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jueves, 4 de febrero de 2016

Romper sin construir o Wael Ghonim cinco años después

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Es como si, subidos por primera vez sobre una tabla de surf, intentáramos deducir los principios sobre los que se funda nuestro inestable deslizar. Algo así ocurre con nuestra experiencia sobre la tabla de la Historia, acelerada esta vez por el fenómeno de las Nuevas Tecnologías globales de la Comunicación. Pasan muchas cosas, pasan muy deprisa y la experiencia que extraemos cada vez sirve menos para enfrentarse a un futuro inmediato. Todo cambia con demasiada rapidez como para hacernos sabios. Nuestra eficacia especulativa decrece con la velocidad e intensidad de los cambios. De ahí la proliferación de futurólogos y gurús en el campo de la evolución social. ¿Dónde vamos y de qué nos sirve la experiencia acumulada?, pasan a ser las dos preguntas claves.
Thomas L. Friedman, el columnista de The New York Times, recupera la figura de Wael Ghonim, el ejecutivo egipcio de Google que desencadenó con su página de Faceebook la revolución en 2011 en Egipto. Los hace a través de un interesante artículo, "Social Media: Destroyer or Creator?", en el que se pregunta sobre los efectos de la ola sobre la que cabalgamos ya por la Historia:

Over the last few years we’ve been treated to a number of “Facebook revolutions,” from the Arab Spring to Occupy Wall Street to the squares of Istanbul, Kiev and Hong Kong, all fueled by social media. But once the smoke cleared, most of these revolutions failed to build any sustainable new political order, in part because as so many voices got amplified, consensus-building became impossible.
Question: Does it turn out that social media is better at breaking things than at making things?*


Creo que nos hemos hecho esa pregunta muchas veces estos años al hilo precisamente del caso egipcio, que ha tenido aquí atención preferente. Las conclusiones a las que llegan Friedman y Ghonim son muy parecidas a las que hemos señalado y también a las que muchos otros han llegado. Con la perspectiva que va dando el paso del tiempo, las ideas se van asentando. La cuestión es si es útil para el futuro o son estas ideas las que lo condicionan de forma inevitable.

Los medios sociales han sido capaces de provocar grandes reacciones ante situaciones, tienen un enorme poder de convocatoria, son explosivas, pero su capacidad de construcción —una segunda fase— es inmensamente menor. Quizá este efecto tenga su explicación en su misma naturaleza y que tengamos que redefinir no solo los canales sino sus capacidades para poder usarlos con inteligencia. Sin embargo, el fenómeno de los medios sociales es más "emocional" que "inteligente" por su propio diseño. Por mucho que hablemos de "inteligencia emocional" y de "inteligencia colectiva", lo cierto es que siempre hay un "inteligente cero" (por analogía a la idea de "paciente cero" en las epidemias), es decir, un punto en el que algo comienza. En nuestro caso es evidente que esa "inteligencia cero" fue la de Wael Ghonim.
Así describe lo ocurrido entonces, contado por Thomas L. Friedman:

In the early 2000s, Arabs were flocking to the web, Ghonim explained: “Thirsty for knowledge, for opportunities, for connecting with the rest of the people around the globe, we escaped our frustrating political realities and lived a virtual, alternative life.”
And then in June 2010, he noted, the “Internet changed my life forever. While browsing Facebook, I saw a photo … of a tortured, dead body of a young Egyptian guy. His name was Khaled Said. Khaled was a 29-year-old Alexandrian who was killed by police. I saw myself in his picture. … I anonymously created a Facebook page and called it ‘We Are All Khaled Said.’ In just three days, the page had over 100,000 people, fellow Egyptians who shared the same concern.”
Soon Ghonim and his friends used Facebook to crowd-source ideas, and “the page became the most followed page in the Arab world. … Social media was crucial for this campaign. It helped a decentralized movement arise. It made people realize that they were not alone. And it made it impossible for the regime to stop it.”*


Los antiguos teóricos de los movimientos sociales solían trata de distinguir entre "revoluciones", "revueltas", "rebeliones", etc. por un lado y por otro entre "masas", "multitudes", etc. La cuestión no era baladí porque de alguna forma trataban de establecer una relación entre el tipo de "movimiento" en función de la "masa" (los términos proceden de una concepción determinista de "física social", como se pensaba al principio del pensamiento sociológico). Como ya hicieron los teóricos de "masas", "multitudes" o "muchedumbres", de Le Bon a Freud, partían del principio de que estas concentraciones poseían fuerza, pero no inteligencia.
En su trabajo seminal sobre las multitudes, el psicólogo social y físico aficionado Gustavo Le Bon ya consideraba que el fenómeno tiene un aspecto claro, lo efímero, lo inconstante de las poderosas manifestaciones explosivas de esas multitudes que cambian la Historia a golpe de ira. Señala en su prefacio:

Su conjunto constituye un alma colectiva, poderosa, pero momentánea.
Las masas han desempeñado siempre un papel importante en la historia, sin embargo nunca de forma tan considerable como ahora. La acción inconsciente de las masas, al sustituir a la actividad consciente de los individuos, representa una de las características de la época actual.

Cuando a los sociólogos ha dejado de gustarles la palabra "masa", adquiere sin embargo una curiosa manifestación a través de los fenómenos de los medios y redes sociales. Tienen un gran poder de convocatoria, un poder explosivo en sus reacciones, pero como señalaba Le Bon, este es momentáneo.
Siempre se ha considerado importante el papel de las redes sociales, tal como cuenta el propio Ghoneim, en el caso egipcio. Cuando se produjo la revolución egipcia, llamamos la atención sobre algo: el efecto que había tenido el corte de varios días de las comunicaciones, internet en su conjunto, la telefonía, impuesto por el gobierno de Mubarak. Se "cortaron" las comunicaciones. Los activistas tunecinos tenían medios alternativos para superar el corte de sus redes, pero no así los egipcios. El país quedó prácticamente aislado por el corte de internet. Señalamos entonces, cuando se produjo, que el efecto había sido hacer que la gente no se moviera de las calles, permaneciera unida físicamente. Trataban de compensar la pérdida de las comunicaciones. El efecto conseguido por el régimen con el corte fue el contrario.
Pero lo importante, tal como apunta Ghonim es que en un primer momento fueron los medios sociales los que aglutinaron las reacciones emocionales de la gente y guiaron sus actos a golpe de convocatoria. Pero todo eso no es poder de construcción. La convocatoria lleva a un punto y momento en el espacio. Puede producirse un choque, puede asaltarse un palacio o una comisaría, pero no es fácil ir más allá. Los medios sociales son un arma poderosa, permiten dirigir el foco hacia un punto, pero ¿es eso suficiente?
Señala Friedman:

Alas, the euphoria soon faded, said Ghonim, because “we failed to build consensus, and the political struggle led to intense polarization.” Social media, he noted, “only amplified” the polarization “by facilitating the spread of misinformation, rumors, echo chambers and hate speech. The environment was purely toxic. My online world became a battleground filled with trolls, lies, hate speech.”
Supporters of the army and the Islamists used social media to smear each other, while the democratic center, which Ghonim and so many others occupied, was marginalized. Their revolution was stolen by the Muslim Brotherhood and, when it failed, by the army, which then arrested many of the secular youths who first powered the revolution. The army has its own Facebook page to defend itself.
“It was a moment of defeat,” said Ghonim. “I stayed silent for more than two years, and I used the time to reflect on everything that happened.”


