Mostrando entradas con la etiqueta Constitución. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Constitución. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de diciembre de 2023

La discusión política

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Es difícil encontrarle sentido a esto que no sé cómo llamar. Ahí empieza precisamente uno de los líos. ¿Dónde estamos, qué somos, etc.? Son esas preguntas que hoy, Día de la Constitución Española, se hace pertinentes. Como decíamos ayer, lo único que se percibe con claridad es el "puente", ver a gente con maletas corriendo de aquí para allá.

La lista de los que no asisten a la celebración del Día constitucional es ya más larga que la de los que van. Incluso algunos que defienden la Constitución tampoco van porque dicen que no quieren celebrarla con los que la celebran. Todo un lío, sí. Unos no la celebran porque no creen que exista "España" sino el "estado español", otros porque son "republicanos" y esto queda definido como "Reino de España". Luego están los anti todo, que reúnen toda discrepancia con pasado, presente y futuro, de los que se encuentran al margen.

No me sorprende ya que sean los que no han vivido otra España más que democrática los que sean más radicales, quizá sea porque no han vivido más que una España de protestas infinitas que algunos llaman ya "normalidad" o, como veíamos hace unos días, "lo habitual". Sí sorprende el frenesí de unos y la indiferencia de estos desconocedores que hablan a los demás como si lo hubieran vivido y te lo cuentan. ¡Qué pena de ausencia de referencias ciertas y presencia de olvidos y fantasías!

Lo que queda entre un pasado múltiple y un futuro incierto y desmelenado es este presente confuso, cargado de problemas sin resolver y de insultos constantes y traiciones.

Cada vez es más evidente que esta "nueva política" es un fracaso que no solo no resuelve nada, sino que solo sirve para desplegar el narcisismo de unos y de otros, cuando la verdadera política es realmente sentido del sacrificio de lo propio en beneficio de la mejoría del conjunto. Pero esta política busca titulares y no otra cosa.

Ya hemos hablado del mapa político surgido de las urnas. Las profecías se van cumpliendo en este plan de traiciones infinitas, de oposición interna y externa, donde el peor trato te lo dan aquellos que se presentan como "apoyos".

El último numerito es la "ruptura" de Podemos y Sumar, en la que los primeros le hacen un chantaje al partido del gobierno vendiendo sus votos por libre en este marcado que se ha abierto. Sin pudor alguno, la compraventa, ya sea con Puigdemont o con Podemos está abierta en subasta públicas. Al gobierno le queda poco espacio y tiempo para sonrisas porque va a sufrir cada instante, cada decisión.

En RTVE.es leemos y escuchamos sobre esta cuestión:

Podemos ha roto su coalición con el grupo parlamentario de Sumar en el Congreso de los Diputados y ha decidido marcharse con sus cinco diputados al Grupo Mixto menos de una semana después de la apertura de la nueva legislatura. En el 24 horas de RNE, Pablo Fernández, portavoz de Podemos, explica que "ahora el PSOE tendrá que hablar con Podemos para sacar adelante sus iniciativas". "Nosotros vamos a girar a la izquierda al PSOE como hicimos la pasada legislatura", añade Fernández. Además, el portavoz de la formación morada señala que "Sumar tiene una posición más subordinada o mimetizada con el PSOE".

Por mucho que se camufle como una forma de defensa de la "izquierda" frente a un PSOE "derechista" al que hay que vigilar y forzar a hacer, nos encontramos con la misma gaita que en la anterior legislatura, pero con menos paciencia y menos disimulo. ¿Para qué andarse con miramientos? Todos saben a qué van y al gobierno solo le cabe la posibilidad de esbozar sonrisas ante las peores circunstancias. No contentos con el patinazo del "solo sí es sí", que ha puesto a cientos, miles creo, de delincuentes condenados por agresiones sexuales, en la calle, ahora van a tratar crear una nueva línea de acción. Sin el respaldo de un ministerio en el que atrincherarse, los de Podemos y sus Cinco tratarán de sacarle todo el "voceo" posible a sus acciones. Puigdemont y los vascos por su lado, harán lo mismo barriendo para casa. Esto ya se anticipó que ocurriría; no hacía falta ser adivinos.


Es graciosa esa puya a los de Sumar porque son "sumisos", mientras que ellos son los "rebeldes", los auténticos paladines de la izquierda. Nunca se ha visto una política tan pendiente del selfie.

Por la derecha, Vox se desmarca del PP con los mismos argumento y sus objetivos propios: el PP es blando, no es capaz de frenar el llamado "golpe de estado" de Sánchez. Las mismas estrategias pero con víctimas distintas. ¿Han ido todos al mismo cursillo? Ya han advertido que discutirán, pero que no lo harán allí donde han entrado en el poder. ¡Faltaría más! Una cosa son los principio y otra los cargos.

Volvemos a las declaraciones de la legislatura anterior: lo bueno es aquello a lo que se obliga al gobierno; lo malo es lo que el gobierno hace  por sí mismo, si es que le queda ya alguna posibilidad de esto.

No es fácil entender que la política española se haga así, de cara a la galería y anteponiendo los intereses minoritarios a los mayoritarios. Hay algo que falla, por mucho que se diga, en esta forma de hacer política. Sus efectos ya los sabemos: frustración y desinterés. Son las dos premisas, además, que permiten el crecimiento del radicalismo, pero este es usado precisamente para hacer ver que hay peligros que solo estos pequeños vigilantes pueden resolver, ocultando, claro está, su propia radicalidad.

¿Podremos romper esta dinámica tan perjudicial para el conjunto de la política española? Son muy jóvenes y tienen mucha vida política por delante, pero ¿podrá resistirlo España, sus instituciones, nuestros problemas reales?

No sé cuántos años, cuántas votaciones, cuántas neuronas nos va a costar esto. Mientras no haya un deseo claro por parte de las mayorías de recuperar el timón, de dar paso a una sociedad de convivencia y acuerdos, será difícil que la gente se identifique con cualquiera de los símbolos o principios de la Constitución, algo que en un día como hoy hay que recordar. 

