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martes, 6 de agosto de 2013

La lengua del Arte

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El hecho de que muchos políticos solo entiendan de "política" es preocupante. El hecho de que, bajo ese prisma, lo controlen todo, lo es más todavía. El diario ABC nos trae noticias culturales desde Arenas de San Pedro, localidad en la que desde hace años se celebra —nos cuentan— una exposición de arte pictórico en la que un grupo de personas interesadas realizan una selección de obras de artistas de otras zonas para que se puedan apreciar los nuevos valores más allá de las tapias locales. Loable intención, desde luego, la de mostrar y compartir las diferentes formas de pensar y hacer el arte. Nos cuenta ABC:

La alcaldesa de Arenas de San Pedro, Caridad Galán, del Partido Popular, ha ordenado retirar un cuadro sobre Luis Bárcenas, titulado ‘Sobre todo Bárcenas’, de la VI Muestra de Arte Contemporáneo ‘Quiero… sueño’, que ella misma inauguró este domingo en el Palacio de la Mosquera. Según los organizadores de la muestra, la regidora amenazó con cerrar la exposición si no se prescinde de dicha obra.*


No le hizo ninguna gracia a Doña Caridad Galán encontrarse de frente con un cuadro que no requiriera la explicación de los críticos para su comprensión. El cuadro se inserta en la tradición provocativa —sin excesos— y no dice nada que no se esté diciendo en las cuatro esquinas de este país cuadriculado. Lo que más molesta inicialmente del asunto es la capacidad de mando de la alcaldesa, entre cuyas funciones parece estar la de decidir qué se expone y qué no bajo los principios, me imagino, de "quien subvenciona, manda" o del "esta sala es mía".
Pero una vez que la información nos permite adentrarnos en la compleja mente de la alcaldesa como espectadora política, la sorpresa aumenta por los principios y argumentos expuestos.

 [...] Galán les preguntó si el pintor tenía una obra sobre Rubalcaba para exponerla en el lugar que dejaría vacío Luis Bárcenas. Ya durante la inauguración, la alcaldesa también insistió en esta cuestión y en que no le gustaba nada que una caricaturizada Angela Merkel presidiera el acceso a la muestra. «Tal vez con ánimo auto-exculpatorio, la alcaldesa finalmente aclaró que había recibido una llamada del partido (supuestamente de la dirección en Castilla y León) con la orden de obligar a retirar el cuadro. No lo consideró censura, sino solo un intento de evitar que la muestra se politice», apuntó Añil, que recordó que el Ayuntamiento también organiza la muestra.*


La simple pretensión de que haya que poblar las galerías de arte del país con cuadros como si fueran las "Vidas paralelas", de Plutarco, es un ejercicio imaginativo que quizá, si se propone en la reanudación de las sesiones del Congreso, en septiembre, pueda salir adelante con el apoyo de todos los grupos, si logran un acuerdo sobre tamaños, texturas, materiales, etc.
La "propuesta" —realmente una rabieta— nos muestra hasta qué punto son los políticos hipersensibles a las reacciones críticas. Ya he dicho en ocasiones que no me gustan los "escraches", que no me parecen buena práctica. Pero, por el mismo motivo —estético—, esto del cuadro no me parece que sea mala medida; es creativo. Y, sobre todo, encaja con la idea de que el arte se inserte en la vida cotidiana a través de una de sus principales funciones, la crítica de esa realidad. El que los políticos formen parte de esa realidad es algo que ellos mismos han desencadenado. Si los alcaldes y otros políticos se sienten deseosos de que se cuelguen sus retratos en los consistorios e instituciones varias cuando terminan sus mandatos, en la pose y con la mano y pincel que ellos eligen, tampoco está de más que a este "arte oficial" y vanidoso se le contraponga el crítico, el de la calle representado por los artistas que no ven a los nobles mandatarios sino sus consecuencias sobre el común de los mortales.
Quizá la visión del arte de la alcaldesa se limite a la "bella naturaleza", que decían los neoclásicos, un arte cómodo y agradable para los sentidos, que represente a María Antonieta como alegre pastorcilla. Pero el vestirla y retratarla como pastorcilla no evitó las consecuencias de la mala gestión y no hace falta recordar como acabaron pastorcilla, familia y allegados.


