domingo, 4 de octubre de 2026

Punto crítico

 Joaquín Mª Aguirre

El problema es sencillo: tenemos un sistema que quiere pagar poco y cobrar mucho. No es de ahora, pero sí hemos llegado al punto crítico, un punto que ya no es posible camuflar ni política ni mediáticamente. Ya no vale lo de ser líderes del empleo si este es precario, mal pagado, intermitente. Todo deriva de esto: poco sueldo y muchos gastos; todo sube menos el sueldo. Un problema fácil de plantear y difícil de resolver, con demasiadas barreras e intereses.

Como no hay sentido social responsable del conjunto, cada uno sube la parte que le toca. Es un sálvese quien pueda. Como hay que vender éxito, la crisis se intenta superar con pequeños trucos, como el de meter una galleta menos en cada paquete o ver que falta líquido en la botella del refresco, que tiene un poquito menos. Son estas miserias, la de mantener el envase, pero meter menos, las que permiten aparentar que no pasa nada. Hasta que a alguien se le ocurra contar las galletas o pesar la botella. No son ejemplos inventados. Los trucos ya se perciben.

Los intentos de camuflar la situación comienzan por el desprestigio. Los que están en la acampada de Sol son peligrosos activistas armados de cuchillos y adoquines. Los grupos de ultraderecha van allí a enfrentarse y tienen que ser frenados por la Policía, como nos contaban ayer.

Leemos en 20minutos sobre esto:

Máxima tensión en la Puerta del Sol ante una concentración de grupos extremistas en la plaza de Cibeles que ha dejado al menos tres personas detenidas. Convocados por Núcleo Nacional e Indignados por España, los manifestantes pretendían avanzar hasta la Puerta del Sol y rodear a los acampados que desde hace más de una semana se manifiestan por la crisis de la vivienda. La Policía ha bloqueado el paso hacia la Puerta del Sol y ha ordenado el cierre de las estaciones de Metro en las inmediaciones: las de Sol, Banco de España y Sevilla. Finalmente, la concentración ultraderechista ha terminado y sus asistentes se han retirado. Los agentes también han comenzado a levantar el cierre de varias calles adyacentes a Sol.* 

Según parece, a la ultraderecha y grupos afines, les debe ir muy bien, no sé si en lo económico, pero sí en lo propagandístico. Juegan a señalar con el dedo violento a los "culpables" de todo, cuna categoría que siempre apunta al mismo sitio de forma encadenada: la culpa la tienen los demás grupos políticos y los inmigrantes que traen a España, ya saben, "unidad de destino en lo universal", sea esto lo que sea.

El punto de deterioro en el que se encuentra España es muy grave y responde a un fallo en los objetivos: antes las generaciones tenían en mente dejar un mundo mejor a sus hijos. Algunos dirán que anteriormente lo tenían más fácil porque salían de una guerra civil y de una posguerra atroz, pero en cualquier caso hay que querer. Una parte de nuestro trabajo es para nosotros, pero otra debe ir a la generación siguiente. Pero desde que construimos una teoría de las generaciones haciendo ver que estas eran "distintas y distantes", desde que se acortaron y superpusieron, la situación ha cambiado. No hay sentido histórico de la sucesión el futuro se lo construya cada uno.

Con el sistema actual, no hay ni sentido del futuro ni de la pertenencia. Cada uno a lo suyo. Los padres acogemos a los hijos, les pagamos lo que podemos para su supervivencia, pero ellos ya no tienen ese sentido de la continuidad porque, entre otras cosas, no se lo pueden permitir. El sistema lo devora todo, es insaciable. Nos empuja a gastar, a viajar, a consumir. Como decíamos, mucho gasto y poco sueldo.

Las quejas por la vivienda son solo una parte, lo básico. Pero son mucho más amplias y van a otras cosas esenciales o que se nos ha hecho creer que lo son. El sistema controla los discursos y nos crea frustraciones. A falta de hijos, buenos son perros y gatos, otra forma de fomentar el gasto.

