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sábado, 26 de noviembre de 2022

Rusia y Sodoma

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Rusia está dividiendo el mundo conforme a un criterio claro: lo que es Sodoma y el resto. Es realmente impresionante (no sorprendente) que un país que ha invadido a otro con el argumento —entre otros— del Patriarca ortodoxo de Moscú de los ucranianos son un lobby gay se considere una superpotencia, un líder mundial, etc.

Rusia ha votado endurecer las penas contra lo que considera propaganda gay. Lo ha hecho en la Duma, con todos los pronunciamientos en contra de cualquier tipo de diferencia sexual respecto al "modelo tradicional" y algo más: ha convertido a los Estados Unidos en "Sodoma", según declaración de sus dirigentes. Todo el que huye de Rusia, lo hace porque es gay, lesbiana, etc. Es una forma de sexualizar la política estableciendo una línea entre unos y otros. De esta forma, todo el que se opone al Kremlin o a las autoridades religiosas (¡esto es medieval!) es declarado enemigo y ciudadano de Sodoma, el lugar de reunión de los abyectos.

Los Estados Unidos han sido calificados directamente como "Sodoma", lo que convierte la resistencia a las sanciones en casi un martirio y una forma de ganarse el cielo a la sombra del Kremlin, donde el mesías Putin intenta salvar a la Humanidad de las tentaciones homosexuales de cualquier tipo.

La fijación con Sodoma no es nueva, Me encuentro en mi búsqueda de información de una noticia en una revista de arqueología donde se nos decía hace doce años:

Rusia y Jordania han firmado un acuerdo para buscar en el fondo del Mar Muerto los restos de las ciudades bíblicas de Sodoma y Gomorra, según informaron medios de comunicación árabes. Según el informe, una compañía rusa se ha comprometido a realizar la búsqueda en cooperación con las autoridades jordanas, haciéndose cargo de todos los gastos a cambio de los derechos exclusivos para filmar un documental sobre tal búsqueda. El informe cita a uno de los jefes jordanos del proyecto, Zia Madani, quien dijo que la búsqueda podría comenzar a finales de diciembre.

La compañía rusa que fue elegida como socio cuenta con equipos especiales de exploración bajo el agua que pueden hacer frente a la extrema salinidad del Mar Muerto, según los informes.

Los arqueólogos bíblicos tienen varias teorías sobre dónde se encontraba Sodoma y sus ciudades asociadas. De acuerdo a la Torá, Dios destruyó Sodoma, Gomorra, y otras tres ciudades, a causa de su degeneración, el pecado y la iniquidad, convirtiendo una llanura fértil en una tierra completamente yerma.

Abraham, quien rogó por las ciudades, no pudo evitar que Dios ordenase su destrucción. Arqueólogos y geólogos han sugerido que un gran terremoto, o una tormenta de meteoros, podrían haber sido los medios por el cual se produjo. La investigación se ha centrado en el área alrededor del Mar Muerto, y la moderna ciudad de Sodoma, cerca de Monte Sodoma, el cual está compuesto casi completamente de sal de roca y es considerado el sitio más probable de las ciudades antiguas.

Sin embargo, algunas evidencias arqueológicas que han aparecido indican que el sitio podría estar en la orilla oriental del Mar Muerto, con dos sitios en Jordania, Bab edh-Dhra y Numeira, ambos consideradas candidatas viables. La búsqueda de Jordania y Rusia se centrará en Bab edh-Dhra, la cual también tiene varios monumentos cristianos.* 

No sabemos qué encontraron o si siguieron adelante, pero el hallazgo da la posibilidad de convertir la ciudad del pecado en un "hecho real", en un espacio que es posible "interpretar" y "verificar" como objeto real del castigo divino.

El hecho nos habla ya del interés por encontrar la ciudad castigada. ¿Para qué? No es difícil imaginarse a Putin viendo el documental mientras mueve su cabeza con cara de "¡ya lo decía yo!"

De la Sodoma real desaparecida a la Sodoma simbólica y global, la que la Duma acaba de establecer como peligro mundial ante el que hay que prevenirse. Los rusos asienten y bendicen las acciones de sus dirigentes, condenando una y otra vez al resto del mundo y pidiendo sanciones ejemplares, de la castración al electroshock, con las que proteger a sus niños indefensos, esos niños que serán enviados a la muerte uniformados y con dos o tres semanas de entrenamiento militar y religioso. Han de saber que mueren por una buena y santa causa que Dios, la Patria y Putin les ofrecen a mayor gloria de la Santa Rusia.

La política rusa, con Putin al frente, ha retrocedido a la Edad Media. Una de las cosas que dicen los historiadores de Rusia es que no pasó por ningún periodos de "renacimiento", que evitó cualquier diferencia concentrando los poderes eclesiales y políticos. No olvidemos que la servidumbre de la gleba, es decir, aquella que hacía a los amos propietarios de los campesinos de sus campos, se anuló hacia 1860. Turgéniev da cuenta de ello en sus novelas ambientadas en ese periodo, especialmente en Padres e hijos, una de sus grandes obras. Nos habla precisamente de esa fractura entre unos y otros, los que intentan salir adelante y los que viven en un pasado inamovible.

El alegato contra el mundo sodomita, que es todo lo que no comparta la visión rusa, es preocupante porque nos muestra de nuevo el adoctrinamiento letal a que se ve sometido el pueblo ruso, a la manipulación constante para seguir sirviendo amos crueles, zares rojos o blancos, con la bendición de Dios o de Lenin.

Con todo hay resistencia, como siempre la hubo. Los resistentes se la juegan. Este verano se estrenó un documental sobre los que resisten: 

Hace un año, Rusia aprobó la ley que prohíbe la “promoción de sexualidad no tradicional”. El recién estrenado documental Children 404 escucha la voz de los adolescentes LGTBQ (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales y queer) de Rusia. El documental toma su nombre de la plataforma virtual que creó la periodista Elena Klimova para conectar entre sí a todos estos jóvenes, y a la que los directores Pavel Loparev y Askold Kurov acudieron para recopilar los testimonios. Children 404 se presentó en el festival internacional Hot­docs en Toronto y como herramienta de visibilización ya está colgada en Youtube-Rusia.

Pocos meses antes de que Rusia aprobase la ley, en marzo, la periodista Elena Klimova creó ‘Children 404’, una comunidad en Facebook en la que adolescentes LGTBQ rusos contaban los problemas que afrontaban por su identidad sexual, que cuenta con más de 4.500 seguidores. La comunidad ‘Children 404’ tomó su nombre del mensaje de error en internet que aparece cuando no se encuentra una página, un manera de hacer referencia a la invisibilidad en la que viven las personas LGTBQ. Su creadora, Elena Klimova, fue acusada en enero de 2014 de hacer propaganda de relaciones sexuales no tradicionales, pero la Justicia desestimó el caso en febrero al considerar que no había “cuerpo delictivo”.**

 

Me imagino que, a la vista de los resultados en estos días, recrudecimiento de las penas contra todo lo que se considere propaganda de la homosexualidad, la película no alcanzó sus objetivos de visibilizar y normalizar a las personas gay.