La situación política, la efervescencia y contestación popular contra gobiernos y gobernantes, contra banqueros y directivos, no solo en España, sino en todo el mundo, es un motor de la inspiración artística. Junto a Luis Bárcenas, en la exposición están Angela Merkel, Iñaki Urdangarín y el banquero Botín. Para nuestra desgracia, son los dioses de nuestro Olimpo particular, las portadas de nuestras revistas, las cabeceras de nuestros informativos y el rostro de muchas de nuestras pesadillas. Los buenos acaban en las vallas publicitarias; los malos, colgados en las galerías. Si se piensa bien, no es mal destino, porque el arte tiene un no sé qué redentor que, una vez olvidados de la Historia —sí, algún día dejaremos de hablar de Bárcenas—, hará que puedan llegar a formar parte de un museo o de una exposición itinerante en la que los kazajos, por ejemplo, se pregunten quién es aquel señor que saca la lengua frente a un sobre. Consultarán su catálogo, en el que pondrá "Luis Bárcenas, político español" y ellos se preguntarán por qué tenía la lengua fuera. Al carecer de información sobre ello el catálogo, pensarán que es una costumbre española, y pasarán al siguiente cuadro, que no nos imaginamos cuál podría ser..


Parece que la señora Galán no tiene este sentido del arte ni del futuro (pictórico) del asunto, según parece. Sí tiene en cambio muy claros los poderes de lo que significa ser alcaldesa. En cualquier caso, ha hecho una valiosa aportación a la teoría estética con sus consideraciones. No puedo dejar de considerar la última de sus observaciones al respecto. Como argumento para señalar lo inadecuado del retrato en la exposición "la alcaldesa dijo que «todavía no es culpable, le puede pasar como a Pepiño Blanco, que ha sido absuelto»"*, nos cuenta ABC. La inocencia del arte es otra cosa.
Desde el punto de vista político, la alcaldesa ha hecho lo peor que se podía hacer. Tenía que haberse hecho la kazaja y haber preguntado discretamente durante la inauguración quién era aquel señor del sobre; haber dicho con cara de asombro cuando se lo explicaran "¡ah!", y haber seguido tan tranquila. Ahora corre el riesgo de que en la próxima exposición que inaugure se encuentre con un lienzo en el que aparezca retratada tachando cuadros de Bárcenas o Angela Merkel. Y es que al arte le va la marcha.


* "Bárcenas, todo un cuadro" ABC6/9/2013 http://www.abc.es/local-castilla-leon/20130805/abci-barcenas-cuadro-201308052111.html





viernes, 12 de julio de 2013

Quien tiene un amigo tesorero no tiene un tesoro o el dinero ocioso

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Ha dicho el señor Bárcenas al Juez Ruz que "no le gusta que el dinero esté nunca ocioso"*, según nos cuenta el diario El País. Lo del "dinero ocioso" es una de esas cosas que repiten sin cesar los ricos, como si se tratara de un hijo un poco vago. Es lo que te cuentan los del banco cuando te llaman a casa: «Tenemos que hablar, que tiene usted "ocioso" el dinero de la cuenta», Y parece que es que el niño o la niña no te hacen los deberes y el tutor del colegio quiere hablar contigo.
Se ha enfadado mucho el señor Alfonso Alonso, el portavoz del PP, cuando todos los grupos le han pedido que el presidente del Gobierno se dé una vuelta por el Parlamento a contestar preguntas y dar explicaciones sobre el ex tesorero. Alonso llama directamente a Bárcenas "delincuente" y se ahorra lo del "presunto" porque no están los tiempos para delicadezas. Convierte a los que le piden explicaciones en "abogados de un delincuente" y dice que los ha secuestrado. Se hace con eso un mal favor porque el Presidente no puede eludir por mucho tiempo la comparecencia. No se sabe muy bien qué espera Mariano Rajoy, aunque es lógico que trate de estirar los tiempos hasta que el ex tesorero haya jugado sus bazas y haya aflorado más información. Lo malo es que los amigos tesoreros suelen tener informaciones molestas en cantidades suficientes como para producir un chorreo continuo y persistente. Al presidente le suele gustar la táctica de "el tiempo lo cura todo", va con su carácter, pero me temo que esta vez no va a funcionar, que no hay milagro que rectifique esto.

