Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La mal
llamada "guerra de Irán" será un caso peliagudo para los
historiadores futuros. Intentarán encontrar su origen y no les será fácil
encontrarlo y tampoco tendrán muy claro cuál ha sido su final. Esta extraña
guerra lo es solo en sus definiciones, en los discursos y proclamas. Por lo
demás, sus muertos son reales, su destrucción perceptible: tiene todo lo que
provoca una guerra, pero no está claro cómo ha sido provocada.
Todo
empezó con una supuesta amenaza nuclear, a lo grande. Pero una vez que se
produjeron los ataques, comenzó la confusión. Se invocó lo del fiasco de las
armas de destrucción masiva, expresión que ha sido convertida en irónica, pues
nunca se encontró ni rastro de ellas.
La cosa
empeoró cuando el presidente norteamericano pronosticó un fin rápido que no se
ha producido hasta el momento. De hecho, Trump la ha ganado de boquilla varias veces. Ha ya superado
varios intentos de destrucción apocalípticos, anunciados a bombo y platillo.
Tampoco
está claro lo del campo de batalla, pues se extiende principalmente por el
Líbano, lo que hace que se plantee como una guerra en la sombra, una guerra
paralela en la que se invoca la conexión con Hizbulá y el expansionismo
israelí, al que se considera el artífice del lío involucrando a los Estados
Unidos. A Estados Unidos le es difícil negociar algo productivo con Irán, si
Israel está enredando.
Finalmente,
está lo de los acuerdos para cerrarla. Si Trump ha dicho que a los iranís no
les queda con qué negociar, pues según ellos les han destruido todo el armamento,
reducido a cero las posibilidades de negociación, incluso la posibilidad
teórica de la negociación, pues no les quedan dirigentes, lo cierto es que unos
dicen estar más cerca y otros más lejos del "acuerdo". Cuando unos
hacen declaraciones positiva, el otro lo desmiente.
En esta
extraña situación, la guerra real, en la que se mata y muere, se destruyen
edificio con gente dentro, se atacan escuelas y hospitales, mueren asesinados
periodistas y cascos azules, surgen cada día intentos de colar al adversario
algo, cualquier cosa que puede ser recibida con cierta esperanza por unos y
otros,
En RTVE.es leemos como más reciente:
Irán ha asegurado a través de la televisión estatal que el país ya tiene el borrador del memorando de entendimiento con Estados Unidos y que este restablecería el tráfico marítimo comercial a través del estrecho de Ormuz y levantaría el bloqueo naval estadounidense, pero la Casa Blanca ha negado esa información y la ha tachado de "pura invención". Teherán y Washington llevan días negociando un acuerdo pero, aunque desde la Administración Trump han reconocido "avances", el presidente estadounidense, Donald Trump, ha dicho que, por ahora, "no está satisfecho" con los esfuerzos del país persa y enfría las posibilidades de un alcanzar un trato en el corto plazo.
"Irán tiene muchas ganas, están muy interesados en llegar a un acuerdo. Hasta ahora no lo han conseguido... no estamos satisfechos con él, pero lo estaremos. O lo conseguimos o tendremos que terminar el trabajo", ha dicho el mandatario republicano a los periodistas en una reunión del gabinete celebrada en la Casa Blanca. En ese mismo encuentro, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, ha afirmado que durante las conversaciones "se han producido algunos avances y hay cierto interés". "Veremos en las próximas horas y días si se pueden lograr avances", ha declarado.*
De
nuevo una información y su desmentido. Cada vez le toca a uno desmentir lo que
ha dicho el otro. La guerra está también en los titulares, en cada afirmación.
Es un extraño tanteo en el que no se avanza demasiado y del que casi todo se
rechaza.
Puede que un día se deje de bombardear, simplemente. En vez de vender victorias inexistentes, puede que lo dejen sin más. Si la guerra se inició sin declaraciones oficiales por parte de Estados Unidos, buscando en las fórmulas técnico administrativas un término que no requiriera aprobación por parte de las cámaras, si ya ha estado ganada varias veces, según las palabras presidenciales, ¿no sería más sencillo dejarlo? Si el movimiento se demuestra andando, que se decía antes, ¿no valdría con dejar de bombardear, dejar de invadir, que las cosas volvieran a un punto pacífico? Pero esa guerra de memes e IA gráfica, de palabras grandilocuentes y triunfadoras, de peticiones de Nobel de la Paz... es más difícil de parar.
Pero lo cierto es que esta guerra o lo que sea nos está afectando a todos, a la economía mundial, al bolsillo particular... y en algún momento debería parar.
*
"Trump dice no estar satisfecho con la propuesta de Irán y las
negociaciones se encallan en el control de Ormuz" RTVE.es 27/05/2026
https://www.rtve.es/noticias/20260527/iran-afirma-borrador-acuerdo-ee-uu-reabriria-ormuz/17088363.shtml



