Pero las protestas por la vivienda dejan al descubierto el sucio papel de gobiernos que no legislan para los ciudadanos, el oscuro papel de la administraciones locales gestionando el terreno de que disponen, construyendo donde no deben o simplemente no construyendo para que aumente el valor de lo ya construido. No conviene demasiada oferta aunque se necesite. Se cumple cuando se protesta y basta, lo justito. Cuando se hablan de los millones de viviendas necesarias da mucho que pensar sobre lo que (no) se ha hecho.

Pero los partidos, que son los que abastecen a las administraciones, están un tanto podridos —como muestran los casos de corrupción con sus "pelotazos" y comisiones— en las alturas y tienen una buena agenda de relaciones.

La ultraderecha y sus tontos útiles intentan convencernos de que todo va bien y que las protestas son intentos de subversión. Por mucho que se manipule el problema para acercarlo a las estrategias propias, el problema existe, la España problemática existe y crece. Si nada se soluciona y se dejan crecer los problemas, la gente sale a la calle y exige soluciones. Lo malo es que la clase política es quien debe darlas y se nos ha mostrado intensamente incompetente, como le interesa a los que les han apoyado desde la sombra.

Esto es un conglomerado de intereses, internos y externos, amparado por los inútiles que hemos puesto al frente de las administraciones, incapaces de gestionar un apagón, unas inundaciones o las soldaduras de las vías de un tren. Hace tiempo que escribimos aquí que habíamos recuperado la palabra "chapuza" para el español. Lo que se debía haber dejado definitivamente atrás ha vuelto con la intensidad de lo cotidiano que se desmorona ante nuestra vista: de las listas de espera a los estudiantes que no comprenden lo que leen, pasando por todo tipo de chapuzas ya asimiladas.

La solución violenta al problema es destruir las acampadas, ya sea desde el ayuntamiento o desde los grupos de ultraderecha. Molesta que los titulares se dediquen a los problemas reales y no a los ataques políticos mutuos o al autobombo.

Los problemas son reales, son problemas de la gente, generacionales, por abajo y por arriba, de viejos y de jóvenes. Pero también de las generaciones intermedias que les deben sostener. Problemas de todos, pero difíciles de asimilar por el sistema.

La violencia no es la solución a ningún problema. Otra cosa es que solo se atienda a la protesta masiva, continuada. Resuelvan los problemas y la gente volverá a su casa, alquilada o propia. La cuestión ahora es si son capaces.

 

* L. Belenguer / J. Martínez "Tres detenidos tras una concentración de Núcleo Nacional al intentar acceder a la acampada de Sol" 20minutos 3/10/2026 https://www.20minutos.es/nacional/manifestaciones-vivienda-hoy-espana-directo-protestas-calles-ciudades-madrid-congreso-tumbar-decretos_7044389_6.html

sábado, 3 de octubre de 2026

Los fallos del sistema

 Joaquín Mª Aguirre

Al final queda al descubierto nuestra política. No es la política del voto, sino la del pico parlamentario. Manda quien tiene el voto que falta. No deja de ser una ironía que quien mande en España, al menos en su parlamento, sea el exiliado e independentista Puigdemont. ¡Curioso! Es indicador, claro, de que algo falla en el sistema, que trae más cuenta el chantaje de los poquitos votos que hacen falta, que la posibilidad de una política general, de miras amplias.

Hemos visto suplicando, cediendo al gobierno débil frente a unos pocos votos necesarios.  Deberíamos reflexionar sobre este problema porque nos afecta a todos. Nos lo presentan como una forma generosa y compartida de gobernar, pero esto se vuelve contra el sistema cuando los intereses tras los partidos son el mero poder (en el mejor de los casos) o el encubrimiento de minorías pudientes, como ocurre en caso de la especulación con la vivienda.

