viernes, 30 de octubre de 2026

Algo pasará

 Joaquín Mª Aguirre

El descubrimiento de que el responsable de la convocatoria de violencia y pillaje tenga solo diecisiete años debería hacernos reflexionar un poco sobre en dónde estamos y hacia dónde vamos. Con la noticia saltan varios tópicos sobre la idea de "menores" que mantenemos y cultivamos directa o indirectamente.

Nuestra idea de "menor" proviene de un erróneo sentido de la infancia desde una perspectiva evangélica, del "seréis como niños". El menor es alguien a quien hay que proteger de las maldades del mundo de los adultos. En el fondo, es el resultado de nuestra mala conciencia. Nos gusta creer que hay algún momento en el que fuimos inocentes. La idea rousseauniana de que "el ser humano es bueno por naturaleza" y que la vida social la que pervierte y destruye la inocencia no es más que una versión laica de la evangélica. Hemos creado leyes e instituciones sobre este principio.

Nos hubiera gustado que detrás de los saqueos con violencia inusitada estuvieran adultos o, mejor, una organización, a ser posible extranjera. Pero no siempre son las cosas como nos gustaría que fueran. En 20minutos leemos: 

Los Mossos d'Esquadra han detenido durante la noche de este jueves a un menor de 17 años en Sant Sadurní d'Anoia (Barcelona) por su presunta relación con la organización y coordinación de los saqueos del pasado sábado en Barcelona a través de los canales de comunicación de BLOCUS, según ha informado este viernes el Govern en un comunicado. 

El arrestado habría difundido el enlace de acceso al grupo y participó activamente en las conversaciones, facilitando indicaciones sobre el material a llevar, las medidas para evitar ser detenidos y las pautas de autoprotección, según la policía catalana. Asimismo, habría "incitado" a otras personas a actuar "con violencia" y proponía comercios "a los que saquear". *

 

¡Una joya! ¡Qué lejos de nuestros queridos menores entre los que, sin embargo, legalmente se incluye! De mayor será un eficaz ejecutivo capaz de ganar y hacer ganar buenos dividendos a quienes le contraten.

Hace mucho tiempo que escribimos aquí sobre el descenso en la edad de los delitos, en cómo son cada vez más jóvenes quienes los cometen y mayor la gravedad. Nos encontramos con violaciones en grupo a los 13 años, acoso escolar, racismo, etc. entre menores que deberían teóricamente estar jugando a la pelota o al escondite. Los escuchamos, pero somos incrédulos sobre el origen. Son casos excepcionales o están los adultos detrás, queremos pensar.

La ley les protege con la ilusoria idea de que de "mayores" cambiarán, que regresarán a la inocencia tras unas cuantas lecciones, la lectura de algunos libros adecuados y una tutela bien inspirada. ¡No hay seguimiento entre el pasado inocente y el futuro por el buen camino! Carecemos de datos, su pasado se borra, no existe. Se les protege. ¿El acosa en el colegio practicará después el acoso laboral? ¿El maltratador de chicas será en el futuro maltratador sexual, maltratador de sus parejas? No son simples preguntas. Necesitamos respuestas aunque sean globales. Pero nadie entra en ello.

Hay un rasgo común en muchos de ellos: el dominio de la tecnología. Casi todos ellos son expertos que usan sus conocimientos adquiridos casi desde la cuna para hacer el mal.

Quizá uno de los ejemplos más vistos es su uso de la IA para fabricar imágenes porno de sus compañeras de colegio o de amigas. Eso les divierte y nos muestra su deseo de hacer daño. En algún caso se ha resuelto con el suicidio de la niña afectada por las imágenes y las burlas de sus compañeros. Se suman ante el temor de ser las siguientes víctimas o, sencillamente, les divierte ver el sufrimiento, un concepto más extendido de lo que quizá pensamos. Hemos visto recientemente brutales palizas dadas por las compañeras de clase a una de ellas. ¡Qué lejos de nuestras idílicas ideas sobre la feminidad juvenil!

Que el programador e incitador de saqueos y destrozos sea un frío adolescente, un menor, de diecisiete años debería cambiar nuestra forma de percibir la sociedad que estamos construyendo, pues no se trata de otra cosa. Lo que nos extraña ver no es más que el reflejo de la sociedad que les rodea, de nuestra propia violencia y sus capas.

La criminalidad que estamos viendo en España en estos últimos tiempos sobrepasa lo visto anteriormente. La aparición de jóvenes sicarios, sus fríos asesinatos, con  este último remate de un herido de un atentado anterior, en la cama de un hospital, nos dejan al descubierto una España lejos de lo idílico.

Que sean niños y adolescentes los que aprenden métodos y tienen fines crueles o delictivos nos asegura una España futura de enorme dureza. Nos faltan principios y modelos en los que reconocerlos. El derrumbe de la credibilidad política en todos los órdenes por casos de corrupción o de ineficacia absoluta no son más que un indicador en dos direcciones: la del "no es mi problema" para unos y la de "si otros lo hacen, ¿por qué yo no?". Son las vías españolas por la falta de ejemplaridad, un aspecto importante en la mentalidad que tenemos, más pendiente de lo que otros hacen que de resistirse.

