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domingo, 11 de septiembre de 2022

Mada Masr, contra la represión informativa egipcia

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El cerco a la prensa en Egipto se sigue cerrando. El régimen de al-Sisi tiene en la propaganda y la represión sus dos máximas fuerzas, las que configuran las dos partes de la pinza opresora. La propaganda necesita del vacío efectivo para ser eficaz, que haya "una sola voz", la del propio al-Sisi, como él mismo reclamó. Con escucharlo a él es suficiente. La idea egipcia sobre la información no tiene nada que ver con la libertad de expresión; es la configuración de un coro en el que cada uno canta una parte de la misma melodía bajo la batuta de la presidencia y de los servicios de información.

Este blog nació precisamente con la Primavera egipcia para tratar de dar cuenta de aquel movimiento frente al que la primera reacción oficial fue cortar las comunicaciones para aislar a los egipcios. La salida de información se debía a la prensa extranjera, que pronto fue acosada en las calles y defendida por los propios manifestantes para  que pudieran informar al mundo de lo que allí estaba ocurriendo.

La revolución "triunfó" o, para ser más preciso, el Ejército —el responsable del poder y de la represión durante los 30 años de Mubarak— cambió de cara pidiéndole al dictador que se retirara y así aparentar estar del lado del pueblo. En realidad, se trataba de ganar tiempo para poder ponerse al frente del movimiento que contra ellos se había desatado. Los resultados de la elecciones, con los islamistas en el poder y el rechazo mayoritario al candidato del propio Ejército —se jugó la baza del islamismo o nosotros—, dejaron pasar un tiempo y entre los errores de Morsi y las ayudas en la sombra del Ejército, se produjo el golpe de estado, el "no-coup", lo que se presentó como "una rectificación de la revolución popular" para llevarla a su verdadero destino. Al-Sisi, ministro de Defensa con Morsi, se hizo con el poder, apoyándose en el Ministro de Interior, un veterano de la represión.

El resultado lo tenemos ahí: una falsa democracia, con al-Sisi en el poder, una oposición creada exprofeso y una enorme propaganda en dos sentidos: el carácter faraónico del régimen, creador de monumentales e inútiles muchas de ellas obras públicas que el presidente inaugura a mayor gloria suya; y el control de los medios para crear una imagen exterior e interior favorable. La presión sobre los medios internacionales residentes en Egipto ha sido constante, amenazando a los corresponsales que se consideraba contrarios, como ocurrió con el del diario El País en su momento. En la parte de los medios del interior las legislaciones se volvieron restrictivas, aplicando mecanismos de control y represión, mediante duras penas, cierres, compras de medios, etc. Hasta las páginas de Facebook pasaron a incluirse como "medios de comunicación", por lo que fueron vigiladas y objeto de condenas sus autores.

Egipto es un país —lo hemos comentado en ocasiones— en el que lo que dice el presidente es la "verdad", por lo que decir lo contrario es "mentir", "difamar", etc. Lo que hace Putin en Rusia, condenar a años de cárcel al que llame "guerra" a lo que ocurre en Ucrania, por ejemplo, es bastante parecido a lo que hacen las leyes egipcias, en donde la "versión oficial" es la "verdad".

En estos años, la prensa egipcia, que inicialmente tuvo un papel importante, quedó reducida a mera propaganda. Los pocos medios independientes han ido quedan en la sombra, ya por miedo, por compra o por imposición de directores afines al régimen. Los magnates han ido comprando y poniendo al servicio de al-Sisi los medios que adquirían, reducidos a informar de trivialidades. Se creo, además, un centro ideológico de referencia, que es el Al-Ahram Weekly, cuyos artículos marcan la ortodoxia, el punto de vista oficial. El propio Al-Ahram o el Ahram Online, muchas veces se limitan a reproducir los artículos que les llegan de la fuente oficial.

Los medios que conservaban cierta independencia han estado permanentemente acosados. Algunos se han defendido manteniendo más bajo el nivel de la crítica o sencillamente dando el salto a lo trivial, vendiendo la imagen de Egipto como un oasis de tranquilidad, sin COVID (no dejaban realizar certificados de defunción especificando esta causa de muerte, por lo que se ponía otra cosa), etc.

Las noticias de hoy en Egytian Streets, un medio que realizaba un buen periodismo crítico, y que ha sido "normalizado" nos llevaban a otra publicación independiente y crítica, Mada Masr, un medio que pasó de profundos trabajos críticos de análisis social y político a tener que publicar divagaciones diversas alejadas de los temas de la realidad.

La noticia, que reproducimos en su integridad, da cuenta de las acusaciones contra periodistas de Mada Masr:

After the release of a critical report on the Nation’s Future Party (Mostaqbal Watan), several Mada Masr journalists now face charges of defamation and false news. Mada Masr’s website is also accused of operating without a news license.

The exposé was published on August 31 as part of Mada Masr’s Wednesday edition, and remains live on their website.

It delineates the alleged corruption of several senior officials in the party, calling on their removal due to implications of malpractice. It also accuses the most prominent member, secretary-general Ashraf Rashad, of “abusing his position and increasing his personal fortune” by assisting businessmen in the development of private projects nationwide.

The report allegedly relied on four anonymous sources from the party’s governing body and central secretariat, who claimed there was an ongoing “purge” of officials implicated in other abuses.

The Nation’s Future Party denied the news in its entirety, citing Mada Masr as destabilizing “the security and stability of the country.” The party is, and continues to be, a dominant force in Egypt’s political landscape with close ties to President Abdel Fattah al-Sisi.

The party pressed charges against Mada Masr Editor-in-Chief Lina Attalah and journalists Rana Mamdouh, Sara Seif Eddin, and Beesan Kassab. The four were released on bail on September 7 following interrogation at the Cairo Appeals Prosecution.

Mada Masr sources claimed that none of the four journalists had worked on the article in question, only that they had published a news bulletin containing the exposé.

Mada Masr’s legal representatives claim the journalists were “questioned individually and concurrently” regarding the supposed slander and defamation of Nation’s Future Party members. Accusations around the use of social media as a tool to harass party members and cause damage to public interest also surfaced as periphery arguments.

Additionally, Attalah faces charges of operating a news website sans license. According to Mada Masr, it has attempted to “obtain licensing under the new law regulating the press, submitting paperwork on multiple occasions, [and] making official inquiries into the status of the application.”

