jueves, 24 de septiembre de 2026

Maricarmen en el país imposible

 Joaquín Mª Aguirre

Que la primera pregunta que le hagan al presidente del gobierno español ante la Asamblea General de las Naciones Unidas sea sobre un desahucio en Madrid de una mujer de 87 años ya nos dice algo sobre cómo se está viviendo el caso- Maricarmen no es solo Maricarmen; en ella se ven millones de españoles, del presente y del futuro, jóvenes y viejos, en este país ya imposible.

Si hace unos días hablábamos aquí de los efectos sociales sistémicos del modelo turístico español (no es exclusivo sin que sea esto consuelo alguno), uno de sus efectos en paralelo es sobre la vivienda y la especulación inmobiliaria.

Una casa es un lugar en el que se vive para los que están dentro y un negocio especulativo para algunos, con nombre o anónimos, personas o fondos buitre que están fuera. Si la persona lo vive como drama —se ve en la calle—, para el grupo de inversores son unos miles de euros en unas cuentas bancarias.

Si los jóvenes no se pueden emancipar por los bajos sueldos y la inestabilidad del empleo, muchas veces estacional, las personas mayores, los jubilados, especialmente, las mujeres con bajísimas pensiones, las de una generación a la que se exigía quedarse en casa, no permiten tener un suelo estable.

Es el momento en que los especuladores echan a los inquilinos para derribar edificios o para multiplicar los costes del alquiler. España es ya un país imposible.

Hoy todos los medios abren con la noticia de una mujer de 87 años echada a la calle con la ley en la mano, mandada a un hospital. España escucha su llanto y vive su impotencia con rabia.

En RTVE.es leemos:

Cuando apenas estaba amaneciendo en la calle Alcalde Sainz de Baranda, a pocos pasos del Parque del Retiro en Madrid, en el aire flotaba la sensación de que este no era un desahucio más ni una protesta más. La expulsión de Maricarmen, una anciana de 87 años que llevaba más de 70 viviendo en ese piso, ha provocado una conmoción social sin precedentes en los últimos años y se ha convertido en un símbolo del drama de la vivienda en España.

Prueba de ello son las cerca de 300 personas movilizadas por el Sindicato de Inquilinas que desde la noche del martes acampaban dentro y fuera del edificio para impedir el desalojo, o los centenares de manifestantes que han acudido a las inmediaciones del portal desde primera hora de este miércoles. El objetivo era detener, como ya se había logrado en tres ocasiones anteriores, uno de los desahucios recientes más mediáticos, y que Maricarmen pudiera seguir en el hogar en el que creció.

Pero ni la presión vecinal, ni los intentos de negociación a última hora, ni las ofertas a la empresa propietaria del piso, Urbagestión, han logrado detener un desahucio que muchos de los activistas congregados creían "imposible". "Estamos muy decepcionados, con la movilización que ha habido justo en este caso sentíamos que iba a ser un precedente. Teníamos la esperanza de que no iba a llegar", reconoce Carlota, visiblemente afectada por el cansancio y por la tristeza, y con su saco de dormir y esterilla a cuestas.*

Son casos como estos los que hacen cuestionarse el sistema, máxime si se trata de otra gota más que hace rebosar el vaso social. El caso de Maricarmen lo entiende todo el mundo; comprenden la distancia que hay entre los que viven bien y muy bien —aumentan las distancias entre los ingresos de empleados y empleadores— y los que apenas les llega el sueldo a fin de mes, pero se les exige que gasten, que viajen, que asistan a eventos con los que otros se hacen ricos. Pero este caso nos muestra lo que realmente se espera de nosotros, que cuando llegue el momento desaparezcamos del mapa, que demos las gracias por las miserias que se nos hacen pasar, que nos extingamos en silencio.

Pero en la medida en que Maricarmen somos todos, que la frustración y la indignación aumentan, el silencio se rompe. Los políticos se asustan y se acusan unos a otros. Lo de siempre.

¿Qué consecuencias tendrá esto? Puede que parches, porque es muy difícil cambiar las condiciones que benefician a unos pocos, que controlan medios, bancos y empleo. Lo suficiente como para parecer que algo ha cambiado en un sistema que, con derechas o izquierdas, es de capitalismo duro, inmisericorde. La cultura se hunde (PISA), a la vivienda es imposible acceder, la sanidad no llega a tiempo, la violencia crece...

Sí, el desahucio imposible en un país ya imposible. 

* Álvaro Caballero "Lágrimas y rabia por Maricarmen: el desahucio que parecía imposible sacude Madrid" RTVE.es 23/09/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260923/lagrimas-maricarmen-desahucio-imposible/17237227.shtml

Sangrar la camiseta

 Joaquín Mª Aguirre


Muchas veces no reconocemos la dirección o causa de la violencia, aunque la tengamos delante. Nuestra sociedad se ha llenado de signos y estos representan y condicionan. No son algo neutral, sino algo acumulativo; no dependen de lo que nosotros hagamos, sino también de lo que otros hacen. El signo está más allá de nosotros; no somos nosotros quienes lo controlamos, sino que son los signos los que nos controlan, inducen y mueven

En Francia, un colegio ha decidido prohibir llevar camisetas de equipos de Fútbol a las aulas o al patio. En 20minutos nos lo cuentan así:

La nueva norma fue aprobada en junio por el consejo de administración del colegio Honoré-de-Balzac de Nemours y establece que "está prohibido usar una camiseta que apoye a un equipo deportivo". Aunque el reglamento se refiere a cualquier equipo deportivo, en la práctica la medida está dirigida especialmente a camisetas como las del PSG, Arsenal o Real Madrid.

Según la información publicada por medios como Le Figaro, la decisión llegó después de que se produjeran "conflictos en el patio" vinculados al hecho de que los alumnos llevaran camisetas de distintos clubes. El rectorado de Créteil ha confirmado que la competición entre equipos de fútbol "pudo favorecer o provocar conflictos entre alumnos" y ha defendido que el objetivo de la medida es garantizar un entorno "apacible y propicio para el aprendizaje".*


El caso es interesante, por decirlo así, por su carácter semiótico. Llevar un signo polarizados (unos que se enfrentan a otros) supone canalizar las interrelaciones que se han generado a su alrededor. Eso vale para una bandera, para una foto de una persona conocida o para, como es el caso, equipos de Fútbol. Lo que haya pasado en el campo, la violencia o la temida "injusticia", una falta o un penalti no señalado, se persona en cualquier camiseta con los colores de los equipos afectados.

