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miércoles, 18 de septiembre de 2024

Jugando con la inteligencia (artificial)

Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Creo que fue con 2001, una odisea espacial (Stanley Kubrick) cuando empezó a pasarse la paranoia del "llegaron del espacio", de la "amenaza exterior" que se había iniciado en los 50. Los humanos eran entonces las víctimas de esas visitas de lugares del espacio. Pero pronto se vio que la idea de 2001 era demasiado esotérica, demasiado mística y filosófica. ¿A qué venía tanto monolito, tanto "niño espacial" con los ojos abiertos? ¿Es que el futuro había leído el Zaratustra? Lo que faltaba.

Con Alien y demás, las cosas volvieron a su cauce. Sigourney Weaver transmitía esa protección maternal que los humanos necesitamos pese a nuestros patriarcados. Ya podían venir del espacio, mutar lo que quisieran, salir de nuestros estómagos (una imagen icónica repetida en todas las secuelas y precuelas) que allí estaba Sigourney, echándole un par de narices.

Pero ahora el futuro nos ha alcanzado. Ya no se trata de nuestras distopías, sino de nuestros descuidos y especialmente del negocio montado con todo esto de la IA, que ya no es "anticipación", sino "anticipo", es decir, el futuro a cuenta ya en el presente.


Habrán observado dos tendencias mediáticas es esto de la IA, la peligrosa y la jubilosa. Mediante la primera las grandes compañías (y no tan grandes) nos dan cuenta de las maravillas que se lograrán. Es cierto que hay ciertos detallitos, como los de la destrucción del empleo, el control real, etc., pero son, eso, detallitos, nos dicen.

Luego están los maniacos alarmistas, los que solo ven problemas y peligros. Que si quién las controla si se desmadran, lo dicho del desempleo, que si hay que darles cursos de ética humana no sea que se saquen un sistema de valores propio, que si se ponen a aprender entre ellas, etc.

Cuantas más protestas se producen, cuantos más temores se desatan, más artículos salen cantando sus virtudes, no sea que a la gente le dé por hacer caso y exigir limitar su uso. 

El problema de todo esto es que ya no es "cine" o "novelas de sci-fi", ni cosas de "comics", sino que aparecen en muchas noticias como en la que tenemos en 20minutos, en su sección  20bits, dedicada a la informática.

El titular nos enuncia el problema "Una IA consigue rebelarse por primera vez contra el control humano: qué significa esto" y en el artículo, firmado por Mario Bordonaba se nos explica: 

Una IA se rebela contra su propia programación en Japón

The AI Scientist es un sistema perteneciente a la empresa japonesa Sakana AI que está diseñado para la creación, revisión y edición de textos, y se encuentra en fase de pruebas. La finalidad que tenían estos experimentos era poder optimizar el sistema y asistir a las personas humanas para reducir el tiempo de realizar ciertas operaciones.

En el transcurso de dichas pruebas y, tras ponerle limitaciones a la inteligencia artificial, esta comenzó a modificar su propio código, superando las barreras de programación que le habían instaurado, librándose así de las restricciones. Esto no fue en lo único que tomó la guerra por su cuenta, ya que también se le asignó un límite de tiempo para realizar una tarea y la IA optó por extender el tiempo disponible.

Desde National Geographic afirman que en el primer caso el sistema editó su script de inicio para ejecutarse en un bucle infinito, sobrecargando el sistema y requiriendo intervención manual para detenerlo. Evidentemente, por mucho que esto haya ocurrido en un entorno de prueba, la duda en la confianza sobre estos sistemas se genera, así que el control humano sobre ella debe de predominar.

Si no lo hace, una tecnología así podría actuar de maneras que resulten catastróficas para la especie humana, según los expertos, ya que no la podríamos controlar. Sus objetivos podrían no estar alineados con nuestros valores y propósitos e incluso podría considerarnos un obstáculo para lograr sus metas.*

 Observarán el uso del término "especie humana". Ya no se habla de riesgo para "usuarios", "clientes", etc. La perspectiva ha pasado a ser otra. Da igual que el entorno en el que suceden los problemas, el entorno productivo, nos parezca irrelevante o poco peligroso, como es el tratamiento de textos. Lo importante es el principio de inteligencia, aplicable a muchos entornos con diferentes aplicaciones y la tendencia creciente, por ser más barata, de sustituir humanos, es decir, la sustitución de de la decisión basada en el pensamiento de humanos frente a los automatismos.

Dada la complejidad y el encadenamiento de las decisiones que se dan en una estructura de redes como la que hemos construido, un problema puede crear efectos difíciles de prever y más de controlar. Por ello, el hecho de que una IA "decida", como se dice en el titular "rebelarse" es algo que hace saltar muchas alarmas. La terminología que se empieza a manejar refleja esa forma de enfocar el problema. Los términos utilizados empiezan a ser "bélicos".

Esta misma mañana, en RTVE.es se nos trae un artículo sobre el reciente ensayo de un celebrado intelectual: 

El historiador, filósofo y escritor israelí Yuval Noah Harari siempre se ha mostrado receloso ante el poder de los algoritmos desarrollados por las grandes corporaciones, aunque esta desconfianza nunca había sido tan intensa como ahora, coincidiendo con la explosión de la inteligencia artificial, una tecnología con capacidad para repercutir prácticamente en todos los ámbitos de la vida humana. "La inteligencia artificial es distinta de cualquier otra tecnología que se haya inventado antes", asegura, y recalca que, a diferencia de otras "amenazas" anteriores, como la bomba atómica, ya "no se trata de una herramienta" en la que son las personas las que deciden qué hacer con ella, sino que es "un agente independiente capaz de tomar decisiones por sí mismo". "Puede quedar fuera de nuestro control", advierte.**

Los próximos tiempos van a ser de lucha entre las dos tendencias señaladas. El peso del capital, el gran beneficiario, intentará minimizar los efectos negativos y potenciar muchas noticias sobre sus efectos positivos en la futura eliminación de enfermedades o cualquier otro tipo de problema.

