miércoles, 27 de mayo de 2026

La insoportable lentitud

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Son muchos las áreas que se vuelven problemáticas por falta de inversión, mantenimiento, poco personal, etc. El circular por carretera se vuelve un infierno ante baches, agujeros, mal estado del asfalto. En la sanidad, otro ejemplo, se eternizan las listas de espera, se multiplican los errores de diagnóstico y te pueden operar de la pierna buena. Esto es el pan nuestro de cada día en múltiples sectores.

Pero seguro que en ninguno se arrepienten más nuestros líderes (¿por qué los seguimos llamando así?) que en la Justicia, en donde se acumulan los mismos problemas que en los señalados: falta de inversión, poco personal, saturación de casos, listas de espera...

Cuando a Jordi Pujol le tocaba pasar por el juzgado, ya no estaba en condiciones físicas ni mentales como para poder enfrentarse a los trámites; ni, aunque fuese condenado podría ingresar, en una cárcel.

Los delincuentes ya deben hacer cálculos sobre cuándo les afecta realmente el ser condenados. Da cierta tranquilidad.

Pero hay un campo en el que esta tardanza judicial es demoledora. Me refiero, claro está, al campo de la política, en la que el problema ya no es tanto la cárcel (problema particular) como el tiempo en titulares (problema político colectivo).

En su artículo de opinión en 20minutos, la periodista Inmaculada Sánchez titula su artículo "El síndrome Zapatero se apodera del PSOE" y señala

Los socialistas han pasado del shock y la incredulidad al desánimo y el desconcierto. La investigación judicial puede alargarse meses o años y la condena pública avanza más deprisa que la presunción de inocencia. Los socios que sostienen al Gobierno también dudan y sólo Moncloa parece dispuesta a continuar.*

Este mundo a dos velocidades, con diferentes motivos y con efectos demoledores es el que introduce la lentitud judicial. Son múltiples los reportajes previos en los que se explica esta lentitud desde la falta de presupuestos, de personal, además de los recursos, reenvíos, el tamaño de las causas, etc.

El llamado "informe Zapatero" tiene ya 4.000 páginas y solo abre otras líneas de investigación, con interrogatorios, acumulaciones de documentos, pesquisas... Lo que supondrá una eternidad en tiempo real y una tortura infinita con el tratamiento mediático de todas estas causas y disquisiciones sobre quién en "Z" o "ZZZZ", por no salir del caso y solo empezar.

Si esto ha sido un terremoto político e informativo, lo que les espera en el PSOE son unos despertares de infarto cada día con el temor en paralelo de escándalos y encuestas, unos suben y otras bajan.

En estos momentos, al gobierno le gustaría que la Justicia pudiera agilizar el trauma, recortar sufrimientos políticos. Sin embargo, lo que para unos es camino sangriento, para otros es una bendición, pues les allana el camino, piensan, hacia el poder por el efecto destructivo de los escándalos.

Para los ciudadanos, todo esto solo acrecienta el descrédito institucional. La democracia se convierte en espectáculo ruinoso, en estado decrépito y deprimente. Cuando la política le consume el tiempo televisivo, el espacio de titulares al deporte, ¡mala señal!

Tenemos "caso Z" por delante, para rato. Páginas, horas infinitas de nuevos datos, pruebas, declaraciones, etc. A unos este exceso les aparta de la política, a otros les radicaliza. Esos son los efectos de la demostración diaria del mal funcionamiento, de la doble realidad en que vivimos, hasta que las dos se funden en un peligroso abrazo.

Hay un interesante y exitoso libro, Elogio de la lentitud, en contra de la velocidad moderna, uno de nuestros grandes males. Pero la Justicia y la Política son otra cosa. 

