sábado, 25 de abril de 2026

La Justicia y los justos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Es preocupante lo que nos cuentan en RTVE.es sobre la "charla" ofrecida por el juez encargado de investigar el caso del "ex DAO", un caso de acoso y agresión sexual. Digo que es preocupante porque se supone que quien ha de juzgar ha de mostrar cierto sentido de la equidistancia y, por sus palabras, no es lo que ve nadie. RTVE.es cita a La Sexta, que fue la que asistió y recogió las palabras del juez en una intervención pública.

Tras leer lo que dijo, muchos —entre ellos, yo— se han asombrado de que sea la persona indicada para juzgar este o cualquier otro caso de violencia de género. No sé si es consciente de lo que ha dicho y de lo que es el origen de sus palabras, pero desde luego no es la persona adecuada para garantizar lo que la Justicia debe garantizar.

Se manifiesta en toda su crudeza algo de lo que ya hay quejas anteriores: la conversión de las víctimas en nuevas víctimas, esta vez del sistema judicial. Empieza uno a explicarse ciertos casos que desde fuera resultan incomprensibles, pero que si hay más ideas como las expresadas, empiezan a tener su lógica.

Lo que nos dicen del caso en RTVE.es son las siguientes opiniones: 

“Se ha otorgado tantas ventajas a una mujer para interponer denuncia… Se le da asistencia jurídica gratuita aunque tenga un millón de euros en la cuenta, se le da abogado de oficio según entra. ¿Pero qué pierde?, ¿pero qué pierde?”. La frase es de David Maman Benchimol, juez que investiga la denuncia interpuesta contra José Ángel González, ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional por agresión sexual contra una subordinada.

Benchimol, titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 8 de Madrid, la pronunció el pasado 18 de febrero, un día después de que la víctima, inspectora de la Policía Nacional, testificara ante él, según La Sexta, medio de comunicación que ha tenido acceso a la charla, organizada por el Colegio de la Abogacía de Madrid.

El juez asegura que las mujeres van “a la caza de la orden [de protección]”. “Me enfada porque muchas de ellas se ve enseguida que no tienen demasiado sentido. Eso se ve porque se intenta forzar una vía, ¿Si yo voy a tardar 24 horas en obtener una orden de protección, por qué voy a esperar meses?”, señala ante el auditorio. A continuación es cuando apunta que a las mujeres se les han dado muchas “ventajas” para denunciar.

Benchimol remarca además que hasta que no se resuelva el proceso no se puede otorgar la custodia compartida y las mujeres aprovechan ese lapso para manipular a sus hijos. “Y mientras tanto ese niño, pues poco a poco, la madre le va haciendo el correspondiente lavado de coco y ese niño se va separando del padre progresivamente. Y luego es muy difícil recuperar ese tiempo perdido”.* 

Es difícil ver tal cantidad de estereotipos y prejuicios en boca de un juez, máxime si está destinado al Juzgado de Violencia sobre la Mujer. Las declaraciones son machismo de libro, generalidades en contra de la Mujer y del sentido de sus quejas. Es difícil agrupar tanto en tan poco espacio.

Entiendo que pueda haber casos tal como los describe ese juez, pero extenderlos a "la mujer" es levantar una barrera de prejuicios contra las mujeres, ignorar los crímenes que se comenten y los casos en los que la Justicia se equivoca en la toma de decisiones al decidir las órdenes de alejamiento y demás medidas cautelares. Si se piensa que todo son falsedades, argucias de mujer, ¿cómo podemos defender a las que están realmente en peligro?

Las declaraciones muestran ese rechazo, esa falta de credibilidad que le merece al juez lo que las víctimas le cuentan, lo que declaran. Todo, viene a decir, se les pone demasiado fácil y así logran salirse con la suya.

Lo que no resulta comprensible, racionalmente, es que una persona con esas creencias u opiniones esté al frente de una sala contra la violencia machista. ¿Cómo ha llegado hasta allí? Ahí donde entra un problema, la creencia en que la Justicia es lo que hacen los jueces. Existe la Justicia y la posibilidad de que no sea "justa". Una Justicia llena de prejuicios no es Justicia, por mucha sentencia que se firme.

