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viernes, 23 de enero de 2026

Sobre hechos y noticias

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


En el mundo ocurren acontecimientos y en el mundo se nos cuentan unos u otros, de una forma u otra. Contar implica seleccionar, aplicar un tratamiento u otro, darle una extensión mayor o menor. Contar significa olvidar otras cosas que suceden. La importancia de algo comienza a medirse en función de su extensión discursiva. Lo que no se cuenta no existe. La trivialidad, por el contrario, puede cubrirnos intensamente.

Me ha llamado la atención que en estos días de desagracia ferroviaria muchas de las personas entrevistadas, personas invitadas por los medios a contarnos lo que han vivido recurrieran a la expresión "como de película" o algunas similares, con el mismo sentido. Hemos aprendido a percibir y valorar la vida por lo que los medios nos muestran. Algo "de película" es lo máximo en una extraña gradación que parte de lo que se nos muestra. Antes se hablaba de una "vida novelesca" o "de novela"; después ha quedado la expresión una "vida de película" para expresar lo extraordinario. "Parecía una película" sirve para valorar lo que hemos vivido, una forma de etiquetarlo y valorarlo.

Esto lo saben los que tienen por misión impactar, ya sea por lo comercial —hacer de un producto algo extraordinario— o incluso por la vía del terrorismo, otro fenómeno publicitario.

El atentado del "11 de septiembre" fue un "atentado de película". No solo se cometió el bárbaro acto, sino que resultó un deliberado ejercicio de espectacularidad mediática. La elección del objetivo buscaba lo simbólico, pero especialmente lo espectacular, que fueran imágenes que quedaran grabadas en la imaginación colectiva. Muchos las confundieron. Hoy se invierte el proceso y muchos filmes se han alimentado visualmente del atentado.

Hemos llegado a la perversión frecuente de seleccionar muchas noticias por sus imágenes y su capacidad de impacto. Lo primero que hacen los regímenes totalitarios es controlar la salida de imágenes, crear cortafuegos para evitar que puedan dejarles en evidencia. Se expulsa a los periodistas y fotógrafos de las zonas de conflicto para evitar esa foto —sobre todo fotos o vídeos— que nos destruya la imagen fabricada en nuestro favor.

Al final una guerra se concentra en el horror de una fotografía. Desparecen los muertos tras un número, pero queda uno, el que la cámara captó, que queda instalado en nuestras memorias, que pasa a representar esa guerra y quizá muchas otras.

La lucha informativa ya no es tanto por la compresión, sino por lograr la atención, por la permanencia de la noticia. Las cadenas televisivas compiten por lograr las audiencias, muchas veces en aspectos informativamente triviales. Resaltan el número de personas que han accedido, como se ganan terreno unas a otras, algo que han convertido en "noticia" dentro de sus propios informativos. El medio o el periodista pasan a ser parte del espectáculo, como ocurre con los "tertulianos", una "modalidad informativa" que busca la atracción hacia la forma. Hoy la modalidad tertuliana invade con programas que contienen acaloradas discusiones sobre la nada o la trivialización de los grandes temas en beneficio del atractivo de la discusión.

En RTVE.es incluyen un titular que recoge una petición desde Radio Nacional: "N nos olvidemos de Gaza". Es algo más que una petición. Puede que los problemas se acrecienten, que crezca, pero eso no garantiza su atención ya que rivaliza con otros focos de noticias. Su presencia no depende del problema real, sino del foco mediático puesto en él, y este se coloca en función de la "atracción" que pueda provocar en las audiencias, que es el objetivo real.

El uso de la curiosidad en la titulación es otro fenómeno revelador. El titular ha cambiado de informar a buscar el atractivo del desconocimiento, para lo que se eluden datos. Una noticia intrascendente se puede esconder tras un titular que pique la curiosidad de los lectores. Todo lo que antes era una forma defectuosa de titulación se ha convertido en una forma de atraer lectores hacia la nada.

La perversión de los objetivos informativos se manifiesta en una creciente pérdida de información, lo que nos lleva a una pérdida de sentido crítico, algo esencial en las sociedades democráticas, donde la opinión es algo más que el resultado de las visitas a las páginas o lo espectadores televisivos. Sin buena información somos más manipulables. El problema hoy es que la manipulación no tiene necesidad de ser "política", aunque no deja de serlo, sino que se basa en la dirección de la atención hacia otros lugares más rentables desde otros puntos de vista, como es el comercialismo y el consumo.

Y lo primero que se consume es el propio medio. Ya no se trata del mcluhaniano "el medio es el mensaje", sino de algo más: el medio es el producto y la noticia el papel de envolverlo. Se crea así una relación peculiar —podríamos decir "perversa"— entre la noticia y los acontecimientos, por un lado, y entre la noticia y su receptor, lo que lleva a una comprensión distorsionada de muchos acontecimientos.

Quizá estos problemas se han dado siempre, pareo ahora en un mundo global e híper mediático, con el problema creciente de los "fakes" de todo tipo que buscan atraer nuestra atención, se hace más acuciante el ser conscientes de ello y sensibilizar a los medios y especialmente a los profesionales de la información que su función no es acumular lectores, que eso es solo el resultado, y que debería ser por la calidad de la información, entendida esta como la ayuda a la mejora de nuestra comprensión de los acontecimientos.

jueves, 20 de febrero de 2025

La cabra y el asteroide

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Hay en el mundo muchas cosas raras sobre las que se informa cada día. No siempre los periodistas que nos las cuentan son capaces de comprenderlas. Pese a ello, intentan explicar lo inexplicable, lo que no siempre es fácil. 

