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martes, 4 de junio de 2024

Los confusos envases de los medicamentos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Ser mayor no es solo tener años. Es tener peor vista, peor memoria, más despistes, peor salud... y tomar más medicamentos. Cada achaque, un medicamento; muchas veces, una colección de envases con formas y colores propios.

Creo que nadie duda de la rentabilidad de las farmacéuticas, especialmente en un país en el que ya se habla de la "silver economy", es decir, del negocio de los mayores en sus diversas manifestaciones. Una de ellas, muy rentable, es precisamente el negocio de la "enfermedad" y de sus "remedios", ese tener que tomarse diariamente las "pastillas" que alivian los diversos achaques fruto de la edad. Sin duda, un negocio muy rentable y creciente conforme nuestro país envejece. La duración de la "mala salud", sí, es un gran negocio.

Hace apenas una semana, el diario 20minutos nos avisaba de un caso realmente sorprendente para el que no está en esto de la enfermedad. Su titular señalaba: "Una mujer de 77 años toma durante días un ansiolítico en lugar de las pastillas de la alergia porque ambos envases son iguales"* Hay muchas cosas que se pueden entender, pero no ésta.

En un mundo que se basa en la identidad diferenciada, es decir, en encontrar una forma de identificación frente al resto, la empresa escogió crearse una "imagen" empresarial, lo que la llevaba a repetir el modelo en diversos envases de medicamentos. Lo que es una idea de primero de Marketing ha podido llevar a la tumba a unas cuantas personas, las que confundían los envases y con ellos los medicamentos y las dosis.

La imagen que acompañaba a la información no dejaba lugar a dudas. Los dos envases eran prácticamente iguales, salvo algún detalle, algo que fácilmente puede confundirse. La rotulación a mano para evitar repetir los errores dejaba claro el problema. No era solo el exterior:

Además, el interior del producto parece el mismo, puesto que los blíster de Lorazepam y Loradatina contienen 10 pastillas del mismo tamaño dispuestas en dos filas verticales. Del mismo modo, la letra es del mismo color y de la misma tipografía. 

De este modo, la mujer ha estado tomando varios días por error un ansiolítico de alta potencia, que también actúa como amnésico, sedante e hipnótico y que se recomienda ingerir entre dos y tres veces al día sin superar esta dosis porque puede causar dependencia.*


Ni un maquiavélico asesino en masa habría ideado un plan estadísticamente tan perverso. Lejos de diferenciar los envases, la empresa repetía el diseño exterior, los envases, y la forma de empaquetar los medicamentos. Los daños podían ser irreparables si los errores se mantenían más de lo que el cuerpo aguantara con dosis inadecuadas y dejando de tomar el medicamento adecuado al confundirlo con otro, como el caso que se relataba en el artículo.

Está muy bien eso de la "identidad corporativa", el tener unos colores propios que te identifiquen como empresa, un estilo, unos nombres que repitan alguna expresión que los hagan parecidos, etc. Está muy bien, sí, menos en el sector de los medicamentos, en el que los errores pueden tener consecuencias graves.

La denuncia en los medios del caso hizo saltar muchas otras quejas en el mismo sentido, por lo que la empresa rápidamente cambio los envases. ¡Genial! La pena es que el nuevo y rápido envase ¡era igual al de otro medicamento!, según nos cuentan en un nuevo artículo en el mismo diario, que esta vez titula "Cinfa cambia la caja de Lorazepam después de que una mujer tomara las pastillas por error, pero el nuevo envase desata otra polémica". En el nuevo artículo se señala:

La farmacéutica Cinfa ha cambiado el color de la caja de Lorazepam. Tras las quejas de los usuarios, que llegaron a denunciar por redes sociales que el nuevo tono morado utilizado en el envase de este medicamento era muy similar al de la Loratadina, la compañía farmacéutica ha decidido rediseñar la caja del producto. Este, por tanto, será verde a partir de ahora. Sin embargo, los usuarios han vuelto a manifestar sus quejas, ya que la caja de Lorazepam se parecerá ahora a la de Fluoxetina, también del mismo color y que guarda, además, un uso similar.  ** 

¿Es posible un despropósito mayor? ¿Necesitamos de un "accidente grave" para que se entiendan las consecuencias de no tener en cuenta las posibles confusiones? Puede parecer sorprendente este "conservadurismo" de las farmacéuticas para los envases de sus productos. Pesa más indudablemente la identidad corporativa que la seguridad de sus compradores. Los dos envases denunciados eran prácticamente idénticos, fácilmente confundibles. Ahora ya no se parecen como antes, pero se siguen confundiendo y esta vez es con otro medicamento con "un uso similar", como se señala.

