domingo, 20 de septiembre de 2026

La cadena rota

 Joaquín Mª Aguirre 

La política en España ya no es digna de ser llamada tal, al menos, según las definiciones clásicas. Ya no se trata de tener ideas sobre los problemas y cómo resolverlos. Se trata más bien de una estructura doble, la mediática y la del poder. Las dos convergen en un sistema que se polariza, por un lado, y se fragmenta por otro. Hay una España que vuelve a ser dos, y hay otra España multipartidista, autonómica y de alianzas sin demasiados objetivos. Hay partidos que han quedado desvirtuados de su sentido inicial y hay partidos que solo existen para sumar diputados y ofrecerlos a los que les faltan. El poder es la clave.

Los problemas lo son en la medida en que son espectáculo, que es la estrategia mayoritaria. No se trata ya de resolver problemas, sino de buscarlos en el oponente y realizar campañas de exhibición. Ya no hay ideólogos, sino comunicólogos al mando. Son los que crean y dirigen las estrategias de representación mediática, los que eligen sobre qué se debe insistir y cómo se deben presentar.

En este contexto general adquiere sentido el titular en 20minutos con el que se abre actualmente en su página web: "La cadena de mando del PSOE se resquebraja: Moncloa marca el relato, Ferraz pierde peso y el grupo parlamentario "vuela a ciegas""* La expresión "marcar el relato" es una forma de expresar el peso mediático, la lucha en titulares y mensajes. Hace mucho que señalábamos aquí que las declaraciones de los políticos apenas inciden en los problemas y se dedican a interpretar lo que el otro dice o hace. Se trata de eso, de dirigir la opinión antes que de actuar sobre la realidad. Existen los problemas del otro en la medida en que son responsables de ellos. Luego esto se traduce en mensajes que se repiten y redistribuyen, mensajes que se insertan en los discursos directa o indirectamente, vengan a cuento o no. Nuestros políticos de todos los bandos han asimilado esta misma técnica discursiva. No se trata de hacer algo bueno sino de encontrar lo malo, lo escandaloso, que se distorsiona y agranda. Lo bueno que pueda hacer el otro se tapa con lo malo. Discurso contra discurso. Y esta forma de hacer política tiene ya efectos internos.

Pero hay momentos en los que esto salta por los aires. Cuando los discursos no funcionan y se distancian de la realidad problemática, empiezan los problemas internos:

La crisis de Ceuta no solo ha puesto a prueba el relato del Gobierno. También ha terminado por dejar al descubierto los problemas de coordinación entre Moncloa, Ferraz y los grupos parlamentarios socialistas, una cadena de transmisión que distintas voces del partido describen cada vez más debilitada y cuyo deterioro ya se expuso el pasado martes en la última reunión del grupo parlamentario, según confirman a 20minutos fuentes presentes en el encuentro. La línea política se fija fundamentalmente desde Moncloa y, a partir de ahí, el partido y sus diputados y senadores tienen que encontrar la manera de defenderla, en ocasiones sin haber participado previamente en su elaboración y sin disponer de toda la información necesaria. "Volamos a ciegas", resumen fuentes del grupo socialista en el Congreso.*

En el párrafo citado se concentran los efectos cuando los discursos dejan de funcionar. Cada instancia —gobierno, grupo parlamentario y partido— trata de no verse arrastrado por las otras. Cuando falla la estrategia gubernamental, los otros se resisten porque ven en los errores ajenos su propio desastre. Entonces empiezan las resistencias y controversias, los deseos de recuperar una voz propia que les libere de la servidumbre.

Al gobierno de Pedro Sánchez ya no le quedan demasiadas explicaciones ni errores por cometer: de felicitar a Marruecos a no atender los avisos del CNI y otras instancias informativas. Se ha puesto en contra a prácticamente todos los comprometidos en el hecho de la invasión. Del delegado del gobierno en Ceuta a los diversos ministros intervinientes, el descrédito es absoluto, lo que aprovecha la oposición. Contra ella carga el gobierno sin darse cuenta que es probable que existan mejores caminos hacia la ciudadanía. En el grupo parlamentario y en el partido saltan entonces los avisos de desastre. La maquinaria política funciona unida cuando van hacia una victoria, le ven sentido a lo que hacen; lo que nos están diciendo es lo contrario, que no le ven sentido a nada y que presienten el desastre.


