martes, 18 de agosto de 2026

El dictador vocacional

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

De nuevo la batalla de la información. Esta vez Donald Trump la emprendido con insultos y descalificaciones contra una periodista que le hizo preguntas incómodas sobre su política internacional.

Conforme crecen las indefiniciones de sus acciones —su preferencia por las dictaduras— Trump se revuelve con más fuerza cuando le enfrentan a sus contradicciones.

En 20minutos leemos su último enfrentamiento con la prensa en la Casa Blanca, uno más de un largo historial: 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mandó callar este lunes hasta en seis ocasiones a la corresponsal de CNN en la Casa Blanca, Kristen Holmes, cuando la periodista intentaba preguntarle por sus contactos con el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, y por la decisión de reducir la escala de las maniobras militares entre Washington y Seúl.

Trump interrumpió a Holmes mientras esta formulaba sus preguntas y la calificó de "ruidosa" y "bulliciosa", además de acusarla de hacer "noticias falsas". La periodista trataba de saber por qué el líder norcoreano no se había pronunciado sobre el anuncio de Trump de reducir la escala de los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur.

Ante la insistencia de Holmes, el mandatario aseguró que sí había respondido a los mensajes que le ha enviado y que los intercambios entre ambos están siendo "muy positivos", aunque no ofreció detalles sobre el contenido de esas comunicaciones.

Trump también volvió a defender su decisión de reducir las maniobras militares y sostuvo que hará de la península coreana un lugar "más seguro".*


La CNN ha salido a defender a su corresponsal en la Casa Blanca, Kristen Holmes, frente a los ataques ofensivos e infantiles del presidente, considerándola una de las periodistas más respetadas en el entorno de la información presidencial.

Pero el hecho nos muestra —una vez más— el poco sentido democrático del presidente Trump, en especial en lo que afecta a sus relaciones con la Prensa. Si hace unos días hablábamos de la poca consideración mostrada hacia la Prensa al dejar que los periodistas siguieran en el Air Force One para que los posibles terroristas creyeran que él estaba dentro mientras que salía camuflado y viajaba en otro avión, hoy tenemos otro ejemplo más de ese desprecio.

No ha logrado que la prensa norteamericana se uniera frente a los hábitos dictatoriales de Trump respecto a ellos. Para Trump, los periodistas son una "incomodidad necesaria", una molestia que no hay más remedio que sobrellevar. Los periodistas deberían limitarse a tomar notas y transcribir fielmente sus actos y palabras. Lo demás es, para él, una osadía. Lo del "cuarto poder" le molesta.

Si tomamos en su conjunto las "cualidades" de Trump, nos sale un retrato peculiar para un presidente de los Estados Unidos, más propio de una dictadura que de una democracia: a) Trump sigue considerando que le hicieron trampa en su segunda presentación, la que le ganó Joe Biden; b) se quiere anexionar medio planeta sin importarle lo que opinen los países afectados, es imperialista; c) usa el chantaje económico de los aranceles y demás como forma de amenaza y como realidad, adiós al libre mercado que es la supervivencia del más fuerte por cualquier método; d) trata de imponerse a la prensa, a la que insulta y vapulea; e) insinúa que el país le necesita para un ilegal por anticonstitucional tercer mandado, desea perpetuarse en el poder; y f) está más a gustos con dictadores que con demócratas, a los que desprecia por débiles


Podríamos seguir señalando algunas otras características de Trump en el poder, pero con estas ya se ve con meridiana claridad que no es lo que llamaríamos un liberal o un demócrata. Como ha señalado en diversas, en lo único que cree es el la fuerza y esta la tienen los Estados Unidos. "¿Para qué sirve, si no se usa?", se ha preguntado públicamente en varias ocasiones.

Existe en la prensa y en los gobiernos democráticos del mundo cierto miedo a llamarle lo que es —un autoritario, poco o nada democrático—, pero llegará un momento en que esto será difícil de contener. Es el miedo a represalias lo que contiene a una verdad por todos conocida y que él mismo se ha encargado de mostrar con sus acciones y palabras.