La camiseta actúa como un indicador, marca la dirección de la violencia. No es de extrañar que pase en los colegios lo que se inicia en el campo y después sigue en las calles produciendo enfrentamientos. Los colegios serían unos espacios terminales en los que la violencia renace.

Ponerse la camiseta del rival se entiende como una provocación mutua. La violencia estalla entre los portadores de las camisetas. Puede ser el fútbol o cualquier otro tipo de deporte o actividad; pueden ser colores regionales o políticos. Pero el discurso deportivo siempre ha sido sobre los valores de la entrega, la competición sana, el esfuerzo, etc. Eso quedó atrás hace mucho y hoy se busca la polarización para convertir el deporte —en especial el Fútbol— en un amasijo de pasiones y rivalidades, odios incluso.

Ya sea por motivos políticos o simple rivalidad, en el Fútbol se concentra la mayor violencia dentro de los estadios y, como vemos, en calles y aulas. Aquí el odio es rentable al ser mayor la atención y el protagonismo de los equipos y jugadores.


¿Por qué llevar la camiseta de un equipo desata la violencia? Por simple que parezca hay varios motivos. El primero es que hay que vender camisetas; son un gran negocio y se convierte llevarla en un acto reivindicativo, mejor todavía, valor añadido. En segundo lugar, la camiseta crea el grupo con los mismos colores; no es un acto individual, sino colectivo. En estos tiempos de soledad rodeada, la pertenencia a un grupo da cierto sentido a la vida, por extraño que parezca. Vamos simplificando todo al máximo: el que lleva la misma camiseta es tu compañero; el que lleva la del equipo o país rival es tu enemigo. Todo esto santificado por los medios que se aseguran audiencias más fieles con la intensificación de las emociones y sentido de pertenencia.

Puede parecer absurdo que nos peleemos por una camiseta, aunque en realidad la camiseta no es más que el indicador. La violencia viene dada por otros parámetros. La camiseta se limita a indicarnos a quién hay que agredir, de quién hay que burlarse e insultar. En una sociedad llena de tensiones y frutraciones, es fácil que esto prenda.

Son las mismas motivaciones que hay tras el nacionalismo cuando se convierte en máscara de la violencia. Banderas, camisetas, canciones, etc. son indicadores. Han hecho bien en el colegio francés en impedir ir clase con la equipación con los colores de los equipos. Ir con ellas supone un desafío, aunque no sea esa la intención del que se la pone. Se le presume esa intención por llevarla simplemente.

Siempre se ha hablado de "sudar la camiseta". Parece que, con la violencia, hay que ir un grado más allá. Estamos haciendo una sociedad muy violenta y jugando, para el beneficio económico o atencional, con elementos muy peligrosos que se nos van de las manos.

 * "Un colegio prohíbe llevar camisetas de fútbol a los estudiantes porque generan "conflictos en el patio"" 20minutos 23/09/2026 https://www.20minutos.es/internacional/un-colegio-prohibe-llevar-camisetas-futbol-los-estudiantes-porque-generan-conflictos-patio_7040392_0.html 

miércoles, 23 de septiembre de 2026

Hablemos del tiempo

 Joaquín Mª Aguirre

La meteorología se ha convertido en una extraña forma de informar. Nos hemos llenado de problemas climáticos, por decirlo así, y ahora nos planteamos cómo informar de ellos con "naturalidad", aunque acaben en los juzgados y sean funde de broca política y manifestaciones callejeras.

Hablar del tiempo en un país esencialmente turístico, cada día más, lleno de celebraciones y festejos callejeros, puede llegar a ser complicado. Hace muchos, muchos años fallaron unas previsiones del tiempo para las vacaciones de Semana Santa. Los hosteleros del país saltaron furiosos, ¡les había estropeado el negocio de esos días y pedían cabezas!

Cuando llegaba a España mis alumnos extranjeros del doctorado no entendía lo de tanto festivo (local, autonómico, nacional) ni eso del "puente". Hubo que explicarles que había que tener festivos para mantener en marcha el gran negocio turístico y del consumo festivo. Lo entendieron rápido. Ir a las fallas, correr los sanfermines, rezar (o parecer que se reza) en los "pasos", la feria de abril, etc. son parte esencial de nuestra economía española y para eso hace falta buen tiempo.

Todo el movimiento turístico confluía en las playas. Si miramos los informativos televisivos vemos cómo nos dirigen hacia las playas, restaurantes, recorridos turísticos del interior, etc. Nos hablan de la gastronomía. Puedes ir de canal en canal viendo cómo te ofrecen los platos típicos, entrevistan a los chefs, etc. Todo está encaminado a ese movimiento que necesita del evento para movilizarse y en el que el tiempo es fundamental. 

Y el tiempo, hay que recordarlo, está cambiando y mucho. Llevemos más tiempo del deseado sufriendo todo tipo de desgracias climáticas, de "danas", inundaciones, granizos, riadas, olas de calor continuadas, temperaturas inusuales, sequías... y hasta terremotos. No son episodios aislados; van uno detrás de otro y sobre lugares infrecuentes.

Que las temperaturas extremas se estén dando en la anteriormente "fresca" y "húmeda" Galicia, por ejemplo o en el norte de Cataluña, en el País Vasco; que las tormentas fuertes se den en nuestra llamada "Costa del Sol", que el agua del Mediterráneo esté para cocer huevos, por decirlo así, choca con nuestras idílicas postales y, sobre todo, con los planes.

En este juego entre la realidad y el deseo, la información sobre el tiempo empieza a ser "peligrosa". Destaca en los informativos, pero es también un riesgo. Las cadenas nacionales tienen una cierta independencia (solo "cierta"), pero las cadenas autonómicas dependen de las autoridades locales e informar sobre el "tiempo" (que ya incluye subgéneros como la gente en las playas o los recorridos por los territorios turísticos de la Autonomía) tienen una dependencia mucho mayor y hay que vigilar lo que se dice. Un error estropea el negocio hostelero del fin de semana.

