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miércoles, 31 de enero de 2024

El futuro del ruso en Lituania

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

En su recogida internacional de noticias, RTVE.es no trae una desde Lituania. La noticia se refiere a lo que ocurre en el pueblo de Vilnius, donde se está produciendo un desplazamiento en los idiomas que los estudiantes aprenden en la escuela. No es el único caso, ya que desde hace tiempo el idioma ruso se percibe como una amenaza, un elemento de penetración que allana el paso de otro tipo de acciones más contundentes.

En el medio lituano LRT se toma el caso del pueblo de Vilnius:

El Ayuntamiento de Vilnius tiene previsto dejar de ofrecer ruso como segunda lengua extranjera a los futuros alumnos de sexto curso a partir del nuevo año académico. A cambio, se ampliará la oferta de clases de español.

Según el teniente de alcalde de Vilnius, Arūnas Šileris, el ayuntamiento se ha comprometido a aumentar la disponibilidad de las lenguas de la UE en las escuelas de la ciudad.

Los futuros alumnos de sexto podrán elegir clases de francés, alemán y español. El español como segunda lengua se imparte actualmente a 22 alumnos en Vilna.

Según Šileris, el ayuntamiento está consultando con representantes de embajadas extranjeras los posibles intercambios para satisfacer la demanda de profesores de estas lenguas.

En Lituania, el ruso sigue siendo la segunda lengua extranjera más popular, elegida por más del 60% de los estudiantes. Sin embargo, en medio de la invasión rusa a gran escala de Ucrania, el interés por las clases de ruso ha ido disminuyendo, mientras que un número cada vez mayor de estudiantes eligen ahora el francés o el alemán como segunda lengua extranjera.*


Uno aprende otro idioma con varias ideas en mente. La primera la de aumentar la cultura por ese lado, pero puede que sean las dos causas siguientes las que más pesen: la de comunicarse con otros y las posibilidades de traslado a otro país para tener más campo en la ofertas de trabajo.

Son esos mismos motivos, sin embargo, los que alejan a los jóvenes lituanos de la lengua rusa. No es la lengua en sí, sino lo que representa en este momento. Putin ha creado una imagen de Rusia que no es la más favorable a esos proyectos de futuro. Donde él quiere crear "grandeza", solo queda temor y desprecio, ira y rechazo.

El "fundamentalismo ruso", como el islamista, es un avance hacia el pasado. Solo se recuerdan los "grandes momentos" de otros tiempos de la Historia, los que favorecen unas formas supremacistas. A lo largo del tiempo, son estos mensajes grandilocuentes los que seducen a los pueblos que se niegan a ver que en esto lo que cuenta es la opresión, que se ampara en esos delirios que apenas cambiaron de la "santa Rusia" a la "Rusia comunista". Hoy toca una versión mixta, con las bendiciones del Patriarca de Moscú por conquistar un "pueblo degradado", el ucraniano, y los planes territoriales expansivos de la antigua Unión Soviética. Todo ello se mezcla y da lugar a este neoimperialismo desfasado.

Las peticiones de acogida en la OTAN por parte de países que siempre habían querido vivir en la neutralidad es la demostración más clara del fracaso de la política del miedo y la imposición de la Rusia de Putin.

Hoy los jóvenes lituanos del pueblo de Vilnius eligen lenguas lejanas y no cercanas, porque en esa cercanía está el peligro inminente de la "rusofonía", el arma que Putin ha estado usando en este tiempo. Allí donde se habla "ruso" es "Rusia". Es la misma táctica que usó Hitler con el idioma alemán, lo que le permitió comenzar por aquellos lugares que, como Austria, compartían lengua.

El acto de aprender un segundo idioma en Vilnius es toda una declaración de intenciones. Los caminos hacia Rusia están cerrados. No desean comunicarse con ellos ni desean ir a trabajar a Rusia. El ejemplo ucraniano es elocuente. Los datos de Ucrania mostraban el acceso al mercado ruso, para el que la lengua era esencial. La "rusificación" ha sido la consecuencia y con ella la invasión de unos territorios fronterizos. Pese a ello, se nos dice que un 60% de los estudiantes siguen con el ruso. La cifra va decreciendo.


Aprendiendo inglés, alemán y español, los jóvenes del pueblo amplían su mundo de posibilidades frente al ruso, un destino que hoy les parece muy negativo, algo que no desean. Las lenguas son algo más que hablarlas; suponen unas posibilidades de destino. Las nuevas lenguas son una forma de pensarse en otros lugares en los que poder vivir en paz o, simplemente, comunicarse.

En un mundo de comunicaciones globales, las lenguas habladas son las que determinan los grupos de amistades. Hablando una lengua, puede comunicarte con otras personas con las que compartes cosas, emociones, ideas, llantos. La perspectiva del ruso es muy distinta; es una imagen imperialista que te convierte en posible invadido.

Sería bueno que se fomentara algún tipo de acción —webs, chats, envío de libros... —destinada a apoyar a esos jóvenes lituanos que quieren aprender español, algo para que percibieran que se están relacionando con un mundo que quiere la paz, un mundo en el que pueden desarrollarse sin miedo y así durante al menos el tiempo de la conexión vivir de otra manera, con otras ideas en la cabeza, aparcar los temores. 

Ahora el futuro del ruso está en otros países, en aquellos que establecen alianzas con el régimen de Putin y que fomentan su lengua como una forma de conexión y sintonía. Es un buen indicador de las políticas que se siguen. La lengua de Pushkin, de Lermontov, de Dostoievski y Tolstoi, de Bulgakov y Pasternak, de tantos escritores... es hoy la lengua de Putin.


* Una mirada Europea "Las escuelas de Vilna sustituirán las clases de ruso por las de español" RTVE.es / LRT.lt  29/01/2023 https://www.rtve.es/noticias/

martes, 29 de noviembre de 2022

De banderas y oposiciones

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El incidente balear con la bandera española, el mundial, la clase de catalán, los alumnos y la profesora es un síntoma de lo que ocurre en este extraño país en el que vivimos. La rabia de la profesora es evidente: todos sus intentos de catalanizar las mentes de sus alumnos se venía abajo ante el furor futbolero. ¡Toda una vida dedicada a catalanizar y ahora esto!

Creo que nadie ignora el poder del lenguaje, modelador de la realidad con su sintaxis, con su aparato conceptual que divide y clasifica el mundo, que nos une al grupo que lo comparte y nos distancia del que usa otra lengua. Ningún descubrimiento. Por eso la rabieta de la profesora, formadora del espíritu independiente, se produce como una frustración, como un signo de impotencia, por un lado, y de poder por otro. Lo que Michel Foucault (¡vaya, lo mencionamos dos veces en menos de siete días!) llamó el control de los discursos. Y la primera forma de control donde conviven dos lenguas es imponer una. El incidente con la bandera no es más que la consecuencia de una política y de la resistencia a ella. Es una variante de la "prohibición de lugar", aquí no se pone la bandera española. El aula es el lugar de forjar el orden lingüístico, primera fase del orden político.