Por este tipo de cuestiones, el comentado Mundial de Qatar es cuestionable en cuanto que se realiza en otro país homófobo. Ellos dicen que no lo son con la "enfermedad", pero que debe manifestarse en privado. Son formas de blanqueo igual que las rusas y sus lamentos por la destrucción del mundo como esto siga así. Tienen la esperanza de que esta vez el rayo, el meteorito o el terremoto aniquilen con precisión a Ucrania, los países de la OTAN y todos aquellos que no comulgan con sus ideas reaccionarias. Luego realizarán un documental sobre los escombros.

Esto no empezó hoy. Hace más de diez años que llegan noticias homofóbicas de Rusia. Ahora no son solo de Rusia, sino una calificación del mundo como sodomítico, por ello eliminable, un enemigo, un obstáculo. Putin ya ha demostrado una parte de lo que puede hacer y de cómo se manipula. Nos tomamos como anécdotas casos como el de las Pussy Riot y esto ha ido a mucho más. Es muy serio.

Hay que tener cuidado porque las malas ideas tienen las piernas largas.  Ya se pueden ver en España este tipo de campañas en medios creados tanto en la red como en canales televisivos. Todo por la familia tradicional, claro.

La información 2013

El Mundo 2014
 

* "Rusia decide buscar las ciudades bíblicas de Sodoma y Gomorra en Jordania" Terrae Antiquae 16/12/2010 https://terraeantiqvae.com/group/orienteprximo/forum/topics/rusia-decide-buscar-las

** Claudia Prat "“El día del estreno gritaban: ‘Moscú no es Sodoma’”" Diagonal 2/07/2022 https://www.diagonalperiodico.net/libertades/23236-dia-del-estreno-gritaban-moscu-no-es-sodoma.html

lunes, 15 de junio de 2020

Sarah Hegazy, otra triste muerte egipcia

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Ayer hablábamos del caso de Giulio Regeni en Egipto. Hoy nos llega otro triste caso por sus circunstancias y por sus efectos, la muerte por suicidio de la activista LGTBI, Sarah Hegazy. Otra triste muerte egipcia.
Egipto trata con crueldad todo lo que no entra en sus cada vez más estrechas miras, con un puritanismo competitivo atroz en el que se trata de dar una imagen tartufesca de virtud pública y privada.
La represión del régimen ha conseguido contentar al juez, jurado y ejecutor que muchos llevan dentro, lapidando a golpe de tuit, de condena en Instagram o Facebook todo aquello que no encaja en sus estrechas mentalidades. Sarah Hegazy no ha aguantado más tristeza en su corazón egipcio, dolorido por las secuelas de los ataques sin piedad.
Egyptian Streets reproduce el texto que ha dejado manuscrito antes de morir:

“To my siblings – I tried to find redemption and failed, forgive me. To my friends – the experience [journey] was harsh and I am too weak to resist it, forgive me. To the world – you were cruel to a great extent, but I forgive.”*

Perdón y perdonadme, algo que no existe en la sociedad egipcia para todo lo que es diferente, con todo aquello que no encaja. El "perdón" no existe en una sociedad cada día más soberbia y engreída, más pagada de su propia "virtud" mal entendida, poseedora de una verdad con la que se enfrenta al mundo recriminando que siempre es malinterpretada, que siempre es envidiada, que fracasa por conspiraciones y no por su propia soberbia.


El régimen de al-Sisi es un ejercicio de soberbia nacional. Desde su presunta llamada nocturna por el fantasma del piadoso Sadat al presidente, que no se podía conformar con ser otro vulgar golpista militar, sino que tenía que ser un "elegido" por Dios para la gloria propia y nacional. Tenía que trasladar sus virtudes, convertidas en ejemplo, como su nevera con agua cuando había hambre en el país. ¡De qué os quejáis, sobreviví con agua en la nevera! El presidente al que no había que dejar salir al extranjero porque los pueblos del mundo, ¡envidiosos ellos! no le dejarían regresar, sí, un ser excepcional para un país excepcional, la suma de todas las virtudes humanas.
El régimen egipcio es un calco de su presidente, la sonrisa y la frialdad, la dureza y la intransigencia que hace desaparecer todo aquello que critica o no se ajusta a las loas que se le dedican.


Puede que los lectores de este blog recuerden el llamado "caso de la bandera arcoíris", ocurrido hace unos años durante un concierto en Egipto de un grupo libanés, Mashru' Leila, cuyo cantante es un activista de los derechos de los homosexuales. Durante el concierto se enarbolaron unas banderas irisadas. Y aquello fue más de lo que el régimen y la sociedad que lo aplaude podían resistir. ¡Qué ofensa tan terrible en sobre el suelo de la patria sagrada! Se sucedieron los arrestos y uno de ellos fue Sarah Hegazy.


Recordemos que eran los momentos de las retransmisiones en directo de las redadas gay en los baños de El Cairo a cargo de Mona Iraqi, una de esas vergüenzas del Periodismo tan celebradas y con gancho en Egipto, las que saben dar las dosis de infamia suficiente. Como justo reconocimiento, los jueces egipcios —siempre tan justos e independientes—, la liberaron de cualquier culpa. Egyptian Streets nos lo explicaba en su momento, en 2016:

An appeals court declared that the work of Egyptian journalist Mona Iraqi, who had reported “a gay bathhouse orgy” to the police in late 2014, is “journalistic work that serves public interest.”
In the reasoning released by the Cairo misdemeanour appeals court on Wednesday, the reason behind Iraqi’s acquittal of charges of defamation and “publishing false information” is that the intention to “defame” did not exist in her case.
Instead, the court’s reasoning went on, Iraqi intended to raise awareness regarding the causes of AIDS or HIV virus and reveal the reasons behind its spread in Egypt, through her TV show “Al-Mestakhabi” (The Hidden), to commemorate World AIDS Day, which the court views as a matter of public interest.
The court had reversed on Jan. 19 a six-month prison sentence previously handed to Iraqi in the case dubbed by Egyptian media as the “bab al-bahr bath house” or “Ramses bath house” case.
Twenty-six persons had filed a defamation lawsuit against Iraqi for filming a raid by Anti-vice police on a men’s bath house after she had tipped off the police about the “practice of homosexuality” inside the bath house.
In the wake of Iraqi’s show, the prosecution arrested the 26 men over holding a “gay bath house orgy.” The owner and four other persons were accused of running the place to “practice, facilitate and incite debauchery.” The 21 other men were accused of “debauchery” and violating public decency.
They were all acquitted in January 2015.**


En esas fechas, el régimen estaba decidido a mostrarse "piadoso y virtuoso". Al-Sisi había decidido la estrategia, un islamismo sin islamistas. El mismo espíritu doctrinal impuesto a toque de marcialidad, con el cuartel como ejemplo, pero portador de un puritanismo que convertía a Hosni Mubarak en un liberal añorado por muchos.
La dictadura de al-Sisi es sobre todo la imposición de un modelo que insiste en la excepcionalidad del egipcio y trata de convencer que basta con sentirse orgullosos a falta de justicia, riqueza o libertades. Y "ser egipcio" implica que hay que bendecir el modelo puritano, el que los islamistas habían hecho suyo y que al-Sisi les suministra militarmente. Estado, Pueblo y Ejército son uno bajo la bendición de Dios y con el presidente como ejemplo que seguir. Su imagen omnipresente les recuerda a los egipcios dónde está el norte.
Mona Iraqi grabando con su móvil la redada homosexual
 Y en ese Egipto solo cabe lo que está homologado por el régimen. Eso afecta de las noticias, filtradas para evitar toda crítica, a la vida sexual de las personas, el trabajo o las redes sociales. Egipto es un gigantesco sistema de vigilancia, en el que un simple comentario en Facebook puede dar con tus huesos en la cárcel, como le ha ocurrido al estudiante egipcio que regresó de Italia. Le estaban esperando según llegó.


