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jueves, 30 de abril de 2026

El deterioro de la información y sus riesgos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El titular no puede ser más claro y contundente: " La libertad de prensa en el mundo cae a su peor nivel en 25 años, según Reporteros sin Fronteras "*.  Lo relevante no es solo el dato, sino la tendencia. Esto quiere decir que las perspectivas de mejora son muy escasas, ya que lo que se pierden en libertad de expresión difícilmente se recupera ya que obedece a un deseo de ocultación, silenciamiento y manipulación de la realidad existente. Solo los países "oficialmente" felices necesitan silenciar la realidad y atacar a los que tratan de sacarla de las sombras.

Pero para que esto se produzca antes se ha debido silenciar por métodos represivos violentos, legales, económicos, etc. a los que por profesión y vocación se dedican a defender a los ciudadanos a veces por encima de sus propios deseos de saber.

El gran logro de los regímenes represivos es que los ciudadanos no echen en falta la libertad de expresión, algo que es un derecho olvidado, ignorado por cada vez más gente. A esto contribuye, paradójicamente, el exceso de información con el que se nos envuelve que, ya sea por motivos políticos, económicos o una mezcla de ambos, absorben toda nuestra atención, el motor de sus ganancias y privilegios. Mirar donde nos dicen es una de esas formas de manipulación que el sistema mediático ha perfeccionado y en el que se apoyan estas tiranías simpáticas que empiezan a carcomer las democracias.

Es una manipulación más o menos sutil, pero que tiene un obstáculo: 

Una creciente criminalización del periodismo, con informadores que siguen siendo asesinados o encarcelados, discursos políticos hostiles hacia los reporteros, una economía de los medios en declive o arsenales legislativos cada vez más restrictivos han llevado a la libertad de prensa a su peor nivel en el último cuarto de siglo. Así lo ha constatado Reporteros sin Fronteras (RSF) en su último informe: más de la mitad de los países está en una situación “difícil” o “muy grave”, con Noruega a la cabeza del lado positivo de la lista y Eritrea en el último puesto.

"En los 25 años que RSF lleva publicando la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa, la libertad de información se ha ido deteriorando y el panorama, ensombreciendo paulatinamente", resalta la organización en su estudio, publicado este jueves, y que revela que en todo este tiempo "la puntuación media del conjunto de los países analizados nunca ha sido tan baja".

En el ranking de 2026 destaca la caída de Estados Unidos, que pierde siete posiciones y se ubica en el puesto 64, y el desplome de países latinoamericanos "sumidos en una espiral de violencia y represión", como Ecuador y Perú. Asimismo, llama la atención el positivo avance de Siria -el mayor en la clasificación-, que, después de años entre los diez peores países para la prensa, escala 36 puestos y se coloca en el 141 tras dejar atrás la era de Bachar al-Asad, cuyo régimen cayó en 2024 y fue sucedido Ahmed al-Shara, antiguo comandante yihadista.* 

Esta realidad que nos reflejan los datos tiene muchas fórmulas, como se nos dice. El Periodismo deja de tener la función de alertarnos de todo aquello que nos pueda ser perjudicial y se convierte en una herramienta de ceguera, en un fabricante de espectáculo. La realidad se nos encubre con una espesa capa de entretenimiento, del deporte al cotilleo, que van desplazando a lo que nos afecta realmente a la vida, a los derechos. Una vida cada vez más vacía nos hace vivir en un mercado donde lo preocupante, las malas noticias no son escamoteadas, donde se nos fabrican "sujetos de interés" a los que debemos seguir, estar pendientes de sus matrimonios y rupturas, de qué deben vestir o no, deportistas que se usan para vendernos relojes o ropa interior, un mundo de consumismo desborda la realidad del hambre, de las guerras, de los genocidios. Hoy no hace falta silenciar; basta con alterar la colocación de los ruidos.

Eso en los países "felices", países en los que hay un excedente para el consumo, hacia el que se orienta la información. Pero hay otros con situaciones más graves, donde el método es claramente represivo y los enemigos son los periodistas. Ya hemos comentado aquí en varias ocasiones los datos crecientes de las muertes de periodistas en distintas partes del mundo.

En RTVE.es destacan algunos datos sobre esta represión del profesional: 

"Arsenales legislativos cada vez más restrictivos, que se escudan casi siempre en las políticas de seguridad nacional, erosionan desde 2001 el derecho a la información, incluso en las democracias. El indicador legal es el que más ha bajado este año, evidenciando una creciente criminalización del periodismo", subraya el informe.

En concreto, entre 2025 y 2026, el indicador legal se ha deteriorado en más del 60% de los países -en 110 de los 180-. Es el caso, entre otros, de India (puesto 157), de Egipto (169), de Israel (116) o de Georgia (135). "La criminalización del periodismo mediante la vulneración del derecho de prensa y el uso indebido de leyes de excepción o de derecho común, se afianza como un fenómeno mundial", alerta la oenegé.*

Son datos que coinciden con la aparición "social" de la Sociedad de la Información, que da dado más herramientas para la manipulación y el control, como estamos apreciando con esa guerra de la que no se puede hablar mucho porque se restringe la circulación de los mensajes.

Es algo que se puede apreciar si se quiere mirar: los que eran medios informativos, se convierten en medios promocionales de sí mismos; la primera página se nos llena de pasatiempos desplazando a las informaciones relevantes, de las que se dice que los lectores reniegan porque les inquietan. Los deportes y espectáculos ascienden en la jerarquía de la página.

Los estudiantes debaten los lunes sobre si fue acertada la sustitución de un jugador en el segundo tiempo del partido. Lo que haya podido ocurrir de gravedad en el mundo no interesa. Lo escuchas y lo lamentas. Para llegar a esto deben ignorar todo pasado, presente y futuro. El entretenimiento ha generado sus líneas de interés convertidas en materia de debate. Lo demás no importa.

Lo que ocurre en los Estados Unidos no es casual. Desciende la información y regresa el mito, la leyenda que sustituye a cualquier intento de análisis crítico de una realidad que solo desaparece de las pantallas o es relegado a zonas invisibles. Hoy la propaganda bélica recurre a figuras de Lego, a memes porque los receptores apenas aguantan segundos antes de cambiar de pantalla.