Pero el incidente de la bandera española en el aula de "catalán" es solo uno de los muchos que se producen y alguno de los que salen a la luz. Unos pocos días después tenemos otro ejemplo de control. Nos lo muestra el titular de Antena 3 "Polémica en las aulas de la Comunidad Valenciana: el valenciano puntúa más que un doctorado", tras el que se nos cuenta: 

Nace una nueva polémica entre los sanitarios por los baremos para las ofertas de trabajo en la Comunidad Valenciana. No entienden en la comunidad autónoma que saber valenciano -idioma oficial en la comunidad- valga el triple que un doctorado. Dicho baremo para acceder en 2023 otorga 15 puntos al valenciano y 5 al doctorado o un máster.

Los sindicatos han convocado concentraciones. CSIF ha llamado a manifestarse contra esto el próximo día 30 de noviembre. Según detalla acuerdo adoptado por la Conselleria en la Mesa Sectorial del pasado 8 de noviembre, al valenciano se le otorgan hasta 15 puntos (conocimiento oral o A2: 11; Grado elemental o B1: 12; Nivel B2: 13; Grado medio o C1: 14; Grado superior o C2: 15). Mientras, a un máster universitario o doctorado tan sólo se le otorga un máximo de 5 puntos.

Aitana Mas, vicepresidenta del Consell y líder de Compromís, destacó que es "importante que un sanitario sea capaz de entender el valenciano, por lo que se ha mostrado a favor de que el conocimiento de esta lengua puntúe más que una tesis doctoral en el baremo de méritos propuesto por la Conselleria de Sanidad a los sindicatos para la consolidación de plazas".* 

El paso siguiente, claro está, es que el sanitario contratado solo se dirige en valenciano a sus pacientes. ¿Solo enferman los valencianos? Valencia tiene una enorme población turística tanto del resto de España como extranjera. Esto está fuera de dudas, por lo que una parte importante de su trabajo no es en "valenciano", sino en la lengua que toque según el paciente.

Es una forma más de proteccionismo, por un lado, al evitar que accedan a los puestos de trabajo personas que no sean locales; pero es también una forma de promover el sentido político selectivo valencianista. La lengua actúa como filtro y se va modelando todo según la conveniencia.

La diferencia lingüística es marcada como forma de expulsión de los que están al otro lado de la lengua que se atrinchera. Este tipo de políticas lingüísticas son las que han llevado a Rusia a Ucrania, sembrada de "rusófonos" creados por los propios rusos en sus oleadas anteriores. La lengua da identidad y más si es impuesta desde el poder, que va moldeando todas las instancias, de la educación a la sanidad, pasando por todas las administraciones públicas, los servicios, etc. y las empresas, que solo se ven favorecidas si hacen exhibición de su uso del valenciano o el catalán según donde toque.

La rabieta antiespañola en el Colegio La Salle  y los criterios de puntuación en oposiciones son manifestaciones de una práctica constante: el poder de modelado de la educación y el sentido de su control. Detrás de la lengua hay mucho poder y mucho negocio. Los que buscan beneficiarse de eliminar a sus rivales más preparados imponiendo la lengua saben lo que quieren, pero no lo que hacen. Con el valenciano se va a Valencia; con un doctorado se va por todo el mundo.


Hay mucho de hipocresía. En las demás zonas de España no se excluye por ser catalán o valenciano. Lo que crea cierta ley del embudo. Pueden presentarse a plazas o empleos en cualquier lugar porque nadie se lo impide. Entonces la lengua española resulta no ser tan mala. Sin embargo, en las zonas controladas se acaba convirtiendo en una forma de segregación. El victimismo habitual se ha convertido en un juego doble según donde toque.

Ese es precisamente el juego que el poder realiza para controlar sus imperios locales. Las imposiciones de lenguas siempre han sido características imperiales, pues la lengua se consideraba propiedad de reyes y emperadores. Los límites de la lengua eran los del imperio, por lo que se trataba de colonizar lingüísticamente primero para controlar después. Ahora son los políticos locales o autonómicos los que poseen el control de las lenguas.

La reacción enrabietada de la profesora es ilustra bien sus fobias y su sentido del poder. Ella impone y controla a través de la enseñanza de la lengua. El fútbol impone su poder por el otro lado.

El caso valenciano es lo mismo, solo que según una absurda pero poderosa forma de control a través de las oposiciones. Así se aseguran votos en un tiempo en el que cualquier ventaja competitiva es decisiva para obtener un empleo.

Todo esto no es nuevo. Se lleva produciendo mucho tiempo y tiene unos objetivos claros. Basta tirar de hemeroteca para comprobarlo. 

* Estíbaliz González "Polémica en las aulas de la Comunidad Valenciana: el valenciano puntúa más que un doctorado" Antena 3 28/11/2022 https://www.antena3.com/noticias/sociedad/polemica-aulas-comunidad-valenciana-valenciano-puntua-mas-que-doctorado_202211286384d22f4a5f3000014931d7.html

viernes, 16 de abril de 2021

Las lenguas y sus mundos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)




La CNN publica una página especial con formato muy gráfico y sonoro, titulada "Losing languages, losing worlds"* donde se nos da una visión de conjunto sobre un fenómeno cultural al que se le aplican los mismos procesos natural que afectan al mundo, las extinciones. Las lenguas desaparecen.

El papel que el lenguaje juega en nuestra especie es determinante. Somos seres comunicativos, en los que el lenguaje tiene dos funciones: la comunicación y el modelado de nuestras mentes y del mundo. No son procesos separados, sino profundamente interconectados. El lenguaje es, a la vez, personal y social. Ordena nuestro mundo interior mediante la aparición de palabras y conceptos y permite intercambiar informaciones sobre el mundo exterior (lo que ocurre o vemos) y lo que pensamos, es decir, nuestro mundo interior. El lenguaje es una herramienta personal y social, algo que recibimos desde fuera, de la comunidad, que nos transmite la cultura en que nos vamos a desenvolver. Y es también algo a lo que contribuimos con nuestras experiencias, con nuestras ideas y con la incorporación de palabras.

Cuando nacemos tenemos una capacidad lingüística; cuando crecemos nos adentramos en una comunidad lingüística de la que aceptamos sus manifestaciones, es decir, una lengua específica que es una forma de ver el mundo, un organizador espacio-temporal, un muestrario emocional (pone nombre a lo que sentimos), nos ofrece —más allá de las palabras— todo un sistema metafórico que implica un sistema de valores que aceptamos o con el que luchamos.



Todo lo que cuesta aprenderlo, lo olvidamos pronto. Una vez que nuestro cerebro aprende las reglas, las gramáticas, que son los mecanismos de construcción expresiva, nuestra memoria empieza a guardar datos para afinar las expresiones. Nuestro mundo depende de la cantidad de matices que cada palabra cubre. Todo ello no es exacto, por lo que está sujeto a lo que las palabras significan para unos y otros. Por eso hubo que fijarlas en diccionarios, para dar cierta estabilidad a algo que es terriblemente plástico y muchas veces personal porque vinculamos también la memoria de las palabras a la memoria de la vida, a la experiencia. El aspecto evocativo es importante en nosotros, animales sentimentales, para los que las emociones crean vínculos. Los antiguos comprendieron rápidamente el papel de la memoria; esta era esencialmente un arte asociativo en el que unas palabras se vinculan con otras y en donde las palabras se conectan con las cosas y hechos formado cadenas asociativas que les servían para recuperar información con más facilidad. Las palabras, las frases, los poemas... se fijan en nuestra memoria a momentos, creando emociones, el pegamento de nuestra mente.

