lunes, 14 de septiembre de 2026

Crisis cultural y violencia

 Joaquín Mª Aguirre 

Si juntamos los datos que nos llegan sobre la juventud española, el caso pasa a ser preocupante. Estos días pasados, el tema de la falta de comprensión lectora y de rendimiento en determinadas áreas ha pasado a las primeras páginas de los medios y expertos de todo tipo, políticos, educadores han manifestado su preocupación por lo que el Informe PISA no dice.

Pero hay más. El problema es que nos resistimos a hacer la operación final: unir los datos ya que se trata del mismo sector. Acostumbrados a lecturas parciales, nos resistimos a aceptar que estamos hablando de los mismos. Esto muestra un problema más complejo, pero los especialistas, como tales, solo tratan con sus datos y trasladan una situación engañosa. La realidad es interactiva y no parcelada. Que los especialistas traten sus temas, no significa que el resultado este separado de otros factores que no aparezcan reflejados en sus propios estudios, pero que sí pueden aparecer en otros.

En RTVE.es recogen un reportaje aparecido en los noticiarios, con el titular "Preocupación en la Fiscalía por el aumento de casos de violencia de género entre menores", emitido el pasado día 10, del que se nos ofrece el siguiente resumen: 

Sinopsis

La memoria anual de la Fiscalía muestra su preocupación por el aumento de casos por violencia de género en menores. En 2025 se registraron 1.023 causas, un 15% más que el año anterior. En el texto se apunta a que estos datos reflejan que no están calando en los jóvenes los esfuerzos que se están haciendo en materia de igualdad.

En cuanto a los delitos contra la libertad sexual protagonizados por menores, también han aumentado casi un 36% en el último año. La Fiscalía lo califica como "una alarmante espiral que no deja de crecer" y lo vincula directamente con el acceso temprano a la pornografía que genera en los menores una concepción equivocada de las relaciones consentidas.

La ciberviolencia afecta, asimismo, a la población más joven y en los adolescentes: casi de tres de cada diez menores de 16 y 17 años han sufrido acoso digital.


Entre el juego de separar a los jóvenes de los adultos, como ya tratamos aquí, y el otro juego que lleva a la separación de los datos como si no fueran las mismas personas, el panorama es mucho más que preocupante.

Los datos de pérdida cultural dado por el Informe PISA y los datos de la Fiscalía se refieren a la misma población, los jóvenes españoles, que son los "españoles a secas" en un par de años. También son alarmantes los datos de suicidios de menores, otro factor cultural, un reflejo principal de la violencia que otros datos nos dan. Todo se junta sobre los mismos.

El especialista nos dirá que él solo trata los datos de su investigación, pero los sujetos de las investigaciones son los mismos. ¿Cómo vinculamos una cosa con la otra? No es necesario. Es la manía del "efecto-causa", cuando lo revelador es la visión sistémica, las interacciones. Todo lo que extraigamos del estudio de la juventud española por separado sale de una misma realidad y esta es muy preocupante.

El crecimiento de la violencia de género entre los jóvenes no es solo efecto de la pornografía temprana; lo es también de las enormes lagunas que la educación deja en la formación de los jóvenes, lagunas que no se cierran con la edad, sino que —simplemente— su estudio es tarea de otro especialista, publicado con otras etiquetas, en otro medios.

La protección de datos de los jóvenes que delinquen, su borrado o la imposibilidad de la imputación impiden comprender quién es el agresor adulto, saber su historial. Pero las bases de las agresiones sexuales no aparecen de repente; salen de unos precedentes y de una visión del mundo que no se hace en el momento. Pero eso lo desconocemos por un mal entendido de la protección y una ingenua visión de lo que es el comportamiento humano.

