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sábado, 3 de octubre de 2026

Los fallos del sistema

 Joaquín Mª Aguirre

Al final queda al descubierto nuestra política. No es la política del voto, sino la del pico parlamentario. Manda quien tiene el voto que falta. No deja de ser una ironía que quien mande en España, al menos en su parlamento, sea el exiliado e independentista Puigdemont. ¡Curioso! Es indicador, claro, de que algo falla en el sistema, que trae más cuenta el chantaje de los poquitos votos que hacen falta, que la posibilidad de una política general, de miras amplias.

Hemos visto suplicando, cediendo al gobierno débil frente a unos pocos votos necesarios.  Deberíamos reflexionar sobre este problema porque nos afecta a todos. Nos lo presentan como una forma generosa y compartida de gobernar, pero esto se vuelve contra el sistema cuando los intereses tras los partidos son el mero poder (en el mejor de los casos) o el encubrimiento de minorías pudientes, como ocurre en caso de la especulación con la vivienda.

Este sistema ha generado unas peligrosas tendencias o líneas de actuación conforme a intereses particulares frente a los comunes. Los que desean ser beneficiados se camuflan tras las disputas de los partidos, sabedores de que hay más ambiciosos que comprometidos. De esta manera se han producido importantes conflictos entre lo público y lo privado, como en los casos de la sanidad o de la educación, ahora la vivienda. Se han producido los casos de corrupción que nos han mostrado oscuras motivaciones en los políticos, tanto individualmente como en sus aparatos de partido.

Esto está llevando a una serie de complicados problemas sociales que son vistos como "oportunidades" de negocio. No se arreglan, solo se crean alternativas de negocio que recojan el descontento o la imposibilidad. Se trata de ofrecer alternativas de gasto ajustándose a los bolsillos.

La transformación de España en un chiringuito turístico hace imprescindible la proliferación de ciertos tipos de negocios que se ajusten a la oferta y la demanda. Los más débiles son desplazados con "normalidad", desahuciados de sus viviendas ya sea comprando bloques enteros o haciéndoles la vida imposible si son propietarios. El entorno se transforma y empieza a haber barrios enteros afectados por los nuevos precios, del café a las tiendas, que buscan un nuevo tipo de compradores adinerados. No hay hueco para ellos. Desaparece el comercio de proximidad de los barrios y pasan a ser lugares de paso para turistas.

Hemos conocido casos en los que personas vuelan de Palma a Valencia cada día porque les resulta más barato que tener una vivienda en la turística isla. Alquileres de temporada, por días, etc. son incompatibles con los residentes fijos, que acaban abandonando sus residencias por unas vías u otras.

El Diario

Pero todo esto tiene un coste social... y político. La coronación de Puigdemont como rey de la España débil debería ser una señal de aviso sobre cómo se gobierna en España. Ahora quedan en claro los movimientos en favor de los independentistas en el parlamento y en el BOE. Todo para ser finalmente traicionados por el prófugo que nos ha dirigido y controlado desde un rincón de Europa. Quien manda realmente y solo cuando le es rentable, es el que puede tumbarte una ley en el Parlamento débil.

Con una derecha rendida a los fondos y arrendadores, estigmatizando a los que no tienen casa, ni empleo estable, a los que se les ofrece una educación degradada separando a los ricos del resto; y con una izquierda dividida y efectista, que busca la calle como cartel propagandístico... al ciudadano le dejan muchas dudas, no ya sobre los partidos, sino sobre el sistema, lo que es más peligroso. A la creciente ultraderecha (los verdaderos anti sistema) le basta con señalar con el dedo a los supuestos responsables del deterioro, especialmente a la inmigración, con lo que logra hacer más débiles a sus rivales por los votos.

Todo el sistema hace agua porque no es fácil, aunque haya elecciones adelantadas saber dónde están mejor los votos, pues la ineptitud y los intereses velados se reparten por todo el espectro político. Es más que probable una gran abstención, pues realmente no sabes dónde acabará tu voto. Pero abstener es hacer crecer a los minoritarios, que usan su posición para el independentismo, los fondos buitres, la transformación imparable de España en un estado inhumano, interesado económicamente, donde los más débiles solo sufre vejaciones y desprecios de todo tipo, frente a los cada vez más enriquecidos fondos y propietarios.

El idealismo se radicaliza y sale a la calle. Muchos intentan hacerse con esta indignación y canalizarla hacia sus manos. Actuarán de forma anunciada o sorprendente, porque todo vale en este juego. Eso nos han hecho creer y pretenden que aplaudamos su astucia.

Hemos dejado de tener sentido de la justicia y solo vale ya el interés. Hemos dejado de preocuparnos por los demás y ha triunfado el "no es mi problema". Aplaudimos al listo y al listillo y silenciamos al inteligente, que se acaba por aburrir por tanta advertencia.


Es duro vivir en un país que ha dejado de identificarse con líderes y propuestas. No es fácil, pues las alternativas son complejas y complicadas. No es fácil sentirse "extranjero" en tu propio país, como señala el titular anterior de Antena3. Es un extrañamiento peligroso. Es duro vivir en una crisis permanente con diversos flancos esenciales abiertos a la vez. El empleo, la sanidad, la educación, la vivienda... son puntos básicos para la estabilidad social y no lo están siendo. Es el provecho del mercado lo que les rige y eso es peligroso.

Ahora nos ofrecen la alternativa de nuevas elecciones, pero ¿realmente servirá para algo con lo que hay sobre la mesa y los poderosos intereses detrás? ¿Qué podemos realmente cambiar?


jueves, 9 de noviembre de 2023

Tampoco es esto

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Creo que ya es el momento de desempolvar la expresión de Ortega y Gasset "no es esto, no es esto". Eso que Alfonso Guerra llamó hace unos días la "degradación de la política" se hace más evidente cada día. Como ciudadano, un día sí y otro también se me suben los colores a la cara ante lo que escucho y veo. En un mundo con dos guerra y múltiples conflicto, en la soleada España, en la España del cafelito y la cervecita, en la España de del maletín de fin de semana para viajar de festejo en festejo, etc. no se pierde ocasión de degradar la vida de todos a través del mal ejemplo y del mal acto.