Pero hay un hecho evidente: el tiempo ha cambiado y va a peor, se ha perdido el modelo estable y ahora cualquier cosa puede ocurrir, precisamente en esos lugares tan turísticos con los que hemos construido esta España moderna, que ha vuelto al exotismo del XIX, pero sin escritores que la describan. Aquí solo hay satélites y mapas ilustrados.

Leo en RTVE.es, con información de EFE:

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha pedido este martes a los países que serán impactados por el fenómeno de El Niño que refuercen la vigilancia de enfermedades y preparen sus capacidades sanitarias para responder de manera rápida y eficaz a sus nefastas consecuencias.

En una presentación a la prensa, la jefa de la Unidad de Reducción de Riesgos, Operaciones Humanitarias y Cambio Climático de la OMS, Teresa Zakaria, ha denominado a este fenómeno "un multiplicador de riesgos” para la salud pública. Al mismo tiempo, ha recordado que su impacto será más grave en los lugares donde los fenómenos climáticos extremos coincidan con sistemas sanitarios débiles, inseguridad alimentaria y acceso limitado a la atención médica.*

¿Nos daremos por aludidos? ¿Nos afectará? ¿Tendremos nuevos desastres climáticos de los que apenas nos dejarán hablar los nuevos amos de la economía nacional turística?

Lo de la "Costa cálida" o la "Costa del Sol", lo de la "verde Galicia", etc. se hace cada vez más difícil de sostener y el meteorólogo se ve en la tesitura de decir lo que nos puede llegar o simplemente decir con aires de "normalidad" que se esperan estos u otros fenómenos desastrosos para nuestros campos, bosques, animales, cosechas... y playas, espacios del interior.


Pero los sectores implicados saben que no hay más cera que la que arde. Ya no se trata de que el "buen tiempo" nos atraiga. Ahora se trata de llenar con espectáculos, que van de una visita papal a Shakira, pasando por un eclipse. Estos eventos son pasto de los medios, que ven aumentada su tirada y acceden a los beneficios del acto en sí. El evento se construye y controla, se vende con antelación. ¿Que llega el mal tiempo? Pues se organiza en zonas de menos riesgos (ahí si interesa la previsión precisa). Apartamentos, terrazas, hoteles, campings, etc. son alquilados a precios prohibitivos. Lo que te gastabas en una semana de vacaciones te lo gastas en una noche de concierto y un par de comidas. Se trata de cambiar el programa de gastos. Los organizadores pueden elegir, mientras que las zonas turísticas y sus negocios son las que son y están donde están.

Ahora nos avisan de la OMS de que no prevenir los desastres del fenómeno de El Niño puede tener consecuencias graves si no se previene. El texto se cierra con estos párrafos:

El Niño se está intensificando y las mediciones científicas ya han establecido que se acaban de registrar los dos meses más cálidos de la historia, mientras las temperaturas de la superficie del mar también alcanzan récords, ha asegurado por su parte Armel Castellan, asesor en temperaturas extremas en el Programa Conjunto sobre Salud y Clima de la OMS y la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

También ha confirmado los cambios que pueden ocurrir en las enfermedades transmitidas por vectores —sean mosquitos o agua contaminada— por las alteraciones en los patrones de lluvia, que abundarán en algunas regiones y escasearán en otras, provocando inundaciones y sequías, respectivamente.

"Tenemos las previsiones, la ciencia. Las predicciones de la OMM nos proporcionan un tiempo de anticipación muy necesario, y ese margen es lo que permite a las autoridades sanitarias mirar hacia adelante y prepararse, en lugar de limitarse a reparar los daños (...) Todavía estamos a tiempo de actuar", ha asegurado.*

Algunas de estos avisos ya los vemos (delicadamente) en la prensa, pero sin sacar consecuencias que puedan ser inquietantes para público y empresarios e inversores. Hace mucho que dijimos que el modelo turístico es débil según dos problemas: a) una crisis que haga que los que gastan no gasten; y b) que cambie radicalmente el tiempo. La primera amenaza está abierta con las advertencias sobre la política de Putin o los efectos de la guerra de Irán y el efecto sobre la economía mundial. La segunda amenaza nos la está dando la naturaleza con el cambio climático, algo de lo que en España es peculiar la manera en que se informa.


Creo que he citado alguna vez a una señora anónima a la que pusieron un micrófono delante cuando la destructiva dana levantina, la primera: "¿Y ahora a quién le vamos a vender los pisos bajos?" En la vida hay cosas difíciles de explicar y otras fáciles de entender. La señora anónima había entendido con claridad el problema.

Como nos avisa la OMS, nos esperan unos meses con posibles efectos violentos de El Niño, que nos afectarán de una manera u otra. De la salud a los desastres producidos en diversas formas, estamos advertidos. Algunos le restarán importancia, pero algo pasará y no queremos llamar mucho la atención pensando en inversiones, ocupaciones, gastos, viajes, etc. 

La noticia en RTVE.es se acompaña con una imagen de inundaciones en Indonesia, lo que nos tranquiliza pensando que eso ocurrirá en otra parte del mundo, lejos. Pero lo sistémico se propaga de otra manera, afectando en cadena. Los incendios, el calentamiento del Mediterráneo, la sequía, las inundaciones, granizadas, etc. están aquí, las llamemos como las llamemos.

La señora tenía razón. Ya sea directa o indirectamente nos afectará y algún tipo de previsión deberíamos plantearnos. Sí, hablemos del tiempo.

 

* "La OMS pide a los países que preparen sus capacidades sanitarias ante un Niño que apunta a romper todos los récords" RTVE.es / EFE 22/09/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260922/oms-pide-a-paises-preparen-capacidades-sanitarias-ante-nino-apunta-a-romper-todos-records/17235702.shtml

martes, 22 de septiembre de 2026

La Trump TV

 Joaquín Mª Aguirre

Era la consecuencia previsible: Trump ha inaugurado ayer su propia televisión, una emisora para su propia gloria. Ante la previsible reacción solidaria de los medios tras el veto a su entrada en la Casa Blanca, Trump ha creado su televisión particular.