Anda el presidente estos días bajo de tono y en un lamento continuo aprovechando cada oportunidad de inaugurar algo para lanzar el reproche de que es de "eso", de lo serio y productivo, de lo que hay que hablar y no de tesoreros malvados. A los políticos siempre les gusta dar lecciones periodísticas. Pero la vida política es así y de entre los mares de sobresueldos que aparecen cada día, entre dietas y viajes, les interesan especialmente los del partido en el gobierno, que siempre son más apetecibles. La oposición entona la misma canción como si de un coro de niños vieneses, niños poco inocentes, pero bien afinados.
El "caso Bárcenas" amenaza con hacer trizas al Partido Popular, por si fuera ya poco el descrédito de la clase política en general. No entiende la gente que aquel "no me temblará la mano" se reduzca a ir lamentándose, de inauguración a curso de verano, por los paisajes de la "marca España" y diciendo sobre qué deben hablar los medios. Al ruedo se ha lanzado otra vez Esperanza Aguirre que desde que "abandonó la política" no para de hacerla. La diferencia es que antes la hacía mayoritariamente contra la oposición, aunque a ella siempre le ha gustado repartir. En este sentido, la invocación de Bárcenas o "Gürtel" obra milagros, resucitando a las viejas glorias, sacándolas de los retiros.

Nadie más eficaz que un viejo amigo para crearte un problema; si ese amigo es el que te ha llevado las cuentas, tu tesorero, pues peor. En España se lleva hablando de "la financiación irregular de los partidos" desde hace décadas. Es casi un tópico de la vida política española y los partidos políticos siempre la han utilizado para criticarse unos a otros sin entrar de verdad en el problema, porque para ellos, claro está, el verdadero problema es no recibir dinero. La perversa concepción de lo que es la política por parte de algunos hace que estas cosas sean cada vez más frecuentes. El rosario de escándalos al que asistimos atónitos los españoles es algo con lo que hay que acabar, no con silencios, sino con leyes eficaces que nos aseguren que las personas a las que se vota confiadamente merecen esa confianza y no abusan de ella. Este espectáculo tiene que acabarse.
Escribió Thorstein Veblen en su Teoría de la clase ociosa: "Por la naturaleza misma de la cuestión, el deseo de riqueza difícilmente puede ser saciado en ningún caso particular". La percepción por parte de algunos de la vida política como la ocasión de incrementar sus riquezas (o crearlas desde la nada) ya sea mediante sobresueldos y dietas indebidas, la corrupción, la información privilegiada, o por entrar en el selecto club de los que deciden que va a ocurrir, lleva a que la conviertan en una colonia perversa. Es un rechazo general de la clase política el que nos muestran todos los estudios. Los políticos honrados que se quejan de ser metidos en el mismo saco, deberían coger el saco, meter dentro a los que no cumplen los requisitos de honestidad y lanzarlos al río. Pero no lo hacen; se lamentan, pero no lo hacen.