Este sistema ha generado unas peligrosas tendencias o líneas de actuación conforme a intereses particulares frente a los comunes. Los que desean ser beneficiados se camuflan tras las disputas de los partidos, sabedores de que hay más ambiciosos que comprometidos. De esta manera se han producido importantes conflictos entre lo público y lo privado, como en los casos de la sanidad o de la educación, ahora la vivienda. Se han producido los casos de corrupción que nos han mostrado oscuras motivaciones en los políticos, tanto individualmente como en sus aparatos de partido.

Esto está llevando a una serie de complicados problemas sociales que son vistos como "oportunidades" de negocio. No se arreglan, solo se crean alternativas de negocio que recojan el descontento o la imposibilidad. Se trata de ofrecer alternativas de gasto ajustándose a los bolsillos.

La transformación de España en un chiringuito turístico hace imprescindible la proliferación de ciertos tipos de negocios que se ajusten a la oferta y la demanda. Los más débiles son desplazados con "normalidad", desahuciados de sus viviendas ya sea comprando bloques enteros o haciéndoles la vida imposible si son propietarios. El entorno se transforma y empieza a haber barrios enteros afectados por los nuevos precios, del café a las tiendas, que buscan un nuevo tipo de compradores adinerados. No hay hueco para ellos. Desaparece el comercio de proximidad de los barrios y pasan a ser lugares de paso para turistas.

Hemos conocido casos en los que personas vuelan de Palma a Valencia cada día porque les resulta más barato que tener una vivienda en la turística isla. Alquileres de temporada, por días, etc. son incompatibles con los residentes fijos, que acaban abandonando sus residencias por unas vías u otras.

El Diario

Pero todo esto tiene un coste social... y político. La coronación de Puigdemont como rey de la España débil debería ser una señal de aviso sobre cómo se gobierna en España. Ahora quedan en claro los movimientos en favor de los independentistas en el parlamento y en el BOE. Todo para ser finalmente traicionados por el prófugo que nos ha dirigido y controlado desde un rincón de Europa. Quien manda realmente y solo cuando le es rentable, es el que puede tumbarte una ley en el Parlamento débil.

Con una derecha rendida a los fondos y arrendadores, estigmatizando a los que no tienen casa, ni empleo estable, a los que se les ofrece una educación degradada separando a los ricos del resto; y con una izquierda dividida y efectista, que busca la calle como cartel propagandístico... al ciudadano le dejan muchas dudas, no ya sobre los partidos, sino sobre el sistema, lo que es más peligroso. A la creciente ultraderecha (los verdaderos anti sistema) le basta con señalar con el dedo a los supuestos responsables del deterioro, especialmente a la inmigración, con lo que logra hacer más débiles a sus rivales por los votos.

Todo el sistema hace agua porque no es fácil, aunque haya elecciones adelantadas saber dónde están mejor los votos, pues la ineptitud y los intereses velados se reparten por todo el espectro político. Es más que probable una gran abstención, pues realmente no sabes dónde acabará tu voto. Pero abstener es hacer crecer a los minoritarios, que usan su posición para el independentismo, los fondos buitres, la transformación imparable de España en un estado inhumano, interesado económicamente, donde los más débiles solo sufre vejaciones y desprecios de todo tipo, frente a los cada vez más enriquecidos fondos y propietarios.

El idealismo se radicaliza y sale a la calle. Muchos intentan hacerse con esta indignación y canalizarla hacia sus manos. Actuarán de forma anunciada o sorprendente, porque todo vale en este juego. Eso nos han hecho creer y pretenden que aplaudamos su astucia.

Hemos dejado de tener sentido de la justicia y solo vale ya el interés. Hemos dejado de preocuparnos por los demás y ha triunfado el "no es mi problema". Aplaudimos al listo y al listillo y silenciamos al inteligente, que se acaba por aburrir por tanta advertencia.


Es duro vivir en un país que ha dejado de identificarse con líderes y propuestas. No es fácil, pues las alternativas son complejas y complicadas. No es fácil sentirse "extranjero" en tu propio país, como señala el titular anterior de Antena3. Es un extrañamiento peligroso. Es duro vivir en una crisis permanente con diversos flancos esenciales abiertos a la vez. El empleo, la sanidad, la educación, la vivienda... son puntos básicos para la estabilidad social y no lo están siendo. Es el provecho del mercado lo que les rige y eso es peligroso.

