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jueves, 5 de febrero de 2026

Aumentan las tasas de psicosis entre niños y jóvenes

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El titular no puede ser más claro, "Las tasas de psicosis aumentan en las generaciones más jóvenes, según un estudio canadiense", procede de Grecia y nos lo trae la sección "Una mirada europea", de RTVE.es, en la que se recogen noticias de interés aparecidas en la Unión.

El hecho de que en Grecia se hagan eco de un estudio realizado en Canadá es un intento de mostrarnos la preocupación por un problema que empieza a dejar de ser local. Son los riesgos de vivir en un mundo globalizado, hay ciertas cosas que empezamos a compartir, aunque no nos gusten. Que se haga el estudio en Canadá, por ello, no supone que sea un "problema canadiense", sino un problema que también se detecta en Canadá.

Nos dicen al inicio del texto griego:

A las generaciones más jóvenes se les diagnostican con más frecuencia y a una edad más temprana trastornos psicóticos, como la esquizofrenia, en comparación con las personas nacidas en décadas anteriores, según un amplio estudio poblacional publicado en la revista Canadian Medical Association Journal (CMAJ).

La investigación se suma a la preocupación de la comunidad científica por la salud mental de adolescentes y adultos jóvenes, con un claro aumento de nuevos diagnósticos en los últimos años.*



Como se nos indica, se dan coincidencias en los resultados entre los estudios realizados en Canadá y otros países, como los realizados en Australia, que no está precisamente al lado. Este problema es global en una sociedad global.

Como ocurre en otros estudios realizados sobre las generaciones más jóvenes, se produce un equívoco peligroso. Se trata de pensar que el problema es de los niños y jóvenes. Es una distorsión cultural que arrastramos en Occidente, es decir, la creencia normalizada de que jóvenes y adultos son "distintos" y no una "continuación" el uno del otro. Por expresarlo con un ejemplo, llegamos a pensar que es como el acné, algo que se pasa con la edad. Nada más erróneo. Ayer citábamos en otro contexto el verso de William Wordsworth "Child is Father of Man", del poema —escrito en 1802— "My Heart Leaps Up", una gran verdad que sigue siéndolo pasados más de dos siglos.

Hemos acumulado históricamente toda una serie de tópicos sobre la infancia y juventud, un periodo del que se sale. Sí, pero no es más que una división cultural humana: salimos, pero salimos los mismos que entramos. Y las enfermedades mentales. la inestabilidad emocional, la ansiedad, etc. pueden seguir toda la vida con nosotros con nefastas consecuencias para nosotros y para los demás.

Parte del problema es que la sociedad que hemos construido a nuestro alrededor acumula una serie de problemas que recaen sobre niños y jóvenes; parte de ellos nos seguirán toda la vida, pues son los que nos han (de)formado. Borramos los datos de los jóvenes por un falso sentido de protección. ¿Qué protegemos? Lo hacemos bajo el principio del cambio absoluto, de que será radicalmente otro. Sin embargo, sabemos que esto no es cierto, es solo un prejuicio, un tópico.

Los grados de maldad se han multiplicado en el periodo de infancia y adolescencia, en los que ya se manifiestan algo más que problemas. La maldad ambiental está presente y crea problemas que llevan a unos a agredir, a otros a suicidarse, etc. Basta con ver las noticias que nos llegan cada día. Nos hablan de que descienden las edades de agresión y de los agredidos, de los que sufren esta violencia en escuelas, familias, etc.

A veces utilizamos el argumento de que la maldad no crece, solo se hace más visible. Pero también la visibilidad tiene su función. Eso es lo que se está dilucidando ahora sobre lo ocurrido con las redes sociales y la propuesta de avanzar las edades de acceso, que tan airadas respuestas tiene por parte de la industria de la información.

En la medida en que se han convertido en nuestro "entorno social" tienen indudable incidencia en nuestra forma de percibir el mundo, a los otros y a nosotros mismos. Una parte importante del acoso se produce gracias a las redes. Muchas crisis personales provienen de esa exposición a los demás que destruye la idea de intimidad e impulsan a exponernos a miradas y crueldades.

El cierre del artículo que nos cuenta el estudio canadiense expresa: 

Los investigadores señalan que es probable que el aumento de casos se deba a una combinación de factores, entre ellos la mayor edad de los padres, estrés socioeconómico, experiencias negativas en la infancia, así como un mayor consumo de sustancias, como cannabis, estimulantes, alucinógenos y drogas sintéticas, sobre todo en las dos últimas décadas.

Los expertos subrayan la necesidad del diagnóstico precoz, la prevención y el refuerzo de los servicios de salud mental, especialmente para niños, adolescentes y adultos jóvenes.*


artículo original griego

Si este es nuestro mundo "normal" es lógico que se produzca ese "aumento de casos". Las expresiones técnicas no logran ocultar el fondo de problemas y la maldad social que se genera. Lo terrible es que gran parte de ella se produce para la consecución de beneficios económicos dentro de este llamado "capitalismo informativo". Los efectos negativos se dejan de lado y se concentran en el beneficio. Los insultos de Elon Musk a Pedro Sánchez por plantear elevar las edades de acceso a las redes solo responden a ese criterio.

Las redes han movido también mucha solidaridad, esto es indudable, pero esto no es una cuestión de equilibrios o porcentajes, sino de una realidad en la que los débiles son cada vez más víctimas y los poderosos cada vez más crueles.

Todas esas causas enunciadas en el estudio canadiense son parte de lo que estamos construyendo, de nuestra sociedad. Muchos sufren, algunos no lo resisten y otros quedan marcados de por vida. Las nuevas herramientas actúan en malas manos. Descienden las edades de las víctimas y también de los agresores; aumenta la exposición a este mal que apenas controlamos. Nos lo dicen desde la Educación, desde la Psicología, desde la Sociología, pero no es fácil contener esto. Hay demasiada resistencia.

