martes, 27 de octubre de 2026

El lastre Trump

 Joaquín Mª Aguirre

Como era previsible, no ha tardado mucho Donald Trump en poner en tela de juicio los resultados de las elecciones brasileñas, es decir, la victoria de Lula da Silva. No sería Donald Trump si no lo hiciera. Todo forma parte de esa compresión mental que el presidente norteamericano ha del mundo en su cabeza. No hay nada que no le afecte, no hay nada sobre lo que no opine. Trump es la negación de la diplomacia en los dos sentido del término, tanto como relaciones entre países como en forma educada de actuación.

No creo que haya habido en la Historia (afortunadamente) otro presidente de los Estados Unidos de esta calaña. Creo que la mayor parte de los gobiernos mundiales deben tener un calendario en el que van tachando los días que le quedan en la Casa Blanca. Aunque conforme pasan los días aumenta la inquietud sobre cómo "llevará" su retirada de la presidencia. ¿Lo hará con naturalidad, aceptará igualmente lo que otros han aceptado?

En 20minutos leemos sus palabras sobre lo ocurrido en Brasil:

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha insinuado este lunes que se produjo un fraude electoral en las elecciones presidenciales de Brasil, en las que el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva se impuso el domingo al ultraderechista Flávio Bolsonaro, quien no ha reconocido su derrota y ha solicitado la anulación de los comicios.

"Tiene una pinta terrible. Me pareció terrible. Quiero decir, no tomé partido, pero parecen otras elecciones fraudulentas", ha declarado Trump ante la prensa. "Sinceramente, no tomé partido, pero la imagen que dio es pésima. No apoyé a nadie ni respaldé nada. Pero vi las elecciones y parecían muy, muy corruptas", ha insistido el mandatario estadounidense.*


La idea del MAGA trumpista es dar la impresión de que el mundo es una especie de colonia norteamericana, que todo está controlado desde Washington. Cuando las cosas no sales como le gustaría, se echa una capa de barro sobre lo ocurrido, se enfanga todo. Si no salen como se desea, se debe a un fraude. Esto, que valió para sus propias elecciones —nunca ha reconocido que Biden le derrotó en las urnas—, es válido igualmente para los amigos y socios repartidos por el planeta. Lejos de reconocer el funcionamiento democrático electoral, a Trump solo le preocupan los resultados, que los que ganen, según su propia teoría, se lo "deban" a él. Todo el que gana no lo hace por sus propios méritos, sino porque cuentan con su apoyo. Eso debería bastar. De esta forma, Trump dispara su propio narcisismo.

Los indicios de lo que puedan ser las próximas elecciones de medio mandato no son buenos. A Trump le están pasando factura sus errores y extravagancias. Hay cierto hartazgo ante su constante intervención.

En el titular de RTVE.es, los republicanos ya usan un término clave, "lastre", que deja al descubierto que empieza a resultar incómodo para los que han de presentarse bajo la etiqueta de los conservadores a procesos electorales:

Un mal resultado para el Partido Republicano en el Senado y la Cámara de Representantes puede dificultar al presidente los dos años que le quedan en el cargo, y convertirlo en lo que los estadounidenses llaman un 'pato cojo', o incluso abrir la puerta a un proceso de destitución (impeachment).

Trump ha multiplicado los decretos y los anuncios impactantes. En estos dos años, ha endurecido las redadas y deportaciones de migrantes; ha recortado el gasto federal; ha impuesto aranceles al resto del mundo y ha iniciado una guerra contra Irán, lo que ha provocado un aumento de los precios de los combustibles y de la inflación, justo cuando el coste de la vida se ha convertido en el asunto central de estas elecciones.

"Es una combinación, la guerra y los aranceles, que hace que la preocupación por el nivel de vida entre en las elecciones", explica a RTVE Noticias Lama El Baz, investigadora asociada del Chicago Council on Global Affairs. "Especialmente en este tema, que está conectado a la guerra de Irán, a los aranceles y a la política comercial, el historial del presidente es un lastre para los candidatos republicanos", declara Max Yoeli, investigador de Chatham House.**


 

El término "lastre" tiene toda una serie de implicaciones y derivados muy complejos dentro de un sistema partidista. Significa que el que se presenta a las elecciones no depende sí mismo, sino que lo que otros hacen impacta en su proceso. Es probable que cuando ese impacto te beneficia no protestes demasiado, pero sí que cuando se tuerce se vive como una pesada losa. ¿Puede Trump perder apoyos internos en un desesperado intento de librarse de sus malas influencias? Es probable, aunque está por ver cómo se traduce esa actitud. Motivos no faltarán, pues el gobierno de Trump es responsable de demasiadas cosas que su imprudencia ha favorecido.

