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lunes, 9 de marzo de 2026

La ultraderecha contra el feminismo en la UCM

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Leo con preocupación, pero sin sorpresa, el titular de una noticia en 20minutos  "Denuncian un ataque de encapuchados en facultad de la universidad Complutense de Madrid"* La preocupación es por el nivel agresivo del negacionismo de la ultraderecha en nuestros campus —es mi universidad— y la falta de sorpresa es por los precedentes que avisaban de este crecimiento.

Hace un año una compañera tuvo que dejar una asignatura sobre feminismo que se impartía en la Facultad. Lo hizo por la presión agresiva que notaba en clase que le causó un estado avanzado de estrés. Lo grave es que era una asignatura optativa, es decir, las personas que estaban matriculadas habían elegido esa asignatura entre otras opciones, El hecho de que no fuera "obligatoria", de curso obligado, muestra con claridad que una parte de los que se matricularon lo hicieron con la intención de reventarla y especialmente de crear un mal ambiente que evitara que otras personas interesadas pudieran cursarla o que hacerlo conllevara riesgo al identificar a los matriculados con el feminismo.

Pregunté al profesor que se hizo cargo de la asignatura si había normalidad, a lo que me respondió que no, que seguía habiendo un sector decidido a crear un fondo agresivo en la clase optativa. Se matriculan en ella para reventarla. Son manipuladores que apuntan al centro, a las asignaturas que puedan ser tildadas de "feministas".

En el artículo de 20minutos leemos que han ido más allá de crear un mal ambiente, un ambiente agresivo, de reventadores, y han pasado a la acción violenta directa: 

Los decanatos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid han denunciado "los graves hechos" ocurridos a las 17:30 horas del viernes, cuando "aproximadamente 30 personas, la mayor parte de ellas encapuchadas y con el rostro cubierto" irrumpieron en edificios del campus.

A su paso por las facultades de Políticas y de Trabajo Social, increparon a algunas personas y provocaron destrozos, arrancando carteles, especialmente los relativos al 8 de Marzo, y pancartas reivindicativas para intentar colocar "una pancarta que, junto al símbolo de Falange, decía: Rechaza el feminismo, abraza la feminidad”, indican en un comunicado.

El personal de la facultad "impidió la colocación de su pancarta", pero el grupo de ultraderecha "se ensañó especialmente con el aula social del estudiantado, causando importantes daños materiales y en el mobiliario".* 

No es el primer incidente de este tipo que provocan, sí quizás uno de los más graves y que dejan al descubierto la estrategia de estos grupos y de los que están detrás.

Evidentemente algo está fallando en el forjado de los valores sociales y hace que estos grupos altamente ideologizados capten gente para estos fines. Claramente buscan un desmantelamiento cultural. Mientras otros grupos políticos se pelean por el poder, el objetivo de la ultraderecha apunta a la base, a la configuración cultural, a evitar que se forjen ideas de progreso, en especial las que refieren a las relaciones entre las personas  —hombres y mujeres, hijos y padres—, es decir, en las familias y a lo que podríamos llamar la romantización de los vínculos con lo que definen como "nación", una entidad "natural", según ellos. La idea de "lo natural" afecta a todas estas relaciones, que vendrían definidas desde el origen mítico, en este caso de la voluntad divina, de la que se consideran herederos y mantenedores.

UCM

Hemos tratado esto en diversas ocasiones porque no se acaba de entender. La fotografía de los pastores evangélicos rezando junto a Trump en la Sala Oval de la Casa Blanca es algo más que una anécdota. Es la demostración de que ellos no creen en la democracia como voluntad del pueblo y deseo de cambio. Para ellos existe lo "inmutable", que es aquello que les preocupa frente a lo que preocupa a los grupos políticos; ellos trabajan en lo "prepolítico".

Lo ocurrido en la Universidad Complutense, en su Facultad de Políticas; es un aviso más de su falta de democracia y de la necesaria vigilancia ante estos hechos que demuestran una clara voluntad de dejar fuera todo lo que ellos consideran que se desvía de lo canónico.

UCM

Avisamos cuando surgió tras el asesinato a tiros del activista de ultraderecha en los Estados Unidos. Había creado toda una poderosa red de grupos organizados por todas las universidades del país. Su muerte permitió que saliera el mapa de donde tenían creadas sus bases de acción. El ideólogo de la ultraderecha norteamericana, Steve Bannon, vino a Europa a establecer este modelo "cultural" o "anticultural", si se prefiere. Vox es un ejemplo claro de este funcionamiento. Los pactos con el PP son una forma de suicidio para estos últimos que creen que están jugando con las mismas reglas.

Hay que vigilar cuidadosamente las universidades españolas donde claramente están actuando para atraer gente a su causa y para hundir las de los demás. No es una simple lucha política; es el enfrentamiento de dos modelos incompatibles, de dos formas opuestas de ver a la persona, a las familias y a las instituciones. Que la lucha se dé en las instituciones educativas es una clara muestra de la estrategia elegida. No deben hacer retroceder los progresos en la igualdad de derechos, no deben silenciar las voces del progreso de todos.

