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viernes, 6 de febrero de 2026

Políticos calientes

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los casos de acoso sexual en los partidos políticos españoles comienzan a ser un arma de doble filo, pues todo el énfasis que ponen en el ataque a los rivales se vuelve contra los atacantes en cuanto que aparece un caso en las filas propias. De la intensidad del ataque se pasa inmediatamente a la de la defensa.

Demasiado metidos todos en estos rifirrafes continuos, se evita la reflexión consecuente sobre lo que supone esta división entre acosadores y acosadas en el seno de partidos que se declaran democráticos e incluso "feministas". Hay un segundo factor importante: cómo afecta esto a la credibilidad de los partidos políticos y, en última instancia, al sistema democrático cuando en unas instituciones cuya función es defender nuestros derechos y libertades se producen este tipo de acciones claramente lesivas de estos principios.

La primera parte plantea cuestiones de gran interés que son soslayadas por los ataques simplistas que unos y otros se dirigen, con los que una vez iniciado este proceso de deterioro se tapan unos a otros evitando que se concentre en ellos la atención, aunque apenas lo logren.

El acoso pasa a ser no algo con lo que hay que acabar, sino algo que hay que tapar, evitar que estalle en la opinión pública. El narcisismo de los partidos es cada vez mayor y anteponen sus propios intereses a lo que realmente importa, el acoso y el maltrato.

Un ejemplo claro de esto lo tenemos en uno de los últimos casos abiertos y que tiene en RTVE.es, con información de El País, el titular "El PP de Madrid presionó a una concejala de Móstoles para no denunciar por acoso sexual al alcalde Manuel Bautista"*. En el texto del artículo se señala:

Una exconcejala del PP en Móstoles denunció en el seno del partido al alcalde de este municipio Manuel Bautista por presunto acoso sexual y laboral durante su etapa en el Ayuntamiento, pero el partido la presionó para que no hiciera público el acoso que aseguraba estar sufriendo por parte del regidor, según publica este jueves el diario El País.

Los hechos denunciados por la exedil, según la información adelantada por el periódico, se produjeron desde el inicio de la campaña electoral de 2023, cuando según la concejala empezó a sufrir "comentarios de tipo sexual, referencias a su físico y proposiciones explícitas", llegando a "difundir el rumor de que habían mantenido relaciones sexuales".

Según su relato, se plantó ante esta situación y a partir de ahí, ya una vez en el Gobierno como concejala, empezó lo que ha definido como "un acoso laboral", asegurando que no la permitían intervenir en los plenos para defender las mociones que había preparado y la "amenazaron" con retirarle todas las competencias que ostentaba.

La concejala escribió a la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso, y mantuvo una reunión con Alfonso Serrano, secretario general del PP de Madrid, y con Ana Millán, vicesecretaria de Organización del partido y vicepresidenta de la Asamblea de Madrid, y acudió al Comité Nacional de Derechos y Garantías. Sin embargo, ante la falta de respaldo que encontró, decidió entregó el acta, dejó la política y se dio de baja como militante en octubre de 2024.* 

El caso (se podría hablar de situaciones similares en otros partidos) es una muestra de cómo funcionan las respuestas. Importa más que no se produzca un escándalo a que se reaccione debidamente. Sabedores de que estos escándalos van a ser explotados por los rivales políticos, intentan que no salgan a la luz. De esta forma, los acosadores saben con claridad de que será la propia institución que debería expulsarlos la que trate de crear una burbuja de silencio a su alrededor. Pero (no sé si todo) acaba saliendo y entonces arrastra al partido.

A veces nos preguntamos qué arrastra a las personas hacia los partidos políticos, qué les hace ascender en una escala de poder y si esta nueva posición les transforma. ¿Consideran que el poderoso no tiene que respetar ningún orden, que puede hacer lo que quiera, obligar a otros a ceder a sus deseos? Indudablemente hay muchos casos en los que el "poder" se busca como una especie de garantía para asegurarse el control y obediencia de los demás. Pero los tiempos han cambiado y las acosadas tienen capacidad para denunciar y defenderse, aunque siguen pesando los viejos vicios que nos acompañan desde tiempo inmemorial. Sin duda, esto son resquicios de algo que algunos consideran "teorías", el patriarcado, es decir, la situación de desigualdad y de dominio de un sexo sobre otro.

El "caso Errejón" nos deja otra tristeza, la retirada de la denuncia de Elisa Mouliaá contra Íñigo Errejón por acoso. La actriz ha explicado que se encuentra en el "límite" de su salud mental, que se ha encontrado sola y sometida a un nuevo tipo de presión, el mediático. La importancia del acosador determina la intensidad del acoso mediático, la persecución constante con cámaras y micrófonos. Hay que tener en cuenta este segundo tipo de acoso porque no es baladí. Muchas mujeres se lo piensan antes de denunciar por temor a encontrarse en esta situación que se puede prolongar años.

Los partidos políticos (y otras instituciones) no se preguntan cuán alto han llegado los acosadores. ¿Es un móvil para la llegada a los partidos, para su ascenso y promoción dentro de la institución? El poder es un poderosos atractor y cuanto más arriba se sube más poder entendido como impunidad se siente. Podemos fijarnos en el tipo de "poderosos" que Epstein captaba para su red sexual. Que fuera un canalla no le priva de un conocimiento real de la naturaleza humana, de lo que se esconde en la mente de los poderosos, de sus deseos de violación de las normas y leyes. Esa es la verdadera dimensión del poder, la impunidad. Y Epstein garantizaba los deseos. Solo se cobraba la influencia sobre sus amigos, las fotos y documentos cuidadosamente registrados.

La queja dentro de los partidos por la indiferencia o falta de acción de los departamentos o secciones en las que se debía denunciar el acoso es otro factor importante y que se ha mostrado ineficaz. ¿Quién le dice a un alto cargo, una persona bien relacionada, que es oficialmente un acosador, que debe abandonar el partido, que debe ser sancionado de alguna manera? Se nos muestra lo inadecuado del sistema por poco eficaz. Deberían pensar todos en alguna fórmula que garantizara que las denuncias no se pierden por el camino ni ocurren "fallos informáticos", etc.