Hay diferentes y variadas hipótesis sobre el origen del lenguaje, porque es evidente que debimos ser capaces de algún tipo de proceso simbólico —algo representa algo diferente de sí mismo— antes de crear los códigos más elementales. Qué fue antes, el signo o código, es plantear lo del huevo y la gallina en la comunicación. Hay lenguajes sin palabras, elementos que conectamos a la experiencia repetitiva y pueden ser comunes. De ahí a escribir el Discurso del Método, Anna Karenina o Hijos de la ira, va un largo trecho evolutivo y social. Puede que nuestro cuerpo no haya cambiado mucho en miles de años, pero nuestra mente desde luego que sí gracias a los conocimientos que unas lenguas nos han permitido intercambiar y, creo que importante, la capacidad de auto-percibirnos interiormente. Cuando a Agustín de Hipona o a Jean-Jacques Rousseau les dio por contarnos en sus confesiones cómo se percibían interiormente, cuando los poetas compartían su visión del mundo, también se produjo un gran suceso, pues comprendimos lo que era común y lo que era excepcional en la vida de cada uno.



Estos procesos de pérdida de las lenguas pueden deberse a diferentes motivos. En el texto de la CNN se barajan algunos. La forma más radical, evidentemente, es el exterminio. Es más frecuente la absorción por silencio. Cuando se prohíbe una lengua y se impone otra, también mueren los mundos que representaban y se rompen los lazos de la historia y la identidad. Hoy hablamos mucho de las identidades, casi siempre para establecer que están en crisis. Muchas de esas crisis tienen que ver con lenguas.

Pero hay una enfermedad de las lenguas antes de llegar a la extinción: su desconocimiento, la pobreza expresiva que es un mal que nos aqueja en un mundo que valora la brevedad y la prisa como rasgos de "excelencia", que nos pone a hablar con máquinas, las pone a escribir o sustituye el diálogo por "pulse la opción" correspondiente. Sí, las lenguas no solo mueren; también se estropean.

Todos los años, los informes detectan una pérdida de capacidad de comprensión que proviene en gran medida de la simplificación de la vida. Sin embargo, cada vez vivimos en sociedades más complejas, necesitados de herramientas para comprendernos a nosotros mismos y comunicarnos con los demás. Desgraciadamente, esto no siempre se consigue.

Hacer crecer nuestros límites en la lengua, ampliar el mundo verbal, es ampliarnos nosotros. Es también tener una mejor capacidad de comprender el mundo. La palabra, en cierto sentido, está en retroceso en favor de fórmulas gráficas, que son válidas si no produjeran una reducción de nuestra competencia verbal. Es el desequilibrio lo que produce el problema. Una cosa es un tuit y otra Crimen y castigo. Cada vez vemos más iniciativas simplificadoras que se presentan como ahorradoras de tiempo y dinero. Algunas, incluso, vienen de solemnes instituciones, como las universidades, que deberían fijarse en otros parámetros, pero es la moda y hay que ser modernos. En paralelo discurren las quejas sobre la falta de comprensión, la fatiga de los textos largos y la reducción del vocabulario. Todo esto acompaña al aspecto informativo, es decir, la falta de comprensión histórica, la capacidad de organizar los datos, las confusiones porque todo está con alfileres, etc.

No se trata solo de salvar las lenguas en peligro de extinción. Se trata también de salvarnos de la simplificación, del malentendido y de la ignorancia. Con estas tres alertas, seguro que no se extinguen nuestras lenguas... ni nuestras mentes.



* Maria Morava "Losing languages, losing worlds" CNN https://edition.cnn.com/interactive/2021/04/us/losing-languages/




viernes, 10 de mayo de 2019

Un abrazo, besitos, cuídate o los correos y la comunicación intercultural

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El mundo es cada vez más pequeño gracias a nuestras comunicaciones y viajes. Nuestros espacios, además, son fecundamente diversos y nuestras amistades se reparten por todo el planeta. Mis clases y seminarios son más cada día espacios de diversidad enriquecedora. En grados, posgrados y doctorados
Ayer una compañera, que no había estado muy convencida al principio, me confesaba que estaba encantada dirigiendo la tesis de una alumna extranjera porque en vez de pensar en términos de oscuridad lo estaba haciendo en términos de su propia claridad. Estaba ampliando su conocimiento, por un lado, y ampliando su propia experiencia personal. Y con ambas estaba encantada. había pasado el ecuador de la extrañeza.
Me alegré mucho porque esa es y ha sido siempre mi experiencia. Allí donde otros ven "peligros" he visto durante toda mi vida la posibilidad de aprender y de descubrir cosas que nuestro paletismo, soberbia y eurocentrismo nos impide ver. Parece que a algunos ya traspasar las líneas del barrio le suponen algún tipo de angustia vital. Me recuerdan aquellas salidas del pueblo para hacer la mili.  Todavía en los 70 había gente que salía entonces por primera vez de su pueblo. Hoy esto ha cambiado.


Las oleadas nacionalistas se vuelven de un folclórico acartonado porque se empeñan en que como la tierra de uno no hay nada, una de las afirmaciones más tontas que se puede uno echar a la cara. Es la ignorancia orgullosa la que hace decir estas cosas.
Vivimos en una sociedad diversa o, si se prefiere, podemos encontrar en nuestra sociedad una enorme riqueza a nuestro alcance en el trato con las personas que tienen un equipaje cultural diferente. Podemos viajar igualmente por gran parte del mundo.
Cada vez nos comunicamos más entre personas de lugares muy diferentes y con costumbres distintas. Es bueno, pero necesita de ciertos aceites para que no se produzcan malentendidos. Muchas veces los malentendidos ascienden a conflictos sencillamente porque no entendemos y nos empeñamos en que sean los demás los que se deben ajustar a las normas. "When in Rome...", suele decirse, o nuestra versión equivalente "donde fueres...". Pero hace falta mucho más, por eso está adquiriendo especial importancia el estudiar no ya solo las costumbres (las diferencias o similitudes culturales) sino la forma de comunicación.
Ya no se trata del campo de las relaciones internacionales, que afecta a las instituciones y los países, que acabaron creando un grupo y un lenguaje, el diplomático, para evitar que un error de contacto arruinara negocios o desencadenara un conflicto. Tampoco de las lenguas francas o de las versiones estandarizadas de lenguas.

