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jueves, 5 de septiembre de 2024

Stephen King y la Madres de la Libertad

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Algo extraño pasa en los Estados Unidos y que, desgraciadamente, está siendo imitado por otros países. Me refiero a la atracción del totalitarismo, algo que como señaló Hannah Arendt, supera al autoritarismo, una fase anterior. El que siempre se proclamó con el "estado de la Libertad", el que recibe a los extranjeros con una estatua en Nueva York, portadora de la llama de la libertad, convertida en emblema, empieza a tener rasgos de algo superior y que va en contra de esos principios en los que el individuo, respaldado por el poder de la Constitución —su auténtico origen— puede desarrollarse bajo su propio impulso. Es precisamente ese intervencionismo creciente en la configuración del ciudadano —para Arendt Estados Unidos tiene ciudadanos y no nativos, que serían los indios— lo que está haciendo involucionar las libertades, que eran su esencia.

Lo que Arendt consideraba como propio del nacionalismo europeo, la idea de los estados-nación, era sustituido por la idea de "ciudadanía", basada en la comunidad de principios, en la igualdad de derechos.

Sin embargo, lo que observamos de forma creciente es que la tendencia es a la creación de un "nacionalismo mesiánico", como proclaman los trumpistas a través del MAGA (Make America Great Again). Con esta postura, se ve a los Estados Unidos como un "destino", una promesa de totalidad en la que se entremezclan aspectos religiosos y nacionales. Aquí, en estos años, hemos podido hablar de este fenómeno mesiánico, en el que se habla de una "constitución" inspirada, de un nuevo "pueblo elegido", de un "caballero blanco" que defenderá al país de sus enemigos, internos y externos. Y un sinfín de historias que se van generando para acabar consolidando un mensaje de ese destino por cumplir y la necesidad de unos dirigentes fuertes que protejan a los Estados Unidos de los peligros que le alejan de él.

El mensaje ha calado desde esas fuentes evangélico-místicas que acabaron aceptando la cobertura de Trump y que se ha adueñado de determinados estados en los que sus dirigentes rivalizan por ser la espada de fuego que combata la perversión que amenaza con destruir la pureza del espíritu norteamericano.

Uno de esos espacios "protegidos" de la perversión es el estado de Florida, con su gobernador Ron DeSantis, uno de los aspirantes a la "sucesión" de Trump y que seguirá haciendo méritos en su estado para ganar adeptos en el futuro ante esa creciente masa de padres refundadores de los Estados Unidos. Los encontronazos con King venían de lejos y ahora toman forma,

En el Independent en Español podemos leer esta noticia, un paso más en la purificación: 

Stephen King dio una respuesta contundente de tres palabras al descubrir que 23 de sus libros están prohibidos en bibliotecas escolares en Florida, EE. UU., por una ley que ahora impugnan seis grandes editoriales.

En 2022, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, firmó una ley histórica que atacaba a los libros que incluyeran cualquier tipo de material sexual explícito, tras una queja del grupo conservador Moms for Liberty.

La ley entró en vigencia en julio de 2023, y ha supuesto la retirada de célebres clásicos como Un mundo feliz de Aldous Huxley y Las aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain de bibiliotecas escolares de primaria, enseñanza media y secundaria. Incluso se han excluido libros de no ficción como El diario de Ana Frank.

Entre las novelas de King que presuntamente fueron prohibidas están Carrie, Eso, El pistolero, El fugitivo y La larga marcha.*


El fenómeno de las redes sociales permite la articulación, el contacto entre miembros y el desarrollo de estrategias de presión de este tipo de medidas. Los radicales sacan buen provecho de estas nuevas formas de unión y refuerzo. Moms for Liberty es un ejemplo de ese tipo de presencia y presión.

Lo que representa este grupo es el uso del concepto de "madre" librando a sus hijos del "mal", No es solo King; son también, se nos dice, Aldous Huxley o Mark Twain, que son precisamente autores que ayudaron a descubrir los mimbres totalitarios tanto en las distopías futuras inspiradas en el presente, como aquellas que bajo el humor quedaban al descubierto. Estas "madres", además, aspiran a serlo de todos, no solo de sus hijos. Llevadas por su deseo de "libertad" pretenden liberar a todos, les guste o no. La diferencia entre que sus hijos no lean esas obras y que estas no puedan entrar en las escuelas es clara en lo que supone.

No podemos ignorar —y lo hemos resaltado en diversas ocasiones— lo que este modelo fundamentalista norteamericano significa para la ultraderecha española, para Vox. También en España, la ultraderecha busca los puestos desde los que prohibir, censurar y dirigir la cultura. Lo hace prohibiendo las compras de libros o películas que considera "peligrosos". El modelo es el mismo, la misma excusa: salvar las almas. Los totalitarios necesitan "demonios" y Stephen King es perfecto para ello.