  
Los egipcios son propiedad del estado. No tienen escapatoria y pueden padecer ellos o sus familias cualquier exceso en el extranjero, como les advirtió la ministra del ramo a los expatriados con el expresivo gesto de segar el cuello. ¡No se tolera la crítica! ¡Cualquiera que hable mal de Egipto es un traidor y será castigado por ello! Eso es ley y las embajadas son el mecanismo de control de los que salen fuera, ya sean trabajadores o estudiantes, que reciben advertencias sobre su regreso.
Sarah Hegazy no aguantó más. Estaba lejos, pero las relaciones de los egipcios con su patria son muy ambiguas, una relación de amor odio o, si se prefiere, de amor tristeza, pues es eso lo que provoca cada día en los muchos que vieron frustradas sus esperanzas tras el hundimiento de la Primavera Árabe, hoy estigmatizada, considerados sus participantes como miembros vendidos a potencias extranjeras para destruir Egipto.
La nota de despedida dejada por Sarah Hegazy
Todo en Egipto es reinterpretado como una conspiración milenaria para destruir a los fabricantes de la civilización de las pirámides, "donde todo empezó". Una feminista será acusada de querer destruir el orden familiar e ir contra la religión; lo mismo les ocurre a los homosexuales, contra los que la homofobia es galopante y fomentada desde los medios, verdaderos altavoces del régimen. Los que tienen algo que decir se han ido. Muchos guardan silencio por miedo al regreso, por sus familias, a que el largo brazo de los Servicios de Inteligencia les pueda silenciar, como hizo Arabia Saudí con Jamal Khashoggi. No es casual que Egipto fuera orgullosamente el primer país en ponerse incondicionalmente del lado saudí tras el asesinato del periodista en Turquía.

Son muestras de cómo los vicios del régimen, la vigilancia absoluta sobre cualquiera que discrepe, las presiones sobre las familias, las amenazas, la idea de intromisión constante, de que estás vigilado, etc. se han convertido en una marca de serie. Todo en nombre de Egipto, de su virtud, de ser el pueblo elegido, único. Al-Sisi ha sabido construirse el caparazón que le blinda, que le protege convirtiendo las bromas, los chistes o caricaturas, no hablemos ya de las críticas, en alta traición. Criticarle a él es criticar a Egipto y criticar a Egipto es criticar a Dios. Egipto es la verdad y no hay otra. El mundo se debe poner firme cuando los burócratas serviles les dicen cómo deben escribir sus artículos, cuáles son las verdades oficiales. Al-Sisi ya lo advirtió: "¡escuchadme solo a mí!" Y Egipto lo hizo y el régimen cortó cualquier otra voz.
La voz de Sarah Hegazy se ha quebrado por su propia mano. Pero el estado anímico que le ha llevado a hacerlo ha sido fabricado, promovido por el régimen y la sociedad represiva. La tristeza se vuelve crónica en los egipcios, que ven cómo su país se vuelve cada día más oscuro, intransigente y siniestro.

El 2 de febrero de 2011, en pleno levantamiento egipcio, la BBC Arabic titulaba "Organización egipcia de derechos humanos se niega a defender a los homosexuales"***. El patriarcado corre parejo con la homofobia, que no se ha reducido; al contrario, se ha fomentado para hacer ver la virtud egipcia, para verla brillar frente a la degeneración del mundo, ellos son los que mantienen los valores auténticos. Es uno de los aspectos que al-Sisi ha dejado correr porque sabe que al egipcio le gusta mostrarse desde esa superioridad del juicio sumarísimo, del dedo acusador. La presión sobre las personas, sobre sus familias les llega de todas partes, sin menguar, infinita, obsesiva, cruel.
No es de extrañar que la tristeza de Sarah Hegazy se haya hecho insoportable. Sin embargo, en la nota que ha dejado hay una ejemplaridad, una belleza del perdón que está en las antípodas de la soberbia nacional. Hegazy pide perdón a los que hará daño con su muerte y perdona. "¿Perdonarme a mí? ¡Qué atrevimiento!", pensará el egipcio desde la verdad y la superioridad. Es lo que nunca entenderán, que en la debilidad de Sarah Hegazy estaba su humanidad frente a la soberbia monstruosa de quienes la han lapidado en vida y lo siguen haciendo tras su muerte.


He visto los comentarios a su muerte en algunas cuentas de redes sociales. Son infamias de una crueldad infinita, la imagen exacta de la soberbia nacional, del engreimiento y del juicio sumarísimo. Dan gracias a Dios por llevarse a la "gente sucia".  Habrá quienes lo lamenten, pero los que manifiestan su odio gozoso son muchos jóvenes, los cachorros de al-Sisi, los que garantizan un futuro negro para Egipto. Son los favorecidos por el régimen, los virtuosos, los orgullos, los que levantan la cabeza y cantan himnos entre la hipocresía social y la mentira mediática. Es sorprendente cuánto odio puede destilar una sociedad cada día más alejada de la realidad, viviendo su fantasía heroica y virtuosa.
Sarah Hegazy ha muerto de tristeza y su mano ha sido guiada por el odio, el desprecio y los insultos de muchos. Ella participó de la campaña "No Hate Egypt", pero el odio en Egipto es cada día más frecuente y hay que tener cuidado con que no te apunten. ¡Líbranos de los virtuosos!
Egipto es tierra de mártires, casi todos ellos lo son de los vicios considerados virtudes nacionales. Mártires han sido los que cayeron en 2011 y los que lo hicieron después por llevarles flores; mártires los que se han ido porque no podían tener un show de humor; mártires los que no podían escribir como pensaban o no creían en lo que les obligaban a escribir; mártires los que levantaron, como Sarah Hegazy, una bandera irisada en la alegría de un concierto.
Demasiados mártires para un país perfecto. Descanse en paz.


