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miércoles, 12 de julio de 2023

El pasado de los políticos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La cuestión sobre el pasado de los políticos es relevante. En un mundo en donde se llega a la cima a golpe de promoción, de llamar la atención, es fácil que algo que usas en un momento dado, se vuelva contra ti cuando sale pasado cierto tiempo a la luz. Las redes sociales han facilitado este tipo de situaciones al no tener que recorrer las hemerotecas y los archivos de los medios para obtener la información.

En Euronews se nos cuenta el caso de Riika Purra, ministra finlandesa, cuyo pasado racista se vuelve contra ella: 

Riikka Purra says "I've made mistakes" as the government was forced to issue a statement affirming strong support for human rights and equality in the Nordic nation.

The leader of Finland's far-right Finns Party, finance minister Riikka Purra, has apologised for "stupid social media comments" she made, saying she is "not a perfect person." 

"I've made mistakes", Purra, who leads one of the parties in Finland's right-wing coalition government, wrote on Twitter. 

This week comments she posted on a far-right forum 15 years ago re-emerged after Finnish media matched up entries made by someone using the nickname "riikka" and Riikka Purra. 

They included racist rants about Turkish and Somali immigrants; violent posts about shooting people on a commuter train if she had a gun; and the use of the n-word in a post about wanting to spit on beggars and beat up children with an African background in Helsinki. 

At first Purra neither confirmed nor denied she made the comments, which were written in her 30s when she had an academic career as a university researcher, but before she was active in politics. She later admitted that she wrote the posts. *


 Quince años no son muchos, pero depende de la vara de medir que le apliquemos. ¿Ha llegado Riika Purra a la distancia suficiente como para considerarse "estúpida", tal como ella evalúa sus comentarios? Arrepentirse de lo que ahora te perjudica es un tipo de actitud que hace dudar. ¿Deberían los políticos presentarse como hacen en Alcohólicos Anónimos, "Hola, Mi nombre es Riikka y soy racista", durante el resto de su vida? ¿Se deja de ser racista cuando se ha llegado a ese grado de intensidad y se es "líder de un partido de ultraderecha" (far-right leader)? La persona que llega a ese grado de violencia verbal, ¿deja de ser "racista" en algún momento?

La expresión "violencia verbal" es engañosa y puede ser satisfactoria para que el delito sea considerado de otra manera. Evidentemente hay grandes diferencias entre quemar a una persona y decir que deberían quemarla. Pero lo que tiene lógica jurídica, ¿la tiene también en política? ¿Prescriben el odio y sus manifestaciones?

Podemos mirarlo desde la perspectiva de la persona, de cómo evoluciona, de que viaje interior realiza. ¿Es capaz de desviar ese flujo de su vida o solo las aguas se vuelven subterráneas a la espera de un momento adecuado para aflorar de nuevo, por decirlo metafóricamente?

Hay otra perspectiva, la de su uso político estratégico. Consiste en decir lo que los demás esperan de ti. El político dice lo necesario para conseguir sus votos. Hoy toca ser agresivo, mañana moderado. Lo vemos todos los días. Unos se plantean el radicalismo para conseguir los votos, mientras que otros juegan la baza de la moderación. Forma parte del juego político, dirán algunos en su defensa. Pero eso supone que el ciudadano deja de saber cuándo se encuentra ante un actor o, por contra, ante alguien que le dice lo que realmente piensa, que tiene un cierto compromiso con lo que dice.

Hay un sentido estratégico de la política que es pragmático y se adecúa al momento y a la posición. Su objetivo es conseguir el poder. Si para ello tiene que ocultar sus propios planes, poner su agenda en la sombra, a la espera de alcanzar el momento adecuado para imponerla.

Si se llega a alcanzar el poder, se puede seguir jugando con las palabras. Es parte de una política en permanente acción comunicativa el empleo de todo tipo de jergas y retórica para evitar la expresión directa. Pero, en el caso finlandés, lo que sale a la luz es la "imprudencia" de Riikka Purra, un "pecado retórico" de juventud; es la expresión brutal, agresiva de lo que piensa: matar, golpear, disparar...

Creo que hay muchas personas muy valiosas que podrían cumplir sus mismas funciones ministeriales sin ese pasado bocazas, sin esas ideas violentas y perversas que requieren algo más que disculpas.

