viernes, 5 de junio de 2026

Por laberintos oscuros

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Hoy el tono era otro. Hablaban, sí, pero algo nos decías que la inseguridad estaba en sus mentes, que contaban, pero sin querer comprometerse demasiado, como ha ocurrido anteriormente. La tertulia no es la misma cuando empiezan a salir cosas con las que no contabas y tu entusiasmo se convierte en riesgo. Puedes verte comprometido y se empieza a tener cuidado ciñéndose, página a lo que dicen los sumarios. ¡Servidumbres el periodismo político!

Los entresijos del PSOE ya los desconocen ellos mismos. Las personas que creían seguir a unos se encuentran que seguían a otros y esos otros a otros. Es lo que ocurre cuando los partidos se llenan, como las sectas, de "fieles", cuando la fidelidad del no preguntar demasiado llega a su nivel más elevado permisible en una organización política que controla el país a través de sus instituciones, de las estadísticas que nos dicen felices a las que nos muestran insatisfechos, pero confiados.

La estructura política que hemos creado en este país no nos asegura la eficiencia, la calidad de los servicios, su mejora, la resolución de los problemas ciudadanos —tenemos a muchos en las calles protestando en lo más básico, de la vivienda a la sanidad y la educación—. Por el contrario nuestro laberinto político ha hecho ascender a una "clase política" que busca las sombras, la fontanería, las tramas o la autopromoción personal. Tras cada líder hay un ejército de acólitos, de muy diversa categoría o calaña, que le asegura a su cabecilla la supervivencia y el reparto de las mordidas, haciendo que se hable de millones de euros en cuanto se limpia un poco la casa.

Todos han aprendido que su supervivencia consiste en mirar para otro lado, en el mejor de los casos, o servir discretamente a la trama para el reparto de beneficios, ya sean económicos o políticos.

Esto no es un caso aislado. Es algo de mucho mayor alcance en el ámbito político, más allá de las responsabilidades penales de cada uno. Todos nuestros flamantes "politólogos", tal como escriben orgullosamente en sus pies de pantalla, no ha sido capaces de hablar sobre el problema real: la descomposición del sistema, los entresijos detrás de lo que hoy se nos revela como escandaloso. El escándalo es doble: por los hechos en sí y por la ceguera ante ellos y sus orígenes.

Están los nombres que salen cada vez de alturas mayores, pero está el segundo círculo, el de los fontaneros, los que desde las sombras hacía y deshacían, acordaban y repartían. Hemos asistidos a unos mismos guiones: el de los cantos iniciales de inocencia, al rasgado público de vestiduras: "esto es un error", "cómo pueden pensar esto de mí", "estoy comprometido con el partido"... Luego pasamos a lo de la presunción de inocencia, a las conspiraciones, etc. Con lo que sale cada día es difícil hablar de malentendidos o errores. Es un torrente que nos demuestra hasta dónde llega el fango

¿Cuándo empezó esto, esta invisibilidad de la corrupción como sistema? Cuando los partidos dejaron de tener sus propios foros de discusión críticos, sus propios órganos internos para asegurar los debates, cuando todo se trataba de "comunicación" y había que cuidar la imagen y evitar los dañinos escándalos; cuando todo se organizaba desde arriba y nada desde abajo, como debería ser en partidos democráticos en un sistema democrático; cuando los empresarios empezaron a ver como normal conseguir contratos mediante mordidas y no en concursos públicos honestos.

Hoy asistimos al espectáculo poco edificante de estos escándalos con un "más arriba todavía" casi circense. Miramos a los trapecistas del poder con la morbosa esperanza de contemplar la caída, de no perdernos el batacazo.

Hemos perdido el sentido de para qué es una democracia  Sí, en la democracia las cosas acaban saliendo a la luz, pero esta vez no han sido los medios, temerosos unos, serviles otros. Han sido los jueces a los que se ha estado acusando de todo tipo de maldades e intereses bastardos.

"Solo es un auto", repiten algunos con la boca chica porque no se atreven a conjeturar lo que pueda haber detrás o en la página siguiente. Sí, hoy el tono era otro. Menos rotundidad, el sentimiento de que han sido llevados de la mano por laberintos oscuros.