El problema es que su presencia ha despertado la fiebre autoritaria que está en el fondo de los Estados Unidos, algo que está en su misma formación como conflicto y que ellos mismos se han encargado de documentar ampliamente a través de las narraciones con las que han escrito su Historia. 

Las actuales cazas de inmigrantes en un país formado por oleadas de inmigrantes refleja su origen colonial y de superioridad de unas "razas" respecto a otras. Los sicarios e imitadores de Trump, como ocurre con Vox en España, le imitan en esto, como muestran las recientes llamadas a "cazar inmigrantes" en Ceuta.

Sus fobias son las de la ultraderecha y afecta a la vida de las personas. Decisiones sobre la forma de vida, el género y su diversidad, la Ciencia, la educación, etc. nos muestran una voluntad autoritaria, difícil de ocultar porque se muestra como programa arrastrando a la sociedad a la polarización, algo que se ha extendido a diversos países, entre ellos España. El asalto al Senado por parte de sus seguidores armados para trata de impedir que Biden tomara posesión no es una anécdota, sino un hecho gravísimo en la historia norteamericana. La respuesta de los votantes sigue siendo un enigma. ¿Se puede repetir?

Trump no tiene principios democráticos porque no cree ellos. Las únicas elecciones "buenas" son las que gana; las que pierde son fraudes, robos, etc.

Su buena sintonía con Corea del Norte, el comienzo de su actual conflicto con la prensa al ser preguntado, es una demostración de dónde está sus preferencias. En realidad, los insultos de Trump son la respuesta a la pregunta que le hicieron. 

* "Trump manda callar a una periodista de CNN tras una pregunta sobre Corea del Norte y la Casa Blanca la tacha de "desgraciada" 20minutos / EFE 18/08/2026 https://www.20minutos.es/internacional/trump-manda-callar-una-periodista-cnn-tacha-ruidosa-tras-una-pregunta-sobre-corea-norte_7026705_0.html

lunes, 17 de agosto de 2026

Rusia y la desinformación

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La guerra de la desinformación avanza. Lo decisivo es en cuál de los dos términos se pone el acento, si en "guerra" o en "desinformación". Por el momento lo que se está logrando es darle cierto estatus de "normalidad", mientras se considera en dónde poner el énfasis. Si es una "guerra" hará que tomar unas decisiones; si lo consideramos "desinformación", solo nos queda la contra información, la verificación de los bulos y su denuncia.

¿Tienen efecto real los bulos? ¿Es posible desactivarlos, neutralizarlos tras ser identificados? ¿Tienen límite? ¿En qué sentido son una "agresión"? Estas preguntas son esenciales, al igual que todo será diferente según la respuesta que le demos. ¿Es posible en estos tiempos globales y mediáticos frenar la desinformación, lo que supondría, como hacen las dictaduras más poderosas, elevar barreras informativas aislando a las poblaciones propias? En estos tiempos, los sistemas dictatoriales trabajan en tres líneas: a) el aislamiento de su espacio propio; b) la saturación propagandística de ese espacio; y c) flujos de desinformación hacia los enemigos, hacia los contrarios. Hoy las dictaduras poseen herramientas para trabajar en estas tres líneas.

Su preocupación inicial es afianzar su visión del mundo entre los que están bajo su dominio asegurándose ser los únicos en ofrecer su información manipulada. Pero la actual política internacional les exige la expansión a través de la desinformación  y la propaganda.

En RTVE.es leemos un resumen de lo aparecido en los informativos televisivos sobre la desinformación rusa en Francia: 

Ni Gabriel Attal padece Parkinson ni Édouard Philippe demencia. Son bulos sobre posibles sucesores de Macron. Francia los atribuye a una campaña de desinformación rusa, en concreto, al grupo Storm 1516, vinculado a la inteligencia militar de Putin.

"Crean webs falsas copiando el logo de medios reales para hacer creíbles noticias falsas", explica Hervé Letoqueux, ex responsable de Viginum, la agencia estatal francesa contra injerencias digitales.

El objetivo es perjudicar a los candidatos que apoyan a Ucrania. Usan métodos cada vez más sofisticados, como la llamada operación Matrioshka. Llegan a etiquetar a verificadores de datos para saturarlos y dar mayor difusión a sus bulos.