* "Egyptian LGBTQI+ Activist Sara Hegazy Dies Aged 30 in Canada" Egyptian Streets https://egyptianstreets.com/2020/06/14/egyptian-lgbtqi-activist-sara-hegazy-dies-aged-30-in-canada/
** "Egypt Court Declares Filming of ‘Gay Cairo Bathhouse Raid’ as ‘Serving Public Interest" Egyptian Streets 10/92/2016 https://egyptianstreets.com/2016/02/10/egypt-court-declares-filming-of-gay-cairo-bathhouse-raid-as-serving-public-interest/
*** "منظمة حقوق الإنسان المصرية ترفض الدفاع عن المثليين جنسيا""Organización egipcia de derechos humanos se niega a defender a los homosexuales" BBC Arabic 02/02/2011 http://news.bbc.co.uk/hi/arabic/news/newsid_1814000/1814501.stm

sábado, 29 de junio de 2019

Rocket Man contra Vladimir

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Elton John acaba de llamar "hipócrita" a Vladimir Putin. Creo que no es la palabra más ajustada porque Putin no finge nada, más bien se ríe de ti. La cuestión no es nueva y Putin lo hace con frecuencia. No es hipocresía, es desfachatez. La cara de palo de Putin no logra esconder la risa interior, que es el gesto del que busca cómplices con la mirada. No se trata de hipocresía, no.
La cuestión de la homofobia rusa ha surgido una vez más y esta vez afectando directamente a Elton John, ya que se refiere a la censura practicada sobre la película Rocket Man, un biopic sobre el cantante británico, Sir en su país y un personaje incómodo en muchos otros.
La CNN lo cuenta así:

In an interview with the Financial Times, the paper said the Russian President accused liberal governments of pursuing a mindless multiculturalism and embracing sexual diversity, among others things.
"I am not trying to insult anyone because we have been condemned for our alleged homophobia," Putin said in the interview published Thursday. "But we have no problem with LGBT persons. God forbid, let them live as they wish. But some things do appear excessive to us. They claim now that children can play five or six gender roles."
"Let everyone be happy, we have no problem with what," Putin told the outlet. "But this must not be allowed to overshadow the culture, traditions and traditional family values of millions of people making up the core population."
Elton fired back in a social media post Friday, saying he was "deeply upset" by the interview and strongly disagrees with Putin's view.*


Los argumentos son los mismos que se esgrimen en países como Egipto —con quien Rusia hace buenas migas—. El mismo argumento de que seas "feliz en tu casa" sin problemas, pero cualquier visibilidad pública es condenada o atacada como destructora de una "tradiciones" que constituyen la "esencia" de los valores nacionales. Como ocurre en Egipto, las redadas periódicas se encargan de dejar en evidencia que los deseos de felicidad son más bien un sarcasmo.
Es importante comprender el valor de refuerzo de los argumentos, que se construyen cuidadosamente, dejando ver que unos se apoyan en otros, por lo que cualquier discrepancia se supone como un ataque a la totalidad. Es entonces cuando se desatan las iras y las reacciones violentas.
Recordemos lo que ocurrió en Rusia durante los Juegos Olímpicos de Invierno, los celebrados en Sochi. Todo el mundo era bienvenido menos la comunidad gay a la que se le advirtió de lo que podía pasar. Y esto era sencillo. No era necesario recurrir a las autoridades, los batallones de calle se encargaban de los que les parecían gais.
Human Right Watch recogía en 2018 un artículo de Graeme Reid, titulado "The Olimpics Have Left Sochi, but Don't Forget LGBT Russians", publicado previamente en el Huffington Post. En el artículo señalaba los efectos de la ley rusa sobre la comunidad homosexual:

In June 2013, just months before the opening ceremony of the Sochi Olympics, Russian President Vladimir Putin signed what became known as the “gay propaganda law,” arguing that “nontraditional sexual relations” were a danger to children, the family and society. The law, Putin claimed, would uphold “traditional values.”
On paper and compared to a spectrum of anti-gay laws in some other countries, this new law was not the worst. It made the sharing of “propaganda of non-traditional sexual relationships” an administrative, not criminal, offense, punishable with a fine, not imprisonment. But its most harmful effects are insidious. It effectively excluded a vulnerable minority from full participation in society and gave state sanction to their status as outsiders.
The well-founded fear of activists in Russia was that the law would not only restrict freedom of expression, but would send a message that the government condoned homophobia, leaving gay people vulnerable to violence and abuse.
And that is exactly what happened.
The passage of the law coincided with a ratcheting up of homophobic rhetoric in state media and a dramatic increase in attacks by vigilante groups and individuals. Vigilantes preyed on young gay men, lured them via dating apps to fake rendezvous, and beat, humiliated and tortured them. The attackers filmed these attacks, and posted the footage on social media, including images of themselves attacking the men they perceived as gay, confident in their impunity. As expected, the police failed to recognize the attacks as hate crimes.**


Por esto precisamente, que es lo que se buscaba, no creo que Putin sea un hipócrita, sino algo mucho peor. Se burla de todos. Es una escenificación ante sus seguidores que le conocen bien.
Pero el modelo que ha instaurado tiene seguidores. Se trata de ofrecer una ley aparentemente liberal y dejar caer la violencia sobre la comunidad y los activistas a manos de escuadrones dedicados a ejercer la violencia sobre ellos. Es un ciclo: 1) les atacan, y 2) si protestan les detienen por manifestarse. En la primera parte, la violencia viene de grupos organizados que trabajan con total impunidad y descaro. Los que protestan son reprimidos por las fuerzas policiales y encerrados, donde vuelven a sufrir agresiones. La Ley prohíbe la manifestación de signos o de quejas.
Aquí vimos la represión egipcia por la aparición de una bandera arco iris en un concierto de un grupo libanés, uno de cuyos integrantes es gay. La aparición de la bandera causó una furibunda reacción con redadas y detenciones, con estancias en la cárcel.


El modelo es el mismo: una ley que aparentemente tolera poro que se sostiene en un discurso paralelo de defensa de la religión, la familia, la nación, etc. La aparición allí donde aumentan los populismos, como ocurre en Brasil, es una señal del retroceso que se está viviendo en muchos lugares del mundo.
Los tres pilares del populismo son el dogmatismo religioso vinculado al nacionalismo (Dios nos ama más que a los otros), la homofobia (el pecado destructor) y el antifeminismo (un invento liberal de occidente para destruir las familias). Los tres elementos se refuerzan: el elemento dogmático lo da la religión y el discurso que se extrae sirve para reforzar los otros dos, creando los elementos negativos, la homosexualidad y la mujer insumisa. Según los casos, hay otro fuerte elemento, el racismo, que brota de nuevo con fuerza en comunidades como la norteamericana. No es casual que todos estos populistas hagan tan buenas migas con Trump, un modelo para ellos.
Putin es descarado en sus intervenciones y aquí ha jugado a la víctima desde su propio campo de juego. Lanza a la sociedad esas ideas para presentarse como adalid del tradicionalismo. Los grupos violentos captan el mensaje y salen a hacer sus redadas armados de patriotismo y fe. Por fin han conseguido unir sus ideas y sus gustos: apalear a la gente, abrir cabezas.


