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lunes, 6 de julio de 2026

Las defensas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los medios ya empiezan a interesarse en la forma de contar el tiempo de José Luis Rodríguez Zapatero para dar información de las joyas de su casa. Sigue sin dar explicaciones. Mientras que sus abogados apuntan a causas técnicas en el procesos (o procesos) y piden la nulidad.

No, no tienen mucha imaginación las defensas o, peor, no tienen otros argumentos para demostrar la inocencia de sus defendidos. Ya hemos insistido en que existe una necesidad imperiosa de ser claramente inocentes. No valen las nulidades por problemas procedimentales. No es un juicio político, sino un juicio con políticos. La diferencia es clara. Como personas, pueden librarse de las condenas con tecnicismos; como políticos se condenan ellos solos y arrastran a toda la maquinaria, historia, credibilidad, etc. de sus partidos, que son los que los encumbraron y bajo cuyas etiquetas nos fueron mostrados y promovidos. Un político es alguien que promete y actúa; un político corrupto es alguien que promete e incumple, que predica algo y hace lo contrario, que va de honrado y delinque, que usa su consideración social —la influencia— para sacar tajada.

Eso individualmente, pero estos políticos tienen eso que se llama "trama", una estructura que usan para conseguir sus objetivos fraudulentos. "Koldo" o "Leire" no son políticos en el mismo sentido que los Ábalos, Sánchez Cerdán o Rodríguez Zapatero, por poner algún caso. Se mueven en la sombra, pero forman parte de mismo equipo, cada uno en su función. Ahora salen a la luz y se va completando el equipo activo de las tramas.

Si los políticos buscan salvar sus cuerpos (no su honra) de los encierros, sus sicarios siguen los tecnicismos como camino que les saque del atolladero. Es, de nuevo, el último recurso ante las claras acciones realizadas.

La prensa también nos señala hacia Leire Díaz con argumentos técnicos para su intento de salir del embolado: 

Según la defensa, la detención de Díez, investigada también por su presunta implicación en operaciones vinculadas a la SEPI y por su presunta injerencia en los casos judiciales que afectan al presidente Pedro Sánchez y su entorno, se basó en indicios genéricos y no en hechos concretos y se produjo cuando no existía riesgo de fuga ni delito flagrante.

Fue por tanto "completamente desproporcionada, injustificada y no ponderada en relación con los derechos de la detenida" y por tanto es "ilegítima" y nula de pleno derecho, ya que vulnera el derecho fundamental a la libertad recogido en el artículo 17 de la Constitución Española.

Se produjo además "de manera sorpresiva" y en una calle plenamente concurrida a medio día, un año después del descubrimiento de los supuestos indicios contra ella, cuando "bastaba con una mera citación" para que compareciera, ya que Díez tiene domicilio conocido en España y es "un personaje público".*


No deja de parecer ridícula la argumentación ante el creciente número de casos en el que "la fontanera" se ve envuelta. No sé la capacidad de la defensa de Leire Díez para encontrar argumentos, pero da la impresión de que le debían haber pedido hora para detenerla, que es lo que se viene a sugerir en el párrafo final. ¡Vaya modales!

Estas "defensas" no son en realidad defensas, sino "ataques", No se defienden de nada, sino que acusan a otros de malas prácticas, abusos, etc. Si esto les falla, ¿qué les queda?

No sé si esto le va a funcionar así, con estos pobres argumentos que hacen recaer el problema en los otros, en los que deben cumplir la ley frente a los que la incumplen y se la pasan por el forro, por decirlo con una clara y habitual expresión popular.

Los casos de corrupción política han llegado a tales niveles que es difícil sostener cualquier duda, más allá de la presunción de inocencia concreta, que no significa que lo sean, sino que pueden serlo. Como casos políticos, están más allá de esa presunción, que es a efectos jurídicos y no de opinión pública, un estado con solo un tipo de condena, sí o no. Como personajes públicos, "políticos", me temo que hay pocas dudas por parte de los directamente afectados, aquellos que creyeron en ellos.

Entiendo que las profesionales defensas intenten librar a sus defendidos de cualquier manera, que ese es su trabajo. Pero la ausencia de argumentos más allá de los tecnicismos tiene una clara interpretación más allá de los juzgados.

Hemos perdido la esperanza en cualquier explicación que libre al sistema en su conjunto. Cuando lleguen las condenas, seremos también culpables por haber creído, por ser inocentes, manipulados, llevados a urnas, mítines, manifestaciones encabezadas por personas que se nos mostrarán muchas ellas como indignas de nuestra confianza, fervor o admiración.

Curioso personaje esta Leire Díez, muy diferente del resto que cuadran mejor en los tradicionales roles de estos casos. Díez está por todas partes, es la pieza que encaja todo. Su actitud es otra ante los medios. Habrá que esperar a su autobiografía, junto con otras obras que la corrijan y complementen.

Las creímos y se aprovecharon de nosotros. Esa es la radicalidad de este tipo de procesos a los que asistimos últimamente.

 

* "La defensa de Leire Díez pide la nulidad del caso y denuncia que su detención y la incautación de su móvil fue "ilegítima"" RTVE.es 4/07/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260704/leire-diez-pide-nulidad-caso-detencion-incautacion-movil-ilegitima/17143736.shtml


sábado, 13 de junio de 2026

Las joyas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


No nos aburrimos. Tras la visita papal, el mundial de fútbol llena ya nuestras páginas relegando muchos temas de interés.  En nuestro expansivo temario judicial, tenemos el ascenso del llamo "caso de las joyas de Zapatero", que reúne el morbo suficiente, especialmente fotográfico y especulativo para situarse arriba.