It claims to have received no response regarding its platform’s legal status, despite the Supreme Regulatory Council’s legal obligation to “notify the sites or entities that are refused a license or have not completed the necessary documents.”

Mada Masr continues to affirm the “integrity of its reporting and its commitment to professional journalistic standards,” considering the publication of news “in relation to the party which holds a majority in Parliament and possesses close ties to the government to be in the public interest.”* 


Recordemos que el partido del que se nos habla fue el títere de las elecciones presidenciales anteriores. Moussa Mostafa Moussa se presentó como candidato a la presidencia cuando fueron detenidos todos los otros candidatos que osaron presentarse contra al-Sisi, incluidos dos militares. Se presentó quince minutos antes de que el plazo se cerrara. Hasta ese momento era un decidido partidario de al-Sisi para la presidencia. Fue lo mejor que pudieron encontrar para que en las elecciones se vendiera la idea de que existían al menos un candidato que no fuera el presidente.

Las acusaciones contra el partido y contra su secretario general son las clásicas de la esfera política egipcia: corrupción, enriquecimiento ilícito, uso de favores, abuso de posición... Nada nuevo, pero molesto en un partido que realmente no lucha por el poder, sino por el poder hacer, es decir, influencias y privilegios, un partido que hace poca oposición realmente, algo que nadie se atreve a hacer dentro del sistema.

Lina Attalah

Las acusaciones contra las cuatro periodistas de Mada Masr son característicamente egipcias: criticar y denunciar la corrupción es desestabilizar el país, es ir contra la nación, contra el pueblo, y en última instancia contra ese enviado divino que es al-Sisi, creador de un sistema perfecto, lleno de verdad.

La acusación de operar sin licencia es típica de la administración egipcia. No se contesta a las peticiones, como se señala en la información. Después se acusa de no tener licencia. Recordemos que una de las acusaciones contra un militar retirado que decidió presentarse a la elecciones generales fue que todavía estaba en el Ejército, simplemente porque no se la había notificado, años después, la baja. Recordemos la actuación dilatoria de las informaciones requeridas desde Italia por el secuestro, tortura y asesinato del estudiante Giulio Regeni, que involucraba a los Servicios Secretos egipcios. Todo tipo de triquiñuelas administrativas para tener puertas abiertas a la detención alegando cualquier cosa. Es un procedimiento típico.

Mada Masr

"Difamación" es la acusación y ya se habrán puesto en marcha los mecanismos para demostrar que ellos son fieles servidores de la patria bajo la sombra del presidente. "Difamar" es, además, un acto de terrorismo, ya que busca alejar al pueblo de las instituciones, parlamento y, peor, el Ejército, la columna vertebral del "Estado", que sabemos es la unión bajo un mismo puño de la burocracia, los medios oficiales, la Policía y el Ejército. Es el mecanismo bien engrasado que no se puede permitir fisuras informativas, es decir, denuncias de lo que ocurre realmente tras los himnos y las fotografías sonrientes de al-Sisi.




Un detalle importante: las cuatro periodistas son mujeres. No es casualidad, pues han sido mujeres las que con más coraje han defendido las libertades efímeras de Egipto. Muchos periodistas emigraron ante la imposibilidad de ejercer con libertad su profesión. El apoyo dado al régimen ante la perspectiva de los islamistas ha dejado al descubierto a los que buscan un Egipto más libre. La libertad en Egipto es algo más que la libertad de expresión; es poder liberar al país de una corrupción sistemática, vertical y horizontal, que se ha convertido en una forma de vida. El régimen de al-Sisi no la ha tocado, por lo que han ido bajo su sombra los mismos que estaban antes, ya que no hay diferencia, solo cortaron la molesta cabeza de Mubarak desplazándolo a un lado para poder seguir manteniendo los privilegios.

Desde aquí todo nuestro apoyo moral a estas cuatro periodistas valientes frente a lo que tienen por delante, la represión, la amenaza de la cárcel, del cierre de un medio crítico. En Mada Masr pueden encontrarse todavía la secuencia de los hechos a través de los distintos artículos publicados sobre este asunto (https://www.madamasr.com/en/). 





* "Mada Masr Journalists Charged with Spreading “False News”: Lina Attalah, Rana Mamdouh, Sara Seif Eddin, and Beesan Kassab" Egyptian Streets 8/09/2022 https://egyptianstreets.com/2022/09/08/mada-masr-journalists-charged-with-spreading-false-news-lina-attalah-rana-mamdouh-sara-seif-eddin-and-beesan-kassab/


martes, 10 de julio de 2018

La oposición ilustrada

Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El mundo entero manifestó su sorpresa cuando en las elecciones presidenciales los candidatos a ser opositores a al-Sisi iban desapareciendo uno tras otro como en un nuevo caso de Poirot o la srta. Marple. Uno tras otros eran eliminados del mapa hasta que alguien cayó en la cuenta: "¡necesitamos un rival para el presidente!" "¡Pero sin pasarse!", dijeron en los despachos de las alturas. Probablemente hubo que hacer algunas llamadas.
Finalmente, ante la llamada de la Historia, respondió Moussa Mostafa Moussa. Era un devoto pro Sisi. Había manifestado su amor y apoyo al presidente (no es bastante con el apoyo). Le explicaron lo poco que había que explicar y el buen hombre aceptó. Todo por la presidencia. Le llamaron el "candidato del último minuto", con cierta sorna, pero lo cierto es que le sobraron catorce minutos. Se trataba solo de sensacionalismo periodístico.
Cambió los carteles de apoyo al presidente y puso aquellos en los que se apoyaba a sí mismo. Cambió las páginas web de su partido, el Partido del Mañana, y dijo que con el debido respeto y con todo el cariño del mundo, asumía ser el candidato que, con perdón, disputaría la elección al amado presidente, que seguía teniendo todo su apoyo. Así que le pasaron los avales y allí estaba. Él consiguió un 5% de los votos en una campaña en la que se invirtió mucho dinero para poder llegar al 95% del presidente. Fue una campaña donde las dos fuerzas decían amarse y solo amenazaban con multar al pueblo si no iba a votar. Y el pueblo respondió a las amenazas sancionadoras votando en blanco o por Mo Salah, en plena forma, antes de que le lesionara Sergio Ramos, el verdadero opositor, un "hermano" vestido de blanco.