Ahora nos ofrecen la alternativa de nuevas elecciones, pero ¿realmente servirá para algo con lo que hay sobre la mesa y los poderosos intereses detrás? ¿Qué podemos realmente cambiar?


viernes, 2 de octubre de 2026

La historia del cuchillo y el adoquín

 Joaquín Mª Aguirre

La acampada de Sol se ofrece como una nueva ocasión de intentar comprender la política española, por llamarla de alguna forma. Ella misma nace como un eco del pasado, de un momento mitificado tras el paso del tiempo, el 15-M. A su alrededor las ideas de "indignados", de unión de los ciudadanos frente a la inoperancia de los políticos, de movimiento ciudadano.

Pero lo que estamos viendo es una nueva lucha por el relato, por su interpretación en los términos que cada una de las partes propone. Lo último es la historia del cuchillo y el adoquín, transformada por unos en una forma de subsistencia a base de bocadillos, mientras que para otros se trata de un signo de peligrosidad.

El Ayuntamiento de Madrid ha enviado este miércoles a la Delegación de Gobierno un documento que acredita que en la acampada en la Puerta del Sol "se ha incrementado de manera importante el riesgo para la seguridad de las personas". El escrito, firmado por la vicealcaldesa y delegada de Seguridad, Inma Sanz, constata "la existencia de artículos punzantes, cuchillos, adoquines y otros objetos que pueden ser empleados como arma para causar lesiones".  

También enumera "graves actos vandálicos contra bienes patrimoniales y pintadas sobre los mismos", así como el "uso incívico del mobiliario urbano, como el apelotonamiento de personas sobre el Oso y el Madroño o la estación" de Cercanías y Metro. Además, la carta advierte de la "extensión de las tiendas que impiden la libre circulación de personas y vehículos" y lamenta la "seria afectación a una plaza que forma parte del conjunto histórico Recinto de la Villa de Madrid declarado Bien de Interés Cultural".*


El "documento acreditativo" parece ser una foto de algún acampado preparándose un bocadillo. La foto, indudablemente, induce al miedo a que con la energía proporcionada por el bocata y el arma, sumado a sus irresponsables ideas sobre el orden social, puede haber peligro para el pacífico pueblo de Madrid.

Pero es el mal ejemplo lo que debería preocuparnos. Hemos encontrado una fotografía de Martínez Almeida armado con un peligro pelador de patatas. Está en el inicio del texto. Aunque la foto no permite apreciar el movimiento, se percibe peligrosidad en su habilidad cortadora. El utensilio se puede transformar mediante un rápido giro en arma peligrosa. ¿Quién puede asegurar que Martínez Almeida no abrigue intenciones violentas en algún momento?

Más allá del peligro de hacerse bocadillos y de que casi todo —por no decir, todo— se puede convertir en arma —¿nadie ha oído hablar del "Estrangulador del Rosario"?—, está el juego de hacer ver lo que cada uno quiere.

Al discurso de la indignación ciudadana que habla del fracaso de los políticos, los políticos contestan "politizando" el discurso ciudadano en un sentido u otro. Ya ha salido el recién renovado presidente de la patronal señalando que el apresurado decreto es un ataque a la propiedad privada. Si se le requisa a alguien un arma que ha comprado, por ejemplo, también se puede presentar como un ataque a la "propiedad privada". No solo es importante la propiedad, sino lo que se hace con ella. En la propiedad de una pistola, se ve muy claro. Es una obviedad, pero hay que recordarlas cuando se lanzan mensajes equívocos y simplistas..

Poseer casas es algo más que ser propietario; poseer muchas casas, es algo más que ser propietario; especular con precios y alquileres, es algo más que ser propietario. Vivir en una casa alquilada, es algo más que estar bajo los caprichos de un propietario.