 

* Inmaculada Sánchez "El síndrome Zapatero se apodera del PSOE" 20minutos 27/05/2026 https://www.20minutos.es/nacional/sindrome-zapatero-se-apodera-psoe_6975162_3.html



martes, 26 de mayo de 2026

22 mujeres muertas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Todos compiten por nuestra atención. El argumento dado por Felipe González para no convocar una moción de censura es, por ejemplo, que nos distraería de lo que está pasando. Y lo que está pasando es un mezcla de todos los ruidos en esta cacofonía que llamamos actualidad.

Cuando no es Trump es un ayatola; cuando no es Sánchez es Núñez Feijoo; cuando no un accidente mortal es un apagón. A todos ellos les puede tapar un divorcio, un embarazo, un mundial de Fútbol, una Champions... o una conexión en directo para mostrarnos la violencia en el aeropuerto de Bilbao.

Pero la mayor parte de estas cosas forman parte de un maquiavélico juego por conseguir los puestos de cabeza de la información o, por contra, conseguir que la atención descienda y algo se olvide o pase desapercibido.

Pero hay titulares que no deberían ignorarse porque nos revelan realmente lo que es importante, los problemas reales más allá del escándalo personal o político o una mezcla de ambos. Quien más se expone a los medios, está en mayor riesgo de titular negativo.

Hay un titular que no quiero que se pierda en este maremágnum: "El año llega a su ecuador con el doble de mujeres asesinadas que en 2025: "El nivel de beligerancia en redes es elevadísimo""* Nos lo ofrece, casi perdido, 20minutos, Tras él se nos cuenta: 

A golpes, asfixiada, por un tiro en la sien, acuchillada delante de sus hijos pequeños, arrojada por un barranco, a machetazos, o tras prender fuego a su casa. Así murieron algunas de las 22 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en lo que llevamos de 2026; el doble de víctimas mortales por violencia de género que las que había registradas a estas alturas del año pasado. La virulencia con la que se están cometiendo estos crímenes machistas y el hecho de que en cuatro de cada diez casos existieran denuncias previas contra el agresor han hecho saltar las alarmas y puesto el foco en un sistema que sigue mostrando lagunas a la hora de proteger a las víctimas.

No hay una única explicación que dé respuesta a este incremento, pues cada feminicidio saca a relucir un factor de riesgo distinto. Medidas ineficaces de prevención, valoraciones del riesgo que se quedan cortas, llamadas de auxilio no atendidas, el llamado "efecto imitación" o un descenso de la concienciación social son algunas de las mencionadas por los expertos consultados por 20minutos. Todo ello con el telón de fondo de un clima social y mediático en ebullición que cuestiona cada vez más la utilidad de las medidas contra la violencia machista. 

"El nivel de violencia y beligerancia que hay ahora mismo en las redes sociales, en la política y en todos los espacios sobre la violencia de género y el feminismo es elevadísimo. También se ha potenciado mucho el discurso de las denuncias falsas. Entonces, claro, cuando tú ves que ese argumento lo dice alguien con cierta autoridad, el nivel de identificación con esa postura de que los hombres son los grandes perjudicados, lo que hace es subirle esa violencia", señala a este periódico el forense y ex delegado del Gobierno contra la Violencia de Género, Miguel Lorente. *


Nos advierte en los medios que los meses de mayor violencia son los que tenemos por delante, aquellos en que las vacaciones fuerzan el contacto, más horas de difícil convivencia.

El hecho de que se haya duplicado el número de víctimas es señal de que algo (o muchas cosas) falla, que no se produce lo esperado. ¿Hemos convertido la violencia de género en una rutina, en algo que se combate porque no hay más remedio? ¿Es algo para lo que hay que elaborar protocolos, medidas, etc. para que no te acusen de no tenerlas, pero sin demasiada fe en ello?

¿Por qué adquieren peso esas corrientes de opinión que hablan de que hay cierta exageración en lo de la violencia contra las mujeres, que los casos de denuncias falsas son para conseguir privilegios? ¿Hemos llegado a un nivel de inoperancia en la que se acumulan los problemas por abandono, por falta de fe, por "normalización"?