El poder se vuelve entonces totalitario en la medida en que crea una burbuja visionaria alrededor de las personas e instituciones, especialmente las educativas, que son utilizadas como filtro moldeador. Por decirlo así, dirigen tu forma de pensar evitando que accedas a lo que nos les gusta

Desaparece la voluntad individual y es suplantada por una portavocía de lo religioso que se expande hacia lo moral y lo verdadero cubriéndolo todo. Lo hecho por Ron DeSantis y otros similares que van poblando los Estados Unidos se repite por Europa y crecen los temores a que se expanda lo que acaba de ocurrir en Alemania, lo que está sucediendo en otros países que pierden en democracia y ganan en totalitarismo.

Esto no es ya una cuestión de "derechas e izquierdas". Es una nueva forma de totalitarismo visionario que aspira no solo a gobernar sino a cambiar nuestra visión del mundo, del bien y del mal, de la persona y de las leyes que rigen el universo.

Stephen King ha dado una clara, breve y contundente respuesta a la prohibición de sus obras en Florida. Eso no evita que King siga prohibido ni que lo puedan estar otros autores.

 

*  Greg Evans "Stephen King da una respuesta contundente de tres palabras tras descubrir que Florida prohibió 23 de sus libros en las escuelas" Independent en Español 04/09/2024 https://www.independentespanol.com/entretenimiento/libros/stephen-king-florida-prohibicion-libros-escuelas-b2607222.html

miércoles, 2 de mayo de 2012

Mierda vieja de perro muerto

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Si la casta literaria se mide, entre otras cosas, por la plasticidad de las metáforas, Stephen King se ha ganado un hueco en el Parnaso al señalar que la mayoría de los ricos son tan aburridos como la “mierda vieja de perro muerto”*. sin llegar a entender la admiración que despiertan en la mayoría de los mortales.
Confieso que no soy lector habitual de King pero desarrollé cierta admiración personal por él cuando, hace doce años, escribí un artículo titulado “El libro que acabaría con todos los libros”* sobre su experiencia de intentar desmontar el monopolio editorial por medio de la publicación electrónica. Había experimentado con lo que sería el primer intento del sistema de e-book con su novela “Riding the Bullet” —400.000 descargas en 24 horas— y escribió directamente para la web. “My friends, we have the chance to become Big Publishing's worst nightmare”**, recoge The New York Times de la época que escribió en la página web de la desafiante publicación.

Después tuve ocasión de ver un documental sobre su vida en un canal de televisión. Uno de sus profesores recordaba que era un estudiante pobre, el estudiante más pobre que había visto en su vida. Stephen King salía de los niveles más bajos de la sociedad y comenzó, tras vender algunos cuentos, a remontarlos con la publicación de Carrie. Su ascenso fue imparable hasta convertirse en lo que es hoy.
En ocasiones le sale ese espíritu de la persona que ha surgido de la nada y que no se olvida de ello. Otros salen de ella y se pasan el día demostrando a los demás cómo son seres bendecidos por su espíritu emprendedor. King lo tenía, una auténtica máquina humana de escribir, un adicto, pero en la escritura eso no significa nada; el mundo está lleno de escritores fracasados que escriben mucho. Estudiaba y escribía; lavaba sábanas para ganarse la vida malamente y escribía. Igual que otros están orgullosos de haber pasado por las grandes universidades y centros de elite, me imagino que King está orgulloso de haber pasado por los lugares más humildes. Quizá ni lo necesita, le baste con haberlo vivido y sacar consecuencias de ello. A King no le caen bien los ricos glamurosos por los mismos motivos que es fan de The Ramones y de AC/DC, me imagino, porque no ha renunciado a ser como era; solo vive de otra forma, en otro sitio.


Y Stephen King, al que nadie le regaló nada, que no se dedica a ver desde la cima del éxito cómo crecen sus empresas, sino a escribir muchas horas diarias, ha reclamado que le suban los impuestos. Ha señalado que él gana mucho y solo paga el 28% de sus ingresos, y cree que debería pagar el 50%. Ya en Alemania se dieron algunos casos así, de empresarios millonarios que se avergonzaban de que el gobierno de Merkel se anduviera con paños calientes cuando lo que tenía que hacer era subir los impuestos a los que más ganaban. Pero son alemanes y muchos tienen sentido del deber, no eran escritores de historias de terror y de mente retorcida.

Stephen King no es alemán. Es rico porque le pagan por lo que hace cada día o por lo que ha hecho en días anteriores. Pero hay ricos y ricos distanciados del mundo: ricos y ricos satisfechos de sí mismos; ricos y ricos egoístas. Hay incluso ricos y ricos con padres ricos. Es lo que ha tratado de mostrar King.
La polémica sobre la riqueza y su finalidad ha entrado a raíz de que Mitt Romney sea millonario. A diferencia de Stephen King, Romney es hijo de pobre que llegó a millonario. Ha sido él mismo el que se la ha buscado porque ha planteado su riqueza como una forma de éxito y el éxito como una forma de eficacia. Lo más duro que ha hecho Romney, según su propia confesión, es patrullar las calles de París como mormón en busca de adeptos para la causa. Allí le envió su padre. Romney se vende como el empresario que América necesita frente al “profesor” Obama, desconectado de la realidad y enfrascado en sus libros, lejos del mundo.
Romney ha dicho que no está dispuesto a pedir disculpas porque su padre fuera millonario (“I’m certainly not going to apologize for my dad and his success in life”). Era la respuesta a que Obama dijera de él que había nacido con “una cuchara de plata en la boca”.