Son muchos factores y muy distintos. Sobre unos es más fácil actuar que sobre otros. Pero si apenas se actúa o se ignoran, solo se irá empeorando.

 

* Una mirada europea "Las tasas de psicosis aumentan en las generaciones más jóvenes, según un estudio canadiense" RTVE.es / EPT news (Grecia) 2/02/2026


domingo, 11 de enero de 2026

¡Hazme un sitio en tu Nobel!

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Han tenido que manifestarse la Academia sueca que concede el Premio Nobel para  explicar que María Corina Machado no puede dejarle un cachito a Donald Trump, que no se pueden realquilar o cualquier otra modalidad con el mismo fin. Esto significa que a Donald Trump solo le queda la opción de ocupar el terreno bajo los pies de María Corina Machado y secuestrarla con Premio y todo. No se desestima la opción de ocupar Suecia, claro está.

¡Qué gran injusticia!, piensan los trumpistas con el propio Trump al frente. Después de todo, ¿qué ha hecho la Machado para que se lo den? ¡Ella —la poco creíble, la que no tiene la confianza nacional y menos internacional— se lleva un Nobel porque no querían dárselo a Trump, que contaba con el generoso apoyo de Benjamín Netanyahu, que lo pedía para el presidente norteamericano! Pese a todo, Trump, con alma generosa, decidió secuestrar a Nicolás Maduro para llevar a Venezuela por el buen camino, es decir, el camino norteamericano.

¿Qué más tiene que hacer Trump para que le concedan el Nobel de la Paz? ¿Cuántos países debe enderezar para conseguirlo? Ahora, nos dicen en los medios, Trump se ofrece para liberar Irán, hecho que será malinterpretado por muchos. ¡Cuánta incomprensión!

Empiezas compartiendo el Nobel y terminas compartiendo el país... o países. ¡Ahora todos quieren ser invadidos por los Estados Unidos! Es un "¡Bienvenido, Mr. Marshall!" ajustado a las necesidades de cada país. Es hora de presumir de que te han secuestrado al presidente, de que Trump te llame para decirte con cuánto se quedan o qué les tienes que comprar.

En Google se muestran las preguntas que algunos se hacen: "¿Quién es el padre de los hijos de María Corina Machado?", "¿Cómo se consigue un Nobel de la Paz?" o "¿Pueden dos personas ganar el Premio Nobel de la Paz?". Desde la CNN lanzan un titular con más preguntas, impensable hace apenas unos días: "Farewell, forever wars, hello empire? The Week that changed the world" Parece que le van cogiendo el tranquillo para eso de los efectos de lo que ocurre. Con este presente, ¿qué nos queda como futuro?

Vayamos a lo esencial: ¿se puede compartir el Premio Nobel de la Paz? Más exactamente: una vez que te lo han concedido, aunque no se entiendan bien los motivos, ¿puedes hacer con él lo que quieras, como si empeñaras un Oscar que te han dado?

Los académicos del Nobel han sido claros: el Premio es personal e intransferible. Pero, ¿le importa eso a alguien que ha decidido que el destino del mundo es "personal" (suyo) y "transferible" (se queda con lo que le parace bien)?  

Groenlandia, dicen los groenlandeses, es "personal" (de ellos) e "intransferible". Han dicho todos que no quieren ser "norteamericanos", lo cual supone un error de percepción. ¿Quién les ha dicho que serán "norteamericanos"? Serán, todo lo más, "transferidos" al imperio. Tampoco lo venezolanos dejarán de serlo y volverse norteamericanos. Ya se están dando cuenta.

En realidad, el Nobel de la Paz ya es de Donald Trump. Lo que es de los venezolanos es ya de Trump, que es quien decide sobre sus destinos. Se queda con el Nobel como se queda con todo aquello que le interesa. No necesita que se lo "concedan"; lo toma como el petróleo o lo que se tercie. Trump invade y confisca. El primer acto de lo que Trump hace es la demostración de fuerza; el segundo, la confiscación del país, sus ciudadanos y todo lo que haya dentro, todo lo que tengan, incluido el Nobel de María Corina Machado.

El mundo se ha vuelto muy egoísta y no reconoce los esfuerzos de Trump para liberarlo de preocupaciones tontas. Él elige cargar sobre sus hombros la responsabilidad mundial y no pide, como otros, que le aparten el cáliz.

¿Qué decir de María Corina Machado? Lo ha dicho casi todo ella con su generosidad al desear compartir su premio con quien les invade. ¡Eso sí es paz!

¿Qué cuesta darle un Nobel de la Paz, aunque sea un cachito?

lunes, 5 de enero de 2026

Los peligros del Nuevo Orden

 Joaquín Mª Aguirre Romero (UCM)

El ataque militar de Estados Unidos de Trump a Venezuela se complementa con otro tipo de agresiones y amenazas en el peor estilo gansteril, que es la cara que se está mostrando del país, con la concepción explícita de declararse "amo" del mundo.

Lo que haga o siga haciendo Donald Trump estará marcado por las reacciones que seamos capaces de articular. Para esto es básica nuestra comprensión de lo que ha hecho, de su alcance y, específicamente, qué supone para nosotros. Lo peligroso es pensar que es un "hecho más" de Trump, que ya vendrá otro presidente, que es cuestión de un poco de paciencia. Sería un tremendo error pensar de esta manera.