En el texto se recoge que

El último caso confirmado ha sido el del crimen machista de la mujer de 32 años asesinada el martes de varias puñaladas en plena calle en Figueras (Gerona) por su expareja, a la que, en las grabaciones del crimen, se le ve lavándose las manos ensangrentadas tranquilamente justo después. En las últimas 72 horas, la víctima había acudido hasta tres veces al hospital para recoger el parte de lesiones y llevarlo al juzgado. Según Igualdad, en este último caso existían denuncias previas por violencia de género contra el presunto asesino, al igual que en otros 8 casos de los 22 registrados en lo que va de año, es decir, en el 40,9%, cuando la media del año pasado era del 22% con denuncias previas.

Lorente sostiene que el sistema continúa actuando demasiado tarde. "Seguimos diferenciando entre riesgo y peligro. Solo reaccionamos cuando el peligro es inmediato", explica, poniendo como ejemplo casos recientes en los que las víctimas habían denunciado, existían antecedentes y aun así no se activaron medidas suficientes de protección. Uno de los datos que más preocupan este año es precisamente ese: el aumento de mujeres asesinadas que sí habían tenido contacto previo con las instituciones. Para Lorente, existe una "normalización" del riesgo y una falta de evaluaciones forenses profundas en sede judicial. "Las valoraciones de riesgo no se están haciendo", denuncia. 

Esas cifras lo que demuestran es la falta de eficacia y un abandono. Por más que se intenten usar expresiones menos rotundas es a lo que nos lleva. La saturación, el aburrimiento institucional... hace que las cosas no funcionen como debieran. Duplicar las víctimas a esta altura del año es algo más que un imprevisto; es un falló rotundo que cuesta muchas vidas y que debería estar en el centro de nuestra mirada crítica. Sin embargo, se nos lleva hacia otros puntos del tablero.

Sí, la corrupción es algo grave. Pero lo es más la falta de acierto en el tratamiento de la violencia de género y de otras formas. Una sociedad más crispada, tocada por diferentes lugares, es también una sociedad más violenta y siempre lo pagan los más débiles.

Se insiste muchas veces en que no hay un "perfil" claro de agresor; se insiste como excusa de la dificultad, pero el hecho de que una mujer no logre en 72 horas que le hagan el "parte de lesiones" de la violencia ejercida contra ella, que no pueda presentarlo y finalmente sea asesinada por su expareja de la que se nos dice que se limpió con tranquilidad la sangre de sus manos, dice mucho sobre el conjunto del sistema.

Una parte creciente de España no funciona, cuando no son los baches de las carreteras (de lo que nos informaban ayer) son los apagones, las soldaduras y cuando no otra cosa. Esto es aplicable a algo tan terrible como es la violencia asesina contra las mujeres y (se nos habla de crecimiento) los hijos, de la llamada violencia vicaria.

No cambia el fondo patriarcal, machista, de la sociedad. Y no solo eso: se construyen cada vez más discursos negacionistas que prenden en una juventud que justifica el uso de la violencia en la pareja. Se forma un círculo vicioso entre violencia y justificación, entre hechos y fallos del sistema que lo permiten.

El hecho que llevemos el doble de muertes que el año pasado en estas fechas no es un buen augurio. Necesitamos más recursos, más dinamismo, más eficacia y más información.

 

* Elena Omedes "El año llega a su ecuador con el doble de mujeres asesinadas que en 2025: "El nivel de beligerancia en redes es elevadísimo"" 20minutos 25/05/2026 https://www.20minutos.es/nacional/ano-llega-su-ecuador-con-doble-mujeres-asesinadas-que-2025-nivel-beligerancia-redes-es-elevadisimo_6973904_0.html

lunes, 25 de mayo de 2026

Justo lo que no debía ocurrir

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Creo que nadie entendía nada de las imágenes que se emitieron en directo desde el aeropuerto de Bilbao. No entendíamos nada, pero veíamos. Y lo que veíamos eran unas escenas de enfrentamiento entre la Policía vasca y las personas que estaban esperando la llegada de los ciudadanos españoles apresados y violentados, humillados por los israelíes desde que fueron apresados en aguas internacionales hasta que fueron liberados. Llegan y se encuentran esto, que seguro que no estaba previsto en ningún programa.