Moussa se ganó un puesto en la más auténtica historia de amor y sacrificio del Egipto moderno, un argumento para serie de Ramadán. Y lo hizo con una sonrisa, saludando. "Si no les molesta, voten por mí, pero si les apetece votar por el presidente, adelante", venía a decir. "Mi papel como opositor es apoyar al presidente en todas sus iniciativas, buenas por principio", les repetía. Cuando terminó, se declaró satisfecho con sus votos, sabiendo que había entrado en la extraña Historia de la democracia en Egipto.
Pero lo ocurrido en las elecciones con las abstenciones o los votos en blanco tuvo unos efectos porque hay gente que interpretó que se había votado poco, que el gobierno (no el presidente) no sabía hacerlo y que había que volver a lo que funcionaba. Y lo que "funcionaba" eran los 30 años de Mubarak, que se montó un partido oficial.
Los presidentes pueden ir y venir, pero eso no es motivo para que los que han invertido en el parlamento se quedan allí, como institución poco valorada y para aprobar las leyes que los inútiles del gobierno les preparan. El parlamento, diseñado para ser un amasijo de adeptos al poder supremo, pero no para tener él mismo mucho poder, decidió que ya era tiempo de organizarse. Y para ello necesitaba una "oposición" igual que el presidente había necesitado un opositor para que nadie dudara de la limpieza del proceso democrático. Y desoyendo las críticas y bromas internacionales —conspiraciones siempre— decidieron inventarse ellos también una oposición sobre la marcha que les diera a ellos mismos unidad. No hay como que exista "otro" para sentirse "uno".
Y entonces fue cuando Moussa Mostafá Moussa volvió a entrar en juego.


Egypt Independent celebra la creación de la nueva oposición con el titular " Formation of Pro-Sisi ‘Enlightened Opposition Coalition’ nearly completed: Party Head" y explica:

Head of Al-Ghad Party (Tomorrow Party) and founder of the pro-state ‘Enlightened Opposition Coalition’ Mossa Mostafa Mossa said on Saturday that the party has completed 90 percent of the coalition’s constitutional document, before discussing it during a meeting of the party’s higher body on July 9.
The document contains the fundamental principles of the coalition which express national ideas to support President Abdel Fattah al-Sisi and the Egyptian state, Mossa informed Al-Masry Al-Youm.
Mossa said that the coalition would oppose the homeland’s enemies, including the Muslim Brotherhood group, which try to tear it down.
He aded that the party would invite political parties, politicians and former parliamentarians to participate in the coalition, adding that parties that have no member in the House of Representatives may also join.
Mossa revealed that the coalition would establish a media corporation with capital of not less than LE 100 million.
The corporation would present news services to the public, confront anti-Egyptian channels abroad and open offices all over the governorates to face corruption.*


¿Ha visto alguien algo así? En Egipto, cuando las cosas funcionan, funcionan. Lo hacen como un motor alemán sin trucar. ¡Generosa oferta la lanzada por Moussa! Será la primera oposición que enmiende la plana al poder. Por ejemplo, si el poder dice que el crecimiento ha sido del cinco por ciento, la nueva oposición ilustrada (¡qué hermosa definición distintiva!) lo elevará al ocho y así sucesivamente. "¡Señoras y señores! —exclamara desde la tribuna— ¡Estoy de acuerdo!"
¡Y qué decir de la creación de la plataforma mediática para cantar los éxitos del gobierno y combatir la difamación de los que dicen que Egipto no va bien, que hay crisis económica y que no se respetan los derechos humanos! Hay un pastón para los que quieran hacerse un hueco en esta oposición ilustrada, según se nos asegura en la convocatoria de Moussa a todos los que quieran sumarse.
Le vemos en las fotos imperturbable, radiante. Nunca se habrá visto una oposición tan respetable y respetuosa, tan sin ánimo de molestar. En efecto, nada contrariaría más a este pulcro opositor que ganar una elecciones. ¡Dios no lo quiera!




* "Formation of Pro-Sisi ‘Enlightened Opposition Coalition’ nearly completed: Party Head" Egypt Independent 8/07/2018 http://www.egyptindependent.com/formation-of-pro-sisi-enlightened-opposition-coalition-nearly-completed-party-head/



martes, 20 de marzo de 2018

Mejor sin debates o el rival feliz


Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Una vez más, el gobierno egipcio se rasga las vestiduras cuando se le dice que la elecciones presidenciales son una farsa en la que se ha impedido o dificultado el acceso a los opositores y en las que se ha colocado como rival a un devoto manifiesto del presidente Sisi. Forma parte de la propia farsa el fingir ofensa por aquello dónde todos ven una manipulación suprema. Pero el gobierno egipcio no convence nadie más que a los que quieren ser convencidos.
Los argumentos para justificar lo injustificable, lo condenado desde todas las instancias internacionales, traspasan las líneas del ridículo. No pueden calificarse de otra manera las declaraciones que recoge Egypt Independent del jefe de campaña de Abdel Fattah al-Sisi:

Mohamed Bahaa Abu Shaqa, spokesperson of President Abdel Fattah al-Sisi’s electoral campaign, said that Egypt did not ban other candidates from running in the presidential elections in order to pave the way for Sisi’s victory.
During an interview on the Sada Al-Balad satellite channel, Abu Shaqa said that Sisi is a noble person who would never plot a conspiracy against his competitors. “Neither Sisi’s morals nor his dignity let him prevent any other person from running,” he said.*