El joven detenido por es visto como un héroe presente y futuro. Tiene determinación, claridad, capacidad organizativa y muy claros sus objetivos. Le han puesto cara a ese héroe que ha demostrado que es posible tener en jaque a la sociedad adulta, la que se opone entre ellos y el placer (que no la felicidad). Se nos incita a desear, ¿por qué no satisfacer la necesidad creada?

Muchas noticias de violencia extrema, de acoso, etc. se preguntan por el efecto de la imposibilidad de "imputación" por los delitos cometidos. ¿Lo han entendido como "impunidad"? Durante siglos se han visto las leyes y su cumplimiento como el elemento que nos separa de la violencia animal. ¿Es ese el estado mental en que viven algunos, sin una ley que haya que respetar porque no hay responsabilidad? Si es así como algunos lo han entendido...

Otra noticia de 20minutos nos describe el miedo entre los comerciantes de Madrid ante lo que pueda ser la próxima llamada al vandalismo y al pillaje:

Desde la Asociación de Comerciantes de Preciados, Carmen, Sol y Adyacentes (Preciarte) detallan que varios comercios del entorno de la capital tapiarán sus vitrinas este viernes, especialmente los situados en las calles Arenal, Preciados, Montera, Alcalá, la Carrera de San Jerónimo y la Plaza Mayor. "Muchos lo hacen por iniciativa propia, pero no ha habido ninguna indicación del Ayuntamiento. La Policía ha llamado a la calma, pero esperábamos algún consejo", traslada la entidad. En este sentido, señala que los trabajadores son los que "más miedo tienen", pero que no cree que se producirán los altercados vividos en Barcelona y Bilbao en los últimos días. "Algo pasará, pero no llegaremos a eso", subraya.**

La creencia en que "no llegaremos a esto" no es más que un deseo producido por el propio miedo a perder los negocios en la zona, ya bastante afectada.

Veremos lo que ocurrirá en pocas horas. Pero el hecho de que se haya visto a uno de los que estaban detrás, puede que sirva de deseo de emulación de algunos, deseosos de liderar el vandalismo.

Debemos reflexionar sobre por qué se produce esto y tratar de evitarlo. Suena inocente en una sociedad en la que la previsión es una metáfora poética. El blindado de los comercios para evitar el pillaje ya nos dice algo. 

* Raquel Navarro "Detenido un menor de 17 años vinculado a los canales de Blocus utilizados para coordinar los saqueos del sábado en Barcelona" 20minutos 30/10/2026 https://www.20minutos.es/cataluna/barcelona/detenido-un-menor-17-anos-vinculado-los-canales-blocus-utilizados-para-coordinar-los-saqueos-sabado-barcelona_7055343_0.html 

** Cristina Camacho "Los comercios del centro de Madrid tapian sus escaparates y acortan jornadas por miedo al pillaje ante el fin de semana de Halloween" 20minutos 30/10/2026 https://www.20minutos.es/madrid/los-comercios-centro-madrid-tapian-sus-escaparates-acortan-jornadas-por-miedo-pillaje-ante-fin-semana-halloween_7055198_0.html

jueves, 29 de octubre de 2026

Obsoleto, incompetente e historia de un ascensor

 Joaquín Mª Aguirre

El titular a toda pantalla de 20minutos es rotundo: "Tres ordenadores de los años 90 que debían estar ya renovados, en el fallo del sistema del que prendió el "error humano" del accidente"*. Son ya 69 los muertos que se contabilizan en el "accidente que nunca podría ocurrir" y que, sin embargo, ocurrió, una fórmula retórica cada vez más usada en España, donde nos hemos acostumbrado a aceptar que un accidente tapa a otro, que lo imposible suceda.

Ayer si produjo uno de los mayores despliegues informativos que recuerdo. Las cadenas interrumpieron su programación para mantener en directo el lugar del accidente, pendientes de escuchar todo tipo de voces, con experiencias muy similares: miedo a coger el tren. Muchos contaban tener esa sensación de miedo al montarse por todo tipo de incidencias, de vibraciones de las vías a paradas o exceso de velocidad en los trayectos.

Soy usuario diario de Cercanías en Madrid desde que me fui a vivir fuera de la gran ciudad. Todo funcionaba bien durante años hasta que empezó a dejar de hacerlo, hasta que el orden reflejo de la estabilidad comenzó a perderse. Son la acumulación de incidencias las que crean las posibilidades de desastres, la imposibilidad de casar los hechos con los planes. Es entonces cuando empiezas a pensar en el riesgo. Cuando la vibración de trayecto te impide hacer lo que has hecho hasta el momento; cuando tienes que aferrarte a lo que puedes cuando te acercas a tu parada... Deja de haber tranquilidad en un medio que muchos eligen por su fiabilidad frente a las incidencias de la carretera. En el tren podías ir relajado, leyendo, pensando en tus cosas o hablando por teléfono, trabajando con tu ordenador... Todo eso se ha ido y costará recuperarlo.