 
* "Denuncian un ataque de encapuchados en facultad de la universidad Complutense de Madrid" 20minutos 8/03/2026 https://www.20minutos.es/madrid/denuncian-un-ataque-encapuchados-facultad-universidad-complutense-madrid_6943257_0.html

viernes, 5 de septiembre de 2025

Las tres fobias de la violencia ultra

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Aumenta en España la violencia y su efecto intimidatorio hacia diversas causas. A esa violencia que hace que dos personas se disparen tras una discusión por una plaza de aparcamiento o situaciones similares de estallidos circunstanciales, hay que sumar otra, la dirigida contra causas sociales, hacia activistas que se ven atacados por su forma de pensar o defensas de causas a las que otros se oponen.

En 20minutos se recogen unos cuantos casos de agresiones, quemas de coches, etc. con el titular "Agresiones, ataques incendiarios e insultos, los ecologistas se sienten más en la diana que nunca: "Me niego a tener miedo"", firmada por Pablo Rodero el último día de agosto. Esta vez el objeto de los ataques son los ecologistas, cuyos programas y objetivos son elegidos para practicar esa violencia creciente.

En el texto se recogen los testimonios de agredidos, de víctimas de esta creciente forma de plantearse la vida pública. Tras citar uno de los casos ocurrido, el de Adolfo Rodríguez en 2024, se señala:

Agresiones como la sufrida por Rodríguez son algo cada vez más habitual, según denunció la organización Ecologistas en Acción mediante un comunicado público el pasado 18 de julio, en el que defendían que “la causa de la escalada de este tipo de violencia pueda encontrarse en el  avance de las ultraderechas xenófobas, misóginas y antiecologistas”.

En la larga trayectoria activista de Rodríguez en la sierra de Madrid, él y sus compañeros de grupo ecologista han parado numerosos proyectos de desarrollo urbanístico y han impedido lucrativos negocios lo que les ha costado no pocos conflictos con otros vecinos del pueblo. El propio Rodríguez, que fue concejal durante una legislatura, sufrió numerosas amenazas verbales y es un personaje bien conocido en el pueblo. Desde hace unos cuatro años, asegura el ecologista, los niveles de violencia han alcanzado cotas impensables.*

La conexión de la ultraderecha y sus tres fobias principales con los "negocios urbanísticos" y la especulación es una cuestión compleja, pero no por ello irreal, generando un tipo específico y creciente de violencia.

Ese trío de fobias —la xenofobia y el racismo, la misoginia y contra el ecologismo— forma el "pack" ideológico que le sirve para la captación de un tipo de gente que identifica todo ello bajo una extraña etiqueta, la de un "patriotismo" retrógrado, desfasado y ultra.

Esta trilogía del odio se reviste de extrañas motivaciones que no solo contemplan el uso de la violencia como un acto "heroico", sino que se va extendiendo como un reguero entre aquellos que desconocen la historia española y son fácilmente seducidos por la violencia. El ejemplo de lo ocurrido en Torre Pacheco, la idea de "cacería" ilustra con claridad el funcionamiento.

13 de julio 2025

Con la xenofobia y el racismo se crea una imagen mitificada de la "pureza española" frente a la "contaminación" exterior, que ignora que España es históricamente el resultado de todo tipo de mezclas desde sus inicios, de Roma a Al-Ándalus pasando por los que llegaron del Norte. El mito de la raza "pura" no es más que una caricatura de la pureza germánica que dio lugar a exterminios y guerras para conquistar lo que su superioridad les daba "derecho".

La mala copia de lo peor que se está gestando en los Estados Unidos de Donald Trump incentiva este tipo de fobias, en las que un falso patriotismo hace un uso folclórico de la idea de España para justificar ataques a todos los que llegan de fuera, que no sean turistas.

Hemos insistido aquí en la idea de que no debemos renunciar a un verdadero patriotismo evitando que manipulen símbolos e ideas que la ultraderecha considera propiedad. A esta distorsionada, violenta y caduca idea de España hay que contestar con una España civilizada, abierta, dialogante y plural. Esto no es "debilidad" ni "retroceso", sino un futuro posible y real.

Otra fobia que se cita es la "misoginia". De nuevo una idea contra el tiempo y la historia, algo que trata de atacar la idea de la igualdad de género. La reunión de Vox estos días ha sido reveladora por la claridad con que se ha expuesto su fobia misógina: no existe la violencia contra la mujer, es un invento, ideología, para justificar la verdadera violencia, con la que la mujer trata de justificar su ataque al orden natural y divino, la superioridad del varón.

De nuevo, la idea llega desde los Estados Unidos de Donald Trump. El machismo siempre ha sido una idea presente en España, con una estructura patriarcal con el refuerzo social y religioso. Pero esto era visto como una forma de atraso, algo que era necesario cambiar. Cuanto más crece la idea de igualdad, más crece la violencia contra las mujeres.

26 de agosto 2025

Vox va a celebrar en el Congreso de los Diputados una actividad en la que se parte del principio de que las denuncias por violencia son "falsas" y que todo se trata de "ideología de género". La presentación de esta actividad ha generado todo tipo de condenas y respuestas con datos en la mano. Las muertes que se producen no tienen nada de "falso"; cada cadáver tiene su nombre y apellidos. No hay nada de ideología, a no ser la machista. De nuevo, la ultraderecha camina sobre caminos trillados del pasado, intentado crear la idea de la falsedad de la violencia y de que con la "autoridad masculina" esto no pasaba y las familias eran como "Dios quería", ajustadas al orden natural.