La discusión política ya solo es escénica, de cara a la galería, y como parte del reparto de poder.

 * ""El PSOE tendrá que hablar con Podemos para sus iniciativas"" RTVE.es 5/12/2023 https://www.rtve.es/play/audios/24-horas/podemos-psoe-sumar-pablo-fernandez-ruptura-coalicion/7029104/

martes, 5 de diciembre de 2023

No interesa

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Dicen los profesores de Bachillerato que no les da tiempo a explicar la constitución, que algunos le dedican un par de horas, que ya es mucho decir y que a los alumnos no les interesa. ¡Buen panorama educativo y cívico! Nos lo cuenta Olga R. Sanmartín en El Mundo con el titular clarito: «Profesores defienden la enseñanza de la Constitución en los institutos: "Se dedica poco tiempo y a los alumnos no les interesa"».

Todo esto no es más que otro despropósito de un país dedicado a discutir y no a construir. Eso de que a los alumnos no les "interesa" la Constitución tendría sentido si les "interesaran" algunas otras cosas, pero no es así. Sencillamente "no les interesa", ¿para qué indagar más? Tampoco las matemáticas, la Historia, la Filosofía, la Biología o el Latín, la Lengua, el Arte... leer. De mayores, muchos quieren ser influencers. Poco más.

Pero la cosa va más lejos. Hace unos cuantos años (uno no es tan olvidadizo como quisiera), nuestro rectorado nos mandaba una nota diciendo que podríamos explicar vínculos con nuestras asignaturas y la Constitución. Nos señalaban que eso era conveniente y de interés. Ahora no interesa la Constitución.

No interesa porque estamos ocupados con los casos de la Liga, ya saben, con cualquier cosa que saque algo sobre Mbappé, un señor que no viene y por el todos están muy preocupados. Tampoco interesa porque estamos pensando en el finde; eso lleva mucho tiempo, porque hay que elegir bien. Los que "son más de series", tampoco están por la labor, no vayan a perder el hilo y no te enteres de nada... ¡En fin! ¡Que no se puede estar a todo!

Otros países ven su constitución como algo distinto, algo que representa algunos valores comunes. Pero aquí hay poco en común y cada vez estamos más satisfechos con ser distintos, diferentes o lo que sea. Cuando explicaban ayer en un canal de TV para qué servían las presidencia de las Comisiones del Congreso, la respuesta de la periodista fue rápida: llevan un plus económico de no sé cuantos euros. ¡Acabáramos! ¡Tantas vueltas para esto! No hace falta Constitución; todo por el plus ese. ¡Un dinerito! ¿Acaso hay otra cosa?

Dicen que los profesores quieren explicar la constitución, pero que los programas van muy ajustados y no da tiempo a explicarlo todo, por lo que hay que priorizar. Por eso lo de la Constitución se deja de lado. Ni los políticos se la creen, para qué liarla más en clase y ponerse a discutir. Dice el artículo que muchos en Cataluña ni se molestan en explicarla; será que tampoco les interesa.

Lo más importante es el "puente", el puente de la Constitución. Si no fuera por eso, ¿para qué serviría? La verdad es que para muy poco y seguir discutiendo, ¡qué manía! El "puente" es el gran acontecimiento. Así se hace patria y caja. Los noticiarios se llenan de personas que auguran un buen puente, con elevado gasto, la verdadera ciudadanía. Se aprovechan bien las ofertas tras el Black Friday y antes de navidad, que son los periodos en que hay que moverse y gastar para que esto tire. En eso acertaron con el 6 de diciembre, una fecha estupenda para poder comprar, salir...

¿Y quieren que la gente lea la Constitución? ¡Venga, hombre! Eso lo hacen por ahí, pero aquí, ya nos advierten: no interesa. Los profesores quieren, sí, pero ¡hay tanto que aprender!

Creo que cada vez que llegan estas fechas escribo algo similar frente a esta dejadez malsana que nos agarra. Por si a alguien le apetece colorear. 

miércoles, 7 de diciembre de 2022

De la Constitución al puente de la Constitución

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Leer la crónica sobre lo que ha sido la celebración del Día de la Constitución es entrar en depresión profunda. No me atrevo a decir que el descalabro es insuperable porque nuestras queridas autoridades disponen de un espíritu de superación realmente notable y, si se lo proponen, son capaces de empeorar lo actual.

¿En qué han quedado aquellos días en los que recibíamos en la Universidad —al menos en la mía— la recomendación de que dedicáramos algunas clases, antes de la llegada de su Fiesta, a celebrar lo que la Constitución suponía en relación con nuestras materias? ¡Qué tiempos aquellos en los que se celebraban estas cosas como lo que realmente debería ser, una "fiesta", una celebración conjunta de lo mucho que la Constitución ha aportado a este país!

Dada nuestra forma de pensar, hace mucho que la Fiesta de la Constitución dejó de ser celebrar sus logros y se convirtió en "puente", algo que nuestra ciudadanía entiende perfectamente, y celebra de forma doble cuando es un "macropuente", como está pasando.

Con el Día de la Constitución ha pasado un poco lo mismo que con las Navidades, que han perdido su sentido original y se ha convertido en un tiempo consumista y populachero que hasta en países budistas se puede celebrar; que Papá Noel —un personaje acomodado a la publicidad de la Coca-cola— tiña con sus colores la mentalidad de las ventas y que los niños, muy ilusionados, al borde la histeria, estén todo el día pensando en qué les van a regalar. Todo ello cocinado con mucha celebración y gasto, subidas de los precios y música ad hoc.

Nuestros líderes han aprovechado este tiempo festivo y de paz, con la iluminación ya prendida en todos los centros comerciales, para pelearse como Dios manda en España, donde la pelea a palos es el deporte nacional, tal como inmortalizó nuestro celebrado Goya.

¿Dónde han quedado aquellos tiempos ejemplares en los que periodistas y diputados y senadores jugaban un ya no tradicional partido de fútbol, a imitación de aquellos que jugaban guardias civiles y delincuentes, presos y guardianes, etc.?