Lo que se encierra en estas líneas anteriores es de gran trascendencia porque resumen un fenómeno que se daba por primera vez: una batalla virtual, una guerra cuyas armas son el ruido y la furia. Es la historia de un ascenso y caída, del robo histórico de una revolución y de la inversión masiva de la emoción redirigiéndola contra aquellos que la iniciaron. Es un fenómeno histórico y trascendente del que han aprendido mucho las dictaduras y poco las democracias.
En esas líneas se encierra la frustración del que ve cómo le son sustraídas las armas y la iniciativa. Islamistas y militares consiguieron hacerse con el control sucesivo de la revolución iniciada porque poseían el valor más importante para las carreras a medio y largo plazo: la organización. Puede que las guerrillas ganen escaramuzas y batallas, pero solo los ejércitos gana guerras.
Ese carácter explosivo y momentáneo de la revolución se fue diluyendo hasta ser robado por el propio enemigo. El absurdo egipcio es que se canta la revolución mientras se acusa de agentes extranjeros a los revolucionarios, que la revolución se loa en la constitución mientras se encarcela o exilia a sus miembros, como al propio Ghonim al que se pretendía no hace mucho privar de su nacionalidad egipcia. Todo ello procede de esa incapacidad de consenso, de organización de esas fuerzas desatadas. La oportunidad perdida es la de la organización. Las fuerzas que se acaban llevando el gato al agua son las organizadas, el Ejército y los Hermanos Musulmanes, una organización con noventa años de vida y una férrea disciplina y control de sus miembros.


Los medios sociales pueden derribar dictadores al canalizar la ira y la frustración. Pero por su propia idiosincrasia esa difícil que sea posible construir algo con ellos. Requieren una organización que es difícil por su propia naturaleza. Es más fácil intoxicar con ellos que crear corrientes estables, que siempre tenderán a ser minoritarias allí donde no exista detrás de ellas otras organizaciones que den soporte y eviten del deterioro o la tendencia a la dispersión pasado un tiempo.
En un antiguo artículo sobre el papel de las redes en la vertebración social distinguía entre acción en las redes y acción a través de las redes. Las redes son más eficaces si esa tendencia a lo efímero se contrarresta con la solidez de las organizaciones exteriores a las redes. En la Primavera árabe, esas organizaciones eran los islamistas y el ejército. De ahí el interés político en evitar que la sociedad se vertebre más allá de esas dos grandes fuerzas conformadoras, perfectamente jerarquizadas para establecer los fines y llevarlos a cabo. Por el contrario, los revolucionarios solo contaban con la ira. Su acción fue intensa pero corta en el tiempo y con un solo objetivo a su alcance: a caída de Mubarak. Eso era un objetivo claro. La construcción de una democracia después requería de unas condiciones, organización y medios muy distintos. No se construye una democracia en las redes sociales, por más que algunos hablen de repúblicas virtuales o demás lindezas utópico-virtuales.
Friedman recoge las enseñanzas que tras dos años de silencio en las redes Wael Ghonim ha madurado. Son las siguientes:

Here is what he concluded about social media today: “First, we don’t know how to deal with rumors. Rumors that confirm people’s biases are now believed and spread among millions of people.” Second, “We tend to only communicate with people that we agree with, and thanks to social media, we can mute, un-follow and block everybody else. Third, online discussions quickly descend into angry mobs. … It’s as if we forget that the people behind screens are actually real people and not just avatars.
“And fourth, it became really hard to change our opinions. Because of the speed and brevity of social media, we are forced to jump to conclusions and write sharp opinions in 140 characters about complex world affairs. And once we do that, it lives forever on the Internet.”
Fifth, and most crucial, he said, “today, our social media experiences are designed in a way that favors broadcasting over engagements, posts over discussions, shallow comments over deep conversations. … It’s as if we agreed that we are here to talk at each other instead of talking with each other.”*


Algunas de estas ideas se han detectado ya en el análisis de los medios y redes sociales. Pero creo que son acordes con lo que hemos señalado antes, con distinto grado de concreción o detalles en ciertos aspectos. Por ejemplo, lo observado sobre la tendencia a los "rumores" ha sido padecido por el propio Ghonim cuando se le considera un agente extranjero. Las redes amplifican cualquier rumor y no tiene nadie forma de pararlo. The Washington Post de hoy incluye un vídeo informativo sobre la preocupación despertada por el papel de una app, "KIK", cuya función es asegurar el anonimato en la red. Cuando se inventó la imprenta, los primero que se hizo fue establecer lo que Foucault llamó la "función autor", es decir, el responsable del texto. Por el contrario, hoy buscamos herramientas que aseguren nuestro anonimato. Eso se hace para evitar ser rastreados, pero en el fondo es conceder una antifaz que puede ser usado para la alegría del carnaval o para asaltar bancos. 


Extender rumores, difamar a las personas, acosar, etc. son aspectos que las redes sociales han intensificado al permitir la amplificación primero y el anonimato después. La sensación de impunidad es siempre peligros. Habrá que dar la razón a los que consideran que nos somos demasiado buenos por naturaleza sino, en muchos caso, por temor a ser castigados por nuestras acciones negativas. La impunidad del anonimato es un elemento muy peligroso, de lo que tenemos ejemplos todos los días. Los ejemplos beneficiosos existen, por supuesto, pero no es cuestión de equilibrio, sino de lo que le toca a cada uno padecer.


El último punto señalado por Ghonim es determinante porque afecta realmente a lo que se pueda conseguir con los medios sociales que las redes posibilitan. ¿No da más de sí su naturaleza? Es una pregunta que requiere de contestación y, sobre todo, intentar saber qué se puede hacer para evitar esos efectos negativos, esa tendencia a la amplificación primero y a la dispersión después. ¿Cómo construir, dónde construir?
La reflexión política de Ghonim es la de la tristeza de la ocasión perdida, la del mirar hacia atrás y ver los resultados del esfuerzo, de las muertes de tantas personas:

Alas, the euphoria soon faded, said Ghonim, because “we failed to build consensus, and the political struggle led to intense polarization.” Social media, he noted, “only amplified” the polarization “by facilitating the spread of misinformation, rumors, echo chambers and hate speech. The environment was purely toxic. My online world became a battleground filled with trolls, lies, hate speech.”
Supporters of the army and the Islamists used social media to smear each other, while the democratic center, which Ghonim and so many others occupied, was marginalized. Their revolution was stolen by the Muslim Brotherhood and, when it failed, by the army, which then arrested many of the secular youths who first powered the revolution. The army has its own Facebook page to defend itself.*

Cuando veo los comentarios en algunos medios digitales egipcios (en muchos otros pasa igual), compruebo efectivamente los mecanismos mediante los que se desactivan las ideas, se silencia a las personas, mediante las agresiones, los insultos, las descalificaciones de profesionales del rumor y la difamación. Trolls, mentiras y palabras de odio, dice Ghonim. El Ejercito, nos señala, tiene su propia página de Facebook para defenderse y muchas otras camufladas para atacar, además de los francotiradores virtuales repartidos por foros y chats. No son los únicos. Ellos y los islamistas seguirán tratando de que no haya organización social —de ahí lo ataques a la financiación extranjera a las ONG, que es lo más cercano a un grupo organizado—, para poder conseguir sus fines y evitar que otros alcancen los suyos.