El caso de las joyas tiene varios alicientes. El primero es que no todo el mundo tiene 1'3 millones en joyas guardados en casa, ni siquiera las tiene en el banco o siquiera esa cantidad. El segundo es su visibilidad: las joyas son vistosas y gustosas de mirar. Estamos acostumbrados a ver lucirlas en la jet y últimamente en los deportistas como un signo de estatus y popularidad. Eso nos hace convertirnos es "expertos" visuales de estos signos de lujo. Evidentemente no vemos a Rodríguez Zapatero con gargantillas, pendientes o collares. No es lo suyo visualmente. Pero tenerlas guardadas va contra su función estética, que otros las vean. Por ello, además de fijarnos en las joyas, nos fijamos en su valor.

Que el portavoz del ex presidente haya tenido que disculparse por haber mencionado que el calor era de entre 30 y 50 mil euros y no como ha resultado de la tasación independiente de esos 1'3 millones, calculados a la baja, ya nos dice algo, aunque no sepamos bien qué. ¿Está mal informado, es mal tasador, habló antes de tiempo y ahora se le viene encima todo? Habrá que esperar, pero esto tiene mal aspecto para Rodríguez Zapatero. De hecho, ya están saliendo palabras de esa maldita hemeroteca dichas por el ex dirigente, rico sobrevenido, hablando sobre los ricos, los pobres y el socialismo cuando veía el mundo de otra manera. Luego se quejan de que son juzgados por la opinión pública.



En un muy documentado artículo en 20minutos/la Información Económica, firmado por Jorge Millán, sobre las posibles "salidas" —ninguna buena, solo unas menos malas que otras— al tema de las inoportunas joyas. Nos explican que:


José Luis Rodríguez Zapatero, ex presidente del Gobierno y figura de gran peso político en el PSOE de Sánchez, se enfrenta a penas de hasta seis años de prisión si no es capaz de acreditar la legalidad de las joyas valoradas en 1,3 millones de euros halladas en una caja fuerte en su despacio. El juez José Luis Calama ha abierto una pieza separada para investigar un posible delito fiscal y de contrabando al considerar que, por el momento, Zapatero no ha justificado el origen de las joyas. 

La Información Económica ha consultado a asesores fiscales, inspectores y técnicos de Hacienda qué coinciden en señalar la complejidad del caso y señalan una serie de factores cruciales. La forma en que han sido obtenido las piezas -si se han comprado, son fruto de una herencia o una donación-, la fecha en que pasaron a formar parte del patrimonio y la propiedad de las mismas son los puntos clave que marcará el futuro penal de Zapatero.

Raquel Jurado, del Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF) del Consejo General de Economistas, resume los escenarios tributarios a los que se enfrenta un contribuyente que se hace con unas joyas de valor. "En el momento de la adquisición tienes que tributar. Si las compras en una joyería, te repercuten el IVA y tendrás factura. Si las compras a un particular, pagas por transmisión patrimonial onerosa, si lo has heredado, tendrías que haber declarado sucesiones y si te lo han donado, donaciones”, explica la experta.*


Muchos se temen que las joyas del caso no tengan más que defensas de palabras, míticas, podríamos llamarlas. Recordamos aquello de que a Al Capone lo acabaron deteniendo por una cuestión de impuestos. Quiero decir que por mucho que logres esquivar ciertas cuestiones, puedes quedar pillado en otras mucho más "técnicas", pero igual de efectivas para el destino carcelario. Rodríguez Zapatero tendrá que aportar algo más que palabras, recuerdo y malas tasaciones de sus asesores. Son cosas muy concretas, papelitos, facturas, etc. que son de poca importancia si se tienen, pero de enorme importancia si no se tienen.

El tercer elemento del caso de las joyas es el de su poca adecuación al personaje. No se puede dar lecciones de socialismo con 1,3 millones en joyas en casa. Las joyas tienen un fuerte carácter simbólico asociados con ricos y aristócratas, figuras ambas que no sientan bien al socialismo. Es el simbolismo negativo que más daño hace a su imagen y, por supuesto, a la del partido, cada vez más atropellado y confuso. No se puede tener a un líder en un pedestal y que se nos caiga de golpe sin consecuencias.

¿Hasta dónde está dispuesto el PSOE a dejarse arrastrar con malas defensas y peores ataque a la judicatura? Esta es la cuestión crucial. Los humanos somos imperfectos, pero las instituciones, partidos, tienen otro tipo de responsabilidad. No se salvan promoviendo y agitando el lodazal. Luego se sorprenden con lo que han ido diciendo algunos hace tiempo y lo mal que casa con lo que aparece cada día.

Las joyas tienen un enorme valor simbólico, más para alguien líder del socialismo. Es la riqueza en estado puro, lo inútil, lo que no sirve para nada, solo para lucirlas. Esto es muy negativo y la gente lo entiende rápidamente, sin muchas elucubraciones. Aquí no se juzga solo a una persona; se juzga una imagen y lo que está detrás.

Las ironías desde las bases populares se multiplican, como esta asociación de "las joyas de la Castafiore" con "las joyas de Zapatero". Es solo un ejemplo de cómo se está tomando el asunto. Cada palo que aguante su vela.