Moncloa.com

No es nuevo; solo es gravísimo, un desastre apenas sin precedentes. Que estalla en mitad de una broca precampaña electoral con una legislatura llena de desastres, de ferroviarios a climáticos, de estallidos en las calles por la vivienda, la educación, la sanidad, con un vandalismo extremos que lleva al pillaje, al incendio en las calles. Como ironía final, el encierro de la propia Policía ente la situación en la que se encuentran, con órdenes y mandos contradictorios. También la Policía ha dicho basta, harta de ser la "solución final" a los desórdenes que se generan por la ineptitud política, por la desidia empresarial, que quiere ganar, pero invierte fuera.

No recuerdo en mi vida un estado de crispación, inducido por los hechos y por los políticos incapaces de enfrentarse a ellos, que los usan para sus batallas campales, como hemos podido apreciar en las luchas verbales sobre la responsabilidad.

Lo cierto es que hemos aceptado una situación que se ha hecho impresentable, que hemos aceptado dentro de la fácil polarización en la atribución de responsabilidades. No buscamos soluciones, usamos los problemas como arma arrojadiza contra los otros. Y nos dejamos seducir por unos u otros cuando levantan las cortinas de humos para que no se vea la realidad.

Hace muchos meses ya que escribimos aquí que la palabra que describía la realidad española era "chapuza". Es que vemos cuando nada funciona, cuando lo que tenía que hacerlo no lo hace. La "chapuza" es el resultado de un conjunto de ineptitudes, de tener al frente a personas incapaces, personas que ascienden gracias a cadenas de favores, a dócil sumisión, al fácil aplauso. Eso vale para una DANA o para un AVE.

Quiero contarles una historia, para evitar incidir en el dolor presente por el desastre de los trenes. En modo alguno se trata de equipararlas ni de minimizar. Solo quiere mostrar que los riesgos son constante y con un origen en la ineptitud y la falta de inversión .

Historia de un ascensor

Mi último día oficialmente en la Facultad, ya que me jubilaba, tomé el ascensor en la quinta planta. Iba con mucho peso. Cuando llegué a la altura del tercero el ascensor se paró entre dos pisos. Me acordé entonces que el día anterior también se había parado, pero esa vez pude salir sin problema y continuar por las escaleras. No era igual esta vez. Estaba entre dos pisos. No había forma de salir de allí.

Pulse el botón de alarma y escuché perfectamente el timbre. Nunca había tenido que usarla. Pulsé una y otra vez. El ascensor está muy alejado de la cabina de bedeles que, por haber reducido el personal por vacaciones, ya no se repartía por plantas, sino que se concentraba en el extremo opuesto, en la planta baja. Nadie escuchaba aquel timbre. La Facultad estaba prácticamente vacía.  Llamé a un compañero que sabía que estaba en la Facultad. Descolgó el teléfono pero no me escuchaba. Lo intenté varias veces, pero ocurría igual. Su despacho está en el sótano y no tiene cobertura prácticamente.

Pasado un rato le escuché al otro lado de la puerta. Se imaginó algo así y salió a buscar a los bedeles. Como los habituales estaban de vacaciones, los que estaban allí desconocían la Facultad y dónde estaban los otros ascensores. Cuando mi compañero les llevó hasta ellos, no sabían dónde se encontraban las llaves y tuvieron que llamar a uno de los que estaban de vacaciones para que se lo dijeran. Las encontraron, abrieron y tuve que saltar del ascensor entre dos pisos.

Cuando informé de lo ocurrido y que el timbre de alarma no se escuchaba si no se estaba junto al ascensor, que sería conveniente que la alarma sonara en conserjería, la respuesta fue que eso era incorrecto, que debía conectarse  en todo caso con los servicios de emergencia y estos ponerse en contacto con los conserjes. Los servicios de emergencia no está en la faculta, sino repartido por el campus.

Algunas veces que he ido de visita veo que hay carteles en el ascensor sobre los riesgos de subirse o que no funciona. Yo entré en esos ascensores en los años 70, cuando se inauguró el edificio y me quedé encerrado el día que me jubilaba. Indudablemente están viejos y fallan. Pero los mecanismos de vigilancia, de coordinación, de respuesta son más que defectuosos e importan muy poco en una cadena donde cada uno está más preocupado de que no le toque el marrón que de otra cosa.

 .-.-.-.

Cuento esta historia, porque nos permite ver esta España envejecida, dejada a su suerte. Las inversiones se reducen y se contemplan como fatalidad los accidentes. Hace pocos días tuvimos la noticia en la prensa de dos mujeres muertas en una residencia de mayores al caer un ascensor, necesario para los que usan sillas de ruedas o tienen problemas de movilidad. El comentario es que había pasado porque "el ascensor fallaba mucho". ¡Terrible lógica!


¿Cuánto tiempo hay que esperar para que se revise un ascensor, una vía de ferrocarril, una pared que se resquebraja...? ¿Cuánto hay que esperar para que se invierta en mantenimiento, en conservación, en reparación? ¿Cuántas veces hay que denunciar, quejarse, protestar? ¿No hay otra forma?

