Joaquín
Mª Aguirre (UCM)
La
noticia de la creación de un "gabinete de crisis" para analizar el
"repunte" de asesinatos machistas no deja de ser una medida de cara a
la galería, algo que no creo que sirva para mucho más que para hacerse la foto
que trate de mostrar que se hace algo. Sin embargo, es dudoso que la reunión
pare algo. La última politización de los argumentos contra la violencia solo ha servido para reducir condenas a los violentos y echar la culpa a los jueces. Es una situación que no beneficia y realmente perjudica a las mujeres.
En
RTVE.es leemos sobre lo que ha llevado a la reunión de tres ministerios:
El Ministerio de Igualdad reúne este
miércoles al primer comité de crisis para analizar el repunte
de asesinatos machistas ocurridos durante este mes de diciembre,
en el que al menos ocho mujeres han muerto a manos de sus parejas o exparejas,
lo que eleva a 46 las víctimas mortales en lo que va de año.
A este primer comité de
crisis asistirán los Ministerios de Igualdad,
de Justicia y del Interior, las comunidades autónomas en las
que se han producido los asesinatos y las Unidades de Violencia
correspondientes.
El objetivo de esta reunión es analizar
la manera de dar una mejor respuesta al repunte de asesinatos machistas del
último mes.
Se da también la circunstancia de que
en el tercer trimestre del año han aumentado las denuncias por violencia de
género un 9,73%. *
Es indudable que existe un aumento de casos, pero la cuestión
sigue estando en qué es eficaz para prevenir estos casos, si es que es posible hacerlo, que es sobre lo que se debería debatir.
Los casos que se nos muestran en diciembre, que es el mes —con ocho muertes— en
el que se ha producido el incremento son muy variados.
Estamos a una muerte de igualar la cifra del año pasado (47
mujeres muertas ya en lo que va de año), según los datos que se nos aportan. La
reducción de los datos que transcienden son siempre si había denuncia previa y
la edad y, en ocasiones, la nacionalidad. Se nos dice que, sobre los datos
anuales, en el 40% de los casos existían denuncias previas por maltrato. Es otro dato que se nos ofrece, pero que se puede interpretar de muchas maneras. Se nos dice, por ejemplo, que una de las parejas de los asesinatos en
diciembre era británica. De los datos sobre la edad, los ocho casos de
diciembre se reparten así:
69 - 52
- 67
- 48
40 - 34
- 31
83 - 80
- 32
69 - 67*
La primera cifra es, cuando se da, la de los varones y la segunda la de la
pareja o ex pareja en el crimen. También se han dado asociados en estos casos muertes de menores,
suicidios posteriores, etc.
No es mucho lo que se puede extraer de esto y siempre la
relación queda sujeta a la discreción de los casos investigados. Quizá este
esquematismo, esta simpleza de los datos nos haga ver "cifras" y
"porcentajes", en vez de dramas humanos singulares, que son los que
habría que sacar a la luz para que sirviera de algo la reunión de ese comité de
tres ministerios. Por mi parte, soy escéptico sobre los resultados.
No sé qué puede parar un crimen de este tipo, más allá de
que la víctima logre escapar, pedir ayuda y ser atendida a tiempo. El dato
sobre que el 40% de las victimas hubieran realizado denuncias previas por
maltrato es un indicio claro de que el sistema de protección no funciona como debiera.
A nadie se le escapa la dificultad que tienen los tres
diversos momentos: prevención, detección y protección. La prevención es sobre
todo informativa y formativa. Tiene que darse en las escuelas, en las propias
familias, en todos los círculos sociales posibles. El maltrato, la violencia
contra las mujeres, su asesinato, etc. es una situación grave que tiene que ser rechazada
de forma firme. Sin embargo, según los datos entre los jóvenes parece que es cada vez más aceptada.
