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martes, 3 de abril de 2018

Un mal chiste


Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Un chiste es un chiste; un insulto es un insulto. Un chiste puede ser insultante, igual que un insulto puede ser gracioso sin dejar por ello de ser un insulto. De lo que estoy seguro es que el concepto "libertad de expresión" no tiene nada que ver con los insultos, sino con el respeto. Se hizo para las ideas, no para faltar a nadie. Pero queda muy "legal" y hasta da un tono distinguido forzar el concepto para convertirlo en una especie de refugio de la mala educación. Y España está siendo cada día un espejo de defectos, en especial, de perversión de los conceptos sanos y respetables para hacer parecer la mala educación un ejercicio de libertad. De verdad, creo que la libertad está para otras cosas y que hay diferencias entre un hermoso poema y un eructo. Los dos expresan al que lo hace, sí, pero dejan a cada uno a su altura.
Todo esto viene por la maldita manía de los chistes regionales y locales, cuna de estereotipos manidos y perversos y el enésimo caso en el que alguien tiene que pedir disculpas por ser chistoso. Me refiero al caso, contado por El País, titulado "Un chiste sobre andaluces de un guionista de ‘Allí abajo’ revoluciona Twitter". Confieso que no entiendo el sentido que se le da en el titular al verbo "revolucionar", quizá sea por darle un poco de épica al asunto. El caso es este:

"La primera vez que escuché la Salve Rociera pensé que el estribillo decía: 'Leo leo leo leo leo', pero luego caí en que era una canción andaluza y eso no podía ser". El viernes 30, Sergio V. Santesteban tuiteó este chiste con la etiqueta #ViernesSanto y desató la polémica. Santesteban es guionista de la serie de Antena 3 Allí abajo, en la que los tópicos sobre andaluces y vascos es uno de sus principales elementos de humor. Sin embargo, el mensaje generó una lluvia de reacciones por parte de numerosos usuarios que pedían explicaciones tanto a él como a la cadena y la productora por el chiste, incluso llegando a pedir su despido.
La reacción de la productora Plano a Plano fue desvincularse del comentario, destacando que se trataba de un comentario personal y un "chiste desafortunado". Otros compañeros de la serie como el actor y también guionista Óscar Terol o el actor Jon Plazaola afearon al autor del tuit su mensaje. Ambos han borrado sus tuits (Terol incluso ha borrado su cuenta de Twitter), que, junto al mensaje de la productora, provocaron una reacción de apoyo al guionista por lo que muchos otros tuiteros consideraban un simple chiste que no debería haber tenido mayor repercusión.*


Ni me indigno ni lo aplaudo. Solo lamento que el "humor" se haya quedado en esto y, sobre todo, que se apele a la libertad de expresión por parte de algunos. Evidentemente, el ingenioso guionista puede seguir haciendo chistes de este cariz o de otro, pero con no reír las gracias es suficiente. Lo malo es que ahora ya no vivimos de hacer reír, sino de causar escándalos, controversias e irritación con los chistes.
Ha habido en estos años más de uno que se llama a sí mismo "humorista" que ha alcanzado notoriedad por hacer este tipos de chistes insultantes. El autor del chiste ha pedido disculpas relativas,  en otro rebuscado ejercicio de ingenio, no se sabe muy bien si por haberlo pensado o por haberlo enviado con esos dedos inquietos a lo Trump.
El tuit, como le gustaba decir a Breton de la escritura, puede ser más rápido que el pensamiento. Por eso acuñó el concepto de escritura automática tratando de burlar la censora razón. A veces da la impresión que algunos hacen lo mismo, primero lo mandan y luego lo piensan.


No creo que haya que darle mucha más importancia al caso en sí, pero sí algo más complicado en estos tiempos de gatillo fácil, reflexionar un poco, que nunca viene mal. Los insultos disfrazados de chistes no son muestras de creatividad real, solo camuflaje para el tópico y la mala leche, que es el punto de sazonado del humor español.
Hace mucho que huyo de las comedias españolas porque recurren en abundancia a este tipo de humor en donde se combinan sexo, regionalismo, política y religión en distintas proporciones. Sencillamente, no entro en este humor. En vez de aprender de Lubitsch, lo han hecho de resacones y despedidas de soltero. No le veo la gracia a Torrentes y similares desde hace mucho. Y han creado escuela. Me resulta incomprensible ver a personas desternillarse con ciertas cosas. Quizá sea un problema de educación, mía o de los otros. 
En vez de dejar claro que es un error, es muy español "sostenerla y no enmendarla". Se trata por ello de construir un gigantesco conflicto, recurriendo a la perversión de la mayor, que es la libertad de expresión. Así lo ha hecho el sindicato de guionistas:

El sindicato de guionistas ALMA también salió en defensa del escritor: "En ALMA defendemos y creemos en la libertad de expresión dentro y fuera de las series, películas y programas que escribimos. Un chiste jamás debería ser razón para penas de prisión o para que nadie pierda su trabajo. Esperamos que productoras y cadenas estén a la altura y protejan de la hoguera de Twitter a los trabajadores que escriben cada semana sus éxitos".*


Esto sí que es un buen chiste, un poco desproporcionado, pero chiste. No se entiende bien a qué viene ese tremendismo. No sé qué tipo de "pena de prisión" se me ocurre para un chiste así. Tampoco que tenga que perder su trabajo por hacer chistes malos, aunque por eso sí se despide a la gente. El chiste era malo, sin más. Pero, cuidado, no vaya a ser que algunos hagan chistes malos para evitar que les despidan y hacer que otros les defiendan. El ingenio da para mucho.

