jueves, 4 de junio de 2026

La estrategia de Sánchez

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Todo se le complica a Sánchez y al PSOE, es decir, se nos complica a todos. Basta con ver los telediarios, las primeras planas de los periódicos, etc. para comprender que esta guerra nos afecta en muchos sentidos. La saturación informativa hace que los "casos" se multipliquen y compitan entre sí por los titulares, que a su vez generan otros nuevos con las "reacciones" y las "reacciones a las reacciones", desmentidos y demás.

Cuando se intenta hacer dudar de todo lo que sale, las cosas adquieren unos tintes recurrentes, por ejemplo, decir que no se trata de "algo definitivo", sino que "solo" se trata de una instrucción y a continuación rasgarse las vestiduras porque la gente se forme una "opinión".

Pese a todo, la "gente" ya puede tener y tiene una "opinión", pese a que esta no le guste a algunos. ¿Cómo no tenerla? La opinión pública se mueve entre el aburrimiento, la desconfianza en la clase política y el temor a una crisis de tal envergadura que todo se tambalee en estos tiempos en que está casi todo con alfileres.

En 20minutos nos hablan del "despliegue de artillería" de Sánchez para intentar salir sdelante: 

En plena crisis política, electoral y judicial que atraviesa el PSOE, Pedro Sánchez ha decidido redoblar su apuesta por la continuidad de la legislatura. Desde Cataluña, el presidente ha desplegó este miércoles una batería de mensajes dirigidos a sus socios parlamentarios en un momento en el que el desgaste de los sucesivos casos que cercan al partido empieza a pasar factura también a quienes sostienen al Gobierno. El gesto más relevante fue el anuncio de que iniciará la tramitación de los Presupuestos para 2027, una decisión que, por un lado, proyecta un horizonte de continuidad y, por otro, sometería esa mayoría parlamentaria a una prueba decisiva en un momento de creciente incertidumbre, algo que algunos de sus socios también le piden a través de una cuestión de confianza.* 

¿"Confianza"? Más bien se trata de un gesto desesperado para comprobar el estado del apoyo y saber si esto entra en el realismo, la Ciencia-Ficción o el género fantástico, una vez que se amplía el "noir" cada día.

Sánchez intenta recobrar la iniciativa en los titulares y desviar la atención de lo que todo el mundo teme en el PSOE, que sigan saliendo "novedades" que dejen al descubierto asuntos que comprometen al partido más allá de los nombres.

Pero no es fácil separar los nombres del conjunto del partido. Cuanto más traten algunos de ampararse en el nombre y separar lo "individual", mayor será el efecto destructivo de cada nuevo dato.

La estrategia de los datos con cuentagotas busca la contradicción, sacar algo para que se desmienta y después nuevos datos que lo confirmen. De esta manera se deja en evidencia las malas defensas, que se caen solas.

Al PSOE de Sánchez, por ponerle ya apellidos, no le quedan ya muchas defensas, solo intentar hacernos ver que todas las instancias, de los jueces a la Policía, están infiltradas de malévolos conspiradores que quieren derribar al gobierno. ¿Recuerdan el numerito de la "carta de Sánchez", en la que exponía públicamente su honor herido ante las maldades y la tentación de dejar a España sin su sabio y honesto mandato? Pues no hace tanto de ello, ¡pero cómo pasa el tiempo! España no tendría hoy tiempo de leer ni Sánchez de escribir tanta carta.

Estamos pasando por una crisis sin precedentes en la democracia española. La estrategia de negarla o intentar desviarla hacia interpretaciones perversas no hace sino confirmar que es el poder lo que está en juego y no el funcionamiento y credibilidad del sistema.


Hemos llenado las instituciones de "fieles" con distinto grado de utilidad vertical, es decir, servir a quienes les pusieron desde arriba, el partido, y no desde abajo, el pueblo.

La normalidad con la que el mundo empresarial ha aceptado esto para llevar adelante sus negocios es un efecto más de la corrupción, que el mundo de los negocios son formas de actuación ante la necesidad, pero que en el mundo político son formas subversivas del sistema, malos ejemplos y desvíos de sus funciones. Por decirlo de forma directa: la política se ha transformado en negocio. Se trata de llegar al poder y no soltarlo, mientras se coloca a unos y se saca todo lo posible. Después se deben reforzar los discursos patrióticos, políticos, para que la gente crea que todo le va bien a muchos cuando en realidad es que es a muy pocos, los selectos, los colocados en los lugares adecuados.