Madrid, 21-6-78.- El líder del PSOE, Felipe González, en la Ciudad Deportiva del Real Madrid, donde se celebro un partido de fútbol entre una selección de diputados y otra de periodistas parlamentarios, con motivo de la Constitución, cuyo balance fue favorable a los periodistas. EFE


La generación de la "Nueva Pop-lítica" solo tiene tiempo para ruedas de prensa y declaraciones insultantes, que son las que les hacen sentirse realmente en el ruedo, dando sus verónicas retóricas, para el poco respetable que queda en las gradas de la plaza.

Intento hacer memoria de cuánto tiempo hace que no escucho a nadie hablar de política. Caigo en que a lo mejor era este el objetivo, que acabe no importándole a nadie lo que sus señorías dicen, lo que gobierno y oposiciones varias dicen.

Yo mismo me planteo si merece la pena dedicar dos horas a mirar las tonterías que se dicen unos a otros y las meteduras de patas variadas con las que rellenan su currículum a la espera de una nueva polémica con la que rellenar su vacía existencia. Sí, ha llegado ese temido momento en el que un país democrático se abstiene de pensar en sus políticos y se va de puente, lo único que este país valora de forma positiva.

¡Ah, los puentes! ¿Qué haríamos sin ellos? Con la Constitución pasa lo mismo que con Quevedo, que como me comentaba una amiga profesora, a día de hoy es solo el nombre de un rapero. La Constitución es un puente y ¡no se hable más! Un día de celebración, aunque no sepamos de qué muy bien.

Especialmente deprimente en la crónica socio-bélica del Día de la Constitución es el recuento de quiénes y por qué no han asistido nuestros políticos, lo que ocupa la mitad del artículo:

Pero la ausencia de Vox no ha sido la única destacada. También los presidentes de Aragón, Javier Lambán, y de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, dos de los barones socialistas más críticos con el Gobierno de Pedro Sánchez, han sido otras dos de las grandes ausencias del acto institucional que han celebrado las Cortes con motivo del 44 aniversario de la Constitución.

Lambán no ha acudido este año a los actos con motivo del Día de la Constitución, pero tampoco lo ha hecho en cinco ocasiones desde que fue nombrado presidente (en tres participó en un acto de conmemoración en su pueblo natal, Ejea de los Caballeros). El presidente aragonés, muy crítico con la decisión del Gobierno de designar a Sevilla sede de la Agencia Espacial, a la que optaba Teruel, rectificó hace unos días unas declaraciones en las que cuestionaba el liderazgo de Sánchez.

Por su parte, fuentes del Gobierno de Castilla-La Mancha han explicado a EFE que Page no ha asistido al acto de este martes por motivos personales. El presidente manchego ha puesto en duda recientemente la reforma del delito de sedición que el Gobierno aspira que esté aprobada definitivamente antes de fin de año, ya que considera que España tiene que tener "claramente tipificada la condena a quienes intenten socavar, quebrantar o quebrar la Constitución".

Para Espinosa de los Monteros, estas ausencias se deben a un acto de "conveniencia política", "postureo" y "paripé" antes las elecciones municipales y autonómicas de mayo para que no se les asocie con el presidente Sánchez, si bien ha espetado que en el fondo todos son "sanchistas". Y para los barones 'populares', son ausencias "injustificadas", porque porque es "un día en el que nadie debería faltar".

No obstante, no han sido las únicas ausencias a la cita en el Congreso. Tampoco otros barones socialistas han asistido. Así, han faltado el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig; ni el de Asturias, Adrián Barbón; ni las presidentas de Baleares, Francina Armengol; ni de Navarra, María Chivite.

Tampoco han acudido el lehendakari, Íñigo Urkullu, y el presidente de la Generalitat de Cataluña, Pere Aragonès;  así como también se han ausentado los presidentes de las Ciudades Autónomas de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y Melilla, Eduardo de Castro González.

Tan solo han estado presente en el acto conmemorativo del Congreso las presidentas de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; y de La Rioja, Concha Andreu y los presidentes de Andalucía, Juanma Moreno; de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco; de Murcia, Fernando López Miras; de Galicia, Alfonso Rueda; de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, y de Canarias, Ángel Víctor Torres.*

Si a esto le añadimos que los que han ido ha sido para poner verde al contrario, el panorama no solo es ridículo, sino desolador.

Se le debería caer la cara de vergüenza, dirán algunos, pero no hay que sembrar falsas esperanzas. Convertir el acto de la Constitución en escenario de desencuentros, es como los que están deseando que les inviten para poder decir que "no".

Con ello se convierte la Fiesta Constitucional en un corte de mangas multicolor y, como se dice ahora, transversal. Se pasa de escenificar la unidad a escenificar el enfrentamiento mediante esta forma de ausencia. Es decir, sus señorías de todos los colores, se van simbólica y realmente de puente político. Los que se van hablan con su ausencia; los que se quedan es para faltarse unos a otros, para acusarse de ser poco o nada constitucionalistas.

Hace ya mucho tiempo que los políticos solo hacen caso a esos desastrosos gurús comunicativos a los que escuchan en sus estrategias, eslóganes y silencios, para seguirlos a pies juntillas. El problema es que no es la función de la política el pelearse, como algunos creen, sino lo contrario, la búsqueda de acuerdos que permitan una vida armoniosa y una acción eficaz. Por mucho que se empeñen en iniciar "reconquistas" cada uno a su manera, en la falta de ejemplaridad política, su concepción como mercadeo para conseguir mantenerse en el poder sin pudor alguno, todo ello no hace sino alejar a los ciudadanos, que se desentiendan de aquello que les debería importar. 

