viernes, 21 de agosto de 2026

Los otros problemas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Lo ocurrido y que sigue ocurriendo en Ceuta nos deja al descubierto, una vez más, el reino de la chapuza. Ceuta no es "un problema"; son muchos, confluyentes en espacio y tiempo. Los debates a los que asistimos colman la paciencia de los ciudadanos afectados, que quieren menos debates y más soluciones cuanto antes. El problema, claro está, es decidir cuáles son las soluciones.

Una cuestión previa: cualquier problema cuya solución esté pensada en términos de casos individuales, pasa a ser otro problema cuando se dispara el número. Las leyes no tienen en cuenta el número, solo el caso individual. Nos dicen qué hay que hacer con un menor, pero no cómo se actúa si son varios miles, como estamos viendo. Nos dicen que hay que hacer para aceptar un solicitante de asilo, pero no lo que hay que hacer cuando llegan decenas de miles. Eso es de otro orden, la cantidad.

Estos problemas son más acuciantes para la población que igualmente tiene sus límites de aceptación en función del número de casos. Cuando se nos dice que hay que estudiar cada caso, uno a uno, no se nos dice qué ocurre cuando los casos son miles simultáneamente.

ABC

Desde ese momento empiezan a extenderse los problemas: qué hacer con los menores frente a los adultos; qué hacer con las niñas para separarlas de los niños ante los casos de violaciones y agresiones, como está ocurriendo; qué hacer con los subsaharianos frente a los marroquíes en estas cantidades; qué hacer... Cualquier solución se enfrenta no solo al problema del caso, sino a esta multiplicidad de casos. que hay que distinguir y tratar individualmente. La teoría funciona individualmente, caso por caso; pero el problema es doble, el caso en sí y la multiplicidad desbordante.

El segundo problema es el que está dejando en evidencia algo que ocurre cada vez que hay un primer problema: mala organización, descoordinación, falta de recursos humanos y materiales. Ahora debatimos sobre las leyes de inmigración española frente a las cada vez más restrictivas europeas, pero ya sean unas u otras, el problema seguirán siendo los recursos, que son los que faltan.

Lo vemos en casos aparentemente simples, como es el de la manutención de unos y otros Las quejas de los soldados desplazados por la comida, por los sitios habilitados para que duerman, etc. dan vergüenza ajena. La limpieza de la playa ha debido suspenderse por el regreso de los que no debían volver a ella, por lo que ha servido de muy poco lo hecho. De nuevo el caos.


Las leyes están claras, pero los servicios legales carecen de las dotaciones necesarias para resolverlo con la prontitud que exigen los ciudadanos, lógicamente preocupados y cada vez más inquietos. Las chapuzas se acumulan, como lo ocurrido con la barrera flotante. No se trata de detener el paso, como muchos creen, sino de la complicación legal surgida por la norma que distingue los que han entrado sin obstáculos o saltándose obstáculos (la barrera, en este caso).  La situación legal es diferente y con ello las posibilidades de actuación. La barrera llegó tarde, como sabemos. Una chapuza.

Es muy bonito hacer leyes pensando en caso individuales. Podemos ser detallistas en extremo, Pero una llegada masiva complica no solo las devoluciones, sino el concepto de devolución, de su ritmo y de a quién se debe aplicar.

Pero podemos pensar en otros casos más allá del de Ceuta. Se nos junta todo: los incendios masivos dejan en evidencia la falta de recursos y atención a algo que se repite cada vez con más frecuencia y con menos prevención, los incendios. La queja es común: faltan recursos ante los incendios masivos repartidos por toda España. Nadie hace nada hasta que se desata el incendio. Entonces todo son quejas, empezando por los afectados directamente, que podían haber hecho algo más previamente y continuando por las autoridades municipales y autonómicas.

Los incendios estaban cantados, como lo estaba el asalto a la frontera ceutí. No lo sabían los que no quería saberlo o que les estropearan las vacaciones, un motivo de primer orden.

Nuestros políticos lo usan, como siempre, para tirarse trastos a la cabeza y redirigir la indignación hacia el otro. Es más rentable que tratar de establecer acuerdos nacionales, planes aplicables antes y no después de incendios y asaltos.