* "Elton John slams Vladimir Putin as hypocritical in open letter" CNN 29/06/2019 https://edition.cnn.com/2019/06/29/entertainment/elton-john-slams-vladimir-putin-financial-times-interview-trnd/index.html
** "The Olympics Have Left Sochi, but Don’t Forget LGBT Russians" HRW 8/02/2018 https://www.hrw.org/news/2018/02/08/olympics-have-left-sochi-dont-forget-lgbt-russians



jueves, 28 de febrero de 2019

La maldición de las raíces o qué difícil es ser egipcio o dejar de serlo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Sabía que ocurriría, solo se trataba de saber cuándo. No quería ser agorero, pero sabía que era inevitable. Cuanto más se celebrara el éxito de Rami Malek, cuanto más arriba llegara, antes aparecería la homofobia egipcia. Y si los Oscar se dieron el fin de semana, han sido poco más de 48 las que ha durado la celebración como "héroe egipcio" de Malek.
Egipto es una trituradora, una maquinaria social que necesita de figuras a las que elevar para mostrar el poder de lo "egipcio" (justamente o no) y a las que destruye después mediante procesos de calumnias, insultos o denigraciones. Hay algo perverso en todo ello y que implica el enorme riesgo de ser popular en un país que tiene como deporte destruir a sus mitos, especialmente si el éxito llega de fuera, lo que los hace inmediatamente sospechosos. Eso vale de Moh Salah a Rami Malek, de Sherine a Bassem Youssef.
El éxito cinematográfico internacional de Malek en la interpretación de Freddie Mercury —merecedora de todos los premios importantes— le ha hecho convertirse en un centro de atención doble, por un lado los que aplauden su éxito y tratan de hacerlo suyo, y los que intentan hundir su prestigio, el gran deporte nacional.


Egipto sigue sin asimilar las causas de su emigración, que van desde el sectarismo de los que deben huir por no poder vivir conforme a sus ideas (políticas, religiosas) o los que no consiguen vivir como desean (económicas) y salen a buscar fortuna.
La narrativa estándar del emigrado tiene una formulación inicial: el emigrante sale fuera, fracasa y regresa para que los que se quedaron le reprochen su salida, lo vano de su idea de encontrar un sitio mejor que Egipto. Nada produce más satisfacción que el regreso con la cabeza baja, el regreso pidiendo perdón por haber pensado que hay un lugar mejor que Egipto en el mundo. Esta narración tiene variantes, pero se mantiene como la deseable.
Por el contrario, la narración más irritante es la del éxito migratorio. Tener éxito fuera no se perdona y acaba siendo fuente de ataques. La razón es sencilla y va más allá de la envidia, que —como se decía antes— es muy mala. El triunfo fuera, el éxito de emigrante, es la confirmación del fracaso propio, de la falta de oportunidades para triunfar en un país en donde el triunfo se penaliza como casi cualquier hecho individual, cualquier hecho al margen de los mecanismos de control y vigilancia social. Son los que no perdonan y esperan el momento de preparar la caída.
El triunfo exterior es una traición. Al momento del éxito, el que el pueblo celebra con ilusión, como una posibilidad de salida de la miseria y el control al que se le somete, le sigue el de la caída, el del linchamiento mediático. Hace poco tratamos aquí los ataques al exitoso futbolista Moh Salah: "ya no comes nuestra comida, ya no bebes nuestras aguas", le dijeron.


El caso de Malek tiene su propia peculiaridad en dos puntos: es hijo de emigrantes coptos, lo que le convierte en un peligroso modelo y sujeto a doble control, y en segundo aspecto, el derivado del personaje interpretado, el de Freddie Mercury, al que se muestra como homosexual. Estos dos puntos se entrecruzan en los ataques.
Con el titular "MP criticizes Rami Malek over homosexual role", Egypt Independent señala:

Egyptian MP Mohamed Ismail, secretary of the Housing Committee in the House of Representatives, commented on Egyptian-American actor Rami Malek winning the Oscar for Best Actor by saying that he aims to spoil the morals of Egyptian youth.
Ismail said during a phone call to Hadret al-Mowaten broadcast on Al-Hadath Al-Youm satellite channel, “I was surprised by the Egyptian media’s celebration of Rami Malek, because the role played by Rami Malek in the film is far from his real character. He is trying to [spread] homosexuality among the youth.”
He added, “If he wins the Oscars, it doesn’t mean we have to celebrate him, because the main objective behind obtaining the prize is spreading something rejected by all religions – homosexuality.”
“The award has a specific goal, which is to corrupt morality in the Arab world. Rami Malek is a bad example. If he was in Egypt, he would have been hanged,” Ismail added.
Egyptian-American actor Rami Malek won the Oscar for Best Actor at the 91st Academy Awards for his exceptional portrayal of Freddie Mercury, the legendary frontman of the British rock band Queen, in the biopic film “Bohemian Rhapsody”.
Besides his brilliant performance in “Bohemian Rhapsody”, Malek is known for his role in the USA Network television series “Mr. Robot”. He has received several awards for his biggest role so far, including the Golden Globe, Screen Actors Guild Award, BAFTA, and more.
As the son of Upper Egyptian parents thanked the late Mercury, he looked to Queen’s surviving members, lead guitarist Brian May and lead drummer Roger Taylor, who were almost in tears, saying, “This is a monumental moment… Thank you, Queen, for letting me be the tiniest part of your phenomenal, extraordinary legacy… I’m forever in your debt.”*


El ataque tiene mucho de amenaza (cuando se señala lo que le podría ocurrir si estuviera en Egipto), pero lo es sobre todo para aquellos que lo celebra. Es el mismo Egipto del que ayer su ministro de Asuntos Exteriores, Sameh Shoukry, presumía de ser adalid de los Derechos Humanos ante la Unión Africana que preside.
La ingenuidad de Malek le llevó celebrar sus orígenes egipcios y dirigirse directamente a los jóvenes. Él, dijo, estaba escribiendo un segundo capítulo en un país que acogió a su familia y que le deba ahora la oportunidad de hacer cosas importantes y que estas fueran reconocidas.
Durante el tiempo de éxito de su serie televisiva, "Mr Robot", Malek ha sido citado a menudo con la etiqueta "actor egipcio norteamericano". Es frecuente que esto se haga ya que sirve para halagar el ego egipcio sin querer preguntarse por el hecho de que el éxito es algo que se produce y reconoce fuera.
Como señala el diputado homófobo y piadoso, no hay nada que celebrar pues es un "mal ejemplo". Pero lo interesante es que la cuestión no queda ahí. Hay dos elementos de maldad puramente egipcia: 1) "He is trying to [spread] homosexuality among the youth"; y 2) “The award has a specific goal, which is to corrupt morality in the Arab world. Rami Malek is a bad example. If he was in Egypt, he would have been hanged,” Ismail added.