Los chistes basados en estereotipos sexistas, racistas, xenófobos, etc. son peligrosos y no tienen gracia, aunque sí hacen gracia a los sexistas, racistas, xenófobos, etc. Eso es parte del problema. He pasado mucho tiempo con personas de diferentes países y culturas. En vez de reírme de ellos, procuro aprender. Me han enseñado muchas cosas y algo muy importante: a respetar.
En Estados Unidos son muy dados a hacer chistes sobre "canadienses" (vecinos del norte) "mejicanos" (vecinos del sur), "polacos", "judíos", "chinos", "italianos" e "irlandeses". Demasiados clubes de la comedia que llenar.
Hace poco volví a ver una película de los años ochenta sobre cómicos. Son dos comediantes interpretados por Sally Field y un juvenil Tom Hanks. A ella le venden chistes sobre polacos para sus actuaciones. Él se dedica a hacer imitaciones de taxistas chinos dando explicaciones sobre sus recorridos por Nueva York. En Saturday Night Live le dedicaron el otro día un sketch a los irlandeses; era para celebrar el día de San Patricio, decían. A los norteamericanos, como a los británicos, les gusta reírse de las familias grandes y de los matrimonios llenos de hijos, como los católicos. Es uno de sus temas favoritos, como buenos protestantes. Quizá los irlandeses están muy ocupados con sus familias y no tienen tiempo de ir a los clubes a escuchar chistes sobre nacimientos, familias numerosas y bodas. Igualmente los ciudadanos chinos están trabajando duro para sus familias y nunca los verán sentados en clubes de la comedia donde se les insulta.


Es un gran defecto convertir el hecho de nacer en un sitio u otro en motivo de escarnio. Los prejuicios son los padres de los estereotipos. Ambos nos impiden viajar más allá de la zafiedad acumulada. En España tiene además peligros añadidos porque parece que nos sienta mal vivir juntos sin levantar barreras de desprecio y superioridad.
Hacer chistes sobre otros implica presuponer una superioridad sobre ellos. Cuanta más violencia o insultos transmite el chiste, más desprecio se acumula. Lo malo del chiste es que está hecho para que otros se rían, es decir, para que asuman nuestros puntos de vista. Y ahí es donde se produce la tensión. Los malos chistes, como las malas hierbas, donde caen salen sin remedio. Sembrar machismo o racismo despreciando a grupos humanos por el solo hecho de serlo es un mal camino. Como los boomerangs, siempre vuelven y nos dan en el cogote con fuerza proporcional a nuestra estupidez.


El País incluye un vídeo que han titulado así: "VÍDEO: Entrevista con el experto en Derecho Laboral, Daniel Cifuentes, sobre las consecuencias jurídicas para el trabajador". No sé si forma parte del mismo chiste o es otro nuevo.
No hace falta mandar a nadie a la cárcel, amenazarle, insultarle, etc. Pero por favor, no usen el argumento de la libertad de expresión, que es algo por lo que mucha gente muere cada día en el mundo, para justificar una metedura de pata o un mal chiste. Y el que lo ha hecho, que aprenda y procure evitarlo refinando su humor. Insistir en algo que no tiene gracia es condenarse a tener un público que le jaleará, sí, pero no por su ingenio sino porque es incapaz de entender algo más allá. Algunos buscan ese público porque es el más fácil de satisfacer.
Por el tuit que ha hecho público el autor, me temo que no ha entendido o no ha querido entender dónde está el problema. Ha elegido el camino del orgullo ingenioso. Allá él.



"Un chiste sobre andaluces de un guionista de ‘Allí abajo’ revoluciona Twitter" El País 2/04/2018 https://elpais.com/cultura/2018/04/02/television/1522666201_972953.html



domingo, 20 de marzo de 2016

La risa normalizada

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Hemos tratado en muchas ocasiones el humor. Merece la pena hacerlo porque es una vía de entrada a muchas situaciones y además un buen indicador de la salud democrática de los países. No todo es positivo: hay humores zafios, como los que nos aquejan por estos lares, que revelan la pérdida de imaginación y elegancia. Nada se disfruta más que el humor inteligente y nada se soporta menos que la ausencia de cualquier vestigio arqueológico de la esa inteligencia.
La Primavera Árabe trajo nuevas y brillantes muestras de humor dando voz a los nuevos agentes, los jóvenes y las mujeres esencialmente, que mostraban su distancia con los discursos oficiales. Aquí hemos ponderado mucho la inteligencia de la sátira de Bassem Youssef o las viñetas de Doaa Eladl o Andeel, extraordinarios retratistas de una realidad egipcia que se esconde tras la grandilocuencia y la apariencia, que dice una cosa y hace otra. El humor, como ya apuntaron algunos, se manifiesta precisamente en esas distancias que se tratan de ocultar.

2013
La posibilidad de ejercer el humor no siempre se tiene pues los tiranos suelen tener una tendencia innata a la seriedad oficial, a creerse enviados por alguna fuerza divina y mejores que el resto de los humanos. Algo tiene el humor que hace que a quienes aciertan en su retrato se les persiga sin piedad. Youssef se tuvo que ir ante la negativa a que el poder resultante del golpe de estado fuera sometido a crítica, para sonrojo de los egipcios.
The Washington Post nos trae la noticia de la presentación de la versión árabe de uno de los programas cómicos más célebres de la televisión norteamericana, el famoso Saturday Night Live:

Welcome to the Middle East’s newest comedy show, launched across the region last month and, of course, modeled after its famed U.S. counterpart. There’s all the usual stuff: celebrity guests, “news anchors” who parody current events, musical performances and skits with edgy social commentary. But unlike its New York-based parent, “SNL Arabia” has a daunting task: finding comedic inspiration in a region plagued by war and Islamic State violence.
And don’t expect the show’s comedians to impersonate Egyptian President Abdel Fatah al-Sissi and other Arab leaders or poke fun at their policies or rhetoric. These days, political satire could easily shut down the show and even result in a jail sentence.
“We are doing SNL without politics. It’s like you’ve lost a leg out of two,” said George Azmi, one of the show’s head writers, adding that sex and religion are also taboo subjects. “We are trying to tread softly as we go.”**


Un programa de humor que parte de limitaciones tan grandes debe suponer un auténtico quebradero de cabeza para los guionistas cuya imaginación se irá hacia los temas "prohibidos" con frecuencia. Nada resulta tan tentador para el humor como lo prohibido. A ellos no les cabe ni tan siquiera la posibilidad de la elipsis, el sobreentendido, los dobles sentidos porque darían con toda seguridad en las mismas celdas que los que ejercen la crítica o tienen comportamientos que no gustan al gobierno, jueces, clérigos y profesores de Al-Azhar. Eso por la parte oficial, claro, porque nadie les libraría tampoco de las iras de los islamistas si se metieran con ellos o con cualquiera de las cosas que consideran intocables, que son cada día más. 
El totalitarismo de cualquier tipo, incluido el religioso, tiende a extender sus ramas a cada vez más espacios porque no se trata solo de doctrina, sino de poder. Y el poder no admite medias tintas.