El tercer elemento, el anti ecologismo, es más complejo y se une a intereses económicos subyacentes. El capitalismo inmobiliario, por llamarlo de alguna manera, necesita que le quiten los obstáculos para encontrar terrenos libres sobre los que se puedan asentar sus negocios especulativos. Los ataques a los que tratan de impedirlos son una mezcla de ideología y negocios. La ultraderecha sabe que puede usar el anti ecologismo si lo presenta como algo que afecta directamente al bolsillo de los ciudadanos al restringir las posibilidades de construcción. Lo ocurrido con la dana valenciana es bastante ilustrativo: una parte importante de los daños y muertes se han debido —los especialistas están de acuerdo—a construir donde no se debe. Convencer a los vecinos de que el ecologismo les impide lograr ingresos por el turismo, que la "tierra verde" es un "problema" para ellos, convierte automáticamente en enemigos a los ecologistas y dirige contra ellos el odio primero y la violencia después, tal como se nos cuenta en el artículo citado al inicio.

Esta trilogía de las fobias de la ultraderecha está funcionando en diversos países, entre ellos España, rentabilizándolo en las urnas. Pero es sobre todo el aumento de la violencia como arma, especialmente directa en el racismo y el ecologismo, e indirecta en el negacionismo de la violencia de género, que crea la violencia doble de la desprotección y del silencio, que se añade a la violencia directa sobre las mujeres.

Todas estas formas de violencia están creando una realidad española poco democrática, poco dialogante, que dificulta la convivencia. Un día son los ataques a inmigrantes, otros coches quemados o ataques físicos a ecologistas; el acto de Vox en el Congreso es una violencia contra todas las mujeres, a las que se les niega su condición de "victimas" y se retrocedes hacia una situación más de más poder patriarcal.

Desgraciadamente, estas violencias se intensifican, crecen cada día por más que se nieguen. Hay que combatir que esto, en cualquiera de sus variantes, se convierta en bandera patriótica. No hay que renunciar a una idea de España distinta, hacia el futuro y no hacia un pasado oscuro. 

Como sociedad, tenemos la responsabilidad de contestar todos estos discursos. El silencio les favorece, les hace crecer y hacerse con la calle.

 

* Pablo Rodero "Agresiones, ataques incendiarios e insultos, los ecologistas se sienten más en la diana que nunca: "Me niego a tener miedo" 20minutos 31/08/2025 https://www.20minutos.es/nacional/agresiones-ataques-incendiarios-e-insultos-ecologistas-sienten-diana-nunca-me-niego-miedo_6240301_0.html


sábado, 16 de agosto de 2025

El caso de los burros abandonados

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La actualidad de la España ardiente apenas deja espacio para otro tipo de cuestiones o, para ser más preciso, refleja otro tipo de cuestiones que pasan por la "eficacia" o por la falta de ella.

Que los medios de comunicación nos traigan ahora las disputas de los partidos y gobiernos so0bre los fuegos que asolan España se lee ahora en un contexto nuevo y nos muestra la incapacidad de la clase política de enfrentarse a una situación extrema, como es la destrucción de masiva recursos y de las vidas que se le van sumando por su causa.

La España del momento se debate entre la realidad —los incendios— y la fantasía de las fiestas desplegadas por todo el país; entre los desplazados por los incendios y los turistas dispuestos a vivir la "postal" española, cada vez más distante de la realidad.

Cada vez es más sólido el consenso que no se trata de una cuestión de medios sino de su gestión. La consideración de los incendios como cuestión "veraniega" hace que no se entre en que lo que arde se acumula el resto del año.

Cadena SER

Ayer hablábamos aquí de la utilización de medios naturales para la limpieza de materia inflamable del monte. Se hablaba de animales a los que se llevaba a pastar. Hay muchos lugares en los que se introdujo esta práctica, sin embargo apenas hay información sobre los resultados. ¿Ha funcionado en los lugares donde se practicó? ¿Ha servido de algo?

El rastreo de información me llevó hasta una noticia que adquiere hoy una siniestra actualidad. Ocurrió en 2021 y con secuelas en 2023. Lo leemos en la página web de Telemadrid con el titular "La polémica muerte de un grupo de burros antiincendios en Castellón":

El revuelo político que ha provocado la polémica muerte de una decena de burros antiincendios en el Desierto de Las Palmas, en Castellón, ha precipitado la dimisión del director general de Medio Natural de la Generalitat Valenciana, Benjamín Pérez.

La Generalitat abrió un expediente informativo la semana pasada para esclarecer los hechos y presentará además una denuncia ante la Guardia Civil por el fallecimiento de los animales, que formaban parte de un grupo más amplio introducido en este espacio para prevenir incendios.

La consellera de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica, Mireia Mollà, ha dicho en una comparecencia ante los medios que no ha habido una "tutela adecuada" y que la investigación apunta a indicios de "una acción humana".

Según los informes veterinarios, los animales presentaban estrés, pérdida de peso y mordiscos.

Por otro lado, la investigación concluye que hay "indicios" de que la "acción humana" ha podido intervenir en la muerte de los animales, dado que por ejemplo se ha cortado varias veces la valla que los cercaba y también se ha tenido constancia de una denuncia de "amenaza de muerte" a burros de una finca situada a un kilómetro de la de este grupo.*


Las imágenes de los burros muertos nos hacen preguntarnos sobre los intereses o falta de interés que había detrás.

La noticia nos da cuenta de cómo fue un ganadero quien pidió que se habilitara una parcela dentro del parque natural para que los burros pastaran allí y, de paso limpiarían el monte. En qué momento lo burros fueron una molestia, se les dejó de atender y empezaron a presentarse los síntomas de abandono y de crueldad no se nos explica. Fueron los jueces los que tuvieron que intervenir en un caso claro de maltrato animal.

