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sábado, 17 de febrero de 2018

Titulares explosivos

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Marsad1, un observatorio del sector de la seguridad en Egipto, recogía el día 14 un texto publicado en The New Arab centrado en las opiniones del presidente del parlamento egipcio, Ali Abdl al-Aal, a quien ya nos hemos referido esta semana. El titular del artículo es contundente: "‘Freedom of speech, democracy’ destroying Egypt, says top lawmaker". Si tenemos en cuenta que el presidente del parlamento egipcio es, como dice él, autor de la constitución y única persona cuya interpretación es indiscutible, las palabras —de nuevo— vuelven a ser inquietantes.
Se señala en el artículo:

Freedom of speech and democracy are fronts used by dissidents to destroy the state, Egypt’s speaker of parliament has said in the latest attack against the country’s already crippled media.
Ali Abdel Aal made the comments on Sunday during a session at parliament, local news website Parlamany reported.
“Some journalists hide behind democracy and freedom of speech to publish material aimed at toppling the state,” Abdel Aal said.
“In law school, I studied legal ways to destroy states under the guise of freedom and democracy. The destruction of the state is currently happening,” he added.
The top lawmaker called on parliament to finalise a law on media affairs so that dissenters could face prosecution as soon as possible.
The comments come amid a growing crackdown on opposition voices ahead of next month’s presidential election.*


La mala política suele comenzar por la perversión de las palabras. "Estado", en boca de Aal, no significa lo mismo probablemente que para cualquier otro constitucionalista del mundo. El "estado" aquí es algo por un lado difuso y por otro muy personalizado. El "estado" soy yo, viene decirnos Aal, y así piensan muchos. A la política de apropiación le sigue la de expulsión.
El problema egipcio de fondo no es que se enfrente a sus enemigos, sino que convierte en "enemigo" a todo el que discrepa, critica o sugiere. Lo que está ocurriendo en esta elección presidencial debería estudiarse en todas las Facultades de Ciencias Políticas, de Derecho, Sociologías, etc. como ejemplo de lo que no se debe hacer nunca si se tiene alguna pretensión de credibilidad democrática. Afortunadamente el presidente del parlamento, con sus declaraciones en contra de la "libertad de expresión" y de la "democracia" ha despejado todas las dudas al respecto.
Desde este momento, las autoridades egipcias deberán elegir el nombre con el que se debe calificar su régimen autoritario. Tras eliminar a los candidatos opositores uno por uno con ingeniosos métodos, han tenido que poner de rival a un amigo, el "oscuro" (como algunos medios lo califican) político Moussa Mostafa Moussa, por lo que Egipto tiene ahora tres tipos de oposición: la pseudo-oposición, la oposición democrática y la ultra oposición, los terroristas que intentan dinamitar el régimen junto con parte del mundo.


El "estado" egipcio parece empeñado en convencer a todos que la oposición democrática, como señala Aal, quiere la democracia para destruir Egipto y la libertad de expresión para faltarle al presidente yendo en contra del deseo del "pueblo" egipcio. El pueblo, igualmente que el "estado" es el que sale a manifestarse en favor de al-Sisi. Los demás son siervos de las agendas extranjeras, del Estado Islámico o demás grupos terroristas.
Las declaraciones de la segunda autoridad del país, el presidente del Parlamento, Ali Abdel Aal, despejan las dudas para el que las tuviera. El texto continúa estableciendo que las palabras del jurista no son baladíes, para lo que traza una panorámica del país bajo al-Sisi:

President Abdel Fattah al-Sisi is virtually certain to win the March vote, with his only challenger an obscure politician and one of his most ardent supporters.
Ahead of the election, all potential presidential contenders have either been jailed or have thrown in the towel, claiming the entire process was rigged.
Sisi silenced all forms of political opposition during his first four-year term.
Since Sisi came to power in 2013 after ousting the North African country’s first freely elected leader, authorities crushed all his Islamist and liberal opponents and sent thousands of them to prison.
The general-turned-president has claimed that there are no political prisoners the country and said Western concepts of human rights are not applicable to Egypt.*

Cada una de sus frases podrían dar lugar a páginas y páginas, pero los hechos son los mismos y sobre todo esa poco inteligente afirmación de al-Sisi sobre que en Egipto no cuentan los derechos humanos. Solo logró la admiración de Donald Trump.
Pese a vincular con la "democracia" y la "libertad de expresión" el caos y la violencia egipcios, la verdad es que esto viene de mucho más atrás y refleja precisamente la complacencia histórica de los que se han beneficiado de lo que llaman el "estado", que ha salvaguardado sus intereses mediante la fuerza —Ejército, Policía y Jueces— creando una distante casta alejada de los problemas reales, de la pobreza, que le ha servido para mantener el enorme clasismo existente como una barrera defensiva.
La revolución fracasada en Egipto no es la del 25 de enero sino la que comenzó con Nasser y no consiguió mejorar al pueblo sino solo asentar los intereses de las clases pudientes y de los que crecían a la sombra del régimen, un sistema de corrupción y favores, de conexiones y apoyos.
Hace veinte minutos, Egypt Independent publicaba la reacción del parlamento egipcio a la denuncia de Amnistía Internacional, con vídeos, del uso de bombas de racimo en la Operación Sinaí 2018, unas bombas prohibidas por los acuerdos internacionales. La respuesta parlamentaria egipcia es la siguiente:

Head of Foreign Relations Committee in the House of Representatives Tariq Radwan said that the statement by Amnesty is contradictory and represents a failed attempt to reach a conclusion regarding the sovereignty of the state over a military-led operation to combat terrorism.
Radwan said in a statement that the organization is known for biased and irrational reports. He pointed out that the organization has not issued statements over the past years condemning terrorist attacks in the Sinai, or videos by the terrorist organization the Islamic State that operates there.
He added that at a time when Amnesty pretends to be idealist and defending human rights, it is completely ignoring the suffering of the Egyptian people during the war on terror and the martyrs who have sacrificed their lives in the face of terrorism.**


Como puede apreciarse, el parlamento egipcio es más una cámara de resonancia del poder que una cámara parlamentaria. No es de extrañar que las denuncias y condenas le lluevan a Egipto desde todos los lugares y ámbitos. La idea de "soberanía" para una operación militar de estas características es realmente irónica, pues no se cuestiona la operación, sino el uso de las bombas de racimo. Es un ejemplo del intento de confusión constante escudándose en la soberanía. Es, por cierto, el mismo argumento que Morsi daba cuando la Unión Europea y las organizaciones de derechos humanos le exigían pluralidad y respeto a las minorías. Como buen gobernante egipcio, decía que nadie debía darle lecciones para decirle cómo debía actuar. Al final se las tuvieron que dar los mismos egipcios y su necedad le costó el puesto.
Frente al clima triunfal que le están creando al pueblo egipcio sobre su régimen y presidente —la envidia del mundo como se decía al principio— la condena internacional es general, tanto de las instituciones oficiales como de las sociales. Los gobiernos de Egipto  siempre tienen un fondo autoritario que les lleva al exterminio o encarcelamiento de aquellos que se les enfrenta. Esto ha servido de semillero de un terrorismo anterior a la Primavera Árabe y que sobrevivirá más allá del Estado Islámico porque es respuesta a la propia violencia del Estado.

