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sábado, 29 de mayo de 2021

Al menos que se sepa la verdad

Joaquín Mª Aguirre (UCM)



La burbuja de la felicidad creada por el gobierno egipcio (el estatal Ahram Online de hoy incluye un artículo titulado "The Egyptian economy: A success story", de Aisha Ghoneimy) puede aislarlos, pero no puede evitar que el mundo exterior siga su curso. En un país donde las imágenes del presidente vigilan desde vallas y fachadas, es difícil ser discordante. El coro de celebrantes  intensifica su canto cuanto peores sean las circunstancias.

Para los que han ido observando cómo se ha silenciado la prensa independiente, cómo se han ido tapando una a una las voces, muchas de las cuales están ya fuera del país por su propia seguridad, no tiene nada de particular el silencio.

Hartos de las manipulaciones y retardos egipcios, la Justicia italiana le ha puesto nombre, apellidos y cargos a los que considera responsables del secuestro, tortura y asesinato del estudiante, que han sido citados para juicio en Italia, a la que ya se sabe que no irán.



Es vaso de la paciencia ha sido colmado de nuevo con otra burda manipulación salida de las cloacas del régimen: un vídeo aparecido hace un mes en YouTube cuyo argumento central es que Regeni era un "espía" de los Hermanos Musulmanes, que en términos egipcios se entiende como suficiente para secuestrar, torturar y asesinar. Al vídeo, en árabe, se le han puesto subtítulos italianos en un intento tontísimo de manipulación. Los italianos que fueron engañados para ser entrevistados ya reniegan del uso manipulado que se ha dado a sus palabras. En La Stampa leemos:

 

Il filmato è costellato di errori anche grossolani come il nome dello stesso Regeni che viene storpiato e riporta fatti già noti, ma ricostruiti con l'intento di gettare discredito sul ricercatore e di sostenere la tesi egiziana che le autorità del Cairo siano estranee alla tortura a morte di Giulio. Tutto questo arriva alla vigilia della prima udienza preliminare, davanti al gup di Roma, che vede imputati 5 appartenenti ai servizi segreti egiziani. Tra gli altri italiani che vengono intervistati nel docu su Regeni vi sono Leonardo Tricarico, ex capo di Stato Maggiore dell'Aeronautica militare, l'ex ministro della Difesa Elisabetta Trenta e il giornalista Fulvio Grimaldi. "Oggi è stato pubblicato su YouTube un documentario che infanga il nome di Giulio Regeni, insinuando che fosse una spia dei Fratelli Musulmani. Il video contiene varie interviste a diversi soggetti italiani, tra cui ex generali, parlamentari e anche un'intervista alla sottoscritta. Vorrei chiarire a tutti che sono stata contattata dal sig. Mahmoud Abd Hamid che si è presentato come rappresentante dell'emittente araba Al Arabiya in Italia. Ha scritto che la loro troupe era a Roma per svolgere un film documentario sui rapporti diplomatici ed economici fra Italia ed Egitto”, ha detto l’ex ministra Trenta. "Se avessi saputo che la mia intervista sarebbe finita in un documentario che considero vergognoso e inaccettabile, naturalmente non avrei mai dato il mio consenso. Sono dunque stata tratta in inganno (peraltro la mia intervista, della durata di circa mezz'ora, è stata ridotta a pochi minuti) e mi auguro si faccia luce il prima possibile su quanto accaduto. Colgo l'occasione per ribadire la mia più sentita vicinanza alla famiglia Regeni", conclude.*

 