Los asuntos familiares de Sánchez no son casuales, sea cual sea el resultado. Tener amigos y parientes te asegura lo que el resto de los españoles no tiene: un buen empleo, bien pagado y para el que te eligen con la esperanza de futuros favores. Todo eso es ya muy viejo, pero no por ello menos actual. Lo preocupante de nuestro sistema democrático es que repite los viejos modos, lo de siempre.

Lo nuevo son las imaginativas defensas, las formas en que unos y otros se agarran al poder por lo que este permite. Se decía antes que "el poder corrompe" y es cierto. Acaba atrayendo a los oportunistas que atraen a nuevos oportunistas... hasta que estalla de golpe y las salpicaduras van manchando la totalidad del sistema. Lo que nos cuentan de los "fontaneros" y figuras similares son las funciones típicas de evitar que se extienda los efectos de limpieza.

Necesitamos muchos lavados, aunque sea doloroso por lo que suponga esa limpieza. Sobran "fontaneros" y faltan "cirujanos" que extirpen estos dolorosos cánceres que nos invaden. Y tienen que empezar, si es posible, desde el interior de los mismos partidos que se disputan el poder.

* Marta Moreno "Sánchez despliega la artillería para intentar retener a sus socios y llegar a 2027 pese al cerco judicial" 20minutos 4/06/2026 https://www.20minutos.es/nacional/sanchez-despliega-artilleria-para-intentar-retener-sus-socios-llegar-2027-pese-cerco-judicial_6978841_0.html

miércoles, 3 de junio de 2026

Bulos y violencia

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Parece que nos estamos acostumbrando a los incidentes como los ocurridos, por segundo año, tras la victoria del PSG en la Champions. Celebrar se ha vuelto sinónimo de grandes destrozos y muertos, uno este año.

Pero es importante no solo el tamaño de los disturbios o las muertes producidas, sino lo que se pretende crear con ellos. Es decir, las celebraciones no son más que un pretexto para generar más revueltas y de mayor gravedad. Forman parte de una guerra tóxica.

Los objetivos parecen claros: desinformación y provocación para generar violencia. Se nos explica en el texto de VerificaRTVE comentando los hechos y la desinformación usada: 

"La Torre Eiffel está ardiendo", leemos en un mensaje de X del 31 de mayo y compartido más de 3.000 veces. "París está ardiendo. Miles de Mohammads están en la calle. Están convirtiendo Francia en su lugar natal como Siria, Pakistán, Yemen, Sudán.. Están gritando Allah-hu-Akbar (sic)", añaden en el mensaje, que comparte un vídeo en el que se ve la Torre Eiffel envuelta en un humo negro. El vídeo es real, pero la Torre Eiffel no ha ardido, es un bulo.

[...] Muchos de los mensajes falsos que han circulado en redes sociales relacionan falsamente los episodios violentos con personas migrantes. En VerificaRTVE ya te hemos explicado que presentar a todos los extranjeros como delincuentes forma parte de una narrativa desinformativa que deshumaniza a estas personas y que busca extender el discurso de odio racista. En España, sucedió con la agresión a un hombre en Torre Pacheco y con el asesinato de un menor en Mocejón (Toledo).* 

Lo dramático es que se hace por dos motivos: el primero es desinformar y el segundo la redirección de la violencia que les funciona en mayor o menor medida. Cada vez que se provoca un incidente este se convierte en el inicio de una serie de desinformaciones en las redes sociales donde son aceptados por muchos que desean aceptarlos, darlos por buenos.

El racismo alimenta al racismo, no hace falta más. Las redes sociales están transformando nuestra convivencia. El clima de polarización, con una serie de factores centrales, como la xenofobia, el sexismo, etc., es creciente y necesita de la crispación, da igual que se base en bulos y mentiras descaradas, que se usen imágenes de otros lugares y momentos. Al incorporarse a lo que está ocurriendo, se vuelve explosivo, en alimento de las reacciones violentas.

Esos mensajes muestran una forma de acción política, una forma de guerra social subterránea que emerge a la superficie en estos acontecimientos. Prenden sobre todo entre los jóvenes, lo que no significa que sean ellos los que los comienzan. Esto es cuestión de detalle y lo relevante es su intención y la gravedad de los resultados obtenidos. Hay un peligro añadido: la conversión en ritual.