La noticia que nos trae RTVE.es junto con las agencias viene acompañada de un vídeo, lo que, lejos de permitirnos comprender, nos lleva al asombro, por no decir otra cosa.

La noticia en cuestión nos aleja de Trump (cualquier cosa es posible), de nuestro Fiscal General, de los parientes de cualquier político, de las comisiones, temas todos ya que han dejado de asombrarnos.

La propia RTVE no ofrece un artículo destacado en el que se nos habla de las posibilidades de que ese asteroide que viene pisando fuerte ha aumentado sus posibilidades de choque con la Tierra. En versión norteamericana, nos dicen, estamos con una probabilidad de 3'1%, mientras que en la versión de la agencia espacial europea estamos en un 2'8%*. Reconozco que, con ser inquietante, no ha acabado de interesarme tanto como la de la cabra, sí, la cabra.

La noticia en cuestión tiene el siguiente titular: "Los bomberos de Madrid rescatan una cabra posada sobre el alféizar de una ventana de un quinto piso en Villaverde"** La noticia es breve:

Los bomberos del Ayuntamiento de Madrid rescataron este martes a mediodía a una cabra que estaba posada sobre el alféizar de una ventana de una quinta planta de un edificio en el distrito de Villaverde.

Fue un vecino de ese edificio situado en la calle Puebla de Sanabria número 11, en la zona de Puente Alcocer, quien llamó al 112 sobre las 12:35 horas porque había visto a un animal caprino dentro de un piso quinto de los ocho que hay.

A la llegada de los Bomberos del parque décimo, comprobaron que se trataba de una cabra enana macho de color marrón con una mancha blanca entre los dos cuernecillos que se encontraba en un piso en el que no vive nadie. 

Las autoridades buscan al dueño

Entonces, accedieron a la terraza del piso contiguo mientras la cabra, nerviosa, saltaba al aparato de aire acondicionado exterior, con riegos de caída. Entonces, los bomberos colocaron una tabla espinal para llegar a la otra terraza y dieron comida al animal —zanahorias y lechuga—, logrando ganarse su confianza y que pasara por la pequeña pasarela.

Una vez rescatada, y como ningún vecino sabía a quién pertenecía, agentes de la Policía Municipal se hicieron cargo de la cabra, que fue derivada al Centro de Protección Animal del Ayuntamiento, donde se comprobó que el animal era adulto y se encontraba en buen estado de salud.

Desde los servicios veterinarios de Madrid Salud se acercarán al vecindario para averiguar su origen y saber si hay más animales. **

Leo y releo la noticia; veo el vídeo que me muestra a los bomberos intentando negociar una salida de la ventana con la cabra... y no acabo de entenderlo. Sé que hoy con los líos de la IA es posible ver de todo, pero ¿esto?

Todo lo que se nos dice y cómo se nos dice nos lleva a que los medios no saben cómo informar sobre estos sucesos poco habituales y poco comprensibles. ¿Cómo se cuenta esto? ¿A quién se envía a cubrir una información de algo que resulta incomprensible? ¿Y en qué estado de vuelve?

Los informadores tratan desesperadamente de contar con "normalidad", aparentar que estas cosas pasan y se utilizan expresiones como esa del "posada", se especifica la alimentación con la comida que se le dio —zanahorias y lechuga—, algo que se puede comprobar en las imágenes del vídeo. Se le llama, por ejemplo, "animal caprino", algo que nunca he escuchado llamar a una cabra, pero, en fin, tampoco esto es muy normal, no son gatitos rescatados de los árboles. Se nos precisa detalladamente el tiempo y el espacio, ese quinto piso de ocho posibles. Son intentos de acotar lo anómalo, de atarlo a datos para que la gente lo crea, algo que no es fácil.

¿Ha subido la cabra sola? ¿Subía o bajaba? ¿Quién deja una cabra en una ventana de un piso del que nadie sabe quién es dueño? Cuando nos dicen que los Servicios veterinarios intentarán saber si hay más animales por allí, ¿qué tratan de decirnos?

¿Debemos preparar a nuestras alumnas y alumnos de Periodismo a enfrentarse a cosas como el asteroide o la cabra? Ahora que casi todos apuntan al "periodismo deportivo" y a la "moda", ¿debemos hablarles de las cabras que "se posan" en las ventanas de pisos deshabitados?

Ayer coincidí en el ascensor con tres alumnas que debatían sobre lo que era "real" en la información periodística, llegando al quinto piso con la idea de que lo "real" era lo que decían los periódicos. La verdad es que el trayecto no da para más. Poco esperaba yo que lo "real" fuera tan "irreal" y que lo de la cabra me dejara es estado tan dubitativo.

Acostumbrado a las extravagancias y peligros diarios de Donald Trump, a lo del asteroide que se va acercando a la Tierra a gran velocidad, pese a haber visto hace apenas unos días un documental sobre la extinción masiva de vida como resultado de un choque con un meteorito anterior, lo que me deja intranquilo es lo que ha podido llevar a cabra a "posarse" en el alfeizar de un quinto piso madrileño. Lo demás es explicable, mejor o peor. Lo de la cabra necesita tiempo.

Quizá los dos límites de lo informable estén entre lo más o menos probable, el asteroide, y lo insólito, la cabra. Entre ambos, todo un mundo de hechos, medias verdades, fakes... con el que hay que lidiar.


