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sábado, 19 de agosto de 2023

El creciente divorcio egipcio

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La peculiar forma de entender el poder y el estado en Egipto por parte de los que gobiernan (y la mayoría de los que lo padecen) lleva a que cualquier problema social se considere "de estado", algo que generalmente suele suponer que una afirmación por parte del presidente en el sentido de "exigir" una respuesta.

Hay muchas cosas que se pueden hacer desde el poder, de hecho, ese es el sentido del "poder", actuar y solucionar. Pero también se hace necesario entender dónde están los límites de la intervención, dónde están los campos de actuación posible. Por ejemplo, todo el mundo entiende que solucionar los problemas del asfaltado de las carreteras si se producen accidentes mortales por su mal estado. Se puede asignar un presupuesto, programar una acciones, etc. y pasado un tiempo debería descender el número de accidentes y con él el de muertes.


Pero es claro que hay problemas que no se arreglan así. Entre ellos está la cuestión del "divorcio", que en Egipto ha suscitado diversas "acciones" para "solucionarlo". Cada vez que se dan las estadísticas anuales de divorcios, el problema vuelve a los medios. Lo que se esperaba reducir, vuelve aumentado,

En Egyptian Streets, Marina Makary publica un artículo breve con los datos recientes sobre el divorcio en el país, algo que hemos tratado aquí en ocasiones en estos años. El artículo, poco más que una nota que reproducimos íntegramente, se titula "Egyptian Divorce Rates See 5.9% Increase in 2022" apareció el 16 de agosto y en él se recoge lo siguiente:

A report published on 15 May by the Central Agency for Public Mobilization and Statistics (CAPMAS) revealed that there was one divorce every two minutes in Egypt in 2022. Egypt saw a total of 269,800 divorces in 2022, a 5.9 percent increase from the 254,800 divorces witnessed in 2021.

Cairo and Alexandria had the highest number of divorces, with 57,000 and 26,300 respectively. They were followed by Giza, Sharqiya, and Qalioubiya with 24,100, 19,000, and 14,200 divorces each.

The CAPMAS report also unveiled that Egypt registered 1.8 new marriages every minute, with the number of marriages increasing to 929,400 in 2022, an increase of 5.6 percent from the 880,000 marriages registered in 2021.

In December 2022, Egyptian Minister of Social Solidarity, Nevine El-Qabbaj, announced that divorce rates in Egypt had risen to 25 divorces per 100 marriages.

Together with Al-Azhar and the Coptic Orthodox Church, the Ministry of Social Solidarity has been working to reduce the number of divorces in the country through initiatives such as ‘Mawadda’ (Cordiality) to raise awareness on the value and importance of marriage.*


Los regímenes autoritarios suelen tener un problema con las relaciones efecto-causa y a veces colocan los bueyes detrás del carro. El empeño de "resolver" el "problema" de los divorcios no es otro que la idealización de la "familia" como unidad de referencia para el propio estado. Es decir: el dictador es el padre que manda y el pueblo son los hijos que obedecen, de los que unos salen más tranquilos que otros. La "familia" debe funcionar porque el "estado" debe funcionar. Sin embargo, no es eso lo que ocurre porque se mantiene el modelo estándar como referencia, funcione o no, de forma inmovilista. La familia ha cambiado porque han cambiado las relaciones entre sus miembros e ignorarlo es lo que crea más problemas.

Familia y poder van de la mano. Por eso una sociedad democrática debe abrir sus relaciones familiares aceptando a las personas que la integran... o disolviéndose, como ocurre a través del divorcio o de cualquier otra fórmula.

La creación de una familia autoritaria, basada en una autoridad central indiscutible, no es hoy aceptable porque no responde a la realidad social y cultural. Los intentos de imponerla están destinados a crear más tensiones y conflictos, ya que deben resolverlos de forma adecuada. El divorcio pasa a ser la única vía allí donde es factible.

La sociedad egipcia, por el contrario, ve el problema en el divorcio y no en lo que lleva a él: un sistema patriarcal y autoritario que, con el apoyo de la poligamia, permite al hombre tener varias familias y no le exige responsabilidad. Ha habido intentos de exigir al marido que declare si tiene otras familias para que la esposa esté enterada.

Los matrimonios forzados, decididos por la familia, son otra de las vías conflictivas. El matrimonio es una forma de movilidad social, de conectar y ascender en la escala a través de los hijos; ocurre especialmente con las hijas, a las que se les busca candidatos que se les meten en casa, les guste o no). Las familias tienen un peso decisivo y están presentes en las vidas de los nuevos matrimonios creando constantes tensiones.

Los casos que conozco muestran chantajes a las mujeres con los hijos, con las pensiones, etc. Las facilidades del marido para divorciarse o casarse de nuevo no tienen nada que ver con el suplicio que pasan las mujeres. Las mujeres divorciadas, además, quedan estigmatizadas frente la diferencia con el ex marido. Si se casan de nuevo pierden la custodia de los hijos que hayan tenido, porque el marido no admite que un hombre viva junto a sus hijos. Los intentos de movilizar a las autoridades religiosas, tanto musulmanas como coptas, tampoco han servido. Ya el nombre del programa creado para evitar divorcios, "Cordialidad", nos dice mucho sobre el enfoque.

No es una cuestión de mera "cordialidad", sino de que las mujeres de hoy ya no son las de antes, le guste o no al gobierno. Por ello, el "feminismo" es declarado en países musulmanes como parte de una conspiración occidental para destruir las bases de la familia tradicional, es decir, aquella en la que uno manda y los demás obedece.

Lo mismo explica las campañas de odio contra figuras que, como la fallecida Nawal el-Saadawi, reivindicaron los derechos de las mujeres y denunciaron el sistema normalizado de opresión. Hoy se las sigue odiando y cualquier publicación en las redes sociales desencadena reacciones en contra por parte de los furibundos defensores de la tradición. Cualquier cambio es recibido como un ataque por parte de quienes controlan la sociedad y el estado, que no son necesariamente los mismos.

