jueves, 17 de septiembre de 2026

Siempre nos quedará Canadá

 Joaquín Mª Aguirre

Cada vez hay más fichas en marcha sobre el tablero mundial. Una vez visto lo que da de sí "el amigo americano", con Trump al frente, la política mundial se basa necesariamente en agrupaciones fuertes que le puedan hacer frente. Si la base de la política norteamericana, dicho por el propio Trump, es la "fuerza", la capacidad de imponer al margen del derecho y las alianzas previas, se trata entonces de ser fuertes, de tener aliados que nos refuercen y poder plantar cara.

Canadá ha plantado cara a Trump, a su vecino del sur y del norte (recordemos Alaska). Trump ha incluido a Canadá en sus mapas enfermizos, en sus ensoñaciones coloniales y expansionistas. Pero Canadá se resiste activamente y devuelve los golpes sin dejarse intimidar. Los llamamientos a que las empresas abandonen Canadá y vayan al otro lado de la frontera exentas de aranceles no ha tenido mucho éxito, que sepamos, pero las amenazas siguen bajo el signo del capricho, de la arbitrariedad.

Ahora le han dado un golpe a Trump que este, en su soberbia, no se esperaba: la alianza con la Unión Europea. En 20minutos se nos dan algunos detalles de este proceso:

...ese pacto, que todavía tiene que concretarse en fondo y forma, es un aviso para Trump. La UE ha cambiado de aliado al otro lado del Atlántico, y las cifras lo avalan. Las relaciones comerciales entre la UE y Canadá se basan en el Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA), en vigor desde 2017, y que permitió entonces eliminar el 98% de las barreras arancelarias. Asimismo, ambas partes representan una población total de unos 490 millones de personas. Constituyen conjuntamente casi una quinta parte del PIB mundial y aproximadamente el 19 % del comercio mundial de bienes y servicios.

En 2025, el comercio de bienes entre el bloque comunitario y Canadá ascendió a casi 82.000 millones de euros. La UE fue el segundo socio comercial de Canadá y representó el 8,7% de sus intercambios. En sentido contrario, Canadá fue el duodécimo socio comercial de la Unión.*


Las infiltraciones de Trump en la Unión Europea no lo pondrán fácil, habrá resistencias, pero si los trumpistas camuflados de la Unión no son conscientes de los peligros que asumimos cada día con Trump al frente de los Estados Unidos, pronto pueden empezar a ser tildados de cómplices.

¿Cómo se puede establecer esta alianza? Por lo pronto plantando cara. El hecho de hacer frente común tiene un efecto sobre las políticas trumpistas de la amenaza, mostrar la capacidad de resistencia y cada día ganado es una victoria. Canadá necesita de aliados y la Unión Europea necesita asegurarse nuevos mercados que la liberen de la dependencia.

No sabemos cómo se concretará este nuevo estado de relaciones, pero ya es una importante decisión saber que estamos en el mismo bando que Canadá.

Las reacciones de Trump no se han hecho esperar y en la dirección imaginada, según nos cuentan en RTVE.es:

La primera reacción del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sido amenazar con imponer grandes aranceles a Europa o incluso dejar de comerciar directamente con el bloque si Canadá es nombrada miembro especial de la Unión Europea.

Trump ha señalado en una rueda de prensa en Carolina del Norte que la eventual integración de Canadá a la UE sería un "acto hostil" y ha asegurado que impondría "serios aranceles" para frenar a Europa.**


Es Trump quien define qué es "hostil" y qué no lo es. Define quiénes son "enemigos" y cuáles son las sanciones que merecen. Cuando se le escapan y resisten, las reacciones son siempre las mismas tratando de evitar que se trasmita la sensación de impunidad. Por eso es este tipo de acuerdos lo que le pone más nervioso.