En apenas una generación hemos sembrado la nada sobre lo importante y convertido en esencial la mayor trivialidad. Hemos tejido una red global de intereses que ha dejado las decisiones sobre el mundo en manos de los más ricos que no parecen decididos a renunciar a lo que les beneficia en esta manipulación. Nunca habían tenido armas tan poderosas, bombas de relojería alojadas en nuestro propio interior, en nuestras mentes y que se nos alimentan de continuo fijando nuestras atracciones a las que nos hacen adictos.

La noticia de Reporteros sin Fronteras es una mala noticia para todos, la veamos o no la veamos. Nos afecta, lo queramos o no. Otra cosas es que en nuestra burbuja artificial creamos estar a salvo de lo que no vemos.

Se nos ha vendido que la Sociedad de la Información es el territorio de la libertad informativa. Más bien ha sucedido lo contrario: es la fórmula más poderosa para manipularnos al estar más expuestos a los que tienen el poder de manipularla y, por ello, de manipularnos. Es lo que vemos cada día.

Muchos periodistas se juegan la vida, la cárcel, etc. para informarnos sobre algo que es importante para nosotros, aunque no lo sepamos. Es una profesión sometida a asedio en casi todas partes. Que países que presumían de la libertad de prensa estén en plena caída, con encuestas que ofrecen resultados en los que algunos perciben que es fuente de problemas es preocupante. ¿Empieza a preferirse el silencio?

Hay una gran guerra abierta entre trivialidad e información relevante. Unas nos lleva a la distracción, al entretenimiento; la otra a la responsabilidad, a la crítica. Cada una tiene sus bandos e intereses, sus movimientos. Que vaya perdiendo la información relevante y crítica, sometida a acoso, a persecución es muy preocupante.

No debemos pensar que esto es una "crisis profesional". Es una crisis cultural, social, política como ha ocurrido en la Historia cuando se ha dado un cambio brusco y sensible en la comunicación. Nuestro mundo ha cambiado en un aspecto esencial: la comunicación y los poderes han cambiado de manos. Hay que recuperarlos, no perderlos, como está ocurriendo.

A veces les digo a mis alumnos de Periodismo que en algún momento tendrán que elegir entre dos cosas que se les enseñan: ser manipuladores o defender de la manipulación. Ellos eligen.

 

* Rodrigo García Melero "La libertad de prensa en el mundo cae a su peor nivel en 25 años, según Reporteros sin Fronteras" 30/04/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260430/libertad-prensa-mundo-cae-peor-nivel-25-anos/17045965.shtml



martes, 13 de mayo de 2025

León XIV y el desarme de las palabras

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El hecho de que el Papa León XIV haya dedicado su primer encuentro "civil" a la prensa es muy significativo. Los porque no ha sido tanto un encuentro "promocional", sino un ejercicio de defensa y de reconocimiento de su importancia para impulsar lo que ha sido su línea de presentación, la paz.

En RTVE.es, Álvaro Caballero nos resalta este punto desde el inicio: 

De nuevo la paz. En su primer encuentro con los periodistas que han cubierto el cónclave, el papa ha pedido a los medios una implicación directa para buscar el fin de los conflictos y el odio en el mundo, un mensaje recurrente en los tres discursos que ha pronunciado tras ser elegido el pasado jueves.

“Estáis en la primera línea a la hora de narrar los conflictos y las esperanzas de paz, por eso os pido elegir con sabiduría y valentía el camino de una comunicación de la paz”, ha dicho León XIV a los cientos de reporteros que han seguido su audiencia en el Aula Pablo VI del Vaticano.

El mundo no necesita "una comunicación estruendosa", sino una "capaz de escuchar y de recoger las voces de los débiles que no tienen voz". Por ello, ha lanzado: "Desarmemos las palabras y contribuiremos a desarmar el mundo".* 

El discurso ha mantenido la importancia de la defensa de "la libertad de expresión y de prensa" como valores universales. No lo ha hecho solo como valores abstractos, sino incidiendo en lo que eso supone para la vida de muchos profesionales, los que acaban muertos o encarcelados por hacer que sepamos lo que ocurre en el mundo. Ha pedido su respeto y liberación.

Pero también ha dejado al descubierto los problemas que los propios medios generan cuando se apartan de su verdadera función. Los problemas se encuentran en ese final del último párrafo: el sensacionalismo ("comunicación estruendosa") y el silencio (no "recoger las voces de los débiles que no tienen voz").

En efecto, sensacionalismo y silencio son los dos grandes males surgidos de la propia acción informativa, aunque muchas de sus causas pueden encontrarse fuera, en los intereses de las empresas informativas y en sus vínculos con el poder.

Frente a los problemas "políticos" de la información (censura, encarcelamientos, etc.), está esos otros problemas que contribuyen a una nociva normalización de una forma de ver el mundo.

Llevamos años tratando este problema que, lejos de reducirse, crece porque involucra a una forma de funcionamiento para lograr un moldeado de la opinión pública, un concepto complejo y cada vez más manipulado.

Desde su exterior, los medios son concebidos bajo su efecto ce control y dirección sociales. Esto ya se empezó a resaltar por muchos teóricos de la comunicación desde los años 50-60 en adelante. Se trataba, nos advirtieron, de la creación de un mundo desde el sistema mediático que era necesario remodelar para servir a los intereses de una sociedad que se concebía ya como mercado. Los sistemas democráticos empezaron a usar los medios como una herramienta para la construcción y destrucción de las imágenes en un mundo que cada vez se basaba más en su construcción.

El papel crítico concedido a la prensa dio pronto un resultado con el caso Watergate que hizo que los poderes comprendieran que había que controlar o diluir el efecto informativo. La llegada del mundo digital con su proliferación de medios (mayor segmentación, menos poder) y la sustitución por la horizontalidad (frente a la verticalidad) fue el segundo gran golpe.

En un mundo en el que estallan los conflictos a diario, con dos guerras abiertas, otras que se abren y cierran y otras en ciernes, la petición del Papa León XIV de "desarmar las palabras" para desarmar el mundo, tiene su lógica, aunque las palabras en los medios sea los ecos de otras dichas desde la sombra del poder.

