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domingo, 27 de julio de 2025

Crece el odio racista

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El odio nos ha sorprendido. Muchos no estaban preparados para esta avalancha causada por el "caso de Torre Pacheco", el que nos ha dado a conocer la dimensión real del problema. Lo ha hecho salir a la superficie.

Desde entonces medios e instituciones se hacen una pregunta: ¿es España racista? Creo que la pregunta es demasiado básica y engañosa, maximalista. Busca una respuesta que no solo no aclara nada, sino que puede ser manipulada y conseguir el efecto contrario. ¿Por cuál "España" nos preguntamos? No hay una "España" a la que podamos atribuir un comportamiento conjunto, sino una serie de españoles, personas concretas que realizan una serie de actos y discursos que pueden ser reconocidos como racistas o xenófobos. Son personas que actúan cuando tienen ocasión. No son España, son españoles.

Puede haber actos institucionales, leyes, discursos, etc. que sean racistas, sin duda. Tenemos ejemplos todos los días en muchas partes del mundo, incluso aquí entre nosotros Hoy nos preguntamos por "España", dentro de esta tendencia a manejar lo concreto a través de lo abstracto, con lo que nos quedamos en esas preguntas.

Pero el caso también nos ha dado una parte "positiva", un perfil más claro de un problema subyacente y que avanza gracias a la combinación de muy diversos factores. Es en esto donde nos debemos centrar, lo que debemos vigilar los que están preocupados por su deriva.

En 20minutos, Elena Omedes nos ofrece este titular "Los mensajes de odio racista pierden la "vergüenza" en las redes: "Cada vez hay más gente sin filtro y hacen mucho ruido"": 

"Paliza", "mierda", "machete" y "delincuente". Son las cuatro palabras más detectadas entre la oleada de bulos y discursos racistas y xenófobos que inundaron las redes tras el suceso de Torre Pacheco. Los mensajes de odio prácticamente se quintuplicaron en apenas un día, y justo después de los disturbios que se generaron cuando decenas de personas decidieron tomarse la justicia por su mano y amenazar y atacar a los inmigrantes de la localidad murciana, como respuesta a la agresión que días antes había sufrido un anciano por parte de un grupo de jóvenes magrebíes. Lo sucedido entonces fue fruto de un caldo de cultivo que lleva gestándose en España y a nivel internacional desde hace ya un tiempo, y generó también cierta validación entre quienes, hasta ahora, no expresaban en voz alta algunos pensamientos de carácter racista. *

Las palabras ya nos dicen algo sobre el "enmarcado" del racismo, una mezcla de desprecio y agresividad. Son formas de vejación y de llamada a la violencia. Así se manifiesta esa idea de "superioridad" y deseo de darle salida a través de la violencia.

Podía haber sido una llamada despectiva, pero esta vez ha ido más allá: era una llamada a la violencia, a la "cacería", lo que realmente se produjo.

Hace tiempo que se dan muestras en España de una cierta violencia que se va asentando y que acaba fijándose en los más débiles, los migrantes. 

La debilidad de los migrantes se basa en un principio falso: no tienen derecho a la defensa de la ley ni a estar aquí. Para que eso se produzca se inculca muy temprano en los más jóvenes un sentido "agresivo / defensivo" que ellos asimilan. Los inmigrantes son "un peligro" del que hay que "defenderse". Las leyes y el sistema "no funcionan" y "hay que actuar". La respuesta de la movilización demuestra cómo esto "funciona", con rapidez y eficacia. Era la puesta de largo de lo experimentado con cientos de acciones previas. Tenían el lugar y la motivación adecuada. El llamamiento funcionó.

Se señala más adelante en el artículo:

El Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (Oberaxe) monitorizó todos los discursos de odio que se generaron a raíz de los altercados de Torre Pacheco, y halló un aumento preocupante de los discursos racistas en redes sociales. Solo entre el 6 y el 22 de julio detectaron más de 138.000 mensajes de odio, la inmensa mayoría de ellos (el 91%) dirigidos a personas del norte de África. El informe publicado el jueves advierte de un repunte de los bulos, la desinformación, imágenes manipuladas y convocatorias violentas contra la población migrante.  El día en el que se detectó el pico máximo de odio fue el 12 de julio, que coincide con la manifestación convocada en la localidad murciana: de 6.824 a 33.046 mensajes racistas en apenas 24 horas, lo que supone un incremento de más del 384%.* 

La pregunta no es si "España es racista", sino más bien "cómo parar el racismo" altamente estructurado que se nos ha mostrado; cómo frenar su crecimiento especialmente entre unos jóvenes que se sienten cada vez más alejados de unos valores y se adentran en los contrarios. Hay que preguntarse cómo en una sociedad se admite la violencia en un grado que permite hablar de "cacerías", etc.

