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domingo, 5 de julio de 2026

Lo mejor por llegar y el dr. Trump

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Dice Donald Trump en su discurso por los 250 años de los Estados Unidos que "lo mejor está por llegar". Lo dice desde una perspectiva carente de autocrítica y llena de bombo y platillos. En realidad, lo que Trump celebra es la suerte de los Estados Unidos por tenerle a él al frente, el mayor regalo posible sobre el planeta. Eso significa que aquello que no compartan esta afirmación son algo más que personas anti Trump; son personas contra los Estados Unidos, enfermos, algo que lleva proclamando desde sus inicios en la Casa Blanca.

 Que algunos se den cuenta ahora de que Trump no celebra los 250 años de Estados Unidos sino a sí mismo; que lo haga en la base del Monte Rushmore, donde cree que se debe esculpir su rostro como el mejor presidente desde siempre, etc. es significativo de en qué ha convertido a la República durante su mandato.

Sus años no han engrandecido más que su ego, si esto fuera posible. Lo que ha hecho, por el contrario, ha sido destruir los pilares fundamentales, internos y externos, de los Estados Unidos. Ha destruido su crédito como país y como súper potencia.

El camino recorrido hasta su llegada, según su versión, es el de un abuso parasitario por parte del resto del mundo, empeñado en que no fueran todo lo poderosos que podían ser. Esta visión del mundo que le rodea y del deseo manifiesto de imperialismo norteamericano gira en torno a su sentido del "poder". Su punto principal es la pregunta "de qué sirve el poder si no se usa". Esta sencilla expresión está en el centro del pensamiento trumpista y le hace ir cada día un poco más allá, estableciendo el abuso como forma natural de actuación interior y exterior.

Y el poder es la fuerza, la herramienta disponible. No hay nada que discutir, que negociar. Quien tiene la fuerza de imponerse no necesita más. Las leyes, el diálogo, etc. no son más que formas de los débiles: el superhombre es norteamericano.

Pueden ser aranceles o bombardeos, invasiones o cualquier otra fórmula. Todo se usa para obtener lo que se desea y lo que se desea no tiene límites. Por definición, se desea lo que otros tienen. De petróleo a minerales raros, de una posición estratégica al control del mar. De todo es posible apropiarse si se tiene la fuerza necesaria. Lo vemos cada día.

Trump ha incentivado el nacionalismo extremo porque todo esto se "justifica" en un destino de orden divino que quiere Estados Unidos reine sobre el planeta. Nada es casual; todo forma parte de ese destino manifiesto y él, Trump, es la mano elegida para llevarlo adelante. Durante mucho tiempo se ha considerado infantilismo y extravagancia el comportamiento y las palabras de Trump. Hoy comprendemos que son en serio, que hay un público norteamericano que las cree, que acepta los supuestos señalados.

En el camino quedan libertades, propias y ajenas, compromisos y aliados. Todo eso son cargas y el camino debe ser ligero de equipaje, de compromisos. Estados Unidos, piensa Trump, no necesita al mundo; el mundo, en cambio, necesita su liderazgo y visión del nuevo orden mundial.

Esto se gestiona desde una política del espectáculo, ridícula e insultante, simplista para unos grupos sociales que le apoyan y ríen las gracias y ocurrencias por mucho que vayan contra las libertades.

En RTVE.es no cuentan su última gracia: 

Este jueves, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha publicado en redes sociales un vídeo generado con inteligencia artificial en el que aparece caracterizado como doctor y diagnostica de TDS (síndrome de delirio anti-Trump) a Julia Roberts, Robert de Niro y otros actores críticos con él. No es la primera vez que Trump usa la IA para burlarse de sus detractores. Te contamos este y otros usos que ha hecho el presidente estadounidense de la inteligencia artificial.

El vídeo de minuto y medio, publicado el 2 de julio en sus perfiles oficiales en Instagram, X y Truth Social, ha sido compartido cerca de 50.000 veces y ha tenido millones de reproducciones. La publicación arranca con un “doctor” Trump con bata blanca en lo que parece un hospital diciendo en inglés: “¿Usted o algún conocido ha sido diagnosticado con TDS (siglas en inglés de un inventado ‘síndrome de delirio anti-Trump’)? Los síntomas pueden ser implacables. Afortunadamente, soy el doctor Trump y tengo un tratamiento”. 

Los siguientes planos muestran a actores como Rosie O'Donnell, Whoopi Goldberg, John Leguizamo, Edward Norton, Robert De Niro o Julia Roberts en una consulta hablando de lo que les ha supuesto padecer esta enfermedad inventada: “Pensaba que era un caso perdido. [...] Pero tras seguir el tratamiento, noto la diferencia”, afirma una falsa Whoopi Goldberg. Segundos después un ficticio De Niro asegura: “No podía comer. No podía dormir. Estaba constantemente enfadado. Hacía la vida imposible a quienes me rodeaban”. El vídeo concluye con Trump diciendo: “El tratamiento es sencillo: apague las noticias falsas, rece y, si alguna vez se siente ansioso, tómese una Coca-Cola Diet como hago yo. Verá una diferencia notable en su vida”.*

 

No tiene ninguna gracias. Es una forma de estigmatizar e insultar a los que tiene en contra. Trump no es un presidente al uso; no tiene un sentido de respeto al cargo o claridad en sus límite. Es la falta de límites lo que caracteriza al hombre más poderoso de la Tierra. Eso le da derecho al insulto y se corre el peligro de que constituya una forma de señalamiento de personas en un país lleno de armas y de cada vez más gente con ganas de usarlas, como ocurrió con los alientos al asalto al Capitolio y los lobos solitarios que iban de caza a las fronteras del sur para disparar sobre los inmigrantes.

Trump ha llenado el país de campos de concentración para inmigrantes, ha separado a familias de sus hijos como forma intimidatoria y ha sembrado el miedo a ir a los estadios por temor a ser detenidos por el ICE. Los países como México o Cubas, tras Venezuela, corren el riesgo de ser invadidos violentamente cuando él lo decida.