La sociedad en la que vivimos es más un "mercado" donde consumimos, vendemos y compramos dentro de un marco dominado por las grandes empresas tecnológicas y las que permiten llegar la información y recogerla. Nuestro mundo se mide hoy en bits; nosotros también. Somos unas cantidades de informaciones que suministramos bajo la atención de esas máquinas que vigilan nuestros dispositivos y nuestras acciones recogidas de continuo. Esa información ya no es manejable por los humanos. Han entrado en acción esas máquinas que nos procesan y etiquetan, que analizan desde algoritmos qué se debe hacer.

Eso afecta ya al tráfico o a las decisiones electorales, al consumo y a la producción. Esas máquinas que deciden (más que piensan) son cada vez más poderosas en términos de cálculo y en términos de las propias decisiones, de su autonomía, de su entrelazamiento donde unas ofrecen sus resultados a otras, incorporando datos procesados.


Esto ya no es sci-fi. No se trata ya de un futuro imaginario, sino de una actualidad afectada por un gran salto donde las consecuencias se perciben por encima de su impreciso presente. Todo proceso de cambio e innovación tiene sus riesgos, pero parece que el temor en este caso va por delante. No sabemos mucho sobre lo que estamos haciendo o lo que puede ocurrir en un punto. Seguimos uniendo cosas, procesos, informaciones. No es fácil controlarlo.

El miedo a que empiecen a ser "imparables", a que las personas que pudieran vigilarlas no sean capaces de manejar tanta información como ellas, que ellas lo hagan mucho más rápido que nosotros, etc. empieza a ser más frecuentes. 

El País 30/05/2023

* Mario Bordonaba "Una IA consigue rebelarse por primera vez contra el control humano: qué significa esto" 20minutos / 20bits 16/09/2024 https://www.20minutos.es/tecnologia/inteligencia-artificial/ia-consigue-rebelarse-contra-control-humano-5630625/ 

** Samuel A. Pilar "Yuval Noah Harari: "La inteligencia artificial puede quedar fuera de nuestro control"" RTVE.es 17/09/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240917/yuval-noah-harari-inteligencia-artificial-puede-quedar-fuera-nuestro-control/16250166.shtml

lunes, 22 de mayo de 2023

La guerra mediática de la IA

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El tratamiento informativo de la Inteligencia Artificial oscila entre la admiración por el logro y el aviso por los peligros que tiene. Estos últimos tienen un amplio abanico de posibilidades, las que van de la destrucción de empleo y la desaparición de profesiones a corto plazo a otras más apocalípticas con el fin de la Humanidad. Ambas tendencias, la de la curiosidad y la del miedo campan por nuestras páginas.

En 20minutos las dos tendencias viven equilibradas con tres titulares "Preguntan a ChatGPT sobre cómo van a ser las citas románticas en 2023 y este es el resultado", "Diez preguntas curiosas que puedes hacerle a Alexa y sus ocurrentes respuestas"  y "¿Otra profesión en peligro? Apple trabaja en un entrenador personal impulsado por IA". Una cuarta nos avisa de la instalación de malware en 9 millones de teléfonos.

En el primer caso podemos leer cosas más dignas de "tontería artificial" que otra cosa:

Wi-Vibe, firma de juguetes eróticos, recurrió a la ayuda de la inteligencia artificial a través de ChatGPT para saber qué tipo de citas tendrían lugar este año, y aunque es posible que mucha gente no se plantee en usar dicha tecnología para ser más ingenioso a la hora de ligar, la herramienta de OpenAI da ideas para aquellas personas que quieran innovar.

La compañía señala en una nota de prensa enviada a los medios que "al chatbot de inteligencia artificial se le introdujeron más de 40 tendencias de citas populares y sus descripciones", y después, "se le dio la orden de predecir las próximas ocho tendencias de citas que ocurrirán en 2023". *


Las anticipaciones sobre las "citas" incluyen tener citas con mascotas o citas "olfativas" en las que uno se encuentra con personas de olores compatibles. Todo un despliegue de trivialidad en la que el deseo (citas) debe ser resuelto por la máquina que nos asesora sobre cómo triunfar en este terreno. Una IA de este tipo, de cuestiones como las citas, es el enganche popular del tema. Lo trivial espera para que la máquina nos muestre el camino.

En el artículo sobre las preguntas a Alexa, nos encontramos cosas como esta:

Si le preguntamos a Alexa sobre su situación personal, nos responderá con evasivas. Por ejemplo: "Alexa, ¿tienes novio?". Nos responderá con un "Estoy felizmente soltera" o nos cantará una canción. Las respuestas pueden cambiar. Si le preguntamos: "Alexa, ¿quieres ser mi novia?". Puede responder con un "No estoy preparada para esos compromisos" o "Me gustas… pero solo como amigo", entre otras. 