Una administración eficaz es la que previene el problema antes de que este estalle. La eficacia consiste en la capacidad de prever lo que puede ocurrir y valorar las probabilidades y riesgos, así como las inversiones necesarias. Pero es mejor invertir en fiestas patronales que en riesgos de incendios o asaltos de decenas de miles a una frontera.

El problema no es la emigración, ni los menores. El problema somos nosotros, el tercero, con administraciones más preocupadas de mantenerse en el poder con los amigos que en la atención real al ciudadano. Los recursos se pierden en bolsillos de algunos (en eso quedan los casos de corrupción, en detraer el dinero público gastándolo ineficazmente) y no llegan cuándo deben ni a dónde deben.

Al final, cada paso se convierte en problemático, con nuevos problemas en cadena.

jueves, 20 de agosto de 2026

Las vacaciones de los políticos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Hay signos que se pueden interpretar peligrosamente de dos formas distintas. Irte de vacaciones, como ha hecho Pedro Sánchez, se puede volver contra ti si en lugar de intentar transmitir "tranquilidad", que "todo está controlado", los demás lo interpretan como "desidia", "incapacidad", "abandono", etc. Es la batalla de las vacaciones.

Antes en verano pasaba poco o muy poco. Ahora pasa de todo, de incendios y terremotos a crisis migratorias masivas y olas de calor extremo. Lo dicho, de todo. El término "vacaciones" ya no solo resulta ofensivo y agraviante para los que no se los pueden permitir, incluso para los que tienen que irse de vacaciones fuera porque España es ya demasiado cara para nosotros. ¡Por lo menos vemos mundo!

La oposición tiene que tener cuidado. No está bien criticar las vacaciones de Sánchez con un moreno vacacional escandaloso, como algunos lucen. Forma parte de esos signos que mencionábamos en el inicio.

Todas las polémicas políticas y sociales acaban confluyendo en un punto: las vacaciones. Y ahí se centran las críticas al gobierno central: "¿qué tiene que pasar en España para que Sánchez vuelva de sus vacaciones?", le criticaban ayer. Y Sánchez sigue al pie de su ordenador convocando ministros (urgencia) y siguiendo en su residencia canaria (tranquilidad). ¿Para qué están las nuevas tecnologías?, parecen preguntarse. Pero eso no es bastante para la oposición ni para los que se están quemando o tienen miedo de caminar por las calles de su población invadida.

Solo falta que ese león que dicen haber visto por tierras de Toledo ataque a alguien. Sí, un león, ha leído bien:

El servicio de protección de la naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil ha desplegado este miércoles un operativo de búsqueda por tierra y aire en El Real de San Vicente, en la provincia de Toledo, ante la posibilidad de que haya un león deambulando por la zona, según han confirmado fuentes del instituto armado a RNE.

Dichas fuentes han informado que el servicio de emergencias 112 recibió el aviso de un león suelto cerca de las ruinas del Convento del Piélago, en la carretera 1375, a la altura del kilómetro 9, por lo que seguidamente han movilizado medios del Seprona, el equipo Pegaso (Policía Especialista en Gestión Aeronáutica y de Seguridad Operacional) y Seguridad Ciudadana, incluidos un helicóptero y varios drones. Además, se ha dado aviso a los ayuntamientos y las patrullas cercanas.*


 Cuando algunos auguraban que este iba a ser un verano "complejo", pero no se imaginaban cuanto. Tenemos de todo. Muchos esperan que con la llegada del otoño se vuelva a cierta normalidad o algo, al menos, distinto a esto que tenemos, se supone, para descansar. Algunos descansarán cuando puedan.

Los que no dan abasto son los cuerpos de seguridad, los sanitarios, los bomberos, la UME, etc. que no pueden librarse y están para todo con pocos medios. El pago, según parece, es mala comida y sarna, turnos eternos. No sé cuándo se cogerán vacaciones ellos.