El diario El Mundo nos trae de la mano de Francisco Carrión otro titular explosivo: "Al Qaeda y el IS instan a derrocar el régimen de Al Sisi en vísperas de las elecciones presidenciales". Sorprendentemente, en ninguno de los periódicos egipcios consultados a lo largo de esta mañana aparecen referencias a esta declaración. Escribe Carrión:

Al Qaeda ha instado a los egipcios a derrocar el régimen del ex jefe del ejército Abdelfatah al Sisi en vísperas de las elecciones presidenciales del próximo mes en las que el mariscal de campo carece de rival tras una intensa campaña de acoso y arrestos de la oposición. La llamada se suma a la ya voceada por la filial local del autodenominado Estado Islámico en plena operación militar en el norte del Sinaí y otras zonas del país.
"Llamo a todo el mundo a trabajar para arrancar de raíz este régimen apóstata, criminal y corrupto y cumplir con la 'yihad' (guerra santa) con armas, dinero, palabras y acciones, incursiones y emboscadas, huelgas y protestas", ha indicado Ayman al Zawahiri, el cirujano egipcio que sucedió al frente de Al Qaeda a su fundador Osama Bin Laden en un mensaje de audio difundido por aplicaciones de mensajería.
El líder de la organización terrorista pide a sus partidarios en el país árabe que "borren todos los errores cometidos por los grupos islámicos" desde el derrocamiento de Hosni Mubarak en 2011 y logren un nuevo comienzo a través de la violencia yihadista tras el fracaso de "los métodos pacíficos". Les pide, además, que "tomen las armas y se enfrenten al Gobierno egipcio" para "olvidar el pasado y liberarse de lo que ha sucedido durante los últimos siete años".
La exhortación de Al Qaeda coincide con un vídeo difundido a principios de esta semana por el IS (Estado Islámico, por sus siglas en inglés) en el que solicita a los egipcios que no acudan a las urnas en los comicios previstos para los próximos 26, 27 y 28 de marzo y llama a lanzar nuevos ataques contra las fuerzas de seguridad y sus principales dirigentes. "No os creáis que os va a salir gratis lo que habéis hecho. Nos os vamos a dejar tranquilos", amenaza un combatiente del grupo en el vídeo.
La organización que proclamó el califato a caballo de Siria e Irak advierte de nuevos ataques contra la minoría cristiana y objetivos turísticos en las semanas previas a las elecciones. "Todos los ataques están destinados a mostrar a los aliados de Al Sisi que no puede controlar la seguridad en las áreas bajo su control", indica un artículo publicado en Al Naba, el semanario en árabe del grupo.***


Nada podría venirle mejor al régimen que hacer públicas las proclamas para intensificar el miedo en la población y hacer que se agrupen a su sombra. La más perjudicada, por el mismo motivo, es la oposición democrática que ve cómo los terroristas les roban el mensaje de boicot. Esto permitirá al régimen acusar de terroristas a los opositores en el momento en que muevan un solo dedo en contra del régimen o se limiten a descalificarlos.
La llamada a la sublevación no tiene muchas trazas de prosperar, pero sí que —como señalamos hace tiempo—, para contrarrestar los efectos diarios de la propaganda de la Operación Sinaí 2018, los terroristas busquen un golpe de efecto con algún atentado.
Los dos llamamientos, el de Al-Qaeda y el del Estado Islámico, tienen un mismo objetivo, pero formas muy diferentes. Al-Qaeda llama a la unión de los "islamistas" para evitar los errores de los "7 últimos años" en referencia a la Primavera Árabe y derrocar al régimen, al que considera "apóstata". Es una llamada a las armas y a la revolución por todos los medios posibles. Mantiene su estilo.
La proclama del Estado Islámico es de otra naturaleza. Llama al boicot de los comicios, con lo que se solapa con la oposición democrática. Y hace, además, un llamamiento a intensificar los ataques contra sus objetivos específicos: fuerzas de seguridad y militares, cristianos coptos y turistas. También el Estado Islámico mantiene su propio estilo. Especial relevancia tiene esa frase en la que se dice que los ataques están destinados a minar la confianza en al-Sisi y su capacidad de mantener protegido al país.

La apuesta del presidente ha sido la seguridad, por lo que esta se convierte en un desafío para los terroristas. Los intentos de mostrar fuerza se convierten en provocaciones para los que trata de erosionar al presidente, que ha dejado ver que la sisimanía es cosa del marketing y no de los sueños proféticos.
En esta situación, el pueblo egipcio tiene poca salida. Obligado a callarse, debe aceptar lo que le llegue con resignación y salir a celebrar a las calles al que les parezca que les protegerá mejor en esta violencia sin fin. 
Muchos no esperan mucho más, especialmente en muchas zonas de Egipto abandonadas de todo, de protección y de prosperidad, consideradas una carga, como dijo un recientemente nombrado ministro, Abu Bakr El-Guindy, cuando llegan a ciudades como El Cairo intentando sobrevivir. Otro desatino más que muestra la falta de sensibilidad t solidaridad social de la política egipcia, encerrada en sus propios intereses.
Las dos informaciones, la de los terroristas y la de un estado empeñado en que solo la violencia lleva a la salida porque así refuerza su papel y control son malas señales, augurios de que desgraciadamente queda mucho sufrimiento por delante. Los ataques a la prensa y a los derechos humanos no son nada buenos y dejan al régimen en un estado de pura propaganda y violencia como alternativas. El problema es que una parte del país no puede respaldar la violencia contra la discrepancia democrática como se está practicando ni aceptar la farsa electoral que se le propone.



* "‘Freedom of speech, democracy’ destroying Egypt, says top lawmaker" Marsad 1 - The Online Security Sector Observatory - Egypt 14/02/2018  https://marsad-egypt.info/en/2018/02/14/freedom-speech-democracy-destroying-egypt-says-top-lawmaker/
** "Egypt parliamentary committee slams Amnesty statement on Sinai 2018 operation"  Egypt Independent -  MENA 17/02/2018 http://www.egyptindependent.com/egypt-parliamentary-committee-slams-amnesty-statement-on-sinai-2018-operation/

*** Francisco Carrión "Al Qaeda y el IS instan a derrocar el régimen de Al Sisi en vísperas de las elecciones presidenciales" El Mundo 16/02/2018 http://www.elmundo.es/internacional/2018/02/16/5a871b0ce5fdeafb208b4637.html


lunes, 30 de mayo de 2016

Los amigos árabes

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Duro editorial de The New York Times contra los hasta ahora, que sepamos, amigos de Estados Unidos: Arabia Saudí. Lo que señala el diario es uno de los secretos a voces peor guardados de la historia: la financiación del extremismo religioso y su expansión por el mundo islámico.
Esta vez el editorial señala el caso de Kosovo, lugar que ha mandado más yihadistas a combatir en términos relativos que cualquier otro lugar. Se queja el editorial de que lo conseguido por la política norteamericana se ha venido abajo por la contra influencia saudí. Los saudíes, por decirlo así, han aprovechado el paraguas norteamericano para hacer antioccidentalismo y promover su presencia ideológica y económica después en aquellos países que les interesa controlar.
Señala en su inicio el editorial del periódico norteamericano:

Saudi Arabia has frustrated American policy makers for years. Ostensibly a critical ally, sheltered from its enemies by American arms and aid, the kingdom has spent untold millions promoting Wahhabism, the radical form of Sunni Islam that inspired the 9/11 hijackers and that now inflames the Islamic State.
The latest chapter in this long, sorrowful history involves tiny Kosovo. With a population of only 1.8 million people, Kosovo has sent more of its young people per capita than any other country to fight and die in Iraq and Syria. Since 2012, some 314 Kosovars have joined the Islamic State, including two suicide bombers, 44 women and 28 children. Even Belgium, widely seen as a hotbed of extremism after the attacks on Paris and Brussels, lags behind it in the recruitment rankings.*


Más allá de las cifras y del propio Kosovo —al que está dedicado el editorial— están los hechos conocidos por todos los que quieren conocerlos: el Golfo, con Arabia Saudí en el centro, es el motor ideológico y financiero del terrorismo, el creador de la ideología reaccionaria que impide el desarrollo de un islam moderno que dé el salto más allá de las cadenas que lo mantienen en regresión continua.
Durante décadas, el Reino ha utilizado la protección de Occidente para actuar contra Occidente en una política de astucia característica que tiene en el otro lado la ceguera interesada de los que no lo han querido ver porque afectaba a sus intereses.
Convertido en un problema mundial, los hijos sembrados son difíciles de controlar dentro de una estructura tan abierta y peculiar como es el mundo islámico radical, siempre esperando la llegada de un líder que ayude a vencer las carencias de las promesas doctrinales incumplidas en la Historia. Siempre habrá personas dispuestas a recibir el mensaje de la ira que les explique porque el mundo no funciona como ha sido prescrito y es guiado por los infieles. Se trata de transmitir la idea de que es posible enderezar el mundo de su infame estado y llevarlo, a sangre y fuego, hacia el estado de perfección prometido.


Frente a los que les gusta responsabilizar a Occidente del desastre de Oriente Medio, creo que el estado actual es más fruto de los intentos de controlar lo incontrolable mediante el liderazgo ideológico basado en una mezcla de doctrina y dinero.
Pero donde se ha puesto la semilla, no es fácil erradicar las malas hierbas. Señala el editorial de The New York Times:

The 9/11 attacks quickly clarified the dangers. Several Saudi organizations in Kosovo were closed, and the Saudi government, which appears to have reduced its aid to Kosovo, now insists that it has imposed strict controls on charities, mosques and clerical teachings. Even so, Kuwait, Qatar and the United Arab Emirates have increased funding for Islamic hard-liners in Kosovo.
The Sunni Arab states still do not seem to understand the extent to which extreme versions of Islam imperil them as well. Although the Saudi royal family relies on the Wahhabi clerics for their political legitimacy, the Islamic State accuses the monarchy of corrupting the faith to preserve its power. Since 2014, there have been 20 terrorist attacks in the kingdom, many staged by ISIS.*

Son esas líneas finales las que marcan el ciclo en el que en una primera etapa se recibe ayuda, se alcanza desarrollo y poder en la segunda y finalmente se vuelven contra la mano que les alimentó. La carrera por la pureza doctrinal tiene siempre estas características. El conflicto entre los líderes religiosos y los políticos ha marcado el desarrollo histórico islámico en el que los que ocupan el poder son atacados por su falta de piedad. El gobierno saudí se ha blindado fomentando una ideología y manteniendo sus propios defensores. Ha hecho algo más: ha exportado ideología, su versión retrógrada del islam, a otros lugares. La pobreza de la mayoría de los países musulmanes ha hecho que los que tenían dinero pudieran invertirlo en financiar proyectos o grupos para conseguir la influencia que eleve su posición.
Hoy el ciclo se cumple y el Estado Islámico arremete contra quienes están en su origen. Les interesa actuar contra Occidente, pero saben que eso les servirá de muy poco si no tienen un objetivo doméstico que es la implantación de su propio espacio, que es lo que el estado Islámico ha incorporado como proyecto propio. La recuperación del Califato implica una política de dominó en la que la caída de una ficha será un impulso importante para la siguiente. Y el mensaje es fácil de entender: las fichas son todos los países que han traicionado al islam, empezando por Arabia Saudí, una monarquía corrupta y aliada de los enemigos. Atentar contra Occidente no hace avanzar hacia el objetivo, que es territorial. Y es ahí donde comienzan las preocupaciones de los estados que hasta el momento pensaban que no estarían en el punto de mira. Pero ahora lo están de forma prioritaria para la consecución del espacio, que hay que ir recuperando poco a poco y con gran esfuerzo.


Cualquier interpretación ideológica, económica, política, etc. que prescinda de este hecho estará falta de sentido y será incompleta. El horror de lo que la implantación de la doctrina conlleva en la realidad es suficiente como para comprender la situación desesperada de muchos de los que huyen de las zonas. Muchos de los que se quedan, en cambio, son hijos de la doctrina de vuelta a los orígenes que se ha estado financiando desde países que ahora se ven amenazados. El wahabismo es expansivo e intransigente con los desvíos o la apostasía, que merece la muerte. Es una vía muerta hacia el pasado; la negación de la libertad de conciencia o la convivencia con otros. Dar el salto a la violencia es solo un salto lógico, un paso más implícito en el programa. La intransigencia retrógrada que el Reino mantiene entre sus fronteras, se exporta en las mentes de quienes son instruidos en su doctrina. Hoy el monstruo que han creado se vuelve contra ellos.
La vuelta de Egipto hacia Arabia Saudí es problemática. En primer lugar por el orgullo egipcio, que ha sido pisoteado una y otra vez por el dinero y la prepotencia saudí. Que tras la revolución del 25 de enero de 2011 y el golpe de estado de El-Sisi en 2013, Egipto haya girado hacia las fuentes económicas saudíes es probablemente una consecuencia del contradictorio programa político. Que se justifique un golpe de estado para librarse de los islamistas para caer en manos del dinero saudí y su influencia parece un absurdo. Lo es, pero no significa que no tenga su propia lógica.
The Washington Post trae hoy mismo un artículo firmado por Jackson Diehl, editorialista del periódico, con un título claro: "America gives Egypt free armored vehicles. Egypt gives America a slap in the face". Podemos encuadrarlo dentro de la misma oleada de reacciones que el editorial de The New York Times que acabamos de comentar. Ambos artículos hablan del extraño comportamiento de los "amigos" musulmanes respecto a los Estados Unidos y sus políticas hasta el momento. Se señala en el artículo:

This month, the United States delivered the first batch of 762 Mine Resistant Ambush Protected (MRAP) vehicles to Egypt free of charge. That’s on top of the $1.3 billion in military aid the Obama administration has allocated to the regime of Abdel Fatah al-Sissi this year. The White House refuses to condition these gifts on an improvement in Egypt’s horrendous human rights record. So herewith a more modest proposal: Obama should ask Sissi to publicly explain how the MRAPs fit into the “fourth-generation war.”
Most people are unfamiliar with that esoteric term — unless they have been following the rhetoric of Egypt’s military leaders since the coup of 2013. Fourth-generation warfare, Sissi once explained to cadets at Egypt’s military academy, occurs when “modern communication channels, psychology and the media are . . . deployed to create divisions and harm Egypt from within,” according to the website Mada Masr.
Who is the enemy in this war? According to the Egyptian military, that would be the United States — the same country providing the army with those free armored vehicles and billions in aid. In March, the Defense Ministry’s Nasser Military Academy briefed the parliament about fourth-generation warfare. According to the outline, reported by Mada Masr, the subjects included “Egypt’s defense strategy and Western plans to divide the Middle East.”
Pro-regime propagandists are far more explicit. “Most civil society organizations” in Egypt “work to demolish the state through fourth generation warfare for a few dollars,” wrote Charl Fouad El Masry in Daily News Egypt in January. Amr Ammar, a frequent guest on state television, has written a tome explaining how Egypt’s 2011 popular revolution was actually a U.S. plot to destroy Egypt for Israel’s benefit. He calls it “the Hebrew Spring.”
Some might dismiss this anti-American ranting as harmless rhetoric for internal consumption. In fact, it is not. We know that because the military has been acting on its theories. Among other steps, it has launched an offensive against those allegedly dollar-supported nongovernmental organizations. In March, prosecutors reopened a 2011 court case against a number of human rights groups, banning their leaders from leaving the country and asking a judge to freeze their personal assets.**


Todos estos temas han sido desarrollados aquí desde hace mucho tiempo y sorprende que sea ahora cuando la administración norteamericana y la opinión pública empiezan a cuestionarse en qué consiste la amistad y porqué es asimétrica.
La razón es muy sencilla y de orden histórico y cultural: ningún gobierno de la zona va a decir una palabra en favor de Occidente mientras le sea contraproducente y le sea, en cambio, rentable decir lo contrario. Egipto hace lo que han hecho otros muchos antes que ellos: pone la mano (es el segundo receptor económico después de Israel) y después agita el puño desde el balcón para solaz de la multitud.
Lo ocurrido con Arabia Saudí, que se ve acusada de corrupción y de servir a Occidente por los puristas es lo que ocurre con todos los dirigentes árabes. Hasta los movimientos revolucionarios tienen que mostrar su antioccidentalismo. Tamarod (Rebelde), el movimiento juvenil revolucionario, que recogió más de 20 millones de firmas para pedir la salida de Morsi del gobierno y la convocatoria de nueva elecciones llevaba en esa misma carta que se firmó la propuesta de ruptura militar con los Estados Unidos. No se habla mucho de ello, pero así fue.


La embajadora de los Estados Unidos, Patterson, tuvo que ser retirada porque se la consideraba un agente islamista al servicio de los Hermanos Musulmanes en el poder entonces. La idea de que Barack Obama era un financiador del terrorismo islamista —por absurda que parezca— está en la mente de Oriente Medio como una verdad incuestionable. Su fotografía convertido en Bin Laden ha presidido cientos de manifestaciones.


Aquí hemos ironizado sobre la "esotérica" 4GW del presidente El-Sisi calificándola de "autoguerra psicológica" que el propio El-Sisi aplica a su pueblo para manipularlo. El resultado final es ese hipnótico "solo escúchenme a mí" con el que les dirige hacia el pensamiento único convirtiendo en conspiración cualquier crítica.
Ahora —¡ahora!— se dan cuenta que una cosa son los intereses norteamericanos y otra las libertades y los derechos humanos. Ahora se dan cuenta que haber estado apoyando a gobiernos —Egipto o Arabia Saudí— sin exigirles un compromiso con los derechos humanos era el más eficaz semillero de antiamericanismo creado por los Estados Unidos. Han conseguido que los que les odiaban le siga odiando porque son islamistas y han conseguido —y esto es lo peor— que nadie de los que defienden los derechos humanos y la democracia en el mundo árabe quiera saber nada de los Estados Unidos en particular y de Occidente en general. Ese es el brillante resultado de décadas de incomprensión de la realidad por la ceguera histórica.
Como segundo efecto, han provocado además el debilitamiento de los demócratas y reformistas que prefieren la soledad antes que ser considerados "pro occidentales". Esto lo han padecido y lo padecen, por ejemplo, las feministas a las que basta con acusarlas de ser agentes occidentales para descalificarlas por una supuesta conspiración para destruir a las familias árabes. Se lo han puesto muy fácil.
El artículo de The Washington Post incide en estas cuestiones —viejas cuestiones, demasiado tarde— sobre la política antiliberal desarrollada por el gobierno de El-Sisi, el que recibe ese material militar gratuito:

Observers of Egypt might wonder why Sissi, who claims to be fighting the Islamic State and other Muslim extremists, would devote himself to prosecuting secular human rights activists as well as journalists and left-wing politicians who despise jihadism. The answer is simple: It’s all part of fighting the fourth-generation war. The ultimate enemy in this war is not Sunni extremism but Western liberalism — headed by the United States.
As the Egyptian generals see it, they use the tanks and mine-resistant vehicles and F-16s supplied by Washington to fight the Islamic State on one front, in the Sinai Peninsula. Meanwhile, they direct their intelligence services and prosecutors to assault America’s subversive agents in Cairo. There is no contradiction, so long as the U.S. administration doesn’t object and the military aid isn’t endangered. And the Obama administration doesn’t object. In fact, it has asked Congress to remove all political and human rights conditions on military aid to Egypt in next year’s budget.
The problem with this is that U.S. support of the Egyptian military is serving to destroy U.S. relations with Egypt. Secular supporters of democracy and human rights, our natural allies, are being crushed. Meanwhile, Egyptians are being fed propaganda describing the United States as the sponsor of a massive plot to divide and destroy the country. From Washington’s point of view, it seems like a poor return on one of the largest aid packages in the world.**

En alguna ocasión hemos calificado al presidente Obama como "el presidente peor asesorado del mundo". Hemos comentado cómo pasó de ser recibido como un héroe en el salón de conferencias de la Universidad de El Cairo a ser convertido en un ¡símbolo del terrorismo islámico! e apenas tiempo. Si esto no es 4GW del bueno...


Hoy, desde los dos diarios más importantes e influyentes de los Estados Unidos,  los norteamericanos se preguntan con asombro sobre el comportamiento de sus "amigos árabes". No lo entienden y no lo entenderán. La diplomacia comercial ha sustituido a la de los "principios" e ideales. Han perdido la ocasión de mostrarse ante el mundo como lo que el mismo periódico les recrimina: siguen entregando material militar gratis a un país donde se expulsa, detiene y tortura a las personas comprometidas con las libertades que los americanos disfrutan. No se les pide nada a cambio ni se interesan por el destino de las personas encarceladas o desaparecidas. Silencian el hecho de que el propio gobierno extiende la idea de que el terrorismo es un invento norteamericano para dividir a Oriente Medio.
Cuando Obama se vio criticado por ambas partes, los islamistas de Morsi y los anti islamistas de El-Sisi, se encogió de hombros y debió pensar que "los árabes están locos. Sin embargo, ambos bandos sabían muy bien lo que hacían: buscaban poner a la opinión pública de su lado mostrando que eran derribados  por los americanos. Que los dos responsabilizaran a los Estados Unidos y Occidente no era casual. Ahora es un lugar común y hasta el Papa copto lo puede repetir en cualquier entrevista sin ninguna duda, "Occidente quiere destruir Oriente Medio, dividir a Egipto...", etc. Es un dogma de fe.