Tenemos nuevos casos de acoso, nuevas denuncias, cada día. Las broncas entre partidos son también diarias. Pero esas broncas no sirven para solucionar el verdadero problema: un problema social profundo, el machismo, que se camufla en el interior de unas instituciones, los partidos, que son estructuras de poder y temerosas de su imagen pública.

No sé si los políticos son machistas o si los machistas se meten en la política. A efectos prácticos, vemos que las víctimas siempre son las mismas: mujeres. Los dilemas les afectan: denunciar o no; mantener las denuncias o retirarlas; aguantar que se dude de ellas como primer paso; convertirse en centro involuntario de atención mediática o escoger el silencio en la oscuridad cargando con la duda transformada en culpa toda su vida.

Debería preocuparnos y hacernos reflexionar la relación entre poder y acoso, al fin y al cabo son los que nos gobiernan. Estamos en sus manos y sus manos están en demasiados lugares indebidos. Debería preocuparnos la involución subyacente al acoso. No es solo el poder político, sino cualquier forma de poder, ya sea laboral, social o familiar.

El acoso no es algo nuevo; es más bien algo viejo de lo que no conseguimos librarnos. Su aparición en la política tampoco es nueva, sino que procede de la atención mediática en un mundo lleno de medios. ¿Conseguirán las denuncias librarnos de ello? Es poco probable, pero sí que es necesario que se perciba que se trata de un problema que nos debería preocupar a todos y que todos ponemos algo para que los acosadores lo noten. Y sobre todo, hay que apoyar a las víctimas para que sientan que lo entendemos, que no están solas. 


* "El PP de Madrid presionó a una concejala de Móstoles para no denunciar por acoso sexual al alcalde Manuel Bautista" RTVE.es 5/02/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260205/pp-madrid-concejala-mostoles-acoso-sexual-alcalde-manuel-bautista/16924296.shtml

sábado, 13 de diciembre de 2025

El acoso que no cesa

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Es un caso tras otro y eso que nos dicen que el miedo deja muchos otros en el tintero del silencio. Tras una fachada brillante de purpurina, que los políticos gustan de mostrar a través del uso constante de los medios, se descubre una realidad casposa, cutre, de toda la vida, la del acoso, la del machismo irredento, la del abuso y esa "superioridad" impresentable que satisface al poder patriarcal que se mira el ombligo y un poco más abajo.

El acoso sexual hace buenos los tópicos sobre la sexualidad y su papel en la vida española. Creíamos que era cosa de las comedias de los sesenta y setenta, que era un motivo cómico para las comedias sexistas de Landa, de Esteso y Pajares, que lo del pellizco y la mirada, que lo del "salido" era algo que se había corregido con la democracia, que nos hacía a todos iguales. Pero no.

El machismo irredento, el supremacismo masculino, etc., todo aquello que se achacaba a la dictadura franquista, pero que hoy se manifiesta a lo largo de la sociedad en todas sus ideologías o simplemente como forma de pensar al margen de ellas, está ahí, saliendo a borbotones.

Cuando en los Estados Unidos se convierte en ideología el supremacismo patriarcal y las mujeres se deben al marido e hijos, cuando abandonan sus trabajos, aquí recuperamos nuestro racial "la mujer con la pata quebrada y en casa", que es parte de nuestra mente poética por su claridad expositiva. Sí, vuelve el refranero en todos aquellos tópicos que nunca se fueron.

Cada día un caso; a veces dos. Como es propio del entorno, la mayor parte de ellos se dan ahora con políticos. Eso no debe servir para que pensemos que es allí donde se concentra y se visibiliza. Digamos que son los casos más llamativos, un pago al exhibicionismo constante de nuestros políticos ante los medios. Esto de estar todos los días en portadas y pantallas tiene ese otro lado. Tanto va el cántaro a la fuente..., por seguir con el refranero.

Levamos años insistiendo aquí en el negativo efecto llamada de la política, que acaba atrayendo lo peor dado el mal ejemplo. No se trata de que los políticos sean corruptos o acosadores, sino de que los corruptos y acosadores van a la política porque saben, como ha ocurrido, que una vez arriba los partidos, temerosos, los acabarán protegiendo. De igual forma, la inseguridad y la precariedad laborales acaban favoreciendo el acoso y su silencio debido al miedo a perder el empleo en un panorama tan malo.

Pero los políticos se empeñan en que estas situaciones son buenas, que crece la economía (los ricos son más ricos y poderosos), que crece el empleo (una misma persona es despedida y si tiene suerte vuelta a contratar). Lo pueden hacer hasta que los casos estallan y se entra en flagrante contradicción, ya no pueden justificar los silencios y esos "fallos esporádicos" se producen con demasiada frecuencia.

Si el miedo se pierde, saltan a las noticias los casos y unos diluyen los riesgos de los otros, por lo que se produce la avalancha de casos, un torrente de acosos ante la estupefacción de los votantes y la indignación de la totalidad.

Como hemos dicho desde hace mucho tiempo, la política española se ha convertido en una especie de desfile fallero, en una realidad festiva y distorsionada, más preocupada por la "imagen" que por la realidad. Los partidos se han llenado de "expertos en comunicación", que son los que deciden qué sale al exterior y cómo se debe presentar. Pero fallan estrepitosamente cuando los hechos se desbordan y las explicaciones dadas ya no sirven para los siguientes casos.

No estamos solo ante un problema "políticos" (ellos sí). Nos enfrentamos a un retroceso social claro, donde los principios retrógrados que se admitieron durante demasiado tiempo vuelven a estar presentes. El contraste entre los discursos y los hechos ha aumentado. Y los hechos siempre llevan las de ganar.