Lo relevante ahora no es qué pasa con ellos, sino qué pasa con nosotros, quién nos saca del oscuro laberinto en el que nos han dejado. 


El Mundo, 5/06/2026

jueves, 4 de junio de 2026

La estrategia de Sánchez

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Todo se le complica a Sánchez y al PSOE, es decir, se nos complica a todos. Basta con ver los telediarios, las primeras planas de los periódicos, etc. para comprender que esta guerra nos afecta en muchos sentidos. La saturación informativa hace que los "casos" se multipliquen y compitan entre sí por los titulares, que a su vez generan otros nuevos con las "reacciones" y las "reacciones a las reacciones", desmentidos y demás.

Cuando se intenta hacer dudar de todo lo que sale, las cosas adquieren unos tintes recurrentes, por ejemplo, decir que no se trata de "algo definitivo", sino que "solo" se trata de una instrucción y a continuación rasgarse las vestiduras porque la gente se forme una "opinión".

Pese a todo, la "gente" ya puede tener y tiene una "opinión", pese a que esta no le guste a algunos. ¿Cómo no tenerla? La opinión pública se mueve entre el aburrimiento, la desconfianza en la clase política y el temor a una crisis de tal envergadura que todo se tambalee en estos tiempos en que está casi todo con alfileres.

En 20minutos nos hablan del "despliegue de artillería" de Sánchez para intentar salir sdelante: 

En plena crisis política, electoral y judicial que atraviesa el PSOE, Pedro Sánchez ha decidido redoblar su apuesta por la continuidad de la legislatura. Desde Cataluña, el presidente ha desplegó este miércoles una batería de mensajes dirigidos a sus socios parlamentarios en un momento en el que el desgaste de los sucesivos casos que cercan al partido empieza a pasar factura también a quienes sostienen al Gobierno. El gesto más relevante fue el anuncio de que iniciará la tramitación de los Presupuestos para 2027, una decisión que, por un lado, proyecta un horizonte de continuidad y, por otro, sometería esa mayoría parlamentaria a una prueba decisiva en un momento de creciente incertidumbre, algo que algunos de sus socios también le piden a través de una cuestión de confianza.* 

¿"Confianza"? Más bien se trata de un gesto desesperado para comprobar el estado del apoyo y saber si esto entra en el realismo, la Ciencia-Ficción o el género fantástico, una vez que se amplía el "noir" cada día.

Sánchez intenta recobrar la iniciativa en los titulares y desviar la atención de lo que todo el mundo teme en el PSOE, que sigan saliendo "novedades" que dejen al descubierto asuntos que comprometen al partido más allá de los nombres.

Pero no es fácil separar los nombres del conjunto del partido. Cuanto más traten algunos de ampararse en el nombre y separar lo "individual", mayor será el efecto destructivo de cada nuevo dato.

La estrategia de los datos con cuentagotas busca la contradicción, sacar algo para que se desmienta y después nuevos datos que lo confirmen. De esta manera se deja en evidencia las malas defensas, que se caen solas.

Al PSOE de Sánchez, por ponerle ya apellidos, no le quedan ya muchas defensas, solo intentar hacernos ver que todas las instancias, de los jueces a la Policía, están infiltradas de malévolos conspiradores que quieren derribar al gobierno. ¿Recuerdan el numerito de la "carta de Sánchez", en la que exponía públicamente su honor herido ante las maldades y la tentación de dejar a España sin su sabio y honesto mandato? Pues no hace tanto de ello, ¡pero cómo pasa el tiempo! España no tendría hoy tiempo de leer ni Sánchez de escribir tanta carta.

Estamos pasando por una crisis sin precedentes en la democracia española. La estrategia de negarla o intentar desviarla hacia interpretaciones perversas no hace sino confirmar que es el poder lo que está en juego y no el funcionamiento y credibilidad del sistema.


Hemos llenado las instituciones de "fieles" con distinto grado de utilidad vertical, es decir, servir a quienes les pusieron desde arriba, el partido, y no desde abajo, el pueblo.