Una casa es también "propiedad privada", desde luego, pero como tantas otras cosas debe estar regulada, principalmente por lo que supone en la vida de las personas afectadas, incluso de las zonas en las que se encuentran, es decir, más allá de los inquilinos y propietarios.

Las quejas sobre los problemas de los usos de las viviendas van más allá del problema de la propiedad privada, una forma de simplificación poco digna de un presidente del empresariado español reelegido por otros cuatro años. Poco digna de algunos políticos y partidos que quieren defender a los que buscan su mayor provecho, algo que la ideología justifica, pero no el sentido común.

La sociedad del provecho (o del aprovechado) es peligrosa por lo que supone para el conjunto, por lo que supone de deterioro de la convivencia, del uso de la fuerza, por más que las leyes pudieran ampararte.


Vemos cómo en España crece un tipo de delincuencia que no era fácil de ver en otra época. Es probable que tenga que ver la sensación de indefensión en que muchos se encuentran o, sencillamente, el "mal ejemplo". Si otros pueden, ¿por qué yo no? Cuando las sociedades se muestran injustas, pierde fuerza el sentido de la convivencia y los demás pasan a ser objetos para mi beneficio. Y esto puede ser por las buenas o por las malas.

La politización externa de la acampada de Sol es una forma de distorsión, un intento de unos por ponerse al frente y de otros por considerarlos peligrosos vándalos, peligrosos por sí mismos. Ayer leíamos sobre bulos que tienen por objeto convencernos que la víctima del desahucio, Maricarmen, tiene saneadas cuentas bancarias y acciones bursátiles, que todo es un paripé.

Los políticos y sus cloacas comunicativas lanzar todo tipo de rumores o presentan fotos de alguien haciéndose un bocadillo. Otros señalan que se les han infiltrado. Todo es posible antas que enfrentarse a un problema que preocupa a jóvenes y mayores, pues afecta a toda esta España deteriorada, de intereses en la sombra (más allá de nuestras fronteras, incluso).

Si en vez de una política del poder, difamatoria y manipuladora, tuviéramos al frente gente responsable, capaz de anteponer los intereses de la mayoría a los intereses sectoriales, a los beneficios especulativos, etc. no veríamos tan peligrosos el cuchillo y el adoquín.

En el fondo, esto es una lucha entre el poder de la acumulación y la igualdad relativa. Los ricos son más poderosos cuando son más ricos, directa o indirectamente, y piden proteger las propiedades; los que no son ricos hablan de igualdad y derechos, de justicia y humanidad.

Convertir a los más desfavorecidos en peligrosos, criminalizarlos, es un mal camino porque siempre serán más. Tratar de quitarles la razón y la posibilidad de protestar contra los privilegios de algunos, crea un mal ambiente general que va aumentando.

El Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid han dejado clara su postura y del lado de quién están. A lo mejor a "cierto Madrid" no le vienen mal la falta de vivienda, la creación de pisos turísticos, la reconversión de inmuebles, los altos precios, etc.  Esto se puede hacer extensivo a la mayor parte de España. Pero la acampada está en Madrid.

Los nuevos indignados deben tener cuidado en las formas porque saben que es lo que se sacará en los relatos, venga a cuento o no, lo que se distorsionará; saben que se les provocará hasta que alguien salte; que se irá a caminar entre ellos con perros (como nos acaban de mostrar). ¡Paciencia!

 

* Cristina Camacho "Madrid documenta el uso de "adoquines y grandes cuchillos" en la acampada de Sol y pide al Gobierno su desalojo por "seguridad"" 20minutos 30/09/2026 https://www.20minutos.es/madrid/madrid-remite-delegado-uso-cuchillos-grandes-dimensiones-adoquines-acampada-sol-para-reclamar-su-desalojo_7043144_0.html

Cadena SER


jueves, 1 de octubre de 2026

Mujeres, de la Torre Eiffel al pentobarbital

 Joaquín Mª Aguirre

La noticia es escueta, la dimisión del encargado de la dirección de la empresa que gestiona la parisina Torre Eiffel, perteneciente al ayuntamiento de la capital francesa. El motivo es muy claro y nos muestra un conflicto diario entre principios e intereses.

