domingo, 17 de mayo de 2026

Los ataques a Amaia Montero

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Las redes sociales se han ido convirtiendo cada día más en un circo romano, un espacio en el que nos consideramos con derecho a decir cualquier cosa, a atacar a cualquier persona. En muchos casos son una forma de socialización negativa en la que se puede acosar, insultar, amenazar a los otros con un bajo riesgo debido al anonimato y a la reproducción masiva.

Hay profesionales del insulto, del desprecio, pero hay sobre todo un expansión de las formas negativa sobre los otros. Mientras que el insulto se expande, se concentra el efecto de su recepción, con la destrucción de la persona elegida.

Tenemos frecuentes casos de personas que deciden retirarse de las redes ante el efecto tan negativo que tiene en sus vidas y carreras profesionales. Esto se da especialmente en aquellas profesiones que necesitan vivir de las redes, de la exposición pública. Un ejemplo lo tenemos en los artistas, deportistas y demás profesiones en las que se hace necesario presentar un perfil público porque se basa en ello la promoción.

Este tipo de ataques directos a las personas desde la oscuridad de las redes tienen mucho de desahogo de la frustración, del narcisismo, de quienes disfrutan del insulto, de la descalificación. Es una necesidad de destruir convertida en derecho.

En 20minutos se nos muestra otro nuevo caso de este tipo:

El regreso de La Oreja de Van Gogh con Amaia Montero como vocalista no ha estado exento de polémica. La gira con la que la banda donostiarra celebra su 30 aniversario ha desatado la locura entre miles de fans, pero también ha habido críticas en redes sociales por la voz de Amaia Montero, especialmente en su primer concierto. Su vuelta al grupo generó todo un revuelo mediático tras la abrupta salida de Leire Martínez después de 17 años. A pesar de todo ello, Martínez ha querido desterrar cualquier rumor de enemistad entre ambas y mostrar públicamente su apoyo a quien fuera la vocalista original de la banda.

Para ello, Leire Martínez se ha servido de la publicación hecha en Instagram por el escritor Roy Galán, en el que reflexiona sobre las críticas hacia Amaia Montero por desafinar. "Me pregunto qué ganamos intentando avergonzar a Amaia Montero por haber desafinado en un concierto. Es curioso porque parece que existe un derecho universal a señalar los 'errores' de los demás. Nadie se plantea que aunque se tenga 'razón' o se esté en posesión de la 'verdad', uno puede elegir (hasta donde yo sé) no sumarse a un escarnio público. Humillar a otros no es obligatorio aunque nos dé poder", escribió este viernes Galán en la red social.*


La reflexión de Roy Galán es acertada y pone el dedo en la herida social que supone ese supuesto derecho universal a hundir a una persona, deporte que muchos practican con asiduidad.

Las redes se han convertido en un arma de doble filo, permiten hacer el bien indudablemente, pero también alientan los malos instintos de la gente, algo que no se puede ignorar. Son estas críticas —justas o no— las que están detrás de suicidios y depresiones, de retiradas precipitadas.

Se paga así la incitación constante a actuar en las redes, algo que sirve a algunos para alcanzar protagonismo crítico, es decir, a alcanzar notoriedad destructiva, a mostrar sus dotes para el insulto, el acoso, etc.

Las redes no son inocentes, distinguiéndolas de sus integrantes. Desde el principio se entendió que el negocio estaba en la interacción independientemente de si esta era para un buen fin o para otro perverso. La comprensión desde la psicología social de que muchos se unen por un buen fin, pero que muchos otros lo hacen con fines destructivos es lo que ha hecho que se favorezcan estos últimos por omisión de acciones para frenarles. 

A los responsables de las redes no les importa lo más mínimo un fin u otro, solo el tráfico y para esto es necesaria la notoriedad del caso. Ellos no entran en el caso en sí, solo se aseguran de que cada cual actúe según su deseo. Se puede disfrazar de "libertad", pero no se puede ignorar la perversidad atraída por el "poder" destructivo y la "impunidad" que las redes les ofrecen.