Algunas de estas preguntas tienen repuestas complejas, pues cuando uno se pregunta por el "cómo" o el "por qué" es porque ya se ha producido algo que se nos ha escapado de las manos, algo que ha crecido ante nuestros ojos y que apenas hemos sabido ver.

A los políticos españoles les gusta demasiado barrer debajo de la alfombra los problemas de este orden. No saben cómo actuar con ellos. Se desvía el problema hacia cómo controlar la inmigración, con lo que se hace el juego a los racistas y xenófobos. El problema real es cómo frenar el racismo y la xenofobia, que es algo muy diferente.

Sabemos que se está fomentando desde la extrema derecha europea y sus variantes locales. El presidente Trump acaba de desembarcar en Escocia para jugar al golf y ha dejado caer que Europa es "victima" de la inmigración y que le da mucha pena. Es la forma de presentarse defendiendo sus políticas racistas, que no solo se dan en las fronteras sino en las persecuciones masivas para expulsar de los Estados Unidos a millones de personas.

No se puede negar la influencia trumpista en la expansión del racismo por Europa. Se ha convertido en el elemento determinante del discurso político y hacia el que se orientan, en un sentido u otro. Conforme cala en la opinión pública, los partidos procuran encajarlo en sus discursos: el "problema" es la inmigración.

La base del racismo es hacer culpables de lo que hace uno al resto. Eso es lo que permite organizar "cacerías", lanzar discursos encendidos sobre generalidades y peligros.  Un delito es un delito, lo haga alguien de Soria o de Afganistán... pero ni se percibe igual ni se actúa igual. La Psicología Social lo explica: a mayor identificación del grupo, mayor rechazo del otro, al que se percibe como grupo amenazante.

Vemos cómo partidos moderados, liberales y democráticos van introduciendo cuestiones en los discursos que les llevan a no enfrentarse directamente al problema, sino a desplazarlo al inmigrante y no a los violentos comportamientos, de palabra y obra, de los racistas.

Las bolsas de violencia social están aumentando, especialmente entre los jóvenes, que están "normalizando" los conflictos desde la escuela, donde se aprenden y practican. Después son llevados hasta el "Torre Pacheco" de turno donde ponen en práctica lo aprendido. No se trata de generalizar, sino de señalar que la violencia se aprende y se justifica allí donde no se combate. La manipulación hace el resto.

Los datos que nos dan desde los observatorios son muy preocupantes no solo por el crecimiento, sino por la parálisis social que muestran, La alteración del orden público es la etapa final, pero hay que actuar antes y con más eficacia. El discurso racista se está "normalizando" por bocas que van del presidente de los Estados Unidos a los políticos locales. Crece con fuerza y los silencios son su abono. 

 

* Elena Omedes "Los mensajes de odio racista pierden la "vergüenza" en las redes: "Cada vez hay más gente sin filtro y hacen mucho ruido"" 20minutos  27/07/2025 https://www.20minutos.es/noticia/5734294/0/mensajes-odio-racista-pierden-verguenza-redes-cada-vez-mas-gente-sin-filtro-mucho-ruido/

viernes, 18 de julio de 2025

El absurdo del happy slapping y Torre Pacheco

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Cuando los cambios suceden muy cerca de ti no es fácil detectarlos. Sus efectos surgen marcados por una extraña naturalidad. En el caso de racismo de Torre Pacheco sigue sin saberse el motivo de la agresión a una persona a la que se llama por su nombre, a la que muchos se refieren como "anciano" (tiene 68 años), "jubilado", "vecino", formas que introducen diversos matices. Pero seguimos sin saber el origen del caso.

En 20minutos, Carmen Corazzini escribe sobre una posible causa de la agresión. Lo hace con el titular "El 'Happy Slapping' pudo motivar la agresión al anciano de Torre Pacheco: así es uno de los actos juveniles más absurdos del siglo XXI"* Tras señalar que es una causa que se investiga, La autora plantea lo siguiente:

La “bofetada feliz” es un término que fue acuñado en Reino Unido alrededor del año 2005 y explica uno de los fenómenos juveniles más absurdos del siglo XXI, que resalta la banalización de la violencia. Consiste en la grabación de agresiones, tanto verbales, sexuales o físicas, con el objetivo de colgarlas en las redes sociales y conseguir que se hagan virales.

