domingo, 11 de octubre de 2026

El buen amigo ruso

 Joaquín Mª Aguirre

Que Donald Trump está lleno de contradicciones no es descubrir ningún secreto.  Muchas de sus decisiones son presentadas por los medios indicando ya la contradicción con lo dicho horas o días antes. El problema grave es que esto no afecta solo a los Estados Unidos, las sufre todo el mundo.

La guerra contra Irán no está durando lo que tenía previsto  Trump —unos cuantos días— y sus efectos han impactado negativamente en todo el planeta en lo segundo que afecta más a las guerras, en la economía. 

El mal ejemplo de lo ocurrido en Venezuela —entrada y salida fáciles, hacerse con el petróleo y dejar un gobierno títere— le hizo pensar que esto se iba a repetir allí donde actuara. Pero Irán, como se señaló, no tiene nada que ver con Venezuela ni está a tiro de piedra. Son los típicos errores de Trump y sus asesores pensar que el mundo funciona como ellos lo ven.

Trump añora el mundo de las dos superpotencias. Podríamos pensar que quiere el mundo entero, pero esto es menos fácil de gestionar. Es más fácil tener un "buen enemigo", un enemigo comprensivo que invocar para subir los ánimos, desarrollar el peligro suficiente que nos haga bendecir al que nos protege. Y Rusia es el candidato ideal: tiene el belicismo y el imperialismo suficiente para ser amenaza constante. Por eso Trump se lleva paradójicamente tan bien con la Rusia de Putin, heredera de los zares y de la URSS simultáneamente. La gran Rusia, la Santa Rusia, etc. reflejan cómo Rusia se ve a sí misma desde el siglo XIX, como la salvadora del mundo frente a un Asia creciente y amenazante de Europa. El paréntesis de la coincidencia ideológica con China pasó ya a mejor vida y hoy quedan las oportunidades de mercado e intereses comunes en debilitar a los otros, USA y la Unión Europea. Hoy es Corea del Norte la que le hace los favores a Rusia en muchos modos, incluso aportando soldados.

Europa es el botín que buscan USA y Rusia. Por eso ambas coinciden en su debilitamiento. La estrategia norteamericana es burdamente capitalista: hacer que los demás le compren de todo, quedarse con la energía y las materias primas básicas, impedir el desarrollo tecnológico de los demás. Se trata de crear dependencia por debilidad. La estrategia rusa, en cambio, está ligada a una obsesión con la tierra; no hay frontera que no tenga la tentación de traspasar. Se comió media Europa tras la II guerra mundial y quiere recuperar lo máxcimo posible. Hoy llega a Ucrania, pero no tenemos garantía de que no siga hasta Francia, controlando el continente de Siberia al Canal de La Mancha y, si se lo propone, hasta Gibraltar.

Hubo un tiempo en el que la cierta sensatez podía moderar a estos dos ambiciosos aspirantes a controlar el mundo. Hoy no estamos por la sensatez con esta confluencia de líderes agresivos cada uno a su manera.


En RTVE.es vemos cómo estas estrategias se modifican ante el temor de pérdidas internas, especialmente en los Estados Unidos de Trump, que ve cómo se diluye su valor electoral ante las próximas elecciones de medio mandato, con su nivel de popularidad más bajo por los errores, contradicciones y demás cometidos. La economía que no controla tiene demasiados efectos sobre Estados Unidos.

El titular de RTVE.es nos lleva ya a lo sorprendente: la recomendación a Ucrania de que "cambie de líder":

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha cargado este sábado contra el mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, por los bombardeos de Kiev sobre refinerías rusas y ha dicho que "ha llegado el momento de que Ucrania tenga un nuevo presidente".

Las declaraciones de Trump a los medios en el exterior de la Casa Blanca se producen después de que la delegación enviada por Kiev a Florida para mantener conversaciones con los enviados especiales estadounidenses para Ucrania adelantara su regreso y horas después de que el propio Trump anunciara que autorizará las operaciones rusas con diésel hasta abril para controlar la subida global de precios.