La mala costumbre de la injerencia está creando una predisposición de algunos a involucrar a Trump en sus procesos políticos y electorales. Saben que basta un poco de estímulo para que el norteamericano se sienta con derecho a la intervención. Esto es un riesgo, pues si se pierde, Trump solo sabe recurrir a la insinuación de fraude electoral. El propio Bolsonaro ha acabado reconociendo la derrota. ¿Hará Trump lo mismo? 

Esto tiene consecuencias dentro del propio partido republicano, donde tratan de desmarcarse de estos movimientos que consideran innecesarios e inconvenientes, La cercanía de las elecciones pone nerviosos a muchos.

El voto se decide en dos puntos, en la conciencia y en el bolsillo. Los norteamericanos ya experimentan ambas zonas como conflictivas. El bolsillo es más difícil de engañar.


* "Trump tilda de "fraude" la victoria electoral de Lula en Brasil: "Parecían unas elecciones muy, muy corruptas"" 20minutos / EFE 27/10/2026 https://www.20minutos.es/internacional/trump-tilda-fraude-victoria-electoral-lula-brasil-tiene-una-pinta-terrible_7053708_0.html

** Miguel Charte "Los dos años de políticas de Trump que pueden costar el Congreso a su partido: "Es un lastre para los republicanos"" RTVE.es 27/10/2026 https://www.rtve.es/noticias/20261027/dos-anos-politicas-trump-pueden-costar-congreso-republicanos/17246251.shtml


lunes, 26 de octubre de 2026

Las advertencias de Gates sobre la IA

 Joaquín Mª Aguirre

Es uno de los grandes debates, aunque ya sabemos el final. Me refiero a las polémicas creadas alrededor de la Inteligencia Artificial o, según la imposición de Donald Trump, la "súper inteligencia". Pero da igual cómo la llamemos; lo importante es cómo va a transformar este mundo en el que vivimos, a qué velocidad lo está haciendo y quiénes van a ser los más afectados, además de los beneficiados.

Los debates los tenemos a la vez sobre aspectos muy teóricos y sobre otros muy pragmáticos y cotidianos. Por un lado tenemos los titulares con las grandes voces; por otro, nos avisan por sus efectos en sectores laborales que se verán afectados directamente.

En 20minutos se recogen las palabras e ideas de alguien que ha tenido un importante papel en la construcción de esta sociedad tecnológica y global, Bill Gates. En un artículo titulado "Bill Gates, fundador de Microsoft, sobre la IA y el empleo: "Se trata de contratar al robot, despedir al humano y olvidarse del asunto"", nos advierte: 

Una de las mayores amenazas de la inteligencia artificial (IA) es que puede acabar para siempre con millones de empleos. Lo que ocurra entonces y después es una gran incógnita.

Una de las voces más autorizadas sobre el tema es la de Bill Gates, filántropo y cofundador de Microsoft, que ha afirmado que tanto el "trabajo de oficina" como las "habilidades del trabajo físico humano" están en riesgo, en declaraciones recogidas por The Observer.

Según el magnate, la culpa es de la "estructura de incentivos" de las empresas que buscan aumentar sus ganancias. "Se trata de contratar al robot, despedir al humano y olvidarse del asunto", dice Gates.

Aunque el trabajo administrativo y el de oficina parece ser el más amenazado, Gates advierte de que el trabajo físico, como la construcción o el empleo en fábricas, también podría estar en riesgo a medida que los robots humanoides se vuelvan más comunes.

"Las habilidades de invención, las habilidades del trabajo de oficina y, posteriormente, con los humanoides, las habilidades del trabajo físico humano, podrían ser sustituidas por la IA", dice el millonario.*


Gates va directamente al punto que no se suele plantear directamente: qué sentido tiene y quién se beneficiará de ello.