Uno no sabe realmente si estas personas se creen lo que dicen o si poseen una capacidad infinita de reírse de la gente. Reducir la farsa electoral egipcia a una cuestión sobre la "nobleza" de espíritu del presidente es tan ridículo como las elecciones mismas. El hecho de que se les tengan que realizar estas preguntas ya indica el grado de desconfianza, por lo que este tipo de respuestas sobre la pureza del líder sobran cuando son los hechos los que lo desmienten.
Y los hechos son claros: la retirada forzosa o solidaria de toda la oposición democrática llamando al boicot por entender que son un mero sarao a mayor gloria de un presidente que no se ha caracterizado por su "nobleza" democrática en ningún momento.
Otra cosa es el "noble disfraz", es decir, la capacidad ilimitada de convertir las acciones antidemocráticas en casos de necesidad mayor. No hay nada que se haga por "amor a Egipto", causa por la que siempre están dispuestos a dar la vida pero que quien la acaba perdiendo son los demás. Los cientos de medios bloqueados o cerrado lo son por amor a Egipto, los enviados a los tribunales por un chiste (Sherine) sobre el Nilo es por amor a Egipto... y así se justifican amorosamente los atropellos a las personas, la reducción de las libertades, etc.
La peculiar psicología egipcia necesita de un líder perfecto aunque no lo sea. Ante el nulo debate racional, los argumentos pasan a ser emocionales y apriorísticos. Si es el líder es que es perfecto. El que podía ser criticado como ministro de Defensa del gobierno islamista de Mohamed Morsi (etapa borrada de la mente colectiva) o como jefe de los servicios de Inteligencia, pasa a ser valorado como un perfecto caballero infalible, bondadoso con los pobres y duro con los enemigos, amigo de los poderosos (Donald Trump) y una luz para el mundo. Así le gusta pensarlo a un número elevado de egipcios que ven en el liderazgo la paternidad. Aferrados a la persona, se ven obligados a justificar sus actos, especialmente sus errores, impensables. Impensables, habría que añadir, hasta que se produce la caída, signo de que el amado no lo era tanto.


Desde esta perspectiva de la imposible superación del elegido, las elecciones se plantean como un absurdo, por definición. Incluso se plantea como una especie de ofensa. De este modo, la crítica o el debate político mismo se consideran una especie de cuestionamiento de lo incuestionable y un reconocimiento de la inferioridad que no puede ser exhibida.
El sentido de "elegido" es completamente diferente cuando se piensa que unas elecciones no son más que una forma de certificar que la persona que está al frente es la que debe estar, ya que ha sido elegida. El famoso sueño de al-Sisi con Sadat pidiéndole que se presente a las elecciones no fue solo una salida fácil para romper todas sus afirmaciones anteriores de que sus actuaciones no llevarían a un  régimen militar o que él mismo no tenía aspiraciones de poder. Fue una señal al pueblo egipcio de que él había sido escogido, que era quien había acabado con el enemigo (los Hermanos Musulmanes) y  garantizaba un futuro a todos.
En esta perspectiva, cualquier acto parecido a un debate es entendido como una forma de debilidad, que es lo que un líder egipcio no debe mostrar y nadie le pide si no es con intenciones aviesas. Lo podemos ver a través del curioso personaje que le han buscado para justificar el gasto en papeletas, Moussa Mostafa Moussa. El 28 de febrero, Egypt Independent recogía con el titular "Moussa supports extending presidential term for 6 years" algunas declaraciones sobre el presidente al-Sisi, su rival en la carrera presidencial:

In an interview ‘Hona Al-Asema’ program with Lamees al-Hadidy , Moussa also repeated that he refuses to have any kind of debate between himself and President Abdel Fattah al-Sisi, as he simply has a program while Sisi has a concrete history of achievements. However, he expressed his openness to answer any public questions.
He also added that a debate represents a challenge to the presidency and the current situation cannot afford anyone to challenge the president.
“I am not here to challenge the president,” Moussa told Hadidy. “If I win that would be great, but I will not cause any problems.”
Moussa also invited all Egyptians abroad to return to Egypt and stop attacking their country.
Finally, Moussa addressed the congratulatory statement that Mohamed Baradi issued for him on Baradi’s twitter account, saying, “I do not know Baradi nor do I have a twitter account, and I am not sure if your congratulations is a real expression of your happiness or a subtle satire of the current regime.”**


Creo que es difícil encontrar —en el mundo y en la historia— un "opositor" que se oponga tan poco como este y que esté dispuesto a lo que sea con tal de preservar a su rival. Si Moussa se dedicara a criticar lo realizado por al-Sisi o a exigir un debate con el presidente sobre el futuro, todos el mundo se sentiría sorprendido además de irritado y los problemas empezarían a producirse en cadena. Solo tiene lugar en el sistema si se dedica a cantar las proezas de su rival y asegurar que "no causará problemas".
Su comentario sobre el tuit de Mohamed El-Baradei podría decirnos que no tiene una gran visión de las cuestiones políticas, pero no es así. Sabe perfectamente que el tuit de El-Baradei es una ironía contra él, pero Moussa la desvía como una crítica hacia el "current regime", es decir, hacia el presidente al-Sisi. Con ello despierta las iras de los que consideran que ciertos egipcios en el exterior (lo que ya nos ha dicho antes) se dedican a atacar a la patria. Se trata así de invalidar los cuestionamientos que muchos hacen del régimen y por el que han sido advertidos, por no decir "amenazados" con represalias interiores.


Las elecciones presidenciales egipcias son una farsa. Lo dicen, desde todas las instancias, observadores y analistas internacionales. Cualquier intento de justificarlas es inútil porque el régimen ha creado esas situaciones en las que se encuentran. Ha asociado caos con democracia, el más burdo de los argumentos creados en las dictaduras militares a lo largo de los tiempos. Se ha debilitado a través de las leyes a los partidos para evitar que el único grupo existente en el país, el Ejército, perdiera su protagonismo en el poder. Con ello, Egipto se condena a seguir teniendo militares en el gobierno de por vida.
Todos serán seleccionados por Dios y llamados en sueños, todos justificarán la eliminación de aquellos que les cuestionen y todos invocarán la necesidad de la fuerza, a través de la cual intentarán afianzar su liderazgo. Todos los que critiquen serán "traidores", enemigos del pueblo, personas que no merecen ser llamados  "egipcios" y a los que se les retirará la nacionalidad como máximo castigo.



* "Amid int’l criticism, Egypt denies it prevented presidential hopefuls from running in elections" Egypt Independent 19/03/2018 http://www.egyptindependent.com/amid-intl-criticism-egypt-denies-it-prevented-presidential-hopefuls-from-running-in-elections/
** "Moussa supports extending presidential term for 6 years" Egypt Independent 28/02/2018 http://www.egyptindependent.com/moussa-supports-extending-presidential-term-for-6-years/




sábado, 24 de febrero de 2018

La suerte electoral

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Ya se ha dado el pistoletazo oficial en la campaña para la presidencia egipcia, una de las acciones más inútiles de la historia política de casi cualquier país, pero de la que el gobierno intenta convencer al mundo de su utilidad y sentido democrático. Tarea difícil con el recorrido hecho desde que asumió el poder. El presidente al-Sisi había asegurado a todo el mundo que se limitaba a "seguir" las indicaciones del pueblo y evitar una confrontación, pero que una vez puestas las cosas en su sitio no tenía ni la aspiración personal ni el deseo que hubiera un gobierno de militares. ¡Tanta determinación para muchas cosas y tan poca para otras! Pasado el tiempo, diseñó la política que le llevaría a la presidencia arropándolo con la sisimanía. Para ello resolvió en su favor el debate de qué debería ir primero, si las elecciones general o las presidenciales, por lo que pudo gobernar a su antojo y desarrollar desde el poder una ley electoral que le permitiera tener un parlamento a su medida. En vez de que el parlamento hiciera las normas, fue la presidencia la que las hizo para el parlamento, ajustándolo a sus intereses posteriores. Funcionó a la perfección.