"Le dijimos 'puedes hacer lo que quieras con Rusia, pero no ataques las refinerías', porque ese es un problema mundial que él está causando. Y quiere crear problemas para el mundo, problemas para nuestros agricultores, nuestros ganaderos, con el combustible diésel, porque Rusia suministra una gran parte del combustible diésel en todo el mundo", ha señalado Trump antes de partir a Tennessee, donde ofrecerá un mitin.*

La estrategia de desviar hacia Zelenski la responsabilidad de la situación de la economía mundial es puro Trump: la culpa o responsabilidad del caos generado siempre la tienen otros. El eterno candidato al Nobel de la Paz (está muy enfadado y dice que se lo han dado a una mujer desconocida) siempre tiene un dedo señalando a los demás.

No es Zelenski quien entró en guerra con Irán, que es el origen de la situación de Ormuz. Pero es más fácil echarle la culpa que reconocer sus errores de cálculo con Irán y sus efectos sobre la economía global.

Ucrania bombardea las centrales porque Rusia le está haciendo saltar por los aires sus recursos energéticos cada día para dejarles sin energía el invierno. Ucrania responde en el punto débil, las refinerías, que es lo que están haciendo en todos los frentes de Oriente Medio. Esta es una guerra global por la energía, que es la forma de control mundial.


Pero esto es el fondo. Las formas de Trump no son precisamente su fuerte. Ya no solo va a por los enemigos, sino que todo el que se relacione con él corre el riesgo de quedar a los pies de los caballos en apenas un minuto. Trump puede decir maravillas de Delcy Rodríguez, su enemiga de horas antes. De la misma forma, puede decir que Zelenski sobra en Ucrania porque ha tenido la osadía de bombardear las refinerías cuando Rusia está bombardeando las infraestructuras energéticas ucranianas.

La idea de Zelneski sobre que el dinero que se dé a Rusia lo empleará en la guerra contra su país no es en absoluto descabellada. Una vez más, Putin le gana la partida a Trump y este lo paga con el presidente ucraniano. USA incumple su propia estrategia y ahora debe comprar energía rusa. Por supuesto, Putin le hará un buen precio, un precio de amigo.

En este periodo que queda hasta las elecciones mitad de mandato, podemos esperar cualquier cosa de Trump y de la política norteamericana, dentro y fuera. Se pueden establecer alianzas entre los enemigos contra los amigos, aunque estos términos haya que relativizarlos y darles nuevos sentidos.

¡Tiempos curiosos estos!

 

* "Trump: "Ha llegado el momento de que Ucrania tenga un nuevo presidente"" RTVE.es 10/10/2026  https://www.rtve.es/noticias/20261010/trump-llegado-momento-ucrania-tenga-nuevo-presidente/17262157.shtml

sábado, 10 de octubre de 2026

El cuerpo textual

 Joaquín Mª Aguirre

¿Puede el descontento con una nariz, unos pómulos, unas ojeras o unos glúteos acabar en asesinato? Es una de las líneas abiertas para la investigación del asesinato a tiros (énfasis puesto por los medios "en la cabeza") del cirujano plástico Alexander Aslani en su clínica de Marbella.

Hay muchos tipos de cirugías plásticas, una especialidad boyante en una sociedad como la nuestra. La vida en nuestra sociedad mediática del espectáculo nos lleva a la exhibición permanente y, por consiguiente, a una frustración constante de la gran mayoría.

Vivir en la sociedad mediática, una vida con constantes apariciones, es una fuente de desengaños por la necesidad de exhibirse ante los demás y quedar expuestos a las críticas y la maledicencia de cualquiera que acceda a nuestras redes. Lo externo se ha vuelto esencial en esta sociedad de pantallas y comentarios, una peligrosa conjunción.

