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lunes, 17 de noviembre de 2025

En la muerte de Encarnita Polo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

¿Ustedes entienden algo del caso de la muerte de Encarnita Polo?  Indudablemente, hay algo que falla en eso que han dado en llamar "protocolos". Con el debido respeto a los implicados en el caso y la falta de información, que va saliendo con cuentagotas, da la impresión de una "chapuza" más.

Parece que el agresor no era octogenario, como todavía aparece en algunas informaciones, sino que se trata de una persona de 66 años. Se nos dice ahora que apenas llevaba dos días en la residencia donde se han producido los acontecimientos.

En el diario 20minutos se citan otras fuentes, como Telecinco, en donde se señala:

El hombre, que no había mostrado signos de agresividad, apenas llevaba dos días viviendo en la residencia Decanos de Ávila, donde han ocurrido los hechos. "Ingresó el día 12 de noviembre, un día y medio, dos días antes del terrible suceso", ha apuntado Ortiz.

Por su parte, desde el programa de Telecinco también han hablado con la directora de comunicación de la residencia, que les ha confirmado que tanto la cantante como el supuesto agresor estaban en el módulo de demencia. "Ese módulo tiene una vigilancia mayor, de hecho, no puede comunicarse con el resto de módulos porque para ese acceso hay una clave. Al parecer, todas las personas que sean residentes en esa parte del centro sí que podrían salir y entrar de sus habitaciones", señala Jota, periodista de Fiesta.

El diario El Mundo, que cita fuentes policiales, apunta que el asesinato de la cantante se habría producido mientras dormía en su habitación.*


El concepto de "vigilancia mayor" no me acaba de resultar claro. ¿La vigilancia era solo para que no salieran y se encontraran con los residentes "no dementes"? "Demencia" es un término amplio que puede querer señalar muchas circunstancias, entre ellas la violencia. ¿Nadie contemplaba esa posibilidad? Por la edad, 66 años, si se le ingresó en el módulo según llegó, debería venir con antecedentes e informes claros que suponemos que se tuvieron en cuenta para determinar su estancia en el módulo de demencia.

En RTVE.es se nos habla del presunto agresor:

Un hombre de 66 años se encuentra bajo custodia policial en un centro psiquiátrico hospitalario tras, supuestamente, acabar este viernes con la vida de la actriz y cantante Encarnita Polo, a la que según los indicios estranguló en la residencia de Ávila en la que ambos vivían, según han confirmado fuentes de la Subdelegación de Gobierno.

El hombre, que anteriormente no había mostrado signos de agresividad en esta residencia para personas mayores, permanecerá bajo custodia policial hasta que sus condiciones permitan pasar a disposición judicial, según las mismas fuentes.**


¿"Signos de agresividad en esta residencia"? Apenas llevaba allí día y medio, nos explican. Volvemos a la pregunta: ¿tenía antecedentes previos por violencia? De ser así, la residencia debería saberlo al decidir que debía estar con los del módulo de demencia. Es cierto que "demencia" no significa necesariamente "violencia", pero sí que se puede dar, por lo que habría que establecer el estado por el que ingresó directamente en el módulo.

De una forma u otra, me temo que estamos asistiendo a fallos en cadena en diversos tipos de protocolos de residencias de mayores, como también está ocurriendo con la violencia en otros espacios sensibles. Me refiero a los escolares, que se han vuelto inseguros y sin que haya un cumplimiento de los protocolos adecuados ni medios de prevención ajustados.

La demencia puede tomar caminos muy diferentes, pero la intranquilidad está sembrada. La lástima es que tengamos que descubrir los fallos de protocolo en muchos ámbitos con sangre y dolor. Las residencias de mayores, como los centros escolares, son lugares que se ven sometidos a riesgo por motivos obvios. Hay muchas residencias en España porque hay mucha gente mayor. No todas tienen los requisitos para enfrentarse a las situaciones que se pueden producir. La vigilancia y la prevención no son baratas y esto parece que vuelve a ser un problema de mercado.

Esperemos que se aclare el caso. Nadie va a quitar a las familias el dolor, pero sí podría evitar que se repitan este tipo de circunstancias.

Descanse en paz Encarnita Polo. Una salida triste de la vida.

 

* "El presunto autor de la muerte de Encarnita Polo ingresó en la residencia solo dos días antes: ambos estaban en un módulo especial" 20minutos 16/11/2025 https://www.20minutos.es/gente/encarnita-polo-presunto-autor-muerte-ingreso-residencia-dias-antes-modulo-especial_6898440_0.html

** "Un hombre de 66 años, bajo custodia policial por la muerte de Encarnita Polo" RTVE.es 15/11/2025 https://www.rtve.es/noticias/20251115/encarnita-polo-hombre-acusado-muerte/16816911.shtml

martes, 25 de marzo de 2025

Lo que la brecha de seguridad revela

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

De entre la francamente oscura, tenebrosa sarta de noticias con las que nos levantan hoy —pactos infames, contraofensivas impresentables, "aguaceros primaverales", pleno de aranceles, chantajes políticos...— me quedó con la metedura de pata en la "seguridad" norteamericana de la que se nos dice que "todo el mundo habla" en los Estados Unidos.

Hoy martes tienen programada una reunión sobre las "amenazas" a la seguridad nacional, donde supongo que considerarán como tales a los propios políticos de la administración trumpista.

No hay otra forma de plantearlo tras el fiasco del chat entre autoridades que ha salido a la luz. En Independent en español nos dan cuenta de lo ocurrido:

Los principales funcionarios de inteligencia del gobierno del presidente Donald Trump comparecerán ante el Congreso en audiencias consecutivas esta semana, su primera oportunidad desde que fueron juramentados en el cargo para testificar sobre las amenazas que enfrenta Estados Unidos y lo que el gobierno está haciendo para contrarrestarlas.

El director del FBI, Kash Patel; el director de la CIA, John Ratcliffe, y Tulsi Gabbard, la directora de inteligencia nacional, se encuentran entre los testigos que comparecerán el martes ante la Comisión de Inteligencia del Senado y el miércoles ante la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes.

La audiencia del martes tendrá lugar un día después de que se conociera la noticia de que varios altos funcionarios de seguridad nacional en el gobierno de Trump, incluidos Ratcliffe y el secretario de Defensa Pete Hegseth, enviaron planes de guerra para próximos ataques militares en Yemen a un chat grupal en una aplicación de mensajería segura en el que estaba incluido el editor en jefe de la revista The Atlantic.*


Lo ocurrido da para un nuevo "Teléfono rojo ¡Volamos hacia Moscú!", de estar el mundo para bromas sobre estos temas. Las inversiones multimillonarias en defensa, en armamento, tiradas ante lo patética imagen de unos dirigentes que se dedican a "chatear" sobre sus ataques a Yemen, No es un agujero de seguridad; es un auténtico socavón. ¡Estas cosas no pasan en el Kremlin!