Lo que estamos viendo son valoraciones que van de la admiración por "la operación militar perfecta" dada por un ex almirante en los medios —en vivo y también por escrito— a las condenas firmes. En medio, toda una gama de valoraciones que tienen en cuenta en ocasiones lo ocurrido jugando con las palabras para encubrir lo ocurrido o que lo llevan a su propio terreno.

CNN
Trump puede amenazar al mundo y mandarlo callar porque se considera con la fuerza suficiente para repetir lo de Venezuela en cualquier lugar de lo que ya considera su feudo. Venezuela está a la sombra de Rusia y especialmente de forma económica con China. Trump ha señalado que Venezuela "no puede" vender sus recursos energéticos a los competidores de Estados Unidos. Este argumento se puede aplica a cualquier país que tenga contactos con los que él considera sus rivales internacionales, las súper potencias señaladas.

El nuevo orden que se ha generado convierte el mundo en un espacio de recursos de diverso tipo (tierras raras, petróleo, gas...) y en un mercado donde te obligan a comprar (el enfado de Trump cuando Europa decidió fabricar sus propias armas).

Supongamos que mañana se decide hacer un referéndum para la salida de España de la OTAN y la retirada de las bases norteamericanas de nuestro país. Quizás algunos recuerden el referéndum sobre la OTAN y el eslogan del PSOE de la ápoca "OTAN, de entrada, no", para luego hablar del "interés de España" y pedir el "sí".

Esto sería considerado como un acto "anti americano", nos convertiría en un "estado terrorista" y nos incluirían en, por usar la terminología de Trump, "un país de mierda". Con todas esta valoraciones, podrían entrar en La Moncloa —en otra "perfecta operación militar", según el ex almirante de turno— y llevarse a Pedro Sánchez (o al que esté) a los Estados Unidos para ser juzgado por unos tribunales bajo no se sabe qué acusaciones y por el beneficio de España, Europa y Occidente.

No haríamos más que ejercer nuestro derecho a la soberanía, algo que queda desestimado por la "lógica" norteamericana del "America First!", cuyo sentido entendemos ahora. Muchos comentaristas señalan que Trump está haciendo justo lo que dijo que no haría en sus campañas electorales. ¡Privilegios del poder y maravillas de las fake news! ¡Miente lo que sea necesario para conseguir lo que quieres! es el lema de la actual forma de hacer política, con Trump como ejemplo.

Ya ayer hablaban del "caso venezolano" como "combustible interno" en la política española, es decir, empezar a tomar partido unos y los otros pasar a defender lo contrario. Cometen un enorme error lo que juegan a esto, pues no es más que hacer lo que Estados Unidos quiere; debilidad, confrontación. Venezuela debería abrirnos los ojos. Decíamos desde el principio que los venezolanos no debían echar las campanas al vuelo por la "caída" de Nicolás Maduro, si puede llamarse así. Puede que acaben en una situación mucho peor, de pérdida de soberanía y de recursos, donde los sanadores empresarios norteamericanos desembarquen por una buena causa, la suya. Ayer tratamos esto con detalle. Cada hora que pasa, cada declaración, cada amenaza gansteril  lo confirma.


Es el momento de distanciarse de los Estados Unidos, algo provocado por su arrogante desprecio y sus amenazas. España, la Unión Europea, muchos otros países con sentido del derecho internacional y de los procedimientos, deben encontrar ahora un camino conjunto de coherencia y respecto a la legalidad. No se puede declarar uno paladín de las libertades y atacar los países —por muy dictadura que sea— advirtiendo que la "transición" (no sabemos a qué) nos vendrá dictada desde fuera.

Está claro que Donald Trump no tiene sentido democrático, cuyo primer principio es respetar la libertad de los otros y aceptar los procedimientos establecidos por los organismos internacionales. Pero esto es justo lo que no se respeta, sino que se impone el uso de la fuerza y se presume de ello como "advertencia" (léase "amenaza") para el resto. 

En varias ocasiones hemos traído a colación una vieja entrevista que le hicieron a Trump, cuando solo era un presuntuoso rico por parte de padre. Le preguntaban entonces sobre la película de Orson Welles, Ciudadano Kane.  Trump confesaba no entender para qué le sirve el poder a Kane si no se puede divorciar de su esposa, Creo que ya entonces tenía claro que el poder no es responsabilidad sino poder hacer lo que deseas. Cuanto más poderoso, es más fácil vencer los obstáculos al deseo, imponerlos a los demás. No ha cambiado nada ahora que tiene todo el poder. No hay nada nuevo en Trump, solo el aumento de su poder y la impunidad consiguiente.

Esto no es solo Donald Trump. Tras él están los intereses incontenibles de fuerzas económicas y religiosas que bendicen y consagran este nuevo orden violento y visionario y le predicen un gran futuro. Por eso es esencial que se vea firmeza.

Muchos medios siguen etiquetando de forma ambigua o timorata las acciones norteamericanas en Venezuela La forma de categorizar la realidad influye sobre la percepción. Si no vemos con claridad, pensamos sin ella. No se puede llamar más que imperialismo. Desde ahí se deben establecer los programas de acción porque todos somos víctimas potenciales, aunque no lo queramos reconocer.

Los aranceles sirvieron para probar los límites que los demás estaban dispuestos a asumir. Ahora llega la tanda político militar, la que se basa en el uso de la fuerza. El resultado de ambas es dibujar un nuevo mapa en el que ya no hay influencia, sino dependencia, donde ya no se comparte sino que se impone.

Cuanto más tardemos en darnos cuenta de esto, será más difícil de controlar. Constatamos que el trumpismo y su doctrina ya tienen en España, por Europa, sus fieles, los que esperan ser tratados con benevolencia y sacar tajada económica y electoral. Ser esclavos sonrientes siempre ha sido la aspiración de algunos.