Nos dicen en RTVE.es que han saltado muchas alarmas. Ha hecho más declaraciones sobre las intenciones de las madres al negarse a la custodia compartida; ellas son culpables, por supuesto, nos dice.

Las alarmas han saltado: 

María Eugenia Prendes, fiscal de Sala Coordinadora contra la Violencia sobre la Mujer, ha denunciado en los micrófonos de RNE las declaraciones del juez instructor del ex-DAO. Según la fiscal, estas declaraciones no son algo puntual, sino que el sistema judicial a veces tiene sesgos y estereotipos, pero que los tópicos dichos por el juez instructor son "gravísimos". Es por ello que entiende que las víctimas no acudan a la justicia a denunciar.* 

Si las autoridades policiales hacen lo que no deben y los que deben juzgarlos tampoco, ¿en qué estado estamos?

La cuestión ahora es cómo actuar. Esto no es "independencia judicial", pues esta solo se puede fundamentar en las garantías de que no se actúa con este nivel de prejuicios y sesgos machistas. Una persona que piensa lo que ha dicho públicamente no debería estar donde está, marcando con esos prejuicios los casos en los que intervenga en este terreno.

No es una cuestión de "libertad de expresión" como alguno señala, sino de haberse revelado que no es la persona adecuada para enjuiciar con garantías los casos que se le presenten.  Ha opinado sobre su propio trabajo y esta opinión va en contra de todas las líneas establecidas por la propia Justicia. El efecto, como señala la fiscal Prendes, es alejar a las víctimas de la Justicia, hacerles dudar del sentido de las denuncias y, por ello, favorecer a los agresores que aprovecharán el recelo sobre la actuación de los tribunales.

Las declaraciones pueden considerarse del mismo nivel que algunos partidos políticos emplean el negacionismo de la violencia de género, que señalan como un "oportunismo femenino". Desgraciadamente las muertes de mujeres e hijo a través de la llamada "violencia vicaria", no son un invento, sino una triste y dolorosa realidad creciente.

La mirada ya no solo se dirige hacia los agresores, sino hacia las instituciones que intervienen y que no siempre mantienen la actitud debida. El caso es doblemente significativo, los hechos y el ámbito en el que se ha producido, el policial.

Ya hemos visto demasiada oscuridad en este caso —con filtraciones en contra de la denunciante— para ahora escuchar esas opiniones. La pregunta sigue: ¿puede alguien con esas opiniones juzgar justamente?

 



* "El abogado de la víctima del ex-DAO alerta de unas declaraciones "machistas" del juez instructor del caso" RTVE.es 24/04/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260423/juez-agresion-sexual-exdao-ventajas-mujer-denunciar/17038459.shtml

viernes, 24 de abril de 2026

Las nuevas amenazas a España

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Se van confirmando nuestras suposiciones de que España ha pasado a ser la "mala de la película bélica" en curso.  Somos "activos" en la oposición a la guerra y pedimos medidas para frenarla y, además, medidas europeas contra Israel.

Trump necesita de una cabeza de turco para dejar claro que es el amo del mundo, que nadie se le puede resistir, aunque la realidad esté mostrando lo contrario. Por eso es urgente una medida que siembre el temor, ya que con palabras no basta.

No pueden admitir que los discursos triunfalistas y poderosos queden oscurecidos por esas contestaciones que salen desde gobierno español y que busca reclutar otros socios europeos.

Es evidente (y ellos lo saben) que por muchos discursos triunfalistas que se realicen  (llevamos escuchando que se "ha ganado la guerra" desde los primeros días), lo que tenemos delante se parece muy poco a eso.

Que el mundo se enfrente a Estados Unidos es ya una mala noticia que se resuelve con amenazas constantes de invasiones, maldiciones, caricaturas de los enemigos, fotos con IA y toda esa parafernalia que nos acompañan en estas guerras modernas, mediáticas hasta el surrealismo. Las imágenes de provocativas estampitas, de insultos al Papa, vídeos tomando el sol en Gaza o cualquier otra forma visual han transformado las guerras y su sufrimiento causado, las muertes de inocentes civiles en un show obsceno y provocativo.