Sin embargo, lo que ha dejado la conversación publicada en The Atlantic es algo más que un "hueco de seguridad". Me quedo con algo que me preocupa: la oposición del vicepresidente Vance al bombardeo a los hutíes. No eran motivos humanitarios o pacifistas, sino la idea de que atacando a los hutíes se beneficiaba a Europa, ya que ellos se dedican a atacar los barcos de transporte (básicamente desde China) que van hacia Europa.

No estamos hablando ya de "guerras arancelarias", sino de algo muy distinto que hace tambalearse de nuevo la idea de que los Estados Unidos de Trump sea un "aliado" de alguien que no sean ellos mismos. Las afirmaciones de Vance en el chat publicado son una forma de agresión, una vez más, hacia Europa. El vicepresidente norteamericano forma parte de esa aparentemente "suave" política a la sombra del propio Trump.

Alguien me preguntó, tras el discurso "europeo" de Vance, en dónde veía yo (y la mitad de la humanidad) los ataques a Europa; creo que si no lo entendió entonces, puede que lo entienda mejor ahora.

Esto es algo más que una "brecha"; es una muestra clara de la agresividad de las políticas norteamericanas y de la necesidad de una defensa clara y autónoma de Europa. Si los chantajes sobre Ucrania, si las amenazas a Canadá, a Groenlandia, a Panamá, etc. son directas, las amenazas a la Unión Europea comienzan a serlo tras una cortina de aparente diplomacia. Tras ella se esconde la idea que a Trump se le "escapó": la Unión Europea se creó para "jo..." a Estados Unidos. No pensemos que se trata de una afirmación solo de un "ignorante", que también lo es. El chat filtrado muestra la verdadera intención de la administración norteamericana. Podemos reírnos de la chapuza, pero no podemos ignorar lo que está revela.

Al igual que se está haciendo con Ucrania —un chantaje en toda regla para quedarse con los recursos, que serán "respetados" por Rusia—, Europa asume el mismo riesgo, como demuestran la palabras de Vance. Hacer "grande" a América pasa realmente por hacer "pequeño" al resto del mundo.

Los involucrados en la chapuza de la filtración nos muestra —y eso es lo que preocupa allí— que la seguridad se viene abajo en manos de estos personajes que Trump ha convocado para los puestos clave. En RTVE.es se nos dice que, pese a la negación de la veracidad de lo filtrado, 

El Consejo de Seguridad Nacional (NSC) ha confirmado la autenticidad del mensaje y ha iniciado una investigación para determinar cómo fue posible que un periodista accediera a una información de tal nivel de confidencialidad. La filtración ha suscitado preocupaciones sobre la seguridad operacional y la vulnerabilidad de las comunicaciones internas en la Administración Trump. "Estamos tratando de entender cómo ocurrió esta falla y asegurarnos de que no vuelva a suceder", ha declarado el portavoz de Seguridad Nacional, Brian Hughes.

Asimismo, Golberg ha asegurado que el secretario de Defensa compartió planes "minuto a minuto" del ataque en Yemen. En entrevistas en MSNBC y CNN ha dicho que, aunque decidió no incluirlo en su artículo, tiene pruebas de que Hegseth compartió detalles minuciosos previos a los ataques y que su negativa de que así fuera es "mentira".** 

No debemos quedarnos en la filtración y preocuparnos por lo que lo filtrado nos muestra. Trump apenas lleva semanas en la Casa Blanca y ya ha cambiado el sistema de relaciones, la forma de actuar. Debemos ser conscientes de que Estados Unidos ya no es el que era, que sus intenciones son otras muy diferentes, que sus fronteras le saben a poco y que pretende dirigir el mundo mediante chantajes con sanciones, aranceles y, como se muestra en el chat, haciendo que otros hagan el trabajo sucio del que se beneficiaría. Ese es el tipo de político que Trump ha llevado a la vicepresidencia.

Cuando el mundo haya sido llevado al límite, Trump responsabilizará a los otros, los que siempre resultarán culpables. Cuando en la economía norteamericana se cumplan los desastres que le auguran, Trump echará la culpa a Europa, China, Venezuela o a quien haga falta y le venga bien en cada momento.

Está desmantelando el país en la mejor tradición dictatorial, del sistema educativo a los medios públicos, mientras que favorece el silenciamiento de los privados, expulsa a los trabajadores hispanos e importa a los afrikáners de Sudáfrica, etc. ¿Cuánto tardarán los norteamericanos en darse cuenta de que son el nuevo imperialismo, una dictadura universal en ciernes que suscita el rechazo?


* Eric Tucker & David Klepper "Funcionarios de inteligencia de EEUU informarán al Senado sobre amenazas a la seguridad nacional" Independent en español 25/03/2025 https://www.independentespanol.com/noticias/mundo/europa/funcionarios-de-inteligencia-de-eeuu-informaran-al-senado-sobre-amenazas-a-la-seguridad-nacional-b2720946.html

miércoles, 28 de junio de 2023

No te lo vas a creer o Trump y los secretos de estado

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los múltiples casos abiertos contra el ex presidente Donald Trump siguen aportando informaciones. Cada cierto tiempo aparecen distintos tipos de documentos que dejan en evidencia al que rigiera los destinos de los Estados Unidos y controlase los equilibrios del planeta.

Da miedo cada vez que uno de estos casos sale a la luz. El panorama que dibujan es desolador. No me refiero ya a los de su vida privada o relacionados con ella, como las denuncias por acosos, ocultaciones, etc. que son graves. Todo eso son pinceladas de diverso grosor que retratan al personaje y nos dan sus perfiles. Pero es realmente escalofriante que una persona como Trump haya tenido el destino de todos en sus manos (siempre ocupadas) y en sus dedos (igualmente).

En el tiempo y espacio que le hemos dedicado en estos años, muy a nuestro pesar, ha habido casos en los que los servicios secretos se llevaban las manos a la cabeza tratando de evitar que la Casa Blanca fuera una especie de agencia de noticias secretas que ofreciera exclusivas a los que pasaban por allí.

Esta vez, el audio comprometedor se refiere a esos documentos secretos que Trump acumulaba en su casa del club de golf. RTVE.es nos contaba ayer: 

La cadena estadounidense CNN ha publicado un audio del expresidente de Estados Unidos Donald Trump en el que admite tener en posesión documentos "altamente clasificados", lo que desmentiría sus afirmaciones previas de que había desclasificado previamente estos archivos.