Europa, España necesitan unidad y claridad de ideas. No hay salida en el nuevo orden. Mientras haya dependencia, Trump exigirá sumisión.

domingo, 4 de enero de 2026

Certidumbres e incertidumbres venezolanas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Que Nicolás Maduro es un dictador no lo duda casi nadie; que Venezuela no es un régimen democrático, tampoco. Pero cuidado con echar las campanas al vuelo demasiado rápido. No hay garantías de que los venezolanos hayan recuperado mucho en esta "guerra relámpago" (un término con historia, que no se ha utilizado, mientras que se usan otros muy ambiguos como "operación quirúrgica" por los medios).

No sé si la idea de convertirse en una colonia estadounidense es muy atractiva, pero parece ser lo que viene. Quienes piensan que esas "cuantiosas inversiones de las empresas petroleras norteamericanas" van devolver a Venezuela, como ha dicho Donald Trump, "su antigua grandeza y esplendor", son libres de hacerlo.

Por uno de esos azares ordenando películas, decidí concluir la noche viendo una británica, una comedia titulada en español como Un golpe de gracia (The Mouse that Roared 1959), dirigida por Jack Arnold. Nos cuenta la situación del país más pequeño del mundo, Grand Fenwick, situado en el centro de Europa, apenas un punto, que se ve en la ruina porque los norteamericanos han decidido imitar y producir su única fuente de riqueza, un vino propio. La ruina económica les lleva a realizar una acción contundente: declarar la guerra a los Estados Unidos, lo que hacen enviando por correo una declaración que es tomada como una broma de la prensa por los que la reciben.

El plan no es luchar con su ejército armado con arcos y flechas, sino ser derrotados. Peter Sellers interpreta a casi todos los personajes, de la Gran Duquesa al inexperto al mando de la mínima tropa que desembarca en Nueva York. El primer ministro tiene una teoría: los Estados Unidos son muy generosos cuando ganan una guerra e inundan de alimentos y todo tipo de bienes a los países que derrotan. Para su desgracia "ganan" la guerra. ¿Sigue vigente la "teoría" de los del pequeño Ducado de Grand Fenwick? ¿Creen que serán inundados de bienes por la ganadora "operación quirúrgica" trumpista? Puede que el tiempo les responda cuando vean que salen más cosas que entran.

La idea expresada con claridad de que será Trump (los Estados Unidos, si lo prefieren) quien dirija los destinos de Venezuela hasta que considere que están en la dirección adecuada, sea esta la que sea, pero con más probabilidades de que sea la que beneficie a los Estados Unidos.

Muchos venezolanos celebran lo que entienden como la caída de Maduro, lo que es bastante natural. Pero aquí no ha "caído" nada; más bien "se han llevado". El régimen sigue intacto, eso sí, muy debilitado en su credibilidad.

Los que piden que sea Edmundo González quien dirija los destinos de Venezuela como presidente frustrado por el fraude electoral denunciado en su momento, se pueden encontrar con la sorpresa que no serán las urnas sino Trump quien decida quién rige los destinos de Venezuela. Hay que ser muy ingenuo si después de la movida norteamericana, esta no saca provecho. ¿Creen que le importa algo la "libertad" o la "democracia" venezolanas a alguien que las pisotea en su propio país?

En estos momentos, Trump ha amenazado directamente a todos los países latinoamericanos que han denunciado la maniobra de Trump como contraria al orden internacional. Ya ha "avisado" directamente a Cuba, México y Colombia. Que tengan cuidado porque les pueden hacer lo mismo. Es el imperialismo colonial más burdo de lo que llevamos de siglo, solo comparable a su par, Vladimir Putin, quien decide dónde empieza y acaba Rusia. Trump decide donde los Estados Unidos imponen sus "acciones quirúrgicas" Se puede quedar con aquello que le apetece (Groenlandia, por ejemplo) con montar una historia sobre los intereses de Estados Unidos, su seguridad, amenazas, etc.

Trump decide. Y decide sobre todo. En su primer mandato temían que pasara esto y le rodearon de personas filtro, que iban dimitiendo una tras otra porque se le enfrentaban. Aprendió para su segundo mandato, para el que se ha rodeado de autoritarios y excéntricos, como poner un "antivacunas" negacionista al frente de la Sanidad o auténticos sociópatas en Defensa, rebautizada como "Guerra". Y a ahora entendemos por qué.

Nadie va a cambiar a Trump si antes no cambiamos nosotros antes. Eso debemos entenderlo con claridad, de la misma manera que los venezolanos deben ser conscientes de lo que implica su nueva dependencia. Los únicos cambios posibles en Trump vendrían desde dentro de los Estados Unidos a los que está llevando a un fondo moral oscuro, a la negación de su propia esencia y discursos tradicionales. Estados Unidos ha empujado a muchos países al amparo de dictaduras como forma de intentar garantizar su integridad ante las amenazas norteamericanas. Los lazos con la Rusia de Putin son los resultados.

Son muchos los riesgos que asume Venezuela, como también son muchos los que asumen los países críticos en la zona. Trump ha ido dando muestras de poder y de lo que supone resistirse o discrepar. Rápidamente se monta una historia para consumo interno. Eso vale para cualquier país o para convertir en "comunista" al elegido alcalde de Nueva York.

George Clooney y su esposa han decidido nacionalizarse franceses, como otros se hicieron canadienses en su primer mandato; Angelina Jolie visita los masacrados campamentos de refugiados en Gaza. Son pequeños gestos, pero que contribuyen internamente a erosionar la imagen todopoderosa de Trump, que cree que Dios apoya sus decisiones porque forman parte de un plan. Nos hemos tomado esto a broma, pero sabemos que hay mucha gente, millones, que creen que fue un ángel el que le libró de un atentado que le raspo una oreja. Él también lo cree.