En tiempos de crisis, las recetas de Romney no son las de Obama, lógicamente. Romney es el rico que se ofrece como modelo eficaz. Cuestionar su eficacia no es cuestionar su riqueza, sino el derecho de hablar de ella cuando la gente pierde sus hogares, seguros médicos, empleos, etc.
Por eso las palabras de Stephen King, en el artículo que ha publicado en The Dealy Beast (“Tax Me, for F@%&’s Sake!”, título elocuente y expresivo, digno de un escritor de éxito) se dirigen directamente a Mitt Romney y entran como un rayo en la campaña electoral.
King se muestra decepcionado porque se ponga como ejemplo el que algunos superricos donen una parte de su riqueza al margen de los impuestos —él dona 4 millones de dólares anuales a bibliotecas, servicios comunales, etc.— y que eso sirva para salvar el tipo a los ricos insolidarios. Eso, nos dice, es solo una pequeña gota. Se trata de que todos lo hagan y no porque sean almas caritativas, sino porque así debería ser en justicia. El problema está en que los ricos son intocables y su éxito un ejemplo que les santifica a los ojos de todos (incluidos ellos mismos). King señala en su artículo:

No me preguntes por qué, yo tampoco lo entiendo, pero la mayoría de los ricos son tan aburridos como la mierda vieja de perro muerto [...] Supongo que parte de este amor loco derechista viene de la idea de que en EE UU cualquiera puede convertirse en rico si trabaja duro y ahorra. Mitt Romney ha dicho, en efecto: ‘Yo soy rico y no pido disculpas por ello’. Nadie quiere que lo hagas, Mitt. Lo que algunos de nosotros queremos es que reconozcas que no podrías haber triunfado en EE UU sin EE UU. Que fuiste lo bastante afortunado de nacer en un país donde el ascenso social es posible (un tema sobre el que Barack Obama puede hablar con la autoridad de la experiencia), pero en el que los canales para hacer posible semejante ascenso social están cada vez más obstruidos. Que no es justo pedir a la clase media que asuma el peso de una cantidad desproporcionada de impuestos. Más que injusto, es jodidamente antiamericano, eso es lo que es”.**

S. King diciendo públicamente en 2011 lo que ahora ha escrito en 2012

La sinceridad de Stephen King deja al descubierto la cara hipócrita del patriotismo que no entiende que una “patria” es la totalidad de una población y no solo una parte privilegiada de ella, que no se hace patria favoreciendo a los más ricos y haciendo caer el peso de las consecuencias de los desvaríos y tropelías de la elite financiera —ese es el origen ya aceptado de la crisis— sobre los más debilitados a los que se manda al matadero. La conversión de la injusticia en discurso patriótico es difícil de comprender aunque fácil de utilizar.

Ecos del artículo de S. King
Lo que el escritor nos enseña a todos es que una sociedad más justa y solidaria puede defenderse mejor de los desastres, a menos que sigas pensando que los desastres son “oportunidades” que algunos deben aprovechar, sarcasmo que se nos sigue repitiendo desde muchas esferas.
Stephen King es un rico que nunca se olvidó de que fue pobre. Y en vez de dedicarse a dar consejos sobre cómo abandonar la pobreza y teorizar sobre el “riesgo moral” (si ayudas a los pobres no tendrán estímulo para salir de la pobreza), una de las mayores infamias teórico-prácticas de la Historia, trata de ayudar a la gente a vivir mejor, a no tener que pasar por las penurias que él pasó, a crear las condiciones para que la gente se pueda ganar la vida honestamente.
Esta vez King ha entrado en el género del horror sin tener que retorcer la realidad. Ya es bastante retorcida. 

* "Stephen King: Tax Me, for F@%&’s Sake!" The Dealy Beast 30/04/2012 http://www.thedailybeast.com/articles/2012/04/30/stephen-king-tax-me-for-f-s-sake.html
** "What Is Stephen King Trying to Prove?". The New York Times 13/08/2000 http://partners.nytimes.com/library/magazine/home/20000813mag-king.html?scp=10&sq=riding%20the%20bullet&st=cse
*** "Stephen King: soy rico, súbeme los impuestos". El País 1/05/2012 http://elpais.com/elpais/2012/05/01/gente/1335890166_923369.html  [Nota: El País no reproduce el artículo de S. King, solo traduce el resumen realizado por The Guardian]

El artículo de S. King