Durante los pocos más de dos minutos de duración del audio, se escucha al republicano decir que podría haber desclasificado los documentos cuando estaba en la Casa Blanca, pero no lo hizo. "Cuando era presidente podría haberlos desclasificado, pero ahora ya no puedo", dice Trump en el audio.

"Esto gana totalmente mi caso, ¿sabes? Excepto que se trata de algo altamente confidencial", declaraba Trump en unos audios de julio de 2021 en referencia a unos archivos sobre un supuesto plan estadounidense para invadir Irán y que estaba compartiendo con otras personas de su equipo que no podían tener acceso a dicha información.

La grabación tuvo lugar el 21 de julio en el club de golf de Trump en Bedminster, Nueva Jersey, y su contenido ha sido citado en la acusación que presentó el Departamento de Justicia a finales de marzo. Sin embargo, es la primera vez que se hace público el audio.*

La grabación tiene varios puntos de interés por lo que tiene de explicación más allá del propio caso. El primer punto de interés es la incapacidad del propio Trump para mantener un secreto. Es más, según la peculiar teoría del poder que Trump maneja, un secreto solo tiene sentido si pueden contarlo. El poder es precisamente lo que permite ser distinto, que las leyes que se escribieron para todos tengan su excepción en el poderoso. Para Trump, el ser rico significa que puedes hacer lo que no pueden hacer los que no tienen dinero. De igual forma, el ser presidente de los Estados Unidos permite hacer cosas que los que no lo son no pueden. Obsérvese en el texto el hincapié que hace en que él, cuando era presidente, podría haber desclasificado los documentos. La cuestión no era si esos documentos debían (por seguridad) desclasificarse; solo que él tenía el poder de hacerlo. La conveniencia o no, la irresponsabilidad de hacerlo, es algo que queda fuera de consideración.


¿Qué es/era la política para Donald Trump? Probablemente una confirmación de su destino. Alguien que se ve (con sinceridad lo cree) como el "mejor presidente" que los Estados Unidos han tenido, por encima de Lincoln, Washington..., de todos; alguien que cree que, cuando eres una "estrella" todo te está permitido, y todo te lo permiten con gusto por el simple hecho de ser tocados, manoseados, etc. por esa estrella. Alguien así se ve por encima de los demás desde el principio, quemando etapas en una historia que le necesita para cumplirse.

Pero hay un segundo factor en la noticia, el hecho mismo de su existencia. No se trata tanto de quién realizó la grabación, sino del hecho de que alguien sintiera la necesidad de hacerla.

Esta y otras grabaciones de Trump no son fruto de una "conspiración". Las entiendo más bien como una forma de supervivencia. Imagínese que va a visitar al ex presidente a su residencia golfista y de repente se encuentra en una habitación, a la que le han llevado, rodeado de secretos oficiales, de documentos que afectan a la seguridad de su país, a las relaciones con terceros, etc. ¿Qué hace usted si sabe que todo eso no está "hecho para sus ojos", como expresa la fórmula habitual? La situación es tan extraña, se siente usted tan en peligro, que tira del botón del teléfono y quiere tener en su mano la prueba de su inocencia, de que usted no tenía ningún interés en lo que el expresidente le estaba mostrando, sacado de la Casa Blanca junto con los palos de golf.

11 de junio 2020

Es muy probable que, conforme se amplíe el círculo de afectados por este tipo de situaciones, sigan apareciendo grabaciones inverosímiles sobre la seguridad. Recuerdo que cada vez que aparecían rusos por la Casa Blanca, los agentes del Servicio Secreto se desesperaban porque Trump se dedicaba a "sorprenderles" con informaciones relevantes para la seguridad que comprometían a los propios agentes y a sus fuentes. "Sabemos que...", les decía, poniendo al descubierto y en peligro a los que estaban infiltrados y había suministrado la información. ¿Por cómo iba a renunciar Trump a tirarse un farol delante de los rusos? ¿Le importaban los demás, los afectados? En lo más mínimo. Para él solo eran personas que le mandaban información para lucirse ante los rusos. La Casa Blanca era un rosario de dimisiones de personas responsables de la seguridad, donde se incorporaban rudos y experimentados militares que intentaban meterle en vereda, aunque ninguno lo consiguió. Algunos fueron llamados a declarar en algunos casos y consiguieron liberarse del peso de aquella responsabilidad angustiosa de lidiar con un presidente irresponsable.

Si Trump consigue zafarse de todos estos flancos conflictivos que tiene abiertos y se lanza a la carrera presidencial con éxito, los años siguientes van a ser terribles. Los gobiernos de medio mundo respiraron cuando Biden subió a la presidencia. Hasta las reuniones de los distintos "G" eran un infierno para todos. Aguantar a Trump creaba tensiones interminables. Si fuera elegido ahora, con todo lo que sabemos de él, tendríamos que volver a preguntarnos qué problema hay en las democracias modernas con la elección de tipos como estos.

* "Sale a la luz un audio de Trump de 2021 en el que admite tener en posesión documentos "altamente clasificados"" RTVE.es 27/06/2023 https://www.rtve.es/noticias/20230627/trump-admite-audio-tener-documentos-altamente-clasificados/2450538.shtml

viernes, 21 de abril de 2023

La España que no llega a tiempo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Me llama la atención el titular de 20minutos: "El suceso traumático que cambio a Óscar P., el policía condecorado y abatido por otros agentes: "La terapia no le llegó a tiempo""* y se añade antes de desarrollar el texto "Sufría episodios de terror de forma habitual, ansiedad, trastorno de estrés postraumático y depresión".

Me temo que los españoles estemos empezando a desarrollar un cierto sentido de la fatalidad, una especie de mirada lanzada al cielo con la esperanza que las cosas lleguen antes de que ya no sean necesarias o nos sirvan ya para nada. Me imagino que cada día se tachan nombres en las listas de todo tipo de servicios para los que ya nos son necesarios, de lista de espera para intervenciones quirúrgicas o terapia, para juicios o para cualquier otra actividad que requiera de ser atendidos.

La noticia les habrá llamado la atención por su crudeza, por lo que significa que un policía robe una pistola de un compañero en un armero después de que le retiraran la suya, se diera a la huida y fuera abatido a tiros por sus compañeros.

“Era una persona amable, un buen compañero, pero hace tiempo que necesitaba un ingreso por sus problemas psiquiátricos, la terapia no le llegó a tiempo”, cuenta una de las últimas personas que habló con él poco antes de que se produjeran los hechos que le costaron la vida, según recoge La Voz de Galicia.*

Es una historia triste, un suceso dramático, pero sobre todo es una muestra más del abandono en el que nos encontramos en muchos ámbitos. Puede ser una terapia, pero pueden ser muchas otras cosas que no nos llegan a tiempo. Padecemos una epidemia me "minimismo", es decir, de trabajar bajo mínimos en todo. Es un efecto de la mentalidad gerencial, la del costo mínimo y la explotación máxima. Creo que cada uno la padecemos en nuestros ámbitos particulares. La reducción de servicios recortando personal es un hecho por donde vayas. Eso reduce costes y deja a la suerte muchos casos que se perderán porque abandonas o, como en este caso, se producen hechos dramáticos.

