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domingo, 3 de julio de 2022

El discurso ruso para África

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Hemos insistido en muchas ocasiones en el desastre de la política africana tanto de Estados Unidos como de Europa. No solo tenemos nuestros problemas dobles, Argelia y Marruecos (a elegir) sino que otra indiscreción de nuestro ministro de Asuntos Exteriores ante los micrófonos de Radio Nacional nos cuesta otro disgusto diplomático, esta vez con Mali, que ha llamado a consultas al embajador. El ministro Albares tiene demasiadas ganas de hablar y es lo contrario de lo que debe hacer un ministro de Asuntos Exteriores, donde la discreción y la mesura deberían ser exigencia del cargo.

La consecuencia de muchos de estos errores la tenemos en el avance ruso en África, un continente que se le va entregando. Hace unos días comentamos aquí cómo Siria, un buen aliado de Rusia en la zona, ya que le salvaron el pellejo al dictador sirio, Bachar al Assad y la permanencia en el poder. Eran los primeros en reconocer oficialmente a las "repúblicas prorrusas". Esto es importante porque es esta mirada exterior la que dará entidad a lo que Moscú ha creado como barrera defensiva. Pronto abrirán embajadas, serán enviadas invitaciones a eventos internacionales, etc.

Rusia, ya lo dijimos el otro día, no pregunta qué hacen sus amigos con sus pueblos; busca precisamente hacer amistades con los rechazados, presa fácil y agradecida. Se sienten mejor bajo la protección rusa. Y así, poco a poco, el mensaje ruso va calando.

El diario estatal egipcio Ahram Online se hace eco de las palabras de Putin sobre los problemas creados con los cereales en todo el mundo al frenarse la exportación:

"We have not put any restrictions on the export of fertilisers, nor on the export of food products," Putin said as he welcomed Indonesian leader Joko Widodo, whose country holds the G20 presidency, to the Kremlin.

Moscow does "not hinder the export of Ukrainian wheat," Putin said, adding that Russia is "in constant contact" with the UN agency in charge of the issue.

Putin instead blamed Western sanctions imposed on Russia. He said that by targeting the owners of fertiliser companies, Western sanctions have "created conditions that made it much more difficult" to deliver certain products internationally.

Moscow says it would allow Ukrainian ships loaded with food products to leave if the Ukrainian military demined its ports, an option rejected by Kyiv, which fears for the safety of its Black Sea coast.

For its part, Russia, another grain-producing power, cannot sell its crops and fertilisers because of Western sanctions affecting the financial and logistics sectors.*

Los discursos rusos son aceptados. No podía ser menos, ya que Rusia se ha ido infiltrando en Egipto gracias a las políticas de al-Sisi y su doble juego entre el apoyo norteamericano, que le financia el ejército (es el segundo país que recibe más dinero de USA después de Israel) y lo que acepta de Rusia, incluido armamento.

Cuando Putin visitó Egipto en 2015, las calles de El Cairo estaban engalanadas con sus retratos, solo por debajo de los de al-Sisi; las avenidas y puentes junto al Nilo nunca lucieron con tantas banderas rusas y egipcias. Contrastan con las manifestaciones realizadas contra la embajada norteamericana y, especialmente, contra la Secretaria de Estado, Hilary Clinton, a la que declararon persona poco "sensibles" a los problemas egipcios. Por supuesto, Barack Obama era un peligroso "islamista", tal como aparecía en las fotos que se agitaban en las manifestaciones anti USA. Con Trump varió la situación, claro. Los egipcios presumieron de haber sido los primeros en felicitar a Trump por su victoria. La simpatía fue grande. Trump, como candidato a la presidencia norteamericana, fue el único que se quiso fotografiar con al-Sisi. El presidente Trump le llamaría, como sabemos, "su dictador favorito".