Las escenas eran de una gran violencia y los comentaristas en directo, desde los estudios, no lograban entender tampoco lo que estaba pasando. Solo gritos, porras volando, empujones y personas esposadas en el suelo del aeropuerto.

En RTVE.es nos intentan explicar lo ocurrido: 

Los incidentes se desencadenaron cuando los miembros de la flotilla estaban posando para los medios e interrumpían el paso de una de las puertas de llegadas del aeropuerto de Bilbao. En ese momento, agentes de la Ertzaintza cargaron contra algunos de los recién llegados y quienes les esperaban, que se saltaron el cordón de seguridad provocando momentos de mucha tensión.

El Gobierno israelí no ha desaprovechado la ocasión para polemizar con el Ejecutivo español y ha tachado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de "hipócrita". Además, ha convocado a la encargada de negocios de la Embajada de España, Francisca Pedrós, para pedir explicaciones por la carga de la Ertzaintza contra los activistas. "Si hubiera un campeonato mundial sobre manchar a Israel y propagar libelos de sangre sobre el Estado de Israel, creo que fácilmente el Gobierno español de Sánchez se llevaría el primer puesto", ha dicho el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar.*


No sé si estamos todos muy nerviosos o que los nervios ya no son los de antes. Lo que se nos explica es que unos están esperando a que otros lleguen y, de repente, se monta una batalla que nadie esperaba.

A quien se lo han puesto fácil, como se puede apreciar en el párrafo anterior, es al gobierno israelí que ha hecho mofa de lo ocurrido, pese a las obvias diferencias que no excusan en nada lo hecho en las cárceles de Israel. Les ha resultado "divertido", incluso se han permitido alguna alguna "protesta" hacia España y los hechos.

Estas escenas no se deberían haber producido nunca, como reconocen desde el gobierno vasco. Lo que la Policía vasca trataba de evitar fue precisamente lo que se produjo:

El consejero, antes de participar en un mitin del PNV en Durango (Bizkaia), ha señalado que la tarea de la Ertzaintza ayer en el aeropuerto era garantizar que los activistas de la Flotilla recibieran el saludo de quienes fueron a darles la bienvenida, y que quienes querían abandonar el aeropuerto pudieran hacerlo. "Vistas las imágenes, es evidente que no conseguimos lo uno ni lo otro", ha señalado Zupiria, quien ha lamentado lo sucedido "por partida doble".

En primer lugar, ha añadido, "lamento los sucesos, cargas y situaciones que se produjeron, especialmente porque estaba apalabrado cómo se tenía que haber desarrollado aquella situación", ya que su departamento había hablado previamente con los responsables de seguridad del aeropuerto y con representantes de los concentrados, "por lo tanto, no tenía que haber sucedido lo que sucedió".*


Pero sucedió. No se sabe muy bien de lo que hablaron las tres partes (activistas, Ertzaintza y gente del aeropuerto), pero lo cierto es que se produjo lo contrario y la bronca fue transmitida en directo desde los telediarios, que interrumpieron sus informaciones y nos ofrecieron el bronco directo desde el aeropuerto.

Las imágenes producidas a la llegada a Bilbao se parecen extrañamente a las que se han producido en Israel. ¡Ironías de la vida!

Sí, creo que estamos todos muy nerviosos. Los que llegan porque llegan, los que les esperan porque les esperan, y los que deben vigilar para que no ocurra nada porque... Eso lo sabremos cuando nos informe el gobierno vasco de quién provocó a quién. 