[trad: "El video está salpicado de errores incluso graves como el nombre del propio Regeni, que es erróneo y relata hechos ya conocidos, pero reconstruidos con la intención de desacreditar al investigador y apoyar la tesis egipcia de que las autoridades de El Cairo son ajenas a la tortura en la muerte. de Giulio. Todo esto llega en vísperas de la primera audiencia preliminar, frente al GUP de Roma, que ve a 5 acusados ​​pertenecientes a los servicios secretos egipcios. Otros italianos entrevistados en el docu[mental] de Regeni incluyen a Leonardo Tricarico, exjefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea, la exministra de Defensa Elisabetta Trenta y el periodista Fulvio Grimaldi. "Hoy se publicó un documental en YouTube que enturbia el nombre de Giulio Regeni, insinuando que era un espía de los Hermanos Musulmanes. El video contiene varias entrevistas con varios sujetos italianos, incluidos ex generales, parlamentarios y también una entrevista conmigo mismo. Yo quisiera aclarar a todos que me contactó el Sr. Mahmoud Abd Hamid, quien se presentó como el representante de la emisora ​​árabe Al Arabiya en Italia. Escribió que su equipo estaba en Roma para hacer un documental sobre las relaciones diplomáticas y económicas entre Italia y Egipto ”, dijo el exministro Trenta.“ Si hubiera sabido que mi entrevista terminaría en un documental que considero vergonzoso e inaceptable, por supuesto que nunca hubiera dado mi consentimiento. Por lo tanto, me engañaron (además, mi entrevista, que duró aproximadamente media hora, se redujo a unos minutos) y espero que se aclare lo antes posible lo sucedido. Aprovecho para reiterar mi más profunda cercanía a la familia Regeni ”, concluye."]*

 


La jugada del vídeo es típica del sistema de manipulación de los Servicios de Información egipcios, acostumbrados a "fabricar" todo tipo de artículos, vídeos, etc. con el fin de desacreditar a las personas. En el caso Regeni, esto se hizo desde el principio, quedando en evidencia la burda manipulación por el caos de versiones creadas, incluyendo la de un Regeni gay que habría sido atacado por ofender a algún egipcio viril. La historia con los atracadores muertos por la Policía egipcia a los que se les encontraron todos los documentos identificativos de Regeni fue otro de los intentos de desviar del Estado egipcio la responsabilidad del crimen.



Lo hemos dicho en muchas ocasiones: el caso Regeni ha llegado hasta este punto por ser extranjero. Casos de egipcios asesinados en plena calle con el mayor descaro han sido ignorados en Egipto, como parte de la normalidad silenciada. Citamos en muchas ocasiones el asesinato a la vista de todos de la "mártir de las flores", muerta por un oficial de Policía que le disparó. Lo primero que se hizo fue encerrar a los que fueron a denunciarlo, a sus compañeros, montando una historia de traición: eran ellos los que la habían asesinado. La aparición de grabaciones y fotografías en las que se veía al oficial disparando les desmontó la historia. Le juzgaron, condenaron y poco después se repitió el juicio quedando libre. Este es el sistema del estado egipcio. Cuando un joven fue arrojado por la ventana de una comisaría, se le advirtió a la familia que si no aceptaban la versión oficial le montarían un expediente como homosexual, lo que afectaría a sus relaciones con la comunidad.



Hubo un tiempo en que quedaban profesionales y medios que podían denunciar estas cosas. Ahora el silencio es prácticamente total y nadie se atreve a firmar más que panegíricos del régimen, loas a la figura del presidente, omnipresente en las calles y en los medios.

El medio en el que hemos encontrado lo ocurrido en Italia, la cita de los cinco acusados del régimen —militares y policías de alto rango—, es Mada Masr. El riesgo es grande y solo dan el nombre de uno de los acusados:

 

Four Egyptian officials will be tried in absentia in Italy for the 2016 murder of Giulio Regeni, after an Italian judge gave the green light on Tuesday.

The four members of Egypt’s security and intelligence agencies, who have not responded to Italian indictment orders, will stand trial on charges related to the disappearance, torture and murder of the Italian graduate student.

The trial is to begin on October 14, after the judge decided on Tuesday that evidence presented at the pretrial hearing on the case was sufficient to warrant proceeding with a trial.

The four Egyptian officials have been charged with the “aggravated kidnapping” of Regeni, whereas only one of the four, Major Magdy Sharif, who served at the National Security Agency in 2016, where he was in charge of the team that placed Regini under surveillance, was indicted for “conspiracy to commit aggravated murder.”

Initially, Rome prosecutors were pursuing five officials, yet the formal indictments were only made against four.

The judge’s decision to move forward with the trial also comes despite Egyptian authorities’ refusal to give Italian prosecutors the addresses of the suspects so that Italian authorities can deliver a notice of indictment, a technical prerequisite before suspects can stand trial per Italian law. According to Italian judicial sources who spoke to Reuters on Tuesday, Egypt still has not provided Italy with the addresses of the suspects.