Un estudio inglés trató de profundizar sobre este fenómeno y los autores encontraron cuatro principales motivaciones. Por un lado, los agresores tratan el hecho como si fuese una broma, es decir, se utiliza como vía de comedia interna. Además de producirse una naturalización del daño, también se le resta importancia hasta minimizar sus efectos. Como suele ocurrir en grupo, también aparece un halo de ambigüedad entre cómplices y testigos. Muchos de los participantes se escudan sobre otros, responsabilizan al amigo y trasladan su porcentaje de culpa al que tienen al lado. Y todo se fundamenta en el desahogo y búsqueda de notoriedad. Lo que antes respondía a inclinaciones o aburrimiento, se convierte ahora en una construcción social que legitima la acción, subestimando el daño hasta incluso buscar su exposición pública.*


La calificación rotunda como "uno de los fenómenos más absurdos del siglo XXI" no le quita actualidad, pues es un fenómeno creciente, si bien no todos los casos adquieren tanta notoriedad como el de Torre Pacheco, que ha roto una de las reglas del juego al poder ser interpretada como un ataque de corte racista. Es decir, a la violencia racista de la respuesta de la "cacería" precedería otro tipo de racismo, el de la elección de la víctima, un español atacado por marroquís. Así, a las cuatro motivaciones señaladas por el estudio inglés —de ser verificada la hipótesis— habría que añadir esa quinta hipótesis, la que lo plantea como un ataque selectivo, pero sin más motivación.

No sabemos si los agresores grabaron el ataque. Sin la grabación se pierde la motivación fundamental, que es la busca de notoriedad. ¿Puede que esa fuera la motivación inicial? No lo sabemos todavía.

Es el hecho de que los atacantes no sean españoles lo que determina la respuesta violenta que supone, además, su propio acceso a la notoriedad. Pero, frente a la idea del "Happy Slapping" sin sentido, esta vez la violencia se enmascara y se justifica como "justicia popular".

De lo que no tengo muchas dudas es que si hubieran sido inicialmente jóvenes españoles los atacantes, el caso se hubiera etiquetado de otra forma. como "vandalismo juvenil", por ejemplo.

Los comentados ataques a los medios en Torre Pacheco son precisamente la muestra de la disputa por el control de la información, el control de su sentido y justificación. Los que buscaban notoriedad e imponer su sentido de "lo justo" se enfrentaban a la condena mediática e iban perdiendo la batalla.

Desde hace mucho tiempo el gesto que unifica la violencia es un teléfono móvil en alto, la grabación de lo que ocurre y su subida a las redes sociales. Grabación y difusión, junto con la reacción en términos de "likes", son los factores que determinan los hechos e incluso son los que los provocan. Se actúa para ser vistos.

No hemos visto la grabación del primer ataque, pero sí de las "respuestas", algo esencial para entender la motivación,

Estamos creando un mundo de pantallas en las que muchos recurren a cualquier cosa para aparecer en ellas. Es su forma de medirse ellos mismos. Desde muchos campos  —principalmente de la psicología, la sociología y la educación— se nos advierte de este mundo vacío en el que los valores se han invertido, siendo la notoriedad el eje sobre el que se vertebra todo.

El fenómeno debería afrontarse más allá de si ha sido decisivo en lo ocurrido en Torre Pacheco. Veremos qué establece la investigación.

El "Happy Slapping" es una forma de acoso que muchos padecen. Es la pieza que necesitan los que quieren promocionarse en esta difícil carrera por destacar. Es el traslado de la violencia real absurda a la violencia viral también absurda, pero que busca ser admirada e imitada.

Sea el motivo real de la agresión o no, esta forma de violencia gratuita es reveladora de la sociedad que tenemos entre las manos. Es triste ver que el radicalismo y el aburrimiento son los dos extremos de esta sociedad cada vez más enferma.

El aprendizaje social se hace hoy en las redes, una forma distorsionada de realidad en la que muchos viven inmersos. Algunos reclaman un giro educativo, pero es precisamente en el mundo de las escuelas donde se comienza la caída, donde los actos empiezan a tener significado de espectáculo. Mucho deben cambiar las escuelas para intentar frenar este mundo surgido de intereses económicos, políticos y sociales.