La normalidad con la que el mundo empresarial ha aceptado esto para llevar adelante sus negocios es un efecto más de la corrupción, que el mundo de los negocios son formas de actuación ante la necesidad, pero que en el mundo político son formas subversivas del sistema, malos ejemplos y desvíos de sus funciones. Por decirlo de forma directa: la política se ha transformado en negocio. Se trata de llegar al poder y no soltarlo, mientras se coloca a unos y se saca todo lo posible. Después se deben reforzar los discursos patrióticos, políticos, para que la gente crea que todo le va bien a muchos cuando en realidad es que es a muy pocos, los selectos, los colocados en los lugares adecuados.

Los asuntos familiares de Sánchez no son casuales, sea cual sea el resultado. Tener amigos y parientes te asegura lo que el resto de los españoles no tiene: un buen empleo, bien pagado y para el que te eligen con la esperanza de futuros favores. Todo eso es ya muy viejo, pero no por ello menos actual. Lo preocupante de nuestro sistema democrático es que repite los viejos modos, lo de siempre.

Lo nuevo son las imaginativas defensas, las formas en que unos y otros se agarran al poder por lo que este permite. Se decía antes que "el poder corrompe" y es cierto. Acaba atrayendo a los oportunistas que atraen a nuevos oportunistas... hasta que estalla de golpe y las salpicaduras van manchando la totalidad del sistema. Lo que nos cuentan de los "fontaneros" y figuras similares son las funciones típicas de evitar que se extienda los efectos de limpieza.

Necesitamos muchos lavados, aunque sea doloroso por lo que suponga esa limpieza. Sobran "fontaneros" y faltan "cirujanos" que extirpen estos dolorosos cánceres que nos invaden. Y tienen que empezar, si es posible, desde el interior de los mismos partidos que se disputan el poder.

* Marta Moreno "Sánchez despliega la artillería para intentar retener a sus socios y llegar a 2027 pese al cerco judicial" 20minutos 4/06/2026 https://www.20minutos.es/nacional/sanchez-despliega-artilleria-para-intentar-retener-sus-socios-llegar-2027-pese-cerco-judicial_6978841_0.html

miércoles, 3 de junio de 2026

Bulos y violencia

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Parece que nos estamos acostumbrando a los incidentes como los ocurridos, por segundo año, tras la victoria del PSG en la Champions. Celebrar se ha vuelto sinónimo de grandes destrozos y muertos, uno este año.

Pero es importante no solo el tamaño de los disturbios o las muertes producidas, sino lo que se pretende crear con ellos. Es decir, las celebraciones no son más que un pretexto para generar más revueltas y de mayor gravedad. Forman parte de una guerra tóxica.

Los objetivos parecen claros: desinformación y provocación para generar violencia. Se nos explica en el texto de VerificaRTVE comentando los hechos y la desinformación usada: 

"La Torre Eiffel está ardiendo", leemos en un mensaje de X del 31 de mayo y compartido más de 3.000 veces. "París está ardiendo. Miles de Mohammads están en la calle. Están convirtiendo Francia en su lugar natal como Siria, Pakistán, Yemen, Sudán.. Están gritando Allah-hu-Akbar (sic)", añaden en el mensaje, que comparte un vídeo en el que se ve la Torre Eiffel envuelta en un humo negro. El vídeo es real, pero la Torre Eiffel no ha ardido, es un bulo.

[...] Muchos de los mensajes falsos que han circulado en redes sociales relacionan falsamente los episodios violentos con personas migrantes. En VerificaRTVE ya te hemos explicado que presentar a todos los extranjeros como delincuentes forma parte de una narrativa desinformativa que deshumaniza a estas personas y que busca extender el discurso de odio racista. En España, sucedió con la agresión a un hombre en Torre Pacheco y con el asesinato de un menor en Mocejón (Toledo).* 

Lo dramático es que se hace por dos motivos: el primero es desinformar y el segundo la redirección de la violencia que les funciona en mayor o menor medida. Cada vez que se provoca un incidente este se convierte en el inicio de una serie de desinformaciones en las redes sociales donde son aceptados por muchos que desean aceptarlos, darlos por buenos.

