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miércoles, 26 de enero de 2022

Existió el 25 de enero, un grito joven

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


La portada del diario estatal Ahram Online, cabeza de la información oficial, nos ofrece un gran titular, "Egypt experiencing coldest weather in ten years: Experts". ¿Irónico? Sí, en muchos sentidos, los 25 de enero son cada vez más fríos en un gélido invierno solo iluminado por la sonrisa del presidente desde todos los rincones del país, despacho y viviendas de gente que necesita tenerlo colgado en su paredes, no vayan a sospechar. Egipto es una gigantesca galería fotográfica dedicada a reproducir la imagen del presidente. En todos los tamaños, desde calles y avenidas, él está allí.

Pocos recuerdan que el 25 de enero de 2011 Egipto salió a las calles a decir basta. Al menos, una parte importante del país, la parte joven, la parte aburrida de un régimen, el de Hosni Mubarak, al que habían aprendido a temer y a hacer chistes sobre él por partes iguales. Era el "Día de la Policía", tremenda jugarreta del destino del calendario: la Revolución contra la represión del régimen el mismo día en que se celebraba su principal institución represora. Quizá era lo justo entonces. Ahora solo queda el recuerdo policial. Es toda una lección de vida a la egipcia.

Repaso al final del día las portadas digitales de algunas de las ediciones internacionales más relevantes y allí solo existe hueco para el presidente, para Mohamed Salah, para algún que otro ministro y algo del inagotable problema de la presa del sur.

Lo de todos los días, propaganda y más propaganda. El presidente mostrando su sonrisa y su voluntad de que todo lo que se haga en el país sea para bien, aunque no se explica cómo. El presidente, como militar que es, da órdenes precisas, pero sus recambiables subalternos son cambiados cuando la tozuda realidad muestra resistencia. Entonces simplemente se cambia de ministro. El presidente está por encima de todo, auténticamente faraónico. Para los egipcios es una imagen benevolente que les desea lo mejor, que mantiene el orden evitando el caso (acabar como Siria o Libia), por lo que todos deben darle las gracias cada día.

Siempre nos quedarán los titulares, papel que los egipcios usarán para quemar en el frío invierno que ataca la zona, su particular anomalía en un mundo normalizado por la voluntad presidencial. Es el presidente que cuando ellos dijeron que tenían hambre les explicó contundentemente que él había sobrevivido con solo agua en el frigorífico. Eso es sensibilidad social. Alguien me dijo hace  muchos años que en Egipto, al final, la culpa la tiene siempre el pueblo. Será la voluntad de Dios, piensan algunos.

Controlando casi toda la economía del país a través de negocios y chanchullos, las élites militares no podían permitirse una revolución anti militar. Con la excepción del efímero Morsi, todos los presidentes egipcios han sido militares y han visto el poder como una cuestión interna. Eso que llaman el "estado" es la mayor agencia de colocaciones del país, dividiéndolo en dos, los que están dentro y los que están fuera. Dentro se sobrevive y, si se juega bien la baza, se puede uno hacer hasta rico; fuera no queda nada que hacer. Militares y funcionarios son los grandes activos del poder, un ejército en el que de vez en cuando hay que hacer purgas para evitar que se les infiltren islamistas o personas con tendencias diferentes a las que el poder admite.

En estos tres últimos años se ha desmontado toda la prensa, convertida en un coro de musical para mayor gloria de los solistas, el gobierno y, sobre todo, el presidente, que ha dejado pulverizados los records anteriores de culto a la personalidad. No creo que existan muchos puntos a los que los egipcios puedan mirar sin encontrarse con la mirada del presidente.

El nuevo régimen creó su propio mito: el pueblo se levantó justamente el 25 de enero de 2011 y la revolución fue arrebatada por los enemigos de Egipto, que querían destruirlo; pero el pueblo salió a la calle a pedir a los militares que tomaran el poder dando un "golpe de timón". Al-Sisi, ministro de Defensa, le pidió al presidente que hiciera caso al pueblo, pero este no quiso marcharse y sus milicias se levantaron en armas contra el pueblo. Al-Sisi, siguiendo los mandatos del pueblo, reprimió con violencia toda resistencia islamista o de cualquier otro orden.  El obediente mariscal prometió que no sería presidente, que no habría más militares en el poder, y que solo se necesitaba un periodo de tranquilidad militar para que regresara el paraíso a Egipto. Pero un día, en sueños, se la apareció el piadoso Sadat y le dijo que era su responsabilidad histórica tomar en sus manos las riendas del país, que era voluntad divina la cuestión. Y Abdel Fattah al-Sisi, obediente a Dios y a sus jerarquías militares celestiales, aceptó cargar sobre sus hombros la responsabilidad de guiar al rebaño por el buen camino. Lo demás es la historia de la humilde aceptación del destino y la voluntad de Dios por parte de otro hombre piadoso.


Es un simulacro de democracia en la que se encarceló a cualquiera que se intentará presentar como candidato a la presidencia. Lo intentaron varios militares y se les acusó a uno de intentar "separa al pueblo del Ejército", que deben ser "una sola mano", como señala el dicho. A otro, estando en la reserva, se le militarizó de nuevo y se le consideró en "desobediencia" por presentarse si permiso. Entre los civiles demócratas está el caso del "dedo díscolo" del candidato Khaled Alí, por el que fue detenido y juzgado porque algunos percibían un dedo demasiado expresivo que había sido registrado por un vídeo que fue aportado por la fiscalía. La historia se puede recordar en la entrada titulada "Delicias electorales", del 8 de enero de 2018. Tuvieron que improvisar un candidato de "oposición" porque los habían encarcelado a todos. Había que cubrir las apariencias de aquella farsa electoral.

Donald Trump, un amigo, llamó a al-Sisi "su dictador favorito", mostrando lo que mejor entendía de la política, los intereses. En Egipto se manifestaron contra Obama y su secretaria de estado, Hillary Clinton. Las instituciones internacionales de derechos, de prensa, feminismo, etc. sitúan al Egipto de al-Sisi  en posiciones muy bajas, situando falta de respeto por casi cualquier derecho. Los activistas suman condenas, se van al extranjero o desaparecen. Muchos dirigentes evitan las fotos con el presidente egipcio. Las relaciones se mantienen, pero poco más. Los negocios son más importantes que los derechos humanos.

Ayer, 25 de enero, te volvían a la mente muchas de estas historias, entre lo trágico del pueblo y lo bufo del poder, siempre represivo. Hay un fatalismo de la obediencia, un sentimiento en muchos de que salir es imposible; es una tristeza que ha ido calando hondo ante la oportunidad perdida de aquella respuesta de los "jóvenes", porque así fue percibida, como un grito joven contra una situación vieja y aceptada, contra una lucha polarizada entre dos formas de autoritarismo, el militar y el islamista. Pero hay una generación desengañada, exiliada porque no ve la posibilidad de que sus sueños democráticos y de progreso tomen forma en su tierra.