Es raro el día que no tenemos noticia de algún famoso o famosa que notifica su retirada de las redes ante los comentarios crueles que le dejan los que no tienen otra cosa que hacer que esto, convertido en fuente de placer para los que la maldad es un entretenimiento y una motivación para salir de la cama.

Por otro lado, la adicción a las redes no es solo a usarlas para ver a otros; también es adicción la del mostrarse constante, la necesidad de ser visto es una forma de asegurarse una vida, aunque esta sea solo una fachada.

Una parte de esa necesidad de mostrarse encuentra su salida en la renovación física, del gimnasio a la mesa del cirujano, del moreno artificial a la visita al dentista para "mostrar tu mejor sonrisa". Hay que estar en perfecto estado y adaptarse a las nuevas modas. Los que se han construido para ser mirados y admirados deben estar en permanente estado de revisión, pasando la prueba colectiva diaria. Hemos tenido una serie de muertes de influencers últimamente en sus aventuras por los quirófanos.

Pero el caso del asesinato del exitoso cirujano tiene algunas cuestiones que nos han llamado la atención. Se nos describe así a la víctima en 20minutos:

Alexander Aslani había desarrollado buena parte de su carrera en la Costa del Sol. Entre 2008 y 2018 dirigió los departamentos de Cirugía Plástica de los hospitales Quirón de Málaga y Marbella, una etapa que compaginó con el desarrollo de Cirumed. Su clínica le atribuye más de 14.000 intervenciones, alrededor de 7.000 procedimientos de Brazilian Butt Lift (BBL) y pacientes de más de 40 países. En 2016 recibió un premio de Medical & Corporate Livewire como mejor cirujano plástico de España.

Su especialidad eran las operaciones de remodelación corporal y glúteos y había desarrollado el denominado Supercharged BBL, una técnica que combina implantes y transferencia de grasa, sobre la que publicó trabajos científicos. Esa especialización, unida al uso intensivo de las redes sociales —tenía alrededor de 200.000 seguidores en Instagram—, le proporcionó una clientela internacional y vinculada al mundo de la televisión, las redes y el modelaje. *


La cirugía estética da, como vemos, un gran salto en todos los niveles cuando deja de centrarse en accidentes, reparar intervenciones, etc. y empieza a jugar con las insatisfacciones, con las frustraciones y obsesiones de las personas deseosas de mostrarse. Las muertes constantes de personas sanas, pero descontentas nos da un retrato cultural diferente de esta forma de la Medicina, el de un gran negocio que necesita de la insatisfacción. Su clientela pasa a tener un perfil muy distinto.

Las viejas películas de Hollywood nos mostraban cómo la cirugía plástica era usada por los criminales buscados para despistar a los policías. Ahora es un mundo distinto, con sus clínicas baratas clandestinas para los que no pueden pagarse un cirujano en Marbella. Esos doscientos mil seguidores en Instagram del asesinado eran probablemente seguidores de la cirugía como una alternativa propia, algo que nunca podrían pagar pero con lo que soñaban: unos glúteos provocativos (la especialidad del asesinado, a la brasileña), una brillante dentadura, unos pechos elevados, etc.

Los que no disponen de mucho se contentan con tatuajes y pintados, con piercings repartidos por el cuerpo (labios, ombligos, narices...). Es el cuerpo textual, que debe lucir impecable, juvenil, dinámico, musculado.

A ese cirujano de éxito le han disparado en la cabeza, probablemente algo más que un método rápido.

Han detenido al autor material, del que se nos dan datos inquietantes, un sueco de dieciocho años, según nos cuentan en 20minutos: 

Los investigadores encuadran el perfil del detenido en un fenómeno que las fuerzas de seguridad llevan tiempo detectando en la Costa del Sol: jóvenes del norte de Europa captados para ejecutar asesinatos a cambio de dinero y que viajan a España, se alojan durante poco tiempo en apartamentos turísticos y abandonan después el país. La Policía investiga ahora cómo llegó el detenido a Málaga, quién lo contactó y quién financió el encargo.