** "Los bomberos de Madrid rescatan una cabra posada sobre el alféizar de una ventana de un quinto piso en Villaverde" RTVE.es /Agencias 19/02/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250219/bomberos-madrid-rescatan-cabra-posada-alfeizar-ventana-quinto-piso-villaverde/16457204.shtml

 

jueves, 2 de enero de 2025

Fumar en Milán

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Le he dado muchas vueltas. Entre noticias de inflación, caos ferroviario, subida de la cesta de la compra, de adiós al IVA reducido, atropellos masivos y explosiones en Estados Unidos, algún crimen machista y un largo etcétera de desgracias acumuladas en apenas unas pocas horas de 2025, lo que nos hace augurar malos tiempos desde el primer día del año; después de escuchar que "si vamos al desierto nos abriguemos porque hace frío" en la salida del rally Paris-Dakar, después de escuchar que un caso de una mujer muerta no debe considerarse "violencia de género" porque no eran "pareja" y alguna que otra fantasía informativa matutina en la TV, de me quedo con la siguiente: "Milán prohíbe fumar tabaco en lugares públicos al aire libre si no se respetan 10 metros de distancia"*

No atrae mi atención hasta que después de pasar por ella varias veces, veo que va acompañada de una fotografía, etiquetada de la siguiente forma: "Un hombre fumando en la calle en Milán, en una imagen de archivo GETTY IMAGES". Por más vueltas que le doy, como digo, no logro emparentar la foto con la noticia.

En primer lugar, el desenfoque del fondo no permite saber si es Milán o cualquier otro lugar del mundo. Tampoco ayuda mucho el hecho de que la persona que está en la foto sea un asiático. Desconozco cuantos asiáticos hay en Milán, pero podría haber algunos, sin duda. Pero el tercer elemento que me desconcierta es que el asiático del que se nos dice que está en Milán no está fumando. En su mano derecha tiene un teléfono móvil que está consultando. 

Nos queda un margen para la incertidumbre y es que no se ve su mano izquierda, el único elemento que podría tener un cigarrillo. Si el fumar necesita de un cigarrillo para convertirse en icono del "fumador", esta imagen carece de "fumador" porque carece de cigarrillo asociado. Así de claro. Podemos pensar que tiró el cigarrillo cuando vio que le iban a hacer la foto, pero eso no soluciona nada. Misterio.

¿Por qué Milán no se reconoce? ¿Por qué no se reconoce mostrado a un "milanés"? ¿Por qué no se reconoce a un "milanés fumador"? ¿Qué nos queda de la foto y la noticia a la que acompaña? Algunos podrán argumentar que existen milaneses de origen asiático. Sí, pero la representatividad de una imagen no es eso...

En el mundo de la comunicación las cosas adquieren su sentido en otros niveles y un pálpito me hace buscar en Google por el pie de foto. Las primeras imágenes nos dan por resultado calles milanesas y especialmente fotos de moda, de varones trajeados por las calles de Milán.

De repente, una de las entradas llama mi atención. Es una noticia del diario El País fechada hace tres días con el mismo tema y el titular "Milán prohíbe fumar en la calle a partir de enero"** ¡De nuevo es un asiático quien aparece en la foto! ¡Y esta vez sí se le ve fumando! Está fumando sentado en el banco de un parque del que tampoco se puede decir que sea Milán. De las tres condiciones solo cumple la de "fumador"  —algo es algo—, aunque no reconozcamos "Milán" ni a un "milanés".

Me aparece un tercer titular, el de La Vanguardia que señala "Milán prohíbe fumar en la calle a menos de diez metros de otra persona"***. La foto que acompaña es la de dos fumadores en una calle que podría ser de Milán. Los dos fumadores no parecen ser orientales, aunque uno de ellos está de espaldas rodeado de humo. La mujer sostiene el cigarrillo en su mano, en la boca. Al menos, son fumadores y no asiáticos.

Es en el ABC donde se cumple el mayor acuerdo entre la noticia y la imagen. Con el titular  "Milán prohibirá fumar tabaco en la calle a partir de 2025"**** nos muestra una mujer fumando y con la catedral de Milán de fondo. ¡Por fin! Solo una pequeña anacronía, la mascarilla que se ha retirado para poder fumar. Nos traslada a la pandemia. El acto de fumar en la calle no tiene un sentido negativo, sino más bien el de un mal menor y poderse retirar la nascarilla. Pese a ello, es el que más se acerca.


¿Por qué esta diversidad ilustrada en la misma noticia? ¿Qué hace que dos de las cuatro noticias vayan hacia los asiáticos y solo una nos muestre Milán realmente?

Hay evidentemente una falta de sentido autocrítico, el que permite que la imagen vaya por un lado y el texto por otro, pero ¿por qué asiáticos

Recuerdo cuando se dieron los primeros casos del coronavirus en España. Gente levantina que había ido a Italia por un partido de fútbol siguiendo a su equipo, se contagió en el viaje. La fotografía elegida para ilustrar el caso era la de cuatro o cinco asiáticos con mascarilla. El pie de foto señalaba "calles de Valencia".

Poner "asiáticos" en las imágenes puede cumplir varias funciones. La primera es una suposición, que no habrá demandas de los señalados por ser mostrados. Las fotografías de la calle están sujetas a un azar peligroso: que los fotografiados exijan que se retire o, peor, pidan ser indemnizados por los "daños" causados en su "imagen". Las probabilidades de que un "asiático" haga esto son menores, o al menos eso se supone. 

El absurdo es grande, especialmente en el caso en que se muestra a un "asiático" que no fuma mientras su pie de foto dice lo contrario. La segunda imagen es absurda por lo contrario, por convertir en fumador milanés a un fumador claramente asiático.

La segunda suposición es que han sido suministradas por servicios de documentación, lo que debería hacernos pensar que los servicios asumirían la cuestión de los derechos, algo que es mucho suponer. La tercera foto, la de La Vanguardia, prefiere que no se pueda identificar a los fumadores, asumiendo ese menor riesgo.

