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viernes, 30 de mayo de 2025

La educación radicalizada

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Hace un par de días comentábamos aquí la imposición en todas las escuelas de Texas de una imagen de los mandamientos bíblicos, tal como los ha reproducido la tradición e imaginería popular. La norma elaborada por el estado tejano fijaba el tamaño y la obligación de mantenerlos a la vista en todos los centros.

Los Estados Unidos de Trump (y Texas es uno muy especial) caminan hacia un totalitarismo mesiánico, donde se busca la reducción intelectual de la persona, su sumisión al grupo controlado.

La noticia que nos trae RTVE.es del sentido de la Justicia española es muy diferente, pero nos muestra varias cosas:

El Tribunal Constitucional (TC) ha avalado por unanimidad las decisiones judiciales que, ante el desacuerdo entre ambos progenitores, dieron la razón a una madre que se negó a que su exmarido "adoctrinara" a su hijo menor en la fe evangélica, al menos hasta que tuviera 12 años, al considerar que debe prevalecer la "necesidad" de proteger la "capacidad potencial" del niño de "autodeterminarse en relación con el hecho religioso una vez alcance la madurez suficiente".

La Sala Primera, en una sentencia del magistrado Juan Carlos Campo que ha contado con el aval de sus otros cinco compañeros -tanto conservadores como progresistas-, ha rechazado el recurso de amparo presentado por el padre del niño, nacido en 2016, que cuestionaba las decisiones judiciales que resolvieron el desacuerdo parental sobre la formación moral y religiosa de su hijo común.*

El caso deja varias cosas a la luz. La primera de ellas es evidente: es el desacuerdo entre los padres lo que establece la "libertad" del niño, algo de lo que carece en el caso más probable de que estén de acuerdo en la fe en que debe formarse el niño.

En este sentido, el término "autodeterminarse" no deja de ser una ironía, pues lo más probable es que se limite a tener que elegir entre la propuesta del padre o la madre. En realidad, lo que se entiende como "autodeterminarse" es poco probable que vaya más allá. ¿"Autodeterminarse" de años de formación "determinada"? Demasiada confianza en la "libre autodeterminación".

No es de extrañar que esto se produzca si se considera la formación de los hijos como un "derecho" de los padres que solo plantea conflictos cuando no hay acuerdo entre ellos. En esta cuestión subyace un cierto sentido de la "propiedad" de los hijos por parte de sus progenitores y los debates que puedan suscitar.

A los doce años, ¿qué puede elegir el hijo o hija? ¿Hacerse budista, por ejemplo?

Si lo trasladamos a los Estados Unidos de Trump y volvemos a pensar en los "mandamientos tejanos", nos damos cuenta que ese "derecho" ya no es el de los padres, aunque se presente que el estado asume una verdad necesaria, que todos los "buenos padres" son "buenos americanos" y que los "buenos americanos" son "buenos creyentes" conforme a los estándares impuestos desde la propia autoridad política. Basta con darle la vuelta y mantener el programa para tener un estado estalinista o, si se prefiere, orwelliano. Pronto el "no evangelista" será declarado "terrorista" y estigmatizado si es así considerado por las mayorías. Esto ya lo hace Trump y te vende además biblias a 49 dólares. "Verdad" y "poder" se superponen e intercambian. La verdad es lo que dice el poder.

En el caso religioso, el poder es el parental, un poder prácticamente absoluto en las decisiones formativas. Esto se radicaliza conforma esas ideas lo son. No es lo mismo que te formen en una religión radical que otra abierta, que no ve diablos en los otros, en los que no comparten la tuya o cualquier otra religión.

Vivimos tiempos de "influencias" e "influencers". La captación se trata de realizar antes porque hay menos sentido crítico, menos rebeldía o deseo de autonomía. Cada vez parece que interesa menos la formación de personas con criterios propios y se busca más a obedientes y radicales.

El texto de RTVE.es se cierra con una serie de interesantes consideraciones sobre la libertad de los menores, un asunto complejo:

Asimismo, recalca que los menores "son titulares plenos de sus derechos fundamentales, aunque, por su edad y madurez carezcan de capacidad de obrar para ejercitarlos" y, por ello, "pesa el deber de los poderes públicos de velar por que tanto el ejercicio de la patria potestad, como su protección o defensa, se haga en interés del menor, que en caso de desacuerdos implica conciliar las opciones formativas de cada progenitor buscando un equilibrio satisfactorio".