Lo imprevisto parecía perfectamente calculado. Solo queda por saber quién escribió el guion.

 

* "El Gobierno vasco investigará la actuación de la Ertzaintza a la llegada de los miembros de la flotilla al aeropuerto de Bilbao" RTVE.es / Agencias 24/05/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260524/gobierno-vasco-investigara-actuacion-ertzaintza-llegar-miembros-flotilla-aeropuerto-bilbao/17083426.shtml

domingo, 24 de mayo de 2026

Muy mal ejemplo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Algo falla, algo que reduce la democracia a una mascarada, a una realidad en un doble plano, el omnipresente mediático y el que se da entre bambalinas, Este carácter doble es el que se manifiesta cuando estallan los casos de corrupción. Es entonces cuando la máscara cae y se nos revela esa penosa, artificial, burlesca realidad que se escondía tras los titulares, los discursos, los debates, etc.

Conforme se van incorporando nuevos datos, suenan las piquetas de derribo; se nos cae, golpe a golpe, el pasado y el presente. Pero esto también afecta al futuro, a las herramientas disponibles para construir un país en el que se pueda vivir confiado, en paz. Esto no lo está posibilitando la política actual, que vive de la polarización, de la controversia y de la trivialidad, una mezcla explosiva.

Quedarse sin futuro aceptable, a la vista, tiene sus peligros. Lo llevamos advirtiendo desde hace tiempo. Que los sinvergüenzas lleguen tan alto, que involucren a las instituciones en las que se instalan, que ganen en una operación lo que al honesto le cuesta años conseguir, tiene un efecto demoledor en la población, especialmente en los más jóvenes, que aprenden que con la honestidad no se llega a final de mes, ni se adquiere una vivienda, ni se conserva el puesto de trabajo.

Escuchaba ayer sobre la detención de una banda de menores dedicada a  robar los bolsos mediante el procedimiento del tirón a personas mayores. No puedo evitar ponerme en sus mentes: ¿es eso su futuro, lo que les ofrece una vía para salir? Qué ven en el robo es preguntarse qué no encuentran en la realidad que les rodea.

Comentaba el otro día con unos compañeros la trágica desaparición de una palabra que hace mucho que no escucho: "vocación". ¿Tiene sentido hoy plantear un camino hacia el futuro cuando lo que te ofrecen está limitado, cuando te repiten que no estudies más y que limites tu "perfil" a lo que te rodea? "Vocación" incluye deseo, voluntad, confianza en el futuro y en ti mismo. Por el contrario, lo que tienes por delante es limitaciones, la imposibilidad de emanciparse antes de los 30 años (como nos decía un informa hace unos días), un sueldo precario, unas contrataciones efímeras y explotadoras en profesiones que no estaban en tu lista.

La delincuencia es muchas veces la respuesta a lo que no te dan, oportunidades. Cuando ves que muchos se dirigieron hacia la política con perspectivas, no de servicio, sino de servirse de ella, las respuestas pueden ser más prácticas que otra cosa. Nada hay más absurdo hoy que la pregunta "¿qué quieres ser de mayor?". La respuesta es una mirada irónica, un silencio y un encogimiento de hombros.

La corrupción alcanza nuevos estratos. Ya no es una acción individual. Por contra, se dan grupos que van de los familiares directos a los socios políticos o comerciales. Comienzas siendo chófer de político y acabas siendo parte importante de una trama corrupta. ¡Todo un ascenso! ¿Qué sentido familiar tiene el que deja que sus hijos e hijas participen de los negocios? ¿"La familia que roba unida, permanece unida", por parafrasear el antiguo eslogan eclesial?


¿Se ha normalizado la corrupción en los entornos familiares, en los empresariales, en los políticos? Debemos responder con rapidez y sinceridad, proponer medidas que eviten que todo esto sea capitalizado por el extremismo político, que se ofrece como "remedio", como hoguera en la que quemarlo todo. Lo malo es que se queman muchas más cosas en esas hogueras.