Algunos titulares de ayer decían que el gobierno tendrá que estar preparado para un "otoño judicial intenso". Algunos estarán deseando que llegue y no precisamente la oposición. Este es el riesgo de convertir España en el campo total de batalla. No sé cuántas guerras caben todavía, pero no hay espacio para mucho Ceuta ha resultado algo sorprendentemente inesperado, con ramificaciones dentro y fuera, con crisis en la ciudad y más allá. Hemos llegado hasta tener conflicto con la Italia de de Giorgia Meloni, que ya es llegar lejos.

¡Y estamos en vacaciones!, que claro está ya no son lo que eran. El signo de tranquilidad que Sánchez quería transmitir va siendo cada vez más ridículo, un empecinamiento absurdo. Me imagino que en unos días se cambiará al extremo dinamismo de estar por las mañanas en un sitio y por las tardes en otro, o algo por el estilo. Está claro, que como para el resto de los españoles, las vacaciones son cada vez más cortas, cuando las hay.

Volver "morenos" se va a convertir en un problema en un verano lleno de ellos. Los que antes rivalizaban con sus vacaciones y pieles morenas entienden que estar blancuchos es síntoma de actividad, de haber estado en los focos problemáticos, allí donde se les necesitaba. ¡Qué curioso esto de la semiótica política!

Esperemos que el león aparezca y no muerda a nadie. Antes se hablaba de "serpientes de verano" como formas de romper las rutinas veraniegas. Hoy no se puede hablar de rutinas, sino de sobresaltos.

 

* "La Guardia Civil despliega un operativo de búsqueda en la provincia de Toledo ante el posible avistamiento de un león" RTVE.es 10/08/2026   https://www.rtve.es/noticias/20260819/guardia-civil-operativo-busqueda-toledo-posible-avistamiento-leon/17196162.shtml


miércoles, 19 de agosto de 2026

La estrategia de la adicción

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Cada vez está más claro que la estrategia en la que se centra el consumo en esta Sociedad de la Información se basa en la adicción. Al igual que unos azucaraban los alimentos o hacían un tabaco más adictivo, hoy nos centramos en el consumo de información como finalidad directa o indirecta, la adicción que lleva a otros tipos de consumo. Es en este sentido que se han presentado demandas multimillonarias contra Meta y otras grandes empresas tecnológicas de la información, noticia estos días en los medios. Se acusa a Meta de una estrategia deliberada para aumentar las adicciones en edades cada vez más tempranas. La estrategia es comenzar cada vez más jóvenes, que es cuando se fijan las adicciones que será difícil evitar después.

Cada vez son más países los que plantean restringir el acceso a las redes a los más jóvenes, algo complicado y que nos daría un grave estado social con millones de jóvenes adictos a los que se les corta bruscamente el acceso a su adicción.

Ahora mismo hay países en los que se mercadea con las edades de acceso entre la industria y los gobiernos: ¿quince o dieciséis años? La industria responsabiliza a los padres, que son quienes compran y regalan los teléfonos móviles que dan acceso a la oferta adictiva y permiten construir un mundo dependiente. Ellos se defienden diciendo que ya "advierten" de los riesgos que se asumen; los padres deberían hacer el resto.


Basta con echar una mirada alrededor para comprobar que esta es ya la segunda generación adictiva. Los niños actuales ya tienen padres que fueron de niños adictos; no son ellos los que pueden cortar el proceso de adicción.

Es uno de los grandes errores tratar el problema como una cuestión de edad que se corta posteriormente. La adicción no se pierde, todo lo más se enganchará a nuevos aspectos que se le ofrezcan. La adicción no se frena; solo cambia de objeto y no siempre. Es un mecanismo de oferta del nuevo capitalismo informacional.

Pero no son las redes el único objeto de adicción. La adicción es una estrategia en la que se basan otros casos confluyentes. En 20minutos tenemos el siguiente titular "Un adolescente mata a tiros a otro en un instituto y lo retransmite en Facebook". En la noticia confluyen varios elementos de adicción:

Tragedia en Filipinas. Un adolescente retransmitió este martes en directo cómo disparaba contra estudiantes y profesores dentro de un instituto en la ciudad de Zamboanga. El atacante provocó la muerte de un menor e hirió a otros adolescentes antes de quitarse la vida. Este triste hecho supone un nuevo episodio de violencia escolar que ha avivado debates sobre el uso de armas y de redes sociales en el país. 