Que hayan sido dos años consecutivos lo que han dado lugar a estos enfrentamientos, destrozos, saqueos, etc. nos muestra que no sabemos cómo frenar este tipo de violencia. Es una herramienta poderosa para generar conflictos que se retroalimentan.  Uno lleva al otro y se repiten cada vez con menos problema, más fácilmente. Cada vez se aceptan elementos más burdos porque solo tienen sentido como el pistoletazo de salida de la violencia. ¿Por qué no aceptar que la Torre está ardiendo y que son los inmigrantes son los que están destruyendo los símbolos patrios? Se acepta porque se quiere aceptar, por eso no necesitan de demasiada lógica, ni demasiadas pruebas. Funcionan.

Hace ya tiempo que asistimos a esta barbarie organizada y deseada. Se juntan la manipulación y los que desean ser manipulados. Los argumentos están ya en el cerebro de las personas, basta con articularlos con imágenes y noticias.

¿No hay forma de controlar a estos provocadores, a estos que buscan los disturbios en muchos tipos de concentraciones, como las deportivas? Estamos pagando la polarización también en el deporte, su necesidad de ser conflictivo para poder atraer la atención, que es el centro de todo. Sin ella, nada funciona.

Hemos creado unas herramientas que dan facilidades a este tipo de usos violentos. Son las fuerzas de la provocación, las que llevan a la xenofobia, al racismo, a los crímenes de género, etc. las que se han hecho con su control. Como es un gran negocio, nadie toca esas herramientas y se usan para la guerra política.  Hay noticias desde hace años en este sentido, en el origen exterior para crear situaciones de conflicto. Unas vienen de fuera, pero muchas otras lo hacen desde dentro, organizadas para crear caos y descontento.

Vivimos en tiempos complejos y con un crecimiento de la manipulación y la violencia. Hay que verificarlo todo por la cantidad de desinformación que nos rodea. Esto crece porque les funciona.

 

* Sara García Lamelas, Paula Mayoral Muñoz y Mari Pérez Galindo "Bulos y desinformación sobre los disturbios en París tras la victoria del PSG en la Champions" VerificaRTVE / RTVE.es 1/06/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260601/bulos-desinformacion-disturbios-paris-victoria-psg-champions/17095035.shtml

martes, 2 de junio de 2026

Los acuerdos efímeros y amistades peligrosas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Dicen que la última conversación entre Trump y Netanyahu termino a gritos. Tiempo ha tardado y vidas ha costado. La resistencia de Irán y su vinculación de la paz (o como la queramos llamar) con los ataques en Líbano por parte de Israel hacen imposible cualquier acuerdo, pues Netanyahu los boicotea. La atención de esta guerra no declarada se ha puesto indebidamente en Irán y su supuesto peligro nuclear. Se debería haber puesto la atención en el expansionismo imperialista de Israel, que es quien tiene unos objetivos claros. Mientras dure el conflicto, Israel sigue ocupando espacio en Gaza y Líbano, se expande y coloniza con radicales, que se aseguran de quedarse con la tierra.

Ormuz ha sido la causa de que el mundo, afectado económicamente, se revuelva contra la cara visible, la de los Estados Unidos, cuando el problema real, era su manipulación por parte de Netanyahu, quien pronto comprendió cómo podía alagar el ego de Trump para conseguir hacer crecer a Israel en contra de todos los acuerdos internacionales, ignorados y pisoteados.

OKDiario

Israel tenía excusa para todo. Lo hemos visto en cada una de sus acciones de guerra contra sus vecinos. Debajo de cada escuela u hospital, había siempre un refugio de Hamás; en cada muerte de periodistas, siempre estaban donde no debían; en cada muerte de cascos azules, había un error en los avisos. Israel ha hecho lo que ha querido con el beneplácito de los Estados Unidos hasta que todos se han vuelto contra él.

Podemos leer esta misma mañana en RTVE.es sobre un nuevo amago de acuerdo:

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este lunes que ha logrado el compromiso de Israel, y también de Hizbulá, de cesar los ataques en el Líbano. Se trata de un anuncio que contribuye a desbloquear las negociaciones entre Irán y EE.UU., en jaque por parte de Irán tras la escalada de la ofensiva israelí en territorio libanés.

