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miércoles, 15 de noviembre de 2017

Cinismo realista

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Me gusta recordar la frase de Oriol Junqueras  en la que afirmaba que ocurrían cosas que serían difíciles de entender. Ya habían pasado anteriormente cosas difíciles de explicar, ahora tocaban las difíciles de entender. No era fácil explicar si había república o no, por ejemplo. Ahora hay cosas que, aunque las expliquen, no las entendemos. Una de ellas, por ejemplo, que el PDeCat haya decidido llamarse "Juntos por Cataluña" cuando en realidad va solo.
Sorprende también la aparente calma con la que todos van a las elecciones. No creo que se hayan visto unos mayores intentos de desmarque del ex gobierno y de los ex gobernantes. Por delante se les presenta de forma heroica, pero teniendo en cuenta el desaguisado, da la impresión de que nadie les tiene en cuenta. Ha sorprendido a casi todos los metidos en el "procés" lo rápido que se agotó el fuelle, especialmente por los que cogieron camino de Bruselas y se pusieron a dar ruedas de prensa en plan estrellas de rock. La gente se pregunta qué planes eran esos tan elaborados e infalibles. Más bien ha sido un salto al vacío aderezado por una confusión que ha dejado en ridículo a los que querían mantener un poco la dignidad para la Historia.
La impresión es que nadie quiere cargar con el fiasco. Y hacen bien porque cuando se ve en frío, da un cierto sonrojo. Mantendremos la teoría, sostenida por Junqueras, de que era mejor callarse los problemas a ser acusado de obstruccionista.
En el diario El País escriben:

La independencia de Cataluña sigue "perfectamente vigente" para Artur Mas, que no obstante ha reconocido que los impulsores del procés se están cuestionando si actuaron con inteligencia en el pulso con el Gobierno. El expresident de la Generalitat ha subrayado que el movimiento secesionista no es "un capricho de cuatro gatos o cuatro locos" aunque ha reconocido que los actores soberanistas están haciendo ahora la reflexión "de si hubo un control de los tiempos suficiente e inteligente" y están "discutiendo las consecuencias" de su desafío al Estado, con Cataluña intervenida por el Estado tras la aplicación del artículo 155 de la Constitución.
"Podrá gustar más o menos, pero [la independencia] es un objetivo político compartido por dos millones de catalanes y que dio origen a un Parlament con mayoría absoluta en septiembre de 2015", ha incidido el dirigente de la antigua Convergència en el coloquio Diálogos sobre Cataluña del Club Siglo XXI. Mas se ha reconocido como "responsable principal" del procés "hasta el 10 de enero de 2016". "Cuando vi que no iba a ser investido president preferí marcharme. Por tanto, me imagino que alguna responsabilidad podría asumir. A partir de ahí no les niego que he colaborado, que han pedido mi opinión", ha remarcado sobre su asesoramiento al Govern de Carles Puigdemont.*


La figura de Artur Mas está resultando patética. Esto se percibe cuando le vemos apelando a la "generosidad de los soberanistas" para reunir esos millones de euros que le piden los jueces y de los que debe andar por la mitad.
Hay que reconocer que la frase de Mas sobre "si hubo un control de los tiempos suficiente e inteligente" ya explica mucho. Para caer de pie, Mas es capaz de darle al mundo la vuelta. Eso de reconocerse "responsable del procés hasta el 10 de enero de 2016" es una genialidad que no le va a servir de mucho. Es como el que prende fuego a un bosque y solo se hace responsable del primer arbusto.
Es evidente que el secesionismo recoge velas. Necesita recuperar el aliento después de lo ocurrido, sea esto lo que ha sucedido o lo que creen que ha sucedido, que son dos cosas diferentes. Quizá la conciencia clara, aunque no confesa, del desastre que había perpetrado contra los intereses de los propios catalanes con la fuga incontestable de las empresas más grandes (incluidos los bancos) y el descubrimiento traumático de que no tenían ningún respaldo internacional (y de los que tenían, mejor no hablar) sirvió como una ducha fría.