Si bien la detención permite a los investigadores poner rostro al supuesto autor material, no resuelve el principal interrogante. La Policía considera que el joven habría actuado por encargo y está reconstruyendo los conflictos profesionales de Aslani para localizar a la persona que habría ordenado su muerte.

La investigación ha descartado que el asesinato del cirujano estuviera relacionado con el crimen organizado. El especialista en operaciones estéticas tenía una amplia cartera de clientes de distintas partes del mundo, por lo que se investiga si alguno de ellos podría estar vinculado a negocios ilícitos.**

Hay cierta contradicción en la distinción "crimen organizado" y "negocios ilícitos". Los investigadores se decantan por el cliente insatisfecho. Que alguien pague por matar a una persona que te debe dinero no es muy factible; es más gasto.

Pero la noticia de los jóvenes nórdicos que vienen a matar por encargo a la soleada costa del Sol, a Marbella en este caso, se dan un bañito, se duchan, pegan un par de tiros y se van, es cuando menos inquietante. ¿Una nueva modalidad turística?

Hasta no hace mucho hemos tenido este tipo de acciones con sicarios contratados básicamente en Colombia, pero esto de los nórdicos es nuevo, aunque a la Policía le parezca ya trending.

El caso tiene de todo y me imagino que ya estarán buscando los derechos para hacerse con ellos. Tiene turismo, complejos, violencia, estética, sol y playas... Sale un thriller de primera.

Desde luego, cambia nuestra percepción de lo que es el turismo y, sobre todo, del turismo sueco, el primero que colonizó nuestro país en los 60. Matar a tu cirujano plástico, en esta sociedad, tiene mucho de freudiano, ya que es quien te ha dado una "segunda vida" útil para las redes. Si a la familia no la eliges tú, sí en cambio eliges a tu cirujano plástico, en quien pones fe y esperanza. Matar al cirujano, aunque sea por encargo, es como matar al padre y no de forma simbólica precisamente.

Estamos obsesionados con el cuerpo, un gran negocio. Nos miramos y nos miras. Lees un libro y no se nota, pero diez horas de gimnasio, una camiseta ceñida y un buen bronceado te sitúan en el mercado de la información. Pasas a ser un buen texto. Un buen selfie y a tirar.

El caso del cirujano asesinado en Marbella, en su clínica destrozándole la cabeza tiene muchas aristas que se irán viendo. A ver qué nos dice el joven turista sueco dedicado al asesinato, un próspero negocio, nos dicen.

Algo huele a podrido en Suecia. Algo huele a podrido en la Cirugía Estética, al menos en Marbella. 

* "Un detenido de 18 años, amenazas previas, un crimen por encargo... certezas e incógnitas del asesinato del cirujano en Marbella" 20minutos 10/10/2026 https://www.20minutos.es/andalucia/malaga/un-detenido-18-anos-amenazas-previas-un-crimen-por-encargo-certezas-incognitas-asesinato-cirujano-marbella_7047121_0.html

viernes, 9 de octubre de 2026

La muerte como espectáculo

 Joaquín Mª Aguirre


En estos días estamos viendo algunos ejemplos de la muerte convertida en espectáculo o, si queremos ser más precisos, de la pena de muerte. Este espectáculo es el que siempre ha tentado a los Estados Unidos, el país más violento oficial y extraoficialmente. Lo podemos apreciar en sus filmes y obras visuales, en los que la violencia tiene un papel estelar. Periódicamente en el país estalla la vertiente pacifista, cuando ya no puede resistir más su propia violencia interior o exterior.