Sí, los políticos tienen pasado. Quizá "más pasado" que los demás, valga la paradoja. Tener pasado es ir cargado con lo que has hecho, que a quienes le pidas el voto sepan cómo piensas realmente y cuáles han sido tus actos relacionados con ellas. Eso permite también que los electores se retraten si, por ejemplo, votan a terroristas para que dirijan sus ciudades, comunidades, parlamentos. O que sean personas condenadas por violencia machista. Si saben lo que votan hacen suyo los pasados de sus políticos.

Hay que tener cuidado cuando se pacta con otros porque cuando menos te lo esperas sale a la luz un pasado poco edificante. Entonces te ves comprometido y vulnerable, responsable de haber llevado al poder a gente con más pasado del esperado que has hecho tuyo al aceptarlo.

El descubrimiento del pasado oculto siempre deja un sombra de duda de por qué una persona con esos deseos-ideas es elegida y pasa a dirigir los destinos de un país. Puede que haya profesiones en las que el pasado sea menos relevante, pero en política lo es casi todo. Es la confianza y es la representación, algo esencial en una democracia.  El pasado político importa.

 

* David Mac Dougall  "Finland's far-right leader Riikka Purra 'sorry' for her racist, violent writings" Euronews 12/07/2023 https://www.euronews.com/2023/07/12/finlands-far-right-leader-riikka-purra-sorry-for-her-racist-violent-writings

martes, 6 de septiembre de 2022

Ansiedad climática

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Justo cuando acababa de terminar de leer un libro sobre Psicología ambiental, una rama de la Psicología en la que se estudian las interacciones entre las personas y el medio ambiente, ya sea "natural" o "construido", con especial interés de los profesionales en cómo afecta el "cambio climático" sobre las personas, me encuentro con un artículo que recoge la web de RTVE.es con el titular "Una ONG advierte del aumento de la ansiedad por el clima entre niños y jóvenes", que está publicada en Finlandia por Yle News. En el artículo se señala: 

La ansiedad por el clima entre los niños y los jóvenes va a aumentar en un futuro próximo, predice la ONG de salud mental Tunne.

Este último verano ha puesto de manifiesto cómo los efectos del cambio climático son cada vez más tangibles en Finlandia, afirma la directora ejecutiva de Tunne, Taneli Saari. Dice que algunos jóvenes ya están claramente más ansiosos.

La asociación ofrece oportunidades para tratar los sentimientos y pensamientos relacionados con el cambio climático y medioambiental mediante asesoramiento, talleres y otras actividades. Es socio de Mieli, el mayor y más antiguo grupo de salud mental de Finlandia. Saari trabaja como experto en el proyecto de ansiedad ambiental de Mieli Mental Health Finland.

La Liga de Protección de la Infancia de Mannerheim, por su parte, afirma que la ansiedad por el clima sigue siendo raramente mencionada en sus servicios de chat telefónico y online para niños y jóvenes. Según la ONG, suele mencionarse como una carga adicional en una situación vital o un estado de ánimo por lo demás angustiosos. 

No basta que nos fijemos en la noticia, es interesante entender bien quién lo dice, una ONG dedicada a la salud mental, un tema cada vez más recurrente en muchos campos pero, como hemos dicho en otras ocasiones, acaba centrándose en el mismo punto: nuestras mentes. Todo acaba ahí.

Las campañas de "sensibilización climática" acaban creando mayores estados de ansiedad en las personas que las reciben, al menos en una parte importante. Cuanto más descriptivo sea el problema y más evidente aparezca ante nuestros ojos, el riesgo de que aumente la ansiedad es mayor. Esto, evidentemente, no quiere decir que haya que seguir políticas de ignorancia respecto a los problemas reales, sino que hay que medir bien cómo se transmiten los problemas. La propia Psicología Ambiental, según aparece en el libro mencionado, obra del catedrático de Psicología Social de la Universidad de La Laguna, el profesor Bernardo Hernández Ruiz, se ocupa de establecer fórmulas para hacer llegar los mensajes, campañas, etc. de forma más suave para evitar que, además del cambio climático, nos tengamos que enfrentar a los efectos angustiosos de las campañas contra el cambio climático, que deteriore también nuestras mentes.


Cuanto mayor es un problema —el cambio climático lo es— más difícil es controlar los efectos psicológicos y sociales que provoca. Este verano hemos comentado en varias ocasiones la mala forma de informar de los problemas y el efecto de hacer que mucha gente no sea capaz de soportar el día a día de los telediarios. Recuerden el comentario de la periodista Almudena Ariza sorprendida por la cantidad de gente que decía no ver ya las noticias por el estrés que les provocaban. ¿Falta de sensibilidad? Justo lo contrario.