La violencia entre los jóvenes que nos describe el informe de la Fiscalía casa con el aumento de otros tipos de violencia: son peleas, robos, luchas con armas blancas, ciberataques, ataques en grupo a chicas, homofobia... Es una perversa normalidad que no podemos ignorar o buscar sus raíces fuera. Falla el modelo,

Mientras no juntemos los datos, podemos vivir en un cierto estadio de inocencia. Pero la realidad es otra: todos esos datos provienen de los mismos sectores. El crecimiento de la ignorancia no favorece precisamente una sociedad y sus valores positivos. Pero es más fácil echarle la culpa a las pantallas o a la pornografía, aunque no se haga nada por remediarlo.


Ayer nos mostraban en TV un reportaje del exterior en donde las escuelas obligaban a meter los teléfonos móviles en unas bolsas cerradas magnéticamente durante la jornada escolar. Era obligatorio encerrar el móvil para favorecer la sociabilidad, nos decían, pero el dato relevante eran los 20 euros que costaba el dispositivo, la bolsa para guardarlo. Son muchos los intereses alrededor de las causas y mucha la ceguera.

Es difícil solucionar problemas cuando algunos problemas suponen beneficios para muchos sectores. La sociedad que hemos creado ha crecido sobre intereses y no sobre valores. Discutimos sobre los peligros de la IA, pero nadie la va a frenar salvo un desastre real. Muchos aspectos de esta sociedad afectan a la formación y desarrollo de los ciudadanos desde la infancia, pero son muchos los intereses para que se modifiquen. Son, para unos, simples efectos secundarios; para otros, no es su problema.

Nunca ha sido fácil ser joven, pero en España se está poniendo especialmente difícil. Aumentan la incultura y la violencia. No es una novedad. Lo que sigue fijo es el beneficio que muchos obtienen de ello. La infancia refleja lo que ve y vive. La sociedad futura que se atisba no es precisamente relajada.

 

* "Preocupación en la Fiscalía por el aumento de casos de violencia de género entre menores" RTVEPlay 10/09/2026 https://www.rtve.es/play/videos/telediario-1/preocupacion-fiscalia-aumento-casos-violencia-genero-entre-menores/17220118/

domingo, 13 de septiembre de 2026

La lucha lectora

 Joaquín Mª Aguirre 

A veces hay que salir para ver cómo nos ven a nosotros y a nuestros problemas. En ocasiones descubrimos que lo que nos alarma estaba ya visto en el exterior y que no les sorprende; solo nosotros somos los sorprendidos. Vivimos en un mundo de discursos contra discursos y cada vez menos de hechos, especialmente en el terreno político, donde ya todo es comunicación.

Así cuenta la BBC en español nuestro problema con la lectura:

El último informe PISA, que evalúa el estado de la educación en el mundo, mostró un descenso generalizado en el rendimiento en lectura y matemáticas de los estudiantes de 15 años.

La caída en lectura preocupa especialmente a los expertos porque la capacidad de leer de manera comprensiva y analítica se considera una habilidad esencial para el aprendizaje de todo tipo de materias.

Los resultados de España han sido especialmente negativos.

Los estudiantes de este país europeo obtuvieron resultados por debajo de la media de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y de la Unión Europea, organizaciones formadas por países con niveles de desarrollo similares o cercanos al español.

Aunque los resultados de España suelen estar por debajo de los de la media de los países desarrollados, los del último informe PISA han causado preocupación y alimentado el debate político y social sobre su sistema educativo.*


BBC en español 12/09/2026


La crisis, nos vienen a decir, no es nueva, pero ahora nos escandaliza en medio de nuestras pelas de gallos políticas donde no se proponen soluciones, solo se critican resultados pues nadie quiere verse responsabilizado por no hacer nada ante un problema ampliamente denunciado y cuyos efectos no se quieren ver.

En España padecemos desde hace décadas un problema: el peloteo de las responsabilidades. Nos hemos convertido en especialistas en acusar a los demás de lo que pudiera ser responsabilidad nuestra. Este sistema ha creado una forma de "selección natural" perfilando a nuestros políticos, que se especializan en la retórica del echar balones fuera.