* "El Gobierno y el PP se reprochan mutuamente no cumplir con la Constitución en el día de su aniversario" RTVE.es/Agencias 6/12/2022 https://www.rtve.es/noticias/20221206/dia-constitucion-partidos-politicos/2411024.shtml

martes, 18 de agosto de 2020

El temor a un Trump okupa

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
En Estados Unidos están empezando a especular seriamente con la posibilidad de que Trump se niegue a abandonar el poder en el caso de perder las elecciones. La gran duda con Trump, como en otras ocasiones, es si realmente está hablando en serio o sí es una forma de provocación, por un lado, y de crear animadversión entre sus votantes hacia los demócratas, calentando a su electorado.
Pasados casi cuatro años, ya al final de su mandato, podemos estar seguros de que Trump habla en serio, que si pudiera lo haría. Hay suficientes ejemplos de ello a lo largo de estos inquietantes años en los que las amenazas a las libertades han sido constantes por parte del ejecutivo, que ha llevado al extremo sus decisiones aprovechando el carácter presidencialista de la democracia norteamericana. Gracias principalmente a los jueces, que han frenado algunas de sus iniciativas, se puede seguir creyendo en que el sistema ha funcionado, pero en el límite constante y, sobre todo, con los intentos de sobrepasarlo cayendo en un personalismo del poder que los pensadores políticos han temido que pudiera ocurrir. La democracia tiene su camino hacia el poder, pero el poder debe seguir siendo democrático. Y eso ya depende de muchos factores, especialmente cuando se tiene un presidente con las características de Donald Trump, con una personalidad claramente autoritaria y narcisista del poder.
Cuando se acerca el momento de las nuevas elecciones, cada día que pasa, lo que parecía una broma empieza a tomarse en serio. Los que consideran el sentido del humor del presidente acaban reconociendo que carece de él y, algo peor, sus grandes errores son disfrazados como formas de ironía. Por eso, se está empezando a considerar las posibilidades de que sus amenazas sobre el retraso de las elecciones o las posibilidades de fraude electoral en el voto por correo sean algo más que retórica y que trate de llegar allí hasta donde le dejen llegar. 
En la CNN, Paul Callan, analista legal de la cadena y antiguo fiscal, publica un artículo cuyo título, "If Trump loses and won't leave, it could get ugly", ya dice bastante del recelo existente, secundado por otros analistas legales. Ante las dudas de cómo tomarse las palabras de Donald Trump, Callan escribe:

Maybe we shouldn't be so quick to dismiss the possibility that he sometimes means what he so often says. With Trump you don't know. At the moment, critics are accusing the President of hedging his bets in the upcoming election by starving the US Postal Service of funding as the agency faces the monstrous task of delivering a record number of mail-in ballots during the pandemic.*


La creencia en que el voto por correo favorece a los demócratas hace que inmediatamente se centre en él obsesivamente. Los medios insisten en que no se ha aportado una sola prueba de que esto haya ocurrido, pero Trump no necesita pruebas; le basta con afirmar lo que más le conviene. Pedirle pruebas de algo es un ejercicio inútil. Si Trump necesitara pruebas para decir algo no sería Donald Trump.
Los recortes de la financiación del Servicio Postal es una típica reacción marrullera de Trump, una de tantas para conseguir sus objetivos aprovechando los recursos del poder. Si ha sido capaz de mandar tropas federales a ciudades como Portland para incrementar el nivel de los conflictos en las calles, puede hacer cualquier cosa. Y lo hará. Ya ha comenzado con la difamación de Kamala Harris, continuación de las maniobras contra Joe Biden y su familia.
Lo más preocupante no es Trump, sino el clima de aceptación de esta perversión continua de la democracia que suponen sus acciones. El presidente norteamericano subvierte la democracia con sus actos y actitudes, tanto en el plano interno como en el internacional donde se ha caracterizado por la apertura de conflictos, la retirada de los Estados Unidos de los grandes foros y su apoyo a dictadores del planeta con tal de que sirvieran a sus propósitos. Hablar de "líder del mundo libre" en tiempos de Trump es una gigantesca broma que es contestada cada día con las manifestaciones por todo el mundo en su contra. Los temores a que no tenga una salida "normal" de la Casa Blanca y que intente cualquier cosa no son, en cambio, cosa de broma.


Por si acaso se le ocurriera, los especialistas en la constitución norteamericana y en sus límites advierten de lo que podría ocurrir ante cualquier intento de impedir su salida del poder. En el artículo de la CNN, Paul Callan advierte:

If the President refused to vacate the Oval Office at the completion of his first four-year term, severe consequences would follow. He would probably be reminded of this during a visit from the leaders of both parties in the Senate and House of Representatives. A similar congregation of politicians persuaded Nixon to resign during the Watergate scandal.
To beef things up in this case (which, were it to happen, would be much more serious than Nixon's predicament), such a group might be joined by members of the Joint Chiefs of Staff to make it clear that the military will also stand with the Constitution rather than a rogue president.
In this speculative scenario, should Trump persist in an attempt to retain presidential power, it would likely be viewed as a criminally treasonous conspiracy under the Constitution. Treason can result in lengthy imprisonment or even the death penalty under US law. Trump undoubtedly knows this because he regularly accuses his opponents of treason.
He also loves lawsuits so we might certainly expect him to file a lawsuit seeking to overturn the election results on basis of "fraud" if he loses.*

No conozco ningún país democrático en el que se especule sobre la posibilidad de si pierde el presidente trate de retener el poder. La simple especulación sobre esto en los Estados Unidos es una aberración, pero así ha sido el mandato de Trump. Callan llega a detallar lo que le supondría a Trump negarse a dejar la Casa Blanca a través de cualquier argucia.


Si se produce la deseable victoria de Joe Biden, esperemos que sea por un margen suficiente como para que Trump no plantee ninguna de sus argucias. El conglomerado de intereses a su alrededor es grande y se resistirán a salir del poder. Las elecciones de noviembre en los Estados Unidos, sea cual sea el resultado y los acontecimientos que las rodeen, serán recordadas por sí mismas.
La proliferación del modelo de Trump en diferentes países es un enorme peligro que debe ser analizado con detalle tratando de explicar qué circunstancias o motivos hacen que puedan llegar al poder, ejerciéndolo de autoritaria, sosteniendo ideas descabelladas, pero aclamados por parte de la población que ve en ellos algo modélico.
Es urgente encontrar explicaciones y sacar consecuencias para evitar esta forma de uso y abuso del poder que alienta las formas autoritarias estableciendo la decadencia del sistema que pasa a ser inestable y conflictivo.