El hecho de que esto, que no es fácil, se realice en cuestión de horas nos da algunas pistas sobre la estrategia. La primera es que la salida de la Casa Blanca de los corresponsales de CNN, MS-NOW y Politico, los tres medios a los que el Servicio Secreto requisó sus pases, estaba perfectamente calculada por la retirada de los medios. Trump ha eliminado a tres medios y les lanza una competencia con su emisora con "programación Trump".

En 20minutos vemos el titular "La Casa Blanca estrena TRUMP TV en plena protesta de las principales cadenas por el veto a varios medios" tras el que podemos leer lo siguiente: 

La señal ha comenzado a emitir a las 19:00 hora local (01:00 en la España peninsular) y ha abierto su programación con el discurso que Trump pronunció el pasado 3 de julio en el monte Rushmore, durante los actos por el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos.

En aquella intervención, el presidente afirmó que "América nunca será un país comunista" y pidió a sus seguidores defender lo que definió como la identidad y el carácter estadounidenses.

La elección de una intervención de casi tres meses atrás convirtió el lanzamiento de la plataforma en una alternativa directa a la cobertura de los medios tradicionales, más que en la transmisión de un nuevo acto presidencial.

El estreno se produjo el mismo día en que ABC, CBS, Fox News y NBC —los otros integrantes del consorcio de cobertura conjunta ('pool') de la Casa Blanca— suspendieron su participación, después de que la institución impidiera a CNN, a quien correspondía el turno, cumplir con su cobertura.*

La segunda pista la tenemos en la propia iniciativa, que le da a Trump la posibilidad de atacar a los medios, estigmatizarlos, y así hacer que sus seguidores no atiendan a la información que puedan realizar sobre el propio Trump o lo que este considere peligroso para sus intereses.

Una tercera pista nos da información sobre la forma de hace política en los Estados Unidos de Trump.  Como hemos tratado en diversas ocasiones, la política se marca desde los medios, no como "cuarto poder", sino como una herramienta de poder. Los millones de ciudadanos que votaron a Trump sabían lo que este podía hacer. No necesitan "críticas" sino "confirmación". Es la aceptación de una parte polarizada del universo político del radicalismo de Trump, al que no se cuestiona sino que se le sigue.

La luchas del poder con los medios siempre han existido, pero asusta pensar en un tipo de sociedad que desecha las críticas y al que le dan las versiones polarizadas de lo que "debe creer". Ya no importan hechos. Lo que Trump ha creado no es un programa político, sino una forma de ver el mundo a la que los demás se adhieren. Visto desde fuera, que Trump sustituya las noticias por un "discurso" de hace tres meses tiene sentido como "refuerzo" psicológico, como un lógica de la atracción que ya ve el mundo desde un punto de vista que podemos llamar el "mundo MAGA", un mundo polarizado y mesiánico que no admite términos medios, solo adhesión o rechazo.

El "mundo MAGA" es el que aplaude que se le muestren planos del mundo teñidos con los colores de la bandera de los Estados Unidos o que se califique como "his hemisphere". Ese mundo es que ve como injusto que no se le conceda el Nobel de la Paz tras haber resuelto "ocho guerras" o que es beneficioso para los países ser invadidos por los Estados Unidos y desprovistos de sus riquezas; es un mundo que cree realmente que todos le han parasitado y que ha llegado el momento de "hacer América grande de nuevo"; es un mundo que admite como amigos a los dictadores del planeta admirando sus tropelías e imposiciones de "orden" (ha llamado a Al Sisi como "su dictador favorito").

No se puede separar este mundo político del poder mediático. Estamos en un mundo globalizado y mediático en el que poder se transforma en signo y discurso. Este se expande sin límites. Por eso Trump se ha deshecho de los medios y ha creado su propia forma de difundirse mediáticamente, el alimento informativo con el que sacia lo paladares de sus "seguidores", un término de las redes que alcanza en política un nuevo e intenso significado.

Trump fabricó su carrera política durante décadas en los medios. El mundo político cometió el error de dejarle pasar porque les traía poder sin pensar en cómo ese poder transformaría la política y la relación con las instituciones previas. Los medios ya no son el otro lado del poder; pasan a ser ellos mismos herramientas de poder, pero esta vez no actúan como garantes de la opinión pública, sino como una herramienta para radicalizarla y hacer que se adhiera a unas formas y eslóganes atractivos, simplistas y polarizados.

Desgraciadamente, la forma de hacer política de Trump se expande por el mundo. Su "éxito" la hace atractiva y son muchos grupos los que le imitan con éxito desigual. En una sociedades en las que no se entiende lo que se lee (como nos dice el Informa PISA) es fácil que triunfe sobre una población que ya solo reacciona emocionalmente, fácil de seducir y deseosa de salir a las calles a proclamar héroes.

Las "guerras" entre poderes (políticos, judiciales, mediáticos) están ya en muchos países, entre ellos el nuestro. Se olvidan los equilibrios y solo queda el poder de controlar y dirigir, de crear "fieles seguidores".

El veto a los medios exteriores le permite convertirlos en "antipatrióticos", "falsos", etc., poco recomendables y les ofrece una alternativa informativa "limpia", un auténtico refuerzo psicológico en la ortodoxia del poder. Muchos la elegirán como alternativa a ese mundo crítico. Las próximas elecciones, con su popularidad a la baja, serán decisivas y veremos muchos intentos de reforzar el poder y desacreditar a los otros, rivales políticos y mediáticos.

* "La Casa Blanca estrena TRUMP TV en plena protesta de las principales cadenas por el veto a varios medios" 20minutos 21/09/2026 https://www.20minutos.es/internacional/casa-blanca-estrena-trump-tv-plena-protesta-las-principales-cadenas-por-veto-varios-medios_7039587_0.html

lunes, 21 de septiembre de 2026

Manifestaciones

 Joaquín Mª Aguirre

Los fines de semana son los momentos que los ciudadanos eligen para manifestarse. Este fin de semana ha sido especialmente conflictivo en cuanto a manifestaciones se refiere. Así nos lo muestran los noticiarios de hoy. Gente y más gente en las calles protestando, reivindicando, exigiendo.