De ahí que sean las recuperaciones del periodismo y del periodista las que lleven a una senda de crítica frente a los dos males, el sensacionalismo y la trivialidad, el decir manipulante y la ocultación cómplice.

Hay muchos problemas en el mundo que se ocultan tras un deporte elevado a exclusiva, tras un festival de música que se come el espacio informativo, tras los enfoques "chistosos" de cuestiones serias.

Cuando apostamos por una prensa libre en todos sus niveles estamos señalando que preferimos escuchar sobre los problemas que nos rodean y dejar de vivir en una colorista burbuja informativa que nos aísla y dirige. Ya no se trata de la censura que se ejerce desde fuera e impide que nos llegue la información. Por paradójico que parezca, el problema es que se nos da lo que nos gusta. Es el viejo concepto de "evasión". ¿Por qué entrar en los amargos problemas cuando podemos vivir con los caramelos dulces que se nos ofrecen?

Los movimientos hacia la gratificante trivialidad son envolventes, nos arrastran y nos impiden reclamar por lo negativo que nos rodea, las injusticias, las violencias, los silencios.

Hay que arropar a los medios y profesionales que intentan sobrevivir en medio de este mundo, intentar que ellos mismos no tiren la toalla ante la indiferencia, que es el efecto final de la trivialidad y del sensacionalismo. Hay que reclamar especialmente cuando se trata de medios públicos que dejan de cumplir su función real de informar, ser críticos, contarnos lo relevante que no nos gusta escuchar.

No solo se trata de "desarmar las palabras"; hay que rearmarlas en la dirección adecuada, la que nos informa sobre la realidad frente las imágenes y los silencios interesados. 


* Álvaro Caballero "El papa resalta el valor de la prensa para lograr la paz: "Desarmemos las palabras y desarmaremos la Tierra"" RTVE.es 12/05/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250512/papa-comunicacion-paz-medios-desarmemos-palabras/16575458.shtml

viernes, 2 de mayo de 2025

El deterioro de la libertad de prensa

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Con motivo de la publicación del informe de Reporteros sin Fronteras (RSF) sobre el estado de la Libertad de Prensa por todo el mundo, Sofía Nicolás publica un interesante e inquietante trabajo en RTVE.es con el titular "El debilitamiento económico lleva a la libertad de prensa a una situación "difícil" por primera vez, según RSF"*. Quizá el título sea un tanto equívoco, ya que selecciona un factor importante, pero existen muchas otras circunstancias más "voluntarias" que el hecho económico que es la forma de presión que lleva a la dependencia de quienes te financian.

Los motivos para la reducción de la libertad de prensa son muy variados pues claramente dependen del objeto de la molestia que la prensa pueda suponer para el poder. Entre la propaganda (dependencia absoluta) y la libertad hay muchos grados y motivos, muchos intereses diversos para que esto se produzca.

Los propios cambios detectados en la función de los medios es un factor determinante. Ignacio Ramonet ya adelantó hace varias décadas que la tradicional división de poderes reservando el "cuarto" a la prensa como control de los otros tres había cambiado, que era el capital el primero y que los medios eran absorbidos y condicionados por su dependencia económica para sobrevivir, además de ser desviados de su función informativa a otra de "influencia" al servicio de otros intereses. En una era saturada de información los medios ya no tienen la función de informar sino la de mover, influir, en beneficio de agentes más o menos claros en la superficie.

En el artículo de RTVE.es se señala en su inicio:

La libertad de prensa ha empeorado en todo el mundo en el último año. Por primera vez en la historia, la situación se ha vuelto "difícil", según indica Reporteros Sin Fronteras (RSF) en el informe sobre la clasificación mundial de la libertad de prensa que presenta este viernes. La razón principal: la mala situación económica que atraviesan los medios de comunicación a escala global.

El debilitamiento económico, la falta de fondos o la concentración de la propiedad, entre otros, han provocado que en 2025 se haya "cruzado una nueva línea roja". "Por primera vez en la historia, las condiciones para el ejercicio del periodismo son 'malas' en la mitad de los países del mundo", señala el informe.

RSF alerta de que, en el 56,7% de los países, "la libertad de prensa es inexistente y el ejercicio del periodismo es especialmente peligroso". Destacan lugares como Palestina (163º), con 200 periodistas asesinados en 18 meses; o China (178º), la mayor cárcel de periodistas del mundo. También Rusia (171º), donde los medios están controlados por el Kremlin; o Corea del Norte (179º), país en el que los medios funcionan como "herramientas de propaganda".

La mala situación económica no afecta igual a todos los Estados. "En países con contextos políticos espantosos supone directamente el exilio o el desplazamiento de periodistas. En países con contextos bélicos, véase Gaza, Sudán o República Democrática del Congo, supone el cierre de medios. En Gaza, el impacto económico ha sido brutal y ha supuesto la destrucción, literalmente, de medios", explica a RTVE.es la vicepresidenta de RSF, Edith R. Cachera.*


El panorama internacional presenta un claro retroceso porque el autoritarismo está cada vez más presenta y, especialmente, porque la proliferación de medios y la facilidad para acceder a ellos los ha vuelto menos determinantes y más manipulables. Las posibilidades mediáticas no solo han posibilitado el aumento de la información sino su diversificación y su manipulación. En una jungla informativa como en la que vivimos es donde proliferan las "fakes news", los bulos y las corrientes desinformativas. Esto ha llevado a una información de refuerzo sobre modelos estandarizados, es decir, los receptores se ajustan a las fuentes que les parecen más ajustadas a sus creencias, lo que lleva a la desaparición de cualquier forma de objetividad y al aumento de la polarización. Aquí hemos analizado de continuo este tipo de casos en los que los nuevos medios actúan en este sentido.

El artículo va desgranando el empeoramiento de los casos en países en los que se va produciendo deterioros tanto de la información como de los propios profesionales, que se ven atacados en lo físico (muertes, encierros, etc.) como en lo económico.