En 2023 se investigó al responsable del Parque natural por no haber vigilado el trato que se daba a los animales y su abandono de todo cuidado. Lo que parece claro es que no había ningún sentido de "programa", lo que hubiera supuesto algún tipo de seguimiento. 

Se autorizó a los burros en una parcela del parque. Por lo demás, quedaron a su suerte y esta es la que les determinaban los humanos. En El Español se explicaba en 2023 "Los équidos murieron de hambre, ya que la Generalitat Valenciana no realizó un informe sobre la vegetación disponible para alimentarlos."**

Hace unos pocos días los medios no mostraron otro cruel abandono en una finca, esta vez de perros dejados morir. Ni el más mínimo asomo de piedad hacia los animales.

Pero volvamos a la cuestión. La responsabilidad de la administración, que llevó a la dimisión del director general de Medio Natural de la Generalitat Valenciana, Benjamín Pérez. ¿Qué sentido tenía el pseudo "proyecto", qué seguimiento se le hacía para ver su eficacia? Según parece, ninguno. Alguien pidió que se le dejara una zona para los burros; se le dio con la excusa del "plan antiincendios" y los burros murieron. Los veterinarios consultados explican que los burros, como otros animales acostumbrados a vivir en cautividad, se defiendan mal dejados a su suerte en la naturaleza. No es proceso de un día, así que el abandono fue claro. No era un plan de incendios; era un plan de ahorro y una demostración de cruel inoperancia de unos y otros.

Es un ejemplo claro de lo que debe cambiar. No basta con lo que se hace o se deja de hacer. Esta España que ha pasado del campo a la ciudad, de los animales de trabajo a las mascotas de compañía sustituyendo a los hijos necesita otros planteamientos. Se nos dice que de los 675.000 burros censados a mediados del siglo pasado, quedan ahora apenas 30.000, muchos de ellos en parques, como atracción turística, para que los niños y adultos se den un paseo. Y eso los que tienen suerte.

El campo requiere vigilancia y atención; inversión y decisión basada en planes reales. La cuestión es ¿están preparadas nuestras administraciones para realizarlo? Las quejas son constantes. Hemos conseguido una administración que  está cogida entre burocracia y alfileres. Son los dos peores efectos, los de la tardanza infinita en todo por falta de recursos y la perentoriedad de esos recursos, que no se ajustan a la realidad. Cuando los políticos se defienden diciendo que hay bastantes recursos y que dan lo que les piden es solo una media verdad. Hay que emplearlos por los que saben y en el momento necesario. Esto es mucho más necesario en este tipo de situaciones catastróficas.

Las personas en los servicios antiincendios se quejan con razón por ser contratados cuando los fuegos están ya en el horizonte; serlo además de forma provisional, por los cuatro meses de verano, que es cuando se piensa que se darán los fuegos. En absoluto cuando se están gestando creando las condiciones para que se produzcan. El resto lo estamos viendo cada día.

Volvemos a decirlo: es necesaria otra perspectiva ante los incendios. Es necesaria otra forma de verlos en su totalidad, como un proceso que no comienza con el fuego en sí, sino mucho antes. Es importante porque esto va a más con el cambio climático; hay que dejar de lados a los negacionistas y a sus intereses oscuros, ya sean ideológicos o económicos. Y hay que pedirle a la clase política unidad y dedicación, aunque sea lo que más les cueste.

Los incendios que padecemos son señal de ineficacia, de desinterés y de abandono. No se ha hecho bien el tránsito de la España rural a la España urbanita y turística. No ha habido guía o control. Esto es el resultado en una España vaciada de personas, pero no de árboles que ahora el cambio climático, junto a la desidia, convierte en llamas.

No, no es solo cuestión de medios. Es sobre todo "gestión" y valoración de los riesgos reales. El caso de los burros muertos es solo un ejemplo más de cómo (no) se gestiona. 

 

* "La polémica muerte de un grupo de burros antiincendios en Castellón" Telemadrid / Europa Press 28/10/2021 Actualizado: 10/8/2023 https://www.telemadrid.es/programas/madrid-directo-om/burros-muertos-Castellon-9-2391150882--20211028071122.html

** "La instructora del caso de los burros antiincendios propone juzgar al pastor jefe del parque natural" El Español 6/10/2023 https://www.elespanol.com/espana/comunidad-valenciana/20231006/instructora-caso-burros-antiincendios-propone-juzgar-pastor-jefe-parque-natural/799920326_0.html

viernes, 18 de abril de 2025

Milei y la salud del planeta

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

RTVE nos muestra en su edición matinal los "reparos" de Javier Milei para aceptar el concepto de "cambio climático" y los derivados, pura invención de radicales fantasiosos empeñados en convertir el "causa humana" lo que es cambio por ciclos. Le escuchamos con su énfasis habitual atacar a los que usan el término "cambio climático". En la pieza televisiva se entrevista a un par de meteorólogos que evitan mostrar sus rostros. El motivo es denunciar la persecución a la que se ven sometidos aquellos que usan el término y más aquellos que usan la explicación prohibida, que está causada por la acción del ser humano.

¿Cómo se ha llegado a una situación en la que los científicos de diversas partes del mundo tienen miedo de usar términos descriptivos de las situaciones, explicaciones de las causas, etc.? ¿No es volver a una dogmática "edad media", acientífica y represiva?