Though the trial began as a joint Italian-Egyptian judicial investigation, Rome and Cairo took divergent paths at the end of 2020, after more than one accusation from the Italian side regarding Egypt’s “intransigence.”**

 


El uso de las comillas pasa a ser esencial para diferenciar una palabra que puede suponerte un conflicto. Puede sorprender que ante este silencio, el régimen egipcio se haya molestado en crear un vídeo como el aparecido en YouTube. No tiene nada de particular porque para que la ficción funcione, tiene que desaparecer la realidad. Recordemos aquellas palabras del presidente Sisi: "solo creedme a mí". Lo que parecía una exageración entre mística y narcisista se ha convertido en una verdad incontestable. La imagen del presidente es el sello que certifica la realidad; no habla de la realidad, la "construye". Después los sicarios informativos la refrendan citando y recitando la versión oficial.

Los italianos se hartaron hace mucho de los juegos de las autoridades egipcias, de todas las triquiñuelas habidas y por haber. Gracias a la presión de la familia, el caso no quedó en el olvido y así debe ser. El caso Regeni es importante por diferentes motivos. No se trata de que salga la verdad, sino de demostrar al gobierno de Egipto que no se aceptan crímenes y mentiras. Recordemos lo ocurrido con el asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi, organizado desde el poder y desarrollado en un consulado saudí en Turquía. De igual forma, los inventos para tapar un crimen de estado, pese a Trump, no funcionaron gracias a los medios internacionales, el empeño interesado turco y las personas allegadas, entre ellas la novia con la que se iba a casar y por cuya licencia de boda fue al consulado.



Si se transige con los crímenes del poder se está desprotegiendo a miles de personas en cada país, que aprenden la lección de lo que significa exigir libertades o pedir que se investiguen abusos, desapariciones y asesinatos. El régimen, como otros países, compran el silencio y "limpian su imagen" mediante las compras de armamento, como hizo Egipto con Italia, pero no es fácil cuando tienes a los medios y a miles de personas saliendo a la calle a reclamar la verdad de lo ocurrido, sin deseo de taparlo por este tipo de compras.

En la BBC, que ha mantenido información en todo momento sobre el caso, leemos:

The student's parents, Paola Deffendi and Claudio Regeni, were at Tuesday's hearing to hear Judge Pierluigi Balestrieri rule that there was sufficient evidence to indict the four men. 

Their lawyer, Alessandra Ballerini, told reporters that all the young man's rights had been violated, "but today we have the well-founded hope that at least the right to the truth will not be denied Giulio".

"It has taken us 64 months. But it is a good goal and a good starting point," she said.

Egyptian officials did not comment immediately on the decision and as the four suspects' home details have not been given to the Italians, there is little chance of contacting them or that the Cairo government will agree to them attending the trial.***

 


El argumento de que no se presentarán al juicio de octubre porque no les llegan las comunicaciones a sus domicilios no deja de ser un absurdo egipcio, otros más. Como bien dijo el juez italiano, "ya se enterarán por otros medios". Pero la versión egipcia será que no se presentaron a juicio porque no se enteraron.

Giulio Regeni fue vigilado, espiado, grabado en secreto (se filtraron algunos vídeos). Fue secuestrado, torturado prolongadamente con brutalidad espantosa, asesinado de un golpe en el cuello. Cuando las autoridades italianas exigieron noticias, su cuerpo destrozado, incapaz de reconocerse su cara, fue abandonado a un lado de la carretera del desierto que rodea El Cairo. A los tormentos físicos le siguieron los intentos de difamación desde cualquier excusa. Sus investigaciones sobre los sindicatos, objeto de su tesis, se convirtieron en colaboraciones anónimas en algún medio italiano y no debieron de gustar. Sabemos que fue denunciado por aquellos a los que entrevistaba, que deseosos de servir al poder y denunciar posibles enemigos le grabaron las entrevistas. Sabemos que la Inteligencia egipcia ve enemigos por todas partes. El largo tiempo de tortura y el desenlace final muestran la incapacidad policial egipcia, nacida de la nula necesidad de tener que dar explicaciones  nadie, de encerrar al que las pide. Cada vez que alguien protesta, las amenazas van creciendo en su círculo, de la familia a los amigos. Y nadie rinde cuentas dentro de la burbuja egipcia por los errores. Ese es la base orwelliana del poder egipcio, que nunca se equivoca haga lo que haga.