Sus horrorizados apoyos iniciales le fueron abandonando hasta que empezaron a volver los de siempre, los que habían huido con la caída de Hosni Mubarak. Sus apoyos son ahora el ejército, el viejo régimen, la clase empresarial ávida de favores y los sectores religiosos que le garanticen voz en la contraofensiva de los sectores islamistas.
Con la farsa de la campaña electoral en marcha, se encuentran con un problema: el presidente no habla nada más que de sus éxitos y el "opositor", Moussa Mostafa Moussa, no se atreve a ofenderle ni a llevarle la contraria. En una entrevista recogida en Egypt Independent se muestra uno de esos momentos surrealistas a los que la campaña está abocada:

As for the possibility of a presidential debate, a practice that usually takes place in a democratic election process, Moussa said that in Egypt’s case it is not applicable, as he will not be able to rebuke the achievements of Sisi.
Moussa also told Al-Ahram that he has great respect for Sisi, and thinks that the president is charismatic, therefore Moussa cannot stand his ground in a debate with him. However, he will be available to answer questions about his own program.*


La excepcionalidad de Egipto sigue creciendo. Ya dijo el presidente que allí no se podían aplicar los derechos humanos; lo corroboró el presidente del Parlamento al decir que la libertad de expresión y la democracia no eran muy aplicables en Egipto, y ahora el candidato del último minuto señala que los debates son aplicables en todo el mundo menos allí. Se confirma, una vez más el carácter de farsa de las elecciones.
El candidato Moussa es de una inconsistencia absoluta y solo puede hacer propuestas que no desentonen y siempre alabando a su teórico rival electoral. Tratando de arreglar el desaguisado creado al encarcelar u obligar a retirarse a todos los demás candidatos realmente opositores, el régimen se vio forzado a proponer a última hora un candidato. El elegido parecía ser ser al presidente del partido WAFD, el más antiguo de Egipto y de corte liberal, pero su propio partido manifestó su rechazo. Así llegó Moussa a las elecciones, segundo plato y en el último minuto. Gran defensor del presidente, se vio obligado a dar un giro aparente. Nos cuentan en Egypt Independent:

During an interview with state-owned Al-Ahram newspaper, Moussa also denied any claims that he received funding to run for president, saying even if he was offered he would refuse funding, as he does not need charity to run in the presidential race.
Moussa then commended his own program, saying it was a proper presidential program that deserves to be implemented, adding that if he loses the elections he will still propose his program to President Abdel Fattah al-Sisi  to work together towards for the higher benefit of Egypt. Moreover, he added that he will support the president in his journey to continue to help Egypt prosper through his growth projects, saying that this is his party’s duty, in addition to being there in the elections.*

Es difícil no ir más allá de la sonrisa distanciada. El ridículo que le toca hacer al aspirante solo es comparable con su deseo de ser recogido en la Historia como "hombre que se 'enfrentó' a al-Sisi", como ha manifestado en ocasiones. Observo que en un pie de foto de uno de los diarios se refieren a él como "Mostafa Moussa Mostafa" y no como "Moussa Mostafa Moussa". ¿Error, ironía, burla?


Cuando se presentó anteriormente por un asiento en el parlamento —nos recuerda Egypt Independent— Moussa no logró salir elegido. Cuando manifiesta ahora sus esperanzas, no sabemos si considerarlo un actor consumado, un optimista irredento o un ingenuo de proporciones cósmica. La idea de ofrecerle su programa al rival para trabajar codo con codo es otra ingenuidad.
Moussa no es un rival; es un comparsa. Puede ser premiado por su abnegación y por su ingenuidad. Los que le han convencido lo habrán hecho con argumentos poderosos, desde luego. Pero quien no está convencida en absoluto es la opinión pública internacional que consideren las elecciones un fraude para perpetuarse en el poder.
Los ataques a los opositores han seguido produciéndose. Tras la detención de Sami Anan y la de Hisham Geneina por decir que Anan tenía documentos fuera del país con pruebas de correrías militares en 2011, el que ha sido detenido ahora es el periodista del HuffingtonPost Arabic que le realizó la entrevista.

The Supreme State Security Prosecution ordered the detention of Moataz Wadnan, the journalist who interviewed Hisham Geneina, the former-top auditor and member of presidential hopeful Sami Anan’s campaign team, and published it on the HuffPost Arabia website. Wadnan is being detained for 15 days pending investigation over charges of publishing false news that incites against the state.
Wadnan was also accused of joining an illegal group that aims to disrupt state institutions.
Geneina is a public figure who recently gave statements to different media outlets, which all published his comments as they were.
Wadnan, meanwhile, denied committing a crime of forgery. He admitted during interrogations that he published Geneina’s statements, and said he published his exact words during the interview. He added that Geneina himself did not accuse him of fabricating his statements.
The journalist denied belonging to the Muslim Brotherhood, as accused in State National Security Agency investigations.** 


Se cumple así la intimidación en cadena: se arresta a Sami Anan por "ser militar" y presentarse; se detiene a Hisham Geneina por recoger las palabras de Sami Anan y finalmente se detiene al periodista por haber entrevistado a Geneina y reproducir sus palabras. Queda solo el salto final que será el bloqueo de los medios, el origen de todos los males.
Lo asombroso es que el régimen de al-Sisi se rasgue tan a menudo las vestiduras cuando surgen críticas y dudas sobre su carácter democrático. A la primera fase de la negación, le sigue la segunda, que es la que niega que la democracia sea adecuada para las circunstancias de Egipto. El carácter instrumental de la democracia al servicio del poder es evidente: solo es bueno lo que permite ganar; es malo todo lo que cuestiona lo hecho o por hacer. Es una forma pragmática de entender el poder. Si a esto le añadimos una segunda teoría articulada en la que el poder en manos de los militares está en manos del país ya que ambos son dos caras de una moneda, tenemos la explicación del funcionamiento del régimen. No hace falta más.
Creo que la pregunta que nadie se atreve a hacer a Moussa Mostafa Moussa es "¿a quién va a votar?" Seguro que le ponen en un compromiso.