También usan la inteligencia artificial y contaminan con falsedades modelos de lenguaje como Grok o ChatGPT.

También ha ocurrido en Armenia, Rumanía... y casi en cada elección democrática. En Alemania han difundido bulos sobre candidatos en los comicios regionales de septiembre. Los acusan falsamente de corrupción, consumo de drogas e incluso asesinato.* 

Francia, al menos, ha creado una agencia para estos casos, destinando personas y recursos económicos y tecnológicos para defenderse. La estrategia rusa parece clara y no se limita a Francia: influir sobre el electorado para potenciar aquellas corrientes —siempre la ultraderecha— que favorecen el caos general, el sentimiento antieuropeísta y, especialmente, contra aquellos que apoyan a Ucrania, como se señala en el resumen de la información.

Por supuesto, habrá quien diga que esto son "invenciones" de los grupos políticos al frente para poder explicar su pérdida de poder y control. Pero esto forma parte de la estrategia agresora misma: ellos no existen, son solo una ficción gubernamental para explicar su decadencia o crisis. Tienen contestación para todo, claro.

Las estrategias se centran en desprestigiar por cualquier método a los que se le resisten, a los que se enfrentan a estas fuerzas. Sobre el origen ruso o de algún país secuaz no hay muchas dudas. Otra cosa es que la gente lo crea, especialmente los que no quieren creer. Estos son, en realidad, el objetivo de toda esta desinformación. Son aquellos a los que la estrategia rusa busca como fieles creyentes y seguidores indirectos. No tienen que creer en Rusia, claro; les basta con que se crean la crisis de los otros.

Es interesante en lo señalado en RTVE.es cómo se usa la desinformación para "mal enseñar" a los algoritmos de IA, como ChatGPT. Mientras unos tratan de educarlos con informaciones fidedignas, la inteligencia rusa los "desinforma" alimentándolos de bulos. De esta forma, darán respuestas manipuladas cuando se les pregunte, dando por buena la desinformación que se les suministra.

No hace mucho publicamos aquí una entrada con el título "No soy un robot". Desarrollábamos allí una información relevante: las conversaciones entre máquinas ya superan los contactos entre humanos. Eso garantiza que la vía desinformativa está destinada a las máquinas, que serán quienes las distribuyan a los humanos cuando usen la Inteligencia Artificial para consultar algo.

¿Cómo se puede responder a esto? No es sencillo. El bloqueo a la información que sale de Rusia no es suficiente si estos actúan desde terceros países o dentro de grupos locales que actúan como difusores. El entrenamiento frente a la desinformación hace que se deba avisar a los propios ciudadanos de las posibilidades de manipulación de las herramientas de consulta, lo que llevaría a un escenario realmente complejo: el de la falta de credibilidad de cualquier información. Eso sería un escenario favorable a Rusia ya que al tener a su población bajo control informativo no le preocupa esto y le beneficia la duda de los demás.


La idea de que hay que educar a los ciudadanos es muy bonita e ilustrada, pero no será eficaz con la proporción actual de aquellos que están interesados en tener información veraz o simplemente confirmativa de sus ilusiones. ¿Será el descrédito informativo el objetivo real, sembrar las dudas? Las cortinas de humo informativas pueden funcionar bien.

Los intereses rusos en desinformación no son los únicos, pero sí probablemente los más serios, mejor financiados y mejor programados, frutos de un estrategia desinformativa de muchas décadas, , más de un siglo desinformando, manipulando información dentro y fuera.

Rusia no se ha olvidado de que Occidente es su rival, aunque Occidente muchas veces lo olvida. También se nos olvida que Putin llegó al Kremlin desde la dirección de los servicios secretos rusos.