Se ha construido una sociedad artificialmente tecnológica y guiada exclusivamente por un principio: el del beneficio. No hay más "cultura" que la del beneficio, que es quien marca el desarrollo y hace que este sea posible. Las personas están al servicio de las empresas y estas al servicio de quienes están detrás y actúan para obtener un beneficio económico. El mundo empresarial es una jungla, una lucha por conquistar el mercado, algo que se consigue con la reducción de los gastos y el aumento de los beneficios. Para ello se puede recurrir a fomentar la adicción desde la infancia, especular con la vivienda, educación y sanidad, crear empleos inestables y mal pagados, fomentar el consumismo, transformar los países en parques temáticos turísticos, etc.

La IA es la culminación de todo este proceso de consecución del beneficio de unas minorías frente a desastre que Gates advierte. La transformación de la sociedad en un espacio de beneficio, carente de cualquier ética que lo limite es ya un hecho. Es lo que está sacando a las calles a millones de personas en el mundo occidental. Los motivos de las protestas pueden ser diferentes, pero se pueden concentrar en uno: la ausencia de futuro.

Saben, especialmente los jóvenes, que no hay futuro, que su vida depende de factores que no controlan y que la distancia con las generaciones anteriores se han agrandado hasta hacer imposible la identificación y el sentido de la continuidad.

Lo que estamos viendo es la justificación y la defensa de este mundo que crea unas condiciones infames, sin futuro, y las reprime mediante un concepto de "orden público" basado exclusivamente en la represión.

Se preguntan en nuestros noticieros por qué jóvenes, menores, cada vez más baja su edad, se lanzan a la violencia y al pillaje. Buscamos conspiraciones, que sin duda las hay detrás, pero nos empeñamos en ignorar que las principales causas son la angustia del presente, la falta de credibilidad del orden social y la ausencia de presente.

No hace falta teorizar sobre ello para practicar la respuesta violenta. Es la respuesta a sentir que no se forma parte del presente, es una otredad manifiesta. Es pasar del mundo ordenado bajo unas directrices de eficacia y rendimiento deshumanizadas al caos generacional, a la falta de sentido del presente y, por ello, de futuro. No hay leyes, no hay orden, no hay justificación. Es la respuesta.

Podrá haber miles de causas específicas, de reclamaciones. Pero la triste realidad es que muchos se sienten desplazados, sienten que no pertenecen a este orden. Es un orden que ha ido haciéndose con el poder y con la representación. Ha situado el poder económico tras el político, que le ampara y garantiza que no se desviarán de su camino. El papel de las tecnológicas en los Estados Unidos de Trump es un claro ejemplo de en quién hay que apoyarse para mantenerse en el poder. El giro hacia la ultraderecha que se manifiesta en todo el mundo encubre esta realidad y la camufla de excusas. Todo lo van a cambiar excepto el orden económico y este ha apostado por los beneficios propios de la IA, los que les garantizan el control social.

A los millones de desempleados por el uso e implantación de la IA se les añadirán las peores condiciones de trabajo de lo que tengan la suerte de mantener un empleo, cada vez peor pagados.

Nos hablan de ampliar el tiempo de trabajo para mantener el sistema de pensiones. Otros hablan directamente de privatizarlo, es decir, convertirlo en otro negocio. Como está pasando con la sanidad, no es el provecho del paciente lo que se mira. Como ocurre en la educación no es la formación de la persona lo que está en el punto de mira, sino su formación para lo que necesiten las empresas. No somos más que el material con el que se hace la riqueza de unos pocos. Es el efecto de una globalización penosa, considerada simplemente como una ampliación de mercados.

Cuando en una sociedad las personas dejan de serlo y pasan a ser meras piezas, baratas y sustituibles a la baja, se empieza a tener un problema. Cuando no se tiene esperanzas de rectificar, de arreglar nada, la respuesta es la falta de compromiso y la violencia. No hay nada que ganar, no hay nada que perder.

Cuando se tienen esperanzas, se miden las respuestas. Cuando no las hay, todo es explosivo. Bill Gates lo dice con claridad y entre líneas. Hemos dejado los sueños de futuro, creer que hay algo en nuestras manos; solo queda un presente eterno, sin cambios, sin ilusiones, sin esperanzas. Cada uno sobrevive a su manera; cada uno devuelve los golpes como mejor le parece, un desahogo, un golpe de ira.