Falla, más allá de la ejemplaridad política, nuestra educación que se inhibe de estos problemas. Falla la creciente normalización de los casos de bullying escolar, del que se pasará al laboral y al político. Se aprende que lo verdaderamente malo es que te pillen.

Aumenta el acoso como aumenta la corrupción, porque sale rentable. Los casos de compras irregulares dejan al estado como una especie de botín que se lleva el primero que llega. Es otro síntoma más de que estamos fallando, que hemos vuelto a ser un país de "listos" (y listillos) en vez de "inteligentes", un país en el que "el que no corre vuela", por recurrir una vez más a la "sabiduría popular"; un país en el que se compran títulos y cursos solo para ponerlos en el currículum, en el que basta con tener amigos y familiares bien situados, etc.

Todo esto te lleva a un punto crítico en el que la realidad deja de poder controlarse y estalla. Si cada día nos desayunamos con nuevos casos de acoso y de corrupción, de blanqueos, etc. habrá muchos que se digan "¿por qué hacer el primo?". España siempre ha sido un país con tendencia a la imitación del mal ejemplo, máxime si hay pocos buenos y supone más esfuerzo.

Los políticos usan los casos unos contra otros. No acaban de ver, pese a que se les dice, que es un problema más allá del partidismo, que socio cultural y que tiene un efecto demoledor sobre las nuevas generaciones y acabará afectado fuertemente al sistema, en el que dejará de creerse. Los beneficiados los vemos cada día.

viernes, 5 de diciembre de 2025

Los repetidos fallos puntuales

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Es el escándalo de cada día. Los partidos se levantan con el deseo doble de que no les toque a ellos y les toque a los otros, pero para su desesperación siempre toca... o lo parece.

La retirada española de Eurovisión no logra aplacar el otro tema del día, lo del fallo puntual en las denuncias internas contra Francisco Salazar, asesor de Moncloa, es decir de las alturas del PSOE, por las que han tenido que salir a dar explicaciones.

En RTVE.es leemos cómo se nos presenta el asunto:

El PSOE trata de calmar las aguas tras la reapertura del caso Paco Salazar, exasesor del presidente Pedro Sánchez en Moncloa, denunciado por presunto acoso sexual y actitudes machistas contra mujeres trabajadoras del partido. Este mismo miércoles, Ferraz mantuvo un encuentro con sus secretarias de Igualdad para abordar el malestar entre las filas socialistas, donde pidió "calma y paciencia" mientras se investiga a Salazar. "Somos inflexibles, no toleramos ningún acto que sea reprobable", ha explicado la secretaria de Igualdad del PSOE y delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, que ha reconocido "fallos" en la gestión y ha reiterado sus "disculpas" a las víctimas.

En estos términos se ha pronunciado la dirigente socialista este jueves, un día después de la reunión de urgencia que ella misma encabezó, ante la "inquietud y enfado" provocado por la gestión de las dos denuncias, que desaparecieron de la plataforma interna por un "fallo informático", según indicó Ferraz. Esta semana elDiario.es ha sacado a la luz el contenido de los escritos, con expresiones y comportamientos vejatorios por parte de Salazar.*


España, como vemos, se nos llena de acosadores y chapuzas de todo tipo por las que se piden "disculpas" con toda energía, casi con lágrimas en los ojos. ¡Traidora tecnología! ¿Es la "tecnología" machista y hace desaparecer las huellas del acoso? Al próximo estudiante que me pida tema para una tesis doctoral se lo propondré. La pediré que analice porqué las denuncias por acoso, maltrato, etc., desaparecen de los ordenadores, se pierden en su camino ascendente hacia los que deberían aplicar criterios de denuncia judiciales, de expulsiones inmediatas y demás formas de manifestar sus firmes condenas, algo que se suele producir cuando ya no hay más remedio.

Nuestro país parece no poder superar esto del patriarcado por los fallos informáticos. Nos piden que les creamos, pero la credulidad (al igual que la paciencia) tiene un límite. El PSOE ha alineado rápidamente a sus mujeres a que les salven la cara al sistema e impedir, sobre todo, que el propio sistema tenga siempre la misma cara o, si se prefiere, nombre y apellidos.

Lo que se dice es muy parecido cada vez que ocurre: un fallo, un fallo puntual. Lo que en RTVE.es llaman "fallo informático" en 20minutos lo expresan así:

El sector feminista del PSOE ha quebrado el silencio decretado por Ferraz sobre la gestión del caso de Francisco Salazar. Han pasado cinco meses desde que salieran a la luz las denuncias de varias trabajadoras por presunto acoso sexual y conductas impropias del que fuera alto cargo en Moncloa. Un tiempo en el que las denunciantes no han obtenido respuesta por parte del partido y en el que, para su sorpresa, sus escritos llegaron a esfumarse del canal de denuncias interno, un episodio que la Dirección atribuye a un "fallo" puntual. Pero la crisis se agrava por momentos y voces feministas del PSOE, del grupo parlamentario e incluso de la propia Dirección reclaman ya dar un paso al frente y remitir el caso a la Fiscalía.**

Pero se resisten. Evidentemente pueden ser otros los que llevan las denuncias a la Fiscalía, pero el detalle está en que a quien más le cuesta hacerlo sea a los responsables del partido, que deberían haber escuchado la primera denuncia, es decir, al partido mismo.

Pero siempre funcionan dos principios: a) el de que lo haga otro, que otro asuma la denuncia especialmente por temor a que la tomen contigo; y b) el miedo a que las denuncias perjudiquen al partido y lo aproveche el "enemigo". Ambas excusas, a veces fundidas en una, favorecen a los acosadores, maltratadores, violadores, etc. que saben bien dónde se meten, que están en una institución —los partidos— que viven de proteger su propia imagen ante la opinión pública.