El mundo es de los ricos y estos compran los medios en cuanto que estos se ponen molestos. Lo estamos viendo en los Estados Unidos de Trump y lo vimos en toda su crudeza cuando la dictadura de Al-Sisi empezó a adueñarse de los medios, que los apoyos económicos le regalaban. Medios que eran críticos se volvieron amablemente "turísticos" estableciendo una neblina sobre la realidad de la situación egipcia. Desde esta perspectiva, el Egipto real desaparece y se eleva el propagandístico, el que silencia problemas y decora la realidad, el que se transforma en reclamo turístico hacia el exterior. Es un caso, pero hay muchos más donde la información no nos informa sino que modela una falsa realidad. Aparentemente no ha cambiado nada, pero la realidad se ha esfumado.

En este sentido, a la peligrosidad de intentar desvelar la realidad de lo que ocurre, se añada el problema de la dependencia y la subsistencia, un problema derivado de la nueva realidad mediática creada por el entorno digital y la crisis doble, la de los medios y la del perfil de los nuevos profesionales, que pasan de periodistas a influencers, es decir, de aquellos que informan a los que buscan conseguir audiencias a cualquier precio, que no dan información sino espectáculo, que no están detrás de la noticia sino delante de la cámara. Quizá recuerden el caso del informador televisivo que se mancho de barro la ropa para informar sobre los efectos de la dana valenciana. Es algo más que una anécdota; es un cambio de sentido y función.

En un país salido de una dictadura, como es España, la libertad de prensa se percibe casi siempre en términos de "censura", como un  acto político. Pero las modalidades en estos tiempos son, como decimos, muy sutiles.

Algunas cosas que no quedan muy claras en el artículo se nos aclaran cuando vemos al final del texto, en unos párrafos remarcados, la situación española. Se nos dice allí: 

España (23º) recibe este año el mejor resultado en la historia de la clasificación de RSF. El país sube siete puestos y se coloca entre "el 15% de los países del mundo con mejores condiciones para el ejercicio del periodismo".

Uno de los mejores indicadores es el sociocultural: "Creo que España, [en cuanto al] respeto a las minorías, los temas que se abordan respecto a la mujer, a [los derechos] LGTBIQ+, [la falta de] temas tabú, sí puede estar bastante orgullosa", señala Cachera.

En comparación con otros países, las agresiones a periodistas en España se dan de forma menos visible, bajo presiones políticas, denuncias o ciberacoso. "La mayoría de demandas [a periodistas] tienen un fin intimidatorio. En democracias como la española, donde prevalece la libertad de información y el derecho a informar, [esas denuncias] casi siempre se suelen archivar, los periodistas no van a la cárcel por mucho que las fiscalías lo pidan", asegura Cachera.

Sin embargo, Cachera señala que "el tema económico siempre lastra el desempeño español": "Se palpa lo concentrado y politizado que está el panorama español".

La vicepresidenta recuerda que "el Gobierno se ha comprometido a adoptar el Reglamento Europeo de Medios de Comunicación (EMFA), que va a traer medidas muy prometedoras en términos de transparencia en la propiedad, del dinero público que reciben en forma de publicidad institucional, etc." y puntualiza que otra de las medidas que pide este reglamento es que "los medios públicos y los órganos de dirección se elijan de forma consensuada, transparente y eficaz. En este caso tenemos que denunciar que no ha sido así en el caso de RTVE. No nos gusta en el plano legal y esperamos que se corrija".

"Un medio que no es independiente y que está muy sometido económicamente, es un medio menos libre. Y un periodista que no tiene garantías sólidas y que no está protegido laboralmente, es un periodista más vulnerable a que ataquen su libertad de informar", concluye Cachera. *

Las breves líneas que se refieren a la situación del propio medio que informa son suficientemente claras y, como hemos dicho, explican algunas cosas.

RTVE.es padece la transformación mediática que hemos podido apreciar en los últimos años, resultado de una serie de movimientos ejecutivos internos que han transformado un "medio informativo" convirtiéndolo en un "medio promocional". La información periodística se reduce y aumenta la información sobre el propio medio (el canal televisivo). Basta con entrar en la página para comprobarlo.

Desde el punto de vista periodístico, RTVE.es ha prácticamente desaparecido. Los propios profesionales lo denunciaron ante su jefes, designado para establecer el giro hacia la autopromoción del canal madre. Siguen quedando buenos artículos de periodistas que no quieren dejar de serlo, pero la función principal del medio es la promoción de los programas, series, concursos, etc.

No es el único caso, hay que decirlo, y hay prestigiosas cadenas, referentes informativos para muchos países, que ha sufrido el mismo proceso de desvío y atenuación informativa.

Hay que luchar para evitar esta deriva de los medios aunque, como se señala, la propia situación de los medios tradicionales mueve en la dirección contraria. Por eso es necesario abogar por la independencia de los de titularidad estatal asegurando su financiación y profesionalidad. Sería un desperdicio peligroso avanzar en las leyes y retroceder en la información. Estar mal informados se acaba pagando.

   

* Sofía Nicolás "El debilitamiento económico lleva a la libertad de prensa a una situación "difícil" por primera vez, según RSF" RTVE.es 2/05/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250502/informe-reporteros-sin-fronteras-libertad-prensa-2025/16538055.shtml

viernes, 3 de mayo de 2024

En el Día Mundial de la Libertad de Prensa

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Hoy es el Día Mundial de la Libertad de Prensa, uno de los más oscuros desde su creación en 1993. Estando casi todos de acuerdo en su necesidad para tener una democracia en buen funcionamiento, en la práctica no es tan sencillo. Allí donde no hay, se reclama. Pero allí donde sí hay, esta necesita de muchos condicionamientos para poder funcionar.

Habrá que empezar a preguntarse sí en los países en los que está reconocida, esta puede funcionar con algo que quizá ya no podemos llamar "normalidad" al haberse modificado intensamente las condiciones socio-culturales y económicas.

En RTVE.es se nos explican las condiciones en que nos encontramos en 2024:

Pero la libertad de prensa empeora a nivel mundial. Y los mismos que deberían ser sus garantes, las autoridades políticas, son los que la amenazan, según RSF.