¿Es tan difícil evitar este riesgo? Según parece importa más el "aire de familia" que el riesgo de que se produzca un accidente con consecuencias. La maximización de los beneficios implica el mínimo gasto. Es un cambio "cosmético" para frenar la mala imagen desarrollada por la farmacéutica, pero no cambia el problema, solo le cambia el nombre,

Si yo estuviera en el negocio, por ejemplo, crearía distinciones externas, es decir, elementos superponibles que permitieran distinguir claramente los medicamentos y no confundir sus envases, algo que haría a las farmacéuticas pensar un poco en la "mala imagen" creada.

Pero sobre todo, si estuviera en la administración, vigilaría esto, al igual que se regularon los medicamentos pensando en que no fueran demasiado atractivos para los niños, que entre sabores y colores, los niños se pudieran sentir tentados, y dotarlos de sistemas seguros de cierre. Se exigió, entre otras cosas, dotarlos de cierres seguros para evitar que los niños pudieran abrirlos. Es curioso que haya que imponer las cosas de sentido común.

Hoy, con pocos niños y muchos mayores, los problemas son otros. Creo que los beneficios de las empresas farmacéuticas permiten estudiar un poco mejor los diseños pensando más en los usuarios y menos en su imagen de marca. 

 

* "Una mujer de 77 años toma durante días un ansiolítico en lugar de las pastillas de la alergia porque ambos envases son iguales" 20minutos 24/05/2024 https://www.20minutos.es/noticia/5292992/0/mujer-confunde-pastillas-lorazepam-alergia-envases-iguales/

** "Cinfa cambia la caja de Lorazepam después de que una mujer tomara las pastillas por error, pero el nuevo envase desata otra polémica" 20minutos 3/06/2024   https://www.20minutos.es/noticia/5380426/0/cinfa-cambia-color-caja-lorazepam-verde-tras-las-quejas-los-usuarios-pero-nuevo-producto-vuelve/

viernes, 14 de abril de 2023

La cueva de los datos o la Sociedad del Monitoreo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los periódicos españoles se abren hoy con la noticia de que la deportista española Beatriz Flamini ha batido un récord mundial de permanencia dentro de una cueva, aislada, a 70 metros de profundidad, durante 500. Como dicen en el artículo de RTVE.es "entro con 48 y salió con 50", para dejar clara la cuestión.

Durante ese interminable periodo ha sido monitoreada, nos cuentan, por médicos, psicólogos e investigadores, por compañeros espeleólogos dispuestos a intervenir en caso necesario. En su soledad absoluta, sin embargo, Beatriz Flamini puede que haya sido la persona más vigilada, monitoreada, del planeta. Probablemente solo los astronautas —que están fuera del planeta— tengan un nivel similar (quizá inferior) de control.

Cuando leí la noticia, lo primero que me vino a la mente es la terrible soledad, palabra que acararía perdiendo su sentido pasado un tiempo, que suponía su aislamiento absoluto. Me preguntaba sobre cómo se percibe el mundo al que se regresa después de 500 días desconectada. Pero no había pensado en la otra cuestión, la de la híper conexión absoluta y en ese desequilibrio: Beatriz Flamini era la persona más desconectada del mundo, pero era también una persona absolutamente controlada, una fuente de información constante. Una paradoja que vivimos en cierta medida todos en esto que llamamos la Sociedad de la Información, y que quizá deberíamos empezar a llamar de forma más concreta y realista la Sociedad del Monitoreo.

En RTVE.es leemos lo siguiente: 

La vivencia de Flamini forma parte del proyecto "Timecave", que se inició hace dos años, cuando esta apasionada de expediciones en solitario por las cimas más altas del mundo y experta en autosuficiencia contactó con la productora Dokumalia para plantearle el reto de permanecer sola y sin contacto exterior en una cueva durante 500 días.