El desconcierto se ha ido ampliando al ver que tampoco han funcionado 1) el exilio de Puigdemont, que además necesita espectáculo para mantener la curiosidad mediática sobre su persona; 2) que ni Amnistía Internacional se molestaba en dar el estatus exigido de "presos políticos" a los "jordis"; 3) que la gente ha salido a la calle a hacer contramanifestaciones perdiendo el poderoso factor del miedo; y 4) que se acataba lo que antes se negaba. Hasta la CUP ha decidido participar en las elecciones "ilegítimas".
La Vanguardia trae un editorial titulado "Un ejercicio de realismo", texto que comienza con una especie de salida de trance de Carlos Puigdemont, con palabras dichas a un entrevistador belga
Carles Puigdemont, destituido presidente de la Generalitat, ha concedido una entrevista al diario belga Le Soir. En ella, y cuando el entrevistador señala que los independentistas no quieren otra opción más que la independencia de Catalunya, Puigdemont responde: “¡Eso no es cierto! ¡Estoy dispuesto y siempre lo he estado a aceptar la realidad de otra relación con España!”. “¿De manera –prosigue su entrevistador– que usted no dice independencia o muerte?”. A lo que Puigdemont replica: “¡Nunca! Estoy siempre por un acuerdo”. Y, más adelante, el president depuesto agrega: “Será necesario volver a sentarse a la mesa de negociación”.
Estas palabras de Puigdemont constituyen un oportuno ejercicio de realismo: la independencia no es el único final posible para la deriva política catalana, y sin duda hay otros más factibles a corto y medio plazo.**


No sé si esto es un ejercicio de realismo o de cinismo. El pobre belga acaba por no entender nada. Es recomendable escucharle en el pequeño vídeo que acompaña al texto. Puigdemont le explica que el 115 fue un "golpe de estado contra Cataluña, contra él. Es el héroe frente al mal español.
Lo cierto es que se le dieron todas las oportunidades y, mientras creía que podía ganar alguna baza, no se movió un milímetro; se negó a ir al Senado y se burló de la mediación de los nacionalistas vascos (que renegaron públicamente de él), no quería elecciones (otra salida que se le dio), Se le mandaron todos los avisos del mundo para que confirmara o no la declaración de la "república", etc. Y de todos se burló. Sí, más cinismo que realismo. Y una infinita desvergüenza por la manipulación y desfiguración de lo ocurrido.
Todos estos cambios que percibimos son solo retiradas estratégicas para recomponer el batallón y volver a las andadas en cuanto que haya ocasión. Ahora todos juegan a la moderación y al diálogo con los ecos frescos de lo sucedido, de cuando todavía colgaban las banderas de las Naciones Unidas en la barandilla del parlamento.
Lo dicho ahora por todos los que se abrazaban no hace mucho no suena a sincero. Esa idea de que "no estaban preparados" para la independencia, como dice Mas, no es más que la recogida de la velas para la tormenta. Pero es todo demasiado claro. 


Cualquiera de los intentos actuales de restarle fuego al "procés", como acaban de hacer de Puigdemont a Mas (cada uno a su manera y gracejo), se vuelve contra ellos. Realmente parecen no ser conscientes de lo que han hecho: vacunar a una gran parte de Europa contra el nacionalismo. Desde este momento, cualquier puerta que por cortesía se les abría en Europa será cerrada como ante a apestados. El nacionalismo secesionista catalán ha quedado estigmatizado. Y los responsables han sido ellos, exclusivamente.
No, no se puede considerar "realista" a Puigdemont, sino un irresponsable cínico que quiere seguir al frente del poder cuando él mismo se ha eliminado del juego con sus trampas. Nadie se puede fiar de Puigdemont hoy. No lo han hecho sus socios, no lo van a hacer los demás. Está anulado por sus propias acciones.
A la pregunta de "si actuaron con inteligencia", la respuesta es "no". Todas las demás preguntas sobran porque ya quedan contestadas.



* "Artur Mas mantiene que el ‘procés’ sigue “perfectamente vigente”" El País 14/11/2017 https://politica.elpais.com/politica/2017/11/14/actualidad/1510684179_008445.html