Lo de Ceuta ya excede el fin de semana, pues lo primero que se ha roto es la "normalidad" y esta se basa en el orden del calendario. Ceuta tiene su propia temporalidad tras el asalto de la frontera. Pero hoy se nos han mostrado las manifestaciones que han desembocado en el ataque contra las personas equivocadas. Pensaban que eran unos "pro etarras" y han asaltado el coche con los viajeros que no eran los que creían. Los han llamado "violentos" con razón, pero la violencia es otra cosa que se ha relativizado en Ceuta y que no sabemos hasta dónde puede llegar. Hay mucha presión sobre la ciudad y sus habitantes, más con los rumores de nuevas invasiones masivas, que es una forma de llevarles al extremo. Cualquier cosa es posible.

Otras manifestaciones no llegan a estas tensiones, pero son resultado de crisis propias. Las hay de los que demandan lo que les falta, que suelen tener carácter profesional, como está ocurriendo con la sanidad o la educación. En estas los profesionales de un sector reclaman mejoras para el propio sector o mejoras propias ya sea por el exceso de trabajo o por lo poco que les rinde. Medios y sueldos se reparten en este tipo de manifestaciones, casi siempre apoyadas por los sectores sindicales.


Pero las más llamativas y que conectan con muchos aspectos de la vida nacional son la que llaman anti exceso turístico, nos sobran turistas.

Las más claras en este sentido han sido las manifestaciones contra las ampliaciones de los aeropuertos, como ha sucedido en Palma e Ibiza. Las razones de los preguntados son de amplio espectro. Van de los que protestan por la muerte de las aves del entorno de los aeropuertos, es decir, protestan por el daño a la Naturaleza, a los que directamente lo consideran un paso más en el incremento de turistas.

De aquella película titulada "¡El turismo es un gran invento!" (Pedro Lazaga 1968), con Paco Martínez Soria interpretando a un alcalde que quiere hacer atractivo su pueblo para que vengan los turistas, hasta hoy, han pasado casi sesenta años que nos han dejado huella en muy diferentes sentido.


España vio en el turismo, en los años cincuenta, una salida económica y cultural, la apertura hacia Europa y la llegada de los europeos con su dinero en el bolsillo. Tal como había profetizado "¡Bienvenido, Mr. Marshall!" (L. García-Berlanga 1953), se trataba de construir una "España turística" al gusto del visitante, algo que iba del tópico del "sol español", al "¡Y que viva España!", canción creada en Bélgica para motivar a los turistas de esa nacionalidad y que nosotros convertimos en himno en la voz de Manolo Escobar. ¡Otro caso paradójico en el nacionalismo turístico español!


Hoy la situación es otra muy diferente. No salimos de la trampa del turismo. Las quejas son claras: la llegada de turistas no tiene fin, encarece todo, de los bares y supermercados a la vivienda, haciendo imposible la vida de los residentes. Además crea un tipo de trabajo estacional, sin horarios ni festivos, y al final de la temporada vas a la calle.

Los vecinos de las ciudades o zonas turísticas se manifiestan porque no pueden vivir en sus propias ciudades y los aeropuertos son la vía de entrada. Saben que si los aeropuertos se amplían es porque se piensa en traer más turistas. A esto se añade que los intereses ya no son solo españoles. Somos el punto de destino del turista, pero no de su dinero. Una parte importante de lo que se deja aquí sigue más allá, a otros bolsillos fuera de España. El español siente que pierde vida, que se le presiona para que venda y convertir en "turístico" lo que era su residencia. Aunque la tenga en propiedad, la calidad de vida ha descendido, mientras que el coste ha aumentado.

Hemos visto manifestarse contra eventos ruidosos, contra llamativos espectáculos, como la Fórmula 1 de Madrid o los conciertos de Shakira, cuyo resultado último es elevar los costes de las viviendas, con alquileres disparados.

Cualquier evento, de la visita del Papa al eclipse son tratados como elementos que se publicitan para que determinados tipos de empresas hagan su agosto. España es el país "ideal" para esto. La gente alquila balcones para ver pasar las procesiones, cuya fe está más centrada en pedir por la llegada de turistas que por el amor cristiano y el compartir.

Todo, absolutamente todo se convierte en espectáculo y en punto de atracción turística, lo que supone grandes concentraciones, ruidos, molestias y encarecimientos continuados.

Las autoridades lo venden como que es "bueno" para la población, pero no especifica quiénes son los que se benefician y quienes pagan. La gente, en cambio, lo tiene cada día más claro y por eso sale a la calle y protesta.

No sé si este fin de semana ha sido mucho más protestón que los anteriores o que los próximos. Pero es de prever que seguirá creciendo la tensión alrededor de estos eventos que perjudican la vida de la población.

Como no puede haber dos precios, uno para nacionales y otros para extranjeros, las autoridades crean "tasas" turísticas para obtener un cierto rendimiento a sus inversiones, las realizadas con sus impuestos.

La codicia y la falta de prevención están creando una España alterada. Ya ha habido acciones contra los turistas en determinadas localidades y es previsible que esto crezca en la medida en que ya no es cosa del verano, sino que se amplía a todo el año.

España se está calentando y no precisamente por el sol.



domingo, 20 de septiembre de 2026

La cadena rota

 Joaquín Mª Aguirre 

La política en España ya no es digna de ser llamada tal, al menos, según las definiciones clásicas. Ya no se trata de tener ideas sobre los problemas y cómo resolverlos. Se trata más bien de una estructura doble, la mediática y la del poder. Las dos convergen en un sistema que se polariza, por un lado, y se fragmenta por otro. Hay una España que vuelve a ser dos, y hay otra España multipartidista, autonómica y de alianzas sin demasiados objetivos. Hay partidos que han quedado desvirtuados de su sentido inicial y hay partidos que solo existen para sumar diputados y ofrecerlos a los que les faltan. El poder es la clave.