 

* "Una campaña de desinformación rusa crea bulos sobre posibles sucesores de Macron" RTVE.es / RTVE Play 16/08/2026  https://www.rtve.es/play/videos/telediario-fin-de-semana/campana-desinformacion-rusa-crea-bulos-sobre-posibles-sucesores-macron/17192721/




domingo, 16 de agosto de 2026

Susana Díaz y el problema del desafecto turístico

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La senadora por el PSOE y antigua presidenta la la Comunidad Autónoma de Andalucía, Susana Díaz, ha publicado hoy, hace pocos minutos, un artículo en el diario 20minutos, donde tiene una columna frecuente de opinión,  titulado "Turismo sí, pero también vida". Creo que el texto es de interés tanto por las responsabilidades pasadas al frente de Andalucía como por las actuales como senadora. No solo es una columna de "opinión", sino un acto de escritura por parte de una persona a la que se le puede pedir opinión y compromiso.

Susana Díaz da su opinión a medias sobre la cuestión turística pero no da algo que a un político se le debe exigir, soluciones. Enumerar problemas está muy bien, sobre todo si no se está en el poder (es el PP el que gobierna en Andalucía, aunque esté en el gobierno central), pero creo que a los políticos se les debe exigir algo más, compromiso y posibles soluciones.

Este es el comienzo de su texto: 

Cerraremos en pocas semanas un verano de récords en número de visitantes, al mismo tiempo que sigue creciendo la desafección social hacia la industria turística.

El problema no es que España tenga demasiado turismo, sino que determinados modelos y niveles de concentración turística están generando un coste social que puede terminar perjudicando al propio sector. Mientras la previsión de aumento de turistas este año parece consolidarse, prolifera el ruido en los destinos más solicitados de nuestro país, los más sonoros en Mallorca.

Amplias movilizaciones en las últimas semanas, la última en Sóller con miles de personas en sus calles, reivindicando la necesidad de hacer compatible nuestro turismo y la calidad de vida de los residentes, algo que solo será posible desde la defensa de la vivienda asequible, la apuesta por infraestructuras dignas y la protección de nuestro comercio local para mantener la identidad de nuestros barrios.*

Como buena política, el texto comienza con el éxito, los records alcanzados (algo se está haciendo muy bien) y su contrapartida (algo se está haciendo mal), la llamada desafección turística, es decir, el rechazo que causa el "éxito". No se cuestiona el turismo, sino el modelo o, para ser precisos, aspectos del modelo que (suponemos) se podrían mejorar, aunque no se nos diga cómo.

Y es ahí donde radica el problema. Díaz se pone a favor de los perjudicados, pero no se pone en contra de los que perjudican. La gran cuestión pasa a quedar sin solución: ¿es posible (y cómo) evitar los problemas que el "éxito" turístico trae?

Cuando se dice que el turismo es un beneficio para nuestra economía (como la propia Díaz sostiene) se evita especificar la forma en que se reparte el "beneficio", es decir, quienes se benefician realmente y quiénes son los perjudicados, que son esos a los que se considera como con "desafecto". Está claro que el beneficio turístico no se reparte de la mejor forma, es decir, que beneficie a los más posibles, sino que beneficia a unos y perjudica a otros.

El artículo de Susana Díaz no puede dejar de poner voz a los desafectados, que no se quejan por un sentido elitista de la vida, sino por no poder tener ni una casa donde vivir dado los elevadísimos precios de la vivienda en las zonas turísticas. Y quien dice la vivienda, dice el modo de vida al completo: la comida, la ropa, etc. Todo es más carao aprovechando la llegada del turista.

El País 26/07/2026

Pero ante esta situación, la presión mediática sobre los españoles crece: por todos los canales (especialmente los autonómicos, que son controlados —se diga o no— por los políticos locales) aumenta la presión turística, es decir, es una oferta continua de playas, chiringuitos, comida local, monumentos, etc. El turismo es el "gran negocio" y requiere de los medios para ser promocionado. Los medios locales apoyan al turismo local compitiendo con los más cercanos.

El español ideal es el consumidor turístico, gastronómico, cervecero, de chiringuitos todo el día para una vida de celebración constante. Las autoridades ayudan con la proclamación de fiestas, puentes, festivales, celebraciones. España, nos guste o no, es un chiringuito en detrimento de otros sectores que se ven al margen del impulso al gasto. El español se ve impulsado a recortar sus vacaciones (ya no puede pagarlas) y a buscar sitios más baratos.