The Telegraph

Gates lleva años diciéndolo en artículos y entrevistas. Nos imaginamos desastres de ciencia-ficción cuando lo que tenemos delante son los efectos realísticos sobre el mercado laboral, donde se puede causar el mayor de los desastres.

La perspectiva es un sistema cada vez más represivo ante el aumento de la violencia y la contestación. La perspectiva del beneficio ha dejado paso a cualquier consideración romántica del emprendedor. Hoy es el empleador, el que controla el mercado, quien decide sobre los futuros o su ausencia. La doctrina es clara: menos empleo, más beneficio. La paradoja es el consumo ante la ausencia de ingresos o su reducción. Algunos apuestan porque sea el estado el que pague para que otros gasten. No hay buen final y todo se concentra en romper un escaparate y llevarte lo que te muestran cada día y está fuera de tu alcance. Todos claman por proteger la propiedad; lo demás es sustituible.

Gates advierte. Pero seguiremos buscando conspiraciones. 


* "Bill Gates, fundador de Microsoft, sobre la IA y el empleo: "Se trata de contratar al robot, despedir al humano y olvidarse del asunto"" 20minutos 25/10/2026 https://www.20minutos.es/internacional/bill-gates-fundador-microsoft-ia-empleo-trata-contratar-robot-despedir-humano-olvidarse-asunto_7053172_0.html

domingo, 25 de octubre de 2026

La causa de la rebeldía

 Joaquín Mª Aguirre

El mundo parece revuelto ante las protestas de cientos de miles de personas en las calles. Las imágenes se parecen, cargas policiales, botes de humo, disparos, enfrentamientos directos, destrozos de escaparates, incendios, saqueos... Sí, se parecen independientemente de dónde sucedan. Pero la pregunta importante es si además se parecen sus motivos, sus causas. ¿Son los mismos en todos los lugares?

Lo cierto es que los gobiernos a los que se oponen son muy distintos, de la ultraderecha italiana, a la izquierda española, pasando por una Francia moderada y centrista. Esto ya nos dice algo. Sin embargo, los motivos si parecen tener conexiones o similitudes: vivienda, educación, carestía de la vida... parecen ser comunes. Hoy los llamaban "antisistema" en un madrugador telediario mañanero. Unos de ultraderecha y otros de ultraizquierda, pero ambos caben en la etiqueta de "anti sistemas", según parece.

Las manifestaciones francesas de ayer se han saldado con más de mil detenidos y numerosos heridos de ambos lados, los que se manifiestan y los que tratan de impedirlo. Son batallas campales, con destrozos y rapiña como resultados.

Esta mañana nos ofrecían un documental francés sobre James Dean. Le atribuían una rebeldía que se identificaba con otra más amplia, generacional, de unos jóvenes que se enfrentaban a la Policía en la que, señalaban, veían representados a sus propios padres. La visión de las imágenes en las noticias me hizo preguntarme si no estaremos ante una fractura generacional. Los manifestantes hoy son esencialmente jóvenes, cada vez más jóvenes. En ellos buscan las ultraderechas y ultraizquierda sus peones callejeros.

Educación, vivienda... son límites generacionales, factores límites que los diferencian de otros grupos de edad. ¿Habremos sustituido la tradicional "lucha de clases"  por la lucha generacional?

Los que saquean las tiendas se hacen con lo que no pueden tener ante la carestía de la vida, que ha agudizado las diferencias no solo sociales. Como gran bloque, es la edad la que determina la explotación, son los jóvenes —a los que se promete todo— los más sancionados por este sistema, que les quiere como gastadores pero los explota como trabajadores precarios y mal pagados.

¿Estamos en el límite de lo aceptable? La denominación de "rebeldes sin causa" con la que Hollywood trató de etiquetarles para reducir su potencial rebelde, ¿tiene hoy una causa?

Ser "anti sistema" en la sociedad actual tiene sus peculiaridades porque el "sistema" está por todas partes. Hay que ser mcluhaniano y aceptar que el "medio es el mensaje", que este peculiar sistema digital, global e instantáneo (sus tres principales macro características) han alterado nuestra forma de percibir el mundo y por lo tanto nuestra propia mente. El mundo no cambia solo; cambiamos con él.