Si al ya exministro de Justica, Ahmed El-Zind, le ha costado el puesto (y esperemos que no vaya a más, que ya están pidiendo su procesamiento) una mención a Mahoma para explicar que nadie se libraría del peso de la Ley, imaginemos lo que le puede ocurrir al cómico de turno por un chiste mal calibrado sobre cualquier aspecto relacionado con la religión. Si tenemos a Fátima Naut en la cárcel por haberse apiadado de los pobres corderos sacrificados, qué destino le espera a cualquier broma al respecto, por ejemplo. El oficialismo quiere imaginar un mundo en el que los corderos son felices por ser sacrificados por una buena causa. Es llevarlo todo hasta el límite porque cuando se compite por ser ejemplar, ¿quién tiene suficiente, quién se rasga las vestiduras con más estilo, quién se deja de escandalizar?

2012
Bassem Youssef se la jugó con cada presidente criticándolos, realizando sátiras que todos aplaudieron. Pero llegó el momento de darle la vuelta a la tortilla y se acabó el humor. El humor se disolvió en una euforia producto de la sisimanía, es decir, lo contrario del humor crítico. La sisimanía —o cualquier otra mitomanía— eleva a la perfección lo humano, para lo que tiene que arrancarse los ojos y vivir en la ceguera acrítica. Se ha llenado el país de ciegos voluntarios que cantan sin pudor los eslóganes que se le pide que canten. ¿Si no es posible reírse de esto, de qué entonces?


La CNN también le ha dedicado espacio al nuevo programa señalando los impedimentos que rodean sus temas, la autocensura plenamente asumida. Dicen los responsables, como lo hubiera explicado Gila al teléfono:

"We are trying to do something original. We aren't trying to break taboos but like one the way we do but not intentionally," explains Mansour. "We are trying to make it suitable for a Middle East audience."**


El Saturday Night Live en árabe es un ejercicio de rizar el rizo. Pasará a la historia como un programa de humor con todas las limitaciones del mundo. Si no es posible reírse de lo grotesco del poder, de la vanidad humana, de la intransigencia ignorante, de la pompa, de la hipocresía social, etc., entonces ¿de qué es posible hacerlo?
La respuesta es muy sencilla y corta. Saturday Night Live no es un programa de humor; es tan solo un ejercicio cómico de normalidad imposible en un régimen de censura e intransigencia. La función de Saturday Night Live no es hacer reír a los egipcios y los que sintonicen su canal, sino mostrar al mundo cómo se ríen con las cosas más tontas para aparentar que allí no ocurre nada. El chiste son ellos.


Me imagino que Egipto ya se divide entre los que se ríen con el programa y los que se ríen del programa, una distinción importante. Para unos será normalización de la risa bajo los estándares gubernamentales; para otros, en cambio, una muestra más del camino emprendido por una parte de la sociedad egipcia hacia ese mundo lleno de tabúes. Hay que normalizar la risa como hay que normalizar a los votantes, al turismo, los espectáculos y las calles mismas. Lo que queda fuera de esa normalidad, que es mucho, es materia de prohibición, queda fuera del discurso del humor. Ellos, como dicen, no están allí para romper ningún tabú, sino para reforzarlos indirectamente con su silencio y su mirar hacia otro lado.
Tienen todas mis simpatías, como la gente que inventó el bocadillo de chorizo sin chorizo o la hamburguesa de soja, etc. para darse placeres que no atenten contra la moral ni el colesterol, la tradición o la patria.


* "From Cairo, ‘It’s Saturday Night Live!’ — without politics, sex or religion" TheWashington Post 19/03/2016 https://www.washingtonpost.com/world/middle_east/from-cairo-its-saturday-night-live--without-politics-sex-or-religion/2016/03/18/899eaf60-df42-11e5-8c00-8aa03741dced_story.html

** "Live, from Cairo, it's Saturday Night!" CNN 19/02/2016 http://edition.cnn.com/2016/02/19/middleeast/saturday-night-live-arabic-premiere/



miércoles, 3 de febrero de 2016

En busca de la solemnidad perdida o cuestión de condones

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La historia del actual régimen egipcio —cuando pase— será recordada como una tapa oscura, pretenciosa, autoritaria, carente de sentido del humor, algo de lo que las dictaduras carecen siempre. El idolatrado presidente Sisi quedará reducido a la talla correspondiente y los egipcios —acostumbrados a dividir la Historia en dinastías— lo considerarán como una parte de una parte confusa, aún por decidir. Será llamado entonces el continuador de Mubarak, un mubarakista, algo que fastidia mucho al que tiene pretensiones de elegido.
Si por algo debe ser recordado este régimen —cuando pase— es por haber desencadenado una cruzada sin precedentes contra los humoristas, uno de los bienes capitales de la sociedad egipcia, que se puede dividir, entre los que se ríen y los que son objetos de risa, aunque maldita la gracia que les hace. Los trabajos académicos sobre el sentido del humor de los egipcios (de algunos, no de todos) abundan centrados en la etapa de Hosni Mubarak, que fue de treinta años, y fue incombustible ante los chistes políticos. No conozco ninguna entrevista en la que se le haya preguntado sobre el conocimiento que pudiera tener sobre los chistes que se hacían a su costa, si le hacían gracia o si por el contrario le irritaban profundamente.


El régimen actual está siendo objeto igualmente de crítica humorística a través de las caricaturas. Pasado el tiempo de la Sisimanía general, los defectos y problemas van saliendo a la luz y pasan a ser objetos de crítica. La personalización —auténtico culto a la personalidad— centrada en el presidente actúa también negativamente porque no son las instituciones —militares, policía— como ocurría anteriormente el objeto de la crítica, sino que estas se derivan hacia el que promete, hacia el que dice una cosa y practica otra. Es esa distancia la que es el objeto del humor mayoritariamente. Cuanto más alto se está en el pedestal, más dura es la caída porque son las expectativas las que se ven frustradas. La recepción de El-Sisi como el hombre que salvaría a Egipto de los islamistas, de sus crisis de todo tipo, que haría funcionar la democracia, la economía y rectificaría la historia de los pueblos para que girara de nuevo hacia la luz egipcia, el hombre que todos los pueblos querrían tener al frente de sus destinos, se va mostrando cada vez más humano en sus imperfecciones, que en este caso es la incapacidad de resolver las promesas o los autoengaños de los propios egipcios.