La cuestión venezolana no es solo el ataque a una dictadura; es el ataque a una soberanía, su pisoteo. Los que celebran su caída tienen pleno derecho a hacerlo; pero son las formas e intenciones lo que acabarán siendo importantes. Las intenciones se van viendo a poco: controlar el país hasta hacerse con el petróleo (ese que dice que le robaron) y dejar colocadas a las personas adecuadas en la administración para garantizar el control del país. Puede que Venezuela haya perdido un dictador, pero no está claro todavía lo que ha ganado o lo que puede haber perdido además.

Solo tenemos algo claro, pero muy significativo: el odio que le tiene a María Corina Machado, la que le "robó" el Nobel de la Paz y a la que ha desprestigiado y desplazado del presente y futuro de Venezuela. Es un signo claro de cómo se guará para "controlar" el futuro de Venezuela estableciendo quién es apto y quién no. Lo que opinen los venezolanos le trae al fresco.

La imagen patética de Nicolás Maduro deseando "feliz año" a los presentes mientras entra en el centro de detención con las manos esposadas será una de las imágenes que marcarán este incierto año 2026.

La cuestión no será solo la caída de un régimen, el chavista, sino lo que ha de sustituirle. A la alegría de muchos, le sigue la incertidumbre por el futuro. No creo que la teoría de "Un golpe de gracia" sobre la generosidad de Estados Unidos para con los vencidos. Entonces era una invención propagandística, un camuflaje, y hoy es descaradamente improbable, pero no por ello deja de ser propaganda, Nos queda por delante la pantomima del juicio a Maduro, un show que Trump no quiere que nos perdamos y que tendrá cabida en su red social.

Esto va más allá de "derechas e izquierdas". Lo que está en juego es otra cosa, como creo que veremos en diversos lugares del mundo (especialmente de América, pero también de Europa) que Trump considere "suyos". Lo único que Trump acepta es la sumisión al poder norteamericano y a sus visiones del nuevo orden.

No hay que aceptar, como están haciendo muchos, el discurso justificativo norteamericano y más bien preguntarnos en qué hemos fallado al ser incapaces de reconducir a Venezuela hacia otro tipo de salidas diferentes.

El orden mundial ha cambiado. Trump lo ha convertido en una jungla donde él, los Estados Unidos, son el principal depredador. Los demás somos piezas de un menú dilatado, un menú del que irá seleccionando las piezas que interesan a sus interese económicos, geoestratégicos y militares. Tras él toda una fauna de grandes empresas, de las tecnológicas a las armamentísticas, pasando por las energéticas. Trump les asegura las ganancias y les allana el terreno. Todo esto se vende con una mezcla de patrioterismo y eficiencia con unos toques de providencia divina.

Como siempre y de corazón, mis mejores deseos para el pueblo venezolano. Se acercan tiempos de dudas que solo los hechos, no las palabras, podrán resolver.

viernes, 14 de noviembre de 2025

Huevos de familia

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Si ha sido un acto promocional, le ha salido bien. Si es un problema de familia, no sabemos si con el tiempo se arreglará. Habrán deducido que hablamos de la "noticia del día" en este pobre aburrido y repetitivo panorama nacional: los huevos lanzados contra Luis Rubiales en la presentación de su libro.

Si Rosalía colapsó las calles de Madrid en los actos promocionales de su "Lux", Luis Rubiales (La leyenda del Beso o el beso legendario, como prefieran) ha ascendido a la gloria efímera del día por un lanzamiento de huevos. La sorpresa del caso ha sido descubrir que el agresor formaba parte de la familia, aunque nos juran que no se conocían, un tío carnal, otro Rubiales.

Dice el apuntado que no sabía qué le lanzaban, que podía ser una piedra o cualquier otro objeto contundente. En cambio, fueron tres huevos, tres proyectiles que se vuelven sumamente peligrosos con lo de la gripe aviar. Mientras que millones de aves son sacrificadas, el tío de Rubiales le lanza a su sobrino esos proyectiles que carga el diablo.

Unos lanzan botes de pintura a cuadros y estatuas. A Rubiales le lanzan huevos, recuperando el protagonismo necesario tras la publicación de un libro, que seguro que se convertirá en best-seller después de lo que nos enteramos con motivo del Día de la Bibliotecas. Rubiales acabará en el museo de cera, ¡seguro! No sabemos si entre grandes villanos o entre las víctimas. Quizá acabe encabezando alguna candidatura machista a alguna elección, europea a ser posible. Es el candidato ideal para mostrar la indefensión masculina, la mala interpretación de un gesto cariñoso (¡por Dios, un beso!).

Que el título del libro sea Matar a Rubiales no deja de darle un toque premonitorio al asunto de los huevos lanzados. En RTVE.es nos cuentan:

Luis Rubiales, expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), ha sufrido un intento de agresión por un hombre que le ha tirado dos huevos durante la presentación de un libro suyo que ha tenido lugar este jueves en Madrid. El atacante ha sido detenido y, según confirma la agencia Efe, es su propio tío.

Al grito de "sinvergüenza", un desconocido irrumpió en el acto con la cabeza semioculta por un gorro y unos cascos y le lanzó dos huevos, que Rubiales ha esquivado. El atacante fue reducido y sacado de la sala y el acto siguió sin más incidentes.

