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viernes, 24 de marzo de 2023

He venido a hablar de mi futuro libro o de la moción a la promoción

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El texto de la moción de censura defendida por Ramón Tamames y está a la disposición de seguidores y curiosos; está a la venta en Amazon. No esperábamos menos de la situación y algunos lo habían anticipado ante la incredulidad de muchos: ¿tan rápido, sin pudor? Pues sí. Una vez visto el episodio de la filtración mediática previa, pasada la lectura de la moción (promoción en directo), ahora toca ya el lanzamiento editorial. En junio veremos al ex candidato Tamames firmando ejemplares en la Feria del Libro de Madrid en pleno parque del retiro.

En Antena 3 nos explican sobre la salida en Amazon:

Pero no solo se podrá encontrar el discurso completo, sino que Ramón Tamames ha incluido al comienzo un resumen explicando los "puntos fundamentales" de su discurso, "como es el necesario impulso constitucional de España, la propuesta para una economía más dinámica, la defensa de una nueva ley electoral y las razones para dicho cambio, y finalmente la propuesta para detectar y erradicar la corrupción de la vida política", se lee en la plataforma de comercio.*

Así funciona hoy la política, una mezcla de espectáculo y negocio, juegos de prestidigitación, malabarismo de cifras y datos, funambulismo y un poco de trapecio para dar emoción a los votantes dejándoles con el grito en la garganta ante el miedo a la caída. A otros les quedan las payasadas.

La moción de censura ha tenido casi más ganadores que participantes. Hay lecturas de todo tipo y para todos los gustos. Todo el mundo trata de explicar para qué ha servido este numerito que no tenía sentido por sí mismo sino por lo que permitía representar, es decir, la teatralidad política aprovechando la centralidad mediática del evento.

La lista de ganadores, según las explicaciones de unos y otros, son Yolanda Díaz y Pedro Sánchez, que han aprovechado para poner distancia con sus lastres podemitas; Núñez Feijóo que ha hecho lo mismo por la derecha, pero con el desgaste de tener que prescindir del socio ocasional, Vox, hacia al que le arrastraban emparejándolo desde el interés perverso el gobierno y sus socios.

En el galimatías resultante, unos y otros trataban de quitarse protagonismo. La jugada desde Podemos de que fueran las mujeres las que hicieran el trabajo ante los focos y cámaras, no coló y el presidente pudo atraer sobre él las miradas, que era de lo que se trataba. Todos lo deseaban ante la proximidad electoral, que es punto del horizonte hacia el que convergen miradas y cálculos. Pero a todos no les salen las mismas cuentas.

En El Mundo nos dan cuenta de las jugadas entre Yolanda Díaz y su "Sumar" (restando) y los deseos de Podemos, que intentan controlarla como fuerza amenazante. En el diario titulan "Díaz ignora las presiones de Podemos y presentará Sumar sin Belarra y Montero" describiendo el conflicto entre los afines. La afinidad en política puede ser síntoma de fusión o, por el contrario, de competencia por el mismo territorio de caza. Como esto parece que va más de competencia de cazadores por las mismas piezas que por siembra conjunta de agricultores, los conflictos se intensifican mientras el tiempo se agota.

En Podemos saben que tienen que aprovechar al máximo el tiempo ministerial que les queda, pero después del fiasco de la Ley del "solo sí es sí" no es fácil mejorar y sí empeorar. Eso es lo que desean PSOE y el etéreo Sumar, que Podemos se desinfle y no sea un lastre. Ha sido una convivencia tan complicada y traicionera por parte de Podemos que solo las "buenas formas" siguen escenificando la unidad de los socios. El tiempo pasado juntos ha demostrado a los socialistas la fórmula de Podemos: sonríe y apuñala. Como hemos comentado en ocasiones en este tiempo, la fórmula ha sido "lo bueno es nuestro, lo malo de ellos". Podemos ha sido gobierno y oposición al gobierno. Pero eso solo funciona hasta que ya no te necesitan. Por eso la táctica de los socialistas es liberarse cuanto antes de sus poco fiables socios.

La otra escenificación para la que ha servido la moción de Vox con Ramón Tamames ha sido muy parecida. En RTVE.es titulan "Feijóo y Ayuso 'rompen' con Vox tras la moción y critican su "antipolítica": "Cada uno que siga su camino""**. Allí nos explica Rocío Gil: 

La moción de censura de Vox al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no sirvió para tumbar al Gobierno pero tiene ya una consecuencia directa. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha marcado distancias con Vox, un partido al que solo le interesa “buscar algún rédito electoral de la antipolítica”, algo que ha dicho no compartir, y ha dejado claro que solo el PP es la “alternativa” a la política “infantil” y “populista” que se vio en la moción. Los ‘populares’, ha sentenciado, no harán “seguidismo” de Vox. Y tanto él como la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso han sido muy claros: que cada partido siga “su camino”.

Ha sido Ayuso la primera en romper abiertamente con Vox en la Asamblea de Madrid en el que ha sido el último pleno de la legislatura y a poco menos de dos meses de las autonómicas y municipales del 28 de mayo. Lo ha hecho después de que los de Rocío Monasterio anunciaran su voto en contra de la última propuesta fiscal estrella de la presidenta regional para atraer inversión extranjera.

"La deriva que ha tomado su partido no me va a arrastrar con ella" (...) “Está claro que, a partir de hoy, cada uno siga su camino”, ha dicho. Y ha criticado que es “muy difícil, prácticamente imposible, entenderse con Vox”.** 

Es decir, el PP ha hecho fuera lo que se negó a hacer dentro, durante la escenificación de la moción. La explicación es sencilla: se trataba de hacer lo que quería hacer, pero no que se lo dijera Sánchez, que a su vez se lo decía para que no lo hiciera. Si les ha funcionado a unos y a otros, está por ver.