 ** "Ejercicio de realismo" La Vanguardia 14/11/2017  http://www.lavanguardia.com/opinion/20171114/432874672413/un-ejercicio-de-realismo.html

lunes, 26 de noviembre de 2012

Esperando en Casablanca

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Hoy lunes, 26 de noviembre, Casablanca cumple setenta años. Una voz al comienzo de la película nos habla del caos en que vive Europa. Los que tienen dinero, nos dice, se van a América; los otros se quedan en Casablanca y esperan, esperan y esperan...
Como el día de hoy, Casablanca es una historia romántica de perdedores y ganadores, sin que quede muy claro qué significa ganar y qué perder. Fernando Alonso ha quedado por delante de Vettel, ha hecho una gran carrera, pero ha perdido, que es lo mismo que le ha pasado a Artur Mas, que ha quedado por delante de los demás, pero que como Rick seguirá esperando, esperando, esperando... en Casablanca, viendo partir un avión en la niebla e intentando hacer amistades para su próxima investidura. Ganar, perder..., tal vez soñar. Y esperar...
Probablemente no haya habido unas elecciones más pasionales que estas en la historia de la democracia española, con la excepción lógica de las primeras. En ninguna se ha puesto tanto la gente en pie y cantado "La Marsellesa" a voz en grito, tan apasionadamente como en estos comicios, tras los que algunos tendrán que seguir esperando, esperando, esperando... porque aquí los que han ganado han perdido y los que han perdido también. CIU gana, pero ¿qué gana? Amarga victoria.


Les parecía insólito a los comentaristas políticos de RTVE que no saliera nadie de Convergencia a hacer alguna declaración con un escrutinio tan avanzado. Nunca se había tardado tanto en salir a dar la cara ganando unas elecciones. Alguno de ellos apuntaba que habría que hilar fino en la primera declaración. Y tanto. Finalmente, desde el Hotel Majestic (no podía ser de otra manera), Convergencia hizo lo que debía, salir y lanzar un "mensaje de confianza" (como dice La vanguardia), como otros lanzan un satélite al espacio, para que se quede allí dando vueltas y más vueltas.


De todos los titulares de la prensa española, el más rotundo —por directo— es el de La Vanguardia: "Duro castigo a Artur Mas". Probablemente, la prensa no se puede permitir las mismas reticencias a salir frente al público y hacer declaraciones. Ellos tenían que salir cuando lo tuvieron claro y se tuvo claro pronto. Ni siquiera el titular del diario El Mundo, que tiene un contencioso abierto con el político catalán, es tan directo: "Mas pierde 12 escaños en su desafío independentista". Lo objetivo del dato de la pérdida de escaños resulta frío ante la personalización evaluadora de La Vanguardia.
Convertida en retórica, la política pasa a ser el arte de la matización verbal, de las frases que enganchan y de las promesas, de los guiños y de las salidas por la tangente. Explica el diario El País:

[...] a Mas no le ha seguido nadie en su aventura: ni los electores más independentistas, que han dado su confianza a Esquerra Republicana, ni los más moderados, que han huido ante el envite independentista de Mas. Nadie en CiU esperaba este sonoro batacazo.
“No es la mayoría que buscábamos, ni la mayoría necesaria para enfrentarnos a lo que nos tenemos que enfrentar”, ha lamentado el candidato de CiU desde el hotel Majestic. El presidente se ha comprometido a seguir adelante pese al batacazo: “El proceso debe seguir adelante. Sin renuncias, pero con la conciencia clara que las mayorías se deben ampliar”, se ha comprometido.*


Aquí, si no ganas, lideras, que es una interesante fórmula para que el espectáculo (o el "proceso") continúe. La retórica, una vez más, nos da la fórmula para que la sonrisa no se borre de la boca ante los descalabros. La sensatez analítica no parece un bien extendido y son preferibles siempre los reajustes cognitivos de los resultados para mantener la compostura política. Mas ha encontrado la frase perfecta para justificar su retroceso: "las mayorías se deben ampliar". Eso es absorber los votos de ERC como propios, ni más ni menos, metérselos en el bolsillo y reinterpretarlos. Me imagino que les habrá hecho maldita la gracia a los de Esquerra que les "lideren" por la derecha. Dice Mas que los "recortes" le han pasado factura y es que el que no se consuela es porque no quiere.
¿Es el crecimiento disparado de Ezquerra el crecimiento del "republicanismo", que es lo que le diferencia específicamente de otras opciones? No lo sé. ¿Existe el "voto inútil" como existe el "voto útil"? Quién sabe. Lo único seguro de las elecciones son los números; las interpretaciones, por el contrario, son libres, hasta ciertos límites, los de la coherencia y los de la vergüenza. Ha votado más gente y lo han hecho como lo han hecho. Se pueden hacer teorías, pero tú pides y ellos te dan el voto o la espalda. 