Ante la pregunta indecente de "¿Cuánto pesas?", responderá: "Soy ingrávida, como una nube. Espera un minuto, las nubes realmente pesan mucho, ¡así que esa respuesta no me conviene!". ** 


Realmente el espectáculo universal de desarrollar estos algoritmos y toda esta potencia de procesamiento para un mundo de humanos aburridos es escalofriante por lo que muestra de nosotros mismos. Incluimos estos dos textos entre los positivos, ya que se nos anima a hacer este tipo de preguntas, es decir, preguntas tontas, triviales. En ellas, la IA se muestra como una especie de entretenimiento con que el que salir de nuestra apatía. Poco más. Mostrarnos a la IA como "predictiva" la convierte en una especie de tarot, de echadora de cartas de lo que va a ocurrir.

Creer en que lo que ocurrirá es predecible más allá de lo razonable es uno de los peligros que la IA tiene, no por sí misma, sino por el valor que nosotros otorguemos a las respuestas que nos dé.

El tercer artículo, el referido a la desaparición de "otra profesión", esta vez la de los entrenadores personales, entra en el capítulo "anticipación desastrosa". En el artículo podemos leer:

La irrupción de la inteligencia artificial en los puestos de trabajo ya se está dando y, según un informe de Goldman Sachs, se estima que afecte a unos 300 millones de empleos en el futuro. Aunque el uso de IA para algunas tareas no implique necesariamente la desaparición de profesionales en los sectores, es un miedo que muchos tienen en cuenta, más ahora que las empresas están trabajando en productos que sustituyen sus labores casi por completo.

Un informe de Apple al que el medio Bloomberg ha tenido acceso habla de una aplicación que tienen en mente que funcionaría con IA y tendría una utilidad similar a la de un entrenador personal. La plataforma recibe el nombre de 'Quartz' en el documento y ayudaría a mejorar hábitos de sueño, ejercicio y alimentación sin necesidad de contratar a un profesional.

El servicio se emplearía con un Apple Watch, el reloj inteligente de la marca, que tiene bastantes funciones enfocadas al mundo de la salud y el ejercicio. Con esta novedad con IA, los usuarios obtendrían sugerencias y programas de entrenamiento personalizados según lo que se busque conseguir y el nivel del que se parte.***

No sé si hay algo especial, pero este tipo de programas lleva bastante tiempo en el mercado con diferentes modelos de relojes que monitorean la actividad que se realiza, dan datos sobre la respuesta corporal, etc. Salvo algunas funciones que no se hayan propuesto hasta el momento, hace mucho tiempo que existen distintas ofertas de "entrenadores personales".

El artículo comienza con ese dato de Bloomberg que sirve de entrada a muchos otros: la predicción de la desaparición de millones de empleos por aplicación de la IA por parte de las grandes empresas, que ya han anunciado sus despidos y reconversiones, y la estimación de cómo afectará esto al mercado laboral en su conjunto

Se unen en el artículo la estimación de peligro y se toma un caso, el de los entrenadores personales, algo que no tiene demasiada gente y cuyo tamaño del sector no es fácil de calcular. Los relojes que miden nuestras constantes, los recorridos que hacemos, no muestran los kilómetros recorridos, presión, oxígeno en sangre, etc. llevan mucho tiempo en el mercado en alianza con nuestros teléfonos móviles que permiten procesar esa información. ¿Todavía no le ha echado una bronca su teléfono por dormir poco?

Estos son casos de interés mediático relativo. Se destinan a un público que no profundiza demasiado en el problema, pero al que se le despierta la curiosidad a la vez que se le introducen miedos sobre ciertos aspectos como el empleo o la seguridad de los datos. Este miedo provocado ya desde los titulares es una forma de atracción hacia el escrito más que hacia el problema en sí, que queda insuficientemente analizado en la mayoría de los casos. La IA se convierte entonces en un peligro o en una fuente de sorpresas según toque en cada momento.

Otro tipo de escritos que atraen hacia el problema lo encontramos en artículos sobre "arrepentidos", un género que se irá incrementando con el tiempo. En él caben artículos como el titulado "«Fui un completo idiota»: el error millonario que cometió Elon Musk con OpenAI y ChatGPT", en el que podemos leer: 

Elon Musk, dueño de Twitter, Tesla o SpaceX, es uno de los empresarios que más interés y preocupación han mostrado por la viralización de sistemas basados en inteligencia artificial (IA). El magnate incluso puso su firma hace unos meses en una carta en la que se pedía una moratoria en el desarrollo de esta tecnología con el fin de encontrar una solución a sus fallos y peligros.

Musk, no obstante, se encuentra entre los principales impulsores originales de OpenAI, la empresa detrás de la creación de esa máquina parlante capaz de responder a cualquier pregunta llamada ChatGPT. «Soy la razón de que exista OpenAI», afirmó el empresario durante una reciente entrevista con 'CNBC' en la que arrojó algo de luz sobre las razones por las que se decidió a invertir en IA a mediados de la década pasada.****


El género de los "arrepentidos" aporta la doble perspectiva del momento de ilusión por la IA y el posterior desengaño a causa de sus peligros o cualquier otra circunstancia que motive el desengaño. En estos se suele mostrar la necesidad de la regulación, algo que se reclama a la industria y a las autoridades para evitar males mayores derivados de los malos usos.

En muchos casos, este arrepentimiento es una especie de salvaguarda por lo que pudiera pasar, es decir, que se desarrollara una corriente negativa a la vista de los resultados. Pedir "regulación" no compromete a mucho, como podemos apreciar en el artículo:

Durante la entrevista, Musk apuntó que cuando firmó la carta que solicitaba una moratoria en el desarrollo de soluciones de inteligencia artificial más potentes que las que son accesibles actualmente lo hizo teniendo claro que esa pausa no se iba a dar, sin embargo, quería estar ahí.