El "caso Bárcenas" es el ejemplo claro de mala elección de alguien para un puesto delicado. El puesto de tesorero de un partido tiene un carácter técnico, pero puede convertirse en una bomba de relojería si quien diseña las finanzas del partido no camina por la senda adecuada y arrastra a los demás, que se dejan llevar. Es un poco tarde para llamarlo "delincuente"; ya lo están haciendo los jueces.
Los problemas de Bárcenas con el "dinero ocioso" y su forma de "activarlo" son solo una parte de la cuestión. Hay otras preguntas distinguibles: la financiación mediante donaciones (de quién, por qué y para qué) y los sobresueldos (quiénes los declararon). Son tres aspectos, más alguno colateral, que tienen cada uno de ellos su entidad y alcance.
La carencia de ejemplaridad —además de la de ineficacia en la resolución de problemas generales— está dejando a la clase política con un pie en el abismo. De esto salimos todos perjudicados y cuanto antes se llegue hasta el final, mejor. A los demás nos dejan la opción de elegir entre el circo romano y el aburrimiento existencial.
Hay algo de obsceno en todo esto, algo que repugna a la vista y al estómago. Es esa especie de fascinación financiera que se respira, ese riquismo, ese realismo monetario frente a un país con millones de parados, de jóvenes a los que se les niega un sueldo digno, de recortes generalizados. Eso es lo obsceno de los sobresueldos, que mientras se preconiza la austeridad y se justifican los mínimos, los que deberían ser ejemplares no lo son. En Suiza están los "activos"; los "parados", aquí.


* " Bárcenas: “No me gusta que el dinero esté nunca ocioso”" El País 11/07/2013 http://politica.elpais.com/politica/2013/07/11/actualidad/1373546231_795305.html





miércoles, 27 de febrero de 2013

Demasiadas cosas y todas raras

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Hoy todo me parece revuelto. Regreso de dar una charla en un biblio fórum sobre la obra de Heinrich Böll, El honor perdido de Katharina Blum,  y no puedo enfrentarme a lo que los periódicos o las televisiones me muestran sin una sensación de extrañamiento, más allá de lo brechtiano. Los que conocen la obra de Böll saben que trata sobre la manipulación informativa y sus efectos. Me siento como Katharina Blum, por la extrañeza que me produce todo lo que me cuentan y muestran; no sé ya de qué país me hablan, no me reconozco. Como escribió Böll en la obra: «[...] ¡ocurren tantas cosas en primer plano! Pero más aún en segundo plano.»* (103) Sí, todo se acumula; ocurren demasiadas cosas, demasiados "planos", y todos  raros.

Es raro que Luis Bárcenas "demande al PP por despido improcedente", como señalan casi todos los titulares de la prensa. A las disputas ideológicas de toda la vida le suceden ahora las reivindicaciones laborales. Ya no hay expulsiones, sino despidos; no se debaten ideas —solo hay una—, sino el finiquito. El "hombre de la peineta" y las cuentas suizas se ha vuelto reivindicativo y quién sabe si hasta sindicalista. Cosas peores y más raras se han visto.
Hoy pasé por delante de su casa en el barrio de Salamanca y me dio mucha pena ver a los periodistas montando guardia con cámaras y más cámaras con la esperanza de captarle de nuevo otra peineta con dedicatoria y mandarla a sus informativos. Les guste o no, todos acaban como paparazzi,  haciendo guardia delante de un domicilio o de un juzgado por si entran o salen políticos, tesoreros o duques. Los vecinos de la casa, según cuenta la revista del barrio, Zona Retiro, confiesan estar hartos de Luis Bácernas. Eso de tener veinte periodistas de guardia permanente en la puerta, como si fuera la casa de la Pantoja, no les hace gracia. Del "cerco" al "circo" informativo; de la "prensa del corazón" a la del "infarto". Sí, un día nos da algo.

Me encuentro también con que a Carme Chacón la rodean igualmente los miembros de la prensa. La pobre se ha visto en la poco deseable situación de tener que elegir entre sus compañeros locales, que van al desastre autista —más que secesionista— y sus compañeros globales, que la temen por si le mueve silla a Pérez Rubalcaba, quien después del debate de la nación debe estar absolutamente desesperado con ese siete por ciento de reconocimiento que le daban los estudios del CIS. Recogía el diario El País los desastroso resultados del debate:

La mayoría de los ciudadanos, el 39,1%, cree que ningún político logró imponerse en el debate sobre el estado de la nación celebrado los pasados miércoles y jueves, según un estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) difundido hoy. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se sitúa en cualquier caso, con un 34, 6% de las preferencias, muy por delante del líder del principal partido de la oposición, el secretario general del PSOE Alfredo Pérez Rubalcaba, elegido por el 7,7% de los encuestados. La ventaja del presidente es de 26,9 puntos en términos generales. Según el 16,% de los votantes del PSOE, en cambio, Rajoy y Rubalcaba empataron, mientras alrededor del 50% cree que no ganó nadie.**


Me despista un poco el último dato, porque supongo que "empatar" quiere decir que "no ganó nadie". Raro, ¿lo ven? A Chacón no la cree nadie porque es la persona que más se retira, dicen. Los comentaristas de RTVE, ya en la noche, opinan todos que "ha hecho mal" o "muy mal", que tenía que votar en contra de sus compañeros y decirles que es demasiado "secesionismo" la secesión del PSOE y de España de una tacada, aunque es lo lógico. Este país está resultando tan incongruente que a lo mejor Cataluña se separa de España y el PSC, en cambio, se mantiene unido al PSOE, incluso se fusionan después de toda una vida federalista. A lo mejor iban por ahí los tiros del otro día sobre lo del Partido Socialista Europeo, lo de "más Europa" de Pérez Rubalcaba, y el cambio de nombre del PSOE. Son los movimientos en segundo plano, los bonsáis que no dejan ver el bosque.


Carme Chacón se ha quedado "sola", triste y sola, con sus compañeros (por llamarlos algo) del PSC. Ha conseguido que los del PSC la consideren una traidora y los de PSOE una arribista dispuesta a desembarcar para barrer a Pérez Rubalcaba. También es raro. ¡Cómo está la tropa!
No comparto las críticas que le hacen. Creo que Chacón no tenía muchas alternativas y que han tratado de dejarla fuera de juego, inhabilitarla allí y aquí. Creo —y lo digo sin ironía— que se la han jugado. La política interna de los partidos es mucho más a cara de perro que la exterior, que al menos tiene el desahogo de poder gritar. Las puñaladas de los tuyos las recibes con una sonrisa en los labios y diciendo "pa-ta-ti-tas".


La Vanguardia es el medio que mejor ha entendido esta incongruencia permanente y lo ha hecho mostrando con tres titulares en batería: "Navarro insta a Chacón a decidir si puede seguir representando al PSC", "Rubalcaba frena la presión para romper con el PSC" y "El PSOE advierte que sancionará a los diputados díscolos". En el primero de ellos se da cuenta de la puñalada trapera de los colegas, que no se preguntan si ellos han representado alguna vez a la gente que creía votarles para que defendieran la unión de Cataluña con el resto de España. En el segundo se da cuenta de la puñalada de Pérez Rubalcaba a Carme Chacón al no respaldarla en su "soledad sonora" y dejarla más sola que la una, que daba pena verla rodeada de periodistas intentado explicar —con la voz tomada por la rabia— que ella no iba a ser cómplice del abandono de los socialistas a sus votantes catalanes, que les han votado siempre para permanecer en el conjunto y no para hacer "soberanismo", "secesionismo", "referendismo" o, ese eufemismo cursi del "derecho a decidir" que confunde "independentismo" con "interrupción del embarazo", otro eufemismo, pero de gran valor simbólico. Por último, hay que verle la cara a Elena Valenciano confirmando a los periodistas que les van a poner "doscientos euros" de multa, ¡como sanción!, a los llamados "díscolos", nombre insólito y divertido para referirse a los que han votado. ¡Discolos! Me imagino que Artur Mas habrá dicho que no se preocupen, que los pone él.
No nos dejan respirar. ¡Ay, Mediterráneo!, ¿qué tienen tus aguas? Es el Sur indómito.

* Heinrich Böll (2010): El honor perdido de Katharina Blum. Espasa Calpe, Madrid. [1974, 1985]
** "La mayoría cree que no hubo un claro ganador del debate, según el CIS" El País 23/02/2013 http://politica.elpais.com/politica/2013/02/23/actualidad/1361616406_773948.html




El novelista alemán Heinrich Böll, premio Nobel