Quien rentabiliza finalmente todo esto (no solo en España) es la ultraderecha, que simplifica y enumera los "grandes males" y confusión de los partidos mayoritarios, que se van vaciando.

Lo que les hace perder poder, también hace perder credibilidad. No ofrecen soluciones complejas, sino radicales. Cortar por lo sano debería ser su eslogan, aunque lo es implícitamente. Sin el compromiso del poder, pueden ofrecer "soluciones" al gusto de la cada vez más distante ciudadanía.

Los partidos, que son la base del sistema democrático construido para que la ciudadanía participe han desviado el sentido de su función. Existen para cumplir su compromiso con la ciudadanía; sin embargo, esto se ve cada vez más lejano y es el poder lo que les dirige. El partido, a su vez, se desgaja en tendencias cuando las cosas no van bien y surgen las discrepancias y los reproches por un lado, y los intentos de acallar críticas, por el otro.

Ante lo que se nos muestra fuera, las tendencias actuales, la estrategia de los partidos no debería ser destructiva, sino resolutiva y constructiva ante problemas que nos llegan de fuera y que se agrandan por la incompetencia y la incomprensión interna. Hay que cambiar las estrategias si no queremos quedarnos en luchas absurdas y problemas irresolutos. Habría que pensar un poco en ello.

 

* Marta Moreno "La cadena de mando del PSOE se resquebraja: Moncloa marca el relato, Ferraz pierde peso y el grupo parlamentario "vuela a ciegas"" 20minutos 20/09/2026 https://www.20minutos.es/nacional/cadena-mando-psoe-se-resquebraja-moncloa-impone-relato-ferraz-pierde-peso-grupo-parlamentario-vuela-ciegas_7038009_0.html

 

sábado, 19 de septiembre de 2026

La edad oscura de Trump

 Joaquín Mª Aguirre


El primer mandato de Donald Trump estuvo salpicado de dimisiones, especialmente de asesores en defensa, lo que significaba discusiones y desacuerdos. Eran señales de que en la Casa Blanca había debates y frenos. Pero Trump aprendió para su segundo mandante, para el que se rodeó de gente que pensaba como él o más radicales. Los millones de votos conseguidos para el segundo mandato son un misterio ya que, conociendo ya al personaje al que se elegía, implicaba directamente al pueblo norteamericano en sus consecuencias.

Ahora no hay dimisiones, sino una competición en obediencia y radicalismo para situarse en la carrera de la sustitución cuando llegue el momento. Se puede tener a un antivacunas radical al frente de la salud o a un negacionista de la Ciencia al frente de la investigación. Nadie dimite porque no hay compromiso más que con un simplista programa, lleno de lagunas y radicalismo. El compromiso es con el poder, con hacer desaparecer cualquier tipo de resistencia y alentando resistencias, como ocurre con la inmigración. El uso de la fuerza en el exterior es el camino del expansionismo colonialista. Dentro los métodos se van volviendo más autoritarios, por lo que algunos analistas no descartan que se llegue más allá de las palabras en algún momento, como ya ocurrió con el salto armado al Capitolio para impedir la proclamación como presidente de Joe Biden.

Hoy otra noticia preocupante desde los Estados Unidos. Está en los titulares de la prensa norteamericana y se hace hueco en la nuestra, como en un apartado rincón de 20minutos:

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que vetará con efecto inmediato el acceso a la Casa Blanca a las cadenas CNN y MS NOW, así como al diario digital Politico, a los que acusó de difundir "noticias falsas", y amenazó con extender la medida a otros medios de comunicación.

"Los medios de comunicación no deberían poder escribir o difundir constantemente ficción y mentiras cuando cubren al presidente de Estados Unidos", escribió Trump en su red social Truth Social.

El anuncio supone una nueva escalada en la ofensiva del mandatario contra la prensa, después de que al inicio de su mandato restringiera el acceso de la agencia Associated Press (AP) a algunos actos en la Casa Blanca por negarse a usar el nombre "golfo de América" para referirse al golfo de México.* 

La prohibición tiene muchos aspectos. El primero y más evidente es que se trata de una forma de censura al prohibir el acceso a ciertos medios. Con ello diferencia entre "medios buenos" y "malos" desde su perspectiva. En segundo lugar es un aviso para lo que les puede pasar a los que no se plieguen a las "razones" de Trump, los que discrepen. El ejemplo de lo ocurrido con Associated Press por negarse a usar los términos acuñados por Trump para la geografía del continente, ya sea el Golfo de México o, más recientemente, llamando "Lago América" al lago Ontario, se transmite. Una vez más vive del ejercicio de la amenaza constante. Por último, Trump les acusa de faltar a la verdad, que es un atributo del poder, asunto del que tratamos hace unos días aquí.

