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domingo, 12 de abril de 2026

El muñeco era solo él

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

¿Quién nos iba a decir a nosotros que íbamos a ser considerados "antisemitas" por lo del muñeco de la tradicional celebración de  la quema del "Judas" en el pueblo de malagueño de El Burgo? Es cierto que Benjamín Netanyahu no tiene que saber nada de las tradiciones malagueñas, pero el intento de personalizarse como objeto de antisemitismo no deja de ser una muestra de narcisismo extremo.

Afortunadamente, sabemos distinguir entre Netanyahu, los radicales sionistas y el pueblo israelí, pese a los intentos del propio Netanyahu de fundirlos todos para su propio beneficio.

En RTVE.es nos explican el caso y sus consecuencias: 

El Gobierno de Israel ha convocado este sábado a la encargada de negocios de la Embajada española en Tel Aviv, Francisca Pedrós Carretero, para trasladarle una reprimenda oficial tras la quema de un muñeco del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en la localidad malagueña de El Burgo.

"El odio antisemita atroz que se manifiesta aquí es consecuencia directa de la incitación sistemática del Gobierno de Pedro Sánchez", asegura el Ministerio de Exteriores israelí en un comunicado difundido en la red social X, en el que comparte el vídeo de la quema del muñeco de Netanyahu.

"Incluso ahora, el Gobierno español guarda silencio. La encargada de negocios española ha sido convocada para una amonestación", concluye el comunicado.*


 Como ya hemos comentado en varios momentos, a Netanyahu ha dejado de funcionarle la excusa del "antisemitismo", que ha sido su única forma de "defensa" ante lo indefendible, el genocidio y el imperialismo del "gran Israel".

El he hecho de que Netanyahu se considere a sí mismo como el "pueblo israelí" al igualar las críticas que se le hagan, la valoración de sus actos y órdenes, no deja de ser un acto, en cierto sentido, anti semita, ya que trata de extender a los demás lo que es en gran parte responsabilidad suya.

Según él, oponerse al genocidio, a su guerra en el Líbano, es ser "anti semita" y no "anti Netanyahu". Es una forma como otra cualquiera de huir de sus responsabilidades ante lo que hace, como cuando lo considera el "cumplimiento de un destino", el del "pueblo elegido". ¡No me echen la culpa a mí, díganselo a Jehová!, podrá decir con el mismo argumento. Para él, los que se oponen a su barbarie son "herejes" o "ateos", basura mística de los márgenes.

Los habitantes del pueblo malagueño de El Burgo no han quemado "un judío" genérico; han quemado a un Netanyahu concreto, reconocible, con nombre y apellido, considerándolo un mal del que hay que deshacerse simbólicamente. Netanyahu, por su parte, se deshace de lo que considera el mal no de forma simbólica sino muy concreta: hombres, mujeres y niños; civiles, sanitarios, periodistas... Para él son todos "terroristas".

Habrán notado que en este blog se utilizan con frecuencia las expresiones "los Estados Unidos de Trump" y "el Israel de Netanyahu". Mediante ellas trato de separar precisamente el trigo de la paja, lo que supone ser Netanyahu y lo que supone ser israelí; lo que supone ser Donald Trump y lo que supone ser "norteamericano". Hay mucha gente que no comparte en ambos países lo que sus dirigentes dicen o hacen, pero siempre tratan de cubrirse las espaldas con expresiones tras las que tratan de ocultar su verdadera responsabilidad.

Está claro que la estrategia de ambos mandatarios pasa por convertir a España en un país hostil, en enemistarnos con las poblaciones respectivas. Era de esperar pues no queda otro recurso para intentar tapar sus vergüenzas bélicas y totalitarias.

Quien practica el racismo genocida, quien aprueba exclusivas penas de muerte en función de nacimiento y religión, es el gobierno con el parlamente controlado por el sionismo extremo afín a Benjamín Netanyahu.