Los problemas lo son en la medida en que son espectáculo, que es la estrategia mayoritaria. No se trata ya de resolver problemas, sino de buscarlos en el oponente y realizar campañas de exhibición. Ya no hay ideólogos, sino comunicólogos al mando. Son los que crean y dirigen las estrategias de representación mediática, los que eligen sobre qué se debe insistir y cómo se deben presentar.

En este contexto general adquiere sentido el titular en 20minutos con el que se abre actualmente en su página web: "La cadena de mando del PSOE se resquebraja: Moncloa marca el relato, Ferraz pierde peso y el grupo parlamentario "vuela a ciegas""* La expresión "marcar el relato" es una forma de expresar el peso mediático, la lucha en titulares y mensajes. Hace mucho que señalábamos aquí que las declaraciones de los políticos apenas inciden en los problemas y se dedican a interpretar lo que el otro dice o hace. Se trata de eso, de dirigir la opinión antes que de actuar sobre la realidad. Existen los problemas del otro en la medida en que son responsables de ellos. Luego esto se traduce en mensajes que se repiten y redistribuyen, mensajes que se insertan en los discursos directa o indirectamente, vengan a cuento o no. Nuestros políticos de todos los bandos han asimilado esta misma técnica discursiva. No se trata de hacer algo bueno sino de encontrar lo malo, lo escandaloso, que se distorsiona y agranda. Lo bueno que pueda hacer el otro se tapa con lo malo. Discurso contra discurso. Y esta forma de hacer política tiene ya efectos internos.

Pero hay momentos en los que esto salta por los aires. Cuando los discursos no funcionan y se distancian de la realidad problemática, empiezan los problemas internos:

La crisis de Ceuta no solo ha puesto a prueba el relato del Gobierno. También ha terminado por dejar al descubierto los problemas de coordinación entre Moncloa, Ferraz y los grupos parlamentarios socialistas, una cadena de transmisión que distintas voces del partido describen cada vez más debilitada y cuyo deterioro ya se expuso el pasado martes en la última reunión del grupo parlamentario, según confirman a 20minutos fuentes presentes en el encuentro. La línea política se fija fundamentalmente desde Moncloa y, a partir de ahí, el partido y sus diputados y senadores tienen que encontrar la manera de defenderla, en ocasiones sin haber participado previamente en su elaboración y sin disponer de toda la información necesaria. "Volamos a ciegas", resumen fuentes del grupo socialista en el Congreso.*

En el párrafo citado se concentran los efectos cuando los discursos dejan de funcionar. Cada instancia —gobierno, grupo parlamentario y partido— trata de no verse arrastrado por las otras. Cuando falla la estrategia gubernamental, los otros se resisten porque ven en los errores ajenos su propio desastre. Entonces empiezan las resistencias y controversias, los deseos de recuperar una voz propia que les libere de la servidumbre.

Al gobierno de Pedro Sánchez ya no le quedan demasiadas explicaciones ni errores por cometer: de felicitar a Marruecos a no atender los avisos del CNI y otras instancias informativas. Se ha puesto en contra a prácticamente todos los comprometidos en el hecho de la invasión. Del delegado del gobierno en Ceuta a los diversos ministros intervinientes, el descrédito es absoluto, lo que aprovecha la oposición. Contra ella carga el gobierno sin darse cuenta que es probable que existan mejores caminos hacia la ciudadanía. En el grupo parlamentario y en el partido saltan entonces los avisos de desastre. La maquinaria política funciona unida cuando van hacia una victoria, le ven sentido a lo que hacen; lo que nos están diciendo es lo contrario, que no le ven sentido a nada y que presienten el desastre.


Quien rentabiliza finalmente todo esto (no solo en España) es la ultraderecha, que simplifica y enumera los "grandes males" y confusión de los partidos mayoritarios, que se van vaciando.

Lo que les hace perder poder, también hace perder credibilidad. No ofrecen soluciones complejas, sino radicales. Cortar por lo sano debería ser su eslogan, aunque lo es implícitamente. Sin el compromiso del poder, pueden ofrecer "soluciones" al gusto de la cada vez más distante ciudadanía.

Los partidos, que son la base del sistema democrático construido para que la ciudadanía participe han desviado el sentido de su función. Existen para cumplir su compromiso con la ciudadanía; sin embargo, esto se ve cada vez más lejano y es el poder lo que les dirige. El partido, a su vez, se desgaja en tendencias cuando las cosas no van bien y surgen las discrepancias y los reproches por un lado, y los intentos de acallar críticas, por el otro.

Ante lo que se nos muestra fuera, las tendencias actuales, la estrategia de los partidos no debería ser destructiva, sino resolutiva y constructiva ante problemas que nos llegan de fuera y que se agrandan por la incompetencia y la incomprensión interna. Hay que cambiar las estrategias si no queremos quedarnos en luchas absurdas y problemas irresolutos. Habría que pensar un poco en ello.

 

* Marta Moreno "La cadena de mando del PSOE se resquebraja: Moncloa marca el relato, Ferraz pierde peso y el grupo parlamentario "vuela a ciegas"" 20minutos 20/09/2026 https://www.20minutos.es/nacional/cadena-mando-psoe-se-resquebraja-moncloa-impone-relato-ferraz-pierde-peso-grupo-parlamentario-vuela-ciegas_7038009_0.html

 

sábado, 19 de septiembre de 2026

La edad oscura de Trump

 Joaquín Mª Aguirre


El primer mandato de Donald Trump estuvo salpicado de dimisiones, especialmente de asesores en defensa, lo que significaba discusiones y desacuerdos. Eran señales de que en la Casa Blanca había debates y frenos. Pero Trump aprendió para su segundo mandante, para el que se rodeó de gente que pensaba como él o más radicales. Los millones de votos conseguidos para el segundo mandato son un misterio ya que, conociendo ya al personaje al que se elegía, implicaba directamente al pueblo norteamericano en sus consecuencias.