* "I am not funded nor have I been pressured to run for presidency: Moussa" Egypt Independent 23/02/2018 http://www.egyptindependent.com/i-am-not-funded-nor-have-i-been-pressured-to-run-for-presidency-moussa/

** "HuffPost journalist detained over Hisham Geneina interview" Egypt Independent 23/02/2018 http://www.egyptindependent.com/huffpost-journalist-detained-over-hisham-geneina-interview/



viernes, 16 de febrero de 2018

La farsa

Joaquín Mª Aguirre (UCM) 
La distancia entre la visión egipcia de sí mismos y la que tiene el resto del mundo sigue creciendo. Solo la compleja situación de Oriente Medio evita que las condenas vayan a más desde las instancias oficiales, que siguen prestando un discreto apoyo a la llamada "lucha contra el terrorismo", término que el gobierno entiende de forma excesivamente "generosa". No ocurre lo mismo con las instituciones independientes que son absolutamente críticas con su comportamiento político y la represión que al-Sisi ha ido convirtiendo en normalidad más allá de la lucha terrorista. Los 53 muertos que hoy mismo dicen los portavoces militares haber producido con su "Operación Sinaí 2018" en estos días no parecen un balance excesivo para algo que es prácticamente una guerra abierta. Tampoco la destrucción de diez coches "4x4" parece un balance excesivo o la destrucción de algunos refugios.
La operación, como ya es aceptado por casi todo el mundo, busca un efecto reactivo en la gente provocando más miedo del ya existente y busca el respaldo, a través de la retórica militar-patriótica, de los egipcios. Busca también silenciar las quejas de la oposición que ha llamado a la abstención en las próximas elecciones. Los que no se sumen al aplauso al régimen por su parada militar serán considerados como traidores y defensores de las agendas internacionales para la destrucción de Egipto, como veremos un poco más adelante.
Pero vayamos primero a las consideraciones internacionales de la situación egipcia. Egypt Independent titula "Report ranks Egypt 110 out of 113 countries in rule of law"*. Y estos son algunos de los detalles:

The report, which is based on the opinions of both ordinary citizens and “experts,” ranked Egypt low in all areas relating to the rule of law, including the justice system, regulatory enforcement, security issues, fundamental rights, government powers, and corruption.
Egypt scored particularly low in some areas, such as non-governmental oversight of governmental powers, the right to information, freedom of expression, and delays in regulatory enforcement.
However, those surveyed for the report gave more favorable scores for the effectiveness of criminal investigations, the absence of corruption in the justice system, and the general absence of crime in the country.
The reports’ 2017/2018 findings are derived from more than 110,000 household surveys and 3,000 expert surveys in 113 countries and jurisdictions.
“The Index is the world’s most comprehensive data set of its kind and the only to rely principally on primary data, measuring countries’ adherence to the rule of law from the perspective of ordinary people and their experiences,” the report says.*


El informe, por supuesto, provocará las iras del ministerio de Exteriores de Egipto, cuyos portavoces protestarán en los próximos días diciendo que es una conspiración, que no les entienden y que el sistema judicial es independiente en sus decisiones. Dirán igualmente que ellos no intervienen en los medios, sino que estos están "regulados" por los propios profesionales, etc. etc. Una vez más, el régimen lanzará sus grito indignado y buscará traidores que expanden por el mundo noticias falsas para perjudicar los brillantes logros del ejecutivo y acusará al mundo de no respetar al país "donde todo empezó", según reza la campaña publicitaria que el gobierno ha usado para promover al país y que, por ejemplo, patrocina la información meteorológica en la CNN actualmente.
En el clima actual, que Egypt Independent exponga esta información es bastante arriesgado, por lo que expresa al final del texto que: «The political composition of the organization’s leadership and the conclusions it reaches have led to accusations that it is a politically motivated project, targeting nations that the United States and its allies wish to pressure.»* Pero introduce un inteligente contrapunto: también Venezuela se queja de que conspiran contra ella. En estos momentos, se le niega a Nicolás Maduro incluso la posibilidad de viajar a Perú al encuentro de naciones iberoamericanas. En este sentido, es una buena noticia que no se deje pasar por alto lo que está ocurriendo en Venezuela y que se deje claro por parte de los gobiernos que no se apoya este tipo de situaciones. Que Egipto esté calificado en el puesto 110 en una lista de 113 países en cuanto al respeto al "estado de derecho" es otro triste mérito del régimen de al-Sisi y no debería ser pasado por alto.


El texto redactado por el equipo editorial del Africa Times, titulaba el día 13 "Rights groups call on US, EU to pressure Egypt on ‘farcical’ elections". El diario señalaba:

Fourteen human rights organizations, including the global Human Rights Watch NGO, have called on Western governments to speak out against presidential elections in Egypt they describe as “farcical.”
“The United States, European Union, and European states, which provide substantial financial assistance to the Egyptian government, should consistently integrate human rights into their relations with Egypt,” the groups said in a joint statement Tuesday. “These countries should halt all security assistance that could be used in internal repression and focus aid on ensuring concrete improvements to protect basic rights.”
The Cairo Institute for Human Rights Studies, International Federation for Human Rights (FIDH) and others also called for the release of opposition candidates and supporters detained as President Abdel Fattah al-Sisi makes a re-election run that’s effectively shut down all challengers.**


Calificar de "farsa" las elecciones egipcias debería ser un golpe para el gobierno egipcio, pero si han sido tan torpes como para llegar a esta situación grotesca, ¿cómo van a entender las reacciones internacionales ante una situación a todas luces impresentable desde cualquier ángulo? El problema viene, obviamente, de que se puede ser el autor, el director y el intérprete del sainete, incluso componer la música, pero luego el público y la crítica tiene la última palabra. Y ambos hablan continuamente dejando al descubierto las miserias del régimen y sus despropósitos. Por más que al-Sisi haya llevado su público a aplaudir a rabiar —por seguir con el símil—, cuando sale de gira todo falla.
El editorial del Africa Times repasa lo ocurrido con los diferentes candidatos, algunos eliminados antes de salir siquiera a escena y termina:

The only candidate facing Sisi at the end of March is pro-government leader Mousa Mostafa Mousa, who announced his bid at the last minute and presents no meaningful challenge.
“Egypt’s allies should speak out publicly now to denounce these farcical elections, rather than continue with largely unquestioning support for a government presiding over the country’s worst human rights crisis in decades,” the groups said.**

El llamamiento mete presión a los gobiernos que se siguen haciendo fotos con el presidente al-Sisi o con sus ministros. Son fotos bien aprovechadas por la máquina de propaganda oficial que las plantea como apoyo al régimen y, además, trata de mostrar que es Egipto el que evita el colapso de Occidente ante el terrorismo. Si Egipto cae, el mundo se hunde. La pretenciosidad del régimen da para eso y mucho más.


En estos momentos tenemos a la mayoría de los pretendientes a aspirantes a candidatos presidenciales (el sistema egipcio obliga a esta precisiones) encarcelados o perdidos. El candidato actual, Moussa Mostafa Moussa, en cambio, no aspiraba a nada y, sin embargo, por un rebote, se encuentra en una compleja situación, la de competir convincentemente con su admirado rival, idolatrado por su esposa. Esperemos que ella entienda el sacrificio de su marido. Todo por el régimen. Si al presidente al-Sisi se le presentaron en sueños y le ordenaron que se presentara, a Moussa se le presentaron en la puerta de su casa. A al-Sisi le prometieron la gloria y a Moussa el ridículo universal.
Los grupos de Derechos Humanos presionan a las autoridades de Estados Unidos y de la Unión Europea para que establezcan algún tipo de sanción, aunque se amoral, sobre un régimen que no avanza, sino que retrocede en cuestiones de libertades, algo aparentemente complicado si tenemos en cuenta que se viene del régimen de Hosni Mubarak, un régimen policial con treinta años bajo "leyes de excepción" contra el que los egipcios se levantaron un 25 de enero en 2011. Ahora, el mismo régimen, regresa con el deseo de erradicar cualquier atisbo de libertades. Como dijo el presidente al-Sisi hace unos días, no hay que soñar siquiera con un nuevo 25 de enero porque no se consentiría. ¿Habrá que esperar otros 30 años quizá?


Ahram Online trae un preocupante artículo en el que el régimen levanta las armas contra todos los que han querido boicotear las elecciones reclamando la abstención en las urnas ante la "farsa" electoral, como se calificaba desde el editorial de Africa Times y desde prácticamente todos los medios internacionales. Con el titular "Egyptian Politicians move to disrupt election boycott calls", se sigue la sugerencia del candidato marioneta de considerar "traidores" a los líderes de la oposición democrática que han denunciado la situación de las elecciones.
Tras expresar que una serie de partidos van a promover activamente el voto por las diferentes circunscripciones para evitar la abstención, que como hemos señalado, es el mayor enemigo del régimen de al-Sisi.
Algunos, para salvar la cara, señalan que condenan el boicot pero advierten del futuro:

[Yasser] Qoura [assistant secretary-general of the Wafd Party] claims the boycott calls undermine Egypt’s national interests.
“Even if some people believe the result of the poll is a foregone conclusion this is no reason to call for a boycott,” said Qoura. “A high turnout will send the message that the public supports the transitional political process and the war against terror.”
Qoura, however, revealed that the seven political parties also intend to submit a list of demands to President Abdel-Fattah Al-Sisi, foremost among them that Article 5 of the constitution be implemented.
“This article states that Egypt’s political system is based on political diversity and the peaceful rotation of power,” said Qoura. “We hope that if President Al-Sisi wins he will work closely with political parties towards activating this article.”***


No sé si el razonamiento de que se sepa el resultado es suficiente para "obligar" a votar a la gente. El razonamiento es dudoso porque la elección queda pervertida desde el momento en que el candidato opositor no es tal, sino un reclutado como segunda opción, pues el primer candidato, Al-Sayed Al-Badawi Shehata, no era muy creíble y el propio partido le retiró el apoyo. Se da la ironía de que el propio Al-Badawi llamó a boicotear las últimas elecciones de Hosni Mubarak, en 2010, después de que en la primera vuelta tuviera un sonoro fracaso ya que pensaba desplazar a la primera fuerza de la oposición, entonces la Hermandad Musulmana. Hoy parece que al partido Wafd, el más antiguo de Egipto, acepta el hecho de que las elecciones sean una farsa es aceptable por el bien de la imagen del país. ¡Curiosa forma de entender el prestigio esta en la que el pueblo siempre debe aceptar lo que hace el poder para no perjudicar al poder!


La abstención es un derecho cuando se quiere dar a entender precisamente que el sistema y la convocatoria son un fraude. El autoritarismo galopante del régimen no admite ni la posibilidad de que haya un candidato que cuestione lo que el gobierno hace. Los planteamientos justificadores son absolutamente absurdos y se convierten en una muestra más de por qué Egipto está en el puesto 110 de 113 países en cuanto al estado de derecho.
La advertencia de los partidos tiene una lectura entrelíneas: pasan porque estas elecciones sean un fraude, pero se temen que las siguientes sean peores, que se modifique la constitución egipcia para permitir otros mandatos y más largos. Es decir, otra "venezolada", por seguir la comparación. Al-Sisi, el "Maduro" egipcio. Y hacen bien en temerlo porque ya hay síntomas de que ese es el camino, por otro lado, el camino egipcio por excelencia, el de los 30 años de Mubarak. Con el control del sistema, el Ejército, la Policía, el parlamento, los jueces y los partidos sumisos, ¿quién le va a llevar la contraria al "elegido"?


El final del artículo de Ahram Online se llena de advertencias y amenazas para los que no se quieran sumar a la victoria cantada:

Some professors of constitutional law and high-profile lawyers have also condemned the calls to boycott the election. Alexandria University’s constitutional law professor Samir Sabri said “those who issue boycott calls know that they are urging citizens to violate the constitution and law.”
“The constitution states that national polls are part of the country’s political system and the Penal Code states anyone making calls that might harm the public interest should be prosecuted,” said Sabri.
Mamdouh Maged, a professor of constitutional law at the Police Academy, told the daily Al-Ahram that “Egypt’s Presidential Election Law [22/2014] stipulates in Article 43 a fine of between LE2,000 and LE5,000 for anyone who fails to vote without a valid reason.”
On 31 January Tarek Mahmoud, a lawyer from Alexandria, filed a petition against politicians who had called for a boycott on the grounds their demand “represents a coup against the constitution”.
The Ghad candidate Moussa said this week if he wins he will place CDM officials on trial for treason.

