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sábado, 9 de agosto de 2025

El toro, el alioli y el turista improductivo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Nos hablan en las noticias mañaneras de hoy en RTVE de las quejas del sector turístico español: los turistas consumen poco. Donde antes se gastaban 50 euros por cabeza y día, ahora apenas llega a 20 de promedio. En algunas zonas hablan de un 10% menos y en otras hasta del 15%.

Para que el turismo funcione son varios los requisitos básicos, el primero de ellos, desde luego, es que el turista tenga dinero en el bolsillo, que tenga "suficiente" dinero en el bolsillo, precisamos. Uno de los entrevistados se queja de que llegan y piden "un pan con alioli para comer". No especifica cuántos panes y cuántos turistas. Tampoco precisa si él ha reducido el tamaño del pan y ha elevado su precio, algo probable.

El turismo es una fantasía. Antes lo era para los turistas, a los que se les fabricaba un mundo-paréntesis en el que era posible viajar y olvidarse del día a día. Hoy la fantasía está también del lado del sector, que piensa que en un mundo precario y de sueldos reducidos, el turista es poseedor de una fortuna que regará todo aquello por donde vaya pasando.

Ahora se enfrenta a la dura realidad tras sus fantasías. Hace años se empezó una vergonzosa campaña contra los llamados "mochileros", los que iban son su mochila, dormían en estaciones y parques y se compraban la comida en el supermercado, guardan parte de la barra de pan para el siguiente bocadillo. Nadie los quería. Eran el recordatorio que una cosa es "viajar" y otra "hacer turismo", que implica un gasto constante en todo aquello que han construido para nuestro gozo visual, estomacal o de cualquier otro tipo. Ahora vuelven los mochileros; no hay para más.

Hace mucho tiempo ya escribimos aquí que el turismo partía de un punto, el de creer que el mundo "va bien". El problema es que el mundo es muy suyo y le da por montar guerras, crisis económicas, reducciones de sueldos, despidos, quiebras, cambia el clima, etc., algo que el mundo turístico no acaba de aceptar.

Hace unos años mis alumnos chinos me preguntaban por qué en España había tantos festivos, tantos puentes. Yo les contestaba de forma irónica que en España era un "deber nacional" ir a los sanisidros, a los sanfermines, a las fallas, a la feria de abril, etc., que había que beberse la cerveza que los alemanes no se bebían, etc. Hoy se reclama ese "deber nacional" para que al sector, que ha subido todos los precios (viajes, estancias, comidas, etc.), le salgan las cuentas.

Esta es la servidumbre de un sector que necesita que todo vaya bien, que no haya cambio climático, por ejemplo, ni crisis de ningún tipo para funcionar. El recurso al turismo nacional —al que se incita intencionadamente desde los medios privados, autonómicos o estatales— es hoy urgente porque no salen las cuentas.

Los pueblos, grandes o pequeños, no apuestan por la producción sino por la atracción, es decir, mostrar algo "atractivo" al mundo para hacer que vengan a gastar. Cuando se lo hayan gastado todo, se pueden ir y dejar sitio a los siguientes de la cola. Lo malo es cuando no hay cola o los que vienen a gastar se piden un "pan con alioli" y beben del rico agua de la fuente.

Estos días nos traen la penúltima locura con la construcción de un toro de 300 metros de altura en la localidad madrileña de Alcorcón. Los vecinos entrevistados se muestran ilusionados con los turistas que el toro pueda atraer. A finales de julio, antes de que Alcorcón se llevara el premio. La Voz del Tajo presentaba así el proyecto:

La Academia Española de Tauromaquia ha presentado un ambicioso proyecto arquitectónico para erigir una colosal escultura metálica en forma de toro bravo, de al menos 300 metros de altura, con el objetivo de convertirla en el principal icono turístico de España y uno de los mayores reclamos internacionales de todos los tiempos.

La iniciativa, bautizada como 'El Toro de España', busca dotar al país de una construcción monumental que combine innovación técnica, valor cultural y potencia visual, a imagen de otros grandes símbolos nacionales como la Torre Eiffel en Francia, la Estatua de la Libertad en EE.UU. o el Coliseo Romano en Italia.