Hemos tenido ejemplos claros en las crisis ferroviarias o actualmente con la crisis de Ceuta: los problemas vienen del otro, del que falló, del que no nos avisó, del que no nos dijo con precisión algo, etc. Deberíamos hacer y publicar una antología de la disculpa con las mejores excusas.

En enero, el ministerio se felicitaba a sí mismo sobre los progresos en la lectura, alcanzados durante el tiempo del actual gobierno. El PP lo dejó desastroso, pero ahora se iba en el buen camino, decían en La Moncloa (ayer publicamos los titulares de ambos). Pero llegó el Informe PISA y esto quedó en entredicho. No se trata de cuánto se lee, sino cuánto se entiende. No es lo mismo "lectura"  que "comprensión lectora". Culturalmente también es importante la calidad de lo que se lee. Ayer también veíamos cómo el gobierno de Santa Fe (Argentina) regalaba un libro con historias del Fútbol local.

Es tal la desorganización institucional y tan pobre la mentalidad de los responsables, más preocupados por mantenerse en el poder que en la mejora de la situación de la ciudadanía, que es difícil que esto se considere realmente un "problema" social y no un "incordio" político que la oposición (la que sea) aprovecha.

Ante esto —la incapacidad política—, la única respuesta debería provenir de la ciudadanía, una respuesta social. ¿Cómo hacerlo?



Los medios nos hablan hoy de manifestaciones y protestas de la comunidad educativa en diversos lugares de España. Protestan porque los grupos son demasiado grandes y no se puede atender a los alumnos como es debido. Aquí se muestran diversidad de intereses aprovechando el efecto PISA. Está bien que los educadores reclamen mejoras en su trabajo, pero el fenómeno de la caída de la lectura no es nuevo, como atestiguan los sucesivos informes PISA.

Hay que apoyar a las instituciones, claro, pero también hay que preguntarse qué se puede hacer además de quejarse desde la sociedad civil, desde las familias, que creo que donde están parte de las soluciones.

No se trata de cuantificar la lectura; se trata de mejorarla, de hacerla útil para el crecimiento cultural del que lee. Los enfoques estadísticos no dicen lo esencial sobre para qué se lee. Ese es el error político: busca números favorables, pero para ellos, no para los lectores.

Cualquiera que haya trabajado con textos en un aula sabe que la comprensión es el problema, al que se le buscan salidas cómodas en la tecnología diaria. ¿Para qué memorizar, para qué aprender... si está todo en Google, si está en mi teléfono con un par de movimientos? Los alumnos apenas leen; se contentan con los resúmenes que se elaboran entre ellos o por empresas dedicadas a ello. No encuentran "placer" en la lectura; es una pérdida de tiempo.

Hoy los trabajos los hace la IA (no con IA, como señalan los más ingenuos). Se ha tenido que volver en muchos casos a los exámenes orales, algo que se pensaba olvidado porque la fórmula más aprovechable, con la que se buscaba comprensión y aplicación, ha dejado de ser fiable.



Seamos claros: esto es el negocio de muchos. Se le saca provecho económico y se montan pequeñas empresas para sustituir el trabajo propio. Ya no se distingue entre lo que el alumno pueda hacer y lo que entrega. La sociedad, por contra, le ofrece diariamente, en todo momento, estímulos con forma de espectáculo a lo que sí debe prestar atención. Otros muchos viven de ello. Es la presión mediática y, sobre todo, de las redes.

Sí, la sociedad debe preguntarse primero qué tipo de personas quiere: consumidores compulsivos, adictos, incultos... o personas formadas, cultas, reflexivas y críticas. Hay demasiados intereses en las primeras y pocos deseos de las segundas. Ni políticos ni empresarios están por aquello que no les produzca votos o ganancias.


Es el momento de preguntarse qué se puede hacer, si realmente queremos una sociedad lectora más culta. Hay que estimular, ayudar a leer, proponer textos, hablarlos, compartirlos. Hoy proliferan "libro fórums", pero es gente mayor que anhela un tiempo de cultura comunicativa alrededor del libro. Leen y comparten, hablan sobre libros.


abril 2022


Hay que trasladar esto a los más jóvenes, más allá del sistema educativo. Hay que regalar libros y transmitir entusiasmo, que es el gran poder de la cultura. Hemos hecho odiosos y aburrido los libros. ¡Hay tanto donde elegir, tantos caminos lectores! No imponga, ayude a elegir.