Lo ocurrido en Irán ha abierto una puerta al futuro para unos y otros. Unos tratarán de resistir y otros de evitar esa resistencia. No se debe repetir el "error de Irán" piensan. El próximo será otra cosa.

Los actores considerados como "enfermos" son personas con derechos y su principal derecho es el de poder ser críticos con un presidente que les representa en su totalidad. Trump los convierte en enfermos y es él quien les diagnostica su enfermedad: la oposición a Trump.

El velo totalitario cubra ya parte de los Estados Unidos. Necesita los golpes internacionales para presentar a sus opositores y críticos interiores como enemigos de América, mientras que él encarna la gloria, una mañana cada día mejor.

El horror que crean los Estados Unidos de Trump solo en parte se atreve a formularse ante el temor a represalias o a que sea una pesadilla de la que despertaremos pronto. Pero no es un sueño; es una terrible realidad ante la que solo cabe la unión y el distanciamiento, la menor dependencia posible. Trump necesita de nuevo un mundo dividido del que erigirse en salvador, un mundo que tema al otro y que le aplauda, que active su ego cada día con aplausos y vítores.

Estos 250 años de los Estados Unidos ya no son una celebración de la creación de un país que acoge lo bueno del mundo, a los perseguidos por tiranías e ignorancia. Es ahora una mezcla de retrocesos, del racismo a la dictadura, de reino del miedo y de la euforia peligrosa.

No sigamos poniendo el énfasis temeroso en el uso de la IA en los insultos de Trump. Eso es lo de menos; es solo el espectáculo. Lo importante no son los usos tecnológicos, sino los objetivos de intimidación, escarnio, etc. que le sirven de fondo. Es lo que realmente importa, algo digno de la peor época soviética.

Creo que hay poco que celebrar y mucho en lo que pensar. Los Estados Unidos que Trump celebra no son más que una versión de sí mismo. Dice que "lo mejor está por llegar". No nos tranquiliza nada.


 

* Paula Mayoral Muñoz "Un doctor Trump creado con IA 'cura el síndrome anti-Trump' a críticos con él como De Niro o Julia Roberts" RTVE.es / VerificaRTVE 03/07/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260703/doctor-ia-cura-sindrome-trump-actores-criticos-robert-niro-julia-roberts/17143209.shtml

lunes, 12 de enero de 2026

Los peligros se acumulan

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Venezuela, Cuba, Groenlandia... pueden ser poca cosa en comparación con lo que puede ocurrir con Irán. Solo allí ya se cuentan, nos dicen los medios, miles de detenidos por protestar y cientos de muertos.

¿Se da cuenta Estados Unidos de la que se está organizando? Los conflictos no son individuales sino que está configurando un todo, un sistema de violencia con interacción entre ellos. Lo que ocurre en un espacio puede determinar lo que ocurra en otro. Venezuela fue solo el principio. Pero lo que ahora todavía controlan los Estados Unidos de Trump va aumentando conforme se abre nuevos frentes.

No se trata evidentemente de "defender" las dictaduras de Venezuela o de Irán, terribles en todo momento, sino de los efectos que puedan producirse al no reconducirse hacia vías pacíficas o de diálogo, algo muy difícil en este estado general que se está generando, donde lo que priman son los intereses estadounidenses.

En diversas ocasiones hemos señalado que en su primer mandato Donald Trump contaba con un círculo de vigilancia dentro de su administración, con gente que actuaba frenando las locuras que se le pasaban por la cabeza. Trump aprendió, pero en un sentido distinto al esperado. En su segundo mandato eliminó a todos aquellos que podían realizar el mismo efecto y se ha rodeado de gente que ven en el presidente una figura incontestable... que debe ser sustituida en su momento ante la imposibilidad de un tercer mandato, algo que está por ver.


No debemos olvidar que más de ochenta millones de personas eligieron un presidente que había apoyado el asalto armado al Capitolio con la "reivindicación" de que a Trump le "habían robado las elecciones" los demócratas. Este acto violento de sustitución de la voluntad democrática por las armas, se nos muestra en toda su dimensión cuando es el argumento que usa para el ataque a otros países. No hay país que tenga derecho a sostenerse democráticamente; solo países que conviene a los Estados Unidos ocupar o controlar. Esto no solo afecta a dictaduras, como Venezuela, Cuba o también Irán, sino a democracias como México o Dinamarca. A Trump le basta cualquier excusa, los declara "narco estados" o, simplemente, son "anti americanos", es decir, no comparten sus intereses.

Hoy ya se habla sin miedo de cambio en el "orden mundial", aunque se siga teniendo miedo a calificar directamente a los Estados Unidos de Trump como lo que ya es, un estado violento e imperialista.

Cada titular en los medios es una pieza más de ese imperialismo basado en la fuerza. Uno de los últimos se refiere a Cuba: 

Trump ha dicho que le "parece bien" que su secretario de Estado, Marco Rubio, sea presidente de Cuba. "¡Suena bien para mí!", ha escrito Trump en su red social al compartir una publicación de X del usuario @Cliff_Smith_1 que señala, en tono jocoso, que "Marco Rubio será presidente de Cuba".* 

Este tono frívolo y agresivo, amenazante, cada vez que Trump hace una de sus profecías es una de las mayores preocupaciones. Ya no se toman como una fantasmada, sino como una amenaza real que tiene al mundo real en jaque. Ya no hay bromas.

Lo primero que hizo Trump en su segundo mandato fue indultar a los asaltantes al Senado y calificarlos como "patriotas". No es una broma; es una realidad enferma que no sabe cómo salir de la pesadilla que ha comenzado en los Estados Unidos de Trump.

La perspectiva de colocar en Cuba a Marco Rubio, que se muestra como el cerebro tras la operación venezolana, extensiva al resto de América Latina, es terrible. Pero lo visto ya es suficiente como para tomárselo en serio. ¿Están compitiendo entre sí los delfines de Trump? ¿Es esta la forma de llegar al voto hispano?