Salga a la calle y mire a su alrededor; lo entenderá fácilmente.

  

* Carmen Corazzini "El 'Happy Slapping' pudo motivar la agresión al anciano de Torre Pacheco: así es uno de los actos juveniles más absurdos del siglo XXI" 20minutos 16/07/2025 https://www.20minutos.es/noticia/5731578/0/torrepacheco-banalizacion-violencia-que-es-happy-slapping/

miércoles, 16 de julio de 2025

El abismo al que nos empujan

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los políticos no aprenden. Los problemas no son problemas, sino ocasiones, oportunidades para atacar al otro. Desde esta perspectiva, todo es positivo si se le saca rendimiento político. Hasta el momento y según los datos de crecimiento, solo Vox lo está haciendo. Prende fuego, vende la madera quemada y se queda con el solar para construir su nueva casa. A Vox solo le pueden perjudicar sus propios excesos, que asuste a sus propios seguidores, a una parte de ellos, con su creciente radicalidad. Y esto seguirá así mientras que los demás partidos no se propongan soluciones conjuntas ya que esto no solo es político —en un sentido partidista— sino socio cultural en un sentido amplio.

La ultraderecha es antisistema y aprovecha lo caótico para reclamar su visión autoritaria del "orden". Su fin no es la convivencia y el diálogo social, sino evitarlo, hacer crecer la sensación de peligro, de miedo y de que ellos son la alternativa.

En estos días hemos asistido a cursillos acelerados de desinformación y manipulación, a intentos de arrastrar a la gente a la violencia callejera, que es una línea roja que si se traspasa es difícil alejarse de ella.

"La violencia es la solución", nos dicen los radicales ante lo que califican como "inacción" institucional. Sorprende escuchar que se va a expulsar de España a los ilegales y a "los que vienen a delinquir", como si estos lo llevaran escrito en la cara o en los genes. Es una mala copia de la xenofobia trumpista según la cual todos los que llega son "delincuentes" cuyo fin es la destrucción de los Estados Unidos, algo de lo que ha conseguido convencer a millones. Algunos toman sus armas y se dirigen a las fronteras a disparar a los que quieren cruzar. No tienen duda alguna; todos los que llegan son agresores, envidiosos, delincuentes. Que esto se diga en un país que ha presumido precisamente de su carácter migratorio, de su construcción por oleadas, no deja de ser revelador. El retroceso social es enorme y la nacionalidad estadounidense solo está garantizada en su bondad anglosajona. Sobre todos los demás caen sospechas y recelos.

¿Estamos llegando a esto en España? ¿Es la organización de la violencia, que los propios organizadores y convocantes llaman "cacería", su equivalente?

Sorprenden algunos debates en los medios sobre conceptos como "discursos de odio" y otros de este tipo. Como hizo Trump, los políticos juegan con las ambigüedades, tanto retóricas como semánticas. Tienen práctica en esto.

Pero lo que ellos dicen o parecen decir, aparece radicalizado y directo, transformado en llamadas a la acción, por organizaciones que se diluyen en las llamadas "redes sociales", en donde se marcan tres líneas. El anonimato y el contacto propio de las redes; La desinformación, falsificación de imágenes y textos y, finalmente, su organización internacional. Estas tres claves son esenciales para comprender el fenómeno que se está produciendo.

La cuestión del anonimato es una lucha de los gobiernos con unas redes que son esencialmente norteamericanas y cuyos propietarios están claramente del lado trumpistas. Han pasado los tiempos en que se retiraban los mensajes falsos de Trump. Hoy es otra cosas y forman parte del aparato norteamericano. No digo que se controle desde allí, pero sí que se tiene el control y la posibilidad de actuar en un sentido u otro. Intereses políticos y económicos pueden coincidir. Europa, por ejemplo, no ha desarrollado sus propias redes para dar una alternativa sus ciudadanos sobre dónde alojar sus cuentas. En cualquier momento puedes ser "censurado" en nombre de diversos principios que suelen concluir que criticar a Trump es malo.

La segunda cuestión la de la desinformación, los bulos, etc. plantean una cuestión que se liga con la primera, la del anonimato. La facilidad de difundir mensajes manipulados se apoya no solo en las facilidades tecnológicas para la falsificación sino en la seguridad de que los responsables quedan fuera por desconocerse quiénes son en muchas ocasiones.