Rubiales, que se lanzó a por el atacante y fue parado por otras personas, ha explicado después su reacción: "La suerte es que me han parado. No sé si tenía un arma o algo. He visto a una mujer embarazada con dos niños pequeños. He pensado en los niños. Si llego a cogerlo, estaríamos ahora en otra situación. Me he asustado mucho. Son amigos míos. Todos nos hemos criado juntos y me he asustado mucho. Que me tiren huevos me da igual".* 

Se nos saltan las lágrimas. Debo confesar que los saltitos de Rubiales esquivando huevos movían más bien a la risa, pese a lo trágico del momento. Pero ahora que comprendemos la profundidad del asunto —lo del riesgo de los niños, lo de la señora embarazada— nuestra respuesta es otra.

Que sea tu propio tío quien te lance los huevos en la presentación del libro le da un toque casi griego al asunto, al menos un toque italiano. Al informar los periodistas a Rubiales de que el agresor era un tío suyo, Rubiales se arma de sinceridad y nos habla de una "familia dividida" y da gracias por estar en la facción que no lanza huevos, solo besos.

Este acontecimiento inesperado, este drama familiar arrojadizo, ¿venderá más libros? ¿Se convertirá en un movimiento de perdón al estigmatizado besucón? Hay un punto que me intriga. Se señala en el artículo:

Entre medias, en la presentación del libro Matar a Rubiales, el exdirigente había hecho varias alusiones más al suceso. En una de ellas vinculó esa violencia a Podemos. Sin aportar ningún tipo de prueba, en referencia a su agresor dijo que "este tipo de gente respalda a ese tipo de políticos", tras mencionar a la exministra Irene Montero.*

Estas palabras me permiten intuir ese futuro político de Rubiales, ese encaje en las filas de algún partido que sepa sacarle provecho al injustamente atacado por feministas, izquierdistas y parientes próximos, ejemplos de esta España dividida que no acaba de aprender de su pasado.

El tiempo lo dirá. 


* "Rubiales sufre un intento de agresión de su tío durante la presentación de su libro" RTVE.es https://www.rtve.es/deportes/20251113/luis-rubiales-atacado-huevos-presentacion-libro/16814703.shtml

jueves, 6 de febrero de 2025

El crecimiento del racismo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Cuando llevaba medio artículo escrito sobre Trump y su idea de convertir Gaza en una versión israelí de La Riviera francesa, me encuentro con una noticia no tan alejada: el ataque con navajas y barras de hierro a dos adolescentes de origen magrebí.

Los hechos me parecen de gravedad por lo que tienen de punta del iceberg del racismo y la xenofobia creciente y que se muestra ya abiertamente, convertida en agresiones. No son hechos producidos por un encuentro fortuito, sino que es una auténtica caza de personas, en la peor tradición del racismo.

Lo leo en RTVE.es, que nos lo cuenta de la siguiente manera:

Los Mossos d'Esquadra investigan una grave agresión a dos menores de entre 16 y 17 años, que denuncian haber sido atacados por un grupo de encapuchados con una navaja y una defensa extensible, a gritos de "moros de mierda", la madrugada del pasado sábado en Molins de Rei (Barcelona).

Los Mossos han abierto una investigación para esclarecer los hechos e identificar a los agresores de estos dos jóvenes, que fueron hospitalizados en estado grave, uno de ellos con una herida en la cabeza provocada por una defensa extensible o barra de hierro y el otro con una puñalada en la espalda, han informado fuentes próximas a la investigación.

Las víctimas, que iban en un grupo de cuatro personas entre las que había menores de origen magrebí, fueron atacadas hacia las tres y media de la madrugada cuando estaban despidiéndose en la plaza de la Creu de Molins para regresar a casa tras la celebración de la Fira de la Candelera del municipio.

[...] En declaraciones a la emisora de radio RAC1, el tío de uno de los menores hospitalizados, Raimon, ha explicado que su sobrino se estaba despidiendo de sus amigos, todos ellos compañeros de instituto, cuando los abordó un grupo de unas diez personas a gritos de "moros de mierda, os vamos a matar, iros a vuestro país".

Según el relato de este familiar, los jóvenes siguieron su camino mientras avisaban al grupo de agresores que eran menores y no querían problemas, pero los atacantes continuaron detrás de ellos, al tiempo que alzaban la voz, les amenazaban de muerte y les espetaban: "Venir aquí que os vamos a enseñar lo que es la educación y el respeto".*


Creo que las palabras de amenaza muestra claramente el discurso ideológico que hay detrás. Un grupo de "diez personas" no es un acto espontáneo; es una cacería deliberada, un salir depredador a buscar víctimas con las que satisfacer el odio y la violencia.

El hecho de que exista este tipo de grupos y que se muestran a través de sus palabras como poseedores de un discurso de "vigilantes" es preocupante por lo que tiene de intensidad del odio en sí, pero también por su carácter organizado.

¿Cómo es posible que este tipo de grupos no se detecten? Necesitan de una fase previa de captación, seguramente otra de intensificación del discurso de odio, de reafirmación, y otra de fijación de objetivos. Luego salen a buscar víctimas, como hicieron esa noche de feria.

¿Qué significa "educación" y "respeto"? Claramente un pensamiento supremacista que ve en ellos una amenaza de lo distinto. Estos discursos de odio tienen un carácter claramente identitario. "Ellos" son el enemigo.

Cuando hay un presidente en el país más poderoso del mundo que califica como criminales a todos los que llegan de fuera, eso trasciende y anima a la imitación. El peligro del trumpismo, más allá de lo evidente, es cómo ha utilizado el miedo, el odio, en su beneficio, convirtiendo en "patriotismo" la xenofobia. Es en esta conversión donde radica la justificación de los ataques. Ellos no son "violentos", solo responden a la violencia, según su argumentación. Ellos no son "criminales", son solo "patriotas". Sin embargo, las narrativas que usan les funcionan. Un grupo de diez, armados, no son una casualidad. Y es ahí de donde surge una nueva preocupación, en la que la capacidad organizativa se suma a la de la violencia en sí.