La inversión en mantenimiento luce poco, produce poca ganancia a terceros. Ayer recordaban las inversiones empresariales españolas en los sistemas ferroviarios de otros países. ¿Pero quién invierte aquí? 

Los treinta años de los ordenadores que nos dicen que han fallado nos indican algo. La rentabilidad ha impulsado a promover el tren: es más ecológico, nos dicen para motivarnos, más seguro y regular. Las frecuencias entre unos y otros se reducen para aumentar la rentabilidad. Este aumento de los agentes y aumento de las frecuencias de los trenes conlleva una serie de riesgos en aumento, una exigencia de mejor control. Pero esos treinta años de los ordenadores nos hablan en sentido contrario. Seguro que se ha invertido en algo más llamativo. Se reducen, además, los tiempos de formación. Los maquinistas tenían planificada una huelga para estos días. Avisaban de la falta de seguridad en la red ferroviaria. Pero los que están al frente y los que están al frente de los que está al frente no lo consideran preocupante. Siempre habrá una buena excusa, una dilación en las conclusiones, etc.

Lo que ha ocurrido ha dejado el terreno sembrado de muertos, Algo de lo que nadie se hará responsable en las alturas. Todavía no sabemos las causas de accidentes anteriores. Ahora lo urgente es aprovechar la campaña electoral, responsabilizar a otros, abajo y enfrente.

Las palabras que más se repiten en titulares y declaraciones son "obsoleto" y "fallo humano". No se invierte lo suficiente en lo que se debe y no se contratan suficientes personas. Quizá la formación no está a la altura, demasiado rápida. La combinación de ambos es fatal, como vemos.

Esto es horrible y además desolador, un signo más de la involución global española, de su falta de objetivos más allá del beneficio o el poder. No se invierte en lo objetivamente necesario, solo cuenta el lucro y la imagen. Nos llenan cada día de estadísticas con las que tapar la realidad y los efectos de las malas políticas o de su ausencia total. Nos extrañamos de que crezca el vandalismo, que los jóvenes no tengan ideales ni visión de futuro o, peor, que vean en la política el camino para un futuro seguro, como deja ver la lucha actual por entrar en las listas electorales.

Desde aquí mi más sentido pésame a los familiares y amigos de todas esas personas víctimas de la desidia, de la incompetencia, de la obsolescencia. Es extensiva a todos los españoles, futuras víctimas, de una forma u otra, de este reino de la chapuza.

 

 

* Clara Pinar "Tres ordenadores de los años 90 que debían estar ya renovados, en el fallo del sistema del que prendió el "error humano" del accidente" 20minutos 29/10/2026 https://www.20minutos.es/nacional/tres-ordenadores-los-anos-90-que-debian-estar-ya-renovados-fallo-sistema-que-prendio-error-humano-accidente_7054694_0.html

miércoles, 28 de octubre de 2026

Internet bajo los bots

 Joaquín Mª Aguirre

Lo que antes era patrimonio de unos pocos es ahora una herramienta en manos de todos, la información. Su fluir vertical ha acabado siendo plenamente horizontal. A primera vista puede parecer positivo y democrático; en la realidad, vemos que es fuente de conflictos por lo que permite: la manipulación constante, la irresponsabilidad absoluta.

El fenómeno de las redes expande un poder, pero no lo controla. No existe forma de comprobación de la mayoría de lo que se nos ofrece. Muchos dirán que eso pasa siempre, pero aquí es donde entra la diferencia: la profesionalización, que implica una serie de códigos éticos, una serie de prácticas sometidas a valoración y sanción.

Con las redes hemos abierto la caja de Pandora. Se han liberado los males posibles que provienen de lo masivo, de la faltad de responsabilidad en la generación y difusión, del anonimato.

La información anterior estaba sujeta al nombre del medio y al del firmante. Lo que iba sin firmar se consideraba responsabilidad del medio que con sus fronteras materiales (la páginas impresas, o temporales, el tiempo y espacio de emisión, establecían las responsabilidades en lo que se publicaba o emitía.

Hoy hemos construido un sistema en el que hemos dado a todos el poder producir información sin garantía alguna de que lo que se difunde sea cierto. Es más, hemos convertido la desinformación, el bulo, el engaño en materiales rentables en lo económico o en lo político. Los comunicólogos estudian sus efectos y respuesta; lo planifican conforme al estudio del comportamiento de las redes. Hemos dado un gran salto en el aprendizaje de la manipulación sin duda.

En RTVE.es se nos remite a una pieza informativa del Documentos TV sobre el efecto de la IA en Internet. Lo hacen con el titular "Los expertos advierten que Internet puede morir ahogado en basura digital generada por la IA":

Internet nos ha brindado un espacio compartido de conocimiento, cultura y entretenimiento. Por relevancia social, hay quien lo compara con la invención de la escritura o de la imprenta. Pero este Internet libre y compartido ha evolucionado desde los años 90 hacia un gran negocio que han sabido aprovechar las grandes multinacionales tecnológicas.

“Nos meten la IA hasta en la sopa. Se aseguran de tener una audiencia cautiva en los buscadores, en el correo electrónico, en WhatsApp o en otros servicios de mensajes”, critica Amba Kak, codirectora ejecutiva de AI Now Institute desde donde realiza investigaciones de diagnóstico y políticas sobre inteligencia artificial.