Algunas voces señalan que la "culpa" la tienen los libros, que son incomprensibles, complejos, desfasados. Eso no es el problema real, sino el signo del fallo cultural. Aprender es poder acceder a libros más complejos, no quedarse en niveles de parvulario. La educación es progreso de la persona. Es su función ayudar a comprender para crecer. Pero no mejora el entorno, sino que se va en retroceso.

Antes los medios tenían compromiso con la cultura. La televisión producía novelas y obras de teatro (Estudio 1, por ejemplo, TVE) que ayudaban a difundir cultura y a buscarla en los libros. Hoy eso ha desaparecido. Son los concursos los que ocupan el tiempo; innumerables programas gastronómicos y turísticos que mueven en otras direcciones. Es el aliciente del dinero. No hablemos de lo que ocurre en las redes y en sus formas de atracción.

No será fácil cambiar el rumbo de una sociedad consumista, adictiva y dirigida por intereses que ven en la persona culta un resistente. Pero podemos hacer cada uno algo en nuestro propio espacio.

No le demos más vueltas a las causas, vayamos a las soluciones. Como es poco probable que las fuerzas de la incultura cedan, debemos realizar nuestras pequeñas acciones. No esperemos demasiado de lo que hay fuera.

 

* Guillermo D. Olmo "Por qué España registró sus peores resultados educativos en la historia del informe PISA (y las causas de que hayan caído en todo el mundo)" BBC en español 12/09/2026 https://www.bbc.com/mundo/articles/cz6z0407lnlo

sábado, 12 de septiembre de 2026

Mayores vs adolescentes o la guerra del PISA

 Joaquín Mª Aguirre

Que vivimos de ficciones ya nos lo han advertido artistas y demás analista de nuestra realidad. Desde que se publicó el Informe PISA asistimos a uno de esos ejercicios de ficción, de ilusiones mal construidas que nos permiten ahondar en el autoengaño. La base de todo esto es estigmatizar a los jóvenes y aislarlos de su entorno. En muchas ocasiones hemos recordado algo básico, pero que no se acaba de asimilar: el adolescente es el prólogo del adulto. Por decirlo poéticamente: "El niño es el padre del hombre", un viejo verso del gran poeta inglés William Wordsworth (lo incluimos al final del texto para deleite de los que lleguen hasta allí).

Lo que es para bien en el poema (la infancia debe transmitir su alegría e inocencia al adulto, que no debería "estropearse") invierte su sentido cuando se estigmatiza a la infancia/adolescencia y se les hace responsables a ellos. La realidad es que, como dice el poeta, el niño es el padre del adulto en lo bueno y en lo malo. ¿Es que hay un filtro en el paso de la infancia a la juventud y de esta a la madurez?

La sociedad que nos rodea está llena de incultos, consumistas, crecidos con el teléfono en las manos, la mirada perdida, sin un libro delante o el que les han vendido a la moda. Satanizar a la infancia, además de injusto, es irreal, una gigantesca hipocresía social que trata de evitar que veamos lo que hemos construido haciéndonos mirar a los niños como una especie de macacos diferentes a los adultos, especie superior.

Cumples años y te transformas en sabio, experto, buen ciudadano, etc. Nada más lejos: el día después sigues igual de inculto, borde y haciendo trampas para no pagar impuestos, multas, etc. Sí, el hijo es el futuro padre.

Todo esto, de una enorme obviedad, me irrita porque son los mismos que fomentan mantenernos en ese espacio de estupidez a lo largo de la vida. Son los que nos convierte en consumidores compulsivos de estupidez enlatada, encuadernada, transmitida por cada medio. Son esos que señalan como culpables a los jóvenes los que no solo mueven un dedo en su educación sino que fomentan la ignorancia para mantener el consumo adictivo de sus propios productos basura.