El indicador político, uno de los cinco que componen el índice, es el que más cae este año, un 7,6%. Un descenso muy pronunciado y generalizado en todo el mundo. “Vemos cómo las opciones más extremistas alcanzan o están a punto de alcanzar el poder y esto lógicamente deteriora mucho el clima de la libertad de información y libertad de prensa”, señala Alfonso Bauluz. Es el caso de Argentina (que cae 26 puestos), por ejemplo, donde Javier Milei cerró la mayor agencia de noticias poco después de llegar al poder. 

En un año donde más de la mitad de la población mundial está convocada a las urnas, RSF advierte de que en más del 75% de los países analizados (138 de 180) es habitual “la implicación de actores políticos en campañas de propaganda o de desinformación”. El uso de la inteligencia artificial generativa en un contexto de no regulación y de los contenidos ultrafalsos para influir en el curso de las elecciones son también una “fuente de inquietud”. La vicepresidenta de RSF asegura a RTVE.es que, “sea cual sea el grado de salud del país, se percibe un descenso del clima político”. *


Lo más preocupante no son solo las cifras, sino las actitudes. Es obvio que el cambio tecnológico ha creado un nuevo espacio comunicativo en el que la posibilidad de acceder directamente a las audiencias —ya sean lectores, oyentes o espectadores gracias a la concentración digital— modifica el panorama. Los medios ya no les son tan necesarios a los agentes políticos en sus escenarios, pueden llegar directa o indirectamente a ellos. ¿Son los medios tradicionales un anacronismo, un artefacto innecesario?

Para muchos, sí. La percepción de las audiencias como directamente manipulables es algo que hace que aquellos más preocupados por alcanzar el poder que por la salud democrática vean los medios como un obstáculo que perjudica a sus objetivos.

Como se señala, hoy no se puede entender la información como una forma independiente de actuar sobre la ciudadanía. Es mucho lo que se juega y se trata de cómo desarmarla y ponerla al servicio de la consecución del poder.

Es muy difícil hoy para los medios alcanzar un estatus de neutralidad o independencia. Hay que influir sobre los medios para que estos lo hagan en las audiencias. Los medios que se utilizan suelen ser económicos en unos momentos en los que el mero sobrevivir es difícil. La competencia de los medios con las redes sociales es muy complicada y han buscado una suicida indiferenciación, imitando sus tácticas comunicativas y siendo arrastrados hacia la trivialidad extrema.

Nilufar Hamedi y Elahe Mohammadi, Premio José Couso

Para mí hay algo evidente: los medios necesitan de lectores que tengan interés en comprender el mundo. Algo tan aparentemente sencillo se sitúa en el centro del problema en un mundo que acaba centrándose en la desinformación y en el secuestro de la atención. Esto es creciente pues lo vemos sobre todo en las generaciones más jóvenes, alejadas del día a día mundial, y llevadas a las trivialidades que se hacen circular. Da igual que hagamos buen periodismo si no hay lectores suficientes interesados en lo que ocurre. Las oleadas de trivialidades basura que salpican nuestros medios son el intento suicida de atraer por lo más intrascendente, fabricado expresamente para atraer la atención. Miremos en los medios tradicionalmente más "serios" y se comprobará el aumento de la trivialidad hasta niveles impensados hace poco tiempo.

Cada vez se anula más la eficacia social y política de los medios. No me refiero aquí con "política" al "partidismo", sino a la ilustración de la situación existente, a sus explicaciones de las consecuencias, a su origen, etc. que sirva para actuar formando opinión o contrastándola. Los medio deberían centrarse en la problemática de las propias sociedades que cubren, de todo aquello que les afecta. Sin embargo, existen fuerzas que no están interesadas en esto, que prefieren la ocultación o el desvío hacia otros puntos.

Lo que nos dice el informe de Reporteros sin Fronteras es que los profesionales están siendo objetivo directo, que están cayendo como nunca antes, repartidos por todas partes. Cuanta mayor es la importancia de la información más peligrosa se vuelve la tarea de los periodistas, que se convierten en objetivo directo, como estamos viendo no solo en casos de guerra, sino en la crítica de las dictaduras, como ocurre en Rusia, donde la desviación de las líneas oficiales del régimen es ya sancionada con condenas, desapariciones y muertes.

El informe señala de la situación en la zona de Oriente Medio:

Además de la situación dramática de Gaza, casi uno de cada dos países de Oriente Próximo y el Magreb se encuentran en situación “muy grave” para ejercer el periodismo. Israel (101), Arabia Saudí (166) y Siria (179) encabezan la lista de esta región. Por su parte, Irán (176) sigue con su política de encarcelamientos para silenciar a la prensa incómoda. Desde el inicio del movimiento de protesta 'Mujer, Vida, Libertad' en septiembre de 2022 se ha detenido a 87 periodistas, de los que 11 todavía siguen en prisión. 

Nilufar Hamedi y Elahe Mohammadi, las primeras periodistas que revelaron el asesinato de la joven estudiante Mahsa Amini, fueron encarceladas a los pocos días de publicar la noticia. Después de 15 meses en la cárcel, fueron liberadas el 14 de enero, pero corren el riesgo de volver a entrar en prisión por aparecer en fotos sin la cabeza cubierta. Narges Mohammadi, Premio Nobel de la Paz 2023, sigue informando desde la cárcel de la violencia que se ejerce contra las mujeres iraníes. *

En un mundo de redes, la política de silencio tiende a ser trágica. Cada vez vale menos la vida de un o una periodista. Decir lo que sucede, en un mundo de híper información, de canales instantáneos, de respuestas inmediatas, lleva a convertir a los que informan en objetivos prioritarios. Los terrenos conflictivos se transforman en terrenos peligrosos. El crecimiento, la expansión de los conflictos por todo el mundo convierte a los medios y sus profesionales en objetivos prioritarios. Las muertes de periodistas sirven de aviso de lo que puede ocurrir. Lo hemos visto en demasiadas ocasiones materializarse.

La guerra de la información se transforma en una guerra contra la información. No hay necesidad de tener testigos, siempre peligrosos. La mejor manera de mantener la versión oficial es hacer desaparecer las alternativas, las independientes.