Pero el régimen actual —mientras dure— no tiene intención de repetir los errores de Hosni Mubarak. El-Sisi es un hombre de la sociedad de la información y su especialización precisamente han sido los servicios de inteligencia; sabe el valor de la información y cómo, además de cañones y cárceles, hay que crear barreras, prisiones y guillotinas con discursos para el buen funcionamiento del sistema. Pero en el terreno de los discursos al poder le está vedado el humor ya que es el reino de la seriedad, el espacio de los grandes discursos y las grandes palabras, el de los destinos sobrehumanos y las personalidades salvadoras. La oposición es, por el contrario, el espacio carnavalesco de la crítica, el humor que corroe, la ridiculización de la sociedad, como bien vio Mijaíl Bajtín.
Solo conozco un presidente que se haya permitido chistes desde el poder y ha sido François Hollande (un bromista nato) en sus épocas más bajas de popularidad. Solo ha recuperado el apoyo popular con la llegada de los momentos trágicos a Francia (los atentados, la guerra) en los que ha asumido el papel "serio" del estadista y ha vuelto a las grandes palabras: la patria, la libertad, la solidaridad...


El régimen de El-Sisi puso en fuga al humorista más corrosivo, surgido de la revolución, Bassem Youssef, que había sobrevivido al periodo de la SCAF y a los islamistas, quienes lo tenían en el punto de mira. Pero no consiguió enfrentarse a la sisimanía, aunque lo intentó. El régimen mostró que el poder no iba a consentir bromas que erosionaran su imagen pública, construida meticulosamente como el "hombre total" (militar, decidido, religioso, patriota, animado por Dios —quien le envió el "ángel Sadat"— a asumir la presidencia como un sacrificio por el país, cortés con las mujeres, sonriente...). El-Sisi tenía tantas virtudes que era el blanco perfecto para la sátira. Y Youssef, con buen sentido, tuvo que hacer las maletas. Los egipcios que le habían aplaudido en su crítica al poder anterior, que le habían convertido en héroe social, se volvieron furiosos contra él ante la sola idea de que iba a criticar a su hombre-milagro. Los egipcios se clasifican por su actitud ante Bassem Youssef: le aman o le odian.


En estos momentos la división social tiene que ver con un "incidente" ocurrido en la Plaza de Tahrir tomada policialmente para evitar las conmemoraciones del aniversario de la Revolución denostada, la del 25 de enero. Ese día, dos jóvenes se acercar para entregar unos globos a la Policía. El aniversario —¡qué casualidad!— coincide con la celebración del Día Nacional de la Policía. La prensa cuenta que a las únicas personas a las que se ha dejado pasar al recinto a grupos de simpatizantes del régimen y familiares de policías que han acudido a rendir su homenaje a los agentes en la Plaza.
El escándalo surge cuando los globos entregados a los agentes entre risas de todos son en realidad condones inflados y la entrega resulta ser una broma gastada desde un programa de televisión que reproduce las imágenes. Los condones llevan escrito en árabe "De la juventud de Egipto a la Policía en el 25 de enero". El presunto "homenaje" que les iban a rendir queda convertido en una broma que se convierte en viral a través Facebook y de la subida de grabación en YouTube. La sociedad egipcia se divide una vez más. Mientras unos se carcajean otros exigen castigos contra los que han ofendido a los héroes y mártires que defienden las fronteras y al pueblo egipcio de los ataques, y que de vez en cuando detienen, encarcelan, torturan y hacen desaparecer a los egipcios a los que defienden de otros peligros.
Muchos han visto en los jóvenes autores de la broma —el reportero de televisión Shady Abu Zaid y el actor Ahmed Malek— , una liberación de los sentimientos de protesta contra el estado actual del sistema. En Egyptian Street, Shahira Amin hace un recorrido por las medidas de represión anteriores al 25, especialmente contra los jóvenes y un aspecto importante, la fisura generacional:

The controversial video drew mixed reactions from Egyptians, highlighting a widening generational split over the government’s increased repression in recent months. Embittered by an intensifying security crackdown that has targeted dissenters of all stripes (including secular activists who led the revolution five years ago), many young activists said they enjoyed seeing the security forces lampooned in the video. Describing the prank as “hilarious,” they hailed the video’s creators as “bold” and “courageous.”
“Shady was able to do what many in Egypt today are incapable of doing: He has broken free from the fear that has kept most of us silent since June 30,” said Ibrahim Gamal Eldin, a young graduate of the American University in Cairo.
Meanwhile, many in Egypt’s older generation — in particular regime loyalists who approve of the government’s heavy-handed policies to crush dissent – were shocked and enraged by the prank. Among them are those who believe the January 25 revolution was ”a Western conspiracy“ and who accuse the young pro-democracy activists of being “traitors” for demanding greater freedoms and for speaking out against rights violations.
The majority of those cheering on the clampdown on government critics and opponents are Egyptians who grew up in the days of former President Gamal Abdul Nasser, a strongman who hailed from the military. They believe that “authoritarian rule works best for Egypt” and that “democracy and freedoms can only lead to chaos and instability.” Not surprisingly, many of them have decried the condom prank as a ”horror,” saying it was unacceptable as it showed “disrespect for the country’s noble police force.”*


Desde hace muchos años, y en Egipto se cumple a la perfección, las divisiones de clases se han visto sustituidas por los enfrentamientos generacionales. Cuando comenzó la revolución en 2011, la califiqué como la "revolución de los hijos" porque esa era la dimensión que me parecía más adecuada para explicarla, en cuanto que el argumento para la obediencia era la "paternidad", tal como Hosni Mubarak se presentó a los manifestantes que reclamaban su salida del poder. Le dijo que iba a hablarles como un "padre". Gran error, por supuesto, pero que ejemplifica a la perfección el control que las generaciones integradas ejercen sobre las que les siguen y les reclaman un mundo ajustado a sus valores y deseos de libertad frente al acomodaticio estar de los que aguantaron 30 años de régimen paternalista y autoritario. Mubarak no entendió que los que protestaban no querían un padre, ni perverso ni benévolo, querían regir sus propios destinos. Reclamaban el fin de la infancia, la mayoría de edad política y social.
La visión patriarcal de la sociedad aúna simbólicamente a las personas y las instituciones. El Ejército, suministrador de presidentes, es el padre autoritario —el padre, padrone— de los egipcios. El presidente representa al Ejército y a la vez la adhesión del pueblo a la institución gloriosa que dice defenderlo. "El Ejército y el pueblo, una sola mano", dicen los cánticos que siguieron a la caída de Mubarak, héroe militar y sucesor de militares. Todavía resuenan para jalar el profundo rechazo a la democracia, considerada como una forma de caos, que alienta en una parte importante de la sociedad egipcia. 