Los intentos del gobierno, como se deduce del aumento de casos, no han servido de nada. Lo vemos cada vez en más sitios. La toma de conciencia de las mujeres sobre las manipulaciones que reciben se contesta con más dosis de tradicionalismo, es decir, de patriarcado activo. Se explica que algunos traten de evitar que se hable de derechos de las mujeres en las escuelas, considerándolo "ideología". No hay que ir muy lejos para comprobarlo. El modelo de familia tradicional se entiende como un antídoto. Sin embargo, todo modelo que condena a parte de los miembros de la familia a obedecer está condenado a producir frustraciones y más divorcios de los tolerables para el sistema. 

 

* Marina Makar "Egyptian Divorce Rates See 5.9% Increase in 2022" Egyptian Streets 16/08/2023 https://egyptianstreets.com/2023/08/16/egyptian-divorce-rates-see-5-9-increase-in-2022/




sábado, 14 de enero de 2023

Egipto, las palizas son por una "buena causa"

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Tratábamos aquí hace apenas unos días la "fianza" que el gobierno egipcio va a poner a las parejas que se casen en prevención de los gastos que ocasionará el divorcio en el futuro, ya que las cifras de divorcio actuales son del 25% de los matrimonios celebrados, una cifra que en estos achuchados tiempos, con la libra por los suelos, supone una carga importante.

Nos hemos quejado con frecuencia de que lamentarse del divorcio en Egipto tratando de dar lecciones matrimoniales sirve de muy poco. No ha servido en estos años y no es probable que lo haga en el futuro puesto no es cuestión solo de "ciencia", sino de otros factores que hacen que allí (y en otras partes), el divorcio sea el resultado final de un proceso que empezó mal, especialmente por la pretensión de las familias, que presionan para matrimonios tempranos pensando que así es más fácil de controlar la situación o la admisión de formas que son ya improcedentes en las relaciones, como la violencia familiar.

En Egyptian Streets leemos un artículo firmado de nuevo por Mona Abdou —esta buena periodista está recuperando el trabajo centrado en los problemas reales— con el titular "Women’s Rights Bodies File Complaint Against Inflammatory TV Anchor Yasmin Ezz".

El problema egipcio con la prensa no es nuevo. Se trata de una batalla en la que la propaganda ha desplazado la influencia de los medios a determinados personajes especialmente de la televisión que se han ido convirtiendo en una especie de influencers masivos. Cada cierto tiempo, alguno de ellos alcanza notoriedad por sus acciones demagógicas y retrógradas en el hábito de las costumbres, algo importante en un país que recibe instrucciones desde las mezquitas y los medios, a veces intercambiables.

La base tradicional de Egipto es clara; cuando se produjeron las elecciones que llevaron al islamista Morsi a la presidencia, el 75% de los representantes elegidos eran parte de una combinación de salafistas e islamistas de los Hermanos Musulmanes. Eso lo aprendió al-Sisi cuando, un año después, dio el golpe de estado que le llevó al poder donde todavía sigue. La política egipcia se hace desde la mentalidad de un militar que hace del Ejército su fuerza pero también se tiene que manejar con esa peculiar masa de población con una enorme distancia entre unos y otros, entre las élites favorecidas, ricas, controlando los puestos principales, y decenas de millones que siguen anclados en una mentalidad retrógrada de un islam. Al-Sisi navega gobernando con Al-Azhar a su lado, dejando que sean los clérigos los que confirmen sus instrucciones y se enfada cuando no lo hacen, como ocurrió durante algunos años ante la ausencia de reformas. Pero Egipto no se reforma porque es más fácil controlar la ignorancia que las críticas. Y los críticos, los que surgieron el 25 de enero con la Primavera Egipcia, se tuvieron que ir ante las amenazas y presiones de unos y otros, de militares y fanáticos.

Se dejó un hueco en manos de unos medios que no podían criticar y sí lanzar mensajes retrógrados. Aquí comentamos casos durante años, hasta que la prensa egipcia quedó sepultada al comprarle los amigos de la presidencia los medios críticos o desplazar a sus direcciones. Hoy da pena ver muchos medios que anteriormente fueron críticos convertidos en siervos acríticos o, como es el caso, en fuente de pensamiento reaccionario.

Aquí hemos sostenido y lo seguimos haciendo que la verdadera piedra de toque del cambio es la política respecto a las mujeres. Las mujeres son el cambio y la revolución. Todo lo que ayude a potenciar su papel, defender su estado en las familias o fuera de ellas, es revolucionario y contribuirá al cambio. Por contra, los movimientos reaccionarios se centran en una visión que podemos llamar "tradicional", jerárquica, desigual y muchas veces violenta.

Las cifras crecientes de divorcios son precisamente un indicador de que la pareja o la familia no se han convertido en lo que se prometía. Esto ocurre en muchas partes, pero en Egipto se produce —como aquí en cierto sentido con los negacionistas de la violencia de género— un aumento de una política familiar retrógrada y violenta. Una cosa es negar la violencia doméstica, que ya es malo, y otra considerar que la violencia es un elemento esencial para mantener la vida familiar en "orden". Por decirlo así, la alternativa al divorcio es la "paliza", fusión de teoría y práctica patriarcal en un solo acto.

El artículo del que hablamos y del que todo lo dicho anteriormente podemos considerar como una especie de introducción, de puesta en situación, nos habla de la queja oficial del Consejo Nacional para las Mujeres por las intervenciones de una periodista televisiva sobre esta cuestión:

On 11 January, the Egyptian Council for Women’s Rights (ECWR) filed a complaint to the Supreme Council for Media Regulation against television commentator Yasmin Ezz, averring that Ezz’s rhetoric promotes violence against women. In response, the National Council for Women (NCW) followed up with an official statement.

Within its statement, the NCW “announce[d] its rejection and deep dissatisfaction with the abusive content” presented on Ezz’s daily segment on MBC Egypt, Kalam el-Nas (‘Talk of the People’).

Ezz, who is a polarising figure in Egyptian media spheres, has continually been accused of inflammatory speech that calls on women to accept violence and degradation at the hands of men.

Her take on hyper-traditional, misogynistic gender roles has earned her both fame and notoriety, with the NCW allegeding that Ezz’s speech “is insulting and reactionary, and includes […] the normalisation of insulting and beating wives by husbands.”