En RTVE.es titulan "La degradación de la cortesía parlamentaria: del supuesto gesto "obsceno" de Gallardo a la "peineta" de Albiach" y dan cuenta de otro incidente más que rebaja nuestra política a barriobajera y maleducada. Si la política, nos dice, es el espacio de los gestos, ha pasado a ser el espacio de los gestos obscenos.


Aquello del "eso me lo dices en la calle" ha dejado de tener sentido porque se reivindica el escenario, los parlamentos, para la obscenidad, el mal gusto y cualquier otra cosa que esté relacionada con la convivencia y el respeto. Los gestos groseros detectado, exhibidos, transforman el espacio que les contiene. Lo convierten en algo —como decía uno que yo me séؙ— "tabernario", aunque esto es un país turístico, podría ser considerado como un elogio o la consideración final de que somos taberna en la totalidad.

"Taberna", para que no proteste el sector de la hostelería, tiene en el lenguaje figurado un sentido de "barriobajero" (que no se moleste el sector inmobiliario). El lenguaje, los gestos, se convierten en extraños en un mundo en el que el titular habla de una ficción, la "cortesía parlamentaria" que no es más que una gigantesca hipocresía en un mundo donde los gabinetes de comunicación y los escritores de discurso buscan los insultos más burdos para dejar al otro al borde de la extinción. ¿"Cortesía", "cortesía parlamentaria"... qué es eso? ¿Un oxímoron? Para los poco duchos en esto de las figuras del lenguaje explicaremos que es poner juntos dos conceptos contrapuestos. "Cortesía" y "parlamento" son un oxímoron. Cualquier cosa de la política que se mezcle con "cortesía", "elegancia", "discreción", etc., que antes se usaban sin problemas, ahora resultan incompatible. Solo la inocencia o la ironía los mezclan. ¿Cortesía parlamentaria? El parlamento deja de ser un lugar de debate para convertirse en un lugar de insultos, ataques, desprecio, groserías múltiples en fondo y forma.

La fotografía que se nos ofrece en el artículo de estos dos héroes del gesto nos hace sonrojarnos... a algunos. El problema no es que yo me sonroje, sino lo divertido que les parecerá a cada vez más gente que han llegado a la conclusión de que los parlamentos, como los circos romanos, están para esto. El problema de esto es que los partidos seleccionan sus "actores" para estos escenarios. De esta "selección / adaptación al entorno" de corte darwinista surge toda esta riada de insultantes, quedando los "ideólogos" y "escribanos" en segundo término.

Si ayer hablábamos aquí de que la "calle" no está para esto, para volver de nuevo a la violencia y las disputas, hoy tenemos que decir que el parlamento tampoco lo está para el insulto y los gestos obscenos o simplemente despectivos.

Señorías, unos y otros: están ustedes degradando la cortesía; están ustedes degradando la calle, la convivencia, la racionalidad (sosteniendo una cosa y un par de semanas después lo contrario con igual empeño), la igualdad de los ciudadanos (unos la hacen y no la pagan) y el poder, que se debe usar para solucionar problemas y no para crearlos. Gracias a sus malos ejemplos, la vida de muchos españoles se degrada, sí, cada día, pues se supones que nos representan a nosotros. Consideren, en mi caso, liberados de esta representación. No me identifico con ustedes ni me considero representado con lo que hacen.


Es una enorme frustración ver que aquello que los españoles pueden hacer con normalidad, convivir por encima de a quién voten, ustedes lo pisotean para llamar la atención, ganar un titular, que les encapsulen en un TikTok..., pues no se trata de otra cosa. Es una pena que ustedes dediquen el 90% de sus palabras a denigrar a los otros y no a realizar exposición de sus ideas o autocrítica de sus errores y pifias, que son muchos. Cuando estos son muy evidentes, sus gabinetes de comunicación les recomiendan que pidan disculpas, se desdigan o sencillamente señalen que les han entendido mal o les tergiversaron. Ustedes nunca se equivocan, siempre tienen la razón, siempre son corteses. Les dedico mis bostezos.

Están alejando de la política a los españoles; a unos por aburrimiento, a otros por desprecio y, finalmente, interesando a los más peligrosos, lo que deciden imitarles y se lanzan a las calles a hacer lo mismo que les ven hacer a ustedes en el parlamento, pelearse, insultarse, etc. Los que les imitan en órganos colegiados, donde la gente juega a "hacer política" entendida como la pelea continua, como un obstruccionismo continuo; hasta en las juntas de vecinos de Facultades tienen ustedes a sus imitadores. Cualquier violento, zafio y grosero da por sentado que su sitio natural, el más adecuado a sus dotes, es el parlamento o foro público en cualquiera de sus niveles o localizaciones.

De nuevo, triste. Tampoco es esto.


