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jueves, 7 de marzo de 2024

La mano en el fuego

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La expresión española "poner la mano en el fuego" tiene un origen muy antiguo, seguramente en los llamados "juicios de Dios" en los que se tenía confianza en que sería este el que nos evitaría, ante tal demostración de fe, abrasarnos cuando pusiéramos sobre brasas nuestra mano. Si salíamos sin quemaduras era señal de verdad; por el contrario, quemarnos era señal de haber mentido. La expresión ha quedado como una forma de confianza absoluta en alguien, de una fe inquebrantable en creemos en algún aspecto de esa persona. Como es evidente, las quemaduras constantes han reducido el hecho a las palabras, que han quedado. Es una forma de decirlo,

El cambio de los tiempos hace que la expresión se utilice más en sentido negativos, en un "no poner la mano en el fuego", pues estamos en época no solo descreída, sino poco confiada. En RTVE.es nos dice que

 

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha asegurado este miércoles que no tiene en mente ordenar más ceses relacionados con la trama Koldo, tras haber destituido al secretario general de Puertos del Estado, Álvaro Sánchez de Manzanares, pero detalla que tomará decisiones a medida que se esclarezca el caso y que "en el fuego" solo pone "la mano" por él mismo.

"Ya he dicho muchas veces que yo en el fuego solo pongo la mano por mí", ha afirmado ante los medios Puente, que ha recalcado que mantiene la confianza en todos los demás cargos relacionados con su Ministerio.*


 

No, no es fácil poner la mano en el fuego en estos tiempos. Menos cuando el llamado "caso Koldo" va ampliando sus participantes y saliendo a la luz. Hace bien el ministro en ser prudente ahora que salen nuevos datos como olas que llegan a la orilla de un mar revuelto.

Desde la playa ciudadana es bastante descorazonador ver cómo esta múltiple y amplia administración va acogiendo a los más desaprensivos, que se han ido "entramando", constituyendo en grupo delictivos para vaciar las arcas del estado.

Gran parte de este problema lo estamos viendo en casi todas las zonas de las administraciones públicas donde la "privatización" de servicios hace que haya que recurrir al exterior, donde esperan determinadas empresas creadas para ser llamadas y poco vigiladas gracias a esos "contactos" con el interior, los "facilitadores", los que aseguran que serán "ellos" los elegidos, los favorecidos, los antes informados que los demás para poder cumplir con lo que se exige. Sí, hace bien el ministro en conservar su mano en el bolsillo y no acercarla a las brasas.

Lo que va saliendo, las ramificaciones y contactos, nos permite aventurar que puede haber "caso Koldo" para rato y con diversas sorpresas en cada oleada. Me imagino que conforme vayan aumentando los miedos a haberlo tenido delante y no verlo hará que haya nuevos ceses y cierta paranoia. Se pagarán entonces esa falta de olfato y visión.

Vamos comprendiendo el viaje al grupo mixto de Ábalos y su concepto de la "defensa de su honor", expresión que se va introduciendo junto la de "la mano en el fuego". Todo muy medieval, como vemos.

Pero no sería justo olvidarnos del sur, donde se está procediendo a detenciones de personal instaladas en la administración por diversos delitos, entre ellos el de compra de votos:

El Juzgado de Instrucción número 2 de Melilla ha acordado este miércoles el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza del expresidente de la Ciudad Autónoma y líder de Coalición por Melilla (CPM), Mustafa Aberchán, y del exconsejero de Distritos, Mohamed Ahmed. Ambos han declarado esta tarde por videoconferencia al encontrarse fuera de Melilla. La Fiscalía les investiga por su presunta implicación en delitos de fraude en la contratación, malversación de caudales públicos, prevaricación y pertenencia a organización criminal.

Se unen así a tres exconsejeros del Gobierno de Melilla, Hassan Mohatar, Dunia Almansouri y Rachid Bussian, y una exviceconsejera, Yonaida Sellam, miembros también de Coalición por Melilla detenidos este martes en la operación Santiago-Rusadirm acusados de varios delitos relacionados con la corrupción, en relación con una presunta compra de votos.**


El atractivo político del Caso Koldo no puede relegar la noticia. Es muy grave lo del Gobierno de Melilla pues supone una corrupción desde el acto mismo de votar y lo que se construye sobre el voto. Pero la situación tiene una clara excepcionalidad, lo que impide comprender con claridad la profundidad del caso.

Mientras que el caso Koldo busca infiltrarse en la administración y la corrompe, el caso de la Ciudad de Melilla es una trama política desde dentro, un asalto al poder, por decirlo así, un controlar una ciudad e ir directamente la fuente democrática, el voto, para hacerse con la administración. Son los desventajas de una espacio más pequeño y controlable. Muy preocupante.