El párrafo final del texto de Friedman recoge las conclusiones, la enseñanza obtenida después de cinco años intensos de emociones, alegrías y frustraciones:

“Five years ago,” concluded Ghonim, “I said, ‘If you want to liberate society, all you need is the Internet.’ Today I believe if we want to liberate society, we first need to liberate the Internet.”*

Y eso abre otra serie de preguntas igualmente complicadas.
La pregunta sobre la validez de estos medios virtuales para conseguir ciertos fines sociales sigue abierta. Son poderosas herramientas para aglutinar gente, pero ¿permiten construir? ¿Tienen la estabilidad suficiente para mantener esos grupos en el tiempo cumpliendo sus objetivos? Eso es algo que no está tan claro a la vista de la experiencia que la Historia va acumulando. 
La enseñanza que tenemos es que unos mueven el árbol y otros recogen las nueces. Sin organización capaz de articular el flujo, es difícil avanzar. La segunda parte es que los que fueron tomados por sorpresa, ya no se dejan sorprender y dominan y controlan los nuevos mecanismos. Ya no es solo una lucha desde Facebook o Twitter. Es una lucha en Facebook, Twitter y en cualquier otra parte del universo virtual.



* Thomas L Friedman "Social Media: Destroyer or Creator?" The New York Times 3/02/2016 http://www.nytimes.com/2016/02/03/opinion/social-media-destroyer-or-creator.html

lunes, 18 de enero de 2016

La revolución sí tuvo lugar, cuéntalo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Creo que jamás he visto una torpeza política similar. La mejor demostración de la mentalidad militar del gobierno egipcio es su incapacidad para hacer algo más allá de la detención de las personas. Una vez más confunden la paz social con el silencio de los cementerios.
El caos se va formando conforme llegan las fechas en las que estalló la revolución del 25 de enero de 2011. ¿Por qué este año y no los anteriores? Evidentemente por una poderosa razón: ya se acabó la hoja de ruta. Esto quiere decir que se acabaron las promesas del futuro y el presente ya ha quedado dibujado y cerrado. Los egipcios ya saben lo que ha dado de sí el no-coup del 30 de junio de 2013. Hasta aquí hemos llegado.
Y el panorama es desolador. No se ha arreglado nada más que encarcelando al que disiente, cerrando redes sociales, evitando que se transmitan las vergonzosas intervenciones en el parlamento, cerrando editoriales y encarcelando activistas y periodistas, entre otras acciones del mismo orden. No se puede estar inaugurando canales ruinosos todos los días para mantener la popularidad del militar en el poder.


Ante esto, los actos se suceden. En primer lugar, como es habitual, el gobierno intenta congraciarse con los partidarios de la revolución, la denostada revolución que algunos de los parlamentarios se negaron a considerar en la inauguración señalando que se trató de una intervención norteamericana para destruir Egipto. Se trata de un gesto simbólico:  la denegación de la solicitud ante los tribunales para retirar la nacionalidad egipcia a Wael Ghoneim por considerarle un traidor, un agente extranjero. Nos lo cuentan en Egypt Independent en una breve nota:

The State Council’s Administrative Court turned down a lawsuit that demanded activist Wael Ghoneim be stripped of his Egyptian citizenship on Sunday.
The verdict was handed down after the court received an advisory report from the council’s Commissioners Board recommending that the case, which was brought to the court by influential lawyer Samir Sabry, be dismissed for lack of direct interest.
Ghoneim ran "We Are All Khaled Saeed", the Facebook page that lobbied for the 2011 uprising that toppled former president Hosni Mubarak.
In his petition, Sabry argued that Ghoneim, a former Middle East marketing manager for Google, was backed by “foreign powers”, namely the United States, and “falsely introduced himself as a nationalist and a revolutionary,” during the uprising.*


¿Cabe mayor disparate? Del caso del abogado Sabry ya hablamos aquí. Otro de esos salva patrias que busca predicamento y protagonismo haciendo este tipo de sucias tareas, por gusto o por encargo, que no vamos a especular aquí en ello. Solicitar que se prive de la nacionalidad, en términos egipcios y su concepción de ellos mismos, es la mayor afrenta que se le puede hacer a alguien. Es la pena final que el estado se reserva para acabar con los discrepantes, considerarlos "traidores" y privarlos de la nacionalidad, del derecho a decir que son egipcios.
Pero mientras se abandona —por ahora— el caso contra Ghoneim, que se fue del país aburrido de recibir insultos y amenazas de los mubarakistas sumados al régimen actual y envalentonados, el gobierno sigue encarcelando a los activistas que pretender simplemente decir que ellos estuvieron en la revolución, algo que se ha convertido en una especie de deshonor.

La detención más sonada de estos días es la del médico y activista socialista Taher Mokhtar, que sigue detenido ampliándose el plazo preceptivo. Mada Masr da detalles de su detención y de la de sus dos compañeros de piso:

A lawyer on Mokhtar’s defense team, Malek Adly, said the defendants haven’t been charged with participating in the January 25 revolution, but that Mokhtar has been accused of participating in violent clashes following “the January events.”
Mokhtar is a member of the Doctors Syndicate’s freedom committee.
Personnel from Qasr al-Nil Police Station and the National Security Agency searched Mokhtar’s home on Thursday before arresting him and his two housemates, as well as the building's doorman.
On Friday, Abdeen prosecution ordered their detention for four days pending investigations.
Adly told Mada Masr the defense team has appealed the defendants’ detention at Abdeen Misdemeanor Appeals Court. He added that authorities had refused to include a report submitted by the Doctors Syndicate stating that Mokhtar was tasked with investigating prisoners’ health conditions by the syndicate, which he said explains why a report on prisoners health was at his home address.
“Their arrest comes merely as part of a trend in using detention pending investigation as punishment in itself,” he said.
Adly said the search warrant issued by National Security for Mokhtar’s house indicated that he keeps weapons at his home, none of which were found during the search. Mokhtar was still arrested for possession of “prohibitions,” Adly reported.
Security forces seized three mobile phones, a laptop, documents asserting, “medical negligence in prisons is a crime,” and others containing protest slogans, such as “peaceful” and “military coup.”**


La detención ha terminado por caldear los ánimos, que ya lo estaban desde hace tiempo. El año pasado se produjo la muerte de la activista Shaimaa al-Sabbagh  cuando llevaba una corona de flores. Fue asesinada de un tiro por la policía. El escándalo fue mayúsculo y ni los intentos de la Policía tratando de hacer creer que fueron sus compañeros quienes la asesinaron para desprestigiar a la Policía —¡tiene narices!— ni los intentos del forense encargado señalando que fue culpa suya por estar muy delgada, lograron calmar la indignación causada. Su muerte es otro símbolo que se acumula este aniversario. La revolución dejó muertos, los mártires; también dejaron muertos los aniversarios.

