trata de cambiar el programa de gastos. Los organizadores pueden elegir, mientras que las zonas turísticas y sus negocios son las que son y están donde están.

Ahora nos avisan de la OMS de que no prevenir los desastres del fenómeno de El Niño puede tener consecuencias graves si no se previene. El texto se cierra con estos párrafos:

El Niño se está intensificando y las mediciones científicas ya han establecido que se acaban de registrar los dos meses más cálidos de la historia, mientras las temperaturas de la superficie del mar también alcanzan récords, ha asegurado por su parte Armel Castellan, asesor en temperaturas extremas en el Programa Conjunto sobre Salud y Clima de la OMS y la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

También ha confirmado los cambios que pueden ocurrir en las enfermedades transmitidas por vectores —sean mosquitos o agua contaminada— por las alteraciones en los patrones de lluvia, que abundarán en algunas regiones y escasearán en otras, provocando inundaciones y sequías, respectivamente.

"Tenemos las previsiones, la ciencia. Las predicciones de la OMM nos proporcionan un tiempo de anticipación muy necesario, y ese margen es lo que permite a las autoridades sanitarias mirar hacia adelante y prepararse, en lugar de limitarse a reparar los daños (...) Todavía estamos a tiempo de actuar", ha asegurado.*

Algunas de estos avisos ya los vemos (delicadamente) en la prensa, pero sin sacar consecuencias que puedan ser inquietantes para público y empresarios e inversores. Hace mucho que dijimos que el modelo turístico es débil según dos problemas: a) una crisis que haga que los que gastan no gasten; y b) que cambie radicalmente el tiempo. La primera amenaza está abierta con las advertencias sobre la política de Putin o los efectos de la guerra de Irán y el efecto sobre la economía mundial. La segunda amenaza nos la está dando la naturaleza con el cambio climático, algo de lo que en España es peculiar la manera en que se informa.


Creo que he citado alguna vez a una señora anónima a la que pusieron un micrófono delante cuando la destructiva dana levantina, la primera: "¿Y ahora a quién le vamos a vender los pisos bajos?" En la vida hay cosas difíciles de explicar y otras fáciles de entender. La señora anónima había entendido con claridad el problema.

Como nos avisa la OMS, nos esperan unos meses con posibles efectos violentos de El Niño, que nos afectarán de una manera u otra. De la salud a los desastres producidos en diversas formas, estamos advertidos. Algunos le restarán importancia, pero algo pasará y no queremos llamar mucho la atención pensando en inversiones, ocupaciones, gastos, viajes, etc. 

La noticia en RTVE.es se acompaña con una imagen de inundaciones en Indonesia, lo que nos tranquiliza pensando que eso ocurrirá en otra parte del mundo, lejos. Pero lo sistémico se propaga de otra manera, afectando en cadena. Los incendios, el calentamiento del Mediterráneo, la sequía, las inundaciones, granizadas, etc. están aquí, las llamemos como las llamemos.

La señora tenía razón. Ya sea directa o indirectamente nos afectará y algún tipo de previsión deberíamos plantearnos. Sí, hablemos del tiempo.

 

* "La OMS pide a los países que preparen sus capacidades sanitarias ante un Niño que apunta a romper todos los récords" RTVE.es / EFE 22/09/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260922/oms-pide-a-paises-preparen-capacidades-sanitarias-ante-nino-apunta-a-romper-todos-records/17235702.shtml

martes, 22 de septiembre de 2026

La Trump TV

 Joaquín Mª Aguirre

Era la consecuencia previsible: Trump ha inaugurado ayer su propia televisión, una emisora para su propia gloria. Ante la previsible reacción solidaria de los medios tras el veto a su entrada en la Casa Blanca, Trump ha creado su televisión particular.

El hecho de que esto, que no es fácil, se realice en cuestión de horas nos da algunas pistas sobre la estrategia. La primera es que la salida de la Casa Blanca de los corresponsales de CNN, MS-NOW y Politico, los tres medios a los que el Servicio Secreto requisó sus pases, estaba perfectamente calculada por la retirada de los medios. Trump ha eliminado a tres medios y les lanza una competencia con su emisora con "programación Trump".

En 20minutos vemos el titular "La Casa Blanca estrena TRUMP TV en plena protesta de las principales cadenas por el veto a varios medios" tras el que podemos leer lo siguiente: 

La señal ha comenzado a emitir a las 19:00 hora local (01:00 en la España peninsular) y ha abierto su programación con el discurso que Trump pronunció el pasado 3 de julio en el monte Rushmore, durante los actos por el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos.

En aquella intervención, el presidente afirmó que "América nunca será un país comunista" y pidió a sus seguidores defender lo que definió como la identidad y el carácter estadounidenses.