En el sistema en el que viven inmersos los Estados Unidos de Trump, el trumpismo, la verdad no es algo que surge del tratamiento de la realidad como algo aceptado. La "verdad" es algo que surge desde el poder y por el poder.

Veíamos cómo el Israel de Netanyahu retira la nacionalidad a los israelíes que denuncian el genocidio contra el pueblo palestino, los que denuncian (según él "difaman") al ejército que mata a civiles, a niños simplemente por estar ahí, su tierra, de la que deben emigrar para que se queden con ellas los colonos. Eso es también algo que no debe aparecer en artículos, reportajes, documentales o películas.

Todo lo que no le gusta es considerado como "mentira", "difamación", etc. Lo alegado por Trump para prohibir a medios como los señalados es que son "mentirosos". Trump sabe mucho de mentiras, pero tiene dificultad para distinguirlas de otras formas. Es su acuerdo con ellas lo que determina su verdad.

La libertad de expresión, la libertad de prensa, etc. son pilares de una sociedad democrática. Los Estados Unidos siempre han hecho causa de ello. Fue la Prensa la que decidió el Caso Watergate que se llevó por delante a un presidente mentiroso y manipulador como Richard Nixon. Ahora los tiempos han cambiado. Lo primero que hizo Trump fue montarse una red social a su imagen y semejanza, una red que le asegurara la conexión directa, sin mediaciones. Desde ella se asegura que la ciudadanía tiene acceso a sus mentiras, exageraciones, puntos de vistas, por un lado; pero también tiene el poder de atacar y actuar directamente contra los medios hostiles definiéndolos como mentirosos. Recordemos que las mentiras y ataques a la verdad de Trump le supusieron la baja de redes sociales. Eran demasiado obvias sus mentiras. Hoy es él quien tiene controlados los medios mediante este tipo de ejercicios, es decir, prohibiciones y censuras, descalificaciones, etc.

Para Trump —no hay más que ver las imágenes que se nos ofrecen— una rueda de prensa es un espacio para manifestar su poder: concede la palabra a quien quiere y disfruta viendo la frustración de aquellos a los que no se la concede. Su dedo señala a los que pueden hablar. Cuando pregunta de qué medios son aprovecha para soltar puyas y descalificaciones. Para él es una manifestación de poder absoluto.

En las entradillas del texto, se nos dice "El presidente de Estados Unidos agregó que, en el futuro, otros medios de comunicación se unirán a la lista de vetados"*. La amenaza está ahí; ya saben a qué atenerse.

Como titulábamos hace unos días: "todas las dictaduras lo hacen". Trump y los que le imitan, cada vez más en el mundo, nos están metiendo en una edad oscura, cuyos límites no están claros. Se han ajustado bien al nuevo escenario mediático, saben cómo manipular la opinión y les funciona. Me temo que hemos "normalizado" a Donald Trump en sus excesos anti democráticos, creemos que estas cosas forman parte del "personaje", que hoy la política se hace así, con mentiras, exageraciones, insultos, prohibiciones... pero esto tiene sus consecuencias en USA y fuera de ella.

El miedo ata cada vez más a los que son incapaces de enfrentarse a Trump y a sus Estados Unidos. Lo pagaremos, pues no hay pinta de que esto se acabe con Trump.

 

* "Donald Trump veta de la Casa Blanca a CNN, MSNOW y 'Politico', a los que acusa de ofrecer "noticias falsas"" 20minutos / EFE 18/09/2026 https://www.20minutos.es/internacional/donald-trump-veta-casa-blanca-cnn-msnow-politico-acusa-ofrecer-noticias-falsas_7038745_0.html


viernes, 18 de septiembre de 2026

La guerra mediática sobre Palestina

 Joaquín Mª Aguirre

Los conflictos permiten ver las herramientas del poder. Ya sea en estados democráticos, autoritarios o en claras dictaduras, estos conflictos permiten ver los procesos y distinguir con qué métodos actúa cada uno de ellos. En estas situaciones ha adquirido cada vez más peso el control mediático, que ha pasado a ser esencial en los conflictos.