Buscamos otras imágenes. Hay muchas de fumadores, identificados o no. Otra consecuencia es la casi inevitabilidad de usar la catedral para localizar "Milán". Cada espacio tiene sus propios iconos, En el caso de Milán es su catedral. Roma, París, Nueva York... tienen los suyos. Milán tiene su catedral. Lo podemos apreciar en otras imágenes, como la mostrada un poco más arriba: "fumadora + catedral + Milán".

La cuarta foto, la de ABC se ajusta a lo dicho y al espacio, pero se sitúa en otro momento. Se ajusta el espacio, pero no el tiempo. Pese a ello es la que más se ajusta al texto. Muestra cierto sentido "lógico" de la noticia y la imagen que le acompaña.

Si la "lógica asiática" se extiende estamos ante un problema serio: pensar que todo lo negativo se resuelve poniendo a un "asiático" puede hacer creer a algunos que el problema viene del "asiático", como ocurría en la foto de las mascarillas en la pandemia, un momento en el que Trump "popularizó" la expresión "virus chino". Hay que tener sentido de la información y sus efectos posibles.

Si mostramos fumadores asiáticos para representar lo que pasa en Milán, habrá gente que crea que los Incumplidores" son asiáticos. Cuando en las series norteamericanas vemos que los delincuentes son casi siempre "de color", podemos llegar a pensar que es lo "natural", lo que sucede realmente. ¿No estaremos contribuyendo a crear una cierta "escala de color" entre el bien y el mal si siempre que vamos a representar algo negativo empleamos a determinados grupos o etnias?

No hace mucho criticamos aquí que la noticia sobre la bajada de la calidad de la enseñanza se ilustrara con la foto de una niña con pañuelo en la cabeza en medio de una clase. Probablemente se pensó de la misma forma que con el fumador asiático: bajo riesgo. Pero la foto significaba señalar injustamente un problema de todos a algo que se debatía en las escuelas: el peso de la inmigración en los resultados del aprendizaje. Puede que en muchas ocasiones tenga sentido ponerle cara a los problemas, pero no cuando conlleva un sentido de señalamiento injusto y peligroso.

Los medios deberían ser más responsables en la manera en que presentan las noticias, pues esto es relevante en su "comprensión", tanto de la noticia en sí como del mundo en el que se producen.

Hay que tener cuidado con dónde y a quién se señala. Si algunos medios han decidido ilustrar con "asiáticos" las noticias negativas para evitar conflictos, deberían advertirlo para no hacer suposiciones sobre lo que realmente ocurre. Hay que evitar la creación de estereotipos, especialmente de los negativos. A menos, claro, que sea eso lo que se busca.

* "Milán prohíbe fumar tabaco en lugares públicos al aire libre si no se respetan 10 metros de distancia" RTVE.es/Agencias 01/01/2025  https://www.rtve.es/noticias/20250101/milan-prohibe-fumar-tabaco-zonas-publicas-respetar-distancia/16392050.shtml

** "Milán prohíbe fumar en la calle a partir de enero" El País 30/12/2024 https://elpais.com/sociedad/2024-12-30/milan-prohibe-fumar-en-la-calle-a-partir-de-enero.html

*** "Milán prohíbe fumar en la calle a menos de diez metros de otra persona" La Vanguardia 01/01/2025 https://www.lavanguardia.com/vida/20250101/10249114/milan-prohibe-fumar-calle-diez-metros-persona.html

**** "Milán prohibirá fumar tabaco en la calle a partir de 2025" ABC 20/12/2024 https://www.abc.es/sociedad/milan-prohibira-fumar-calle-partir-2025-20241220130724-nt.html

 

miércoles, 9 de octubre de 2024

La verdad, el hecho y la fecha

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Tras asistir durante cuatro horas a una exposición y debate sobre biografía, autobiografía y "autoficción", salí con serías dudas sobre lo que era "real" y "no lo era", sobre quién sabe más de  uno mismo y una serie de cuestiones pendientes que, pese, a la duración de acto, apenas se desarrollaron, como el hecho de que ya haya gente que vive para contarlo, es decir, que hace de su vida espectáculo programado para un público deseoso de mirar por el ojo de la cerradura.

No se trató, por ejemplo, esa idea de "verdad" que se nos ofrece cada día a través de los medios de comunicación y que teóricamente (quizá, por contra, solo en la práctica) difiere de la ficción. El llamado "Nuevo Periodismo" habló en su momento de estas cosas y sembró debates.

Pero mi mañana comienza temprano con la inacabable cuestión de "qué" es "verdad" o si se prefiere "cuándo" es verdad. Lo provoca la interesante sección en RTVE.es sobre bulos, falsedades, descontextualizaciones, etc. en las noticias circulantes por medios y redes.

Ya es significativo para nuestra inquisición permanente sobre los hechos y los textos que los representan que los propios medios no solo deban defender "realidades" y "verdades" frente a "lo inexistente" y las "mentiras" —estas últimas son la textualización de lo que no ha existido— sino que deban vigilar y avisar de las falsedades que nos rodean e intentan convencernos de su existencia.

Lo verdadero y lo falso luchan, sí, pero lo hacen desde un mundo resbaladizo, el de la percepción de alguien que cuenta, de alguien que vive, de alguien que cuenta lo que le ocurre a otro/s y, otra pata de la mesa inestable, del propio deseo del público lector que lo recibe con una "voluntad" de verdad específica.

Vamos por eso que llamamos (por no deprimirnos) "realidad" como el esquiador desciende por la ladera, pasando puertas y saltándonos algunas, algo que no nos hace detenernos. Solo el final es el final.