Todo ello, "con el objetivo de proteger y garantizar la capacidad potencial del hijo menor de autodeterminarse en relación con el hecho religioso una vez alcance la madurez suficiente", algo que la corte de garantías cree que en este caso queda a salvo con "las proporcionadas decisiones judiciales" que dieron la razón a la madre.

Como vemos el asunto es, digamos, "escabroso". Vuelve el de la "autodeterminación", ligado esta vez a otros oscuros conceptos como "equilibrio satisfactorio", "conciliar opciones formativas", "capacidad potencial", etc.

2024

Todo ello solo significa que a) el hijo "es" de los padres; b) que si está solo con uno este tiene derecho sobre la formación, salvo aspectos de fuerza mayor; c) que el hijo tendrá "capacidad" de decidir cuando tenga la edad que la ley marca para ello.

Siempre partimos de racionalizaciones como, por ejemplo, que los padres quieren lo mejor para sus hijos. Los medios nos dan cada día ejemplos extremos de lo contrario, aunque sea minoritarios. Lo "mejor" suele ser lo que ellos consideran "bueno", por más que muchos otros no lo vean de esa forma.

hoy

Hay culturas en las que la idea de posesión de la familia sobre el individuo es prácticamente absoluta. Nosotros estamos padeciendo una radicalización política y religiosa, como nos muestra el ejemplo texano y deseo de Trump de ser visto como un mensajero divino. Fuera de Estados Unidos, también se vuelve a enseñar el odio racial envuelto en fundamentalismo religioso, por lo que la enseñanza de las religiones en forma extrema se introduce a través de las instituciones educativas en la que los padres ven la garantía de esa continuidad entre casa y escuela.

No es fácil. Pero sí es cierto que crece la idea de formación radicalizada en lo religioso. La amenaza de que el tomar determinadas decisiones pueda ser considerado "estatalismo" pesa en favor de las decisiones de ambos padres o del responsable cuando no están de acuerdo. Pero eso no evita la raíz del problema: la distorsión de las personas, convertirlos en seguidores del grupo o secta de turno desde la infancia. En una sociedad moderada esto puede no ser grave; pero el aumento de la radicalización y el dogmatismo aumenta el peligro de seguir "fabricando" radicales, aunque a eso lo llames "libertad".

* "El Constitucional avala que se prohíba "adoctrinar" en una religión a un hijo si uno de los padres no está de acuerdo" RTVE.es / Agencias 29/05/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250529/constitucional-avala-prohiba-adoctrinar-religiosamente-hijo-cuando-padres-no-acuerdo/16601940.shtml


lunes, 24 de septiembre de 2018

La trampa de la paternidad

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Regreso a casa y me encuentro con la buena noticia de la entrega del premio Donostia al director japonés Hirokazu Kore-eda, un autor con mundo propio, algo difícil de lograr hoy, reservado a los que piensan  el arte como una forma de indagación en lo humano, individual o socialmente. De Kore-eda me gustó especialmente su "De tal padre, tal hijo", un interesante recorrido por algo que está quedando en el olvido, la paternidad.
La indagación en la identidad femenina es necesaria. Pero no debemos olvidar la necesidad de reflexionar en paralelo sobre los cambios conjuntos. Y es indudable que se están produciendo cambios en las definiciones de la paternidad como fruto de los cambios sociales producidos en las últimas décadas, es especial los cambios que se produjeron en la percepción de la pareja y de cada elemento tras los años 60, no tan lejanos pues son los que marcaron el inicio de las transformaciones que hoy vivimos.

Feminidad y masculinidad están hoy bajo revisión, bajo meticuloso escrutinio de psicólogos y sociólogos, pero también de guionistas y directores, que dejan constancia de los cambios sociales y personales producidos en los últimos tiempos.
El siglo XIX nos dejó monumentos para el estudio de la paternidad, obras como Goriot el padre, de Balzac, Los hermanos Karamazov, de Dostoievski, o Padres e hijos, de Iván Turgeniev, por citar solo algunos muy destacados. La visión de hijos e hijas se recogía en otras como La Heredera, de Henry James o Eugenia Grandet, de nuevo de Balzac, o Grandes Esperanzas, de Charles Dickens. El XIX se planteó la novela como el campo en el que estudiar las relaciones familiares, las "escenas", como las tituló Balzac y que le sirvieron, según su foco, para clasificar su monumental Comedia Humana, del que las novelas eran piezas.