La historia egipcia de estos años es la de una enorme represión, una historia de desapariciones, de encarcelamientos continuos, de casos como el del estudiante italiano secuestrado, torturado y asesinado porque la inepta Policía pensó que por hacer una tesis sobre los sindicatos egipcios ya era un espía o un terrorista. Su cadáver fue abandonado al borde de una carretera, junto al desierto. Todavía sigue el gobierno egipcio cubriendo el rastro de los asesinos identificados por la Justicia italiana. 


No podemos olvidar a Shaimaa El-Sabbagh, la mártir de las flores, cuyo único delito para ser disparada en plena calle fue llevar una corona de flores. El régimen dijo, como siempre, que la habían matado sus propios compañeros, hasta que la evidencia de un vídeo mostrando al asesino uniformado, dejó todo claro. Lo juzgaron y al año le revisaron la condena para que saliera. Es la forma de proceder del régimen para poder sobrevivir, asegurar que los asesinos y torturadores siempre saldrán impunes hagan lo que hagan en la represión. Ambos crímenes sucedieron en la proximidad del 25 de enero. Hoy, si alguien ha salido a la calle, nadie da cuenta de ello. Solo Egytian Streets, con todo cuidado, se ha atrevido a mencionar la Revolución del 25 de enero de 2011, como un recuerdo, como algo que ocurrió en la infancia.


Frente a los sueños, el sueño eterno; frente a las ilusiones, el fatalismo. Los que se enfrentaron a las tanquetas, a las violaciones colectivas y a los "exámenes de virginidad" de los militar, a los camellos y camelleros que les lanzaron, a las difamaciones acusándolos de trabajar para potencias extranjeras... a los que sobrevivieron a tanta infamia no es fácil recordar un tiempo que parece perderse en la noche. Pero aquel tiempo existió, los sueños fueron reales. Por más que el "Día de la Policía" intente borrar el Día de la Revolución de los jóvenes, el día en que cristianos y musulmanes entrelazaban sus manos y vigilaban mientras los otros rezaban, el día en que los que no rezaban no temía por sus vidas... ese día existió.

Existe una enorme injusticia cuando se juzga hoy la Primavera Árabe como un fracaso que trajo guerras civiles y violencia. Fue precisamente la resistencia de los dictadores y de los islamistas a una sociedad democrática la que generó el caos. No se puede culpar a la gente por querer ser libre. Eso se vio perfectamente en Egipto, cómo se fue llevando a un extremo polarizado, ignorando el deseo de libertad y convivencia de aquel espíritu revolucionario que deseaba justicia, futuro, oportunidades, progreso y paz, tener el destino en sus manos y no en las del dictador de turno.

Desaparecido de las portadas, seguro que está en el recuerdo de muchos egipcios que siguen soñando. Los sueños deben seguir para que algún día haya algo más que una fantasía. 



sábado, 29 de mayo de 2021

Al menos que se sepa la verdad

Joaquín Mª Aguirre (UCM)



La burbuja de la felicidad creada por el gobierno egipcio (el estatal Ahram Online de hoy incluye un artículo titulado "The Egyptian economy: A success story", de Aisha Ghoneimy) puede aislarlos, pero no puede evitar que el mundo exterior siga su curso. En un país donde las imágenes del presidente vigilan desde vallas y fachadas, es difícil ser discordante. El coro de celebrantes  intensifica su canto cuanto peores sean las circunstancias.

Para los que han ido observando cómo se ha silenciado la prensa independiente, cómo se han ido tapando una a una las voces, muchas de las cuales están ya fuera del país por su propia seguridad, no tiene nada de particular el silencio.

Hartos de las manipulaciones y retardos egipcios, la Justicia italiana le ha puesto nombre, apellidos y cargos a los que considera responsables del secuestro, tortura y asesinato del estudiante, que han sido citados para juicio en Italia, a la que ya se sabe que no irán.



Es vaso de la paciencia ha sido colmado de nuevo con otra burda manipulación salida de las cloacas del régimen: un vídeo aparecido hace un mes en YouTube cuyo argumento central es que Regeni era un "espía" de los Hermanos Musulmanes, que en términos egipcios se entiende como suficiente para secuestrar, torturar y asesinar. Al vídeo, en árabe, se le han puesto subtítulos italianos en un intento tontísimo de manipulación. Los italianos que fueron engañados para ser entrevistados ya reniegan del uso manipulado que se ha dado a sus palabras. En La Stampa leemos:

 

Il filmato è costellato di errori anche grossolani come il nome dello stesso Regeni che viene storpiato e riporta fatti già noti, ma ricostruiti con l'intento di gettare discredito sul ricercatore e di sostenere la tesi egiziana che le autorità del Cairo siano estranee alla tortura a morte di Giulio. Tutto questo arriva alla vigilia della prima udienza preliminare, davanti al gup di Roma, che vede imputati 5 appartenenti ai servizi segreti egiziani. Tra gli altri italiani che vengono intervistati nel docu su Regeni vi sono Leonardo Tricarico, ex capo di Stato Maggiore dell'Aeronautica militare, l'ex ministro della Difesa Elisabetta Trenta e il giornalista Fulvio Grimaldi. "Oggi è stato pubblicato su YouTube un documentario che infanga il nome di Giulio Regeni, insinuando che fosse una spia dei Fratelli Musulmani. Il video contiene varie interviste a diversi soggetti italiani, tra cui ex generali, parlamentari e anche un'intervista alla sottoscritta. Vorrei chiarire a tutti che sono stata contattata dal sig. Mahmoud Abd Hamid che si è presentato come rappresentante dell'emittente araba Al Arabiya in Italia. Ha scritto che la loro troupe era a Roma per svolgere un film documentario sui rapporti diplomatici ed economici fra Italia ed Egitto”, ha detto l’ex ministra Trenta. "Se avessi saputo che la mia intervista sarebbe finita in un documentario che considero vergognoso e inaccettabile, naturalmente non avrei mai dato il mio consenso. Sono dunque stata tratta in inganno (peraltro la mia intervista, della durata di circa mezz'ora, è stata ridotta a pochi minuti) e mi auguro si faccia luce il prima possibile su quanto accaduto. Colgo l'occasione per ribadire la mia più sentita vicinanza alla famiglia Regeni", conclude.*

 