Ahora no hay dimisiones, sino una competición en obediencia y radicalismo para situarse en la carrera de la sustitución cuando llegue el momento. Se puede tener a un antivacunas radical al frente de la salud o a un negacionista de la Ciencia al frente de la investigación. Nadie dimite porque no hay compromiso más que con un simplista programa, lleno de lagunas y radicalismo. El compromiso es con el poder, con hacer desaparecer cualquier tipo de resistencia y alentando resistencias, como ocurre con la inmigración. El uso de la fuerza en el exterior es el camino del expansionismo colonialista. Dentro los métodos se van volviendo más autoritarios, por lo que algunos analistas no descartan que se llegue más allá de las palabras en algún momento, como ya ocurrió con el salto armado al Capitolio para impedir la proclamación como presidente de Joe Biden.

Hoy otra noticia preocupante desde los Estados Unidos. Está en los titulares de la prensa norteamericana y se hace hueco en la nuestra, como en un apartado rincón de 20minutos:

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes que vetará con efecto inmediato el acceso a la Casa Blanca a las cadenas CNN y MS NOW, así como al diario digital Politico, a los que acusó de difundir "noticias falsas", y amenazó con extender la medida a otros medios de comunicación.

"Los medios de comunicación no deberían poder escribir o difundir constantemente ficción y mentiras cuando cubren al presidente de Estados Unidos", escribió Trump en su red social Truth Social.

El anuncio supone una nueva escalada en la ofensiva del mandatario contra la prensa, después de que al inicio de su mandato restringiera el acceso de la agencia Associated Press (AP) a algunos actos en la Casa Blanca por negarse a usar el nombre "golfo de América" para referirse al golfo de México.* 

La prohibición tiene muchos aspectos. El primero y más evidente es que se trata de una forma de censura al prohibir el acceso a ciertos medios. Con ello diferencia entre "medios buenos" y "malos" desde su perspectiva. En segundo lugar es un aviso para lo que les puede pasar a los que no se plieguen a las "razones" de Trump, los que discrepen. El ejemplo de lo ocurrido con Associated Press por negarse a usar los términos acuñados por Trump para la geografía del continente, ya sea el Golfo de México o, más recientemente, llamando "Lago América" al lago Ontario, se transmite. Una vez más vive del ejercicio de la amenaza constante. Por último, Trump les acusa de faltar a la verdad, que es un atributo del poder, asunto del que tratamos hace unos días aquí.

En el sistema en el que viven inmersos los Estados Unidos de Trump, el trumpismo, la verdad no es algo que surge del tratamiento de la realidad como algo aceptado. La "verdad" es algo que surge desde el poder y por el poder.

Veíamos cómo el Israel de Netanyahu retira la nacionalidad a los israelíes que denuncian el genocidio contra el pueblo palestino, los que denuncian (según él "difaman") al ejército que mata a civiles, a niños simplemente por estar ahí, su tierra, de la que deben emigrar para que se queden con ellas los colonos. Eso es también algo que no debe aparecer en artículos, reportajes, documentales o películas.

Todo lo que no le gusta es considerado como "mentira", "difamación", etc. Lo alegado por Trump para prohibir a medios como los señalados es que son "mentirosos". Trump sabe mucho de mentiras, pero tiene dificultad para distinguirlas de otras formas. Es su acuerdo con ellas lo que determina su verdad.

La libertad de expresión, la libertad de prensa, etc. son pilares de una sociedad democrática. Los Estados Unidos siempre han hecho causa de ello. Fue la Prensa la que decidió el Caso Watergate que se llevó por delante a un presidente mentiroso y manipulador como Richard Nixon. Ahora los tiempos han cambiado. Lo primero que hizo Trump fue montarse una red social a su imagen y semejanza, una red que le asegurara la conexión directa, sin mediaciones. Desde ella se asegura que la ciudadanía tiene acceso a sus mentiras, exageraciones, puntos de vistas, por un lado; pero también tiene el poder de atacar y actuar directamente contra los medios hostiles definiéndolos como mentirosos. Recordemos que las mentiras y ataques a la verdad de Trump le supusieron la baja de redes sociales. Eran demasiado obvias sus mentiras. Hoy es él quien tiene controlados los medios mediante este tipo de ejercicios, es decir, prohibiciones y censuras, descalificaciones, etc.

Para Trump —no hay más que ver las imágenes que se nos ofrecen— una rueda de prensa es un espacio para manifestar su poder: concede la palabra a quien quiere y disfruta viendo la frustración de aquellos a los que no se la concede. Su dedo señala a los que pueden hablar. Cuando pregunta de qué medios son aprovecha para soltar puyas y descalificaciones. Para él es una manifestación de poder absoluto.

En las entradillas del texto, se nos dice "El presidente de Estados Unidos agregó que, en el futuro, otros medios de comunicación se unirán a la lista de vetados"*. La amenaza está ahí; ya saben a qué atenerse.

Como titulábamos hace unos días: "todas las dictaduras lo hacen". Trump y los que le imitan, cada vez más en el mundo, nos están metiendo en una edad oscura, cuyos límites no están claros. Se han ajustado bien al nuevo escenario mediático, saben cómo manipular la opinión y les funciona. Me temo que hemos "normalizado" a Donald Trump en sus excesos anti democráticos, creemos que estas cosas forman parte del "personaje", que hoy la política se hace así, con mentiras, exageraciones, insultos, prohibiciones... pero esto tiene sus consecuencias en USA y fuera de ella.

El miedo ata cada vez más a los que son incapaces de enfrentarse a Trump y a sus Estados Unidos. Lo pagaremos, pues no hay pinta de que esto se acabe con Trump.

 

* "Donald Trump veta de la Casa Blanca a CNN, MSNOW y 'Politico', a los que acusa de ofrecer "noticias falsas"" 20minutos / EFE 18/09/2026 https://www.20minutos.es/internacional/donald-trump-veta-casa-blanca-cnn-msnow-politico-acusa-ofrecer-noticias-falsas_7038745_0.html


viernes, 18 de septiembre de 2026

La guerra mediática sobre Palestina

 Joaquín Mª Aguirre

Los conflictos permiten ver las herramientas del poder. Ya sea en estados democráticos, autoritarios o en claras dictaduras, estos conflictos permiten ver los procesos y distinguir con qué métodos actúa cada uno de ellos. En estas situaciones ha adquirido cada vez más peso el control mediático, que ha pasado a ser esencial en los conflictos.