Los antiguos consideraban la Historia como maestra de la vida, como un repertorio de casos que podrían servir para actuar ante los problemas del futuro. Nuestra percepción es otra. La aceleración de los tiempos hace que prefiramos la especulación futurológica, el análisis del futuro, antes que el análisis de un pasado en el que cada vez es más difícil encontrar precedentes que nos ayuden a entender nuestro presente inmediato y su evolución. Nuestros modelos actuales se basan más en el Big Data que en la experiencia de la Historia, en el estudio de proyecciones probabilísticas. De vez en cuando, la Historia si puede enseñarnos lo que nos espera al otro lado de la puerta.
La democracia moderna es muy reciente y completamente nueva una sociedad mediática y global, donde todo influye en todo. La complejidad del sistema ha aumentado, por lo que lo hace también el riesgo de conflictos inesperados. La aparición de figuras populistas que arrastran hacia los conflictos, que dividen a las sociedades sembrando el odio, que transmite una mezcla de miedo a los otros y de agresividad, que siembran el recelo sobre las instituciones y viven en un clima de conspiración permanente, etc. es un enorme riesgo para la estabilidad de los países y del conjunto. Cuanto se reflexione sobre todo esto nos ayudará.
El mundo espera inquieto lo que pueda ocurrir en noviembre.

The Washington Post 18/08/2020

* Paul Callan "If Trump loses and won't leave, it could get ugly" CNN 18/08/2020 https://edition.cnn.com/2020/08/17/opinions/if-trump-loses-and-refuses-to-leave-callan/index.html

sábado, 7 de diciembre de 2019

Respeto a la Constitución o no hay incendio pequeño

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El cambio mental de este país nos lo muestra la vida cotidiana: hemos pasado de celebrar "el día de la Constitución" al "puente de la constitución". Lo hemos vaciado de significación porque no nos importa lo que se celebra, solo los días que nos permite, según caiga cada año, irnos por ahí de puente. Lo hemos vendido por un plato de langostinos y la cervecita.
Durante algunos años, unas semanas antes del día de la Constitución recibíamos de nuestro rectorado una carta en la que se nos decía que aprovecháramos alguna de las clases de esa semana de la celebración para explicar a los alumnos, desde la perspectiva de las asignaturas que impartiéramos los beneficios que tenía la Constitución. Así podríamos hablar de la Libertad de Expresión o de Información, de la Economía, la Cultura, etc. desde la perspectiva de cada uno de nuestros campos. Hace mucho que eso dejó de importar. Importa el "puente", de cuantos días disponemos para perdernos de vista. Y a eso hemos reducido todo: a un estado vacacional.
Cuando escucho, llegadas estas fechas, a muchos de los políticos hablar con frivolidad de la Constitución Española, la base de nuestro ordenamiento y convivencia, no dejo de sorprenderme de la burla política en la que vivimos. Lo hemos visto en las insultantes fórmulas de juramento hace unos días durante la toma de posesión de los escaños de sus señorías en un parlamento que se usa para insultar al propio parlamento y todo aquello que representa, es decir, a España en su conjunto.


La España de hoy es la que es en gran parte por las concesiones que se hicieron para alojar a los independentistas en un proyecto de convivencia política que aceptaron para traicionarlo después. Hoy son sus hijos —generacional y políticamente— los que llevan el escarnio adelante ante un estado debilitado por sus propias contradicciones internas. Han conseguido que el fraccionamiento ponga en sus manos el poder que no tienen en la realidad.

Las imágenes de ayer, Día de la Constitución, con quemas de ejemplares en las calles es un desafío, además de un freno a la convivencia, un rechazo a lo que hasta el momento ha servido para poder vivir juntos. Es de enorme gravedad y ante lo que cuesta mantenerse indiferente. La disculpa desde la presidencia del congreso de los diputados de las burlas en los juramentos no puede ampararse en la propia Constitución que no respetan y queman. Hay una cierta ley del embudo en estos que usan la constitución para ampararse en ella y la usan después como combustible cuando les interesa. Así es fácil jugar.
No es un buen camino el que se está usando, centrado en la violencia callejera y la intimidación y en aprovechar el miedo a repeticiones electorales y perder el poder. ¿Pero de qué sirve ese poder gobernar si se destruye el Estado? ¿De qué van a ser cabeza cuando no quede cuerpo?

Es doloroso ver cómo se quema la constitución entre otros muchos signos del Estado. No se ve camino de arreglo. Por el contrario, el crecimiento de los conflictos irá a más cuando desde los poderes públicos se ignoran o se fomentan, según los casos.
Lo que el presidente llama "pacto entre diferentes", recuerda aquellas tonterías de las "alianzas de civilizaciones" de Zapatero, en las que se quedó solo con Erdogan, sobre el que no tuvo mucho efecto. No puede salir nada constructivo cuando lo que vemos en las calles es la quema de ejemplares de la Constitución, la violencia contra las instituciones de todos y la violencia de las instituciones autonómicas contra el resto.
Los que estaban agazapados ya salen a pedir ante la debilidad que perciben, el ansia de poder y el personalismo de quienes son miopes ante el futuro que espera por este camino. Los insultos en el Día de la Constitución son claros y la mayor parte de la prensa de hoy da cuenta de ellos.
Pese a las advertencias internacionales, las presiones en España siguen aumentando. Es lógico, pues perciben debilidad y falta de inteligencia. Con ello solo crecerá la crispación social, la violencia callejera y el hundimiento de la convivencia. En cierto sentido es lo que se va buscando desde que Puigdemont y compañía decidieron dar el salto al vacío buscado un punto de no retorno.
Creo que se puede leer el artículo de Márius Carol, director del diario barcelonés La Vanguardia como ejemplo de cierto tipo de tibiezas. Hay artículos y editoriales muy duros en la prensa española de hoy, pero prefiero traer el de Carol, titulado "Pequeños incendios", creo que será suficiente para comprender este continuo nadar y guardar la ropa:

No eran ni doscientas personas, pero el hecho de quemar ejemplares de la Constitución no parece una buena idea. Se empieza llevando a la hoguera reproducciones de la Carta Magna “porque estamos en contra” y pueden acabar ardiendo los clásicos que no nos gustan. O que no nos resultan suficientemente patrióticos. Ya sé que, en las novelas, Pepe Carvalho solía encender su chimenea con un libro de su biblioteca, que era una galería de condenados a muerte, pero aquello eran ajustes de cuentas del autor, Manolo Vázquez Montalbán. El primero que ardió fue España como problema , del falangista Pedro Laín, que le pareció una obra rancia, reaccionaria y olvidable. Y Carvalho conseguía no pasar frío, pero aun así, esta afición no trae nada bueno, como nos enseñó Ray Bradbury en Farenheit 451 , en que retrata un mundo sin libros.
La Constitución quedó hecha cenizas en pocos minutos ante la Delegación del Gobierno en Barcelona. Hubiera sido interesante saber las razones por las cuales se sintieron impelidos a ese acto sacrificial. Las constituciones democráticas sólo establecen las reglas del juego y en todo caso se puede cuestionar la interpretación que se hace de ellas. Es como si un equipo de fútbol quemara ejemplares del reglamento delante de la federación porque les han pitado un penalti que no era. En todo caso, el problema sería del arbitraje. Roger Torrent, presidente del Parlament, después de considerarla un corsé, “un límite de hierro”, para las aspiraciones de Catalunya –seguramente quiso decir de los independentistas catalanes–, reconocía ayer que “la Constitución se ha usado, desde un punto de vista político, más como una amenaza que como una oportunidad”. Con estas palabras no culpaba a la Carta Magna, sino a su interpretación política. Dicho de otro modo: es injusto llevarla a la hoguera.
Ciertamente, existe mucho temor a tocar la Constitución, cuando en 41 años de vida la sociedad ha experimentado profundas transformaciones que merecerían cambios en su redactado. Los estadounidenses han rectificado la suya en 27 ocasiones sin que haya temblado el país. Un dato más: la Constitución portuguesa prohíbe los partidos independentistas, la española no. Algunos, antes de coger las cerillas, deberían conocer bien su redactado. Igual se animan a leer más libros.*



No son "pequeños incendios" los de Carol; no es un referéndum a ver quién quema más o menos. Se entiende el artículo del director de La Vanguardia como una cierta forma de atenuación —no creo que llegue a disculpa— ante lo que se ha hecho públicamente para que todos lo contemplen, con plena intención. No deja de ser el comentario, sin embargo, una cierta frivolidad muy característica, un refugio en los juegos de palabras y literarios ante la gravedad de lo que se tiene delante. Hay una cierta ironía a lo De Quincey, con lo de que se empieza quemando la constitución (Del asesinato considerado como una de las bellas artes) para la que no es ni el momento ni la ocasión. No, no hay incendio pequeño cuando se trata de un símbolo que representa más de lo que nos quieren hacer creer.
No deja de ser interesante que sean las generaciones que nacieron bajo el marco constitucional las que se vean instruidas en el desprecio, en la lectura torcida, en la que tratan de ocultarse precisamente que la España Autonómica se diseñó para satisfacer a todos los que hoy se quejan y que nunca tuvieron tanto. ¿Hay que volver a recordar que la "Transición" no fue un engaño sino una salida negociada al futuro de España? Es sorprendente el grado de ignorancia que hemos ido dejando crecer... interesadamente. Se trataba de llegar a este punto, a esa distancia, a esa falta de identidad a la que se ha llegado.
No creo que sea necesario preguntarle a los que quemaron la Constitución Española el sentido de sus fuegos: lo dicen todos los días, aquí y en Bruselas, en donde tienen ocasión y lo quieren escuchar, en todos los idiomas. El número es circunstancial; la intención, clara.
Los españoles (incluidos los catalanes) somos muy dados a la quema en cuanto nos ponemos a ello. No son tiempos de encajes de bolillos. Quemar o decir barbaridades como las de Torrent nos deja poco margen y menos al gobierno de Pedro Sánchez para lo que tengan que hacer con visión de futuro, pero también de pasado. No estamos hablando del remodelado de los jardines de la ciudad o del alcantarillado, sino del borrado de una historia cierta en beneficio de un desastre seguro.


Estamos pagando ya la frivolización de nuestra vida política, un ir de puente en puente, perdiendo el sentido de la realidad y de la Historia. Esto no es cuestión de un penalti injusto. Es cuestión de haber perdido el sentido del propio caminar. Poner el ejemplo de la Constitución norteamericana no es ajustado; no les he visto quemarla para reformarla ni hacerlo para destruir su propio país.
El punto en el que estamos es precisamente el que se esperaba: la máxima debilidad y la menor cooperación. Que sigan hablando de la "nueva política", pero aquí no hay más que los viejos problemas, agravados con el paso del tiempo por la frivolidad de ir desactivando con tibieza los elementos fundamentales.
Las palabras de Roger Torrent son muy representativas de lo poco que la valoran y de lo menos que la respetan. Es lo que se ha construido ante la pasividad de muchos. No se extrañen si otros se aprovechan. No hay incendio pequeño y todos son peligrosos.
Hay que exigir respeto a las instituciones y estas son las primeras que se han de respetar ellas mismas.