Los noticiarios combinan sus titulares. Unos nos hablan de lo "bien que va España" y de cómo nos envidian; otros, en cambio, nos hablan de los que siguen sin empleo, de los que no llegan a fin de mes, de los que no acceden a una vivienda. Los titulares políticos son dignos de Pimpinela, unos contra otros, la elevación de la presunción de inocencia como un muro de Berlín que evite las fugas. Pero no hay medidas propias para evitar que los corruptos crezcan felices en los partidos, cuyas cumbres ocupan. Luego Ábalos se queja de que le tratan peor que a Rodríguez Zapatero. ¡Qué injusticia!

Si no vemos reacciones, siempre nos quedará el "tirón", saltarse las reglas y evitar que te pillen. Reducir la vida social, la vida política a eso, a evitar que te pillen, nos convertirá en una especie de jungla en la que se trata de robar antes que otro lo haga. El que cumple la ley se siente tonto y la tentación comienza a hacer mella.  Ha sido la base de nuestra picaresca y estamos volviendo a ella.

Nos dicen que el 87% de los menores entre 12 y 17 años no confían en los políticos. Por algo será,

sábado, 23 de mayo de 2026

Influencias y corrupción

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Dice Felipe González que el auto sobre Rodríguez Zapatero es "muy impresionante", pero que "no se lo imagina en ese papel". El subgénero legal de la "corrupción" política tiene mucho de apuesta. Por un lado toca apoyar, por otro cruzar los dedos y que no tengas que arrepentirte de lo que has dicho en defensa del compañero caído.

Esto sirve también para las quejas por agravio. José Luis Ávalos, que tiene lo suyo, se queja de que el partido no le ha apoyado a él como lo está haciendo con Rodríguez Zapatero. Y es que no todos los casos no son iguales en ciertos aspectos. Ávalos era importante en la estructura de partido; El ex presidente, por contra, tenía el poder del mito, el ser una referencia histórica para el PSOE. Cuando los mitos caen, algo indefinido se rompe y arrastra, cierra la historia dejando un hueco, un vacío, un silencio.

La entrada del mito en los juzgados tiene un efecto destructivo en el que ya no es posible vender que "el partido ha actuado con diligencia", algo muy importante de cara a la galería y al propio partido y militancia. Cuando no es posible llegar más arriba, hay que ir más abajo. El "más arriba" del PSOE son otros nombres míticos, que muchos prefieren no mencionar siquiera y tocan madera.

¿Qué pasa con los partidos españoles?

Con casos diferentes, la realidad es que perdieron algo muy importante: la propia vigilancia. La salud política requiere vigilancia,  práctica constante de la virtud y el ejercicio saludable. No es lo que ha ocurrido.

Los partidos son la puerta al poder, por lo que el que quiere hacerse rico debe ascender por los tramos que se le ponen por delante para el ascenso. No se trata de que un dirigente se corrompa, se trata de llegar a los puntos más altos, que es donde decides con total tranquilidad de quién te rodeas y a quién a alejas. El "caso Ávalos" es muy claro en este sentido.

El político corrupto tiene que llegar lo suficientemente arriba para cobrarse su "presa", la influencia y los lazos con las empresas para favorecer a unos y no a otros, para lograr sus "mordidas". Lo que vende es su capacidad de influencia para que determinados agentes económicos accedan a nuestra compleja administración en sus tres niveles, el local, el autonómico y el nacional. Desde cada uno de sus niveles, maneja o tiene influencia para que los presupuestos acaben en manos de unos u otros. Las empresas españolas lo han aprendido: sin mordidas no hay negocio. Si quieres situarte por encima de tus competidores debes tener acceso a los políticos que deciden. Así de claro.