La Vanguardia —con el irónico titular "Fracaso excepcional"— insiste en su análisis al margen de los discursos paliativos, que son los que alivian el desastre electoral:

En contra de todos los pronósticos, Artur Mas no ha conseguido la "mayoría excepcional" que había pedido al pueblo catalán para liderar el proyecto soberanista y el fracaso también ha sido excepcional. Convergència i Unió ha sufrido un importante descalabro de hasta 12 diputados que abre enormes interrogantes sobre el futuro político inmediato. La apuesta del president Mas por incorporar al programa de CiU el horizonte del Estado propio para Catalunya ha tenido efectos contrarios a los buscados. Anoche en Madrid los dos principales partidos españoles, PP y PSOE, respiraron aliviados. La número 2 del PP, María Dolores de Cospedal, llegó a proclamar el "fracaso" de la "aventura secesionista".**

Qué sean esos "enormes interrogantes sobre el futuro político inmediato" es algo que tendrá que concretarse en función de lo realista o no de los análisis del día después. La experiencia nos dice que los políticos analizan bastante mal los resultados electorales cuando no son apabullantemente claros. Aquí hay cosas muy claras y otras menos. Lo que sí había eran peticiones expresas y estas han sido respondidas de forma clara.
Dice La Vanguardia que esta noche "los dos principales partidos españoles, PP y PSOE, respiraron aliviados". Creo que la apreciación se queda corta. Anoche respiraron "aliviados" en muchas partes de España, especialmente en Cataluña.


Los analistas siguen. Termino de ver mi clásico entre los clásicos, Casablanca, para celebrar esos setenta años de historia cultural viva, de encuentro con la magia visual, con el brillo en los ojos de Ilse, con el puñetazo en la mesa de Rick, con el recuerdo de Paris, y las canciones que si ellos soportan, nosotros también. Y cuando le preguntan a Rick, ciudadano del mundo, cuál es su nacionalidad, él responde sin dudar: "—Borracho." Es una declaración de amor a su garito, ese que, entre todos los de cualquier ciudad de cualquier país del mundo, ella eligió para entrar. Así es el Rick's, un lugar en el que todos caben y conviven mientras esperan, esperan, esperan...

* "Mas se compromete a seguir adelante con la consulta soberanista" El País 25/11/2012 http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/11/25/catalunya/1353882808_648425.html
** "Fracaso excepcional" La Vanguardia 26/11/2012 http://www.lavanguardia.com/politica/elecciones-catalanas/20121126/54355650807/fracaso-excepcional.html






lunes, 5 de noviembre de 2012

El Zar

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Hay que reconocerlo: la foto con el Kremlim detrás ha tenido un fuerte impacto emocional en Artur Mas. No sé yo que tiene el Kremlim, pero algo tiene. Le están sacando las cuentas de los gastos  por las noches en hoteles de lujo y a eso están ya acostumbrados los políticos. Les da igual. Pero eso de verse en plan Zar de todas las Rusias o de Presidente de todos los Soviets, en este caso de Zar de todos los Países Catalanes, con el Kremlin detrás, tiene una carga erótica que pone un montón. Si no que se lo digan a Putin.
Al igual que Vladimir Putin, Mas ha vuelto con manía persecutoria incrementada,  teoría de la conspiración incluida. Debe ser algo que queda en el aire cuando ventilan la momia de Lenin. El titular de El País no deja lugar a dudas: "Irán a por mí para desestabilizarme".* Sorprendente titular, sin duda. Y luego quieren dejarles el sueldo en la mitad.


Corre el riesgo Mas de que para desestabilizarle a él en la próxima misa de doce en la Sagrada Familia, ese maravilloso templo de Gaudí, le salten a danzar unas "Pussy Riot" a la catalana que canten "¡Mare de Déu, líbranos de Mas!". Ya me veo a Mas acusando a Madrid de conspiración y reuniéndose con el Abate de Montserrat para tomar medidas. Y es que cuando te quieren desestabilizar, te desestabilizan bien.