Así lo ha publicado en la red Truth Social, donde ha prometido que, tras hablar con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, no habrá más tropas hacia Beirut y que "todas las que se encontraban en camino han vuelto a su origen". Además, aclara que también ha tenido una llamada con el grupo paramilitar chií Hizbulá, que han acordado con el mandatario de la Casa Blanca que cesará la violencia: "Israel no los atacará y ellos no atacarán a Israel", explica. La oficina del presidente del Líbano, Joseph Aoun, ha anunciado que las autoridades libanesas han recibido el consentimiento de Hizbulá a la propuesta estadounidense para un alto el fuego mutuo.

 "Veamos cuánto dura esto... ¡Ojalá sea para SIEMPRE!", ha escrito Trump en un post publicado horas más tarde, donde repetía el anuncio. Además, el presidente estadounidense cree que la próxima semana podría alcanzarse un acuerdo para poner fin a la guerra de Irán y desbloquear el estrecho de Ormuz, a pesar de que Teherán afirma haber suspendido el diálogo con Washington.*

 

La guerra que se prometía meteórica —con el precedente venezolano— no lo ha sido tanto. La resistencia iraní ha usado fuerza, pero sobre todo, astucia, colocarse en aquel espacio crítico, Ormuz, y responsabilizar a Estados Unidos e Israel del desastre económico creado en medio mundo.

Ya tiene bastante Trump con hacer creer en su victoria como para que Netanyahu se la boicotee con los ataques y su expansión territorial. Los efectos de Ormuz son sobre todo indirectos, sobre las economías, pero los ataques en Gaza y Líbano saltan a las primeras planas convertidos en niños, en civiles muertos, hospitales destruidos, protestas en muchos países... se traducen finalmente en anti americanismo. Lo que Trump pensó que le iba a servir para aunar a los norteamericanos, se ha traducido en intensificación de las protestas dentro y fuera. Trump no ha ganado nada y ha perdido mucho en esta aventura fomentada desde Tel Aviv. Ya no se trata de ganar la guerra, sino de vender la paz, que en términos propagandísticos cree que le funcionará. Trump confía en el aparato de propaganda para presentarla como una victoria, aunque el mundo se haya dado cuenta de su debilidad, que es su propia fuerza al no poderla utilizar.

¿Seguirá Netanyahu con su política expansionista cubriéndose con los Estados Unidos? Es probable. No creo que se pare o, menos, que retroceda. Será más fácil alegar conflictos defensivos y, como ha hecho hasta ahora, vender que es el agredido. Su propia política sionista del "pueblo elegido" y la "tierra prometida" se vuelve contra él, pues lo convierte en traidor a los ojos de los radicales fundamentalistas en que se ha apoyado.

Por su parte, Trump se encuentra condicionado por el peso de los grupos de apoyo a Israel, de los que no podrá prescindir. ¿Qué puede hacer? Quizá que sean otros los que frenen a Israel. Parece que los gritos no son muy eficaces. Veremos.

* Alex Mateos "Trump logra un compromiso de Israel y Hizbulá de cesar los ataques en Líbano para salvar el acuerdo con Irán" RTVE.es 02/06/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260601/trump-logra-compromiso-israel-cesar-ataques-libano-salvar-acuerdo-iran/17095276.shtml

lunes, 1 de junio de 2026

Cantos de inocencia y contundencia

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

¿Hasta dónde le puede llevar la estrategia del "acoso" a Pedro Sánchez? ¿Es factible seguir así, amparándose en la conspiración para derribarle por lo buenos que son, en su último giro? ¿Hacia quién se dirige esta línea defensiva?

Son preguntas que surge al hilo de titulares como "Sánchez promete contundencia ante los "infundios" de la "derecha marrullera" y pide tiempo: "Hasta 2027 y más allá"" (RTVR.es 31/05/2026). Con un toque a lo "Buzz Lightyear" en ese grito final, Sánchez trata de convencer de que todo es un "infundio" y mantenerse en el poder, pero ninguna de las dos cosas son fáciles. Estar en el gobierno no depende de él, sino de sus socios que le apoyan y lo demás se le complica cada vez que se conoce un nuevo sumario. No, no lo tiene fácil.