En el XX, tenemos un documento excepcional, la Carta al padre, escrita por Franz Kafka, un intento de sacar los demonios familiares. El XX nos muestra la erosión del modelo familiar y el ascenso de la rebeldía que se establece como una revolución contra la figura paterna. Son dos frentes, la crítica desde la perspectiva del feminismo, que ve en el padre y esposo patriarcado, machismo. Pero también es la época del enfrentamiento juvenil ante el padre, como muestra la obra de Kafka y mucha literatura y cine se centra en el debilitamiento de la figura paterna frente a la ascendente de la juventud. Los sesenta y setenta serán los inicios de esta revuelta con películas y novelas como "Rebelde sin causa", "Al este del Edén" o "El graduado", por citar ejemplos que cubren una década. No se puede dejar de mencionar una obra decisiva, las Opiniones de un payaso, de Heinrich Böll, el premio Nobel alemán. La obra es un diálogo con el padre y con la generación anterior, la que hizo la guerra, a la que se responsabiliza de los desmanes y destrozos. Es un ajuste de cuentas generacional, como vivirán los norteamericanos en los 70 tras Vietnam, Francia tras el 68, etc.

No me extraña que Kore-eda haya encontrado su inspiración para ahondar en la paternidad en la sociedad japonesa. Es un espacio adecuado, pues los efectos de las revoluciones en la paternidad se han ido desplazando hacia Oriente. De allí han llegado las manifestaciones más interesantes de estos años.
Un director como Ang Lee ha indagado en los conflictos de la paternidad en su trilogía familiar, centrada en la relación vertical paterno filial, tanto con hijos como con hijas, ya que la diferenciación sexual todavía es muy marcada en cuanto a los roles tradicionales en Oriente, que sigue siendo mayoritariamente "masculino" en sus preferencias. Pero eso desplaza el conflicto hacia la relación entre el padre que representa la autoridad y el hijo que la desafía, ya sea por enfrentarse directamente o, como es el caso, de El banquete de boda (Ang Lee), por la homosexualidad del hijo. 
Una obra esencial en este terreno es la magnífica Mil años de oración, película de Wayne Wang, que nos muestra el conflicto entre el padre tradicional chino y la hija que vive en los Estados Unidos. La llegada del padre cambia radicalmente su vida y debe volver al modelo de autoridad que impide el diálogo, sencillamente imposible dentro de esas relaciones codificadas fuertemente.


Tanto la obra de Lee como la de Kore-eda abundan en la trampa de la paternidad para el propio padre, que se ve encerrado en una figura que le constriñe y puede acabar siendo una cárcel impidiendo una relación más igualitaria con los hijos. La "autoridad" deshumaniza, establece una barrera que condena los afectos.
Esto es especialmente cierto en aquellas cultura con una fuerte definición de la figura paterna o, si se prefiere, con un definición fuerte del padre. Ambas implican la incapacidad de abrirse más que de forma parcial, supeditando el rol al deseo de diálogo más próximo.
La evolución de las relaciones familiares está determinada por la mayor o menor regulación de los roles que representan cada uno de los sujetos familiares. Un regulación muy estricta deja poco margen de maniobra y convierte la vida en una contradicción para quien no desea representar un papel y se ve presionado a ello.
El psicoanálisis de los 50 echaba la culpa de todo a las "madres autoritarias" y a los "padres débiles", como se veía perfectamente reflejado en Rebelde sin causa. Eran ellas las que producían los conflictos en los hijos, que vivían en perpetua contradicción ante la ausencia de figuras claras. Era la doctrina de la época. Hoy no tenemos todo tan claro ni maniqueo.


El gran interés actual por ahondar en los caminos de la feminidad debe tener contrapartida en los de la masculinidad y en los de la paternidad en paralelo a los de la maternidad. No hay aislamiento de unos y otros y los que se está produciendo es una sociedad más abierta y rica en posibilidades. Los viejos modelos patriarcales no son ya muy útiles para casi nada en una sociedad que tiende mucho más a vivir dentro de una afectividad rica y gratificante y no en la ocultación tras de un uniforme que nos impide crecer, individual y familiarmente.
La más valiosas indagaciones en las cuestiones de identidad son las que prescinden del maniqueísmo y de los estereotipos. Películas como las de Ang Lee o las de Kore-eda nos ayudan a comprendernos mejor y a comprender cómo se pueden vivir mejores experiencias de la vida y cómo no repetir errores que nos alejan de nosotros mismos y de los demás.
Sin la voluntad de indagación, corremos el riesgo de sembrar de nuevo el mundo de estereotipos, de tópicos sobre la masculinidad o la paternidad que se convierten en rígidos corsés.
Basta con pasear y mirar para ver que los viejos modelos ya no sirven para encajar nuestras emociones o sentimientos, para establecer las relaciones adecuadas. Pero sin una voluntad de comprendernos, solo cambiaremos de traje y no de problemas. Hace falta sinceridad y valor, imaginación y capacidad de diálogo.
Enhorabuena a Hirokazu Kore-eda por su premio y que, como él mismo dice, siga haciendo películas para que le llamen a San Sebastián.