En el mismo texto de RTVE.es se nos confirma la respuesta esperada:

Trump ha firmado este miércoles un memorando presidencial a fin de excluir productos canadienses de las contrataciones del Gobierno federal, dando seguimiento a la amenaza que lanzó la una semana antes, en plena escalada arancelaria con Ottawa.

"Hoy (miércoles), el presidente Donald Trump ha firmado un memorando presidencial para identificar y tomar medidas a fin de excluir productos de origen canadiense de las contrataciones del gobierno civil federal, en respuesta a las medidas de Canadá que han negado a las empresas estadounidenses el acceso a los mercados de contratación federales y provinciales de dicho país", reza la nota aclaratoria publicada por la Casa Blanca.**

Evidentemente, las notas de la Casa Blanca no mencionan quién empezó esta guerra arancelaria. Son una reacción indignada a la escapatoria buscada por Canadá que se ampara en la Unión Europea y de Europa que se fortalece más allá de sus fronteras creando una interesante colaboración para ambos.

Ahora que hay tanta discusión sobre mapas y fronteras, está bien recordar como ha hecho la Unión por boca de Ursula von der Leyen, que lo que une es el modelo democrático, algo que nos distancia de los Estados Unidos, volcado hacia el autoritarismo de Trump.

Infobae

El anuncio de conferir el estatus de estado asociado, sea esto lo que sea, es una buena noticia en un océano de malas prácticas por parte de quienes deberían usar otras fórmulas más acordes con sus principios básicos, los que se están perdiendo por el camino de la presidencia norteamericana.

Son ya muchas las voces en Estados Unidos que avisan de la degradación democrática, de la construcción sobre la fuerza imperialista. Se cuentan los días para llegar a las elecciones de medio mandato y ver el efecto de todo esto sobre el poder, que es el auténtico centro. Si se produce un descalabro, nos dicen será por la creciente inflación una elevación constante y disparada del coste de la vida. Triste que sea el bolsillo el que desplaza las ideas y principios, pero es el escenario que Trump quería.

Cuantos más frentes simultáneos tenga abiertos Trump, más peligro hay de que colapse y pierda el control. El problema son los efectos planetarios que pueda tener el caos. Por eso, mantener nuestro campo fuerte y bien ordenado es muy importante. 

* Emilio Ordiz "Von der Leyen diagnostica una UE "fuerte y débil" al mismo tiempo, reivindica la IA y anuncia una alianza histórica con Canadá" 20minutos 16/09/2026 https://www.20minutos.es/internacional/directo-debate-estado-union-europea-2026-video_7037272_0.html

** "Von der Leyen abre la puerta a Canadá para convertirse en miembro asociado de la UE y Trump amenaza con aranceles" RTVE.es 17/09/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260917/ue-canada-miembro-asociado-trump-amenaza-aranceles/17228286.shtml

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Leer

 Joaquín Mª Aguirre

Cuando se produce una crisis de algún tipo, son muchos los sectores que se reivindican como "solución", de esta forma las mejoras que ellos reciben son las que harán que mejore la crisis.

 Lo mostrado por el Informe PISA respecto a la crisis cultural tiende en este caso a transformarse en crisis del profesorado, crisis editorial, etc. tratando de conseguir lo que antes no se tenía y que se considera esencial para responder a la crisis.

Así, por ejemplo, el sindicato de la enseñanza del CESIF ha dado sentido a sus protestas, tal como nos cuentan en 20minutos:

Profesores y maestros convocados por el sindicato CSIF se han manifestado este martes ante el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes para exigir un Pacto de Estado "para reformular y estabilizar la educación", tras el informe PISA 2025, que ha mostrado un retroceso en ciencias, lectura y matemáticas.

"Tener un estatuto docente, una equiparación retributiva entre las comunidades autónomas y un Pacto de Estado que estabilice nuestro sistema es básico para obtener la educación que la sociedad española merece", ha asegurado el presidente del sector Nacional de Educación de CSIF, Mario Gutiérrez, en una atención a los medios.*


Es un ejemplo claro de como se lleva el problema general a lo particular. Sin duda, las causas laborales forman parte del problema, pero este, como ya hemos señalado en días anteriores, es mucho más amplio de lo que pensamos y tiene su origen en una pérdida del valor cultural frente a otro tipo de valores más mundanos, más prosaicos o como los queramos llamar.