The Guardian 9/02/2025

En Daily News Egypt (otro de esos diarios egipcios que en algún pasado próximo fueron "independientes" y hoy reducidos tristemente a la propaganda oficial) se nos da información sobre cómo se ha escuchado al embajador ruso en Egipto:

Russian ambassador to Cairo, Georgy Borisenko, revealed that Russia will be able to supply 50 million tonnes of grain to world markets, where the grain harvest is expected to be abundant in the country, accusing the west of artificially dramatizing the situation with Ukrainian grain, and Russia does not impede its export.

During his meeting with the African ambassadors in Cairo , he said that his country continues to supply wheat to partners in Africa and the Middle East, especially Egypt, which imports 6 million tonnes of wheat annually.

Borisenko stressed that Russia is conducting a special military operation, not a war, the purpose of which is to maintain its security, confront dangers and confront the Ukrainian Nazis.

The Russian ambassador explained that the West, especially NATO, is trying to discredit the image of Russia, stressing that the goals of the military operation are to defend the Donbass region, as the region has suffered during 8 years of aggressive military operations by Ukrainian troops.

“Russia does not want to annex Ukraine to Russia, but to preserve its independence,” he said, adding that Ukraine does not mind in order to reach diplomatic and peaceful solutions.

He  noted that the sanctions imposed by the Americans and Europeans in 2014 on Russia prepared Moscow for these pressures and sanctions and had alternatives to confrontation.

“The American and European politicians are trying to destroy the Russian economy and push the world towards a food crisis, stressing that the world understands this very well, “he said.

Borisenko stressed Russia’s readiness to protect grain-laden ships sailing from the ports of Ukraine, and pointed out that the one who is putting obstacles is Kiev by refusing to solve the problem of mines in the Black Sea, noting that Russia is interested in UN efforts at this level.

He added that his country is ready for any escalation if NATO tries to attack it, but it will not start such a confrontation that could lead to the Third World War.** 

El mensaje dado ante todo los representantes africanos es una reproducción de los mensajes de Putin y su ministro de Asuntos Exteriores. Pero es muy revelador el foro en el que se ha producido, es decir, en Egipto, que ha reunido a los embajadores africanos para que escuchen al ruso y su mensaje.

Los enfrentamientos en África se resuelven poniéndose a la sombra de una de las potencias, sin olvidar a China, que se despliega por diferentes países, tal como ocurrió por América Latina.

Los mensajes del embajador ruso son muy claros: ellos son las víctimas, no están en "guerra" sino en una "operación especial", prácticamente un ejercicio humanitario. Todos los problemas del mundo los ha creado occidente y es a occidente a quien se debe responsabilizar. Ellos, por su parte, garantizan que a los "amigos" no les faltará de nada, que el grano les llegará por una vía o por otra. ¡Tranquilos! El grano no sale porque los ucranianos han minado los puertos; si retiran las minas, ¡todos contentos! Rusia hace el amor y no la guerra, pero si es necesario hará una guerra limpia, amorosa para el resto de la Humanidad, a la que liberará del yugo occidental, razón de todos los males planetarios.

Con motivo de la nueva visita de Putin a El Cairo, en 2017, el analista Sergey Balmasov expresaba en el diario Al-Monitor:

Among other potential reasons for Moscow to want some form of military engagement in the country are Russian interests in Libya. Russia has occasionally used Egyptian territory to support Gen. Khalifa Hifter, the rival of internationally recognized Libyan Prime Minister Fayez al-Sarraj. The Sidi Barrani base, which is a mere 100 kilometers (62 miles) from the Libyan border, is perfectly suitable for this and other activities.

Should Russia expand its military presence in the region, Europeans may fear their own strategic interests might be endangered, considering that Moscow could situate its main power close to the Suez Canal — the EU’s “bloodstream,” carrying major amounts of oil and gas consumed in Europe.

These fears are further supported by recent “confidential” negotiations between Putin and Sudanese President Omar al-Bashir — who is wanted by the Hague Tribunal for alleged war crimes —over the prospects of hosting a Russian military base on the Red Sea.