Hay profesiones en las que las situaciones de estrés hacen mella por una cosa u otra, por el simple pasare de los días. En estos últimos años ha sido el sector de la Sanidad sometido al estrés de la pandemia. ¿Cuántas personas fallecen porque no les llega la operación, la terapia o cualquier otra cosa necesaria? Hemos colocado en muchos sectores a estos draconianos de la inversión, de la gestión, que nos aprietan el cinturón tan fuerte que muchas veces nos estrangulan.

Muchos procesos, especialmente los de tipo burocrático, tienen una función disuasiva. Saben que aumentando los pasos en los proceso, aumentando las exigencias de papeles, de documentos, muchas personas se aburren, se hartan y abandonan. Eso se puede lograr reduciendo el personal (doble ahorro) ya que eso baja el ritmo de atención, reduciendo los lugares y alejando los centros unos de otros, etc. En la Universidad (creo que en todas ellas) la queja sobre los "papeleos" es común. Mucha gente desespera ante la reducción del personal y el aumento de los trámites. La pérdida de tiempo aumenta porque al reducirse el personal las labores burocráticas recaen sobre docentes e investigadores, el tres por uno.

En el caso del policía al que no le llegó nunca la terapia se añade otro elemento fruto de sucesivas chapuzas. En otro artículo sobre el caso, se centran en la posibilidad de que se hiciera con un arma de un compañero:

El agente de la Policía Nacional abatido este miércoles en una gasolinera de Burgos tras robar la pistola reglamentaria de un compañero ha puesto de manifiesto la fragilidad de las medidas de seguridad en las comisarías españolas a la hora de custodiar el armamento.

En la mayoría de casos, una simple taquilla de chapa metálica cerrada con un candado, como si fuera el vestuario de cualquier gimnasio, sirve para guardar las armas de fuego de los agentes, pistolas PK Star 28 o HK USP Compact, de calibre 9 mm Parabellum.

"A día de hoy no tenemos ningún lugar seguro y custodiado donde depositarlas. Llevamos tiempo reclamando que en todas las comisarías se instalen armeros videovigilados las 24 horas para guardar las armas de dotación individual porque ahora la tienes que dejar en una taquilla que, aunque está cerrada bajo llave, es fácilmente vulnerable por una tercera persona que la quiera forzar", denuncia Jacobo Rodríguez, portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP).**


 

Podríamos decir que "el armero no llegó a tiempo", que es simplemente un eslabón más en una larga cadena de fallos, de incompetencias y de retrasos interesados. Cuando las cosas se piden siempre "se está en ello" o "estamos pendientes de que llegue" o cualquier otra respuesta convencional que escuchamos para cada cosa que se solicita, sea una cita médica o un armero para guardar las armas antes de que un agente de policía al que la terapia no le llegó a tiempo se ponga a disparar a sus compañeros y tengan que abatirlo.

Pero este trágico suceso será relevado de los focos de interés en los próximos titulares que se centrarán en Shakira y Piqué, en el nuevo novio de la madre de no sé quién o en lo que ha dicho un cantante sobre Rafa Nadal. Los políticos seguirán más pendientes de lo que se dicen entre ellos y de lo que las encuestas les auguran. Lo suyo son las promesas o crear sin recursos, sobre el papel. Todo está en camino.

Mientras tanto los bosques arden porque no se llega a tiempo a limpiarlos y Doñana corre el riesgo de morir porque el agua no les llega a los regantes más interesados en la extinción de sus negocios que en la de la naturaleza, por comentar solo cuestiones sobre la mesa que, año tras año, no llegan a tiempo o, simplemente, no llegan nunca.


Estamos en el estado menguante, un estado que gasta mucho en cosas superfluas y rentables electoralmente, pero que no invierte en muchas cosas urgentes, como es el aumento de las enfermedades mentales, muchas causadas por estados de estrés, de ansiedad, derivadas de la inseguridad y la precariedad galopantes.

El caso del agente abatido tiene algo de simbólico de esta España a la que nunca llegan las cosas cuando deben. Es una cadena de carencias, de la terapia al armero, pasando por la carencia de personal, que nos hace cuestionarnos, aunque sea a unos pocos, este mundo que creamos cada día, lleno de huecos, más parecido a un queso que a otra cosa.

En las viejas películas del Oeste, se producía la llegada en el último momento del 7º de Caballería. En España, cuando llega (si llega), el desastre se ha producido en forma de muertes, robos, desastres o cualquier otro tipo de consecuencia nefasta. 

Pero están en ello. 

* "El suceso traumático que cambio a Óscar P., el policía condecorado y abatido por otros agentes: "La terapia no le llegó a tiempo"" 20minutos 20/04/2023 https://www.20minutos.es/noticia/5120801/0/el-suceso-traumatico-que-cambio-a-oscar-p-el-policia-condecorado-y-abatido-por-otros-agentes-la-terapia-no-le-llego-a-tiempo/

* "Los policías reclaman armeros videovigilados para guardar sus armas: "A día de hoy no tenemos ningún lugar seguro para dejarlas"" 20minutos 212/04/2023 https://www.20minutos.es/noticia/5120555/0/policias-reclaman-armeros-videovigilados-guardar-pistolas-dia-hoy-no-tenemos-lugar-seguro-dejarlas/

miércoles, 20 de abril de 2022

La ciberdefensa europea

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

En RTVE.es nos traen un problema que ya tenemos desde hace tiempo y que el momento hace especialmente conflictivo: el uso de Internet como espacio de lucha y desinformación. El artículo se publicó el pasado día 13 se titula "Nuevos pasos de la UE para afrontar la desinformación y las injerencias digitales extranjeras".

Desde la invasión rusa de Ucrania nos hemos ido acostumbrando al concepto de "guerra híbrida" del que forma parte la llamada "guerra cibernética". La guerra híbrida usa diversas tácticas, desde el uso de los inmigrantes a los bombardeos, de los bloqueos de cuentas de internet y ataques cibernéticos a organismos a la desinformación en las redes.

Una parte de la guerra se hace ya en las redes. Esto es claro por dos motivos esencialmente: la importancia de las infraestructuras cibernéticas para los países y el alto grado de conectividad y vida social que se ha trasladado a las redes y a su conjunto, Internet, la red de redes.