Pero para que salga el guion tal como se planea son necesarios golpes de efecto en diferentes planos. Y es ahí donde entra España en este juego. Sánchez necesita de apoyos internos por su débil situación, algo que va de lo personal (familiar) a la avalancha de elecciones en el peor momento, hasta los escenarios internacionales, en los que su necesidad de protagonismo le obliga a actuar.

A Estados Unidos le viene bien un opositor de bajo perfil, como es España, para dar un golpe en la mesa y dejar claro quién manda. La "aparición" (¡qué casualidad!) de un email dejando caer lo que le puede pasar a España está en nuestros titulares. En este sentido leemos:

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha mostrado "absoluta tranquilidad" ante la información de que EE.UU. estudia suspender la participación de España en la OTAN por su oposición a la guerra de Irán y su negativa a permitir el uso de las bases y del espacio aéreo español para las operaciones contra Teherán.

Según ha asegurado una fuente oficial anónima a Reuters, el Pentágono plantea en un correo electrónico interno suspender la participación de España en la OTAN y cambiar la postura de Washington sobre las Islas Malvinas para castigar a Reino Unido, dos de los países que han puesto límites al uso de su territorio en la campaña militar contra Irán.

"No trabajamos sobre e-mails, trabajamos sobre documentos oficiales que haga EE.UU.", ha advertido Sánchez, que, no obstante, ha reiterado la "absoluta colaboración" de España con los aliados dentro de la legalidad internacional. "Somos un socio leal", ha subrayado.*


Una alianza defensiva que se vuelve "ofensiva" en los dos sentidos de la palabra empieza a dejar de tener sentido. Es más puede servir de golpe final a la necesidad de tener un sistema europeo de defensa no dependiente de las veleidades del que ocupe en cada ocasión la Casa Blanca. Podemos pensar que es "poco probable" que la Historia tenga el mal gusto de traernos un nuevo Trump, pero no hay que jugar con fuego. Trump hace lo que hace porque, nos guste o no, tiene respaldo interno, gente que piensa que los europeos somos una panda de parásitos que jugamos con su dinero, sus armas y sus vidas. Trump está dejando un legado suficiente para no correr más riesgos. Los que aspiran a sucederle lo harán mostrando más energía.

En realidad, el correo filtrado es un pistoletazo de salida para salir de la OTAN antes de que nos echen, que será una amenaza constante cada vez que no se diga "¡sí, amo!" ante lo que se le ocurra al Trump de turno.

Hay muchas probabilidades de que sea en España donde caiga el castigo ejemplar. La otra opción es castigar al Reino Unido con la protección de las Islas Malvinas, tal como se nos señala en el artículo citado.


Está claro que nos encaminamos hacia un modelo distinto de orden mundial en donde el concepto de "aliado", las formas de agruparse para defenderse deberán ser distintas y que lo local para a ser mundial ante la globalización, es decir, que cerrar el Golfo tiene repercusión para todos a través de la economía y que esta tiene unos oscuros tentáculos a través de las empresas que ya no son nacionales, sino oscuramente internacionales en un mundo donde la gente es considerada solo como consumidora de lo que le ofreces.

Los intentos de reimplantar el servicio militar obligatorio en algunos países nos ofrecen una panorámica de respuestas ante la necesidad de defenderse. No es un asunto baladí, es algo que habrá que ir teniendo en cuenta si queremos no depender de los que exigen obediencia, como ocurre con USA. Habrá que elegir porque nadar a dos aguas no puede durar mucho.