Aquí los medios son determinantes, dándole la razón a McLuhan, el autor menos leído por los responsables de los medios de comunicación y por los propios periodistas. No crea la misma tensión un artículo en el que tú controlas el tiempo y forma de lectura, en que puedes alternar noticias, por lo que se crea un sistema emocional de picos y valles, que someterte al cañón de noticias de la TV, que están estructuradas para causarte un impacto que te paralice. Los telediarios abren ya con noticias absurdas, como hoy, sobre un cable roto en un parque de atracciones y las personas que se quedaron colgada esperando que les bajara. ¿Es esto forma de empezar un telediario? Sí con las nuevas recetas del impacto paralizante. El problema es que eso tiene un efecto. Si a los males de la quema de bosques y terrenos agrícolas, le sumamos la tensión natural de ver las llamas minutos y más minutos, pasando de un incendio a otro, el que queda francamente quemado es quien lo ve. ¿No hay otra forma de informar sin someter a una presión que lleva a muchos a tirar el mando? Me imagino que sí.

El problema es que todo esto tiene un fuerte impacto en los más débiles, los niños y jóvenes, como nos dice la noticia y como creo haber leído no hace mucho también sobre España. Corremos el riesgo de que para prevenir la ansiedad, la gente se cree una coraza informativa, una coraza a prueba de noticias con la que resistir como se pueda. Esto es especialmente cierto en la infancia, a la que es necesario "traducir" los problemas del mundo real. Hay que hacerles tomar conciencia de los problemas pero qué pueden hacer si se echa sobre sus hombros el futuro. La respuesta es lo que ha detectado la ONG finlandesa, angustia y sus efectos sobre la salud mental; ¿cómo vivir cuando te dicen que no hay futuro? Al resultado lo han llamado "ecoansiedad".

Hay muchas obras realizadas por especialistas para comunicarles problemas reales, como los efectos de las enfermedades, de una manera ajustada a su forma de comprensión. Pero esto es difícil en nuestro entorno mediático actual, basado en la presión. También las hay sobre el cambio climático.

Cada vez estoy más convencido de que ignoramos los efectos que causan nuestra manera de informar. Es necesario empezar a tenerlo en cuenta, tal como nos advierten desde la Psicología Ambiental.No se trata solo de los niños de Finlandia; es seguro que se produce en más sitios. Es el fruto de esa presión, que va del televisor a la escuela. No tiene fácil solución. Quizá —no es descabellado— alguien desarrolle una IA que aplique cierto volumen emocional a las noticias, de tal forma que cada uno lo ajuste a su capacidad de aguante. Informarse sin caer en depresión ante el aluvión de malas noticias. No sé si hay alguna forma "agradable" de contar lo que pasa en el mundo, pero sí creo que se puede hacer sin cargar tanto las tintas, como suele decirse, y evitar efectos secundarios en la salud mental añadiendo un nuevo problema. Hoy hay muchas noticias (entre ellas la de Finlandia, que se nos dice en RTVE.es ha sido traducido con ayuda de Inteligencia Artificial) son redactadas por algoritmos.  No está tan lejos.

Nick Brandt (2011) Inherit the Dust

* "Una ONG advierte del aumento de la ansiedad por el clima entre niños y jóvenes" Yle News 4/09/2022 en RTVE.es / Una mirada europea [original: https://yle.fi/news/3-12608352]

viernes, 15 de noviembre de 2019

Puolanka, el pesimismo como marca

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Debo confesar que el reportaje de la BBC, firmado por Saila Huusko, con el título "Puolanka: Finland's ‘best worst’ dying town", me ha servido de catarsis y me ha hecho llorar de risa en estos tiempos de llantos generalizados. Puestos a llorar, prefiero hacerlo de risa. Si te quedan lágrimas, puedes probar.
El reportaje de Huusko nos habla de Puolanka, una pequeña ciudad en Finlandia, el país con mejores índice de felicidad (según los estudios internacionales). Puolanka, como ocurre en España, tiene pequeñas ciudades que se van muriendo, que van envejeciendo y quedándose vacías. Un poco lo de "Teruel existe", pero en más frío y en finés.
Nos la presentan así en la entradilla: «Puolanka was in the news for all the wrong reasons, so locals decided to embrace being the worst. Now it’s the most pessimistic town in Finland – and everyone knows its name.»
Ser el "peor mejor" implica ir en la dirección contraria a la que tomarían probablemente el resto de los humanos que tratarían de salir de esa percepción, pero Puolanka ha tomado la dirección contraria. En Puolanka decirle "¡ánimo!" a alguien es una estrategia equivocada. Si los demás te ven como lo más representativo de lo que no debería ser, ¿por qué no buscar la perfección por ese lado? ¿Por qué todas las ciudades del país más feliz del mundo deben mostrar a su gente sonriendo?
La estrategia de Puolanka es reconocerse como "pesimistas" (los demás tienen razón) y disfrutar con ello:

As you approach Puolanka, a small town in the middle of Finland, large yellow signs appear on the side of the road. On a grey afternoon, they look cheerful – until you see what’s written on them. “Are you lost? Next up: Puolanka,” warns one. “Soon, Puolanka. You’ve still got time to turn around,” cautions another.
“There are people who, on a daily basis, fantasise about knocking over those signs,” says Tommi Rajala, the 41-year-old deadpan executive director of the Puolanka Pessimist Association, the group behind the signage. Yet Puolanka has turned pessimism into a brand, hosting a pessimism festival, a musical, and even an online shop – all served with a wickedly humorous twist. Videos depicting Puolanka in all its pessimistic glory have hundreds of thousands of views online.*


Por explicarlo en términos nacionales, es como si se hicieran campañas como "¡Estás llegando a Teruel!, ¿seguro que no te has equivocado?". El optimismo hispánico de poner a Teruel en el mapa se pierde en el convencimiento de que Puolanka dejará de estar en el mapa y solo podrá estar en uno fantasmal.
Hartos del optimismo del mundo de las campañas de imagen positivas, Puolanka se ha hecho viral por lo contrario. La existencia de una asociación pesimista es la prueba, sin complejos, de que aquella afirmación del escritor Gustave Flaubert "¡hay que ser idiota para ser feliz!" se cumple en Finlandia. El caso es más grave si hay que fingir que eres feliz, es decir, idiota. Ya es triste serlo, pero el velo de la estulticia te libra, algo que no ocurre con el que se tiene que fingir idiota. Si Finlandia es donde viven los más felices, en Puolanka puede tener su buenos momentos, pero una conciencia pesimista de que acabarán desapareciendo porque los números son los números y los de ellos son los peores. De hecho, todo esto comenzó así, cuando los habitantes se dieron cuenta que solo salían en los medios como ejemplo de lo peor. Cuando los números nacionales eran malos, los de Puolanka eran los peores; cuando los del resto mejoraban, los suyos seguían igual de malos:

Hardest hit are municipalities like Puolanka, a place Rajala describes as “the most remote municipality in Finland’s most remote province”. The town has some 2,600 residents, more than 37% of whom are over the age of 64. Its population has fallen by half since the 1980s, and bigger urban centres continue to lure young people away.
Timo Aro, an expert on demographics in Finland, says population change is creating winners and losers – and Puolanka is one of the losers. “If you look at the numbers in Puolanka, they are pretty grim in all possible ways, no matter how positively you interpret them,” he says.
Rajala recalls a period in the early 2000s when, if Puolanka ever appeared in the media, it was always in a negative light. He says the pessimism movement emerged as a response to being constantly cited as the worst example of everything demographic-related. “Alright, we’re the worst, but we’ll be the best worst in Finland,” the thinking went.*



Puede que la idea de ser los "mejores peores" no sea fácilmente aceptada por todos, pero da igual porque ellos lo hicieron. Decidieron ser la ciudad más pesimista y presentarse así al mundo. El cartel de recepción a la llegada al pueblo no deja lugar a dudas, "todavía puedes darte la vuelta".
No nos engañemos: Puolanka no es un más pueblo; es más bien una víctima del cambio demográfico, de la concentración en las ciudades, de la emigración... de la vida urbana moderna. Cuando la gente se va, cada vez se te ve más lejos, aunque no te hayas alejado un metro. La distancia es una percepción psicológica, además de la física. Cada vez te interesa menos ir a determinados sitios porque el esfuerzo mental requerido para ponerte en marcha se percibe como titánico y después insalvable. Por eso no se trata de infraestructuras, sino de actitudes. Las segundas mejoran las primeras.


La Asociación de Pesimistas entró finalmente en crisis en 2016, ya ni el pesimismo era suficiente. Pero fue la llegada de un hijo emigrado, Tommi Rajala, la que le dio nuevos aires con el uso de las redes sociales y la producción de actividades, como el Festival anual del pesimismo, en diciembre, un musical pesimista y otras actividades. Rajala decidió trasmitir la imagen pesimista ante la situación y convertirlo en la seña de identidad. Su misión pasó a ser, de forma muy eficiente, convertir el pesimismo en signos claros, traducir un estado de ánimo ante el futuro, en un presente comunicado.