A medida que crecía la importancia en nuestras vidas, el ciberespacio era un objetivo más apetecible. Igualmente, cuando la informatización ha pasado a ser parte esencial de empresas e instituciones, su manipulación, corte, restricción o sabotaje causa un daño mayor. La guerra busca hacer el mayor daño posible y los ataques y manipulaciones a través de las redes son capaces de hacerlo y muchas veces de forma más eficaz cuanto más invisibles son los ataques.

El artículo de RTVE.es nos muestra los pasos que se están dando preparando acciones legales para 2024, respondiendo a las crecientes amenazas que se reciben desde el exterior, pero también desde el interior de la Unión Europea: 

Las instituciones europeas preparan un conjunto de medidas que entrarán en vigor en 2024 y que cambiarán las reglas del juego en Internet. Entre ellas está la Ley de Servicios Digitales que, entre otros objetivos, persigue regular los algoritmos de las grandes plataformas y combatir las campañas de desinformación consistentes, por ejemplo, en el empleo de bots y cuentas falsas. El Parlamento Europeo también ha aprobado un informe que denuncia a Rusia y China como los grandes focos de desinformación que pueden desestabilizar las democracias. Propone invocar el Art. 5 de la OTAN, que activa la respuesta conjunta de esta organización, cuando un país miembro sea víctima de un ciberataque de envergadura.

Antes de la Guerra en Ucrania o de la pandemia, las instituciones de la Unión Europea llegaron a la conclusión de que las leyes que ordenan el entorno de Internet eran abiertamente insuficientes. El comisario europeo de Industria, Thierry Breton, llegó a decirle al consejero delegado de Google, Sundar Pichai, una frase que ya se ha hecho célebre: “Internet no puede seguir siendo el ‘Salvaje Oeste’”. Este es el motivo por el que desde las instituciones europeas se están preparando nuevas leyes sobre el entorno digital que, de ser aprobadas, cambiarán las reglas del juego en Internet a partir de 2024.*

 

Si pensamos que el origen de Internet está en los sistemas defensivos de los Estados Unidos, que después pasó a las universidades y centros de investigación norteamericanos y finalmente se expandió por todo el mundo con lo que el entonces vicepresidente Al Gore llamó "las súper autopistas de la Información" como una forma de llevar el poder norteamericano al terreno mundial de la información, entendemos esa idea del "salvaje oeste", que es algo metafórico, sí, pero también una descripción del origen del problema. Los Estados Unidos han controlado todo el sistema desde el inicio, han impuesto sus reglas y de allí salen todas las grandes empresas que han creado este universo, de Google a Facebook pasando por casi todo lo que hay, visible e invisible.

Esto lleva a Europa a tener que buscarse otras formas para tratar de proteger lo que se ha convertido ya desde hace años en un sistema de manipulación, desinformación, ciberataques, etc.

Si desde hace años el gran problema era cómo conseguir que las empresas norteamericanas tributaran fuera de su país por sus pingües beneficios mundiales, que respetaran las leyes de los diversos países (algo que no siempre han hecho), que tuvieran transparencia, etc., el problema es ahora mucho más serio pues las redes han pasado a formar claramente parte de la guerra. En varias ocasiones hemos hecho referencia aquí a los intentos de legislar para evitar que los periodos electorales sean el foco de los ataques desestabilizadores en Europa. Diversos países han tratado de establecer normas para evitar que sus elecciones atraigan a todo tipo de grupos de hackers, divulgadores de bulos, etc. en un intento de modificar las lecciones. El caso más evidente, sin embargo, se produjo en favor de Donald Trump, como fue con el Cambridge Analytica, una empresa destinada a la investigación de usuarios de Facebook para usar la información en campañas electorales y a la destrucción de los candidatos rivales. Su participación en campañas electorales de diversos países y los vínculos con partidos de extrema derecha internacionales acabó de completar el perfil del modelo de manipulación política.

Hoy la Unión Europea identifica a Rusia y China como las principales amenazas en este sentido en las redes mundiales, es decir, países con una estrategia clara de manipulación de la información y que han creado burbujas de acceso al exterior. Filtran la información entrante y saliente y emiten hacia el exterior con diversos fines. Eso va de deshacerse de candidatos poco favorables a sus políticas en diversos países a los ataques directos a los sistemas de cualquier tipo, de bancos a aeropuertos, tratando de crear caos.

La ley es de enorme complejidad y entra en ámbitos que afectan a diversos tipos de "actividades" en la red, muchas de ellas estrictamente comerciales, pero otras centradas en el problema de la desinformación o los ataques: 

Parte del paquete de normas europeas en preparación está recogido en la futura Ley de Servicios Digitales que pretende regular los algoritmos de recomendación en Internet y la denuncia de contenidos dañinos o que promuevan la desinformación. Actualmente esta ley se encuentra en fase de negociación entre los grandes actores de la política europea: Consejo y Parlamento con la mediación de la Comisión. Los borradores de este reglamento colocan a la desinformación intencionada en el centro del debate. Se explica que la manipulación informativa amenaza la democracia. Promueve tomar medidas ante capacidad de “generar información falsa o engañosa” (Considerando 68) y se propone actuar contra “las cuentas falsas, el uso de bots y (...) comportamientos total o parcialmente automatizados, que pueden dar lugar a la difusión rápida y extendida de información que sea un contenido ilícito” (Considerando 57).

De llegar a buen término, una de las grandes novedades de esta ley es que obligará a los grandes operadores de Internet a abrir su gran secreto, el algoritmo de recomendación​  (Considerando 64), que hace que unos contenidos queden por encima de otros en las búsquedas o en los mensajes de las redes sociales. La regulación de los algoritmos también está en el centro de otra de las leyes estrella del paquete de normas digitales europeas en tramitación, la Ley de Inteligencia Artificial, que se está debatiendo ahora en una comisión del Parlamento Europeo.

Según explicó la eurodiputada socialdemócrata Christel Schaldemose, negociadora del Parlamento Europeo para esta normativa, a un grupo de periodistas españoles presentes en Estrasburgo entre el 4 y el 6 de abril, toda la sociedad en general tiene que prestar su ayuda para “abrir la caja negra del algoritmo” mediante la participación de investigadores o de ONG especializadas. El objetivo de medidas como esta iría más allá del cumplimiento de las normas actuales: “Debemos hablar de evaluación de riesgos. [Las plataformas de Internet] deben tener en cuenta también el posible impacto negativo del contenido dañino, incluso cuando es legal”.*

 Quizá se corra el riesgo de mezclar demasiadas cosas en esta ley, ya que lo que ocurre en las redes es muy variado en su procedencia, significado y objetivos. El énfasis en dejar al descubierto los algoritmos de recomendación pone el centro en el aspecto económico, de mercado, de las redes. Se preocupa por la "competencia" y los mecanismos que la distorsionan. Va a ser una dura lucha porque será difícil que los gigantes de la industria digital revelen más allá de lo obvio cuáles son sus secretos, que también tienen protección. Gran parte del interés europeo ha sido cómo ponerle el cascabel a Google.