La noticia de RTVE.es que he mencionado se refiere al uso fraudulento de lo que fue pero ya no es, pero que muchos desean y creen hoy. Es la siguiente: 

En redes sociales difunden una imagen de un titular de RTVE que dice: "Israel admite haber usado órganos de muertos palestinos sin autorización". Algunos de los mensajes que comparten la instantánea la presentan como si mostrase una publicación actual. Es falso, la noticia es antigua. Se trata de un artículo de RTVE.es de 2009 que informa de una práctica real que acabó en los años 90. A la fotografía que circula en redes sociales le han recortado la fecha de publicación de la noticia. 

La imagen que circula en redes sociales muestra el titular de una noticia de RTVE en el que leemos: "Israel admite haber usado órganos de muertos palestinos sin autorización". En la red social X un perfil publica la instantánea el 6 de octubre de 2024 junto al siguiente texto: "Sí, está pasando, frente a vuestros ojos. Sí, está apoyado, financiado y sostenido por vuestros gobiernos". Otro mensaje compartido más de 5.000 veces en la misma red social desde el 6 de octubre difunde la fotografía y dice: "Adelantando a Hitler por la derecha". Otra publicación compartida más de 5.000 veces desde el 5 de octubre adjunta la imagen y afirma que "algún día se estudiará todo lo que hicieron los sionazis, superando con creces a los nazis alemanes. Básicamente porque los apoyaban nuestros gobiernos".*  


Lo que fue dicho en una fecha y era verdad aceptable por reunir los requisitos, hoy deja de serlo porque se nos dice que dejó de ocurrir hace casi treinta años. La modificación de la fecha lleva a la manipulación de quien desea creerlo.

En estas décadas pasadas, se teorizó mucho sobre cómo los nuevos medios masivos de las redes iban a romper el monopolio de la verdad de los medios controlados por capitalistas y políticos. La verdad iba a resplandecer porque el pueblo siempre quiere la verdad.

Si de algo han servido estos años ha sido para comprender que un sistema barato trae a manipuladores baratos. Antes la manipulación era por parte de quien se la podía permitir comprando medios e informadores, quien era capaz de pagarla. Hoy tenemos manipulación al alcance de todos los bolsillos. Se nos ha caído el tópico de que el pueblo quiere la verdad y ha sido sustituido por el de que el pueblo quiere tener razón. El "pueblo" ha quedado como un concepto generado en 1789, hoy obsoleto, sustituido por un concepto amplio de mercado en el que se vende de todo, de ideas a coches, pasando por imágenes de países que tiene poco que ver con lo mostrado, etc.

La "verdad" es un producto muy variado y siempre deseable, una "etiqueta" que vende.

Cualquier verdad se basa en un sistema de certificaciones. El otro día una alumna peregrinaba de despacho en despacho rogando porque alguien le pusiera un sello sobre la carta firmada por un profesor aceptando un cambio de grupo. No bastaba con su firma; alguien tenía que estampar un sello, lo que lo convertía ya en "auténtico". Hay falsificadores de firmas y falsificadores de sellos, algunos de ambas cosas. Algunas verdades requieren solo un sello; otras, en cambio, muchos.

Los medios son el sello de los hechos. Pasado el tiempo, vendrán los historiadores con el escalpelo y la escoba, cortando y barriendo. Pasado el tiempo de nuevo, los historiadores nuevos vendrán y harán el mismo proceso. Daremos premios, títulos y honores para certificar su capacidad de dilucidar la verdad y el engaño. Así avanza la historia, rectificando, borrando y añadiendo. Lo demás es dogma.

Los biógrafos corrigen a los memorialistas y autobiógrafos. Las personas realizan sus autobiografías para evitar que los biógrafos les empantanen la vida con sus "interpretaciones", "selecciones", "omisiones", etc. Otros autobiógrafos lo harán por narcisismo o por deseo de ganar dinero contando su propia vida.

El hecho está ligado a la fecha. Lo que era verdad entonces, no ha dejado de serlo. Pero eliminando la fecha del documento se hace "presente" y muchos lo pueden creer. En cualquier caso, ¿qué garantías tenemos de que no se esté produciendo de nuevo? Del certificado de "pasa" nos vamos a la exigencia del certificado de que "no pasa". Todo es posible mientras no se demuestre lo contrario. Las realidades alternativas, como nos recuerda Trump de vez en cuando, son reales mientras no se demuestre lo contrario.

El debate parece estar en si debemos leer las biografías y autobiografías como novelas y las novelas como autobiografías, como en la "autoficción". Me temo que va a ser difícil tomar una decisión. 

Nos dicen los historiadores literarios que la gente del momento tomaba los poemas de Lord Byron como "autobiográficos", que él estaba camuflado tras sus Caín y demás. Un escritor francés contaba cómo la gente, al enterarse de que viajaba a Inglaterra, le pedían que saludara a Pamela, la heroína novelesca, a la que creían viva. Mientras debatían yo releía en mi pantalla las siempre instructivas primeras páginas de las Confesiones, de Jean-Jacques Rousseau.

Curiosamente, nadie mencionó el cine o la TV, que presentan una dimensión distinta de la realidad representada. Con "documentales", "autoficciones" o como queramos nombrarlas, como en el llamado "caso Sancho", tenemos tema de discusión más allá de las cuatro horas.

RTVE.es ha resuelto el caso citado con un "falta contexto", co lo que trata de establecer un interesante resquicio entre verdad y mentira, con el tiempo mediando. En el texto se señala la noticia directamente como "falsa". Algo es algo.