Though some fear Russia's potential return to Egypt could signal Moscow's intent to start a full-blown military intervention in the region, Cairo sees Moscow’s moves mostly as an attempt to create political hype.

Cairo believes Russia plans to confuse Western politicians and turn their attention away from Sisi and "his failures in internal policy, which corrupt his image.” Following this logic, Sisi invites Moscow to help solve Egypt’s challenges in the Sinai and help resolve the Libyan crisis, both of which have become key aspects of his agenda, considering the threat of Islamic radicals.

In any case, this kind of cooperation gives Russia more opportunities to develop its presence in the Middle East and opens prospects for military-technical collaboration between the countries, which was curbed in the 1970s when Egypt shifted to the American sphere of influence.*** 

El análisis no iba desencaminado y la presencia rusa, directa o indirecta, ha sido una constante. Ha tratado sobre todo de desconectar de eso que llaman la "esfera estadounidense". La posibilidad del corte del Canal de Suez en un conflicto de mayores dimensiones se aportaba entonces para mostrar la importancia estratégica de Egipto y, como siempre, mostrar a Occidente que tiene muchos "pretendientes" no solo por su posición junto a Libia, sino a Israel y el Canal.

Rusia se ha ido colando aprovechando las políticas erróneas, que no solo han complicado la zona —ahora declaramos el Sahel como "un peligro"— sino que ha reforzado a los dictadores de diferentes signos.

Mientras a nuestro embajador se le calienta la boca dando explicaciones sobre si podría producirse una intervención de la OTAN en Mali, la diplomacia rusa reúne a los embajadores africanos y les vende un bonito mensaje que asegurará a muchos que se les necesita y que mientras que se les necesite todo irá bien. 

 

* "Putin denies Russia's role in looming global food crisis" Ahram Online 1/07/2022 https://english.ahram.org.eg/NewsContent/54/1247/470910/War-in-Ukraine/Economy/Putin-denies-Russia;s-role-in-looming-global-food-.aspx

** Sami Hegazi "Russia innocent of high energy, food prices, the West is responsible: Russian ambassador in Cairo" Daily News Egypt 3/07/2022 https://dailynewsegypt.com/2022/07/03/russia-innocent-of-high-energy-food-prices-the-west-is-responsible-russian-ambassador-in-cairo/

*** Sergey Balmasov "Putin's visit to Egypt inspires hope for growth in Cairo" Al-Monitor 11/12/ 2017 https://www.al-monitor.com/originals/2017/12/russia-egypt-putin-visit-sisi-syria-turkey.html#ixzz7XxqBvHxn

El presidente Sisi atiende al "candidato" Donald Trump - BBC


sábado, 4 de junio de 2011

El cuarto pepino

Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Holger Rohde
El conocimiento científico trabaja muchas más veces de forma negativa que positiva. Puede negar ciertas cosas, pero le cuesta más afirmar. Le es más fácil decir "es muy poco probable" que "es más probable". “Cuando sé algo grave, mi deber como científico es anunciarlo. Pero cuando no estoy seguro al 100%, no lo comunico”, señala Holger Rohde, director del grupo investigador de la clínica Universitaria de Hamburgo (UKE), en su entrevista concedida al diario El País*.
Esta forma de pensar hace que Rohde sea muy cuidadoso en sus distinciones verbales cuando habla de lo que le preguntan: “creo”, “no creo”, “me puedo imaginar”, “no estoy en absoluto seguro”, “tiendo a pensar”, “quizá se deba”. Para los profanos, esta forma de expresarse puede llegar a ser desesperante, pero suele ser la única sensata, razonable y la menos dañina. Los científicos son así: no les gusta afirmar nada de lo que no estén seguros y están seguros de muy pocas cosas. La ciencia es lenta.
Los razonamientos que anticipábamos hace unos días [ver entrada] se ven confirmados por Holger Rohde porque son de sentido común, de puro razonamiento. Un foco tan localizado no puede venir de tan lejos sin que se haya dispersado y tanto contagio en el mismo sitio nos indica que tenían que haber comido todos de la misma hortaliza, caso de una probabilidad realmente baja, por mucha imaginación que se tenga. “Fue una mala interpretación de un resultado de laboratorio. Ojalá nunca hubiera sucedido”, señala Rohde respecto a la desafortunada caza de brujas hacia España realizada por las autoridades de Hamburgo. Para Rohde es claro en lo que está claro:

El origen de la enfermedad está en el Norte de Alemania. Todos se han contagiado aquí ¿Cómo va a provenir de un solo producto? ¿Cómo va a estar tan localizado un foco infeccioso? Si las bacterias vinieran de España, se habrían extendido mucho más, porque las verduras españolas van a todo el mundo. La fuente está aquí. O lo estuvo. No está por ahí lejos, ni en España, ni en Francia, ni en ningún otro lado. Es mi sincero punto de vista, porque certezas hay muy pocas.

Hay que decir que el razonamiento que expresa es de sentido común y se basa en las formas de dispersión de las epidemias y no tanto en el estudio de la bacteria, que son dos cosas muy distintas.
Como ya señalamos anteriormente, la diferencia entre un científico sensato y un político insensato es la capacidad de establecer el alcance de sus irresponsabilidades [ver entrada]. Los tradicionalmente sensatos alemanes se han metido en una espiral de conflictos europeos, de acusación permanente, que es parte del fondo en el que hay que interpretar esta desgracia sanitaria, personal y económica. Y también político institucional.
La política europea se está convirtiendo cada vez más en un patio de vecindad, en un foro para ganarse apoyos externos a costa de los demás miembros comunitarios. Las resacas electorales de los diferentes países dejan demasiadas malas costumbres. Nos quejábamos antes que se daba poca importancia a las cuestiones europeas en el ámbito local. Hemos pasado al extremo contrario. Las crisis y los rescates económicos han puesto al descubierto lo fácil y lo peligroso que es hacer demagogia en Europa. El alcalde de Hamburgo, Olaf Scholz, tendrá que recordar durante algún tiempo su insinuación de que los políticos españoles estaban dedicándose a “hacer política” en vez de a investigar las causas. Se lo podría aplicar él. Ahora, el panorama, a día de hoy, es que el alcalde y su equipo son los que han quedado en evidencia. No solo no han prevenido nada sino que han añadido daño innecesario. Al sembrar desconfianza, el recelo de los ciudadanos alemanes aumenta. Por mucho que unos se dediquen a ingerir pepinos y hortalizas y otros a sacarse sangre y otras acciones ejemplares, lo que los políticos deben hacer es seguir las instrucciones de los expertos. En estos caso —y en muchos otros—, un buen político no es el que habla mucho, sino el que escucha lo que tiene que decir quien sabe realmente del problema. Luego lo transmite. Lo demás son fotos.

La consejera de sanidad de Hamburgo Cornelia Prüfer-Storcks donando sangre

Pero no toda la responsabilidad está en los políticos. Algunos apuntan a la rivalidad entre instituciones científicas alemanas la salida de informaciones antes de tiempo. La Deutsche Welle informaba:
El Instituto de Higiene de Hamburgo anunció este jueves (26.05.2011) que ha identificado a pepinos procedentes de España como portadores de la peligrosa cepa de E.coli que se extiende por la geografía alemana desde la semana pasada.**

Esto es solo una parte, porque en la misma información de la cadena oficial alemana se señalaba:

La Asociación de Agricultores Alemanes se había apresurado a asegurar, sin embargo,  que el agente causante de la infección no había entrado a la cadena de alimentación a través de vegetales de producción nacional. La cosecha de los sospechosos tomates y pepinos sembrados al aire libre ni siquiera ha comenzado este año en Alemania, recordaron.

