Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Leo en
la parte inferior de la pantalla del noticiario que Trump ha retirado de su red
social el "vídeo racista". Le ha echado la culpa a algún currito
comunicativo y procurará que se hable lo menos posible de ello. No creo que lo
consiga. Ya sea él o algún trumpista de pago, el presidente está hundiendo la
propia presidencia.
El
incidente lo recogían ayer los medios. En el diario 20minutos lo hacían con el
titular "Trump publica un vídeo en el que Barack y Michelle Obama aparecen
caracterizados como monos" y nos explicaban:
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha publicado un polémico post en su red, Truth Social, con un vídeo en el que aparecen, de forma momentánea, el expresidente Barack Obama y su esposa Michelle Obama caracterizados como monos.
En el post, Trump ha publicado un video en el que se habla del supuesto amaño en las elecciones de 2020 que el republicano perdió contra Joe Biden. En el vídeo, extraído de un documental, se habla de acusaciones recurrentes por parte del magnate republicano y sus seguidores, que tachan de fraude electoral el resultado de los comicios.
Sin embargo, en los últimos segundos del vídeo, el carrusel se desliza hacia abajo para mostrar una imagen en la que aparecen dos simios con la cara de Barack y Michelle Obama, saltando sonrientes. Tras un par de segundos, el carrusel vuelve a mostrar el vídeo del presunto fraude electoral.*
El sistema democrático supone que lo que hace una persona electa lo hace en nombre de sus electores, que ha recibido de estos el "mandato" o el "acuerdo" o "aprobación" de los que le votaron. Esta es la teoría que llevada a la realidad hace responsables a los ochenta millones de votantes del presidente de lo que este haga o diga. Esto funciona para bien y para mal.
La insistencia de Trump en que los demócratas son los responsables de todo lo malo o que no le gusta, que estos cometieron un "fraude electoral" cuando perdió las elecciones frente a Joe Biden ya tuvieron funestas consecuencias con el asalto armado al Capitolio, un forma más de ataque a la democracia.
Los burdos insultos racistas, las burlas contra Barack y Michelle Obama son un escalón más al instalar el racismo en la Casa Blanca y, por lo motivos antes señalados, hacer la responsabilidad extensiva sus votantes, a esos más de ochenta millones de votantes. Trump está haciendo regresar lo peor de la historia norteamericana, algo que solo puede solucionar el propio pueblo norteamericano.
En el artículo se nos indica que
La polémica imagen ha sido reposteada por la cuenta de X "Republicans against Trump" (Republicanos contra Trump), con el mensaje "Trump acaba de publicar un video en Truth Social que incluye una imagen racista de Barack y Michelle Obama como monos". "No hay fondo", asegura la publicación de esta cuenta, que se define como "Conservadores prodemocracia que luchan contra Trump y el Trumpismo".*
Que estén surgiendo grupos republicanos que consideran que todo esto excede los límites políticos admisibles es un indicador del "no en mi nombre" que comienza a ser consciente que Trump no solo ataca a los demócratas sino a la esencia, a las bases de la democracia en el país. Ese "no hay fondo" no solo describe lo que hace desde la presidencia, sino lo que se hace sobre la totalidad de la democracia.
El hecho de que Trump haya retirado el vídeo no oculta el fondo del problema, solo el pragmatismo del insulto cuyos objetivos reales son el desprestigio que permitirá al presidente realizar otras medidas que podrían, por ejemplo afectar a las próximas elecciones.
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| CNN 7/02/2026 |
La insistencia en responsabilizar a los demócratas de los males del país y acusarles de fraude electoral no hace sino sembrar dudas interesadas hacia el futuro. Si lo hicieron entonces, ¿por qué no en las próximas? Si son "antiamericanos", si odian al país, ¿no recurrirán a todo tipo de perversiones para recuperar el poder? Y, en última instancia, si es Dios quien quiere que gobierne Trump, ¿no será ir contra Él sacarlo de la Casa Blanca? Por extraño que parezca, no es "política-ficción, sino el temor real de algo que parecía imposible, pero que es una posibilidad cada vez mayor, un miedo que apenas se atreven a comentar. El tema de una posible "guerra civil" ha ido presentándose de forma creciente en los medios. Ensayistas, columnistas políticos, etc. ya no pueden evitar hablar de él.
La radicalización la vemos ya en las calles con la presencia de cuerpos armados que no tienen pudor en asesinar a personas en el suelo, en tirotearlas; que no tiene pudor en detener niños para atraer a sus padres.
En RTVEplay se nos reproduce un vídeo con una noticia del Telediario 1. Lleva el titular " Los seguidores de Trump llaman a boicotear la final de la Super Bowl". Esta es la síntesis que ofrece la cadena:
Que Bad Bunny no cante en inglés o que critique abiertamente las políticas migratorias de Donald Trump no ha gustado nada al presidente y a sus seguidores, que han llamado a boicotear la final de la Super Bowl, que se celebra el próximo domingo. Incluso han organizado un evento alternativo en el que solo actúan bandas que ellos consideran genuinamente americanas.
Aunque Trump fue el primer presidente en ejercicio en asistir a una final de la popular competición estadounidense, este año no irá.**

La final de la Super Bowl es un acto altamente significativo en los Estados Unidos, tiene un gran poder como espectáculo. Convertirlo en un motivo más de división, crear un espectáculo alternativo, no es más que agrandar las diferencias y los motivos de conflicto, un signo más del estado de la nación.
Es significativo que fuese Trump el primer presidente en asistir. No podía resistirse a no aparecer en el espectáculo de mayor audiencia de los Estados Unidos. Ese era "su lugar" para hacer valer su narcisismo enfermizo. Ahora las cosas cambian y aparecer allí tiene el riesgo cada vez mayor de que ocurra lo que ya está ocurriendo en las celebraciones públicas, como hemos podido ver en el acto de entrega de los Grammy. Se le está dando la batalla a Trump en el espacio que él cree dominar. De Springsteen a Bad Bunny, por hablar solo del mundo de la música, se empieza a construir un espacio de enfrentamiento y denuncia ante los abusos trumpistas. De las protestas a pie de calle a la alfombra roja y el glamur, Trump empieza a recibir su propia medicina mediática.
Las imágenes "simiescas" de los Obama en el vídeo colgado por Trump o algún acólito (es indiferente) son infames por sí mismas, pero también son indignas de la presidencia de los Estados Unidos. Aunque se hayan retirado por el escándalo que se vuelve contra él, el hecho queda ahí, un límite más que se ha cruzado. Colgar ese vídeo es un episodio más que agranda los límites de la infamia. Como han dicho esos republicanos conscientes de la caída, esta"no tiene fondo".
Desde la portada en estos instantes de The New York Times, Trump afirma "no haber cometido un error" y rechaza cualquier tipo de disculpa por los imágenes racistas. Así, victima de su propia soberbia, Trump arrastra a los Estados Unidos en su caída, provoca el enfrentamiento nacional y hunde en ese pozo de basura la presidencia. Será recordado, sin duda.
* "Trump publica un vídeo en el que Barack y Michelle Obama aparecen caracterizados como monos" 20minutos 6/02/2026 https://www.20minutos.es/internacional/trump-publica-un-video-que-barack-michelle-obama-aparecen-caracterizados-como-monos_6930966_0.html
