Pero hay otros problemas  más allá de los comerciales sobre la competencia o las maniobras sucias en el mercado por parte de las grandes compañías. Los problemas de ataques a instituciones, desinformación, etc. que quizá no sea bueno meter en el mismo saco que los comerciales.

En el artículo se recogen las propuestas sobre cómo tratar los ciberataques:

El 9 de marzo el Parlamento Europeo aprobó el primer texto de conclusiones de la Comisión sobre interferencias extranjeras en todos los procesos democráticos en la Unión Europea, incluida la desinformación (INGE). Los parlamentarios europeos sostienen que “la desinformación puede desestabilizar la democracia europea” y señalan con el dedo a los que consideran culpables de la situación: “Hay regímenes extranjeros, como Rusia y China, que utilizan estas herramientas en línea a gran escala para influir en el debate público en los países europeos”.

A la hora de hacer sus recomendaciones el informe INGE sostiene que la “Unión y la OTAN deben adoptar un enfoque más prospectivo y estratégico en materia de amenazas híbridas” e incorpora a su texto la tesis de la Alianza Atlántica cuando dice que los ataques informáticos pueden ser un acto de guerra: “Un ciberataque conllevaría la invocación del artículo 5 del Tratado de la OTAN, (...) [pues] el impacto de una acumulación de actividades cibernéticas malintencionadas significativas podría considerarse, en determinadas circunstancias, equivalente a un ataque armado”. Si bien los ciberataques y la desinformación interesada buscan desestabilizar a instituciones o países por medios digitales, son dos técnicas diferentes. Un ciberataque usa la tecnología para, por ejemplo, inutilizar los ordenadores de un servicio público o una empresa a través de un virus. En cambio la desinformación se basa en la difusión a través de redes de bulos o engaños con la intención de ocultar los hechos, confundir a la población o sembrar la desconfianza en las instituciones.** 

Lo importante aquí son esas ambiguas "determinadas circunstancias" que, si se asemejan a un ataque convencional, nos adentran en un campo peligroso. No se trata evidentemente de restarle importancia sino de saber dónde están los límites, algo que no es sencillo de establecer. Solo los efectos podrán llegar a un cierto ajuste. Es decir, si los efectos del ciberataque causan "daños", entre los que se podrían producir muertes obviamente, que puedan ser equivalente. Estamos asistiendo a la masacre del pueblo ucraniano a manos de Rusia sin que la OTAN o Europa pueda hacer ciertas acciones de apoyo o defensa. ¿Tendremos las mismas contenciones en los ciberataques según quién sea atacado?

El tipo de respuesta es importante, desde luego, por eso lo esencial pasa a ser las posibilidades de defensa. Es mejor prevenir. Al igual que se va a invertir en presupuestos militares de defensa, las inversiones en mecanismos de defensa cibernética debe ser una prioridad, máxime teniendo en cuenta que un ciberataque puede tener consecuencias más dañinas que ataques convencionales según los desastres causados.

Desde hace tiempo esto debería ser una prioridad, pero lo efectos que tiene protegerse parece que no gustan a todos en la medida que supone ciertos tipos de limitaciones, pesando de nuevo el factor económico comercial.

En estas décadas pasados se ha creado un orden abierto, global y del que el ciberespacio es un importante contribuyente, lo que ha sido aprovechado en su contra por los que los usan para destruir ese orden a través de la guerra informativa y los ciberataques.

Desgraciadamente es más fácil atacar que defender, distribuir información falsa que verificarla. Es indudable que esto es un problema o, mejor, varios problemas que a lo mejor sería más conveniente tratar por separado ya que sus problemas pueden ser distintos. Entre el hackeo de empresas y centros de investigación, instituciones oficiales, servicios aéreos, control del tráfico, etc., por ejemplo, y las maniobras de desinformación hay enormes diferencias, lo que no convierte una cosa en mejor que otra, sino en diferentes. Son diferentes, sobre todo, en la forma de defendernos de ellas, que deben ser precisas y eficaces.

Un ley que intente regular todos los problemas que se producen, todo los conflictos habido en la red, que mezcla países y empresas, instituciones y particulares es demasiado complicada para dar soluciones satisfactorias a todo ello. Ya el artículo refleja desacuerdos entre diversas interpretaciones de los eurodiputados. Y estas se acabarán acentuando conforme el énfasis se ponga en diversos aspectos. Hay que vigilar y prevenir cada problema aislándolos convenientemente, pero sin perder de vista el conjunto. No es fácil, pero de otra forma se corre el riesgo de hacer un texto que deje demasiados huecos y que plantee demasiadas incógnitas.

Esta bien hacer leyes que nos protejan, pero esto servirá de poco sin grandes inversiones en la vigilancia y la potenciación (como se dice para los sistemas de verificación) de las defensas institucionales y ciudadanas. También habrá que tener en cuenta, como es cada vez más evidente, los problemas internos de la propia Unión, nuestros focos de desinformación, ciberdelincuencia, etc.

Desgraciadamente, el espíritu de concordia y humanidad, de universalidad que acompañó los inicios de la Red han quedado sustituidos por los intereses comerciales, políticos y bélicos. Una oportunidad de confraternizar perdida. Era una hermosa utopía pensar en el ciberespacio solo como un espacio de paz donde compartir lo mejor. 

  

* Xavier Obach "Nuevos pasos de la UE para afrontar la desinformación y las injerencias digitales extranjeras" 13/04/2022 https://www.rtve.es/noticias/20220413/nuevas-leyes-europeas-servicios-digitales-desinformacion-ciberguerra/2331100.shtml

jueves, 24 de febrero de 2022

Ucrania

Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Finalmente, llegó. Putin no lo llama "guerra", utiliza el término "intervención militar" y tiene la excusa: las "repúblicas" que acaba de reconocer hace unas horas "le piden" que intervengan ante lo que consideran una "amenaza" a su recién estrenada "soberanía".

RTVE ofrecía en su noticiario mañanero la lista de algunos de los "buenos amigos" de Putin cosechados en sus relaciones, gente que va de Schroeder a Berlusconi, de Marine LePen a Mateo Salvini, de Victor Orban a políticos de primera línea repartidos por el continente, un grupo de poderosos miembros de las áreas más influyentes de la economía y la política. Se nos dice que hay muchos ex políticos europeos que hoy forman parte de los comités de las empresas rusas. Son un poderoso activo que Putin sabe actuarán en la retaguardia; tienen mucho que perder, probablemente en varios sentidos.


