jueves, 2 de julio de 2026

Espectáculo o la guerra del contar

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Acertaron los que hablaron, como hizo Guy Debord, de sociedad del espectáculo. Lo que significa que se hace, se habla, existimos cuando nos mostramos. El "Ser", lo metafísico desaparece en favor de lo "representando". Si "ser" es un acto propio, en el espectáculo todo depende de ser contemplado, percibido, incluso ser aplaudidos o silbados es lo que determina nuestra existencia, algo que toma sentido de fuera (el aplauso, la mirada) hacia dentro. ¿"Pienso, luego existo"? ¡Qué anticuado! ¿A quién le importa eso? No hace falta pensar; siempre hay alguien detrás, el Gran Guionista, que nos escribe todo: qué decir, sentir, mostrar, cómo reaccionar. Ser espectáculo o, sencillamente, no ser; partículas errantes sin capacidad de ordenarnos ante la mirada del otro, mediada por el ojo de una cámara, por un micrófono.

Hoy todo necesita ser organizado y presentado como espectáculo. Lo vemos cada día en cómo se organiza y presenta todo. Lo hemos visto en una visita papal repleta de actos musicales, lo vemos en guerras y terremotos. Cada día.

Más allá del sentido o del sinsentido, está la representación, la forma en que manifiesta a terceros, el momento en que pasa a ser espectáculo. Los sistemas periodísticos de verificación examinan con lupa (con instrumentos tecnológicos, con programas, con anti algoritmos) comprueban las imágenes tratadas con IA, imágenes manipuladas por unos y otros para conseguir que el espectáculo actúe a su favor y los "likes" se buscan con determinación. Nos dicen que hay imágenes creadas por IA para contarnos el terrible terremoto de Venezuela, las guerras de Oriente Medio.

No se trata solo de mostrar lo que pasa; se trata de actuar sobre lo que pasa. ¿El motivo? La Gran Guerra tras las otras guerras. Es la guerra del contar, la que necesita de la textualización conveniente para conseguir un objetivo, la audiencia, una guerra que afecta a los medios y a los intereses detrás.


Esta sociedad del espectáculo se basa en la doble acción de la promoción y la autopromoción. La primera nos lleva a fijar los temas, los protagonistas. Se selecciona aquello que nos va a hacer quedarnos prendidos/prendados de lo que se nos ofrece, ya sea un Papa, un presidente, una víctima, un asesino, un enfermo. Todo ello forma parte de la vida exterior, pero no nos sirve así, en bruto, en el duro mundo de la competencia por mostrar. Todos nos lo ofrecen, pero alguien se llevará el gato al agua. La autopromoción es la promesa de emociones cuando nos selecciones, al que nos elija como fuente de emociones y sorpresas.

Es un mundo aburrido y lleno de posibilidades de saturación informativa. Es lo que más consumimos, información. Por eso la competencia es brutal y deformadora. Brutal porque vale todo y deformadora porque acaba destruyendo nuestro sentido de la realidad.

A la competencia de los medios, a la competencia de los poderes por imponer su discurso, se le añade otro factor: el "fake", la distorsión de la contra información. La apertura social no es solo a la información, sino que se han creado herramientas con las que competir/luchar en el universo mediático informativo. 

A la verticalidad de los medios tradicionales, se le ha superpuesto la posibilidad de la producción informativa horizontal, las redes y las crecientes herramientas para abandonar el papel pasivo y lanzarse a la producción de contra información haciendo guerra / competencia a los medios estándar. Lo del "prosumidor" se ha quedado corto. A la lucha mediática se le suma la lucha múltiple, el ego narcisista de personas y grupos cuyo entretenimiento u objetivo es moverse por el sistema creando focos de información falsa y redes de distribución.

Proliferan, como señalamos, fuentes falsas, distorsiones de lo que los medios ofrecen, nuevas formas de espectáculo. Los medios tienen que dedicar recursos humanos, económicos y tecnológicos para evitar convertirse en difusores de imágenes y noticas falsas. Cada día oímos sobre esto y vemos como los sistemas de verificación de noticias, imágenes, vídeos tienen que ampliar su radio de acción. Pero están condenados a perder esta guerra en la sociedad del espectáculo por su dependencia de las audiencias para sobrevivir.