El discurso de Sánchez del que salen estas y otras lindezas se ha producido ante las Juventudes Socialistas. Ha sido un desahogo y un ajuste de cuentas con la oposición. Este doble carácter ha hecho que Sánchez se remonte a Aznar para su análisis comparado del cual ya sabíamos el resultado: todo son infundios.

Frente a ese concepto hay una palabra que se repite con frecuencia: contundencia. Según la teoría expuesta por Sánchez, los humanos somos imperfectos, la instituciones son imperfectas, etc. Lo importante, se repite una y otra vez, es la contundencia con la que se responde. Sinceramente, me parece una extraña justificación.

En primer lugar, compartiendo la idea de la imperfectibilidad de lo humano, el principio de contundencia es más de boquilla que otra cosa. No son los partidos los contundentes, en este caso, el PSOE, pero aplicable a cualquier otro. Es la Justicia la que lleva a los políticos al banquillo. Contundencia sería que el propio partido llevara a sus políticos corruptos a los tribunales, pero no es esto lo que ha ocurrido.

Es la Justicia, es la Policía la que reúne pruebas, elabora informes, etc. y lleva al banquillo a los políticos mientras que sus compañeros de partido muestra sus apoyos y se centran en eso tan socorrido de la "presunción de inocencia", algo que todavía vale para los que llevan unos cuantos meses en la cárcel en espera de juicio y de los que siguen saliendo chanchullos.

Estos discursos se agotaron hace tiempo, pero se sigue hablando de "contundencia". La presunción de inocencia y la contundencia casan mal. O lo uno o lo otro, pero los dos a la vez es difícil.

La estrategia del PP de atacar pero no pedir una moción de censura hasta que los socios no sean "contundentes" bebe de estas incongruencias. ¿Para qué perder el tiempo si se le da al gobierno la posibilidad de utilizar el resultado de la moción para presentarse como "inocente" y "contundente"? La estrategia es pues que llegue lo inevitable, que el fruto madure y caiga. Esto lleva a una preocupación socialista: el deterioro progresivo de la imagen del partido y, con ello, de los votos en unas próximas elecciones, en las que seguro que se les pasará factura.

El "canto de inocencia y contundencia" realizado ante los jóvenes socialistas no es más que un intento desesperado porque haya alguien que se lo crea. Lo que realmente hace daño al PSOE no es solo la corrupción, sino lo alto que ha llegado, su libre desarrollo dentro del partido sin que saltaran las alarmas o, peor, que se mirara para otro lado. Esto no es algo que se ha producido en un pequeño pueblecito de alguna comunidad de la España vaciada. No, esto se ha producido en los más altos niveles del partido. Afecta, además a su presente (Ábalos, Cerdán, Koldo...) y a su pasado (Rodríguez Zapatero); afecta a España y a otros países, como Venezuela.

En este último caso, desconocemos los probables intentos de los servicios secretos de otros países para actuar contra una España muy osada internacionalmente en su debilidad interior. Ya se ha mencionado en ocasiones las aportaciones, sin entrar en detalles, de los fondos en terceros países hacia los que desviaba el dinero.

Todo más complejo de lo que se piensa y con ramificaciones internas y externas que dejan en poca cosa la presunción de inocencia y relativizan la contundencia cuando hablamos de peldaños muy arriba.

La defensa de Sánchez es un  arma de doble filo en cuanto que salgan más datos. La eternidad de los procesos los convierte en una larga agonía. ¿Quedan argumentos?

domingo, 31 de mayo de 2026

Trump, entre lo fantástico y lo terrible

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Trump no tuvo bastante con ponerle su apellido a la torre neoyorkina, la "Torre Trump". Si por él fuera, el planeta debería cambiar también el suyo y llamarse como su máximo habitante: él.

Lo que hay en su mente no debería sorprendernos ya. Sin embargo, sigue haciéndolo por la extravagancia y el narcisismo sin límites, por superarse cada día con nuevos excesos. Pero esta explosión ególatra queda limitada por un vocabulario en el que todo queda limitado a dos extremos, "fantástico" y "terrible" o similar. Por supuesto, el primero se aplica a lo que hace y lo que hacen los que le siguen. "Terrible", por contra, es todo lo que le niega. Por ejemplo, "Netanyahu es fantástico" y "España es terrible". Así de sencillo y claro.