According to the NCW statement, Ezz “takes advantage of individual cases circulated on social media to normalise domestic violence, spreading ideas that destroy the Egyptian family—the pillar of society.” The statement continues to stress that this “bullying” is unconstitutional, and conflicts with over 20 articles delineating issues of citizenship and equality, criminalising violence and discrimination, as well as respecting women and preserving their dignity.* 

Que una presentadora, Yasmin Ezz, pueda justificar y señalar la necesidad de las palizas caseras contra las mujeres puede parecer extraño a los ojos exteriores, pero sabiendo lo que hemos señalado anteriormente, la base fuertemente religiosa egipcia y que todo estos siempre se argumenta desde la religión, desde la normalización espiritual, extraña menos.

La queja del Consejo Nacional de las Mujeres tiene una función doble, demostrar que el gobierno puede hacer algo (al menos quejarse) y tratar de que no le coman el terreno. Es evidente que las mujeres se deben quejar de este trato mediático que se traducirá en justificación de la violencia que sufrirán en nombre de la tradición y de la santidad familiar de la que el varón debe ser ejemplo. Las palabras de Ezz evidentemente son la receta para evitar esa disolución de las familias por culpa de mujeres que tienen opinión, desean trabajo y no están calladas, todo ello pecados a los ojos del tradicionalista.

El problema de la violencia se escinde en dos: las palizas y su justificación mediática. Pegar deja de estar mal y se convierte, por el contrario, en un bien que se debe ejecutar para evitar el mal, la disolución de la familia, algo que quieren desde el exterior los países extranjeros, los ateos y las feministas, todos ellos lacras sociales que tratan de evitar que Egipto sea de nuevo el padre de la Humanidad, como proclama su constitución en su preámbulo.

La nota elaborada por el Consejo Nacional de las Mujeres señala (traducido del árabe automáticamente):

El Consejo Nacional de la Mujer, encabezado por la Dra. Maya Morsi, y todas sus integrantes e integrantes, sus comités permanentes, su secretaría general y sus dependencias en las gobernaciones, manifiestan su rechazo y profundo descontento por el contenido abusivo presentado a través del “Kalam al -Nas" programa emitido en "MBC Egypt" por la emisora ​​/ Yasmine Ezz, que representa insultar, humillar, menospreciar y dañar a las mujeres egipcias. También es un contenido destinado a ignorar la conciencia social de lo que se está logrando sobre el terreno en términos de arduos esfuerzos para empoderar a las mujeres egipcias.

    El Consejo anuncia que presentó una queja oficial esta mañana ante el Consejo Supremo de Regulación de Medios contra el programa, ya que el Consejo recibió muchas quejas de mujeres egipcias a través de las plataformas de redes sociales expresando su rechazo a este contenido ofensivo y pidiendo que se detuviera.

    El Consejo afirma su rechazo categórico de cualquier contenido que humille e insulte a las mujeres egipcias, ya que el contenido presentado por el programa sobre las mujeres egipcias es insultante y reaccionario, e incluye la incitación a la violencia contra las mujeres egipcias, la normalización de insultos y golpes a las esposas por esposos, y que las mujeres deben aceptar la violencia y la humillación, y también incluye contenido El programa también se burla y acosa la condición de la familia egipcia, lo que conduce a la destrucción de la estructura social y la creación de conflictos dentro de la familia, sin tener en cuenta las disposiciones de la constitución egipcia, que incluía más de 20 artículos que regulaban cuestiones de ciudadanía e igualdad, criminalizaban la violencia y la discriminación, respetaban a las mujeres y preservaban su dignidad.

    El Consejo destaca que la gran civilización egipcia solía pintar mujeres en los templos como símbolo de fuerza, vida y crecimiento, y la mujer egipcia era la reina que gobernaba y luchaba en las guerras, y ahora ocupa los más altos cargos de liderazgo y aspira a más.

   El consejo aclara que este programa y su contenido no son adecuados para una institución de medios de renombre que proporciona contenido de medios significativo que goza de gran prestigio entre el público egipcio, ya que este contenido viola el código de honor de los medios, que requiere elevar el nivel de discusión de las redes sociales. y asuntos familiares a un nivel que equivale al papel de la mujer como socia principal que contribuye a la construcción de la familia, junto con el hombre que la respeta y valora su papel, además de que el código mediático de la mujer prevé presentar a la mujer como un modelo informado, educado y comprometido. El consejo también destaca la gravedad del impacto de los mensajes descontrolados que contribuyen significativamente a reducir el respeto por las mujeres y, por lo tanto, aumentan los índices de violencia contra ellas.

    El Consejo Nacional de la Mujer hace un llamado a las responsables del canal a tomar las medidas necesarias para frenar este contenido reaccionario.

   En conclusión, el Consejo Nacional para la Mujer afirma que no descuidará ninguno de los derechos de las mujeres egipcias y no aceptará prejuicios ni derogaciones de ellos de ninguna manera. #El Consejo Nacional de la Mujer

 [ir a versión en árabe

La pelota pasa ahora al tejado del Consejo de los Medios, una forma poderosa de control dentro de la política egipcia, cuya constitución vimos aquí, una forma centralizada de controlar los medios desde el poder. ¿Van a tomar medidas? La responsable del Consejo Nacional de las Mujeres, la Dra. Maya Morsi, ha recibido más de mil de mensajes de apoyo en la página de Facebook por haber denunciado la actuación negativa de defensa de la violencia contra las mujeres.

La pregunta que nos hacemos es si esa solución violenta es una forma "patriótica" de "resolver" el problema del desmoronamiento familiar, enrarecido por la tendencia tradicional hacia el pasado (la violencia contra las mujeres en todas sus formas) o es simplemente la "ignorancia" de quien quiere aprovechar este tipo de cuestiones para darse notoriedad. También puede haber mezclas de ambas.

No es la primera vez que desde estos canales se hace este tipo de declaraciones con este tipo de soluciones. Los "ilustrados" egipcios mantienen las formas retrógradas populares porque es la que les permite seguir en sus puestos en la cúpula social. Se fomenta un tradicionalismo ignorante amparado en un mal entendido sentido nacional. Una vez más, los medios egipcios embrutecen.