Hoy los gobiernos de Egipto y de Arabia Saudí se encuentran más próximos que nunca. También más alejados del amigo americano, al que usan como enemigo exterior para mantener sus políticas internas. Meten al Estado Islámico y a los Estados Unidos en un mismo escenario interpretando un número imposible que los espectadores deben imaginarse. Y muchos lo hacen sin duda. Todos los gobiernos tratan de aparentar la virtud que el Estado Islámico y demás grupos reclaman para ellos. Para ello hay que distanciarse del Satán occidental, al que se responsabiliza de todas las desgracias pasadas, presentes y futuras. El episodio de la entrega de las islas egipcias de Tiran y Sanafir ha levantado una ola anti saudí, pero —han dicho las autoridades religiosas— ya está previsto en el Corán, como el encuentro de higos y aceitunas. Curiosamente, la explicación de los que se oponen es que se hace para favorecer a Israel, con quien los saudíes, dicen, tienen una alianza, aunque los firmantes de los acuerdos de paz sean los egipcios. Y tras Israel, por supuesto, estarían los Estados Unidos. Todo regresa al mismo punto.


The New York Times se pregunta qué ha fallado con los saudíes, por qué fomentan el terrorismo que les ataca. The Washington Post se pregunta por qué el régimen de El-Sisi, el presidente mismo, les explica a los egipcios que Estados Unidos intenta destruirlos mientras recibe material militar y apoyo logístico sin problemas.
Las respuestas son sencillas, pero a veces los árboles no nos dejan ver el bosque.  Desde luego no ha sido el principio de una gran amistad; quizá haga falta un Graham Greene a la altura de los tiempos para explicarlo.


 * "The World Reaps What the Saudis Sow" The New York Times 27/05/2016 http://www.nytimes.com/2016/05/28/opinion/the-world-reaps-what-the-saudis-sow.html

** "America gives Egypt free armored vehicles. Egypt gives America a slap in the face" The Washington Post 29/05/2016 https://www.washingtonpost.com/opinions/america-gives-egypt-free-armored-vehicles-and-money-egypt-gives-america-a-slap-in-the-face/2016/05/29/b4f5376c-235b-11e6-8690-f14ca9de2972_story.html






jueves, 26 de febrero de 2015

Ver o no ver o la Fox y el Estado Islámico

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
En un universo empático y visual, el terror cambia sus estrategias. El Estado Islámico no es una forma de brutalidad sin precedentes, sino una forma sin precedentes de publicitarse. Desde que es posible el registro de las imágenes más allá de las pinturas y grabados, de las canciones y poemas, que fueron los transmisores de la brutalidad que el poder quería transmitir, el eje se ha desplazado hacia la eficacia comunicativa del horror.
Siendo la violencia consustancial a nuestros órdenes sociales y personales, la exhibición de la violencia de los castigos era un requisito de su ejemplaridad. El castigo, muchas veces brutal, se realizaba en la plaza pública, a los ojos de todos, en una mezcla de horror y diversión. Cuando se trataba de recordar el poder, se sembraban los caminos de cadáveres como muestra visible de que se había pasado por allí.
Pero desde que es posible la creación de una opinión pública a través de una conciencia activada a través de los medios, surgieron reformistas que nos hicieron ver que la brutalidad no era el camino del respeto ni el miedo el de la obediencia. Los espectáculos públicos de los castigos y ejecuciones se retiraron a la oscuridad de los centros penitenciarios con el mínimo de testigos. Allí donde la ejecución de una pena de muerte era un espectáculo para disfrute general, se pasó a recibir las quejas de sus detractores manifestándose en contra. Los ejércitos ya no querían salir dejando enemigos, sino ser considerados como liberadores y lo que antes era exhibición ahora se consideraban crímenes de guerra. Nadie quería pasar a la historia como carnicero.
Pero la conversión del mundo en una aldea global por la presencia de los medios de comunicación ha cambiado el sentido de la violencia. En general, la gente ha preferido ser "víctima" para suscitar las simpatías generales de la comunidad de sentimientos. Si la comunidad se volvía humanitaria, el papel de víctima en los discursos que narran los conflictos era siempre más apetecible que el de verdugo, que suscitaba la repulsa universal.


Pero todo esto ha cambiado por el papel de los medios de comunicación. Los crímenes y la violencia seguían teniendo un poder local, buscaban esa extensión del miedo. Pero en el plano global, se evitaba la condena excepto por aquellos países o grupos que no tenían objetivo que alcanzar. Los terroristas reivindicaban sus acciones justificándolas como realizadas contra un enemigo más poderoso. Trataban de evitar el desgaste de la opinión presentándose como liberadores de sectores de la población o de espacios que era necesario independizar.
La llegada del Estado Islámico y sus técnicas de barbarie retrógrada, de crueldad infinita fuera del tiempo de la Historia, está suscitando debates continuos. Presentimos que a esa forma retrógrada, medieval, de la violencia sin límite, se une una consideración nueva del uso de los medios de comunicación para finalidades que no tenemos del todo claras en sus intenciones. El Estado Islámico no reivindica, muestra; no explica, exhibe su barbarie. Ideológicamente, camina hacia el pasado; mediáticamente, hacia el futuro, adentrándonos en formas experimentales del horror que, como la técnica de los asesinos en serie, va mejorando en cada crimen.
Acostumbrados a los vídeos y comunicados de dos o tres encapuchados delante de una bandera o a la muestra de unos rehenes detrás del periódico del día, el nuevo horror mediático procede de una estrategia de propagación planificada y que tiene sus objetivos. La guerra hoy se hace en términos de audiencias.


El Estado Islámico es una mezcla de terrorismo, genocidio y productora audiovisual en unas proporciones que nos resultan extrañas y familiares a la vez. Como es característico de nuestro universo mediático, la captación de la atención no es sencilla. Para lograrla, el Estado Islámico necesita inventar su propio género adecuado al conocimiento de la psicología de su enemigo. El peor error que se puede cometer con esta gente es considerarlos "primitivos". Hasta el momento sus estrategias comunicativas han logrado sus objetivos, que son múltiples. Han construido mensajes del horror que han rentabilizado rompiendo las barreras de sus propios destinatarios naturales.
El nuevo terrorismo islamista domina las formas de comunicación en una estudiada teatralidad no vista desde la desaparición de Adolf Hitler. Pero hasta la maquinaria de Hitler ocultaba el Holocausto. El Estado Islámico nos transmite, buscando la máxima audiencia, su horror. ¿Hay mayor teatralidad que las de los líderes de Boko Haram o el Estado Islámico?