Parte del problema está en pensar que esto es solo un problema educativo y no algo mucho más amplio y con raíces más profundas, algo que se detecta claramente en cuanto se ponen juntos alumnos y textos.

La lectura no es simplemente ponerse frente a un libro, terrible error simplista. Leer es un acto complejo que requiere muchos niveles de actuación, previos, durante y después de la lectura. No entender esto es no entender nada.

En periodos de aprendizaje esto hace que fracasen las lecturas, aunque los libros se lean. En España se insiste demasiado en leer, aunque no haya una preparación previa de la lectura, con lo que se mecaniza algo que no debe serlo. La propia comunidad educativa orienta muchas veces a esas lecturas mecánicas consistentes en empezar en la primera página y llegar al final. Con eso se ha cumplido.

Luego llega PISA y nos dice que esa lectura no se ha entendido, que no se comprende nada en cuanto hay cierta complejidad, A esto hay que añadir el efecto es negativo porque aleja realmente de los libros.

La lectura requiere preparación, una cierta experiencia previa sobre lo que se va a leer. Estos son tiempos de presente. Las obras no hablan desde el pasado y requieren una cierta visión de ese pasado, un conocimiento. Las ediciones críticas, con sus notas aclaratorias, tratan de solventar este problema, aunque también en etapas de formación suele haber cierto rechazo, por lo que la labor explicativa del profesorado es importante, ayudar a entender.

Eso nos lleva al momento de la lectura, aquel en que los lectores se enfrentan a través de la imaginación a la recreación de lo que la palabra suscita. Leer es un acto imaginativo por muy preciso que sea lo que se nos cuenta. Tratar de reducir la lectura a una recolección de datos sobre lo que se nos preguntará posteriormente es convertir un placer en algo odioso y contraproducente. Muchos no sobreviven a esta mala experiencia de la lectura, a esta presión deformadora. Hacer lectores es hacer personas que disfruten de la lectura, que se apropien de ella, es decir, que la hagan algo "propio" y así lo sientan.

Con posterioridad a la lectura queda el recuerdo; es el deseo, pasado cierto tiempo, de volver a ese texto que nos interesó, que nos produjo placer. Es descubrir que hemos cambiado, que el texto nos dice ahora nuevas cosas. Es recoger el impulso que nos ofrece toda buena obra a seguir buscando y encontrar nuevos placeres lectores.

Deberíamos examinar si realmente la conversión de las obras en materia de estudio y examen es su destino más eficaz. Frente a la sacralización de las obras está su apropiación, su personalización lectora. 

Hay muchas luchas alrededor de la lectura y siempre las pierde el mismo, el que no entiende, el que abandona, al que se le priva del placer de leer, de crecer leyendo. Esto es más profundo que una crisis escolar, sin quitar importancia a los problemas sindicales, pero no creo que eso sea el centro.

Estamos desviando la mirada de la realidad del problema porque probablemente nosotros seamos el problema.  En eso PISA no entra, solo en lo que mide en el aula.

El debate debe abrirse mucho más: familias, medios, instituciones públicas, sindicatos, mundo editorial... Incumbe al modelo de persona en la sociedad y al papel de la cultura en su sentido más amplio. Por ahí hay que empezar. 