3/12/2018

El crítico debe guardar silencio porque es molesto al revelar cuáles son los mecanismos del poder. Sin embargo estos dañinos falsos modernos acaban siempre bendiciendo la ignorancia que les permite seguir controlando desde sus minaretes mediáticos la sociedad a la que mantienen convenientemente polarizadas asegurándose sectores de la opinión pública.

Esto es lo que ocurre en un país que mandó a sus críticos al extranjero, que compró los medios para asegurarse que nadie criticaría al poder, que jugó a un imposible equilibrio entre lo moderno y lo retrógrado para convertirse en el fiel de una balanza. Los que se saben poderosos por tener medios controlados, pasan sus facturas.

La nota del Consejo está también llena de retórica hueca sobre cómo se pintaba en los templos a las faraonas y demás. La violencia no se critica diciendo que en el pasado las mujeres fueron guerreras. Se trata del presente, de violencia real justificada. Los que admiten la violencia no lo hacen por lo que ocurrió en la época más remota, sino en un presente en el que callan las fuerzas de Al-Azhar que deberían decir con  frecuencia y énfasis que golpear a las mujeres no te hace buen musulmán, sino personas brutal y autoritaria por mucho que vayas a iglesia o mezquita el día que toque. Sin embargo, no es eso lo que ocurre.

Para entender mejor esta situación deberíamos volver al mes de enero del 2022, cuando el diario Al-Monitor recogía una polémica sobre la reforma propuesta para aumentar las penas contra los maltratadores en el seno de la familia. Ya entonces aparecen los tres implicados: Al-Azhar, la MBC y el Consejo Nacional de las Mujeres, con la cuestión de la violencia masculina en la familia y su sentido: 

The Egyptian parliament is currently reviewing a proposed amendment to Article 242 of Penal Code No. 58 of 1937, stipulating harsher punishment for domestic abuse and violence. If approved by the House of Representatives, an abusive husband may face a jail sentence of up to five years and a minimum of three years instead of the current maximum one-year sentence.  

The amendment put forward by Amal Salama, a member of parliament's Media Committee, aims to curb the high divorce rates in the country. According to the Central Agency for Public Mobilization and Statistics, a total of 213,000 divorces were registered in Egypt in 2020, with one divorce case happening every two minutes. The previous year witnessed even higher divorce rates, with a total of 226,000 registered cases. 

The proposed revision has stirred controversy in Egypt and prompted attacks on Al-Azhar Grand Imam Sheikh Ahmed el-Tayeb by women's rights advocates over remarks he made on Egyptian TV in 2019. This, after MBC Masr broadcast an excerpt from Tayeb's TV appearance on a Ramadan show three years ago. 

In the clip, Tayeb says it is permissible for a husband to hit a disobedient spouse "to preserve the family."     

"The Quran advocates symbolic beatings as a means of disciplining a disobedient wife, without causing her harm or injury," notes the sheikh. He cautions that "the spanking is not without limits. It is permissible on condition that no bones are broken and no organs are harmed."

Tayeb continues, "The husband should neither use his hand nor slap his spouse on the face; he should not cause physical or psychological harm to the woman. Rather, what is meant (by the Quranic verses) is a (light) tap on the wife's body with a miswak or toothpick." A miswak is a small teeth-cleaning twig that was used in the days of Prophet Muhammad. 

The sheikh was clearly referring to a Quranic verse (Surat al Nisaa) that addresses disobedient or defiant wives: "But those wives from whom you fear arrogance, first advise them; then, if they persist, forsake them in bed. And finally, strike them. But if they obey you once more, seek no means against them. Indeed, Allah is ever Exalted and Grand."

While Islam does not promote or encourage violence or coercion against women, cultural practices in the patriarchal society sanction oppression and abuse of women to control and subjugate them.

According to the National Council for Women (NCW), the state body concerned with protecting women's rights, 86% of wives in Egypt suffer spousal abuse. In August, the NCW put the number of "women at risk of domestic violence" at 8 million annually. The statistic may be even higher considering that it is culturally unacceptable for battered wives to report incidents of domestic violence to the police.*** 

Todas las piezas se juntan hoy: el papel de la MBC recordando las disculpas coránicas sobre la violencia femenina desde Al-Azhar, en la figura de su líder, Al-Tayed, cuando comenzó a tratarse el aumento de los divorcios y ahora con cifras de escándalo, la presentadora lo interpreta como antes lo hicieron, de forma patriarcal y violenta: los divorcios crecen porque los hombres no sujetan a las mujeres. El aumento de las penas de 1 a 5 años solo ha servido, en esta tradicional interpretación coránica, para que aumenten los divorcios. Todo encaja. No es una presentadora que desvaría; es un conflicto más entre la necesidad de modernidad y reforma y la tradición de la violencia machista. Son los varones los que deben controlar, a bofetadas, que no se deteriore la familia y, con ella, el país. Lo dicho en el medio concuerda con lo que en su momento dijo Al-Tayed. Saben quiénes son sus audiencias y lo que estas quieren escuchar. Saben también que condenarles es arriesgado porque tienen gente, mucha gente detrás.

Egipto no sale de sus contradicciones, imposibles de encajar con los tiempos. Mientras las mujeres no tengan su papel real en la familia y en la sociedad, este tipo de situaciones se seguirán produciendo. Justificar la violencia contra las mujeres para "evitar" el aumento de divorcios es dañino y absurdo. Lo que se producirán es más divorcios resultado de esa misma violencia. Pero esa visión refuerza el poder patriarcal, que es de lo que se trata pues los demás poderes se construyen sobre él. 

14/01/2023

De la mutilación genital al divorcio, las políticas egipcias no cambian apenas o quedan en papel mojado, lo que hace que la situación de las mujeres sea muy preocupante. La justificación y recomendación de que sea una herramienta de corrección social es anacrónica y preocupante. Si la familia se sostiene sobre la violencia contra la mujer, que pasa a ser su enemiga oficial, la visible, el futuro es realmente oscuro y, especialmente para los políticos, difícil de justificar. El problema se plantea no tanto por la situación violenta real sino por su abierta proclamación y defensa, tanto desde Al-Azhar como desde los medios populistas de comunicación. Ahora, hoy mismo, pasa a Sindicato de Medios, para interrogar a la presentadora. Veremos qué ocurre, cuál es su defensa y que respuesta se le da.