El cuatro de febrero, The Guardian se hacía eco de la polémica desatada en los Estados Unidos por el enlace que la cadena FOX había establecido en sus noticias con el vídeo de la salvaje ejecución del piloto jordano detenido. La Fox incumplía las normas aceptadas por todos y daba un paso más:

Only US network to feature graphic video showing Muadh al-Kasasbeh burning to death. Twitter accounts associated with Isis supporters are sharing video via links to Fox News
Fox News has chosen to embed on its website the video of Islamic State burning a hostage to death, a move which makes them the only US media organisation to broadcast the video in full.
The extremely graphic 22-minute video shows Muadh al-Kasasbeh, a Jordanian pilot, being set on fire and burned to death in a cage. Fox News did not post the videos of the killings of previous Isis hostages, and no other media company has hosted this video.
In a statement, the network said: “After careful consideration, we decided that giving readers of FoxNews.com the option to see for themselves the barbarity of ISIS outweighed legitimate concerns about the graphic nature of the video. Online users can choose to view or not view this disturbing content.”*


La falacia de la libertad de elección, llevada al extremo por la Fox, la define como cadena en su búsqueda de las audiencias. "To view or not to view" es una forma burda de incumplir ciertas consideraciones de sentido común y convertirse en una extensión de la acción buscada por el Estado Islámico. Hay una enorme diferencia entre "mostrar y no mostrar" y mostrar lo que se ha hecho para ser mostrado.  Es como decir que se apagarán los semáforos para que todos tengan la libertad de cruzar o no cruzar las calles cuando quieran.
La intencionalidad de los vídeos, realizados para ser vistos, es la que debe primar. No hagas el favor al enemigo de meter las bombas en tu propia casa. Y eso es lo que son estas grabaciones: bombas mediáticas. Llamarlo libertad es un insulto a la inteligencia y un acto de hipocresía mediática sin precedentes. La forma de demostrarlo es simplemente hacerse la pregunta de si la Fox hubiera dado esas imágenes de haberse tratado de un militar norteamericano. ¿Habrían dado a sus patriotas espectadores "the option to see for themselves the barbarity of ISIS"? Lo dudamos.


En una guerra mediática, difundir las imágenes es una forma de colaboracionismo. Un vídeo propagandístico no es una noticia; es propaganda, evidentemente. No informa, sino que deforma. No está hecho para nuestra información, sino para provocar en nosotros una reacción determinada. Y a eso es lo que ha contribuido la patriótica Fox.
Todas estas cosas son evidentes y así se le ha dicho a la cadena televisiva. The Guardian recogía opiniones de expertos:

Malcolm Nance, the executive director of the Terror Asymmetrics Project on Strategy, Tactics and Radical Ideology thinktank and an expert on counter-terrorism and radical extremism told the Guardian that by posting the video Fox News was propagating “exactly what Isis wants to propagate”.
“The whole value of terror is using the media to spread terror,” he said.
Rick Nelson, a senior associate in homeland security and terrorism at the Center for Strategic and International Studies, said that posting the video actually empowers Isis.
“They’re a terror organisation,” he said. “They seek to strike terror in the hearts and minds of people globally, and by perpetuating these videos and putting them out there into the internet, it certainly expands the audience and potential effects.”
“These groups need a platform, and this gives them a platform,” he added.
Nance told the Guardian that showing the video would also further endanger other hostages, including the 26-year-old American aid worker currently held by the militant group.
“[Fox News] are literally – literally – working for al-Qaida and Isis’s media arm,” he added.
“They might as well start sending them royalty checks.”*



Las reacciones contra la Fox han sido duras. El Estado Islámico o Boko Haram cuentan con nuestro universo mediático y poseen sus expertos en la evaluación de los efectos propagandísticos de cada uno de sus vídeos. La realización del vídeo del asesinato de los cristianos coptos tenía un nivel de técnico de realización y montaje alto, perfectamente planificado para cumplir su misión. Dominan los lenguajes, pertenecen a la postmodernidad y conocen el poder de los discursos. No han salido del pasado, de aldeas remotas, aisladas. No son seres medievales, sino personas de hoy que intentan el regreso a un universo inexistente, idealizado, que tratan de construir para su imposible misión.
Sus crímenes son actos semióticos en la medida en que forman parte de procesos que tienen un sentido más allá del crimen. Es lo que tratan de transmitir, de la misma forma que los latigazos dados en una cárcel saudí transmiten un mensaje además de una castigo. La crueldad calculada es un mensaje, tiene su contenido y su forma. Por eso se registra y se trata de extender por el mundo. Eso es lo que la Fox ha hecho.


Las imágenes que habitualmente nos llegan de los islamistas son las que queremos ver: personas atrasadas, gritonas, barbadas, de ojos fanáticos y gestos exagerados. Esas imágenes configuran nuestros estereotipos de los islamistas. Esa es la parte folclórica del asunto. Se nos escapan las imágenes de los de arriba, personas que, como Bin Laden, habían estudiado en los mejores colegios privados británicos y otros en las universidades norteamericanas, de las que muchos han salido. Son ingenieros, médicos, empresarios, comunicadores.
Se pueden cometer muchos errores en esto. Todos menos el de la ingenuidad. Esta terrible y larga batalla tiene un componente comunicativo importante. Nos hemos empezado a preocupar con los "yihadistas" occidentales. No por lo que iban a hacer allí, que importaba poco, sino por lo que nos pudieran hacer al regreso. Si no se entiende que está guerra se desarrolla también en un mundo de pantallas, costará mucho evitar el dolor terrible que está causando. Si se da acogida a sus mensajes, se pierde la batalla de la comunicación, que es su forma de reclutamiento y desafío.
Parece mentira, es sorprendente que presumamos tanto del control de las comunicaciones y no entendamos todavía cómo se construye el terror con ella. En los lugares en los que dominan, cierran completamente las comunicaciones para tener el control absoluto. Elaboran sus vídeos y comunicados pensando que existe una comunidad exterior que gusta del espectáculo macabro de ver quemar a alguien, de ver cómo se decapita. Juegan sabiendo que si diversifican sus víctimas, cada uno mostrará las del otro, como ha hecho la Fox con el piloto jordano.


La argumentación de la Fox sobre la libertad de decidir es demagógica y, sobre todo, de una hipocresía insultante. Una cosa es informar y otra propagar el paquete que te dan listo para consumirlo. Ellos cuentan con eso. Se demuestra el error terrible de percepción que se tiene respecto al problema que afecta a millones de personas, de una forma u otra.
De la misma forma que los ataques a las sinagogas le sirven a Netanyahu para lanzar proclamas pidiendo a los judíos del mundo que vayan a Israel, los vídeos del Estado Islámico tienen un componente doble, impactar por el miedo a la barbarie a unos, pero transmitir una sensación de "orden" a los que creen que el mundo avanza hacia el caos. Ellos se hacen ver como los ejemplares cumplidores de la "ley de Dios", los que restituyen el orden perdido, creado por los infieles que desatienden la obligación de la obediencia. El mundo es un caos perverso; ellos traen el orden. Y así van sumando descontentos y piadosos, convencidos de que el mundo necesita su orden, que finalmente será una sola voz, un solo rezo.
La diferencia entre informar y mostrar se hace en este caso evidente. La información busca que conozcamos mejor los riesgos y traduce, pasa a otro lenguaje, los acontecimientos; la propaganda no nos muestra los hechos sino de forma unilateral, ya codificados para obtener unas reacciones determinadas, que no es que conozcamos mejor los riesgos, sino la intimidación en unos casos, que la opinión pública puede rechazar intervenir en la guerra, etc. La Fox renunció a informar, es decir, a dar forma, que es su función, en el momento en que se limito a facilitar el acceso a la propaganda del Estado Islámico. Lo dejó en manos de ellos,. Los que quisieron ver, solo vieron lo que el Estado Islámico querían que vieran.. Y lo que es peor: una vez conseguido su objetivo, se pusieron a preparar el siguiente vídeo para alimentar la programación.