Hemos vuelto al sexismo educativo: las chicas leen y los chicos a Ciencias. ¿No nos decían que esto se había superado? Por lo visto volvemos a las andadas culturales. Pero el problema añadido es que descienden la capacidad de comprensión lectora y las matemáticas.

Mientras no seamos conscientes de que lo que el Informe PISA muestra no son lo malos que son nuestros jóvenes, sino lo malo que es el sistema educativo y lo poco que importa socialmente una buena cultura o educación, estaremos sosteniendo esa ficción de que PISA habla de ellos y no de nosotros. Los resultados de PISA son nuestro fracaso como sociedad, como sistema educativo.

Esto llevamos años diciéndolo. PISA muestra nuestro deterioro y los malos alumnos de hace tres o cuatro informes PISA son los que hoy se rasgan las vestiduras. Hipocresía e incompetencia.

El deterioro en el pasado es la ignorancia del presente. Los adultos no cambian; son el resultado del sistema educativo. Lo que ocurre es que no hay estudios sobre el presente de los adultos, de su falta de cultura, de sus gustos. Hay que darse una vuelta por el transporte público, calles, parques, terracitas... y ver y escuchar.

La transformación de todo en "espectáculo" invierte la dirección de lo formativo: es el espectáculo el que "forma" negativamente pues se da un continuo descenso de niveles para llegar a eso que llamamos "gran público". La repetición de todo no anima a adentrase por nuevos caminos. La cultura se convierte en consumo cultural y todo se planifica para atraer nuestra atención. Es lo que enseñamos hoy en nuestras escuelas y facultades de comunicación, cómo asegurarse seguidores, cómo adular el gusto.

Las polémicas últimas con influencers en los medios revelan este comportamiento y cómo el mundo de las empresas deja su comunicación en manos de indocumentados, como ha ocurrido escandalosamente con la influencer fichada para la Vuelta a España. Es la zafiedad estelar como objetivo comunicativo.

No queremos una sociedad más culta, ni más estudiosa. Hay que buscar tiempo libre para ir al chiringuito, para viajar compulsivamente (una forma generalizada de huir de la propia realidad).

Los alumnos están mal formados, pero son víctimas de un sistema que no se esfuerza en mejorarlos, que tira la toalla; lo son también de familias poco interesadas en la cultura, sin libros, cine o música que les adentre más allá del puro consumo.

El Informe PISA habla de ellos, pero sobre todo del entorno en que se encuentran, en donde crecen. Luego será tarde y algunos de ellos llegarán a ministros, directores generales y hasta presidentes del gobierno. Desde sus cargos nos contarán milongas y dedicarán su tiempo a mantenerse antes que crear una sociedad más inteligente.

Se escandalizan porque PISA nos dice que los jóvenes no entienden lo que leen. Los otros informes, los de los adultos, nos dicen que lo que se lee no es precisamente lo mejor y que muchos ni siquiera eso. Algunos incluso quieren ver el lado "positivo", es el avance de la IA, las pantallas, la tecnología, etc. frente a la vieja cultura de los libros, esas cosas con tapas y páginas. El que no se consuela es porque no quiere. Pero la realidad es clara y l empeoramiento en picado. ¿No entendemos las consecuencias de una sociedad inculta y consumista?

Decían en enero de este año desde el ministerio —y se difunde desde La Moncloa— que aumenta la lectura. Desde PISA nos dicen lo contrario, que se comprende mal, que no se leen textos largos o complejos por fatiga y falta de hábito. 

Para promover la lectura en Santa Fe (Argentina) nos dicen que se repartirán 1.800 ejemplares gratuitamente de un libro de cuentos sobre Futbol, llamado "Gol gana". No se da a leer a Jorge Luis Borges, a Bioy Casares, a Cortázar o el Martín Fierro, sino historias de futbol, por supuesto, de equipos de Santa Fe. ¡Los políticos no cambian en el mundo! Tienen un sentido "muy claro" de lo que debe ser un ciudadano "leído".

