Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Es
preocupante lo que nos cuentan en RTVE.es sobre la "charla" ofrecida
por el juez encargado de investigar el caso del "ex DAO", un caso de
acoso y agresión sexual. Digo que es preocupante porque se supone que quien ha
de juzgar ha de mostrar cierto sentido de la equidistancia y, por sus palabras,
no es lo que ve nadie. RTVE.es cita a La Sexta, que fue la que asistió y
recogió las palabras del juez en una intervención pública.
Tras
leer lo que dijo, muchos —entre ellos, yo— se han asombrado de que sea la
persona indicada para juzgar este o cualquier otro caso de violencia de género.
No sé si es consciente de lo que ha dicho y de lo que es el origen de sus
palabras, pero desde luego no es la persona adecuada para garantizar lo que la
Justicia debe garantizar.
Se
manifiesta en toda su crudeza algo de lo que ya hay quejas anteriores: la
conversión de las víctimas en nuevas víctimas, esta vez del sistema judicial.
Empieza uno a explicarse ciertos casos que desde fuera resultan
incomprensibles, pero que si hay más ideas como las expresadas, empiezan a
tener su lógica.
Lo que nos dicen del caso en RTVE.es son las siguientes opiniones:
“Se ha otorgado tantas ventajas a una mujer para
interponer denuncia… Se le da asistencia jurídica gratuita aunque tenga un
millón de euros en la cuenta, se le da abogado de oficio según entra. ¿Pero
qué pierde?, ¿pero qué pierde?”. La frase es de David Maman Benchimol,
juez que investiga la denuncia interpuesta contra José Ángel González, ex
director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional por agresión sexual
contra una subordinada.
Benchimol, titular del Juzgado de Violencia sobre
la Mujer número 8 de Madrid, la pronunció el pasado 18 de febrero, un día
después de que la víctima, inspectora de la Policía Nacional, testificara ante
él, según La Sexta, medio de comunicación que ha tenido acceso a la charla,
organizada por el Colegio de la Abogacía de Madrid.
El juez asegura que las mujeres van “a la caza de
la orden [de protección]”. “Me enfada porque muchas de ellas se ve
enseguida que no tienen demasiado sentido. Eso se ve porque se intenta forzar
una vía, ¿Si yo voy a tardar 24 horas en obtener una orden de protección, por
qué voy a esperar meses?”, señala ante el auditorio. A continuación es
cuando apunta que a las mujeres se les han dado muchas “ventajas” para
denunciar.
Benchimol remarca además que hasta que no se resuelva el proceso no se puede otorgar la custodia compartida y las mujeres aprovechan ese lapso para manipular a sus hijos. “Y mientras tanto ese niño, pues poco a poco, la madre le va haciendo el correspondiente lavado de coco y ese niño se va separando del padre progresivamente. Y luego es muy difícil recuperar ese tiempo perdido”.*
Es
difícil ver tal cantidad de estereotipos y prejuicios en boca de un juez,
máxime si está destinado al Juzgado de Violencia sobre la Mujer. Las
declaraciones son machismo de libro, generalidades en contra de la Mujer y del
sentido de sus quejas. Es difícil agrupar tanto en tan poco espacio.
Entiendo
que pueda haber casos tal como los describe ese juez, pero extenderlos a
"la mujer" es levantar una barrera de prejuicios contra las mujeres,
ignorar los crímenes que se comenten y los casos en los que la Justicia se
equivoca en la toma de decisiones al decidir las órdenes de alejamiento y demás
medidas cautelares. Si se piensa que todo son falsedades, argucias de mujer,
¿cómo podemos defender a las que están realmente en peligro?
Las
declaraciones muestran ese rechazo, esa falta de credibilidad que le merece al
juez lo que las víctimas le cuentan, lo que declaran. Todo, viene a decir, se
les pone demasiado fácil y así logran
salirse con la suya.
Lo que
no resulta comprensible, racionalmente, es que una persona con esas creencias u
opiniones esté al frente de una sala contra la violencia machista. ¿Cómo ha
llegado hasta allí? Ahí donde entra un problema, la creencia en que la Justicia es lo que hacen los jueces.
Existe la Justicia y la posibilidad de que no sea "justa". Una
Justicia llena de prejuicios no es Justicia, por mucha sentencia que se firme.
Nos
dicen en RTVE.es que han saltado muchas alarmas. Ha hecho más declaraciones
sobre las intenciones de las madres al negarse a la custodia compartida; ellas
son culpables, por supuesto, nos dice.
Las alarmas han saltado:
María Eugenia Prendes, fiscal de Sala Coordinadora contra la Violencia sobre la Mujer, ha denunciado en los micrófonos de RNE las declaraciones del juez instructor del ex-DAO. Según la fiscal, estas declaraciones no son algo puntual, sino que el sistema judicial a veces tiene sesgos y estereotipos, pero que los tópicos dichos por el juez instructor son "gravísimos". Es por ello que entiende que las víctimas no acudan a la justicia a denunciar.*
Si las autoridades policiales hacen lo que no deben y los que deben juzgarlos tampoco, ¿en qué estado estamos?
La
cuestión ahora es cómo actuar. Esto no es "independencia judicial",
pues esta solo se puede fundamentar en las garantías de que no se actúa con
este nivel de prejuicios y sesgos machistas. Una persona que piensa lo que ha
dicho públicamente no debería estar donde está, marcando con esos prejuicios
los casos en los que intervenga en este terreno.
No es
una cuestión de "libertad de expresión" como alguno señala, sino de
haberse revelado que no es la persona adecuada para enjuiciar con garantías los
casos que se le presenten. Ha opinado
sobre su propio trabajo y esta opinión va en contra de todas las líneas
establecidas por la propia Justicia. El efecto, como señala la fiscal Prendes,
es alejar a las víctimas de la Justicia, hacerles dudar del sentido de las
denuncias y, por ello, favorecer a los agresores que aprovecharán el recelo
sobre la actuación de los tribunales.
Las declaraciones pueden considerarse del mismo nivel que algunos partidos políticos emplean el negacionismo de la violencia de género, que señalan como un "oportunismo femenino". Desgraciadamente las muertes de mujeres e hijo a través de la llamada "violencia vicaria", no son un invento, sino una triste y dolorosa realidad creciente.
La mirada ya no solo se dirige hacia los agresores, sino hacia las instituciones que intervienen y que no siempre mantienen la actitud debida. El caso es doblemente significativo, los hechos y el ámbito en el que se ha producido, el policial.
Ya
hemos visto demasiada oscuridad en este caso —con filtraciones en contra de la
denunciante— para ahora escuchar esas opiniones. La pregunta sigue: ¿puede
alguien con esas opiniones juzgar
justamente?
* "El
abogado de la víctima del ex-DAO alerta de unas declaraciones
"machistas" del juez instructor del caso" RTVE.es 24/04/2026
https://www.rtve.es/noticias/20260423/juez-agresion-sexual-exdao-ventajas-mujer-denunciar/17038459.shtml

