Ya no se trata de que el diputado Mohamed Ismail y las religiones estén en contra la homosexualidad. Se trata, nos dice, de una "campaña", de una "conspiración" para corromper a la juventud. El segundo punto señala que esa conspiración tiene un "objetivo específico", que es "corromper la moralidad  en el mundo árabe". ¡Cuánta conspiración mundial contra la pureza moral, contra la perfección!
Puede que alguien piense que es una paranoia de un chiflado. La cuestión es que este tipo de paranoias conforma la vida cotidiana del mundo árabe y, en especial, del egipcio, que es la cima de la perfección moral, el lugar donde todo empezó y al que todo debe regresar, el espacio donde los presidentes siguen llamados por enviados divinos a enseñar a los egipcios y al mundo entero cómo se debe gobernar en nombre de Dios, la única lección aceptable.
Desde esta perspectiva que ahora se trata de expandir, Malek es un agente extranjero, un traidor a patria (Egipto) y religión (copta), cuyo objetivo es, como el de otros tantos, la destrucción de aquello que tantos esfuerzos cuesta al régimen, la protección de la voluble juventud, que un día pide la salida del presidente y otro agita banderas irisadas en conciertos de músicas perversas. Desde ese momento, Malek no es un actor de éxito, hijo de emigrantes egipcios, sino un mal ejemplo que hay que evitar celebrar en nombre de la pureza, las buenas costumbres y las leyes de Dios. Que no venga, porque podría ser encarcelado o peor.
Pero la cuestión no se queda ahí. En Egyptian Streets, con el titular "Somebody to Love? Rami Malek Without Freddie Mercury", nos ofrecen otra perspectiva que acaba con consecuencias negativas. El artículo está firmado por Miray Philips y critica el énfasis puesto por Marek en la cuestión de sus orígenes egipcios tratando de obviar otros elementos concurrentes en el caso de Freddie Mercury. Tras señalar inicialmente el gran éxito de Rami Marek en los premios, encadenados uno tras otro por su interpretación del cantante, se entra en la cuestión central, la sexualidad:

Unlike Rami, Freddie is bisexual. And unacknowledged in the celebrations of Rami’s success is the significance of representing the sexuality of a brown immigrant on screen. My Facebook feed is engulfed with images of Rami Malek winning awards, and none of his role playing Freddie Mercury – a flamboyantly androgynous and queer legend.
Erased from their Facebook posts – intentionally, I think – is part of Rami’s speech where he emphasizes that the film is, indeed, “about a gay man, an immigrant, who lived his life just unapologetically himself.” The selective celebration of immigration and not of queerness is blatant, and the heroization of Rami Malek as an immigrant makes me wonder if he would have been so quickly claimed as “one of us” had he, himself, been queer.


Si el diputado egipcio acusaba al actor de ser un mal ejemplo y de expandir la homosexualidad para corromper a los jóvenes egipcios, nos encontramos ahora con el caso (casi) contrario en el que las acusaciones son por haber intentado borrar la cuestión de la "bisexualidad" de Mercury en beneficio de un discurso migratorio de éxito. Para la autora, Malek es culpable de no haber mostrado más fotos del personaje y su significación sexual en beneficio de las fotos del éxito, las que consagran al emigrante triunfador.
También aquí la clave es egipcia. En el mundo de Trump, que es el entorno en el que viven la Academia y los norteamericanos, la cuestión sexual de Mercury no tiene la misma importancia que la del inmigrante de éxito, línea en la que se encaminaron muchas de las intervenciones de la noche de los Oscar, incluido, por ejemplo, el discurso de Javier Bardem. El énfasis, pues, no estaba tanto en la bisexualidad, como el de la inmigración en un país cuyo presidente quiere levantar un muro y acusa a los que llegan por el sur de ser criminales, violadores, traficantes, etc.
Pero la perspectiva se desvía en el caso de Egipto precisamente porque se invierten las direcciones de las líneas. Ya no se trata aquí de "los que llegan" (inmigrantes), sino de "los que se van" (emigrantes). Es lo que hemos explicado en el discurso homófobo del diputado: los egipcios coptos se van y sus hijos, fuera, vienen a enseñar perversidades contra Dios que aprende lejos de nuestras piadosas fronteras. No hay que ver a Malek, nos viene a decir, como un "héroe", sino como un traidor y corruptor.
Pero el artículo, en esta línea, va más allá. La autora escribe:

Perhaps, in some ways, Rami Malek has also contributed to the invisibilization of queer people. He belongs to a legacy of straight and cis actors who have won Oscars for playing queer roles. Additionally, while Rami has acknowledged his Egyptian and Coptic origins – and quite charmingly so –, and also even nodded to the violence against Copts in Egypt, he has remained deafeningly silent about the horrific crackdown on queer individuals in Egypt. For years, while LGBTQ+ Egyptians have been incarcerated and tortured en masse, the Coptic Church and other religious institutions have held conferences to “treat” homosexuality.

Once, I watched a Coptic Orthodox priest tell a room of high-schoolers that no queer Copts exist. He said this during Sunday School, in front of a room that was undoubtedly inhabited by queer and questioning Copts. The claim is outrageous, and it both denies the existence of queer Copts and justifies rampant homophobia and transphobia within Coptic communities. To combat such instances, recent efforts by Coptic Egyptians – namely CopticQueerStories and LGBT Coptic Christians – have sought to elevate the existence, reality and theology of queer Copts. These platforms highlight the struggle of queer Copts who often feel like they are “the only one” as they navigate and juggle their multiple, and seemingly competing, identities.
So, in his speech, when Rami Malek says that “we are longing for stories like this”, indeed, we are. We are longing for queer, brown and immigrant success stories. And I am longing for a Facebook feed, and broader communities, that celebrate immigration without invisibilizing and erasing queerness. Any way the wind blows.**

Malek, finalmente, tiene la culpa por hablar o por callar, por poner sus fotos con el Oscar o por quitarlas. Es el destino de las raíces egipcias. Responsabilizarle de una cosa y la contraria explica el callejón sin salida egipcia, el porqué muchos que podrían celebrar su éxito tratan de alejarse porque el éxito de un egipcio siempre es amargo.


Rami Malek trató, como otros hicieron, de manifestar que la sociedad norteamericana es múltiple, por más que tengan un presidente empeñado en demostrar lo contrario. Fue la línea de los discursos contra el racismo y la xenofobia, que ya hemos contado aquí suficientemente.
Pero a Rami Malek se le pide que se sume a causas nobles, como es la defensa de la comunidad LGTB en Egipto, o que las abandone por perversas y corruptoras. Si dice estar orgulloso de sus raíces coptas, se le dice que los coptos son también una maquinaria de represión y control social, como de hecho ocurre.
Todo ello demuestra, una vez más, que se egipcio es complicado (más que complejo), un callejón sin salida porque fracases o triunfes siempre será una cuestión polémica que te acabará quitando las ganas de regresar o simplemente de recordar de dónde vienes.


Malek se ha llevado todos los premios internacionales importantes de este año con su interpretación de un músico, Freddie Mercury, bisexual. ¿Le convierte eso en un mal egipcio (algo que no es), en un mal copto (cosa que no sabemos si le importa), en una mala persona? Para los que le atacan sí, sí y sí. Unos por acción y otros por omisión. En un caso porque te pasas y en el otro porque no llegas.
Malek ha entrado, como Moh Salah y alguna otra figura en el peligroso grupo de egipcio o medio egipcio que tienen un poder de influencia sobre un pueblo que vive alentado hacia la mitomanía y el caudillismo. El peligro de no poder controlar a estos "influencers" hace que se les destruya ante el temor de que su efecto sea nocivo para el poder. En el caso de Malek está claro en qué sentido y en caso de Salah en cuanto que empezó a mandar mensajes sociales o críticos. 
La maquinaria egipcia es capaz de esto y mucho más. Felicitaciones a Rami Malek por sus premios. Puede que se los hayan dado en la perversa sociedad occidental, esa de los derechos humanos, con la intención de destruir Egipto, pero a mucha gente le vale.