Es lo que señala con acierto Shahira Amin en su artículo, ese deseo de que el poder se encarne en figuras fuertes, patriarcales, caudillos, en sentido estricto. Es el síntoma de la pereza intelectual lo que lleva a preferir a esos líderes que, pasado el tiempo, se demuestran opresores e imperfectamente humanos; es la incapacidad de pensar en términos de acción y responsabilidad consiguiente, lo que lleva a aplaudir a los dictadores. Es, en suma, el considerar que los pueblos son niños que necesitan la figura de un padre autoritario al que seguir ciegamente porque no lo eligen los hombres —falibles y volubles— sino la divinidad que le llama a regir los destinos hacia la gloria histórica, al renacer. Vivir es esperar la llegada de un líder, un enviado, un hombre fuerte capaz de reducir a cero la necesidad de decidir por uno mismo. Los nuevos egipcios rechazaban esa visión y querían decidir, tener el destino en sus manos. Pero eso no ha interesado ni a los militares ni a los islamistas, cuya visión del mundo, es en lo profundo, exactamente la misma.
Shahira Amin da una muestra de esa profunda división generacional cuando nos informa de la controversia producida entre padres e hijos:

Malek’s own father, Malek Bayoumi, was among those who failed to see the humour in the video. In a phone interview on the private channel ONTV on Tuesday, he apologized for his son’s “immature behavior,” saying he was both ashamed and disgusted by the way his son had acted.
“No matter how deep the differences are with the executive authorities, no one has the right to attack or insult the military and police, for they protect our borders and sacrifice their lives to defend the nation,” he wrote on his Facebook page, adding that he categorically rejects his son’s behaviour.*

El drama de la escisión familiar se muestra en su crudeza y en los síntomas de alienación que el pueblo egipcio vive respecto a su sentido de las instituciones. La revolución no veía en los policías y el Ejército ninguna gloriosa institución, ningunos héroes. Veían el rostro destrozado de Khaled Saeed, irreconocible, por los golpes recibidos en los sótanos de una comisaría, veían cómo se intentaba destruir su recuerdo difamándolo. Su delito fue dejar al descubierto los negocios de unos agentes de policía con narcotraficantes. Por ello fue torturado y arrojado a la calle.


La Policía gloriosa de la que habla el padre de Ahmed Malek no ha existido nunca; desde la época de Nasser ya fue utilizada en la represión. Fue la creación de un régimen cuyas instituciones corruptas no han sido saneadas y ha vuelto a ejercer lo que mejor saben y siempre han practicado: la represión brutal. Los cambios en el ministerio nunca han significado una transformación de la Policía al servicio de los ciudadanos.
Pero la dependencia de instituciones autoritarias genera —es un fenómeno universal— esa necesidad de justificarlas, haciendo que se vuelque la frustración y el miedo en aquellos que osan intentar romper esa imagen. Es una especie de síndrome de Estocolmo colectivo. Aunque con una importante diferencia: no es solo fruto del miedo, que podría ser perdonable, sino del interés de una parte importante de la sociedad por mantener esas estructuras de poder de las que se benefician muchos. Hemos olvidado los estudios que siguieron a la caída de los fascismos, a la caída de muro, que intentaban indagar porque la gente ama a sus torturadores, a sus represores, a las personas que les roban sus  derechos y libertades. Hace mucho que no vemos Portero de noche o que no leemos a Milosz.


¿Es posible que sean sinceras afirmaciones aquellas que sostienen que en Egipto se caminaba hacia una democracia o que el avión ruso se cayó solo, por plantear dos cuestiones de naturaleza diferente? ¿Es posible que el padre que llama (o es llamado) a la cadena de televisión para condenar a su propio hijo lo sienta realmente, vea en él la persona inmadura y no a quien otros ven como la persona capaz de romper la parálisis del miedo? Czeslaw Milosz escribió en El poder cambia de manos:

Es posible que, a fuerza de doblez, desaparezca por completo en ellos su propio desdoblamiento, y que se conviertan para siempre en los personajes, en los papeles que han aprendido y que representan en esta comedia. (83)

¿Es posible que ese padre, convertido en personaje, que llama a la televisión para denigrar a su hijo no sea más que una mala copia del padre que rige los destinos de los egipcios? Es posible. Lo es en la misma medida en que El-Sisi es una reedición de los padres militares anteriores, repetición del modelo patriarcal que rige en los hogares.
El padre que llama cumple su función de control de los hijos de la misma forma que los médicos militares revisaban la virginidad de las manifestantes en Tahrir. Lo hacen para que se mantenga el orden. La mirada social sobre la familia exige que el padre reprenda públicamente a su hijo. Literalmente, exige que lo desautorice. La revolución se corta en casa.


Con su broma de los condones, los hijos han usado algo peor que las piedras: han usado el humor, cuya naturaleza es antiautoritaria, irrespetuosa. Por eso lo que más se recrimina es haberse reído de la Policía precisamente en su Día de homenaje nacional. Con la entrega de esos condones inflados, regalo de los jóvenes a la Policía según estaba escrito en ellos, se ha mostrado la falta de respeto, se ha negado la respetabilidad de la autoridad, de los agentes en la Plaza que lo recibieron contentos a la presidencia misma que es quien les ha enviado hasta allí. Lo mismo ocurre con los jóvenes, se multiplican con millones en cada repetición de YouTube, en cada "me gusta" en Facebook.
Dicen que el sentido del humor de los egipcios es uno de los elementos de definición de su personalidad. Pero el sentido del humor debe estar reforzado por la tolerancia social, algo que no es precisamente un rasgo de la misma intensidad en el conjunto. Es más bien una ley del embudo. Eso carga de transgresión las intervenciones humorísticas y de represión las airadas respuestas de los que se ven retratados. Por eso amaron a Bassem Youssef mientras satirizaba a los que no les gustaban, pero lo odiaron en cuanto que tocó al intocable El-Sisi, el deseado. Youssef dio una lección a muchos (que no aceptaron, por supuesto), cuando dijo que su función era criticar al poder estuviera quien estuviera en él. Pero con el cambio de poder, cambiaron los papeles. Entonces no quisieron crítica y humor sino solemnidad y propaganda.