 

* Jorge Millán "Zapatero se enfrenta a penas de hasta seis años de cárcel si no acredita la procedencia y el año en que obtuvo las joyas" 20minutos / La información económica 13/06/2026 https://www.20minutos.es/lainformacion/economia-y-finanzas/zapatero-se-enfrenta-penas-hasta-seis-anos-carcel-si-no-acredita-procedencia-ano-que-obtuvo-las-joyas_6982711_0.html

miércoles, 26 de noviembre de 2025

Mesa y sobremesa o cómo entrar en la Historia por la puerta de atrás

Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Uno de los grandes misterios de la vida humana es cómo algo que parece no tener ninguna importancia se revela como trascendental y, viceversa, cómo esos momentos en los que creemos ser el centro del universo se revelan posteriormente como intranscendentes, irrelevantes, fútiles y se volatilizan.

Habrán adivinado que me estoy refiriendo a la, en principio, intranscendente comida de Carlos Mazón con la periodista Vilaplana, sujeta hoy al escrutinio público, convertido un ticket de aparcamiento en un documento crucial y el reservado de El Ventorro y lo que en él ocurrió en el centro de la cuestión política un año después de la dana que se llevó por delante la vida de más de doscientas personas.

Se trata de un asunto clave: ¿por qué narices no estaba el señor Mazón donde debía estar a la hora que debía estar y haciendo lo que debía hacer dada la naturaleza de su cargo en la Generalitat Valenciana? Porque el señor Mazón estaba intentando convencer a la periodista de que aceptara un puesto en la radiotelevisión pública valenciana, algo que debía ser muy importante para él.

No sé si el caso ha revalorizado al alza los precios de El Ventorro, si se hacen visitas guiadas entre comidas, si las plazas del aparcamiento en cuestión tienen un precio especial, pero seguro que cuando termine la investigación serán lugares de peregrinación. El "menú que acabó con Mazón" se convertirá en un clásico gastronómico en este país.

Leo en 20minutos la información —digna de una obra de Samuel Beckett— sobre lo ocurrido en El Ventorro:

Tras mantener una reunión con agentes sociales en el Palau de la Generalitat, Mazón se trasladó a comer al restaurante El Ventorro. Según la declaración del dueño del local como testigo ante la jueza de Catarroja, el president llegó sobre las 14.30 horas, solo y sin escolta. Le sirvieron agua y unas olivas. Más tarde, sobre las 14.50 horas, llegó Vilaplana y el propietario acompañó a ambos a una sala reservada.

Según la testifical de la periodista, la comida tuvo un carácter profesional que versó sobre su posible incorporación a la cadena pública valenciana À Punt, una oferta que finalmente rechazó. Asimismo, relató que Mazón "atendía su teléfono móvil, hablaba y también escribía", y que en ningún momento percibió "prisa" en él, ni llegó a escucharle mencionar "ni la DANA, ni el Cecopi, ni las lluvias". La reunión del Cecopi arrancaba a las 17.00 horas

Vilaplana declaró que, a partir de las 17.15 horas, Mazón comenzó a recibir una intensidad creciente de llamadas. No pudo confirmar con quién hablaba, y subrayó que nunca preguntó por el contenido de esas comunicaciones: "No le preguntaría jamás a nadie de qué habla por teléfono. No se lo haría ni a un amigo". En un momento, el ya expresident solo comentó que algunas llamadas eran "por lo de la foto", que la periodista interpretó como un tema relacionado con un evento al que él debía acudir.

La periodista explicó que ambos estaban solos en el piso de arriba del restaurante, al que solo accedía el dueño. En distintos momentos, Mazón se ausentaba o se concentraba en su teléfono, y Vilaplana aprovechaba para atender asuntos personales, como pedir a su exmarido que recogiera a su hijo. Aun así, según explicó, no percibió ninguna preocupación ni inquietud en él.* 

El nivel de detalle de lo ocurrido en ese período de tiempo, de las acciones mínimas y entonces intrascendentes da cuenta del cambio producido. Es una narrativa a medias conductista (observación desde el exterior) y a medias personalizada por la periodista, que describe lo que ve e introduce su propia perspectiva y motivaciones, como lo de que su exmarido recoja a la niña del cole. El detalle de "la foto" y su interpretación nos deja su percepción de lo que ve.

El intentar que cuadren los minutos y segundos, que no haya huecos sin explicar, da cuenta del detalle necesario de algo que en conjunto está muy claro: el presidente Mazón no estaba donde debía.

Con todo, lo más revelador es esa llamada con lo de la foto —ese "por lo de la foto"— que nos dirige hacia el contraste entre lo que está ocurriendo y lo que está saliendo en los medios, es decir, la perspectiva del político preocupado por la imagen, la propia y la que la realidad nos deja.

La gente se pregunta —yo me pregunto— qué tan importante era aquella comida reservada como para que el entonces presidente no se levantara de la mesa y saliera corriendo hacia los lugares donde debía estar. Me pregunto cuántas fotos deberían aparecer para que Mazón se dejara el postre sobre la mesa y no se tomará el café.

En el fondo se trata de eso, de cómo funciona la balanza en la que se pone en un platillo una dana con inundaciones, desbordamientos, muertos..., por un lado, y una comida de trabajo, por el otro, una larga, muy larga comida de trabajo.

La defensa de Mazón viene a decir que no debía estar allí donde se le reclamaba, que no era su puesto. La gravedad de lo sucedido, en cambio, exigía que estuviera allí. Pero Mazón no se levantó de la mesa hasta pasadas unas cuantas horas tras las que se separó de su intrigada comensal.

Creo que la investigación judicial no logrará adentrarse en lo que estaba en la cabeza de los comensales. Se centra en los aspectos de la duración, de los bloques temporales, de lo que se hacía en cada uno de ellos, pero no puede entrar en las cabezas. La periodista llamó a su ex; Mazón se preocupaba por la foto.