Las fuerzas represoras no han tenido relevo desde la época de Mubarak. Le sobrevivieron sin purgas, es más los islamistas conservaron a su ministro del Interior y al Defensa. Entre ambos le derrocaron. La versión oficial habla de milagros, de sueños visionarios, de llamadas a salvar la patria. Todos los que se oponen son sus enemigos. Donald Trump llamaba a al-Sisi "su dictador favorito" —tal para cual— algo que dice mucho de ambos.

La prensa de varios países llama a los acusados "007", un eufemismo para evitar decir que tienen licencia (egipcia) para matar. Mucho me temo que los que tienen este privilegio en Egipto son unos cuantos más. Pueden hacerlo por ese compromiso de que siempre se mirará para otro lado. Para un régimen autoritario es importante saber que hay gente que puede matar o hacerte desaparecer y que quedarán impunes hagan lo que hagan. Es garantía para unos y miedo para otros. Aunque no se presenten en Italia a defenderse, el mundo podrá asistir a ese juicio.

Lo más probable es que los culpables nunca lleguen a sentarse en ningún banquillo, pero el mundo necesita saber lo que pasa en la burbuja egipcia. Al menos, como señalan los padres del joven, que se sepa la verdad, que se pueda escuchar ante un tribunal y ante el mundo. El régimen se ha calificado con el vídeo de YouTube.



* "Regeni, spunta un video egiziano che scredita il ricercatore. Il Covid fa slittare l’udienza" La Stampa 29/04/2021 https://www.lastampa.it/esteri/2021/04/29/news/regeni-spunta-un-video-egiziano-che-scredita-il-ricercatore-nel-filmato-anche-gli-ex-ministri-trenta-e-gasparri-1.40212833

** "4 Egyptian officials sent to trial for 2016 kidnap, murder of Italian graduate student Giulio Regeni" Mada Masr 26/05/2021 https://www.madamasr.com/en/2021/05/26/news/u/4-egyptian-officials-sent-to-trial-for-2016-kidnap-murder-of-italian-graduate-student-giulio-regeni/

*** "Regeni murder: Italy orders four Egyptians to stand trial" BBC 27/05/2021 https://www.bbc.com/news/world-europe-57238620




domingo, 28 de febrero de 2021

El regreso de Jamal Khashoggi o Biden se queda corto

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)



El presidente Biden tiene que marcar distancias con lo que ha sido la era Trump. No es excesivamente complicado debido a las posturas extremas, personales y muchas veces poco irracionales de su predecesor. Simplemente las vacunaciones ya han marcado una enorme diferencia, como nos mostraban las curvas de estadísticas en algunos noticiarios norteamericanos.

Conforme se va alejando la era Trump, se pueden ver con más claridad algunos de los aspectos que él oscureció por su intereses personales o al servicio de aquellos que le colocaron allí.

En estos días hay abierta una crisis por un caso escandaloso que aquí hemos tratado con frecuencia y que no siempre se ha tratado igualmente en los medios o, peor, por la clase política de los diferentes países occidentales. Me estoy refiriendo al secuestro, tortura, asesinato y borrado del rastro del periodistas saudí disidente, Jamal Khashoggi, del que se responsabilizo al príncipe heredero, Mohamed Bin Salman, el auténtico hombre fuerte del régimen teocrático saudí.

Los saudíes han gozado de una especie de patente de corso mediante el recurso más habitual, la compra de los silencios favoreciendo los buenos negocios con los "buenos amigos", que —no hay ni que decirlo— son aquellos que miran para otro lado cuando salen a la luz asuntos que pueden suscitar el rechazo de la opinión pública.



Desgraciadamente, la política internacional es cada vez más un intento de cubrir lo negativo para evitar que los negocios se conviertan en conflictivos mediante las acusaciones de los activistas de Derechos Humanos. Los gobiernos tratan de mantener en la sombra sus relaciones comerciales y militares con ciertos regímenes que han aprendido pronto cuáles son las "prioridades", economía y defensa. Ya se trate de venderles un AVE a La Meca o que te compren aviones, fragatas o cualquier arma para el control del orden público, unas veces se airean la coincidencia de  "intereses" y otras el monto económico de las ventas, máxime en época de crisis en la que las industrias aprietan las clavijas a los políticos para que superen sus "escrúpulos". Si alguien ha mantenido esta idea como línea rectora ha sido Donald Trump, elevado a la presidencia —entre otros grupos— por la industria armamentística norteamericana.