* "Esta noticia de RTVE sobre el uso de órganos de palestinos muertos por parte de Israel es de 2009" Verifica RTVE 7/10/2024 https://www.rtve.es/noticias/20241007/noticia-rtve-organos-palestinos-muertos-israel-2009/16277082.shtml

viernes, 5 de agosto de 2022

Noticias de alto riesgo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Debería haber algún tipo de estudio sobre las respuestas emocionales ante las noticias. Podría hacerse mediante el control cardiaco, la presión, etc. de personas expuestas a las noticias. Es un estudio barato, no necesita más que una aplicación en nuestros relojes inteligentes que registre nuestros cambios a lo largo de una sesión de noticias. Sería sencillo comprobar cuál es el recorrido emocional que hacemos sobre lo que se nos ofrece del mundo.

Tenemos incendios, viruela del mono, hepatitis aguda, COVID, calentamiento global, inflación, guerra, tensiones internacionales, expertos pesimistas sobre cualquier cosa, algún cohete que se nos puede caer encima... y las dos últimas adquisiciones en la ya larga lista negra: el hielo y los pinchazos. Son los últimos, por ahora. Pero no desesperemos, seguro que habrá algunos más en días, incluso en horas.

Vuelvo a insistir en la idea de que la comunicación, en este caso, a través de las noticias debe "informar" y no "asustar", "escandalizar", "teatralizar", etc. Sin embargo, los nuevos sistemas de contabilidad de las noticias buscan la atracción, compiten por nuestra atención, por lo que cada vez se hacen más llamativas, más "impactantes". ¿Dónde "impactan"? Pues en nuestras mentes, que es como decir en nuestra vida, en nuestras relaciones con los demás, en nuestro mal humor o irritación.

Puede que alguien se pregunte —con razón— ¿cómo se puede informar "positivamente" de una guerra, de un accidente, una epidemia o de la inflación sin causar inquietud? Es una buena pregunta para la que solo tengo una respuesta: en muchas situaciones no es posible, pero sí es posible no cargar las tintas más de lo debido, en unos casos, y eliminar pseudo noticias que solo buscan paralizar a lectores, oyentes y espectadores, dejarles sin respiración y sin conciliar el sueño.


No es sencillo y, sobre todo, no está al alcance de cualquiera. La noticia más leída en el diario ABC es "Los científicos, desconcertados al comprobar que la Tierra gira cada vez más rápido", en donde se señala que ya en los últimos meses "ha habido dos días que han durado menos de 24 horas". ¿Otra nueva preocupación? ¿Saldremos a la calle armados de micrófonos a preguntar sobre si lo hemos notado o si tendrá repercusiones laborales? ¿Se quejará el "ocio nocturno"?

Las otras noticias científicas más leídas del mismo diario son: 

2 El científico español que vivía obsesionado con las aberraciones de la naturaleza

3 'Resucitan' los órganos de un cerdo una hora después de su muerte

4 ¿Hasta cuándo se mantendrá unido el Sistema Solar? 

No sé cuál es más inquietante, la verdad. Un lector común se sentirá perplejo porque el mundo gire más rápido, la naturaleza esté plagada de aberraciones, "resuciten" los órganos porcinos o la posibilidad de que cada uno se salga por su cuenta del Sistema Solar. La angustia es un gancho informativo. Las noticias son mucho más tranquilizantes que los inquietantes titulares, por supuesto. Alguien con formación científica podrá navegar a través de ellas sin pensar en aberraciones, cerdos zombis o planetas a la deriva. Pero habrá otros poco dispuestos a aumentar su nivel de estrés con más preocupaciones añadidas.

Antes se contaba con la curiosidad ante este tipo de planteamientos, pero ahora son un riesgo y el equilibrio mental ya no es lo que era entre calores, crisis económicas y amenazas de guerra. Es difícil mantener la mente sobre lo único que debería preocuparnos, el turismo.

Nuestro abanico de preocupaciones va ya de la temperatura local al sistema solar (¡Cuidado con los agujeros negros!), pasando por el planeta en su conjunto (¡Baja el aire acondicionado!"), de los polos ("¡Se descongelan más rápido!") al ecuador (¡Se desertiza!") pasando por nuestros respectivos pueblos que se quedan vacíos o se ven deteriorados cuando están llenos. Demasiadas preocupaciones para una mente  sencilla.

Cada vez hay más gente que te lo cuenta. Han dejado de escuchar las noticias. No sé si es bueno o malo, pero si no estar informado permite vivir en lo que ante se llamaba una "feliz inconsciencia" y se consideraba inmadurez, mucha gente se decantará por aislarse en sus burbujas, en filtrar. Hoy estar informado, estar bien informado, es casi un deporte de alto riesgo mental. Empezar el día con las noticias es empezar con mal pie, algo que ya piensan muchos.

No se trata de ignorar lo que ocurre en el mundo, sino de ofrecerlo con rigor informativo y no con truculencia. Se trata de dejar de meter noticias tremendistas como lonchas en un bocadillo. Pasado cierto límite, la gente se protege de unas informaciones que solo le aportan angustia. Es un espacio amplio para que los buenos profesionales muestren que lo son dejando en evidencia a los meros vociferantes y escandalosos.


miércoles, 19 de febrero de 2020

El extraño misterio (ya resuelto) de la muerte de los estorninos o no juegues con el miedo que ya hay bastante