La imagen de la BBC que encabeza el artículo, nos muestra a un Donald Trump rodeado de ciudadanos afroamericanos. Es falsa, nos dicen, solo una maniobra para tratar de captar votos. Un pequeño ejemplo de lo que hoy se hace y desde qué instancias.

Parece que no se le ocurrió a nadie que la proliferación de medios llevaba a un abaratamiento de la información, pero también a una disminución del pastel publicitario al tener que repartir sus recursos. Los medios luchan entre la idea de adquirir más seguidores y no abandonarse al espectáculo con lo que esto conlleva de distorsión. Está claro qué tendencia ganará: la del espectáculo, la del todo por el público. En la Sociedad del Espectáculo se han desviado los objetivos informativos y han triunfado los de poder y los económicos.

Estamos asistiendo a grandes cambios en medios importantes que han tenido que abandonarse al espectáculo, a dejar de ofrecer información relevante en beneficio de noticias absurdas, llamativas y baratas. Incluso se han originados "castas" de protagonistas triviales pero de interés. Se nos informa con "profundidad" de sus amores, disgustos, separaciones, vacaciones y regresos, vestidos, maquillajes, etc. Lo trivial ha ascendido a primera plana, mientras que lo esencial se espectaculariza o se arrincona. 

Peor todavía es cómo se usa el espectáculo para tapar lo crítico. Un mundial de fútbol, por ejemplo, puede ser usado para evitar primeras planas comprometidas para partidos o personas.

Los efectos de todo esto sobre las audiencias son terribles e incalculables. Jamás se nos ha embrutecido de forma tan programada y eficaz. Se ha perdido el valor crítico de la información, la resistencia a los discursos manipulados desde el poder. Las dictaduras han aprendido a invertir en medios, a establecer filtros informativos; las democracias copian poco a poco a las dictaduras. Todos van a la misma escuela de comunicación, los creadores del espectáculo.

Cada vez es más difícil encontrar información fiable, pues dependemos de la credibilidad de los medios y esta disminuye cuando aumentan sus deudas. Desplazan a los rincones de las páginas lo relevante y nos atiborran de trivialidades, de autopromociones. Generan desinterés en aquellos que se hartan de intentar comprender cómo funcionamos, qué ocurre en el mundo realmente

Las reducciones de corresponsales significan, por ejemplo, dependencia de terceros para informar sobre el terreno. El informador mismo busca convertirse en estrella del espectáculo mediante un estilo propio, agradable o crudo, de informar. ¿Recuerdan el caso del reportero que se manchaba la ropa de barro para hablarnos del desastre desde el que informaba? Un signo más de los cambios.

Estamos en la lucha por el relato, por hacerlo atractivo, por tapar los problemas o los delitos. ¿Los hechos? Un simple inconveniente. Solucionable.

 

miércoles, 1 de julio de 2026

El país falsamente feliz

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Mientras los políticos venden sus cifras de eficiencia y felicidad, existen otras que van en sentido contrario. El que está arriba defiende una imagen irreal de bienestar, macro cifras, que poco tiene que ver con lo que se percibe en el día a día personal. Se defienden altas cifras de empleo, pero se silencia la poca estabilidad del empleo, una fuente constante de angustia. Lo mismo ocurre con las cifras sobre vivienda, que nos hablan de la imposibilidad de emancipación de los jóvenes, de las reducciones de las familias, alojadas en pisos pequeños, etc.

Durante décadas hemos repetido eslóganes como que "en España se vive mejor", "se vive como en ningún sitio", que "nos eligen para vivir porque somos los mejores" y otros del mismo tono. Pero más allá está la realidad, bastante diferente.

En 20minutos leemos el titular "La salud mental de los españoles empeora: un tercio considera que tiene ya algún tipo de trastorno", tras el que se nos describe otra realidad más cercana:

El bienestar psicológico de los españoles sigue empeorando y un tercio considera ya que tiene un trastorno de salud mental, la cuarta cifra más alta a nivel europeo, siendo la incertidumbre sobre el futuro, la inestabilidad financiera e inseguridad laboral y el malestar social y político los factores que más inciden. 