La historia de los condones inflados regalados a la Policía traerá cierta cola en el sentido de que esa misma semana se ha detenido (y luego liberado) a un humoristas, como dimos cuenta aquí. Las armas de los jóvenes han sido creativas: grafitis, canciones y chistes gráficos, películas y obras de teatro. Las del régimen, bastante más duras. Pero cada acción represiva, cada frase grandilocuente que en la realidad dé lugar a lo contrario se hará merecedora de nuevos chistes y mofas.
Da cierta pena ver en el vídeo que los policías que están recibiendo los condones rotulados sean de la misma edad que los gastan la broma. Se lamenta la oportunidad perdida por el régimen egipcio de haber unido al país y no haberlo dividido para mantener el poder. Los jóvenes tuvieron una oportunidad de cambiarlo. No les dejaron. Los múltiples padres, patriarcas, que controlan la sociedad egipcia, de las familias a los ministerios, no les dejaron. Da pena verles reír juntos (algunos aceptan la broma al darse cuenta de que son condones) y saber que entre ellos se ha impuesto una barrera que la de quienes dan las órdenes, los patriarcas que indican quién es enemigo de quién. Ellos no se ríen.
El artículo de Shahira Amin en Egyptian Streets se cierra con este párrafo de advertencia:

If indeed Abu Zaid and Malek are arrested for their prank, the outcry will be an online campaign on Twitter or Facebook calling for their release. In the meantime, members of the older generation will insist that they deserve a harsh sentence. It is a story that has been repeated too often in the last three years with no sign of the generational divide being bridged anytime soon.*

Tiene razón. Cuanta más importancia se le dé a los condones, será peor para el propio régimen, que se ridiculizará a sí mismo en busca de la solemnidad perdida. El humor no crea las situaciones, solo las representa desde un prisma determinado. Los que tomaron la Plaza para evitar que se manifestaran en recuerdo de los mártires, muertos por la Policía, y los han transformado de forma infame en agentes conspiradores para destruir Egipto, crearon las condiciones para la broma y el sarcasmo. La respetabilidad no se ha perdido por los condones, sino por las acciones represivas del régimen. Cada uno tiene los chistes que se merece y busca.




* "Egypt’s Generational Split Over Freedom of Expression" Egyptian Streets 1/02/2016 http://egyptianstreets.com/2016/02/01/polarity-of-egyptian-public-opinion-increases-in-light-of-generational-differences/
** Czleaw Milosz. El poder cambia de manos (1953). Destino, Barcelona 1980.



viernes, 21 de agosto de 2015

Puerto Rico, Trump y el juego universal del telegrama

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Se empieza con un chiste y no se sabe cómo se acaba. Hay que tener mucho cuidado con ellos porque el mundo se ha convertido en el juego del telegrama universal. Ya saben, aquello de contárselo cada uno al de al lado y luego comparar lo que dijimos al principio y lo que ha llegado al final de la cadena. Creo que nadie debería graduarse en las facultades de Comunicación, Sociología, Psicología y Economía sin haber jugado alguna vez al "telegrama". No hay juego más instructivo sobre el funcionamiento social que ese.
Verán. Yo creo que esto comenzó —como el que no quiere la cosa— con el ministro de Economía alemán, el señor Schäuble, que no tiene muchas ocasiones de hacer chistes. Harto ya de que los norteamericanos se las den de listos criticando constantemente la política económica europea y contando lo que a ellos les va tan bien pero que por aquí no funciona, les dijo, más o menos, que les cambiaba Puerto Rico por Grecia.
Las personas normales entienden que esto es una broma. Lo que ocurre es que cada vez quedan menos personas normales. Para los que solo están al tanto de los fichajes de pretemporada, les diré que la situación de Puerto Rico es de práctica bancarrota.
El seis de julio, la BBC se preguntaba desde el titular de un artículo "Puerto Rico: The Greece of the Caribbean?". Y explicaba la situación de la isla:

Puerto Rico has $72bn (£46bn) of public debt. That makes it by far the most indebted territory or state per capita in the United States.
Not only that, but unemployment here - at almost 14% - is more than double the national average.
Add to all that a decade of little or no growth and you have an economy that has deep structural problems, teetering on the edge of oblivion.
The government's response has been to spook the bond markets by suggesting that it could default on its debt payments.
When the governor, Alejandro Garcia Padilla, dropped that bombshell at the beginning of the week, the island got a new nickname: the Greece of the Caribbean.*


El gobernador Padilla señaló que la deuda de la isla era "impagable". Se comprende entonces el sentido de la broma de Schäuble. Nosotros tenemos "Grecia"; ustedes, "Puerto Rico". Yo paso a la "zona euro" a Puerto Rico y ustedes se quedan en la "zona dólar" con Grecia. Y proponía el intercambio de problemas, dando a entender que el problema de Puerto Rico era mucho más sencillo que el de Grecia para Europa. Claramente era una broma, un chiste.
Pocos días después, The Independent recogía con detalle la idea del intercambio y su origen:

What's the best way to mend Greece's financial problems? By playing swapsies with the US, at least according to Germany's Wolfgang Schäuble.
Recalling a recent discussion with the US Treasury Secretary, Schäuble told Bloomberg: "I offered my friend Jack Lew these days that we could take Puerto Rico into the euro zone if the U.S. were willing to take Greece into the dollar union.
"He thought that was a joke," he added.
Presumably Schäuble was joking, but it was quite a flippant gag from the Finance Minister, who has been a harsh critic of the leftist Athens government.**


Pero los chistes se quedan en el aire y se mezclan las cosas. La idea de que se puede jugar con Puerto Rico, cambiar de sitio, por decirlo así, queda como imagen activa. Se abre la puerta al ingenio siguiendo la idea.
En plena campaña republicana en Estados Unidos para la nominación a la presidencia, con un Donald Trump atacando a la inmigración, llamándolos "criminales" y proponiendo un muro en el sur de los Estados Unidos, a alguien se le ocurrió gastar otra broma y decir que Trump, para congraciarse con los "latinos", iba a comprar Puerto Rico, donde tiene un campo de golf, uno de sus negocios enseña. Era una forma de retrata al personaje en su autosuficiencia.