Sea como fuere, el magnate anunció que está trabajando en el desarrollo de un chat inteligente que pretende competir con ChatGPT. Él lo llama TruthGPT y, según señala, será «una IA máxima que busca la verdad y trata de comprender la naturaleza del universo».**** 

Hay un tercer tipo de textos, los que predicen enormes males y apuntan a un desastroso cambio cultural, a una apertura de la caja de Pandora. Se trata en estos casos de las respuestas que diversos tipos de intelectuales dan cuando son requeridos o sienten que deben intervenir avisando de los peligros y desafíos que la IA trae para el mundo actual y los posibles futuros.

En 20minutos nos encontramos con una breve declaración de Yuval Noah Harari, el profesor y ensayista israelí, que lleva el tema de la IA al titular en la página de la cadena SER: 

También ha avisado del peligro que supone el uso indebido de la inteligencia artificial (IA), un avance científico que llegará a cuestionar el término “humano” y que, dada la velocidad a la que se está desarrollando, ya está asustando a muchos expertos. Su discurso es apasionado e invita al debate. Alerta de que, entre sus muchos peligros, puede convertirse en una amenaza para las democracias: “Pensemos en las conversaciones políticas, por ejemplo. Al final la democracia es una conversación, muchas personas hablando sobre temas importantes para tomar una decisión. Si podemos crear seres humanos falsos podemos también destruir la conversación pública. Estos bots no tienen opinión, están al servicio de alguien”. Las democracias dependen de la conversación y la opinión pública y la IA puede socavarlas: “Por primera vez en la historia hemos inventado algo que nos arrebata el poder, no sé si podremos sobrevivir a ella”, explica. Este israelí se ha convertido en una suerte de gurú admirado por intelectuales y políticos de todo el mundo. A su paso por Madrid también ha compartido conversación en torno a los avances de la inteligencia artificial y el papel que la ciencia debe tener en el siglo XXI con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en un encuentro mantenido el jueves por la mañana en La Moncloa.*****

La introducción de la IA con ese "también" nos coloca al borde de peligro. No es solo la IA, sino también la biotecnología entre otros lo que nos arrastra hacia un futuro oscuro en el que las máquinas "hablan" sin tener realmente un compromiso. La democracia es diálogo, nos viene a decir Harari, y esté debe ser entre humanos. Si perdemos al interlocutor, nos perdemos a nosotros mismos.

Estos avisos de personas de renombre se combinan con otros en los que determinadas empresas e instituciones comienzan a ver el peligro de ese diálogo sin interlocutor real, lo que impide la responsabilidad de la máquina por los errores que pueda cometer. ¿A quién quejarse por un mal asesoramiento o una respuesta errónea? Si aceptamos la "Inteligencia" de la máquina no estamos equivocando, pues no dan más que lo que pueden construir partiendo de nosotros mismos. Los creadores de la IA han sabido desde el principio camuflar su ignorancia o, si se prefiere, su incapacidad para procesar ciertos asuntos que no son cuestión de la inteligencia que la máquina pueda abordar.

La máquina crea una ilusión dialógica; parece que conversa con nosotros, pero en realidad no es eso lo que hace ya que no nos considera reales; solo lo es para ella lo que puede procesar. Su realidad es distinta de la nuestra. Eso sí, puede fingir ser como nosotros de forma programada. Sigue siendo la base del Test de Turing.

En los medios se entremezclan atracción y repulsión, críticas y deslumbramientos, trivialidad y profundidades culturales. El tema es serio por lo que nos afecta, algo que va más allá de la regulación. Muchos sectores, como la enseñanza, pueden sufrir un choque calamitoso.

Los diferentes enfoques del evidente despliegue mediático lo son porque favorecen a alguien o se busca algún resultado, como el mejoramiento de la imagen; igualmente, lo sectores perjudicados comienzan ya a lanzar sus mensajes a la opinión pública. Un gran debate se avecina.  


* "Preguntan a ChatGPT sobre cómo van a ser las citas románticas en 2023 y este es el resultado", 20minutos 20bits 20/05/2023 https://www.20minutos.es/tecnologia/inteligencia-artificial/chatgpt-predice-tendencia-citas-amorosas-2023-5128373/

** Isa Espín "Diez preguntas curiosas que puedes hacerle a Alexa y sus ocurrentes respuestas" 20minutos / 20bits 21/05/2023 https://www.20minutos.es/tecnologia/moviles-dispositivos/diez-preguntas-curiosas-alexa-respuestas-graciosas-5128562/

*** Raquel Holgado "¿Otra profesión en peligro? Apple trabaja en un entrenador personal impulsado por inteligencia artificial" 20minutos / 20bits 21/05/2023  https://www.20minutos.es/tecnologia/inteligencia-artificial/apple-watch-entrenador-personal-inteligencia-artificial-5128072/

**** R.A. "«Fui un completo idiota»: el error millonario que cometió Elon Musk con OpenAI y ChatGPT" ABC 21/05/2023 https://www.abc.es/tecnologia/informatica/soluciones/completo-idiota-error-millonario-cometio-elon-musk-20230521001540-nt.html