La obsesión de Artur Mas se completa con la expansión mental de los enemigos que le acosan. Yo nunca he tenido intención de acosar a Artur Mas y mucho menos a Cataluña, incluso a su visión de Cataluña. Pero el nacionalismo tiene un defecto: piensa de una forma y, además, te dice cómo debes pensar tú. Esto es una manía muy española (aunque fastidie), en la que incurren casi todos nuestros políticos. Sale Pérez Rubalcaba y en vez de decirnos qué piensa, dedica el ochenta por ciento de su intervención a decirnos lo que piensa Mariano Rajoy. Pues Artur Mas hace lo mismo, pero en plan doctrinal. Y así ocurre con todos, menos con el propio Rajoy, que sale a decir que él se lo está pensando o que no ha pensado nada todavía.

En este momento tenemos entre los Pirineos y Cádiz —ya no sé cómo llamarlo sin ofender a nadie—, más lo territorios insulares atlánticos y mediterráneos, tres teorías pululando: la de los independentistas que se quieren ir y montarse un estado; la de los federalistas que se quieren quedar de otra forma (aunque no sea la misma que la de los que se quieren ir); y, finalmente, están los que se quieren quedar como estamos, pero sin tanto jaleo continuo. Porque ya aburre un poco esto, la verdad. Los de la primera teoría gritan; los de la segunda se defienden para que no les quiten votos los de la primera; y los de la tercera se callan, por ahora, y miran.
El victimismo de Artur Mas adquiere tintes operísticos, de lamento recitativo, de aria desolada y belcantista, como es propio de un periodo con urnas por delante. Él se queja de que le tratan mal, pero yo nunca lo he hecho y, sin embargo, me siento insultado y amenazado permanentemente por Mas:

Tras advertir que los adversarios pondrán todas las trabas posibles en su camino —“irán a por mí— ha garantizado que está dispuesto a ir hasta el final. “Yo este proceso lo hago hasta el final mientras tenga el pueblo al lado, y el pueblo no está al lado solo en las manifestaciones, sino también en las urnas”, ha dicho en referencia al gran manifestación soberanista de la Diada. Si tiene el apoyo mayoritario ha dicho que el proceso “no lo podrá parar nadie, ni los tribunales ni las constituciones que nos ponen por delante”. “La democracia siempre se impone”, ha concluido.*


Conmovedor. Así se escribe la Historia, en la que el señor Mas tiene mucho interés en entrar como los toreros en salir, por la puerta grande. Hace mal —democráticamente mal— en considerar a los "tribunales" y la "constitución" —él habla en plural, pero debe ser porque cuenta desde la de Cádiz— como "obstáculos". Debería incluir muchas más cosas, pero no lo hace porque se ha subido al tren de los hermanos Marx, al grito de "¡Independencia, más independencia! ¡Esto es la guerra!" y le van quedando menos con los destrozos. Ya saben. Solo que este tren no se para y acabará despeñado en un barranco.
Dice Mas que "la democracia siempre se impone". ¡Gran verdad! ¡Vaya que si se impone! Porque él tiene una democracia para él solo, con su urna chiquitita, como de casa de pinipones para que solo vote quien él dice lo que él dice. La democracia es él y él se impone.
Da igual lo que se diga. El desprecio de Mas por la Constitución y los Tribunales —o la Junta Electoral que le ha hecho retirar su vídeo—, que también son suyos, va creciendo. Todos conspiran contra él para "desestabilizarle". Se lo han dicho empresarios, que se van; ya se lo ha dicho Europa, que no se quedan, que si una parte de un país se va, se comienza de cero el proceso. Pero siguen en ello. Y seguirán. Y lo que sigue es su gira internacional de conocimiento de Cataluña —¡qué bien!— a costa del descrédito e insulto al resto de España —¡qué mal!—. Y es que Artur Mas hace, como señalamos, del hablar mal de los demás su núcleo doctrinal y argumentativo. Y está feo.

Yo soy una víctima más del señor Mas. Reivindico mi derecho a quejarme sin ser nacionalista y, sobre todo, a ser también una nación, sea eso lo que sea a estas alturas del siglo XXI, después de lo que dijo Renan. Pero si él quiere, yo también. Aquí preguntan a todo el mundo, pero a mí no me preguntan. Vaya.
La Vanguardia ha preguntado este domingo a sus lectores:

¿Consideras adecuada la pregunta que haría Artur Mas en un referéndum?
La pregunta que haría Mas: "¿Desea usted que Catalunya sea un nuevo Estado de la UE?"