Me temo que no estamos entendiendo demasiado los efectos del sistema. Tratamos de explicarlo desde factores que pueden ser más efectos que causas. Las denuncias contra las grandes plataformas que sostienen nuestro mundo digital no son cosa de ahora; sus efectos llevan ya un par de décadas al menos en las que se redirigió hacia los más jóvenes, incluso a los niños, una forma de interacción que afecta a las personas y llega hasta las más grandes instituciones de los estados. Esto tiene un efecto. Se trata de fomentar las demandas, pero a la vez el sistema pierde su sentido social y solo busca un beneficio, que es lo que nos indican los datos mundiales cuando señalan que se han ampliado las diferencias económicas entre unos y otros. Cada día hay más millonarios y más pobres; unos se hacen ricos gracias a otros que se hacen pobres. En un campo nuevo, las legislaciones han ido muy por detrás de las necesidades de regulación. Hoy es la IA la que culmina la cima de la transformación y nadie quiere que le priven de sus perspectivas de enriquecimiento rápidos.

Quizá lo que vemos en las calles —las cargas, los saqueos, los incendios, las detenciones...— son un indicador que somos incapaces de interpretar en su auténtica dimensión simbólica.

Rodeamos a las personas de imágenes de lujo mientras viven en casas que no pueden pagar y de las que son desalojados sin piedad, arrojados a las calles: buscamos ampliar las diferencias entre lugares educativos de pago y los recortes a la educación pública; lo mismo ocurre con la sanidad donde fomentamos las cirugías estéticas mientras hay gente que se muere esperando a que le toque su turno para ser operados en los hospitales públicos saturados...

No, no es un mundo ejemplar en casi ningún sentido. Que se proteste por esto en todos los rincones del mundo nos indica hasta qué punto esto se ha hecho global. Los habrá, de distintas ideologías, que aprovechen este sentimiento de rechazo del sistema. No se trata de un razonamiento teórico, abstracto, sino de una experiencia cotidiana, de una reacción negativa a los estímulos que nos rodean a través de los medios o la vida diaria.

¿Podemos estar ante una protesta puramente pragmática, ante un simple responder "indignado", una respuesta sin necesidad de meditación, como el movimiento de reacción ante el golpecito en la rodilla, ante un reflejo automático? ¿Es saquear una tienda un acto político o un simple reflejo automático ante el golpe diario? Eso es trabajo de sociólogos, de psicólogos sociales, un momento reflexivo.

Me interesa ver las caras de los que saquen, queman, etc. Vemos cosas realmente curiosas, muchas veces caras placenteras, que no esperábamos ver. Quizá estemos midiendo el mundo con una medida inadecuada y alejándonos de la comprensión  y, mucho más, de la solución.

No sé si el rebelde sabe la razón de su causa, pero está ahí, no convertida en reflexión, sino en acción, en violencia. Los demás podemos ver la violencia, pero no deberíamos ignorar la causa. Y la causa somos, de una forma u otra, nosotros, responsables del mundo que hacemos o dejamos de hacer.

sábado, 24 de octubre de 2026

El ejército muy masculino USA

 Joaquín Mª Aguirre

Si estos días pasados hemos comentado aquí los constantes prejuicios de Trump contra las mujeres, en especial, las periodistas, en RTVE.es se nos informa a toda página de las medidas tomadas para deshacerse de los militares transgénero, Ya habíamos comentado alguna de las medidas que el Departamento de Guerra, dirigido por ese ser pintoresco llamado Pete Hegseth. Pero ahora es el propio Trump, en su intento de tapar sus fallos electorales el que lanza la ofensiva para expulsar del Ejército a los soldados trans: 

El 20 de enero de 2025, en su toma de posesión, Trump afirmó que, a partir de ese momento, EE.UU. solo reconocería dos géneros: masculino y femenino. "Estos sexos no son modificables y se fundamentan en una realidad fundamental e incontrovertible", afirma una de las más de 20 órdenes ejecutivas que firmó ese mismo día. Con ello, la máxima autoridad estadounidense negaba la realidad de las más de 2,8 millones de personas que se identifican como transgénero en su país, según datos del William Institute.