viernes, 15 de septiembre de 2017

La negligencia emocional

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Egipto ya tiene una nueva discusión sobre la mesa, esta vez con todos los componentes necesarios para mantenerse en los foros y calles, en periódicos y platós de forma intensa. La cuestión la encontramos recogida en Egypt Independent, junto a otros medios, y este es su titular: "Egyptian woman to sue father over ‘unprecedented staleness,’ lack of tenderness". La noticia, como decimos, es la punta de iceberg de gran tamaño porque ni la "mujer egipcia" ni su "padre" son personajes desconocidos, si bien el problema es padecido por muchos en todas partes.
La noticia está dividida en tres partes perfectamente diferenciadas. La primera nos muestra el hecho en sí y los personajes del drama:

A young Egyptian woman has filed a lawsuit against her father — a former presidential candidate — due to what she claims was his deliberate emotional neglect and for displaying a lack of tenderness — the first of its kind case in Egypt.
The 29-year-old, Hend Abdullah Al Ashaal, who works in the media, recently decided to file a lawsuit against her father Abdullah Al-Ashaal who was a former presidential candidate during the 2012 presidential elections. She accuses him of deliberate emotional neglect since her mother and father divorced over two decades ago.
The lawsuit has generated massive controversy in Egypt on social media as the case is considered to be the first one of its kind and is not a familiar practice for most Egyptians.*


La historia de Hend Abdullah Al Ashaal y de su distante padre, Abdullah Al-Ashaal, ex embajador en Burundi, candidato presidencial en 2012 ha llevado controversia por lo inusual de la pretendidamente perfecta familia egipcia, que se ve sometida a todo tipo de denuncias rompiendo los tabúes que la rodean.
Lo ocurrido en Egipto desde 2011 (y algunos casos en 2010) ha tenido una importante referencia en la familia, núcleo de la sociedad para bien y para mal. Es en la familia donde se están concentrando las críticas a las costumbres; es en la familia, de forma paralela, en la que se están amparando los tradicionalistas para rechazar los cambios sociales.
Recordarán el último escándalo social, el de "la lesbiana más odiada de Egipto", en donde la causa final del ataque intenso contra ella era que su padre se había alegrado de que su hija tuviera una relación feliz, que es lo que ella había compartido en su página de Facebook. Una egipcia que se manifiesta lesbiana, ya es complicado de asimilar, como si fuera atea; pero que su padre la felicite en vez de encerrarla, ya es demasiado. La familia falla, la sociedad falla, hasta nosotros fallamos..., dijeron desde la Universidad de Al-Azhar. Era más de lo soportable por el patio de vecindad egipcio.
El caso que tenemos ahora es el contrario. Allí donde el padre quería a su hija y se alegraba de su felicidad, nos encontramos con la "falta de cariño" mostrado por el padre durante veinte años, acusándolo de "negligencia emocional".


La segunda parte de la noticia constituye el núcleo explicativo de lo que ha llevado a tomar una decisión drástica e insólita en el panorama egipcio:

The main reason that pushed Hend to take such measures against her father is still not clear to many Egyptians, with some believing she is seeking financial compensation.
“When I was five, the divorce took place between my mother and my father, who is a well-known diplomat, my mother was his second wife…since this age he did not communicate with us,” Hend told Egypt Independent.
She added that she has missed parental care and tenderness since the age of five, noting that he has not even asked about his daughters well being or success in work and education.
“I suffered from an unprecedented level of staleness from my father. He did not attend my wedding and even when my former husband passed away, he did not offer any condolences,” she explained.
But Hend stressed that she does not seek financial compensation — she has lost hope that even money would not make a difference to the way he acts.
Instead, she explains that the main reason behind the lawsuit is to force radical change to the country’s legislation — so that the state can guarantee that fathers care and show tenderness to their children when a divorce takes place.
“My goal is to force such amendments to the law…I’ve recently witnessed that many wives — friends of mine — have raised complaints that since getting divorced with their husbands, fatherly care dims forever,” she said.
“Consequently, this generates negative effects on the children who will be brought up in circumstances that are similar to mine where there is no fatherly tenderness or care,” she asserted.
“My goals is to amend the legislation to not only punish husbands who leave their children without parental tenderness , but also to punish wives who follow the same attitude when a divorce takes place,” she noted.*

Pese a señalar que la misma actitud debería ser la misma hacia las madres que mantienen la misma actitud, el gesto es casi simbólico, ya que el caso se presenta más hacia las esposas e hijas, ya que es una manifestación patriarcal doble hacia las mujeres en sus dos roles.
En estos días hay algunas noticias precisamente sobre la cuestión del origen, el divorcio, para tratar de hacer que los hombres tengan alguna responsabilidad sobre las familias, especialmente desde las responsabilidades de las pensiones.