¿No se le ocurrió a nadie ir a buscarle y sacarle de una oreja? Quizá, nos dicen, Mazón se aseguró de no ser encontrado. Ni chófer ni escolta. Un día especial. Las informaciones sobre mesa y sobremesa nos llevan más lejos de la dana. ¿Fue Mazó a ducharse a su cas tras la comida como aseguran en La Sexta?

Supongo que cuando esto termine, como en otras ocasiones, será el arte el que dé cuenta de todo esto sobre un escenario, en una pantalla. La comida de Mazón es un argumento perfecto para representar teatralmente una comida que ocurría mientras miles de personas se enfrentaban a los elementos, a la muerte. ¿Tardaron en decidir el menú?

Los jueces intentan encontrar sentido a algo que no lo tiene precisamente por ese desequilibrio que todos percibían... menos los dos comensales. En cualquier caso, Mazón ya ha quedado retratado ante la Historia. Será recordado por esa comida que vale un reino. La clase política anotará en su libreta: cuidado con las comidas.

La periodista Maribel Vilaplana ha quedado vinculada con Mazón y con la Historia a través de esa comida, para bien y para mal. Da igual lo que haga, no se librará. A diferencia de Mazón, al menos, se aseguró de que alguien recogería a la niña a la salida del cole.

La dana valenciana es un asunto serio y revelador. Más allá de lo que ya no se puede arreglar, hay que señalar lo que no cumplió con lo que se esperaba. La política conlleva mucho de ceguera y aquí, entre otras cosas, se está juzgando la falta de visión y de previsión de los responsables. El hecho de que intenten eludir sus responsabilidades ante lo ocurrido es una demostración más de lo inadecuado de sus acciones y omisiones.

Este Mazón desvelado nos hace dudar incluso de que su presencia donde debía estar hubiera servido de algo. Pero eso es otra cuestión, materia de otro debate.

Más allá de lo penal, lo político queda en evidencia en su relativismo y errores de cálculo, en su inoperancia y en la falta de adecuación a los cargos cuando son sometidos a prueba y no solo materia mediática. La política no solo es poder, sino hacer; es estar en su sitio en el momento adecuado tomando las mejores decisiones.

Está claro que Mazón falló en lo político, que falló a los que le votaron y a las instituciones que representaba, y que la periodista estaba un tanto desconectada de la realidad, al menos en las horas de esa comida para la historia. Lo que salga de ahí, lo sabremos pronto y hoy son todo especulaciones.

El caso parece que tiene giros inesperados y cada vez huele peor. Quizá por eso Mazón se fue a duchar y a cambiarse de ropa. Como decíamos, se puede entrar en la Historia de muchas formas.

* Sara Méndez "Cronología de la tarde de Mazón el día de la DANA: desde la comida con Vilaplana en El Ventorro a su llegada al Cecopi" 20minutos https://www.20minutos.es/comunidad-valenciana/cronologia-tarde-mazon-dia-dana-desde-comida-con-vilaplana-ventorro-su-llegada-cecopi_6902665_0.html




lunes, 29 de septiembre de 2025

La violencia vicaria contra las mascotas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La violencia acumulada en una pareja puede llegar a extremos que nos sean difíciles de comprender. Los estallidos acaban muchas veces en la muerte de un miembro de la pareja, mayoritariamente la mujer.  Hay un violencia que viene de una herencia histórica que pregonaba la sumisión de la mujer al hombre y que se resiste a desaparecer. 

El deseo de destruir a la mujer ha tomado una vía sádica en la llamada violencia vicaria, una modalidad que no mata directamente, sino que mata lo que más se quiere, los hijos, para dejar en el dolor más intenso. Quien mata a sus propios hijos para hacer daño a la madre se retrata él mismo.

Los tiempos no son de mucha natalidad, por lo que el deseo de hacer daño se desvía hacia sus sustitutos, las mascotas en las que se deposita el afecto. Cada vez se dan más casos, por lo que la Justicia gira del animal (maltratado) a la intención de daño a la dueña.

En RTVE,es se nos da cuenta de este giro: 

Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Canaria este martes, la magistrada Auxiliadora Díaz ha analizado el caso con una "perspectiva de género" que le permite intervenir en un caso que, en principio, no sería materia de su juzgado: un delito de maltrato animal. Díaz lo ha llevado a cabo mediante la conexión de la muerte del animal, en concurso medial, con un delito de maltrato psicológico del artículo 153.1 del Código Penal.

Para el Poder Judicial, este dictamen es novedoso al aplicar al caso la perspectiva de género. Como argumento, la jueza expone que "la muerte del animal fue el instrumento elegido para causar el menoscabo psíquico" y señala que "no se trata de una mera simultaneidad fáctica, sino de una finalidad concreta: matar al animal para quebrar psíquicamente a la mujer".

Los hechos tuvieron lugar en Las Palmas de Gran Canaria el pasado 13 de septiembre. El fallo declara probado que el acusado llamó por teléfono a la que entonces era su pareja sentimental y amenazó con matar a la mascota. "Voy a matar al perro y después me mato", declaró, en referencia al podenco de casi cuatro meses que era propiedad de ambos. *

El cambio introducido por la magistrada es inteligente y justo, guiado por el deseo del marido o pareja de hacer daño. Por ello es justo que sea el daño causado a la víctima, objetivo de la acción de la muerte del animal, lo que se tenga en cuenta.


La importancia que las mascotas están adquiriendo las convierten en objetivos prioritarios de esta forma de violencia vicaria que no había tenido la consideración adecuada. Es, en efecto, el deseo de hacer daño lo que debe contar.