Cuatro días más tarde, el presidente firmó la ley ejecutiva 'Priorizar la excelencia y la preparación militar', con la que su Administración apartaba a los miembros transgénero del servicio militar. La normativa sostiene que las Fuerzas Armadas "se han visto afectadas por una ideología de género radical para complacer a activistas" y, entre otras cuestiones, señala que "expresar una falsa 'identidad de género' no cumple con los rigurosos estándares necesarios para el servicio militar".*


Una vez más, todo lo que no cabe en su estrecha cabeza es alejado con estruendo y trompeteo, pues se trata de comunicar una "reinserción" de la realidad frente a lo que se considerara como parte de una "ideología", término que sirve para encuadrar todo lo que no comparte.

A estas alturas, no creo que haya muchos que tengan dudas sobre el retroceso en muchos aspectos de lo que supone el trumpismo. El término más claro es "involución", que es lo que supone una política cuya eficacia es considerada desmantelar todo lo que otros hayan hecho. El trumpismo no acepta nada que venga de los otros, cualquier idea, ley, acto que no haya salido de sus tinteros es negativo y, por ello, debe ser borrado del mapa. Da igual que se pisoteen los derechos de las personas, que hayan demostrado su valía o que les avalen las sentencias de los jueces, como es el caso. Su principio "realista" tiene preferencia y es absoluto. Es la forma de radicalizar.

El amplio reportaje en RTVE.es, firmado por Marta Rey Maté, recoge testimonios de afectados con historiales militares impecables y contentos de haber cumplido con su país en los puestos anteriores a su transición y posteriormente a ella. Nada de esto es tenido en cuenta por los que se dedican a la "limpieza". Algunos revelan que consiguieron acceso a sus historiales médicos, algo que debía estar protegido por la privacidad. Trump y los suyos se lo han planteado como una prioridad y un signo de su "MAGA", en la que sobra lo trans, aunque sean casi tres millones de personas en Estados Unidos.

Trump y su administración es profundamente radical y autoritaria. Lo que no cabe en su cabeza no cabe en los Estados Unidos. Su actitud hacia el mundo es la amenaza y la imposición. Ayer amenazaba que cuando "termine" con Irán, irá a por Cuba. Lo hará ante la mirada avergonzada del mundo, callado ante el temor de lo que Trump pueda hacerle. Las protestas se dan en las calles, pero no son muchas las instituciones que se enfrentan directamente. ¿Asunto interno?

Leemos:

"Ni gordos, ni travestis, ni barbudos, ni bichos raros, ni cobardes, ni radicales. Solo guerreros", clamó el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, orgulloso de haber recortado el 20% de los altos mandos militares con sus restricciones contra la diversidad en un país que, paralelamente, enfrenta una crisis de reclutamiento. De hecho, en los últimos años, se han impulsado medidas e incentivos para que los jóvenes estadounidenses se sumen a las filas de sus Fuerzas Armadas.*

¿"Guerreros"? Recordemos que lo primero que se hizo fue cambiar el nombre al Departamento de Defensa, transformado ahora en "Departamento de Guerra" y convertido en el centro de las políticas anti trans de Trump y sus seguidores del "orden natural". Con ello piensan que ganan (y probablemente sea cierto) a los descontentos con los cambios del mundo, la perversión de que las mujeres reclamen trabajo y derechos y que algunos quieran decidir sobre su cuerpo y estatus por los motivos que sean.

La mente trumpista está llena de tópicos y prejuicios que van de las barbas a las transiciones de género. Esto afecta a todos los niveles y se ramifica con temas como el racismo, un ejemplo más de respaldo al orden natural que indica claramente quiénes, por nacimiento, pertenecen a los amos y quiénes son inferiores destinados a la esclavitud. Todo forma parte de una misma visión radical del mundo, la cultura y los seres humanos.

El artículo —un estupendo trabajo, repleto de testmtonio de afectados— se cierra con estas palabras de uno de ellos:

"Nos sentimos peones políticos. Están convirtiendo en un problema algo que en realidad no lo es y duele porque somos personas, tenemos familias, y esto está arruinando muchas de nuestras vidas y carreras", lamenta Paulo. "Todo esto tiene consecuencias a largo plazo y es sencillamente injusto".*

Esta vez les ha tocado a los militares, pero no es el único campo en el que están actuando. Es el tiempo de los peores profetas. 