Ya hemos tratado aquí el desajustado estatus de las mujeres divorciadas, con el divorcio exprés, del que se enteran cuando ya está hecho [entrada "Por cierto"] y la falta de apoyos desde la legislación. La mujer queda abandonada, con los hijos hasta cierta edad. Si se casa, pierde la custodia de sus hijos que pasan a la abuela materna; no ocurre lo mismo con el hombre, que puede casarse cuantas veces quiera e incluso —así se pretendía reclamar a los hijos si se casaba el ex marido haciendo que perdiera la custodia la madre—. Es decir, este caso aparece en pleno debate sobre la cuestión de los divorcios en Egipto, que se ha disparado en sus cifras pero no ha avanzado en la defensa de las mujeres e hijos (especialmente hijas).
El sistema patriarcal gira sobre el hombre y sus necesidades. La mujer está al servicio de la reproducción (dando hijos varones) y puede ser desplazada si no cumple sus fines o cuando ya los haya cumplido.
No es casual que Hend, la hija, cuente que los casos que conoce similares al suyo son muchos. Los casos existen y son abrumadores porque mucha gente te los cuenta y te cuentan que forman parte de una cadena en la que son meros eslabones reproductores, donde pueden ser dejadas a un lado mediante los divorcios exprés en cualquier momento. Tampoco hay forma de que se cumplan las pensiones pactadas o manera de que el estado se haga cargo de estas circunstancias.
Hace unos días, la prensa egipcia se hacía cargo de una iniciativa parlamentaria por una diputada que pedía que se asignara una pensión a aquellas mujeres que quedaban abandonadas tras el divorcio sin medios de subsistencia y con los hijos a su cargo. Está por ver la recepción que esto tiene.


El presidente ha tratado de hacer algo con el exceso de divorcios. Pero la mentalidad es siempre la misma: endurecer las condiciones (con el exprés), pero las respuestas obtenidas desde los teólogos juristas del Al-Azhar es que las fórmulas usadas tienen todas las bendiciones coránicas. Es difícil modernizar cualquier aspecto familiar con las murallas de la tradición patriarcal bien levantadas.
Las mujeres están empezando a hablar. Lo están haciendo desde la revolución tratando de que escuchen y respeten sus voces ante el repliegue tradicionalista e islamista que se ha producido tras el proceso. Todo ello tiene como reacción social la peor posible: hacer descender la edad de la mujer en el matrimonio de la mujer, algo que ha ya se ha intentado. Niñas, calladas y obedientes, hasta que las dejan o amplían el chiringuito matrimonial. Hend es hija ya de un segundo matrimonio. No sabemos por cuál va ya su padre.
La reacción de padre no se ha hecho esperar. Y ha sido triplemente ilustrativa: como padre, como político y como egipcio:

On the privately-run TV channel El-Mehwar, Hend’s father, Abdullah Al-Ashaal, called into the show while Hend was explaining details of the lawsuit.
During the phone interview with the anchor Moataz El Demerdash , Al-Ashaal said that the lawsuit aims to defame his political reputation and patriotic stances.
He added that regardless of what Hend had accused him of the lawsuit aims to defame him.*


Como padre, no se arrepiente nada de no haber visto a su hija desde que se desprendió de ella y su madre; no se siente responsable ni mucho menos culpable. ¿Se sienta ella culpable por ser mujer y no tener un hijo?, por ejemplo.