 

* "La degradación de la cortesía parlamentaria: del supuesto gesto "obsceno" de Gallardo a la "peineta" de Albiach" RTVE.es / Agencias 8/11/2023 https://www.rtve.es/noticias/20231108/tension-corte-castilla-leon-psoe-acusa-gallardo-gestos-oscenos/2460396.shtml

miércoles, 10 de junio de 2020

Un largo y vergonzoso etcétera

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
No sé si es que estamos todos muy quemados con esto del confinamiento, la situación económica o el estrés de volver a encontrarnos, de subir en un ascensor o de coger número para la carne, la tensión de que te corten el pelo o por llevarlo largo, no sé... pero lo cierto es que el tono de la llamada "crispación" se está elevando a cotas impensables. Pongamos que hablo de "golpe de estado", "traidores", "asesinos", "terroristas", "hijo de terrorista"... y un largo y vergonzoso etcétera.
Nuestros políticos ha decidido asemejarse (¿o es al contrario?) a los comentaristas post artículo, esos que se están insultando ya desde el segundo comentario. El espectáculo es poco o nada edificante, incluso más bien desolador para cualquiera que no participe de este furor insultante. Al menos, los que se insultan en los espacios de comentarios (¡lástima de palabra!) piensan en sus familias y se ponen pseudónimos, pero nuestros políticos —asesorados por sus expertos en comunicación— insultan a pecho descubierto y garganta desgarrada. Algunos han desarrollado un estilo contenido con el que pretenden transmitir una calma controlada, una frialdad meditativa, pero no nos dejemos engañar. Es solo práctica. No sé si la adquieren frente al espejo o si se entrenan con compañeros de partido, pero algunos se crecen en esto del insulto a falta de ideas.


Parte de la prensa empieza a avisar de los estragos que los políticos causan con sus peleas, que son contagiosas y deprimentes. Lo mío es solo un voto, ya lo sé, pero por si les interesa a los que se lo disputan, cada día no es que esté en el aire, es que está en el fuego de la ira y en el cajón de la desilusión. Y va a ser difícil que salga de ahí porque ya no se libra nadie de esta otra epidemia nacional, verdadera vergüenza ajena porque la propia no les funciona.
Aquí, el que no prometía "nueva política" prometía "renovación", pero el problema es que lo que nos están ofreciendo en general tiene poco de novedoso o de renovado. Este crescendo constante, hasta el infinito y más allá del insulto, debería parar y la gran pregunta es ¿saben hacer alguna otra cosa? 
Tengo serias dudas, porque hace mucho tiempo que los partidos decidieron apostar por la telegenia y esta es más atractiva saltando a la yugular del contrario y hace conmoverse al depredador que todos los españoles llevamos dentro. Nada convence más que un buen insulto. Eso te hace subir puntos en el partido y te mandan a las teles, te nombran portavoz y allí demuestras tu ingenio insultando, ridiculizando a los otros. Y eso es lo malo, que no es simple y corregible "mala educación", sino estrategia calculada, resultado de sesudos estudios y entrenamiento personal.


Como norma general, el nivel de los insultos suele reflejar el estado de las encuestas. Como resultado del fraccionamiento de nuestro parlamento, en vez de ser polifónico y coral, se ha convertido en un espacio para llamar la atención y rascar votos a los próximos y a los lejanos. Con el bipartidismo hasta insultar era más sencillo, porque no tenías que vigilar tus espaldas; el contrario lo tenías enfrente. Con el caos ideológico-territorial que tenemos en estos momentos, te pueden llover insultos desde todas las direcciones del espectro (en los dos sentidos) político. ¿El pluripartidismo era esto? Pues, sí, eso parece.
Álvaro Antón escribía hace unos días en El Periódico:

Ya no existe el político honrado. Ahora se habla para desacreditar a otros partidos cayendo el sensacionalismo político. Esta situación me genera una profunda tristeza. Los insultos que hemos oído en los últimos días ("hijo de terroristas", "golpistas", "dictadores") demuestran irrebatiblemente que la política española no progresa. Es patético y deprimente.
¿Qué esperanza tiene un pueblo que desconfía de la política? Si no creemos en ella, estamos perdidos. Basta ya de discursos políticos tan agresivos y deplorables. Basta de jugar con nuestra democracia. Basta de la pasividad social, si algo no nos gusta, ¡que nos oigan! Basta del abuso de poder y las mentiras. Basta. Basta. Os lo suplico.*



Habrá que empezar a suplicar, ya que todo lo demás no funciona. Creo que muchos podemos identificarnos con la repulsa y sus efectos destructivos sobre algo digno, como es el ánimo político. Estamos desanimados políticamente porque experimentamos un rechazo, no sé si congénito, a estas formas y estrategias.
Lo cierto es que debe funcionar, porque te lleva a la Casa Blanca o te permite recorrer Brasil a caballo repartiendo insultos y besos a los niños para pasarte por la bossa nova la distancia social de la pandemia que niegas.
En España hicimos durante mucho tiempo lo del "poli bueno y el poli malo" en la política, pero se dejó atrás. Ahora todos quieren ser Hannibal Lecter (no sabía que existe una Hannibalpedia, lo cual dice mucho).
Vivimos en un ecosistema informativo y la política se ha adaptado a ello. Eso implica una presencia constante para frenar el olvido rápido, un griterío permanente para llamar la atención y un descrédito a todas horas del otro, al que se reduce a saco de boxeo.
El problema de muchos es que el estómago no nos aguanta ya tanto. El artículo de Antón se titula "Si no creemos en la política estamos perdidos", pero ¿es lo mismo creer en la política que en los políticos, se pueden separar? Quizá el truco de los políticos sea hacernos creer que la política son ellos. No voy a decir que no me representan, porque están ahí; pero sí que no me identifico. A ellos les dará igual, pero a mí no.