* "MP criticizes Rami Malek over homosexual role" Egypt Independent 27/02/2019 https://ww.egyptindependent.com/mp-criticizes-rami-malek-over-homosexual-role/
** "Somebody to Love? Rami Malek Without Freddie Mercury" Egyptian Streets 27/02/2019 https://egyptianstreets.com/2019/02/27/somebody-to-love-rami-malek-without-freddie-mercury/

miércoles, 3 de enero de 2018

Más allá de la imagen

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Egipto prolonga su estado de emergencia por tres meses más. Era previsible, aunque incongruente con el mensaje de seguridad que el régimen quiere transmitir. Con la excusa del peligro, el estado se ha convertido en el segundo mayor peligro tras el terrorismo. No se puede sacar otra consecuencia de la actitud del régimen criminalizando a sectores sociales bajo las excusas de la "decencia" y la "moralidad". 
En Egipto, el estado y los terroristas siempre tienen buenas razones, lo que indica un excéntrico sentido de la normalidad. Un ateo, por ejemplo, puede ser atacado por ambos, lo mismo que un homosexual. Cosas como estas están clarísimas, todos las ven naturales; otras, en cambio, se vuelven extraños misterios.
Así ocurre con el caso de los dos cristianos coptos asesinados el otro día en Giza. Recordarán los lectores que contraponíamos dos textos. En uno nadie se atrevía a decir que eran coptos, pese a que lo eran, mientras que en el otro reconocía el hecho y se establecía como causa del ataque. 
Según el régimen egipcio, el que los coptos mueran ametrallados o por explosiones de bombas es un hecho fortuito que no revela ningún patrón. Por boca del Comité de Asuntos Exteriores del parlamento egipcio, decir que los coptos son perseguidos, como denunció la asociación norteamericana Coptic Solidarity, es una "mentira". Desgraciadamente, ha habido al menos once coptos muertos desde que lo dijeron, nueve en la iglesia y dos en la licorería. 
Lo que para unos es un misterio (¿por qué mueren los coptos?) para otros es evidente, pero decirlo es decir que en Egipto hay sectarismo y ¡eso es imposible! Al menos de decir.
Otro artículo, esta vez del diario estatal Ahram Online, describe lo ocurrido en el asesinato de los coptos como uno de esos misterios señalados:

Egyptian prosecutors have opened an investigation into the Monday morning deadly attack on a liquor store in Giza's Omraneya neighborhood, which left two killed.
According to initial police investigations, a masked gunman driving a Tuk Tuk opened fire on the liquor store killing the brothers Ashraf Boules Azer and Adel Boules Azer, before fleeing the scence.
It is not yet clear whether the brothers owned or worked at the store.
The motive for the attack, which took place on New Year's eve, the busiest night of the year for liquor stores, also remains unclear.
Ashraf died at the scene, while Adel died of his injuries at Om Al-Masryeen Hosptial in Giza.
Police detectives have been interviewing witnesses, examining surveillance cameras on nearby buildings and along the escape route in an effort to identify the suspects and establish the facts of the incident.
Liquor stores in Egypt are typically owned by Christians. The stores and their owners have been the target of various attacks in the past.*


Los dos misterios que el diario estatal ofrece son casi indescifrables: 1) no saber si los hermanos eran dueños de la licorería, y b) tampoco está claro por qué murieron. Puede que lleve años descifrar ambos o, quién sabe, puede que nunca se lleguen a resolver. "No está claro", dicen. La vergüenza del redactor de la noticia le hace incluir esa línea y media con la que salvar la cara ante la Historia, una especie de "silogismo blando": a) las tiendas de licor son "típicamente" propiedad de los coptos; b) en el pasado, las licorerías han sido objeto de ataques. Todo muy relativo y dejándolo a la imaginación del lector.
Pero todo este pensamiento probabilístico y contrafáctico desaparece como el rayo cuando los motivos son crímenes horrendos que amenazan con la destrucción de Egipto y su forma de ver el mundo. Egyptian Streets nos trae de nuevo información sobre los detenidos por haber ondeado una bandera irisada en un concierto de rock:

Giza Criminal Court releases Sarah Hejazy and Ahmed Alaa, on EGP 1000 bail each, held over raising a rainbow flag in the concert of Mashrou Leila, a Lebanese alternative rock band.
Ahmed Alaa and Sara Hegazy have been in prison on charges of “joining outlawed groups that aim to disrupt the provisions of the Constitution and the law”.
Egyptian authorities have arrested up to 57 people in a campaign against the LGBT community after rainbow flags were raised at the concert of Mashrou’ Leila whose vocalist, Hamed Sinno, is openly gay and stands for the rights of homosexuals.
The number stands now at 54 arrested according to the Egyptian Initiative for Personal Rights (EIPR). “A number of these individuals have already been found guilty of charges and 10 defendants in 9 cases have received harsh prison sentences, ranging from one to six years,” states EIPR.
While homosexuality is not explicitly prohibited by the terms of Egyptian law, the arrested were detained on charges of inciting debauchery, sexual deviancy and violating public morals.
Lawyer Doaa Mostafa who attended the interrogations with a detained girl said that the hardest thing wasn’t the irrelevant questions. However, it was when the girl knew that she was going back to a prison cell where she is allegedly sexually assaulted by other prisoners.
Association for Freedom of Thought and Expression Lawyer Ahmed Othman added that the interrogations continued for more than 10 hours. He said that the defendants were asked about their religious and political views. Additionally, passwords to their social media accounts were taken and their messages were examined.**



Es en estos terrenos donde la policía egipcia hace lo que mejor ha sabido hacer y se emplea a fondo. Es aquí, con ateos y homosexuales, donde se muestra el ingenio y la precisión jurídica de las acusaciones y la claridad visionaria del peligro que unos y otros suponen para Egipto. Pero las palabras que se desprenden de sus acciones, no gustan: perseguir ateos convierte a Egipto en un estado medieval; hacerlo con los homosexuales en un estado homófobo y represivo. Con hechos como estos, el estado trata de congraciarse con una opinión pública cada vez más retrógrada, más obsesionada con la "moral pública". 
Lo que se está creando es un monstruo de intolerancia, cerrado sobre sí mismo, y rechazado desde el exterior. La culpa, sin embargo, la tienen grupos como Solidaridad Copta o los que escriben artículos denunciándolo en cualquier país occidental. Y los ministros se indignan, gritan y acusan al mundo.
Las denuncias, como en el texto citado, contra lo que ocurre en las detenciones y después en las cárceles son solo casos de mala información o con intención difamatoria, para hacer daño a Egipto y evitar que ocupe el lugar privilegiado que le corresponden en la Historia. Todo son rumores, bulos con la intención de hacer quedar mal al régimen. Se vive mejor dentro de la cárcel que fuera.
El silencio no funciona y los límites de la distorsión de la verdad son claros. Carente de una idea de futuro, el régimen va hacia el pasado en un sentido político, la represión, y un sentido histórico, el medievalismo de la intransigencia religiosa. Lo que es peor: no solucionará la cuestión del terrorismo, sino que lo enriquecerá al eliminar los elementos liberales y reforzar los de la intransigencia.