Este año ya está cerrado todo el proceso político que debía llevar hacia la democracia. No se ha avanzado un solo paso. Las cárceles están más llenas que en la época de Mubarak y el número de exiliados aumenta entre todas las ideologías. No son solo los Hermanos Musulmanes los que han huido perseguidos, sino que lo están haciendo los liberales, socialistas, laicos, etc. Ver en esta situación una democracia avanzando es un ejercicio de autoengaño verdaderamente notable. Solo los fanáticos y los nostálgicos de un régimen con el que les fue bien pueden sostener tamaño engaño. Pese a ello, muchos lo hacen. Han olvidado que existió una revolución, que la gente estuvo en las calles, aguantando, hasta que Mubarak abandonó el poder.
Con el titular "Egyptians take to social media to declare they participated in the January 25 revolution", Mada Masr nos explica algo de lo que está ocurriendo y que el gobierno teme pero ha provocado con su ineptitud. Los ataques a la Revolución, su intento vergonzoso de convertirlo en un sórdido episodio de la vida egipcia, en un acontecimiento caótico hasta que la mano dirigida por la divinidad del Presidente Al-Sisi vino a "corregirlo", según señaló un joven diputado progubernamental el otro día. La publicación nos cuenta cómo la gente ha comenzado a colgar sus mensajes sintiéndose orgullosa de haber participado en aquel acontecimiento histórico:

Social media users have been sharing their memories of the January 25, 2011 revolution since Saturday using the hashtag, “I participated in the January revolution,” and challenging authorities to arrest them if they want to detain people for their involvement in the revolution.
Facebook and Twitter users remembered their experiences in the lead up to the fifth anniversary of the revolution. One tweeted, “I participated in the January revolution and saw a utopic city in Tahrir; the price was the blood of great young people, I bore witness and I will never forget, despite the monsters.”
Another tweeted, “Teach your children that the January revolution was the noblest, the fairest that took place in Egypt’s history and you should be proud that you were one of those who participated in Egypt’s dream, I participated in the January revolution.”***


Es lógico que el gobierno haya provocado esta reacción en la gente. Su paciencia ha sido extraordinaria y nadie podrá nunca decirles que no lo intentaron. Lo que señalábamos el otro día, la lucha simbólica por tragarse la revolución del 25 de enero para salvar la cara del golpe de estado de Al-Sisi en 2013, ha llegado a su fin. 
La gente que hizo la revolución la hizo por las libertades de todos. Más tarde islamistas primero y militares después intentaron hacerse con ella, aunque la despreciaban profundamente ambos. Y por lo mismo: la falta de democracia de los islamistas y de los militares. Los dos han llevado al pueblo egipcio a una situación sin salida y, lo que es peor, regresiva.
Lo más a lo que aspiran los partidarios de este régimen es a alcanzar la paz funeraria que devuelva el turismo a las pirámides y centro de recreo. Pero eso no se va a producir porque las mentiras internas no resisten en pie más allá de las fronteras. Los que las quieran creer que vivan felices. Los que quieran creer que el régimen de Mubarak era una bendición, mejor para ellos. Pero no han convencido a nadie más. Por contra, hay que señalarlo, el mundo entero estuvo con los egipcios cuando dieron ejemplo de entereza y dignidad. Todo el mundo les miró con simpatía y ánimo. No lo hizo en cambio cuando empezó el autoritarismo de la SCAF, el sectarismo de los islamistas y el golpe de los militares con la represión brutal siguiente.


Por eso es muy importante que los egipcios, cuantos más mejor, den testimonio de su participación en aquellos momentos de su historia, que no dejen que las arenas del olvido político se los trague, como muchos quieren hoy; que impidan que aquellos días se conviertan en días de conspiraciones contra Egipto para salvar la cara de los golpistas que recuperaron su poder perdido. Quienes han conspirado contra el pueblo egipcio son los que han usado una y otra vez la violencia en sus calles para justificar salvadoras las intervenciones militares.
En la página abierta de Facebook se insta a los egipcios que participaron a seguir con el mismo impulso de entonces:

“This is a statement from Egyptians who participated in the January revolution, the revolution for bread, freedom, social justice and human dignity, which has become a charge against revolutionaries. If you are among those accused of participating in the revolution, add your name to the more than 70 signatures on the statement released yesterday in solidarity with our colleagues accused of participating in the January revolution. #Freedom_For_Revolutionaries,” a recent post on the page reads.
Starting in early December, the Endowments Ministry began encouraging preachers to warn against participating in January 25, 2016 protests, asserting they are against Sharia Law. President Abdel Fattah al-Sisi also warned against participating in protests in a speech on December 22, claiming a new revolution could destroy the country.***


Como señalamos, la llamada del ministro a que se predique en las mezquitas contra la revolución o su recuerdo por ir contra la Sharia es otro insulto más. Deja en claro, además, la alianza manipuladora entre el gobierno y los clérigos de la burocracia de Al-Azhar a los que se les ha concedido el poder de cubrir ideológicamente las espaldas al gobierno y sus acciones. No hace mucho se declaró también que hacer huelga también era anti islámico; ahora lo es la revolución. Resulta que lo único islámico va a ser la dictadura militar y sus negocios.
No es solo Mada Masr, el diario estatal Ahram Online también da cuenta de lo que está ocurriendo en las redes sociales:

For the past 24 hours, thousands of Egyptian Twitter users recounted how proud they are for participating in the 25 January 2011 Revolution in the #I_participated_in_January_Revolution hashtag in Arabic, despite the hardships Egypt has seen in the past five years.
"I_participated_in_January_Revolution" hashtag appeared on Twitter and then on Facebook Saturday after news reports spread online that detained leftist activist and leading member of Egypt's Doctors Syndicate, Taher Mokhtar, was asked by the prosecution if he had taken part in "the violent events of 25 January 2011."
According to the lawyers of Mokhtar and members of the Doctors Syndicate, the young doctor answered that he indeed participated in the January Revolution and that it was not a crime.
Mokhtar is accused of calling for protests this 25 January and possessing anti-regime publications.
In an act of solidarity, several Egyptian political activists launched the #I_ participated _in_January_Revolution hashtag in support of Mokhtar and to show that participating in the January 2011 protests that led to the ouster of former President Hosni Mubarak was not a crime.
Hours into the launch on Twitter, the hashtag reached to over 10,000 tweets, with popular public figures, political figures and average pro-revolution citizens expressing pride in what they consider a day that changed Egypt entirely.
Egyptian political activist Esraa Abdel Fattah wrote that all her Twitter timeline was tweeting using the hashtag and that the revolution was the noblest thing done by her generation.****


Es la respuesta lógica de los que ven cómo sus sueños de libertad, pasado cinco años, han sido truncados por un gobierno militar y un parlamento progubernamental en el que solo algunas mujeres parecen tener algo que decir. El hashtag "#I_ participated  _in_ January_ Revolution" es toda una declaración simbólica que correrá como la pólvora frente a los burdos mensajes de descrédito de los medios progubernamentales. 
El presidente ha declarado 2016 el año de la Juventud. Se equivoca de nuevo: fue 2011, pero muchos no lo entendieron entonces y siguen sin entenderlo hoy.


Daily New Egypt publica un artículo de Emad El-Sayed que tiene por título "To those who rule Egypt ".  Después de hacer un recorrido por la desidia del régimen de Mubarak, por su corrupción y falta de ideales, por su abandono del país a manos de una policía brutal y sin control alguno, El-Sayed se dirige al actual presidente:

You have driven the crowds into a state of internal revolution, results you may not see soon but inevitably they will happen. The street will not be assuaged once it erupts. You will then have no choice but to run or await your doom. If another revolution happens, you will not be spared.*****



No se puede decir con más claridad. Tras el párrafo de advertencia, le siguen dos en los que se le recuerda que todavía queda alguna posibilidad de enderezar esto. Se entiende la necesidad de abrir una puerta, de dejar alguna posibilidad a la rectificación, pero es dudoso que este régimen de más de sí, pueda dar más de lo que ha dado a Egipto: una repetición grandilocuente de su pasado. Su fracaso político y económico es estrepitoso; su autoritarismo, desmedido. Ni los estudiantes han podido elegir a sus representantes sin la intervención del gobierno, que anuló las elecciones porque no salían sus favoritos. Así es imposible. No hay lucha contra el terror; la lucha es el terror. Con los islamistas fuera de juego, los esfuerzos se dirigen a anular a los que simplemente se oponen. La baza del terrorismo es la justificación que le queda para no ser condenado internacionalmente con más contundencia. Los que perdieron el poder regresan para no soltarlo jamás.