Leer es un acto complejo, una forma de conectar y nos estamos desconectando del pasado cultural. Lo nuevo es el norte hacia el que vamos, la novedad repetitiva y machaconamente presentada. Los medios, las pantallas, la herramienta para conseguirlo. Por eso están saliendo nuevas formas de protección. Ya no es solo la adicción, sino la adicción a la incultura.

Sabemos el porqué y sabemos cómo. Ahora debemos plantearnos cómo combatir esta tendencia creada por los intereses de diverso tipo en busca de beneficios económicos y políticos. Nos hemos quedado sin defensas culturales para defender la cultura. Es el deseo de saber, de pensar, de ver el mundo de otra manera lo que nos lleva a leer, a querer saber, en un camino sin fin.

PISA, como decimos, es el prólogo de la realidad. No te quejes, fomenta la buena lectura, regala libros, préstalos, buenos libros. Ve buenas películas, escucha buena música. Desarrolla tu gusto y ayuda al de los demás... Muchos te convencerán de que eso es perder el tiempo, que la cervecita cunde y hace amistades. Es probable. Pero luego no te quejes. 

  

 


My Heart Leaps Up

 

My heart leaps up when I behold

A rainbow in the sky:

So was it when my life began;

So is it now I am a man;

So be it when I shall grow old,

Or let me die!

The Child is father of the Man;

And I could wish my days to be

Bound each to each by natural piety

                                   William Wordsworth

viernes, 11 de septiembre de 2026

Abuelos, nietos y votos

 Joaquín Mª Aguirre

La democracia tiene sus reglas. Una democracia sin ellas no es una democracia; es otra cosa. Las reglas, como tales, dibujan el mapa de lo posible, aquello que es aceptado por todos y que se refleja en una serie de prácticas y en la estabilidad de las mismas. Las sorpresas y las modificaciones unilaterales no son buenas.

Nuestra democracia está sufriendo una serie de prácticas que hacen dudar del sistema. La duda misma se ha convertido en herramienta de duda.

Los malos ejemplos nos llegan desde hace tiempo de lo que creíamos una democracia consolidada, estable y referencial. Todo cambió con Trump, llegó una forma de hacer política que no respetaba las reglas. El ejemplo más claro lo tenemos en el propio Trump que considera que las elecciones que perdió ante Joe Biden tras su primer mandato, las ganó. Todo el mundo sabe que las perdió, pero él sigue afirmando lo contrario y cuestionando las victorias ajenas y las que puedan ocurrir en el futuro. Juega además con otro elemento, la superación de los dos mandatos en busca de un tercero (sería, según su contabilidad, el cuarto, pues se apunta el que perdió). Ahora ofrece 5.000 dólares a todos los norteamericanos si gana. No solo es poco ético, sino que se podría considerar compra de votos; tampoco explica de dónde saldría ese dinero que promete.

Estados Unidos es también el país de las "ingenierías electorales", es decir, de la redefinición de distritos electorales para conseguir los diputados en juego. Esto se logra incluyendo y excluyendo distritos conforme a los resultados anteriores. Donde faltan se le contabilizan con los que sobran en otra zona.

Ahora pretendía retirar la nacionalidad a los nacidos en territorio nacional, algo que estaba reconocido y suponía la posibilidad de voto. Trump, con sus políticas anti inmigración, da por supuesto que los hijos de migrantes no le votarán y pretende retirarles nacionalidad y voto. Otra fractura democrática para intentar retener el poder donde todo vale para llegar al poder.

En España tenemos ya una nueva polémica, pero esta va más allá de lo habitual con la llamada "ley de nietos", que se ha visto frenada judicialmente. Leemos sobre ello en RTVE.es: 

El Tribunal Supremo ha paralizado cautelarmente el voto para las personas ya inscritas en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) que consiguieron la nacionalidad a través de la denominada 'ley de nietos' y las nuevas inscripciones, para preservar "la transparencia del proceso electoral y la confianza de la ciudadanía en sus resultados", ante la "magnitud" del aumento del censo.