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Pese a nuestras seguridades, seguimos viviendo en cavernas acomodadas desde las que se escuchan los sonidos inquietantes de la jungla próxima. La vida moderna crea sus propios fantasmas, de los que no podemos prescindir. Son los temores a la tecnología, a las radiaciones, a los escapes químicos, a las contaminaciones, a los errores, a las conspiraciones... a todas las formas de amenaza posibles.
Las imágenes hace un par de días de una carretera sembrada de pájaros muertos despertó los temores colectivos. De Hitchcock a los auspicios romanos, los pájaros son signos de nos sabemos muy bien qué, pero nos inquietan. Una carretera sembrada de pájaros muertos, de estorninos (la especificación es importante), hace saltar el misterio y las alarmas. Los mineros bajaban sus pájaros a la mina para detectar las emisiones de gas grisú.
Un pájaro muerto no es buen signo. El titular de La Vanguardia hace dos días señalaba: "Estorninos: la extraña muerte masiva de unos pájaros de vuelo". En El Diario, con el titular "Los Agentes Rurales sospechan que la muerte de los estorninos en Tarragona se debe a una electrocución y no a la petroquímica", leíamos:

Una bandada de entre 100 y 150 ejemplares de estorninos apareció muerta este domingo en la autovía que conecta Tarragona con Salou. La proximidad a la instalación petroquímica que el mes pasado sufrió un accidente en el que fallecieron tres personas encendió las alarmas por si las aves podrían haber sido envenenadas por la presencia de tóxicos de origen químico en la zona. Sin embargo, según los Agentes Rurales, los primeros indicios descartan esta hipótesis y las sospechas se centran sobre una posible electrocución con un cable de alta tensión cercano.
El hallazgo de las aves se produjo este domingo a media tarde, cuando varios conductores que pasaban por la zona filmaron los cuerpos sin vida de decenas de pájaros. Los mensajes se multiplicaron en las redes y también se produjeron llamadas a Emergencias y a los Mossos d'Esquadra. Algunos testimonios hablaban de olores sospechosos, que relacionaban con la posible presencia de una nube tóxica. La zona está relativamente cerca del polígono petroquímico de Tarragona, y también junto a las zonas recreativas de Port Aventura.*



El encuadre de la noticia como "Política" no deja de ser sorprendente en esta noticia, pues desde la antigua Roma se ha dejado de considerar a los pájaros como señal de lo que puede ocurrir. 
Que la gente detectara olores extraños junto a los cuerpos de los estorninos muertos ya es un efecto imaginario, el cuerpo pidiendo alejarse del posible peligro.
Tras explicarnos algunos datos sobre el comportamiento en grupo de los estorninos, el artículo de El Diario terminaba con la siguiente conclusión tranquilizadora:

El estado de los pájaros muertos encontrados en Tarragona coincide, a simple vista, con una electrocución. Además los vigilantes del medio rural recuerdan en el mismo lugar hubo un caso muy similar en el año 2002, y entonces se determinó que había sido una colisión de una bandada con una torre de alta tensión. Con todo, la investigación continúa abierta y las autoridades esperarán a tener los resultados definitivos antes de descartar definitivamente otras posibles causas para la muerte de las aves.*

Como se verá —no a simple vista, como dice la noticia—, la electrocución tampoco es la causa de este misterio "político".
La proximidad de la planta petroquímica hizo a muchos sospechar sobre la existencia de algún tipo de fuga o escape de emisiones tóxicas que, como en una mina, había causado sus primeras víctimas en los pájaros que la podrían haber sobrevolado.
Las informaciones sobre la toxicidad de las emisiones de un vertedero por incendio en Zaldívar crean un fondo de juicio que hace que el que se encuentra con pájaros muertos junto a una central petroquímica "conecte" alarmas. A su vez, las alarmas se producen en un contexto permanente de miedo por las influencias de otro caso, el de los coronavirus, un elemento constante desde hace un par de meses, en el que mascarillas, trajes aislantes, enfermos en hospitales, noticias de muertes, etc. nos bombardean haciendo que nuestra capacidad de juicio se encuentre alterada por lo que nos rodea.
Sobre el caso del vertedero leemos en el diario El Mundo:

El pasado viernes se supo que los análisis habían detectado dioxinas y furanos en el aire en proporciones cuarenta veces superiores a los normales, como consecuencia del fuego por la combustión de metano en la parte alta del vertedero, por lo que el Gobierno vasco recomendó a los vecinos de los tres municipios citados que cerraran las ventanas y no hicieran deporte al aire libre. No obstante, el Gobierno vasco no tiene previsto cambiar las recomendaciones sobre la calidad del aire para los vecinos de la comarca hasta que el próximo jueves se conozcan los resultados de las últimas muestras de aire, con especial atención a los parámetros sobre los furanos y dioxinas. Precisamente respecto a las medidas a adoptar de cara a proteger a la población, la experta del CSIC, Begoña Jiménez, que ha participado en la reunión de la mesa, ha considerado que se está generando "una alarma exagerada y quizá innecesaria", porque los niveles de toxinas son "enormemente bajos". En este sentido, ha manifestado que las medidas recomendadas, como cerrar ventanas y no practicar deporte al aire libre "son oportunas y razonables" para minimizar la exposición, pero cree que han supuesto "el efecto contrario", `porque la situación no es para generar alarma. "Hay que tener cuidado con el miedo", ha dicho.**

Sin embargo, vivimos rodeados de "alarmas". Una noticia es una noticia, pero un lector es todas las noticias que recibe, que se acumulan en su mente, que interactúan unas con otras, que se amplifican por los efectos de las anteriores. Nuestra mente trabaja de forma asociativa, conectando. Una noticia es interpretada a la luz de las otras y el nivel de miedo aumenta. Por eso es muy sensata la observación citada de Begoña Jiménez sobre las alamar exageradas y su mensaje final: "Hay que tener cuidado con el miedo". El mismo titular del artículo de El Mundo tranquiliza y, a la vez, inquieta: "Sofocado el incendio en el vertedero de Zaldibar, aunque persiste el humo y no se descarta que pueda reproducirse". Las buenas noticias no venden tanto, hay que acompañarla de temores, ansiedad, angustia.  La noticia ya no es que se haya controlado, sino que se podría descontrolar. El futuro está abierto al miedo.
Lo estamos viendo en estos días con la forma de informar sobre el Covid-19, como ha sido rebautizado el CnV-2019, antes "coronavirus de Wuhan" y antes el "coronavirus chino", una trayectoria muy significativa. Se sigue leyendo, escuchando y viendo informadores que no saben de qué hablan, que solo saben resaltar con mucho énfasis las víctimas —se les llena la boca, solemos decir— sin explicación, contextualización ni confrontación con cifras anteriores para saber la evolución.

