Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Leo con
preocupación, pero sin sorpresa, el titular de una noticia en 20minutos "Denuncian un ataque de encapuchados en
facultad de la universidad Complutense de Madrid"* La preocupación es por
el nivel agresivo del negacionismo de la ultraderecha en nuestros campus —es mi
universidad— y la falta de sorpresa es por los precedentes que avisaban de este
crecimiento.
Hace un
año una compañera tuvo que dejar una asignatura sobre feminismo que se impartía
en la Facultad. Lo hizo por la presión agresiva que notaba en clase que le
causó un estado avanzado de estrés. Lo grave es que era una asignatura optativa, es decir, las personas que estaban matriculadas habían elegido esa
asignatura entre otras opciones, El hecho de que no fuera "obligatoria",
de curso obligado, muestra con claridad que una parte de los que se
matricularon lo hicieron con la intención de reventarla y especialmente de
crear un mal ambiente que evitara que otras personas interesadas pudieran
cursarla o que hacerlo conllevara riesgo al identificar a los matriculados con
el feminismo.
Pregunté
al profesor que se hizo cargo de la asignatura si había normalidad, a lo que me
respondió que no, que seguía habiendo un sector decidido a crear un fondo
agresivo en la clase optativa. Se matriculan en ella para reventarla. Son
manipuladores que apuntan al centro, a las asignaturas que puedan ser tildadas de "feministas".
En el artículo de 20minutos leemos que han ido más allá de crear un mal ambiente, un ambiente agresivo, de reventadores, y han pasado a la acción violenta directa:
Los decanatos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid han denunciado "los graves hechos" ocurridos a las 17:30 horas del viernes, cuando "aproximadamente 30 personas, la mayor parte de ellas encapuchadas y con el rostro cubierto" irrumpieron en edificios del campus.
A su paso por las facultades de Políticas y de Trabajo Social, increparon a algunas personas y provocaron destrozos, arrancando carteles, especialmente los relativos al 8 de Marzo, y pancartas reivindicativas para intentar colocar "una pancarta que, junto al símbolo de Falange, decía: Rechaza el feminismo, abraza la feminidad”, indican en un comunicado.
El personal de la facultad "impidió la colocación de su pancarta", pero el grupo de ultraderecha "se ensañó especialmente con el aula social del estudiantado, causando importantes daños materiales y en el mobiliario".*
No es el primer incidente de este tipo que provocan, sí quizás uno de los más graves y que dejan al descubierto la estrategia de estos grupos y de los que están detrás.
Evidentemente
algo está fallando en el forjado de los valores sociales y hace que estos
grupos altamente ideologizados capten gente para estos fines. Claramente buscan
un desmantelamiento cultural. Mientras otros grupos políticos se pelean por el
poder, el objetivo de la ultraderecha apunta a la base, a la configuración
cultural, a evitar que se forjen ideas de progreso, en especial las que refieren
a las relaciones entre las personas —hombres y mujeres, hijos y padres—, es decir,
en las familias y a lo que podríamos llamar la romantización de los vínculos
con lo que definen como "nación", una entidad "natural",
según ellos. La idea de "lo natural" afecta a todas estas relaciones,
que vendrían definidas desde el origen mítico, en este caso de la voluntad
divina, de la que se consideran herederos y mantenedores.
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| UCM |
Hemos
tratado esto en diversas ocasiones porque no se acaba de entender. La
fotografía de los pastores evangélicos rezando junto a Trump en la Sala Oval de
la Casa Blanca es algo más que una anécdota. Es la demostración de que ellos no
creen en la democracia como voluntad del pueblo y deseo de cambio. Para ellos
existe lo "inmutable", que es aquello que les preocupa frente a lo
que preocupa a los grupos políticos; ellos trabajan en lo
"prepolítico".
Lo ocurrido en la Universidad Complutense, en su Facultad de Políticas; es un aviso más de su falta de democracia y de la necesaria vigilancia ante estos hechos que demuestran una clara voluntad de dejar fuera todo lo que ellos consideran que se desvía de lo canónico.
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| UCM |
Avisamos
cuando surgió tras el asesinato a tiros del activista de ultraderecha en los
Estados Unidos. Había creado toda una poderosa red de grupos organizados por
todas las universidades del país. Su muerte permitió que saliera el mapa de donde tenían creadas sus bases de acción. El ideólogo de la
ultraderecha norteamericana, Steve Bannon, vino a Europa a establecer este
modelo "cultural" o "anticultural", si se prefiere. Vox es
un ejemplo claro de este funcionamiento. Los pactos con el PP son una forma de
suicidio para estos últimos que creen que están jugando con las mismas reglas.
Hay que vigilar cuidadosamente las universidades españolas donde claramente están actuando para atraer gente a su causa y para hundir las de los demás. No es una simple lucha política; es el enfrentamiento de dos modelos incompatibles, de dos formas opuestas de ver a la persona, a las familias y a las instituciones. Que la lucha se dé en las instituciones educativas es una clara muestra de la estrategia elegida. No deben hacer retroceder los progresos en la igualdad de derechos, no deben silenciar las voces del progreso de todos.


