Ya hemos señalado que Trump ha abierto múltiples frentes y que ya el factor sorpresa no tiene poder alguno. Por contra, la repetición de las amenazas y acciones contra diversos países puede determinar una respuesta contundente, tan selectiva como las norteamericanas hasta el momento.

Una cosa es que Trump se considere invencible e inmortal y otra cosa el que lo sea. Está acumulando los suficientes enemigos en muy corto espacio de tiempo como para que no pueda realizar la vigilancia pertinente.

Puede que el golpe no se dé en su misma cabeza, pero sí allí donde le duela lo suficiente. Pero, sin duda, pronto habrá algún tipo de reacción, interna o externa, de la que ningún "ángel" les va a librar. Hay suficientes locos en el mundo, no solo Donald Trump.

No va a ser fácil contener lo que los islamistas integrales pueden pensar del destino y la misión divina. Si Trump considera a los otros como obstáculos anti americanos, los integristas iraníes pueden considerarle lo mismo a él y producirse un choque. frontal

Trump tiene que tenerlo en cuenta, al igual que los que le rodean y forman parte de sus planes. Trump no tiene el monopolio de la violencia y una vez encendidas muchas mechas y que los afectados conocen sus planes pueden ocurrir muchas cosas.

El mundo ha vacilado ante lo que veía y escuchaba. Una vez confirmado que no es una broma, puede que alguien responda.

La esperanza de la resistencia interior, de que los Estados Unidos despierten y se den cuenta de lo que están organizando en su nombre, crece en un sentido, pero mengua en otro. Cada vez son más los que salen a las calles a protestar, pero cada vez las protestas sirven de menos. Hemos hablado anteriormente del "cántaro y la fuente". Ese es el riesgo, que pasemos de una forma de descontrol a otra peor.

Las noticias de esta misma mañana nos hablan de otro frente, esta vez interior. Se trata del abierto contra la dirección de la Reserva Federal, que lucha por mantener su autonomía frente a la presidencia. Trump tiene que imponer criterios e intereses sin aceptar autonomía alguna, aunque la marque la ley.

La ONU ha hablado de "peligroso precedente" por lo ocurrido en Venezuela. Eso es quedarse muy cortos con lo sucedido y con lo que pueda suceder en diversas partes del mundo. Los peligros se siguen acumulando.

 

* "Trump sugiere a Cuba que llegue a un acuerdo "antes de que sea demasiado tarde": "No habrá más petróleo"" RTVE.es 11/01/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260111/trump-amenaza-a-cuba-para-llegar-a-acuerdo-antes-sea-demasiado-tarde/16890049.shtml

miércoles, 7 de enero de 2026

Las piezas del juego venezolano

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Conforme avanza la situación de Venezuela, el papel de los agentes intervinientes va quedando más perfilado en esta obra, mezcla de géneros. Para distraer la atención de Venezuela, Trump —como es frecuente en él— abre otros frentes, como lo ha hecho con Groenlandia para Europa o con Cuba, México o Colombia para América del Sur, en realidad pata toda América, pues no debemos olvidar las amenazas de anexionarse Canadá.

A Trump le basta con señalar hacia un punto caliente, para que las quejas que se hayan puesto en marcha se conviertan en temores de ser los próximos. De esta manera crea divisiones que restan eficacia a lo que pueda ser una acción conjunta. Cada uno vela por sus intereses, piensa Trump. Preocupados por lo que pueda pasar en Groenlandia, nos olvidamos en gran medida de lo que suceda en Venezuela. Con ir asustando con posibles acciones, le basta... por ahora.

La única línea roja que Trump "respeta" es interna, la que pudiera afectar a su electorado al que captó en su momento con la doctrina del "America First!" y que ahora incumple con toda claridad, como ya le señalan algunos. Se suponía que Estados Unidos bajo Trump iba ser una especie de aislacionismo recogiendo el deseo de muchos norteamericanos de dejar de ocuparse por lo que ocurre en otros países del mundo y centrarse en ellos mismos. ¡Tremendo error! Trump necesita de causas que alimenten el deseo de superioridad norteamericano. "¿De qué sirve el poder si no lo ejerces?, dijo Trump mucho antes de llegar a la presidencia. Sin ejercerlo, no tiene sentido.

Cada vez que una película norteamericana nos refleja el mundo escolar lleno de abusadores, de gente que mantiene a raya el colegio o instituto de turno entiendo mejor la figura de Donald Trump y de los matones que ha reclutado para ser los amos. Ahora el bullying se ejerce fuera de las fronteras.

Una de las preguntas que nos hacemos a menudo es tratar de saber cómo el pueblo norteamericano acepta estas acciones y palabras de Trump. En Independent en español, con el titular "Trump dice que sus votantes amaron ataque a Venezuela. ¿Qué piensan realmente?" se recogen las opiniones de algunos norteamericanos, sus valoraciones del "acto de extracción" en Venezuela y lo que pueden esperar en el futuro: 

Sólo han transcurrido unos días desde que el ejército estadounidense extrajo al presidente Nicolás Maduro de una base militar venezolana y lo llevó rápidamente a una prisión en Brooklyn, pero Aaron Tobin, partidario de Trump del área de Detroit, ya puede imaginar cómo se verá todo eso en la pantalla grande.

Predice que será la trama de películas durante años. “Estoy entusiasmado”. Muchos otros que votaron por el presidente Donald Trump y hablaron con The Associated Press sobre la incursión también aplauden —al menos por ahora—.

Sacudida por el manejo de los archivos de Jeffrey Epstein por parte del gobierno de Trump, y presionada por el aumento de las primas de los seguros de gastos médicos y el costo de vida, la captura del mandatario de Venezuela y de su esposa ha forzado a la coalición “Make America Great Again” (Devolvamos la grandeza a Estados Unidos, o MAGA) a realizar una nueva evaluación.

Trump prometió a sus votantes que “America First” (Estados Unidos Primero) significaría oponerse a más intromisiones en el extranjero. En cambio, intervino con fuerza y sin la aprobación del Congreso en una nueva frontera: una capital sudamericana tan alejada de Washington que Google Maps dice que “no parece encontrar cómo llegar allí”.