Tecnología y desinformación están creando un universo documental falso, manipulado, que se basa en el refuerzo de los prejuicios, Se trata de reforzarlos, con lo que se gana en intensidad de las respuestas, ya sea reproduciendo las falsedades y haciéndolas llegar a otros, y se va consiguiendo que los receptores den el paso final a la acción violenta, que es la base práctica. Voto y violencia es la ecuación final perfecta.

El tercer elemento es la internalización, quizá el más difícil de controlar por las debilidades de las respuestas en los diversos países. Es indudable que hay una "internacional" de la ultraderecha que se ampara en los dos aspectos señalados, el anonimato y la desinformación. En un mundo globalizado, intercomunicado, las dos fases se ven intensificadas y para ello la organización internacional es esencial. No debemos pensar en las organizaciones internacionales legales. Se trata aquí de elementos que no tienen una visión organizativa basada en la legalidad sino en la ilegalidad funcional. Son otro tipo de organizaciones altamente adaptadas a sus espacios, con un elemento común ideológico y sobre todo con una coordinación para el desorden y la violencia.

Los conocidos contactos de la ultraderecha con Rusia o con los Estrados Unidos de Trump dejan a Europa como un campo de operaciones de este tipo de organizaciones cuya función esencial es la generación de desorden a través de la desinformación y la agitación social. Esto es una tema complejo que debemos resolver los europeos. Europa se encuentra en estos momentos en una situación como nunca ha estado, con una guerra indirecta con Rusia a través de Ucrania y con otro tipo de conflicto (de difícil calificación) con los Estados Unidos de Trump, al que cada día es más difícil reconocer como aliado. 

El envío a Europa de destacados ideólogos de la extrema derecha norteamericana para "organizar" lo disperso, como fue en su momento, y las financiaciones rusas de determinados elementos rupturistas de la unidad europea y de su estabilidad (por el ejemplo, el Brexit), hacen que sea difícil definir la situación. Sencillamente, estamos en medio y una Europa inestable, rupturista de su "unión" beneficia a los prorrusos y a los trumpistas.

Lo ocurrido en Torre Pacheco ha dejado al descubierto algunas de estas cosas: la generación de violencia y su coordinación internacional a través de las redes sociales, donde se acaba perdiendo la pista. No es necesario llegar a una complicada "teoría de la conspiración" para comprender que nada aquí es espontáneo, que existe una "maquinaria" preparada para responder inmediatamente y crear el "caso" adecuado, que existen patrones en diversos lugares de Europa.

La Vanguardia

Los casos creados no buscan solo la "acción", también buscan convertirse en "información", en noticias que se repiten con diversas intenciones en titulares de todo el mundo.  Por eso, la noticia de hoy en Torre Pacheco eran los ataques ayer a los periodistas, en un claro intento de intimidación y de alejamiento de la prensa. La creación de "medios" por parte de la ultraderecha (recuerden lo ocurrido en nuestro Congreso de los Diputados hace unos días).

La batalla que nos toca se da en diversos ámbitos. En una batalla que busca llevar finalmente a la calle, a esa "cacería" que reclaman sin pudor alguno. Si lo hacen es porque creen que es el momento. Hay que demostrar social, política y legalmente que no controlan. Socialmente se les debe mostrar que están equivocados, que este racismo es incompatible, contrario a nuestros valores sociales. Políticamente, los partidos deben demostrar que esto está por encima de sus diferencias y juegos, quizá realizando un gran pacto de estado, perfectamente visible para todos; menos utilización partidista y más visión histórica de la importancia del momento. Pero mientras algunos consideren que esto refuerza al gobierno y a su presidente y otros lo quieran usar para tapar sus vergüenzas, no es fácil que se produzca, aunque sea absolutamente necesario. 

Finalmente, las acciones legales deben ser contundentes, inmediatas para demostrar que las instituciones no son indiferentes, que las leyes son claras y fuertes.

Mientras esto no ocurra, tendremos una España convulsa, que asiste atónita a este vergonzoso y organizado espectáculo que busca precisamente dar forma al hartazgo y al miedo.

Hay que dar forma visible a la integración y a sus resultados para España. Demostrar que ha servido de algo ser un país que tuvo que recurrir a la emigración para salir adelante, que no olvida su pasado fuera de España.

Una España débil y que no funciona es el peor caldo de cultivo para que prospere la violencia; igualmente una España en crispación constante. Para evitarlo hay que afrontar muchos otros problemas, que son nuestros, pero de los que responsabilizamos a otros y muchos lo creen así.