La aparición de las redes sociales en el universo mediático ha cambiado totalmente el equilibrio del poder. Al poder vertical del aparato de los estados, a la capacidad de censurar los medios locales, le ha sucedido una situación compleja: la posibilidad de difundir una contra información alternativa, la globalización de la información (con la posibilidad de emitir desde el exterior y la expansión de la información horizontalmente. Estos tres factores cambian completamente el panorama del poder, que tiene que convertirse en más agresivo, tanto en lo informativo como en lo represivo. El miedo, la intimidación, etc. pasan al centro.

El conflicto de Oriente Medio, con la situación de una Palestina en la que se actúa violentamente sobre el terreno, obliga al poder, en este caso de  Israel, a tomar decisiones represivas y también mediáticas para tratar de frenar la circulación de la información y, sobre todo, de centrarse en el sentido de los discursos. Es una guerra moderna cuyos frentes son múltiples.

Los medios de todo el mundo se centraban estos días en los conflictos generados alrededor del cantante Ed Sheeran, que ha permitido salir a la superficie los intereses pro israelíes censurando a través del corte de financiación a aquellos que apoyan a Palestina, lo que ha desatado boicots a sus conciertos.

El uso de personas populares para las causas en conflicto sirve para llamar la atención sobre los problemas y desencadena las respuestas en sentido contrario. Es un conflicto que se produce a través del peso mediático de sus participantes y se desarrolla con la intención de arrastrar a la opinión pública en una dirección o, por el contrario, intentar silenciarla.

La "opinión pública", un término clave que habría que redefinir debido a las características del nuevo escenario mediático. Es ahora un escenario de lucha constante, analizada al milímetro, con acciones y réplicas. Con direcciones inesperadas y anticipaciones necesarias para evitar que se vuelva incontrolable.

Tenemos en los medios una de esas ocasiones. En la medida en que crece la oposición en el interior de Israel ante lo que se ve injustificable, el poder toma medidas para tratar de frenar la tendencia contra el radicalismo sionista en el gobierno. Leemos en RTVE.es sobre este asunto: 

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha anunciado este miércoles una ley para revocar la nacionalidad a quienes "difamen" a los soldados del país tras la polémica por el documental Naza, galardonado con el Premio Especial del Jurado del Festival de Venecia y que muestra la matanza masiva y deliberada de civiles palestinos en la Franja de Gaza. De hecho, su ministro de Cultura y Deportes, Miki Zohar, ha pedido al servicio de Inteligencia interna israelí, el Shin Bet, abrir una investigación contra los directores de la película, Yuval Abraham y Rachel Szor, para avanzar en el proceso para retirarles la ciudadanía.

En un vídeo de un minuto publicado en X, el jefe del Gobierno de Israel ha afirmado que el país ha quedado "expuesto" por tres casos que han causado "un daño enorme" tanto al Estado como a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), entre los que cita el filme, que "ha presentado a los oficiales y soldados de las FDI como criminales de guerra".

"Ha llegado el momento de encargarse de esto, y voy a presentar dos leyes ahora mismo, leyes del Gobierno: la primera, revocar la ciudadanía a cualquiera que difame a los soldados de las FDI. La segunda, golpear sus bolsillos y aumentar 20 veces el monto de la indemnización por difamación que se les puede demandar", ha precisado Netanyahu.

"Golpearlos tanto en el bolsillo como en la ciudadanía, porque su lugar no está con nosotros", ha resumido el gobernante israelí, quien ha instado a los partidos que integran su Gobierno a que respalden estas dos leyes.*


El uso de la expresión "difamar al ejército" es propia de este tipo de situaciones en los que se trata de acallar las críticas y tratar de restablecer la imagen de los militares israelíes, con poco eficacia ante lo que hacen o consienten. El recurso a considerar enemigos de la patria a los que se oponen es la otra cara de la moneda, la de considerarse los únicos patriotas.

El "encargarse de esto" de Netanyahu es una forma clara de expresarlo, un lenguaje propio del poder y del abuso, que viene a decir que las leyes están a su servicio y al de sus objetivos. Es este sentimiento de poder definir los límites, de poder definir el bien y el mal a través de este tipo de acciones el que define está modernidad mediática y global, esta lucha.

El hecho de que sea una película la que ha desatado esta crisis es significativo porque no se puede frenar en el exterior, lo que aumenta el peso del filme en sí y de sus críticas al sistema.