En el diario argentino Página12 podíamos leer en enero de este año:

Javier Milei tiene un problema con la temperatura. En pleno verano subtropical, el presidente acostumbra a usar remera térmica y campera de cuero, ya sea al sol o a la sombra. Pero tiene un conflicto mayor con el clima (y la evidencia científica): el jefe de Estado insiste que el cambio climático "es otra mentira que se cae", pese a que el gran consenso científico ratifica que el planeta enfrenta un calentamiento global. 

El presidente agita otra cruzada de su batalla cultural en una movida que permite que la agenda no se estacione en los problemas económicos que esconde su plan de gobierno. Luego de ir contra las pibas, el colectivo trans y las personas con discapacidad -ya sea en el Foro de Davos o en la promoción de proyecto para eliminar la normativa vigente- ahora Milei apunta a otra provocación, esta vez, contra los ecologistas. *


El cuadro ideológico (y patológico) de Milei es claro y está definido por sus fobias: antifeminista, anti LGTB+ y anti políticas de igualdad en cualquier dimensión. Para Milei y los que comparten esta ideología, la naturaleza es diversa y competitiva y la igualdad o intentos de imponerla no son más que una aberración que debe ser eliminada con moto sierra o sin ella. Los débiles, piensa, son los que se inventan obstáculos para defenderse de los fuertes, que se ven desplazados.

La sintonía del guion de Milei con el de Trump y otros en la ultraderecha europea es muy clara. Es un mismo cuerpo doctrinario que se expande gracias al "apoyo mutuo" y a las políticas de atracción mediática, algo que va desde los cortes de pelo llamativos al grito estridente en el momento adecuado, pasando por las fotos extravagantes con cualquier titular debajo.

Estos políticos e han tomado la medida a los medios y saben cómo hacerse con los objetivos. Se proclaman, como Trump, "anti políticos" y "anti sistema", con lo que conectan con el aburrimiento ciudadano que valora las emociones fuertes aunque sea envolviendo ideas turbias. Estos nuevos políticos atraen rebuscando en las frustraciones y en los tópicos. Y les funciona bien.

Han convencido a millones por todo el mundo que les están robando oportunidades bajo el signo de la igualdad. La respuesta inmediata y sin documentar dada por Donald Trump ante un accidente de helicópteros acusando a las políticas de igualdad que hacía contratar a personas con discapacidades no era más que una mentira infame, pero eso no importa. Muchos le creyeron. Da igual que pronto saliera a la luz que había un solo trabajador donde debía haber dos. Trump consiguió lo que quería, reorientar el problema hacia el terreno que le interesaba, sabedor que pronto llegarían casos que taparían sus propias palabras y quedarían en la mente de los que querían creerlas.

Cómo han llegado tan lejos estos esperpentos, negación de la verdadera política, la que está al servicio de los ciudadanos y protegen sus derechos y libertades es uno de esos misterios que quedan sin una explicación clara.

Milei prohíbe hablar del cambio climático. Protege con ello a los que se hace ricos dañando el planeta, a los que les importa poco lo que pueda suceder en el futuro, concepto de débiles. Es en el presente donde se dan las luchas y se consiguen los votos. Lo demás es especulación.

Lo malo no es solo la existencia de estos personajes negacionistas al frente del mundo. Los peor son los imitadores, los que se apuntan a la misma canción sabedores ya de que funciona, de que obtienen respuesta social.

El detalle irónico sobre la indumentaria de Milei, señalado en Página12, olvida señalar que en estos personajes la ropa forma parte del personaje. No se trata de la coherencia estacional, sino del mantenimiento del "personaje" que representan.

Ellos van más deprisa que la política tradicional; no les importa mentir porque su mundo no tiene verdades o certezas, solo objetivos y estrategias para conseguirlos. Ofrecen —como Trump, como Mileiؙ— espectáculo; atraen cámaras y micrófonos sabedores de que la extravagancia tiene un público cada vez mayor, que la ignorancia es más fácil de conquistar.

Para conseguir esto, reducen fondos a la Ciencia, a las Universidades, sabedores de que los pueden controlar a través de ellos. Lo estamos viendo en los Estados Unidos de Trump en su batalla con la Universidad de Harvard o con los centros de investigación meteorológicos en Argentina. Lo vemos en la exigencia a las empresas de que renuncien a cualquier política de igualdad dentro o fuera.

Esto va de algo más que de aranceles, aunque nos lo quieran hacer creer. Esto va de las inversiones en política de las grandes industrias que no quiere ver reducido su negocio por la salud del planeta. Invertir el política forma parte del plan, un gasto más que esperan recuperar.

* "Así es la cruzada de Milei contra el cambio climático: no atender la evidencia científica y usar remera térmica en verano" Página12 26/01/2025 https://www.pagina12.com.ar/799602-asi-es-la-cruzada-de-milei-contra-el-cambio-climatico-no-ate

miércoles, 16 de abril de 2025

La huida de la Ciencia USA

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Durante el primer mandato de Trump hubo personas que decidieron cruzar la frontera y marchar a Canadá. Sencillamente no querían estar bajo su mandato, les afectara más o les afectara menos. Era cuestión de principios.