* "Fox News site embeds unedited Isis video showing brutal murder of Jordanian pilot" The Guardian 4/02/2015 http://www.theguardian.com/media/2015/feb/04/fox-news-shows-isis-video-jordan-pilot



 



domingo, 14 de septiembre de 2014

Turquía, Egipto y el Estado Islámico

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Dentro de la compleja operación para intentar reunir fuerzas contra el Estado Islámico, resaltan las reticencias, condiciones y argumentos de dos países de la zona, uno a cada extremo del conflicto: Turquía y Egipto. Mientras los Estados Unidos intentan lograr el compromiso de los países árabes y mostrar una imagen conjunta de que no es una cuestión "occidental" sino de la zona, van saliendo las peculiaridades del caso.
La BBC analiza la reticencia turca:

Turquía insiste en que su frontera de 900 kilómetros de largo con Siria es un baluarte contra Estado Islámico (EI) y los otros grupos yijadistas que se han desarrollado durante la guerra en ese país vecino.
Pero su historial no respalda esa afirmación.
Turquía ha sido, durante la mayor parte de este conflicto de tres años y medio, el principal punto de entrada a Siria de armamento, recursos y combatientes extranjeros.
Por ser un oponente acérrimo del gobierno sirio, la política adoptada por Ankara parecía ser: "Cualquiera menos el presidente sirio Bashar al Assad".
Los dirigentes turcos fueron ampliamente criticados por no prestarle atención al crecimiento de los grupos militantes o, peor, por respaldarlos.
Sin embargo, en los últimos meses la situación ha cambiado: 49 turcos -diplomáticos y sus familias- fueron secuestrados por EI en la ciudad iraquí de Mosul en junio y aún siguen cautivos.
Ese incidente y la rápida progresión de EI en Irak y Siria parecen haber alertado a Turquía de la amenaza que tiene a puertas. Ahora empezó a combatir.*


Toda la política que se mueve en la zona de oriente medio y el norte de África tiene un componente maquiavélico por el entretejido de causas oscuras, de políticas basadas en "los amigos de los amigos", "los enemigos de los enemigos" y "los amigos de los enemigos" que hace que los conflictos sin resolver vayan acumulando problemas.
La BBC se limita a poner un problema real sobre la mesa: su pertenencia a la OTAN y su compromiso con la defensa del frente del sureste europeo. Sin embargo, estos elementos que han contribuido fundamentalmente al desarrollo de Turquía, se ven comprometidos por la cuestión kurda y por su enemistad profunda con el régimen de Al-Asad. Turquía ha sido la principal fuente de entrada de materiales y personas en Siria.
Tras escuchar las excusas oficiales turcas frente a las acusaciones que le dejan caer los reporteros de la BBC, el artículo se cierra así:

Ankara quiere parar el flujo de refugiados sirios y teme que los grupos kurdos en Siria pasen armas a los rebeldes kurdos del PKK, considerados una amenaza terrorista.
Debido a esas preocupaciones, altos funcionarios turcos indican que su país no tomará parte en las operaciones de combate y no permitirá que sus bases sean usadas en los ataques aéreos.
Pero el país jugará un importante papel humanitario, y su respaldo a la coalición liderada por occidente será crucial.
Al alejarnos de la frontera, pudimos ver de repente un camión del lado sirio que transportaba rebeldes armados de al Nusra.
Dimos la vuelta y aceleramos, pero desaparecieron rápidamente en el bosque. Cerca ondeaba su bandera negra sobre un edificio cercano.
Era un recuerdo de lo cercana que se encuentra la amenaza, y de cómo Occidente confía en la habilidad turca para confrontarla.*


Quizá demasiada confianza. La idea de la "ayuda humanitaria" —también Putin manda ayuda humanitaria" a Ucrania— no parece ser suficiente y la excusa de los rehenes no creo que sea las más adecuada. No creo que lo países que ven decapitar a periodistas y cooperantes —el último ayer mismo— entiendan demasiado las reticencias turcas y su carácter humanitario. El amenazante Erdogan parece tener un interés relativo en el asunto, lo cual deberá ser tenido en cuenta en el futuro, pues deberá tener consecuencias que siendo un país de la OTAN no permita usar sus bases para los ataques aéreos.


El otro caso llamativo es el de Egipto, cuyo ejército está financiado por los Estados Unidos desde hace décadas, lo que ha servido para fomentar un antiamericanismo pronunciado del que ya hemos dado cuenta aquí en muchas ocasiones. Para Kerry que acaba de estar en El Cairo, la implicación de Egipto es esencial por, como ha señalado, el referente cultural que Egipto y especialmente las instituciones suníes que allí se encuentran, como la Universidad de Al-Azhar.
En la entrevista concedida al periodista de Euronews, Charles Salamé, por el Gran Muftí de Egipto, jeque Chawki Allam, tras condenar enérgicamente las acciones del llamado Estado Islámico, se lanza una advertencia a Europa especialmente:

Charles Salamé, Euronews: Hablemos, ahora, de un tema de preocupación a nivel europeo: el terrorismo. ¿Qué le diría a todos aquellos que combaten o piensan unirse a las organizaciones terroristas en los países en guerra?
Jeque Chawki Allam : “Existen diferentes peligros cuando miramos con detenimiento las informaciones recientes que se hacen eco de la capacidad de convocatoria que tienen esos grupos para atraer a tantas personas dispuestas a luchar por una causa que ellos perciben como un acto de jihad.
Su concepción no tiene nada que ver con la verdadera jihad, tal y como es explicada a través de los textos jurídicos y científicos que explican la charia. Este fenómeno es realmente alarmante en Europa. Esperamos que los europeos sean conscientes de ello porque se trata, realmente, de un problema muy grave ya que el terrorismo no se circunscribe a una zona sino que puede propagarse a todos los países.
Charles Salamé, Euronews: Cuando usted dice a los europeos que no pierdan la vigilancia, ¿qué les sugiere que hagan?
Jeque Chawki Allam: “Lo que los europeos deben hacer es pedir consejo a las instituciones que se ocupan de la verdadera enseñanza del islam como la Universidad Al-Azhar en el Cairo. Esa sería la buena opción. La explicación y la comprensión del islam se consiguen a través de las instituciones forjadas a través de la historia de ese estudio de la religión islámica.”
Charles Salamé, Euronews: ¿Cree usted que la legitimidad de Al-Azhar Al-Charif tendrá una influencia en los imanes que predican en Europa?
Jeque Chawki Allam: Nosotros advertimos a los europeos de estos peligros, luego ellos deben evaluar la situación. Las informaciones con las que nosotros contamos son inquietantes.**


Nada es sencillo, como ya señalamos. La argumentación del gobierno egipcio para su reticencia es que Egipto está sumido ya en su propia guerra contra el "terrorismo". Esa fue la primera respuesta: nosotras ya estamos luchando. Mediante esta hábil estrategia se consiguen dos cosas: la primera de ellas es legitimar la situación de autoridad en Egipto convirtiéndolo en parte de una guerra global contra el terror, en la que unos luchan en Irak y otros en Egipto. El titular del diario Ahram Online de hoy reproduce de forma clara y sintética lo que opina el gobierno egipcio por boca de su presidente: " All terrorists must be targeted, not just IS: El-Sisi". *** En esas palabras se establece un posibilidad para que Egipto ocupe el papel que se le pide dentro de la estrategia diseñada por los Estados Unidos para hacer frente a lo que se ha convertido en un desafío global.