El estudio de las relaciones interculturales es esencialmente el estudio de la forma de relacionarse en diferentes estratos. Su centro debe ser la comunicación en un sentido muy amplio y su objetivo doble, la eliminación de obstáculos y la detección de malentendidos. Para mejorar la comunicación es esencial conocer la cultura del otro, la maquinaria del sentido, y que el otro conozca la nuestra, que haya simetría. W. Somerset Maugham, que pasó dos años en China recorriendo el Río Yanzí, cuenta en su precioso libro (En un biombo chino) la anécdota del británico que llevaba 30 años allí y presumía de no hablar chino. La actitud lo es todo. Hay muchas personas así por el mundo.
La BBC nos trae un artículo interesante para comprender las diferencias que implica la forma de relacionarnos a través de la comunicación. Se refiere a algo aparentemente tan sencillo como la forma de cerrar los correos electrónicos y las diferencias entre países y culturas. 
Lo que en uno puede ser una forma de expresar interés o cariño, en otro puede ser considerado excesivo o incluso ofensivo. Christine Ro, la autora, comienza señalando que ya está acostumbrada a "ofender" con su inglés a los británicos. Muestra lo que son aceptables en algunos países mientras que en otros lo son menos porque pueden parecer muy confianzudos o impertinentes. 
Los saludos y despedidas están cargados de elementos propios de la cultura y no todas las culturas ven lo mismo en ellos. En ocasiones, las palabras son sustitutas de actos y contactos ("Besos", "un abrazo", etc.) con lo que se puede tomar de forma diferente por parte de quien lo envía y de quien lo recibe.


Dice la autora: «The few words at the end of an email can provide insight not just into social status, gender, relationship dynamics and workplace culture, but also the broader culture.» Este tipo de análisis es de gran interés porque uno es el lenguaje de los diccionarios y otro del que da forma a las acciones y afectos.
Estamos en contacto y nos comunicamos, pero dependemos de nuestra buena voluntad, de la del interlocutor y de nuestra capacidad de observación.  No se trata ya de estas cuestiones de protocolo o si Mariano Rajoy le dio la mano, en un arrebato latino, al divino emperador de Japón, ahora retirado en beneficio de su hijo, al que probablemente advirtió sobre los españoles.

Parece que la idea de que los nuestro es correcto y superior sigue siendo lo que determina nuestra comunicación. No vamos más allá de la curiosidad, lo raros que son los otros, en vez de pensar que el mundo es diverso y que eso supone una enorme riqueza personal para todos.
Estudiar nuestras comunicaciones es comprender que su sentido depende de muchos factores. Está la lengua, pero esa lengua vive, más allá del diccionario, en la vida práctica, que es la del contacto, la de la interacción. Es la cultura la que da coherencia y se refleja en la lengua. Muchos dicen que quieren aprender la "lengua", pero que no les interesa la cultura. Difícil tarea ya que cada palabra, cada expresión está marcada. Solo que lo hemos automatizado y ya no pensamos en ello.
Interesarse por los otros es el primer gesto, comprender y ser comprendido. Explicar cómo somos y comprender cómo son los otros es también un buen ejercicio de auto reflexión, algo necesario para no quedarse aislado. Hay que empezar a sentirse más ciudadanos del mundo, lo que no significa perder la identidad, sino abrirla a nuevas experiencias.
Desgraciadamente, nuestra educación no nos saca muy lejos de nosotros mismos. Por eso me siento afortunado por tener cerca cada día personas que vienen de lejos y de las que aprendo cada día algo nuevo. Muchos vienen a aprender y tienen mucho que enseñar. Está en nuestra actitud sacar provecho de estos encuentros.



* Christine Ro "The beautiful ways different cultures sign emails" BBC 10/05/2019 http://www.bbc.com/capital/story/20190508-why-the-way-you-close-your-emails-is-causing-confusion

sábado, 5 de mayo de 2018

Aulas marcadas


Joaquín Mª Aguirre (UCM)
De las diferentes maniobras políticas del secesionismo a la que vamos teniendo acceso, la más nauseabunda y demagógica es la manipulación de los niños para convertirlos en imagen propagandística e irlos metiendo en la "lucha" independentista, enseñándoles ya a odiar al servicio de sus mayores. Todos los discursos que hacemos sobre la manipulación de los niños en guerras, al servicio del fundamentalismo, etc. se acaban cuando el fundamentalismo es el propio y la guerra la de "nuestros padres". Leyendo las noticias del diario El País sobre lo acontecido en algunas escuelas e institutos catalanes en lo que se aprovechó para manipular a unos y estigmatizar a otros.
La pedagogía moderna siempre ha sido consciente de su poder para dar forma a las mentes. Esa es su función; la cuestión está en lo que se mete en la cabeza. De ahí el temor por las herramientas con base en las neurociencias; mayor eficacia, pero mayor riesgo de que se estén programando a las personas y no convirtiéndolas en independientes. Aquí no se trata de convertirlas en independientes sino en independentistas mediante un proceso de adiestramiento casi pauloviano, asociando lo español, con la policía incluida, con el miedo y la ira. Son los "Dos minutos de la Ira" orwellianos, aquellos en los que se aprende a odiar, a crear un miedo cuya tensión se liberará después.
Tras contarnos parte de lo ocurrido en las aulas catalanas, con el titular "La Generalitat alentó protestas de alumnos tras el referéndum ilegal", El País cierra así su artículo:

La denuncia del fiscal está en manos de los juzgados de Martorell. Uno de ellos ha abierto diligencias contra uno de los profesores que, el 20 de octubre, pidió a los alumnos hijos de guardias civiles que “levantaran la mano” en clase. Otro juez está pendiente de admitir a trámite la denuncia contra los ocho profesores que, el día 2, presuntamente “humillaron” a esos alumnos con comentarios despectivos sobre la Guardia Civil.
El fiscal de delitos de odio de Barcelona ha recogido el testimonio de los padres de los alumnos y también ha tomado declaración, como investigados, a los profesores. En sus declaraciones, los docentes negaron haber criticado la actuación policial ni haber señalado a los alumnos. Acudieron arropados por Vallduriola. La directora de servicios territoriales aseguró entonces que los debates sobre el 1-O en clase partieron “de forma espontánea” de los alumnos y justificó que eran necesarios: “Estamos educando a estas personas, que han de ser personas democráticas”. Vallduriola criticó a los padres por haber acudido a la vía penal y no haber resuelto el conflicto en los cauces educativos.
En su denuncia, el fiscal recoge la versión trasladada por los menores que vivieron la jornada. “Estarás contento con lo que hizo tu padre ayer”, espetó una de las profesoras, Lucía, a un menor de 12 años que rompió a llorar, según su testimonio. En otros comentarios, los docentes tildaron supuestamente de “animales” y “bestias” a los guardias por haber tratado de evitar, por la fuerza, el referéndum.*


Las palabras de la Directora de Servicios Territoriales son un auténtico sarcasmo. ¿Cree que esto es un problema del "sistema educativo", algo que sus inspectores van decidir? Fue precisamente —ese es el eje de la información del diario— un correo suyo el que hizo sacar a los niños y niñas a los patios de los colegios como forma de protesta. Fueron esos correos los que crearon el "victimismo acusatorio": te presentas como "víctima" (los oprimidos), pero te conviertes en "acusador". Es un signo característico de todo el "procés", tirar la piedra y ponerse el parche.
Vuelvo a las palabras y la estrategia del propio Carlos Puigdemont la tarde del referéndum, tras haber promovido desde el aparato catalán los conflictos: la idea de que Cataluña se había ganado el "respeto" en la "lucha" callejera, falacia absurda y que nadie le ha reprochado en lo que tenía de riesgo. Era el enfrentamiento en la desobediencia lo que se buscaba, y sus efectos mediáticos. Es lo mismo que hizo sacar a los niños a la calle. Puigdemont y los suyos usan a los que haga falta y de lo demás se encarga el aparato mediático con sus apoyos internacionales.