El fenómeno no es aislado y lo estamos viendo cada día en muchos países donde el "feminismo" es el enemigo y la violencia de género una exageración ideológica. Allí donde existe ese poder patriarcal, la violencia se normaliza como una herramienta de corrección familiar en nombre de Dios o del diablo. Las víctimas son las mismas. 

22/11/2022

* Mona Abdou "Women’s Rights Bodies File Complaint Against Inflammatory TV Anchor Yasmin Ezz" Egyptian Streets 12/01/2023 https://egyptianstreets.com/2023/01/12/womens-rights-bodies-file-complaint-against-inflammatory-tv-anchor-yasmin-ezz/

** Consejo Nacional de la Mujer  https://www.facebook.com/ncwegyptpage/posts/pfbid02yzsVge7mgRgdd5kgDnEwwx3yrpkRoRCpTcdypyVE4jX9KPPcsjqfRdQ1yXxxwUGgl

*** Sahira Amin "Proposed domestic violence bill prompts rare criticism of Al-Azhar sheikh" Al-Monitor 5/02/2022 https://www.al-monitor.com/originals/2022/02/proposed-domestic-violence-bill-prompts-rare-criticism-al-azhar-sheikh#ixzz7qMXDdsSp

martes, 10 de enero de 2023

El seguro egipcio de divorcio

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

En Egipto siguen a vueltas con el divorcio. La gente se divorcia mucho y se empeñan en que eso es malo. Da la impresión que lo consideran como una especie de capricho. Y el gobierno egipcio, con al-Sisi al frente ha decidido volver a plantear algunas (y las mismas) soluciones para evitar que esto vaya a más.

Aquí hemos tratado el problema del divorcio egipcio, su evaluación problemática y los remedios. Empeñarse en ver el divorcio como un problema es evitar verlo como una solución a otros problemas, claro, que no se plantean

En Egyptian Streets titulan la información sobre las nuevas medidas "Egypt to Establish ‘Family Support Fund’ Funded by Marrying Couples" y está firmada por Mona Abdou. Debo confesar que el sistema es un poco confuso, como lo es el escenario elegido para hablar de esta cuestión:

During the inauguration of several industrial power plants in Abu Rawash on 27 December, President Abdel Fattah al-Sisi stated that a support fund will be established for Egyptian families, financed by both couples intending to marry and the government itself.

Al-Sisi stated that the amount paid by couples will be affordable for anyone with the funds to get married, adding that the government will mirror the amount paid by citizens. “If people pay a billion,” he insisted, “the government will pay a billion, and if the people pay two billion, we will [do the same].”

The minimum amount for the fund was not stated.

The fund, al-Sisi reasoned, is safety-valve for families at risk of divorce and financial strife, with children who are then subject to instability. In essence, the Family Support Fund becomes a way to preserve the rights of all parties involved.*

Si lo he entendido bien, el fondo es para garantizar que cuando haya divorcio se puedan usar para paliar el problema. Es decir, asegurarse que el divorcio no supone incumplimiento de las tareas o, más bien, que no sea el estado el que se tenga que encargar de financiar los efectos de las separaciones.

La idea es que sean las parejas las que aporten el dinero al fondo y el estado aportará la misma cantidad. Eso dice al-Sisi. Evidentemente, esto no evita los divorcios y no tengo claro que evite las consecuencias. Si lo que decimos es correcto (y lo que nos cuenta Mona Abdou lo es también), las parejas egipcias deberán hacer un depósito en el fondo por si acaso.

Este anuncio se hace después de la caída brutal de la libra egipcia que se cotiza a más de 27 respecto al dólar.

Si cada pareja que se case debe aportar una cantidad al estado y teniendo en cuenta que las cifras de los divorcios son del 25%, dadas en diciembre de 2022, no es mal negocio para el estado, que pagará en 1 de cada cuatro casos, mientras que percibirá de todos.

No se explica si este fondo tiene alguna fecha de devolución, es decir, si una pareja felizmente casada puede solicitar la devolución una vez que se vea que son "estables", pero, claro, ¿quién puede asegurar esto? Siempre se podrá decir aquello de "hasta que la muerte los separe", pero que, mientras haya vida hay, riesgo de divorcio. Solo la viudedad sería un seria candidata.

Queda por resolver la cuestión de la poligamia, permitida en Egipto. Se divorcia uno, pero ¿se debe pagar por cada una de las esposas en riesgo de divorcio? Una fórmula frecuente en alguno es ir "renovando" esposas, es decir, divorciase de una para casarse con otra. Uno de los problemas más graves en Egipto es precisamente esa falta de seguridad tras el divorcio, que condena a la mujer a estar controlada económicamente  por el ex marido. ¿Es a eso a lo que se refería al-Sisi?

Las explicaciones que se nos dan después aclaran algo aunque no mucho:

“Why are we going forward with this idea?” the president asked, rhetorically. “Because families can face conflict, it is inevitable. But then, who will take care of the children? […] These are the children of Egypt. This fund comes during critical times.”

The fund will come as part of revising the Personal Status Law, which will also see the establishment of an insurance policy in a “step on the right path to protecting the Egyptian family.”*

Los "tiempos críticos" como fondo dan algo más de sentido a la medida. Es sorprendente el cambio dado por al-Sisi al aceptar los conflictos familiares, que son "inevitables". La idea clave está en los "critical times", tal como señala. ¿A qué se refiere? Las menciones que hemos hecho anteriormente a la pérdida de valor de la libra y con ello la desaparición de los ahorros de los egipcios. Recordemos que ya hubo otra crisis que se llevó por delante una parte importante de esos ahorros.

Pero ahora al-Sisi sabe que si los divorcios han aumentado hasta el 25 por ciento y que la libra ha perdido otro 25 por ciento de su valor, las miradas de los egipcios en caso de problemas se dirigirán al Estado, que siempre se ha mantenido como paternalista y garante de la protección de esos "hijos de Egipto", que quedarán en el aire en un país de continuo divorcio y empobrecido cada día un poco más.