La aparición de las redes sociales en el universo mediático ha cambiado totalmente el equilibrio del poder. Al poder vertical del aparato de los estados, a la capacidad de censurar los medios locales, le ha sucedido una situación compleja: la posibilidad de difundir una contra información alternativa, la globalización de la información (con la posibilidad de emitir desde el exterior y la expansión de la información horizontalmente. Estos tres factores cambian completamente el panorama del poder, que tiene que convertirse en más agresivo, tanto en lo informativo como en lo represivo. El miedo, la intimidación, etc. pasan al centro.

El conflicto de Oriente Medio, con la situación de una Palestina en la que se actúa violentamente sobre el terreno, obliga al poder, en este caso de  Israel, a tomar decisiones represivas y también mediáticas para tratar de frenar la circulación de la información y, sobre todo, de centrarse en el sentido de los discursos. Es una guerra moderna cuyos frentes son múltiples.

Los medios de todo el mundo se centraban estos días en los conflictos generados alrededor del cantante Ed Sheeran, que ha permitido salir a la superficie los intereses pro israelíes censurando a través del corte de financiación a aquellos que apoyan a Palestina, lo que ha desatado boicots a sus conciertos.

El uso de personas populares para las causas en conflicto sirve para llamar la atención sobre los problemas y desencadena las respuestas en sentido contrario. Es un conflicto que se produce a través del peso mediático de sus participantes y se desarrolla con la intención de arrastrar a la opinión pública en una dirección o, por el contrario, intentar silenciarla.

La "opinión pública", un término clave que habría que redefinir debido a las características del nuevo escenario mediático. Es ahora un escenario de lucha constante, analizada al milímetro, con acciones y réplicas. Con direcciones inesperadas y anticipaciones necesarias para evitar que se vuelva incontrolable.

Tenemos en los medios una de esas ocasiones. En la medida en que crece la oposición en el interior de Israel ante lo que se ve injustificable, el poder toma medidas para tratar de frenar la tendencia contra el radicalismo sionista en el gobierno. Leemos en RTVE.es sobre este asunto: 

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha anunciado este miércoles una ley para revocar la nacionalidad a quienes "difamen" a los soldados del país tras la polémica por el documental Naza, galardonado con el Premio Especial del Jurado del Festival de Venecia y que muestra la matanza masiva y deliberada de civiles palestinos en la Franja de Gaza. De hecho, su ministro de Cultura y Deportes, Miki Zohar, ha pedido al servicio de Inteligencia interna israelí, el Shin Bet, abrir una investigación contra los directores de la película, Yuval Abraham y Rachel Szor, para avanzar en el proceso para retirarles la ciudadanía.

En un vídeo de un minuto publicado en X, el jefe del Gobierno de Israel ha afirmado que el país ha quedado "expuesto" por tres casos que han causado "un daño enorme" tanto al Estado como a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), entre los que cita el filme, que "ha presentado a los oficiales y soldados de las FDI como criminales de guerra".

"Ha llegado el momento de encargarse de esto, y voy a presentar dos leyes ahora mismo, leyes del Gobierno: la primera, revocar la ciudadanía a cualquiera que difame a los soldados de las FDI. La segunda, golpear sus bolsillos y aumentar 20 veces el monto de la indemnización por difamación que se les puede demandar", ha precisado Netanyahu.

"Golpearlos tanto en el bolsillo como en la ciudadanía, porque su lugar no está con nosotros", ha resumido el gobernante israelí, quien ha instado a los partidos que integran su Gobierno a que respalden estas dos leyes.*


El uso de la expresión "difamar al ejército" es propia de este tipo de situaciones en los que se trata de acallar las críticas y tratar de restablecer la imagen de los militares israelíes, con poco eficacia ante lo que hacen o consienten. El recurso a considerar enemigos de la patria a los que se oponen es la otra cara de la moneda, la de considerarse los únicos patriotas.

El "encargarse de esto" de Netanyahu es una forma clara de expresarlo, un lenguaje propio del poder y del abuso, que viene a decir que las leyes están a su servicio y al de sus objetivos. Es este sentimiento de poder definir los límites, de poder definir el bien y el mal a través de este tipo de acciones el que define está modernidad mediática y global, esta lucha.

El hecho de que sea una película la que ha desatado esta crisis es significativo porque no se puede frenar en el exterior, lo que aumenta el peso del filme en sí y de sus críticas al sistema.

Hay otro caso desde el efecto del cine, el de La voz de Hind (Kaouther Ben Hania 2025), receptora de premios y que puede coronarse con el Oscar. Los filmes actúan sobre la opinión pública y los medios directamente. No es fácil frenarlos y la censura en el interior fomenta la visión creciente en el exterior.

Al Israel de Netanyahu y el sionismo le hacen daño estas visiones incontrolables de lo que ocurre en Palestina, de la brutalidad y el genocidio. Los casos señalados, de Ed Sheeran o de los dos filmes, se vuelven contra los que intentan frenarlos. De ahí que los regímenes autoritarios traten de silenciar los movimientos de actores, directores, artistas comprometidos ante lo que ven.

Uno de los principales objetivos de gobierno y del ejército israelí han sido los periodistas para tratar de evitar que salieran imágenes e historias de Palestina. Cada muerte de uno de ellos ha multiplicado las respuestas críticas. Hay cosas que no se pueden silenciar.  Y sabían que tenían que contarlo, fotografiarlo para romper el silencio y que el mundo reaccionara.

Entre tanto cine puramente comercial, el genocidio en Palestina ha conseguido poner al mundo en los medios, circulante, reactivo. Puede que no tengan la fuerza, pero tienen la fuerza del relato y de las imágenes. Les será muy difícil silenciarlo.

 

* Susana Samhan "Netanyahu anuncia una ley para revocar la nacionalidad a quienes difamen al Ejército en Israel tras el documental 'Naza'" RTVE.es 17/09/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260916/ministro-netanyahu-pide-inteligencia-investigar-directores-naza-retirarles-nacionalidad/17227660.shtml