Durante estos 500 días, se ha ido registrando su vida cotidiana bajo tierra, un registro que han seguido de cerca las Universidades de Granada y Almería para estudiar cómo afecta el aislamiento social y la desorientación temporal extrema a la percepción del tiempo, así como los cambios neuropsicológicos que ha conllevado este tremendo desafío ante la soledad, la ausencia de luz natural y el aislamiento cognitivo y social.

Su estancia en la cavidad ha estado controlada en todo momento por un equipo de espeleólogos, que, además, preparó la cueva escogida para el reto.* 


Evidentemente el monitoreo constante era una necesidad, una exigencia. De otra forma habría sido suicida. Pero me interesa la paradoja del aislamiento absoluto y la conexión absoluta, llevada al extremo.

Toda la lucha que tenemos hoy sobre eso que se llama genéricamente "inteligencia artificial" se centra en los límites dobles del cuerpo y del halo informativo, es decir, la información que generamos, algo que incluye movimientos, pensamientos, deseos, gustos, compras, etc. Incluso, muchas de esas cosas, pueden ser "deducidas" de los datos mediante cruzamientos, tendencias, etc. "Yo soy yo y mi información circunstancial", podríamos decir parafraseando a Ortega.

¿Existe un grado cero de la Información, es decir, la posibilidad de una emisión cero de datos, no emitir, la desconexión absoluta? No es ese, desde luego, el sentido en el que avanzamos, a la luz de lo que vemos cada día y lo que nos dicen que va a llegar pronto.

La noticia que produjo ese chispa del contraste me la ofrecía la misma RTVE.es en su sección de selección de artículos de medios europeos —traducidos, se nos dice con ayuda de Inteligencia Artificial—. Esta vez es un artículo de la SverigeSRadio (ESRA), firmado por Sven Carlsson, que lleva por titular "Crece el escándalo de las farmacias: más de 100 revelan a Facebook las compras de sus clientes". En este artículo se nos señala el origen del escándalo: 

Disfunción eréctil, pruebas de embarazo y problemas intestinales: estos son algunos ejemplos de la información que Facebook recopila cuando la gente visita las farmacias europeas en línea. La información se envía junto con las direcciones de correo electrónico o los números de teléfono de los clientes de más de 100 farmacias en línea. "Estoy escandalizado porque se trata de datos que las farmacias no pueden compartir con nadie", dijo el eurodiputado socialdemócrata Paul Tang.

Swedish Radio News ha encontrado más de 100 tiendas de medicamentos en línea en toda Europa que permiten a Facebook recopilar información detallada sobre los clientes y sus compras.

Esto se hace a través de una herramienta de seguimiento, llamada píxel, proporcionada por Facebook, y que las farmacias utilizan sin el consentimiento de los clientes.

Por ejemplo, una de las mayores farmacias italianas de medicamentos sin receta avisó a Facebook de que habíamos añadido a nuestra cesta de la compra una prueba del VIH, un test de embarazo y pastillas para el síndrome del intestino irritable. Al pagar, Facebook también recibió nuestro nombre, dirección de correo electrónico y número de teléfono.

Desde una farmacia alemana, el Píxel de Facebook recopila enlaces que muestran lo que hemos buscado, que iniciamos una consulta por problemas de disfunción eréctil y que queremos comprar Viagra. También en este caso, Facebook recibe información sobre quiénes somos.

Las empresas que comparten información con Facebook de esta forma suelen hacerlo para dirigir anuncios a los visitantes de su sitio web o a sus clientes en las plataformas de redes sociales de la empresa. **


La cuestión no requiere muchas más explicaciones, está lo suficientemente clara. La lucha por el control de los datos va ser una seña de identidad de esta sociedad permisiva y vigilante a partes igual. Si toda actividad genera datos, existe un movimiento para ampliar nuestras actividades y así ampliar las fuentes de los datos. Las nuevas generaciones han llegado al mundo en mitad de un radical cambio del sentido de la intimidad que tienen muchas ya veces asumido como normalidad. Para muchos, esto no es una cuestión de "derechos" o de "privacidad", sino un simple toma y daca en el que te vendes en forma digital

En la sociedad industrial un "productor" era alguien que hacía algo, realizaba alguna actividad productiva con un "producto final". En la nueva sociedad informacional, cualquier movimiento produce datos, lo que nos convierte en un nuevo tipo de productores. Con nuestros datos se construye, se crea, se trafica, se aplica... Es todo un sistema del que somos la corriente del río que mueve la rueda del molino. La harina personalizada nos la venderán después para poder completar el ciclo producción-consumo. Somos productores y producto.