[trad: "El video está salpicado de errores incluso graves como el nombre del propio Regeni, que es erróneo y relata hechos ya conocidos, pero reconstruidos con la intención de desacreditar al investigador y apoyar la tesis egipcia de que las autoridades de El Cairo son ajenas a la tortura en la muerte. de Giulio. Todo esto llega en vísperas de la primera audiencia preliminar, frente al GUP de Roma, que ve a 5 acusados ​​pertenecientes a los servicios secretos egipcios. Otros italianos entrevistados en el docu[mental] de Regeni incluyen a Leonardo Tricarico, exjefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea, la exministra de Defensa Elisabetta Trenta y el periodista Fulvio Grimaldi. "Hoy se publicó un documental en YouTube que enturbia el nombre de Giulio Regeni, insinuando que era un espía de los Hermanos Musulmanes. El video contiene varias entrevistas con varios sujetos italianos, incluidos ex generales, parlamentarios y también una entrevista conmigo mismo. Yo quisiera aclarar a todos que me contactó el Sr. Mahmoud Abd Hamid, quien se presentó como el representante de la emisora ​​árabe Al Arabiya en Italia. Escribió que su equipo estaba en Roma para hacer un documental sobre las relaciones diplomáticas y económicas entre Italia y Egipto ”, dijo el exministro Trenta.“ Si hubiera sabido que mi entrevista terminaría en un documental que considero vergonzoso e inaceptable, por supuesto que nunca hubiera dado mi consentimiento. Por lo tanto, me engañaron (además, mi entrevista, que duró aproximadamente media hora, se redujo a unos minutos) y espero que se aclare lo antes posible lo sucedido. Aprovecho para reiterar mi más profunda cercanía a la familia Regeni ”, concluye."]*

 


La jugada del vídeo es típica del sistema de manipulación de los Servicios de Información egipcios, acostumbrados a "fabricar" todo tipo de artículos, vídeos, etc. con el fin de desacreditar a las personas. En el caso Regeni, esto se hizo desde el principio, quedando en evidencia la burda manipulación por el caos de versiones creadas, incluyendo la de un Regeni gay que habría sido atacado por ofender a algún egipcio viril. La historia con los atracadores muertos por la Policía egipcia a los que se les encontraron todos los documentos identificativos de Regeni fue otro de los intentos de desviar del Estado egipcio la responsabilidad del crimen.



Lo hemos dicho en muchas ocasiones: el caso Regeni ha llegado hasta este punto por ser extranjero. Casos de egipcios asesinados en plena calle con el mayor descaro han sido ignorados en Egipto, como parte de la normalidad silenciada. Citamos en muchas ocasiones el asesinato a la vista de todos de la "mártir de las flores", muerta por un oficial de Policía que le disparó. Lo primero que se hizo fue encerrar a los que fueron a denunciarlo, a sus compañeros, montando una historia de traición: eran ellos los que la habían asesinado. La aparición de grabaciones y fotografías en las que se veía al oficial disparando les desmontó la historia. Le juzgaron, condenaron y poco después se repitió el juicio quedando libre. Este es el sistema del estado egipcio. Cuando un joven fue arrojado por la ventana de una comisaría, se le advirtió a la familia que si no aceptaban la versión oficial le montarían un expediente como homosexual, lo que afectaría a sus relaciones con la comunidad.



Hubo un tiempo en que quedaban profesionales y medios que podían denunciar estas cosas. Ahora el silencio es prácticamente total y nadie se atreve a firmar más que panegíricos del régimen, loas a la figura del presidente, omnipresente en las calles y en los medios.

El medio en el que hemos encontrado lo ocurrido en Italia, la cita de los cinco acusados del régimen —militares y policías de alto rango—, es Mada Masr. El riesgo es grande y solo dan el nombre de uno de los acusados:

 

Four Egyptian officials will be tried in absentia in Italy for the 2016 murder of Giulio Regeni, after an Italian judge gave the green light on Tuesday.

The four members of Egypt’s security and intelligence agencies, who have not responded to Italian indictment orders, will stand trial on charges related to the disappearance, torture and murder of the Italian graduate student.

The trial is to begin on October 14, after the judge decided on Tuesday that evidence presented at the pretrial hearing on the case was sufficient to warrant proceeding with a trial.

The four Egyptian officials have been charged with the “aggravated kidnapping” of Regeni, whereas only one of the four, Major Magdy Sharif, who served at the National Security Agency in 2016, where he was in charge of the team that placed Regini under surveillance, was indicted for “conspiracy to commit aggravated murder.”

Initially, Rome prosecutors were pursuing five officials, yet the formal indictments were only made against four.

The judge’s decision to move forward with the trial also comes despite Egyptian authorities’ refusal to give Italian prosecutors the addresses of the suspects so that Italian authorities can deliver a notice of indictment, a technical prerequisite before suspects can stand trial per Italian law. According to Italian judicial sources who spoke to Reuters on Tuesday, Egypt still has not provided Italy with the addresses of the suspects.

Though the trial began as a joint Italian-Egyptian judicial investigation, Rome and Cairo took divergent paths at the end of 2020, after more than one accusation from the Italian side regarding Egypt’s “intransigence.”**

 


El uso de las comillas pasa a ser esencial para diferenciar una palabra que puede suponerte un conflicto. Puede sorprender que ante este silencio, el régimen egipcio se haya molestado en crear un vídeo como el aparecido en YouTube. No tiene nada de particular porque para que la ficción funcione, tiene que desaparecer la realidad. Recordemos aquellas palabras del presidente Sisi: "solo creedme a mí". Lo que parecía una exageración entre mística y narcisista se ha convertido en una verdad incontestable. La imagen del presidente es el sello que certifica la realidad; no habla de la realidad, la "construye". Después los sicarios informativos la refrendan citando y recitando la versión oficial.

Los italianos se hartaron hace mucho de los juegos de las autoridades egipcias, de todas las triquiñuelas habidas y por haber. Gracias a la presión de la familia, el caso no quedó en el olvido y así debe ser. El caso Regeni es importante por diferentes motivos. No se trata de que salga la verdad, sino de demostrar al gobierno de Egipto que no se aceptan crímenes y mentiras. Recordemos lo ocurrido con el asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi, organizado desde el poder y desarrollado en un consulado saudí en Turquía. De igual forma, los inventos para tapar un crimen de estado, pese a Trump, no funcionaron gracias a los medios internacionales, el empeño interesado turco y las personas allegadas, entre ellas la novia con la que se iba a casar y por cuya licencia de boda fue al consulado.



Si se transige con los crímenes del poder se está desprotegiendo a miles de personas en cada país, que aprenden la lección de lo que significa exigir libertades o pedir que se investiguen abusos, desapariciones y asesinatos. El régimen, como otros países, compran el silencio y "limpian su imagen" mediante las compras de armamento, como hizo Egipto con Italia, pero no es fácil cuando tienes a los medios y a miles de personas saliendo a la calle a reclamar la verdad de lo ocurrido, sin deseo de taparlo por este tipo de compras.

En la BBC, que ha mantenido información en todo momento sobre el caso, leemos:

The student's parents, Paola Deffendi and Claudio Regeni, were at Tuesday's hearing to hear Judge Pierluigi Balestrieri rule that there was sufficient evidence to indict the four men. 

Their lawyer, Alessandra Ballerini, told reporters that all the young man's rights had been violated, "but today we have the well-founded hope that at least the right to the truth will not be denied Giulio".

"It has taken us 64 months. But it is a good goal and a good starting point," she said.