In the first video he made as part of his job, Rajala sarcastically takes the viewer on a tour of Puolanka. The video, full of dark humour, got 200,000 views when it was posted on social media, and a second video hit half a million. “Usually, advertising is all about making things seem better than they are,” says Rajala. “The absolute best thing about pessimism is that I don’t have to lie.”*


La observación es bastante cierta porque en un mundo en donde todo se convierte en esperanza y optimismo aunque caminemos hacia el desastre (es cierto que podemos elegir entre varios tipos), la realidad es la primera víctima. Rajala, efectivamente, no tiene que mentir nada, no hay nada que maquillar, solo mostrar lo que hay.
En siglo XIX, el pesimismo era una actitud respetable. En nuestro siglo XXI es reprobable y anti cívica aunque el edificio esté ardiendo por los cuatro costados. Es precisamente la marginación de los "pesimistas" de la vida pública y de la intelectual lo que actúa como vacuna para evitar muchos desastres. Son los locos y los mentirosos, los que ignoran la realidad o los que la deforman el verdadero peligro de la humanidad. Escuchando a los pesimistas, efectivamente, se pueden corregir cosas. Con los que todo lo ven perfecto (especialmente si están ellos al mando), no se suele llegar a muchos sitios.


El humor siempre ha sido un aliado del pesimismo. De hecho nadie suele ser más pesimista sobre la especie humana que el humorista, bástenos citar a un Mark Twain. Pero hoy llamamos a menudo  "humor" al escapismo que nos hace olvidar los problemas y no al que nos lleva al centro de los mismos, algo que los verdaderos humoristas han hecho.
Cuando Rajala nos va mostrando en sus vídeos las bellezas de la ciudad, nos muestra los parques sin niños o los espacios para el deporte cubiertos de nieve y hielo. No necesita recurrir a imágenes falsificadas o fingidas. No es una mala ciudad; es solo una ciudad sin futuro, abandonada. Algo que por aquí hemos empezado a llamar la "España vacía".

One theme is the relatively small number of women; in general more women than men are leaving small municipalities and in Puolanka men make up about two-thirds of the 20-29 age group. Anti-hero and “master of cruising” Niko, played by 22-year-old Antti Ryynänen, stars in a series of videos where he scours the town for women. In one, he signs up for Tinder – only to ‘match’ with his mother. “It’s not very profound humour,” says Rajala, “but it began with this thought that the only woman to meet in Puolanka is your own mother.”*

El pesimismo no es negar lo que existe, sino mostrar el futuro de lo que hay. ¿Puede el pesimismo cambiarlo? Los lugares vacíos no dejan mucho margen, pero el pesimismo es realista, si las cosas cambian a mejor nadie se va a oponer. Pero no van a camuflar lo que les va quedando por el cambio de los tiempos.
Tampoco son "infelices". El pesimista suele ser quien disfruta más las cosas, pues sabe que van a durar poco. Por ello, el pesimismo no es una ciudad llorando. Como se dice en el reportaje, ellos no combaten molinos de viento.


Uno de sus vídeos más divertidos consiste en la llegada por sorpresa de una "optimista", un niño que se baja de un coche en la plaza vacía del pueblo. Los habitantes de Puolanka no saben cómo reaccionar y pronto la Policía le rodea. No saben en qué idioma dirigirse a él, porque no responde a las advertencias policiales. Creen que puede hablar en sueco. Finalmente manda a una negociadora embutida en una enorme caja de muñeca Barbie, como si fuera a desactivar un artefacto. El humor no oculta la triste realidad de la falta de niños en el pueblo. La forma surreal de enfrentarse a la realidad es el humor.


Era la ciudad que siempre se citaba como ejemplo negativo en todas las estadísticas, lo que iba a desaparecer. Han hecho de ello su marca. Son la mejor peor ciudad de Finlandia, el país más feliz del mundo. Mientras dure. 
Nos dicen que no hay nada más horrible que desaparecer sin que nadie se entere. Los habitantes de Puolanka quieren evitar el silencio.