La película de acción geopolítica que Tobin visualiza se encuentra apenas en su primera escena, antes de que surjan de golpe todas las complejidades de desmantelar un gobierno extranjero por decreto de un presidente de Estados Unidos. Las fuerzas estadounidenses entraron y salieron con rapidez. ¿Pero qué sucede después?*


A esta entrada le siguen unas cuantas valoraciones de personas de diferentes puntos del país. Es lo que le importa a Trump, pues su destino depende en gran parte de ellos. Son lo que perciben, lejos de influencia exteriores, el sentido de las acciones de Trump. Ellos ven lo que él quiere.

Unos admiran la ejecución "limpia", otros la "determinación" y otros lo aceptan como una demostración de que el "respeto" ya no vale y es preferible el temor. Asusta el grado de complacencia ante una acción violenta contra las leyes internacionales, los métodos contra un país soberano, por mucho dictador que tenga.

La estrategia de Trump para Venezuela requiere de algunas interpretaciones del sentido de lo que está haciendo. Las piezas van encajando.

¿Qué sentido tiene "extraer" a un dictador y dejar en pie su régimen? es una pregunta que muchos se hacen.

Los que pensaban que a Trump le importaba la democracia y por eso, por el bien de los venezolanos, había ordenado el secuestro, deben estar ya desengañados. Las acusaciones contra Maduro no son de carácter político (las derivadas de ser un "dictador", de haberse  apropiado del cargo presidencial después de manipulado el resultado electoral), sino de otro tipo, más bien de orden delictivo tradicional (narcotráfico, "posesión" de armas, etc.).

El sentido de esto se nos ha mostrado después. Trump no cambia el régimen, que sigue con el aparato chavista, el que se supone "corrupto". La cuestión ahora es ¿por qué le interesa a Trump un aparato corrupto en Venezuela, con Delcy Rodríguez al frente?

Lo que muchos ingenuos venezolanos celebraron como una llegada de la democracia se nos muestra con una extraña continuidad. El diario El País señala que fue la CIA la que recomendó que fuera Delcy Rodríguez la que se hiciera cargo del gobierno prefiriendo una persona que controlara al ejército venezolano antes que a los ganadores de las elecciones robadas.



Desde entonces asistimos a un curioso e inesperado duelo. María Corina Machado se ofrece a compartir su Premio Nobel de la Paz con Donald Trump en interesante caso de auto humillación interesada, es decir, de reconocimiento de que quien realmente manda en Venezuela es Donald Trump. Mientras Delcy Rodríguez, quien ha sido "respetada" por Trump y se le deja gobernar, intenta distanciarse de Trump para evitar que los venezolanos perciban un entreguismo absoluto, lo que haría dudar a sus bases, que la cuestionarían.

En Antena3 recogen las palabras de Delcy Rodríguez "distanciándose" del mensaje de Trump: "No hay agente externo que gobierne Venezuela". El montaje de Trump es una incitación a la respuesta, a riesgo de que la eliminen del cargo. ¿Qué tiene que hacer Delcy Rodríguez para que los venezolanos confíen en ella? ¿Admitirá Trump que lo de que es él quien manda en Venezuela es más bien un deseo que otra cosa? Es un callejón sin salida: si Trump manda, Delcy Rodríguez sale; si es Delcy Rodríguez, Trump vuelve.



Y es esta última situación la que le resulta más complicada, pues ya no sería una "prefecta operación quirúrgica", sino un posible baño de sangre, que es lo que más preocupa a los venezolanos... y a los norteamericanos. En la encuesta de Independent en español muchos señalan que les ha parecido bien por su "limpieza", es decir, por la ausencia de bajas norteamericanas.

Si la opción Delcy suponía el control del ejército, según Trump, cuanto más presione este más cerca estarían de una confrontación armada. Venezuela no necesita "ganar", solo causar el suficiente daño como para preocupar a los ciudadanos norteamericanos, que con víctimas ya lo verían de otra forma.

La estrategia urdida por Trump y la CIA tiene un punto clave, el esencial: la llegada de las compañías petrolíferas a Venezuela. ¿Cómo presentaría esto Delcy Rodríguez y el régimen a los ciudadanos? Por eso ha salido rápido a contradecir a Trump. Obviamente, sin el factor sorpresa, el resultado podría no ser el mismo.



Otra cuestión es, si esto se produce, ¿saldrían a la calle los venezolanos de la oposición a recibir a las tropas USA agitando banderitas norteamericanas? ¿Antepondrían la soberanía y la libertad nacional o preferirían ser despojados de todas sus riquezas y dignidad? Ha quedado claro que a Trump le importan poco los venezolanos. Le interesan las riquezas del país y desconectarlo de sus apoyos internacionales.

Los Estados Unidos de Trump no son ya los Estados Unidos que conocíamos. Están más cerca de "Harry el sucio" que de "Caballero sin espada", por usar ejemplos cinematográficos. Habrá que ir dándose cuenta de ello y tomar medidas, anticipando panoramas posibles porque esto ha cambiado.

Lo que ha quedado claro es que a Trump no le interesan las confrontaciones abiertas. Recordemos lo que ocurrió en la Rusia de Putin con las madres de los soldados rusos muertos en Ucrania, oficialmente inexistentes.

Prefiere que se admire su determinación y limpieza ejecutiva a enredarse en una guerra de desgaste que le cueste bajas y no puede esconder ni la brutalidad ni altanería existente. Prefiere transmitir esa idea a los norteamericanos, la de que han sido explotados durante décadas por unos ingratos países. Para el nuevo orden impuesto por Trump el mundo se divide en parásitos y enemigos, con algunos aliados aduladores de Trump, de sus ideas y métodos.


20minutos  7(01/2026


La marcha conmemorativa del asalto al Congreso por parte de los seguidores de Trump es un amargo recuerdo para el resto del mundo. Lo que nos parecía una fantasía es hoy una realidad. Los Estados Unidos de Trump no son ya los Estados Unidos, algo que padecen los que eran sus aliados, ahora transformados en sumisos y temerosos.