El 17 de julio, en The Blogs del Huff Post, en su sección "Comedy", se publicaba un artículo titulado "In Controversial Campaign Move, Donald Trump to Buy Puerto Rico". Lo firmaba Michael Levin. El artículo comenzaba así:

Donald Trump told a large, enthusiastic Keokuk, Iowa audience that he's going to purchase the Commonwealth of Puerto Rico in order to resolve its debt crisis and rename it Puerto Trump.
Trump later heatedly denied to reporters that buying Puerto Rico was a way to repair bridges with Latino voters offended by his comments about Mexican immigrants.
"I love Puerto Rico," Trump told 4,000 flag-waving supporters in the early primary state of Iowa. "I go there every winter, to visit my hubcabs.
"Seriously, they got the rug pulled out from under them when the idiots in Washington changed the rules of the game about how they can borrow money.
"I don't need to wait until I'm elected President to fix this. I'm just buying the whole damn island right now."
Reaction to Trump's plan, the details of which his advisors hurriedly released after the surprise announcement, has been mixed.
"Jobs and money," Alejandro Garcia Padilla, Governor of Puerto Rico, said in a news conference. "And probably more golf courses. What's not to like?"
"It's just a bald-faced way to buy back support among Hispanic voters," a spokesman for Hillary Rodham Clinton's campaign said. "As soon as we let the media out of their rope-like pen, we're certain they'll share our viewpoint."
Trump told his Keokuk audience, "One of the best things about being very rich is that you can buy whatever you want, and in this case, I want Puerto Rico.
"It's a beautiful place, the weather's great, and the people are already American, even though they speak Spanish.
"I have no idea how that happened, but so be it."
Puerto Rico has been considering defaulting on loans or finding other means of discharging its massive debts.***


Creo que es difícil tomarse en serio el artículo. Para entender plenamente la ironía del artículo es bueno saber los datos del pueblo de Keokuk, en Iowa, cuya población recibe a Trump agitando entusiásticamente 4.000 banderas. La población de Keokuk (10.780 personas) está compuesta, según los datos que encuentro en la Wikipedia por «91.91% blancos, el 3.96% eran afroamericanos, el 0.18% eran amerindios, el 0.8% eran asiáticos, el 0.02% eran isleños del Pacífico, el 0.32% eran de otras razas y el 2.82% pertenecían a dos o más razas. Del total de la población el 1.79% eran hispanos o latinos de cualquier raza.» ¡Buen público para anunciar la "compra" de Puerto Rico! La pieza de Michael Levin era claramente irónica y trataba de describir, casi a la Twain, un mitin electoral de Trump haciendo ostentación de su dinero ante un público exclusivamente "blanco". Sus comentarios sobre Puerto Rico son ridículos, descaradamente electoralistas, después de haberle escuchado decir barbaridades sobre los hispanos.


Como hemos dicho, Donald Trump tiene un campo de golf en Puerto Rico, un negocio en bancarrota por la situación de la isla. La publicación de negocios Bloomberg titulaba el 13 de julio "Trump International Golf Club Puerto Rico Seeks Bankruptcy" y señalaba que el magnate dedicado a la política, para vender una imagen de eficacia y éxito, trataba de desmarcarse de su negocio fallido en Puerto Rico:

Trump International Golf Club Puerto Rico filed for bankruptcy as Donald Trump, the billionaire real estate mogul who licensed his name to the property, makes a bid for the White House.
Donald Trump isn’t involved in the operations of the golf course and a “difficult business climate in Puerto Rico” resulted in the owner’s financial woes, said Eric Trump, the presidential candidate’s son and an executive at the Trump Organization.
“We have zero financial investment in this course,” Trump said in a phone interview. “This has absolutely nothing to do with Trump. This is a separate owner. We purely manage the golf course.”
Since announcing his decision to run for president, Donald Trump has campaigned on his wealth and success in business. Last month, he created controversy by describing immigrants who illegally cross the border from Mexico as mostly criminals.****


Después de su campaña contra la inmigración, con sus amenazas de deportaciones masivas, etc. si llega a la Casa Blanca, es comprensible que ponerle a un campo de Golf en Puerto Rico su nombre no sea ahora lo más rentable. La ironía del artículo era mostrar a un Trump comprador cuando es en realidad un vendedor de lo que tiene en la isla.
Tenga la responsabilidad que tenga en ello, el hecho es que Puerto Rico pasa de nuevo a estar en el candelero por la broma de comprarlo, realizada en el Huff Post. Esta vez con un Donald Trump por medio.


Ya tenemos una parte de los ingredientes. Vayamos a por la otra parte.
Existe una publicación satírica israelí llamada "The Mideast Beast". En el "About us" explican sus intenciones:

The Mideast Beast (TMB) is a satirical and comedy news site that produces spoof articles about or connected to the entire Middle East for comedic and entertainment purposes. We poke at anyone and everyone equally.
Whatever you read on TMB is totally fictitious and you should not take us seriously in any way, shape, or form. Clear? Good, let’s move on. Oh, and a warning for the faint-hearted, we use lots of ‘colorful adjectives’. Deal with it.
Our goal: just bringing you a little light and laughter about this insane region.
Our audience: anyone interested in the Middle East, which pretty much means everyone these days.


Creo que no se puede decir más claro, pero... El juego del telegrama impone sus reglas.
Los redactores de TMB recogen las bromas sobre Donald Trump y la compra de Puerto Rico y le dan un toque más, ajustándolo al contexto local. Titulan su artículo así "Donald Trump: Move the Palestinians to Puerto Rico".
Si el artículo del Huff Post era delirante en clave norteamericana, el de The Mideast Beast se sale de cualquier clasificación, en mitad de un Oriente Medio en el no hace falta echar una cerilla para que arda, basta con suspirar. Este es el breve artículo:

NEW YORK – Billionaire Republican presidential contender Donald Trump has unveiled a controversial peace proposal for the strife-torn holy land: give the U.S. island territory of Puerto Rico to the Palestinians as compensation for surrendering to Israel.
According to the so-called “Trump Solution,” rolled out by the outspoken business magnate at a Manhattan press conference, the U.S. would fund the relocation of all four or so million Palestinians living in the West Bank and Gaza Strip to the Caribbean archipelago, and offer them “free housing, job training and a lifetime supply of deodorant.”
“It’s perfect. Puerto Rico is over 1,000 square miles bigger than the West Bank and Gaza, far more fertile, and the influx of millions of migrants will jumpstart its economic recovery,” Trump explained. “I’ll even build them an exact replica of that darn mosque they’re always killing innocent Israelis over.” Unlike native Puerto Ricans, however, the so-called “Puertostinians” would not be able to relocate to the U.S. proper if they don’t like their new homeland: “We’re overrun by Mexican criminals as it is.”
Welcome to ‘Trump Gaza’
The real estate mogul then unraveled a relabeled map of Puerto Rico, pointing to where he plans to build an adults-only mega resort on the archipelago’s second largest island, to be renamed ‘Isla De Gaza.’
“There’s a fortune to be made by fulfilling people’s jihadist sex fantasies on a Disney-scale,” he said, outlining some of the main attractions of ‘Trump Gaza’: a topless ‘72 Virgins Casino,’ “Safari-style” tours to mock refugee and jihadist training camps, ‘Shoot Your Own Rocket’ and ‘Dig Your Own tunnel’ workshops, ‘Catch a Zionist’ competitions, ‘Torture a POW’ sessions, as well as underground “Abu Ghraib-themed” BDSM parties. “Let the Puertostinians both preserve and profit from their native culture,” Trump said.
While Puerto Rico’s governor slammed the ‘Trump Solution’ as racist (“we refuse to become a minority in our own land”), Palestinian President Mahmoud Abbas responded by offering Trump some humor-laced advice: “From one old man to another, it’s time to age gracefully – all that fake tan, collagen and Viagra are rotting your brain.”*****


Una mezcla de la bandera de Puerto Rico con la de Palestina cruza el ancho de la pantalla anticipando gráficamente lo que nos dejará la lectura. La "Solución Trump" se desarrolla con la misma determinación que en el artículo del Huff Post. Se trata de ironizar sobre la prepotencia del millonario dedicado al golf, los concursos de misses y los negocios inmobiliarios, entre otras cosas. El artículo incluye otro chiste visual: el nuevo mapa de la isla con los nombres cambiados.
Lo interesante de ambos artículos es que han suscitado en sus respectivos comentaristas puntos de vista bastante agrios, por decirlo así. Lo políticamente correcto manda y es obvio que los artículos son provocadores y tratan de dos temas "delicados". Pero entonces, ¿sobre qué hacemos el humor?


La cosa podría acabar aquí, pero las cosas nunca acaban y son como bolas de nieve aunque no se ven muchas por Oriente Medio o Puerto Rico.
De la indignación de los lectores de dos publicaciones humorísticas pasamos a lo que dio inicio a este rastreo en el tiempo, a esta ingeniería inversa, para determinar de dónde salía la indignación del sheik palestino Issam Amira en su sermón del viernes 7 de agosto en Jerusalén.******
El problema del humor son los que se lo toman en serio. ¿Es posible que alguien se tomara en serio la propuesta del traslado de los palestinos hasta Puerto Rico? Evidentemente sí. Eso hizo en su sermón del viernes en la mezquita Issam Mira. El tono airado con el que lo cuenta, el desprecio con el que dice "ese Trump" y la irritación con la que se opone a construir una réplica de la mezquita de la Al-Aqsa en la isla caribeña hacen ver claramente que se lo tomó completamente en serio.


Pongámonos un poco serios también nosotros: los que escucharon el sermón se indignaron y llegaron a su casa indignados y se lo contaron a sus indignados familiares y vecinos que volvieron a sus respectivos hogares explicando su indignación. El telegrama no para.
Nos sorprenden estas cosas porque no todos estamos en el mismo planeta, aunque se nos ha hecho muy pequeño y se escucha continuamente a los vecinos al otro lado de los delgados tabiques culturales. Empezamos haciendo un chiste entre economistas sobre Grecia y Puerto Rico y acabamos en un incendiario sermón en una mezquita en Jerusalén. Esperemos que no se le ocurra a nadie ir más allá y pedir la cabeza de Trump porque alguien se haya tomado en serio que se va a deportar a los palestinos.


Por lo menos ya sabemos que hay algunos que se han tomado en serio la existencia de un "Plan Trump" para Oriente Medio. Habrá que vigilar un poco y decir que era una broma, aunque el hecho de que haya sido creída debería hacernos pensar un poco. Al final no sabe nunca cómo puede acabar lo que empieza como un chiste. Donald Trump ha advertido al Papa Francisco de que tenga cuidado porque está en el punto de mira del Estado Islámico. Esperemos que no le tengan que decir lo mismo a él porque se lo hayan tomado en serio.
Hay que tener mucho cuidado con lo que se dice porque hay personas que no saben diferenciar bien la ironía o interpretan interesadamente lo que les conviene. La prensa hispana de Estados Unidos recoge la declaración de dos hermanos que humillaron y golpearon a un inmigrante. En su "defensa" dijeron haberse inspirado en las declaraciones de Donald Trump. En el juego universal del telegrama, se sabe cómo empiezan las cosas pero nunca cómo acaba.
¡Animo, Puerto Rico!



* "Puerto Rico: The Greece of the Caribbean?" BBC 6/07/2015 http://www.bbc.com/news/world-us-canada-33358307
** "'Let's just swap Greece for Puerto Rico', suggests German finance minister Wolfgang Schäuble" The Independent 10/07/2015 http://www.independent.co.uk/news/world/europe/germanys-finance-minister-wolfgang-schuble-offers-to-swap-greece-for-puerto-rico-10380598.html
*** "In Controversial Campaign Move, Donald Trump to Buy Puerto Rico" Huff Post - The Blog Comedy 17/07/2015 http://www.huffingtonpost.com/michaellevin/in-controversial-campaign_b_7811730.html
**** "Trump International Golf Club Puerto Rico Seeks Bankruptcy" Bloomberg 13/07/2015 http://www.bloomberg.com/politics/articles/2015-07-13/trump-international-golf-club-files-for-bankruptcy-protection

***** "Donald Trump: Move the Palestinians to Puerto Rico" The Mideast Beast s/f http://www.themideastbeast.com/donald-trump-move-the-palestinians-to-puerto-rico/
****** "Cleric Rejects Alleged Donald Trump Plan to Establish Palestine in Puerto Rico" Memri-TV https://www.youtube.com/watch?v=3XZslzrfvug