Revisando la bibliografía sobre esta cuestión puede verse que ha sido un asunto de preocupación de unos años a esta parte, dada la proliferación de casos. Ha habido polémicas sobre las penas por maltrato animal y maltrato a la pareja, pero en este caso las dos violencias se unen: el daño a la mascota forma parte del daño a la pareja.

21/11/2022

Creo que comenté aquí hace tiempo el caso de la mujer que hablaba por teléfono mientras sacaba a pasear a dos perros. "Aquí estoy con los niños", decía a su interlocutor telefónico. Me pareció un ejemplo de este tipo de cambio en el afecto hacia las mascotas.

Cuanto más afecto pongamos en algo o alguien más se convierte en una posibilidad de hacernos daño. No hay medida en esta forma de maldad. Solo un violento deseo irracional. A la violencia vicaria le sigue en muchas ocasiones el suicidio del agresor. Él se quita de en medio y esa es su última acción.

Como digo, no es fácil de entender. En este caso, la jueza ha acertado.

 

* "Un juzgado condena a un hombre por matar al perro de su expareja y lo califica como violencia vicaria" RTVE.es 23/09/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250923/juzgado-condena-hombre-matar-perro-expareja-violencia-vicaria/16741403.shtml

 

viernes, 31 de mayo de 2024

Trump condenado por los 34 cargos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)



La condena a Donald Trump por los 34 cargos de los que se le acusaba somete de nuevo a prueba a la democracia norteamericana. Lo hace además en todos los niveles institucionales. La declaración de Trump de que el veredicto está en las urnas, es un ataque más hacia el sistema, una forma de anulación del sistema judicial convirtiendo el voto en una especie de borrado de cualquier falta.

De esta forma, Trump vuelve a subvertir el sistema convirtiendo el presidencialismo en una especie de cesarismo por encima de la ley. Ser elegido significa que eres todopoderoso, que eres impune e inmune a cualquier otra circunstancia. Es la consagración de la base de la teoría política de Trump: el poder lo es todo. Recordemos su pregunta, decisiva para entender lo que representa: "¿de qué te sirve el poder si no puedes emplearlo?", una respuesta "inocente" a la película "Ciudadano Kane" cuando fue preguntado. Si el tema orwelliano era precisamente las pérdidas irrecuperables que el poder deja atrás, para Donald Trump esto es inconcebible. Si tienes poder, lo puedes todo, estás por encima de todo.

Las continuas dimisiones de  personas a su alrededor era la señal de que ellos no se sentían por encima de todo y, especialmente, que sabían que la inmunidad de que se reviste la figura presidencial norteamericana no afecta a sus cómplices, que pueden acabar ante la ley. Esta fue la primera defensa de Trump: el presidente no da cuentas. Ahora es responsable de los 34 cargos que se le imputaban, de todos y cada uno de ellos.

Pero que Trump sea Trump es algo inevitable. Lo preocupante es precisamente la capacidad de obtener seguidores, personas convencidas de que el camino trumpista es el camino de las sociedades, en especial de la norteamericana y de su mayor influencia en el mundo. La aparición de personalidades a lo Trump en países que no tienen ni las instituciones ni la tradición democrática norteamericana ha sido un hecho. Sus "imitadores", personas que no actúan bien, sino que está bien lo que hagan, han ido apareciendo por el mundo concentrando el poder y, sobre todo, buscando ser el centro de atención y adhesión, polarizando la sociedad e incitando a la violencia, como hizo Trump con el asalto al Capitolio tratando de impedir una transición, negando la posibilidad de la victoria al oponente. Trump llamó "traidores" a todos los que no le secundaron en su "historia alternativa", incluido Mike Pence, su vicepresidente, que "admitió" la victoria de Biden en las urnas.

La democracia americana está ante una peligrosa encrucijada, algo que puede marcar su futuro de forma definitiva. Trump, lo hemos repetido aquí en muchas ocasiones, es un test, una prueba para el sistema. El hecho de que lo ocurrido sea una forma de recaudar más dinero, de conseguir más apoyos, etc. demuestra que Trump ha desligado el poder de los elementos racionales, como la justicia, la armonía institucional, etc. y solo tengan sentido los irracionales, como la fuerza.

La pregunta de Trump —¿para qué sirve el poder?— tiene su respuesta: para no tener que dar explicaciones. Con esto satisface un tipo de expectativas en los votantes que se basan en el ejercicio de ese poder ilimitado y enfermizo. En estos tiempos de masas y redes, de frustraciones, la figura de alguien que está por encima de todo se vende bien, tiene algo de catártico para mucha gente. Trump es un dios imperfecto al que no le gusta que se lo recuerden.

El gesto de Trump quitándose la mascarilla en la terraza de la Casa Blanca tras su regreso del hospital donde fue tratado de COVID-19 revelaba una actitud: soy invencible, nada me doblega. Eso, trasladado a la política, es peligroso.

"No hay justicia en Estados Unidos", ha afirmado Trump tras conocer la decisión del jurado en una intervención ante la prensa en la que ha culpado al mandatario Joe Biden de dirigir este proceso. "Ha sido un juicio amañado por un juez conflictivo y corrupto", ha añadido el magnate en unas palabras que van en línea de lo que ha defendido desde que fue imputado. La defensa del exmandatario ya ha adelantado que está preparando la apelación.

Además, el expresidente se ha autoproclamado "preso político" en un mensaje a sus seguidores para que sigan donando dinero a su campaña para las próximas elecciones. Según medios locales, la página oficial de donaciones del Partido Republicano, WinRed, ha quedado bloqueada cerca de una hora tras conocerse el veredicto, y muchos usuarios han indicado en redes sociales que habían enviado dinero a la campaña de Trump tras conocer la noticia.