Hay otro caso desde el efecto del cine, el de La voz de Hind (Kaouther Ben Hania 2025), receptora de premios y que puede coronarse con el Oscar. Los filmes actúan sobre la opinión pública y los medios directamente. No es fácil frenarlos y la censura en el interior fomenta la visión creciente en el exterior.

Al Israel de Netanyahu y el sionismo le hacen daño estas visiones incontrolables de lo que ocurre en Palestina, de la brutalidad y el genocidio. Los casos señalados, de Ed Sheeran o de los dos filmes, se vuelven contra los que intentan frenarlos. De ahí que los regímenes autoritarios traten de silenciar los movimientos de actores, directores, artistas comprometidos ante lo que ven.

Uno de los principales objetivos de gobierno y del ejército israelí han sido los periodistas para tratar de evitar que salieran imágenes e historias de Palestina. Cada muerte de uno de ellos ha multiplicado las respuestas críticas. Hay cosas que no se pueden silenciar.  Y sabían que tenían que contarlo, fotografiarlo para romper el silencio y que el mundo reaccionara.

Entre tanto cine puramente comercial, el genocidio en Palestina ha conseguido poner al mundo en los medios, circulante, reactivo. Puede que no tengan la fuerza, pero tienen la fuerza del relato y de las imágenes. Les será muy difícil silenciarlo.

 

* Susana Samhan "Netanyahu anuncia una ley para revocar la nacionalidad a quienes difamen al Ejército en Israel tras el documental 'Naza'" RTVE.es 17/09/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260916/ministro-netanyahu-pide-inteligencia-investigar-directores-naza-retirarles-nacionalidad/17227660.shtml

jueves, 17 de septiembre de 2026

Siempre nos quedará Canadá

 Joaquín Mª Aguirre

Cada vez hay más fichas en marcha sobre el tablero mundial. Una vez visto lo que da de sí "el amigo americano", con Trump al frente, la política mundial se basa necesariamente en agrupaciones fuertes que le puedan hacer frente. Si la base de la política norteamericana, dicho por el propio Trump, es la "fuerza", la capacidad de imponer al margen del derecho y las alianzas previas, se trata entonces de ser fuertes, de tener aliados que nos refuercen y poder plantar cara.

Canadá ha plantado cara a Trump, a su vecino del sur y del norte (recordemos Alaska). Trump ha incluido a Canadá en sus mapas enfermizos, en sus ensoñaciones coloniales y expansionistas. Pero Canadá se resiste activamente y devuelve los golpes sin dejarse intimidar. Los llamamientos a que las empresas abandonen Canadá y vayan al otro lado de la frontera exentas de aranceles no ha tenido mucho éxito, que sepamos, pero las amenazas siguen bajo el signo del capricho, de la arbitrariedad.

Ahora le han dado un golpe a Trump que este, en su soberbia, no se esperaba: la alianza con la Unión Europea. En 20minutos se nos dan algunos detalles de este proceso:

...ese pacto, que todavía tiene que concretarse en fondo y forma, es un aviso para Trump. La UE ha cambiado de aliado al otro lado del Atlántico, y las cifras lo avalan. Las relaciones comerciales entre la UE y Canadá se basan en el Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA), en vigor desde 2017, y que permitió entonces eliminar el 98% de las barreras arancelarias. Asimismo, ambas partes representan una población total de unos 490 millones de personas. Constituyen conjuntamente casi una quinta parte del PIB mundial y aproximadamente el 19 % del comercio mundial de bienes y servicios.

En 2025, el comercio de bienes entre el bloque comunitario y Canadá ascendió a casi 82.000 millones de euros. La UE fue el segundo socio comercial de Canadá y representó el 8,7% de sus intercambios. En sentido contrario, Canadá fue el duodécimo socio comercial de la Unión.*


Las infiltraciones de Trump en la Unión Europea no lo pondrán fácil, habrá resistencias, pero si los trumpistas camuflados de la Unión no son conscientes de los peligros que asumimos cada día con Trump al frente de los Estados Unidos, pronto pueden empezar a ser tildados de cómplices.

¿Cómo se puede establecer esta alianza? Por lo pronto plantando cara. El hecho de hacer frente común tiene un efecto sobre las políticas trumpistas de la amenaza, mostrar la capacidad de resistencia y cada día ganado es una victoria. Canadá necesita de aliados y la Unión Europea necesita asegurarse nuevos mercados que la liberen de la dependencia.

No sabemos cómo se concretará este nuevo estado de relaciones, pero ya es una importante decisión saber que estamos en el mismo bando que Canadá.