La teoría de que a los inversores les gustan las dictaduras ya no funciona como antes. Nadie quiere verse comprometido con un régimen que manda a la cárcel a personas por pensar diferente o ser diferentes, algo que en muchos países se considera normalidad, como es la libertad de conciencia o de creencia. Pero el estado egipcio solo sabe hacer lo que ha estado haciendo desde hace décadas: vigilar y reprimir.
En Egypt Independent se nos daba la siguiente noticia en estos días, con el titular " Education Ministry goes after extremist teachers":

The Education Ministry sent an urgent letter to all educational directorates in governorates across the country, in which each school principal was asked to follow-up on any indications of ‘extremist’ behavior from teachers and take necessary measures against them.
The letter was issued by the office of Reda Hijazi, head of the ministry’s General Education sector. It stressed the need to combat any behavior which may negatively influence students or provide them with false information, as well as ‘subversive values’ or extremist thought and ideology.
He called on educational directorates to coordinate with security services in their governorates, if necessary.
In a related news, an official source within the ministry said on Monday that the ministry had informed all educational directorates to establish committees for examining school libraries to identify and combat ‘extremist’ ideas.
The source added that the ministry has granted these committees the authority to exclude all books that incite hatred, violence, and extremism, or those which contain Takfiri ideas or contempt of religion.
This gives them access to examine and review books available in more than 50,000 libraries in schools across Egypt.
The source revealed that Education Minister Tarek Shawky issued instructions to review all textbooks of all curricula and eradiate any sentences inciting hatred and intolerance.
The minister also mandated that curricula in the new educational system must include discourse that addresses intellectual extremism and terrorism, and supports belonging and citizenship.
The new moves come after a string of extremist and terrorist attacks targeting Egypt’s Coptic Christian minority, attacks which go against the country’s history of tolerance and support for Copts.***


¿No percibe el régimen que él mismo es fuente de intolerancia? Evidentemente, no. Pleno de un soberbio sentido autoritario, de él solo puede salir la verdad, que es definida como cualquier palabra que salga de su boca política y administrativa. El régimen insiste en "combatir" el extremismo con su propio extremismo, la intolerancia con su propia intolerancia. 
La orden dada por el ministro no es más que una cortina de humo para hacer creer que el estado hace algo. Evidentemente lo hace, pero solo es reafirmar la intransigencia. ¿Con qué criterio un régimen que encierra a ateos y homosexuales, que detiene a novelistas, periodistas, intelectuales, miembros de ONG, a cantantes por decir que no beben las aguas del Nilo o por mover las caderas, que hace desaparecer estudiantes extranjeros o niega el sectarismo evidente, puede seleccionar los textos que hay que arrancar de un libro o de una biblioteca? Los coptos son, una vez más, la excusa para rendir al silencio cualquier voz que se atreva a expresar lo que está ocurriendo.


La idea de que la estrategia de al-Sisi ha sido unir en una sola mano el autoritarismo militar y el religioso se va afianzando al final de su mandato, caracterizado —y denunciado en todos los escenarios internacionales— y despeja todas las dudas. La investigación abierta hace unos días contra una escuela de idiomas porque en el texto escolar aparecía la posibilidad de familias con dos padres o dos madres revela hacia dónde seguirá caminando. La conexión entre ministerio de Educación e Interior que establece el gobierno seguirá fabricando sus propios nichos indirectos de extremismo. Es él quien está enseñando la intolerancia frente a los ideas. Meter en el mismo saco a unos y a otros está creando una sociedad llena de obsesiones.
Hace unos días, Egyptian Streets nos revelaba la causa de todos los males recogiendo las denuncias de dos diputadas egipcias, las azafatas de EgyptAir:

Egyptian parliamentarian Galila Othman slandered the appearance of female flight attendants at the country’s national carrier EgyptAir, describing them as “overweight and old”.
She made the remarks during a meeting of the Egyptian parliament’s Committee on Tourism and Civil Aviation.
“There are no standards. We need dress and weight codes. They shouldn’t work until they are 50. We should move them to other jobs,” she told the Associated Press.
In response, the union of Egyptian flight attendants issued an angry statement condemning Othman and claiming her comments amounted to discrimination.
If the honorable member of parliament does not see (in her comments) discrimination against women, then the union calls on her to kindly fist implement her suggestions at Parliament, since it is the face of Egypt,” the statement read.
It went on to say that flight attendants are only judged based on whether or not they are medically fit to serve, not on their appearance.
The statement added that instead of “offending working people,” the lawmaker should help employees with their concerns.****


La cuestión va más allá de la anécdota y nos revela dos cosas: a) la obsesión del gobierno egipcio con la imagen exterior, en este caso con las azafatas de la compañía aérea, sobre las que echa las culpas de no se sabe muy bien qué; y b) la intrusión constante del poder en la vida de la gente. La respuesta dada por el sindicato de Azafatas ha dado en el clavo: no son ellas la imagen de Egipto, sino los propios parlamentarios. Ya sabe, pues, por dónde han de empezar a mejorar.
La mejor imagen que ha tenido Egipto en décadas ha sido precisamente cuando el mundo pudo ver que luchaba por las libertades, por modernizarse. Entonces muchos manifestaron simpatía por su causa. Pero las luchas internas por el poder no dejaron mucho espacio a los deseos libertad y convivencia. El sectarismo y la intolerancia se manifestó y responsabilizó del caos a los que pedían modernidad y no más intolerancia. Hoy parece que todo se centra en la imagen capaz de atraer al turismo y a los inversores. No va a ser fácil así. Con la excusa del terrorismo, el poder egipcio, el de siempre, se está deshaciendo de todo lo que pueda implicar hacerle perder el protagonismo. Han conseguido hacer creer a una parte importante que su situación dramática se debe a los que se levantaron contra la dictadura de 30 años. 
¡Pobre, rancia imagen! ¡Triste realidad!

* "Prosecution investigating killing of two brothers in New Year's Eve attack on liquor store in Giza" Ahram Online 1/01/2018 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/286373/Egypt/Politics-/Prosecution-investigating-killing-of-two-brothers-.aspx
** "Education Ministry goes after extremist teachers" Egypt Independent 2/01/2018 http://www.egyptindependent.com/education-ministry-goes-after-extremist-teachers/
*** "Court Releases Sarah Hejazy and Ahmed Alaa Held Over Raising a Rainbow Flag" Egyptian Streets 2/01/2018 https://egyptianstreets.com/2018/01/02/court-releases-sarah-hejazy-and-ahmed-alaa-held-over-raising-a-rainbow-flag/

**** "Egyptian Female Parliamentarian Body-Shames EgyptAir Flight Attendants" Egyptian Streets 29/12/2017 https://egyptianstreets.com/2017/12/29/egyptian-female-parliamentarian-body-shames-egyptair-flight-attendants-2/