El uso de las aulas no es nuevo. Basta con repasar las hemerotecas para comprobar las quejas constantes del incumplimiento durante muchos años de los compromisos de la educación. Los profesores señalando a los hijos de los guardias civiles o de aquellos padres que protestaban anteriormente forma parte de esa vocación de tribunales populares que a tantos gusta.
En enero, el diario El País titulaba "El Consejo de Europa destaca el “modelo” español de protección de lenguas como el catalán" y señalaba:

España es, para el Consejo de Europa, un modelo en cuanto a la protección de lenguas regionales o minoritarias, específicamente por el cuidado que pone con la educación en catalán en la enseñanza superior, según un informe presentado en Estrasburgo y que también ensalza a Finlandia en este campo.
La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE) tenía este martes en agenda la discusión sobre la importancia de defender las lenguas regionales o minoritarias como una de las "bases de la identidad individual y colectiva" de los pueblos. En este contexto, se presentó el informe "protección y promoción de lenguas regionales o minoritarias en Europa" elaborado por la húngara Rózsa Hoffmann. El estudio afirma que "la diversidad lingüística forma parte del legado cultural europeo" y que por tanto "la protección y promoción de esos idiomas" es un "valor europeo fundamental" que debería ser "un componente esencial de las políticas respetuosas con la dignidad humana y los derechos fundamentales".**


El llamado "modelo" español ha funcionado sobre el papel y en la realidad. Lo que no ha funcionado ha sido la forma política que ha seguido pues la lengua aquí no ha sido un objetivo sino un medio. En su inocencia, el Consejo de Europa no contempla que una de las lenguas expulse a la otra de su ámbito para separarse políticamente. Se podía mantener y enriquecer una lengua, pero no se trataba de eso sino de usarla como herramienta del secesionismo, para lo cual se han utilizado las instituciones educativas, las políticas de inmigración, la ocupación de plazas en la administración, etc. para hacerla monolingüe e idológica. Cuando se han planteado conflictos, el victimismo entraba en acción.
Los hijos de los guardias civiles hablarán catalán, pero no se trata ya de la lengua, un campo ya segado, se trata de hacer la vida imposible a las personas, hacer que se vayan, como hicieron en las puertas de los hoteles donde se alojaban los policías desplazados a Cataluña. Se trata de criminalizar a las personas non gratas en una fantasmal república catalana, construida pieza a pieza desde el poder, proclamada durante segundos, y puesta como excusa para negociar de tú a tú con el estado.


Son muchos —incluso dentro del independentismo— los que señalan que la sociedad está dividida por la mitad y que en esas condiciones es imposible hacer algo. Los independentistas, que afirman la existencia de lo inexistente, en cambio niegan la existencia de España, el obstáculo para construir la utopía que una al rico burgués catalán con el "musulmán y el chino catalanes", como dijo en su discurso Ana Gabriel, la señora de la CUP ahora por tierras lejanas. Los antisistemas metidos en la piel de la más añeja, la más caduca de las visiones políticas decimonónicas, el nacionalismo romántico, de la sangre y la tierra, el más tonto de todos los mitos, el más falso y manipulador.
Los que pidieron que se levantaran los hijos de los guardias civiles, sabían lo que hacía. Era la forma de marcarlos, de arrinconarlos. Así se le evitaba la tentación de hablar con ellos. Así se metía el miedo en las familias, el temor a que les pudiera ocurrir algo en el futuro. Sabemos quiénes sois, quién es tu familia. Orwell y la mafia.
Las herramientas del nacionalismo (de cualquier tamaño) siempre han sido las mismas: literatos y filólogos, historiadores y pedagogos. Son los fabricantes de identidades. La interacción entre estas tres áreas es peligrosa cuando se pone al servicio de la manipulación de las personas y se las enseña a odiar.
El cinco de octubre pasado, El País daba cuenta de la concentración de alumnos a las puertas de un instituto en defensa de sus compañeros marcados por los profesores:

Unos 200 alumnos del Instituto de Educación Secundaria (IES) El Palau, de Sant Andreu de la Barca (Barcelona), se han concentrado la mañana de este jueves a las puertas del centro para pedir respeto hacia sus compañeros hijos de guardias civiles, que en los últimos días han expresado su malestar por el trato recibido por parte de algunos profesores. El IES El Palau es el centro en el que el pasado lunes, durante la primera clase, dos profesores reprocharon a hijos de agentes del instituto armado los incidentes ocurridos el domingo.
La concentración ha comenzado a las ocho a las puertas del instituto, situado muy cerca del cuartel de la Guardia Civil, y los participantes se han mantenido en la puerta, sin entrar a clase. En las paredes del centro educativo se pueden ver pintadas en defensa de la Guardia Civil y proclamas como 'Stop adoctrinamiento'.***


Ahora Europa, que ponderó el modelo español, quiere ver qué pasa en las aulas catalanas. Tendrá que mirar más allá de las aulas para entenderlo. La señora Directora de Servicios Territoriales que se queja de que no se siguen los cauces escolares  debería transmitir esa pauta a sus jefes y autoridades. La cuestión ya no está en la protección de las lenguas débiles dentro de un estado, sino la secesión de ese estado después de haberse convertido en dominante y obstaculizado la propia lengua oficial del conjunto.
La cuestión lingüística ha quedado desbordada y es ahora a la instituciones educativas catalanas a las que hay que llevar para que los derechos de los castellano hablantes sean reconocidos. Eso es señal de que la democracia funcionó bien, por un lado, pero que por otro se pecó de inocencia pensando que varias décadas de cuidadoso diseño de una hoja de ruta iba a quedar en cuestión de palabras. Lo ocurrido en las aulas, marcando a los chicos y chicas, es muy grave y muestra un claro talante autoritario. No hay ya romanticismo; solo los "dos minutos de odio" orwellianos. Han conseguido dividir radicalmente a la sociedad. Los padres han ido a denunciar ante las instituciones que consideran que garantizan sus derechos, no ante los que no les ofrecen las más mínimas garantías por sus actuaciones anteriores.