Ayer escuchábamos en un canal el comentario de las buenas esperanzas de nuestro sector turístico; se mencionaba especialmente la llegada de turistas rusos a España, una muestra más de los castillos en el aire que fabricamos para mantener nuestra ilusión incombustible, resistente a pandemias y guerras. Supongo que hoy tendremos nuestros noticiarios con lamentos de cómo va a afectar la guerra a nuestras playas o la compraventa de apartamentos y chalets de lujo en las discretas urbanizaciones en las que las mafias y oligarcas han invertido en estos pasados años.

Más allá del gas ruso, que se nos asegura hará ascender el precio de la energía como lleva meses haciéndolo, pero mucho más rápido, lo que tiene por delante Europa es una palabra que está en las antípodas semánticas de todas las que barajamos, "guerra". Putin quiere seguir expandiendo Rusia para recuperar todo lo que pueda y le dejen de lo que fue la Unión Soviética. El tamaño de Rusia —lo hemos comentado varias veces— le exige considerar la "seguridad", el argumento central para la invasión, creando un cinturón a su alrededor. Eso era la llamada "Europa del Este", el "telón de acero", hasta llegar a su caída como súper potencia.

Pero el absurdo de esta situación es que eso no funciona ya. Lo que hace es trasladar unos cientos de kilómetros el problema y hacerlo crecer. Los países fronterizos se acaban armando y se les empuja a ingresar en los sistemas de defensa internacionales para intentar no ser los siguientes en la lista.

La cuestión ucraniana es la cuestión europea, de una Unión que fue diseñada precisamente para evitar las guerras entre los países que la integran y estar bajo el cobijo de una superpotencia, los Estados Unidos, y de una organización militar, la OTAN. Esta estructura la hace laboriosa y comercial, pero con unas formas de defensa y de disuasión que no son muy intimidatorias más allá de las sanciones económicas, que veremos si se cumplen y cómo se cumplen más allá de los gestos a los oligarcas y amigos confesos de Putin con bienes repartidos por todo Occidente. Hay gobiernos europeos que son prorrusos, ya que Putin ha alentado (incluso financiado) las disidencias y ha sido el paño de lágrimas de todos aquellos que se sentían agraviados por Europa o los Estados Unidos, de Orban a Erdogan.

Putin ha creado un estado agresivo que encadena guerras con la excusa de su seguridad y sigue absorbiendo antiguos territorios que considera "suyos", poblados por los prorrusos que sembró en etapas anteriores y que hoy recoge. Esto le permite que haya gente con banderas rusas saludando al paso de los camiones cargados de carros de combate, misiles y tropas. La guerra de imágenes propagandísticas comenzó ya hace tiempo.

La maniobra de invasión rusa es una manifestación doble, primero de fuerza, después de cinismo político y desprecio a las reglas del juego. Sabemos históricamente que Rusia siempre ha sido tramposa y que no ha desaprovechado de seguir esa política de fricción, de engullir todos aquellos países que están al otro lado de sus fronteras. Rusia solo respeta la fuerza y eso es un mal camino.

Durante estos años hemos asistido a todo tipo de maniobras, de las militares a las cibernéticas (sus ejércitos de hackers) pasando por los medios de desinformación con los que salpica Occidente, de canales de televisión a las redes sociales. Pero la respuesta no ha sido la adecuada. Los medios nos cuentan que ayer se había producido un ciberataque masivo contras las instituciones ucranianas, un bloqueo. Seguramente puede hacer lo mismo con todos y cada uno de los países de la Unión Europea. Es como el zapato de Kruschev en unos lejanos años cuyas imágenes de tensión vuelven a nosotros.


No se puede dejar sola a Ucrania. La cuestión ahora es cómo hacer que esta agresiva Rusia desande lo andado, especialmente cuando este tipo de operaciones le sirven de propaganda interna y aviso externo intimidatorio para los siguientes. Con Rusia no acaba nada, pues incumple los acuerdos que firma, cuando le interesa. La cuestión es cómo encontrar el punto lo suficientemente sensible como para que se resienta. No será fácil pues dispone de otras zonas, como Oriente Medio, en las que la miopía norteamericana les ha dejado actuar al abandonarlas.

No sé si los europeos estamos preparados para lo que ocurre y va a ocurrir. Los lamentos por el "turismo ruso" me hacen dudarlo. Nuestro día a día no está hecho para este tipo de situación y es probable que establezcamos algún tipo de "negacionismo" pronto. Seguro que algunos ya los están preparando. Pero será inútil, lo que ocurra nos afectará, al igual que las sanciones que establezcamos a Rusia o cualquier otro tipo de iniciativa.

Ucrania importa porque Rusia está ahí. Es Rusia la que ha elegido una forma de actuar y la impone a los otros saltándose las normas y acuerdos internacionales. La respuesta que demos debe ser clara, porque una excesiva debilidad o confusión hará que siga en esta línea agresiva. No es solo el territorio ucraniano lo que está en juego, sino la entidad real de Europa. Sea cual sea la respuesta que demos, debe reflejar unidad y no fisuras.


jueves, 10 de febrero de 2022

El ministro seguro

Joaquín Mª Aguirre (UCM)

No tiene mucha suerte el ministro Fernando Grande-Marlasca cada vez que nos dice el trillado eslogan de "España es segura", algo que cada ministro aplica a su sector cada vez que hay un desastre. El "España es segura" del ministro del Interior, el que vela por la seguridad, es casi una provocación porque suele responderse a preguntas sobre algún crimen o situación peligrosa. Creo que el ministro hace mucho que vive en otro planeta, por lo que no considero sus declaraciones preocupantes, pero sí la naturaleza de los delitos que trata de difuminar con sus palabras. La misión de un Ministro del Interior no es hacer slogans, aunque todos sus compañeros los hagan. Lo suyo es tratar de no tener que hacerlos.

Las imágenes que nos muestran las cadenas televisivas abren una nueva perspectiva en los delitos. Ya no son algo que nos cuentan, sin algo que vemos en muchas ocasiones. El hecho de que todo el mundo tenga cerca un teléfono, que lo use para grabar y que después cuelgue las imágenes grabadas en alguna red social cambia la percepción del mundo, incluida la seguridad. La imagen amplifica la intensidad del hecho. Del "dos muertos por arma blanca" pasamos a ver imágenes de persecuciones, de reyertas, de los navajazos en el suelo, de la gente indiferente que pasa por delante, de los que arrojan tiestos desde las ventanas, de los gritos que se escuchan a las víctimas, de la intervención final de algunos vecinos y al anuncio de que "minutos después llegó un coche patrulla", etc.