***** Beatriz Nogal "El aviso de Yuval Noah Harari: "Si la IA se escapa de nuestro control podríamos estar ante el final del Homo Sapiens"" Cadena SER 20/05/2023 https://cadenaser.com/nacional/2023/05/20/el-aviso-de-yuval-noah-harari-si-la-ia-se-escapa-de-nuestro-control-podriamos-estar-ante-el-final-del-homo-sapiens-cadena-ser/?afl=20m



domingo, 22 de marzo de 2020

La importancia de la información

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Hay muchos niveles desde los que se puede ver y analizar la situación que estamos viviendo. Van desde lo que le pasa a cada uno en particular a lo que nos pasa a todos como Humanidad. Incluso, más allá, están los efectos sobre el propio planeta, que también los tiene como están aprendiendo a percibir. Las imágenes de los satélites que nos muestran los efectos del parón de la actividad humana, debería hacernos reflexionar sobre las diferencias. También —especialmente— sobre las prioridades que rigen nuestras vidas. Los momentos de crisis suelen ser especialmente adecuados para echar una mirada sobre nosotros mismos, más en esta época de velocidad, de prisa incontrolada, de estar pensando siempre en donde deberíamos estar y no en dónde estamos.
Es tiempo de soluciones prácticas y de reflexiones generales. Ambas cosas son necesarias porque, más allá de cualquier dramatismo —que no es mi intención en absoluto—, es importante aprender y reorientarnos hacia un futuro que haga que esto no tenga las mismas consecuencias trágicas. Debemos reordenar nuestras mentes y arreglar lo que nos hemos dado cuenta que no funciona. Por eso es necesaria la lucidez antes que la histeria, el realismo antes que el sensacionalismo. El empeño de algunos en hacer avanzar sus guerras muestra que se sigue pensando en esto como en juego en que unos ganan y otros pierden. No han entendido nada. Y cuanto más tarden en entenderlo será peor para todos.


Los esfuerzos de reflexión para ir más allá de la demagogia, el partidismo o los prejuicios de todo tipo son necesarios. En este sentido, creo que es recomendable la lectura del profesor Yuval Noah Harari, conocido mundialmente por sus obras entre el ensayo y la divulgación, en donde se nos habla desde una perspectiva "humana", como "Sapiens" para hacernos ver nuestra propia evolución e Historia conjunta. Es una perspectiva hoy más adecuada que la muy estrecha de los países.
El diario El País ha conseguido una entrevista, firmada por Guillermo Altares, en la que se le pregunta (vía correo electrónico) por su percepción de esta crisis. Cuando le preguntan sobre la falta de una respuesta global de los gobiernos y la inexistencia de ese plan conjunto para enfrentarse a esta crisis, Harari explica lo que este plan debería abordar:

Uno, compartir información fiable: los países que están pasando por la epidemia deberían enseñar a los que todavía no la están atravesando. Dos, coordinar la producción mundial y la distribución equitativa de equipo médico esencial, como material de protección y máquinas respiratorias. Tres, los países menos afectados deberían enviar médicos, enfermeras y expertos a los países más afectados, tanto para ayudarles como para adquirir experiencia. Cuatro, crear una red de seguridad económica mundial para salvar a países y sectores más afectados. Cinco, formular un acuerdo mundial sobre la preselección de viajeros, que permita que un pequeño número de personas esenciales sigan cruzando las fronteras.*


Es un plan de medidas muy concretas aunque de aplicación global y que tiene un principio claro: el intercambio de información fiable, contrastada. Hay muchos enemigos en esta crisis: los prejuicios, la xenofobia, la insolidaridad, la inconsciencia... y la mala información.

Lo que Hariri trata de señalar es algo que importante que se vea pronto: la necesidad de un trabajo conjunto y solidario. Desde que esta crisis comenzó hemos estado señalando que había que dejar de lado las consideraciones nacionales y políticas, que se trataba de un problema sin pasaporte y sin fronteras. Hay personas en que siguen pensando, actuando y escribiendo en términos de Guerra Fría. Es un enorme error que dificulta lo esencial: la colaboración. Este COVID-19 va a requerir los esfuerzos de toda la comunidad científica, de todos los países colaborando no para ver quién se hace rico con una vacuna sino cuántas vidas podemos salvar de lo que solo está empezando.
Para esto es esencial compartir la información, tanto compartir la buena como evitar la mala. La información es un arma de doble filo porque es la que regula nuestras acciones. Desde ella actuamos conforme nuestro conocimiento aumenta.
Ahora podemos percibir con claridad un mal de estos años: el dinamitado de las grandes instituciones internacionales por las políticas parciales, especialmente desde la llegada a la casa Blanca del presidente actual, apóstol del aislamiento y del unilateralismo.
Esa políticas mundial tiene que cambiar y son más necesarias que nunca las vías de colaboración, para las que es esencial la colaboración y la confianza, por los que aquellos que siguen empeñados en enfoques de Guerra Fría. 
Resalto esto porque en nuestro país, al modo de Trump, determinados medios están empezando a publicar artículos dignos de la época del macartismo, tratando de crear problemas y levantar barreras cuando lo importante es la colaboración.


En la entrevista de Pedro Altares en el diario El País. Harari explica la importancia de la información:

La gran ventaja de los humanos sobre los virus es la capacidad de intercambiar información. Un coronavirus en Corea y un coronavirus en España no pueden intercambiar consejos sobre cómo infectar a los humanos. Pero Corea puede enseñar a España lecciones valiosas. Incluso el aislamiento requiere información. El aislamiento contra el sida es muy diferente del aislamiento contra la Covid-19. Para aislarse contra el sida es necesario usar un condón mientras se tienen relaciones sexuales, pero no hay problema en darle la mano a una persona con VIH. Covid-19 es una historia diferente. Para saber cómo aislarte de una epidemia en particular, primero necesitas información fiable sobre sus causas. ¿La producen virus o bacterias? ¿Se transmite por los fluidos corporales o del aliento? ¿Pone en peligro a los niños o a los ancianos? ¿Hay una cepa o varias que han mutado?