Los que no pueden salir se ven presionados por el alza de los precios que les rodean. Todo se vuelve caro. Pero esto es solo una parte. Esas cifras de empleo, de las que presumen los medios y políticos, son de empleos mal pagados, estacionales (se despide y se contrata una y otra vez). El turismo necesita empleo, pero solo en momentos puntuales. Mucha gente acumula un contrato tras otro: despido, contratación, despido.

La saturación turística es solo una parte. Los efectos directos y secundarios son muchos más. El rechazo al turismo no es una cuestión de "molestias", sino de moldeado a una forma de economía y, con ello, de vida.

Con todo, hay un tema tabú: los efectos del cambio climático del que hemos tenido sobrados ejemplos este año (y lo que nos queda). Las "olas de calor" ya no son "olas" esporádicas. Van una tras otra, creando desajustes con las temporadas turísticas, concepto que no puede retener la realidad. Tenemos sequías en Galicia y brutales danas en el Mediterráneo.

La temperatura cambia también en Europa, lo que nos afecta. El turismo depende que los que vienen y si no vienen porque han cambiado las condiciones aquí o allí tenemos entonces un problema. Entonces se traslada el problema al turismo nacional, que debe cubrirlo con su gasto, pero ¿con qué?

Se pone en muchos medios el problema en el número, en el turismo masivo. Es solo una parte. La codicia hace que se aumenten los precios cuando aumenta el número, con lo que afectad a la vida diaria de los residentes. El número tiene consecuencias. Es el sistema capitalista llevado al extremos y no es fácil pedirle sutilezas. La idea de que si se moderan los precios vendrá más gente complica todo un poco más y es una buena excusa para seguir subiéndolos.

Otros dos factores: las inversiones extranjeras en turismo acaban sacando el dinero de España, no se reinvierte. La otra es el traslado a la España interior, que es donde se han refugiado los mayores que son incapaces de vivir en las ciudades con sus pensiones, lo que causa problemas graves. No hablemos de la España incendiada, de la España vaciada, del uso de la inmigración para seguir bajando sueldos, lo que genera un sentimiento de rechazo.

No, Susana Díaz se ha dejado demasiados problemas en el tintero de nuestra España. La conjunción de intereses económicos y políticos en perjuicio de los intereses legítimos de los ciudadanos es cada vez mayor. Hemos convertido España en un chiringuito incontrolado en el que el ciudadano solo le queda ese recurso al que llaman la desafección turística como si fuera algo de señoritos y no de esta España envejecida que vive de las pensiones y de jóvenes que estudian y emigran a otros lugares ante la pobre oferta del turismo que se les ofrece.

Díaz conseguirá votos de los afectados con su sensibilidad. Veremos si con ellos tiene el valor de enfrentarse a los intereses de los que han convertido Andalucía en parque temático. Los problemas los conocemos; ahora hacen falta soluciones y valor.

Está bien que los políticos hagan agudos análisis, pero estos valen muy poco si no se acompañan de descripciones de las soluciones. Y parece nadie quiere arruinarles el beneficio a los inversores que le sacan partido a personas y lugares. Ellos son intocables y el político, además, debe recibirle con los brazos abiertos. Ya se encargan ellos de mostrar las cifras de la manera adecuada para vender la dependencia como éxito.

Con todo, debemos agradecer a Susana Días que, al menos, haya sacado el tema, lo haya hecho visible más allá de la pancarta. Queda mucho por hacer.

¿Qué le queda al doblemente afectado? Salir con una pancarta que amortizar. Está claro que el turismo enriquece a unos y crea problemas graves a otros. Habrá que elegir de qué lado nos dejan estar o solucionar, reducir, etc. el problema. Aceptamos en su momento que el turismo era la vía transformadora de España y lo ha sido, quizá no de la forma que esperábamos. Puede que sea el papel que nos han asignado los que temían otro tipo de competencia en Europa. 