El racismo alimenta al racismo, no hace falta más. Las redes sociales están transformando nuestra convivencia. El clima de polarización, con una serie de factores centrales, como la xenofobia, el sexismo, etc., es creciente y necesita de la crispación, da igual que se base en bulos y mentiras descaradas, que se usen imágenes de otros lugares y momentos. Al incorporarse a lo que está ocurriendo, se vuelve explosivo, en alimento de las reacciones violentas.

Esos mensajes muestran una forma de acción política, una forma de guerra social subterránea que emerge a la superficie en estos acontecimientos. Prenden sobre todo entre los jóvenes, lo que no significa que sean ellos los que los comienzan. Esto es cuestión de detalle y lo relevante es su intención y la gravedad de los resultados obtenidos. Hay un peligro añadido: la conversión en ritual.

Que hayan sido dos años consecutivos lo que han dado lugar a estos enfrentamientos, destrozos, saqueos, etc. nos muestra que no sabemos cómo frenar este tipo de violencia. Es una herramienta poderosa para generar conflictos que se retroalimentan.  Uno lleva al otro y se repiten cada vez con menos problema, más fácilmente. Cada vez se aceptan elementos más burdos porque solo tienen sentido como el pistoletazo de salida de la violencia. ¿Por qué no aceptar que la Torre está ardiendo y que son los inmigrantes son los que están destruyendo los símbolos patrios? Se acepta porque se quiere aceptar, por eso no necesitan de demasiada lógica, ni demasiadas pruebas. Funcionan.

Hace ya tiempo que asistimos a esta barbarie organizada y deseada. Se juntan la manipulación y los que desean ser manipulados. Los argumentos están ya en el cerebro de las personas, basta con articularlos con imágenes y noticias.

¿No hay forma de controlar a estos provocadores, a estos que buscan los disturbios en muchos tipos de concentraciones, como las deportivas? Estamos pagando la polarización también en el deporte, su necesidad de ser conflictivo para poder atraer la atención, que es el centro de todo. Sin ella, nada funciona.

Hemos creado unas herramientas que dan facilidades a este tipo de usos violentos. Son las fuerzas de la provocación, las que llevan a la xenofobia, al racismo, a los crímenes de género, etc. las que se han hecho con su control. Como es un gran negocio, nadie toca esas herramientas y se usan para la guerra política.  Hay noticias desde hace años en este sentido, en el origen exterior para crear situaciones de conflicto. Unas vienen de fuera, pero muchas otras lo hacen desde dentro, organizadas para crear caos y descontento.

Vivimos en tiempos complejos y con un crecimiento de la manipulación y la violencia. Hay que verificarlo todo por la cantidad de desinformación que nos rodea. Esto crece porque les funciona.

 

* Sara García Lamelas, Paula Mayoral Muñoz y Mari Pérez Galindo "Bulos y desinformación sobre los disturbios en París tras la victoria del PSG en la Champions" VerificaRTVE / RTVE.es 1/06/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260601/bulos-desinformacion-disturbios-paris-victoria-psg-champions/17095035.shtml

martes, 2 de junio de 2026

Los acuerdos efímeros y amistades peligrosas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Dicen que la última conversación entre Trump y Netanyahu termino a gritos. Tiempo ha tardado y vidas ha costado. La resistencia de Irán y su vinculación de la paz (o como la queramos llamar) con los ataques en Líbano por parte de Israel hacen imposible cualquier acuerdo, pues Netanyahu los boicotea. La atención de esta guerra no declarada se ha puesto indebidamente en Irán y su supuesto peligro nuclear. Se debería haber puesto la atención en el expansionismo imperialista de Israel, que es quien tiene unos objetivos claros. Mientras dure el conflicto, Israel sigue ocupando espacio en Gaza y Líbano, se expande y coloniza con radicales, que se aseguran de quedarse con la tierra.

Ormuz ha sido la causa de que el mundo, afectado económicamente, se revuelva contra la cara visible, la de los Estados Unidos, cuando el problema real, era su manipulación por parte de Netanyahu, quien pronto comprendió cómo podía alagar el ego de Trump para conseguir hacer crecer a Israel en contra de todos los acuerdos internacionales, ignorados y pisoteados.