Los "haters" promueven y expanden los elementos negativos y hacen sentir a quien les sigue el poder que supone. Hay mucho de diversión malsana, de aburrimiento constante, de agrupación para destruir en estas reacciones dentro de las redes. Cualquier motivo es bueno para hacer daño. Una cosa es la crítica, otra cosa esto, las campañas de linchamiento.

Las redes son un territorio sin ley y dan la razón a los que oponen la ley a ese salvajismo destructor de la "ley del más fuerte". Ya no se trata de no ir a un concierto o de no comprar un disco. Se trata más bien del placer de destrozar a una persona, lo que define un pobre poder, pero real. Los efectos negativos se acumulan y cada vez son más puestos en evidencia desde múltiples sectores.

Nos han dado una herramienta sin importar para qué la utilizamos ni sus consecuencias. Podemos excusarnos diciendo que cada uno es responsable de lo que hace, pero si lo que hace causa daño, la cuestión pasa a ser otra.  


* "El gesto de apoyo de Leire Martínez a Amaia Montero tras las críticas recibidas por sus conciertos" 20minutos 16/05/2026 https://www.20minutos.es/gente/gesto-apoyo-leire-martinez-amaia-montero-criticas-conciertos-oreja-van-gogh_6971096_0.html

sábado, 16 de mayo de 2026

Sobre los riesgos laborales

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La muerte de un agente de 63 años de la Guardia Civil durante la crisis del hantavirus abre otro frente a los provocados por la lucha desigual con los narcotraficantes dotados de más y más destructivos medios. Si en un caso se alega la desigualdad de recursos para desarrollar las labores de vigilancia y detención en la muerte del agente se debe a otro tipo de factores, en este caso la edad y la intensidad del esfuerzo prolongado en las labores que se le asignaron.

En 20minutos, con información de Europa Press se titula "Una asociación de guardias civiles exige investigar de forma "inmediata" la muerte de un agente en el operativo 'Mv Hondius'"  y se nos explican los motivos de la exigencia:

En un comunicado, el colectivo exige que se "depuren responsabilidades" en la cadena de mando que habría autorizado la participación de un agente "en reserva y fuera de especialidad", con tareas presuntamente no amparadas por la normativa vigente. El agente, de 63 años, falleció en acto de servicio por un infarto. 

"Lo que debía ser un dispositivo sanitario de primer nivel terminó poniendo de manifiesto, una vez más, la gestión irresponsable de los recursos humanos que la institución practica cuando le conviene ocultar sus propias carencias", han advertido desde el sindicato. 

Según AUGC, el agente habría iniciado su jornada a las 6:00 de la mañana, conduciendo desde Santa Cruz de Tenerife hasta el puerto de Granadilla de Abona. Catorce horas después seguía en el dispositivo, trasladando materiales y realizando funciones que, presuntamente, no le correspondían en virtud de su situación administrativa. Sobre las 21:40 horas sufrió el infarto que acabó con su vida. *


La acusación es clara: una mala asignación de las personas a tareas que exceden sus límites, al no tener en cuenta la edad ni el esfuerzo que se va a realizar. De ello responsabilizan a los encargados de gestionar personas y recursos.

Ya hay un debate importante abierto sobre el concepto de "riesgo laboral", para que se abra otro con el caso señalado. El fondo de todo ello está, evidentemente, en lo ajustado de personal y recursos. Pero si a esto le añadimos su inadecuada gestión, el problema se complica y se seguirá complicando.

Sobre el papel estamos en un mundo casi perfecto, si escuchamos a los políticos. Los problemas siempre los causan los "otros" sean quienes sean en cada escenario, pero lo cierto es que cada vez la realidad se resquebraja haciéndonos comprender que no somos nosotros solos los que tenemos problemas, sino que estos están mucho más extendidos de lo que nos quieren hacer creer.