Y esto parece ser, por las palabras de Sánchez, el camino elegido. Volvemos a lo de "OTAN, SÍ... pero". Refugiarse en el derecho internacional no será fácil, cuando se ha demostrado lo que le importa a USA dicho derecho. Trump ya solo reconoce el uso de la fuerza, que es quien manda. Aunque los Estados Unidos deberían estar reconsiderando (aunque sea en privado, lejos de Trump) los efectos de sus acciones y decisiones, será difícil o incluso innecesario reconsiderar las alianzas. Si es el uso de la fuerza lo determinante, cada uno deberá estar seguro de las suyas. La debilidad es un obstáculo para la independencia, para la autonomía.

Con esto, está claro, aumenta el riesgo de los conflictos. Si las alianzas y las instituciones internacionales eran la garantía de paz, ahora vemos en qué ha quedado. El PP se equivoca cuando considera que es cuestión del "izquierdista Sánchez". Es algo más, un aviso de futuro que nos debería preocupar a todos por que no se trata de elegir entre la paz y la guerra, sino en quién decide cuándo entras en guerra y con quién.

Las amenazas de Trump son el inicio de una forma de política hacia el futuro. A los bloques ideológicos les suceden ahora los bloques de dependencia e inseguridad, de obediencia y sumisión.

 

* "Sánchez muestra "absoluta tranquilidad" ante un supuesto email del Pentágono que propone sacar a España de la OTAN" RTVE.es/Agencias 24/04/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260424/eeuu-espana-guerra-iran-otan-correo-electronico-pentagono-pedro-sanchez/17039096.shtml

jueves, 23 de abril de 2026

Las dudas en la Unión Europea

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

No siempre es posible poner los hechos y sus consecuencias en unas balanzas que permitan establecer si valen la pena, La guerra con diversos focos abiertos con los ataques israelíes en sus fronteras y adentrándose en los territorios vecinos con la excusa de que se les ataca desde allí se les va de las manos.

La situación de Israel, enfrentado a sus vecinos, supone la inestabilidad de la zona, la creación de focos de resistencia permanente, el conflicto eterno. Con su actitud, es Israel quien hace crecer el conflicto hacia límites extremos en función de la virulencia de sus políticas. No es nunca un camino hacia la paz, sino una pausa en la guerra, que acabará reapareciendo.

Israel y Estados Unidos se están quedan solos y ya valoran los efectos no deseados. Trump puede quejarse de que los países aliados no le han seguido en sus ataques e iniciativas, como ha ocurrido con España y el uso de las bases militares en nuestro suelo. No hemos sido los únicos. Por más que Israel ha vendido guerras existenciales y Estados Unidos los riesgos de las armas nucleares en manos de Irán lo cierto es que todo esto se ha ido desmoronándose y volviéndose en contra de ambos.

La petición de la anulación de los acuerdos de colaboración de la UE con Israel es trascendente en sí misma, salga o no, ya que es solo el veto de algunos países de la Unión la que lo evita, una situación insólita hace solo algunos meses.

En RTVE.es nos explica lo que se ha pedido al resto de la UE: 

España, Irlanda y Eslovenia han llegado esta semana al Consejo de Exteriores de la Unión Europea con una propuesta que, durante años, habría sido políticamente inviable: revisar, suspender o incluso cancelar el Acuerdo de Asociación UE-Israel, el pilar jurídico de la relación entre Bruselas y Tel Aviv.

"Desde que Israel ha lanzado esta guerra permanente contra todos sus vecinos, no hay ni una sola respuesta de la UE, por eso nos estamos jugando nuestra credibilidad. Hay que mandar un mensaje fuerte al Gobierno de Israel, decirle que la UE no puede mantener una relación como si no estuviera pasando nada", dijo en Luxemburgo, lugar de la cita, el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares.

Pero, a pesar de los mensajes de apoyo de algunos de los homólogos europeos que, junto a España, también son cosignatarios de la carta enviada a la jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas, para pedir la suspensión total o parcial del Acuerdo de Asociación, la propuesta, para la que se necesita la unanimidad de los 27 miembros en el primer caso, y una mayoría cualificada en el segundo, no salió adelante por la oposición de países como Alemania o Italia. Asimismo, tampoco prosperó la iniciativa liderada por Francia, Suecia y otros cinco Estados de la UE, para imponer restricciones al comercio procedente de los asentamientos en Cisjordania, ilegales según el Derecho Internacional.