En su segundo mandato, Trump ha puesto el país patas arriba. Ya no es solo cuestión de principios, sino algo más. En apenas un par de meses desde su llegada al poder acompañado de una jauría de negacionistas de todos los sectores, Trump está haciendo el país impracticable. En RTVE.es, Samuel A. Pilar nos habla de un sector importante, un sector sobre el que se ha construido gran parte del poderío estadounidense sobre décadas, la Ciencia, la investigación científica.

El totalitarismo trumpista ha puesto sus ojos y manos en ella a través de las subvenciones directas e indirectas a la universidades, unos centros sensibles... y críticos. Los titulares estos días se han centrado en los recortes de 2.000 millones de dólares a la universidad de Harvard ante las negativas del mundo académico a seguir las pautas de Trump y los suyos:

No corren buenos tiempos para la ciencia en Estados Unidos. Esta es la conclusión que se extrae de una encuesta realizada por Nature, una de las publicaciones científicas más prestigiosas a nivel mundial, en la que el 75% de los más de 1.200 investigadores que respondieron consideran abandonar este país. Muchos de ellos, según afirman, están buscando trabajo en Europa y Canadá.

Poco después de que esta encuesta viese la luz, otros 2.000 científicos enviaron una carta abierta al pueblo estadounidense, que se convirtió en una llamada de auxilio. En el texto, los investigadores pedían al Gobierno de Trump que cese su "ataque generalizado" a la ciencia y hablaban de "censura" y de "destrucción de la independencia". Los científicos, entre ellos varios premios nobel, mantenían que los recortes y los cambios en el sistema de investigación están "diezmando" la actividad científica.

Estados Unidos siempre ha sido uno de los mejores lugares del mundo para desarrollar una carrera científica. Invierte más en investigación y desarrollo que ningún otro país, cuenta con una red de universidades e institutos del máximo nivel (como Harvard, MIT, Stanford o Caltech), y tradicionalmente ha atraído talento internacional. Además, la colaboración entre el sector público y el privado favorece la rápida transferencia del conocimiento científico a aplicaciones prácticas, lo que se ha traducido en la creación de algunas de las empresas más punteras a nivel mundial.

Sin embargo, los profundos recortes de la Administración Trump están provocando que muchos científicos del país reconsideren su situación. El nuevo Gobierno ha disminuido drásticamente la financiación de la investigación y ha paralizado amplios sectores de la ciencia sostenida con fondos federales, en el marco de una iniciativa gubernamental de recorte de gastos liderada por el multimillonario Elon Musk. Un protagonismo político, el de este último, que aunque parece estar llegando a su fin, no deja de resultar chocante, ya que sus dos principales empresas, Tesla y especialmente SpaceX, han recibido miles de millones de dólares en ayudas públicas en los últimos años, tanto de forma directa como indirecta, a través de contratos gubernamentales, subvenciones y beneficios fiscales.*


En el resto del artículo se nos habla del programa español mediante el cual se quiere atraer a los investigadores que se sienten descontentos o incluso amenazados por las políticas agresivas del trumpismo en este campo. Las declaraciones de algunos de ellos que están ya dispuestos a asentarse en España o otros en países europeos confirma lo inhabitable que está siendo Estados Unidos para muchos.

Los negacionismos elevados al poder prohíben hablar de cuestiones como el "cambio climático", uno de los objetivos clave del trumpismo. Cualquier investigación que se dirija a este sector es considerada "peligrosa" y sancionado el proyecto y la entidad que lo sustenta mediante la retirada de fondos.

Durante décadas, los Estados Unidos han sido activos en lo que se llamó la "fuga de cerebros". Esto —de lo que nunca hablan Trump y los suyos— ha sido determinante del avance en la investigación de sectores punteros y, en la otra dirección, en la descapitalización científica de países enteres que veían impotentes cómo se le marchaban los científicos que habían formado con esfuerzo e inversión. La conversión de la Ciencia en un "mercado", con oferta y demanda, aseguraba la riqueza norteamericana y la pobreza de los demás, que apenas podían desarrollarse en ciertos sectores. En cuanto que esos sectores se convertían en atractivos, se escuchan los cantos económicos desde los Estados Unidos. Las promesas de mejores sueldos, inversiones y fluidez de recursos necesarios convencían a la mayoría.

BBC

Ahora esto ha cambiado. La administración y las empresas norteamericanas ya no tienen esa capacidad clara, especialmente en ciertos campos que se ven comprometidos. En el caso de Eric Hill, uno de los científicos que abandonan los Estados Unidos de Trump, señala en el artículo de RTVE.es:

Hill opina que el "clima de miedo" es "especialmente fuerte en agencias gubernamentales y centros de investigación, donde la gente teme perder sus empleos", aunque cree que "no se detiene ahí", ya que "incluso en instituciones académicas no gubernamentales, como las universidades, existe un riesgo real de perder subvenciones activas y futuras oportunidades de financiación". "Estados Unidos ha sido históricamente reconocido por la investigación científica, en gran parte debido a la significativa cantidad de financiación gubernamental que apoya la investigación básica, y este estatus está en peligro", advierte.

Además, critica la "decisión de la Administración Trump de cuestionar ciertos términos como cambio climático o desigualdad en salud, y desaconsejar fuertemente su uso a través de órdenes ejecutivas", lo que a su juicio "interfiere con la capacidad de los científicos para comunicar su investigación claramente", y "está a solo unos pasos de la censura explícita".* 

Hill es directo señalando los males que se han producido en esta locura norteamericana, como lo señalan otros entrevistados.