Egyptian officials did not comment immediately on the decision and as the four suspects' home details have not been given to the Italians, there is little chance of contacting them or that the Cairo government will agree to them attending the trial.***

 


El argumento de que no se presentarán al juicio de octubre porque no les llegan las comunicaciones a sus domicilios no deja de ser un absurdo egipcio, otros más. Como bien dijo el juez italiano, "ya se enterarán por otros medios". Pero la versión egipcia será que no se presentaron a juicio porque no se enteraron.

Giulio Regeni fue vigilado, espiado, grabado en secreto (se filtraron algunos vídeos). Fue secuestrado, torturado prolongadamente con brutalidad espantosa, asesinado de un golpe en el cuello. Cuando las autoridades italianas exigieron noticias, su cuerpo destrozado, incapaz de reconocerse su cara, fue abandonado a un lado de la carretera del desierto que rodea El Cairo. A los tormentos físicos le siguieron los intentos de difamación desde cualquier excusa. Sus investigaciones sobre los sindicatos, objeto de su tesis, se convirtieron en colaboraciones anónimas en algún medio italiano y no debieron de gustar. Sabemos que fue denunciado por aquellos a los que entrevistaba, que deseosos de servir al poder y denunciar posibles enemigos le grabaron las entrevistas. Sabemos que la Inteligencia egipcia ve enemigos por todas partes. El largo tiempo de tortura y el desenlace final muestran la incapacidad policial egipcia, nacida de la nula necesidad de tener que dar explicaciones  nadie, de encerrar al que las pide. Cada vez que alguien protesta, las amenazas van creciendo en su círculo, de la familia a los amigos. Y nadie rinde cuentas dentro de la burbuja egipcia por los errores. Ese es la base orwelliana del poder egipcio, que nunca se equivoca haga lo que haga.



Las fuerzas represoras no han tenido relevo desde la época de Mubarak. Le sobrevivieron sin purgas, es más los islamistas conservaron a su ministro del Interior y al Defensa. Entre ambos le derrocaron. La versión oficial habla de milagros, de sueños visionarios, de llamadas a salvar la patria. Todos los que se oponen son sus enemigos. Donald Trump llamaba a al-Sisi "su dictador favorito" —tal para cual— algo que dice mucho de ambos.

La prensa de varios países llama a los acusados "007", un eufemismo para evitar decir que tienen licencia (egipcia) para matar. Mucho me temo que los que tienen este privilegio en Egipto son unos cuantos más. Pueden hacerlo por ese compromiso de que siempre se mirará para otro lado. Para un régimen autoritario es importante saber que hay gente que puede matar o hacerte desaparecer y que quedarán impunes hagan lo que hagan. Es garantía para unos y miedo para otros. Aunque no se presenten en Italia a defenderse, el mundo podrá asistir a ese juicio.

Lo más probable es que los culpables nunca lleguen a sentarse en ningún banquillo, pero el mundo necesita saber lo que pasa en la burbuja egipcia. Al menos, como señalan los padres del joven, que se sepa la verdad, que se pueda escuchar ante un tribunal y ante el mundo. El régimen se ha calificado con el vídeo de YouTube.



* "Regeni, spunta un video egiziano che scredita il ricercatore. Il Covid fa slittare l’udienza" La Stampa 29/04/2021 https://www.lastampa.it/esteri/2021/04/29/news/regeni-spunta-un-video-egiziano-che-scredita-il-ricercatore-nel-filmato-anche-gli-ex-ministri-trenta-e-gasparri-1.40212833

** "4 Egyptian officials sent to trial for 2016 kidnap, murder of Italian graduate student Giulio Regeni" Mada Masr 26/05/2021 https://www.madamasr.com/en/2021/05/26/news/u/4-egyptian-officials-sent-to-trial-for-2016-kidnap-murder-of-italian-graduate-student-giulio-regeni/

*** "Regeni murder: Italy orders four Egyptians to stand trial" BBC 27/05/2021 https://www.bbc.com/news/world-europe-57238620




sábado, 2 de enero de 2021

Las cláusulas de olvido o de nuevo Regeni

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)




La decisión unilateral de Italia de llevar a una serie de agentes de la Seguridad egipcia ante un tribunal sigue escociendo al gobierno por el caso de Giulio Regeni, el estudiante de doctorado secuestrado, torturado y asesinado en El Cairo en enero de 2016. Fuera de su territorio, donde controla los medios y la agitación social, el gobierno se proclama como un buscador de la verdad, a la que ha contribuido inventado todo tipo de versiones contradictorias, apostando por cada una según se iban desmoronando.

Las tácticas de dilación y confusión que habitualmente le valen para imponer sus versiones en estos casos de desaparecidos nacionales, no le han funcionado al producirse el caso con un ciudadano de fuera de sus fronteras, cuya familia, allegados e instituciones no ha dejado de presionar al gobierno italiano para que no baje la guardia y acepte lo inaceptable, una tentación que sobrevuela en ocasiones este mundo hipócrita en el que los negocios valen más que los principios y las vidas humanas.

En su momento, Italia retiró a su embajador en El Cairo como gesto diplomático universal de desacuerdo con lo ofrecido (y lo no ofrecido) por el gobierno egipcio. El aviso de que Italia juzgaría en ausencia a los miembros de los Servicios de Seguridad egipcios que consideraba responsables del asesinato, causó profundo malestar en El Cairo, pues lo que más preocupa al gobierno es su imagen internacional, cuyo deterioro puede derivar en diversos escenarios complejos, complicándoles la vida dentro y fuera.




Egypt Independent, con información de Reuters, titula "Egyptian prosecution wants accusations against police excluded from Regeni case" mostrando el malestar causado en las autoridades egipcias por lo que se les ha escapado de las manos y ya no pueden controlar, un proceso del que ellas mismas han quedado fuera. Queda solo la rabieta y el rasgado de vestiduras. Se señala en el medio egipcio:

 

Egypt’s public prosecution told investigators on Wednesday to exclude Italian prosecutors’ accusations against four Egyptian policemen from case documents on the 2016 killing of an Italian student in Cairo.

The public prosecution’s comments appeared intended to signal the officers are no longer considered suspects in Egypt and that Cairo does not want Italy to prosecute them.

Giulio Regeni, a postgraduate student at Britain’s Cambridge University, disappeared in the Egyptian capital in January 2016. His body was found almost a week later and a post mortem examination showed he had been tortured before his death.

Egyptian police and Egyptian officials have denied any involvement in Regeni’s killing.

But Italian prosecutors said on Dec. 10 they planned to charge four senior members of Egypt’s security services whom they suspect of taking part in the “aggravated kidnapping” of Regeni. One of them also faces charges of “conspiracy to commit aggravated murder”, they said.

They gave the four men 20 days to respond to the charges after which, they said, they would ask a judge to indict them.

In a statement on Wednesday, Egypt’s public prosecution said “there is no point in launching a criminal case (over Regeni’s torture and killing) … due to the lack of knowledge of the perpetrator”.