Lo segundo que se obtiene con la estrategia es asegurarse que los Estados Unidos dejan de apoyar las estrategias de los islamistas, la Hermandad Musulmana, y le cierran las fuentes. De esta forma, Egipto fija el precio de su intervención y apoyo prácticamente sin riesgo, ya que tendrá la posibilidad de centrarse en los grupos que le molestan internamente y señalar que son su contribución a la causa general.
Desde el punto de vista del resurgido nacionalismo egipcio, algo que se usa como retórica de fondo, los Estados Unidos ha ido a Egipto a pedirles el favor de participar y han escenificado esta escena de la reticencia y las condiciones. Así se indica el Ahram Online:

According to a presidency statement, Kerry highlighted that Egypt would be playing a key role in the coalition and that there were strong ties between Egypt and the US.
Egypt and the US have had a patchy relationship since the ouster of president Mohamed Morsi in July of last year. The US temporarily suspended military aid to Egypt amid a crackdown on Morsi's supporters.
Upon the election of former army chief El-Sisi as president in June, the US Congress unfroze $1.5 billion in mostly military aid.***


Pero hay un párrafo interesante en la declaración conjunta, que enlaza con lo escuchado anteriormente en la entrevista con el Gran Muftí de Egipto: la necesidad de borrar las influencias de los grupos radicales a través de una potenciación de la Universidad de Al-Azhar:

The Egyptian president and the top US diplomat agreed that the strategy to combat terrorism should not only include military tactics, but also initiatives by religious entities like Al-Azhar to raise awareness in the Middle East of the danger of terrorist groups.  
Kerry said there were some issues that may represent an obstacle to the resumption of any cooperation between the US and Egypt, particularly regarding freedom of expression and the detention and trial of journalists.
On his behalf, El-Sisi stressed that Egypt was paving the way to establishing the rule of law which respects the judiciary and its provisions, as well as respecting the separation of powers and the new constitution with all its rights. ***

Hace unos días comentábamos cómo la Universidad de Al-Azhar había sido minada en su autoridad al pasar a depender del Estado egipcio mediante la maniobra realizada por Gamal Abdel Nasser a principio de los 60. Desde entonces, los que han querido desmarcarse de sus doctrinas oficiales les ha bastado con señalar que se han vendido al poder faraónico, es decir, que no representan al islam verdadero, proclama que hace todo grupo que se separe de la ortodoxia. El-Azhar solo puede jugar un papel de control si se reconoce su autoridad exterior, pero ¿por parte de quién? La respuesta es evidente: de los gobiernos occidentales, que deben dejar de tener como interlocutores a los grupos islamistas, de los que posteriormente salen los yihadistas. Lo que se propone desde Egipto es aumentar la presencia institucional del islam suní ortodoxo allí donde su poder no puede llegar, hasta los países que hasta el momento han sido cuna de los yihadistas. La ilusión de que todos son inmigrantes o hijos de inmigrantes se ha desvanecido con los datos de la realidad.
Lo que pide Egipto —y a la vez ofrece— es que la misma labor de desmantelamiento de los grupos islamistas que está realizando, se siga también fuera mediante la extensión de la influencia de Al-Azhar. Algo que no es sencillo a estas alturas y, especialmente, porque los sistemas de libertades de que gozamos son bien aprovechados para los que usan occidente como base de operaciones. La idea de que mientras se maten fuera de nuestras fronteras, lo mejor es vigilarlos a distancia, se ve que ha sido una estrategia equivocada.
La estrategia egipcia puede parecer extraña, pero los desfiles por Oxford Street, en pleno Londres, de partidarios del Estado Islámico ha hecho cundir el pánico a unos y reflexionar a otros. El titular del artículo de Charles Cooper, en The Independent, es claro: "Isis supporters are on the streets of London — but the media needs to stop panicking"****


Occidente se ha empezado a preocupar por esta cuestión en el momento en el que se ha despertado el temor al regreso de los yihadistas. Es lo que hemos planteado aquí tantas veces: la ilusión de la distancia, el creer que aquello está lejos y que no nos afectará. Es la miopía política que considera que siempre juegas con blancas y siempre has de ganar o que las cosas se solucionarán allí donde comienzan. Pero esa ilusión se debería haber desvanecido tras los atentados de Nueva York, Londres y Madrid. Nuestros políticos siguen sin ser conscientes de que el mundo no es la tranquila Europa de turismo y comercio.
Turquía y Egipto tienen cuestiones propias que insertan dentro de su acciones contra el Estado Islámico. Son motivos unos más claros que otros, pero que están sobre el tapete. Son además, dos países con trayectorias divergentes y enfrentados: Turquía tiene gobierno islamista (que va a más) y es el enemigo declarado de Egipto, que se deshizo de los Hermanos Musulmanes, apoyados con firmeza por Erdogan. Es una muestra más de la complejidad del mundo islámico.


Los dos países juegan con que son piezas importantes en la zona, —por motivos muy distintos— y piensan que siempre tendrán esa baza en su mano, pues es una cuestión geoestratégica; son las retaguardias de Europa y de Israel. En cualquier caso, las condiciones de ambos tienen su lógica interna y buscan satisfacer sus propios objetivos dentro del conflicto general. Cuando se extienda el conflicto, quizá tengan que modificar sus actitudes y establecer diferentes jerarquías en sus prioridades. Egipto sigue su lucha contra el terror, en la que tiene apoyos, pero se le pide que mejore sustancialmente su actitud hacia los derechos humanos —algo que le ha recordado John Kerry en su visita; la actitud de Turquía es la más sospechosa porque los que ha salvado dado la cara ante el avance de Estado Islámico han sido los kurdos y tendrán derecho a un trato futuro distinto al que Turquía ha exigido como miembro la OTAN y aspirante a la Europa que tanto le inquieta. Los recelos de la BBC sobre el papel de Turquía no son baladíes. La estrategia de Egipto es más inteligente para conseguir sus propios objetivos, aunque no está claro que vaya a conseguir que bajo la etiqueta de terroristas elimine la crítica de los que no quieren un gobierno de autoridad a la vieja usanza.
Como decíamos al principio, nada es sencillo en esa parte del mundo. Los problemas crecen cuando se les deja crecer. Los problemas crecen cuando piensas que no van contigo. Los problemas crecen cuando miras para otro lado. Al final estallan, te afectan y ya no te quede dónde mirar.



* "¿Despertó Turquía ante la amenaza de Estado Islámico?" BBC 13/09/2014 http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/09/140912_turquia_estado_islamico_dv.shtml
** "“El Estado Islámico” se atribuye una denominación falsa" Euronews 12/09/2014 http://es.euronews.com/2014/09/12/el-estado-islamico-se-atribuye-una-denominacion-falsa/
*** "All terrorists must be targeted, not just IS: El-Sisi" Ahram Online 14/09/2014 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/110690/Egypt/Politics-/All-terrorists-must-be-targeted,-not-just-IS-ElSis.aspx
**** "Isis supporters are on the streets of London — but the media needs to stop panicking" The Independent 14/09/2014 http://www.independent.co.uk/voices/comment/isis-are-on-the-streets-of-london--but-theres-no-need-to-panic-9668746.html