* "CSIF pide ante el Ministerio de Educación un Pacto de Estado para "estabilizar el sistema" tras los malos resultados del informe PISA" 20minutos / EFE 15/09/2026 https://www.20minutos.es/nacional/csif-pide-ante-ministerio-educacion-un-pacto-estado-para-estabilizar-sistema-tras-los-malos-resultados-informe-pisa_7037096_0.html

martes, 15 de septiembre de 2026

El poder del loco

 Joaquín Mª Aguirre 

Ya desde la antigüedad, los filósofos teóricos de la política se planteaban el problema de elegir mal, de ser pasto de seductores con sus argucias. El reparo que les planteaba la democracia era que nosotros, el pueblo, eligiéramos mal, no a los mejores sino a aquellos que nos convencieran con su hábil retórica. Con todo, la democracia sigue siendo el menos malo de los sistemas y asumimos sus riesgos. Si había problemas en democracias directas, en sitios pequeños, como eran las ciudades, las llamadas "democracias de masas" han complicado cada vez más la cuestión.

Los tiempos que vivimos han favorecido que muchos estén donde no deben debido a motivos poco explicables. Nos han seducido, adulado y llegan al poder. El problema de elegir mal se complementa con el del poder que les damos (o que se toman por su cuenta), cada vez mayor.

Esto llega a su máximo de riesgo cuando la persona más poderosa del mundo es alguien como Donald Trump, un riesgo para los Estados Unidos y, por consiguiente, para el resto del mundo, como estamos viendo cada día.

El mundo se enfrenta hoy a un gran riesgo. Lo tenemos en las portadas de los medios tratado por expertos de todo tipo y se ha convertido en un debate social. Me refiero al debate sobre las repercusiones del uso de la Inteligencia Artificial, algo que va desde un posible apocalipsis al problema de las tareas escolares.

Cuando el mundo trata de hablar sobre los efectos posibles, Donald Trump hace valer su cargo y personalidad con las siguientes declaraciones:

"El único control o 'barreras de seguridad' que necesita la IA es un PRESIDENTE FUERTE E INTELIGENTE (¡con un coeficiente intelectual alto!), y EE. UU. lo tiene, ¡y de sobra!", ha escrito el mandatario sobre sí mismo. "¡Ya tenemos un enorme poder PENAL y REGULADOR sobre estas empresas!"

En su opinión, el único que sale beneficiado de esa "conspiración enfermiza" contra la IA es China, que sigue a Estados Unidos en el desarrollo de esta tecnología. "Lideramos a China y a todos los demás, y seguiremos haciéndolo. ¡Teóricos de la conspiración, traidores y filtradores, TENED CUIDADO!", ha terminado.*



Podemos estar de acuerdo en la necesidad, lo que ya no tenemos tan claro es que lo que se necesita se ajuste a su personalidad.

El hombre que ha acabado con "ocho guerras" (merecedor por ello del Nobel de la Paz, más allá del regalo de María Corina Machado), el presidente que ganó tres elecciones (Biden le robó la del medio), el que redibuja los mapas a su gusto (tragándose Canadá, México, Groenlandia, Cuba..., como ya se ha tragado de facto Venezuela), ese Trump, tiene claro que lo que el mundo necesita es él. No hay otra opción inteligente.

Mientras el mundo pide reducir la velocidad con esto de la IA, mientras los especialistas del sector huyen de sus empresas asustados de lo que puede suceder, mientras los gurús tecnológicos lanzan alarmantes mensajes, Trump zanja la cuestión: ¡él sabe lo que el mundo necesita, a él!


Los analistas dan diversas interpretaciones de lo que pasa con la IA y, por ende, con Trump. La mayoría resalta su obsesión con China, que dirigiría gran parte de sus acciones directas e indirectas. Se trataría de frenar el desarrollo chino y lograr la hegemonía de los Estados Unidos en cualquier terreno. El "great" del MAGA es absoluto e incuestionable; él es el garante.

Tras la IA hay algo más que el narcisismo de Trump. Hay miles de millones para los sectores que están en la sombra, tecnológicos, militares o simplemente políticos, aunque en estos tiempos, la política es el pico visible del iceberg. Tipos como Trump son su herramienta.