El VI Informe Mundial de Salud Mental de Axa presentado este martes refleja que la cifra de españoles que consideran que su salud mental está deteriorada ha pasado del 26% de 2023 al 31% en 2025 y al 33 % actual, porcentaje que solo superan en Europa Reino Unido, Irlanda y Turquía. Realizado por Ipsos con 19.000 participantes de 18 países -Tailandia, Suiza, China, México, Filipinas, EE. UU., Francia, Hong Kong, España, Alemania, Turquía, Bélgica, Irlanda, Italia, Brasil, Reino Unido, Corea del Sur y Japón-, el estudio clasifica la salud mental en cuatro niveles: floreciente, bien-tirando, languideciendo y luchando

Pese al empeoramiento, España, con 62,3 puntos sobre 100, se sitúa por encima de la media mundial (61,8). Tailandia, Suiza y China son los mejor posicionados, al contrario que japoneses, surcoreanos y británicos. El porcentaje de población española potencialmente afectada por depresión, ansiedad o estrés en niveles graves o extremos se mantiene en el 28%, ligeramente por encima de la media europea (27%), aunque la cifra se dispara al 42% en los jóvenes de 18 a 24 años y al 44% en los de 25 a 34. *

 

Uno puede sentirse hipocondriaco, pensar que se tienen enfermedades que no se tienen, pero en la cuestión de la salud mental es otra cosa. Considerar que se tiene un problema de salud mental ya es un indicador del problema. Las causas señaladas —"la incertidumbre sobre el futuro, la inestabilidad financiera e inseguridad laboral y el malestar social y político"— no son figuraciones, sino parte de la vida real, esa que los políticos tienden a ignorar porque supone su fracaso real.

La propia política está señalada como una de las causas del desequilibrio. La lucha entre partidos se han convertir en causa del problema ya que no incita a la esperanza sino que es una manipulación constante hacia la angustia, un choque entre visiones ideales y otras infernales, por decirlo así. ¿No deprime al ciudadano el contraste entre la situación propia y, por ejemplo, la corrupción reinante? La perspectiva de no haber esperanza no ayuda precisamente a creer en la solución de otros problemas que condicionan el día a día.

Los vínculos entre los trastornos psicológicos y esa realidad negativa no deberían ofrecer ninguna duda. Recuerdo un titular de hace un par de años que recogía las palabras de una muchacha: "Creo que si pudiera llegar fin de mes y tuviera un empleo estable seguro que no estaba tan deprimida". La lógica es aplastante. Si viviéramos mejor seríamos más felices. No hay misterio en ello. Pero la felicidad se ha convertido en un eslogan que poco tiene que ver con la realidad.

Pero la realidad es muy diferente a la que se nos vende cada día. Se nos dice, por ejemplo, que cuando uno se deja un bebé olvidado en un coche a cuarenta grados es que padece algún tipo de estrés que provoca el olvido. Ya le han puesto una etiqueta, lo que es un falso indicador de que entendemos las cosas, de que entendemos sus causas, lo que no es del todo cierto. Cada vez son más abundantes este tipo de situaciones vinculadas con el estrés laboral, familiar, etc.

No, no somos felices y, lo que es peor, se nos trata de convencer de que lo somos, de que no hay motivo de queja. La soledad se combate con grupos y asociaciones creadas para ello. Lo mismo ocurre con otro tipo de sensaciones negativas que se han tipificado y profesionalizado su tratamiento. Pero no se llega a sus causas, solo a sus efectos.

Entre las víctimas crecientes, los jóvenes, a quienes se priva de la visión de un futuro, de una esperanza, de un deseo de avanzar. Es la nada lo que ven por delante, la frustración, la angustia, mientras que se les induce al consumo. Son ellos los que más tienen que perder.

El crecimiento de las enfermedades mentales es una consecuencia lógica de esta falsa felicidad, de estas falsas seguridades que se nos ofrecen y que llevan a empleos parciales, a un mundo hipotecado en el que aceptamos la "lógica del mercado", que unos se hagan inmensamente ricos, mientras que otros no llegan a final de mes, solo trabajan algunos meses del año y no deben protestar ante lo poco que cobran, sino dar las gracias.