 

* Susana Díaz "Turismo sí, pero también vida" 20minutos 16/08/2026 https://www.20minutos.es/nacional/turismo-si-pero-tambien-vida_7026111_3


Diario de León 08/02/2026




sábado, 15 de agosto de 2026

La desinformación creciente

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


La información y la desinformación (todo es información) son poderosas armas en la actualidad. Siempre lo ha sido, pero es su alcance el que determina su poder. Es un arma que actúa sobre las respuestas dadas, que trata de movernos en una dirección u otra, según su objetivo. Donde las bombas destruyen, la desinformación trata de cambiar nuestras opiniones cambiando nuestras creencias y conocimientos.  La desinformación trata de aparentar hechos, situaciones con el fin de ser creídas y hacernos actuar en un sentido determinado. El cambio no suele ser radical; parte de nuestra predisposición a creer algo, actúa las más de las veces como un refuerzo de aquello que creemos o de lo que dudamos.

Cuenta con un elemento importante: la redistribución de lo que nos convence, la estructura de redes. Una vez que se pone en marcha, es redistribuida aumentando su alcance y efecto. El número de repeticiones es un indicador indirecto del grado de convencimiento conseguido. Es alimento para el grupo que se va formando.

En RTVE.es, en su sección VerificaRTVE, es frecuente encontrarnos con este tipo de procesos desinformativos. Se trata de reducir su impacto y extensión señalando cuanto antes su carácter falso. Leemos el titular " No son incendios de iglesias provocados por "musulmanes", son vídeos descontextualizados para extender la islamofobia" en el artículo firmado por Carmen Hernaiz: 

Circulan en redes sociales vídeos de incendios en iglesias de España y Canadá junto a mensajes que los presentan como actuales y afirman que han sido provocados por "migrantes" y "musulmanes". Estas publicaciones forman parte de una narrativa desinformativa que busca extender la islamofobia. En VerificaRTVE recopilamos y desmentimos algunos ejemplos que hemos detectado en los últimos días.

El incendio de este convento en Cuenca no fue provocado por un "migrante africano"

Difunden en redes sociales un vídeo en el que se ve fuego en la portada de una iglesia y aseguran que ha sido un incendio provocado por un inmigrante en Cuenca. "Los ataques contra los cristianos continúan. Un migrante africano incendió una iglesia en Cuenca, España", dice en inglés un mensaje compartido más de 2.000 veces en X desde el 13 de agosto que adjunta la grabación. Es falso.

Es un incendio que se produjo en un convento en Cuenca en mayo de 2024. Una búsqueda inversa nos muestra la misma grabación compartida por la Cadena SER el 3 de mayo de 2024, que informaba del siniestro. Ese día, en el informativo territorial de Castilla-La Mancha de TVE (minuto 07:40), contamos que se produjo el fuego en la entrada de la iglesia de las Concepcionistas Franciscanas en la calle Puerta de Valencia en Cuenca (40.073921453132336, -2.1320035859476674). *

Es sin duda la facilidad para elaborar textos contrainformativos, la facilidad para distribuirlos lo que ha llevado a un aumento exponencial de este tipo de recursos. La referencia más clara es la lucha propagandística de la llamada "guerra fría", un fenómeno que hoy llamamos "guerra híbrida", aunque con prevención de señalar los contendientes. Sin embargo son más las diferencias que las similitudes. No tenemos dos grandes potencias enfrentándose en medios tradicionales, sino un espacio de sombras e influencias dentro del espacio virtual, un mundo sin fronteras y fragmentado en sectores de opinión reforzada desde lugares internos y externos.

Más que partidos, nos encontramos con sectores de opinión, con formas de ideologías pragmáticas, con grupos temáticos que trabajan sobre alineamientos claros. El ejemplo de la islamofobia es claro. En sí mismo no es un partido, pero es un factor de agrupamiento social, de alineación grupal.

Los partidos extremistas —incluido lo que llamamos trumpismo— se construyen sobre unas cuantas líneas temáticas claras y contundentes dividiendo el mundo en dos facciones: la religión, la nacionalidad y el género.

El mundo se divide en ateos y creyentes, en nacionales y extranjeros, en negacionistas e igualitaristas. El radicalismo necesita de "claridad" y lo consigue con estas líneas sobre las que actúa permanentemente.


Mucha de la desinformación circulante está promovida desde la ultraderecha, pero hay un factor que no hay que perder de vista: sus ramificaciones y los apoyos externos. La globalización mediática ha extendido las formas de actuación. A eso es a lo que se llama "guerras híbridas" sin demasiada precisión.