Así lo razona en dos autos a los que ha tenido acceso RTVE, en los que señala que el "incremento extraordinario en el número de electores inscritos en el CERA", cuyo número está "en constante aumento", con cifras de "extraordinaria dimensión" puede "afectar a la transparencia del proceso electoral y a la confianza de la ciudadanía en sus resultados".
En los dos autos que se han conocido este jueves, el Tribunal afirma que el volumen de nuevos electores equivale a "la población censal de varias provincias españolas completas, con un impacto directo y potencialmente decisivo en la asignación de escaños”, algo que califica de "incremento excepcional". Y señala que dada "la magnitud de las cifras de incremento del CERA" podrían quedar "gravemente comprometidos" el derecho de sufragio y el "resultado electoral deseado por los españoles que ya figuran inscritos correctamente".

El Supremo insiste en que "tal crecimiento genera un peligro fundado, real y serio de poder afectar gravemente a la objetividad y transparencia del proceso electoral, causando entonces un daño irreversible".*

Si en Estados Unidos se pretende excluir del voto a los migrantes y sus descendientes, en España es lo contrario: se pretende dar a la tercera generación de aquellos a los que se supone proclives a votar a os que les concedieron el derecho al voto. Es lo contrario a lo que se realiza en Estados Unidos, pero al que se le supone un mismo efecto: favorecer el voto en un determinado sentido.

Las alteraciones de censo, vinculadas con aspectos ideológicos no son algo que tenga aspecto democrático, por más que se remache con leyes. No debemos confundir los dos aspectos importantes, lo legal y lo democrático. No son lo mismo y es peligroso considerar que una mayoría parlamentaria convierte en democrático lo que aprueba.

El País

Las razones expuestas por el Supremo son claras, razonadas y razonables y tratan de defender lo que deberíamos defender todos, una normalidad democrática exenta de sorpresas y excepciones, de entradas inesperadas que alteren los censos y con ello los resultados. En la democracia es esencial la confianza en el sistema y esto siembra demasiadas dudas sobre el alcance y la intención.

El sistema se basa en la alternancia normalizada. Algo teme el actual gobierno, que desde su propia debilidad intenta retener de esta forma el poder. Con acciones de este tipo, siembra demasiadas dudas que favorecen muchas veces el anti democratismo que supone evitar, más allá de las urnas, el acceso de otros al gobierno, algo que es esencial. Todo el juego político democrático se basa en la posibilidad de alternancia sin traumas.

El Supremo ha sido claro y ejerce su función de vigilancia del cumplimiento. Seguir creando tensiones entre los poderes forma parte de este peligroso juego en el que se nos ha embarcado.

Es extraño que Trump nos critique tanto. 

Noticias jurídicas

* "El Supremo frenó la 'ley de nietos' para preservar la "transparencia" de las elecciones" RTVE.es / Agencias 10/09/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260910/supremo-freno-ley-nietos-preservar-transparencia-elecciones/17220076.shtml

 


jueves, 10 de septiembre de 2026

La entrevista contraproducente

 Joaquín Mª Aguirre

Cada vez que Pedro Sánchez sale a explicar algo, la lía. Su entrevista en RTVE.es, además de las críticas a lo dicho y a lo que sigue repitiendo, ha suscitado la protesta de la propia RTVE.es, a la que han considerado un mero escaparate.

Es la propia RTVE.es, a través de su Consejo, la que señala en el mismo artículo "sobre" la entrevista: "El Consejo de Informativos de TVE ha manifestado su rechazo a que esta entrevista política se realice por una productora externa y lo ha calificado de "hecho sin precedentes en RTVE y de una gravedad extrema"."* Como puede apreciarse, era la gota que colma el vaso tras las protestas por las "listas" calificando a los profesionales y medios realizada por el Ministerio del Interior, de Grande-Marlaska, algo de lo que tratamos aquí ayer.