En la medida en que estas situaciones se van extendiendo y que pasan a ser consideradas normales y debemos felicitarnos por ellas, según nuestros dirigentes, crecen la angustia y el estrés. Es lo que nos indican las cifras, lo queramos ver o no.

Esta infelicidad tiene sus efectos en cadena, sus síntomas claros. Pero esa falsa felicidad que se nos vende no nos dejan ver el bosque de causas.

 

* "La salud mental de los españoles empeora: un tercio considera que tiene ya algún tipo de trastorno" 20minutos / EFE 30/06/2026 https://www.20minutos.es/salud/salud-mental-los-espanoles-empeora-un-tercio-considera-que-tiene-ya-algun-tipo-trastorno_7008859_0.html

martes, 30 de junio de 2026

El mal camino

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El estado invierte, las comunidades invierten, los ayuntamientos invierten. Es un dinero que sale de nuestros bolsillos ciudadanos y que va a parar a otros bolsillos. El que controla el reparto decide quién, cuánto y cómo se recibe. El que controla el reparto controla el país. Si lo que consideramos sujeto a criterios objetivos no lo está y se rige por amiguismo y favores, estar arriba trae cuenta... si no te pillan.

Algunos a los que se ha pillado se quejan de que han sido muy duros con ellos, que no esperaban condenas tan altas. Probablemente esto nazca de la idea de creerse intocables y con las espaldas cubiertas.

Les hemos escuchado pregonar su inocencia desde que saltó la liebre. Lo han sostenido durante el proceso y algunos lo siguen sosteniendo pese a todas las evidencias. Y el proceso se repite. Pero cada nuevo proceso puesto en marcha aclara más el modus operandi: la toma de las instituciones, los círculos de intereses, el desvío hacia lo que pagan comisiones.

Nuevas informaciones en RTVE.es sirven para confirmarnos el modo de operar y amplían el escenario_

La UCO cree que Díez, Fernández y Alonso habrían cobrado más de 700.000 euros en comisiones "implicando en su operativa a empresas públicas y entidades dependientes de la SEPI" en un total de cinco operaciones bajo sospecha. Según el instructor, Cerdán y Díez tenían una "relación previa", aludiendo a que ya formarían parte de la presunta trama de irregularidades en contratos de la SEPI en la que aprovecharían "sus capacidades para orientar procedimientos administrativos y obtener de ello rédito económico".

Pedraz cree que Cerdán también habría sido del grupo denominado Hirurok, que compartía información sobre rescates a través de un chat de WhatsApp. Considera que estaba "junto al resto de integrantes y participando de sus beneficios, pero haciéndolo además en un plano de jerarquía superior".

Las operativas bajo sospecha están vinculadas a Tubos Reunidos, Mercasa, Enusa y el Parque Empresarial Principado de Asturias —todas ellas entidades en el ámbito de la SEPI— y, finalmente, el grupo empresarial Forestalia, dedicado al desarrollo de proyectos de energías renovables. En total, se concedieron ayudas y contratos públicos por valor de 132,9 millones de euros de las que, según los investigadores, el grupo Hiroruk se embolsó 750.614 euros en comisiones a través de dos empresas: Servinabar, la mercantil de la que son dueños Antxón Alonso y el exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán y que ya está en el punto de mira por la presunta trama de amaño de obra pública del caso Koldo; y Mediaciones Martínez, otra sociedad propiedad de Antxon Alonso; y Next Generation Caliope Innova.*


El modelo se repite una y otra vez: instituciones "generosas" en las concesiones, empresas que han entendido que para prosperar deben pagar sus "generosas" comisiones, que el poder se vende, compra y alquila. Da igual los sectores, lo importante son las comisiones; da igual que sea necesario o superfluo, es dinero que sale de las arcas del estado y va a bolsillos privados, una parte retorna como comisiones a los responsables de la concesión.