España no funciona como debería en muchos aspectos. La solución no está, desde luego, en ignorar los problemas, sino en ser plenamente conscientes de ellos. Pero el clima político no es favorable a encontrar soluciones, a ajustar cambios que mejoren el conjunto. Para ello se necesita sentarse a afrontar los problemas y pactar soluciones efectivas, algo que no vemos.

El abucheo al ministro Grande-Marlasca durante un ceremonia de la Guardia Civil por no asistir a los funerales de los agentes muertos ha sido un indicador de un cuerpo generalmente disciplinado, pero al límite de su paciencia.

La muerte de un infarto del agente no es una cosa del destino, sino la consecuencia de haber destinado a una persona que no era la adecuada por su edad y por el esfuerzo prolongado al que se debía someter. El debate actual sobre si es "profesión de riesgo" o no parece absurdo por su evidencia. Si no es profesión de riesgo el ser  guardia civil, ¿cuál lo es? El derecho a una jubilación anterior debido al riesgo "no reconocido" evitaría tener a personas de edad avanzada desempeñando actividades de riesgo.

Esto no solo lo reclaman los guardias civiles, sino desde otras profesiones en las que seguir trabajando  a ciertas edades supone un riesgo elevado para ellos y para los que les rodean, como puede suceder con los que conducen camiones o autobuses, por poner solo un ejemplo.

Hay muchas circunstancias, sí, pero también hay obviedades que no se pueden esconder. En el texto de 20minutos / EFE citado se señala: 

Desde el colectivo advierten que la muerte de este agente en Tenerife "no es un accidente", sino "consecuencia previsible" de un modelo que "ignora sistemáticamente" las condiciones de sus agentes, que acumula "décadas de resistencia" a adaptar las cargas de servicio a la edad y al estado físico de cada persona, y que escondería "su incapacidad de gestión" detrás de la entrega de cada agente 

"Esa entrega tiene un límite. Y ese límite no lo puede fijar la institución sola, a su conveniencia, en su propio beneficio", añaden.* 

No se puede expresar con mayor claridad. No encontramos ante un modelo que asume como principio el recorte, trabajar en el límite. Llámenlo ahorro o llámenlo codicia, lo cierto es que tiene enormes repercusiones sobre la salud, la seguridad propia y ajena. Mientras el dinero público fluye hacia bolsillos particulares o de personas públicas responsables (la corrupción no es otra cosa), se están escatimando derechos y la mejora de las personas, mejores servicios, etc.

Hay algo que nos está fallando como país; es el deseo de mejora conjunta, pensar en nosotros como aspirantes a un mundo mejor que seamos capaces de crear. Pero no es lo que vemos.

Por eso crece la delincuencia, el fraude, las estafas, la corrupción. Cuando dejas de creer en que es posible un país mejor, con gente mejor tratada, más culta, más segura en sus empleos, respetada... Cuando entramos en un mundo de chapuzas constantes, de abandono, de falta de recursos, donde la explotación es la normalidad, etc. ocurren cosas como estas.

Es triste que tras toda una vida laboral fallezcas de un infarto por una jornada intensa o que tengas un desmayo al volante de un camión o autobús al final e ella. Es triste ver cómo se ignoran servicios y peligros.

  

* "Una asociación de guardias civiles exige investigar de forma "inmediata" la muerte de un agente en el operativo 'Mv Hondius'"  20minutos / Europa Press 15/05/2026 https://www.20minutos.es/canarias/tenerife/una-asociacion-guardias-civiles-exige-investigar-forma-inmediata-muerte-un-agente-operativo-mv-hondius_6970926_0.html

viernes, 15 de mayo de 2026

El imperialismo y el estado 51

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Anoche, en una tertulia, una periodista se hacía una pregunta relevante: ¿cómo hemos llegado a "normalizar" ciertos actos terrible, ciertas palabras que están presentes en nuestro día a día? La pregunta se puede traducir a nombre: ¿cómo estamos normalizando las acciones de los Estados Unidos de Donald Trump, cómo las aceptamos sin más?