Las reacciones de Trump no se han hecho esperar y en la dirección imaginada, según nos cuentan en RTVE.es:

La primera reacción del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sido amenazar con imponer grandes aranceles a Europa o incluso dejar de comerciar directamente con el bloque si Canadá es nombrada miembro especial de la Unión Europea.

Trump ha señalado en una rueda de prensa en Carolina del Norte que la eventual integración de Canadá a la UE sería un "acto hostil" y ha asegurado que impondría "serios aranceles" para frenar a Europa.**


Es Trump quien define qué es "hostil" y qué no lo es. Define quiénes son "enemigos" y cuáles son las sanciones que merecen. Cuando se le escapan y resisten, las reacciones son siempre las mismas tratando de evitar que se trasmita la sensación de impunidad. Por eso es este tipo de acuerdos lo que le pone más nervioso.

En el mismo texto de RTVE.es se nos confirma la respuesta esperada:

Trump ha firmado este miércoles un memorando presidencial a fin de excluir productos canadienses de las contrataciones del Gobierno federal, dando seguimiento a la amenaza que lanzó la una semana antes, en plena escalada arancelaria con Ottawa.

"Hoy (miércoles), el presidente Donald Trump ha firmado un memorando presidencial para identificar y tomar medidas a fin de excluir productos de origen canadiense de las contrataciones del gobierno civil federal, en respuesta a las medidas de Canadá que han negado a las empresas estadounidenses el acceso a los mercados de contratación federales y provinciales de dicho país", reza la nota aclaratoria publicada por la Casa Blanca.**

Evidentemente, las notas de la Casa Blanca no mencionan quién empezó esta guerra arancelaria. Son una reacción indignada a la escapatoria buscada por Canadá que se ampara en la Unión Europea y de Europa que se fortalece más allá de sus fronteras creando una interesante colaboración para ambos.

Ahora que hay tanta discusión sobre mapas y fronteras, está bien recordar como ha hecho la Unión por boca de Ursula von der Leyen, que lo que une es el modelo democrático, algo que nos distancia de los Estados Unidos, volcado hacia el autoritarismo de Trump.

Infobae

El anuncio de conferir el estatus de estado asociado, sea esto lo que sea, es una buena noticia en un océano de malas prácticas por parte de quienes deberían usar otras fórmulas más acordes con sus principios básicos, los que se están perdiendo por el camino de la presidencia norteamericana.

Son ya muchas las voces en Estados Unidos que avisan de la degradación democrática, de la construcción sobre la fuerza imperialista. Se cuentan los días para llegar a las elecciones de medio mandato y ver el efecto de todo esto sobre el poder, que es el auténtico centro. Si se produce un descalabro, nos dicen será por la creciente inflación una elevación constante y disparada del coste de la vida. Triste que sea el bolsillo el que desplaza las ideas y principios, pero es el escenario que Trump quería.

Cuantos más frentes simultáneos tenga abiertos Trump, más peligro hay de que colapse y pierda el control. El problema son los efectos planetarios que pueda tener el caos. Por eso, mantener nuestro campo fuerte y bien ordenado es muy importante. 

* Emilio Ordiz "Von der Leyen diagnostica una UE "fuerte y débil" al mismo tiempo, reivindica la IA y anuncia una alianza histórica con Canadá" 20minutos 16/09/2026 https://www.20minutos.es/internacional/directo-debate-estado-union-europea-2026-video_7037272_0.html

** "Von der Leyen abre la puerta a Canadá para convertirse en miembro asociado de la UE y Trump amenaza con aranceles" RTVE.es 17/09/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260917/ue-canada-miembro-asociado-trump-amenaza-aranceles/17228286.shtml

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Leer

 Joaquín Mª Aguirre

Cuando se produce una crisis de algún tipo, son muchos los sectores que se reivindican como "solución", de esta forma las mejoras que ellos reciben son las que harán que mejore la crisis.

 Lo mostrado por el Informe PISA respecto a la crisis cultural tiende en este caso a transformarse en crisis del profesorado, crisis editorial, etc. tratando de conseguir lo que antes no se tenía y que se considera esencial para responder a la crisis.

Así, por ejemplo, el sindicato de la enseñanza del CESIF ha dado sentido a sus protestas, tal como nos cuentan en 20minutos:

Profesores y maestros convocados por el sindicato CSIF se han manifestado este martes ante el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes para exigir un Pacto de Estado "para reformular y estabilizar la educación", tras el informe PISA 2025, que ha mostrado un retroceso en ciencias, lectura y matemáticas.