Un acosador sabe perfectamente que la institución a la que pertenece tratará de proteger su propia imagen y que para hacerlo deberá protegerle a él. Los delincuentes de todo tipo se meten allí porque es el lugar más seguro. Y saben que cuanto más arriba se esté, la protección será mayor porque el ruido lo sería también.

Eso no es privativo de los partidos, sino de toda institución que está sometida a la opinión pública. Pensemos en los casos de pederastia, por ejemplo, en la Iglesia. El procedimiento es el mismo, se acaba encubriendo para evitar el daño del escándalo.


Pero el daño se acaba produciendo por la repetición de los casos y lo absurdo de las explicaciones, esos "fallos puntuales" que acaban siendo marca de la casa. En el caso del acoso, las que sufren doblemente son las mujeres responsables de los partidos, que se ven en la tesitura de creer o no las acusaciones primero y las excusas después para su propia rabia y sonrojo.

Son demasiados casos visibles, que hacen pensar —no puede ser de otro modo— en cuántos se han diluido por las sendas oscuras de los fallos puntuales, las que nunca llegaron arriba o, si lo hicieron, acabaron en cajón de los pasos perdidos.

Hay dos cosas que unen a los partidos políticos españoles por encima de la ideología: las apropiaciones, mordidas, etc. que se parecen como dos gotas de agua, y el acoso, que igualmente se producen a derecha e izquierda.

Desde aquí insistimos mucho en el "efecto llamada", es decir, el atractivo que tienen los partidos políticos y las instituciones para los sinvergüenzas de diverso tipo, pero básicamente depredadores económicos y sexuales. Con ello comprometen la democracia y el valor y confianza en las instituciones que se ven cada vez más debilitadas y, por ello, más accesibles a los sinvergüenzas que cuentan con el poder como escudo.

Si no te desprendes de ladrones y abusadores, acabas pagando las consecuencias. Y, por favor, arregla los ordenadores. 

* Pablo de la Fuente "El PSOE reconoce "fallos" en la gestión de las denuncias contra Salazar por presunto acoso sexual y pide "calma"" RTVE.es 4/12/2025 https://www.rtve.es/noticias/20251204/psoe-pide-calma-paciencia-investigacion-acoso-paco-salazar-no-toleramos-ningun-acto-reprobable/16844603.shtml

** Marta Moreno "El PSOE se resiste a activar la vía judicial en el caso Salazar mientras la crisis se agrava y crece la presión de las voces feministas" 5/12/2025 https://www.20minutos.es/nacional/psoe-se-resiste-activar-via-judicial-caso-salazar-mientras-crisis-se-agrava-crece-presion-las-voces-feministas_6906812_0.html

martes, 11 de noviembre de 2025

El creciente acoso en Egipto

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Terrible el artículo publicado ayer en Egyptian Streets por Farah Samir "12 Years After a UN Report Found 99% of Women in Egypt Had Been Harassed, Are Egypt’s Streets Safer Today?"* Ya solo el título asusta por las cifras y por lo que esto supone para las mujeres egipcias en la vida real: una lucha continua por la supervivencia en las calles.

La pregunta que en realidad se hace Farah Samir es si algo ha cambiado en la sociedad egipcia respecto a lo que ha sido un mal crónico, una enfermedad social.

Leemos:

Twelve years ago, a United Nations report found that 99 percent of Egyptian women had experienced sexual harassment in some form. The figure was shocking, yet for most, it only confirmed what they already knew: which is that harassment was part of daily life.

Since then, laws have changed, awareness campaigns were launched, and social movements sparked. Yet every few months, a new harassment case makes headlines, another reminder that the problem is far from solved.*


Uno de los aspectos que se resaltan es precisamente el miedo a denunciar, ya sea por vergüenza o porque el caso se pueda volver contra las denunciantes, que además de sufrir los ataques pueden encontrarse en una situación comprometida.

El artículo va desmenuzando casos ocurridos en este tiempo. Como consecuencia, la situación se va complicando porque nadie da cuenta real de ellos o es difícil que lo hagan ante la apatía o la censura social que afecta a las víctimas.

El tema del acoso ha sido recurrente en este tiempo del blog que tuvo una época muy dedica a la observación de Egipto por diversas circunstancias. Pero pronto se hizo complicado, entre otras cosas por la creciente censura que evitaba que salieran a la luz estos y otros temas, cerrando la críticas en los medios independientes, que fueron silenciados y entregados al poder. Por eso sorprende este artículo en un medio anteriormente independiente y que lleva mucho tiempo tratando de cosas anodinas.

Después de contarnos algunos terribles casos recientes, la periodista escribe:

Over the past decade, Egypt has introduced several legal reforms to combat harassment. In December 2023, President Abdel Fattah Al-Sisi ratified Law 185, imposing stricter penalties for sexual harassment, including higher fines and longer prison sentences, particularly for incidents that occur in workplaces or public spaces. 

Earlier, in 2020, Law 177 was passed to protect the personal data of survivors of harassment and assault, a move meant to encourage women to report violations without fear of exposure. Despite these efforts, many say the changes have not reached the streets. According to the most recent data from the Arab Barometer’s fifth wave in 2020, Egypt ranked first in the Arab world for sexual harassment. Within a twelve-month period, 63 percent of women reported experiencing some form of harassment, verbal or physical, with rates rising to nearly 90 percent among young women aged 18 to 29. *


 

Las cifras son espeluznantes y los casos que se nos cuentan nos permiten comprender la gravedad del asunto y la dificultad de convivir con ello. Como se señala, no es solo cuestión de aumentar las penas, que ya se ha hecho, sino de cambiar algo más difícil, la mentalidad social, el machismo presente en una sociedad patriarcal, algo que no es fácil corregir.

Una vez más, en los países árabe-musulmanes son las mujeres las víctimas. No es el único lugar, evidentemente, pero ese primer puesto en el acoso y la violencia contra las mujeres no dejan mucho margen interpretativo. Es, sin duda, un mal, una tragedia social que se cubre de silencio para evitar la vergüenza. También es una forma de "corrección" social, de poner a las mujeres "en su sitio" tratando de evitar su desarrollo e independencia, de paralizarlas.