Venezuela es algo más que un ejemplo de imperialismo. Es la oportunidad de demostrar hasta qué punto somos países soberanos o simples piezas en un tablero. La forma de tratar en clave interna española lo que ocurre es una demostración más de que no aprendemos, de que no somos conscientes de lo que nos jugamos.

No, no será fácil, pero sí decisivo para España, para Europa, para el mundo. Corremos el riesgo de ser autómatas siguiendo el ritmo marcado desde la Casa Blanca. Los apoyos a Trump que revelan las encuestas son señal de que, salvo grandes errores, esto continuará por mucho tiempo. Solo un gran error en las decisiones podría cambiar esto internamente.

Si la dictadura de Maduro era impresentable, lo que ha llegado después corre el riesgo de ser mucho peor. Veremos si María Corina Machado y Delcy Rodríguez entienden el papel que se les ha asignado desde Washington y tienen la inteligencia suficiente para pensar que el destino de Venezuela está en sus respuestas en la misma dirección. Lo hecho por Trump solo le beneficia a él y a los intereses oscuros tras él. Ya ha dicho claramente qué le interesa de Venezuela.


 

* Jesse Bedayn, Mike Catalini, Mike Householder, Sophie Bates, Obed Lamy & Calvin Woodward "Trump dice que sus votantes amaron ataque a Venezuela. ¿Qué piensan realmente?" Independent en español 6/01/2025 https://www.independentespanol.com/noticias/america-latina/trump-dice-que-sus-votantes-amaron-ataque-a-venezuela-que-piensan-realmente-b2895752.html



domingo, 4 de enero de 2026

Certidumbres e incertidumbres venezolanas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Que Nicolás Maduro es un dictador no lo duda casi nadie; que Venezuela no es un régimen democrático, tampoco. Pero cuidado con echar las campanas al vuelo demasiado rápido. No hay garantías de que los venezolanos hayan recuperado mucho en esta "guerra relámpago" (un término con historia, que no se ha utilizado, mientras que se usan otros muy ambiguos como "operación quirúrgica" por los medios).

No sé si la idea de convertirse en una colonia estadounidense es muy atractiva, pero parece ser lo que viene. Quienes piensan que esas "cuantiosas inversiones de las empresas petroleras norteamericanas" van devolver a Venezuela, como ha dicho Donald Trump, "su antigua grandeza y esplendor", son libres de hacerlo.

Por uno de esos azares ordenando películas, decidí concluir la noche viendo una británica, una comedia titulada en español como Un golpe de gracia (The Mouse that Roared 1959), dirigida por Jack Arnold. Nos cuenta la situación del país más pequeño del mundo, Grand Fenwick, situado en el centro de Europa, apenas un punto, que se ve en la ruina porque los norteamericanos han decidido imitar y producir su única fuente de riqueza, un vino propio. La ruina económica les lleva a realizar una acción contundente: declarar la guerra a los Estados Unidos, lo que hacen enviando por correo una declaración que es tomada como una broma de la prensa por los que la reciben.

El plan no es luchar con su ejército armado con arcos y flechas, sino ser derrotados. Peter Sellers interpreta a casi todos los personajes, de la Gran Duquesa al inexperto al mando de la mínima tropa que desembarca en Nueva York. El primer ministro tiene una teoría: los Estados Unidos son muy generosos cuando ganan una guerra e inundan de alimentos y todo tipo de bienes a los países que derrotan. Para su desgracia "ganan" la guerra. ¿Sigue vigente la "teoría" de los del pequeño Ducado de Grand Fenwick? ¿Creen que serán inundados de bienes por la ganadora "operación quirúrgica" trumpista? Puede que el tiempo les responda cuando vean que salen más cosas que entran.

La idea expresada con claridad de que será Trump (los Estados Unidos, si lo prefieren) quien dirija los destinos de Venezuela hasta que considere que están en la dirección adecuada, sea esta la que sea, pero con más probabilidades de que sea la que beneficie a los Estados Unidos.

Muchos venezolanos celebran lo que entienden como la caída de Maduro, lo que es bastante natural. Pero aquí no ha "caído" nada; más bien "se han llevado". El régimen sigue intacto, eso sí, muy debilitado en su credibilidad.

Los que piden que sea Edmundo González quien dirija los destinos de Venezuela como presidente frustrado por el fraude electoral denunciado en su momento, se pueden encontrar con la sorpresa que no serán las urnas sino Trump quien decida quién rige los destinos de Venezuela. Hay que ser muy ingenuo si después de la movida norteamericana, esta no saca provecho. ¿Creen que le importa algo la "libertad" o la "democracia" venezolanas a alguien que las pisotea en su propio país?

En estos momentos, Trump ha amenazado directamente a todos los países latinoamericanos que han denunciado la maniobra de Trump como contraria al orden internacional. Ya ha "avisado" directamente a Cuba, México y Colombia. Que tengan cuidado porque les pueden hacer lo mismo. Es el imperialismo colonial más burdo de lo que llevamos de siglo, solo comparable a su par, Vladimir Putin, quien decide dónde empieza y acaba Rusia. Trump decide donde los Estados Unidos imponen sus "acciones quirúrgicas" Se puede quedar con aquello que le apetece (Groenlandia, por ejemplo) con montar una historia sobre los intereses de Estados Unidos, su seguridad, amenazas, etc.

Trump decide. Y decide sobre todo. En su primer mandato temían que pasara esto y le rodearon de personas filtro, que iban dimitiendo una tras otra porque se le enfrentaban. Aprendió para su segundo mandato, para el que se ha rodeado de autoritarios y excéntricos, como poner un "antivacunas" negacionista al frente de la Sanidad o auténticos sociópatas en Defensa, rebautizada como "Guerra". Y a ahora entendemos por qué.

Nadie va a cambiar a Trump si antes no cambiamos nosotros antes. Eso debemos entenderlo con claridad, de la misma manera que los venezolanos deben ser conscientes de lo que implica su nueva dependencia. Los únicos cambios posibles en Trump vendrían desde dentro de los Estados Unidos a los que está llevando a un fondo moral oscuro, a la negación de su propia esencia y discursos tradicionales. Estados Unidos ha empujado a muchos países al amparo de dictaduras como forma de intentar garantizar su integridad ante las amenazas norteamericanas. Los lazos con la Rusia de Putin son los resultados.