Nos lo cuentan así:

El sábado 5 de septiembre, una delegación del movimiento espiritual hindú Bochasanwasi Akshar Purushottam Swaminarayan Sanstha (BAPS) visitó el monumento en vísperas de la inauguración de su primer gran templo en Francia, en Bussy-Saint-Georges, cerca de París.

La delegación de BAPS, una organización considerada particularmente conservadora y nacionalista por algunos miembros de la diáspora india, según Afp, había solicitado que la visita se organizara de manera que se limitaran las interacciones con mujeres. La SETE ha admitido que "estas condiciones no deberían haberse aceptado".*


La ciudad, el monumento y la historia francesa misma se encuentran contra la pared e un caso que, una vez ocurrido, nos parece absurdo, digno de una comedia en la pantalla y de un serio disgusto en la realidad.

La secta hindú tiene sus preceptos radicales, pero decide ir a Francia, visitar sus monumentos... y que quiten a las mujeres de su vista, como manda su religión.  Decir que "estas condiciones no deberían haberse aceptado" se queda corto y explica la dimisión del responsable de la gestión de la Torre.

Con estos antecedentes, lo preocupante pasa a ser la próxima inauguración del primer "gran templo" de la secta en Francia. ¿Exigirán que eliminen a las mujeres de las calles, las tiendas, los aparcamientos, las estaciones de metro...? ¿O, por el contrario, decidirán caminar con los ojos vendados para evitar las horrendas visiones de esos seres que les perjudican alejándolos de la santidad deseada?

Otra noticia nos lleva, de la mano de las mujeres de nuevo, al extremo opuesto. Nos la cuentan desde Tennessee: Christa Pike iba a ser la primera mujer ajusticiada en doscientos años. Llevaba treinta años en el llamado "corredor de la muerte". Pike le ha cambiado el significado a "ajusticiado" ya que no murió.

En RTVE.es nos detallan los intentos de acabar con su vida:

Los testigos describieron un procedimiento mucho más prolongado de lo previsto. Pike permaneció despierta durante buena parte de la primera fase, habló con funcionarios y cantó junto a su guía espiritual, quien permaneció a su lado durante el proceso.

La primera cortina que separa a los testigos del lugar de la ejecución se cerró alrededor de las 19:46 hora local (00:46 GMT), pero volvió a abrirse tres minutos después.

Los periodistas observaron entonces que Pike seguía respirando y que su guía espiritual regresaba a la habitación y poco después comenzó una segunda ronda de administración del fármaco.

Tras esa segunda tanda, los testigos volvieron a escuchar respiración, fuertes ronquidos y también observaron movimientos de cabeza y cuello y, en un momento, Pike levantó la cabeza mientras permanecía sobre la camilla.

La cortina se cerró nuevamente alrededor de las 20:05 y los periodistas continuaron escuchando su respiración hasta que fueron obligados a abandonar la zona, aproximadamente a las 20:53.


Ahora se pregunta dos cosas: qué ha pasado y que pasará. Las primeras tratan de explicar porque no se ha muerto con la doble dosis; las segundas qué deben hacer, pues las leyes solo hablan de dos dosis. El eufemismo puede salvarla, ya que dirán que se le aplique un número de dosis (una segunda por si falla la primera), pero es poco probable que especifiquen que se le apliquen dosis hasta que muera, que suena muy mal.

Tras treinta años en el corredor, armada con los cantos de su guía espiritual, Christa Pike ha sobrevivido. Puede que ella y su guía lo vean como una señal del cielo (o de donde sea), pero los jueces lo verán como un problema legal. No suelen ser muy dados a las "señales". En cualquier caso, lo han intentado. Tras treinta años, Christa Pike, por los motivos que sean no se ha muerto.

Sin caer en destinos o mensajes, lo cierto es que al pueblo de Tennessee, a sus instituciones, se les ha puesto encima de la mesa la oportunidad de abrir otros doscientos años sin ejecuciones femeninas o simplemente sin ejecuciones.