Lo que han hecho en El Burgo es ponerle la cara que tiene al mal y mandarlo a la hoguera simbólica y ritual, la forma en que la cultura popular celebra la oposición carnavalesca al mal poder. Dicen que el año pasado eligieron a Trump para la misma festividad y la quema pública. No han necesitado, como Netanyahu o el presidente estadounidense, subterfugios: son los poderosos que complican la vida a los demás, que siembran la muerte con la pretensión de ser aplaudidos, conseguir votos o que les pongan su cara esculpida en el Monte Rushmore.

Hay toda clase de muñecos representando a Netanyahu, desde los tradicionales "caganet" a los que le representan como el perverso Chocky. El de El Burgo se le parecía poco, pero eso no es lo relevante. Es más civilizada la quema del muñeco simbólico, que el realismo de sus bombardeos.

¿Que Netanyahu pretende hacerse el ofendido porque ha sido quemado simbólicamente? Bien, que lo haga, pero cada vez hay más unanimidad en el mundo sobre su papel negativo. Es algo que incluye a la Corte Penal Internacional, a la ruptura de relaciones diplomáticas o el Festival de Eurovisión, que afecta a su país en muchas cosas. Y el responsable es él, el mayor antisemita. 

 

* "Israel convoca a la encargada de negocios española en Tel Aviv por la quema de un muñeco de Netanyahu en Málaga" RTVE.es/Agencias 11/04/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260411/israel-convoca-a-encargada-negocios-espanola-tel-aviv-por-quema-muneco-netanyahu-alaga/17019430.shtml


El Caganet

martes, 20 de mayo de 2025

España según Netanyahu (y el PP)

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La política española es ya insufrible. Las reacciones del Partido Popular ante lo ocurrido en el Festival de Eurovisión demuestra una vez más que nos encontramos ante un sistema que carece ya de racionalidad, que se mueve simplemente por llevar la contraria.

Que el Partido Popular se convierta en un títere de Benjamín Netanyahu, alguien buscado por genocida por la Corte Penal Internacional es una ofensa a sus votantes y un ridículo universal. No se trata de tener razón, de ser justos, etc. Se trata simplemente de llevar la contraria al gobierno del PSOE. No hay más. Si para hacerlo hay que sacar brillo al genocida y justificar las muertes de decenas de miles de inocentes, víctimas tanto de Israel como de Hamás, no se pierde la ocasión.

Hace aflorar la vergüenza y la indignación ver cómo alguno(a)s aprovechan cualquier situación internacional para arremeter contra los enemigos internos, olvidando que vivimos en una democracia y que vamos todos en el mismo barco.

Lo que ha hecho el Partido Popular ha sido bien aprovechado por el principal responsable de la muerte y destrucción de Gaza. Es una forma de corresponsabilizarse del blanqueo de los crímenes que repudian la mayoría de los países afectados. No es otra cosa lo que ha hecho el PP, desperdiciando una ocasión de oro para haber estado a la altura internacional e histórica de denunciar algo que no tiene justificación por más que se intente.

Han hecho trumpismo puro y duro cuando justamente Trump empieza a sentirse incómodo con el apoyo a Netanyahu por sus excesos y el rechazo que suscita.

Si lo comentado por los dirigentes del PP ha sido por pura mecánica de llevar la contraria, malo; pero si ha sido con pleno convencimiento, son cómplices por blanqueo de las muertes cometidas y de las tropelías que quedan por cometer. A ello dará alas su uso encubridor por parte del Israel de Netanyahu. Ahora podrá citar al PP como un amigo fiel, como un apoyo a "su verdad" y "bondad".

¿Es consciente el PP de lo que ha hecho, de cómo son valoradas sus palabras, de cómo serán utilizadas?

Todo esto es triste, muy triste. Es revelador de una forma de actuación que es impropia de una sociedad verdaderamente democrática. Se nos trata de polarizar por parte de unos y otros, de agitarnos en un sentido de exclusión de cualquier racionalidad, de cualquier signo de inteligencia.