Con Trump la violencia se ha trasladado a los medios como espectáculo, pues la "amenaza" se ha convertido en el eje de sus discursos, en la base de su promoción visual a través de imágenes reales o creadas por inteligencia artificial Por cierto, hoy mismo nos llega la noticia de que ha decidido considerar "enemigos" a los que hablen de "Inteligencia Artificial" y no de "Súper inteligencia", que le gusta más. No contento con cambiar nombres a golfos y lagos, ahora ejerce de nuevo su presión sobre los términos. Es algo más que "tendencia"; es una forma de mostrar su "fuerza", que es la base de todo, según afirma.

En estos días la pena de muerte está presente en los medios con una pregunta: ¿qué hacer con alguien que ha sobrevivido a dos dosis de inyecciones letales mediante las que se le pretendía ejecutar? Es decir, ¿qué hacer con Christa Pike? ¿Debe ser conmutada su pena de muerte por cadena perpetua; debe someterse a un tercer intento de ejecución? ¿Debe cambiarse el método y ser, por ejemplo, fusilada o cualquier otra fórmula "segura"?

El simple hecho de haberse convertido en un caso mediático ya traslada la cuestión a la ciudadanía, la obliga a ser partícipe de la decisión y, por ello, de la violencia misma. Los convierte en miembros de un "jurado imaginario" que debe decidir sobre la muerte de Christa Pike. La violencia de la pena de muerte se expande.

Pero tenemos un ejemplo más y más claro sobre la administración Trump y la violencia:

El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha afirmado este jueves que el público podrá ver la ejecución por fusilamiento del excomandante del Ejército, Nidal Hasan, condenado a muerte por matar a 13 personas con una pistola con mira láser en el ataque de 2009 en la base de Fort Hood, Texas.

Hasan será ejecutado el próximo 3 de diciembre en Fort Hood por un pelotón integrado por soldados armados con fusiles, según ha explicado Hegseth, quien ha asegurado que se garantizará que la población pueda presenciar el procedimiento.

El secretario ha justificado la decisión al señalar que debe conocerse que este tipo de actos tienen "consecuencias graves", de acuerdo con declaraciones a medios locales. El Pentágono todavía no ha precisado sobre las implicaciones de que una ejecución sea pública, por lo que no está claro si habrá espectadores en la base o algún otro mecanismo de acceso.

Hegseth tampoco ha detallado cuántos soldados formarán el pelotón ni cómo serán seleccionados.*


Es volver al pasado, a la comunidad de la violencia. Ya no se trata solo de "castigar"; hay que hacer que este sea "ejemplo". De lo que es realidad ejemplo es del "poder" considerado, una vez más, como "fuerza". De ahí a la "ley de Lynch" no queda mucho, de volver a la plaza pública para que se perciba el poder.

Ya no se trata de "ejecutar", sino de la "demostración", con lo que se alienta ese deseo morboso de contemplar la violencia. Afortunadamente, se trata de su retransmisión y no de obligar a la gente a contemplarlo, aunque si pudieran hacerlo lo harían.

La violencia está ya en todos los terrenos, de la Casa Blanca para abajo. Como característica del poder, debe ser apreciado para ser temido. No basta con saber que algo está mal, sino que debe mostrarse el castigo.

Los dos casos con la pena de muerte, el de Christa Pike y el de Nidal Hasan son dos muestras de dónde están ya los Estados Unidos de Trump, de hasta dónde han llegado. Las muertes de emigrantes en las calles —ayer no mostraron otro caso, el de un padre y su hijo tiroteados por el ICE— son un efecto más del retroceso hacia una violencia más brutal.

Con ello, el caso de Pike gana posibilidades de materializarse con otra ejecución. El sistema no puede permitirse que alguien se libre de la muerte mientras se televisa una ejecución. Christa Pike "debe morir" y la administración Trump pondrá todo su empeño en que se cumpla, en que la ejemplaridad sea máxima.

Convertir la muerte en espectáculo tiene consecuencias. Ya no se trata de estar a favor o en contra de la pena de muerte. Se trata de convertirla en espectáculo, algo que disfrutar en una sociedad de pantallas, de miradas.