En los últimos años, la IA se ha colado masivamente en plataformas, buscadores y en todos y cada uno de los recovecos de la red inundándola con contenidos banales, disparatados. Tanto es así, que hay quien piensa, y no son pocos, que Internet está muriendo lentamente ahogado en toda esta basura digital o “slop” como lo definen los expertos. “Slop es una palabra perfecta para definir el contenido creado con IA generativa que te encuentras en Twitter, Instagram o Facebook”, explica Max Read, periodista de The New York Times.*

Llama la atención la presentación del problema. Se nos comienza hablando de una Internet idílica (conocimiento, cultura y entretenimiento) para dar paso a los aspectos negativos que la entrada de la IA ha supuesto. La pregunta es entonces sobre la falta de crítica, de autocrítica, de los que ven solo el problema de la "suplantación" y del exceso. ¿Qué ocurre entonces con los aspectos negativos que ha presentado Internet y que han convertido las redes en espacios de adicción (desde la infancia), de fomento de la violencia, de desinformación, etc.?

Los sueños de una Internet idílica se quedaron por el camino ante la brutalidad de la evidencia. La expansión hasta la creación de un entorno digital en el que nos desarrollamos, para bien y para mal, tiene una serie de efectos. La IA no es más que una consecuencia que perjudica a determinados productores frente a otros que la han creado e implantado para su propio beneficio.

Hoy asistimos a episodios de violencia juvenil que se incitan a través de las redes sociales. La culpa no es de la red sino de quienes la usan aprovechando la ausencia de límites que no se plantea como cuestión filosófica, democrática, etc., sino como una cuestión de límites del beneficio económico, del mero lucro.

Todo buen propósito —que desde luego existe— queda enterrado entre millones y millones de noticias cuyo deseo es manipular y obtener un rendimiento por ello. Su conversión en mero mercado hace que cualquier otro fin que no sea la rentabilidad económica o política (una fase previa) quede como un rasgo de "inocencia" en un mundo de intereses.

Que algunos hayan llegado a una productividad extrema de los mensajes a través de la IA no es más que una aplicación ajustada a sus fines, el beneficio. La falta de regulación, que se consideraba positiva para los excesos, se aprovecha para más excesos sin control.

¿Qué hemos hecho y cómo hemos llegado a permitir que la red esté asfixiada por tanta basura sintética? Mats Schönauer, periodista y youtuber dedicado al análisis y crítica mediática y a la verificación de hechos, lo analiza. Denuncia que los vídeos automatizados más populares de Youtube están difundiendo información pseudoperiodística intrascendental al mismo tiempo que afirma que estos cientos de miles de vídeos, solo en Alemania, han sido vistos millones de veces.

 “Estamos hablando de millones y millones de personas que han sido engañadas”, concluye. Él mismo hizo un experimento. Creó un vídeo donde la IA decía que la Bundesliga había decidido introducir una tarjeta azul, además de la roja y la amarilla, que obligaba al jugador a quitarse las botas y seguir jugando el partido descalzo. “Los usuarios ni siquiera lo ponen en duda. Se creen la historia y se dejan manipular y crispar”, prosigue.* 

El ejemplo del engaño probatorio de la enfermedad nos muestra que lo que hemos generado es credulidad y acabado con la capacidad crítica. Pero ¿no era esto lo que se buscaba? Hemos creado un entorno que nos aleja de las dudas y usa la mentira para generar expectativas aceptables. La credibilidad es una condición que la información genera por sí misma. Los medios más conscientes de esto dedican cada vez más esfuerzo y espacio a denunciar las mentiras que circulan con intenciones muy diversas. La misma presidencia de los Estados Unidos utiliza bulos y descaradas mentiras, insinuaciones sin fundamento porque se dirige a un público que lo acepta... y desea, pues de eso se trata, de adicción a cierto tipo de respuestas. En eso trabajan los expertos.


No solo peligra Internet como nos dice el artículo y el documento TV. Lo que peligra es también la inteligencia ética profesional. Hoy formamos en la manipulación donde hace veinte años se enseñaba a luchar contra ella.

Pero de poco sirve si cada vez hay más adictos a los bulos, a la desinformación primorosamente diseñada para hacer que le deseemos y la difundamos. Pensar que todo es correcto y que son los bots los que crean el problema, me parece de una enorme hipocresía, un ejemplo más de retorcimiento de la realidad, palabra confusa y esquiva.

Nos extrañamos de la bajada de edad en la violencia, de cómo son cada vez más jóvenes los que actúan más violentamente y buscamos quiénes están detrás, en las redes. Deberíamos preguntarnos más a menudo si no hemos creado el sistema perfecto para esto y si es irreversible. No, el problema no son los bots. Eso es solo cuestión de tráfico. Los verdaderos problemas son otros.