Hemos señalado en varías ocasiones que el movimiento trumpista no sabe o no quiere ver los efectos que causan y causarán sus movimientos. No hay que pedirle "inteligencia" a los que creen que pueden controlar los efectos en cadena que sus acciones producen a lo largo de todo el sistema. La idea desarrollada del ataque desde todos los ángulos hace imposible la prevención de sus efectos, máxime cuando se tocan sectores esenciales, como es la Ciencia y la investigación científica, una verdadera columna vertebral del desarrollo industrial.

Mientras por aquí discutimos si hay que hablar con China o cuándo es momento de viajar, los Estados Unidos de Trump tienen una auténtica pérdida de energía para su buen funcionamiento. Esto hay que aprovecharlo no solo de forma "política", sino desarrollando programas de investigación que conecten las universidades y centros de investigación con la industria.

RTVE 3/02/2025

Esto no es tan sencillo pues estamos viviendo malos tiempos para las universidades públicas por falta de inversión y estamos viviendo también malos tiempos para las empresas centradas en el desarrollo. El mayor problema es el modelo de sociedad y de persona que estamos produciendo en un país dominado por el modelo turístico, que es un regalo envenenado, destructivo del resto del tejido nacional, como vemos en el ascenso de la vivienda como el principal problema percibido. Somos prisioneros de nuestro modelo absorbente de riqueza, que absorbe recursos materiales y humanos.

La crisis que la enseñanza que padecemos en el ascenso de un modelo que solo necesita camareros y vendedores para aprovechar el turismo. Necesitamos trasladar nuestros recursos a algo con futuro y no algo que las danas se llevan por delante.

Tenemos que colocar la Ciencia en el centro y colocar el desarrollo científico en el lugar de la productividad, sino ocurrirá como tantas veces ha ocurrido, que los programas de investigación, las inversiones sirven solo para justificar la subsistencia de los sectores implicados, pero no van más allá.

Hay que aprovechar los errores del trumpismo, que acabarán llevando a los Estados Unidos al desastre y, algo peor, al militarismo como única fuente de influencia. La autonomía que se reclama debe ir más allá de lo militar y dejar de estar obligados a ir a remolque de sus políticas.

Hay que desechar la idea de que el trumpismo se acaba con Trump, pues lo importante es lo que han dejado al descubierto esas decenas de millones de votos, que independientemente de cualquier otra consideración seguirán reclamando su visión del mundo y el mesianismo del "destino manifiesto".

No es casual que sean los científicos las primeras víctimas, pues son ellos los que contribuyen a nuestra definición e interpretación del mundo, de lo posible. El trumpismo es autoritario y dogmático, rechaza el pensamiento crítico y la posibilidad de estar "equivocado", lo que lleva a esa inversión del conocimiento, a la huida de los nuevos Estados Unidos de todos aquellos que son incapaces de aceptar las falsedades como verdades indiscutibles y ser sancionados por ello.

Es el momento de invertir en educación, de hacerlo inteligentemente y con fines claros. Es el momento de atraer a los mejores y formar mejor en todos los sectores, de las humanidades a las ciencias básicas, pasando por las sociales y las aplicadas. No se trata solo del "empleo", palabra sagrada en un país con desempleo y malos empleos, se trata de formar mentes cultas, bien formadas en todos los sectores. Se trata de alejarnos de esos modelos fáciles, triviales, embrutecedores que llevamos cultivando a imitación del "modelo norteamericano", que vemos hasta dónde les ha llevado. Ellos importaban, compraban lo que necesitaban. Ahora el modelo se ha invertido y los mejores se van.

No cometamos los mismos errores. Invirtamos en ciudadanos inteligentes, aprovechemos lo mejor que nos llegue para recuperar el tiempo y energía perdidos. Demos sentido a la formación, a la buena formación, y dejemos de ver la educación como una mera cuestión de competencia; veámosla como una cuestión de ciudadanía, algo que abarque todo.

La ausencia de un auténtico diálogo social sobre nuestro modelo, sustituido por la gresca continua, hace que no aprovechemos las oportunidades y que seamos carne de mercado. Ahora podemos ver en los Estados Unidos de Trump el destino que nos espera con la expansión del modelo. Hace falta ciencia, buena ciencia; hace falta educación, buena educación. De no ser así, el futuro será entregado en bandeja al autoritarismo, al negacionismo. Será cuestión de tiempo, pues es de la incultura de sonde sacan el apoyo social que se acaba traduciendo en votos y estos en poder destructivo. 

* Samuel A. Pilar "España afina sus redes para pescar en el río revuelto de la ciencia de Estados Unidos" 16/04/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250416/espana-afina-redes-para-pescar-rio-revuelto-ciencia-estados-unidos/16515973.shtml

* Samuel A. Pilar "España afina sus redes para pescar en el río revuelto de la ciencia de Estados Unidos" 16/04/2025 https://www.rtve.es/noticias/20250416/espana-afina-redes-para-pescar-rio-revuelto-ciencia-estados-unidos/16515973.shtml


sábado, 8 de marzo de 2025

Los antivacunas que llegan

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

¿Qué gana un antivacunas con que la gente no se vacune? Es una pregunta sencilla. Hay otros negacionismos que tienen relativa trascendencia, como el creer que el ser humano no ha llegado a la Luna, que la Tierra es plana o es hueca. Sus efectos son relativos y afectan más que nada a su precepción del mundo, le dotan de unos cimientos negativos para rechazar el mundo. Pero con los antivacunas pasa algo más.