El País 2019

Estos días, Egipto está de celebraciones de su maravilloso museo, un tesoro de piezas de la antigüedad con el que quiere atraer a cientos de miles, a millones de turistas cada año. Entre ellos y el turismo exterior se extiende ese acoso callejero constante y la inseguridad consiguiente para las mujeres.

Se corre el riesgo de penalizar más a los que acosen a las mujeres extranjeras por contribuir a la mala prensa, que a los que se dediquen al abuso de las mujeres egipcias.

Egipto perdió una gran oportunidad con la Primavera Árabe. Primero trajo a los islamistas Hermanos Musulmanes con su antifeminismo; después trajo un autoritarismo machista con los militares. Nadie ha tenido realmente en cuenta la situación de las mujeres y el progreso que suponen algunas leyes chocan con el mal tradicionalismo de base. Las leyes no bastan; hay que cambiar algo más.

Existe otro problema, el crecimiento de la ultraderecha anti feminista por todo el mundo. Esa fuerza es la que representa en Egipto el otro fundamentalismo, el islámico. Los casos aumentan y lo hacen también en su gravedad.

Tristes noticias desde Egipto. Habrá que volver a observar el camino.

 

* Farah Samir "12 Years After a UN Report Found 99% of Women in Egypt Had Been Harassed, Are Egypt’s Streets Safer Today?" Egyptian Streets 9/11/2025 https://egyptianstreets.com/2025/11/09/12-years-after-a-un-report-found-99-of-women-in-egypt-had-been-harassed-are-egypts-streets-safer-today/

France24 09/2018

sábado, 6 de septiembre de 2025

El preocupante deterioro entre los menores

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Las líneas que marcan los delitos de una sociedad trazan un ajustado retrato de ella. La imagen ideal que se suele construir a su alrededor contrasta con una realidad en hechos y datos sobre ellos.

El informe anual de la Fiscalía —más allá de las polémicas este año sobre su presentación— es una forma de dibujar ese retrato oscuro. Los datos y la interpretación de sus causas nos ofrecen información sobre cómo se está edificando nuestra sociedad, sobre sus carencias y problemas. Ignorarlos es un problema de ceguera que tiene sus riesgos sociales.

En 20minutos se nos ofrece un detallado informe sobre la situación en 2024 en España, en especial la referida a menores. El titular es "La Fiscalía alerta del "auge" de conductas "cada vez más violentas" de menores y la "alarmante espiral" de delitos sexuales"* y en sus primeros párrafos se nos dice:

La Memoria anual de la Fiscalía General del Estado recoge un descenso de la criminalidad vinculada a infracciones cometidas por menores en 2024. No obstante, refleja "la seria preocupación y alarma" casi unánime de las secciones de territorios como Tenerife, Madrid, Alicante, Sevilla, Baleares, Ourense, Valladolid o Barcelona, por el "incremento y auge de conductas cada vez más violentas realizadas por menores". 

En concreto, la Memoria, presentada este viernes por el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, en la apertura del año judicial, hace referencia al aumento de las infracciones de violencia intrafamiliar, a la "alarmante espiral" de conductas contra la libertad sexual y al creciente abuso o mal uso de las TIC. 

En cuanto a los delitos contra la vida y la integridad física, la memoria señala un "preocupante" aumento del 18,8% en 2024, con respecto al año anterior, de los homicidios o asesinatos tanto consumados como en grado de tentativa cometidos por menores, con 120 causas incoadas a nivel estatal. 

La Fiscalía achaca esta "tónica ascendente" a la "proliferación" de "grupos y bandas juveniles violentas y de carácter identitario" no solo en grandes urbes superpobladas sino también en núcleos medianos y pequeños, como reseñan las secciones de menores de Madrid, Zaragoza, Valladolid y Toledo". También recoge un "leve" incremento del 1,36% en el último año de los delitos de lesiones, que han pasado de 12.394 en 2023 a 12.563 en 2024. * 

No es un tópico decir que lo que hoy hacen los menores es un anticipo de los que nos espera en el futuro. Puede que algunas prácticas desaparezcan, pero ya se ha cruzado un límite, algo que nos deja marcados.

Lo que ocurre con los menores es también un preciso retrato de lo que los adultos son incapaces de evitar, probablemente porque forma parte de su forma de actuar, que es lo que los jóvenes imitan. La violencia en colegios e institutos, el acoso a los más débiles, los ataques sexuales, etc. no son casuales ni nacen en ellos sino que derivan de lo que ven en los adultos, en sus comportamientos.

Citando el informe de la Fiscalía, se expresa que los hechos vinculados con el crecimiento de la violencia sexual y los ataques a la idea de igualdad... 

..."ponen de manifiesto que no está calando en los jóvenes los grandes esfuerzos que se están realizando en la formación en igualdad, predominando una deficitaria educación en valores que el entorno educativo del menor no ha sabido o podido paliar".

Asimismo, advierte de que este incremento está "íntimamente relacionado" con el "abuso de las TIC, redes sociales, plagadas de bulos informativos que buscan a los menores como gancho fácil para difundir su ideología, a veces centrada en la negativa o, al menos, la minusvaloración de la violencia contra la mujer". *

Si recordamos lo que vimos aquí ayer, relacionado con el negacionismo de la violencia contra la mujer, tildada de "ideología de género" y una falsedad, los efectos son claros. Es fallo en la educación y en la transmisión de valores igualitarios tiene sus efectos en la configuración de la violencia social de los menores.

¿El joven que aprende que el mundo se organiza en "bandas", que los más débiles pueden ser insultados, agredidos y vejados por diversión, que las mujeres deben estar "en su sitio" y que es el varón quien domina y manda, etc. no será también así de adulto? ¿No saldrán estos rasgos y comportamiento a relucir a las primeras de cambio; no será esa su respuesta?