OKDiario

Israel tenía excusa para todo. Lo hemos visto en cada una de sus acciones de guerra contra sus vecinos. Debajo de cada escuela u hospital, había siempre un refugio de Hamás; en cada muerte de periodistas, siempre estaban donde no debían; en cada muerte de cascos azules, había un error en los avisos. Israel ha hecho lo que ha querido con el beneplácito de los Estados Unidos hasta que todos se han vuelto contra él.

Podemos leer esta misma mañana en RTVE.es sobre un nuevo amago de acuerdo:

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este lunes que ha logrado el compromiso de Israel, y también de Hizbulá, de cesar los ataques en el Líbano. Se trata de un anuncio que contribuye a desbloquear las negociaciones entre Irán y EE.UU., en jaque por parte de Irán tras la escalada de la ofensiva israelí en territorio libanés.

Así lo ha publicado en la red Truth Social, donde ha prometido que, tras hablar con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, no habrá más tropas hacia Beirut y que "todas las que se encontraban en camino han vuelto a su origen". Además, aclara que también ha tenido una llamada con el grupo paramilitar chií Hizbulá, que han acordado con el mandatario de la Casa Blanca que cesará la violencia: "Israel no los atacará y ellos no atacarán a Israel", explica. La oficina del presidente del Líbano, Joseph Aoun, ha anunciado que las autoridades libanesas han recibido el consentimiento de Hizbulá a la propuesta estadounidense para un alto el fuego mutuo.

 "Veamos cuánto dura esto... ¡Ojalá sea para SIEMPRE!", ha escrito Trump en un post publicado horas más tarde, donde repetía el anuncio. Además, el presidente estadounidense cree que la próxima semana podría alcanzarse un acuerdo para poner fin a la guerra de Irán y desbloquear el estrecho de Ormuz, a pesar de que Teherán afirma haber suspendido el diálogo con Washington.*

 

La guerra que se prometía meteórica —con el precedente venezolano— no lo ha sido tanto. La resistencia iraní ha usado fuerza, pero sobre todo, astucia, colocarse en aquel espacio crítico, Ormuz, y responsabilizar a Estados Unidos e Israel del desastre económico creado en medio mundo.

Ya tiene bastante Trump con hacer creer en su victoria como para que Netanyahu se la boicotee con los ataques y su expansión territorial. Los efectos de Ormuz son sobre todo indirectos, sobre las economías, pero los ataques en Gaza y Líbano saltan a las primeras planas convertidos en niños, en civiles muertos, hospitales destruidos, protestas en muchos países... se traducen finalmente en anti americanismo. Lo que Trump pensó que le iba a servir para aunar a los norteamericanos, se ha traducido en intensificación de las protestas dentro y fuera. Trump no ha ganado nada y ha perdido mucho en esta aventura fomentada desde Tel Aviv. Ya no se trata de ganar la guerra, sino de vender la paz, que en términos propagandísticos cree que le funcionará. Trump confía en el aparato de propaganda para presentarla como una victoria, aunque el mundo se haya dado cuenta de su debilidad, que es su propia fuerza al no poderla utilizar.

¿Seguirá Netanyahu con su política expansionista cubriéndose con los Estados Unidos? Es probable. No creo que se pare o, menos, que retroceda. Será más fácil alegar conflictos defensivos y, como ha hecho hasta ahora, vender que es el agredido. Su propia política sionista del "pueblo elegido" y la "tierra prometida" se vuelve contra él, pues lo convierte en traidor a los ojos de los radicales fundamentalistas en que se ha apoyado.

Por su parte, Trump se encuentra condicionado por el peso de los grupos de apoyo a Israel, de los que no podrá prescindir. ¿Qué puede hacer? Quizá que sean otros los que frenen a Israel. Parece que los gritos no son muy eficaces. Veremos.

* Alex Mateos "Trump logra un compromiso de Israel y Hizbulá de cesar los ataques en Líbano para salvar el acuerdo con Irán" RTVE.es 02/06/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260601/trump-logra-compromiso-israel-cesar-ataques-libano-salvar-acuerdo-iran/17095276.shtml

lunes, 1 de junio de 2026

Cantos de inocencia y contundencia

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

¿Hasta dónde le puede llevar la estrategia del "acoso" a Pedro Sánchez? ¿Es factible seguir así, amparándose en la conspiración para derribarle por lo buenos que son, en su último giro? ¿Hacia quién se dirige esta línea defensiva?