Según ha adelantado a Canal 33 TV de Madrid el presidente y fundador de la Academia Española de la Radio y director de Radio España, Jorge Álvarez, el toro estaría ubicado en una localidad española con una alta afluencia de turistas, con el fin de garantizar su viabilidad económica y propiciar, además, el impulso comercial y la generación de empleo en toda la zona.* 

¡No aspiran a poca cosa! Dentro de un par de miles de años, el "toro" tendrá tanto valor como el Coliseo de Roma. Finalmente ha sido Alcorcón quien ha apostado por el "toro".

El problema será si los turistas van armados con su cámara de fotos y se piden el pan con alioli, suponiendo que para entonces ni el pan (que ya lo ha hecho) ni el alioli (que lo hará) disparen sus precios.

En otro movimiento para enfrentarse al turista improductivo, el que visita y no gasta, los municipios se lanzan a cobrarles tasas de todo tipo, de aparcamiento o de acceso, que es ya la última baza que les queda. Pronto habrá ofertas combinadas de aparcamiento, acceso y cinco fotografías o algo similar.

Es la España transformada en "postal", donde todo el mundo aspira a ser mirado y al gasto que supone. No hay fábricas o empresas de otra cosa. Si tienes un puente puedes cobrar a los suicidas y los que se hagan fotos viéndoles caer. Si los suicidios del madrileño Viaducto son un atractivo turístico, ¿por qué no?


TripAdvisor

La Vanguardia

Todo sube y sube a la vez dejando el bolsillo turístico en mínimos. Se quejan algunos de que cuando el turista llega ya se lo ha gastado todo en el transporte y en el hotel. El que sube primero, da dos veces. Como todo está más caro, se reduce lo que está en su mano, menos días y menos gasto en esos días. Aquello de las vacaciones de veranos enteros en las que la madre y los hijos iban al monte o a la playa y el padre iba los fines de semana de julio y luego descansaba ya en agosto, pertenecen a la Historia. Luego todo se fue reduciendo, acortando y ahora se cuentan por días y todo lo más por semanas. Vas, haces unas fotos y vídeos, te tomas tu pan con alioli y vuelves.

En los concursos televisivos nadie quiere invertir en mejorar el negocio haciendo inversiones. Todos quieren "viajar", que es cada vez más parte de la fantasía, algo con lo que uno sueña durante el año y que unos pocos puede cumplir, cada vez menos y por menos tiempo. Al menos el toro de Alcorcón está céntrico y se puede ir y volver en el día sin que se ponga duro el pan o se estropee el alioli.

Es sorprendente (y deprimente) cómo se consigue convencer a los pueblos de que basta con tener algún atractivo (recién hecho, milenario o centenario) para que no haya más que montar chiringuitos y hoteles alrededor. Si cuando hay menos dinero, se toca a menos, cuando hay muchos sitios turísticos se toca a menos turistas por pueblo, playa, etc.

El modelo turístico tiene además efectos perversos sobre el empleo, con una elevada temporalidad, dependiente de puentes, fines de semana, festivos locales, etc. El empleo es de baja calidad y no se requiere mucha cualificación. No entro en otros aspectos relacionados con lo que supone tener un país en constante invitación a la fiesta y al gasto, incluido de lo que no se tiene. Este modelo no funciona ya y lo que es peor, también funcionando tiene sus problemas socio culturales.

Estamos echando a la gente de las cada vez más amplias zonas turísticas, como muestra el encarecimiento de la vivienda y de todos los negocios que se den en la zona. Muchos tienen que dejar sus ciudades, más pendientes de los turistas que de ellos. Hay que cambiar, pero para eso hacen falta políticos a los que nos le vendan la moto, en este caso el toro y similares. Los beneficiarios son muchas veces fondos inversores que sacan el dinero fuera de España, en cuyo caso, quedamos reducidos a sirvientes mal pagados.

Toda crisis tiene sus beneficiados, en este caso los que venden comida preparada o los recipientes para traerla y llevarla. No nos dan cifras de esto, pero si no se come fuera algo habrá que llevar. Si hay menos playa, habrá que ir menos al gimnasio. Vemos más gente corriendo y aprovechando la ola de calor para ahorrarse el gimnasio. Todo se conecta. Hasta el tatuaje te empuja a la playa a lucirlo, aunque sea por poco muy tiempo. Hoy con la IA puedes trucar fotos y vídeos ante cualquier monumento o lugar que quieras mostrar a los amigos. Puedes poner un suicida cayendo en tu foto del Viaducto, si quieres.