¿Es posible que Netanyahu pueda entender el voto popular de Eurovisión como una forma de apoyo a las acciones brutales de su gobierno en Gaza? Un Festival cuya función era unir a Europa eliminando las "cuestiones políticas", ¿es posible que se convierta en una herramienta propagandística contra Europa? Lo ha sido. Lo ha hecho precisamente eliminando toda intervención política y convirtiendo en "apolítica" la más "política" de su historia. Eso tendrá que ser analizado por los países que forman Eurovisión, tratar de saber los errores cometidos, las pifias organizativas y la inocencia (vamos a pensar que ha sido así) existente para un festival que buscaba otra cosa y ha sido usado por Israel para otra.

Pero no debemos perder de vista la respuesta española o, para ser más precisos, en España, la cuestión partidista. Al menos ha servido para dejar en evidencia las posturas que hasta el momento estaban más o menos silenciadas o en la sombra. ¿Es realmente el PP un partido que apoya el genocidio en Gaza? ¿Lo son sus votantes? ¿Se han de convertir en blanqueadores de genocidas "simplemente" porque el gobierno condena el genocidio, como tantos países e instituciones internacionales?

Cabe una posibilidad: que los que han votado a Israel en realidad estuvieran votando contra Sánchez, no por la canción. En este caso, la perversión del sistema sería absoluta. Todo nos llevaría al mismo sitio.

Deberíamos reflexionar sobre esta forma automática de hacer oposición. Estoy seguro que muchos votantes, simpatizantes del PP se habrán sentido algo más que incómodos escuchando las palabras de algunos de sus dirigentes. Incluso los que ejercen como autoridades deberían reflexionar sobre lo que significan sus cargos y su representación institucional.

Creo que hemos perdido el sentido de lo que es la "política" y de su carácter reflexivo y de justicia por encima de absurdos partidismos que nos llevan a defender lo que la oposición critica y viceversa.

La democracia es un ejercicio de racionalidad, de búsqueda de lo mejor para resolver las situaciones críticas. Si se convierte en una herramienta degradada por el uso de lo irracional o injusto, está muerta por mucho que se vote. Entre todos la están matando.

La UER prohíbe hacer política y la introduce por la puerta grande. ¿Ingenuos o manipuladores? Amenaza con sanciones a los que denuncian la situación insufrible porque el Festival no es el lugar adecuado, pero permite que un estado convierta su intervención en un mensaje político, en una especie de plebiscito probablemente amañado. Ante la manipulación israelí, los países comienzan a pedir auditorías sobre es voto a una canción que se interpreta como un voto de apoyo al genocidio. El concepto, por cierto, no es creación de algún partido, sino de las instituciones internacionales que no dudan en usarlo ante los hechos.


¿Cuándo empezó todo? ¿Fue al no eliminar a Israel, como se hizo con Rusia? ¿Fue por los comentarios de RTVE? ¿Fue con la amenaza de sanción a RTVE? Sea lo que sea, hay que diferenciarlo de la "guerra española", del posicionamiento de los partidos usando una vez más las desgracias ajenas para sus disputas.

El resultado final es una vergüenza: el uso de un festival de la canción para justificar o blanquear genocidios apelando al voto popular. Ahora resulta que, con el apoyo de los dirigentes del PP y sus declaraciones, Netanyahu puede presumir de contar con el "pueblo español" para sus crímenes. Terrible resultado.


jueves, 18 de abril de 2024

La próxima respuesta

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Una de las cuestiones que más se debaten en estos últimos días por parte de analistas en los medios es si se ha producido un cambio de perspectiva, es decir, si el Israel de Netanyahu ha dejado de ser "villano" para ser "víctima" tras el ataque con misiles y drones por parte de Irán. La cuestión puede parecer absurda y en gran parte lo es, pues es de una enorme simpleza.