Hemos citado en varias ocasiones aquí las palabras de Donald Trump cuando, mucho antes de su presidencia, se le preguntó por el filme "Ciudadano Kane": "¿De qué te sirve el poder si no lo usas?" Se refería al divorcio del protagonista, Kane. De qué le servía todo su poder si no se libraba de su esposa, era la cuestión. Aquellas palabras ya anticipaban al Trump de la presidencia, al Trump que se siente "poderoso", es decir, sin que nadie le pueda impedir hacer lo que desea.

Hay otras preguntas que nos hacemos con frecuencia: ¿cómo los Estados Unidos no ponen coto a su deseo inagotable de sentirse poderoso? Haga una distinción entre ser y sentirse poderoso. Trump, un narcisista patológico, necesita sentirse. Si no, ¿de qué sirve el poder?

El poder es lo contrario de la legalidad. La ley tiene su propio poder y obliga; el poder —tal como lo entiende Trump— la ignora, permitiendo esa exclusividad que necesita y a la que considera que tiene derecho. No hay "equilibrio de poderes" para Trump, su deseo es ley. El orden, la norma, la ley, según Nietzsche, eran las formas de defenderse los débiles frente a los fuertes. Trump es el fuerte; los demás, los débiles.

Un último ejemplo nos lo ha dado publicando en su red la imagen de Venezuela en el mapa con los colores de la bandera norteamericana. Es un gesto significativo, una amenaza colonial que no puede ser normalizada, mucho menos ignora tanto por su valor simbólico como por su carácter de amenaza.

El mundo sigue normalizando todo esto bajo la máscara de la "extravagancia", pero es solo uno de sus ángulos. Cuba, Canadá, Venezuela... están bajo la amenaza constante de los Estados Unidos de Trump. El cambiar de denominación al "Golfo de México" como "Golfo de América" unilateralmente y exigiendo el cambio en el territorio, tal como Google aceptó, se entiende mejor si consideramos que "América" para Trump no es el nombre del "continente" sino la forma expansiva e imperial de llamar a los Estados Unidos. América son ellos y eso comprende la voluntad de hacerse con el continente en su totalidad. No hay más que una realidad, la "América prometida", la totalidad del continente, de Alaska (ya comprada) a la Patagonia. La posibilidad de que este sueño/pesadilla se haga realidad, nos insinúa, depende de su voluntad, el poder ya lo tiene.

La pregunta ya no es solo hasta cuándo, hasta dónde están los norteamericanos dispuestos a permitir que se usen su nombre y votos en este sentido agresivo y personalista, en seguir aceptando al Trump "enviado" a salvar el mundo, a hacer "grande" a América. Son ellos los que han colocado al frente a este personaje enloquecido con su propio poder, al que permitieron pasar de la especulación inmobiliaria, los concursos de belleza, los concursos televisivos, los cameos cinematográficos... a la amenaza al mundo desde la Casa Blanca, invadir, secuestrar, amenazar con extinciones culturales y con anexiones de terceros países.

El mundo ha comprendido quién es ese personaje en la casa blanca, es que decide quién sale en los programas de humor, a quién hay que despedir, que se hace con el control de medios de todo tipo, que insulta a los periodistas (especialmente a las periodistas) cuando le preguntan algo que no le gusta.


Los medios internacionales, los gobiernos de muchos países, están normalizando o criticando tímidamente las palabras y acciones, las amenazas constantes con la esperanza de no verse en el punto de mira de sus actos. La guerra de aranceles es su forma de jugar con el mundo como el niño que hacer moverse a su voluntad a sus soldaditos de plástico sobre el suelo de su cuarto de juegos o la alfombra del salón.

La globalización ha creado lazos que se vuelven contra nosotros en la medida en que ha construido un sistema de dependencias. Las amenazas arancelarias son constantes. No son las únicas, me da cierta vergüenza escuchar a las personas de las zonas con bases militares norteamericanas anteponer los intereses económicos, las pérdidas que supone para la zona que las tropas norteamericanas se vayan de allí. Se ha reproducido la misma respuesta en las diferentes zonas de Europa: los soldados son consumidores. Estamos felizmente invadidos, ocupados. La retirada no es una cuestión defensiva, sino meramente económica. Nos vendemos por muy poco. Se entienden fenómenos como el "colaboracionismo" en la Guerra Mundial.