Como político cree que su hija pretende difamarle y manchar su nombre (que es el de ella) saliendo a los medios y presentando una demanda por "falta de cariño", algo que Abdullah Al-Ashaal, como jurista, entiende que no entra en las obligaciones de su sexo, tan solo esparcir con generosidad su valiosa semillita.  "No nos enseñan a amar", dice un personaje masculino de una de las novelas del marroquí Tahar Ben Jelloun, "Partir". ¿La pasión? Eso sí, que es forma de manifestar el deseo y, si eres poderoso, nadie se te rinde. Pero la pasión es otra cosa, con otro fines muy diferentes. Su hija reclama la disponibilidad, no vivir en un vacío y un desprecio.
La tercera faceta es la de la teoría de la conspiración, lo que le convierte en un perfecto egipcio tradicional. No es una cosa entre su hija y él, sino el fruto de fuerzas ocultas (¿Qatar, Arabia Saudí, Occidente...?). Resulta que este padre piadoso era retratado en su momento por el estatal Ahram Online, cuando propuso su candidatura en 2012 a la presidencia —las elecciones que ganó Morsi con los islamistas—, de la siguiente manera: «An international law professor at the American University in Cairo, an Islamist thinker and a veteran diplomat, Abdullah El-Ashaal is a longtime staunch critic of former president Hosni Mubarak.»**


Antes de la revolución, Abdullah El-Ashaal ya había anunciado su intención de candidato en las siguiente elecciones, lo que era un gran debate nacional sobre la continuidad de Mubarak o si este presentaría a su hijo, Gamal. La revolución cambió todo esto. En 2012 se presentó a la presidencia para respaldar posteriormente al islamista Khairat El-Shater, candidato inicial de la Hermandad, pero al que las argucias de los jueces egipcios eliminaron del camino, quedando en su puesto el posteriormente electo, Mohamed Morsi.
Como crítico de la época de Mubarak, Abdullah El-Ashaal sirvió para dos cosas: arrimarse a los islamistas que habían ganado y criticar a los militares, como se nos muestra en estos dos párrafos de una entrevista sostenida con Middle East Voices, realizada en plena época de Morsi, junto a una foto sonriente del entonces presidente, el islamista Morsi, y su ministro de defensa, futuro derrocador y actual presidente Abdel Fattah al-Sisi:

We have some factions in Egyptian society who opposed the election of Mr. Morsi. They are afraid the ‘Ikhwanization’ of the Egyptian administration will be a part of the program, but I feel that…practicing sovereignty and ‘Ikhwanization,’ or [imposing] the Muslim Brotherhood on the administration, are two different things. We shouldn’t have tension concerning this.”

 ‘Military democracy’ is impossible

“By nature and education, the military is brought up based on order and hierarchy. They don’t have room in their minds for discussion and the views of others. This is why I think the three last presidents of Egypt were nominally declaring that they need democracy, but they weren’t prepared for it. In democratic countries like the United States, democracy is very much established, and the culture of democracy supervenes the influence of the military.” ***


Tan clarividente para unas cosas y tan poco para otras. Se entiende mejor ahora su afirmación de que la demanda de su hija intenta "to defame his political reputation and patriotic stances". Su posición política fue demasiado clara y ahora ve las consecuencias. Tampoco sus posturas sobre las islas dadas a Arabia Saudí le sitúa en buen posición oficial, aunque sí popular. ¿Será de nuevo candidato a la presidencia y ve peligro en este asunto? ¿Por qué alude a su "patriotismo"? ¿Una excusa que le justifique? No hay que olvidar que la metáfora del "padre" y la "familia" es importante y todos la usan.
Los objetivos de Hend están muy claros: trata de evitar que haya tanto padre con niveles de indiferencia hacia sus hijas sea tan dañino en un espacio social en el que estas cosas no se pueden expresar sin riesgo. Según las teorías de la conspiración egipcias, es occidente y el feminismo el que trata de destruir el islam a través del cuestionamiento del modelo patriarcal de familia. El caso de Hend deja en evidencia que no es así, que los problemas (como el divorcio, la mutilación genital, los matrimonios infantiles, el abuso sexual, etc.) no son inventos o conspiraciones sino que forman parte de una realidad que no se trata de resolver sino de silenciar, ya sea por indiferencia o vergüenza.


Hend Abdullah Al-Ashaal dice no buscar dinero, sino reacción social. Trata de sacar a la luz el problema que no es un problema para muchos, pero que lo es para quien lo padece. No cree que espere mucho de su padre —ya ha sido claro contestando— en el futuro. No ha estado junto a ella nunca, nunca se ha dirigido a ella ni en bodas ni en entierros. No existía. No es el único y ahora Hend ha dado un primer paso llamando la atención sobre ese problema y los que conlleva.
Sean los motivos que sean, el problema está ahí, es social. Y es serio. En mundo siempre lleno de oscuras conspiraciones, a veces cuesta más ver lo que se tiene frente a los ojos. 