La división y polarización social existente en España evitan que se planteen unos valores sociales estables y comunes. Y esto es esencial para poder desarrollarse de una forma constante en una dirección. Pero si se niega que exista una dirección porque los valores entran en discusión constante según quien los defienda es difícil que se pueda progresar.

La consecuencia es que esa parte de la sociedad que son los menores reciben señales contradictorias sobre los valores, que van del extremo individualismo al negacionismo de muchas situaciones.

El informe usa la expresión "gancho fácil" para definir la situación que algunos aprovechan para recoger el fruto de los "bulos informativos" que se difunden por las redes.

Hoy hemos perdido la efectividad del sistema educativo debido a ese aprendizaje paralelo e influyente que se produce a través de las redes incontrolables y anónimas. De las opciones que nos ofrecen elegimos la que nos resulta más cómoda y atractiva. El paisaje que se nos muestra es el de una sociedad en la que vale casi todo, en la que no lo importante es que no te descubran, una sociedad en la que una influencer, puede decir que leer está sobrevalorado, como hace unos días, etc.

Educa Tolerancia mayo 2025

Todo esto cala y de una imagen de "normalidad" placentera frente a los esfuerzos en el control, en la solidaridad y en la convivencia. La idea misma de organizarse en bandas es una forma primitiva del uso de la fuerza, de la desconfianza en las normas, Solo los fuertes sobreviven y han de demostrarlo de continuo con hechos.

Los datos de algunos delitos se reducen, pero aumenta su fiereza. Lo hacen de forma especial en un sector muy preocupante, el de la igualdad de género, del que dependen muchos otros que se derivan de esa falta reconocimiento. La presencia y difusión de un pensamiento retrógrado que sirve para evitar condenar la violencia contra las mujeres es responsable en gran medida. Esta actitud tiene nombre y siglas.

La técnica política de la polarización social está fracasando en cuanto a sus efectos en la ciudadanía, en especial entre los que tienen menos defensas, los menores. No avanzamos hacia una sociedad mejor porque no somos capaces de definirla; solo aspiramos al poder de controlarla. Luego nos sorprenden las diversas formas de corrupción y los altos niveles en los que se sitúa. Pero todo es resultado de la pérdida de valores y de las facilidades que damos para que esto ocurra. 

Telemadrid 6/12/2024

* "La Fiscalía alerta del "auge" de conductas "cada vez más violentas" de menores y la "alarmante espiral" de delitos sexuales" 20minutos 5/09/2025  https://www.20minutos.es/nacional/fiscalia-alerta-auge-conductas-vez-violentas-menores-alarmante-espiral-delitos-sexuales_6242188_0.html

martes, 4 de febrero de 2025

Contra el acoso

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Coinciden las expertas consultadas por Sandra Rullo Pichel* sobre el acoso en su artículo en RTVE.es sobre lo mucho que queda por hacer en este terreno y en la necesidad de actuar en la educación en la igualdad. La coincidencia de casos muy mediáticos, como han sido los de Pélicot en Francia y los de Luis Rubiales e Íñigo Errejón, que independientemente de su gravedad respectiva, muestran un abanico de comportamientos negativos. Más allá de sus resoluciones judiciales, estos comportamientos nos sitúan ante un problema que incluye en su interior precisamente el silencio.

Entre el espectáculo mediático y el silencio hay toda una gama de posibilidades de tratamiento de este fenómeno social que debe ser erradicado. Castigar es un momento posterior a los hechos, como la denuncia; sin embargo, lo deseable es erradicar estos comportamientos negativos que están insertos en la vida diaria de muchas mujeres y eso solo se logra realmente con educación. Mientras haya que denunciar, juzgar y castigar será señal de que se sigue produciendo, que no se consigue erradicar en sus fundamentos.

A este problema se suma el de la reaparición como negacionismo en determinadas corrientes populistas. La negación del problema la estamos viendo en países importantes que han de las doctrinas patriarcales la base de sus políticas. El sexismo creciente hace retroceder los avances. Combatirlo es una cuestión de todos, no solo de jueces e instituciones.

Mañana comenzamos en nuestro cinefórum de la Facultad un ciclo sobre el acoso en sus diversas variantes. Lo hacemos con una magnífica película egipcia, "El Cairo 678", dirigida por Mohamed Diab en 2010, basada en acontecimientos reales de 2008. El momento de los hechos y el del lanzamiento de la película son inmediatamente anteriores a los de la Primavera Árabe en Egipto, mostrando un ambiente preparatorio característico.


El título de la película hace referencia a un autobús de línea, un espacio habitual de acoso que hace imposible a las mujeres el viajar sin sentir las manos de los pasajeros. Pero lo más sorprendente de lo que se nos muestra es precisamente el silencio institucional y social ante estos hechos: nadie ha denunciado nunca estos hechos. El silencio es la respuesta ante la amenaza de las críticas, del desprestigio en una sociedad profundamente machista en la que las familias prefieren el silencio a ser sometidas a la "vergüenza" pública. La película nos habla de la primera mujer que denunció, que se atrevió a hacerlo por encima de la oposición de sus familias, que lo evitan en nombre de la fama.

No estamos ya en una sociedad como la que se nos muestra en esta película, pero hay elementos que se mantienen, como es el recelo, cuando no la abierta agresividad, hacia las mujeres que denuncian. Hay momentos de la película que se nos hacen tremendamente familiares.

Incluirla como primera del ciclo es una invitación a reflexionar sobre el silencio social y sus efectos. La película es tremendamente local en su planteamiento, pero también universal en su descripción de los prejuicios que deben afrontar las mujeres que denuncian. Es este miedo a enfrentarse a la presión social, al desprestigio, el que frena muchas denuncias. Por ello, insistir en la visibilidad de los casos debe ser reforzada con actitudes de apoyo a las víctimas, que deben sentirse respaldadas en su denuncia y entender que son víctimas de unas personas, pero también de una forma de pensar socialmente. Eso es lo que hay que cambiar, ya que es el motor de lo demás.