* "La Generalitat alentó protestas de alumnos tras el referéndum ilegal" El País 4/05/2018 https://elpais.com/ccaa/2018/05/04/catalunya/1525457637_679906.html
** "El Consejo de Europa destaca el “modelo” español de protección de lenguas como el catalán" El País 23/01/2018 https://politica.elpais.com/politica/2018/01/23/actualidad/1516728923_009588.html
*** "200 alumnos de un instituto piden respeto para los hijos de guardias civiles" El País 5/10/2017 https://elpais.com/ccaa/2017/10/05/catalunya/1507202302_358755.html

martes, 6 de enero de 2015

La lengua árabe clásica y la seguridad nacional: el caso egipcio

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El artículo publicado en Egypt Independent por Abdel Moneim Abol Futuh, el que fuera candidato a la presidencia de Egipto en 2012 contiene suficientes motivos de interés como para ser analizado. Abol Futuh es médico y un activista islamista desde los años de juventud. Fue miembros de la Hermanos Musulmanes desde principios de los años setenta hasta el año 2011, cuando la revolución del 25 de enero produjo varias fracturas en la Hermandad. La necesidad de mantener un control férreo y evitar que revolución que se estaba produciendo en la sociedad tuviera efectos en la Hermandad, llevó a la salida de diversos miembros y de grupos de jóvenes. Entre ellas, una de las más sonadas fue la de Abdel Moneim Abol Futuh, que por el hecho de salir fue etiquetado como "islamista moderado", algo que le ha permitido no estar en estos momentos en la cárcel o el exilio. Los motivos de muchas fricciones fue la obligación que la Hermandad —técnicamente, una ONG— impuso a sus miembros de votar al partido que había creado para concurrir a las elecciones. La cuestión de la libertad de voto más la elección de quiénes debían estar en las listas y la candidatura a la presidencia del país —claramente sometida a la disciplina del líder supremo, que sería una de las acusaciones posteriores contra la Hermandad— derivaría en enfrentamientos y consecuentes salidas. No es fácil ser "sector crítico" en un grupo islamista.
El artículo que ahora publica el médico Abdel Moneim Abol Futuh tiene por título "The Arabic language: an identity, culture, civilization and history". Como su título claramente expresa es un texto sobre la lengua árabe, que es una cuestión central en el pensamiento arabista e islamista. El artículo tiene dos grandes partes. En la primera hace una definición de lo que supone el lenguaje; posteriormente, las consecuencias de lo expuesto en la primera desde su interpretación.
El artículo comienza así:

A language is not just a tool to convey ideas or connect people. I believe it is the very personality of a nation. It is the identity, culture, civilization and history of a nation. It is the container of thought and understanding. It is the horizon of man’s feelings and imagination. It is man’s self. It is the link between the body and the mind. It was God who taught man to speak.
A thinker once said, "Language is my world. It is the house that I live in and from whose windows I see the rest of the world."* 


Estos párrafos tienen tres partes. La primera llega hasta la penúltima frase del primer párrafo; la segunda es la frase "It was God who taught man to speak" y la tercera es la interpretación peculiar resultante de la segunda más la primera.
Pero la relación entre las tres partes es problemática. Como un buen ejercicio de retórica destinada a convencer, comienza con unas afirmaciones "aceptables" por quien las lee. Efectivamente el lenguaje no es solo una herramienta en los términos expresados. Inmediatamente se pasa a la tradición que identifica las lenguas como la "personalidad" de la nación y se da el paso de la "nación" al "ser del hombre" o al "hombre mismo", convirtiéndose en su "horizonte" de sentimientos e imaginación y la conexión entre "cuerpo" y "mente". Hasta el momento, se ha limitado a señalar las conexiones entre el ser humano, lenguaje y cultura en un sentido general.
Es aquí cuando entra, como un destello, la concentrada segunda parte: "It was God who taught man to speak". Todo lo anteriormente señalado tiene, pues, un origen y un sentido, pues Dios no actúa de forma irracional. El lenguaje ya no es el reflejo de la cultura, sino la cultura, sentimientos, etc., es reflejo del lenguaje, pues este es la obra de Dios.
Evidentemente, sí usted no cree en Dios y considera la afirmación de la segunda parte como una ocurrencia sin sentido, todo lo demás le da igual. Pero el artículo no está escrito para usted, sino para los que la frase de la segunda parte es incuestionable. Un islamista no trata de convencer a nadie; solo trata de reafirmar su fuerza sobre los que ya creen. A usted y demás infieles, simplemente los desprecia. Por ahora.


La tercera parte, que es probablemente una cita modificada de la afirmación de Ludwig Wittgenstein en su Tractatus Logico-philosophicus (5.6) "Los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo", adquiere también una interpretación. La forma de citar el origen de la frase ("A thinker one said") es también peculiar, pues esconde la fuente para que pueda ser leída a la luz de la afirmación central de la segunda parte, la incuestionable y la que sirve como referencia de todo el sentido hasta el momento.
Es importante señalar que no se dice que Dios creó al ser humano con capacidad lingüística, sino que Dios "enseñó" la lengua, es decir, dio la lengua en su forma perfecta. La capacidad lingüística es universal, biológica. La lengua, en cambio, no. La lengua es la de cada uno, la de cada cultura y nación, pueblo o país. Pero esto es anticiparnos.
Tras estas reflexiones que unen la lengua con su origen divino, el autor del texto sigue añadiendo importancia a lo que la lengua —dada por Dios— significa para el ser humano.

Language was the oldest means that shaped the identity of people. Language and identity are human qualities because a human being senses his own awareness and that of others. Both language and identity contain the history, thinking, feelings, will and aspirations of people.
Language and identity are two sides of the same object. For man is in essence but a language and an identity. They are his words and his affiliations. And they both need a history in order to shape and deepen.*


Esta parte sirven para amasar los conceptos de identidad con los de la lengua y la historia. El lenguaje no es visto como algo que se modifica en el tiempo, sino como una forma dada que conserva la primera imagen de esa identidad que ha surgido de ella, regalo divino. Hasta el momento, se ha hablado del "ser humano" y de las "lenguas" de forma genérica. No se ha citado ninguna y pueden ser todas o cualquiera. Pero este no es el objetivo del autor.
El salto a lengua árabe se produce en este momento:

The Arabic language is unique. It is more than just the personality of a nation. It is distinctively attached to its speakers. It is an identity of a special kind that has a deep civilizational dimension. It is sacred for its speakers because it is the words of God in the Quran. This sanctity makes it part of religion, the most important element of an identity. It is preserved because God promised that it shall prevail forever. It will never perish.
There is a strong link between language and culture. For there is no language that does not produce a culture, and there is no culture that does not depend on a language to disseminate. A culture is the bulwark of a nation, and a language is the identity of that nation. 
Although the Arabic language is one of the oldest languages, it has preserved its characteristics in terms of grammar and literature. It is a language of structures, science, art, mind and soul. It has the widest vocal range between the lips to the throat.
Scientists classified the Arabic language as highly expressive. And the Arabic lexicon is one of the richest in vocabulary and synonyms, a verbal wealth of more than a million.*

Aquí se unen ya todas las piezas de la argumentación construida. La retórica trabaja a pleno rendimiento como culminación de la estrategia expositiva. "It is sacred for its speakers because it is the words of God in the Quran". Todo lo expuesto sobre la importancia de la lengua se eleva a un nivel superior por el carácter sagrado del árabe. De nuevo, la creencia es la que se sitúa en el centro de la argumentación ligando las partes con su lógica. Pero, repetimos, esto está escrito para los que no cuestionan las premisas mayores.