2019
El caso de los estorninos muertos ha puesto en marcha rumores sin fundamento que crecen en este contexto de miedo en el que vivimos constantemente y que algunos explotan con fines muy diversos. Se puede tener miedo a la inmigración, a que te quiten tus trabajo, a que pierdas la pensión de toda tu vida, a que pierdas el precario empleo que te han dado... a miles de cosas que generan tensiones, estrés y que hacen de nuestra vida un desgaste angustiado. Cada vez se hace más uso del miedo. Es la fuerza que es más fácil de usar, pero también la más peligrosa. Sí, hay que tener cuidado con el miedo.
2019
Una vez más hay que resaltar las prácticas alarmistas del diario El País. Su titular "Aparecen decenas de pájaros muertos en los aledaños de la petroquímica de Tarragona"*** es alarmista de forma innecesaria y, lo peor de todo, da por hecha la hipótesis más impactante, la del escape de la industria. Bajo una apariencia de dar simples datos, lo que se hace que sea el lector el que cargue con sumar dos más dos. Lo más revelador es encuadrar la noticia bajo el rótulo de "Industrias químicas". Más sorprendente es la entradilla de la noticia. Tras el titular señala "Los Agentes Rurales descartan una nube tóxica pero abren una investigación para aclarar las causas de la elevada mortalidad". Sustitúyase el "pero" por un "y" y se percibirá la diferencia que hay entre la "teoría de la ocultación" y la normalidad. 


De arriba abajo: 1) se encuadra como "industrias químicas"; 2) en el titular se asocia la muerte de los estorninos con la "proximidad" (aledaños) de la industria petroquímica; y 3) el "pero" da a entender que aunque lo rechazan, cosa que efectivamente hacen, va a abrir una investigación. El uso del "pero" induce a la sospecha porque no da a entender que exista otra posibilidad. Equivale a decir "decimos que no, pero por si acaso lo investigamos". Hay algo peor que el sensacionalismo alarmista y es aquel que se disfraza de objetividad y rigor. No hay ningún rigor en encuadrarlo en las "industrias químicas", que es una simple presunción por parte del medio, que busca la "conexión contaminante" en la mente de las personas, que se manifiestan contra centrales eléctricas, químicas, vertederos tóxicos, etc. Y no hay rigor en la forma de redactar los titulares y entradillas. Es más bien lo contrario, un uso ambiguo del lenguaje para sembrar la duda. No es esa la función del periodismo y menos del "periodismo de calidad".

De igual forma la "politización" del caso de Zaldívar hace que se introduzcan unos criterios diferentes sobre el triste siniestro. Pese a lo dicho por los expertos, muchos medios no están dispuestos a rebajar el peligro, pues eso reduciría el conflicto político y la responsabilidad por el caso. Es otra forma de juego, esta vez político, con el miedo. El titular de El Correo es claramente alarmista y su comienzo "Con mascarillas por las calles ante el desconcierto..." otra forma de conectar miedos en las mentes. De nuevo, hay que tener cuidado con el miedo.


¿Y los estorninos?, se preguntarán. La Vanguardia de hoy reproduce las imágenes del atropello de la bandada. La costumbre de volar tan juntos hace que el impacto, captado por unas cámaras de vigilancia, sea mortal y masivo, dejando sobre el asfalto los cuerpos de los pájaros. En diciembre pasado hubo otro caso "misterioso" de estorninos en Gales. ¿Por qué no preguntarse por qué "caen" siempre en carreteras, sobre el asfalto, y no diez metros más allá? La hipótesis del atropello será la más verosímil. Pero ¿por qué privarnos del misterio?
Muchos de los que se sintieron atraídos por el misterio de los estorninos muertos se darán por satisfechos con lo que ven sus ojos. Otros preferirán vivir en el temor y seguirán especulando sobre una carretera sembrada de pájaros muertos. Otros, sencillamente, no se enterarán porque ese día estaban haciendo otra cosa y contarán a sus amigos el extraño suceso. Otros finalmente creerán que las imágenes están trucadas y todo es una conspiración de las grandes industrias. El miedo es libre y la estupidez no debería pero también lo es.
Cuidado con los miedos; cuidado con la estupidez. 


* "Los Agentes Rurales sospechan que la muerte de los estorninos en Tarragona se debe a una electrocución y no a la petroquímica" El Diario 17/02/2019 https://www.eldiario.es/catalunya/politica/Agentes-Rurales-Tarragona-electrocucion-petroquimica_0_996701109.html
** "Sofocado el incendio en el vertedero de Zaldibar, aunque persiste el humo y no se descarta que pueda reproducirse" El Mundo 18/02/2020 https://www.elmundo.es/pais-vasco/2020/02/18/5e4be393fdddff4f7b8b4598.html
*** "Aparecen decenas de pájaros muertos en los aledaños de la petroquímica de Tarragona" El País 17/02/2010 https://elpais.com/ccaa/2020/02/17/catalunya/1581942629_223336.html