Esta especie de giro de guion en película del género del "falso culpable" es muy del gusto mediático, pero no deja de ser una cuestión relativa en una situación de enorme complejidad y con aspiración a convertirse en una guerra abierta e imprevisibles que arrastre no solo a la zona, algo que ya es difícil de parar, sino a Europa y Estados Unidos.

Las decenas de miles de víctimas civiles, caídos directamente por los ataques israelís no se arreglan de ninguna manera. La destrucción sistemática de hospitales, escuelas, hogares, etc. dejan un territorio arrasado en el que, aunque se firmara mañana mismo un acuerdo de paz, sería imposible vivir con cierta "normalidad". Netanyahu y su gobierno no solo "se defienden" sino que "arrasan" un territorio diezmando la población y expulsándolos hacia el vacío. De esta forma, Israel está destruyen sus propias posibilidades de un cierto futuro estable. Quizá sea esto lo que quiere la radicalidad judía, crean un mundo lleno de amenazas en el que el poder esté necesariamente en manos de los radicales más agresivos, los que estén constantemente esgrimiendo "soluciones" drásticas hasta limpiar ese espacio. Pero cualquier solución de este tipo es condenarse; es hacer que los israelís partidarios de la paz y la convivencia se vayan de Israel y, por el contrario, atraer sionistas radicales para convertirlos en nuevos y hambrientos colonos.

Con estas prácticas, Netanyahu es el mayor reclutador del terrorismo en la zona. Los que sobreviven, los que se ven desplazados, amenazados, etc. se convertirán en cuanto tengan ocasión en militantes de organizaciones terroristas que tendrán a Israel y a Occidente en su conjunto como objetivo, pues los verán como responsables de su destino. De poco servirán todas estas movilizaciones y cantos en favor de Palestina y su pueblo. Los radicales violentos serán los beneficiados.

La creencia en que todo esto es una maniobra de Netanyahu para no abandonar el poder, para evitar así ser juzgado por sus delitos previos, casos de corrupción, está bastante extendida. De ser así, de ser un móvil político para tanta barbarie, convertiría a Benjamín Netanyahu en un auténtico psicópata del poder.

No, el ataque iraní no justifica nada; solo compromete a más en esta lucha irracional en las tierras del "ojo por ojo", en las que Israel recibe ya un apoyo del que se empieza a dudar si es contraproducente. Pero, sí, Israel ya está planificando su "respuesta" ante Irán, que era respuesta al ataque al consulado de Irán en Damasco, que era respuestas a los ataques de Hizbulá que eran respuesta... ¿qué ocurrirá con la próxima respuesta?

BBC Mundo 17/04/2024

¿Qué hubiera ocurrido si el escudo antimisiles que le han fabricado a Israel no hubiera sido tan eficaz; qué hubiera ocurrido si los aviones norteamericanos, británicos y alemanes no hubieran estado al quite? Esa intervención Netanyahu la ve como "obligada", pero compromete directamente a esos tres países, los convierte en participantes y, por ello, en objetivos "preferentes" para que asuman el riesgo de apoyar a Israel. ¿Le importa a Netanyahu? Los considera una "obligación" por el pasado de Israel, por el holocausto. ¿Cuánto duraré ese rédito que dilapida? ¿Se siente Netanyahu autorizado a hacer de todo tras algo que le ha sido ofrecido a un coste claro y con riesgo?

Entre tantas especulaciones sobre los posibles efectos, se ha escuchado otra voz, la de Ucrania. Zelenski ha dicho que porqué ellos, que sufren los bombardeos constantes de Rusia sobre su territorio, no pueden disponer de sus sistema de defensa parecido para salvar vidas en una guerra que no han buscado, en una guerra que se ciñe mayoritariamente a su territorio y en la que tienen que medir al milímetro sus respuesta ante la potencia agresiva.

Es una buena pregunta. Netanyahu no se la hace, lo que le permite ignorar las consecuencias que sus actos tienen para el futuro de Israel, para la zona y para las potencias que se siente en la obligación de cubrirle militarmente las espaldas y de respaldar políticamente su reinado irresponsable y altanero.