Las redes son ya algo más que un mercado; son nuestro entorno, allí donde realizamos una enorme cantidad de acciones, son las que modelan nuestro pensamiento y de donde sacamos nuestras ideas, la fuente de nuestras imitaciones y modelos. Que sean utilizadas más allá de sus fines iniciales no debería extrañarnos tanto. Sabemos su realidad, pero tememos que las medidas repercutan en las ganancias. Extrañarnos de que se utilicen los bots y la IA suena un tanto falso. 

Detrás de la IA están los que se benefician de ella en su lucha por el mercado. Que mucha de esa información, el tráfico, esté generada por bots, que ya sobrepasan a los humanos, es solo una queja sobre las posibilidades de dirigirse a seres reales dentro del mercado. Es la consecuencia final de los medios aplicados.

El problema, como estamos ya experimentando, va más allá del mercado. O quizá todo se ha transformado ya en mercado, con lo que la "influencia" se relativiza por el exceso. La presión constante para alcanzar nuestra atención y lograr influirnos nos hace compartimentarnos, crear adicciones y radicalizarnos. Son los efectos que vemos en muchos traducidos a la acción.

* Milagros de Diego Cerezo "Los expertos advierten que Internet puede morir ahogado en basura digital generada por la IA" RTVE.es  28/10/2026 https://www.rtve.es/noticias/20261028/expertos-internet-basura-digital-generada-ia/17250631.shtml

martes, 27 de octubre de 2026

El lastre Trump

 Joaquín Mª Aguirre

Como era previsible, no ha tardado mucho Donald Trump en poner en tela de juicio los resultados de las elecciones brasileñas, es decir, la victoria de Lula da Silva. No sería Donald Trump si no lo hiciera. Todo forma parte de esa compresión mental que el presidente norteamericano ha del mundo en su cabeza. No hay nada que no le afecte, no hay nada sobre lo que no opine. Trump es la negación de la diplomacia en los dos sentido del término, tanto como relaciones entre países como en forma educada de actuación.

No creo que haya habido en la Historia (afortunadamente) otro presidente de los Estados Unidos de esta calaña. Creo que la mayor parte de los gobiernos mundiales deben tener un calendario en el que van tachando los días que le quedan en la Casa Blanca. Aunque conforme pasan los días aumenta la inquietud sobre cómo "llevará" su retirada de la presidencia. ¿Lo hará con naturalidad, aceptará igualmente lo que otros han aceptado?

En 20minutos leemos sus palabras sobre lo ocurrido en Brasil:

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha insinuado este lunes que se produjo un fraude electoral en las elecciones presidenciales de Brasil, en las que el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva se impuso el domingo al ultraderechista Flávio Bolsonaro, quien no ha reconocido su derrota y ha solicitado la anulación de los comicios.

"Tiene una pinta terrible. Me pareció terrible. Quiero decir, no tomé partido, pero parecen otras elecciones fraudulentas", ha declarado Trump ante la prensa. "Sinceramente, no tomé partido, pero la imagen que dio es pésima. No apoyé a nadie ni respaldé nada. Pero vi las elecciones y parecían muy, muy corruptas", ha insistido el mandatario estadounidense.*


La idea del MAGA trumpista es dar la impresión de que el mundo es una especie de colonia norteamericana, que todo está controlado desde Washington. Cuando las cosas no sales como le gustaría, se echa una capa de barro sobre lo ocurrido, se enfanga todo. Si no salen como se desea, se debe a un fraude. Esto, que valió para sus propias elecciones —nunca ha reconocido que Biden le derrotó en las urnas—, es válido igualmente para los amigos y socios repartidos por el planeta. Lejos de reconocer el funcionamiento democrático electoral, a Trump solo le preocupan los resultados, que los que ganen, según su propia teoría, se lo "deban" a él. Todo el que gana no lo hace por sus propios méritos, sino porque cuentan con su apoyo. Eso debería bastar. De esta forma, Trump dispara su propio narcisismo.

Los indicios de lo que puedan ser las próximas elecciones de medio mandato no son buenos. A Trump le están pasando factura sus errores y extravagancias. Hay cierto hartazgo ante su constante intervención.

En el titular de RTVE.es, los republicanos ya usan un término clave, "lastre", que deja al descubierto que empieza a resultar incómodo para los que han de presentarse bajo la etiqueta de los conservadores a procesos electorales:

Un mal resultado para el Partido Republicano en el Senado y la Cámara de Representantes puede dificultar al presidente los dos años que le quedan en el cargo, y convertirlo en lo que los estadounidenses llaman un 'pato cojo', o incluso abrir la puerta a un proceso de destitución (impeachment).

Trump ha multiplicado los decretos y los anuncios impactantes. En estos dos años, ha endurecido las redadas y deportaciones de migrantes; ha recortado el gasto federal; ha impuesto aranceles al resto del mundo y ha iniciado una guerra contra Irán, lo que ha provocado un aumento de los precios de los combustibles y de la inflación, justo cuando el coste de la vida se ha convertido en el asunto central de estas elecciones.