It said investigative authorities should “exclude what was attributed (by Italian prosecutors) to four officers … from the papers in that incident.”

Italy’s foreign ministry described the Egyptian public prosecution’s position as “unacceptable”.

In a statement, it expressed confidence in the work of the Italian judiciary and said Italy would “continue to act in all forums, including the European Union, so that the truth about the barbaric murder of Giulio Regeni can finally emerge.”

It urged Egypt’s public prosecution to “share this need for truth” and cooperate with Italian prosecutors.*

 


Habría que estudiar algún día el papel de Reuters en Egipto, ya que sirve en muchas ocasiones para decir lo que el medio no se atreve a expresar y mucho menos a firmar. El propio diario padeció un fuerte correctivo que llevo a salir a su antiguo director y a moderar y equilibrar sus artículos. El diario permanece en estado comatoso en lo que es su propia producción, pero aprovecha cuando puede la posibilidad de reproducir información exterior, como en este caso, adulando en el titular a la fiscalía egipcia para introducir a través del texto una versión exterior de lo que ocurre con Egipto realmente. La fotografía que acompaña al texto de Reuters, con el cartel de Giulio Regeni de Amnistía Internacional, acaba de centrar el texto y la interpretación del caso.

La hipocresía de la fiscalía egipcia era de esperar. La táctica de la dilación y el aburrimiento no les ha funcionado en este caso. En general, el método egipcio consiste en sacar del país a los extranjeros molestos, mientras que los suyos desaparecen sin más, lo que condena a sus familiares y abogados a una peregrinación de comisaría en comisaría o de cárcel en cárcel hasta descubrir a dónde han llevado a sus familiares o compañeros. Si hay suerte, aparecen.



El caso Regeni es un inmenso error de información con muchos sectores involucrados, desde el presidente del Sindicato de Vendedores Callejeros, que le grabó a instancias de la Policía, a los que creyeron que el estudiante estaba allí como espía o agitador. Llegaran de donde llegaran las órdenes, los que le detuvieron querían sacar confesiones inexistentes y acabaron matándolo en el interrogatorio. La familia, preocupa, avisó a las autoridades egipcias exigiendo explicaciones de lo que claramente desde el principio se tomó como una detención. Solo esta presión hizo que el cuerpo apareciera abandonado en una cuneta. La versión inicial del atropello fue desmentida por los propios signos de tortura que el estudiante tenía en su cuerpo. Fue la primera de las diversas versiones, a cual más absurda, fabricadas por policías y fiscales. De la homosexualidad de Regeni, asesinado por algún ofendido egipcio, a la final del secuestro por una banda criminal, que fue convenientemente muerta a tiros por la Policía y en cuyas manos estaba la impoluta documentación de Regeni. Los muertos tienen poca defensa y nada que argumentar. Sigue sin explicarse porqué guardaron una documentación que les incriminaba sobre la muerte del joven, que estaba ya en periódicos de todo el mundo. En casos egipcios, todo esto es innecesario, pero cuando es un ciudadano extranjero la víctima la cuestión cambia bastante.



Ahora que los italianos han decidido prescindir de los egipcios para esclarecer el crimen, Egipto se prepara para las campañas de contrainformación hacia el interior. Lo que recoge la información citada es, una vez más, un intento de descalificar el juicio "exigiendo" que se retiren las acusaciones contra los policías egipcios a los que se considera los responsables del asesinato en todo el mundo menos en el lugar del crimen.

El asesinato de Regeni es también motivo de conflicto para el gobierno italiano, que en sus diversas versiones estos años transcurridos se ha encontrado en el punto de mira de la opinión pública en el momento en el que ha querido pasar página y dejar de complicarse la vida. La familia y de las instituciones de Derechos Humanos de todo el mundo no han bajado la guardia sabedoras de lo poco dados a complicarse la vida que son los gobiernos por estas cuestiones.

El diario italiano La Stampa recoge hoy mismo la indignación de la familia Regeni ante las pretensiones de la fiscalía egipcia. Saben que deben presionar antes de que empiecen a producirse olvidos y anomalías, reflejo de las presiones de los sectores interesados en el negocio con los egipcios, que como los saudís y otros estados árabes saben que el cliente siempre tiene razón, es decir, que la mejor forma de que se dejen de lado las cuestiones referidas a la represión y contra los Derechos Humanos es comprar e invertir. Los padres han sido muy claros:

 

Alla fine Claudio e Paola Regeni non ce l’hanno più fatta a sopportare quel governo «troppo remissivo e troppo debole», che pronuncia «parole senza azioni conseguenti» e che – dopo l’ultimo schiaffo dato all’Italia dalla procura del Cairo – invece di richiamare l’ambasciatore italiano in Egitto ha preferito autorizzare la vendita alle milizie di al-Sisi di due fregate militari Fremm da parte di Fincantieri.**

 


Lo acabamos de ver con la Francia de Macron, en donde el intelectual presidente francés decidió volverse pragmático y recibir interesantes lecciones del presidente al-Sisi sobre Derechos Humanos para admiración de la legión existente de dictadores, puede ocurrir en Italia o en cualquier otro país tentado de hacer negocios con el buen dinero que las dictaduras árabes (y no árabes) manejan.

La familia Regeni se queja de que el gobierno italiano diga una cosa y haga otra, que condene el obstruccionismo del asesinato de su hijo mientras les vende dos fragatas a la marina egipcia. Más bien teme que la compra de las dos fragatas lleve alguna cláusula de olvido escrita en letra pequeña. No tendría nada de particular, por eso es importante mantener la presión sobre las autoridades y que los fiscales y jueces puedan trabajar con completa independencia. Creen los egipcios que en Italia ocurre como en casa, que el que manda, manda de  verdad y los demás se pliegan.

Esperemos que no sea este el caso. Los italianos deberían aprender del ridículo de Macron, al que la prensa egipcia ha presentado "pidiendo disculpas a su presidente por haber ofendido a los musulmanes" por la defensa realizada de la libertad de expresión, el laicismo y la publicación de las caricaturas de Mahoma, un ejercicio hermenéutico sobresaliente en manipulación.



Esta capacidad infinita de manipulación solo es posible con un no querer ver (o aparentar no ver) la situación real. Los medios oficiales y oficialistas contribuyen a esto con sus campañas queriendo hacer ver que los demás son los que incumplen con los derechos humanos, especialmente en la Unión Europea, tanto en su conjunto como país a país. Es un ejercicio constante entre los dos argumentos: 1) la represión es guerra al terrorismo; y 2) los otros son más incumplidores. En estos momentos, el estatal Ahram Online publica un artículo sobre las violaciones de derechos humanos en las fronteras de la UE. Por supuesto, silencia la situación egipcia en todo momento, presentando a Egipto como víctima de campañas difamatorias, trato injusto y envidia ancestral.