Incluir el "fondo de divorcios" en la Ley del Estatuto Personal, es blindarla con protección religiosa islámica. De esta forma, no se percibe como algo "político", sino como una obligación religiosa, pues no está clara que en estas circunstancias actuales, muchos egipcios estén por la labor de pagar un seguro al estado por si se divorcian. Por eso se ha puesto en marcha la maquinaria islámica:

Dar al-Iftaa, Egypt’s religious body for inquiries pertaining to Islam, has also announced earlier in November that it will be offering training courses to aid and educate those who are about to get married. This comes in collaboration with Egypt’s Ministry of Social Solidarity and Al-Azhar in an attempt to combat divorce and domestic instabilities.

Grand Mufti of Egypt, Shawky Allam, stressed the importance of the Egyptian family and the need to conserve it.

“We were alerted at Dar al-Iftaa to the dangers of early divorce, and so we’ve carried out a number of initiatives to treat this phenomenon,” explained his Eminence, “including courses for those about to get married, and these courses do not cover the legal aspect only, but also include the psychological and social aspect.”*

Se vuelve así a la idea de que en Egipto la gente se divorcia porque no está bien educada, ignorándose que el mal está en los matrimonios muy jóvenes y pactados por las familias. La mujer es así la mercancía y la mejor forma de evitar que se resista es casarla pronto. Cuando tiene ocasión, muchas mujeres se divorcian porque no han sido tenidas en cuenta en muchos matrimonios.

La educación marital está bien que vaya a los hijos, pero también debería ir a los padres. Cuando el gobierno islamista de Morsi tuvo el poder en sus manos, se plantearon dos cosas desde el Ministerio de Justicia: la primera era dar créditos blandos a los segundos matrimonios, pues dentro del programa islamista estaba el fomento de la poligamia. Tener varias esposas es un buen síntoma islámico, desde su perspectiva. En Egipto ha habido que retocar las leyes para hacer obligatorio que los maridos avisen a sus esposas de que se han casado de nuevo. Muchos consideraban que eso no era cuestión de las esposas, sino un privilegio del marido casarse si pedir permiso a nadie.

También hubo una medida muy controvertida. Muchos saudíes mayores y de algunos otros países cercanos —piadosos ellos— iban a los pueblos a comprar niñas para casarse con ellas. Eran los llamados "matrimonios de verano". Pasado unos meses, las "devolvían" a las familias. Como eso también era una "buena costumbre" islámica, al Ministro de Justicia, que había sido presidente del Club de Jueces, se le ocurrió una genialidad: una fianza que los compradores perderían si devolvía demasiado pronto a las niñas.

La historia del matrimonio y sus circunstancias en Egipto explica sin necesidad de mucho más la existencia de ese 25% de divorcios actuales (probablemente sean más) y que a al-Sisi le preocupe tener que hacerse con el mantenimiento de esos "hijos de Egipto" que tanto le preocupan. En realidad, el seguro es para el estado y no para la pareja. El estado solo pagará en caso de divorcio, mientras que todo matrimonio deberá abonar el "seguro". ¿Financiación peculiar? La crisis del estado egipcio es difícil de ocultar. La noticia de que este año han renunciado más médicos en la sanidad pública que los siete años anteriores es preocupante. Y solo es una entre muchas. 

Las autoridades religiosas ya han dicho que van a dar más cursos para evitar el "mal del divorcio", aunque no hagan mucho para evitar los "malos matrimonios". 

* Mona Abdou "Egypt to Establish ‘Family Support Fund’ Funded by Marrying Couples" Egyptian Streets 28/12/2022 https://egyptianstreets.com/2022/12/28/egypt-to-establish-family-support-fund-funded-by-marrying-couples/

sábado, 9 de noviembre de 2019

Más conflictos con el divorcio egipcio o siempre pagan ellas

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Recordarán los hipotéticos lectores de este blog nuestro escepticismo ante las lamentaciones presidenciales sobre la enorme cantidad de divorcios en Egipto. Al presidente (y a cualquiera) le parecía un término excesivo a todas luces acorde con las cifras mundiales. El sistema egipcio está basado en mostrar que el presidente está "preocupado" por algo. Eso significa que de la presidencia hasta llegar al suelo todos se deben preocupar por traducir la preocupación en hechos. Y es ahí donde falla el sistema.
Nuestro escepticismo si basaba en a) no se atiende a las causas reales que producen los divorcios y b) lo más sencillo es simplemente dificultarlo, lo que camuflaría las cifras reduciéndolo. Puede que Egipto no sea un modelo de eficacia, pro sí lo es de obstruccionismo, por lo que la predicción de que se trataría de poner obstáculos al divorcio (como ya habían hecho en algún país musulmán asiático que tomaron por modelo) no tiene un mérito excesivo. Tampoco lo tenía la predicción de que si alguien pagaría el excesivo número de divorcios y a quienes se les pondrían los obstáculos sería a las mujeres.
En Egipto, estas cosas están reguladas por la llamada Ley del Estatus Personal, mediante la cual se rigen la vida personal conforme a las diferencias entre grupos religiosos, ya que no tienen el mismo marco musulmanes que coptos, por ejemplo. El divorcio se regula según las leyes musulmanas de la Sharia, mientras que los coptos, sencillamente, no tienen "divorcio". En ambos casos, la ley religiosa es la que manda y después se sanciona por el estado.