La CNN evalúa a través de varios artículos la incidencia de la liberación por parte de la nueva administración del presidente Biden de los informes que dejan poca duda sobre la implicación directa, de Mohamed Bin Salman, el hombre que controla el presente y el futuro de Arabia Saudí, el que ha logrado deshacerse de sus rivales para asegurarse el poder futuro. Pero el caso de Jamal Khashoggi le puede complicar bastante su aceptación internacional pues es difícil que allá donde vaya no sea tratado como un "asesino". Uno se acostumbra a casi todo, pero un estigma de este tipo puede debilitar su ascenso y ser cuestionado.

Las primeras versiones se fueron diluyendo inmediatamente, dejando en ridículo a los países que, como Egipto, salieron a rasgarse las vestiduras al espacio internacional clamando por la inocencia de "MBS". Khashoggi se había volatilizado y nadie se sentía responsable porque hubiera hecho de Houdini en la embajada saudí en la que se le vio entrar, pero nunca salir.

Han tenido que sacarse los audios de la tortura para que nadie tenga dudas de su destino, aunque siga sin saberse nada de su paradero. Sus restos siguen sin aparecer. La justicia saudí, cuando no tuvo más remedio, realizó una farsa de juicio, condenando a los que les cayó el marrón. Pero se trataba de dejar fuera al príncipe heredero, algo que finalmente, tras la publicación del informe, no va a ser ya posible.



La jugada de Biden es doble: se reivindica como defensor de los Derechos Humanos y crítico de los regímenes que tanto gustaban a Trump, familia y seguidores, por un lado; por el otro, manda una carga de profundidad a la nave de Donald Trump, que queda en evidencia como un encubridor de un criminal. El artículo en la página de la CNN se cierra con estas consideraciones: 

 

According to journalist Bob Woodward's book "Rage," Trump doubled down on protecting MBS and said, "I saved his ass. I was able to get Congress to leave him alone."

Trump rationalized his inaction when he told CBS 60 Minutes that "we'd be punishing ourselves" by canceling American arms sales to Saudi Arabia, deals that he frequently trumpeted as amounting to more than $110 billion, even though that figure was wildly inflated.

Trump's defense of MBS was of a piece with his repeated defenses of other tyrants, such as Russian President Vladimir Putin in his efforts to swing the 2016 American presidential election against Hillary Clinton and the North Korean dictator Kim Jong Un, who Trump has praised lavishly.

Having enjoyed a very close relationship with the Trump administration, the Saudis are now getting just a taste of what could be a recalibrated relationship with the Biden administration. Biden will almost certainly not be looking to cause permanent damage to the US-Saudi relationship, but MBS will no longer have a free pass to murder his opponents outside of the kingdom, which is saying something.

The release of Friday's report should leave no doubt that the US government, from President Biden to the intelligence community, holds him personally responsible for Khashoggi's death.*

 


La gravedad del caso Khashoggi no puede ser ignorada, pues señala directamente a un futuro líder que ya hace sus salidas al extranjero como un criminal, creando un problema más allá de una cuestión diplomática. Si cada vez que un dirigente occidental estrecha la mano de MBS salen titulares recordando el secuestro, tortura y asesinato del periodista saudí, la cuestión se convierte en un problema. "¡Si se tratara solo de un dictador...!", suspirarán algunos laxos. Pero es algo más, sí. Los dictadores suelen tener su discreción en estas cosas y delegan, delegan mucho, precisamente para asegurarse la distancia y poder encogerse de hombros. Pero la impunidad siempre es mala consejera cuando sales de tu feudo.

El caso complementario de lo que supone perder la perspectiva es el caso del italiano Giulio Regeni, secuestrado, torturado, asesinado y abandonado en una cuneta en mitad del desierto de noche. El gobierno egipcio sigue jugando con la "protección" a sus servidores porque sabe que en ello le va la duración. Un gobierno represivo tiene que asegurar la protección de sus sicarios para evitar que estos puedan tomar decisiones comprometedoras a la hora de explicar lo que hicieron.

Básicamente, los dos casos nos muestran el poco avance democrático existente en esa zona y cómo los dictadores se apoyan unos a otros, prometiéndose la "no intervención" en sus suciedades propias ni dar acogida a los huidos para salvar el cuello.



