Joaquín Mª Aguirre
El primer mandato de Donald Trump estuvo salpicado de dimisiones, especialmente de asesores en defensa, lo que significaba discusiones y desacuerdos. Eran señales de que en la Casa Blanca había debates y frenos. Pero Trump aprendió para su segundo mandante, para el que se rodeó de gente que pensaba como él o más radicales. Los millones de votos conseguidos para el segundo mandato son un misterio ya que, conociendo ya al personaje al que se elegía, implicaba directamente al pueblo norteamericano en sus consecuencias.
Ahora no hay dimisiones, sino una competición en obediencia y radicalismo para situarse en la carrera de la sustitución cuando llegue el momento. Se puede tener a un antivacunas radical al frente de la salud o a un negacionista de la Ciencia al frente de la investigación. Nadie dimite porque no hay compromiso más que con un simplista programa, lleno de lagunas y radicalismo. El compromiso es con el poder, con hacer desaparecer cualquier tipo de resistencia y alentando resistencias, como ocurre con la inmigración. El uso de la fuerza en el exterior es el camino del expansionismo colonialista. Dentro los métodos se van volviendo más autoritarios, por lo que algunos analistas no descartan que se llegue más allá de las palabras en algún momento, como ya ocurrió con el salto armado al Capitolio para impedir la proclamación como presidente de Joe Biden.

Hoy
otra noticia preocupante desde los Estados Unidos. Está en los titulares de la
prensa norteamericana y se hace hueco en la nuestra, como en un apartado rincón
de 20minutos:
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que vetará con efecto inmediato el acceso a la Casa Blanca a las cadenas CNN y MS NOW, así como al diario digital Politico, a los que acusó de difundir "noticias falsas", y amenazó con extender la medida a otros medios de comunicación.
"Los medios de comunicación no deberían poder escribir o difundir constantemente ficción y mentiras cuando cubren al presidente de Estados Unidos", escribió Trump en su red social Truth Social.
El anuncio supone una nueva escalada en la ofensiva del mandatario contra la prensa, después de que al inicio de su mandato restringiera el acceso de la agencia Associated Press (AP) a algunos actos en la Casa Blanca por negarse a usar el nombre "golfo de América" para referirse al golfo de México.*
La
prohibición tiene muchos aspectos. El primero y más evidente es que se trata de
una forma de censura al prohibir el acceso a ciertos medios. Con ello
diferencia entre "medios buenos" y "malos" desde su
perspectiva. En segundo lugar es un aviso para lo que les puede pasar a los que
no se plieguen a las "razones" de Trump, los que discrepen. El
ejemplo de lo ocurrido con Associated Press por negarse a usar los términos
acuñados por Trump para la geografía del continente, ya sea el Golfo de México
o, más recientemente, llamando "Lago América" al lago Ontario, se
transmite. Una vez más vive del ejercicio de la amenaza constante. Por último,
Trump les acusa de faltar a la verdad, que es un atributo del poder, asunto del
que tratamos hace unos días aquí.
En el
sistema en el que viven inmersos los Estados Unidos de Trump, el trumpismo, la
verdad no es algo que surge del tratamiento de la realidad como algo aceptado.
La "verdad" es algo que surge desde el poder y por el poder.
Veíamos
cómo el Israel de Netanyahu retira la nacionalidad a los israelíes que denuncian
el genocidio contra el pueblo palestino, los que denuncian (según él
"difaman") al ejército que mata a civiles, a niños simplemente por
estar ahí, su tierra, de la que deben emigrar para que se queden con ellas los
colonos. Eso es también algo que no debe aparecer en artículos, reportajes,
documentales o películas.
Todo lo que no le gusta es considerado como "mentira", "difamación", etc. Lo alegado por Trump para prohibir a medios como los señalados es que son "mentirosos". Trump sabe mucho de mentiras, pero tiene dificultad para distinguirlas de otras formas. Es su acuerdo con ellas lo que determina su verdad.
La
libertad de expresión, la libertad de prensa, etc. son pilares de una sociedad
democrática. Los Estados Unidos siempre han hecho causa de ello. Fue la Prensa
la que decidió el Caso Watergate que se llevó por delante a un presidente
mentiroso y manipulador como Richard Nixon. Ahora los tiempos han cambiado. Lo
primero que hizo Trump fue montarse una red social a su imagen y semejanza, una
red que le asegurara la conexión directa, sin mediaciones. Desde ella se asegura
que la ciudadanía tiene acceso a sus mentiras, exageraciones, puntos de vistas,
por un lado; pero también tiene el poder de atacar y actuar directamente contra
los medios hostiles definiéndolos como mentirosos. Recordemos que las mentiras
y ataques a la verdad de Trump le supusieron la baja de redes sociales. Eran
demasiado obvias sus mentiras. Hoy es él quien tiene controlados los medios
mediante este tipo de ejercicios, es decir, prohibiciones y censuras,
descalificaciones, etc.
Para Trump —no hay más que ver las imágenes que se nos ofrecen— una rueda de prensa es un espacio para manifestar su poder: concede la palabra a quien quiere y disfruta viendo la frustración de aquellos a los que no se la concede. Su dedo señala a los que pueden hablar. Cuando pregunta de qué medios son aprovecha para soltar puyas y descalificaciones. Para él es una manifestación de poder absoluto.
En las
entradillas del texto, se nos dice "El presidente de Estados Unidos
agregó que, en el futuro, otros medios de comunicación se unirán a la lista de
vetados"*. La amenaza
está ahí; ya saben a qué atenerse.
Como titulábamos hace unos días: "todas las dictaduras lo hacen". Trump y los que le imitan, cada vez más en el mundo, nos están metiendo en una edad oscura, cuyos límites no están claros. Se han ajustado bien al nuevo escenario mediático, saben cómo manipular la opinión y les funciona. Me temo que hemos "normalizado" a Donald Trump en sus excesos anti democráticos, creemos que estas cosas forman parte del "personaje", que hoy la política se hace así, con mentiras, exageraciones, insultos, prohibiciones... pero esto tiene sus consecuencias en USA y fuera de ella.
El miedo ata cada vez más a los que son incapaces de enfrentarse a Trump y a sus Estados Unidos. Lo pagaremos, pues no hay pinta de que esto se acabe con Trump.
*
"Donald Trump veta de la Casa Blanca a CNN, MSNOW y 'Politico', a los que
acusa de ofrecer "noticias falsas"" 20minutos / EFE 18/09/2026
https://www.20minutos.es/internacional/donald-trump-veta-casa-blanca-cnn-msnow-politico-acusa-ofrecer-noticias-falsas_7038745_0.html





