* Márius Carol "Pequeños incendios" 7/12/2019 https://www.lavanguardia.com/opinion/20191206/472077817095/pequenos-incendios.html



sábado, 9 de marzo de 2019

De mujeres y cuotas parlamentarias

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El problema de las cuotas de las mujeres en las instituciones se discute por todo el mundo, pero solo en Egipto adquiere ciertos tintes. Una vez más, la diferencia contracorriente resurge.
Pasadas unas pocas horas tras las celebraciones del Día de la Mujer en todo el mundo, con mayor o menor éxito, en Egipto se sigue jugando con las mujeres y su representación en el parlamento. Al-Sisi comenzó con un gran predicamento entre las mujeres, que siguen siendo un apoyo importante. Su primer acto como presidente fue llevar unas flores a una mujer ingresada en un hospital, víctima de la violencia. Como tantas otras cosas, todo quedó en ese tipo de gestos. Salvo este tipo de gestos de cara a la galería, lo cierto es que las mujeres egipcias no han notado muchas mejoras.
En Egyptian Streets, Farah Khairat se preguntaba ayer si "Is Feminism Compatible with Egyptian Culture?". La respuesta dada nos muestra el problema habitual, la lucha entre si el feminismo es algo inventado por Occidente para hundir el mundo árabe o si las mujeres de todo el mundo tienen problemas similares y pueden ser solidarias en lo práctico y en lo teórico. Como en otras ocasiones, se desperdicia la ocasión teórica de avanzar entre lo que la autora llama "el nacionalismo", "el islam" y "el poscolonialismo". La misma pregunta vuelve otra vez a situar Egipto como un mundo diferente una excepción, al hablar de "cultura egipcia". Son las influencias del nacionalismo.
En el texto podemos leer cosas como estas:

Leila Ahmed, an Egyptian feminist scholar, goes even further to discuss the controversial history of the ‘harem’ arguing that viewing the harem as a means of domestication and imprisonment is flawed, and that the harems were instead, a source of strength and mobilization for women. In a society where activities existed for men, the harem allowed for women to freely engage in certain activities, for women, by women. This is much like spaces today, in many areas of Egypt which are only provided and open for women, whether it be recreational, workplaces, transportation, or even fitness facilities.
The founding of feminism in Egypt and the Arab world more broadly, is distinct in that it is visibly intertwined with nationalism. Of course, the issue that arises when feminism and nationalism are inextricable is that the intention of activists is not to better women, but rather women are treated as a tool for nationalism. It is crucial to consider though, that culture is malleable, and that the primary function of the history provided here is to present Arab feminism as an entity in itself that emerged out of its own cultural context, rather than being a Western concept that is applied to it. These historical events evidently present a level of compatibility with Arab culture and feminism.*


El primer párrafo viene a decir que el harén, la mujer encerrada, invisible, puede ser positivo porque permite estar a la mujeres haciendo actividades sin hombres; las cárceles también.
Si el "feminismo árabe" que se proclama en el segundo párrafo va en la dirección del primero, es decir, en la obsesión nacionalista con tal de no recibir influencias de occidente, no queda mucho recorrido. Una vez más, el deseo de ser diferentes, hace que se justifiquen cosas que no han producido demasiadas ventajas para las mujeres. El exceso teórico también parece olvidar y alejar de la realidad de las mujeres en las calles, en las casas. El feminismo nacionalista se aísla a sí mismo, negando todo lo demás y sumándose a la teoría de que efectivamente, la lucha de las mujeres en Occidente es un Caballo de Troya para la destrucción del islam o de la familia islámica. De nuevo se mete a todo el mundo en el mismo paquete, asignando esencias y convirtiendo en cercado lo que debería ser un principio de libertad, pero eso no se contempla porque en lo "egipcio", como dijo el ministro de Dotaciones Religiosas no hace mucho, "va lo religioso", que los "egipcios son religiosos por naturaleza", uno de los principios más rechinantes de convertir en límite lo religioso, que es intocable y ante lo que todo debe ceder. Es la trampa del nacionalismo religioso, que desgraciadamente, sigue prosperando en el mundo, más allá de Egipto. La religión es la base de la nación y es desde esos límites desde donde debe situarse la discusión. Es decir, lo de siempre.
La trampa de un "feminismo egipcio" es como la de otro cualquiera sujeto a los límites de lo local, que siempre ha actuado contra las mujeres. Al final las mujeres, como quiere Erdogan, por ejemplo, acaban teniendo hijos para la patria o para el islam, ya que se identifican ambos. ¿Cómo se van a negar a ello?


Para ir a los ejemplos más claro del papel que las mujeres juegan en el régimen egipcio basta con ver la cuestión que plantea Ahram Online sobre las enmiendas constitucionales para asegurarse la ampliación de los mandatos presidenciales que mantengan a al-Sisi por décadas.
Señala el diario estatal:

Amr Hashem Rabie, a political analyst with Al-Ahram Centre for Political and Strategic Studies, told Al-Ahram Weekly that opposition to the constitutional amendments submitted by the majority Support Egypt parliamentary bloc has coalesced around the proposal to reserve a 25 percent quota of seats for women.
“The level of opposition to many of the amendments varies but a consensus has emerged that the proposed quota of 25 percent of seats being allocated to women candidates should be rejected,” said Rabie.
“Some argue the quota violates principles of equality while others say it is a political bribe offered to encourage women to vote for the amendments in a referendum.”
“The goal of these amendments is to increase the presidential term from four to six years. In order to contain opposition to this change, it was decided to allocate 25 percent of seats to women in order to make the overall package more attractive. It is like disguising poison in honey.”
Ahmed Khalil, a member of the Salafi Nour Party, told the Weekly "the quota violates Article 11 of the constitution which states that men and women have equal political and civilian rights.”
“The only constitutional stipulation on parliamentary representation is contained in Article 244 which obliges the state to ensure women, youth, younger voters, expatriates and the physically challenged are adequately represented.”
Khalil believes that “greater participation by women in parliament does not add much to political life in Egypt.”
“Since 2015 the performance of female MPs in parliament has been insignificant and it is illogical to think that increasing their number will improve the situation.”**


Queda en evidencia el carácter propagandístico de las cuotas femeninas que al-Sisi incorporó al parlamento en el diseño propuesto. Lo que se está debatiendo en realidad son las cuotas del poder y este solo es masculino. Los argumento de unos son que las mujeres no han hecho nada desde la constitución del parlamento en 2015; el de otros que es inconstitucional porque crea una desigualdad. Esto significa sencillamente que los hombres no quieren perder un 25% de asientos parlamentarios, que es la forma de establecer alianzas y negociar prebendas. 
Los hombres tienen poder y significan algo para el parlamento; las mujeres no tienen nada que vender o negociar, por lo que su presencia en el parlamento les debilita.