* Marta Rey Maté "Trump expulsa a los soldados trans del Ejército de EE.UU.: "Es injusto, solo queremos servir a nuestro país"" RTVE.es 24/10/2026 https://www.rtve.es/noticias/20261024/trump-expulsa-soldados-trans-ejercito-eeuu/17272714.shtml

viernes, 23 de octubre de 2026

Las bailarinas de Trump y Claudia Sheinbaum

 Joaquín Mª Aguirre

Los medios recogen los comentarios de Donald Trump en sus mítines en los que intenta remontar lo que dicen las encuestas, que no son nada favorables. A Trump no le han salido bien las cosas, se le han venido abajo todas sus suposiciones e intentos de controlar el mundo bajo el zapato estadounidense. Ha conseguido lo contrario de lo que buscaba. Pese al miedo, hoy el mundo es más antinorteamericano que nunca. Los socios que le han salido por el mundo se pueden ejemplificar en Milei en la Argentina que, la verdad sea dicha, no es lo más ejemplar. Pero no hay mucho más disponible.

Algunos países se aprovechan del narcisismo trumpista para sacar adelante sus proyectos, como Israel, que tampoco ha conseguido demasiada popularidad mundial estando en su momento de mayor rechazo de su historia moderna. Otros se aprovechan de forma más discreta sabiendo que cuentan con su apoyo, como es el caso de Marruecos, el segundo comprador de armas norteamericanas después de Israel.

Pero la normalidad trumpista es tener enemigos o enfadados, una escala que va de Irán a países entre los que podemos contar la "horrible España", puesta como ejemplo de lo que no hay que hacer. Categoría especial tienen los que se encuentran amenazados de anexión, invasión, incautación de sus riquezas, etc. En un estado intermedio se encuentran países como México o Canadá en situación complicada con el "vecino" del norte o sur, según se mire.

Estos países suelen ser objetivo de los comentarios de Trump cuando tiene ocasión. Esta vez le ha tocado a México o, para ser más precisos, su presidenta, Claudia Sheinbaum, que tiene dos de los elementos preferidos para desatar la lengua maledicente de Trump: ser presidenta de México y ser mujer.

Sabemos que Trump se mete siempre con mujeres periodistas, sobre las que descarga todos sus prejuicios machistas cuando le hacen alguna pregunta que no le gusta, un campo cada vez más amplio.

Pero el caso que nos traen las noticias de hoy tiene cierto detalles reveladores pese a ser constantes: 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha mostrado su sorpresa por cómo su homóloga mexicana, Claudia Sheinbaum, pasó de practicar ballet durante su juventud a convertirse en presidenta de México. Lo ha hecho durante un mitin republicano en Carolina del Sur, donde ha recordado una conversación telefónica con la mandataria a raíz de su decisión de cambiar el nombre del golfo de México por el de golfo de América.

"Era bailarina de ballet. No sé cómo diablos pasó de ser bailarina a presidenta de México. ¿Cómo diablos ocurrió eso?", preguntaba Trump ante sus seguidores en el T. Ed Garrison Arena de la Universidad de Clemson. Pero el pasado artístico de Sheinbaum no ha sido lo único que ha llamado su atención. El mandatario también se ha detenido en su voz, que ha calificado como "una de las más bonitas", y ha descrito a la presidenta mexicana como una mujer "muy agradable" y "guapa".

Trump ha introducido estos comentarios mientras relataba una supuesta llamada de la presidenta mexicana para pedirle que reconsiderara el cambio de nombre del golfo de México. "Me llamó y me dijo: 'No, no, presidente Trump, por favor, por favor, dígame que está bromeando'", ha contado el republicano, imitando las palabras y la voz de Sheinbaum. Según su versión, él le respondió que hablaba completamente en serio. "Y lo conseguí. Está hecho y es fantástico. Es una locura, ¿verdad?", ha añadido.*

En su conjunto es una de esas piezas que contienen todos los defectos trumpistas. Trump se siente superior ridiculizando especialmente a las mujeres. Cuanto mayor sea el cargo o la importancia del desempeño, su inseguridad enfermiza la compensa con esos aires de superioridad que le definen.