¡Grandes juristas, incluso los que instruyen a la futura policía! ¡Qué pena que siempre usen su intelecto y sabiduría jurídica para servir al poder y no al pueblo egipcio, al que tienen siempre agarrado por un lado u otro. Falta —si no lo han hecho ya— que salgan dese Al-Azhar y la iglesia copta a decir que es una obligación del Corán y los Evangelios votar por al-Sisi.
En las presidenciales anteriores, los que votaron lo hicieron mayoritaria y escandalosamente por al-Sisi, el 96%, pero no llegó al 50% del censo. El gobierno tuvo que prolongar la elección, que ya es larga, para tratar de llevar votantes a las urnas y camuflar un poco más los resultados por la abstención. No basta con ganar; hay que mostrar que al-Sisi es el pueblo y que el pueblo está con al-Sisi, lo que se entiende después como una patente de corso, a la vista de cómo interpretaron el 30 de junio.
Tras los juristas, los ciudadanos virtuosos, de los que hablamos hace unos días, han corrido ante los jueces a presentar denuncias por "alta traición" contra todo el que osa desafiar al poder y lo que hay tras él: Dios, la Historia, el pueblo... 
Al último detenido de los llamantes al boicot, Abdel-Moneim Abul Fotouh, se la ha detenido al regresar de una entrevista en Al-Jazeera, como comentamos. Comienza ahora la parte mediática del asunto, la labor de criminalización de cada uno de los que salgan a denunciar la situación. Con Abdel-Moneim Abul Fotouh lo tienen fácil dado su pasado islamista en la Hermandad Musulmana:

The ministry said that the National Security apparatus received information that fugitive Muslim Brotherhood members abroad made contact with Abul Fotouh inside and outside the country in order to implement a plan "to destabilise the country amid a series of attacks against vital institutions to create a state of chaos that would enable [the Brotherhood] to return to the scene."
The statement added that Abul Fotouh had secret meetings abroad with Brotherhood members, the latest of which was in London on 8 February, where he met with leading Brotherhood members Mohamed Gamal Heshmet, Hossam El-Din Atef and Lotfy El-Sayed Ali.
The statement said that they plotted to foment dissent among political and student circles to take advantage of the political climate accompanying the upcoming presidential elections.
Abul Fotouh was received by Brotherhood members at Heathrow Airport before they arranged for him to give an interview with Al-Jazeera TV channel on 11 February, which included “false claims.”
Abul Fotouh, who was a presidential candidate in 2012, was arrested on Wednesday at his home in Cairo hours after he returned from a visit to London, where he gave interviews to the Qatari-based Al-Jazeera channel and Al-Araby TV channel which he criticised government policies.
The Strong Egypt leader had been a leading member of the Muslim Brotherhood since his university years in the late 1970s. He reached the Brotherhood’s guidance bureau before he left the group in 2011 over organisational disagreements.
Egypt designated the Muslim Brotherhood a terrorist organisation shortly after the ouster of Islamist President Morsi in July 2013 over a series of terrorist attacks linked to the group.****


Lo más ridículo del planteamiento es que no se habla de un distanciamiento político de la Hermandad por parte del Abul Fotouh, sino de "organisational disagreements", poco más o menos que por el color de la mesa del despacho. De esta forma ya está tejida la "conspiración" urdida por los Hermanos, que le esperaban en Londres para llevarle hasta la emisora.
El artículo refuerza su historial en la Hermandad para que no haya dudas de que nos encontramos ante un "terrorista" al servicio de los intereses internacionales empeñados en la destrucción de Egipto. Después funciona el silogismo egipcio: El gobierno ha dicho que todos los Hermanos son terroristas; Abul Fotouh ha sido un hermano; luego Aboul Fotouh es un terrorista. El problema es que lo único que ha hecho ha sido dar una entrevista diciendo lo que pensaba. Khaled Ali, otro de los candidatos que se retiró ante la amenaza de que su dedo díscolo fuera interpretado como una afrenta a la Justicia egipcia, declaró en su entrevista con El Mundo que Egipto se estaba convirtiendo en un estado "salafista". Otro traidor digno de cárcel según la gran esperanza, el candidato Moussa Mostafa Moussa, cuya única salida es ser más papista que el papa.
Encerrándolo por haber hecho declaraciones a canales exteriores el régimen egipcio confirma más todavía su carácter autoritario y antidemocrático. Demuestra que es solo una fachada teatral tras la que se siguen manteniendo los mismos guardianes de su propio poder, celosos de no perderlo. 
"Farsa", sin duda, es la palabra más repetida por todos los medios para referirse a las elecciones egipcias. Es la opinión que merece a los analistas de todo el mundo. La diferencia es que en Egipto te encarcela por alta traición si lo dices.
A Egipto le queda todavía un margen de tres puestos para seguir descendiendo en la lista de los países en los que el concepto de "estado de derecho" requiere mirar el diccionario. El problema, además, es que el gobierno egipcio espera que los demás le aplaudan.




* "Report ranks Egypt 110 out of 113 countries in rule of law" Egypt Independent 15/02/2018 http://www.egyptindependent.com/report-ranks-egypt-110-out-of-113-countries-in-rule-of-law/
** "Rights groups call on US, EU to pressure Egypt on ‘farcical’ elections" Africa Times 13/02/3018 http://africatimes.com/2018/02/13/rights-groups-call-on-us-eu-to-pressure-egypt-on-farcical-elections/
*** "Egyptian Politicians move to disrupt election boycott calls" Ahram Online 15/02/2018 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/1187/291059/Egypt/-Presidential-Elections--/Egyptian-Politicians-move-to-disrupt-election-boyc.aspx
**** "Interior ministry says Abul Fotouh plotted with leading Brotherhood members to destabilise Egypt" Ahram Online 15/02/2018 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/291082/Egypt/Politics-/Interior-ministry-says-Abul-Fotouh-plotted-with-le.aspx



2014