La Policía filipina explicó que el presunto tirador era un estudiante del noveno grado (de entre 14 y 15 años de edad), quien abrió fuego a las 7.50 hora local y difundió en Facebook el ataque, cuya transmisión se asemejaba al punto de vista de los videojuegos de disparos, según confirmó el secretario del Interior, Jonvic Remulla.

El atacante mató a un estudiante del décimo grado e hirió al menos a tres personas más, según informaron las autoridades locales,, aunque medios del país como ABS-CBN cifraron en nueve el total de afectados. La agencia estatal de Filipinas PNA indicó que, después de disparar varias veces contra estudiantes, el tirador se quitó la vida saltando del quinto piso del instituto, situado en la isla meridional de Mindanao.*


No se profundiza demasiado en la necesidad por parte de este tipo de sujetos de transmitir sus actos criminales y de vivirlos como un videojuego. Si las redes poseen mecanismos adictivos, el videojuego añade la violencia directa como forma de adicción. Los juegos siempre han tenido el riesgo de adicción, pero en los videojuegos este riesgo aumenta por la forma que adopta en la mayoría de los casos: la violencia. El hecho de que se consuma en casa o a través de las redes es solo una variante. Lo esencial es la violencia. Ganar es sobrevivir, matar antes de que te maten a ti.

Que el estudiante filipino transformara el mundo real en un escenario de videojuego y lo compartiera en directo a través de su retransmisión por Facebook es ya un acto que se repite con sus variaciones en otros lugares del mundo.


Pero tenemos noticias de otros muchos actos de violencia que son compartidos a través de las redes sociales. Ante cualquier acto violento, se esgrime el teléfono móvil, que busca captar las imágenes con las que hacerle saber que "yo estaba allí" o, peor, "esto es lo que he hecho".

Esto es recurrente en violaciones en grupo, cuya finalidad parece ser publicitar el hecho. Sin foto, sin testimonio gráfico, nada existe. Es un aliciente determinante. Se ha perdido el sentido real del acto violento cuando se está inmerso en fantasías violentas de continuo.

El caso del muchacho filipino tiene todas las agravantes: adicción a la violencia y las redes, del videojuego "real" a su transmisión en Facebook. El final es su muerte por suicidio. Final del videojuego vital.


La sociedad de la Información crece demasiado rápido. Los efectos adictivos están ahí con claridad, pero el beneficio es demasiado grandes y la responsabilidad muy poca. Son industrias muy poderosas a las que les es fácil manipular a políticos cuando tratan de poner freno a esto. ¿No se dan cuenta? ¡Claro que sí! Son perfectamente conscientes —esa es la acusación contra Meta— del poder adictivo. Unas cuantas muertes no les parece impedimento ante lo que consiguen. Pero esto tiene sus efectos sociales graves, del suicidio al asesinato, de la creciente incultura a la incomunicación.

Cada vez nos llegan más noticias de personas que cierran sus redes y tratan de vivir sin accesos ya sea por una presión insoportable, por críticas a su físico, machismo, presiones de todo tipo. Cuesta romper con la adicción especialmente cuando está programada conscientemente, cuando es una estrategia buscada.

La estrategia de la adicción aumenta y mejora. Se hace más eficaz y poderosa. Es más difícil frenarla. Sus principales afectados son sus máximos defensores, los adictos.

Los expertos dicen que es el abuso lo problemático, pero ¿cómo no abusar si la estrategia creativa impulsa a ello? Videojuegos con su violencia y redes con su absorción son una peligrosa combinación cuyos efectos individuales y sociales son graves, como apreciamos cada día. Pero son poderosos.

A los medios llegan los casos más extremos, como el caso filipino, pero es mayor la gravedad en lo que concierne a los hábitos, a la forma de ver el mundo y de dar respuestas. ¿Dónde está el límite? Responder no es fácil, pero sí se puede afirmar que asentar la adicción en la violencia es un gran riesgo.