¿Qué es lo que se le critica? Algo simple: se ha elegido un medio para difundir, pero ha sido la presidencia la que ha "montado" la entrevista. Calificarlo de "gravedad extrema", "hecho sin precedentes" muestra cómo se percibe desde los propios profesionales. No es una cuestión de mera frustración y uso, sino la denuncia de una falta grave de independencia informativa en un momento en el que se acusa, entre otras cosas, de manipulación.

Sánchez ha hablado, sí, pero sin ninguna resistencia informativa, sin cuestionamiento alguno de lo que decía. Era más una "entrevista", un cómodo discurso sin trabas, un fluir gubernamental sin ser interrumpido en sus intenciones. Una entrevista supone otra cosa, un papel distinto e independiente de los seleccionados por el propio gobierno.

El artículo se cierra con este párrafo:

Además, la entrevista ha coincidido con el día en que se publican todos los informes sobre Ceuta que tiene el Gobierno, fechados desde el 1 de julio hasta el 1 de agosto, tal y como anunció en su comparecencia de la semana pasada en la Cámara Baja, y solo un día antes del acto de apertura del año judicial en el Tribunal Supremo presidido por el rey.*

Cada nuevo paso que se da, trae multitud de contradicciones o de explicaciones poco o nada satisfactorias, por lo que el control de las preguntas en estas "entrevistas" pasa a ser esencial.

Lo cierto es que sumando todo esto, es difícil que le queden medios "confiables" desde su perspectiva. Hay cosas que no se pueden "defender" en una entrevista, como "el derecho al descanso" cada vez que se le pregunta sobre su falta de acción. Son tantas ya las contradicciones que cualquier profesional pudoroso no puede obviarlas.

Un Sánchez sin apoyos parlamentarios, con cada vez menos apoyos internos por temor a que hunda el partido y sin apoyos mediáticos, le distancian cada vez más de la opinión pública, ya claramente negativa. Ni los más fieles —sin contar sus ministros guardaespaldas—, son ya capaces de defender al gobierno. La sublevación de los alcaldes socialistas por reclamar poder manifestarse por Ceuta ha sido un ejemplo claro y contundente del desastre político que arrastra Sánchez.

Con todo esto, surge una pregunta: ¿por qué, por qué hace esto?

La política no se puede sostener solo con el control de los medios. Hacen falta hechos y, sobre todo, soluciones reales, no medias tintas, a los problemas. Si son los propios políticos los que crean los problemas, la presión sobre los medios se acrecienta. La oposición exige respuestas y aquí hay un guion fijo de declaraciones que no pueden ser cuestionadas ni alteradas. Por eso la queja de los periodistas de RTVE; se ha huido de enfrentarse a los informadores organizándolo fuera del medio. Es un acto promocional y no uno periodístico.

Se suponía que la "entrevista" serviría para aclarar algo; no ha sido así y las críticas siguen aumentando. Cada nuevo paso es una contradicción y un desastre.

Hay un parte de la política que cifra sus esfuerzos en el control mediático. Esta vez, a Pedro Sánchez ya no le quedan muchas ofertas porque lo que hace no tiene sentido y no caben explicaciones más allá de ese guion mencionado. Nadie le sacará de ahí porque no hay más salidas. De haberlas, las usaría. Los titulares no van ya más allá del "Sánchez insiste", mal síntoma. Es cada vez una más reducida soledad afirmativa. Se queda solo.

Sánchez se mete en su burbuja, de la que desplaza cualquier elemento incontrolado. Esto reduce su campo de actuación cada vez más. ¿Cuánto puede aguantar así? Él lo tiene claro: hasta el final, sea el que sea. 

Solo lo que todo el mundo teme, le sacará de La Moncloa. 

* Mª Carmen Cruz Martín "Sánchez insiste en que "no se previó una llegada masiva de migrantes" y admite que el Estado "debe prepararse mejor"" RTVE.es 9/09/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260909/pedro-sanchez-entrevista-directo-mananeros-video-cronica/17217668.shtml