Los argumentos a favor son importantes: las mujeres participarán más en el referéndum si hay más representación femenina. Sencillo. Luego pueden languidecer en los escaños o hacer lo que les digan. A las actuales las recibieron recomendando que vigilaran sus atuendos. ¿El "modo egipcio" de hacer política feminista?
Los nasseristas, que deberían ser más favorables, también se oponen pero con otros argumentos:

Nour Al-Hoda Zaki, a leading member of the Arab Nasserist Party, said: “women have played a leading role in Egypt’s political life in recent years, and were instrumental in removing the regime of Muslim Brotherhood from office in 2013.”
“Women were on the streets en masse to protest the Islamist regime in 2013 and voted yes to the new constitution and the election of President Abdel-Fattah Al-Sisi in 2014. They deserve to be adequately represented.”
“The reason we oppose the proposed quota is that it is a cheap attempt to win the votes of millions of women in favor of the amendments. The issue is not the quantity but the quality of female MPs. It is not a question of how many women sit in parliament but how effective they are as MPs.”
Zaki agreed with Abdel-Aal, saying “the performance of female MPs in the current parliament has been all but irrelevant.”

Contrarios a las enmiendas que aumenten el tiempo del presidente en el poder y hagan inviable el cambio, los nasseristas se ven en la tesitura de criticar el aumento de las cuotas para intentar que no prospere la reforma constitucional, un callejón sin salida.
Unos protestan porque las mujeres les ocupan los sitios que les permiten extender el poder territorialmente; otros porque es un reclamo para el voto femenino. Y todos están de acuerdo en que las parlamentarias han hecho muy poco, probablemente lo que les hayan dejado. Recuerdo una joven y activa parlamentaria que dijo que llegaba a El Cairo a trabajar por su circunscripción. Es probable que regresara con las manos vacías, aburrida. Si han hecho poco es porque no les han dejado hacer más o que los partidos no propusieron a las más adecuadas. De todo hay.

El parlamento de Mohamed Morsy, 10 diputadas islamistas

La publicación Raseef22 recogió la opinión de las parlamentarias egipcias y de su silenciamiento cuando llevaban un año en sus puestos:

The lack of leadership roles for women in parliament is considered one of the most important, especially that there are 25 committees but none of them are led by women except May Al Botran who succeeded in heading the communication and information technology committee with the beginning of the second normal parliamentary session.

Dr. Amina Nassir, member of the education committee said that “our culture in Egypt is still dominated by men” adding that this is a problem that is common in most state institutions, and until now no woman has ever been governor or president of a university.
Nassir told Raseef22 that “despite the talk about gender equality, patriarchal culture is spread in our society everywhere. The role of women is decreasing and this is a reality that no one can deny.”
Nassir explained how she presented herself to lead the education committee during the first session of parliament and gave several statements with a clear program to reform the educational sector as someone who has been in the field for 40 years, but then she was surprised during the voting that almost everyone voted for a male colleague: “I accepted the result and I am working on implementing the plan I suggested in order to reform education in the country.”
Naemat Qamareddin on the other hand, tells us of a situation she faced in parliament while trying to run for the post of secretary of the housing committee: “I was hoping to get the post, but then I retracted my nomination after a number of MPs asked me to do so, in order not to dilute the vote for a particular male nominee.”

Not allowed to speak
Qamareddin told us how she asked for a turn to speak during the crisis between the journalists and the Ministry of Interior but the speaker of parliament gave her colleagues the space to speak but not her: “I was not able to read the statement with which I was trying to help resolve the crisis at the time.”
Dr. Mona Jaballah, member of the Free Egtyptians party, said that women are oppressed inside the parliament, adding that “there was no chance to speak in parliament.” She explained that women face many problems especially that they represent small districts that have many complaints but they are unable to speak out or solve them.***




¿Es esta la "cultura egipcia" a la que se refería la autora del texto en Egyptian Streets? Es más bien la realidad de la apariencia que supone creer que esas cuotas son el resultado de un cambio y no un maquillaje del régimen, cada vez más conservador y tradicionalista.
Con su 14,9% actual de mujeres parlamentarias, Egipto ocupa el lugar 138 de una lista de 192 países.  El parlamento de Morsi tenía 10 diputadas islamistas. No sirvieron de mucho; se limitaban a acusar a las mujeres atacadas de estar donde no debían. Al-Sisi subió a 90, pero de muy poco ha servido en un parlamento bastante inútil, que se limita en la mayoría de los casos a hacer lo que el presidente les dice, incluso entregar islas a los saudíes, como hizo en 2017. 
La mujeres han sido silenciadas en el parlamento, como explican los testimonios que surgen en cuanto que se escarba un poco sobre la superficie.  El parlamento no tiene el poder real, pero sí un poder para situar a los que controlan, como en la época de Mubarak, los distritos y los sectores claves, de las comunicaciones al fútbol, pasando por las empresas.
Mientras en casi todo el mundo se debate cómo reducir las brechas entre hombres y mujeres, en Egipto son otras las discusiones, como se ha podido apreciar. Entre el exceso teórico que no lleva a ningún lado y la parálisis parlamentaria de cara a la galería, los problemas graves de las mujeres egipcias, aquellos de los que se da cuenta cada día, siguen sin resolverse.
Eligieron el Día de la Mujer para discutir cómo reducir su presencia. Sensibilidad.



* Farah Khairat "Is Feminism Compatible with Egyptian Culture?" 8/03/2019 https://egyptianstreets.com/2019/03/08/is-feminism-compatible-with-egyptian-culture/
** "Egypt's proposed constitutional amendments: Controversy over women quota" Ahram Online 8/03/2019 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/327861/Egypt/Politics-/Egypts-proposed-constitutional-amendments-Controve.aspx
*** "Women in Egypt’s Parliament: Silenced, Excluded, and Marginalized" Raseef22 23/11/2016 https://raseef22.com/en/politics/2016/11/23/women-egypts-parliament-silenced-excluded-marginalized/