No es ya el narcisismo que rezuman sus palabras ("trumpismo" debería definir una nueva patología extrema de la personalidad), sino las amenazas finales —"¡Teóricos de la conspiración, traidores y filtradores, TENED CUIDADO!"— en las que caben todos. Trump ya se ha montado su propia batalla, el escenario en el que volver a salvar a los Estados Unidos (y parte del mundo), que es su misión en la Historia.

Tratar de encontrar motivos extraños en querer reflexionar sobre la IA, en ralentizar algo ajustándolo a su entendimiento es parte de la maniobra de los que quieren usarla como forma de poder.

Ya ocurrió con la energía nuclear. Se empezó por la "bomba", luego se le buscaron utilidades alternativas. Hoy seguimos decidiendo sobre el "poder nuclear" y quién tiene  derecho a tenerlo. Para los Estados Unidos (los únicos que la han usado militarmente, con muertes masivas), el único lugar "seguro" son las "manos norteamericanas", aunque la Historia diga lo contrario. La guerra con Irán tiene la "excusa nuclear" como primer elemento de justificación. Después todo va encadenado a esa excusa.


Acabo de ver que Harrison Ford ha dicho que Trump "no tienen políticas, solo caprichos", frase descriptiva y directa del problema o de parte de él. Empeñado en cambiar el mundo y hacerlo a su imagen y semejanza, Trump nos arrastra a todos. El crecimiento del autoritarismo en el mundo a la sombra de Trump es una lacra que no nos dejará cuando se vaya a otro sitio o a otra vida. Durará y costará sacársela de encima.

Trump ha revivido la polémica del poder del loco. ¿Cómo defendernos cuando alguien así llega al poder, al máximo poder? 

* Sofía Soler "Guerra de acusaciones por la IA: China se suma a la petición de controles y Trump denuncia una "conspiración enfermiza"" RTVE.es 14/09/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260914/china-amenazas-riesgos-inteligencia-artificial/17223664.shtml

lunes, 14 de septiembre de 2026

Crisis cultural y violencia

 Joaquín Mª Aguirre 

Si juntamos los datos que nos llegan sobre la juventud española, el caso pasa a ser preocupante. Estos días pasados, el tema de la falta de comprensión lectora y de rendimiento en determinadas áreas ha pasado a las primeras páginas de los medios y expertos de todo tipo, políticos, educadores han manifestado su preocupación por lo que el Informe PISA no dice.

Pero hay más. El problema es que nos resistimos a hacer la operación final: unir los datos ya que se trata del mismo sector. Acostumbrados a lecturas parciales, nos resistimos a aceptar que estamos hablando de los mismos. Esto muestra un problema más complejo, pero los especialistas, como tales, solo tratan con sus datos y trasladan una situación engañosa. La realidad es interactiva y no parcelada. Que los especialistas traten sus temas, no significa que el resultado este separado de otros factores que no aparezcan reflejados en sus propios estudios, pero que sí pueden aparecer en otros.

En RTVE.es recogen un reportaje aparecido en los noticiarios, con el titular "Preocupación en la Fiscalía por el aumento de casos de violencia de género entre menores", emitido el pasado día 10, del que se nos ofrece el siguiente resumen: 

Sinopsis

La memoria anual de la Fiscalía muestra su preocupación por el aumento de casos por violencia de género en menores. En 2025 se registraron 1.023 causas, un 15% más que el año anterior. En el texto se apunta a que estos datos reflejan que no están calando en los jóvenes los esfuerzos que se están haciendo en materia de igualdad.

En cuanto a los delitos contra la libertad sexual protagonizados por menores, también han aumentado casi un 36% en el último año. La Fiscalía lo califica como "una alarmante espiral que no deja de crecer" y lo vincula directamente con el acceso temprano a la pornografía que genera en los menores una concepción equivocada de las relaciones consentidas.

La ciberviolencia afecta, asimismo, a la población más joven y en los adolescentes: casi de tres de cada diez menores de 16 y 17 años han sufrido acoso digital.