La política española funciona de esta manera, llevando la contraria. Por ello es muy difícil ponerse de acuerdo, incluso entre personas que están de acuerdo; quizá entre ellas especialmente. Con tanta dramatización, con tanta escenificación de las posturas, lo que se producen son despropósitos como el de la moción de censura, del que algunos saldrán medianamente fortalecidos y otros medianamente debilitados.

Creyentes y no creyentes ponen velas para que en las próximas elecciones salgan unos resultados que les permitan despegarse un poquito, lo suficiente como para poder gobernar en solitario y no tener que dependen de estos parásitos políticos a izquierda y derecha. Estos les sonríen a diario en los despachos y luego les ponen verdes en los mítines del fin de semana.

El beneficiario claro y directo es el propio Tamames, salido de las catacumbas inesperadamente, y con un libro a la venta en Amazon. Para él, la moción fue un acto de promoción. 


* Rosario Miñano "Tamames pone a la venta en Amazon su discurso de la moción de censura" Antena 3 23/03/2023  https://www.antena3.com/noticias/sociedad/discurso-mocion-censura-ramon-tamames-venta-amazon_20230323641ca25a96c07c000192ffad.html

** Rocío Gil Grande "Feijóo y Ayuso 'rompen' con Vox tras la moción y critican su "antipolítica": "Cada uno que siga su camino"" RTVE.es 23/03/2023 https://www.rtve.es/noticias/20230323/ayuso-rompe-vox-deriva-tomado-cada-uno-siga-su-camino/2432654.shtml

martes, 21 de marzo de 2023

La moción

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

No sé si la absurda moción de censura de hoy servirá para algo, pero desde luego ha inspirado grandes titulares en todos los medios, que han tenido que echarle imaginación (algunos, excesiva) a lo que no lo tiene. ¿Para qué sirve una "moción" de este tipo, es decir, del inútil? Evidentemente para dar espectáculo, que es lo que los medios han tratado de hacer. Cada uno a lo suyo.

Los políticos, por su parte, la utilizan para lanzarse los trastos a la cabeza ante la proximidad de unas elecciones. Lo hacen siempre, aunque no haya elecciones, pero esta vez se encuentran especialmente motivados. Este juego constante del "solo sí es pero" o del "solo pero es sí", además de otras variantes, al que ha quedado reducido esto, solo trata de encubrir un único problema real de la política española: cómo deshacerse de los llamados "socios de gobierno" por cada lado. El PSOE tiene que desprenderse de Podemos, del que trata de desprenderse "Sumar" para evitar ser fagocitados antes de salir a la calle, por un lado; y por el otro, cómo se puede uno desprender de Vox para poder ampliar el electorado moderado.

El PSOE trata de convencer al centro defenestrado de que son moderados, alejándose de Podemos, que se agarra a Sumar para controlar que nada le surja por la izquierda y se quede en la mitad de la nada, con pésimos augurios electorales ante el fracaso del "solo sí es sí" y la conducta soberbia que ha dejado en evidencia. Los de Podemos deberían crear menos conflictos y ver más películas de Bruce Lee, "be water, my friend!", pero no.

El PSOE, por su parte, dando por descontado que van a ganar la moción, pone todo su empeño en intentar dejar en evidencia al Partido Popular por no votar en contra. "El que calla, otorga", le vienen a decir. Pero el Partido Popular tiene sus apaños con Vox allí donde no tiene más remedio. Se sacude lo que puede estos ataques desde el gobierno y contraataca devolviendo la pelota.

Vox, que busca protagonismo, se encuentra en otra historia. Ha propuesto un candidato al que no controla y que en lo único que coincide es en que las cosas están mal, aunque difiera en las interpretaciones. Presentar a un ex del Partido Comunista, un ex del CDS ha sido una jugada rara, pero ¿hay algo normal en la política española? La jugada, con toda probabilidad, le saldrá mal en diferentes sentidos. No solo no saldrá adelante, sino que puede salirle el disparo por la culata, siendo contraproducente y perdiendo votos.

El regreso de Tamames, aunque sea un intervalo entre dos grandes porciones de la nada, una especie de materialización plasmática, fantasmal, define bastante la clase grotesca de espectáculo en que se nos ha convertido, desgraciadamente, la política. Los españoles nos merecemos algo mejor. Nos merecemos futuro real y no tanta promesa; nos merecemos realismo y eficacia.

Nos gustaría escuchar palabras inteligentes para gente que las entienda y no un galimatías incongruente y constante en el que los políticos se explican unos a otros sin que lleguemos a verle el sentido a nada.

La propia filtración del discurso de Tamames se ha tomado a chirigota. La moción es ya cosa del pasado, como lo es el propio Tamames. No es malo ser parte del pasado; el problema es otro, es el de la inconsistencia, el del juego inútil y enrevesado.

El verdadero problema, como hemos señalado, queda subyacente, actuando desde lo inconfesable, el horror a tener que depender otra legislatura de estos acompañantes escénicos. Para ello es necesario ganar más votos, desligarse del falso amigo. Cómo se hace esto o cómo se impide (las dos caras de la moneda) es lo que queda por poner encima de la mesa.

Nos queda lo previsible, ver cómo se ignora a Tamames y se lanzan los adoquines unos a otros intentando rascar unos votos, más que de los indecisos, de los confusos, que son cada vez más. ¿Una pérdida de tiempo? Sí, otra más.

Mientras, los problemas reales se acumulan, se apilan en la vida diaria de los ciudadanos sin que nadie se digne atenderlos. Todos son inferiores a los de la conservación del poder.

¡Paciencia!