* Álvaro Antón "Si no creemos en la política estamos perdidos" El Periódico 10/06/2020 https://www.elperiodico.com/es/entre-todos/participacion/si-no-creemos-en-la-politica-estamos-perdidos-201526

jueves, 5 de septiembre de 2019

Cámaras y cámaras

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
A veces, el único aspecto positivo de los desastres es que dan lugar a poemas, novelas, pinturas, libros de Historia, etc. memorables. Creo que es el caso del Brexit, cuyo recuerdo futuro se sostendrá en algunas imágenes, incluso simples frases, que serán recordadas mientras que se el tiempo y la bondad de la memoria para el olvido borrarán a los protagonistas.
Entre esos elementos memorables, sitúo el artículo publicado en la CNN con el título "The 'mother of parliaments' is falling apart on live TV", firmado por Eliza Mackintosh, con fecha de hoy mismo, 5 de septiembre, que además de certero en su análisis mantiene ese tono melancólico de las cosas perdidas, dejadas atrás por la estulticia humana.
Si en el pasado se cantó aquello de "Video killed the Radio Star", el tema de The Buggles, que describió de forma machacona cómo la MTV hundía el sistema radiofónico de difusión de la música, la Televisión plantea serias dudas sobre el funcionamiento parlamentario, es decir, el conflicto entre las cámaras parlamentarias y las cámaras televisivas en la retransmisión de sus sesiones, que se ven alteradas, como diría un físico cuántico, por la presencia de los observadores, en este caso televidentes.
Aquí hemos hablado en ocasiones de este principio —la política hecha para contemplación de las cámaras, de cara a las audiencias—, pero el Brexit está creando efectos distorsionadores de la política hasta niveles poco frecuentes. Hay muchos parlamentos convertidos en circos por el mundo, pero los circos son mucho más llamativos cuanto más se miran.


Creía Boris Johnson que su experiencia en las "sit-com" tories le iba a permitir dar el salto a las películas de gran presupuesto, pero el papel que pensaba que iba a ocupar ha tenido demasiados cambios, quedando como un villano bufo, estallándole las bombas que pretende arrojar desde sus ingenios malévolos. A Johnson le ha llegado el Brexit como una tarta lanzada a su cara.
El magnífico texto de Eliza Mackintosh describe los efectos dañinos de la conversión del parlamento británico en un espectáculo:

It's known as the "mother of parliaments" -- one of the oldest legislatures in the world. But in the last two days, the British Parliament has been the center of the mother of all battles.
The new British Prime Minister has fired 20 of his own lawmakers, rebel MPs have seized control of parliamentary business, Johnson's call for a snap general election was rejected and members of the House of Lords squabbled until late in the night on Wednesday.
The world has watched as the very foundations of British politics shifted in front of their eyes.
On Tuesday, 1.5 million people tuned into BBC Parliament to see an alliance of rebel lawmakers deal the UK government a humiliating blow, seizing control of the Brexit agenda and forcing embattled Prime Minister Boris Johnson to call for a snap general election.
It was the biggest single-day audience for the channel -- which, for Americans, is something like the UK's answer to C-SPAN -- even competing with the popular (and, by contrast, highly soothing) baking show, the Great British Bake Off.
Many Britons were left torn about whether to watch "biscuit week" or see their government fall to pieces.*



Sí, lo visto solo admite este tipo de descripciones en las que se trata de expresar el sentido del drama. Galletas o debates. El cambio de género no le ha sentado bien a Boris Johnson. Su papel de primer ministro liderando la marcha de las islas hacia la América de Trump, mientras queda atrás la perversa Europa, no ha funcionado.
Puede que la gente votara salir de la Unión sin saber cómo, pero les es más difícil hacerlo sabiendo lo que ocurrirá, como los coros universales cantan desde que se pusieron a hacer números. Johnson, quien se paseó por el Reino Unido junto a un autobús decorado con mentiras, se tiene que enfrentar ahora con un solo argumento: Brexit es Brexit. Es decir: tras mentir al pueblo británico, solo le queda defender el honor del pueblo británico. Las mentiras, al igual que muchos envases, no son reutilizables. Y —otro principio— cuando se abusa de las mentiras, estas caducan antes. Johnson necesita nuevas mentiras y nadie está dispuesto a arriesgarse por salvarle su rosado pescuezo.
La cuestión de los parlamentos en directo, es decir, que los votantes puedan observar qué ocurre durante las sesiones y no sólo de los resultados, es importante y se ha planteado su conveniencia. La transparencia implica también el "cómo" de la democracia; otros prefieren solo el  "qué", es decir, que les cuenten los acuerdos y resoluciones y no mostrar el camino a ellos. El parlamento egipcio, por ejemplo, rechazó las sesiones televisadas. Ellos saben por qué.
Pero los efectos del interés por las sesiones del Brexit son imprevisibles, al menos para Johnson. La atención intensa ha llevado a plantearse problemas que anteriormente quizá no habían tenido el mismo eco. El hecho de que se vieran en directo los debates hace que se hayan visto actuaciones que quizá no se hubieran producido de no estar las cámaras delante. Los gestos adquieren otro sentido cuando hay millones de personas mirando.


La atención mediática ha hecho que se perciba al parlamento y su tarea de forma distinta, en varios sentidos. El más perjudicado ha sido, sin duda, Johnson, con sus dos derrotas históricas consecutivas, sancionando a los parlamentarios que le abandonan y perdiendo el capital de "animal político", concepto que ha quedado reducido a la mitad.
La periodista de la CNN describe algo de lo ocurrido en el parlamento:

The drama didn't end there. In his first Prime Minister's Questions to date, Johnson referred to the opposition Labour Party's economic policy as "shit" and Sikh lawmaker Tanmanjeet Singh Dhesi received an unusually raucous round of applause after accusing the PM of fueling racism in the UK. Later, British lawmakers delivered Johnson yet another stunning defeat, passing a bill aimed at preventing a no-deal Brexit through the House of Commons.
But the drama unfolding in Parliament has not only left viewers at the edge of their seats, it has also raised serious questions about the stability of one of the oldest continuous representative assemblies in the world.
The Brexit process has drawn attention to the detail of Britain's constitution, procedures, rules, and how strong they are -- or not. And a breakdown of longstanding conventions has raised fears over a full-blown constitutional crisis in the country. Johnson's plan to suspend Parliament in particular has been branded a "constitutional outrage" for limiting the time that MPs have to debate Brexit.*

La profundidad de la crisis es innegable. Si el parlamento británico ha sido ejemplo frente a las amenazas exteriores, esta vez se ha percibido como una amenaza interior, como un intento de sustraer su capacidad de decisión, que es la del pueblo británico. Por eso tiene toda la razón Eliza Mackintosh cuando señala la contradicción que tan cara le ha salido a Johnson: «All of this together casts doubt over one of the key messages of the campaign to leave the European Union: that by ending the UK's membership within the bloc, it would "bring back sovereignty" to British Parliament.»* En efecto, no se les puede decir a los británicos que la Unión Europea es la "Alemania de Hitler", como se llegó a decir, que había que prepararse para una "nueva batalla de Inglaterra", para después intentar suspender el parlamento y hacer su santa voluntad. Los retratos de Johnson como un nuevo Hitler son, en este caso, una especie de justicia poética.