Una medida que la UE tiene sobre la mesa desde hace meses, junto con las posibles sanciones a colonos israelíes violentos y o a dos de los ministros del gabinete de Benjamín Netanyahu, Bezalel Smotrich e Itamar Ben-Gvir, pero para cuya aprobación también se requiere unanimidad.* 

No nos debemos dejar engañar por estos resultados. Pueden darse por presiones fuertes e intereses que pueden saltar por los aires en cuanto que esto vaya a más, algo que muy pocos desean ya, pero que sigue siendo boicoteado por las fuerzas de Israel y sus actuaciones militares en las franjas o, como se señala en el texto, por colonos radicales actuando a su aire, sin nadie que les ponga límites.

La unanimidad necesaria en Europa es un palo entre sus ruedas, una forma de garantizarse que no se van a producir  acciones alocadas, pero también un serio hándicap que puede hacer que Israel se sienta protegido y fuerte, sin riesgos a la vista. Siempre, piensan, habrá alguien que, por unos motivos u otros, se abstenga salvándoles de la sanción extrema.

La enseñanza puede ser contraproducente; en este caso, mandar un mensaje equívoco de impunidad. Pero también puede generar conflictos internos en la UE cuando los gobiernos tengan que enfrentarse a sus opiniones públicas, a sus votantes que les exijan medidas eficaces para frenar lo que ya no es ocultable.  Los gobiernos tendrán que elegir entre favorecer a sus empresas o irritar a la opinión pública.

* Ana Garralda "El cierre de filas frente a Israel se estrecha en parte de Europa: ¿por qué no actúa unida?" RTVE.es 22/04/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260422/cierre-filas-frente-israel-estrecha-parte-europa-por-que-division/17032645.shtml

miércoles, 22 de abril de 2026

El Cristo desfigurado

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

En este momento de crueldades innumerables, de genocidios y masacres, de vulneración de alto el fuego, de pisotear acuerdos y el alto el fuego pactado en diferentes frentes, de estrechos bloqueados sembrados de minas... la noticia que ha hecho reaccionar a los políticos es la desfiguración de un Cristo a golpes por parte de un soldado israelí.

La fotografía ha dado la vuelta al mundo causando la indignación del propio Benjamín Netanyahu que ha exigido respuesta inmediata, investigación fulminante y sanción fulgurante para los participantes en el acto,

En 20minutos nos cuentan lo sucedido tras la publicación:

El Ejército israelí ha ordenado 30 días de detención militar y su separación del servicio en el frente para el soldado que destrozó a martillazos una estatua de Jesucristo en una aldea del sur del Líbano y para el que fotografió el acto, del que fueron testigos otros seis militares que no impidieron ni reportaron la acción. 

En un comunicado, el Ejército informa este martes de que ha concluido una investigación sobre el destrozo de la estatua, ocurrido el pasado domingo, cuando un soldado israelí golpeó la cara de Jesús crucificado, cuya figura había sido descolgada del mástil y se encontraba invertida en el suelo fuera de la iglesia de Debel. 

"La investigación determinó que la conducta del soldado se desvió completamente de las órdenes y los valores de las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel)", dice la nota. Y añade que las FDI "expresan su profundo pesar por el incidente" y que han estado colaborando con la comunidad local para reponer la estatua. 

Respecto a los seis soldados que presenciaron el destrozo, indica que se les convocó a una reunión y que "se determinarán las medidas adicionales a nivel de mando". *



La reacción de Netanyahu requiere una explicación de esta extraña guerra, donde todo lo que se dice no es más que una tapadera de lo que realmente está sucediendo y sus causas.

No es que Netanyahu sienta un ataque de respeto por los cristianos, algo que le debe importar relativamente poco. Lo que realmente ha motivado su fulminante reacción y exigencia de un castigo ejemplar se encuentra al otro lado del mundo, en Estados Unidos, donde es el sector radical evangélico el que está apoyando su guerra contra Irán y Hizbulá en Líbano.