Nuestra naturaleza es ya, pues, triple: física (interna, estados, movimientos), mental (pensamiento, ánimo) e informacional (todos los datos que generan nuestras actividades comunicacionales, puros datos). Hasta el momento, los captadores de datos se centraban en nuestras comunicaciones de forma preferente, en nuestros desplazamientos de un lugar a otro, etc.  Pero lo que nos cuenta el medio sueco es algo que va más allá, no son solo las compras de medicamentos, algo que es sustancioso más allá de lo que es la compra en sí. De esos datos se pueden sacar muchos otros datos personales (nos identifican) muy útiles, por ejemplo, para los seguros, para las empresas que nos contraten (o no) según nuestros estados de salud, ánimos, etc. ¿Quiere un depresivo, por ejemplo, en su empresa?

 La información es poder, se suele decir, pero es "poder sobre alguien". En este caso el que la puede comprar o recabar dispone de un gran poder, un poder específico sobre alguien concreto. No se trata de retórica, sino de control personal. Ya no se trata de "tendencias" o de "grandes números"; eres tú, con nombre y apellidos.

En otro artículo también en RTVE.es leemos sobre las medidas españolas y europeas frente a la proliferación de amenazas sobre nuestros datos: 

La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha iniciado este jueves una investigación preliminar sobre el posible incumplimiento de la normativa de protección de datos por parte de ChatGPT, de la tecnológica estadounidense OpenAI, a medida que se intensifica el escrutinio mundial de los sistemas de inteligencia artificial (IA).

La semana pasada, la Agencia solicitó al Comité Europeo de Protección de Datos (EDPB, por sus siglas en inglés) que se incluyera el servicio ChatGPT como tema a abordar en su reunión plenaria, al considerar que los tratamientos globales que pueden tener un importante impacto sobre los derechos de las personas requieren de acciones armonizadas y coordinadas a nivel europeo en aplicación del Reglamento General de Protección de Datos.

El organismo que reúne a los organismos nacionales de vigilancia de la privacidad de Europa ha dicho anteriormente este mismo jueves que ha creado un grupo de trabajo sobre ChatGPT, un primer paso potencialmente importante hacia una política común sobre el establecimiento de normas de privacidad de la IA.***


El gran peligro ya no es solo el "Gran Hermano", sino también los "hermanos pequeños", la jungla plagada de depredadores que salen cada día al hilo del crecimiento de redes, velocidad de conexiones y, especialmente, la aparición de aplicaciones cuya función es tentarnos al movimiento perpetuo de datos, el que genera ese flujo del beneficio al que muchos se apuntan sin pensar en derechos o libertades de las personas. El problema, como siempre, es además de la velocidad de unos y la lentitud de otros, la constante aparición de nuevos focos, la poca protección existente por las exigencias de "aceptar" condiciones abusivas que se impone desde las aplicaciones. Hay un último elemento condicionante, el desfase entre las empresas de Estados Unidos y sus aplicaciones frente a las legislaciones europeas. Si a ello le sumamos la presencia de China en el panorama internacional informativo y las manipulaciones de desinformación constante de Rusia, el panorama no es precisamente bueno para la privacidad y los derechos de las personas.

Felicitamos a Beatriz Flamini por su récord de aislamiento y tomamos nota. 

* "La deportista Beatriz Flamini sale de la cueva donde ha permanecido aislada 500 días y bate un récord mundial" RTVE.es 14/02/2023 https://www.rtve.es/noticias/20230414/beatriz-flamini-sale-cueva-500-dias-aislada-record/2438744.shtml 

** Sven Carlsson "Crece el escándalo de las farmacias: más de 100 revelan a Facebook las compras de sus clientes" RTVE.es "Una mirada europea"  SVERIGESRADIO ESRA 12/04/2023 fuente original https://sverigesradio.se/artikel/apoteksskandalen-vaxer-over-100-apotek-rojer-kunders-kop-for-facebook 

*** "La Agencia Española de protección de Datos investiga a ChatGPT por un "posible incumplimiento de la normativa"" RTVE.es 13/04/2023 https://www.rtve.es/noticias/20230413/espana-investigacion-incumplimiento-normativa-proteccion-datos-chatgpt/2438711.shtml