No se puede tener contentos a todos. Ni siquiera en el paraíso español. No te pases con el alioli. 

* "La Academia Española de Tauromaquia planea construir un toro gigante de 300 metros" La Voz del Tajo 26/07/2025 https://www.lavozdeltajo.com/noticia/89445/nacional/la-academia-espanola-de-tauromaquia-planea-construir-un-toro-gigante-de-300-metros.html

viernes, 29 de mayo de 2020

El Nuevo Diccionario de los tiempos del COVID-19

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Seguimos con la semántica. Si ayer nos quedábamos sorprendidos por las dudas sobre si los "rebrotes" eran un "aumento de casos" o no, hoy volvemos a las andadas verbales. Además de aprender todo tipo de tecnicismos, explicado con pizarra o sin ella, los españoles nos pasamos el día envueltos en explicaciones que rozan los límites de nuestra capacidad de comprensión, tanto de nuestros congéneres como del mundo en el que vivimos.
Solo en el parlamento parece que no es necesario medir las palabras, conocer su significado o aparentar que se desconoce. Hemos vuelto a la "vieja vulgaridad", la del grito y exabrupto. Es la de las palabras que hay que retirar o no del diario de sesiones, la memoria de los desmemoriados. Hemos vuelto a las palabras fuertes, como "terrorista", "golpista", etc. más allá de las cuales solo queda lo físico o el "eso no me lo dices en la calle", que en estos tiempos se debe reformar en "eso no me lo dices en la calles y a menos de dos metros", que todo hay que aclararlo. 
Mis párrafos favoritos de ayer no son un insulto, que siempre suelen estar claros en su sentido, sino algo más profundo y filosófico, relativo al necesario "nuevo diccionario", en donde indagamos sobre los límites. Nos los traía La Vanguardia, con material de EFE y el siguiente titular "Ceuta admite que podría volver a fase 0 por un importante repunte de casos". El comienzo era este:

La Ciudad Autónoma de Ceuta, que se encuentra en fase 2 de la desescalada, podría volver a la fase 0 como consecuencia de un “repunte inusual y muy importante”, que ha elevado a 22 los casos activos y a 271 las personas en aislamiento domiciliario por haber estado en contacto con coronavirus.
En una rueda de prensa telemática, el consejero de Sanidad del Gobierno ceutí, Javier Guerrero (PP), ha mostrado hoy su “gran preocupación”: “si no somos responsables nos espera volver para atrás ya que se han detectado 2 positivos y 80 aislados por culpa de una fiesta de cumpleaños y esto no puede ser porque se pueden hacer reuniones de 15, pero no fiestas”.
“A nivel epidemiológico hemos superado a Murcia, Baleares, Melilla e incluso Andalucía y actualmente tenemos una cifra de aislamientos y casos que no ocurre ni en Madrid”, ha lamentado el consejero.
El ministro de Sanidad, Salvador Illa, mantuvo ayer una reunión telemática con el consejero ceutí. “Me dijo que si seguíamos así volveríamos a fase 0”, ha confesado Guerrero, que descarta pedir al Gobierno central el pase de la ciudad autónoma a fase 3.*


¿Qué es un "repunte inusual"?, algo que hay que explicar, sobre todo si es "muy importante". ¿Hay "repuntes usuales"? No sé distinguir unos de otros, ¿y usted? Pero mi desconcierto mayo llega con la intervención del Consejero de Sanidad, especialmente con la distinción entre "hacer reuniones de 15, pero no fiestas", especialmente cuando se le echa la culpa a una "fiesta de cumpleaños". ¿Cree el señor Consejero de Sanidad del gobierno ceutí cuando se reúnen 15 personas no pasa nada, pero si esas mismas personas celebrar un "fiesta de cumpleaños" sí se contagian? La realidad parece apoyarle porque, como veíamos ayer, también se echaba la culpa a la celebración de un "aniversario" lo ocurrido en Lleida y que les ha dejado fuera de la competición por ser los primeros en reencontrarse con su vida anterior.
Si 15 personas se reúnen, por ejemplo, para hablar de partículas elementales, ¿tienen menos riesgos que si lo hacen por el cumpleaños de Julito, niño que crecerá traumatizado si, como en Lleida el contagio es 20 de 20, un pleno del 100% de asistentes?