Aquí hemos mencionado al llamado "sionismo cristiano" como una de las partes esenciales tras Donald Trump para la participación norteamericana. Lo que está en juego realmente es el apoyo tambaleante de los Estados Unidos al Israel expansionista de Netanyahu. Lo de la amenaza nuclear y el peligro para Estados Unidos no era más que una excusa para justificar la intervención y ampliar su propio espacio Esta guerra "religiosa" es sobre todo una guerra espacial, expansionista y colonial.

Pero, como hemos ido repitiendo, Irán no era Venezuela y la guerra relámpago que iba a ser se ha convertido en un largo, costoso, impopular y creciente camino que se ha visto salpicado de problemas precisamente con la "cuestión cristiana". La idea de la "defensa existencial", del peligro inminente, etc. queda en evidencia con estos casos sin justificación alguna.

Desde hace unos días comenzaron estos conflictos. La condena de la guerra por parte de un Papa, norteamericano como guinda del pastel, le ha llevado a un enfrentamiento serio con Trump.  La siguiente crisis se ha desatado estos días con la "estampita" de Trump como un nuevo Jesucristo, con bombarderos como ángeles, etc.

La tercera pieza del puzle del conflicto la ha puesto ahora la fotografía del soldado israelí destrozando a golpes la estatua del Crucificado. Los actos, cuando pasan a ser simbólicos, se convierte en incontrolables y ¿qué hay más simbólico que esta imagen del Cristo atacado? A su nulo sentido bélico se une su altísimo valor simbólico. Era demasiado tarde para frenarla y mucha gente ha reaccionado.



¿Pero esto no iba de la amenaza del Islam?, se preguntan algunos despistados que se han perdido algún capítulo.

Pues no, es algo más complejo y esta complejidad hace saltar distintos momentos en la crisis. Trump no sabe cómo salir de una guerra que iba a ser rápida, otro paseo como el venezolano, incluso con un Premio Nobel de la Paz incluido. Pero  el genocidio de Gaza, las condenas internacionales de las políticas de Netanyahu, la crisis profunda de la OTAN, un Trump desaforado que duda qué será lo próximo en invadir, si Groenlandia o Cuba, por no perder la costumbre, se acaban complicando con el recorrido señalado: la cuestión se va desviando hacia los cristianos y la imagen de los soldados sancionados no deja dudas sobre lo que opinan estos combatientes a pie de calle, su afán destructivo y so odio indiscriminado a todo lo que no sean ellos mismos. Se han retratado.

Son demasiadas puñaladas a los cristianos, incluido el Papa, en un momento en que en Estados Unidos se está produciendo el fenómeno del llamado "cristianismo sionista", es decir, una radicalización de las fuerzas evangélicas sosteniendo mensajes autoritarios, antidemocráticos, sobre el destino y el lugar que deben ocupar en la política norteamericana y mundial.

Un reciente documental en nuestras televisiones sobre este movimiento antidemocrático que se reivindica como cumplidor de un mandato de Dios, negando cualquier otra posibilidad política, religiosa, moral, etc. produce un efecto terrorífico al pensar lo que está ocurriendo tras las payasadas en la cumbre.

La fotografía deja claro que el sionismo en Israel no es compatible con ninguna otra idea religiosa, a la vez que resulta inaceptable desde los Estados Unidos, cada vez más radicalizado en sus sectores político religiosos. Son tiempos de guerra en paralelo, de las trincheras a las redes. 

Se está complicando la situación para quienes se las prometían felices. La fotografía de la destrucción a culatazos del Cristo la entiende todo el mundo. Es tan absurda como simbólica.

 

BBC


* "Detenidos los dos soldados israelíes que destrozaron a martillazos un Cristo en Líbano" 20minutos / EFE 21/04/2026 https://www.20minutos.es/internacional/detenidos-los-dos-soldados-israelies-que-destrozaron-martillazos-un-cristo-libano_6961022_0.html

martes, 21 de abril de 2026

El discurso racista contra los inmigrantes

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La forma constante de pelearnos en la política española nos lleva a usar cualquier cosa como arma contra el otro. La cuestión migratoria no se merece este trato, esta forma deshumanizada de enfocarla, especialmente cuando se están favoreciendo las líneas racistas y xenófobas.