Choca la rápida acusación, luego desmentida, de ser los pepinos españoles los causantes de la infección con la inmediata exculpación de los productos nacionales alemanes a cargo de la ¡Asociación de Agricultores Alemanes!, que no es precisamente una institución desinteresada en el asunto Es demasiado obvio el interés en la forma de extender la noticia, esta vez claramente irresponsable. El gobierno de la ciudad de Hamburgo informó que de los cuatro pepinos infectado tres eran españoles y un cuarto de origen desconocido. Ese cuarto pepino podía ser el determinante del punto en el cual se están produciendo las infecciones o para descartar otros. Pero existe un evidente interés en la informaciones. Uno de los vídeos de la Deutsche Welle se titula "Pepinos asesinos" y acusa directamente a las empresas españolas, si bien termina diciendo que está sin confirmar. Una forma muy extraña e irresponsable de informar.

Si convertimos Europa en un conflicto permanente, en un espacio de recriminaciones en vez de un terreno común de colaboración, esto no va a funcionar [ver entrada]. La altanería alemana solo pude ser a medias justificada por su preocupación por las muertes y la extensión de la infección, pero eso se combate de otra manera, no con acusaciones sin demasiado fundamento, sino tratando de dirigir hacia la prevención general a los consumidores. Hace falta más coordinación europea y menos rapidez en las acusaciones. Hace falta saber siempre, por decirlo en términos de la investigación de los alemanes, de dónde viene el "cuarto pepino" porque puede ser en él donde esté la clave.
No sabemos lo que las investigaciones nos van a deparar en los próximos tiempos, pero la ciencia va descartando cosas en su avance. Ahora, sin haber solucionado nada, las autoridades alemanas están inmersas en un segundo conflicto: la defensa de su mala gestión. Y habrá un tercero: lo que les van a pedir de indeminización.


* "No creo que que se llegue a saber nunca el origen de la bacteria" El País 4/6/2011 
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/creo/llegue/saber/origen/bacteria/elpepisoc/20110604elpepisoc_7/Tes

** "¿Solo pepinos españoles detrás de brote infeccioso en Alemania?" Deutsche Welle 26/05/2011
http://www.dw-world.de/dw/article/0,,15108233,00.html

miércoles, 1 de junio de 2011

La eficacia ineficaz o la crisis de los pepinos


Joaquín Mª Aguirre (UCM)

la bacteria E.coli
La “crisis de los pepinos españoles” ha pasado a ser la “crisis de los pepinos” a secas. Por dos motivos, porque parece ser que los pepinos españoles no son los responsables de la epidemia y las consiguientes muertes, y porque la Consejera de Sanidad de Hamburgo, Cornelia Prüfer-Storcks, casi se ha cargado el sector. Alemania ha dado marcha atrás y ya no le pone nacionalidad a los portadores de bacterias y tampoco cara, porque ya se habla de “verduras” y “hortalizas”. Los pepinos holandeses también se han visto implicados en el asunto. Esto, dentro de lo que cabe, es una buena noticia porque, dadas las distancias existentes entre Almería y Holanda, hacen más probable que el origen sea el manipulado en destino más que en producción. El hecho de que los enfermos fuera de Alemania sean alemanes o personas que han estado en Alemania, redunda en la misma hipótesis.
La crisis sanitaria es grave. Se entiende que se extremen las medidas de seguridad, pero no que se “acuse” sin los datos suficientes. Pero esta es la diferencia entre un político y un científico. Donde los investigadores dicen “no podemos afirmar que los pepinos españoles sean los causantes de las infecciones”, el político ve otra cosa. Es evidente que son más importantes las vidas humanas —una sola— que la crisis de un sector, pero hay una diferencia grande entre extremar las medidas de seguridad y “extremar” las acusaciones. La primera acción es positiva y responsable; la segunda absolutamente irresponsable e ineficaz. ¿Por qué se prefiere la segunda a la primera?
La respuesta es la “imagen de eficacia”, que no debe confundirse con la eficacia, y cuya diferencia puede ser medida en la indemnizaciones que se le van a pedir a la Alemania de Angela Merkel por los daños causados al sector. Es evidente que el hecho de que se encuentre la bacteria de marras —la Escherichia coli enterohemorrágica (EHEC)— en alimentos de distinta procedencia traslada el problema del origen al punto de llegada. En Hamburgo hay, a fecha de hoy, 569 pacientes —1.400 en Alemania—, 15 muertos más una en Suecia, según informaciones del diario El País.* Hay dos afectados españoles, sí, pero uno está ingresado en Alemania y el otro pasó unos días allí. Lo mismo ocurre con la persona fallecida en Suecia, había estado también en Alemania. Todo remite allí, a la vista de lo que hoy sabemos. Las epidemias tienen una lógica de la expansión; cuanto más cerca del origen se haya producido la contaminación, más extensa debería ser la distribución, un área mayor. Es como un disparo de escopeta, los perdigones de dispersan en la distancia. Sin embargo, esto no es lo que ocurre; por el contrario, está muy localizado en destino, al final de la cadena.
La vía investigadora abierta por los científicos, que son los que deben aportar información fiable del caso, debe servir para que las autoridades tomen decisiones. El problema es que muchas veces los políticos no toman las medidas más eficaces, sino las que les hacen parecerlo, las más drásticas, porque prefieren ser tachados de severos en la protección de sus ciudadanos a que posteriormente se les acusé de haber sido tibios. 