Los juegos retóricos de los Farage y compañía durante décadas alentando contra Europa, jugando al disparate, han servido hasta el momento de la verdad. El hacer el payaso, como se le ha recordado desde las portadas de la prensa, ya no sirven.
Johnson no solo tiene el poder; tiene también la responsabilidad histórica de hacer algo que no sabe cómo hacer. Sus bravuconadas le han servido para engañar al pueblo británico y para deshacerse de los que tenía por delante en la manada tory, pero no le dan ni razones ni capacidad para realizar lo que nunca tuvo planes, el Brexit.
La idea del Brexit duro o sin acuerdo es, en realidad, la cruda constatación de que jamás tuvieron planes; que su estrategia fue la que han mantenido muchos gobiernos británicos: la queja y la amenaza para conseguir un trato de favor dentro de la Unión. Pero tensaron tanto la cuerda que al final se lanzaron al abismo. Theresa May intentó negociar el desastre irresponsable de Cameron. La historia le reconocerá a May que al menos dio la cara. A Johnson le queda otro papel en la Historia, no el que él esperaba, desde luego.


En el artículo de Eliza Mackintosh se recoge una imagen del parlamento sacada por los propios parlamentarios, la de un "relajado" e indiferente miembro del mismo ante los debates:

Leader of the House Jacob Rees-Mogg seemed to be the physical embodiment of that contempt on Tuesday night as he reclined on the front bench of the chamber, eyes closed and nearly horizontal while the debate raged around him.
A photo of the arch Brexiteer shared by Labour MP Anna Turley subsequently went viral, spawning innumerable memes. In one, Rees-Mogg's languid body charts the decline of the government's working majority in Parliament, which has dropped to zero.
To critics, Rees-Mogg was a caricature of the smug, privately educated elite leading Britain blindly to a no-deal Brexit, which is expected to trigger economic chaos, as well as food fuel and medical shortages.
All that was missing was a monocle and top hat.



Es cierto La fotografía, incluso su tono asepiado, nos llevan a un decadente Brideshead, a un parlamento que debería retratar un Waugh o un Wilde, incluso un Bernard Shaw. Aquí ha tenido un buen retrato periodístico en el certero artículo de Laura Mackintosh en la CNN. Hoy la mirada implacable de las cámaras de televisión, los teléfonos con sus cámaras enviando al instante las fotos por las redes, etc. permiten retratar o que se retraten los políticos en su salsa parlamentaria. Los platos no salen siempre apetitosos.
El Brexit sigue siendo la constatación de los peligros de la política mal entendida, en la que va delante el carro y detrás los bueyes. Aquí, como decíamos ayer, se sigue invocando un Brexit Humpty-Dumpty, una cáscara de huevo haciendo equilibrios  en lo alto de un muro.

Humpty Dumpty sat on a wall,
Humpty Dumpty had a great fall.
All the king's horses and all the king's men
Couldn't put Humpty together again.



* Eliza Mackintosh "The 'mother of parliaments' is falling apart on live TV" CNN 5/09/2019 https://edition.cnn.com/2019/09/05/europe/uk-parliament-disintegrating-gbr-intl/index.html

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Brexit, ni piel ni oso

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La cuestión del Brexit se ha llevado ya por delante a dos primeros ministros tories, Camero y May, y amenaza hacerlo con el correoso Boris Johnson, que amenaza ahora con elecciones anticipadas.
En realidad está amenazando a su propio partido, que no ha tenido reparo —Reino Unido sigue reinventado la democracia moderna— en convertir la mayoría de un voto en el parlamento en una minoría de 27 en la votación de respuesta al intento de cortar las alas parlamentarias —Reino Unido sigue reinventando fórmulas contra la tiranía— para evitar su intervención en el futuro del país. Sin duda, ha sido un error de cálculo de Boris Johnson, pese a que algunos piensen lo contrario.
El pulso de Johnson al parlamento y a los miembros de su propio partido es un caso insólito en los gobiernos modernos y ha hecho que las pancartas contra Johnson hayan subido de tono y que las comparaciones que le aplican sean cada vez más odiosas. La imagen del Johnson despeinado con gracia ha quedado atrás y ahora las exigencias son otras.
Así describe Rafa de Miguel para El País lo ocurrido ayer en el parlamento:

El Parlamento británico no se dejó impresionar este martes con la popularidad de Boris Johnson ni se amilanó ante sus bravuconadas. Una mayoría de 328 diputados, frente a 301, respaldó la noche de este martes una moción para debatir este miércoles mismo una iniciativa legal cuyo propósito es evitar una salida de la UE sin acuerdo. La rebelión de 21 diputados conservadores, a los que Johnson acusó de atar sus manos en Bruselas y amenazó con expulsar del partido, ayudó a sacar adelante la resolución. El primer ministro respondió anunciando que prepara la propuesta de adelantar elecciones si Westminster gana este miércoles el pulso.
Johnson comenzó su intervención por la tarde con la energía y los zarpazos de oso que hacen las delicias de los suyos —”lo que propone la oposición es la ley de rendición de Jeremy Corbyn. Supone ondear la bandera blanca ante la UE”, proclamó— pero la terminó entre balbuceos y respuestas esquivas. El primer ministro comprobó la fiereza con la que se revuelve un sistema parlamentario cuando ve amenazadas sus atribuciones.*


Las imágenes de Euronews de hoy muestran, literalmente, a un parlamentario conservador levantándose de su asiento entre los conservadores y sentándose entre los liberales. No hay metáfora, sino hecho claro. El "no estar con vosotros" es un hecho, no una opinión.
Hace bien en señalar Rafa de Miguel en su primer párrafo la confusión entre "popularidad" y "respaldo parlamentario" porque Johnson ha tratado de invertir un hecho real: la creciente disminución del apoyo al Brexit. El principal problema es que el "Brexit" no fue solo vender la piel antes de cazar el oso, sino vender el oso antes de que la evolución lo hubiera desarrollado.