Los pagos repercuten en la calidad de los servicios, es una parte que no se aplica sino que se desvía. Hace unos días leíamos con sonrojo las conversaciones entre los encargados de decidir entre empresas. Debían rebajar la valoración de todas menos la que ya estaba "decidida", la que sí o sí debía ser la ganadora del concurso de la convocatoria pública.

Se resiente el mercado, sí, pero es más preocupante el efecto sobre la moral pública, sobre nuestra forma de vernos a nosotros mismos. Unos sentirán vergüenza, otros indignación; finalmente los habrá que consideran que se les marca el rumbo y que una cosas son las palabras y otra la realidad cruda de los hechos.

Nos hemos preguntado estos días pasados si todo esto es una "excepción" o si se ha normalizado. Por la aparición constante de casos, parece más lo segundo que lo primero. El procedimiento estaba claro, la cantidad de casos depende de lo que puedan gestionar en la sombra, sin levantar sospechas.

Forma parte del procedimiento convencer de que son intocables, que el sistema montado no fallará, que las empresas tienen garantías de que recibirán lo acordado. Es peligroso dejar clientes insatisfechos. Y surge una pregunta: ¿se les pasó por la mente a las empresas rechazadas lo que estaba ocurriendo? ¿Sabían que si no pagaban no obtendrían nada? Me imagino que algunas lo intuirían; otras, en cambio, no se habrían enterado de nada.

El sistema tiene su parte didáctica: si hoy no eres elegida, ya sabes lo que tienes que hacer la próxima vez. ¿Nadie denunció o son esas denuncias reservadas las que han permitido empezar las investigaciones y tirar de la manta?

Este panorama no es nuevo, pero la retórica política lo hace parecer como casos esporádicos, conspiraciones políticas, judiciales, policiales. ¿Asumirán alguna vez el daño que esto hace a la democracia española, lo que significa sembrar la duda por el escenario? Significa que el esfuerzo es poca cosa y los contactos lo son todo, que si quieres prosperar ya sabes qué hacer.

En España distinguimos con claridad al "listo" del "listillo" y a ambos del "inteligente". Lo que vamos viendo es el desarrollo rápido de los listillos, de los que consideran que la legalidad es para tontos e inocentones. Ellos van por la vía rápida, la directa, la del todo controlado.

Pero para un país es, sin duda, el mal camino. Se siembra la inquietud y la duda. ¿Merece la pena ser legal?

 

* "Pedraz imputa a la presidenta de la SEPI y otra veintena de personas por presuntos amaños en empresas públicas" RTVE.es 29/06/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260629/pedraz-imputa-presidenta-sepi-veintena-personas-presuntos-amanos/17136133.shtml

lunes, 29 de junio de 2026

La profesión de ex político

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Cuando llegó la democracia la mayor parte de los políticos salieron de sus puestos profesionales, muchos de ellos de prestigio. Tenían una vida profesional propia en diversos campos, de la abogacía a las letras pasando por todo tipo de actividades. La política era su otra actividad, no olvidaban su peso social y los propios partidos buscaban a gente con prestigio en sus profesiones.

Posteriormente, la cosa fue cambiando. En vez de tener una vida profesional previa, la política se convirtió directamente en profesión, lo que produjo un tipo de político muy distinto, con aspiraciones de poder diferentes y perspectivas de futuro distintas.

Este material humano fue modificando los propios partidos, que de estructuras de debate, se fueron convirtiendo en espacio de fidelidades y fuente de empleo. Lo uno llevaba a lo otro. Vivir en la política era vivir de la política, de ahí salía el sueldo y los nuevos políticos pronto perdieron el pudor y pactaban sus subidas de sueldo anuales aunque se pelearan por todo lo demás.

La juventud con la que entraban en la política, es decir, en los partidos hacía que careciesen de toda experiencia laboral previa y, como consecuencia, la ausencia de una profesión a la que regresar cuando salen de la política.

El Diario 23/05/2026

Acabo de leer la biografía de José Luis Rodríguez Zapatero. Salvo error, laboralmente solo tuvo tres años como profesor colaborador de Derecho en León, donde estudió, una forma esporádica de trabajo. No hay nada más al margen de la política.