La página incluye ahora un mensaje firmado por Trump en el que acusa a "la izquierda" de atacarle con una caza de brujas e "intimidar" a su familia y socios para dejar la política, y agrega que no piensa rendirse y que sigue aceptando donaciones, desde 20,24 dólares hasta la cifra que deseen.*

La estrategia sigue firme... y le funciona. Las recaudaciones son una señal de aceptación de su mensaje. Para que le funcione, el ciudadano norteamericano debe aceptar que Trump es una víctima y si lo es se debe a que es el mejor. El argumento de que las personas a las que se critica o culpa es precisamente porque son las mejores, únicas, supone una adhesión incondicional. Toda acusación es una mentira cuya finalidad es impedir su acceso al poder. Recordemos que Trump, pese a ser el candidato republicano, accedió con un discurso "antisistema": él no era "político", sino un ciudadano exitoso que iba a devolver la "grandeza" de nuevo a los Estados Unidos. Lo políticos eran los responsables de la decadencia por permitir inmigrantes, por no frenar a China, etc. Él era la solución. Pero él es ahora el problema.

Las perspectivas internacionales de un regreso de Trump a la Casa Blanca hace temblar a los gobiernos de medio mundo. La experiencia fue terrible en cada reunión internacional, en cada institución de la que sacaba a los Estados Unidos —¿de qué sirven cuando puedes ir por libre y no dar explicaciones?—...

Trump ha sido encontrado culpable de todos los cargos, de los 34. Él trata de coinvertirlos en medallas. Todos tratan de evitar que Estados Unidos "vuelva a ser grande", como reza su lema.

Indudablemente, fallan los partidos políticos, incapaces de renovación, corruptos, clientelistas y envejecidos. Solo pueden prosperar los que siguen ese camino tortuoso y demagógico. Los candidatos que se opusieron a Trump eran la vida demostración de la degradación del sistema. Trump los laminó en el camino, pese a que le imitaban. Solo les queda a los que quieran prosperar a su sombra tratar de loarle y sumarse a sus teorías de la persecución, de que los demócratas son enemigos de los propios Estados Unidos, unos infiltrados de potencias extranjeras, unos mentirosos y conspiradores que tratan de evitar su inevitable éxito.

The New York Times

Un envejecido Biden, sometido al desgaste del apoyo a Israel, algo que no llevan muy bien amplios grupos, especialmente los jóvenes, no parece ser un opositor suficiente.  La elección norteamericana es algo más que una lección; es una doble prueba, para el sistema norteamericano, por un lado, y para el deteriorado orden mundial, que se ve afectado. Es un mundo lleno de crisis, un mundo que espera con temor lo que pase en las urnas americanas.

Se corre el riesgo de que el trumpismo, que ha tenido un papel importante en el desarrollo de los populismos ultraderechistas en todo el mundo, los que han copiado su modelo y programa, y se creen sus nuevas líneas de actuación. 

El cesarismo narcisista necesita de aplausos y cortesanos. La idea de "grandeza americana" es precisamente no tener que depender de nadie e imponer las líneas propias. Si no, ¿para qué sirve el poder? Orwell opinaba igual. 

* "El jurado declara culpable a Trump de falsificación de cuentas en el juicio penal por el caso Stormy Daniels" RTVE.es 31/05/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240530/jurado-declara-culpable-trump-falsificacion-registros-contables-juicio-penal-caso-stormy-daniels/16127176.shtml

Vorágine 19/01 2021

martes, 16 de abril de 2024

El argumento del perseguido

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Hay momentos en los que los argumentos políticos se estandarizan. ¿Quién no se declara "perseguido" cuando las cosas no le salen bien o cuando los demás les presionan? El mundo se nos llena de "perseguidos políticos". Eso vale de Trump a Díaz Ayuso, pasando por todas las escalas políticas que se les ocurran. Dentro de poco los políticos lo incluirán en su currículum tal cual, "perseguido".

Hubo un tiempo en España que muchos políticos ponían los años de cárcel en su historial porque les parecía un valor añadido y que daba cierto pedigrí. Lo de ahora es otra cosa, es una "persecución", un acoso con el que tratan de señalar dos cosas, que son el objetivo prioritario de los que están en el otro lado y que son inocentes de todo aquello de lo que se les acusa. Con el primero hablan de su importancia; con el segundo de la confianza.

Una vez más, Donald Trump es el rey del acoso. Todo en él aspira a esa grandeza autoproclamada y en esto no iba a ser la excepción. Con motivo de tener que sentarse a declarar por los múltiples delitos por los que es acusado proclama una vez más ser un "perseguido" político, una víctima de los que no quieren que "América sea grande nuevo". En Trump se puede apreciar todo este síndrome del perseguido en su verdadera esencia.

En 20minutos, con información de EFE, podemos leer:

"Esto es una persecución política, una persecución inédita. Es un asalto a EEUU. Y por eso estoy muy orgulloso de estar aquí. Esto es un asalto contra nuestro país. Y es un país que está fracasando", dijo Trump a su llegada al juzgado sobre las 9.00 hora local (14.00 hora peninsular española). Allí esperaban cientos de policías, periodistas de todo el mundo y una veintena de seguidores que pusieron el grito en el cielo por la "caza de brujas" a la que se enfrenta el candidato republicano a las presidenciales.