¿Qué nos falla? Pues probablemente varias cosas, un círculo vicioso en el que unas cosas alimentan otras. La ejemplaridad es importante en un sistema democrático y los políticos no es precisamente el "buen ejemplo" lo que predican. Quizá están demasiado preocupados en tirarse los trastos a la cabeza y no ven cómo se inundan de desaprensivos que les juran devoción infinita, algo que quieren creer y sobre los que dejan demasiados privilegios. Después los temores a que sean utilizados contra ellos hacen que muchas veces no quieran verlo con la esperanza de que no se los lleve por delante. Pero, cuando ocurre, es un "sálvese quien pueda" que intentan aplacar salvando los papeles apuntando a los demás.

Que se vayan llenando las portadas de este tipo de situaciones es malo para todos. Deberían existir "pactos" anticorrupción, algo que intimide a los delincuentes que se infiltran y corrompen. Ya vemos tramas muy elaboradas que montan sus negocios defraudando y gastando un dinero que es muy necesario. No es fácil, porque la tendencia es a usarlo como armas y cortina de humo contra los demás. De esta forma, la tendencia natural es hacia el silencio, a la ocultación. Hasta que estalla.

El ministro puede resguardar su mano, pero si le saltan conexiones cerca, le quedará poco margen.

 

* "Puente no tiene previsto más ceses sobre la trama Koldo: "En el fuego solo pongo la mano por mí"" RTVE.es /Agencias 6/93/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240306/puente-trama-koldo-fuego-solo-pongo-mano-mi/16001928.shtml

** "Prisión provisional para el expresidente de Melilla Mustafá Aberchán en relación con la compra de votos" RTVE.es / Agencias 6/03/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240306/prision-provisional-tres-exconsejeros-exviceconsejera-del-gobierno-melilla/16001031.shtml

lunes, 13 de marzo de 2023

Golpes a la confianza

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los casos de corrupción han dado un salto en términos mentales. Me refiero a dos casos puestos sobre la mesa, el del F.C. Barcelona y el de la contratación de las casas-cuartel de la Guardia Civil, vinculado a la trama descubierta dentro del Congreso, en filas del PSOE, el llamado "caso Mediador". A este último caso se refiere el titular de ABC, ahora mismo en primera plana: "Una red corrupta destapa amaños en la Guardia Civil por toda España", señalando: «En el punto de mira, 13 comandancias que habrían contratado 'a dedo' a un empresario vinculado con el 'Caso Mediador'. Otro mando imputado en Valencia por adjudicar obras e inflar precios para costear la reforma de sus casas».*

Decimos que se ha dado un salto, como se suele decir, de orden "cualitativo" porque una vez desbordada la cantidad, nos movemos ahora en unos espacios mentales distintos. El escándalo del arbitraje que afecta a uno de los grandes clubes europeos y mundiales es algo más que una cuestión de "rivalidades". Puede acabar de forma que nos sea difícil de asimilar y arrastrar al mundo del fútbol, cuya confianza en el arbitraje es esencial, por lo más bajo.

La cuestión de la Guardia Civil es más grave, pues los casos que haya podido haber de corrupción (se dan en las policías de todo el mundo) están vinculadas a un sector empresarial, el de la construcción, que ha dado grandes casos en el pasado en conexión con la clase política, especialmente en los niveles más cercanos al manejo del suelo, es decir, en la política municipal y autonómica. Los mayores escándalos han sido en recalificaciones de terrenos, algo que estaba en manos de los políticos locales; las concesiones de licencias, las obras a dedo, etc. han estado siempre en el foco en una España en el que la construcción creó una gigantesca burbuja inmobiliaria.

Pero el caso ahora es diferente, incorporando a las sospechas de corrupción a la Guardia Civil, un cuerpo respetado que se ve así arrastrado por las mismas corrientes que se han visto implicadas en tramas políticas y empresariales anteriormente. Los primeros perjudicados, hay que señalarlo, son los propios miembros de la Guardia Civil, que ven dañada su imagen de servicio. Unos pocos manchan a todos.

La sensación, ante los titulares que se van sucediendo, es que se ha dado un salto. Pero hay algo peor: que esa sensación viene acompañada de un sentimiento de fallo e impotencia por parte de la sociedad española.

En apenas unas semanas, el congreso de los diputados y el partido en el poder se han visto salpicados por una de las tramas más fotogénicas que hemos tenido ocasión de contemplar. La desvergüenza es la que ha caracterizado las imágenes de fiestas con prostitución y consumo de drogas, con comidas pagadas por terceros y demás circunstancias, todas ellas gráficamente y explícitamente documentadas.