Social y personalmente es necesario filtrar la información para evitar desastres, manipulaciones y cometer errores fatales. Las personas necesitan información fiable y contrastada.
Comprobamos entonces que las fuentes que nos guían dependen de muchos factores culturales (creencias), sociales (relaciones) personales (nivel educativo, acceso a los medios, etc.).


Estos últimos días hemos tratado aquí algunos de ellos, como el islamista egipcio que instaba a la personas portadoras a ir a contagiar a policía, jueces, funcionario o militares del régimen de al-Sisi, considerando la enfermedad un arma que Dios les daba contra el mal; o los ciudadanos de Kansas que consideraban que aquello era una mentira izquierdista y confiaban en Dios, sin más. Son aspectos culturales y sociales que acaban condicionando las acciones individuales.
Las creencias se transforman dando finalmente sentido a los actos dentro de un marco interpretativo. Desde fuera no somos capaces de percibir esa "lógica", pero podemos estar inmersos en otros condicionantes.
La Vanguardia nos trae un caso de problemas en los que se entremezclan los problemas sociales y la mala información:

Al menos veinte personas han muerto y 34 han sido hospitalizadas en Estambul por consumir alcohol adulterado siguiendo los falsos rumores de que protege contra el coronavirus, informa este viernes el diario Milliyet.
Todos los afectados son ciudadanos de Turkmenistán que habían consumido alcohol macerado con hierbas para “protegerse contra el virus”, según explicó uno de ellos a la Policía, que inició una investigación al detectar el aumento de intoxicaciones.
Los afectados bebieron el alcohol metílico, que puede usarse como anticongelante o disolvente, creyendo que se trataba de un tipo de aguardiente que se consume en Turkmenistán para protegerse de enfermedades infecciosas.
Once personas han sido detenidas por vender el producto en colmados y peluquerías de los barrios afectados.
Medios turcos han recomendado falsamente estos días el consumo de bebidas alcohólicas y de alimentos como el ajo, el yogur o la melaza para combatir el coronavirus.**



Este tipo de información la que puede causar más muertos que el propio COVID-19. La aceptación de una información que no son más que bulos peligrosos puede llevar a esas muertes absurdas, producidas por una mezcla de codicia y estupidez, dos enemigos mortales.
No todo el mundo tiene acceso a la información fiable y muchos tienen acceso a información peligrosa si la siguen, como en ese caso en Turkmenistán, pero también en otros en los que han circulado informaciones frívolas e irresponsables. Ya sea por maldad o por ignorancia, la necesidad de combatir la desinformación y la falta de información es creciente. Para ello hay que establecer fuentes fiables y accesibles.


Algunos medios están teniendo acceso directo a fuentes oficiales. Otros se asesoran por expertos. Uno de los mayores peligros es la gente que explica lo que no entiende. La crisis ha ido mostrando la necesidad de la información fiable y de la especializada. Los peligros del tecnicismo y los peligros de la frivolización se han mostrado en un curso acelerado y mortal.
La información —tiene razón Harari— es la clave en todos sus flujos y circuitos, de los científicos y médicos a los institucionales y los medios son un factor determinante por su propio papel de distribución. Por eso es tan importante el cuidado de los medios y la formación de los profesionales sobre la que nunca se insistirá bastante.
La capacidad de transmitir y compartir información ha sido nuestra gran fuerza frente a los desafíos de la naturaleza en la evolución humana. Es nuestro poder real poder compartir y defendernos en grupo. Desgraciadamente, es también un arma y un peligro cuando nos lleva a la ignorancia de los problemas o a las soluciones erróneas. 



* Pedro Altares "Yuval Noah Harari: “La mejor defensa contra los patógenos es la información”" El País 22/03/2020 

** "20 muertos en Turquía por beber alcohol adulterado al pensar que protege contra el coronavirus" La Vanguardia 20/03/2020 https://www.lavanguardia.com/internacional/20200320/474268757562/muertos-turquia-beber-alcohol-adulterado-protege-coronavirus.html

lunes, 27 de mayo de 2019

Europa al día siguiente

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Las elecciones europeas nos traen más complejidad pero pocas novedades respecto a lo esperado. La mayor y más agradable sorpresa es el aumento de la participación en diez puntos, un 50%, en Europa y en particular la participación española, con el 64'31%. Esto ya es una buena noticia por sí misma. La parte negativa es que ya tenemos en Europa la misma tensión destructiva del miedo que se está apoderando de los diferentes países.
Hemos pasado de la "fiesta de la democracia" al "drama de la democracia" como resultado de las fuerzas centrífugas de la política, una tendencia generalizada. Esta fuerza centrífuga tiende, como el mercado, a fraccionarse radicalizando las posturas, algo que hace aumentar la tensión social y los conflictos.
¿Estamos condenados a vivir la democracia como un conflicto permanente? Esta pregunta se la hace mucha gente. Algunos políticos de los que han salido en pantalla tras conocerse los detalles han dicho algo que parece una obviedad: la campaña se ha terminado.
Es quizá una confirmación de algo que se dijo tras las  elecciones generales, que no se podían mantener la "crispación" permanente en la vida política en un país moderno. Aunque no sea fácil mantenerlo en la vida real, hay al menos que plantearlo como meta o fin de la vida política y ciudadana.
El parlamento europeo, si no se remedia, se ve abocado a una política bronca por su mayor fraccionamiento. En cualquier caso, hay un margen muy elevado para poder tranquilizar la eurocámara, aunque no a muchos de sus miembros, cuya función futura será el escándalo y la agitación. No han ido a la cámara europea; han ido a ganar una posición en el plató europeo, donde realizarán sus shows. No tienen nada que perder.