Antes de entrar en la corte, Trump agradeció en su red social, Truth Social, el apoyo recibido: "Cuando entro en esa sala del tribunal, sé que tendré el amor de 200 millones de estadounidenses detrás de mí, ¡y lucharé por la libertad de 325 millones de estadounidenses!". La selección de los 12 jurados comenzó cinco horas después de la llegada del expresidente debido al gran número de cuestiones previas que trataron la acusación y la defensa.*


Aquí, la llamada "erótica del poder" adquiere un nuevo sentido. Trump, un narcisista de nacimiento y entrenamiento, se ama a sí mismo a través de ese amor que siente el "pueblo", esos 200 millones de personas que le aman incondicional y apasionadamente. Convertido en "América" mediante la retórica, la erótica entra en juego en ese amor declarado. Trump ama a América porque se ama a sí mismo.

Le da la vuelta a las acusaciones —¡por supuesto, invenciones!— y acude al tribunal a luchar por esos otros 325 millones. Las acusaciones son falsas, pero le dan la ocasión de demostrar ese apasionamiento que el pueblo norteamericano debe devolverle en forma doble, como votos que le lleven a la Casa Blanca —el lecho nupcial— y las aportaciones económicas para la campaña, que serían la dote y ajuar en forma de pack.

Trump acumula acusaciones de diverso orden, del sexual al económico. Todo ello forma parte de esa "persecución" que él afronta sacando pecho y tirando de metáforas.

Trump tiene más de una veintena de causas -civiles y penales- abiertas ante la justicia, entre ellas una por el asalto al Capitolio por una horda de sus seguidores en 2021, varias por presuntas agresiones sexuales a mujeres y otra más por irregularidades en la gestión de sus empresas.

Son muchas causas. Se le acumulan, además, en un momento inoportuno, lo que lleva a la especulación jurídica y mediática sobre si se puede hacer campaña electoral desde la cárcel, pongamos por caso. ¡Trump siempre abriendo caminos!

Y los políticos de todo el mundo se animan con esto de la persecución, convertida en motivo de orgullo. "¡Ladran, luego cabalgamos!" parece ser el argumento. Las acusaciones, persecuciones, etc. son mostradas como una especie de martirio del inocente, resuelto mediante esa clave de amor que hace que los doscientos férreos seguidores que le esperaban en la entrada de los tribunales —en representación de los 200 millones— proclamen la naturaleza inocente de su líder y profeta.

Por la mitad de las acusaciones que Trump acumula, muchos líderes perseguidos se habrían dado por vencidos. Pero para el ex presidente, al que "le arrebataron de forma fraudulenta" su glorioso destino tratando de hundir América, todos los delitos son pocos. Cada acusación es un mérito ya que solo los más grandes sufren estos calvarios. Pero él lo hace gustosamente por ellos, por su incondicionales.

Trump, el hombre que ha prometido "un baño de sangre", el que ha provocado titulares hablando de riesgos de guerra civil, se ha convertido en un ejemplo de "perseguido", aunque nadie se atreve a llegar a tanto. Cada día estamos viendo más presidentes por todo el mundo que se escudan tras persecuciones. Con Trump se ponen a prueba democracia y justicia. En otros países no es tan fácil emularle, aunque algunos lo intenten.

Lo malo es que los seguidores de estos políticos —es lo que se busca— acaban negando los sistemas democráticos y legales. Esta negación es grave porque, como Trump, lleva al borde de la violencia, como ocurrió con el asalto al Capitolio. Era entonces Trump quien perseguía, el agraviado, también en nombre de altos ideales.

El argumento de la "persecución" no es nuevo, obviamente. Pero creo que sí se está abusando de él en muchas partes. Finalmente el conflicto queda en manos de la justicia, a la que los políticos acaban haciendo daño con sus intentos de controlarla y desprestigiarla si no pueden hacerse con ella.

La BBC nos cuenta que muchos candidatos a miembros del jurado están renunciando porque no se consideran "imparciales" ante el caso o más bien el personaje. Quizá por eso Trump está allí, mirando fijamente a los posibles miembros de es incómodo jurado. 


* "Trump se sienta en el banquillo en su primer juicio penal: "Es una persecución política"" 20minutos/EFE 15/04/2024 https://www.20minutos.es/noticia/5236412/0/trump-llega-corte-para-ser-juzgado-un-proceso-historico-se-convertira-primer-expresidente-afrontar-un-juicio-penal/

sábado, 17 de febrero de 2024

Un tramposo es siempre un tramposo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La construcción de la imagen de Donald Trump a cargo del propio Donald Trump tenía un problema del que hablamos aquí hace muchos años. Un tramposo es un tramposo; no es unos días honrado y otros no, no miente un día y dice el verdad el resto. La noticia de sus trampas en los negocios no es más que una fase de sus trampas, un nivel que era cuestión de tiempo que llegaran. Y han llegado.

Uno de los pilares de sus mentiras ha sido presentarse como un hombre de éxito, alguien capaz de manejar un imperio financiero y —¿por qué no?— manejar otro político. El éxito es el disfraz. Pero era cuestión de tiempo. Un tramposo, sí, lo es 24 horas al día y, en este caso, de nacimiento. Porque no se trata de una necesidad económica, sino de una necesidad, de una condición psicológica, de una forma de hacer las cosas. Trump es un tramposo sin límites, es psicológico.

Nos dicen  en RTVE.es sobre lo que acaban de dictaminar en los juzgados de Nueva York, la ciudad de su éxito, a la que exprimió y zarandeó durante su gran crisis institucional, sí, en Nueva York, donde se levanta orgullosa la "Trump Tower". Pero las cosas cambian:

Un juez de Nueva York ha condenado al expresidente estadounidense (2017-2021) Donald Trump a pagar 354,9 millones de dólares por varios casos de fraude en su empresa familiar, la Organización Trump. Además, el magistrado Arthur Engoron ha limitado la capacidad del exmandatario de hacer negocios en el estado de Nueva York durante los próximos tres años.