"Es una combinación, la guerra y los aranceles, que hace que la preocupación por el nivel de vida entre en las elecciones", explica a RTVE Noticias Lama El Baz, investigadora asociada del Chicago Council on Global Affairs. "Especialmente en este tema, que está conectado a la guerra de Irán, a los aranceles y a la política comercial, el historial del presidente es un lastre para los candidatos republicanos", declara Max Yoeli, investigador de Chatham House.**


 

El término "lastre" tiene toda una serie de implicaciones y derivados muy complejos dentro de un sistema partidista. Significa que el que se presenta a las elecciones no depende sí mismo, sino que lo que otros hacen impacta en su proceso. Es probable que cuando ese impacto te beneficia no protestes demasiado, pero sí que cuando se tuerce se vive como una pesada losa. ¿Puede Trump perder apoyos internos en un desesperado intento de librarse de sus malas influencias? Es probable, aunque está por ver cómo se traduce esa actitud. Motivos no faltarán, pues el gobierno de Trump es responsable de demasiadas cosas que su imprudencia ha favorecido.

La mala costumbre de la injerencia está creando una predisposición de algunos a involucrar a Trump en sus procesos políticos y electorales. Saben que basta un poco de estímulo para que el norteamericano se sienta con derecho a la intervención. Esto es un riesgo, pues si se pierde, Trump solo sabe recurrir a la insinuación de fraude electoral. El propio Bolsonaro ha acabado reconociendo la derrota. ¿Hará Trump lo mismo? 

Esto tiene consecuencias dentro del propio partido republicano, donde tratan de desmarcarse de estos movimientos que consideran innecesarios e inconvenientes, La cercanía de las elecciones pone nerviosos a muchos.

El voto se decide en dos puntos, en la conciencia y en el bolsillo. Los norteamericanos ya experimentan ambas zonas como conflictivas. El bolsillo es más difícil de engañar.


* "Trump tilda de "fraude" la victoria electoral de Lula en Brasil: "Parecían unas elecciones muy, muy corruptas"" 20minutos / EFE 27/10/2026 https://www.20minutos.es/internacional/trump-tilda-fraude-victoria-electoral-lula-brasil-tiene-una-pinta-terrible_7053708_0.html

** Miguel Charte "Los dos años de políticas de Trump que pueden costar el Congreso a su partido: "Es un lastre para los republicanos"" RTVE.es 27/10/2026 https://www.rtve.es/noticias/20261027/dos-anos-politicas-trump-pueden-costar-congreso-republicanos/17246251.shtml


lunes, 26 de octubre de 2026

Las advertencias de Gates sobre la IA

 Joaquín Mª Aguirre

Es uno de los grandes debates, aunque ya sabemos el final. Me refiero a las polémicas creadas alrededor de la Inteligencia Artificial o, según la imposición de Donald Trump, la "súper inteligencia". Pero da igual cómo la llamemos; lo importante es cómo va a transformar este mundo en el que vivimos, a qué velocidad lo está haciendo y quiénes van a ser los más afectados, además de los beneficiados.

Los debates los tenemos a la vez sobre aspectos muy teóricos y sobre otros muy pragmáticos y cotidianos. Por un lado tenemos los titulares con las grandes voces; por otro, nos avisan por sus efectos en sectores laborales que se verán afectados directamente.

En 20minutos se recogen las palabras e ideas de alguien que ha tenido un importante papel en la construcción de esta sociedad tecnológica y global, Bill Gates. En un artículo titulado "Bill Gates, fundador de Microsoft, sobre la IA y el empleo: "Se trata de contratar al robot, despedir al humano y olvidarse del asunto"", nos advierte: 

Una de las mayores amenazas de la inteligencia artificial (IA) es que puede acabar para siempre con millones de empleos. Lo que ocurra entonces y después es una gran incógnita.

Una de las voces más autorizadas sobre el tema es la de Bill Gates, filántropo y cofundador de Microsoft, que ha afirmado que tanto el "trabajo de oficina" como las "habilidades del trabajo físico humano" están en riesgo, en declaraciones recogidas por The Observer.

Según el magnate, la culpa es de la "estructura de incentivos" de las empresas que buscan aumentar sus ganancias. "Se trata de contratar al robot, despedir al humano y olvidarse del asunto", dice Gates.

Aunque el trabajo administrativo y el de oficina parece ser el más amenazado, Gates advierte de que el trabajo físico, como la construcción o el empleo en fábricas, también podría estar en riesgo a medida que los robots humanoides se vuelvan más comunes.

"Las habilidades de invención, las habilidades del trabajo de oficina y, posteriormente, con los humanoides, las habilidades del trabajo físico humano, podrían ser sustituidas por la IA", dice el millonario.*


Gates va directamente al punto que no se suele plantear directamente: qué sentido tiene y quién se beneficiará de ello.

Se ha construido una sociedad artificialmente tecnológica y guiada exclusivamente por un principio: el del beneficio. No hay más "cultura" que la del beneficio, que es quien marca el desarrollo y hace que este sea posible. Las personas están al servicio de las empresas y estas al servicio de quienes están detrás y actúan para obtener un beneficio económico. El mundo empresarial es una jungla, una lucha por conquistar el mercado, algo que se consigue con la reducción de los gastos y el aumento de los beneficios. Para ello se puede recurrir a fomentar la adicción desde la infancia, especular con la vivienda, educación y sanidad, crear empleos inestables y mal pagados, fomentar el consumismo, transformar los países en parques temáticos turísticos, etc.