Consejera de Agricultura de Andalucía
Los políticos españoles se vuelven chauvinistas del pepino en su intento exculpatorio y se siente obligados a ingerir pepinos, mientras los políticos alemanes continúan la caza de brujas verdes. Pero a los que acusan les compete la carga de la prueba. Mientras, los científicos alemanes siguen su camino corrigiendo con los datos las imprecisiones o generalizaciones políticas. Muchas veces, lo sensato llega tarde. También sería irresponsable, en el mismo sentido, que los políticos españoles se volvieran cerriles y no investigaran la posibilidad de que la bacteria hubiera salido de aquí. Hay que realizar todos los análisis posibles para dejar claro, por motivos de seguridad, no por politicos, que esos productos pueden ser consumidos sin riesgo.
El criterio de este tipo de situaciones debe ser tomar medidas de seguridad generales y preventivas antes que acusadoras. No solo por los daños causados, sino especialmente por dirigir las miradas hacia algo que puede no ser el foco. La falsa seguridad que produce decir saber dónde está el problema, puede hacer bajar la guardia frente al portador o portadores reales de la bacteria. Holanda, que también se ha visto perjudicada por las acusaciones de Hamburgo, ha ido más lejos y ha contraatacado llamándolos inútiles.

Olaf Scholz y la ministra consejera de Sanidad en la comparecencia "exculpatoria"
 
El alcalde de Hamburgo, Olaf Scholz, ante las críticas y protestas españolas, se ha permitido la humorada de decir que no tiene “ninguna duda de que los políticos españoles quieren solucionar el caso y no hacer política con él”*. De esta forma el alcalde Scholz, que ha comparecido junto su ministra de sanidad, se presenta como un político ejemplar, preocupado por la salud de sus ciudadanos, y capaz de tomar cualquier medida, por dura que sea, con tal de garantizar el bien general. Los que protestan por su “irresponsabilidad responsable” son malos políticos que utilizan sus críticas para ganar votos en sus feudos. Así son en el Sur. La apabullante victoria del reciente alcalde Scholz en las últimas elecciones —25 puntos de diferencia— se la ha subido a la cabeza.
¿Se pueden evitar estos destrozos? Probablemente sí, si se dice honestamente a la ciudadanía el estado de las investigaciones científicas, lo que se sabe y lo que no se sabe, y se les insta a tomar medidas de seguridad. La bacteria desaparece con una simple cocción. Los políticos de éxito como Herr Scholz, en cambio, necesitan más tiempo en la olla.

* “Alemania exculpa a los pepinos” El País 1/06/2011 http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Alemania/exculpa/pepinos/elpepusoc/20110601elpepisoc_2/Tes#despiece1


El pepino: ¿héroe o villano?