[Daily News Egypt]

Ante esto, surge de nuevo con fuerza la necesidad de invocar la revolución del 25 de enero de 2011 o al menos de manifestar su espíritu. Hace mal el gobierno en su intento de celebrar los actos por su cuenta para poder presentarse como continuador de un espíritu que ha negado desde el comienzo. Pero en aquellos que participaron la memoria de aquellos días está fresca.
Recuerda Wael Ghoneim, citado por Mada Masr:

The 25th of January was the first street protest I participated in. I arrived at the agreed time to Qasr al-Ainy, but unfortunately there were only around 50 people there and around 300 members of military security. I was disappointed and said desperately, ‘There can’t have been all this mobilization on the internet and only 50 people here.’ An old man heard me and he said to me confidently, ‘Don’t worry, in two or three hours people will come, you’re in Egypt my son, no one is on time’.***


Sí, la revolución del 25 de enero tuvo lugar. Algunos, como buenos egipcios, llegaron tarde, pero llegaron. Otros, en cambio, no fueron nunca y se permiten hoy querer escribir la historia a golpes e imponiendo silencios.
Es en momentos como estos en los que uno se alegra de haber dado cuenta día a día de aquellos acontecimientos.

* "Admin court turns down denaturalization suit against Wael Ghoneim" Egypt Independent 17/01/2016 http://www.egyptindependent.com//news/admin-court-turns-down-denaturalization-suit-against-wael-ghoneim
** "Taher Mokhtar and housemates' detention renewed for 15 days" Mada Masr 17/01/2016 http://www.madamasr.com/news/taher-mokhtar-and-housemates-detention-renewed-15-days
*** "Egyptians take to social media to declare they participated in the January 25 revolution" Mada Masr 17/01/2016 http://www.madamasr.com/news/egyptians-take-social-media-declare-they-participated-january-25-revolution
**** "'I participated in January revolution' tops Twitter trends in Egypt" Ahram Online 17/01/2016 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/181235/Egypt/Politics-/I-participated-in-January-revolution-tops-Twitter-.aspx
***** "To those who rule Egypt" Daily News Egypt 4/01/2016http://www.dailynewsegypt.com/2016/01/04/to-those-who-rule-egypt/

Andeel. "A president from Gamaliya discovers a mistake in relativity theory" Mada Masr 1701/2016
Einstein: "So what I'm trying to say is everything is relative, time itself is relative..."
Sisi: "Hmmmmm... So?"
http://www.madamasr.com/cartoon/president-gamaliya-discovers-mistake-relativity-theory








lunes, 27 de abril de 2015

Caderas y codazos o ¡tú no juegas!

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Uno podría pensar en su simpleza que un "egipcio" es alguien que ha nacido en Egipto. Puede que como respuesta a un crucigrama sea acertado, pero en la vida real las cosas son mucho más complicadas.
El nacionalismo egipcio se ha hecho con la definición de "egipcio" y lo que es todavía más importante, con la expedición oficial de pasaportes y certificados que aseguren que la nacionalidad es la que se corresponde con ciertos principios. Puede que creas realmente que eres egipcio porque naciste allí, al igual que tus padres, pero puede saltar la desagradable sorpresa.


Esta vez el sorprendido es Wael Ghoneim, uno de los iconos de la Primavera egipcia que muchos están empeñados en enterrar. Contra Ghoneim, como contra otras participantes, se han sucedido continuos ataques. En la misma proporción en la que se ha rescatado a las figuras y partidarios del régimen anterior, todos ellos fervientes patriotas y servidores del pueblo egipcio. La noticia nos las trae Egypt Independent:

The Administrative Court on Sunday referred a lawsuit, which was filed by lawyer Samir Sabri demanding they revoke activist Wael Ghoneim's Egyptian citizenship, to State Commissioners.
The State Commissioners are to give their legal opinion before the August 25 hearing.
 The lawsuit claims Ghoneim, a marketing manager at Google Middle East, portrayed himself as a patriot and a revolutionary, but turned out to be a tool of external forces. US authorities were the first to search for him as if he was their own man, says the lawsuit. This occurred when Ghoneim was held by Egyptian security forces for 12 days while demonstrators in Tahrir Square were being shot down.
The lawsuit also says that Ghoneim was in Dubai on January 25, 2011, then secretly arrived in Egypt the next day to participate in the January 28 demonstrations. At that point, the lawsuit claims demonstrations seemed to have increased.
It further alleges that Ghoneim had never been a revolutionary who suffered as did other Egyptians. As a result, he should not speak in their name, but rather admit he was a US agent planted in Egypt.
Lawyer Samir Sabri has filed most of his lawsuits against the Brotherhood, Hamas and young icons of the January revolution.*


El gusto egipcio por las denuncias con las que adquirir notoriedad, combinado con el de amargarles la vida a las personas, hace sentirse a algunos como ejecutores de la sagrada misión de limpiar el censo de forma patriótica.
Cada vez que alguien critica la política del presidente Al-Sisi, algún meritorio se lanza a los juzgados a presentar denuncias señalando con su dedo acusador a aquellos que se han vendido a las potencias extranjeras. Ellos son más egipcios que nadie y no quieren compartir pasaporte con los traidores.
El rumor y la denuncia son las formas habituales de trabajar para arruinar a los que se considera enemigos. Ir a los tribunales tampoco es demasiado tranquilizador. Tal y como está la justicia egipcia, puedes salir con una condena y atragantarte en una comisaría o cárcel.


Que no se andan con bromas con esto del nacionalismo, lo demuestran los padecimientos de una pobre bailarina de danza del vientre que pensó —en su inocencia—que la bandera egipcia ondearía patrióticamente con sus movimientos:
Cairo: An Egyptian court on Monday sentenced celebrated belly dancer, Safinaz, to six months in prison on charges of insulting the national flag in a performance.
The Cairo Misdemeanour Court ordered Safinaz, an Armenian national, to pay a fine of 15,000 Egyptian pounds (Dh7,200) and an extra 10,000 pounds in bail to avoid jail.
Before the verdict was delivered, the dancer’s defence lawyer told the court that Safinaz had intended no offence when she performed wearing a costume fashioned after the Egyptian flag.
The lawyer argued that the 30-year-old dancer was a foreigner who was not familiar with Egypt’s laws.
Safinaz, who was not at court, has become a dancing sensation in Egypt in recent years. She has denied the charges, saying she loves the country and did not mean to offend its people.
The case is related to Safinaz’s performance at a concert at a resort outside Cairo in July 2014.
In recent TV interviews, Safinaz, who is married to an Egyptian, accused unnamed rivals of seeking to damage her reputation.**


No es incompatible, a tenor de sus declaraciones televisivas, ser patriotas y envidiosas. Si son, como ella piensa, sus rivales —picadas por su éxito moviendo tripa y caderas— las que han promovido la denuncia, el caso es de una gran hipocresía. Lo que empezó siendo aclamación del público entregado a su arte patriótico, acabó volviéndose contra ella. La bandera necesitará otro mástil más noble para pena de algunos.