En esa biografía de Rodríguez Zapatero se nos dice que

Estudió Derecho en la Universidad de León. En las aulas de la Facultad de Derecho conoció a Sonsoles Espinosa Díaz —con la que más tarde contraería matrimonio el 27 de enero de 1990 y tendría dos hijas, Laura Rodríguez Espinosa y Alba Rodríguez Espinosa—.[40]

Rodríguez Zapatero obtuvo la licenciatura en 1982, con una tesina sobre el Estatuto de Autonomía de Castilla y León. Después de licenciarse, Rodríguez Zapatero fue contratado como profesor colaborador de Derecho Constitucional en la misma Universidad (1983-1986).[41] Las sucesivas prórrogas que solicitó por motivos académicos le permitieron librarse del servicio militar obligatorio.[42]* 

Desde ese momento, sus cargos y nombramientos a lo largo de su vida son:

  •        Diputado por León en el Congreso de los Diputados (1986-2004).
  •        Secretario provincial del PSOE de León (1988-2000).
  •        Secretario general del PSOE (2000-2012).
  •        Diputado por Madrid en el Congreso de los Diputados (2004-2011).
  •        Presidente del Gobierno de España (2004-2011).
  •        Presidente de la Fundación IDEAS (2008-2012).
  •        Presidente de turno del Consejo Europeo (primer semestre de 2010).*

 El salto a la política es inmediato tras un leve vínculo con la universidad de León. Rodríguez Zapatero ha sido toda su vida político. Lo descubrió, no dicen, en un mitin con 17 años. Su vida actual la tenemos medianamente recogida tras la exposición por la prensa. Los casos actuales nos hacen mirar con más detalle la trayectoria seguida.

Ser político ya no es una vocación sino una profesión mejor pagada cuanto más subes y que al acabarse por decisión propia o exterior (partido o ciudadanos) te deja una buen agenda de contactos y un montón de ideas emprendedoras.

Es solo un ejemplo, pero podríamos poner sobre la mesa unos cuantos más. Tenemos un aquí caso nacional e internacional, pero pensemos en los miles de empleos que la política española genera con sus tres niveles, nacional, autonómico y local.

En 20minutos se nos da cuenta de la llamada "agenda de Zapatero", una forma de referirse a sus formas de vida tras la salida de los cargos. El título del artículo es "La agenda de Zapatero constata su peso en el Gobierno: de citas con Sánchez y ministros a reuniones con socios y empresarios" y nos cuenta cuán ocupado se encuentra al salir de sus cargos: 

Al menos diez reuniones con Pedro Sánchez, citas con 13 ministros, encuentros con miembros de Podemos y de Junts y con varios empresarios relevantes. Las agendas de 2024 y 2025 de José Luis Rodríguez Zapatero dan cuenta del importantísimo peso que tuvo el expresidente para el Ejecutivo de Pedro Sánchez antes de verse envuelto en un lío judicial que se complica por momentos. 

Zapatero despachó a menudo con Santos Cerdán cuando este aún era secretario de Organización del PSOE. También con históricos dirigentes del PSOE dedicados después a labores de consultoría o lobismo, como José Bono y Gaspar Zarrías. Además, sus agendas y conversaciones dejan patente que Zapatero ha sido esencial en la mediación con los socios del Ejecutivo, pese a no ostentar ya ningún cargo en el PSOE ni en el Gobierno. 

Entre 2024 y 2025, el exdirigente socialista solía mantener varias reuniones con algún miembro del Consejo de Ministros cada mes. El titular de la cartera de Justicia, Félix Bolaños, se citó con Zapatero en al menos 11 ocasiones. Aparecen también en las agendas encuentros con María Jesús Montero, Óscar Puente, Óscar López, Yolanda Díaz, Carlos Cuerpo y otros tantos ministros como Elma Saiz o Pablo Bustinduy. También constan contactos con la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, y con Pablo Echenique.