En el informe de septiembre de 2022 de la Fundación FAD
leemos:
Los datos del Instituto Nacional
de Estadística (INE) sobre Violencia Doméstica y Violencia de Género
(EVDVG) del año 2021 muestran una tendencia: la violencia de género aparece
cada vez a edades más tempranas. Las cifras del organismo, basadas en el Registro
Central para la Protección de las Víctimas de la Violencia Doméstica y de
Género del Ministerio de Justicia, reflejan un incremento del 28,6% respecto
a 2020 en el número de mujeres víctimas de violencia de género menores de 18
años y una subida del 70,8% en el caso de los denunciados también
menores de edad.
A esta realidad que refleja el INE se
suma que cada vez son más los jóvenes (uno de cada cinco chicos entre 14 y 29
años) que niegan la violencia de género o que la consideran un “invento
ideológico”, según datos del Barómetro sobre Juventud y Género del
Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la Fundación de Ayuda
contra la Drogadicción (FAD) de 2021. Este cambio de paradigma, según las
fuentes consultadas, responde a varias causas pero en él destacan algunas
claves: la falta de reconocimiento de los agresores como tal y que los
discursos negacionistas son más fáciles de penetrar en los adolescentes. A esto
se añade que actualmente las chicas jóvenes denuncian más, ya que cada vez
están más concienciadas sobre este tipo de violencia.**
Más allá de los incrementos está el hecho de la aceptación. Ese "negacionismo"
de la violencia de género es el causante de que se perciba de una forma laxa y,
sobre todo, que se manifieste como una forma "natural" en las
relaciones. Creer que se trata de un "invento ideológico" forma parte
de los discursos políticos que —recordemos el caso de la fundación
"antifeminista" hispana creada por Macarena Olona, ex de Vox,
definida por ella misma como "una batalla ideológica del bien contra el
mal"***— sirven para encubrir la naturaleza real de este tipo de
violencia.

Olona dice en la misma entrevista que "su proyecto solo
causará inquietud a quienes defienden un "hembrismo" que
no representa, en su opinión, a muchas mujeres en la comunidad
hispanoamericana."*** Causa sonrojo escuchar esto y especialmente al
hacerlo en países que, como México, tienen el récord de mujeres asesinadas, a
mujeres protestando en las calles por el desinterés de los poderes públicos y
en la ausencia de interés en la persecución de los asesinos.
En Infobae leíamos los escalofriantes datos de México en 2022:
Aunque más de 10 mujeres son asesinadas diariamente en México, apenas el 24% de los casos son investigados como feminicidios. De acuerdo con información del Secretariado Ejecutivo del
Sistema Nacional de Seguridad Pública, durante los primeros diez meses de 2022
se ha registrado 3 mil 155 asesinatos de mujeres, sin embargo, en su gran mayoría han sido abordados como
homicidios dolosos en las indagaciones.****
Son los mensajes antifeministas los que acaban creando una
conciencia escindida en la sociedad. El violento tiene ya un concepto ante la
queja de las mujeres: "hembrismo". El machismo violento se lleva en
la mente tanto como en las manos; igualmente se lleva en las palabras
esparciendo los discursos que restan importancia a los diferentes casos, que
los justifican o "explican" como un problema de las mujeres, etc.
Las reuniones frente a los ayuntamientos cuando se produce
una muerte son una forma de visibilizar la repulsa, pero siempre a posteriori,
tras la muerte. Es un gesto de rechazo, pero no impide las muertes, ni las que
causan la repulsa ni las que se producirán posteriormente.
Hacen falta más análisis y menos teorizaciones sobre la
violencia. Hay que comprender cada caso, el detalle, su origen. Si pensamos que
no necesitamos explicaciones, caemos en nuestra propia trampa y se diluye la
eficacia en la prevención, detección y protección. Pero cuanto más aumente la
prevención, involucrando a toda la sociedad y no solo a una parte, mejorarán
los demás casos posible.
La violencia machista viene de una forma de ver el mundo que
se transmite por múltiples vías. La primera es la "cosificación" de
la mujer, que pasa a ser un "objeto" de pertenencia, del que disponer
a voluntad. Pero quienes lo ven así, están dentro de una visión enfermiza de la
sociedad y de sus relaciones. La "posesión" es un vicio y nace con
más facilidad en aquellos que viven su voluntad como una especie de ley
infantil del deseo.