Los poderes económicos mundiales no entienden de estas cosas; les basta hacer beneficios. Los están haciendo con la crisis energética, de la que se benefician unos cuantos, mientras hunde o empobrece a otros muchos. No hay una guerra declarada, sino una amenaza constante, que es la respuesta trumpista a los conflictos que genera. Debemos ser conscientes de la situación constante en la que nos encontramos. Muchos países lo han entendido ya y tratan de hacer movimientos, sin demasiado ruido, que les libere de esta dependencia peligrosa, sometida al capricho y que Trump vende con "MAGA".

Veremos cómo deja esto a María Corina Machado, la líder opositora que quiso compartir su Premio Nobel de La Paz con Trump o la propia presidenta venezolana, tutelada por Trump. También cómo deja a algunos pro Trump, como el argentino Milei.

Hemos señalado en varias ocasiones, y se confirma cada día, que el gran perjudicado a largo plazo son los Estados Unidos, que aunque cambien la presidencia, habrán dejado avisos sobre lo que son capaces de hacer a sus propios aliados y a los países próximos. Quedarse con recursos —del petróleo a tierras raras—, imponer políticas económicas, decidir quién puede vender a quien, declaración de guerras, etc. son las vías que se han abierto y que no es posible normalizar ni política ni mediáticamente.

La salida es ser más fuertes, menos dependientes; crear nuevas bases de alianzas, buscar socios fiables. Trump nos ha mostrado que los Estados Unidos dependen demasiado de los cambios en su jefatura y que esta puede usar su poder para someternos a todos.

Ya no se trata de "esperar a que cambie", sino de cambiar nosotros antes que sea demasiado tarde.

jueves, 14 de mayo de 2026

El abucheo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Hay errores y errores. El espectáculo del abucheo a Grande-Marlasca que nos mostraron ayer las televisiones nos muestra un error enorme, previsible distanciamiento entre la institución, la Guardia Civil, y quien es responsable político de la misma. Todo escenificado en un momento tenso, dramático.

Que se abuchee a un ministro entra dentro del cargo, pero que se haga en un acto como en el que se hizo, muestra que hay demasiado malestar acumulado en una institución cuyo papel es clave en la seguridad de todos y en la que se acumulan riesgos reclamando soluciones que no llegan.

En 20minutos, firmada por Jacobo Alcutén, aparece la siguiente descripción de lo ocurrido: 

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha sido abucheado este miércoles por los guardias civiles durante su intervención en el acto de jura de bandera de la Academia de Cabos y Guardias de Baeza. La interrupción se ha producido cuando el ministro estaba recordando a los dos guardias civiles muertos en Huelva durante la persecución de una narcolancha y la organización se ha visto obligada a llamar por megafonía a "guardar el respeto y la debida compostura a las instituciones".

Muy criticado por su ausencia en el funeral de los dos agentes fallecidos, oficiado el pasado sábado en la capital onubense, Marlaska ha reiterado en Baeza sus condolencias a las familias de las víctimas, momento que ha provocado el abucheo de buena parte del público. "Son tragedias que nos golpean y que nos causan un profundo dolor a todos. Comprendo y entiendo vuestro dolor, vuestra rabia. Nada puede compensar la muerte en acto de servicio de Germán y de Jerónimo. Yo también estoy dolido y rabioso", ha recalcado el ministro cuando ha comenzado la pitada, que se ha extendido durante varios segundos.*


Aunque Grande-Marlasca está ampliamente curtido en estas situaciones a lo largo de su carrera ministerial, el acto de Baeza quedará marcado como un techo, al menos provisional, siempre superable, en el cometer errores. El abucheo es un indicador claro. En una política de broncas continuas, este error estará presente en cada ataque al ministro, al ser una muestra de su debilidad al frente de la Guardia Civil. Las peticiones de silencio y respeto que se hicieron ante el bochorno producido apelaban a valores de disciplina y respeto, algo que consideraban no se merecía el ministro por parte de los asistentes. Pero el rechazo estaba ya realizado, hecho público. El hecho de describirse como "dolido y rabioso" no le sirvió de mucho ante las familias de los guardias civiles, que sienten que no tienen la protección ni el respeto que se merecen.