La violencia norteamericana se expande a otros países de dos formas principalmente: la primera es la guerra, la invasión, los bombardeos... la violencia directa dentro y fuera. La otra es una consecuencia de la expansión de la ultraderecha a manos de los imitadores de Trump, con apoyo desde los USA o de cualquier otro foco. La ultraderecha creciente satisface los deseos de violencia que anidan en su interior, de su intransigencia nata, de su posesión de la verdad absoluta.

Lo estamos viendo también en España. La violencia se va haciendo habitual, necesaria para alcanzar objetivos, para enganchar a los violentos, que satisfacen sus ansias.

* "EE.UU. retransmitirá en directo la ejecución por fusilamiento del psiquiatra militar autor del tiroteo de Fort Hood" rtve.ES /Agencias 9/10/2026 https://www.rtve.es/noticias/20261009/eeuu-retransmitira-ejecucion-fusilamiento-psiquiatra-militar-tiroteo-fort-hood/17259736.shtml

jueves, 8 de octubre de 2026

Maricarmen

 Joaquín Mª Aguirre

La muerte de Maricarmen alteró los noticiarios, modificó las programaciones. Todos buscaban reacciones ante lo inesperado, su fallecimiento. Una vez más, la vida se encargó de desbaratar los planes que unos y otros tenía. Hace unos minutos les preguntaban a dos jóvenes en la Puerta del Sol si lo que se decía sobre "asesinato" debía ser considerado literalmente. Con buen criterio, hablaron de una "muerte adelantada", de ser "pacíficos", de velar por la paz y la limpieza del espacio que ocupaban. No son violentos, dijeron. Se curaban así de los intentos de desvirtuarlos, de provocarlos, de llevar al terreno que les interese lo que es una reivindicación global de la sociedad española y no el enfado de unos cuantos jóvenes.

Maricarmen le puso hechos y cara, historia, al problema general de la vivienda en España, convertida en una forma especulativa de empresa para acabar de explotar a los inquilinos. Hemos comprendido con su caso el funcionamiento de la vivienda, al menos de una parte, todo hay que decirlo, creciente.


Estamos pagando muchos el viejo consejo del invierte en casas, un valor seguro y siempre en ascenso, que no se devalúa. Lo malo es que ese "valor seguro" es inseguridad para quien lo habita, convertido en cliente y víctima, ante la inacción de los poderes públicos, muchas veces seducidos por el valor de lo turístico, de la atracción de buenos pagadores, los turistas, que se renuevan cada pocos días. Las campañas contra los llamados "mochileros" dejaba claro a quién recibimos y a quién rechazamos.

Convertir las viviendas en una especie de hoteles es más rentable en su país que se ha ido decantando con el modelo turístico, uno de los más especulativos y de los más necesarios para la gente. La casa no es como elegir tener coche, que hay alternativas. La transformación turística de España es su conversión en un espacio de explotación especulativa, de inseguridad vivencial.


Ese modelo tiene, además, una precariedad laboral (se contrata en temporadas, festivos, puentes...) muy elevada y tiende a pagar muy poco, algo que es aceptado ante la falta de otro empleo estable. Los inquilinos, cobrando menos, no pueden afrontar las subidas brutales de los alquileres, muchas veces disuasorios para que se vayan. Los pensionistas son víctimas perfectas; igualmente los jóvenes.

Maricarmen era un ejemplo de libro. Representaba para jóvenes y viejos el problema español. Como ella misma dijo, es el trato inhumano con personas inhumanas. Escondidos tras fondos, tras empresas, se encuentran personas que han invertido en el sector por lo que produce y no por lo que supone. El problema de la vivienda es considerarla como cualquier otro medio de enriquecerse. Tampoco necesita un especial trabajo o amor: es una inversión y así se ha dejado crecer. Los reclamos apara invertir de nuestros políticos locales ha hecho el resto. Han sido incapaces de ver los efectos negativos que tenían directamente sobre los inquilinos e indirectamente sobre toda la población.