La IA es la culminación de todo este proceso de consecución del beneficio de unas minorías frente a desastre que Gates advierte. La transformación de la sociedad en un espacio de beneficio, carente de cualquier ética que lo limite es ya un hecho. Es lo que está sacando a las calles a millones de personas en el mundo occidental. Los motivos de las protestas pueden ser diferentes, pero se pueden concentrar en uno: la ausencia de futuro.

Saben, especialmente los jóvenes, que no hay futuro, que su vida depende de factores que no controlan y que la distancia con las generaciones anteriores se han agrandado hasta hacer imposible la identificación y el sentido de la continuidad.

Lo que estamos viendo es la justificación y la defensa de este mundo que crea unas condiciones infames, sin futuro, y las reprime mediante un concepto de "orden público" basado exclusivamente en la represión.

Se preguntan en nuestros noticieros por qué jóvenes, menores, cada vez más baja su edad, se lanzan a la violencia y al pillaje. Buscamos conspiraciones, que sin duda las hay detrás, pero nos empeñamos en ignorar que las principales causas son la angustia del presente, la falta de credibilidad del orden social y la ausencia de presente.

No hace falta teorizar sobre ello para practicar la respuesta violenta. Es la respuesta a sentir que no se forma parte del presente, es una otredad manifiesta. Es pasar del mundo ordenado bajo unas directrices de eficacia y rendimiento deshumanizadas al caos generacional, a la falta de sentido del presente y, por ello, de futuro. No hay leyes, no hay orden, no hay justificación. Es la respuesta.

Podrá haber miles de causas específicas, de reclamaciones. Pero la triste realidad es que muchos se sienten desplazados, sienten que no pertenecen a este orden. Es un orden que ha ido haciéndose con el poder y con la representación. Ha situado el poder económico tras el político, que le ampara y garantiza que no se desviarán de su camino. El papel de las tecnológicas en los Estados Unidos de Trump es un claro ejemplo de en quién hay que apoyarse para mantenerse en el poder. El giro hacia la ultraderecha que se manifiesta en todo el mundo encubre esta realidad y la camufla de excusas. Todo lo van a cambiar excepto el orden económico y este ha apostado por los beneficios propios de la IA, los que les garantizan el control social.

A los millones de desempleados por el uso e implantación de la IA se les añadirán las peores condiciones de trabajo de lo que tengan la suerte de mantener un empleo, cada vez peor pagados.

Nos hablan de ampliar el tiempo de trabajo para mantener el sistema de pensiones. Otros hablan directamente de privatizarlo, es decir, convertirlo en otro negocio. Como está pasando con la sanidad, no es el provecho del paciente lo que se mira. Como ocurre en la educación no es la formación de la persona lo que está en el punto de mira, sino su formación para lo que necesiten las empresas. No somos más que el material con el que se hace la riqueza de unos pocos. Es el efecto de una globalización penosa, considerada simplemente como una ampliación de mercados.

Cuando en una sociedad las personas dejan de serlo y pasan a ser meras piezas, baratas y sustituibles a la baja, se empieza a tener un problema. Cuando no se tiene esperanzas de rectificar, de arreglar nada, la respuesta es la falta de compromiso y la violencia. No hay nada que ganar, no hay nada que perder.

Cuando se tienen esperanzas, se miden las respuestas. Cuando no las hay, todo es explosivo. Bill Gates lo dice con claridad y entre líneas. Hemos dejado los sueños de futuro, creer que hay algo en nuestras manos; solo queda un presente eterno, sin cambios, sin ilusiones, sin esperanzas. Cada uno sobrevive a su manera; cada uno devuelve los golpes como mejor le parece, un desahogo, un golpe de ira.

The Telegraph

Gates lleva años diciéndolo en artículos y entrevistas. Nos imaginamos desastres de ciencia-ficción cuando lo que tenemos delante son los efectos realísticos sobre el mercado laboral, donde se puede causar el mayor de los desastres.

La perspectiva es un sistema cada vez más represivo ante el aumento de la violencia y la contestación. La perspectiva del beneficio ha dejado paso a cualquier consideración romántica del emprendedor. Hoy es el empleador, el que controla el mercado, quien decide sobre los futuros o su ausencia. La doctrina es clara: menos empleo, más beneficio. La paradoja es el consumo ante la ausencia de ingresos o su reducción. Algunos apuestan porque sea el estado el que pague para que otros gasten. No hay buen final y todo se concentra en romper un escaparate y llevarte lo que te muestran cada día y está fuera de tu alcance. Todos claman por proteger la propiedad; lo demás es sustituible.

Gates advierte. Pero seguiremos buscando conspiraciones. 


* "Bill Gates, fundador de Microsoft, sobre la IA y el empleo: "Se trata de contratar al robot, despedir al humano y olvidarse del asunto"" 20minutos 25/10/2026 https://www.20minutos.es/internacional/bill-gates-fundador-microsoft-ia-empleo-trata-contratar-robot-despedir-humano-olvidarse-asunto_7053172_0.html