Es la metapregunta. Los resultados, como puede apreciarse, tras 18.423 personas exactamente en ese momento, es del 50 por ciento "sí" y otros tantos "no". No sé si esto significa algo, sirve de algo o si tan siquiera es "algo". Si yo fuera La Vanguardia, preguntaría: "¿Está usted de acuerdo con que el señor Mas esté siempre preguntando cada vez que haya elecciones?"
No sé qué contestaría la gente.

* "Mas pide la mayoría absoluta: “Irán a por mí para desestabilizar el proceso”" El País 4/11/2012 http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/11/04/catalunya/1352034534_021221.html








domingo, 24 de junio de 2012

Los desmarcados

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Por fin el nacionalismo ha encontrado la justificación para desmarcarse de la “marca España”. Las insólitas declaraciones del presidente Mas sobre la necesidad de que el resto del mundo no piense que Cataluña forma parte de ese desastre que es España nos enfrenta de nuevo al despropósito en forma de embudo que los nacionalismos han ido desarrollando. Mas anuncia que “el país más potente del sur de Europa” irá por libre, que dedicará un presupuesto de viajes mayor a explicar por todo el mundo porqué los mapas no dicen la verdad, a demostrar con cifras lo que las palabras expresan en cada mitin o discurso.
El “no somos España” es el equivalente al “nos somos Angola” de Mariano Rajoy. En realidad, no somos nadie. Los políticos ya no saben qué hacer. El aburrimiento extremo que nos causan las explicaciones de por qué lo hacen tan bien pero va todo tan mal se extenderá a casi todos los países de la Tierra, que no se verán privados de ese placer intelectual.
El presidente catalán responde así a algo tan representativo como una carta de un lector´, un indignado a su manera, publicada en la prensa:

Mas hizo referencia a una carta firmada por un empresario que publicó ayer La Vanguardia. Víctor Arnau ponía de manifiesto la desconfianza que sus clientes le expresaban por pertenecer a España, "un país al borde al quiebra", y emplazaba al president a recuperar la imagen de país serio que a su juicio había conseguido Catalunya en las últimas décadas. El president cogió el guante del lector y respondió: "Exactamente lo que me pide este lector de La Vanguardia es lo que he venido a hacer primero a Boston y luego a Nueva York. Somos el país más potente del sur de Europa y hemos de hacerlo saber al mundo, para que no nos confundan. Es urgente desmarcarse... Ya se ha visto que el éxito económico español tenía los pies de barro".*


Más claro, el agua. El señor Víctor Arnau García es un empresario del sector de las artes gráficas que publicó en La Vanguardia una carta abierta dirigida al presidente Mas en los siguiente términos:

No ens hem identificat mai amb la cultura del pelotazo ni amb l'especulació ni amb els diners fàcils sense esforç.
Ara ens enfrontem a un enemic molt perillós. Aquesta setmana he rebut trucades dels principals clients de la casa. Des de diferents països d'Europa, tots ells m'han expressat por a tenir el proveïdor en un país que en els propers dies farà fallida. Estan pensant a fabricar en un altre país més segur! Així és com ens perceben a Europa. Això és el que pensen els nostres clients estrangers. Com lluito contra aquesta visió que tenen de nosaltres a fora? És aquí on demano ajuda. No volem subvencions, ni diners, ni crèdits. M'agradaria imatge, seriositat, respecte. Que no engeguem a rodar en uns dies la feina ben feta durant 20 anys.**



Nadie duda de la buena intención del empresario y su deseo de enfrentarse a ese “enemigo más poderoso” que todos esos males con los que se les ha metido injustamente en el mismo saco con lo que hay al sur de la frontera. Él, efectivamente, no pide dinero, ni subvenciones, ni nada por el estilo. Solo pide que se le desmarque del parasitismo, de la mala imagen,  de ese lastre llamado España compuesto por un número indefinido de vagos y maleantes. Sin ellos, todo será más fácil y los clientes europeos volverán a pasar por caja y confiar ciegamente en la seriedad que, como “realidad diferenciada”, se habrá recuperado. ¡Señor President, haga algo!, clamaba el empresario ante las incertidumbres de los mercados y mercadillos.
El señor Arnau es muy libre de pensar como quiera y de sentirse más listo, trabajador y honrado que nadie. Puede serlo con tranquilidad o, al menos, sentirse así. Lo que sí es criticable es su ingenuidad por pensar que sus políticos son la panacea o no tienen responsabilidad en lo que ocurre en el conjunto. Señor Arnau: sus políticos también son responsables del estado general calamitoso. Ni más ni menos, para no entrar en discusiones. ¿Cree usted que sus clientes se sentirán más tranquilos cuando el señor Mas vaya, de país en país, explicando a todos que no hay que confundir y saque un powerpoint con un mapa para explicar lo que ocurre en este rincón extremo de Europa, avanzadilla del Norte, galaxia muy lejana, pueblo irredento de la Galia, Far West fronterizo? Pues probablemente no y lo que entenderán es que a los problemas ya existentes tenemos otro más que nos hace más inseguros para la inversión: nuestra tendencia a no ponernos de acuerdo en nada. Los orígenes románticos del nacionalismo no dan para tanto.
La Vanguardia nos adelanta:

La gira europea para explicar el déficit fiscal catalán tiene, de momento, tres destinos previstos: Lisboa, la segunda semana de julio, y después del verano Bruselas y París, y continuará con otros viajes relámpago a capitales de la Unión Europea en función de la agenda doméstica. Pero la ofensiva diplomática del Govern va más allá de Europa. Según ha podido saber La Vanguardia, están fijados ya en la agenda del president los siguientes destinos: Moscú en noviembre; China y Singapur en diciembre, e Israel a continuación, sin fecha definida pero probablemente en el primer semestre del año. La Secretaria de Exteriors trabaja también para continuar la tarea en los países de economía emergente como Brasil e India.

Lo de “la gira europea para explicar el déficit fiscal catalán” es un bonito eufemismo político. Permitirá explicar de una vez por todas —a ver si lo entiende el mundo de una vez—, de dónde provienen todos los males que aquejan al señor Arnau y demás honestas personas. Mas, que ha comparado Cataluña con un atleta corriendo con una mochila llena de piedras (que somos usted y yo, claro, no él) en su viaje didáctico a Boston***, no considera que todas estas cosas sean negativas para España.

Con todo, el president rechaza que su posición pueda interpretarse como antiespañola, sino al contrario. "A España lo que le interesa es que Catalunya tire del carro y Catalunya ayudará a España si esta le permite desarrollar su potencial".*

Señor President, Señor Arnau: A España no le interesa que Cataluña tire del carro. Le interesa que Cataluña, Extremadura, Andalucía, ambas Castillas, Euskadi, Galicia, etc., etc. (que no se sienta nadie ofendido por el etcétera) tiren de sí mismas para salir todos adelante, porque no hay otra forma. Aquí el problema no es ya quién tira del carro, sino si nos quedemos sin carro, robado anoche mientras dormíamos.
Hacer ver que los males de Cataluña solo provienen de los males de España o hacer ver que solo España saldrá adelante si Cataluña tira de ella (porque los demás son incapaces, claro) no es nacionalismo: es una tontería auto reconfortante y autista, una fantasía que pueden trasladar a todos los powerpoints que quieran y traducir a todos los idiomas de la Tierra para hacer una gira que saldrá carísima (ahora que se critican los viajes del señor Ribó, defensor del pueblo catalán, por todo el mundo), pero que se pagará con gusto porque es por una buena causa. Todo esto se lo aplaudirán a rabiar los que les guste escucharlo, porque que nos adulen los oídos es la segunda cosa que más nos gusta después de que nos adulen el bolsillo.
¿Arreglarán algo? Pues, probablemente, no. ¿Se sentirán más satisfechos? Pues algunos probablemente sí. Los problemas de Cataluña son una parte entrañable de nuestros problemas y viceversa. Y lo que es verdaderamente urgente es demarcarse de todo lo demás.

* "Mas: "Es urgente desmarcarse de España"" La Vanguardia 24/06/2012 http://www.lavanguardia.com/politica/20120624/54316192248/mas-urgente-desmarcarse-espana.html
** El lector expone (Cartas) "La nostra imatge a l'estranger" La Vanguardia 23/06/2012 http://www.lavanguardia.com/participacion/cartas/20120623/54316111071/por-proveidor-pais-en-fallida.html
*** "Artur Mas explica sus agravios con España en Boston" ABC 21/06/2012 http://www.abc.es/20120621/local-cataluna/abci-artur-explica-agravios-espana-201206211003.html