Es cierto que los medios se regodean en muchos casos, lo que causa más intranquilidad. Pero también es cierto que de un tiempo a esta parte aumentan los casos violentos en las calles y en las casas, como la muerte de esa adolescente de 17 a manos de su ex novio de 19, que se resistía a aceptar la separación definitiva.

Tenemos delitos a tiros, con armas blancas y con las propias manos. Parece que parte de equipamiento para salir de marcha incluye navajas y machetes, algo indispensable, por la frecuencia en que las peleas se producen, algo agravado por las reyertas entre bandas, siempre "latinas", según explican, que se citan a través de las redes para enfrentarse.

Las últimas imágenes de un hombre golpeando y apuñalando a una mujer que había salido a tirar la basura sorprenden porque dicen que no tenían nada que ver. Eso nos lleva a la especulación sobre un "ajuste de cuentas", que es todavía peor, pues nos lleva a imaginar de qué va ese asunto como para llegar a agredir a navajazos.

En un extremo se encuentran los medios, que usan esas imágenes violentas y las llevan a las cabeceras de los informativos; por otro, el mensaje —entre hippy y Summers, el de "to er mundo e güeno"— de Grande-Marlaska de "España es segura".

Hace tiempo que escribimos aquí que la función de los ministros ya no es hacer, sino "tranquilizar". Bajo ese concepto se encuentra toda una filosofía promocional cuyo objetivo es tratar de contener los efectos de los desastres que ocurren por la falta de prevención o de intervención. Es una creencia infinita en el poder de la palabra frente a la acción, que es mucho más cara. Si se dice con la seriedad suficiente un número determinado de veces "España es segura", no lo será, pero empezaremos a creerlo ante la convicción y la repetición. Para ello hace falta ministros creíble o, como se dice ahora, "que transmitan confianza".

Nos transmite confianza la ministra Darias anunciando sonrisas antes del estallido de los contagios o el ministro Grande-Marlaska antes de un fin de semana lleno de reyertas. ¿Han detectado también esa mirada casi hipnótica a cámara que los políticos realizan mientras afirman? Es heredera de esos números de circo en los que el mago nos pide que le miremos a los ojos. Nos lo enseñan los teóricos de la persuasión: voz firme y mirada penetrante. Es la base del éxito comunicativo, pero no cambia nada la situación de las calles.


En vez de decirnos que la situación es preocupante y que se van a tomar medidas que se tomarán realmente o que ya se han tomado, ahora se nos dice que algo —la cultura, las calles, los estadios...— es seguro. Del virus al navajazo, todo desaparece bajo el conjuro de la palabra "seguro". ¿Se tranquiliza alguien con esto? Pues probablemente no, pero hay que intentarlo.

Quizá, como algunos han elaborado la teoría de que este aumento de la violencia sea fruto de la pandemia, crean que el descenso de casos va a traer la disminución de los conflictos y crímenes que estamos viendo estos días. No digo yo que no tenga efecto el aislamiento, el exceso de convivencia y la tensión laboral. El problema es si esto es reversible.


Sí se detecta un cierto síntoma: la falta de sentido de contención, las explosiones violentas. Parece que muchos creen que vivimos en un mundo sin reglas, donde hay que tomarse la justicia por uno mismo, algoque ocurre cuando se cree que no existe otra. ¿Es un mundo injusto más violento? Esta vez, probablemente sí. De hecho, la finalidad de la Justicia es canalizar los conflictos y tratar de darles una solución desde una perspectiva social. El problema es, como decimos, cuando uno no cree en la justicia ni en la sociedad; solo se cree en la "banda", que nadie te va a defender y debes llevar encima una navaja para defenderte o para buscar a un pibe que te miró mal la semana pasada. Puede que ya no se diga "pibe" y se diga "tronco" o que ya no se diga "tronco" y se diga otra cosa, pero el fundamento es el mismo. Si te apuñalan al sacar la basura y la gente cree que se trata de un "ajuste de cuentas" nos queda la curiosidad por el tipo de "aritmética" en la que se basan.

El ministro Grande-Marlaska debería decirnos que hay más policías disponibles, que las zonas más conflictivas tendrán mayor vigilancia y que los coches patrulla llegarán en dos minutos mejor que en cuatro. Y verificar que se cumple, claro.


Mientras tanto prolifera la publicidad de las cámaras de seguridad caseras, las alarmas conectadas con centros de vigilancia y llamada a la Policía, y un sinfín de dispositivos que nos ofrecen por si no confiamos en el ministro y en los recursos que se manejan.

Se echan en falta verdaderos análisis del fenómeno de las violencias —sí, en plural— existentes, menos concepto globales y más estudios pormenorizados, empezando por los casos concretos y llegando a los condicionantes generales. Hay demasiada teoría sobre esto de la violencia y aquí la teoría son los árboles que no dejan ver el bosque. Menos dogma y más observación; menos eslogan y más detalle, reconstrucción minuciosa de los casos. Pero hay muchos que viven de la teoría y poca gente para analizar los casos con detalle, algo de lo que podamos extraer experiencia. Hace falta también un sentido ciudadano de prevención, un sentido familiar de atención minuciosa para frenar lo inevitable. No es fácil porque muchas veces esa violencia comienza ya en la familia o, incluso, es el final de ella.

Si llegamos a la conclusión que vivimos en un entorno violento, que la sociedad, que tiene su propia violencia, es además injusta, esta no descenderá sino que irá en aumento. La erosión o el mal ejemplo de las instituciones es un factor clave. ¿Para que recurrir a ellas? Ese descrédito acaba llevando a muchos hacia ese nihilismo violento.


En cualquier caso, uno no gana para sustos. Un canal de televisión dio la noticia del asalto de los ganaderos al consistorio de Lorca diciendo que los asaltantes habían sido 500.000, lo que dejaba el asalto al Capitolio por los trumpistas en un juego de petanca con jubilados en el parque. Luego la cosa se quedó en quinientos, pero tardé en recuperarme de la impresión. La sensación de seguridad puede pasar por la graduación de la vista de los presentadores de noticieros, es decir, del cristal graduado con que se mira. El tratamiento mediático de la violencia, como hemos dicho al principio, es fundamental.

En un repaso rápido de las afirmaciones de ministro Grande-Marlaska, este ha dicho en estos últimos tiempos:  a) tras los asaltos a turistas en Barcelona, esta era segura; b) que el aeropuerto de Kabul era seguro; c) que la isla de La Palma era segura y d) que España es segura tras las reyertas de un fin de semana. Esto solo mirando un poco por encima. Poca imaginación y pocos recursos.

Por ahora nos queda la esperanza de que el ministro no tenga que reafirmar muy a menudo lo de la seguridad, que sería una mala señal. Eso sí es seguro.