Si la excusa tautológica que daban para justificar el entierro masivo en Tenerife, que "era un motero muy popular", no nos convencía —desgraciadamente, se ha muerto gente muy popular estos meses y no ha pasado esto—, la distinción entre "reunión" y "fiesta cumpleañera" no nos parece muy científica. ¿Se deben prohibir directamente los cumpleaños, declararlos obsoletos y peligrosos? Una vez más, no es el carácter de "fiesta" en sí, sino lo que se hace y se deja de hacer en ellas, algo que deberíamos tener claro. Si se autoriza una reunión con un límite de 15 personas, la gente para entender que "14" es seguro hagas lo que hagas y eso es una estupidez. El peligro comienza con dos y ni siquiera tienen que estar juntas, sino haber pasado por el mismo sitio, lo que puede explicar el contagio. Un pomo de una puerta, el botón del ascensor, las partículas en el aire al pasar un corredor a nuestro lado... Nos lo han explicado mil veces, pero seguimos ateniéndonos a la letra pequeña, al dedo que señala la Luna, y dejamos de ver lo esencial.


El 12 de marzo de este año toda la prensa española recogió el desastre sanitario del Hospital de Alcorcón, provincia de Madrid, con 60 médicos en cuarentena y dos contagiados de coronavirus:

Dos médicos del Hospital Universitario Fundación Alcorcón han dado positivo por coronavirus y otros 12 compañeros presentan síntomas.
El contagio se produjo en dos eventos de ocio realizados, fuera del hospital y del horario laboral, el pasado fin de semana. Un grupo de médicos celebró una despedida de soltero de fin de semana en la que participaron 60 residentes (médicos MIR) y otro grupo, se fue de cena para despedir a un Jefe de Servicio.
Se desconoce el número total de afectados
La Fundación Hospital de Alcorcón ha activado el protocolo contra el coronavirus. Los dos contagiados permanecen ingresados en ese hospital y los otros 12 médicos, que presentan síntomas, llamaron al servicio de Salud Laboral del centro y permanecen aislados en sus casas hasta confirmar si hay o no contagio.
Se desconoce en número exacto de afectados. Se sabe que a la despedida de soltero acudieron 60 médicos pero no ha trascendido el número de facultativos presentes en el otro evento foco de contagio, que fue la cena.
Los responsables del Hospital de Alcorcón insisten en que los hechos sucedieron "fuera del horario laboral". Pero los dos eventos de ocio, tanto la cena, como la despedida, se produjeron después de que las autoridades sanitarias desaconsejaran encuentros o congresos de médicos para evitar el contagio entre los profesionales de la salud, ahora que sus servicios son más necesarios que nunca.**


Probablemente a muchos les resulte inexplicable tratándose de médicos, pero nadie nace con la carrera de medicina aunque sí imprudente. Ayer, en televisión, un médico increpaba al público a través de un vídeo en las redes sociales diciendo que ellos se jugaban la vida para que luego los descerebrados "salieran a correr en grupo". Y tiene razón. Afortunadamente, no todos los médicos son iguales, como tampoco lo son todos los que salen a correr. No logro ponerme en el papel de los médicos que asistieron a la cena y despedida de soltero mirando a sus compañeros, los que les tuvieron que tratar después. Tampoco me puedo imaginar lo que pensarían de ellos los compañeros que tuvieron que atenderles tras la despedida. Mejor no saberlo. La enfermedad es parte de la vida, como lo es la muerte y el sufrimiento. La estupidez también lo es.


Los datos que damos, la precisión que pretendemos ofrecer es muy engañosa. Los ejemplos de Lleida y Ceuta, de Tenerife y de otros rebrotes demuestran una ceguera auto inducida, una especie de auto hipnosis, para convencernos que 15 son seguros, 20 no. Es un error. Son datos que dicen provenir de los expertos tras duras negociaciones, hasta llegar al "¡ni pa' ti, ni pa' mí! que permita abrir lo que cada uno esté esperando que le abran. Es lo mismo de los dos metros, el metro y medio, un metro... un problema no sanitario sino de viabilidad de los negocios. De la misma forma, te contagias igual abrazando a tu abuelo o a tu peor enemigo. Por eso es nauseabunda toda esa retórica emocional sobre el abrazo cuando la mayor cantidad de muerte es este país se han producido en residencias de mayores o cuando han tenido que entrar los bomberos descerrajando puertas para encontrarse a los mayores que vivían solos muertos.
No, no es la fiesta ni el entierro, otra forma de fiesta. No es la profesión. Es nuestro comportamiento. Y hay mucho comportamiento egoísta e insolidario, que es lo que está produciendo los "rebrotes", "aumento de casos" o "repuntes inusuales".