BBC en español

Si malo era lo de la Torre Eiffel, lo de la pena de muerte en Tennessee era peor. No se puede uno imaginar treinta años esperando a que te lleven a una silla eléctrica, a una horca. Estos días nos comentaba la prensa que un estado norteamericano había reimplantado la ejecución por fusilamiento. ¡Cosas de la era Trump!

Que se retiren al personal femenino de la Torre Eiffel en la Francia de "Libertad, Igualdad y Fraternidad" por la llegada de una secta machista (retrógrada por ello) hindú o que se reactive la pena de muerte tras doscientos años en los Estados Unidos de Trump, en el estado de Tennessee, son malas noticias con mal sesgo.

¿Estamos retrocediendo? Pues es probable, si no lo impedimos. Las fuerzas retrógradas están siempre ahí, solo se frenan cuando nos resistimos. Están en grandes momentos y en pequeños detalles. Puede que crezcan los adeptos franceses machistas a la secta hindú —el exotismo atrae— o puede que crezca también la secta del gurú de Christa Pike, atribuyéndole la protección frente al pentobarbital, que debía ser letal. Puede que se vea como una señal contra la pena de muerte o, por el contrario, una forma igualitaria de ejecutar o como una ocasión para demandar a los fabricantes del pentobarbital. Quién sabe...

Vivimos en un mundo raro, lleno de rincones oscuros, en el que hay que tener las ideas claras. 


* "El director de la empresa que gestiona la Torre Eiffel dimitirá por el escándalo de la exclusión del personal femenino" RTVE.es / Agencias 29/09/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260929/director-empresa-gestiona-torre-eiffel-dimitira-por-escandalo-exclusion-del-personal-femenino/17246441.shtml

** "Christa Pike, primera mujer que iba a ser ejecutada en 200 años en Tennesse, sobrevive a dos inyecciones letales" RTVE.es / Agencias 1/10/2026 https://www.rtve.es/noticias/20261001/christa-pike-primera-mujer-ser-ejecutada-200-anos-tennesse-sobrevive-dos-inyecciones-letales/17248458.shtml

miércoles, 30 de septiembre de 2026

El heroísmo de la maternidad

 Joaquín Mª Aguirre

Lo decíamos hace unos días: los datos separan lo que la realidad ha unido. Lo que esto provoca es desconexión, la falta de relación de unas cosas con otras. Nos acostumbramos a las estadísticas parciales sin ver que todos esos elementos dispersos están unidos en las personas, determinando su comportamiento y forma de vida.

Nos traen unos datos más que debemos entender en el conjunto para apreciar su sentido real. Se refiere a "otro problema español" que nos condiciona, el de la natalidad, algo que viene marcando nuestro desarrollo conjunto. Pasamos de las familia "normales" con tres hijos y familias numerosas de cinco y seis hijos de hace unos años a la situación actual.

En RTVE.es se nos dan los datos de la encuesta realizada en 2025 sobre la natalidad: 

El 25,6% de las mujeres de 30 a 39 años que no tienen hijos asegura que el motivo principal son las razones económicas (13,7%) y las razones laborales o de conciliación (11,9%) frente al 16,3% que responde que es porque no quieren tener hijos, según los datos elaborados a partir de la Encuesta de Fecundidad de 2025 que el INE ha publicado este martes. Los problemas económicos, laborales y de conciliación son, de hecho, más determinantes para decidir no ser madre en la primera mitad de la treintena (27,6%) que en la segunda mitad (22,9%).