* "Egyptian woman to sue father over ‘unprecedented staleness,’ lack of tenderness" Egypt Independent 14/09/2017 http://www.egyptindependent.com/egyptian-girl-sue-father-unprecedented-staleness-lack-tenderness/
** "QUICKTAKE: Morsi Has Asserted His Power – Abdullah al-Ashaal" Middle East Voices 13/08/2012  http://middleeastvoices.voanews.com/2012/08/quicktake-morsi-has-asserted-his-power-abdullah-al-ashaal-15921/#ixzz4skcbhu5S
*** "Abdullah El-Ashaal" Ahram Online 10/05/2012 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/36/124/41113/Presidential-elections-/Meet-the-candidates/Abdullah-ElAshaal.aspx

sábado, 4 de agosto de 2012

Paternidades

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La muerte de un hijo siempre nos ha sido descrita como anti natural, algo que unos padres no están nunca preparados para asimilar. Lo natural, nos dicen, es que los hijos sobrevivan a los padres; vayan preparándose mentalmente para su desaparición en algún momento conforme avanza su edad. Los padres, en cambio, no están preparados para asimilar la pérdida de los hijos, que es siempre un choque terrible.
Si la muerte del hijo se produce por suicidio, con catorce años de edad, a las sensaciones de dolor se deben sumar muchas otras de frustración, de culpabilidad, de impotencia por haber sido incapaces de frenar su camino hacia la desesperación. Si el suicido ha sido, además por problemas en la escuela, todo el dolor anterior es fácil que se transforme en ira y se canalice hacia los que se considera responsables de esa muerte insufrible.
Ese es el caso del ciudadano alemán Rainer Klaus Reischeid*, profesor de farmacología en la Universidad de California, que se verá estos días en los tribunales en Estados Unidos. Su hijo, Claas Stubbe, de catorce años, se suicidó tras haber sido acusado de robo en la tienda de la escuela y haber sido sancionado a recoger la basura en el colegio. El adolescente se ahorcó poco después en un parque. Esto ocurrió en abril.


Rainer Reischeid fue detenido el 24 de julio después de haber realizado varios pequeños incendios en el parque en el que se ahorcó su hijo. Tras la detención —al ser sorprendido en su quinto incendio—, aparecieron varios escritos y correos en los que describía la matanza que tenía en mente realizar llevándose por delante a los que él consideraba responsables de la muerte de su hijo por acoso, al personal de la escuela y a los alumnos. Hablaba de causar doscientas muertes entre el alumnado y arrasar la escuela incendiándola. Finalmente se despedía de la familia —a la que había mandado de regreso a Alemania— pues tenía intención de suicidarse. Una auténtica orgía de sangre y sexo sádico, con fantasías de violaciones y degradaciones de las personas a las que pensaba eliminar responsabilizándolas de la muerte de su hijo. Con la pérdida de Claas Stubbe, su padre —un tranquilo profesor que nunca tuvo un arma— perdió la cordura y el mundo dejó de tener sentido para él.


Reischeid no ha llegado a cometer esos crímenes. Son el fruto de sus alucinaciones y fantasías errantes para evitar pensar en lo que ha perdido, a su hijo. Su detención probablemente haya sido un alivio para él al alejarle de la posibilidad de hacer lo que tenía en mente y del suicidio, que es lo más probable, cuando llegara al nivel intolerable de dolor. Eso ha señalado su defensa:

'You have to take into account the context in which these writings come. He's so emotionally distressed and now he's under the comingled influence of psychotropic drugs and alcohol and he's writing these things - not acting on them - just writing them down,' [Jacqueline] Goodman said. 'He's clearly not in his right mind. It's like writing in a diary.'
When police searched Reinscheid's car, they found a red folder containing a newly signed will and also discovered a power of attorney document on his computer that gave his wife control over his finances and children, according to a police report obtained by The Associated Press.*

En unos Estados Unidos todavía sacudidos por la matanza del cine en Aurora, el llevar al papel una matanza en una escuela se toma con mucha cautela. La psicosis creada lleva a extremar las precauciones para prevenir, por remota que sea la probabilidad, una nueva matanza. Rainer Reischeid será observado y atendido para evitar que sea un peligro para los demás y para él mismo. Es mucha ayuda lo que necesita para compensar el dolor y la rabia contra los que él considera responsables.