La elección de una intervención de casi tres meses atrás convirtió el lanzamiento de la plataforma en una alternativa directa a la cobertura de los medios tradicionales, más que en la transmisión de un nuevo acto presidencial.

El estreno se produjo el mismo día en que ABC, CBS, Fox News y NBC —los otros integrantes del consorcio de cobertura conjunta ('pool') de la Casa Blanca— suspendieron su participación, después de que la institución impidiera a CNN, a quien correspondía el turno, cumplir con su cobertura.*

La segunda pista la tenemos en la propia iniciativa, que le da a Trump la posibilidad de atacar a los medios, estigmatizarlos, y así hacer que sus seguidores no atiendan a la información que puedan realizar sobre el propio Trump o lo que este considere peligroso para sus intereses.

Una tercera pista nos da información sobre la forma de hace política en los Estados Unidos de Trump.  Como hemos tratado en diversas ocasiones, la política se marca desde los medios, no como "cuarto poder", sino como una herramienta de poder. Los millones de ciudadanos que votaron a Trump sabían lo que este podía hacer. No necesitan "críticas" sino "confirmación". Es la aceptación de una parte polarizada del universo político del radicalismo de Trump, al que no se cuestiona sino que se le sigue.

La luchas del poder con los medios siempre han existido, pero asusta pensar en un tipo de sociedad que desecha las críticas y al que le dan las versiones polarizadas de lo que "debe creer". Ya no importan hechos. Lo que Trump ha creado no es un programa político, sino una forma de ver el mundo a la que los demás se adhieren. Visto desde fuera, que Trump sustituya las noticias por un "discurso" de hace tres meses tiene sentido como "refuerzo" psicológico, como un lógica de la atracción que ya ve el mundo desde un punto de vista que podemos llamar el "mundo MAGA", un mundo polarizado y mesiánico que no admite términos medios, solo adhesión o rechazo.

El "mundo MAGA" es el que aplaude que se le muestren planos del mundo teñidos con los colores de la bandera de los Estados Unidos o que se califique como "his hemisphere". Ese mundo es que ve como injusto que no se le conceda el Nobel de la Paz tras haber resuelto "ocho guerras" o que es beneficioso para los países ser invadidos por los Estados Unidos y desprovistos de sus riquezas; es un mundo que cree realmente que todos le han parasitado y que ha llegado el momento de "hacer América grande de nuevo"; es un mundo que admite como amigos a los dictadores del planeta admirando sus tropelías e imposiciones de "orden" (ha llamado a Al Sisi como "su dictador favorito").

No se puede separar este mundo político del poder mediático. Estamos en un mundo globalizado y mediático en el que poder se transforma en signo y discurso. Este se expande sin límites. Por eso Trump se ha deshecho de los medios y ha creado su propia forma de difundirse mediáticamente, el alimento informativo con el que sacia lo paladares de sus "seguidores", un término de las redes que alcanza en política un nuevo e intenso significado.

Trump fabricó su carrera política durante décadas en los medios. El mundo político cometió el error de dejarle pasar porque les traía poder sin pensar en cómo ese poder transformaría la política y la relación con las instituciones previas. Los medios ya no son el otro lado del poder; pasan a ser ellos mismos herramientas de poder, pero esta vez no actúan como garantes de la opinión pública, sino como una herramienta para radicalizarla y hacer que se adhiera a unas formas y eslóganes atractivos, simplistas y polarizados.

Desgraciadamente, la forma de hacer política de Trump se expande por el mundo. Su "éxito" la hace atractiva y son muchos grupos los que le imitan con éxito desigual. En una sociedades en las que no se entiende lo que se lee (como nos dice el Informa PISA) es fácil que triunfe sobre una población que ya solo reacciona emocionalmente, fácil de seducir y deseosa de salir a las calles a proclamar héroes.

Las "guerras" entre poderes (políticos, judiciales, mediáticos) están ya en muchos países, entre ellos el nuestro. Se olvidan los equilibrios y solo queda el poder de controlar y dirigir, de crear "fieles seguidores".

El veto a los medios exteriores le permite convertirlos en "antipatrióticos", "falsos", etc., poco recomendables y les ofrece una alternativa informativa "limpia", un auténtico refuerzo psicológico en la ortodoxia del poder. Muchos la elegirán como alternativa a ese mundo crítico. Las próximas elecciones, con su popularidad a la baja, serán decisivas y veremos muchos intentos de reforzar el poder y desacreditar a los otros, rivales políticos y mediáticos.

* "La Casa Blanca estrena TRUMP TV en plena protesta de las principales cadenas por el veto a varios medios" 20minutos 21/09/2026 https://www.20minutos.es/internacional/casa-blanca-estrena-trump-tv-plena-protesta-las-principales-cadenas-por-veto-varios-medios_7039587_0.html