La defensa de su abogado va por la vía del "yo no sabía", pero no le ha servido de mucho. No sé cómo ha encarado la sentencia su marido egipcio y si se verá afectado porque alguien pida que le retiren también la nacionalidad, como a Wael Ghoneim.
Recientemente tuvimos otro caso sonado con esto de las nacionalidades. Fue el de uno de los periodistas de Al-Jazeera, que tenía doble nacionalidad. El presidente quiso quitarse de encima el problema de los periodistas encarcelados y dio la posibilidad de que los extranjeros —uno era australiano— se fueran del país expulsados. Otro de los periodistas poseía doble nacionalidad canadiense y egipcia. Puestos a elegir, se quedó con la canadiense, ante el asombro de los patriotas que preferirían mil veces morir apaleados en una cárcel egipcia antes que estar en un hotel de cinco estrellas en Toronto, Ottawa o Quebec. Al pobre periodista restante, solo le ha quedado el honor de estar en las cárceles de su patria acusado de traidor y vendido a una potencia extranjera, es decir, Qatar.


Hay algo de infantil en esto de estar expulsando y desposeyendo a la gente acusándola traición y recibir dinero del extranjero, algo que no afecta al dinero que recibe el ejército egipcio desde hace décadas de los Estados Unidos. Bueno, sí afecta, pero ahora no lo airean mucho.
Pero el juego de las exclusiones no acaba ahí. Hace apenas unos días Ahram Online daba una noticia de alcance inesperado: ¡Egipto dejaba fuera del concurso internacional de recitado del Corán a Irán, Qatar y Turquía!

Egypt's Ministry of Endowments has excluded participants from Iran, Turkey and Qatar from its International Quran Recitation Competition, Mohamed Abdel Razik, the ministry's official spokesperson said on Sunday.
In media statements to  Egyptian TV channel LTC, Abdel Razik said that the ministry had excluded the Iranian, Turkish and Qatari participants from the annual competition for "political reasons."
"We have bad relations with these countries, which fund terrorist organisations, support radical Islamists and atheists, and try to spread Shia beliefs within society," he said.
Egypt has been incensed by both Qatar and Turkey's criticism of its government since the July 2013 ouster of Islamist president Mohamed Morsi, as well as their hosting several exiled leaders of the now-banned Muslim Brotherhood, from which Morsi hails.***


A la exclusión nacionalista de los patriotas, se junta ahora la exclusión del concurso coránico de recitado. Las relaciones con Qatar y Turquía siguen siendo malas. De hecho, en ningún lugar del mundo se ha dado tanta razón a los armenios estos días como en Egipto. Todo para darle a los turcos en las narices con el genocidio. Es una pena que la bailarina armenia de danza del vientre no se haya podido beneficiar de esas buenas relaciones. Si se hubiera declarado en contra de Turquía, probablemente le habrían anulado la multa y la pena y habría salido en hombros del tribunal. Pero no ha sido así.

La prensa de los países islámicos se ha hecho eco de este desaire islámico a los tres países y me imagino que tendrá consecuencias. Erdogan estará hecho una furia —como siempre— al enterarse de que se le llama país que apoya y financia terroristas. Lo de Irán es más complicado, pero el gobierno egipcio está dispuesto de ponerse al frente de lo que sea, aunque se quede solo.
Esta política del "tú no juegas", que lleva a considerar traidores y dejar sin nacionalidad a los que participaron en la Revolución del 25 de enero; que multa a una bailarina por "insultar" al país de su consorte —"it was a message of love to Egypt and its people”, decía la pobre con su mejor intención—; y excluye a los recitadores de otros países como miembros apestados de organizaciones terroristas y herejes (lo de los "ateos" no lo entendemos bien en este caso, pero debe ser ya una coletilla), no es nada buena. Pero ayuda a algunos a sentirse y, sobre todo, mostrarse como abanderados del nacionalismo patriotero. Cuando los islamistas estuvieron en el poder hicieron lo mismo, se dedicaron a excluir a todos aquellos que les llevaba la contraria, no solo no eran egipcios sino tampoco buenos musulmanes. Pero la política de exclusión, del "tú no juegas" tiene la misma raíz de la intolerancia.


Lo del Wael Ghoneim es una muestra más del borrado de la Revolución que ahora tanto les incomoda. La condena a la bailarina es un ejemplo perfecto de cómo atender en una sola tacada a los moralistas y a los patrioteros, la senda elegida.
Egipto se está atribuyendo un papel que es difícil de explicar y entender y se está complicando la vida interior y exterior. La soberbia nacionalista no es el camino para solucionar ninguno de sus problemas, que son muchos. No por muchos cánticos se va a arreglar. Sí, en cambio, está contribuyendo a agravarlos. Parece que la falta de eficacia real del gobierno para solucionarlos está empezando a pasar factura y muchas de estas cosas serían cortinas de humo.


Conozco gente a la que le repiten de continuo eso de "tú ya no eres egipcio" sin necesidad de pasar por el juzgado para pedir que te retiren la nacionalidad, como a Ghoneim. Les han juzgadocondenado amigos y compañeros, a veces los familiares, por discrepar, por no estar de acuerdo con lo que se repite cada día. Esa exclusión es como una terrible maldición a la que se arriesgan muchos por decir lo que piensan. Pero son tan egipcios como los demás, solo que son egipcios que quieren un futuro mejor y distinto del que algunos tienen planeado. Están en su derecho a hacerlo, aunque sea un derecho doloroso y arriesgado.
Ya salen voces que cuestionan la presidencia. Y el parlamento todavía por elegir. A ver si hay suerte después de Ramadán.



* "Lawsuit to rescind Wael Ghoneim’s citizenship referred to State Commissioners" Egypt Independent 26(04/2015 http://www.egyptindependent.com//news/lawsuit-rescind-wael-ghoneim-s-citizenship-referred-state-commissioners
** "Top belly dancer gets 6 months in jail for ‘insulting’ Egyptian flag" Gulf News 20/04/2015 http://gulfnews.com/news/mena/egypt/top-belly-dancer-gets-6-months-in-jail-for-insulting-egyptian-flag-1.1495537
*** "Iran, Turkey and Qatar excluded from Egypt Quran recitation competition" Ahram Online 20/04/2015 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/128204/Egypt/Politics-/Iran,-Turkey-and-Qatar-excluded-from-Egypt-Quran-r.aspx




sábado, 27 de diciembre de 2014

Una época de paz y amor o el sueño del Papa Tadeo II

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Mientras conocíamos ayer que Egipto prohíbe oficialmente la película de Ridley Scott "Exodus: dioses y reyes", nos quedamos asombrados por la declaraciones del máximo dirigente de la iglesia copta, el papa Tadeo II, en entrevista publicada por el diario El Mundo y que ha tenido repercusiones internacionales. No podía ser de otra forma atendiendo simplemente al titular: «'El IS es una maquinación de Occidente para trocear Oriente Próximo'»*. Si se sobrevive al titular y se tiene el valor de adentrarse en la entrevista, no apta para cardiacos, se lleva uno descomunales sorpresas. O quizá no tantas si se tiene en cuenta el delirio constante que se percibe en el ámbito egipcio.
En la entrevista de Francisco Carrión, Tadeo II, que afortunadamente no es "infalible" se hace escaparate de las versiones oficiales con las que se racionaliza lo que ocurre en Egipto. La primera andanada es contra la revolución del 25 de enero. Desde una perspectiva político-poética, a Tadeo II le parece mal que se le llame "primavera".

P - Por sus palabras se deduce que no es muy partidario de las revueltas que estallaron en 2011 a lo largo y ancho del mundo árabe...
Es que aquello, en ningún caso, fue una primavera. La primavera es una estación hermosa, con flores, verdor y sonido de pájaros. Un tiempo de paz y amor. Lo que hemos visto durante estos últimos cuatro años no es la primavera sino el otoño.*


El sentido estacional de las personas no debe ser cuestionado. Se puede ser un poco baudeleriano, un poco aquejado de Spleen otoñal, pero esa imagen de primavera Disney queda también bastante alejada de lo actual. El problema reside ahí. A Tadeo II no le parecía mal lo de Mubarak porque le servía de protección frente a los islamistas, algo comprensible desde la elección del mal menor. También tiene su lógica que le sentara fatal la llegada de Morsi y los Hermanos al poder, como históricamente se puede comprobar por los ataques a las iglesias cristianas. Lo que no tiene lógica ninguna es que pueda llamar "un tiempo de paz y amor" a lo que Egipto vive en estos momentos.