El aumento de casos de violencia y acoso en escuelas e institutos debería preocuparnos, como debería hacerlo el hecho de que un mayor número de jóvenes crea que esto es un "invento" ideológico y no una realidad.

La pregunta que se hacían desde el titular en RTVE.es —"¿Ha cambiado la percepción social sobre lo que es acoso y agresión sexual?"— no es fácil de responder ya que hay movimientos en sentido contrario.  Ha habido cambios positivos, pero hay una evidente resistencia que hace aumentar el acoso y la agresión. Convertir la idea del patriarcado en doctrina política es uno de los movimientos que hay que evitar, pero no será fácil hacerlo. El negacionismo populista crece.

Mañana veremos nuestra película egipcia, pero hablaremos también desde nuestros propios problemas, de los que no hay que temer hablar. Es misión  de cada uno lograr una mayor sensibilización de algo que debe ser claramente definido como problema. Nosotros lo haremos así.

Las sociedades que apuestan por la igualdad deben vencer este tipo de resistencias, fruto de un pasado en el que se educaba en lo contrario. La violencia de cualquier tipo sobre las mujeres es hoy una forma de resistencia al cambio, de negación factual de la igualdad.


* Sandra Rullo Pichel   "¿Ha cambiado la percepción social sobre lo que es acoso y agresión sexual?" RTVE.es 3/02/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250203/cambiado-percepcion-social-sobre-acoso-agresion-sexual/16431993.shtml

martes, 15 de octubre de 2019

La muerte de Mahmud El-Banna

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La prensa egipcia, al menos parte de ella, se hace eco de la muerte del joven Mahmud El-Banna. Es otra muerte que conecta los peligros y debilidades de una sociedad que está en cambio. Mahmud El-Banna ha muerto por defender a una joven del acoso sexual de unos compañeros. El hecho ha sacudido a parte de la sociedad egipcia, a la que es consciente de la brutalidad del crimen, su profunda injusticia y reclama soluciones a un mal endémico en Egipto, el acoso sexual.
La explicación más detallada de lo ocurrido nos la da el diario estatal Ahram Online:

A Menoufiya criminal court has set 20 October to start the trial of three teenagers accused of murdering another teen who defended a girl from sexual harassment in a crime that has caused outrage across the country.
The crime took place last week in the city of Tala in Menoufiya governorate, when the victim, 18-year-old high school student Mahmoud El-Banna, intervened to stop a group of boys from beating and sexually harassing a teenage girl in the street, according to Al-Ahram Arabic news website, which cited security sources.
Following the incident, El-Banna later posted a comment on social media reportedly directed at the main perpetrator of the harassment – who has been identified as 17-year-old M. Rageh – saying, "It is not manly to beat a girl in the street."
Later that night, Rageh – armed with a blade – and two accomplices reportedly ambushed and attacked El-Banna in the street. According to eyewitnesses, the suspects stabbed El-Banna three times before fleeing the scene.
The suspects also reportedly sprayed passersby with a chemical substance after they attempted to intervene to stop the attack.*


No es la primera vez que ocurre algo así, que una persona que defiende a una mujer del acoso de un grupo es asesinada. Los propios medios citan otro caso ocurrido a principios de este año 2019. Pero no es fácil encontrar la frialdad y premeditación de este crimen perpetrado por los tres jóvenes asesinos.
¿Qué castigaban con el asesinato del joven El-Banna?
Esa es la pregunta clave, la que se necesita responder en memoria del propio asesinado y para que Egipto despierte finalmente a los males de los que no logra desprenderse.
Mahmud El-Banna hizo lo que tenía que hacer, evitar que golpearan a una mujer y la acosaran sexualmente. ¿A cuento de qué viene su castigo? ¿Quizá por expresar públicamente que "no es de hombres golpear a una mujer"?
En la mente de los asesinos, la hombría se define como el poder de doblegar mujeres, como una forma de violencia sobre ellas que está siempre justificada. El mundo se divide entre las mujeres de su familia, a las que vigilan celosamente y castigan en nombre de su honor si es necesario, y las otras mujeres, las que por el hecho de pisar la calle las hace pertenecer al amplio grupo de las acosables. Es simple, pero es así. Es lo que muestran los hechos cada vez que se produce este tipo de hechos.
Las cifras del acoso en Egipto son tan apabullantes que solo se pueden explicar desde una forma más compleja de comportamiento social. No es solo una identidad sexual mal definida, construida sobre el dominio y la violencia. Es algo más, convertida en cimiento de la sociedad.
No hace mucho, un alto funcionario de la embajada egipcia en Madrid fue sacado fulminantemente del país a instancias del gobierno español por golpear públicamente a su esposa en un centro comercial de los alrededores de Madrid. El incidente tuvo amplia repercusión en la prensa española y absoluto silencio en la egipcia. Los funcionarios egipcios consiguieron que la mujer retirara la denuncia. La Policía actuó reteniéndolo hasta que se aclaró su condición de diplomático.

La violencia egipcia contra las mujeres no es una cuestión de zonas atrasadas o de personas sin educación, sino un hecho que vertebra la sociedad y da forma a las relaciones. No es casual que Egipto tenga una de las tasas de divorcio más altas. El caso ha sido tratado aquí varias veces, porque las soluciones es tratar de evitar que se produzca el divorcio y no adentrarse en sus causas.
Me viene distintos casos a la memoria, como el trato dado a "la mujer del Mall", acosada y abofeteada al resistirse. De poco sirvieron las imágenes, absolutamente claras. Fue blanco de periodistas, como la infame Riham Saeed, que hizo que le quitaran el móvil para ver sus fotografías y sacarlas en pantalla mientras la entrevistaba.
El escándalo de este verano ha sido la polémica con el jugador de fútbol de la selección egipcia, Amr Warda, expulsado primero por las denuncias por acoso y readmitido después de que interviniera la doctrina de la "segunda oportunidad" (promovida por el ídolo futbolístico Mohammed Salah) o la de la generosidad del "perdón islámico" (a cargo de las autoridades religiosas). El futbolista, según sus palabras, había expresado a sus víctimas que "a él nadie le decía que no", probablemente por creerse alguien muy especial ante quien deben rendirse las mujeres que tienen la suerte de ser elegidas por él. Warda había sido expulsado de un equipo portugués que le había fichado ¡el primer día! por insinuarse a las esposas de sus compañeros. No le querían con ellos. Warda, igualmente, tenía que demostrar que era especial.