Son dos las noticias que nos traen los medios sobre Trump, una suya y otra de los "amigos". La primera de ellas se refiere a que un malvado juez, "nombrado por Barack Obama"*, ha desbaratado sus planes de ponerle su nombre al centro Kennedy de las Artes y tenerlo varios años cerrado por reformas.

 La explicación que da Trump en su red Truth es la siguiente:

Therefore, based on the fact that the Radical Left Democrats care more about opposing your favorite President, ME, than saving a dying Performing Arts Center, almost all of which lose large amounts of money throughout the Country, we are going to be working with Congress to transfer this failing Institution back to them so they can make a determination as to what to do with it. Judge Cooper was given a presentation by leading Building and Construction Experts as to how structurally dangerous the Building is, with rotting beams, parking areas that are subject to collapse, and various other Life and Safety problems, in addition to the fact that it also needs a MAJOR renovation, from an aesthetic standpoint, but he was not “swayed,” and said he wants the Building to, incredibly, remain open and, therefore, dangerous. Judge Cooper should be ashamed of himself!

[trad. Google: "Por lo tanto, basándonos en el hecho de que a los demócratas de la izquierda radical les importa más oponerse a su presidente favorito, yo, que salvar un centro de artes escénicas en decadencia, casi todos los cuales pierden grandes cantidades de dinero en todo el país, vamos a trabajar con el Congreso para transferirles esta institución fallida para que decidan qué hacer con ella. El juez Cooper recibió una presentación de destacados expertos en construcción sobre el peligro estructural del edificio, con vigas podridas, áreas de estacionamiento propensas a derrumbarse y otros problemas de seguridad, además de que también necesita una renovación importante desde el punto de vista estético, pero no se dejó convencer y dijo que quiere que el edificio, increíblemente, permanezca abierto y, por lo tanto, peligroso. ¡El juez Cooper debería avergonzarse de sí mismo!"]**

 

Ese "presidente favorito" seguido del "YO" en mayúsculas nos dice mucho del personaje, porque Trump ya no es una persona, sino un personaje en un guion que él mismo se escribe para su vida convertida en serie televisiva. Cuando la gente se tomaba a broma que quería poner su rostro esculpido en el Monte Rushmore, pensaban que era una extravagancia, poco más que un deseo. Pero el tiempo y los hechos nos han ido confirmado que esto va en serio y que tiene sus apoyos firmes en aquellos que ver "normal" todo esto. "Esto" incluye su deseo de postularse como Papa tras su visita al Vaticano u ofrecerse como posible presidente de Venezuela, para lo que estaría aprendiendo español.

En Trump ya no hay separación nítida entre hechos, deseos y fantasías. La basta con imaginarse a sí mismo en cualquier situación para asumirla como normalidad. El es presidente favorito, nunca ha habido otro mejor y todos le idolatran excepto los que no lo hacen que pertenecen a la "izquierda radical", como Barack Obama, los actores y actrices, los artistas que se dieron de baja para no participar en un centro con su nombre. Todos ellos, por supuesto, son "terribles", "fracasados", rechazados por el público.

¿Cómo es posible que decenas millones de personas acepten a este personaje, que acepten sus discursos simples, sus argumentos infantiles? Trump está en la cresta de la ola de un movimiento de simplificación y polarización de la política adaptada a las nuevas formas comunicativas y a las frustraciones sociales. Es un mundo a la vez distante y cercano, solitario y gregario. Estamos rodeados de estímulos constantes que no dirigen hacia respuestas específicas que hacemos nuestras. Los avances en el conocimiento de la psicología social junto a los medios que permiten la acción individualizada permiten una mayor manipulación y una menor defensa. Eso lleva a una transformación social importante, polarizada, llena de cosas "fantásticas" y "terribles".

La otra noticia nos permite entrar en esta dinámica desde un área que creíamos superada, en la política, el fanatismo religioso. En RTVE.es, de la mano de Laura Gómez Díaz, leemos: "Franklin Graham, el evangelista aliado de Trump: "Es el presidente más religioso que he visto en mi vida"". En el artículo se nos dice que

Graham heredó el imperio evangélico de su padre, el célebre predicador Billy Graham, que asesoró espiritualmente a presidentes estadounidenses, tanto demócratas como republicanos, desde Richard Nixon hasta Bill Clinton.

Sin embargo, el perfil de Franklin Graham está mucho más alineado con el trumpismo. Ha participado en varios actos de campaña de Trump y fue el encargado de la oración en su segunda toma de posesión como presidente.