Olvida el ilustre articulista que de lo que se trata no es de quién hace mayores tropelías, sino de lo que se hace con quienes las denuncian. Los gobiernos pueden cometer delitos, olvidos y omisiones, pero es la capacidad de denuncia, de sacar a la luz los problemas lo que caracteriza a las sociedades democráticas, entre las que desde luego no se encuentra Egipto, que sigue pensando en sus defectos como virtudes. La defensa del autoritarismo se junta con la eliminación de cualquier limitada oposición que haga sombra a al-Sisi, como se pudo ver. La vigilancia, la imposición del silencio y la acusación a los que denuncian de ser miembros de campañas extranjeras para destruir Egipto no tienen nada que ver con más amenazas que la que siente el propio poder. Lo único que no cambió desde la época de Mubarak ha sido la Policía y los servicios de inteligencia, que se han mantenido en todas las fases. Los mismos que reprimían antes lo hace ahora. ha cambiado algo (no mucho) la retórica usada, pero eso es circunstancial. El régimen sigue eliminando la oposición de cualquier tipo y enterró las posibilidades de democratización que hubo en un momento. Las enterró y ahora las encubre con maniobras de propaganda, difamación y silenciamiento según sea el caso.

El caso de Giulio Regeni es una forma de mantener alerta a la opinión pública sobre la situación de Egipto evitando así que se olviden los desaparecidos, los encerrados o los muertos en plena calle, como Shaimaa al-Sabbagh, de la que pronto se cumplirá otro triste aniversario al llegar el 25 de enero. Es importante recordar a Regeni, pero también los casos egipcios, que son muchos de activistas encerrados y desaparecidos, condenados en juicios farsa. No debe pensarse que la atención al caso Regeni es por que el mundo solo se ocupa de los extranjeros mientras que no lo hacen por los egipcios que se dejan la vida por una democracia. Hay que evitar esa sensación porque la propia propaganda oficial la fomenta para minar la moral de los que quedan resistiendo.

No hay que olvidar a Regeni ni a ninguna otra víctima del sistema represivo en Egipto. Tienen que sentir el apoyo internacional, que no son vendidos por ninguna cláusula de olvido o de silencio. La compra de ningún barco puede borrar las injusticias.

 


* "Egyptian prosecution wants accusations against police excluded from Regeni case" Egypt Independent / Reuters 1/01/2021 https://www.egyptindependent.com/egyptian-prosecution-wants-accusations-against-police-excluded-from-regeni-case/

** "I Regeni contro il governo: “Vendite di armi illegali al Cairo”" La Stampa 2/01/2021 https://www.lastampa.it/topnews/primo-piano/2021/01/02/news/i-regeni-contro-il-governo-vendite-di-armi-illegali-al-cairo-1.39722952


lunes, 14 de diciembre de 2020

El caso Regeni, visto para juicio en Italia

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)



Egipto queda descolgado de la investigación sobre el secuestro, tortura y asesinato del estudiante Giulio Regeni, una gran piedra en el zapato del gobierno de al-Sisi. Hace unos días recogíamos cómo había sido imposible no discrepar en el comunicado conjunto, más bien una escenificación del fracaso egipcio en intentar imponer la última de sus absurdas versiones sobre un asesinato con la marca clara de los servicios de inteligencia.

Ni la visita a Macron y su ligereza francesa van a poder evitar que el escándalo salga a la luz con todos los componentes legales y mediáticos que ya no se tienen que contener por si la administración egipcia rectificaba y colaboraba en algún momento. Eso, estaba claro desde hace tiempo, era imposible. La propaganda egipcia usa y abusa de la imagen de Macron y al-Sisi, —hablan de los "dos líderes"— intentando convertir al mariscal en una referencia mundial en la lucha contra el terrorismo. Ya vimos hace unos días como se le publicitaba como la persona que hizo pedir disculpas a Macron por las ofensas a los musulmanes. Todo esto después de haber lanzado a la gente contra Francia por debajo. Pero Macron, como otros, deben aprender que al-Sisi, como Mubarak antes que él, maneja la prensa a su favor y silencia las críticas. La gente solo ve lo que le dejan ver.




El paralelo con el secuestro, tortura y asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi tiene un cierto paralelismo en el planteamiento criminal de los servicios de seguridad e inteligencia, pero la presión sobre el príncipe heredero, el último responsable al que se apuntaba, consiguió medio evitarse al sacrificar los peones, a los autores materiales y sostener el desconocimiento. Egipto ha intentado desligar a los ejecutantes del poder, pero no lo ha conseguido. Y se ha llegado al punto ya de ponerles nombre a los acusados por parte de la fiscalía italiana, algo que ya no podrá ser evitado por la administración egipcia.

En Egyptian Streets podemos leer ya el inicio del procedimiento del juicio en rebeldía de los acusados:

 

Italian prosecutors have charged Tarek Saber, Athar Kamel Mohamed Ibrahim, Uhsam Helmi, and Magdi Ibrahim Abdelal Sharif with the kidnapping, torture, and murder of Italian doctoral student Giulio Regeni. The men are set to be tried in absentia.

According to a statement released by the Italian news agency ANSA, the possible charges against the four men are ‘multi-aggravated abduction of a person, complicity in aggravated murder, and complicity in grievous bodily harm’.

According to a statement released by the Egyptian Public Prosecution, Italian prosecutors had initially found a connection between five individuals working as part of the security apparatus in Egypt, but that these individuals acted independently of any Egyptian governmental body or institution. Charges against the fifth suspect, Mahmoud Najm were dropped.

The suspects’ right to a defence is reserved, however as they did not submit to the process, Italian lawyers were assigned to their defence.

Investigations for the murder of the Italian doctorate student had lasted for at least four years, straining Egyptian and Italian diplomatic relations.

Earlier this month, the Egyptian Public Prosecution noted its appreciation of the Italian investigators and its understanding of their conclusions, but added that it has reservations concerning these conclusions. It said that the Italian conclusion lacked sufficient evidence, adding instead that its own investigations had revealed the involvement of a criminal gang.

The Egyptian Public Prosecution further asserts that the killer remains unknown and that it will continue to cooperate and exchange information with the Italians.

 


Las excusas absurdas, las versiones acumuladas e imaginativas, etc. por parte del aparato egipcio ya han quedado atrás. Egipto ha perdido la ocasión de colaborar y aclarar lo sucedido, pero eso es imposible si la implicación, como parece, es plena. No es un mal entendido, un grupo actuando por su cuenta, como han conseguido los saudíes, para dejar en el olvido el caso. Es un modus operandi, es el desprecio de cualquier procedimiento legal porque no es necesario. La capacidad operativa de la Inteligencia egipcia es total, no necesita dar cuentas más que a sus propias líneas. Lo que le ha ocurrido a Regeni no es un incidente aislado; la notoriedad del caso se debe esencialmente a que es un extranjero y no se han conseguido acallar, hacer desaparecer, intimidar, etc. a las personas responsables, de la familia del asesinado a Italia, pasando por las instituciones europeas, todas ellas han condenado la forma de actuación obstruccionista y falsa de la autoridades egipcias. Han tratado de tapar su propia chapuza como lo hacen siempre, por la fuerza, acallando las voces mediante amenazas. No lo han conseguido.