Ya vayan por libre o actúen en nombre del partido para su financiación irregular, los políticos se vuelven accesibles, crean sus tramas con gente de su cuerda y calaña. Primero se coloniza el partido en sus áreas de interés; después se actúa y comienza el negocio. Un día falla algo y todo estalla. Lo inimaginable se hace presencia.

Que los partidos se encuentren en situación de debilidad por los resultados electorales y la necesidad posterior de pactos no hace sino complicar las cosas. Un escándalo te manda a la oposición. Con eso cuentan los listillos políticos que ya cuentan con la necesidad institucional de evitar que estallen los escándalos.

Al escándalo que sacuda las urnas se suma la pérdida de influencias. Si quedas fuera del poder de decisión no vales nada, tu poder se disuelve. Tu poder es del garantizar el acceso a los contactos necesarios para que los negocios se realicen. Si estás fuera, no hay poder y las empresas buscarán nuevos contactos eficaces para colar sus productos y hacerse con los contratos.

¿Por qué los partidos no detectan todos estos casos? Desde el principio de la democracia se discutió un aspecto fundamental: listas cerradas o listas abiertas. En estas últimas son los electores a quienes les toca decidir sobre la lista que los partidos han presentado. En el sistema de listas cerradas, por el contrario, es en el partido donde se decide quiénes van los primeros en las listas y, por ello, quiénes ocuparán los puestos en parlamentos o ayuntamientos. La obediencia se premia estando en los puestos preferentes y se penaliza la crítica y la desavenencia. El resultado son partidos sumisos, donde se van formando grupos o "familias", como en el "caso Ávalos". Permite rodearte de fieles.

No es fácil que con este sistema se produzca vigilancia o control por lo que pueda ocurrir. Sorprende siempre esas caritas de sorpresa cuando estalla un caso de corrupción. Nadie sabía nada, nadie esperaba algo así, nunca se les pasó por la imaginación...

Sin embargo, los casos saltan cada vez más arriba. La situación política precaria hace que sean ahora los socios los que no tienen suficiente con lo de la "presunción de inocencia". Saben que a ellos no les basta con eso y que un caso en los medios tiene sus efectos sobre las propias bases y votantes. Se juegan mucho y no ganan nada. Los titulares se dividen entre los que creen y los que desconfían y exigen explicaciones, algo que difícilmente se les dará si todo son caras de sorpresa.


No es posible que nadie sepa nada en los partidos ante casos de tamaño volumen. Sin embargo, los casos se van describiendo en sus recorridos de influencias y se estudian los contactos administración-empresas que han permitido esos millones de euros, esas cuentas ocultas en el extranjero, esos contratos millonarios, etc. de los que nos hablan en cada caso que salta a la luz pública.

Si los partidos fueran conscientes del mal que esto supone para la conciencia democrática española, el mal ejemplo, etc. deberían dejar de rogar porque aparezca un caso que "equilibre" la situación, un escándalo mayor en el otro, y centrarse en buscar soluciones que hagan que no se produzcan estos casos escandalosos en los que se habla de cientos de miles de euros, de millones de euros, mientras que los sueldos no llegan, las casas se convierten en prohibitivas, los despidos son algo normal, etc., como padecen los españoles de a pie.

No vamos a pensar que la corrupción desaparezca; pero si deberíamos poder pensar que se considera un mal y no solo una "mala noticia". El mal está en los partidos, en cómo se construyen, en cómo se seleccionan y ascienden los corruptos y se incrustan en los lugares sensibles, que es donde se deciden cuánto se gasta y a quién se paga. 

Hoy las fotos, la memoria gráfica, se muestran como fruto de incomodidad. Esos abrazos, tanto cariño, se vuelven peligrosos momentos que un cambio de situación hace cambiar de sentido.

Lo tienen fácil.. si quieren. El efecto llamada de la corrupción es grande y muchos esperan que les toque a ellos un puesto que la permita. Unos cuantos pelotazos... ¡y a vivir! Hasta que te pillen.