El crecimiento del discurso populista radical y xenófobo —lo hemos dicho aquí cientos de veces en estos años— crece ante la falta de acuerdo, ante la falta de un discurso coherente, en cuestiones de este orden. El bochornoso espectáculo de la política española es incapaz de resolver los problemas reales del país, los que nos afectan a todos. De esto se aprovechan los grupos más radicales que atraen a sus afectos ante la incapacidad de resolver problemas o de emitir juicios sensatos sobre la convivencia.

En todos los países en los que se está situando la ultraderecha lo hace usando los miedos ante la inmigración. Se trata de deshumanizar a las personas y convertirlas en parásitos, en amenazas, etc. Es lo que ha hecho Trump y le ha funcionado. Los alegres compadres que asistieron a su toma de posesión quieren ganar con los mismos métodos, sembrando el odio y el miedo. El paso siguiente es la violencia, un hecho inevitable en el clima creado. El dedo acusador siempre apunta a los mismos.

En la medida en que crece en intensidad, el racismo acaba traduciéndose en actos violentos que, en un clima polarizado, de enfrentamiento continuo, cada vez se rechaza menos por falta de acuerdo.

Los hechos son preocupantes por las personas, pero también por el clima social que reflejan. Es necesario tomar medidas reales para prevenir esto. ¿Pero cómo desmontar un clima ante el que muchos guardan silencio por temor a ser acusados de "tibios" desde sus extremos políticos? Los grandes partidos deberían aparcar en estos temas sus diferencias y construir una política común, perfectamente posible, para frenar los discursos de odio y violencia que surge por los extremos y que se hacen poco a poco con la calle, con las escuelas e institutos, ante la indiferencia, el miedo o la falta de recursos.

Vuelvo a mirar el titular de RTVE.es en el que se habla de "un posible móvil racista". ¿"Posible"? ¿Qué tienen que gritar, qué tiene que ocurrir para que aceptemos que no vivimos en el mundo que imaginamos, ese paraíso que vendemos, en el que se oculta la pobreza, la ignorancia, la violencia, el racismo?

Tenemos un problema, un serio problema. Y no nos atrevemos a dar los pasos necesarios para cortarlo. 

* "Los Mossos investigan una grave agresión a dos menores por un posible móvil racista" RTVE.es / Agencias 05/02/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250205/mossos-investigan-grave-agresion-a-dos-menores-por-posible-movil-racista/16437448.shtml

jueves, 14 de marzo de 2024

La radiografía del odio

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Es esencial para cualquier sociedad comprender sus defectos, ya sea el origen como las consecuencias. Ponerle nombre y cara a los delitos de odio es importante en una sociedad que ha hecho de la presión sobre la opinión pública uno de sus ejes principales. El odio se convierte en mensaje circulante y busca sus adeptos. Estos buscarán la forma de dar salida a ese odio acumulado que servirá para reafirmarlo y dar alas a esa actitud hacia los que se ha estigmatizado.

El odio es una expresión que adquiere un nuevo sentido en estas sociedades donde todo se convierte en mensaje, del selfie al vídeo. No basta con odiar hay que escenificarlo, fotografiarlo, grabarlos, enviarlo a miles de personas. Eso vale para las ejecuciones de rehenes de los terroristas a las palizas a un chico del colegio o de un mendigo en las calles.

Por eso es de gran interés comprender cómo se articula esta nueva forma de un viejo concepto, el odio. RTVE.es no informa de la presentación de un informe de los últimos años: 

La orientación o identidad sexual de la víctima fue el motivo más frecuente de los delitos de odio cometidos en España entre 2002 y 2021, según recoge un estudio sobre racismo, xenofobia, LGTBIfobia y otras formas de intolerancia, fruto de un acuerdo con la Fiscalía y varios ministerios, que ha sido presentado este miércoles en el CGPJ.

Uno de cada cinco delitos de odio cometidos en España entre 2002 y 2021, el 22,7% tuvo como objetivo la orientación y la identidad sexual de las víctimas. Mientras, los cometidos por su origen racial o étnico representaron el 18,8%; la ideología, el 15,3% y la nacionalidad, el 10,2%.

Menos frecuentes son los actos discriminatorios motivados por la discapacidad de la víctima, el 6,3%, su religión o creencias, el 2,8 %, el antisemitismo, el 2,3 %, el antigitanismo, el 1,7% y la aporofobia, solo el 0,6%.

Estos datos están recogidos en el estudio 'Ánálisis de casos y sentencias en materia de racismo, xenofobia, LGTBIfobia y otras formas de intolerancia 2018-2022', que ha presentado este miércoles el presidente del Consejo General del Poder Judicial, Vicente Guilarte, en un acto conducido por el vocal José Antonio Ballestero.

El estudio, elaborado por los profesores Andrea Giménez-Salinas Framis, de la Universidad Pontificia de Comillas, y Jon-Mirena Landa Gorostiza, de la Universidad del País Vasco, se ha realizado en el marco del acuerdo de cooperación en la lucha contra el racismo, la xenofobia, la LGTBIfobia y otras formas de intolerancia suscrito por el CGPJ, la Fiscalía General del Estado, el Centro de Estudios Jurídicos y los ministerios de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Interior, Trabajo y Economía Social y Cultura y Deporte.*


La radiografía del odio lograda es bastante precisa. Nos da, en forma estadística un perfil de aquellos elementos que se han convertido en objetivo del odio. Creo que es importante resaltar el carácter orquestado del odio. No dudo en que haya casos de odio individualizado, pero creo que es más importante centrarse en las formas organizadas del odio porque este se ha convertido, en un mundo polarizado, en un dedo que señala a través de medios sociales hacia las víctimas. El odio necesita de ellas para justificar su propia existencia. Ya sea porque se considera una amenaza o por desprecio, el odio necesita manifestarse en formas verbalizadas (del insulto a la amenaza) o a través de actos (agresiones, manifestaciones...). Es fácil que se pase de la primera fase verbal a la acción, que el insulto se convierta en agresión.