Entre el juego de separar a los jóvenes de los adultos, como ya tratamos aquí, y el otro juego que lleva a la separación de los datos como si no fueran las mismas personas, el panorama es mucho más que preocupante.

Los datos de pérdida cultural dado por el Informe PISA y los datos de la Fiscalía se refieren a la misma población, los jóvenes españoles, que son los "españoles a secas" en un par de años. También son alarmantes los datos de suicidios de menores, otro factor cultural, un reflejo principal de la violencia que otros datos nos dan. Todo se junta sobre los mismos.

El especialista nos dirá que él solo trata los datos de su investigación, pero los sujetos de las investigaciones son los mismos. ¿Cómo vinculamos una cosa con la otra? No es necesario. Es la manía del "efecto-causa", cuando lo revelador es la visión sistémica, las interacciones. Todo lo que extraigamos del estudio de la juventud española por separado sale de una misma realidad y esta es muy preocupante.

El crecimiento de la violencia de género entre los jóvenes no es solo efecto de la pornografía temprana; lo es también de las enormes lagunas que la educación deja en la formación de los jóvenes, lagunas que no se cierran con la edad, sino que —simplemente— su estudio es tarea de otro especialista, publicado con otras etiquetas, en otro medios.

La protección de datos de los jóvenes que delinquen, su borrado o la imposibilidad de la imputación impiden comprender quién es el agresor adulto, saber su historial. Pero las bases de las agresiones sexuales no aparecen de repente; salen de unos precedentes y de una visión del mundo que no se hace en el momento. Pero eso lo desconocemos por un mal entendido de la protección y una ingenua visión de lo que es el comportamiento humano.

La violencia entre los jóvenes que nos describe el informe de la Fiscalía casa con el aumento de otros tipos de violencia: son peleas, robos, luchas con armas blancas, ciberataques, ataques en grupo a chicas, homofobia... Es una perversa normalidad que no podemos ignorar o buscar sus raíces fuera. Falla el modelo,

Mientras no juntemos los datos, podemos vivir en un cierto estadio de inocencia. Pero la realidad es otra: todos esos datos provienen de los mismos sectores. El crecimiento de la ignorancia no favorece precisamente una sociedad y sus valores positivos. Pero es más fácil echarle la culpa a las pantallas o a la pornografía, aunque no se haga nada por remediarlo.


Ayer nos mostraban en TV un reportaje del exterior en donde las escuelas obligaban a meter los teléfonos móviles en unas bolsas cerradas magnéticamente durante la jornada escolar. Era obligatorio encerrar el móvil para favorecer la sociabilidad, nos decían, pero el dato relevante eran los 20 euros que costaba el dispositivo, la bolsa para guardarlo. Son muchos los intereses alrededor de las causas y mucha la ceguera.

Es difícil solucionar problemas cuando algunos problemas suponen beneficios para muchos sectores. La sociedad que hemos creado ha crecido sobre intereses y no sobre valores. Discutimos sobre los peligros de la IA, pero nadie la va a frenar salvo un desastre real. Muchos aspectos de esta sociedad afectan a la formación y desarrollo de los ciudadanos desde la infancia, pero son muchos los intereses para que se modifiquen. Son, para unos, simples efectos secundarios; para otros, no es su problema.

Nunca ha sido fácil ser joven, pero en España se está poniendo especialmente difícil. Aumentan la incultura y la violencia. No es una novedad. Lo que sigue fijo es el beneficio que muchos obtienen de ello. La infancia refleja lo que ve y vive. La sociedad futura que se atisba no es precisamente relajada.