Las tensiones entre la Universidad de Al-Azhar, fuente de orientación religiosa islámica, se ha puesto manos a la obra, redactando un proyecto de Ley del Estatus Personal. Como hace tiempo que la presidencia lleva clamando por una reforma religiosa (que nadie entiende cuál es, pues todos dicen seguir fielmente el Corán), los enfrentamientos entre las instituciones políticas de la república y la institución religiosa van en aumento cada vez que esta última lanza algún tipo de propuesta. Al-Sisi está prisionero de su propia estrategia de cubrirse con el discurso religioso existente y presentarse como reformador religioso y moderado. Lo cierto es que "moderado" no es más que un adjetivo para la galería, para justificar las peleas con los radicales, que también defiende su ortodoxia islámica mientras que acusan a las instituciones del país de "tibias" o de alejarse del mensaje central. Es, como siempre, una lucha por ser los más cercanos al espíritu y la palabra coránicas, la única posición que les permite sobrevivir en un océano conservador y tradicionalista.
Sometido a fuertes críticas por la cuestión de los derechos humanos desde el exterior, el gobierno egipcio ha emprendido una campaña de discursos moderados para tratar de mostrar una imagen de mayor modernidad, por lo que el documento propuesto desde Al-Azhar ha sentado muy mal.
Leemos en el diario estatal Ahram Online un duro alegato en su contra:

Al-Azhar is currently drafting a new personal status law which is stirring up heated debate among experts and the public mainly because it slows down the process by which a woman can get a divorce. Al-Azhar intends to submit the draft after sending it to the cabinet for approval and before being passed by the House of Representatives.
“Very frustrating” is how lawyer and feminist Nehad Abul-Qomsan describes the draft. “It does not have a vision, methodology or even a clear purpose,” Abul-Qomsan said.
Article 61 of the draft law extends the duration of legal proceedings of the khu’, a procedure through which a woman can divorce her husband in Islam, to more than a year, thus depriving women of their legitimate right provided to them by Sharia Law. “In khul a woman is divorced once she returns her dowry and relinquishes the rest of her financial rights,” said Abul-Qomsan who asked why the legal procedures were being extended.
According to Abul-Qomsan, the draft did not impose any restriction on a man’s right to divorce his wife or on polygamy which affects children and exposes them to serious risks. “This is unfair and illegal,” she added.
Article 94 of the draft suggests that a wife uses her own money to spend on her children if the father is financially incapable. According to Abul-Qomsan, this article is against Islamic regulations which stipulate that the husband is responsible for financial matters, and is responsible for financial matters.
Article 99 has also changed the order of the parties that have custody after divorce, putting the father ahead of the maternal grandmother. Abul-Qomsan praised that step but said she wondered that if the father who has custody of his children was financially incapable, what would the mother be obliged to spend.
Article 103 of the draft gives the father guardianship over his children in education if there is a dispute between the parents. Many fathers, according to Abul-Qomsan, intentionally downgrade the quality of education their children receive by paying cheaper tuition fees or simply trying to annoy the mother.*


Como puede apreciarse, la propuesta no es más que convertir el divorcio para la mujer en una carrera de obstáculos, como estaba previsto. La Universidad de Al-Azhar es una institución cuya mentalidad es tradicionalista y, por ello, misógina, por lo que siempre verá el divorcio como un atentado a la autoridad masculina, que es el centro del sistema. Así lo dice la historia y así lo muestran ellos en cada decisión que toman.
La propuesta de la ley es todavía más retrógrada de lo habitual, pues acaba dando más derechos al padre y a su familia, mientras que debilita los de la madre (y su familia) y la carga con más obligaciones y retardos de plazos para cualquier acción.
Esto le crea a al-Sisi un nuevo problema interior, ya que si no lo acepta se enfrenta a Al-Azhar, institución que usa para mostrarse como gobernante virtuoso y faro islámico egipcio —algo que también se vende como garantía hacia el exterior— y si lo acepta recibirá múltiples críticas desde dentro y fuera, arruinando su pretendida imagen moderada.
Aquí hemos tratado estos años, en múltiples ocasiones, la cuestión del "divorcio egipcio" pues nos ha parecido capital en una sociedad en la que hay que leer sus desajustes en este tipo de hechos. La altísima tasa de divorcios muestra precisamente la tensión existente entre un sistema machista y un deseo de cambio que traduce en el papel de las mujeres, siempre sancionadas antes y sobre todo desde la revolución de 2011. Política y religión se dan la mano en la sociedad islámica y la primera autoridad que se establece es sobre la mujer, ya sea como hija, esposa, madre o hermana. No debe haber mujer sin "guardián" y este es siempre un varón, un responsable de lo que haga o diga. Si no hay padre, hermano, hijo o tío, todos ellos con derechos de familia, será un vecino o conocido, pero siempre habrá alguien que diga lo que se debe hacer. Rebelarse ante esto puede tener diferentes tipos de consecuencias, algunas de ellas pueden ser fatales para la mujer.


El final del artículo, firmado por Reem Leila, incide en los cambios anteriores de las leyes y en el "derecho" de Al-Azhar a hacer las leyes o solo a dar líneas de actuación:

MP Mohamed Fouad of parliament’s Local Administration Committee said the role of Al-Azhar, the world’s centre of Islamic learning, is to provide its recommendations in the personal status draft law, not make laws. Throughout Al-Azhar’s history, it has never drafted laws. The constitution specifies that the government, the presidency and the parliament are entitled to propose bills. “As long as Al-Azhar’s opinion is advisory, it is better to read the current draft and provide its legitimate opinion,” Fouad said.
This is not the first time that Egypt’s personal status law is amended. Such calls were made after former president Hosni Mubarak was driven from power in 2011. Hundreds accused former first lady Suzanne Mubarak of harming Egyptian families by passing laws that supported the rights of women after divorce.
However, laws passed at the time, according to Fawziya Abdel-Sattar, professor of law at Cairo University and former MP, have helped millions of families, especially women. Law 100/1985 on alimony rights and Law 1/2000 on personal status procedural law and the khul are all based on Islamic Sharia. “Before the laws on khul and alimony rights, women were court victims, spending years trying to prove their right to alimony to get a divorce,” Abdel-Sattar said.*

De estos párrafos tienen interés las menciones de las fechas, pues trata de mostrar que el proyecto de Al-Azhar es retrógrado incluso en términos históricos políticos. Esto es importante porque todavía están en pie las discusiones sobre lo que fue realmente la Revolución del 25 de enero de 2011, la que derribó a Mubarak, pero no a "su" régimen, que se deshizo de los islamistas en 2013, tomando un nuevo rumbo adentrándose en la ortodoxia religiosa como forma de control social y político.
Interesante también la mención a la esposa del ex presidente, Suzanne Mubarak. Efectivamente, ella fue la cara de las mejoras legales —en los treinta años de mandato— de las mujeres. Sacarla a colación ahora es un golpe doble, contra Al-Azhar y, en otro sentido, el recordatorio de que es en las leyes y no en los gestos en donde se demuestra la voluntad de cambio.