Todos los casos de condescendencia, social u oficial, del acoso nos dirigen a este nuevo caso. De alguna forma es la culminación de un proceso de resistencia al cambio de la violencia. Los que quitaban importancia a todos estos y otros muchos casos tienen sobre sus cabezas la responsabilidad del asesinato.
El acoso sexual callejero ha sido usado como una herramienta deliberada para sacar a las mujeres de las calles. Ya lo hicieron los militares en la época de la Revolución y las protestas, en 2011. En Tahrir se crearon grupos de voluntarios para proteger a las mujeres de los acosadores partidarios, del régimen. Los médicos militares hicieron inspecciones vaginales para, en el colmo del cinismo, asegurar a los padres la integridad de sus hijas.
Los islamistas y salafistas, igualmente, han procurado retirar a las mujeres de las calles. Se ha llegado a hablar en Egipto de "terrorismo sexual", pues muchas de estas acciones han sido programadas para evitar que las mujeres tuvieran vida propia.


Se podrían citar muchos ejemplos. Pero la idea central es que el machismo abundante oscila entre la chulería del matón del Mall o del irresistible jugador de fútbol y la campaña orquestada para evitar que los hombres, como Dios en su infinita sabiduría ha establecido, dejen de mandar sobre los cuerpos y almas de las mujeres egipcias.
En Egyptian Streets se recoge un tuit que lleva las fotografías de la víctima y de uno de los asesinos. Difícilmente podemos encontrar dos imágenes que hablen con más claridad, de dos actitudes. La risa alegre de El-Banna contrasta con la vanidad presuntuosa que se desprende del asesino. A él tampoco "le dice nadie que no".


El diario termina su artículo señalando:

Egypt has been recently taking measures to fight sexual harassment, as a new law issued in 2014 punishes sexual harassment with at least six months in jail or fines of at least 3,000 Egyptian pounds.
In November 2018, for the first time in Egypt, a coalition of partners including the Ministry of Investment and International Cooperation, the European Union in Egypt, media entities and celebrities have united to launch an awareness raising campaign to combat sexual harassment in Egypt.
Its main promotional video features Egyptian actor and musician Hany Adel as well as actress Menna Shalabi encouraging men to support women and to fight back against harassers.**


Es fácil promulgar leyes que luego no cuentan con apoyo social suficiente o, peor, que la práctica desdice. Esto requiere de soluciones más profundas porque hablamos de un asesinato por haber interferido en un acoso, un mensaje mucho más claro que cualquier campaña en vallas o spots televisivos. Mohamed El-Banna es un mártir más de un Egipto que quiere convertirse en un país más igualitario y moderno. Es el Egipto que surgió como un grito joven durante la revolución de 2011. La situación de la Revolución y de sus ideas está bien expresada en el artículo en Mada Masr que lleva por título "Alaa Abd El Fattah and his lawyer recount humiliation and beatings in maximum-security prison", dando cuenta del destino actual del que fuera una activista principal entonces y hoy preso cuando apetece al poder. En el artículo se nos cuenta los golpes y humillaciones recibidos por el detenido sin saber por qué:

[...] an officer told Alaa that he hates the revolution and hates him and that prison is made to ‘teach people like you a lesson’ and that he “will be in prison for the rest of his life.”***



Ahora lo sabemos, por si había dudas. Eso es lo que queda de la Revolución que quería hacer de un país viejo un país joven.
Uno de los asesinos ya tenía su propia fama como acosador. El vídeo grabado nos muestra sus maniobras para rodear a la muchacha, como actúan en conjunto para evitar que nadie, a pleno día, les malogra su operación acosadora. Todo a la luz. Solo el joven El-Banna se atrevió a sacarla de allí y a criticar a los acosadores.


La muerte de Mahmud El-Banna produce tristeza e indignación. Hace comprender la profundidad de la perversión de quienes decidieron cobardemente matarle. El joven solo hizo dos cosas: defender a una mujer atacada y decir que maltratar a las mujeres no es digno de hombres. Era joven y sano de mente. Los otros eran también jóvenes, pero ya llevaban el germen perverso del machismo santificado. Son viejos por dentro, parte de un modelo que no desaparece.
El futuro de Egipto solo puede estar en los que como Mahmud El-Banna tienen el valor y la generosidad de arriesgarse por los demás. Los cobardes acosadores y asesinos no deberían tener ya espacio. Pero hay muchas cosas que todavía les sostienen. 



* "Murder suspects face trial as Egypt mourns the teenage 'Martyr of Chivalry'" Ahram Online 15/10/2019 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/352820/Egypt/Politics-/Murder-suspects-face-trial-as-Egypt-mourns-the-tee.aspx
** "The Story of the 18-Year Old Boy Stabbed For Defending A Girl From Harassment" Egyptian Streets 13/10/2019 https://egyptianstreets.com/2019/10/13/the-story-of-the-18-year-old-boy-stabbed-for-defending-a-girl-from-harassment/
*** "Alaa Abd El Fattah and his lawyer recount humiliation and beatings in maximum-security prison" Mada Masr 10/10/2019 https://madamasr.com/en/2019/10/10/news/u/alaa-abd-el-fattah-and-his-lawyer-recount-humiliation-and-beatings-in-maximum-security-prison/