Son muchos los riesgos que asume Venezuela, como también son muchos los que asumen los países críticos en la zona. Trump ha ido dando muestras de poder y de lo que supone resistirse o discrepar. Rápidamente se monta una historia para consumo interno. Eso vale para cualquier país o para convertir en "comunista" al elegido alcalde de Nueva York.

George Clooney y su esposa han decidido nacionalizarse franceses, como otros se hicieron canadienses en su primer mandato; Angelina Jolie visita los masacrados campamentos de refugiados en Gaza. Son pequeños gestos, pero que contribuyen internamente a erosionar la imagen todopoderosa de Trump, que cree que Dios apoya sus decisiones porque forman parte de un plan. Nos hemos tomado esto a broma, pero sabemos que hay mucha gente, millones, que creen que fue un ángel el que le libró de un atentado que le raspo una oreja. Él también lo cree.


La cuestión venezolana no es solo el ataque a una dictadura; es el ataque a una soberanía, su pisoteo. Los que celebran su caída tienen pleno derecho a hacerlo; pero son las formas e intenciones lo que acabarán siendo importantes. Las intenciones se van viendo a poco: controlar el país hasta hacerse con el petróleo (ese que dice que le robaron) y dejar colocadas a las personas adecuadas en la administración para garantizar el control del país. Puede que Venezuela haya perdido un dictador, pero no está claro todavía lo que ha ganado o lo que puede haber perdido además.

Solo tenemos algo claro, pero muy significativo: el odio que le tiene a María Corina Machado, la que le "robó" el Nobel de la Paz y a la que ha desprestigiado y desplazado del presente y futuro de Venezuela. Es un signo claro de cómo se guará para "controlar" el futuro de Venezuela estableciendo quién es apto y quién no. Lo que opinen los venezolanos le trae al fresco.

La imagen patética de Nicolás Maduro deseando "feliz año" a los presentes mientras entra en el centro de detención con las manos esposadas será una de las imágenes que marcarán este incierto año 2026.

La cuestión no será solo la caída de un régimen, el chavista, sino lo que ha de sustituirle. A la alegría de muchos, le sigue la incertidumbre por el futuro. No creo que la teoría de "Un golpe de gracia" sobre la generosidad de Estados Unidos para con los vencidos. Entonces era una invención propagandística, un camuflaje, y hoy es descaradamente improbable, pero no por ello deja de ser propaganda, Nos queda por delante la pantomima del juicio a Maduro, un show que Trump no quiere que nos perdamos y que tendrá cabida en su red social.

Esto va más allá de "derechas e izquierdas". Lo que está en juego es otra cosa, como creo que veremos en diversos lugares del mundo (especialmente de América, pero también de Europa) que Trump considere "suyos". Lo único que Trump acepta es la sumisión al poder norteamericano y a sus visiones del nuevo orden.

No hay que aceptar, como están haciendo muchos, el discurso justificativo norteamericano y más bien preguntarnos en qué hemos fallado al ser incapaces de reconducir a Venezuela hacia otro tipo de salidas diferentes.

El orden mundial ha cambiado. Trump lo ha convertido en una jungla donde él, los Estados Unidos, son el principal depredador. Los demás somos piezas de un menú dilatado, un menú del que irá seleccionando las piezas que interesan a sus interese económicos, geoestratégicos y militares. Tras él toda una fauna de grandes empresas, de las tecnológicas a las armamentísticas, pasando por las energéticas. Trump les asegura las ganancias y les allana el terreno. Todo esto se vende con una mezcla de patrioterismo y eficiencia con unos toques de providencia divina.

Como siempre y de corazón, mis mejores deseos para el pueblo venezolano. Se acercan tiempos de dudas que solo los hechos, no las palabras, podrán resolver.

domingo, 15 de junio de 2025

Excusas y amenazas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El discurso de Benjamín Netanyahu dirigido hacia el pueblo iraní incitándoles a la rebelión, señalando que es una oportunidad para librarse de régimen, no deja de ser un ejercicio de cinismo e hipocresía. El mismo que masacra a los indefensos gazatíes se presenta como salvador ante un régimen autoritario. ¿Cuándo se dará cuenta Netanyahu de que ha deslegitimado al estado de Israel, con él mismo al frente, para cualquier pretensión de este tipo? ¿Será esta la retórica del Israel de Netanyahu, presentarse como "liberador" de los pueblos de la zona mientras los masacra?

La espiral de la violencia hace que esos mismos pueblos a los que dice querer liberar vean una amenaza en Israel, se armen y aumente la represión interna. Es Netanyahu quien ofrece la excusa para que el camino se endurezca y da alas a los fundamentalistas del yihadismo, que ganan adeptos con cada masacre.

La estrategia de sembrar de muerte los espacios vecinos o lejanos tiene la complicación de que nadie puede confiar en su palabra ni en su futuro, un futuro que solo puede ser destructivo, pues vive de la amenaza que ha definido como "existencial", la que lo justifica todo.

Cuando se creó el estado de Israel tras la II Guerra Mundial pocos imaginaron que los restos supervivientes del pueblo judío alcanzarían un tamaño que hizo que se les quedara pequeño, fomentando un nuevo colonialismo expansivo, por un lado, y que las posturas del sionismo radical acabarían dirigiendo su destino. Netanyahu necesita de ese radicalismo sionista para sobrevivir políticamente, lo que explica muchas de sus acciones.

En vez de apostar por la convivencia y la política de los dos estados, el Israel de Netanyahu ha apostado por la violencia y la guerra "preventiva" arrastrando a los Estados Unidos de Trump hacia una guerra previsiblemente más amplia.