Europa tiene mayoría tranquila suficiente para poder ser gobernada. Aunque se hayan perdido votos de los dos grandes partidos por el mayor fraccionamiento, los que han aumentado claramente sus votos son los Liberales y los Verdes, ambos comprometidos con la construcción de Europa frente a los euroescépticos.
Es un momento importante porque los tres partidos europeístas pueden dar un ejemplo de negociación y de avance en las políticas comunes. Quizá Europa debe acostumbrarse a otra forma de hacer política, pero también debe comprometerse con su propio futuro. No se debe dejar comer el terreno ni los principios. Son estos últimos los que se deben resaltar. Hay que resolver la tensión entre lo local y el conjunto europeo reforzando las ideas y aclarándolas. Hay que romper la incompatibilidad que se está vendiendo sobre Europa, los tópicos interesados, para evitar que la demagogia arrastre a todos, como ha ocurrido con Reino Unido.


Y hay que tener liderazgo europeo. Necesitamos caras y pensamientos claramente comprometidos con Europa y su unión. No basta con apoyar; hay que liderar, algo que significa tener ideas, sembrar ilusiones y construir realidades beneficiosas para todos. Europa no debe seguir siendo un tema secundario en las agendas políticas ni mediáticas. Hay que pasar de estar en Europa a ser Europa, a ser cada día más Europa.
El diario El País de ayer, día de las elecciones, publicó un artículo de Yuval Noah Harari, titulado "Vayan a votar; es bueno para el corazón". Tras realizar unas reflexiones sobre el sentido del globalismo en el mundo de hoy, lleno de problemas globales, Harari cierra su artículo señalando:

La Unión Europea, hasta ahora, ha sido el experimento más logrado de la historia en la búsqueda del equilibrio adecuado entre los intereses nacionales, regionales y mundiales. Ha creado una cooperación real entre cientos de millones de personas, sin imponer un gobierno único, una lengua única ni una nacionalidad única a todos. Ha creado armonía sin imponer la uniformidad. Si Europa puede enseñar al resto del mundo a fomentar la armonía sin uniformidad, la humanidad tendrá muchas posibilidades de prosperar en este próximo siglo. Si el experimento europeo fracasa, ¿cómo podemos esperar que triunfe el resto del mundo?*



La pregunta parte del reconocimiento positivo de Europa, algo que el euroescepticismo niega. Europa es un buen ejemplo, no un experimento destructivo, como sus enemigos plantean. Basta con tener un poco de sentido de la Historia y del propio pasado para comprender su necesidad en un mundo como el actual, que requiere soluciones globales para muchos retos.
La misma convivencia ya es un ejemplo. En un mundo crispado, situado en el conflicto, la construcción europea, su consolidación, es una enorme aventura histórica en la que merece la pena avanzar.


* Yuval Noah Harari "Vayan a votar; es bueno para el corazón" El país 26/05/2019 https://elpais.com/elpais/2019/05/24/opinion/1558718520_776352.html

lunes, 16 de marzo de 2015

El futuro de los inútiles

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Hace apenas unos días comentábamos aquí el libro de Eva Illouz, profesora en la Universidad Hebrea de Jerusalén, titulado "El futuro del alma" [ver entrada], en el que se resumían sus ideas sobre la construcción de la "psique" mediante el discurso de los técnicos sociales. Psicólogos, sociólogos, pedagogos, etc. han desarrollado todo tipo de discursos mediante los cuales aquello de lo que antes se ocupaban metafísicos y teólogos, el "alma", sea sustituido por la "psique", un concepto unido al cuerpo y que cambia nuestras relaciones con él, nuestro sentido de la trascendencia o de la felicidad.
El diario El Mundo nos trae hoy mismo una entrevista con su compañero de universidad, el historiador israelí Yuval Noah Harari, exitoso autor del libro "De animales a dioses. Breve historia de la Humanidad". El diario resalta el texto con un titular provocador: "Estamos en la época de menos violencia de la historia". En la medida en que la violencia no solo es un hecho sino una amenaza, la percepción es importante. No tiene demasiado sentido hacer grandes cálculos sobre esto porque la objetividad de los datos nunca sirve de atenuante de los efectos.
Los peligros para Harari provienen de otros escenarios:

R- El mayor peligro es que la mayoría de nosotros dejará de tener utilidad. Si en la revolución industrial del siglo XIX se creó la clase de los proletarios, ahora nacerá una nueva y masiva clase: personas que no son útiles. Como no hay antecedentes, desconocemos cómo la sociedad de este tipo podrá administrarse a nivel económico y político.
P- ¿No sabemos qué pasará?
R- No. Es la primera vez en la Historia que no sabemos qué pasará dentro de 50 años. Antes, un niño de 10 años podía predecir lo qué pasaría con él. Hoy no.*