 

* "Un adolescente mata a tiros a otro en un instituto y lo retransmite en Facebook" 20minutos / EFE 18/08/2026  https://www.20minutos.es/internacional/adolescente-mata-tiros-otro-joven-instituto-retransmite-facebook_7026965_0.html


martes, 18 de agosto de 2026

El dictador vocacional

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

De nuevo la batalla de la información. Esta vez Donald Trump la emprendido con insultos y descalificaciones contra una periodista que le hizo preguntas incómodas sobre su política internacional.

Conforme crecen las indefiniciones de sus acciones —su preferencia por las dictaduras— Trump se revuelve con más fuerza cuando le enfrentan a sus contradicciones.

En 20minutos leemos su último enfrentamiento con la prensa en la Casa Blanca, uno más de un largo historial: 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mandó callar este lunes hasta en seis ocasiones a la corresponsal de CNN en la Casa Blanca, Kristen Holmes, cuando la periodista intentaba preguntarle por sus contactos con el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, y por la decisión de reducir la escala de las maniobras militares entre Washington y Seúl.

Trump interrumpió a Holmes mientras esta formulaba sus preguntas y la calificó de "ruidosa" y "bulliciosa", además de acusarla de hacer "noticias falsas". La periodista trataba de saber por qué el líder norcoreano no se había pronunciado sobre el anuncio de Trump de reducir la escala de los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur.

Ante la insistencia de Holmes, el mandatario aseguró que sí había respondido a los mensajes que le ha enviado y que los intercambios entre ambos están siendo "muy positivos", aunque no ofreció detalles sobre el contenido de esas comunicaciones.

Trump también volvió a defender su decisión de reducir las maniobras militares y sostuvo que hará de la península coreana un lugar "más seguro".*


La CNN ha salido a defender a su corresponsal en la Casa Blanca, Kristen Holmes, frente a los ataques ofensivos e infantiles del presidente, considerándola una de las periodistas más respetadas en el entorno de la información presidencial.

Pero el hecho nos muestra —una vez más— el poco sentido democrático del presidente Trump, en especial en lo que afecta a sus relaciones con la Prensa. Si hace unos días hablábamos de la poca consideración mostrada hacia la Prensa al dejar que los periodistas siguieran en el Air Force One para que los posibles terroristas creyeran que él estaba dentro mientras que salía camuflado y viajaba en otro avión, hoy tenemos otro ejemplo más de ese desprecio.

No ha logrado que la prensa norteamericana se uniera frente a los hábitos dictatoriales de Trump respecto a ellos. Para Trump, los periodistas son una "incomodidad necesaria", una molestia que no hay más remedio que sobrellevar. Los periodistas deberían limitarse a tomar notas y transcribir fielmente sus actos y palabras. Lo demás es, para él, una osadía. Lo del "cuarto poder" le molesta.

Si tomamos en su conjunto las "cualidades" de Trump, nos sale un retrato peculiar para un presidente de los Estados Unidos, más propio de una dictadura que de una democracia: a) Trump sigue considerando que le hicieron trampa en su segunda presentación, la que le ganó Joe Biden; b) se quiere anexionar medio planeta sin importarle lo que opinen los países afectados, es imperialista; c) usa el chantaje económico de los aranceles y demás como forma de amenaza y como realidad, adiós al libre mercado que es la supervivencia del más fuerte por cualquier método; d) trata de imponerse a la prensa, a la que insulta y vapulea; e) insinúa que el país le necesita para un ilegal por anticonstitucional tercer mandado, desea perpetuarse en el poder; y f) está más a gustos con dictadores que con demócratas, a los que desprecia por débiles


Podríamos seguir señalando algunas otras características de Trump en el poder, pero con estas ya se ve con meridiana claridad que no es lo que llamaríamos un liberal o un demócrata. Como ha señalado en diversas, en lo único que cree es el la fuerza y esta la tienen los Estados Unidos. "¿Para qué sirve, si no se usa?", se ha preguntado públicamente en varias ocasiones.

Existe en la prensa y en los gobiernos democráticos del mundo cierto miedo a llamarle lo que es —un autoritario, poco o nada democrático—, pero llegará un momento en que esto será difícil de contener. Es el miedo a represalias lo que contiene a una verdad por todos conocida y que él mismo se ha encargado de mostrar con sus acciones y palabras.