Después de decir que no había "participado", pero "sí estaba al tanto", Trump se ve obligado a secundar la estrategia de Netanyahu que sabe que Estados Unidos no puede quedarse al margen. Ya habla Trump de los "enemigos de Estados Unidos" cargado de mensajes de amenaza. Con esto, Netanyahu sabe que no le dejarán solo en esto, que puede avanzar en la misma línea belicista precisamente cuando estaban convocadas las conversaciones bilaterales sobre el enriquecimiento de uranio.

Quizá haya sido esto lo que Netanyahu trataba de impedir con su "ataque preventivo", evitar que se alcanzara algún tipo de acuerdo que le dejara fuera, con Trump luciendo su estatus de mediador pacifista, de "solucionador" de conflictos. El ataque de Israel y la escalada consiguiente ha convertido cualquier tipo de acuerdo en imposible.

La justificación del ataque por parte de Israel se nos explica en los siguientes términos en RTVE.es:

Según el primer ministro israelí, Irán quiere desarrollar 20.000 misiles balísticos para "destruir el Estado de Israel". "No podemos permitirnos que desarrollen capacidad de producción para 20.000 misiles, así que hemos tomado medidas para destruirla, y eso es lo que las Fuerzas de Defensa de Israel están haciendo ahora", ha añadido.

"Lo que han sentido hasta ahora es cero comparado con lo que sentirán en los próximos días. Estamos trabajando arduamente para eliminar una doble amenaza para el Estado de Israel", ha insistido Netanyahu.*


La doble amenaza que se dice que se "elimina" crea muchas otras porque cierra la posibilidad de cualquier acuerdo de paz. El Israel de Netanyahu no contempla más opciones que las que se derivan de su solo juicio, que es el que decide quién vive y quién debe ser destruido.

Los ataque selectivos, en los que Israel consigue una gran eficacia, contrastan con la barbarie indiscriminada con la que se ceban en civiles, mujeres y niños, en periodistas, médicos, portadores de ayuda humanitaria, etc. No es posible tener tanta información y precisión para unas cosas y tanto "error" para otras. Ya no se puede ocultar más la limpieza étnica, el barrido cruel de la población palestina, a la que se le niega comida, espacio y vida.

Por eso, las palabras de Netanyahu incitando a aprovechar los ataques al régimen de los ayatolas para la sublevación son una forma desvergonzada de intentar justificar su innoble comportamiento con la población que masacra. Quizá lo que consiga sea justo lo contrario, fortalecerlo. ¿Cree sinceramente que le van a dar las gracias por bombardearlos? Los vídeos "promocionales" de sus actos bélicos presentándolos como "selectivos" no funcionan, al menos en el sentido que se pretende. 

Amir Azimi BBC News Mundo 14/06/2025

* "Israel mantiene los bombardeos y Netanyahu amenaza a Teherán: "Atacaremos todos los sitios y objetivos del régimen"" RTVE.es 14/06/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250614/israel-mantiene-bombardeos-iran-netanyahu-amenaza-teheran/16625437.shtml

miércoles, 25 de diciembre de 2024

La navidad rota ucraniana

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Eso que llamamos "espíritu navideño" nace de la "voluntad", se quiere o no se quiere. Hoy, día de Navidad, se nos habla de los ataques esta misma mañana a las infraestructuras eléctricas ucranias.

El ataque es una forma más de guerra, no un descuido ante el calendario. Atacas donde más daño haces, en lo físico y en lo moral. Pedir "espíritu navideño" a la guerra es "pedirle peras al olmo", según la expresión coloquial española.

Los bombardeos rusos se hacen en el momento que más las interesa. Podían elegir otro, pero eligen ese. No se trata de justificar la guerra, sino por contra definirla como lo contrario a lo que supone ese espíritu navideño que predicamos como "universal", pero que es el resultado del querer específico, una muestra de la "buena voluntad". ¿La tiene Putin, la tiene su Ejército? Evidentemente no.

Los ataques al sector eléctrico tienen varias finalidades. La primera obviamente es el uso del llamado "general invierno", la llegada del frío intenso y que sin electricidad será más difícil de enfrentarse a él. El frío ha salvado tradicionalmente a Rusia de muchos ataques e invasiones, como nos contaría Napoleón y el ejército francés si tuvieran oportunidad. Lo hacen en su lugar los historiadores. La inmensidad de Rusia y el frío han sido parte intensa de su historia bélica. Nos ayuda, en cierto, sentido, la forma en que entienden el espacio —en las guerras se gana o pierde espacio— los rusos y dónde quieren situar los confines de su territorio.

La segunda intención es comerle la moral a los ucranianos, hacerles ver con el frío que no tienen posibilidades, complicarles el día a día. Esta intención está entre lo físico y lo psicológico. La esencia de esta guerra es el territorio, por lo que no moverse es parte esencial. La intención de Putin es obviamente hacerse con el territorio, por lo que cuanto más difícil sea vivir allí antes se irán las familias dejando libre el territorio, listo para ser ocupado.

Cuando tenga suficiente territorio ocupado y un poco en exceso, Putin se sentará a negociar renunciando al que no necesite. Los ucranianos lo saben. Por eso procuran no dejarle espacios que pueda ocupar.

Hay un tercer motivo, el religioso. Ucrania "trasladó" hace un año la Navidad a las fechas europeas, alejándose de las fechas coincidentes con Rusia. La navidad de los ucranianos se celebra hoy, como un signo, como el resto de Europa. Los rusos, por su parte, lo harán en sus fechas tradicionales. De esta forma, "a la rusa" no se está atacando la mañana de Navidad, sino un día como cualquier otro. Sus soldados celebrarán la suya cuando les toque; hoy, en cambio, lo de siempre, bombardeos como en un día cualquiera.

25/12/2023

Este tercer aspecto no debe desdeñarse pues tiene un fuerte componente político y cultural. Rusia ha controlado otros países a través de las autoridades ortodoxas rusas, es decir, controlándoles el clero y el calendario. Hoy parece distante, pero los enfrentamientos entre Ucrania y Rusia en el terreno religioso han sido cuestión esencial, pues la religión determina el "imperio". Se imponen lenguas, alfabetos, ritos y calendarios. Es la forma de crear el imperio, de hacer sentir que tu lugar está junto a los que son como tú. El énfasis en la lengua explica la forma rusa de trabajar. Los "rusófonos", de los que tanto se hablaba en el inicio para justificar las invasiones, no son más que la creación rusa para "normalizar" el territorio. Los rusófonos consideran que pertenecen a la cultura rusa, que donde ellos estén está Rusia. Y Rusia los invoca para invadir.