[...]  Por el momento, el expresidente está formalmente investigado por tráfico de influencias, blanqueo de capitales, fraude fiscal y contrabando** 

Es un panorama que no permite llamarle "ex político", sino más bien un político con otro campo de acción o quizás el mismo pero desde otro ángulo. La pregunta es ¿a qué vida laboral se retiraría después de dejar la política? Esta supone un importante nivel de vida, colaboradores que le siguen a su servicio, etc. No sé si esto se puede mantener con los libros en los que nos da una versión de cómo ha sido su vida política.

Que esas actividades tengan sus remuneraciones más o menos opacas (¿de dónde salieron las llamativas joyas?), sus contactos más o menos oscuros (¿para qué tanto Santos Cerdán?), ¿a qué tanto viaje a Venezuela?, etc.

Hemos llenado los partidos de personas que no saben hacer otra cosa, que se acostumbran al poder y a decidir y que difícilmente asumen su pérdida. Invierten para mantener el estatus de poder en la sombra.

De esta forma los partidos no son centros productores de ideas, sino fieles decisores a los intereses en el nivel adecuado. Lo que está saliendo de las empresas con los partidos es claro y se puede entender dentro del marco que definimos. El político fuera mantiene los contactos con los políticos dentro, los colocados en la administración en los puntos clave para conseguir de forma preferente lo que buscan. De esta forma siguen funcionando el grupo, la agenda, los contactos dentro y fuera.

Recuerdo en ocasiones una declaraciones de una muchacha que recordaba cómo sus padres la advertían sobre la inestabilidad del empleo, los bajos sueldos, etc. y la recomendaban meterse en política. ¡Sabio consejo!

Por enésima vez: necesitamos regenerar los partidos, poblarlos con personas que deseen hacer algo bueno por sus conciudadanos, personas en las que los discursos no vayan en la dirección contraria a sus acciones.

¿Cuántos políticos y ex políticos tienen que caer, cuántos partidos tienen que hundirse en el descrédito? 

2022

* "José Luis Rodríguez Zapatero" Wikipedia  https://es.wikipedia.org/wiki/José_Luis_Rodríguez_Zapatero

** Pedro Buenaventura "La agenda de Zapatero constata su peso en el Gobierno: de citas con Sánchez y ministros a reuniones con socios y empresarios" 20minutos 28/06/2026 https://www.20minutos.es/internacional/agenda-zapatero-constata-su-peso-gobierno-citas-con-sanchez-ministros-reuniones-con-socios-empresarios_7007191_0.html

domingo, 28 de junio de 2026

Mala estrategia

 Joaquín Mª Aguirre (UCM) 

¿Sabe Pedro Sánchez lo que está haciendo, dónde se está metiendo y arrastrando al PSOE? ¿Conoce la debilidad de sus argumentos y los efectos de su llamada al "aquí no pasa nada" y la culpa es de otros?

Uno tras otro han ido cayendo todos aquellos personaje de los que había que sostener la "presunción de inocencia" o la confianza absoluta en su honradez. Como líder, insistimos, solo puede elegir ya ser "tonto" (no se enteraba de lo que ocurría a su alrededor) o "malo" (lo sabía y lo permitía). Es lo único que le queda.

Aprovechar lo que queda para darse un baño de multitudes controlado en el Comité Federal es arrojar a los máximos órganos al vacío, a un futuro que les arrastrará en el caso de que se confirmen más sospechas o aparezcan nuevos casos. Sánchez ha probado todo tipo de argucias para intentar mantenerse a salvo de lo que arde a su alrededor, de la familia a los nombramientos. Ha probado todo menos a enfrentarse a los hechos y anteponer el partido y preservar a los votantes que han confiado en él. Sin embargo, hace lo contrario, un largo y doloroso camino hasta la nada.