  
* Saila Huusko "Puolanka: Finland's ‘best worst’ dying town" 14/11/2019 https://www.bbc.com/worklife/article/20191113-puolanka-finland-worlds-most-pessimistic-town

lunes, 21 de agosto de 2017

El terrorismo de género

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El atentado en Barcelona y lo ocurrido en otros puntos dentro de la misma trama ha hecho pasar bastante desapercibido al atentado, mediante apuñalamiento, en Finlandia al día siguiente. Como ocurrió en el caso de Egipto, en el que un joven se introdujo entre los turistas que tomaban el sol en la playa de Hurgada, el objetivo ha sido claro y definido: las mujeres.
Esta es la información que daba La Vanguardia sobre el atentado finés:

El yihadista marroquí de 18 años detenido tras el apuñalamiento masivo de ayer en Turku (suroeste de Finlandia) es un solicitante de asilo que llegó al país nórdico en 2016, siendo menor de edad, y cuyos principales objetivos fueron mujeres, informó hoy la Policía finesa. Estas son las conclusiones a las que han llegado, por el momento, las fuerzas de seguridad finlandesas, cuando las investigaciones se encuentran todavía en su fase inicial.
El agresor, que continúa ingresado en cuidados intensivos tras recibir un disparo en la pierna, atacó a los viandantes en pleno centro de la ciudad de forma aleatoria con un cuchillo de grandes dimensiones, aunque la Policía sospecha que eligió preferentemente a víctimas femeninas. “Creemos que las víctimas fueron elegidas al azar, pero su objetivo primordial fueron mujeres. De las diez víctimas, ocho son mujeres y los únicos dos hombres heridos fueron atacados por intentar ayudar a las mujeres o detener al agresor”, dijo en rueda de prensa la portavoz policial Krista Granroth.
Las dos víctimas mortales son una mujer de 67 años y una adolescente de 15, explicó la Policía, una de las cuales falleció de inmediato y la otra en el hospital. Dos de los ocho heridos continúan ingresados en cuidados intensivos, aunque no se teme por su vida, mientras que el resto sufre heridas menos graves y algunos han sido ya dados de alta.*


En el caso de Hurgada, igualmente el joven se dirigió contra mujeres, asesinando a puñaladas a dos y a una tercera que falleció pocos días después. No es una condición que se muestre en los ataques masivos (atropellos, explosiones, etc.) porque es imposible seleccionar las víctimas, pero se va repitiendo con mayor frecuencia este patrón anti mujeres como característico de.
A pesar de ello, recordamos haber recogido aquí que en una de las explosiones en un templo cristiano copto en diciembre en El Cairo, el asesino eligió para hacerse volar la zona reservada a las mujeres. Esto hizo que fueran las principales víctimas del ataque. Cuando pueden elegir, eligen matar mujeres.
¿Es patrón o casualidad? De los factores que pueden llevar a una persona a asesinar con saña mediante puñaladas a otras personas, la selección del sexo es indicativa porque actúa como un elemento claramente motivacional que puede, además, se usado en el adoctrinamiento dando lugar a la llamada radicalización.
El 28 de marzo de este año, Hadley Freeman escribió en The Guardian un artículo titulado "What do many lone attackers have in common? Domestic violence". En él se señalaba lo siguiente:

The reactions to Khalid Masood’s attack last week played out with script-like predictability: rightwing commentators tried desperately to blame the actions of this Kent native on immigration, while the media pored over whatever anecdotes they could find from neighbours and schoolmates. All The Day Today cliches were ticked off: he was “always polite”, he came from “a normal family”, he once “got drunk” as a teenager.
This kind of desperate profiling plays to people’s desire to believe we should be able to spot terrorists. But while rent-a-gobs flail around naming and shaming Kent and drunk teenagers, it is telling how rarely one feature common to many “lone wolf” attackers is called out: a history of domestic abuse.
A relative of Masood’s former wife Farzana Isaq told the Daily Mirror that Isaq had fled her ex-husband in terror after just three months of marriage: “He was very violent towards her, controlling in every aspect of her life – what she wore, where she went, everything.”
Mohamed Lahouaiej-Bouhlel, who killed more than 80 people after driving a truck into a crowd on Bastille Day in Nice last year, had a long history of domestic violence, as did Omar Mateen, who last summer killed 49 people in a Florida nightclub. “He would just come home and start beating me up because the laundry wasn’t finished, or something like that,” Mateen’s former wife Sitora Yusufiy told the Washington Post. Tamerlan Tsarnaev, one of the Boston Marathon bomber brothers, had previously been arrested for domestic assault and battery of a woman.
Before Katie Hopkins gets excited, this isn’t evidence of a misogyny unique to the Muslim culture, or Muslim killers. The stepmother of Dylann Roof, the white supremacist who killed nine people in Charleston in 2014, accused his father of abusing her, suggesting Roof was raised in a home where gendered control was normalised. Evangelical Christian Robert Lewis Dear was so pro-life that he not only killed three people in a Planned Parenthood clinic in Colorado in 2015, he also had an extensive history of violence against women and domestic abuse, and an arrest for rape. Seung-Hui Cho, a South Korean expatriate who shot and killed 32 people at the Virginia Polytechnic Institute in 2007, had previously been charged with stalking and harassing female students.**