La ruptura del calendario religioso era una necesidad estratégica para Ucrania. Por el mismo motivo, lo es para Rusia la contestación bombardeando en este día en que los ucranianos se sienten europeos, compartiendo la Navidad.

Es bueno acordarse de ellos en este día de Paz... para algunos. 

viernes, 19 de abril de 2024

Bien acaba lo que nunca ha existido

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

¡Extrañas guerras estas en la que lo real y lo contado entran en contradicción! ¡Extraños conflictos en lo que solo existe lo que se cuenta! Las noticias de los medios no nos informan de la realidad sino que le dan forma, la niegan o la inventan, casi nunca la describen. Si la guerra desatada en Palestina es una "no guerra", el conflicto ahora directo con Irán abre unas nuestras posibilidades "creativas".

En RTVE.es nos encontramos el titular de la noticia más esperada, la de los hechos terribles que podrían desencadenar una guerra mundial, un conflicto regional, afectar a la economía mundial, etc. Leemos allí el titular

“Los fuertes sonidos que se han escuchado en varias zonas de Irán se deben al derribo de micro vehículos aéreos desconocidos por parte de los sistemas de defensa”, ha indicado la televisión estatal. “No hay informaciones de un ataque con misiles por ahora”, ha declarado el portavoz de la Agencia Espacial de Irán, Hossein Dalirian, en su cuenta de la red social X.

"Gracias a nuestra vigilancia, se disparó a objetos voladores", ha confirmado el comandante en jefe del Ejército de Irán, el general de división Abdul Rahim Musavi, a la agencia iraní Defa Press.*


Es difícil encontrar en la historia de los comunicados —quizá en la Historia en general— algo parecido. La tendencia a magnificar cualquier incidente se invierte para convertirlo en una especie de zumbido magnificado de mosca. La existencia de misiles se convierte en "micro vehículos aéreos", que encajarían en una descripción de insectos. "No hay misiles por ahora", dicen. Esa anomalía voladora, zumbona y simplemente molesta, puede ser cualquier cosa, simples "objeto voladores", como se les llama. Parecería que han estado dedicándose el tiro al plato.

¿Cómo explicar un ataque así? Si se reconoce como tal, como agresión, hay que contestarles, seguir respondiendo. Lo mejor es minimizar, considerarlo como una pequeña molestia, esa mosca molesta que espantamos con la mano... Solo en estos términos se explican los comunicados iranís.

Si minimizarlo no fuera suficiente, se difumina el origen: 

La pequeña escala del ataque y la ausencia de daños parece medida para evitar una escalada mayor.

Una fuente oficial iraní ha asegurado de forma anónima a Reuters que Teherán de momento no va a responder a Israel porque no se ha confirmado la procedencia del ataque. "El origen extranjero del incidente aún no ha sido confirmado. No hemos recibido ningún ataque externo, y la discusión se inclina más hacia una infiltración que un ataque", ha dicho la fuente.

Ante la pregunta de si Irán responderá a la agresión, Abdul Rahim Musavi ha declarado: "Ya se ha visto la respuesta de Irán", en referencia al ataque del pasado sábado a Israel.* 

De nuevo, la semántica sobre la mesa. La distinción entre "infiltración" y "ataque" podría llegar a una consideración casi "turística" de esos pequeños objetos voladores, que no se sabe de dónde salen.

Irán, una vez visto el destino de sus misiles y drones, repelidos por el escudo defensivo facilitado a Israel —Ucrania ha pedido uno similar—, se da por contento con comunicar que la operación fue un éxito. ¿Para qué gastar más misiles? ¿Para dar otra oportunidad de lucimiento a las defensas y quedar como los malos de la película, con Netanyahu como víctima?

La Vanguardia 19/04/2024

Uno entiende la enorme importancia que tiene la propaganda en las guerras, la manipulación de la información o su negación, con casos como este, que debería estudiarse en las facultades de Comunicación, en las de Filología e Historia.

Se comprende entonces el papel de los mensajes, que pueden minimizar o glorificar lo que ocurre en los campos de batalla; que pueden reconocer o ignorar lo que ocurre ante los ojos de los que sufren esa molesta y esquiva realidad.

Escribíamos ayer sobre las expectativas ante la respuesta de Israel en todos los medios mundiales. No ha tardado mucho en materializarse. Se ha buscado esa fina ranura entre lo real y lo simbólico, entre lo que se puede hacer y lo que se puede ignorar dentro de unos límites. Creo que la subida del tono de las advertencias a ambos países sobre lo que puede suponer para el mundo una confrontación directa en inacabable (¿qué se significaría aquí "ganar esa guerra"?) ha sido determinante.

"Ganar" es otro término que puede perder su sentido en una guerra sin sentido. Es lo que no acaba de entender Netanyahu, que no entiende que ganar es imposible en los términos tradicionales, que no puede ocupar lo ocupado ni echar millones de personas hacia fuera de Israel, que acabar con todos no te convierte en un héroe sino en un genocida. Tampoco lo entiende el régimen anacrónico de Irán ni tampoco su brazo terrorista de Hamás. No entiende ninguno que lo que están destruyendo, además de vidas ajenas e inocentes ("¡cosas de la guerra!", diría Netanyahu), son las posibilidades de lo que la gente suele desear más, que es vivir en paz o simplemente vivir. Lo demás es negociable.

Queda por ver si esto acaba aquí, en uno darse por satisfecho y el otro por no enterado.

 

* "Israel responde a Irán con un ataque con drones contra Isfahan que no causa daños" RTVE.es/Agencias 19/04/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240419/iran-israel-ataque-isfahan-explosiones/16067166.shtml