"Brexit" es el mayor éxito del marketing de lo inexistente logrado hasta el momento. Es como aceptar jugar al "teniscesto" y enterarte que todavía no se ha inventado el juego ni se han desarrollado sus reglas. "Brexit" es "Brexit". Nada más. Es el nombre de un deseo, de una pulsión somática de habitante isleño. O, si se prefiere, algo parecido a comprar un piso y descubrir que no hay terrenos ni planos, solo el bonito folleto que alguien te dio un día para sacarte la pasta. La única diferencia es que aquí no ha desaparecido la inmobiliaria, que sigue empeñada en no devolverte el dinero. Los partidarios del Brexit, Boris Johnson de manera especial, vendieron algo inexistente, mintieron sobre las condiciones y consecuencias y se niegan a parar.
La amenaza con las elecciones es una bravuconada más que puede salirle bien o muy mal. Johnson juega con el miedo a perder el poder de los tories, pero lo que está en la balanza no es el control de un gobierno sino el futuro del país en una acción sin precedentes sobre la que las voces de alerta son clamor.


Los temores no son perder la mayoría parlamentaria que sostiene al gobierno (de hecho ya la ha perdido) sino dos frentes, el bélico político de la frontera con Irlanda y los desastres económicos y sociales de dejar la isla separada por algo más que el Canal de La Mancha, dejarla en otra dimensión paralela, en un universo alternativo y dependiente de lo que haga Donald Trump, la única persona en el planeta que aplaude en público el Brexit ("Llamadme Mr. Brexit", llegó a decir). Esto debería haber hecho saltar todas las alarmas, pero hay tantas que han saltado que es difícil escuchar una sola.
En la BBC, Laura Kuenssberg escribe desde la perplejidad:

It's hard to know where to start sometimes.
The pace and gravity of events in Westminster this week is both monumental and dizzying.
A prime minister has lost his wafer of a majority.
But some close to the prime minister believe that from this crisis comes an opportunity - to close the unfinished business of the referendum result in 2016, with the Tory party at last being the bearers of a crystal-clear message on Brexit.
It's a measure of how upside down the political norms are - that the prime minister losing his first vote in office is considered by some of his allies as a benefit.**


Es el mensaje esperanzado los que ven oportunidades en las grandes desgracias. Un terremoto es una oportunidad inmobiliaria, una accidente mortal una ocasión de donar órganos. El que no se consuela es porque no quiere. El desastre actual puede fortalecer a Johnson en las urnas, piensan contracorriente algunos. Pero eso no va a liberar la destrucción causada por el propio Brexit, que es lo que muchos tratan de evitar. ¿Un Johnson contestado en las calles, considerado una amenaza para el parlamento, va a aumentar su popularidad? Cosas peores se han visto.
El mandato "cristalino" del Brexit no es muy cristalino sobre cómo hacerlo o si los costes de hacerlo llevarán al país a la ruina por décadas. Es, como decíamos, una pulsión a la que deben dar forma los hechos, un impulso incierto entre Eros y Thanatos.


Sí, es cierto, no es fácil saber por dónde empezar en una cuestión que los locutores locales comienzan sus intervenciones con risas nerviosas y los de más allá de la isla denominan directamente "caos" (o como titula Sheena McKenzie en la CNN: "Britain's crazy Brexit crisis is about to get crazier"). 
"Caos" es lo que no se puede describir por su desorden mismo. Es lo opuesto a la "forma", al "orden", a lo que tiene "sentido". Es informe, desordenado y sin sentido. Lo que Johnson propone es lanzarse a un oscuro precipicio con la esperanza visionaria de que haya agua abajo. Le piden una escalera para bajar, mejor que tirarse a ciegas. Otros, directamente, que no baje.
Es Brexit, la mejor campaña publicitaria desde que la serpiente le vendió a Adán la manzana. No se aceptan devoluciones. 



* Rafa de Miguel "El Parlamento asesta un golpe letal a la estrategia del Brexit de Johnson" El País  4/09/2019 https://elpais.com/internacional/2019/09/03/actualidad/1567529737_570676.html
** Laura Kuenssberg "PM in new Brexit battle after Commons vote defeat" BBC 04/09/2019 https://www.bbc.com/news/uk-politics-49574217




sábado, 9 de marzo de 2019

De mujeres y cuotas parlamentarias

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El problema de las cuotas de las mujeres en las instituciones se discute por todo el mundo, pero solo en Egipto adquiere ciertos tintes. Una vez más, la diferencia contracorriente resurge.
Pasadas unas pocas horas tras las celebraciones del Día de la Mujer en todo el mundo, con mayor o menor éxito, en Egipto se sigue jugando con las mujeres y su representación en el parlamento. Al-Sisi comenzó con un gran predicamento entre las mujeres, que siguen siendo un apoyo importante. Su primer acto como presidente fue llevar unas flores a una mujer ingresada en un hospital, víctima de la violencia. Como tantas otras cosas, todo quedó en ese tipo de gestos. Salvo este tipo de gestos de cara a la galería, lo cierto es que las mujeres egipcias no han notado muchas mejoras.
En Egyptian Streets, Farah Khairat se preguntaba ayer si "Is Feminism Compatible with Egyptian Culture?". La respuesta dada nos muestra el problema habitual, la lucha entre si el feminismo es algo inventado por Occidente para hundir el mundo árabe o si las mujeres de todo el mundo tienen problemas similares y pueden ser solidarias en lo práctico y en lo teórico. Como en otras ocasiones, se desperdicia la ocasión teórica de avanzar entre lo que la autora llama "el nacionalismo", "el islam" y "el poscolonialismo". La misma pregunta vuelve otra vez a situar Egipto como un mundo diferente una excepción, al hablar de "cultura egipcia". Son las influencias del nacionalismo.
En el texto podemos leer cosas como estas:

Leila Ahmed, an Egyptian feminist scholar, goes even further to discuss the controversial history of the ‘harem’ arguing that viewing the harem as a means of domestication and imprisonment is flawed, and that the harems were instead, a source of strength and mobilization for women. In a society where activities existed for men, the harem allowed for women to freely engage in certain activities, for women, by women. This is much like spaces today, in many areas of Egypt which are only provided and open for women, whether it be recreational, workplaces, transportation, or even fitness facilities.
The founding of feminism in Egypt and the Arab world more broadly, is distinct in that it is visibly intertwined with nationalism. Of course, the issue that arises when feminism and nationalism are inextricable is that the intention of activists is not to better women, but rather women are treated as a tool for nationalism. It is crucial to consider though, that culture is malleable, and that the primary function of the history provided here is to present Arab feminism as an entity in itself that emerged out of its own cultural context, rather than being a Western concept that is applied to it. These historical events evidently present a level of compatibility with Arab culture and feminism.*


El primer párrafo viene a decir que el harén, la mujer encerrada, invisible, puede ser positivo porque permite estar a la mujeres haciendo actividades sin hombres; las cárceles también.
Si el "feminismo árabe" que se proclama en el segundo párrafo va en la dirección del primero, es decir, en la obsesión nacionalista con tal de no recibir influencias de occidente, no queda mucho recorrido. Una vez más, el deseo de ser diferentes, hace que se justifiquen cosas que no han producido demasiadas ventajas para las mujeres. El exceso teórico también parece olvidar y alejar de la realidad de las mujeres en las calles, en las casas. El feminismo nacionalista se aísla a sí mismo, negando todo lo demás y sumándose a la teoría de que efectivamente, la lucha de las mujeres en Occidente es un Caballo de Troya para la destrucción del islam o de la familia islámica. De nuevo se mete a todo el mundo en el mismo paquete, asignando esencias y convirtiendo en cercado lo que debería ser un principio de libertad, pero eso no se contempla porque en lo "egipcio", como dijo el ministro de Dotaciones Religiosas no hace mucho, "va lo religioso", que los "egipcios son religiosos por naturaleza", uno de los principios más rechinantes de convertir en límite lo religioso, que es intocable y ante lo que todo debe ceder. Es la trampa del nacionalismo religioso, que desgraciadamente, sigue prosperando en el mundo, más allá de Egipto. La religión es la base de la nación y es desde esos límites desde donde debe situarse la discusión. Es decir, lo de siempre.
La trampa de un "feminismo egipcio" es como la de otro cualquiera sujeto a los límites de lo local, que siempre ha actuado contra las mujeres. Al final las mujeres, como quiere Erdogan, por ejemplo, acaban teniendo hijos para la patria o para el islam, ya que se identifican ambos. ¿Cómo se van a negar a ello?


Para ir a los ejemplos más claro del papel que las mujeres juegan en el régimen egipcio basta con ver la cuestión que plantea Ahram Online sobre las enmiendas constitucionales para asegurarse la ampliación de los mandatos presidenciales que mantengan a al-Sisi por décadas.
Señala el diario estatal:

Amr Hashem Rabie, a political analyst with Al-Ahram Centre for Political and Strategic Studies, told Al-Ahram Weekly that opposition to the constitutional amendments submitted by the majority Support Egypt parliamentary bloc has coalesced around the proposal to reserve a 25 percent quota of seats for women.
“The level of opposition to many of the amendments varies but a consensus has emerged that the proposed quota of 25 percent of seats being allocated to women candidates should be rejected,” said Rabie.
“Some argue the quota violates principles of equality while others say it is a political bribe offered to encourage women to vote for the amendments in a referendum.”
“The goal of these amendments is to increase the presidential term from four to six years. In order to contain opposition to this change, it was decided to allocate 25 percent of seats to women in order to make the overall package more attractive. It is like disguising poison in honey.”
Ahmed Khalil, a member of the Salafi Nour Party, told the Weekly "the quota violates Article 11 of the constitution which states that men and women have equal political and civilian rights.”
“The only constitutional stipulation on parliamentary representation is contained in Article 244 which obliges the state to ensure women, youth, younger voters, expatriates and the physically challenged are adequately represented.”
Khalil believes that “greater participation by women in parliament does not add much to political life in Egypt.”
“Since 2015 the performance of female MPs in parliament has been insignificant and it is illogical to think that increasing their number will improve the situation.”**


Queda en evidencia el carácter propagandístico de las cuotas femeninas que al-Sisi incorporó al parlamento en el diseño propuesto. Lo que se está debatiendo en realidad son las cuotas del poder y este solo es masculino. Los argumento de unos son que las mujeres no han hecho nada desde la constitución del parlamento en 2015; el de otros que es inconstitucional porque crea una desigualdad. Esto significa sencillamente que los hombres no quieren perder un 25% de asientos parlamentarios, que es la forma de establecer alianzas y negociar prebendas. 
Los hombres tienen poder y significan algo para el parlamento; las mujeres no tienen nada que vender o negociar, por lo que su presencia en el parlamento les debilita.


