Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Donald
Trump ya tiene lo que quería... o casi. El "apóstol de la paz" promete
venganza cuando se contesta a sus ataques "existenciales" junto a su
socio, el buscado por la justicia internacional, Benjamín Netanyahu. ¿Espera
realmente que la gente se deje masacrar, secuestrar, etc. solo por el temor a que
se le ocurra algo peor?
Trump
ha transformado el planeta en una de esas escuelas que nos muestran las
películas norteamericanas en las que reina el bullying. Es lo que me viene a la
mente cada vez que le veo y escucho en sus intervenciones. Al margen queda
cualquier sentido común; solo la fuerza le guía.
Para encubrir los intereses más oscuros, Trump lo envuelve todo en una retórica infantil. Podemos leer en RTVE.es sus comentarios a lo que está provocando:
"Este es el deber y la carga de un pueblo
libre", ha argumentado. El mandatario republicano ha adelantado que la
ofensiva contra Irán podría durar "cuatro semanas, o menos".
"Estados Unidos vengará sus muertes y propinará el mayor castigo a los terroristas
que han hecho la guerra contra la civilización. Han hecho la guerra a la
civilización en sí", ha afirmado Trump.
El dirigente estadounidense ha subrayado que "las
operaciones de combate continúan a pleno rendimiento y seguirán hasta que se
cumplan los objetivos" y ha descartado así cualquier negociación con
Teherán. "Podrían haber hecho algo hace dos semanas, pero no
quisieron", ha reprochado. Ha destacado que la Operación Furia Épica es
"una de las ofensivas militares más complejas, más aplastantes, que haya
visto jamás el mundo".
Presume de la caída del ayatolá
"Nadie ha visto algo así. Hemos atacado cientos de objetivos en Irán, incluidas instalaciones de la Guardia Revolucionaria y los sistemas antiaéreos iraníes", ha resaltado. Trump ha mencionado como principales logros de la operación la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, y el hundimiento de nueve buques militares iraníes. *
Si no estuviéramos ante una situación trágica, terrible, diríamos que estamos escuchando a un niño simulando una batalla en la alfombra de su salón rodeado de juguetes y pequeños soldados que mueve a su gusto.
Desgraciadamente solo el espacio cambia, ese suelo es ahora medio mundo. También que lo que iban a ser "cuatro semanas o menos" ahora son "cinco semanas o más", que ya tiene muertos norteamericanos ("así son las cosas", ha comentado) y que esto ha hecho tambalearse la economía mundial y que los medios hablan ya hoy de "guerra total".
Estaba claro que Irán no sería Venezuela, que esto se producían en una zona del mundo ya de por sí "caliente", con decenas de miles de personas organizadas y con una "ideología religiosa" fanática entre las que hay suficientes "mártires" como para expandir el sufrimiento hasta el final y verlo como un premio.
Trump sigue con su retórica de la "grandeza", de lo "único", es decir, de que el único que podía hacerlo era él. Con él, la guerra quiere ser espectáculo que él jalea y pondera. "algo que jamás ha visto el mundo", el más difícil todavía.Ya se hacen buenos todos los diagnósticos que psicólogos y psiquiatras hicieron de él. Pero han servido de muy poco ante el fenómeno del ascenso de una ultraderecha mesiánica y de una filosofía imperialista del poder. Quizá "filosofía" sea una palabra excesiva para la pobreza de su contenido, ante la ausencia de ideas. En Trump solo hay propaganda y ego; no da para más.
Se ha rodeado de miembros de la tribu, gente aspirante a sucederle en el poder, deseosas de hacer méritos para ello. Presumen de estar detrás o al frente de estos incidentes en los que se violan las normas del derecho internacional, los acuerdos previos y se arrastra irresponsablemente a las guerras.
Hoy el mundo vive una situación caótica en manos de un irresponsable que se siente Dios, no ya un elegido; ha ascendido un peldaño. Trump se muestra imparable y, arrastrado por el Israel de Netanyahu, arrastra a los demás hacia una guerra imprevisible en su duración y en el dolor causado.
Puede que los países que se han organizado de mala gana con Israel estén lamentando ahora al verse arrastrados hacia una guerra no deseada, decidida en Tel Aviv y Washington, que les lleva al desastre para mayor gloria de terceros.
El problema de fondo es uno: la incapacidad de Israel de construir un país en paz con su entorno, su condena a la guerra inacabable por su tendencia expansiva fomentada por el radicalismo interior y exterior. Para eso se asegura un aliado poderoso que, en ocasiones le obliga a controlarse y en otras se lanza al uso de la fuerza. Lo que ha saltado no es solo el orden internacional, sino la creencia en que es posible vivir en un mundo en paz y la existencia de un nuevo orden basado en la fuerza y en la impunidad. Leyes, acuerdos, instituciones, tratados, etc. han saltado por los aires con consecuencias todavía irresistibles. Los países que rodean a Israel se han convertido en una especie de colchón para los ataques iraníes. Lo que no pensaban que iba a ocurrir ha ocurrido finalmente.
Europa se ve entre la espada y la pared por no haber actuado como se debía evitando que esto llegara a este nivel de violencia. Ahora corremos el riesgo de convertirnos en objetivo por no habernos enfrentado a los abusos de Netanyahu en Gaza, a los desmanes de esos colonos ávidos de tierras y destrucción. Creer que se puede bombardear una ideología fanática es no entender nada de lo que mueve el mundo. Estados Unidos no ha aprendido nada, solo a que llegue el momento en que abandone el problema en cualquier estado. Haciéndose cómplice de los desmanes de Netanyahu se ha condenado él solo. Puede prometer "venganza", pero solo conseguirá más muertos americanos y la creación de una paz ficticia, en mera pausa.
Cuando los Estados Unidos cambien su presidencia, se retirarán y dejarán los problemas a todos los que han arrastrado. Así ha sido siempre y seguirá siendo. De Vietnam, Irak a Afganistán, guerras y salidas de ellas cuando les deja de interesar. Los demás son los que padecen sus efectos, inconstancias o decisiones.
Necesitamos algo de cordura en un mundo de locos. No sabemos si ya es posible, pero alguien tendrá que intentarlo.
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| BBC Mundo |
* "Trump promete venganza por las muertes estadounidenses, pero asume que habrá más bajas: "Así son las cosas"" RTVE.es /AGENCIAS 2/03/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260302/donald-trump-venganza-muertes-estadounidenses-iran/16960250.shtml

