Muchas veces se busca una acción de respuesta directa, pero en la mayoría de los casos se trata de aumentar el caos, de generar enfrentamientos y confusión desde el exterior. ¿Qué interés tenía la Rusia de Putin en apoyar al Brexit? ¿Qué llevaba a Marine LePen a Moscú?

Los grupos locales o las personas con su propia agenda pueden usar esta desinformación para obtener sus propios resultados a corto, medio o largo plazo. El hecho es que pueden actuar en múltiples niveles.

efeverifica

Los que falsean informaciones, como las del caso señalado en VerificaRTVE, buscan la creación de un clima de violencia. No son casuales las declaraciones de un dirigente de VOX llamando a "cazar migrantes en Ceuta". Han hecho suya, como la otra cara del nacionalismo y de la religión, el odio al extranjero y al musulmán. Estos dos aspectos son los que generan la maldad. Las falsas noticias sobre destrucciones de iglesias y otras fórmulas buscan atraer adeptos a sus causas y las utilizan como "confirmación" de sus palabras, avisos, etc. Habrá quien desee saber si eso es verdad, pero muchos otros solo actuará como confirmación de lo que "ellos ya sabían".

El crecimiento de la "desinformación", "bulos", de todo tipo de falsedades es un mal con consecuencias. Avanza —como veíamos el otro día— generando descrédito a los propios medios, que se convierte en una fuerza de desmentido al calificarlos como mentiras y señalar su falso origen. La cifras del aumento del desinterés por los medios tradicionales y aferrarse a estas nueva formas de información, ya sean anónimas o de "influencers", son más que preocupantes.


El Periódico

Cuanto mayor sea la desinformación, más necesitamos de medios profesionales que garanticen algo que ya apenas sabemos: la verdad mayor o menor de lo que se nos cuenta. Nuestra conexión constante nos hace más débiles, más manipulables y no mejor informados. La propia política de "cierre" de los medios mediante diversas prácticas lo fomenta. La desinformación, en cambio, no decae, sino que crece.

El efecto sobre la política en diversos países es el mismo: el crecimiento de los votos radicales, el aumento de la violencia polarizada, más bulos circulando. Se alimentan de la desinformación, algo que parece imparable.

En ocasiones los medios caen en la tentación de radicalizarse para así asegurarse una audiencia. La debilidad les hace ser "generosos" en la transmisión de la desinformación. Esto es un peligro real.

Hay que agradecer el trabajo de las secciones de control de la información que, como VerificaRTVE, nos permiten eliminar gran parte de esa manipulación a la que se nos somete cada día. Hay ya campañas institucionales para combatir este mal que nos degrada a todos,

 Campaña Oberaxe (Observatorio español contra el racismo y la xenofobia):


https://www.inclusion.gob.es/web/oberaxe/w/como-hablar-con-personas-que-difunden-bulos-uno-de-los-materiales-disponibles-de-la-campana-frena.-verifica.-comparte

 * Carmen Hernaiz "No son incendios de iglesias provocados por "musulmanes", son vídeos descontextualizados para extender la islamofobia" RTVE.es / VerificaRTVE 14/08/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260814/no-incendios-iglesias-provocados-musulmanes-videos-descontextualizados-islamofobia/17191571.shtml

viernes, 14 de agosto de 2026

El teléfono maravilloso o que no decidan por usted

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Me llega un aviso al móvil. Mi compañía me ofrece —con descuento— la adquisición de otro del que asegura que sabe lo que necesito antes de que yo lo sepa. Lo que se presenta como un gran avance es lo típico de cualquier dictadura: saben lo que queremos antes de que nosotros los sepamos. Y como la IA no se equivoca, los equivocados, dudosos, indecisos, etc. somos nosotros,  que vamos contra las evidencias de la decisión de que se ha elegido lo mejor de lo mejor.

Creo que vamos por un camino peligroso. Hay que empezar a reivindicar el error, el error propio, el que surge de nuestras decisiones y variaciones, cambios de gusto, etc. Esto de que una IA elija lo que necesitamos es una trampa de la que será difícil salir una vez puesta en marcha.