Los argumentos a favor son importantes: las mujeres participarán más en el referéndum si hay más representación femenina. Sencillo. Luego pueden languidecer en los escaños o hacer lo que les digan. A las actuales las recibieron recomendando que vigilaran sus atuendos. ¿El "modo egipcio" de hacer política feminista?
Los nasseristas, que deberían ser más favorables, también se oponen pero con otros argumentos:

Nour Al-Hoda Zaki, a leading member of the Arab Nasserist Party, said: “women have played a leading role in Egypt’s political life in recent years, and were instrumental in removing the regime of Muslim Brotherhood from office in 2013.”
“Women were on the streets en masse to protest the Islamist regime in 2013 and voted yes to the new constitution and the election of President Abdel-Fattah Al-Sisi in 2014. They deserve to be adequately represented.”
“The reason we oppose the proposed quota is that it is a cheap attempt to win the votes of millions of women in favor of the amendments. The issue is not the quantity but the quality of female MPs. It is not a question of how many women sit in parliament but how effective they are as MPs.”
Zaki agreed with Abdel-Aal, saying “the performance of female MPs in the current parliament has been all but irrelevant.”

Contrarios a las enmiendas que aumenten el tiempo del presidente en el poder y hagan inviable el cambio, los nasseristas se ven en la tesitura de criticar el aumento de las cuotas para intentar que no prospere la reforma constitucional, un callejón sin salida.
Unos protestan porque las mujeres les ocupan los sitios que les permiten extender el poder territorialmente; otros porque es un reclamo para el voto femenino. Y todos están de acuerdo en que las parlamentarias han hecho muy poco, probablemente lo que les hayan dejado. Recuerdo una joven y activa parlamentaria que dijo que llegaba a El Cairo a trabajar por su circunscripción. Es probable que regresara con las manos vacías, aburrida. Si han hecho poco es porque no les han dejado hacer más o que los partidos no propusieron a las más adecuadas. De todo hay.

El parlamento de Mohamed Morsy, 10 diputadas islamistas

La publicación Raseef22 recogió la opinión de las parlamentarias egipcias y de su silenciamiento cuando llevaban un año en sus puestos:

The lack of leadership roles for women in parliament is considered one of the most important, especially that there are 25 committees but none of them are led by women except May Al Botran who succeeded in heading the communication and information technology committee with the beginning of the second normal parliamentary session.

Dr. Amina Nassir, member of the education committee said that “our culture in Egypt is still dominated by men” adding that this is a problem that is common in most state institutions, and until now no woman has ever been governor or president of a university.
Nassir told Raseef22 that “despite the talk about gender equality, patriarchal culture is spread in our society everywhere. The role of women is decreasing and this is a reality that no one can deny.”
Nassir explained how she presented herself to lead the education committee during the first session of parliament and gave several statements with a clear program to reform the educational sector as someone who has been in the field for 40 years, but then she was surprised during the voting that almost everyone voted for a male colleague: “I accepted the result and I am working on implementing the plan I suggested in order to reform education in the country.”
Naemat Qamareddin on the other hand, tells us of a situation she faced in parliament while trying to run for the post of secretary of the housing committee: “I was hoping to get the post, but then I retracted my nomination after a number of MPs asked me to do so, in order not to dilute the vote for a particular male nominee.”

Not allowed to speak
Qamareddin told us how she asked for a turn to speak during the crisis between the journalists and the Ministry of Interior but the speaker of parliament gave her colleagues the space to speak but not her: “I was not able to read the statement with which I was trying to help resolve the crisis at the time.”
Dr. Mona Jaballah, member of the Free Egtyptians party, said that women are oppressed inside the parliament, adding that “there was no chance to speak in parliament.” She explained that women face many problems especially that they represent small districts that have many complaints but they are unable to speak out or solve them.***




¿Es esta la "cultura egipcia" a la que se refería la autora del texto en Egyptian Streets? Es más bien la realidad de la apariencia que supone creer que esas cuotas son el resultado de un cambio y no un maquillaje del régimen, cada vez más conservador y tradicionalista.
Con su 14,9% actual de mujeres parlamentarias, Egipto ocupa el lugar 138 de una lista de 192 países.  El parlamento de Morsi tenía 10 diputadas islamistas. No sirvieron de mucho; se limitaban a acusar a las mujeres atacadas de estar donde no debían. Al-Sisi subió a 90, pero de muy poco ha servido en un parlamento bastante inútil, que se limita en la mayoría de los casos a hacer lo que el presidente les dice, incluso entregar islas a los saudíes, como hizo en 2017. 
La mujeres han sido silenciadas en el parlamento, como explican los testimonios que surgen en cuanto que se escarba un poco sobre la superficie.  El parlamento no tiene el poder real, pero sí un poder para situar a los que controlan, como en la época de Mubarak, los distritos y los sectores claves, de las comunicaciones al fútbol, pasando por las empresas.
Mientras en casi todo el mundo se debate cómo reducir las brechas entre hombres y mujeres, en Egipto son otras las discusiones, como se ha podido apreciar. Entre el exceso teórico que no lleva a ningún lado y la parálisis parlamentaria de cara a la galería, los problemas graves de las mujeres egipcias, aquellos de los que se da cuenta cada día, siguen sin resolverse.
Eligieron el Día de la Mujer para discutir cómo reducir su presencia. Sensibilidad.



* Farah Khairat "Is Feminism Compatible with Egyptian Culture?" 8/03/2019 https://egyptianstreets.com/2019/03/08/is-feminism-compatible-with-egyptian-culture/
** "Egypt's proposed constitutional amendments: Controversy over women quota" Ahram Online 8/03/2019 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/327861/Egypt/Politics-/Egypts-proposed-constitutional-amendments-Controve.aspx
*** "Women in Egypt’s Parliament: Silenced, Excluded, and Marginalized" Raseef22 23/11/2016 https://raseef22.com/en/politics/2016/11/23/women-egypts-parliament-silenced-excluded-marginalized/