Si hubo un momento de "paz y amor" —¡qué lástima que no lo recuerde!— fue precisamente cuando los cristianos coptos —desoyendo a sus tibios líderes— y los musulmanes que quería un cambio real y más libertades y convivencia, se juntaron en las plazas, hermanados, con cánticos conjuntos y velando unos el sueño de los otros, en acción de hermanamiento. En aquel momento se llamaron unos a otros "egipcios" reivindicando su unidad frente a los intentos constantes de enfrentarlos.


Cuando el faraón Morsi llegó de visita a Europa, se le recordó que debía proteger a las minorías religiosas. Se pensaba, evidentemente, en la población copta. Fue Angela Merkel la que se lo tuvo que decir con contundencia: no haga una constitución sectaria, proteja a las minorías y respete los derechos de las mujeres. Con la misma soberbia actual, el electo presidente Morsi dijo que Occidente se metiera en sus asuntos, que eran cosas de los egipcios. Pero las "cosas de los egipcios" nunca son realmente "suyas"; siempre son maquinaciones de los demás. Morsi no llegó al poder porque le votaran, no. Llegó fruto de una conspiración internacional. La revolución del 25 de enero, la que desplazó unos metros a Mubarak, también fue una conspiración internacional. Los muertos fueron obra de los Hermanos Musulmanes mientras el Ejército y la Policía besaban a los manifestantes. Todos aquellos que se manifestaron eran agentes extranjeros intentando molestar a ese patriarca dulce y amoroso que era Hosni Mubarak. Porque faltó el padre, los hijos —¡ay, los hijos!— perdieron el rumbo hasta que fue posible recuperar el orden y la cordura con la llegada de otro padre, esposo, amante de las masas, el deseado. Por fin llegó "un tiempo de paz y amor".


Lo anterior es opinable. Puede Su Santidad, opinar sobre las estaciones del año como quiera y elegir las condiciones climáticas más acordes para con sus estados de ánimo y físico. Pero las declaraciones sobre el Estado Islámico son una grandísima irresponsabilidad, un perfecto reflejo de la deriva delirante:

P - Durante 2014 el autodenominado Estado Islámico, que ha declarado un califato en amplias zonas de Siria e Irak, ha obligado a cientos de miles de cristianos a abandonar sus hogares... ¿Quién se esconde detrás de los yihadistas?
No soy un hombre de política pero creo que algunos países occidentales están intentado ejecutar un plan urdido para trocear Oriente Próximo en naciones más pequeñas y débiles con el objetivo último de proteger a Israel.
P - ¿Considera entonces a Occidente culpable del nacimiento y desarrollo del IS?
Sí. En Irak o Libia se está aplicando la misma estrategia que ya hemos observado en Sudán. Grupos violentos como el IS son una maquinación de Occidente. [¿Con la financiación de países de la zona como Arabia Saudí?] Quizás pero no lo sé a ciencia cierta.*


Es una verdadera pena que Tadeo II no sea un hombre de política, porque se le da muy bien. Para "no saber a ciencia cierta" posee muchos conocimientos. Cuando se escuchan estas cosas y viendo el sufrimiento que se está creando por parte del Estado Islámico, se produce cierta indignación ante las palabras irresponsables del que dice no saber "a ciencia cierta". Uno ya no se extraña nada de lo que escucha desde Egipto. dado la burbuja en la que viven constantemente y el clima de unanimidad necesario para sostenerla. Para que una burbuja aislante se mantenga es necesario el refuerzo constante para evitar que la realidad o, al menos, la duda entre por alguna grieta. El incidente con la novela 1984, con el estudiante detenido, es una anécdota, pero tiene mucho de simbólico, de ahí su éxito.

En Muftha se titulaba así un artículo hace unos días: "Egyptian Media Paints Rosy Picture of UNHRC Review of Egypt’s Human Rights Record". Se refiere especialmente a las 300 recomendaciones hechas sobre los derechos humanos a Egipto y de las que tendrá que dar cuenta pronto. El control casi absoluto sobre los medios de comunicación a fuerza de expulsar las voces críticas y potenciar espectáculos tan vergonzosos como el de la retransmisión de la "redada homosexual" en unos baños de El Cairo (por cierto, a su responsable la presentadora Mona Iraqi, la han despedido de la empresa suiza para la que también trabajaba por el escándalo de su falta de ética) para mostrar la eficacia del Estado erradicando los foco del mal, ha hecho que la realidad sea irreconocible pero sí digerible por el país. Han tenido más condena los autores del video llamado de la "boda gay" que el dictador corrupto de 30 años contra el que se sublevaron. ¡Una época de paz y amor!
En Muftha se analizan las reacciones ante los varapalos internacionales dados a Egipto en todos los órdenes y cómo los medios han desarrollado una retórica nacionalista y defensiva para justificar las constantes violaciones de los derechos humanos y el control absoluto del Estado:

What makes this rhetoric important is its implications in an international context. It is, in fact, neither new nor unique to Egypt. In her television program Hona Al Asema, Lamees Al Hadeedy drew parallels between Egypt today and the United States following the 9/11 attacks, when the Patriot Act was passed to give the government exceptional powers.
Couching Egypt’s human rights performance in terms of national security creates a dramatic “with us or against us” dynamic. In an interview with TV personality Ibrahim Issa, Mervat al-Talawi, head of Egypt’s National Council for Women and member of the Egyptian delegation to the UNHRC, described the 125 member countries who participated in the review as belonging to one of three blocks: “supportive,” “biased,” or “hostile.” In the same interview, she called human rights a “weapon” that countries use to “attack” others they dislike.
Many articles drew a line between countries who “recognize,” “appreciate,” and “understand” the security and stability challenges Egypt faces and those who did not. One columnist for Al Shorouk, generally perceived as more progressive than other mainstream media outlets, characterized the UNHRC review as a “battle to determine the powers that stand with Egypt and those that stand against her on the foreign policy stage.” An opinion piece published by Al Ahram entitled “Human Rights…the Muslim Brotherhood’s Last Card” took it one step further and accused the MB and their “Turkish and Qatari followers” of using the UNHRC review to launch a desperate war against Egypt.
What emerged from this commentary was a dossier of international friends and foes. The United States, most European countries, Tunisia, and Turkey were at the top of the black list. Criticism from the United States and Europe was attributed to Western meddling, while those from Tunisia and Turkey were often portrayed as part of a global Islamist plot to undermine Egypt.**


Es difícil encontrar una maniobra de aislamiento de tal calibre, de distorsión de la realidad tan increíble como la que Egipto vive. No hace mucho recogimos aquí la petición oficial insólita de disculpas de Al Ahram a The New York Times (otra bestia negra difamadora) por haber manipulado la información de su corresponsal haciendo ver que el mundo entero estaba seducido por el presidente Al-Sisi.
Es un estado hipnótico de fascinación en el que se rebozan constantemente bombardeando a la población. Las cosas de Tadeo II no son más que un ejemplo notable  y penoso de lo mismo que una mayoría de la población recibe y percibe. Están firmemente convencidos de que son los demás los causantes de sus males, conspiraciones constantes con no se sabe muy bien qué fin, aunque el objetivo final lo tienen claro: evitar que Egipto reine en el mundo. Hasta de eso se les ha convencido. El foco de la culpabilidad se va desplazando de unos a otros según esa "lista negra" de la que hablan acertadamente en Muftha.