La Guardia Civil puede asumir los riesgos de su oficio, pero lo que no aceptan son desprecios por parte de quienes están en los puestos políticos y son responsables de su propia seguridad y de las medidas para garantizarlas. Pero la situación se ha tensado con la ausencia de políticos en los funerales.

En el texto hay un párrafo con una explicación del malestar y del rechazo consiguiente:

Aunque la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, justificó la ausencia de Marlaska en el funeral de los guardias civiles alegando que se encontraba al frente de la emergencia del hantavirus, fuentes gubernamentales reconocen en privado que no fue una decisión acertada que el ministro del Interior no estuviese presente. Las asociaciones profesionales JUCIL y AUGC consideraron un "desplante" y un "abandono institucional" que ni Marlaska ni ningún otro ministro asistiera a ese funeral.*

El hecho de que haya tantos ministros mirando un barco con posibles casos de hantavirus y ninguno en los funerales de los dos guardias civiles es algo más que un "error", como bien se señala. Es bonito presidir desfiles, pero no lo es tanto presidir funerales. No solo hay dolor; hay también repulsa cuando consideras que han muerto por no disponer de medios adecuados y tener limitaciones en sus intervenciones lo que les pone en inferioridad de condiciones para realizar su trabajo. Todo esto se traduce en ventajas para los delincuentes que cuentan, por el contrario, con muchos más medios y ningún impedimento legal, es decir, son agresivos y peligrosos.

Eso es lo que ven los guardias y sus familiares. Los guardias no pueden protestar públicamente, pero sus familiares sí pueden sacarle los colores al ministro. Cada oficio tiene sus riesgos y al ministro le llegó su momento y prefirió estar en otro sitio. 

* Jacobo Alcutén "Marlaska, abucheado por los guardias civiles al recordar a los agentes muertos en Huelva: "Yo también estoy dolido y rabioso"" 20minutos 13/5/2026 https://www.20minutos.es/nacional/marlaska-abucheado-por-los-guardias-civiles-recordar-los-agentes-muertos-huelva-yo-tambien-estoy-dolido-rabioso_6969879_0.html

miércoles, 13 de mayo de 2026

El codazo informativo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Ayer Florentino Pérez se hizo con la atención informativa hasta límites nunca vistos o que yo recuerde. El presidente madridista convocó una rueda de prensa con ruido y furia y se hizo con todos los medios. Se desplazaron de los titulares campañas electorales, virus y ratones, guerras y drones. Se detuvo todo para escuchar la combinación explosiva de deporte y medios enfrentados. En RTVE.es se pospuso un libro que estaba previsto presentar, relegándolo a la semana que viene porque lo de Florentino era el notición; el libro se enseñó y quedó abandonado sobre la mesa con la complacencia forzada por la noticia del propio autor. Durante tiempo inusitado, debatieron en foros sobre las acusaciones de "antimadridismo", "conspiraciones", "ligas robadas", etc., una concentración de temas deportivos calientes en intensos debates que iban desde el debate sobre la edad —¿está Florentino "gagá"?— a sobre la conspiración múltiple de los medios para "hacerse con el poder" en el Madrid. Hoy siguen las repercusiones en las portadas. Fútbol, madridismo y oscuras conspiraciones mediáticas arrasan.

Pero el tema de este texto no es todo esto, sino el método, la forma de trabajarse la información. Florentino ha dejado un ejemplo claro de la forma en que actúan hoy los agentes sociales, especialmente los políticos para atraer la atención: la bronca, la demonización de otro. Para hacerse un hueco en los medios hoy se hace necesario aplicar estas recetas que realizan los que desean protagonismo.