Las manifestaciones en ciudades en las que no pueden vivir ya los locales, tanto por superpoblación como económicamente por la elevación constante de los precios demuestran la falta de visión (o el exceso de intereses) de nuestras autoridades responsables.

Que los empresarios salgan cantando el derecho a la "propiedad privada" es consecuente con esta sintonía con las autoridades políticas y su ceguera. El modelo del beneficio ha superado ampliamente el de la responsabilidad social, que son solo palabras bonitas útiles en campañas electorales. Muy español esto.

La muerte de Maricarmen es noticia en todos los diarios y noticiarios del mundo, como nos muestran los telediarios. Su caso es visto como parte de esa España que les viene bien criticar porque quizá sus fondos están invirtiendo en España más de lo aconsejable. El dinero no retorna; se pierde muchas veces por paraísos fiscales.

En lo que a nosotros importa, Maricarmen ha pasado de ser un referente vivo de un problema nacional, a ser un aviso de sus consecuencias y un impulso para la resistencia. Escuchando a los políticos, todos consideran a Maricarmen como partidaria de sus posiciones y enemiga de sus enemigos.

Morir es algo más que dejar de vivir cuando te has convertido en un símbolo. Y Maricarmen ya lo era, era la cabeza visible, el ejemplo perfecto de todos los males que el sistema acumula sobre la vivienda, un gasto indispensable. Lo entendieron todos. Su ánimo, entereza, capacidad de resistencia... animaba a todos.

Ahora llega el momento de los cantos y de las distorsiones, de fabricar una Maricarmen más o menos próxima a su realidad. Se repiten sus frases y se nos muestran sus imágenes. Maricarmen ya es leyenda en esta España triste, llena de complejos y desajustes, de tópicos y crueles realidades que se acaban tapando.

Lamentamos su muerte. Con ella se ahorro el lavado de cara del problema de su vivienda a cargo de los responsables dispuestos a mostrarse magnánimos. No ha hecho falta. El conflicto sigue y Maricarmen podrá ser siempre invocada como lo que fue, una resistente, una injusticia viviente, una demostración de cómo la inhumanidad es rentable, incluso prestigiosa en este extraño mundo.

Su muerte estará presente, directa o indirectamente, marcando la campaña electoral próxima, pues no puede ser ignorada por nadie. Se convertirá en objeto arrojadizo de unos contra otros. 

Descanse en paz quien tanto luchó. No pudo morir en su casa, pero eso cierra el mito.

miércoles, 7 de octubre de 2026

Elecciones mediáticas

 Joaquín Mª Aguirre

El esbozo del comportamiento político de cara a las elecciones empieza a cumplirse con el apocalipsis de fondo.  Estamos en la pre precampaña y ya están los cuchillos afilados haciendo sangre. Los medios se ven obligados a aceptar a los políticos en sus páginas y pantallas, en sus emisoras. Algunos lo hacen con gusto. Habrá que hablar algún día de los medios voceros de partidos o de los profesionales pasados a la propaganda. Eso del periodismo independiente ha pasado a ser en muchos casos un tópico, más que una realidad. La presión sobre ellos aumenta. Uno mira casi con envidia la situación norteamericana con un presidente que muestra abiertamente sus odios y amores informativos. Aquí todo es más sutil.

Los políticos necesitan de los medios y de sus profesionales. El control del discurso se hace fundamental; hay que huir de las situaciones de peligro informativo, es decir, que te aprieten demasiado las clavija, que te desmonten las respuestas demasiado inquisitivas.

Esto hace prosperar medios y profesionales que se han adaptado a ello y les crea dificultades a los que tratan de hacer una labor independiente. La polarización de las audiencias trabaja también en contra de la objetividad, ya que quieres que te repitan lo que ya crees. Unas audiencias polarizadas buscan unos medios partidistas; si a esto le sumamos las acciones agresivas, difamatorias, manipuladoras, etc. en las redes sociales, el panorama no es muy bueno para los independientes.