Es realmente preocupante que países que han tenido un aceptable nivel de libertad de información se vean hoy amenazados por las visiones autoritarias de sus políticos. Creen que ellos pueden manejar las informaciones desde sus gabinetes de información, con lo que sustituyen a los medios. Allí se estudian los datos, se establecen las estrategias de manipulación para alcanzar sus objetivos y conseguir un determinado estado de opinión favorable, algo que justifique sus acciones. Lo vemos en la manipulación totalitaria de Rusia para mantener el favor de la opinión, lo vemos en Israel y Palestina, lo vemos en un Irán donde es continua la presión.

La guerra está hoy en la información, que ha quedado al margen de los medios. Los periodistas que no se prestan a manipulación, que quieren contar los que ocurre de forma distinta, que van allí donde no se quiere que vayan, se convierten en obstáculos. Cárceles y cementerios, exilios... son sus destinos en un mundo cada vez más desinformado.

Cada periodista que cae, desaparece o es silenciado es un retroceso para todos, un castigo a las libertades allí donde existen, un distanciamiento mayor allí donde no las hay.

La lista de Reporteros sin Fronteras habla claro; el mapa con los grados decrecientes de libertad es la traducción de la grave situación. No pensemos que es solo un problema de la "prensa", de los "periodistas". El gran éxito de la manipulación informativa es hacerte creer que todo está bien, que tienes razón, que nada va a cambiar. Luego es ya demasiado tarde. 

* Sofía Nicolás "Gaza se convierte en la región más peligrosa del mundo para ejercer el periodismo, según Reporteros Sin Fronteras" RTVE.es 03/05/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240503/informe-reporteros-sin-fronteras-libertad-prensa-2024/16084204.shtml

lunes, 2 de mayo de 2022

Una libertad de todos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


La asistencia del presidente Joe Biden a la cena anual de corresponsales ha sido una noticia que el propio presidente se encargó de resaltar: «"Esta es la primera vez que un presidente ha asistido a esta cena en seis años. Es comprensible, tuvimos una plaga horrible seguida de dos años de COVID", bromeó Biden en referencia al mandato de Trump, que nunca asistió a la gala durante sus cuatro años en el poder.»* La broma, recogida por RTVE.es, no endulza una realidad amarga, el hecho de que en los Estados Unidos la prensa fuera vista como un peligro contra poder en la época Trump cuando se le criticaba por sus mentiras continuas.

El mundo con libertad de información ha asistido a un peligroso deterioro de la prensa, mucho menos manejable que las redes sociales, el vehículo actualmente preferido por los políticos, un escenario en donde la manipulación es más fácil. El uso partidista de la prensa, incluso la prensa de partido, ha ido en retroceso con la propia decadencia de los medios tradicionales ante el avance incontenible del espacio multiuso de las redes sociales que se han convertido en medios de vida y no solo de información.


En el espacio virtual convergen la información y la vida. Los medios tradicionales, especialmente la prensa, eran fuentes de información que se elegían para cumplir una función. Los nuevos espacios son convergentes y multiusos; en ellos todo se entremezcla y tienen una forma más natural de usar lo aprendido en la Psicología Social sobre los grupos, su formación y peso en la vida cotidiana. La vida se nos ha hecho más tribal y trivial, ha crecido la dependencia y la angustia por la soledad buscando la conexión con otros.

Desde el poder, la prensa es atacada por las jerarquías políticas, como ocurre en muchos países, como México, donde los periodistas mueren en las calles y sufren las afrentas del presidente López Obrador, que utiliza las ruedas de prensa para denigrarlos. Lo mismo ocurre en países como Venezuela y otros muchos del continente.

En Europa, La Vanguardia titulaba hace un año "Bruselas recrimina a Hungría, Polonia y Eslovenia los ataques a la prensa" y señalaba por parte de su corresponsal en Bruselas: 

Hungría y Polonia son las ovejas negras de la Unión Europea en cuestión de respeto de los valores democráticos, y ahora en esta lista de sospechosos habituales se les está aproximando también otro país del este, Eslovenia. Ayer, los tres estados fueron acusados de atacar la libertad de expresión al debilitar a los medios de comunicación y presionar a los periodistas.

Fue un debate en el Parlamento Europeo en el que la comisaria de Justicia, Vera Jourova, dijo que “desgraciadamente, en los últimos meses se han producido acontecimientos preocupantes”, en referencia a legislación, impuestos y presiones para socavar la independencia o incluso la supervivencia de los medios en estos tres países.** 

El ascenso de partidos populistas con poca o nula sensibilidad ante la libertad de expresión y de prensa, portadores de mensajes mesiánicos y descalificadores, sitúa a la prensa y a la multiplicidad de fuentes informativas en el punto de mira. La prensa es vista como una piedra en el zapato del poder, un incordio que hace que los intentos de fabricar un sistema de verdad única se vea frenado.

Lo que vemos hoy en Rusia, la censura y la propaganda actuando combinadas para impedir el acceso a los hechos que se producen cada día, desgraciadamente se repite por otros muchos países, como Egipto, en donde ha desaparecido prácticamente la prensa y los periodistas independientes, donde se vive en una melosa burbuja en la que solo existe la palabra del presidente, se disfrazan los datos y solo se pregonan las posturas oficiales. Sí, desgraciadamente, Egipto es un ejemplo de destrucción de la independencia informativa en favor de un coro mediático plano, en el que solo se canta en favor del régimen., Cualquier discrepancia o crítica ha sido eliminada en favor de las posturas oficiales. Los periódicos han sido comprados y regalados al poder, estrangulados económicamente y con leyes de censura estrictas.

Reporteros sin Fronteras 22/01/2021

Los reductos en los que queda prensa libre y en acción, multiplicidad de puntos de vista, voces libres sin temor, son cada vez menos debido a la ola autoritaria que se va desarrollando en países recién llegados a la democracia o incluso con cierta tradición. Los regímenes autoritarios inundan con su propaganda los nuevos espacios ofrecidos por las redes, que son sometidas a vigilancia constante para mantenerlas en la senda útil al poder.

