Joaquín Mª Aguirre
Sol se
está convirtiendo en el punto de destino de las manifestaciones. Esto tiene una
serie de lecturas posibles, de ser el centro de Madrid a ser el centro de las
protestas. Sol siempre ha sido un espacio simbólico en el que manifestarse y
con la acampada por la crisis de la vivienda se convierte en un punto
acumulativo, tanto físico como moral.
Esta
confluencia molesta a muchos, que ven que de esta forma se hace visible una
superposición de crisis que contrasta con el de la España "feliz" o
con la de la España "eficiente" con las que unos y otros nos
bombardean el ánimo. Sol es, en cambio, la España de las frustraciones, la
España de las demandas y esto no gusta.
Las
manifestaciones por temas diversos acaban en ese punto común, Sol. Ayer comenzaron
las marchas madrileñas mi Universidad, en la que ha sido mi Facultad, con un encierro
nocturno a la vieja usanza y que acabó, también a la vieja usanza universitaria
con una brutal carga policial que ha causado la extrañeza del propio delegado
del gobierno, que ya ha pedido una investigación a la Policía.
Volvemos
a la España de los 70-80, un periodo especialmente duro, recordado por
manifestaciones, pancartas y cantos reivindicativos y cargas policiales
brutales. Hacía tiempo que no veíamos pegar
con tantas ganas. De dónde salieron las órdenes y las ganas, será algo que
habrá que investigar, pues la historia debería habernos enseñado que no es esa
la vía de resolver nada.
Hay una
especia de "nostalgia" de la bronca. Unos se acuerdan de las viejas
manifestaciones, de los gritos, concentraciones, encierros y lo romantizan.
Quieren ser como ellos, como los indignados. Otros recuerdan —según se aprecia
en las imágenes— el valor de la porra y el arrastre, de las carreras y detenciones...
Como viví aquella época, con caballos entrando en esa misma Facultad, con
cargas y detenciones, no siento ninguna nostalgia, sino una profunda tristeza
viendo cómo gracias a la polarización todo se resuelve a golpes. La brutalidad
es innegable y ahora habrá que ver quiénes son los responsables. Aunque lo
previsible es que se continúe con las broncas en las alturas echándose la culpa
unos a otros.
Cuando
se ha vivido un intenso periodo de conflictos múltiples, se valora mucho más el
diálogo y el deseo real de acuerdos pacíficos en la solución de conflictos. En
una sociedad que funciona bien, los conflictos se reducen y lo eficaz se vuelve
obvio, por lo que hay soluciones aceptables. Pero hemos ido en el sentido
contrario: se vive de tirarse los problemas a la cabeza porque no hay un sentido
de la evolución real del país, sino dos fantasías manipulables e inconciliables.
Esto se traduce en una serie de discursos vacíos, retóricos, y el abandono de
la realidad a las fuerzas que hacen negocio con ellas. La bronca vende más que
la concordia, necesita menos del pensamiento inteligente y abusa de tópicos y
radicalismo polarizado.
Los
efectos los hemos visto en escritos anteriores con la conversión en
"terroristas" de los acampados en Sol y la demonización de cualquier
manifestación en las calles de Madrid, con lo que se trata de hacer ver que los
motivos no existen y todo son conspiraciones contra la España feliz y ordenada.
A la gente, que se le están removiendo los cimientos de la vivienda, la
sanidad, la educación y ahora de las pensiones, acaba en un estado de
nerviosismo que acaba saliendo a las calles.
Y en
las calles les espera esa "porra" en ejercicio creciente que acaba
sobre sus espaldas, riñones y cabezas. Es lo que hemos visto en las
manifestaciones en la UCM. Leemos en RTVE.es las reacciones a las cargas:
El delegado del Gobierno de la Comunidad de Madrid,
Francisco Martín, ha avanzado en Radio Nacional de España (RNE) que ha pedido
una investigación "de urgencia" tras las cargas policiales
desarrolladas en la Complutense: "La actuación policial merece ser analizada,
hemos visto imágenes duras que nos duelen a todos".
Ha añadido que no se puede tolerar que haya agresiones
a los agentes, pero ha dicho que la respuesta debe ser
"proporcionada" y "no parece que así haya sido". El
delegado ha confirmado un policía herido.
Por su parte, el portavoz del Sindicato de Estudiantes, Carlos Ochoa, ha asegurado a Efe que la policía ha hecho "una carga salvaje" que se ha saldado con "varios heridos y detenidos". Creen que los agentes han actuado de forma desproporcionada.*
Las
imágenes son claras sobre la carga y su brutalidad. No sé si hay algún interés
(supongo que sí) en convertir las acciones policiales en brutales, porque no es
la primera vez que ocurre. Hemos tenido ejemplos en otras manifestaciones en
otras regiones. No se puede reprimir así lo que son protestas legítimas de la
gente ante situaciones que les afecta. No niego que puedan existir provocadores
entre los manifestantes, pero la Policía es profesional y controlarse ante esas
acciones forma parte de su formación y trabajo. La "fuerza
desproporcionada" no es propia de una sociedad democrática y esto es un
hecho más en la dirección contraria.
Conforme
las protestas de Sol reciben otras manifestaciones, vemos la facilidad con que
se agregan los problemas. Son muchas veces las mismas personas las que se ven afectadas
por diferentes problemas, pues siempre son los más desfavorecidos los que los
padecen.
Quizá
se trataba de evitar que los que comenzó en la Universidad llegara a Sol,
sabiendo ya que es el destino final. En el encierro en la Facultad nos muestran
una gran pancarta con Maricarmen, que aparentemente no tiene nada que ver con
la enseñanza. "Solo" tiene en común el sentimiento de que este país
no va en la dirección correcta. Los técnicos fraccionan y descontextualizan; la
gente, en cambio, siente que siempre le pisan el mismo pie.
Hace
unos días me llegó al correo una carta de mi antiguo decano dando cuenta de un
incidente: una paliza frente a la Facultad a un chico que estaba poniendo
carteles de las Juventudes Socialistas, según me explicaron este lunes. Los
apaleadores eran miembros de grupos de ultraderecha.
Estamos volviendo a lo peor de nuestra historia política. Son los resultados de no solucionar nada y gritar demasiado, de polarizar al máximo la vida española. Nuestros jóvenes son llamados a convertir los problemas en la vida en violencia en las calles. Lo dicho, un muy mal camino, un camino con consecuencias en el futuro.
* María
Menéndez "Arranca la huelga en la educación pública en Madrid con cinco
detenidos y cargas policiales en la Complutense" RTVE.es 14/10/2026
https://www.rtve.es/noticias/20261014/arranca-huelga-educacion-publica-madrid-con-cuatro-detenidos-cargas-policiales-complutense/17265704.shtml



