"Tener un estatuto docente, una equiparación retributiva entre las comunidades autónomas y un Pacto de Estado que estabilice nuestro sistema es básico para obtener la educación que la sociedad española merece", ha asegurado el presidente del sector Nacional de Educación de CSIF, Mario Gutiérrez, en una atención a los medios.*


Es un ejemplo claro de como se lleva el problema general a lo particular. Sin duda, las causas laborales forman parte del problema, pero este, como ya hemos señalado en días anteriores, es mucho más amplio de lo que pensamos y tiene su origen en una pérdida del valor cultural frente a otro tipo de valores más mundanos, más prosaicos o como los queramos llamar.

Parte del problema está en pensar que esto es solo un problema educativo y no algo mucho más amplio y con raíces más profundas, algo que se detecta claramente en cuanto se ponen juntos alumnos y textos.

La lectura no es simplemente ponerse frente a un libro, terrible error simplista. Leer es un acto complejo que requiere muchos niveles de actuación, previos, durante y después de la lectura. No entender esto es no entender nada.

En periodos de aprendizaje esto hace que fracasen las lecturas, aunque los libros se lean. En España se insiste demasiado en leer, aunque no haya una preparación previa de la lectura, con lo que se mecaniza algo que no debe serlo. La propia comunidad educativa orienta muchas veces a esas lecturas mecánicas consistentes en empezar en la primera página y llegar al final. Con eso se ha cumplido.

Luego llega PISA y nos dice que esa lectura no se ha entendido, que no se comprende nada en cuanto hay cierta complejidad, A esto hay que añadir el efecto es negativo porque aleja realmente de los libros.

La lectura requiere preparación, una cierta experiencia previa sobre lo que se va a leer. Estos son tiempos de presente. Las obras no hablan desde el pasado y requieren una cierta visión de ese pasado, un conocimiento. Las ediciones críticas, con sus notas aclaratorias, tratan de solventar este problema, aunque también en etapas de formación suele haber cierto rechazo, por lo que la labor explicativa del profesorado es importante, ayudar a entender.

Eso nos lleva al momento de la lectura, aquel en que los lectores se enfrentan a través de la imaginación a la recreación de lo que la palabra suscita. Leer es un acto imaginativo por muy preciso que sea lo que se nos cuenta. Tratar de reducir la lectura a una recolección de datos sobre lo que se nos preguntará posteriormente es convertir un placer en algo odioso y contraproducente. Muchos no sobreviven a esta mala experiencia de la lectura, a esta presión deformadora. Hacer lectores es hacer personas que disfruten de la lectura, que se apropien de ella, es decir, que la hagan algo "propio" y así lo sientan.

Con posterioridad a la lectura queda el recuerdo; es el deseo, pasado cierto tiempo, de volver a ese texto que nos interesó, que nos produjo placer. Es descubrir que hemos cambiado, que el texto nos dice ahora nuevas cosas. Es recoger el impulso que nos ofrece toda buena obra a seguir buscando y encontrar nuevos placeres lectores.

Deberíamos examinar si realmente la conversión de las obras en materia de estudio y examen es su destino más eficaz. Frente a la sacralización de las obras está su apropiación, su personalización lectora. 

Hay muchas luchas alrededor de la lectura y siempre las pierde el mismo, el que no entiende, el que abandona, al que se le priva del placer de leer, de crecer leyendo. Esto es más profundo que una crisis escolar, sin quitar importancia a los problemas sindicales, pero no creo que eso sea el centro.

Estamos desviando la mirada de la realidad del problema porque probablemente nosotros seamos el problema.  En eso PISA no entra, solo en lo que mide en el aula.

El debate debe abrirse mucho más: familias, medios, instituciones públicas, sindicatos, mundo editorial... Incumbe al modelo de persona en la sociedad y al papel de la cultura en su sentido más amplio. Por ahí hay que empezar. 

* "CSIF pide ante el Ministerio de Educación un Pacto de Estado para "estabilizar el sistema" tras los malos resultados del informe PISA" 20minutos / EFE 15/09/2026 https://www.20minutos.es/nacional/csif-pide-ante-ministerio-educacion-un-pacto-estado-para-estabilizar-sistema-tras-los-malos-resultados-informe-pisa_7037096_0.html