Ni Khashoggi ni Regeni tuvieron ocasión de decidir. Lo del primero fue una eliminación de un obstáculo molesto; lo del italiano, un fatal error que dejó al descubierto las chapuzas incontables de la Seguridad egipcia, acostumbrada a campar por sus respetos, sin que nadie la contradiga. El asesinato del saudí fue fuera de su país, una osadía; el Regeni, el de un extranjero, otra osadía. En ninguno de los dos casos se va a parar la justicia internacional, por muchos aviones, barcos o tanquetas que compren.

En el contexto de los Estados Unidos, Biden tiene una baza: desenmascarar a un cómplice claro. La expresión recogida por Bob Woodward en su libro, "haberle salvado el culo" con respecto a MBS deja bastante claro el asunto. Si Trump, como presumía, interfirió en la recogida o publicación del informe que ahora sale, también tendrá algún tipo de consecuencias, pues pondrá a los republicanos trumpistas contra la pared, dando margen a los que tiene que darle la batalla en las próximas elecciones parciales.

El argumento de los miles de millones ganados por "salvar el culo" a Mohamed Bin Salman no es algo que se pueda poner encima de la mesa, pues llevaría a terrenos complicados y podría sacar a la luz más porquería.

Tampoco lo tendrá fácil Biden con el caso, que le creará problemas internos con los que se benefician del tráfico con Arabia Saudí. Biden no debería descartar algún "contratiempo", dada la oscuridad de la zona. Algunos han aprendido la forma de hacerse necesarios.

Me parece excesivamente optimista la idea final, "MBS will no longer have a free pass to murder his opponents outside of the kingdom", que se señala como resultado. ¿Nadie pondrá problemas a los crímenes interiores, solo a los que se cometan en el extranjero? Pero esto es como pedirle al verdugo que se lave las manos antes de coger la espada.



Esto se hace obvio para aquellos que consideran que no se hace lo suficiente con MBS, que en realidad es solo un getso que tampoco le va a quitar el sueño mientras no le afecte en lo esencial, su acceso al poder, para el que se está abriendo camino.

En este sentido, el artículo de Nicholas Kristof  en The New York Times, titulado "President Biden Lets a Saudi Murderer Walk"** es bastante directo y no deja margen a Biden para colocarse medalla alguna por la salida del documento. Su artículo sobre la muerte del que denomina "su amigo", Jamal Khashoggi,  se cierra así:

Perhaps I’m biased because I knew Jamal. Some may think: It’s too bad about the murder, but other leaders have killed people, too. True, but M.B.S. poisons everything he touches. He kidnapped Lebanon’s prime minister. He oversaw a feud with Qatar. He caused the world’s worst humanitarian catastrophe in Yemen. He imprisoned women’s rights activists. He has tarnished his country’s reputation far more effectively than Iran ever could.

So, Mr. Biden, it’s not a human rights “gesture” to sanction M.B.S. Jamal was a practical man who didn’t believe in mushy gestures — but he did dream of a more democratic Arab world that would benefit Arabs and Americans alike. And by letting a murderer walk, you betray that vision.**




Es difícil satisfacer a todos, pero nada retrata mejor que el comportamiento ante los tiranos. Trump envió a su yerno a hacer buenas migas con MBS para su fracasado "acuerdo del siglo". Biden saca a la luz ahora las implicaciones del príncipe, pero no remata la faena, en un gesto que algunos consideran de cara a la  galería y que otros muchos consideran que se queda corto. Y quizá haya quienes no se lo perdonen a Biden.

¿Sacarán los saudíes la consecuencia que se trata solo de "discreción" lo que se les pide? Veremos en qué quedan las cosas. Pero el asesinato de Jaml Khashoggi todavía puede dar problemas a más de uno.



* Peter Bergen "Biden is walking a tightrope on Saudi Arabia" CNN 27/02/2021 https://edition.cnn.com/2021/02/27/opinions/biden-saudi-arabia-mbs-khashoggi-report-bergen/index.html

** Nicholas Kristof "President Biden Lets a Saudi Murderer Walk" The New York Times 26/02/2021 https://www.nytimes.com/2021/02/26/opinion/sunday/saudi-arabia-biden-khashoggi.html