Los miles de documentos enviados a Italia no eran más que maniobras de distracción, una táctica que le suele funcionar. Me viene a la mente el caso de los turistas mexicanos bombardeados por el ejército egipcio en mitad del desierto. Engañaron a los mexicanos. El caso se resolvió como si no hubiera pasado nada y fue la inexperiencia mexicana, especialmente de su novata canciller la que les dejó cerrar el tema sin más complicaciones. Una chapuza más que les sale bien. Tiempo y palabrería.



El juicio sobre el caso Regeni se abre en el único lugar donde podrá tener un poco de justicia, en Italia. Los acusados estarán ausentes, pero sus nombres ya están sobre el papel y sus hechos serán escuchados. También su forma especial de trabajo. Giulio Regeni solo cometió un error, pensar que dedicar su tiempo como investigador doctoral a lo que había ocurrido con los sindicatos en Egipto le iba a resultar sin consecuencias. El amor a Egipto —Regeni lo tenía— se le devolvió con crueldad, con tortura. Fue espiado desde que llegó y empezó a entrevistarse para conseguir información para su tesis. Fue vigilado, fue grabado. Finalmente fue torturado para que dijera lo que no podía decir, asesinado para que callara. Y cuando las autoridades italianas, alertadas por la familia, exigieron que apareciera, lo hizo su cuerpo destrozado, abandonado en una carretera.

Así pago su interés. Así se desentendieron de él los que le acogieron por no tener que enfrentarse al cuerpo del estado, el único realmente existente en Egipto. La Stampa de hoy habla de "miles de Regeni" en las cárceles de Egipto. Nadie se interesa por ellos, pero el servicio final de Giulio Regeni es hacer que el mundo no los olvide.



* "Italy Charges Four Members of Egyptian Security Force with Regeni Murder" Egyptian Streets 12/12/2020 https://egyptianstreets.com/2020/12/12/italy-charges-four-members-of-egyptian-security-force-with-regeni-murder/

miércoles, 2 de diciembre de 2020

Nueva vergüenza en el caso Giulio Regeni

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


De nuevo el gobierno egipcio se lanza a la estrategia de la manipulación y el aburrimiento. Tras cuatro años del secuestro, tortura y asesinato del estudiante italiano Giulio Regeni, ocurrido precisamente en el aniversario de la Revolución de 2011, el gobierno vuelve a mentir, vuelve a manipular y vuelve a traer una oleada de indignación ante un proceder que repite una y otra vez: la negación, la hipocresía y la manipulación informativa del propio pueblo egipcio, al que trata de convencer de ser un punto mundial de referencia en cualquier asunto que se tercie. La realidad es realmente otra y las acusaciones externas contra lo que el gobierno egipcio realiza son constantes, algo que les sirve para lastimeras e hipócritas quejas sobre las conspiraciones existentes contra el país (ya no es contra el gobierno, para fomentar la indignación popular), siempre creadas por la prensa y los gobiernos de otros países, siempre injustos y siempre manipulados y al servicio de la Hermandad. Ellos, nos repiten, son la moderación, la salvaguarda del mundo frente al fanatismo, la paz frente a la violencia, etc. Sin embargo, la realidad es muy diferente: detenciones, desapariciones, control de los medios, propaganda constante, estado policial, etc.

La noticia saltó hace dos días con la información de las discrepancias en el caso de Regeni, una piedra en el zapato del gobierno egipcio. Mientras todo el mundo tiene clara la responsabilidad de los servicios de seguridad del estado y el gobierno egipcio quedó en evidencia inventando una tras otras mentiras que eran desmontadas por los hechos y por la propia sucesión de mentiras precipitadas con las que se intentaba frenar las investigaciones. Pero el gobierno egipcio no puede pretender, como hace en sus fronteras, tener el monopolio de la verdad ni condenar al silencio a los que manifiestan discrepancias. Lo que hacen sin problemas con los ciudadanos egipcios, que deben aceptar lo dicho oficialmente o atenerse a las consecuencias tanto físicas como legales, no funciona cuando se trata del asesinato de un ciudadano de un país como Italia, con prensa libre, jueces independientes y un gobierno presionado por la oposición y por la opinión pública. De todo esto, Egipto carece. La verdad es todo lo que sale de un portavoz oficial y los jueces rara vez se enfrentar a los políticos, convirtiendo el régimen en un mundo burocrático de obediencia plena y loa constante al poder, representado en un militar que ha tejido su propio mito personal con su llamada al poder, desde el otro mundo, por parte de Sadat en un sueño. Desde ahí, todo es loa y canto a la bota que les pisa, por seguir la metáfora de Orwell sobre el poder. La detención en la frontera de un estudiante que llevaba en su mochila el libro de G. Orwell, 1984, sirvió para que se viera en él tendencias conspiratorias, por lo que se convirtió en emblema de unos y condena de otros. Es solo una muestra de la irracionalidad política en Egipto.


El caso Regeni es —junto con el olvidado de Shaimaa al-Sabbagh, la mártir de las rosas, asesinada otro 25 de junio por llevar flores a los caídos en 2011 por su aniversario— es un modelo del funcionamiento del gobierno y del sistema egipcio: la negación y el olvido. Su teoría es siempre la misma: el aburrimiento consigue casi todo. Han aburrido a los investigadores oficiales italianos, a los llamados por la familia, a las instituciones internacionales que les han condenado... a todos. Pero no han conseguido que el caso del estudiante de doctorado se olvide. Creen que el desprecio que manifiestan hacia las personas, el desprecio por sus vidas, es compartido por los demás y en eso se equivocan, pero en eso consiste su necedad.

La noticia que aparece en el diario estatal Ahram Online está escrita desde una perspectiva hipócrita que trata de resaltar que existe un acuerdo entre ambos países, entre los investigadores de sus fiscalías, que ha llevado a un comunicado conjunto. El comunicado lo que revela precisamente es el profundo desacuerdo ante los continuados intentos de alejar la acusación de los miembros de los servicios de Seguridad egipcios, que han tenido siempre carta blanca en secuestros, desapariciones, detenciones y torturas, como atestiguan los casos como el de Regeni y el de miles de personas que se encuentran en las cárceles o enterradas en lugares desconocidos.


La impunidad de la violencia represiva es la garantía de que el estado se mantendrá. Si los que secuestran, torturan y hacen desaparecer fueran llevados ante la justicia, el sistema se desmoronaría. Es la garantía de la protección la que hace que estas armas sucias funcionen. Pero esta crueldad sistemática e indiferente no se puede entender fuera y entra en contradicción con el carácter "simpático" y "eficiente" que el régimen pretende mostrar hacia el exterior. Lo necesita por dos factores, el turismo y las ayudas que recibe de países en donde estos escándalos no son bien vistos ni por legisladores ni por la opinión pública. Con Trump fuera de la Casa Blanca, la permisibilidad de los Estados Unidos, el principal suministrador de apoyos junto a Arabia Saudí, se verá reducida y al-Sisi tendrá ocasión pronto de ver cómo las ayudas se vuelven más exigentes de lo que han sido hasta ahora.