“El presidente Trump es el presidente más religioso que he visto en mi vida, tal vez desde Abraham Lincoln, en más de 150 años. Estoy agradecido de que sea una persona que apoya la fe”, asegura Graham en declaraciones a RTVE. “Creo que la gente votó por el presidente Trump porque quería un cambio y él lo ha logrado. Nunca hemos tenido un presidente como él. Puede ser amable, grosero, puede estar enfadado, ser divertido… Todo al mismo tiempo. Nunca hemos tenido a nadie igual”, añade.***


¿Qué significa "apoyar la fe"? Entre otras cosas fundamentar el mesianismo norteamericano, la creencia en que es el "pueblo elegido", el que Dios ha destinado a hacerse con el control del reino. Si el sionismo original vincula la "tierra prometida" con una zona, el "sionismo cristiano", como es conocido, va más allá y se extiendo como un control imperial sobre el mundo. Es lo que estamos viendo con Trump.

El mensaje es sencillo en tiempos convulsos: déjate guiar porque el camino está trazado. Tengo mis serias dudas de que Trump sea religioso en cualquier sentido (¿lo es vendar sus propias Biblias de lujo?), pero sí entiendo claramente que tanto los evangelistas aprovechan las acciones políticas del Presidente y que Trump se aprovecha de la promoción que le hacen los evangelistas. Esto los lanza hacia el exterior como apoyo a las ultraderechas, que comparte en aspecto mesiánico. De ahí los conflictos con ciertas fuerzas políticas cristianas no evangelistas, cuando Trump ataca al Papa, como ha ocurrido en Italia con Meloni.

La expansión de las iglesias evangelistas a través del control de la inmigración es similar al que hacían los yihadistas enviando clérigos radicales para controlar a los desplazados fuera de países musulmanes. En España se detectó rápido esta práctica yihadista. Los clérigos se situaban dentro de las zonas de inmigración para evitar perder la influencia.

A los inmigrantes hispanos, igualmente, les siguen estos evangelistas para no perder influencia y algo más: influir en las zonas en que se asientan. Eso del auge de las iglesias evangélicas tiene ese sentido, poder, control sobre los inmigrantes. Por eso lo peor que podemos hacer es echarles en brazos de los radicales.

En un mundo confuso y polarizado, Trump y los que le imitan se presentan con firmeza, como faros, dando explicaciones sencillas que hacen recaer las culpas en otros: inmigrantes, demócratas, jueces... Todo lo que meten en lo "terrible". Por contra, Trump expande su nombre y obras como ejemplo de éxito. Se construye un mundo, se transforma lo ya existente, para gloria propia. Como en las dictaduras clásicas, el nombre, la imagen, las palabras de líder deben estar por todas partes, a la vista. Hay que transmitir esa energía, ese poder que sume apoyos, genere confianza.

Cuando el predicador evangelista dice que no ha visto otro presidente tan religioso como Trump está reforzando su imagen, desde luego, poco religiosa. A menos que se consideren como "religiosos" su varios matrimonios y divorcios, sus escándalos sexuales con actrices del porno o su famosa frase sobre cómo y por dónde había que agarrar a la mujeres.

Presentar que todo está en ruinas y que solo las acciones que realiza lo salva, que poner el nombre suyo es un avance, que Dios le envía, etc. todo forma parte de una manera de hacer política entendida como poder absoluto. Es el salvador. ¿Cómo pudo sobrevivir el mundo sin él? 

La política narcisista de Trump se adapta perfectamente a un mundo mediático en expansión. Trump les da lo que esperan y ellos le siguen.

* "Un juez federal ordena que se elimine el nombre de Trump del Centro Kennedy de Artes Escénicas de Washington" RTVE.es / Agencias 30/05/2026  https://www.rtve.es/noticias/20260530/juez-federal-ordena-se-elimine-nombre-trump-del-centro-kennedy-artes-escenicas-washington/17092866.shtml

** https://truthsocial.com/@realDonaldTrump/posts/116659958155235373

*** Laura Gómez Díaz "Franklin Graham, el evangelista aliado de Trump: "Es el presidente más religioso que he visto en mi vida"" RTVE.es 30/05/2026  https://www.rtve.es/noticias/20260530/franklin-graham-evangelista-aliado-trump/17092655.shtml