Creo que la observación es correcta al establecer los vínculos. En un sentido profundo, la rebelión de las mujeres genera un rechazo, un odio patriarcal contra ellas que se traduce en esas formas de violencia.
Las propuestas realizadas el día 13 de este mes por el presidente de Túnez de avanzar en la igualdad de hombres y mujeres mediante la modificación de las leyes que regulan las herencias o darle la posibilidad —igual que tiene el varón musulmán— de casarse con una persona de otra religión ya había sido contestadas de forma airada por las instituciones más conservadoras, que ven en ello una violación del "orden divino". La rebeldía pecaminosa mostrada por la mujer al intentar ser igual que el varón sería castigada por la mano de los que justifican la violencia doméstica como una forma mantenimiento del "orden".
La violencia doméstica, que la autora ve como un patrón, representaría ese entrenamiento en la violencia, que tienden a justificar como forma de castigo o "corrección" para restituir el orden. Igual que el racista se ve "desafiado" por los que considera "inferiores", en el caso del machismo patriarcal es la mujer la que desafía, la que debe ser enseñada a ocupar su lugar.
Esto es lo que hemos visto en Egipto en determinadas propuestas de sus diputados. No es otro el sentido de proponer la reducción de la edad de la mujer para el matrimonio o, como se hizo, mostrar la necesidad de que se sometieran de buen grado (por el bien del hombre) a la mutilación genital. Era una forma, se decía, de reducir su furor ante la debilidad del hombre.
Una parte esencial en el proceso de radicalización terrorista es conseguir encontrar el "puesto cómodo" para ejercer la violencia. Nadie se considera a sí mismo un "asesino". Hay que encontrar la forma en que se sienta un "redentor", un "salvador" de los suyos, un "mártir". Para ello hay que convertir a las mujeres en un peligro desafiante de las que el mundo debe ser salvado dentro del modelo "edénico", es decir, de la "Eva" que arrastra al pecado y a la perdición a los hombres.


La convicción de que el mundo pierde sus valores y que el orden está siendo destruido comienza en la propia casa, en donde la violencia trata de mantener el orden interior. Radicalizar es crear una imagen del desorden, asignar unos responsables, para después establecer una acción de castigo. Son tres momentos diferentes y puede que el último que reservado al ámbito doméstico, sin llegar a dar el salto a gran escala. La violencia se ejerce entonces en la casa contra esposas e hijas a las que se trata de llevar al buen camino.
Si se produce la traducción "política" y se traslada hacia el exterior, la violencia puede dirigirse hacia las mujeres, como ha ocurrido en los casos señalados. Son ellas, según perciben, el caballo de Troya que exige los cambios que van contra la ley divina, contra las costumbres, etc. Esto se percibe con toda claridad cuando se dan ataques masivos o violaciones a mujeres por su forma de vestir, que es considerado una transgresión de las reglas y ellos ser convierten en los brazos ejecutores.
Sabemos del odio canalizado contra las mujeres desde el principio de la Primavera Árabe, cómo fueron el objeto de las mayores ataques por parte de todos. Desde los militares egipcios que comprobaban si eran vírgenes (acto heroicos a mayor gloria del Ejército) en Tahrir a los ataques a las mujeres en las calles. Otro diputado egipcio ha pedido que se exijan las pruebas de virginidad para entrar en la Universidad. Todo ello, es la parte esencial, se hace en nombre de las buenas costumbres. Por eso, cuando las familias de los terroristas dicen que eran "muy normales" hay que tener en cuenta que esa violencia se considera muchas veces como "correctiva", por su bien. En el fondo, es un adiestramiento en el odio hacia las mujeres que han decidido no someterse a las diferentes formas que unos llaman "tradición" y otros "opresión".