En la sección "Una mirada europea", de RTVE.es, en la que se recogen diversos artículos publicados en medios de la Unión Europea, nos encontramos uno publicado en Francia por la AFP, con el título "La desinformación sobre las vacunas se extiende en medio del brote de sarampión en EE.UU.". En el texto se indica: 

En medio de uno de los mayores brotes de sarampión en Estados Unidos en casi una década, los activistas antivacunas están promoviendo falsas afirmaciones de que las vacunas son ineficaces para frenar la propagación del virus o que podrían causar la enfermedad. Sin embargo, las inmunizaciones han ayudado a mantener a raya la enfermedad en Estados Unidos durante décadas, y suponen un riesgo mínimo para la mayoría de las personas, afirman los expertos médicos.

"Según @BrianHookerPhD, el actual 'brote' de sarampión en Texas es un brote inducido por la vacuna. A los principales medios de comunicación les encantaría culpar a los no vacunados de este brote, pero las pruebas apuntan en la dirección opuesta", dice un 20 de febrero de 2025 X post de Children's Health Defense, un grupo de defensa antivacunas presidido en su día por el secretario de sanidad estadounidense Robert F. Kennedy Jr.

Otra publicación del 25 de febrero de Sherri Tenpenny, una osteópata que a menudo difunde información errónea sobre la salud, dice: "Vuelve la histeria del sarampión, pero no caigas en la campaña del miedo. Un sarpullido y fiebre no justifican la vacunación masiva con inyecciones de riesgo."*

Lo que ocurre en los Estados Unidos y que es exportado a otros países a través de estos activistas no es casual. Es otro indicador de cómo la política ha sido reconducida hacia otros derroteros, hacia los márgenes sociales y culturales, hacia derroteros impensables que emergen como parte de un plan más extenso, el del negacionismo en todas sus variantes.

La base del negacionismo es el miedo, la conspiración, la inversión de los términos hasta el momento aceptados. Supone llevar al centro lo que estaba en los márgenes. Lo solitario se hace gregario gracias a ese mecanismo de agregación que son las redes sociales, un instrumento perfecto para acceder directamente. Esto ha aumentado la agresividad en lo marginal, que se ha ido desplazando poco a poco hacia el centro encontrando allí públicos masivos cada vez más embrutecidos por esta intoxicación informativa selectiva.

La actual sociedad de la información, por usar un término habitual, vive inmersa en flujos que la zarandean, la desconectan de otras posibilidades y la envuelven con esas nuevas "realidades" que se crean para ella.

Las nuevas formas de comunicación son envolventes y disolventes. Rompen los lazos y desconectan, por un lado; por otro, crean unas nuevas conexiones que van estableciendo un nuevo marco interpretativo. Ese marco se fundamenta en las agresiones, en el miedo que producen. Miedo es la inmigración (la Teoría de la Gran Sustitución como amenaza); miedo es el feminismo igualitario, que pervierte el orden natural de origen divino; miedo es la fusión de ambos: las "Cat Ladies" son mujeres que no quieren tener hijos y con ello permiten el avance de los hijos de la inmigración. No es casual que Donald Trump quiere anular la nacionalidad por nacimiento en territorio norteamericano, un derecho hasta el momento.

Los antivacunas usan igualmente el miedo: estas causan males que dice evitar; forman parte de las conspiraciones de grupos que quieren hacerse con los Estados Unidos, advierten. No es casual que haya fundamentalistas islámicos que hayan tratado de evitar las vacunas de la polio o contra otras enfermedades alegando lo mismo, solo que responsabilizando a Occidente.

La simple mención de que se haya nombrado a Robert F. Kennedy Jr., un activo antivacunas, Secretario de Sanidad en la administración Trump, es una declaración de intenciones y un ataque a la racionalidad, además de a la salud pública.

Los problemas, como se aprecia, no están solo en los "aranceles". Hay muchas formas de agresión y habrá que vigilar para evitar la expansión de estas doctrinas que tendrán una poderosa incidencia si no se anulan con comunicación eficaz.

Creo que no estamos preparados para comprender que eso que nos parece ridículo y distante, "cosa de norteamericanos", puede asentarse entre nosotros con fuerza. Disponen de medios y financiación, de apoyos suficientes para conseguir sus objetivos.


Si consigues que alguien confíe en ti hasta el extremo de poner en riesgo tu vida, tienen control absoluto sobre él, podrá ser manipulado eficazmente, pues se moverá ya dentro de tu marco interpretativo de la realidad. Todo será ya conspiración.

Con Trump en la Casa Blanca, con sus políticas sanitarias en manos de los antivacunas, es fácil que aquí se animen y crezcan al sentirse respaldados y con éxito.

En España presumimos de ser uno de los países con más confianza en las vacunas. Pero, cuidado, esto puede cambiar. Y lo hace entre los jóvenes, según los datos. Son los más fáciles de convencer por ser los menos informados y tener la sensación de que son invulnerables. Esto permite la aceptación acrítica de doctrinas antivacunas, envueltas en otras consideraciones de radicalidad creciente. Es donde también se está dando un mayor crecimiento de ideas antidemocráticas. No es casualidad. Todo forma parte del paquete. 

* "La desinformación sobre las vacunas se extiende en medio del brote de sarampión en EE.UU." Una mirada europea RTVE.es / AFP 3/03/2025 https://factcheck.afp.com/doc.afp.com.36YX9NM