 

* "Preocupación en la Fiscalía por el aumento de casos de violencia de género entre menores" RTVEPlay 10/09/2026 https://www.rtve.es/play/videos/telediario-1/preocupacion-fiscalia-aumento-casos-violencia-genero-entre-menores/17220118/

domingo, 13 de septiembre de 2026

La lucha lectora

 Joaquín Mª Aguirre 

A veces hay que salir para ver cómo nos ven a nosotros y a nuestros problemas. En ocasiones descubrimos que lo que nos alarma estaba ya visto en el exterior y que no les sorprende; solo nosotros somos los sorprendidos. Vivimos en un mundo de discursos contra discursos y cada vez menos de hechos, especialmente en el terreno político, donde ya todo es comunicación.

Así cuenta la BBC en español nuestro problema con la lectura:

El último informe PISA, que evalúa el estado de la educación en el mundo, mostró un descenso generalizado en el rendimiento en lectura y matemáticas de los estudiantes de 15 años.

La caída en lectura preocupa especialmente a los expertos porque la capacidad de leer de manera comprensiva y analítica se considera una habilidad esencial para el aprendizaje de todo tipo de materias.

Los resultados de España han sido especialmente negativos.

Los estudiantes de este país europeo obtuvieron resultados por debajo de la media de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y de la Unión Europea, organizaciones formadas por países con niveles de desarrollo similares o cercanos al español.

Aunque los resultados de España suelen estar por debajo de los de la media de los países desarrollados, los del último informe PISA han causado preocupación y alimentado el debate político y social sobre su sistema educativo.*


BBC en español 12/09/2026


La crisis, nos vienen a decir, no es nueva, pero ahora nos escandaliza en medio de nuestras pelas de gallos políticas donde no se proponen soluciones, solo se critican resultados pues nadie quiere verse responsabilizado por no hacer nada ante un problema ampliamente denunciado y cuyos efectos no se quieren ver.

En España padecemos desde hace décadas un problema: el peloteo de las responsabilidades. Nos hemos convertido en especialistas en acusar a los demás de lo que pudiera ser responsabilidad nuestra. Este sistema ha creado una forma de "selección natural" perfilando a nuestros políticos, que se especializan en la retórica del echar balones fuera.

Hemos tenido ejemplos claros en las crisis ferroviarias o actualmente con la crisis de Ceuta: los problemas vienen del otro, del que falló, del que no nos avisó, del que no nos dijo con precisión algo, etc. Deberíamos hacer y publicar una antología de la disculpa con las mejores excusas.

En enero, el ministerio se felicitaba a sí mismo sobre los progresos en la lectura, alcanzados durante el tiempo del actual gobierno. El PP lo dejó desastroso, pero ahora se iba en el buen camino, decían en La Moncloa (ayer publicamos los titulares de ambos). Pero llegó el Informe PISA y esto quedó en entredicho. No se trata de cuánto se lee, sino cuánto se entiende. No es lo mismo "lectura"  que "comprensión lectora". Culturalmente también es importante la calidad de lo que se lee. Ayer también veíamos cómo el gobierno de Santa Fe (Argentina) regalaba un libro con historias del Fútbol local.

Es tal la desorganización institucional y tan pobre la mentalidad de los responsables, más preocupados por mantenerse en el poder que en la mejora de la situación de la ciudadanía, que es difícil que esto se considere realmente un "problema" social y no un "incordio" político que la oposición (la que sea) aprovecha.

Ante esto —la incapacidad política—, la única respuesta debería provenir de la ciudadanía, una respuesta social. ¿Cómo hacerlo?



Los medios nos hablan hoy de manifestaciones y protestas de la comunidad educativa en diversos lugares de España. Protestan porque los grupos son demasiado grandes y no se puede atender a los alumnos como es debido. Aquí se muestran diversidad de intereses aprovechando el efecto PISA. Está bien que los educadores reclamen mejoras en su trabajo, pero el fenómeno de la caída de la lectura no es nuevo, como atestiguan los sucesivos informes PISA.

Hay que apoyar a las instituciones, claro, pero también hay que preguntarse qué se puede hacer además de quejarse desde la sociedad civil, desde las familias, que creo que donde están parte de las soluciones.