El problema es que su presencia ha despertado la fiebre autoritaria que está en el fondo de los Estados Unidos, algo que está en su misma formación como conflicto y que ellos mismos se han encargado de documentar ampliamente a través de las narraciones con las que han escrito su Historia. 

Las actuales cazas de inmigrantes en un país formado por oleadas de inmigrantes refleja su origen colonial y de superioridad de unas "razas" respecto a otras. Los sicarios e imitadores de Trump, como ocurre con Vox en España, le imitan en esto, como muestran las recientes llamadas a "cazar inmigrantes" en Ceuta.

Sus fobias son las de la ultraderecha y afecta a la vida de las personas. Decisiones sobre la forma de vida, el género y su diversidad, la Ciencia, la educación, etc. nos muestran una voluntad autoritaria, difícil de ocultar porque se muestra como programa arrastrando a la sociedad a la polarización, algo que se ha extendido a diversos países, entre ellos España. El asalto al Senado por parte de sus seguidores armados para trata de impedir que Biden tomara posesión no es una anécdota, sino un hecho gravísimo en la historia norteamericana. La respuesta de los votantes sigue siendo un enigma. ¿Se puede repetir?

Trump no tiene principios democráticos porque no cree ellos. Las únicas elecciones "buenas" son las que gana; las que pierde son fraudes, robos, etc.

Su buena sintonía con Corea del Norte, el comienzo de su actual conflicto con la prensa al ser preguntado, es una demostración de dónde está sus preferencias. En realidad, los insultos de Trump son la respuesta a la pregunta que le hicieron. 

* "Trump manda callar a una periodista de CNN tras una pregunta sobre Corea del Norte y la Casa Blanca la tacha de "desgraciada" 20minutos / EFE 18/08/2026 https://www.20minutos.es/internacional/trump-manda-callar-una-periodista-cnn-tacha-ruidosa-tras-una-pregunta-sobre-corea-norte_7026705_0.html

lunes, 17 de agosto de 2026

Rusia y la desinformación

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La guerra de la desinformación avanza. Lo decisivo es en cuál de los dos términos se pone el acento, si en "guerra" o en "desinformación". Por el momento lo que se está logrando es darle cierto estatus de "normalidad", mientras se considera en dónde poner el énfasis. Si es una "guerra" hará que tomar unas decisiones; si lo consideramos "desinformación", solo nos queda la contra información, la verificación de los bulos y su denuncia.

¿Tienen efecto real los bulos? ¿Es posible desactivarlos, neutralizarlos tras ser identificados? ¿Tienen límite? ¿En qué sentido son una "agresión"? Estas preguntas son esenciales, al igual que todo será diferente según la respuesta que le demos. ¿Es posible en estos tiempos globales y mediáticos frenar la desinformación, lo que supondría, como hacen las dictaduras más poderosas, elevar barreras informativas aislando a las poblaciones propias? En estos tiempos, los sistemas dictatoriales trabajan en tres líneas: a) el aislamiento de su espacio propio; b) la saturación propagandística de ese espacio; y c) flujos de desinformación hacia los enemigos, hacia los contrarios. Hoy las dictaduras poseen herramientas para trabajar en estas tres líneas.

Su preocupación inicial es afianzar su visión del mundo entre los que están bajo su dominio asegurándose ser los únicos en ofrecer su información manipulada. Pero la actual política internacional les exige la expansión a través de la desinformación  y la propaganda.

En RTVE.es leemos un resumen de lo aparecido en los informativos televisivos sobre la desinformación rusa en Francia: 

Ni Gabriel Attal padece Parkinson ni Édouard Philippe demencia. Son bulos sobre posibles sucesores de Macron. Francia los atribuye a una campaña de desinformación rusa, en concreto, al grupo Storm 1516, vinculado a la inteligencia militar de Putin.

"Crean webs falsas copiando el logo de medios reales para hacer creíbles noticias falsas", explica Hervé Letoqueux, ex responsable de Viginum, la agencia estatal francesa contra injerencias digitales.