En este contexto muchos prefieren elegir la corriente por la que navegarán, apostando mucho a las victorias de unos u otros. Quien gana sabe que tiene un periodo de agradecimiento mientras están en el poder los suyos.

Desde un punto de vista social, esto es un gran desastre informativo. Hubo un tiempo lejano en España en que la prensa era poco creíble al informar de la realidad; la gente recurría a emisoras en el extranjero, a la prensa importada a escondidas. No es que "la verdad estuviera afuera", pero sí que costaba encontrarla.

El caso Watergate, con la prensa acorralando a un presidente norteamericano y haciéndolo caer, elevó el techo periodístico y llevó a mucha gente en todo el mundo a estudiar Periodismo. Los tiempos han cambiado y, siguiendo con el ejemplo norteamericano, parece que nada puede hacer caer a un presidente, que se agarran al poder con uñas y dientes.

Las toneladas metafóricas de información diaria han traído, más que objetividad, manipulación a grandes dosis. Estamos en el mundo de las medias verdades, los bulos, la desinformación, la contra información, etc. Es el mundo de los comunicadores que ya no buscan la verdad sino la forma de obtener la respuesta adecuada a sus intereses a través de la información, de la multiplicación de fuentes. En un mundo en el que no se puede comprobar casi nada, se puede decir casi todo.

La convocatoria desata la histeria comunicativa. Todos se multiplican ante los micrófonos, convocan ruedas de prensa y encadenan entrevistas, emiten comunicados afirmando y desmintiendo. Hablan poco de lo que piensan y mucho en desmentir lo que otros dicen.  Ese es el juego.

Los cálculos se hacen sobre encuestas, otro de los grandes negocios políticos. Con una más fiables que otras, claramente partidistas, unas alientan el miedo a que vengan los vándalos opositores, mientras que algunas tratan de invocar optimismo, un sentimiento peligroso, pues da por seguras victorias inexistentes, meros deseos. Más vale mantener la inquietud, sembrar cierto miedo en el ambiente, lo que lleva a contar con el entusiasmo en mítines y desfiles. Pero, ¡cuidado!, esto también puede cansar, máxime en campaña y precampañas tan largas.

El País


Los medios son importantes cuando hace apenas unos días no se tenían demasiado en cuenta. De repente, el político de turno saluda y sonríe. Estrecha manos. Eso afecta también a los periodistas, que son llamados una y otra vez en función de su éxito con lectores, oyentes o espectadores.

El político trabaja sobre esas tres condiciones para llegar a la gente, para reforzar a los suyos y tratar de captar a los indiferentes, a los robinsones mediáticos, centrados en sus islas. Las redes complican un poco el proceso. No todos pueden ser Trump y tener su propia red social, lo que le permite cierta independencia, respuesta inmediata y darse el gusto de manipular él solito. Eso ha creado un vínculo que, aunque le critiquen duramente, envidian,

No me gustaría que estas elecciones expulsaran al resto del mundo de los medios, que se centraran en uno y otro bando y desapareciera la realidad restante. Sé que eso no es el deseo, pero tienen que aguantar la presión política por aparecer en los medios y repetir una y otra vez lo mismo.

La política española se ha simplificado haciéndose primaria, básica, por un lado; a la vez se ha vuelto más compleja al fraccionarse y obligar al electorado a atender ese mensaje constante entre nosotros: el del llamado "voto útil", que es la forma de atraerlo para unos asegurando utilidad y dejar fuera a los más próximos. En realidad no se compite con los de la oposición, sino con los que compiten por tu voto, los próximos. Eso nos lleva a tener doble lucha, con el opuesto y con el próximo.  Una guerra total.

El Mundo