La pérdida de audiencias y públicos en las nuevas generaciones es obvia. La respuesta de muchos medios es la trivialización, es decir, acercarse a los mismos tipos de informaciones que circulan por las redes y tienen millones de seguidores. Muchas veces, los medios viven de reproducir los mismos contenidos circulantes. La expresión "qué se cuece en las redes" sirve muchas veces de introducción a los contenidos que se extraen de ellas en una forma de invertir el efecto de los medios. La rápida transformación de la sociedad mediática está invirtiendo los modos de circulación. Ya no es la audiencia la informada, sino que esta la que informa en una extraña circularidad que incita a la manipulación a través de todo tipo de recursos disponibles, desde los influencers hasta los bots que replican las informaciones para mantenerlas vivas.

"Cuando se usan mentiras para enterrar la verdad (...), lo que está claro, y esto lo digo desde el corazón, es que ustedes en la prensa libre importan más que nunca en el pasado siglo", recalcó Biden.*

Es cierto. La prensa importa más que nunca porque hay cada vez más herramientas para enterrar hechos y verdades que se derivan de ellas. Gran parte de la prensa libre del momento se dedica a retirar los escombros con los que se trata de confundir a la ciudadanía, desde falsedades de datos, de imágenes y situaciones, hasta discursos del poder llenos de mentiras o medias verdades, como ocurrió con Trump. Se le debe agradecer al presidente más mentiroso que favoreciera con sus excesos el sentido de la verdad y de la importancia de su defensa. Aunque haya millones de norteamericanos que sigan pensando que Trump ganó las elecciones y que el asalto al Capitolio fue un acto "patriótico", el efecto de sus mentiras e insinuaciones ha servido para ser conscientes del peligro. Eso en el país en el que las libertades están fuertemente afianzadas en el sistema. Sin embargo, Trump consiguió sacar a la luz la facilidad con la que la manipulación puede ser realizada y la fragilidad de las libertades, desarrollando las respuestas defensivas ante ese avance de la semilla del negacionismo informativo.

El daño hecho por Donald Trump a la prensa y a sus objetivos democráticos exceden los propios Estados Unidos. Ha sido un ejemplo de manipulación y desprecio de la verdad como valores antidemocráticos.

La defensa por parte de Biden de la Prensa se ha centrado en el papel que los corresponsales de guerra están teniendo en Ucrania. Vemos a miles de periodistas de todo el mundo esparcidos por la geografía ucraniana intentando reconstruir los hechos que el Kremlin niega a través de una "verdad" organizada desde el poder. Frente a la negación de los hechos y la imposición de lo sectario, los miles de periodistas son garantía para nosotros de que tenemos acceso a una realidad muy distinta a la dictada desde los despachos rusos. Pocas veces hemos tenido acceso a una divergencia tan enorme.

Biden cerró su intervención dando entrada al humorista y presentador Trevor Noah, señalando "Ahora puede usted reírse del presidente, y al contrario que lo que pasaría en Moscú, no irá a la cárcel"*.

Mañana, día 3 de mayo, es el Día Mundial de la Libertad de Prensa. Es importante ser conscientes de la importancia que tiene para todos este tipo de libertad y las consecuencias nocivas que tienen los ataques y limitaciones contra ella. Una prensa libre es una prensa con periodistas libres, honestos y comprometidos con aquellos que los leerán. La libertad de prensa es cuestión de todos.

 

* "Biden defiende a los corresponsales de guerra: "La prensa importa más que nunca en el último siglo"" RTVE.es 1/05/2022 https://www.rtve.es/noticias/20220501/biden-defiende-corresponsales-guerra-prensa-importa-mas-nunca-ultimo-siglo/2345660.shtml 

** Jaume Masdeu "Bruselas recrimina a Hungría, Polonia y Eslovenia los ataques a la prensa" La Vanguardia 11/03/2021 https://www.lavanguardia.com/internacional/20210311/6299529/bruselas-hungria-polonia-eslovenia-ataques-prensa.html

martes, 4 de mayo de 2021

La Libertad de Prensa y la declaración de la FAPE

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)



La celebración ayer del Día Mundial de la Libertad de Prensa ha dejado en los medios una huella variable, de artículos recogiendo los informes elaborados por diferentes grupos y asociaciones profesionales a un elocuente silencio sobre algo que es complejo en sus variantes.

La "libertad" dentro de una actividad que es a la vez, individual y empresarial, intelectual y necesitada de financiación, política y comprometida no es fácil de definir, por más que a muchos les pueda parecer cosa sencilla. Quizá sea más fácil reconocer su ausencia antes que definir su presencia.

Por eso quizá se han centrado en sus enemigos claros, en los obstáculos que impiden que la información llegue en las condiciones que debiera a sus destinatarios naturales, el público de lectores o receptores finales.

La prensa es hija de la mentalidad liberal que acompañó su nacimiento. Nuestro mundo es mucho más complejo en todos los sentidos a lo que era entonces. Si en su momento era una forma de instaurar una opinión pública que pudiera manifestarse como tal, que pudiera ser escuchada frente a la unilateralidad del poder, con tendencia natural a ser voz solista, hoy tenemos un problema real derivado de los intentos de manipulación de esa misma opinión que es hoy múltiple en sus intenciones y muy fragmentada.



Hoy el peligro viene precisamente del desarrollo exponencial de los focos de información y sobre todo del nacimiento de muchos de ellos con una intencionalidad manipuladora carente de cualquier compromiso ético. Es una información instrumentalizada para conseguir unos fines que están muchas veces ocultos, disfrazados, ignorándose su origen o presentando uno falso para colarse en nuestras mentes y modificar la opinión.

Nuestro mundo híper mediático no solo restringe la información al modo clásico —restricciones de acceso, de circulación, censura, etc.— sino que la fabrica con empeño en busca de la desinformación deseada. Las noticias falsas no se han inventado hoy, pero sí es cierto que su uso nunca había sido tan creciente, sistemático y planificado para alcanzar sus objetivos como hoy. El motivo es precisamente el éxito informativo, el uso permanente que hacemos de la información en la toma de nuestras decisiones y en la formación de nuestras opiniones.



En RTVE se recoge, con el titular "El periodismo exige "libertad" para combatir la desinformación en el Día Mundial de la Libertad de Prensa", parte del problema que se plantea:

 

Las noticias falsas suponen un grave peligro para el periodismo en tiempos en los que bulos y falta de transparencia amenazan el ejercicio de la profesión. En este punto, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) recuerda que los ataques contra el periodismo propagan el fantasma del perpetuo enemigo a batir: la desinformación. 