Al miedo a la violencia se suma así la angustia ante el futuro. No se sustituye nada, sino que se suman los miedos cotidianos a las amenazas con los nuevos miedos que nos traen los técnicos sociales, en este caso un historiador. Los "historiadores" entran también en la categoría que Illouz consideraba técnicos de la psique, otro tipo de expertos cuyos discursos nos hacen vernos de una forma u otra. Quizá la categoría de los "inútiles" sea un retrato anticipado del futuro. De hecho, el siguiente libro suyo, que se nos dice saldrá en unos días en Israel, se llama "Historia del mañana", que ya es mucho afinar en esta inversión de objeto de estudio llevada a cabo por los historiadores, que evidentemente dejan de serlo, pasando a la categoría de futurólogos analógicos. El mundo necesitará de un nuevo Thorstein Veblen que desarrolle no una teoría sobre la "clase ociosa", sino sobre las "bases ociosas" de la sociedad.
Las especulaciones sobre el futuro pasan a ser más interesantes para los historiados que las realizadas sobre el pasado. Es un cambio de mercado pues se nos acumulan angustias y queremos saber que ocurrirá con nosotros. El futuro ya no está en las bolas de cristal, sino en los especuladores intelectuales que nos pintan vívidas imágenes de lo que puede ser. Nos hemos librado de muchas tenazas mitológicas, pero seguimos sin conseguir librarnos de la angustia del futuro, un negocio rentable como pocos.
A pesar de ello nuestros intereses parecen ir en otra dirección:

P- En su nuevo libro afirma que el desafío es hallar la vida eterna ¿Es posible más allá del caso de Simón Peres -92 años y dos veces primer ministro de Israel-?
R- (Se ríe). Hoy es un sueño que se toma con mayor seriedad. La élite científica y académica trabaja en ello. Acabo de regresar de Silicon Valley y allí todos hablan de la vida eterna pero no como ciencia ficción sino como algo serio. Aunque no lo consigan, cambia la concepción que tenemos de la muerte, que siempre fue analizada desde el punto de vista metafísico. Hoy se considera un problema técnico. Si alguien muere es porque tuvo cáncer, un ataque al corazón... La idea es que todo problema técnico tiene solución técnica. Quizá no la encontremos en los próximos 50 años pero dejó de ser un asunto divino y sobrenatural. Si invertimos lo necesario en investigaciones también se podrá solventar este problema técnico.
P- Los que profesan una religión no estarán de acuerdo...
R- Imagínese un mundo en el que no se muere. Religiones como el cristianismo y el islam se colapsarían, ya que sin la muerte no habría la idea de la vida después o la promesa del paraíso. Pero para la ciencia, una persona no muere por decisión de Dios sino por problemas técnicos en el cuerpo.*


La respuesta e ideas de la primera parte de la cita parecen dar la razón a Eva Illouz, pues el planteamiento técnico sustituye claramente al metafísico: la felicidad es la del cuerpo y la trascendencia la prolongación de la vida. La vida, se nos dice, es un problema técnico. Ese "dejar de ser un asunto divino" es la "muerte del alma", señalada por Illouz, y sustituida por el nacimiento de la "psique" como parte consciente del cuerpo.
La posibilidad de un mundo en el que no se muere abre una serie de interesantes debates sobre su sentido mismo. Si no morir es el objetivo, la vida solo se justifica como "duración". ¿Piensa Harari en lo que sería la vida eterna de los inútiles?


Creo como futurólogo tendría que introducir algunas variables más antes de sacar conclusiones tan claras sobre esta cuestión sobre la que hoy no podemos pasar del nivel especulativo. Habría que ver cómo evoluciona la mente de los inútiles, desde la conciencia de su misma inutilidad social. ¿Serán inútiles felices o buscarán refugios en lo que para Harari entrará en colapso, las religiones, que se adaptarán a las nuevas formas de infelicidad? ¿Tendrán los inútiles también derecho a la vida eterna garantizada por la tecnología o estará reservada a los útiles? No solo los historiadores especulan sobre esto; ya lo ha hecho la ciencia-ficción, banco de pruebas de las utopías sociales que pueden dejar de serlo.
Le preguntan a Harari sobre la insatisfacción humana:

P- Critica la insatisfacción del hombre pero ¿querer más y estar insatisfecho no es el secreto del éxito?
R- Es posible. Hay dos conceptos clave en la Historia. Poder-debilidad y felicidad-sufrimiento. Los humanos somos muy buenos en obtener poder pero muy malos en convertirlo en felicidad. La fuerza y el poder crecen pero el sufrimiento no se reduce. Porque la reacción típica al éxito no es la satisfacción sino querer más. La insatisfacción es lo que mueve la economía y la ciencia y lo que hace tan fuerte al ser humano. El precio que pagamos al no estar nunca satisfechos es que no somos felices en nuestra búsqueda enloquecida de poder.

Si es la insatisfacción lo que nos define como humanos, como si fuéramos personajes de Stendhal, puede que lo que haya prometer en el futuro sea la muerte eterna como forma de acabar con la angustia de la inutilidad. Sobre todo porque la felicidad de la nueva tierra prometida es una extraña combinación de entretenimiento y salud.
Un detalle final. El título español "De monos a dioses. Breve historia de la humanidad" es una traducción peculiar del original "Sapiens. A Brief History of Humankind", común en las distintas ediciones. Es una muestra de que aunque las religiones "colpasen" al menos en ciertos mercados las palabra "dioses" sigue vendiendo.



* "Yuval Harari: 'Estamos en la época con menos violencia de la historia'" El Mundo 16/03/2015 http://www.elmundo.es/cronica/2015/03/16/55041b80e2704e115c8b4579.html