Es preocupante el aumento de los delitos sexuales en grupo. Implica el surgimiento de una nueva forma de conciencia grupal, que a
diferencia de otros momentos anteriores implica un deseo de ser vistos, una
forma de narcisismo en una sociedad de seres cada vez más vacíos y rellenados
de trivialidad. Cada vez hay más gente que delinque como espectáculo, sea
adelantamientos peligrosos, peleas o violaciones. Este deseo de ser visto es de
una pobreza mental y social inaudita, de una increíble vaciedad. Es solo una
parte.
Es importante comprender la psicología, del joven al anciano,
del que mata y se suicida después, la de los jóvenes que violan en grupo como una
diversión retransmitida; es importante profundizar en las víctimas, entender cada
caso más allá de si había denuncias previas o no. Hay asesinatos precedidos de
años de mal trato y los hay fruto de un único momento. Cada caso es una
historia, una motivación. Reducirlos todos a lo mismo no es comprender nada y
querer explicar todo.
Les deseo lucidez a los miembros de esos tres ministerios,
comunidades autónomas y servicios dedicados a la violencia. Puede que saquen
conclusiones señalando que las "navidades producen más violencia"
—como ya han concluido algunos medios—, con lo cual la solución sería
prohibirlas.
Pero hay que ir mucho más allá de una reunión de
"gabinete de crisis" e ir directamente a la crisis, a su origen,
comprender mejor los fenómenos que produce. No es fácil evitar un crimen, no es
fácil detectar a un criminal, no es fácil convencer a una víctima que se
resiste a comprender su situación, que se deja seducir una y otra vez, no es fácil librarse de su opresor violento. Hay que
desarrollar herramientas eficaces y hacer menos política. Hay que construir
discursos convincentes, argumentados, sentencias ejemplares; hay que dejar
claro qué es el mal y qué el bien, incluso explicárselo a Macarena Olona, que tiene cierta
confusión.
Considerar el "bien" la incuestionable figura del
"jerarca familiar" es mantener los problemas de otro tiempo
arrastrando el pasado y vendiéndolo hoy como una venerable tradición. La
violencia no es una tradición, es una
mala costumbre. Está ligada a la persona violenta, posesiva y quizá la estamos
produciendo de forma intensa, tal como afirman los estudios sobre los jóvenes,
que la están aceptando como una forma de vida, como un principio regulador de sus acciones.
Quizá estemos produciendo una sociedad cada vez más agresiva, donde existen muchas formas de violencia y pocas capacidad para resolver problemas, incluso los cotidianos. ¿No estamos envenenando?
Es una pena que la hemeroteca nos muestre que ocurrió lo mismo por estas fechas del año pasado y que el ministerio pidió "alerta" y "detección precoz". Reunirse por estas fechas va a ser una costumbre, otra tradición. No dudo de su buena fe, sino de la eficacia de una medida ante una situación que se repite.
 |
| El País 20/12/2021 |
* "El Ministerio de
Igualdad reúne al comité de crisis ante el repunte de asesinatos
machistas" RTVE.es / EFE 28/12/2022
https://www.rtve.es/noticias/20221228/igualdad-comite-crisis-repunte-asesinatos-machistas/2413023.shtml
** "¿Por qué aumenta
la violencia de género en menores de 18 años?" FAD / Maldita.es 13/09/2022
https://fad.es/ojos-abiertos/por-que-aumenta-la-violencia-de-genero-en-menores-de-18-anos/
*** "Macarena Olona convierte el 'antifeminismo' en la
bandera de su nuevo proyecto" El Confidencial EFE 4/11/2022
https://www.elconfidencial.com/espana/2022-11-04/olona-iniciativa-ideologia-genero-lobby-antifeminista_3518072/
**** "En México más de 10 mujeres son asesinadas al día, sólo el
24% de los casos es investigado como feminicidio" Infobae 6/12/2022
https://www.infobae.com/america/mexico/2022/12/06/en-mexico-mas-de-10-mujeres-son-asesinadas-al-dia-solo-el-24-de-los-casos-es-investigado-como-feminicidio/