Se da por descontado que el lenguaje se preserva por sí mismo, prueba de su "unicidad", sin señalar que la preservación del árabe clásico no es natural, sino el efecto de la protección institucional ejercida durante siglos al vincularla con el Corán, como hace el autor. Existen sin embargo variedades del árabe en la lengua hablada en función de sus zonas. Sin embargo, gracias a ese privilegio concedido a la lengua coránica, han sido siempre despreciadas como "lenguas de cultura", excluyéndolas de las instituciones. Los escritores que han desafiado su uso, por ejemplo, se han enfrentado al desprecio de críticos y académicos, guardianes de la ortodoxia.
Recuerdo, con motivo de la celebración de los 25 años de la creación del Departamento de español de la Universidad de El Cairo, la frase que nos dirigió a los presentes en el congreso celebrado un respetado profesor: lo que los alumnos egipcios necesitaban era más árabe clásico y los españoles más latín. He escuchado a algunos colegas burlarse de personas que cometen errores al expresarse en árabe clásico, tildándolos de ignorantes. Es una marca más de distinción pues implica un mayor conocimiento de la fuente coránica, que es la tarea virtuosa por excelencia. Conocer la lengua es profundizar en su mensaje. Un dirigente debe hablar bien el árabe clásico, pues solo será buen dirigente si conoce bien el Corán. Esa es para muchos, en especial para el islamista, el signo distintivo del buen gobernante.


Abdel Moneim Abol Futuh va dirigiendo a sus lectores hacia su terreno, en el que ya ha sentado las bases que le interesan:

It is the only Semitic language that became global. This would not have been possible had it not been the language of the Quran. For one would not understand the linguistic miracle of the Quran if he did not speak Arabic.
The fact that the Quran was written in classical Arabic was the most important element for the development of the Arabic language. The Quran united the various dialects of that language in one. It added to it many words and gave many others new semantics. It elevated the eloquence of its composition. It gave birth to linguistic sciences like philology and rhetoric.*

En esta zona, los razonamientos se han vuelto tautológicos. Pero no podría ser de otra manera pues han llegado a su "límite". No es posible ir más allá de la circularidad establecida en el planteamiento. El "milagro lingüístico" del Corán solo se entiende si se conoce el árabe clásico y viceversa. Otro tipo de planteamiento es absurdo desde su punto de vista. La lengua, igual que la religión, ha unido a todos. De él surgen las ciencias de lenguaje: la filología y la retórica. No sé qué tendría que decir Aristóteles al respecto. Sabemos que su regreso a Occidente fue gracias al buen aprovechamiento que de él hicieron los árabes.


Todo esto no es ninguna novedad. Es un pensamiento que busca el refuerzo entre lengua y religión para crear unas señas de identidad que no separen ambas. Es lo normal que se espera de un islamista, aunque haya abandonado la Hermandad Musulmana. El islamista difícilmente cambia su pensamiento, aunque le importen menos las estrategias para conseguir sus objetivos finales.
Sí es preocupante, en cambio, el final del artículo:

If a language expresses emotions and thoughts and links people, the Arabic language does all that and more. It is the fortress that defends our identity, culture, heritage and social unity. 
An example of a nation whose language has reunited its people under the same identity is Germany. We also have the language that unites us under one identity. 
But there are three threats to the Arabic language, namely foreign languages, slang and grammatical mistakes. Foreign schools have become very common in the Arab world, threatening our national security. This needs a counter-strategy. It is in the early childhood years that one learns a language and builds a sense of belonging. Once these two aspects are changed, collapse and decay start. Perhaps we should teach more of the Arabic poetry, which has an enormous verbal and artistic wealth. 
The Arabic language is being ignored and deliberately conspired against by a cultural dominance that the West keeps spreading in various ways. 
Countries like Russia, France, Iran and China, who cherish their languages, passed laws to protect their identity and their mother tongue. It is imperative that we also do so.*

Lo que era hasta el momento un lenguaje afirmativo sobre cuestiones generales, se convierte un estallido retórico con finalidades defensivas. En este final se pueden apreciar, como al inicio, varias partes. La primera es la que invoca precedentes de unificación de las lenguas, con el ejemplo del alemán. Son muchos los ejemplos que se podrían poner de las unificaciones lingüísticas en idiomas "nacionales": Francia, España, Italia, Reino Unido... Pero el ejemplo de Alemania es especialmente conflictivo. Alemania fue, efectivamente, la patria de las teorías románticas que identificaban lengua e identidad nacional. Hasta el siglo XVIII, el desprecio por las lenguas vernáculas era evidente frente a la preferencia cultural por el latín o la fabricación de lenguas "limpias" (limpia, fija y da esplendor, reza el lema de nuestra afrancesada Academia de la Lengua). Es la idea del "Volkgeist" la que hace que se tomen las lenguas vernáculas como muestra de la creatividad del "genio del pueblo", una mitificación del hasta entonces denominado "vulgo", de donde viene nuestro despectivo "vulgar". Es el pensamiento romántico, de donde surgen los nacionalismos, el que establece los vínculos entre "identidad", "nación" y "lengua". A cada lengua le corresponde una nación y a cada nación un estado. ¿Nos suena?
Decía que el ejemplo del "alemán" no está bien elegido (o sí) porque la argumentación de la lengua fue la que sirvió de excusa a Hitler para algunas de sus barbaridades anexionistas a través del pangermanismo, que hundía sus raíces precisamente en una parte del pensamiento romántico alemán. Es el mismo argumento que le ha servido a Putin para ir en ayuda de los "rusófonos" allí donde se encuentre, aunque fueran enviados por Rusia, como ocurre en el caso de la ciudad prusiana de Königsberg, desde que fue invadida por la Unión Soviética y expulsado a más de 200.000 hablantes de alemán, llamada "Kaliningrado". Eso convierte a Kant en un ilustre ruso.
Lo importante de todo el artículo es la "conspiración" contra la identidad árabe a través de las lenguas invasoras, que no son solo las extranjeras, sino las dialectales. Son tres los enemigos de "árabe clásico" y, por lo expresado anteriormente, de Dios y de la cultura árabe: las lenguas extranjeras, las variedades locales del árabe y las faltas de gramaticales ("there are three threats to the Arabic language, namely foreign languages, slang and grammatical mistakes").


La segunda parte de este final es la exigencia de contramedidas para defender las "amenazas contra la seguridad nacional". Que estas amenazas provengan de las "escuelas de idiomas" no es solo un disparate, sino una muestra de la paranoia en la que se está entrando en Egipto. Esto es más que un disparate y forma parte, bajo la excusa de que se ataca la "lengua sagrada" y que por estos errores se produce la disolución de "patria", "civilización", "religión" y todo lo que depende de ella, de una estrategia de levantamiento de lo que hemos llamado en ocasiones el "telón de arena", una forma de aislacionismo que permita un más eficaz control.
La censura permite el control de los medios y de los que están allí. También permite controlar las ediciones de libros y las traducciones al árabe de otros textos que pueden ser eliminados o controlados en la frontera, como en el caso de los libros detenidos al llegar de Líbano, que tratamos aquí. Pero una persona que conoce otros idiomas es más difícil de controlar, más en los tiempos de redes sociales e información global. La lengua le da —en esto le damos la razón al autor— más horizontes,  nuevos significados e ideas que no encuentra en la suya. La pretensión de aislamiento se ve clara en todo esto, ¿a qué si no señalar como enemigas de la seguridad nacional las simples academias de idiomas? Aprender inglés, francés, español o cualquier otra lengua, ¿te convierte en espía, renegado, traidor, hereje?