Pero no siempre la paternidad establece los mismos vínculos entre padres e hijos. En el  extremo opuesto, en el Reino Unido acaban de condenar a cadena perpetua a los padres de Shafilea Hamed, de diecisiete años, por asesinarla cruelmente en lo que se sospecha un "crimen de honor". En el Pakistán rural, de donde proceden, las tradiciones exigen que se acabe con los miembros que manchen el "honor" de la familia. A los padres no les tembló la mano al asfixiar a su hija con un bolsa de plástico alrededor del cuello delante del resto de sus hijos. Era una auténtica ejecución y debían contemplar lo que les ocurre a los que desafían las normas de la familia. No podemos ponernos en su mente, nos es imposible.
El diario El Mundo nos da cuenta de lo que el tribunal le ha dicho a esos padres:

"Ustedes se opusieron a que (Shafilea) vistiese ropa occidental y se opusieron a que tuviese contacto con chicos. Se la situó entre dos culturas, la cultura y modo de vida que ella veía a su alrededor y quería adoptar, y la cultura y modo de vida que ustedes querían imponerle", añadió el juez.
En su declaración al tribunal de Chester (norte de Inglaterra), la hermana de Shafilea, Alesha, de 23 años, dijo durante el proceso que sus padres la empujaron contra el sofá de la casa, le pusieron una bolsa de plástico en la boca y la mataron en presencia de sus otros hijos.**



Caso terrible que nos resulta de una crueldad intolerable. ¿Cómo puede haber tanta distancia entre la locura del padre de Claas Stubbe, que no puede soportar el suicidio de su hijo y siente la tentación de la matanza, y el crimen horrendo de los padres de Shafilea, que asesinan a su hija con sus propias manos ante el resto de la familia. ¿Cómo se puede entender de forma tan distinta algo que consideramos tan "natural" como la paternidad?
La expresión común "padres desnaturalizados" es errónea. Nada hay más "cultural" que el "amor" y especialmente el que se da en las familias. Se nos educa en nuestra forma de amar y sentir como se nos enseña a comer, vestir o apreciar la música.
En muchas partes del mundo las familias son todavía estructuras en las que todos están obligados a la obediencia ciega a personas y códigos. Más allá de la familia están la comunidad y el código. La comunidad es la encarnación del código y el código es la abstracción de la comunidad. Ante ellos, los individuos no existen y quien no lo entiende y se opone es eliminado.

Es lo que ocurrió en el caso de Shafilea. Su padre no veía en ella una "persona", sino un "lugar", una posición en un sistema de relaciones que establecía el tipo de sentimientos que podía mantener con ella y ella con él, el de la obediencia incondicional. Shafilea se negaba a ocupar ese espacio que la tradición le había señalado, el modelo repetido en su sociedad de procedencia. A ella le gustaba Justin Timberlake, tenía amigos, escribía poesía y quería ser abogada. Demasiado para sus padres. The Telegraph cuenta hoy cómo Shafilea bebío lejía cuando, con dieciséis años, fue llevada de visita a la aldea pakistaní de la familia y comentaron que le habían encontrado ya un marido, un hombre deseoso de casarse con una mujer con pasaporte británico. La familia dice que fue un accidente, que se equivocó de botella.***
La sentencia da cuenta del problema cultural y del conflicto entre lo que se lleva en la mente y lo que nos rodea. Shafilea veía su entorno como la oportunidad de ser ella misma o, al menos, ser de otra manera, mientras que sus padres veían esto como una aberración. Ante la negativa a compartir su modelo, fríamente, la eliminaron.
Dos jóvenes, de catorce y diecisiete años, han visto sus vidas truncadas. Él, Claas Stubbe, no pudo soportar la presión personal y social y se suicidó;  ella, Shafilea, fue víctima de una forma de pensar opresiva que no deja de funcionar en la distancia. Es difícil pensar en dos casos más extremos. Nos muestran que vivimos en un planeta, pero que existen muchos mundos y tiempos en él.

* 'I will make him cry and beg': Chilling emails of college professor who 'plotted to machine gun 200 students to avenge bullied son's suicide' Daily Mail 2/08/2012 http://www.dailymail.co.uk/news/article-2182448/UC-Irvine-professor-Rainer-Reinscheid-wrote-chilling-emails-detailing-plans-buy-machine-guns-shoot-dead-200-students.html
** "Cadena perpetua para un matrimonio que mató a su hija en un crimen de honor" El Mundo 3/08/2012 http://www.elmundo.es/elmundo/2012/08/03/internacional/1344005193.html
*** "The Pakistan village where Shafilea drank bleach to avoid an arranged marriage" The Telegraph 3/08/2012 http://www.telegraph.co.uk/news/uknews/crime/9449488/The-Pakistan-village-where-Shafilea-drank-bleach-to-avoid-an-arranged-marriage.html#