¿Es posible salir del abismo a que nos empujan? 




domingo, 13 de julio de 2025

Lo que ocurre en Torre Pacheco

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Lo que está ocurriendo en Torre Pacheco nos debe servir para reflexionar sobre los fenómenos políticos y comunicativos y los cambios que producen. El básico nos muestra la interacción creciente entre ambos fenómenos. Vivimos ya en un sistema de guerra informativa abierta. Información y desinformación son elementos que escapan a los límites y controles que hasta hace poco tenían. La expansión informativa con los nuevos medios —digitales y sociales— es incontrolable y con ellos se actúa sobre el conjunto, que responde a golpe de estas sacudidas informativas, perfectamente planificada para unos fines determinado de convulsión social, de respuesta rápida, a corto plazo, y de cambio de la opinión a medio y largo plazo, que es cuando se recogen las rentas políticas en términos de tendencias de voto.

La lucha política, por mucho que los medios y partidos exploten el espectáculo, no ocurre ya en los parlamentos, sino en una entidad diferente, los medios sociales, las redes. Es allí donde se da la lucha por la opinión, por lo que ocurra en las calles y por el sentido de lo que ocurre.

En un ambiente, labrado con todo esmero, el descrédito de los partidos e instituciones democráticas va creciendo y por ello perdiendo su influencia. Empeñados en conquistar los medios mediante golpes de efectos, los partidos no son conscientes de su pérdida de influencia.

José A. Urrutia nos ofrece en RTVE.es el análisis de las consecuencias de la erosión   con el titular "El 'caso Cerdán' mina la base electoral del PSOE: fuga entre mujeres y las generaciones más jóvenes"* Se nos dice allí, tras mostrar los datos: 

En resumen, las generaciones que han crecido políticamente bajo el liderazgo de Pedro Sánchez habrían registrado de manera súbita y a raíz del 'caso Cerdán' una desafección profunda hacia el PSOE. Y, de hecho, podrían estar propiciando un vuelco que capitalizaría Vox, que por primera vez se situaría como el partido con más apoyo entre los votantes de 35-44 años, y se haría la formación preferida de los menores de 35 años, según los datos del último barómetro del CIS.

Si se compara con la distribución del voto tras las elecciones generales de 2023, Vox habría multiplicado su apoyo entre los votantes menores de 45 años, en especial sobre los más jóvenes, donde casi triplica su situación de hace dos años. Al contrario que el PP, que ve cómo ha perdido parte del favor de los votantes de estos grupos más jóvenes desde las últimas elecciones.* 

Que los escándalos ocurridos sean en beneficio casi exclusivo de la ultraderecha española es el resultado de una bien definida estrategia que va en detrimento de los grandes partidos y en beneficio de otro que pasa a ser la cabecera de un supuesto "orden" y "patriotismo" que podría controlar esta situación "caótica".

Vox deja que los grandes partidos afronten sus propios errores, pero le da una "explicación", que trata de mostrar las carencias del sistema. Siguiendo el modelo ruso de fomento del caos para ofrecerse después como salvación, como orden, la ultraderecha deja o provoca el caos del que se aprovecha de dos formas principales. La primera es que se perciba su análisis de la situación caótica y contradictoria. Se trata de imponer sus tesis. La segunda es la acción, especialmente, la que considera la violencia como una forma de actuación política frente a la inacción del sistema.

Es característico de la ultraderecha considerar que la debilidad de la democracia proviene de su incapacidad para resolver situaciones, por lo que se justifica la acción directa, a la que se llama a la ciudadanía, que considera que "tomarse la justicia por su mano" es una forma de devolver el poder al pueblo. Luego le basta con considerarse la cabeza de esos movimientos. La violencia no es violencia, es un acto de justicia.

Lo ocurrido en Torre Pacheco, en Murcia, es el resultado de la agitación a través de la redes y de la incitación a resolverlo in situ, por su propia mano. Se apunta así el que es el "causante" de todos los males, hacia la inmigración, y se concentran en focos calientes que deben servir de ejemplo a los que han elegido esa vía de la violencia, que tiene esas características propias del linchamiento, presentarse como "justicia", eficaz, sumaria.