Nadie está a salvo de esa lista, ni lo de dentro ni los de fuera. Lo más lamentable que he podido ver estos días es la noticia  sobre el cambio de trabajo de Wael Ghoneim. Para los que no lo recuerden, Ghoneim fue una de las figuras clave en la revolución del 25 de enero, lo que al papa Tadeo II le parece que se llama mal como "primavera". Ejecutivo de Google en Egipto, fue el creador de la página "Todos somos Khaled Said", en nombre del joven bloguero torturado y asesinado por la humanitaria Policía egipcia y arrojado su cadáver a la calle. Wael Ghoneim fue detenido y estuvo 11 días desaparecido. Las imágenes de su llegada a la Plaza de Tahrir son parte de la historia, tal como lo fueron sus lágrimas incontrolables ante la televisión cuando le iban leyendo los nombres de los jóvenes muertos en esos días. Es una lástima que Tadeo II no se acuerde de esto.
Ahram Online daba noticia de que Wael Ghoneim dejaba su trabajo en Google Venture para nuevas aventuras. El final de la breve nota me produjo profunda tristeza: «Once lauded as a hero, Ghoneim, like many other youth activists, has since fallen foul of pro-government media and has been portrayed as a traitor serving foreign agendas.»***


Difícilmente se puede resumir en dos líneas, con tanta precisión y naturalidad causal, el cambio egipcio. De "héroe" a "traidor". Con la misma concisión, Egipto va deshaciéndose de lo mejor que tiene, aquella juventud que hizo lo que sus padres no tuvieron el valor de hacer, reclamar justicia, pan y libertad. Lo hicieron con la esperanza de que esa "primavera" que reclamaban llegaría para quedarse, pero fue efímera, sí. La retórica que sostiene que todo esto es parte de una hoja de ruta que les lleva a la libertad y la grandeza no es más que una engañifa para recuperar el control que estuvieron a punto de perder. No es posible progresar así. Solo se conseguirá, como están consiguiendo, que los que tengan algo que decir se callen y que los que puedan aportar algo se vayan.
Primero fueron los esbirros de Mubarak los que boicoteaban la revolución; después fueron los Hermanos Musulmanes los que mataban a los revolucionarios; después han sido agentes extranjeros los que hicieron la revolución para molestar al venerable anciano que les había servido fielmente durante treinta años con la ley de excepción en la mano. Ahora, el único cambio es que allí donde Mubarak dejaba un poco de cancha a los islamistas para aparentar cierta democracia y mantener inquieto a Estados Unidos por Israel, el régimen actual, después de verse desbordado en las urnas, ha decidido exterminarlos y encarnar ellos la ortodoxia islámica controlando desde Al-Azhar la doctrina de las mezquitas. La historia de Tadeo II no es más que la confirmación de esa absorción del estado de todos los ámbitos religiosos.


Egypt Independent recogía un artículo publicado por la Carnegie Foundation en el que se recomendaba al papa Tadeo II que no se dedicara, por el bien de los coptos, a mantener una postura política unificada y oficialista:

[...] the Carnegie Endowment for International Peace has advised against emboldening this image, warning the church that “engagement in deals with the state or political parties” could have “drastic consequences because it makes the Church a part of the political regime”.
In an article published on 18 December, Georges Fahmy, a fellow researcher at Carnegie said this position “leads to a situation in which Church decisions can put the lives and property of any individual Copt at risk, even if he or she did not actually participate in making a political choice.”
According to Fahmy, Copts should be free to adopt varied political positions and form groups and movements accordingly.
“Rather than trying to unify Egypt’s Christians under its leadership, the Church should withdraw from the political sphere and allow Copts to defend their interests themselves by joining political parties and movements.”
Fahmy’s article came days before Pope Tawadros II, head of the Coptic Orthodox Church, said in an interview with Spanish El Mundo published on Tuesday, that he supports the release of former president Mubarak from prison.****


¡Otra conspiracion! Me temo que lo que le reclaman a Tadeo II sea lo contrario del camino que ha elegido para la comunidad: liderazgo y control unificados, oficialismo. Con eso dará armas a los que ven en los coptos el peligro, convirtiéndolos en objetivo de los islamistas, que saben que siempre tiene buena aceptación acusar a los cristianos de intentar "recuperar" Egipto mediante conspiraciones. Eso les repetía no hace muchos días el imam de una mezquita en Cremona, Italia, a sus feligreses. Así explicaba que estuvieran en contra de los anticonceptivos: tienen que tener muchos hijos porque quieren echar a los musulmanes. Y visten de negro constante, porque están de duelo por la pérdida de Egipto. Cada uno tiene la teoría conspiratoria que más le satisface, la que mejor le viene a sus fines de manipulación.


No sabemos cuánto durará la fantasía, probablemente mucho. Será necesario mantener esta alucinación con una mezcla de miedo y grandilocuencia, de paranoia conspirativa y cosmética para que no se vean las grietas del sistema, su aislamiento internacional. Solo Putin, ese gran amigo liberal, les tiende la mano para que le compren trigo y armas. La promesa de millones de turistas rusos disfrutando del espectáculo de "paz y amor" es muy poderosa y, ¿por qué no? creíble.
Censurar "Exodus: dioses y reyes" por falta de rigor histórico —dicen que las aguas no se separan, que es inexacto lo del terremoto; que los actores no son egipcios, que no fueron los judíos los que construyeron las pirámides...— es una de esas bromas que el sentido del humor egipcio nos deja de vez en cuando. ¡Qué pena! ¡Y qué pena porque Tadeo II, papa de la comunidad copta, crea que los que persiguen, matan a los cristianos seamos nosotros, los "occidentales", "algunos países europeos", camuflados de integristas islámicos! ¡Esa sí es una buena película!


Afortunadamente sigue habiendo egipcios a los que no les importa (o sí, pero lo llevan con dignidad), que los llamen traidores y vendidos, que siguen pensando que Mubarak no era un buen padre, que Morsi fue un gobernante sectario y que lo que tienen ahora es un régimen que reúne los vicios y virtudes de ambos. Afortunadamente quedan periodistas que son capaces de decir lo que piensan de lo que tienen delante con riesgos laborales y personales. Que duren.
Poco a poco Egipto se va perdiendo dentro de su propia película.



* 'El IS es una maquinación de Occidente para trocear Oriente Próximo'El Mundo 22/12/2014 http://www.elmundo.es/internacional/2014/12/22/5496c75b268e3e395f8b457a.html?a=5b63ee7ee66f433728f8230661071506&t=1419236664
** "Egyptian Media Paints Rosy Picture of UNHRC Review of Egypt’s Human Rights Record" Muftha 19/12/2014 http://muftah.org/egyptian-media-paints-rosy-picture-unhrc-review-egypts-human-rights-record/#.VJ6E0l4DQ
*** "Egypt's Wael Ghoneim quits Google to found start-up" Ahram Online 24/12/2014 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/118721/Egypt/Politics-/Egypts-Wael-Ghoneim-quits-Google-to-found-startup.aspx

**** "US-based think tank urges Coptic church to curb political involvement" Egypt Independent 24/12/2014 http://www.egyptindependent.com//news/us-based-think-tank-urges-coptic-church-curb-political-involvement