Relean el último párrafo de la información sobre el Hospital de Alcorcón. Además de señalar que «los hechos sucedieron "fuera del horario laboral"», lo que no deja de ser un ejercicio verbal realmente notable, añaden otra cosa muy importante: «las autoridades sanitarias desaconsejaran encuentros o congresos de médicos para evitar el contagio entre los profesionales de la salud, ahora que sus servicios son más necesarios que nunca.» Puede que las autoridades sanitarias no incluyeran las despedidas de solteros/as entre la actividades recomendables, pero iban a un elemento básico: si te contagias hazlo en un entorno no medico. Mantener a los médicos separados es un principio de prevención lógico. Puede que te contagies o contagies a otros, pero mantente alejado de tus iguales porque es un daño peligroso al conjunto, que se tiene que mantener sano para seguir luchando contra lo que llegue. El principio creo que está muy claro.
¿Puede alguien medianamente inteligente dejar de entender que el mismo principio de riesgo está presente en un congreso médico que en una despedida de congreso? ¿Pensaría alguien que los congresos médicos son más peligrosos que una despedida con más de 60 sanitarios? Puede que sí, mediante el principio de auto hipnosis. Aunque se pueden reunir 15 personas, no deberían ser sanitarios, porque no se trata de una cuestión personal, sino profesional: se les necesita a todos y por tanto deben ser más cuidadosos que los que se lo pueden permitir.
Tiene razón en enfadarse el que llega con horas y horas de esfuerzo, de tensión de jugarse la vida y ve en su barrio o en la televisión que la gente se la juega por una cervecita, un cafelito o un achuchón, porque decimos "no podemos vivir sin ellos". El que no se consuela es porque no quiere, claro. Nuestra mente se agarra a lo que le interesa: que el 95% no está contagiado, que si en mi franja de edad mueren pocos, que se aparten los otros, etc.


Las imágenes que recibimos han hecho que empiece a cundir el miedo a esos "rebrotes inusuales", cada vez más frecuentes y fuertes, que nos hacen dudar, sobre todo, de la inteligencia de muchos. Se está produciendo en muchas partes del mundo, donde ya se está amenazando con volver a situaciones anteriores porque no queremos, no sabemos o no podemos entender la situación.
¿Es tan difícil entender que una fiesta de cumpleaños, un congreso de médicos, una despedida de soltero, un entierro... no son mejores o peores, sino que depende de lo que hagamos? ¿Es tan difícil de entender que son las interacciones sin precauciones lo esencial y da igual a quién besemos o abracemos si está contagiado? ¿Qué da igual dos o veintidós si no nos protegemos y protegemos a los otros? ¿Cuántas muertes y sufrimientos hacen falta? En Extremadura dan noticia de otro cumpleaños maldito.
Hay que dejar de jugar con las palabras, de retorcerlas para ajustarse a lo que queremos que signifiquen. De los gobiernos y los políticos hasta llegar a la calle misma. Es duro y será largo. No se trata de pararse, sino de no ir en la dirección equivocada. En el Nuevo diccionario del mundo del COVID-19 muchas palabras han cambiado de significado, para bien o para mal, pero solo una sigue igual: "estupidez".


* "Ceuta admite que podría volver a fase 0 por un importante repunte de casos" La Vanguardia / EFE 28/05/2020 https://www.lavanguardia.com/vida/20200528/481436066340/ceuta-fase-0-desescalada-coronavirus.html
** "La despedida de soltero y la cena que contagió el coronavirus a los médicos de Alcorcón" Nius 12/03/2020 https://www.niusdiario.es/sociedad/sanidad/coronavirus-medicos-despedida-soltero-contagio-hospital-alcorcon_18_2913495016.html