Que, por este orden, sean la condición sexual, las diferencias étnicas, las ideológicas y las nacionales, los motivos principales que han hecho considerarlos como "delitos de odio" por los jueces es bastante significativo y establece un marco visible del odio y, por ello, de aquellos que lo practican y han sido condenados, que es lo que el informe recoge.

Es ya una forma política habitual redirigir los problemas y sus consecuencias hacia otros. Esto explica el aumento de la xenofobia y el racismo. Sin embargo, que las condenas mayoritarias sean sobre "LGTBIfobia", como se indica nos está dando otro mensaje con su propia lectura. La intolerancia y el odio son las dos caras de la moneda. Una sociedad que se polariza se vuelve intolerante. Los ataques por odio la comunidad LGTBI son los restos de una sociedad que hacía chiste de la condición sexual convirtiendo a los miembros del grupo en una especie de payasos sociales sobre los que recaía esa constante humillación y prejuicios. Cuanto más avanzan los derechos de las personas que han sido estigmatizadas más se enquistan sus restos discriminatorios que aprovechan la visibilidad para volver a poner en marcha el odio como salida final de la burla tradicional, del estigma.

El caso del racismo es una consecuencia del aprovechamiento populista de la globalización, por un lado, y de la necesidad de importación de mano de obra ante el envejecimiento de la población y el descenso de la natalidad. El racismo y la xenofobia no acaban de desaparecer y se aprovecha para responsabilizar al que viene de fuera de los males de dentro. Esto lo estamos viendo crecer en las sociedades liberales, que cada vez lo son menos por esta presión que incita al odio y del que se benefician grupos y partidos emergentes, que van acumulando respuestas a sus insinuaciones. Lo vemos de Estados Unidos a Francia, Italia, Hungría o España, donde la rentabilización política es clara. No extraña que esa insistencia señalando al que llega de fuera acaba dando esos frutos agresivos de odio.

La información que se nos da sobre el perfil de los condenados es de interés: 

La información sobre los acusados se ha obtenido a partir del análisis de 296 individuos que, en el 70% de los casos, actúan de forma individual. El 86 % son hombres, frente a un 14 % de mujeres, y, casi la misma proporción, el 88 % son mayores de edad y el 12 %, menores.

Pese a que la edad exacta de los acusados no figura en la mayoría de las resoluciones analizadas (sí aparece el dato relativo a la mayoría o minoría de edad), el estudio puede concluir que oscila entre los 13 y los 77 años, siendo la media de 32,3 años y la edad más común, los 21 años.

El dato sobre la nacionalidad de los acusados figura solo en la mitad de los hechos sometidos a estudio (48 %). Dentro de ese número, el 79,7 % tienen nacionalidad española. * 

El perfil más común, según lo anterior, es "varón",  español, que actúa individualmente y tiene poco más de veinte años. Como hemos comentado en ocasiones anteriores, a nadie se le despierta el odio a los veinte años. Recordemos que se refieren a los casos de condenas, con sentencias, que no exime de haber realizado acciones anteriores con distintos resultados.

Si es esa la edad, nos toca de lleno en las universidades, donde debería profundizarse en campañas o, como se ha hecho en ocasiones, la incorporación de estos temas a la temática conflictiva en diferentes materias.

Las instituciones hacen su vida ciegas a los problemas sociales existente. Esto hace que no solo no se enfrente a los problemas reales sino que pueden ser en ocasiones focos por confluencia y generar en ellas los grupos de los que salga después la acción de odio.

Cuando se nos habla de las víctimas se señala que 

...el 64,1% de las víctimas pertenecen al colectivo LGTBIQ; la causa de la discriminación es el origen racial para el 16,7%; para un 12,8% es la pertenencia a una etnia minoritaria, sobre todo la gitana, y para el 6,4%, la discapacidad. * 

Creo que el reparto del odio es bastante claro, que queda claro qué víctimas se escogen. Cuadra bastante con los perfiles de violencia que están aumentando, las edades, etc.


Los que han trabajado en el estudio han manejado ya las sentencias, pero el odio va más allá y su extensión social hace que lo que llegue a los tribunales sea una pequeña parte de la realidad del odio. Hay muchas formas que no necesariamente llegan a los tribunales.

Necesitamos algo más que las estadísticas y sus resultados. Necesitamos adentrarnos en las dos vías del odio, las psicológicas y las sociales. Necesitamos comprender cómo nos llega el odio y cómo se agarra en nuestras mentes hasta llegar al acto, hasta la acción de odio. Para eso necesitamos las radiografías que las artes —la novela, el cine, los documentales...— nos puedan aportar; necesitamos de un buen periodismo que introduzca el escalpelo en el cuerpo social. Su función es revelar, mostrarnos cómo funciona,

Repetimos lo que hemos señalado al inicio: cuando las sociedades no profundizan para conocer sus problemas, debilidades, etc. realizan una especie de juego del avestruz. Hay que enfrentar los problemas y el odio lo es.

* "La orientación o identidad sexual, el motivo más frecuente de los delitos de odio cometidos en España" RTVE.es 13/03/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240313/orientacion-identidad-sexual-motivo-mas-frecuente-delitos-odio-cometidos-espana/16013454.shtml