Es difícil, como han señalado sus propios compañeros de partido, no sentirse "asqueados", "avergonzados", "indignados" y toda una serie de expresiones que, no lo dudo, son sinceras. Pero si en ellos se alberga esa sensación, ese sentimiento, en quien las contempla desde fuera, lo que provoca es desesperanza y un rechazo que va más allá de las personas concretas y llega hasta aquellos que lo han permitido.

No se puede ignorar que esos comportamientos se han dado entre personas que han sido ofrecidas por los partidos políticos como personas merecedoras de nuestros votos. Cómo se ha elegido tan mal es cuestión que se debe aclarar y en la que insistimos desde hace tiempo. Rasgarse las vestiduras, presumir de echarlos del partido antes que nadie, etc. no sirve para rectificar el deprimente espectáculo ofrecido por la clase política y la deriva del sistema de partidos, que ya empezó a tropezar hace tiempo y al que la "nueva política" ha sido incapaz de arreglar.

Y ahora le toca a la Guardia Civil.

La crisis económica ha agudizado la osadía. Lo que tenemos por delante es precisamente el espectáculo que hace resentirse la moral social, que si no estaba suficientemente convencida de la deriva corrupta en las instituciones ante la falta de operatividad política, desgastada en luchas absurdas y olvidando lo esencial, ahora se enfrenta a los casos entre aquellos que se supone que debían impedirlos, los distintos grupos de la política y de las autoridades policiales.

Al extremo de estas tramas están grupos de empresarios y empresarios en solitario. Usamos el término "tramas" para definir esas conexiones que hacen que se capte bajo determinadas circunstancias el dinero que fluye desde el estado, el dinero de todos, que es mal o perversamente administrado. El dinero estatal es el principal objetivo ya que ese dinero es el que se usa para activar parte de la economía, tratando de sustituir a los "inversores privados", que están a otra cosa. El estado siempre necesita invertir en arreglos, mejoras, ampliaciones, etc. Es en esos proyectos donde muchos ponen la mirada, como ha ocurrido con lo que se va sabiendo de los que se lanzaron a conseguir con favores las obras de las casas-cuartel, que parece ser el centro de la cuestión.

ABC da también información sobre otro caso que involucra a la Guardia Civil con la empresa El Corte Inglés, algo que tendría que ver con las compras de uniformes y material relacionado.

La sociedad española sufre, en medio de una fuerte crisis de empleo, de sueldos y de inversiones en mejoras reales, un duro golpe a la confianza. Es una sociedad a la que se le piden sacrificios, que van desde la reducción de personal en los servicios, la reducción a la mitad de las oficinas bancarias, los cierres de escuelas y centros de salud, la creación de tomaduras de pelo como los "fijos discontinuos" para camuflar los datos estadísticos, la crecida constante de la inflación, etc., a la vez se asiste a las noticias de los enormes beneficios de ciertas empresas, de bancos, etc. y cada vez que se destapa un caso de corrupción ve cómo se pierde la confianza y lo huecas que suenan las palabras de aquellos que deberían evitarlo.

Mientras no reconozcamos que tenemos un serio problema con los partidos políticos,  incapaces de frenar la corrupción que generan, que no resisten las tentaciones económicas o de otro tipo, que permiten que se tapen los escándalos por temor a las pérdidas electorales..., será difícil poder salir de esta.

Estamos perdiendo el crédito ante nosotros mismos; lo estamos perdiendo ante Europa. Ningún país es inmune a la corrupción. Pero existen formas de abordarla, actitudes diferentes. Los llantos ante las cámaras no sirven; los lamentos y rasgados de vestiduras, los insultos y acusaciones recíprocas, ya no sirven de mucho. Pero si no se corta, la sociedad —incapaz de creer en soluciones— empezará a justificar sus propias derivas. Lo que no se frena, se extiende.

Desde aquí llevamos años señalando este problema y la necesidad de un gran pacto anticorrupción en lugar del rifirrafe continuo, que es el camino elegido. Con la corrupción sin freno padecemos todos porque el sistema se debilita. Los conflictos durante años con los jueces no han ayudado mucho y han transmitido la idea que son "de unos o de otros". Nada peor para la justicia ni para la confianza en ella.

Nos quedan pocas cosas en las que confiar y solo esperamos al abrir un periódico, al escuchar las noticias, que no nos hundan más la confianza. No se puede aceptar la corrupción como "normalidad"; tampoco la simple queja como solución. Hay que tomarse más en serio esto porque los límites de la confianza están ya muy desbordados.

 

* "Una red corrupta destapa amaños en la Guardia Civil por toda España" ABC 12/03/2023 https://www.abc.es/espana/red-corrupta-destapa-amanos-guardia-civil-espana-20230312024732-nt.html