Esta campaña de destrucción, a sus ojos, requiere una estrategia defensiva (This needs a counter-strategy). Y sus medidas apuntan a la infancia. Matando el virus desde el inicio, no se propagará la enfermedad. Todo lo que suene a extranjero será visto como un atentado contra la identidad. Ya no es solo la ropa o la barba, esos son signos exteriores bajo los cuales pueden esconderse espíritus dubitativos o rebeldes. Ahora es el adoctrinamiento.
La diferencia entre el nacionalismo actual y el propuesto por alguien de mentalidad islamista es el ataque al "slang" como fuente de peligro. Pero en esto se ve el conflicto entre la idea de "árabe" y "egipcio". Recordarán algunos la acusación vertida contra Marruecos de ser un país "africano", olvidando que Egipto geográficamente también lo es. En Marruecos conviven el árabe, el bereber, el francés y el español. Tanto el árabe como el bereber son oficiales. También se usa el árabe dialectal marroquí, variante del árabe clásico, y diversas formas bereberes. Hay zonas en las que hay hablantes de español y francés por el pasado colonial.
En el ataque al slang se ve el carácter islamista, para quienes la identidad proviene realmente del hecho religioso que es el que da forma al hecho supranacional, que es la esencia ideológica del artículo. El slang es un peligro porque crea, a su vez, una identidad egipcia nacionalista diferenciada y porque aleja de la cultura común. No les interesa a los islamistas, una verdadera internacional, que esto se produzca.

Por último, ver los ataques desde los errores gramaticales es una justificación retórica de la necesidad de penetrar en las escuelas desde la infancia. La petición de "más poesía" es una forma de decir "menos poesía moderna" o menos ideas modernas, en sentido amplio.
La otra parte es la que planea en el panorama político egipcio de forma constante. Si el Papa copto Tadeo II señalaba que en sus controvertidas declaraciones al diario El Mundo que el origen del Estado Islámico era Occidente y algunos países europeos, la culpa de los ataques al idioma lo tiene de nuevo  Occidente. La frase se aisla para darle carácter de mensaje principal: "The Arabic language is being ignored and deliberately conspired against by a cultural dominance that the West keeps spreading in various ways."
El ataque contra la lengua es el ataque contra Dios, que enseñó la lengua coránica. La guerra de las lenguas es la guerra de Occidente por extender su visión del mundo anulando la identidad árabe. Esa es la conclusión que saca cualquiera que haya aceptado las premisas fuertes sobre origen e identidad.
Si este texto viniera de otras fuentes y en otro momento, no tendría más trascendencia. Sería uno más. Pero es un texto que llega de un prominente ex miembro de la Hermandad Musulmana, un ex candidato presidencial, y en un momento peculiar, el disparo de salida de la campaña electoral para el —hasta el momento ausente— parlamento egipcio.

El artículo tiene el fondo de un calculado movimiento aprovechando la línea defensiva actual proclamada por aislamiento ideológico (que no estratégico) del nacionalismo defensivo levantado oficialmente para canalizar el deseo de ser egipcios que surgió de la revolución del 25 de enero. Hace unos días citábamos la reacción tras el triunfo de la revuelta contra el poder, recogida por una periodista egipcia, de que por fin se iban a poder "desaudizar", es decir, liberarse de la influencia de los países árabes del Golfo.
La lucha ahora es entre un nacionalismo egipcio reductivo y un arabismo egipcio también reductivo. Ambos son aislantes porque lo que les llega de fuera les perturba sus discursos, que requieren exclusividad. Los dos invocan la "seguridad nacional" y los dos compiten por la construcción de la identidad y su origen; los dos usan la amenaza exterior como excusa para controlar la información y movimientos en el interior del país. Está la cuestión de los lazos y de los conflictos existentes entre los diferentes países (por eso es interesante el conflicto que señalamos hace dos días entre Egipto y Marruecos y algunos planteamientos al respecto).


Hace mucho tiempo reivindicamos aquí el Egipto cosmopolita representado por la ciudad de Alejandría, crisol de culturas y lenguas, hogar de artistas que la eligieron como su escenario de trabajo. Las casas ese periodo eran objeto de derribos y especulaciones ante la indiferencia de la administración que no las consideraba ni monumento de la época faraónica ni de la islámica. Es el tercer Egipto, el abierto y cosmopolita, el que acoge sin recelos. Es el Egipto que desea abrirse a los demás y dar y recibir cultura para poder ser un país que encara al futuro sin retórica grandilocuente, ni mitificaciones, sino transformando los sueños en realidad y no en fantasías o pesadillas.
Iniciar una campaña electoral previniendo de los males que vienen del extranjero, insistiendo en que el mundo mantiene una conspiración contra Egipto y sus gentes, de las que las academias de idiomas son nidos de infiltrados (como las ONG extranjeras), que hay que ver como enemigos a los que usan el árabe egipcio o que a los que cometen errores gramaticales hay que reeducarlos, no es el mejor camino. El texto de  Abdel Moneim Abol Futuh debe ser leído entrelíneas por lo que inplica y sugiere tanto como por lo que dice directamente. Forma parte del escenario político egipcio y busca subir a un carro piadoso para recoger lo que otros han perdido y otros tratan de apropiarse.
La cita de Wittgenstein que era trastocada por el autor al principio reza: «Que el mundo es mi mundo, se muestra en que los límites del lenguaje (el lenguaje que yo sólo entiendo) significan los límites de mi mundo.» El intento de limitar el lenguaje es el de limitar el mundo y lo que puede ser pensado en él. Y continúa: «Lo que no podemos pensar no podemos pensarlo. Tampoco, pues, podemos decir lo que no podemos pensar.» En términos políticos, lo que no se nos deja pensar no lo podemos pensar y lo que no dejamos decir evita que otros puedan llegar a pensarlo.


Recortar la lengua es recortar el pensamiento, sí. Imponer una es imponer las ideas que subyacen en ella y justificarlo en la religión puro dogmatismo. Reducir las lenguas diferentes como posibilidades es reducir el mundo hasta los límites claustrofóbicos de la cárcel de una cultura inmóvil. Hoy esto solo se puede hacer por la fuerza y la represión; mandando al exilio a los diferentes y dejando fuera a los que puedan contaminar la gloriosa perfección. El que posee el control de la lengua posee el poder. Y máxime si ya todo está dicho en ella.


* "The Arabic language: an identity, culture, civilization and history" Egypt Independent 01/01/2015 http://www.egyptindependent.com//opinion/arabic-language-identity-culture-civilization-and-history