No se trata de cuantificar la lectura; se trata de mejorarla, de hacerla útil para el crecimiento cultural del que lee. Los enfoques estadísticos no dicen lo esencial sobre para qué se lee. Ese es el error político: busca números favorables, pero para ellos, no para los lectores.

Cualquiera que haya trabajado con textos en un aula sabe que la comprensión es el problema, al que se le buscan salidas cómodas en la tecnología diaria. ¿Para qué memorizar, para qué aprender... si está todo en Google, si está en mi teléfono con un par de movimientos? Los alumnos apenas leen; se contentan con los resúmenes que se elaboran entre ellos o por empresas dedicadas a ello. No encuentran "placer" en la lectura; es una pérdida de tiempo.

Hoy los trabajos los hace la IA (no con IA, como señalan los más ingenuos). Se ha tenido que volver en muchos casos a los exámenes orales, algo que se pensaba olvidado porque la fórmula más aprovechable, con la que se buscaba comprensión y aplicación, ha dejado de ser fiable.



Seamos claros: esto es el negocio de muchos. Se le saca provecho económico y se montan pequeñas empresas para sustituir el trabajo propio. Ya no se distingue entre lo que el alumno pueda hacer y lo que entrega. La sociedad, por contra, le ofrece diariamente, en todo momento, estímulos con forma de espectáculo a lo que sí debe prestar atención. Otros muchos viven de ello. Es la presión mediática y, sobre todo, de las redes.

Sí, la sociedad debe preguntarse primero qué tipo de personas quiere: consumidores compulsivos, adictos, incultos... o personas formadas, cultas, reflexivas y críticas. Hay demasiados intereses en las primeras y pocos deseos de las segundas. Ni políticos ni empresarios están por aquello que no les produzca votos o ganancias.


Es el momento de preguntarse qué se puede hacer, si realmente queremos una sociedad lectora más culta. Hay que estimular, ayudar a leer, proponer textos, hablarlos, compartirlos. Hoy proliferan "libro fórums", pero es gente mayor que anhela un tiempo de cultura comunicativa alrededor del libro. Leen y comparten, hablan sobre libros.


abril 2022


Hay que trasladar esto a los más jóvenes, más allá del sistema educativo. Hay que regalar libros y transmitir entusiasmo, que es el gran poder de la cultura. Hemos hecho odiosos y aburrido los libros. ¡Hay tanto donde elegir, tantos caminos lectores! No imponga, ayude a elegir.

Algunas voces señalan que la "culpa" la tienen los libros, que son incomprensibles, complejos, desfasados. Eso no es el problema real, sino el signo del fallo cultural. Aprender es poder acceder a libros más complejos, no quedarse en niveles de parvulario. La educación es progreso de la persona. Es su función ayudar a comprender para crecer. Pero no mejora el entorno, sino que se va en retroceso.

Antes los medios tenían compromiso con la cultura. La televisión producía novelas y obras de teatro (Estudio 1, por ejemplo, TVE) que ayudaban a difundir cultura y a buscarla en los libros. Hoy eso ha desaparecido. Son los concursos los que ocupan el tiempo; innumerables programas gastronómicos y turísticos que mueven en otras direcciones. Es el aliciente del dinero. No hablemos de lo que ocurre en las redes y en sus formas de atracción.

No será fácil cambiar el rumbo de una sociedad consumista, adictiva y dirigida por intereses que ven en la persona culta un resistente. Pero podemos hacer cada uno algo en nuestro propio espacio.

No le demos más vueltas a las causas, vayamos a las soluciones. Como es poco probable que las fuerzas de la incultura cedan, debemos realizar nuestras pequeñas acciones. No esperemos demasiado de lo que hay fuera.

 

* Guillermo D. Olmo "Por qué España registró sus peores resultados educativos en la historia del informe PISA (y las causas de que hayan caído en todo el mundo)" BBC en español 12/09/2026 https://www.bbc.com/mundo/articles/cz6z0407lnlo