Nuestro televisor nos ofrece aquello que nos va a gustar; nuestro teléfono hace otro tanto y nos lleva a páginas o direcciones que nos dejarán contentos y satisfechos. Y así "porque te gustó X..., te ofrecemos Z" es la fórmula que se emplea habitualmente. Para ello se necesita nuestro historial de compras y ganarse la confianza del consumidor. La IA trabaja en ese sentido. Por eso necesita cantidades enormes de datos, para ajustar nuestro perfil de consumo. El resto es estrategia: conjugar aquello de lo que disponen con nuestras preferencias y venderlo bien, con toque de modernidad futurista: ¡qué moderno es usted!

Evidentemente, solo es una parte de la estrategia. Los intentos de vendernos algo que parece que hemos elegido nosotros está en el principio de la "labia comercial", del vendedor que te envuelve, el que te dice que la chaqueta nos sienta bien o que el color de la camisa nos hace más jóvenes,

Luego las máquinas han seguido con esta tarea. Son frecuentes las condenas a las tecnológicas por priorizar interesadamente, por dar preferencia en las búsquedas a productos predeterminados por los que obtienen beneficios extras. Los tribunales han condenado a Google en varias ocasiones por este tipo de práctica.


Pero ahora es nuestro es nuestro teléfono —nuestro nuevo "mejor amigo"— el que acaba ofreciéndonos aquello que no sabíamos que deseábamos con fervor, apasionadamente. Para conseguirlo, simplemente pásate a los nuevos modelos.

Pero las consecuencias, como señalábamos, son muy peligrosas. Tener un exceso de confianza en aquello que la máquina nos ofrece tiene consecuencias no tanto por la compra en sí, sino por lo que supone de abandono de la capacidad de decisión.

La función de estas máquinas ya no es ayudarnos, sino sustituirnos, que es otra cosa. Si fuéramos a una tienda y el comerciante nos mirara a la cara y decidiera qué es lo que necesitamos o nos diera lo mismo que otras veces porque ya sabe lo que queremos o necesitamos, seguramente reivindicaríamos nuestra libertad de decidir y no volveríamos a esa tienda. Pero parece que nos fiamos más de las máquinas que de las personas, algo que también es fruto de una serie de operaciones para ganar nuestra confianza, que va de la inocencia absoluta a presumir de tener la máquina perfecta (la vanidad es de siempre un resorte psicológico importante para las ventas).

Reducimos lo más valioso que tenemos: la capacidad de decidir, que está por encima de la posibilidad de acertar o equivocarse. Vamos avanzando claramente hacia un tiempo autoritario, cuya característica más clara es decidir por nosotros. Para que les funcione necesitan de una serie de recursos retóricos, que se centran en nuestro miedo a equivocarnos y en la superioridad atribuida al que decide, sea experto, dirigente o máquina.

La máquina se disfraza con la idea de que nos conoce bien, mejor que nosotros mismos. Los avances en tecnología se complementan con los que permiten controlar el comportamiento y la decisión. Hoy se hacen enormes inversiones en este tipo de procesos, que en última instancia son procesos de compra de voluntades y ventas de personas o bienes, ya sean de "consumo" comercial o político. 

Para decidir por usted tiene que conocerle bien, tener acceso y manejar todos sus datos, acciones, compras, lugares, etc. Todo eso se procesa y da un resultado. No se trata solo de que le satisfaga, sino de que esos datos son guardados y pueden ser usados más adelante para otro tipo de decisiones. Una vez ganada su confianza, el algoritmo pasa a tener un segundo objetivo que a lo mejor usted desconoce.

Que se diseñen máquinas o programas para decidir por nosotros, que estos se nos cuelguen en ese objeto múltiple que es teléfono móvil, no es una buena señal. Ya sea por pereza, por ignorancia o por un mal entendido sentido del progreso, no se debería renunciar a decidir, aunque uno se equivoque. Rectificar, nos decían, es de sabios. No equivocarse nunca es otra cosa.

Puede que su teléfono sea "inteligente", pero no por eso deje usted de serlo.