Mientras Sheinbaum compaginaba la danza con los estudios de Física, Trump no era más que el hijo mimado de millonario que usaba las compras de edificios con métodos de corte racista, algo que el hijo heredó a partes iguales. Nunca tuvo mucho que hacer más que especular y poner su nombre de forma ostentosa a los edificios, como la Torre Trump en Nueva York.

Los medios destacan la explicación de Sheinbaum: las tres horas diarias que le dedicaba al ballet no eran compatibles con los estudios de Física algo que comprende cualquiera que se haya visto en esa tesitura. Por supuesto, Trump no lo entiende. El esfuerzo no es lo suyo.

Lo más parecido a un trabajo que Trump ha realizado es ser presentador televisivo de concursos y organizar concursos de belleza de los que salió con diferentes denuncias por abusos. Estos le han costado millones de dólares para evitar ser llevado ante los tribunales y condenado. Nos olvidamos de mucho, incluso el propio Trump parece haber sobrevivido a su propio pasado indecente. Divorciado tres veces, puede hacer declaraciones sobre el "amor" y vender Biblias a los tontos que se las compran, que es poco probable que vean el Paraíso.

Pero es los "piropos" y en las imitaciones de la forma de expresarse Sheinbaum donde Trump se luce. Todos sus piropos sobre la voz, la figura, la belleza de Claudia Sheinbaum no son más que formas de menosprecio que se traducirán posteriormente en su ridiculización al imitarla.

Con su trasfondo, Trump ridiculiza a México a través de su presidenta: ¿a qué país serio se le ocurre tener una presidenta, que además hace ballet? ¿Por qué lo dejó, si era lo suyo?

En el texto se nos aclara que

La presidenta mexicana practicó ballet desde los seis años hasta aproximadamente los 20, cuando decidió dejar la danza para centrarse en sus estudios de Física. "Cuando ya había que escoger entre ser bailarina y ser física, pues decidí ser física", explicó en una ocasión.*

¡Ya quisiera Trump haber hecho la mitad que Sheinbaum en la vida en los que se refiere a esfuerzo! Pero la vida de Trump es un ejemplo de hasta dónde puede llegar el dinero adjunto al narcisismo y una inteligencia limitada.

Podremos tener nuestras diferencias con Sheinbaum, pero hay que reconocer su valor para asumir la presidencia de un país profundamente marcado por el machismo, reconocerle su capacidad y valor para abrirse paso.

El "pasado" de Claudia Sheinbaum es mucho más presentable que el de Trump, un niño de papá que nunca tuvo que hacer demasiado, que se cree rey del mundo y que se equivoca la mayoría de las veces. De una incultura galopante, solo es útil para los que están detrás y le colocaron allí para su beneficio. 

Que no critique Trump el pasado de Sheinbaum porque solo demuestra su ignorancia y su pobre concepto de lo que es la danza, sobre lo que más vale no preguntarse. Quizá esté pensando en el tipo de "bailarinas" que encontraba en los lugares que visitaba habitualmente. No creo que haya ido más allá.

The New York Times en español 2016


La ridiculización que se hace contra ella se vuelve contra el presidente norteamericano que queda, una vez más, al descubierto de todas sus mañas y del estado en que se encuentra para recurrir a ellas. Quizá es solo su lamentable forma de ser. 

La pregunta final es siempre cómo pudo ser elegido semejante personaje para un puesto de tal categoría mundial. Es una cuestión que no solo afecta al desarrollo de los Estados Unidos, sino al sentido mismo de la democracia en estos tiempos de manipulación constante. ¿Qué defensa hay contra ellos, cuando los vemos proliferar por el mundo? ¿Por qué elegimos tan mal?

La pregunta no es cómo llegó Claudia Sheinbaum a presidenta de México, sino cómo llegó él a ser presidente de los Estados Unidos. 

Nuestros peores deseos para las elecciones de medio mandato. 

 

* ""¿Cómo diablos pasó de ser bailarina a presidenta de México?": Trump ataca a Sheinbaum y cuestiona su trayectoria" 23/10/2026 https://www.20minutos.es/internacional/como-diablos-paso-ser-bailarina-presidenta-mexico-trump-ataca-sheinbaum-cuestiona-su-trayectoria_7052418_0.html