En RTVE.es podemos leer sobre lo que está pasando en Torre Pacheco y en cómo es utilizado para generar más violencia:

La agresión grupal a un hombre de 70 años el miércoles 9 de julio en Torre Pacheco (Murcia) ha dado lugar a la difusión de desinformación en redes sociales. De un vídeo descontextualizado y un falso comunicado a una imagen de personas a las que presentan sin pruebas como los autores de la paliza. En VerificaRTVE desmentimos los bulos que circulan en torno al episodio de violencia contra el que los vecinos de la localidad murciana se han manifestado.

reproducir videoEste vídeo no muestra la agresión en Torre Pacheco

Difunden un vídeo de 25 segundos de duración en el que unas personas pegan a un hombre de pelo blanco y lo presentan como si mostrase la agresión de este miércoles en Torre Pacheco (Murcia). "Se filtra el vídeo de la brutal agresión al vecino de Torre Pacheco a manos de marroquíes. Los criminales deben pagar, la vida de nuestra gente está en juego", dice un mensaje compartido más de 1.000 veces en X desde el 10 de julio que adjunta la grabación. Otras publicaciones de la red social difunden las mismas imágenes trasladando una idea similar. Es falso. **

Pero mostrarnos que son falsos, que son manipulaciones, no va a frenar al que cree en esas manipulaciones o, peor todavía, las utiliza como justificación para imponerlas mediante la violencia. Asistimos a la manipulación sin saber cómo responder a las mentiras y desinformaciones que generan violencia.

Algunos medios dedican ya espacio no a información sino a tratar de desmontar la desinformación que es cada vez recibida por más amplios grupos que toman de ella su discurso y energía para la acción, que se convierte a su vez en ejemplar para otros grupos similares.

El discurso de la ultraderecha, gracias al anonimato que generan las redes sociales, está dirigido a la generación de la violencia que haga crecer la falta de confianza en el sistema. Comentábamos aquí hace un par de días el aumento entre jóvenes de la idea de las bondades de los sistemas autoritarios, que estarían dispuestos a aceptar.

Que esto sea posible debería hacernos comprender el mal rumbo tomado por el conjunto del sistema y lo fácil que resulta manipularlo partiendo de los continuos errores de planteamiento y acción de los partidos principales.

Lo que en su momento se planteó como "crisis del bipartismo", ahora deriva hacia la idea autoritaria creciente. ¿Cómo no han entendido los grandes partidos esto, que se ha pasado de un país de "centro" a un país donde los extremos crecen? ¿Cómo no entienden que son sus errores los que han sembrado el camino de la ultraderecha? Encerrados en sus propias metas son, sin embargo, ciegos a sus efectos.

Casos como los que afectan al PSOE y que le están hundiendo en cuanto a su credibilidad, son el caldo de cultivo para el crecimiento de la ultraderecha, su mejor campaña. Frente a ellos la ultraderecha opone el discurso del orden, del patriotismo, de la familia, de la tradición. El "orden" lo oponen a la inseguridad; el patriotismo frente a Europa y la inmigración; la familia y tradición se oponen a la igualdad y diversidad de género. Preocupados por el poder, los partidos son incapaces de ver que eso es lo que se les escapa, que solo quedan sillas y sillones. Preocupados en apuntar al otro, no se dan cuantas de que todos los demás les apuntan a ellos y al sistema, que es el objetivo principal.

Basta con leer los textos de las pancartas llevadas a la manifestaciones en Torre Pacheco para comprender los mecanismos y las intenciones. La criminalización de grupos enteros por lo que alguien pueda hacer es la forma de actuar. Eso garantiza más violencia porque favorece a los que aspiran a desmantelar el sistema ante el miedo de muchos y la miopía política de otros.

En Torre Pacheco se nos muestran las armas, las razones y las víctimas. El alcalde se queja de que hay poca Policía; los vecinos se quejan de que hay muchos inmigrantes, mientras las redes siguen difundiendo falsos vídeos, que rechaza hasta el agredido. 


* José A. Urrutia / Datos RTVE "El 'caso Cerdán' mina la base electoral del PSOE: fuga entre mujeres y las generaciones más jóvenes" RTVE.es 12/07/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250712/encuesta-cis-caso-cerdan-apoyo-psoe-mujeres-jovenes/16661878.shtml

** Blanca Bayo Pérez / VerificaRTVE "Cuidado con la desinformación en redes sobre la agresión a un hombre de 70 años en Torre Pacheco" RTVE.es 12/07/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250712/desinformacion-redes-agresion-hombre-70-anos-torre-pacheco/16661972.shtml