Es por ello que las asociaciones de periodistas exigen que se proteja la información y se luche contra el hostigamiento y las restricciones que sufren los profesionales de los medios de comunicación. Desde FAPE inciden en la necesidad de ejercer el periodismo libre de cargas políticas y siempre desde la objetividad que garantice el derecho a la información recogido en la propia Constitución española (CE).*

 


A veces las declaraciones están guiadas por la buena voluntad o por la imagen que tenemos de nosotros mismos. Los enemigos de la Prensa libre están desde luego en la desinformación y la censura, pero también lo están dentro en una actividad, profesión e intereses empresariales y políticos.

Por eso se han realizado Asociaciones de la Prensa, porque no siempre los medios abogan por la objetividad, sino que participan cada día de la mentalidad liberal que no cree en una "verdad única" sino un entorno sin restricciones en el que puedan manifestarse la diversidad de intereses presente en la sociedad. Eso iría de la poco influyente "prensa de partido" a la "prensa partidista" pasando por diferentes grados de independencia de los medios.

Pero todos estos elementos se pueden equilibrar dentro de un sistema de medios, de forma que el lector pueda optar por diferentes formas de ver el mundo. La libertad de prensa no puede traer la uniformidad informativa, pero sí la posibilidad de la honestidad, que se traduce muchas veces con la manifestación de los intereses existentes.



La desinformación, por el contrario, es el ejemplo de la deshonestidad y la falta de trasparencia, ya que oculta sus objetivos reales para ser aceptada y poder realizar sus tareas de manipulación.

Puede que no exista un Edén informativo, que la actividad periodística sea una lucha constante contra sus propias limitaciones, contra su naturaleza imperfecta; pero sí es claro que la desinformación es una manipulación sistemática que construye un infierno mediante la creación o incentivación de los conflictos.

Nuestro sistema mediático actual es fácilmente manipulable, por eso se ha convertido en un arma deseada por muchos, dentro y fuera. El exceso de fuentes y el exceso de información hacen que sea prácticamente imposible la detección del engaño. La proliferación de sistemas de "fact check" es la respuesta a la invasión de noticias falsas que padecemos sobre cualquier tipo de situación informativa. De la pandemia a unas elecciones, recibimos noticias falsas que buscan perturbar en un momento dado unas decisiones, crear un clima conflictivo y, muchas veces un conflicto real.

Se han intentado muchos sistemas para bloquear la falsa información, pero el mejor antídoto sigue siendo la creación de fuentes de confianza, fuentes informativas garantizadas.

Para ello hacen falta mejoras en todos los niveles: medios que sean independientes, periodistas respaldados con vocación por lo más aproximado a la verdad y especialmente lectores que sean capaces de apreciar el valor de la información, su coste personal para que llegue a sus manos.

No sé si los periodistas pueden llegar a ser completamente objetivos, pero sí que se puede intentar dar, al menos, una visión honesta de lo que se cree. Muchas veces el mundo, como en una película de Hitchcock, se presenta ante nosotros para que lo aceptemos como verdad, como un decorado con personajes que nos seducen.




La declaración de la FAPE es especialmente dura este año. Tiene sus motivos. Recogemos los puntos que plantean:

-Instamos a los periodistas a reforzar la dignidad de nuestro oficio mediante informaciones veraces, verificadas, contrastadas y alejadas de las consignas y argumentarios de los partidos.

-Debemos contribuir a promover el diálogo y la convivencia en lugar de mostrarnos condescendientes con la bronca y el odio, que solo nos colocan al servicio de la manipulación.

-Consideramos que la mejor manera que tienen los periodistas y los medios para contribuir a acabar con el irrespirable clima político que vive el país es aportando sentido común y sensatez. El buen periodismo ayuda a la gente a tomar mejores decisiones.

-Recordamos una vez más a los editores que solo el periodismo de calidad ayudará a recuperar la confianza de los ciudadanos y a cimentar un futuro mejor para el sector de la prensa. Y les reiteramos que ese periodismo de calidad solo es posible con el reforzamiento de las redacciones y bajo condiciones salariales y laborales dignas.

-Consideramos preocupante que, tras décadas de democracia, los políticos sigan considerando los medios públicos, y en especial las cadenas de televisión, como cotos privados a su servicio, a los que se puede “usar o tirar” a conveniencia.

Los medios públicos son de los ciudadanos, no de ningún gobierno de turno. No son medios de propaganda, ni empresas en las que se repartan los puestos de consejeros de acuerdo a criterios de afinidad política.

-Afirmamos que el libre ejercicio del periodismo es un pilar indiscutible de la democracia y que todo intento de deslegitimar nuestro oficio supone un atentado al derecho constitucional a la libertad de expresión, del que emanan la libertad de prensa y el derecho de información de los ciudadanos.**

 

 

Como se puede apreciar, el escrito es prácticamente un manifiesto. No se centra tanto en la idea general que el mundo elimina la Libertad de Prensa sino que realiza un autodiagnóstico de los males propios que nos aquejan dentro del propio sistema. El punto de mira está en el uso por parte de los políticos de los medios —instrumento necesario para llegara a sus electores— y en la complacencia de los medios aprovechando el sensacionalismo político de la gresca. Como bien señalan a unos y a otros, por este camino no se llega a buen puerto. Es una declaración valiente y consecuente con el estado en que nos encontramos. La declaración recoge un malestar que se percibe cada vez más entre los periodistas, conscientes del papel que se les pide que jueguen. Creo que el texto marca un punto de inflexión, un límite por hartazgo.

La Libertad de Prensa es importante porque es la base. Sin ella es difícil que emerja esa verdad imperfecta que puede ser la buena información. Cada vez es más importante no solo en los lugares donde está restringida, sino también en aquellos donde es manipulada. Como casi todo lo importante, se deteriora y pierde cuando lo damos por hecho.



* "El periodismo exige "libertad" para combatir la desinformación en el Día Mundial de la Libertad de Prensa" RTVE.es/Agencias 3/05/2021 https://www.rtve.es/noticias/20210503/periodismo-libertad-desinformacion-dia-mundial-libertad-prensa/2088524.shtml