El diario El País incluía este fin de semana una entrevista de interés con la filósofa Agnes Heller. Junto a las cuestiones que se le plantean sobre la reducción de las democracias a las meras elecciones, se encuentran algunas preguntas sobre lo que tratamos:

De todos los cambios que ha vivido, ¿cuál es el más importante? ¿El cambio en la condición de la mujer? Es la única revolución que no considero problemática y es la mayor de nuestro tiempo, porque no es una movilización contra un periodo histórico, sino contra todos los periodos. La única totalmente positiva, tal vez junto al desarrollo de los derechos humanos. Aunque nunca se pongan en práctica totalmente, es esencial que se planteen.***

Apunta Heller también:

[...] La liberación de la mujer es la única revolución sin zonas oscuras. Ninguna otra se ha llevado adelante sin problemas. La igualdad de la mujer, que no está aquí todavía pero que va a ocurrir, también traerá nuevos problemas y también retrocesos.***


A diferencia de otras revoluciones (sociales, coloniales, etc.), la revolución de la igualdad entre los sexos debe nacer en el seno de las familias si se dan las condiciones suficientes para ello. Mucho de lo legislado se resiste a ser realidad porque choca con la considerada normalidad, como ocurre en Egipto donde se supone, por ejemplo, que la ablación está prohibida por las leyes, pero que sigue con cifras cercanas al 90%. Las leyes no sirven de nada si no se cumplen. Y muchas de las leyes en favor de la igualdad se quedan vacías por falta de aplicación y respaldo.
Los fundamentalistas islámicos han canalizado el odio hacia Occidente  ante lo que presentan como un ataque a las familias, cuyo centro son las mujeres. El feminismo pervierte a las mujeres, dicen, y estas destruyen las familias desde su interior. Es un argumento recurrente no en los yihadistas, sino en los "hombres de bien", que se preocupan por el estado de la sociedad, su moral sagrada. El mal llega con ellas y ellas lo absorben de fuera, de allí donde no se frena, de un mundo de ateos, infieles y pervertidos.
El odio a las mujeres que se ha visto en los atentados o el hecho de que entre los terroristas los antecedentes por maltrato familiar sean frecuentes es probablemente algo más que una casualidad.
Se puede argumentar que el que es violento lo es en todas las esferas, pero esas esferas necesitan unirse en un discurso coherente para el sujeto, en una narrativa plausible que justifique su acción. Y esa es la habilidad del manipulador que produce el salto de la radicalización doméstica (presentada como defensa del honor y las virtudes familiares) a la práctica del atentado terrorista (presentada como una forma de defensa frente al pecado que intenta destruir a la gran familia virtuosa).
Ante los ataques a la propuesta tunecina, escribí que la vía de los derechos de la mujer era la mejor forma de enfrentarse al radicalismo fundamentalista, potenciándola y amparándola frente a las críticas y ataques de todo tipo. El conservadurismo patriarcal es difícil de remover y reacciona como hemos visto.
La unanimidad que Agnes Heller ve en la revolución de la mujer es relativa. Ha llegado a unas partes del mundo, pero esa aspiración a la libertad y la igualdad se resiste fuertemente en otras. Lo vemos en las niñas secuestradas por Boko Haram, en los atentados contras las escuelas de Paquistán —como el que sufrió Malala—, en los pueblos que estaban y están bajo el dominio del Estado Islámico, lo vemos en los feminicidios impunes.


Si el terrorismo yihadista empieza a seleccionar sus víctimas entre las mujeres, deberá ser tenido en cuenta en discursos eficaces que contrarresten los argumentos de odio de género. Habrá que alzar las defensas contra esta forma de "terrorismo de género" que va más allá del ámbito de la violencia doméstica sacándolo hacia el exterior.
El odio a la mujer como forma de canalizar el odio terrorista es un estado que debe ser estudiado. En primer lugar, porque los antecedentes por violencia doméstica pueden ser un indicador personal y familiar para los sujetos. En segundo lugar, de comprobarse como un rasgo, se debe invertir en su vigilancia y un mayor apoyo a las mujeres en sus desafíos por la igualdad.
Ha sido el primer ataque terrorista en Finlandia. Han sido dos mujeres. Mis condolencias a los fineses y a las familias de las víctimas-
Esta no es una guerra por el territorio; es una guerra por las costumbres, por las normas sociales. Por tanto, será lenta.


* "El objetivo del terrorista de Turku eran las mujeres" La Vanguardia 19/08/2017 http://www.lavanguardia.com/internacional/20170819/43658263847/finlandia-turku-terrorismo-ataque.html
** Hadley Freeman "What do many lone attackers have in common? Domestic violence" The Guradian 28/03/2017 https://www.theguardian.com/commentisfree/2017/mar/28/lone-attackers-domestic-violence-khalid-masood-westminster-attacks-terrorism

*** "Agnes Heller: “Solo la razón puede matar a millones de personas”" El País - El País Semanal 21/08/2017 http://elpaissemanal.elpais.com/documentos/agnes-heller-entrevista/