Unas noticias más abajo tenemos otro ejemplo de la especialista en broncas número uno. Isabel Díaz Ayuso y la que tiene montada con México. En RTVE.es nos cuentan de la visita:

La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha acusado este martes tanto a la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, como al presidente español, Pedro Sánchez, de ponerla "en peligro" a ella y a su equipo durante su viaje por México, un país "profundamente violento y peligroso", y ha achacado a este motivo su vuelta prematura a España. Sánchez, preguntado en rueda de prensa en la Moncloa convocada para informar sobre la gestión de la crisis de hantavirus, ha dicho que no quiere "polemizar con alguien que es profesional en crear problemas y confrontar".

Fuentes de Exteriores han asegurado que "en ningún momento" la presidenta madrileña comunicó a la embajada de España ni al Ministerio "ningún problema ni inquietud" de seguridad y que no sólo "no quiso facilitar su agenda" sino que México le ofreció la seguridad que ofrece habitualmente en estos casos pero la rechazó. También el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha asegurado que "consta por escrito que se le ofreció y dijo que no" y ha recordado que no se ha reportado ningún incidente. "Estaba pasándoselo pipa de vacaciones en Ribera Maya a costa del dinero de los madrileños y sale con esta burrada", ha afirmado a los periodistas.

Ayuso ha asegurado en una entrevista en la cadena COPE que se encontraban en "una situación de peligro extremo", y el Gobierno les abandonó y "nadie se ha puesto en contacto" con ellos. "¿Tengo que ir en una flotilla a amenazar a gobiernos para que haya una diplomacia y un apoyo por parte de nuestro Gobierno?", ha declarado después de que Sheinbaum calificara la visita de la presidenta madrileña de "fallida".*


Las teorías de la conspiración son un buen sostén para las broncas. Es la forma de atraer a los cada vez más polarizados votan o seguidores de un equipo. La táctica viene a ser la misma, ya sea la política o el fútbol. Se trata de convencer a la gente de que lo que te pasa está dirigido desde las sombras, que eres atacado, tu institución maltratada.

El maltratado injustamente insiste hasta que atrae la atención mediática. A Díaz Ayuso son los gobiernos de México y España los que la ponen en peligro en ese país "profundamente violento y peligroso"; a Florentino Soria son otros poderes ocultos (aunque señaló a todos, muchas veces con nombre y apellido) los que intentan quedarse con el poder madridista.

La bronca es continua y provoca radicalizaciones polarizadas. Necesitas un enemigo grande para sentirte grande y hacer ver que lo eres. Hoy se hace necesario tener tu propia bronca para evitar el auténtico mal, el silencio, que los medios te ignoren. Para ellos tienes que dar codazos, avanzar sin piedad, hasta alcanzar los titulares, que, sean buenos o malos, representan la gloria. Una nueva bronca significa estar ahí, lograr la atención hasta que otra nueva te desplace a codazos de los primero puestos.

Debería establecerse un listado de broncas, un "hit parade" de los conflictos, ver cómo ascienden y descienden las broncas respectivas. Las broncas no son los problemas; son nuestros discursos presentados para atraer la atención. Son escenificaciones en las que se retrata a los otros como villanos mientras que nosotros aparecemos como héroes o como víctimas, según toque.

Hoy la bronca es un acto comunicativo, preparado minuciosamente por expertos en los gabinetes de comunicación de partidos políticos y, ahora también por los de los otros partidos, los de fútbol. Unas son para atraer, otras para distraer. Sin bronca no te ven. Tu bronca tiene que ser mejor que las de los otros. Así es el mercado de la atención, todo vale y nada dura.

Florentino ha logrado lo que quería, Díaz Ayuso está por ver. 

 

* Silvia Quílez Iglesias "Ayuso culpa a Sheinbaum y al Gobierno de "ponerla en peligro" y Sánchez responde: "Es profesional en crear problemas"" RTVE.es 12/05/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260512/ayuso-sheinbaum-viaje-mexico-sanchez/17064654.shtml