Euronews

En 20minutos leemos el titular "Sánchez convierte el Comité Federal en un plebiscito sobre su continuidad y un 'todos contra Page' sin autocrítica electoral", firmado por Marta Moreno. En estas pocas palabras se resume bien lo que está ocurriendo. En el texto se nos explica que 

El Comité Federal del PSOE está llamado a ser el principal órgano de debate interno del partido, una suerte de parlamento en el que las distintas sensibilidades territoriales confrontan posiciones. Sin embargo, este sábado esa función quedó relegada a un segundo plano. Lejos de reflexionar sobre la situación del partido, marcada por los casos de corrupción y el desgaste electoral, la cita se convirtió en un cierre de filas en torno al secretario general, Pedro Sánchez. No hubo apenas espacio para la autocrítica por los resultados del último ciclo electoral y la única voz que cuestionó la estrategia de la dirección, la del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, acabó siendo el principal blanco de las críticas. Tras reclamar un adelanto electoral o una cuestión de confianza ante el cerco judicial que rodea al PSOE, varios dirigentes le respondieron con reproches. Uno de los más contundentes fue el ministro Óscar López, que le acusó de "defender lo que defiende la derecha".*

Estamos pagando el "personalismo" que se ha creado con los partidos políticos. Es la necesidad de poner el peso en una cara determinada lo que nos lleva a construirlo todo sobre su imagen. Es en esa figura en la que se deposita pasado, presente y futuro. Se construye meticulosamente para que se identifiquen rostro y partidos. Los demás son simples coros o sustitutos cuando se puede dañar la imagen principal; se les deja así que cumplan esa función protectora. El líder debe ser preservado no por su valor en sí, sino porque es una construcción del partido. Lo podemos ver de Trump a Sánchez y los problemas que se llegan a plantear en el caso de Starmer en Reino Unido.

Pedro Sánchez es una cuidadosa construcción que aparece en los foros que le interesa, más los internacionales que los nacionales, que busca en ellos crearse una imagen pública. Pero los hechos son contumaces y cuando empieza a crujir el edificio y a tambalearse, todos tratan  de proteger su inversión en él.

Solo es posible la transformación del PSOE en lo que hoy vemos desde esas figuras pasadas (Rodríguez Zapatero) que se resisten a la parte productiva o en la sombra (las de Ábalos, Leire y compañía).

Al PSOE no le ha ganado la derecha temida, sino sus propios escándalos destapados en cadena. No hay más conspiración que la que estos han tenido contra su propio partido hundiéndolo. Es Sánchez el que arrastra a todos, no nos equivoquemos.

Atrapados, la resistencia es tratar las demás instituciones creadas para defendernos a todos, de la Justicia a los cuerpos policiales, como enemigos. Poner el énfasis en las extravagancias de unos u otros no es más que crear cortinas de humo que faciliten la huida mediática, otro componente esencial en el juego político. Pero esto ya no se tapa con titulares. Los medios se juegan su credibilidad, su público. Tienen que girar si es necesario y lo están haciendo. Los titulares de duda, de escepticismo, han cambiado y recogen el escándalo de cada día.

¿De verdad cree alguien que el gobierno de Sánchez es tan importante como para justificar una conspiración mundial? La hipótesis se cae sola.

Debemos dar gracias a aquellos que tratan de dar la cara por un partido en el que ha importando poco la verdad, la honestidad, etc. a la hora de delinquir. No es un caso aislado, sino una trama organizada para hacer favores, cobrar comisiones, blanquear... Todos los partidos pueden tener un sinvergüenza, pero esto es otra cosa. Deberían darse cuenta de la trayectoria de los partidos, de la forma de seleccionar y construir líderes, de montar estructuras débiles. 

Necesitamos construir los partidos de forma más segura, con menos retórica externa, menos efectismos y más principios reales, compromiso. No tenemos la clase política que nos merecemos, o quizá sí. Si hay negocio en ellos, atraerán a los deseosos de hacer negocios. No todo se tapa con parches comunicativos que lo justifique o glorifique. Para ello necesitamos también medios honestos, independientes que vigilen y denuncien cuando sea necesario. No es fácil nada de esto, pero hay que intentarlo. Nos va la democracia en ello.

Deberían dar gracias a Emiliano García Page. Debe quedar algo. 


* Marta Moreno "Sánchez convierte el Comité Federal en un plebiscito sobre su continuidad y un 'todos contra Page' sin autocrítica electoral" 20minutos 28/06/2026 https://www.20minutos.es/nacional/sanchez-convierte-comite-federal-un-plebiscito-sobre-su-continuidad-un-todos-contra-page-sin-autocritica-electoral_7007652_0.html