La vergüenza está de nuevo en los medios oficiales y afectos al régimen que dan una interpretación sesgada y malintencionada de lo que ha ocurrido en realidad. Los italianos se han desentendido y rechazan las falsas historias que pretenden convertir en verdad oficial con la que cerrar el caso, urgencia constante para evitar el deterioro de la percepción internacional.

La versión egipcia sigue insistiendo en su última variante: una banda de delincuentes, muertos por la Policía, eran los que tenían los documentos de Regeni. La versión es tan absurda que no ha sido aceptada por nadie excepto por los que la han fabricado. Recordemos que ha habido versiones anteriores más pintorescas, como que Regeni era homosexual y fue muerto por algún viril egipcio que se sintió ofendido. Este es un "clásico" (lo hemos comentado en algún otro caso), en donde se presiona a la familia del muerto en comisaría para que acepte la versión del suicidio si no quiere que se haga oficial una supuesta homosexualidad, algo que dada la situación actual de puritanismo añade la vergüenza al dolor por la pérdida. Mejor un suicida que un homosexual.

La versión de Ahram Online sigue insistiendo en la "cooperación" cuando precisamente los italianos se han negado a aceptar las propuestas egipcias, que han decidido dejar de investigar. La decisión de los italianos, por el contrario, es la denuncia de los cinco miembros de los Servicios de Seguridad de los que consideran que tienen pruebas suficientes como para considerar responsables del crimen. Por supuesto, el gobierno egipcio ha tratado en este tiempo de obstaculizar la investigación mediante diversas tácticas, desde mandar miles de documentos inútiles hasta lo contrario, la negativa a facilitar datos sobre ciertos números telefónicos que podrían ser rastreados en el área donde desapareció Regeni.


En Egypt Independent se publica la noticia, pero su grado de obediencia tiene un límite, a pesar de ser un diario al que se amenazó tras un titular que no gustó al gobierno y que se cobró la cabeza de su director. Incapaces de manipular la noticia como los diarios estatales, leemos el historial de versiones policiales y después un acto osado: la transcripción de la nota emitida:

 

Initially, Egyptian police officials suggested Regeni died in a road accident. However, an Italian autopsy showed that Regeni’s body was covered with cuts, and his bones were broken, indicating that he had been beaten with “fists, batons and hammers.”

Egypt has emphatically denied that its police were involved in Regeni’s abduction, torture, or death.

The Regeni case has strained ties between Egypt and Italy, which previously recalled its ambassador in Cairo over the case. Relations were restored in August 2017, when Rome said it would return its ambassador and continue the search for Regeni’s killers.

Given the circumstances, Egypt Independent has translated the full statement:

Within the framework of mutual and continuous judicial cooperation between the Egyptian Public Prosecution office and the Republic General Prosecution office in Rome over the past years, and after many meetings between the two sides, the most recent of which between the two investigation teams from the two prosecutions on October 28 in Cairo and November 5 in Rome, where each team presented to the other each its information and the results of the investigations into the incident, after the two parties exchanged views headed by the Egyptian Public Prosecutor and the Republic General Prosecution of Rome; they reached the following results:

First: The Republic General Prosecution of Rome announces its intention to conclude investigations into the incident by trying in court five individuals belonging to security services for their individual actions, without connection to any Egyptian governmental bodies or institutions, and submitting their case in accordance with Italian judicial procedures to the  investigating judge in Rome for evaluation.

The Egyptian Public Prosecution, despite its appreciation of Italian legal procedures, nevertheless completely rejects this suspicion and does not support it; considering that there is a lack of firm evidence. The prosecution asserts its understanding of the independent decisions that will be taken by The Republic General Prosecution of Rome.

Second: The Egyptian Public Prosecution announces that it has found firm evidence that gang members committed the robbery against the victim, as his belongings were found at the residence of one of the gang members, and the testimonies of some witnesses supported this.

The investigations also revealed that the gang committed similar crimes in which the victims were foreigners; among which there is another Italian citizen, and that in committing their crimes, they used forged documents that falsely affiliated them with an Egyptian security agency.

Third: The Egyptian Public Prosecution affirms that the perpetrator of the incident of killing the victim student is still unknown, and that it will temporarily close the investigation, while instructing the search and investigation authorities to take all necessary measures to reach the perpetrator of the crime, and The Republic General Prosecution of Rome understands the decision of the Egyptian Public Prosecution.*

 


Queda claro que los italianos se desentienden de las versiones egipcias que han ido convirtiéndose en cada vez más absurdas tratando de atar cabos, algo que en circunstancia nacionales no tiene porqué hacer, ya que incluso la más burda no se suele contestar. Lo que se dice oficialmente es la verdad y decir lo contrario es difundir noticias falsa o tratar de desprestigiar a Egipto, ambos casos considerados como delitos.

El caso Regeni ha pasado de fase. Lo hace, además, en un momento en que el "gran amigo americano", Trump, al que le gusta abrazar dictadores, sale de la Casa Blanca. Las investigaciones italianas empezará a salir en ese juicio que se hará sin el acuerdo egipcio, que protestará y volverá a hablar de conspiraciones, falta de evidencias, etc. Es su perorata particular ante lo que le va a llegar. Italia y el mundo no aceptan sus cuentos. Recordemos que Egipto fue el primer país en respaldar la versión oficial de Arabia Saudí negando el crimen de Jamal Khashoggi, el periodista saudí asesinado por los servicios de seguridad en la embajada en Turquía. Luego el gobierno saudí se tuvo que desmentir aceptando, ante la presión internacional, la participación de sus agentes. Pero Egipto quedó en evidencia. La negación y el encubrimiento es moneda habitual en la zona. El caso Khashoggi, al igual que con Regeni, ha tenido amplio respaldo internacional para que se llegara al final en sus crímenes. Pero Egipto no tiene ningún interés porque es un mecanismo habitual del control social y del mantenimiento del poder.

Nos quedamos con ese "dadas las circunstancias" que señala Egypt Independent cuando traduce el comunicado literalmente para que pueda leerse y no circules solo la versión oficial de que todo el mundo se pliega ante la verdad egipcia. Esta fantasía es una constante en el periodo de al-Sisi, antiguo controlador de los Sistemas de Información, de la época de Mubarak y Ministro de Defensa del derrocado islamista Morsi. Su obsesión con la guerra de la información no consigue cosechar su objetivo, crear una imagen exterior que anule los hechos internos.

 

* "Egypt, Italy prosecutions issue conflicting statements over Giulio Regeni’s murder" Egypt Independent 1/12/2020 https://www.egyptindependent.com/egypt-italy-prosecutions-issue-conflicting-statements-over-giulio-regenis-murder/