Son preguntas que surge al hilo de titulares como "Sánchez promete contundencia ante los "infundios" de la "derecha marrullera" y pide tiempo: "Hasta 2027 y más allá"" (RTVR.es 31/05/2026). Con un toque a lo "Buzz Lightyear" en ese grito final, Sánchez trata de convencer de que todo es un "infundio" y mantenerse en el poder, pero ninguna de las dos cosas son fáciles. Estar en el gobierno no depende de él, sino de sus socios que le apoyan y lo demás se le complica cada vez que se conoce un nuevo sumario. No, no lo tiene fácil.

El discurso de Sánchez del que salen estas y otras lindezas se ha producido ante las Juventudes Socialistas. Ha sido un desahogo y un ajuste de cuentas con la oposición. Este doble carácter ha hecho que Sánchez se remonte a Aznar para su análisis comparado del cual ya sabíamos el resultado: todo son infundios.

Frente a ese concepto hay una palabra que se repite con frecuencia: contundencia. Según la teoría expuesta por Sánchez, los humanos somos imperfectos, la instituciones son imperfectas, etc. Lo importante, se repite una y otra vez, es la contundencia con la que se responde. Sinceramente, me parece una extraña justificación.

En primer lugar, compartiendo la idea de la imperfectibilidad de lo humano, el principio de contundencia es más de boquilla que otra cosa. No son los partidos los contundentes, en este caso, el PSOE, pero aplicable a cualquier otro. Es la Justicia la que lleva a los políticos al banquillo. Contundencia sería que el propio partido llevara a sus políticos corruptos a los tribunales, pero no es esto lo que ha ocurrido.

Es la Justicia, es la Policía la que reúne pruebas, elabora informes, etc. y lleva al banquillo a los políticos mientras que sus compañeros de partido muestra sus apoyos y se centran en eso tan socorrido de la "presunción de inocencia", algo que todavía vale para los que llevan unos cuantos meses en la cárcel en espera de juicio y de los que siguen saliendo chanchullos.

Estos discursos se agotaron hace tiempo, pero se sigue hablando de "contundencia". La presunción de inocencia y la contundencia casan mal. O lo uno o lo otro, pero los dos a la vez es difícil.

La estrategia del PP de atacar pero no pedir una moción de censura hasta que los socios no sean "contundentes" bebe de estas incongruencias. ¿Para qué perder el tiempo si se le da al gobierno la posibilidad de utilizar el resultado de la moción para presentarse como "inocente" y "contundente"? La estrategia es pues que llegue lo inevitable, que el fruto madure y caiga. Esto lleva a una preocupación socialista: el deterioro progresivo de la imagen del partido y, con ello, de los votos en unas próximas elecciones, en las que seguro que se les pasará factura.

El "canto de inocencia y contundencia" realizado ante los jóvenes socialistas no es más que un intento desesperado porque haya alguien que se lo crea. Lo que realmente hace daño al PSOE no es solo la corrupción, sino lo alto que ha llegado, su libre desarrollo dentro del partido sin que saltaran las alarmas o, peor, que se mirara para otro lado. Esto no es algo que se ha producido en un pequeño pueblecito de alguna comunidad de la España vaciada. No, esto se ha producido en los más altos niveles del partido. Afecta, además a su presente (Ábalos, Cerdán, Koldo...) y a su pasado (Rodríguez Zapatero); afecta a España y a otros países, como Venezuela.

En este último caso, desconocemos los probables intentos de los servicios secretos de otros países para actuar contra una España muy osada internacionalmente en su debilidad interior. Ya se ha mencionado en ocasiones las aportaciones, sin entrar en detalles, de los fondos en terceros países hacia los que desviaba el dinero.

Todo más complejo de lo que se piensa y con ramificaciones internas y externas que dejan en poca cosa la presunción de inocencia y relativizan la contundencia cuando hablamos de peldaños muy arriba.

La defensa de Sánchez es un  arma de doble filo en cuanto que salgan más datos. La eternidad de los procesos los convierte en una larga agonía. ¿Quedan argumentos?