Desde que se empezó a hablar del problema del divorcio en Egipto, estaba claro que serían las mujeres las que acabarían pagando el problema. Es la tradición misma del sistema. La mujer es vista como  el elemento que tiende a distorsionar la perfección, la establecida por la ley coránica. Es la mujer la que hay que controlar para que todo funcione. Ese es el principio general, por mucho que se evite decirlo. De esta forma es complicado introducir normas que equilibren los derechos o deshagan las desigualdades que son percibidas como virtuosas. Por eso, el borrador de la ley presentado por Al-Azhar recorta los derechos de las mujeres y amplía el control de los hombres incluso, como se denuncia, yendo más allá de los derechos anteriores reconocidos a las mujeres.
Las clases sobre los males del divorcio a las universitarias sirven de muy poco, como era previsible. El mensaje que se sigue mandando es que son las mujeres las culpables en un contexto de predominio masculino en derechos y en control de la situación. Las acciones para evitar que la mujer se pueda divorciar siguen siendo las mismas: matrimonio temprano, ausencia de educación y limitar sus recursos. Por supuesto dificultar su acceso al mercado laboral para que no pueda independizarse del varón. Finalmente, el acoso a las divorciadas acaba de cerrar  la trampa. Ahora Al-Azhar endurece las condiciones para las mujeres. Todo por las estadísticas.


Una vez más, Egipto se encuentra enredado en sus propias contradicciones, las surgidas de la estrategia del gobierno de intentar llevar por su camino a instituciones que tienen su propia agenda. Los intentos del gobierno de usar a la Universidad de Al-Azhar como forma de ortodoxia islámica no cuestionada y respaldo político entra en conflicto con una institución con su línea de desarrollo y asegurándose su papel bajo cualquier escenario. Darles más poder del que tienen no soluciona mucho y, por el contrario, siempre están bajo riesgo.
El artículo, publicado primero en Ahram Weekly, laboratorio de ideas, es un indicador del conflicto y una toma de posición sobre la propuesta de la Universidad de Al-Azhar. Cómo reaccionen los clérigos ante este aviso es una cuestión clave. Las leyes, les dicen, las hace el parlamento. Veremos si no son de nuevo las mujeres las que pagan. 


* Reem Leila "Compromising women’s rights?" Ahram Online http://english.ahram.org.eg/NewsContent/50/1201/355408/AlAhram-Weekly/Egypt/Compromising-women%E2%80%99s-rights.aspx

martes, 30 de julio de 2019

El toque de queda como arma contra el divorcio

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Me sigo sorprendiendo. Recordarán que hemos tratado en días pasados la cuestión de las medidas contra el divorcio. Por ejemplo, una asignatura obligatoria para poder graduarse en las universidades. En España, la Iglesia impuso la realización de cursillos prematrimoniales para oficiar las bodas, pero eso afectaba exclusivamente a los que iban a casarse por la Iglesia, no a toda la población. En Egipto hay que hacer el curso seas ingeniero o farmacéutico, abogado o veterinario. No lo realizas con tu pareja porque puede estudiar otra cosa o no estudiar en la universidad.
Egypt Today nos trae otra noticia sobre las medidas antidivorcio. Lo hace con el titular "Cafes to close midnight in Ismailiyah to reduce divorce rate". Desde que el presidente mostrara su preocupación por la tasa egipcia de divorcios, el país trata de ofrecerle una nueva idea nueva cada día. Parece como si se hubiera desencadenado el furor creativo para agradar al presidente al-Sisi y acabar con la lacra.
La información es sucinta: "Ismailiyah Governor Hamdy Othman announced on Sunday he had decided to oblige cafes to close at 1:00 a.m. in summer and at midnight in winter in order to decrease divorce rates in the governorate"*. A continuación se nos dan algunos datos —algunos confusos— sobre el divorcio en Egipto.


Con confusión o con claridad, lo cierto es que el gobernador Hamdy Othman parece haber encontrado la llave de la felicidad conyugal cerrando lo bares y mandando a la gente a casa. "Gente", en este caso, significa "hombres", que son lo que habitan los cafés.
De nuevo se obliga a los que no estén casados a padecer los desajustes matrimoniales de los demás.  ¿Mandarían a casa a los casados y dejarían seguir a los demás? No. Sería contraproducente y llevaría a tener más ganas de divorciarse para poder restar en el café hasta que te apetezca. La solución es mandar a todos a casa cerrando el café. Las horas decretadas par el cierre están por encima de las de muchos otros países, por lo que vemos que en Egipto, los cafés serían una segunda residencia para los hombres, Cumplirían una función similar a la de los clubes británicos, auténticos refugios masculinos.

De nuevo nos encontramos con una situación complicada: ¿se divorcian porque están en el café o están el café para no pelearse en casa? La solución no es sencilla, pero el mundo cristalino para el gobernador de Ismailiyah, que ha puesto en marcha un "toque de queda".
La medida no tiene muchas ventajas, ya que el estar juntos lo que provoca es el aumento de los divorcios. Aquí ya sabemos que aumenta tras las vacaciones veraniegas, según indican las estadísticas. A la vuelta, después de estar juntos sin demasiadas posibilidades de escape, es cuando se producen más divorcios. Cierta distancia puede ser buena para oxigenar los matrimonios. Habrá muchos que se divorcien por no parar en casa, claro; pero muchos otros lo harán por estar obligados a estar bajo el mismo techo más tiempo del debido. La idea "buenista" del divorcio —se divorcian porque no están suficiente tiempo juntos— puede volverse contra el objetivo. Una pareja bien avenida quiere estar junta; pero son demasiados condicionantes los que hay en el matrimonio desde el origen. Sobre esas causas no se actúa.
Hay que tener cuidado porque la medida del cierre nocturno de los cafés creará malestar, que se puede canalizar como descontento. Veremos los resultados de la medida en un futuro, al igual que con los cursos obligatorios.



* "Cafes to close midnight in Ismailiyah to reduce divorce rate" Egypt Today 29/07/2019 https://www.egypttoday.com/Article/1/73338/Cafes-to-close-midnight-in-Ismailiyah-to-reduce-divorce-rate