La multa se divide en varios cargos a Trump y a sus empresas (por un valor conjunto de 354,9 millones de dólares), a sus dos hijos mayores (cuatro millones de dólares a cada uno) y a un antiguo ejecutivo de la compañía (un millón de dólares), todos ellos acusados por la Fiscalía de inflar cifras de activos para lograr ventajas con aseguradoras y bancos.

Engoron ya los había considerado a todos ellos responsables de fraude en una decisión sumaria, antes de que comenzara el juicio civil. "Su completa falta de arrepentimiento y remordimiento raya en lo patológico", ha señalado el magistrado en su decisión.

Trump ha calificado la sentencia de "ilegal y antiamericana", además de "un absoluto FRAUDE". En su red social, Truth Social, ha reiterado su ya conocida acusación de que "el sistema de Justicia del estado de Nueva York, y de todo Estados Unidos, está bajo asalto de jueces partidistas, engañados y sesgados", ya que "los radicales hacen todo lo que pueden por expulsarme".*



Todo sigue la pauta. El progresivo descubrimiento de que Trump es un fraude en sí mismo, un productor de fraudes en su ámbito, sigue su camino. Hace muchos años que señalamos eso, que al tramposo hay que buscarle en su jardín, excavar para encontrar los restos y orígenes de sus trampas, en sus empresas. No había que ser adivino; bastaba con entender que un tramposo es un tramposo, que alguien que no respeta hoy las reglas, tampoco las he respetado en el pasado.

Trump se presentó como un hombre antisistema, como un nuevo antipolítico porque los políticos eran unos inútiles incapaces de manejar el dinero de todos, unos despilfarradores corruptos. Él era la demostración viviente de la persona que había levantado un imperio y que podía devolver al país su grandeza. Él iba a hacer grande América de nuevo, como reza su eslogan político.

Es decisiva la afirmación que hace el magistrado sobre Trump: "Su completa falta de arrepentimiento y remordimiento raya en lo patológico". Es difícil entender la literalidad de lo señalado.

En estos años hemos dedicado a la figura y decisiones de Trump muchas, muchas páginas. El hecho de hacerlo se debía a la completa desinhibición mostrada sobre sus intenciones y a la forma de actuar. Puede que haya habido políticos peores que Donald Trump, pero es muy difícil encontrar otro similar en su estilo y actuaciones. Su sentido del poder más que de la política es claro. Por eso Trump no quería intermediarios; era él frente al mundo, en primera plana constante. Es un manipulador transparente cuya popularidad crece porque ha convencido a una parte del mundo que le ha convertido en héroe haga lo que haga o, quizá, porque lo que hace y cómo lo hace.



Esa falta absoluta de arrepentimiento es la consecuencia de un narcisismo patológico, de una forma de ver el mundo que probablemente venga de su propia familia y que ha transmitido a sus hijos, condenados también al pago de millones por el mismo fraude.

La acusación es grave, como demuestra la cuantía de la multa, a la que dicen desde Nueva York que puede que se le añadan otros 100 millones en concepto de intereses. Pero, más allá de la cantidad, lo que se pone en evidencia es la falsedad de la imagen del hombre exitoso. Trump ha mentido a todos. La mentira era parte de su propia personalidad creada.

Hemos visto a Trump de muchas maneras. Esa superioridad que ha manifestado frente a otros políticos, hombres de negocios, incluso ante los científicos (como se ha podido apreciar en la COVID-19), es la fantasía de alguien para quien cualquier método es válido para conseguir lo que quiere. Y lo que quiere es claro: dinero, poder para seguir haciendo dinero, que es la única moneda que tiene sentido en el mundo. Lo señalado hace unos días sobre cobrar a los aliados de la OTAN, no es más que otro ejemplo sobre la única vara de medir que entiende y que ha querido extender a los norteamericanos.

La cuestión del valor patrimonial no es nueva. Creo que la prensa hace mucho tiempo que empezó a cuestionarlo. Su sobrevaloración puede costarle muy cara en todos los ámbitos, el económico, el empresarial y el político.



Sigo considerando revelador su comentario (que hemos citado en ocasiones) sobre la película que le pidieron que comentara, Ciudadano Kane: "no entiendo para que le sirve el dinero si no se puede divorciar". El dinero lo es todo y lo puede todo. La presidencia es una forma de convertir el dinero en política y la política en dinero. Poder es mandar, comprar, hacer tu voluntad, estar por encima de todo... Si no, ¿de qué sirve?

Trump, por supuesto, sigue con la misma respuesta: todo es una conspiración contra él porque es el mejor, porque las fuerzas del mal que pretenden acabar con el éxito de América saben que él es la última resistencia. Sin él, los Estados Unidos están perdidos.

Hoy en que el protagonismo se reparte entre la condena de Trump y la condena internacional contra Putin por la muerte del opositor Navalni, el presidente ruso ha salido diciendo que "prefiere a Biden" porque es más previsible. Es una forma de despistar. Trump siempre fue partidario de Trump en la Casa Blanca porque lo entendió rápido, sabía que debía darle para que estuviera contento.

Asusta pensar en un mundo controlado por Putin y Trump. Asusta. 

 


* "Un juez condena a Trump a pagar 355 millones de dólares y le prohíbe hacer negocios en Nueva York por fraude" RTVE.es 16/02/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240216/trump-debera-pagar-354-millones-por-fraude-patrimonio/15974328.shtml