Los inmigrantes están aquí por muchos motivos y cumplen una función en nuestro país, solventan una carencia de población y muchos son explotados de manera infame cada día, sirviendo al enriquecimiento de muchos que se rasgan las vestiduras en público para pasar a ser impresentables esclavistas, como ha ocurrido en un caso reciente en nuestro país, en el que la Policía liberó a las personas que estaban en estado de semi esclavitud, según el propio informe policial. Otro tanto ocurre con muchas mujeres que están sometidas a situaciones de trata. Los migrantes son acusados de todo tipo de acciones cuando la principal tarea es sobrevivir y sacar adelante a sus familias.

Tratar de regularizar las situaciones para evitar estas situaciones infames no es algo contra España, palabra que no se les cae de la boca a algunos; más bien al contrario, es una indignidad explotar a la gente, negarles el acceso a la educación y sanidad a ellos y a sus hijos. Eso es indigno y nos compromete como país.

Conozco a personas de diferentes países que trabajan de sol a sol, que ayudan solidariamente a otros, que esperan pacientemente poder ser regularizados y algunos aspiran a la nacionalidad española. Me gustan porque son personas valiosas para este país y muchas de ellas mejores que algunos de los que tenemos por aquí.

Muchos discursos xenófobos tratan de identificar "migración" con "delincuencia" como un vínculo natural. Deberíamos leer la prensa de cada día de forma menos interesada y darnos cuenta quiénes son nuestros delincuentes.

Imitando lo peor de los Estados Unidos, estamos creando un "neo catolicismo" nacional que ve en las religiones de otros una amenaza a una "identidad nacional". Deberían leer mejor (si es que los leen) los Evangelios y aceptar una "hermandad" que la propia religión proclama como una vocación universal. Sin embargo, se usan los símbolos religiosos con una vocación de distanciamiento y reivindicando ideas contrarias a la básica de hermandad humana.

La lucha política tiene por toda Europa una línea anti migratoria. Sus raíces nacionalistas son primero anti europeístas y después anti migratorias. Es el gancho de los movimientos extremistas más retrógrados. Lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo en los Estados Unidos se repite entre nosotros enfrentando países y, dentro de los países, a la propia población a la que se dirige contra el migrante convirtiéndolo falsamente en la fuente de nuestros problemas. Da igual que los informes de los economistas señalen los problemas que plantean su ausencia o lo que supone de inhumanidad rechazar a personas que vienen muchos de ellos de dictaduras, de genocidios, de condiciones económicas de enorme pobreza. Son el "otro", los "distintos"; podemos explotarlos, abusar de su condición y, finalmente, despreciarlos y expulsarlos. Nos gustan los extranjeros cuando vienen con dinero para gastar; pero si vienen a trabajar, entonces los despreciamos.

La regularización de los emigrantes en situación irregular es una necesidad social, humanitaria. No se trata de regularizar "delincuentes" como aseguran los alarmistas interesados, sino de permitir que personas puedan seguir una vida normal o lo más normal posible.

Fruto de estos discursos xenófobos disfrazados de "patriotismo" se ha producido un aumento de los discursos de odio contra ellos y contra otros grupos vulnerables. De los discurso de odio se pasa a los actos de odio, a agresiones, insultos. Esto es especialmente grave porque supone el caldo de cultivo para el desarrollo de una juventud cada vez más violenta y radical en sus planteamientos. Hacia ellos, como futuros votantes, se dirigen muchos de estos discursos. Hoy las calle; mañana las urnas.

Hacen falta más voces que expliquen problemas y consecuencias. Como sociedad, nos teatralizamos y tratamos de mostrarnos falsamente patriotas. El sentido del patriotismo no puede ser el odio a los de fuera, sino el deseo de mejorar y ser un país más justo para todos. Lo demás es odio y palabrería.