No tener trabajo, tener un salario insuficiente o tener un empleo pero no poder conciliar es también aducido por una de cada cinco mujeres de entre 25 a 29 años cuando se les pregunta por el principal motivo por el que no tienen hijos. Pasados los 40 años, estas razones siguen teniendo un peso importante. En total, sin tener en cuenta las franjas de edad, hay un 15,2% de mujeres de entre 18 a 55 años que en 2025 no tenían familias por alguna de estas dos causas.*


 

Motivos "económicos" engloban muchas cosas, como lo hacen los "laborales" o los de "conciliación". Están entrelazados y obedecen al empobrecimiento generalizado de la sociedad española. Es indudable que los hijos cuestan de muchas maneras y que esos tres factores pesan en la decisión de tener o no tenerlos. No es fácil tener hijos si se produce una emancipación tan tardía como nos dicen otros datos, si los empleos están mal pagados y son inestables.

Recogíamos aquí hace unos días otros datos, los que criticaban el "bajo compromiso laboral" de los jóvenes españoles. Se entendía por tal el "amor" y "entusiasmo" de los jóvenes hacia las empresas en las que trabajan. La encuesta los encontraba "poco comprometidos" con sus empresas. Poco "amor".

El absurdo es tan grande que dudábamos que estuvieran hablando en serio. Es un intento más de responsabilizar a los jóvenes de la situación actual: no aman a sus empresas, estudian demasiado en vez de especializarse en lo que las empresas necesitan, ¡que se matriculen en la FP y se dejen de tanta Universidad!

España se construye sobre falacias de este tipo. Forman parte de una distorsión en la que se invierte la responsabilidad, al igual que los culpables son los inquilinos que no pueden pagar lo que los emprendedores caseros les piden por el alquiler. Los pisos turísticos traen riqueza y debemos bendecirlos, los especuladores son emprendedores mal interpretados, etc. etc.

Todo ello forma una capa de propaganda sobre la sociedad española. La gente no tiene empleo porque no la emplean o por la baja calidad de los empleos ofrecidos; la temporalidad se extiende y se ve como normal que te echen a la calle y te contraten un mes después para repetir el ciclo al año siguiente. La especulación se ve como normal e injustamente comprendida. Hay que atraer a los inversores y  esto solo se puede hacer multiplicando sus ganancias en detrimento del trabajador. ¡Menos mal que la IA permitirá más despidos de personal ahora innecesario!

Me imagino que la explicación oficial de porqué no se tienen más hijos estará en la comodidad, en guardar la línea, etc. El sacrificio de tener hijos es perder un sueldo miserable, dejar de gastar en otras cosas, olvidarse de viajar un tiempo... todo ello males para la economía nacional.

La red está llena de servicios legales que te prometen cuidarte si tu empresa te despide por estar embarazada o durante el permiso de maternidad. Por algo será; muchos casos debe haber de empresas que se deshacen de las madres o les recortan más de la cuenta para que prolifere tanto la oferta de este tipo de servicios.

Tenemos ahora el caso de Ortega Smith, ex deVox, criticado por despedir a una trabajadora tras ser madre. Dice que su "admiración" por las mujeres "es intachable". Las admira tanto que las quiere en casa. ¡Eso sí es devoción!

Los que se lo pueden permitir mandan a sus hijos a escuelas y universidades privadas para ofrecerles una "mejor educación". Hace unos días había discusión en los medios por otros datos: los educados en sitios más caros no tenían tantos problemas como se señalaban en el Informe PISA. La duda sobre ello habría bajado el nivel de matriculaciones, me imagino, en los sitios más caros.

Todo es un gigantesco negocio que muchos no se atreven a llamar por su nombre. Las mujeres españolas no se pueden permitir tener hijos, como no se pueden permitir casas, o tantas otras cosas.  Lo "natural" es que la vida suba y los sueldos bajen, nos dicen. Los hijos son caros y las casas pequeñas. Te cambian la vida y ya no estás tanto tiempo de chiringuitos o viajando, que es como se hace patria.

Tener hijos es ya un acto heroico y de rebeldía. España camina hacia un futuro incierto entre cantos triunfalistas y duras realidades.

* "Una de cada cuatro mujeres de 30 a 39 años sin hijos no los tiene por motivos económicos, laborales o de conciliación" RTVE.es 29/09/2026   https://www.rtve.es/noticias/20260929/mujeres-renuncian-madres-aumenta-ine/17245379.shtml