El objetivo es perjudicar a los candidatos que apoyan a Ucrania. Usan métodos cada vez más sofisticados, como la llamada operación Matrioshka. Llegan a etiquetar a verificadores de datos para saturarlos y dar mayor difusión a sus bulos.

También usan la inteligencia artificial y contaminan con falsedades modelos de lenguaje como Grok o ChatGPT.

También ha ocurrido en Armenia, Rumanía... y casi en cada elección democrática. En Alemania han difundido bulos sobre candidatos en los comicios regionales de septiembre. Los acusan falsamente de corrupción, consumo de drogas e incluso asesinato.* 

Francia, al menos, ha creado una agencia para estos casos, destinando personas y recursos económicos y tecnológicos para defenderse. La estrategia rusa parece clara y no se limita a Francia: influir sobre el electorado para potenciar aquellas corrientes —siempre la ultraderecha— que favorecen el caos general, el sentimiento antieuropeísta y, especialmente, contra aquellos que apoyan a Ucrania, como se señala en el resumen de la información.

Por supuesto, habrá quien diga que esto son "invenciones" de los grupos políticos al frente para poder explicar su pérdida de poder y control. Pero esto forma parte de la estrategia agresora misma: ellos no existen, son solo una ficción gubernamental para explicar su decadencia o crisis. Tienen contestación para todo, claro.

Las estrategias se centran en desprestigiar por cualquier método a los que se le resisten, a los que se enfrentan a estas fuerzas. Sobre el origen ruso o de algún país secuaz no hay muchas dudas. Otra cosa es que la gente lo crea, especialmente los que no quieren creer. Estos son, en realidad, el objetivo de toda esta desinformación. Son aquellos a los que la estrategia rusa busca como fieles creyentes y seguidores indirectos. No tienen que creer en Rusia, claro; les basta con que se crean la crisis de los otros.

Es interesante en lo señalado en RTVE.es cómo se usa la desinformación para "mal enseñar" a los algoritmos de IA, como ChatGPT. Mientras unos tratan de educarlos con informaciones fidedignas, la inteligencia rusa los "desinforma" alimentándolos de bulos. De esta forma, darán respuestas manipuladas cuando se les pregunte, dando por buena la desinformación que se les suministra.

No hace mucho publicamos aquí una entrada con el título "No soy un robot". Desarrollábamos allí una información relevante: las conversaciones entre máquinas ya superan los contactos entre humanos. Eso garantiza que la vía desinformativa está destinada a las máquinas, que serán quienes las distribuyan a los humanos cuando usen la Inteligencia Artificial para consultar algo.

¿Cómo se puede responder a esto? No es sencillo. El bloqueo a la información que sale de Rusia no es suficiente si estos actúan desde terceros países o dentro de grupos locales que actúan como difusores. El entrenamiento frente a la desinformación hace que se deba avisar a los propios ciudadanos de las posibilidades de manipulación de las herramientas de consulta, lo que llevaría a un escenario realmente complejo: el de la falta de credibilidad de cualquier información. Eso sería un escenario favorable a Rusia ya que al tener a su población bajo control informativo no le preocupa esto y le beneficia la duda de los demás.


La idea de que hay que educar a los ciudadanos es muy bonita e ilustrada, pero no será eficaz con la proporción actual de aquellos que están interesados en tener información veraz o simplemente confirmativa de sus ilusiones. ¿Será el descrédito informativo el objetivo real, sembrar las dudas? Las cortinas de humo informativas pueden funcionar bien.

Los intereses rusos en desinformación no son los únicos, pero sí probablemente los más serios, mejor financiados y mejor programados, frutos de un estrategia desinformativa de muchas décadas, , más de un siglo desinformando, manipulando información dentro y fuera.

Rusia no se ha olvidado de que Occidente es su rival, aunque Occidente muchas veces lo olvida. También se nos olvida que Putin llegó al Kremlin desde la dirección de los servicios secretos rusos.

 

* "Una campaña de desinformación rusa crea bulos sobre posibles sucesores de Macron" RTVE.es / RTVE Play 16/08/2026  https://www.rtve.es/play/videos/telediario-fin-de-semana/campana-desinformacion-rusa-crea-bulos-sobre-posibles-sucesores-macron/17192721/