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jueves, 28 de mayo de 2026

Sobre la guerra que nunca existió y que nadie sabe cómo acabar

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La mal llamada "guerra de Irán" será un caso peliagudo para los historiadores futuros. Intentarán encontrar su origen y no les será fácil encontrarlo y tampoco tendrán muy claro cuál ha sido su final. Esta extraña guerra lo es solo en sus definiciones, en los discursos y proclamas. Por lo demás, sus muertos son reales, su destrucción perceptible: tiene todo lo que provoca una guerra, pero no está claro cómo ha sido provocada.

Todo empezó con una supuesta amenaza nuclear, a lo grande. Pero una vez que se produjeron los ataques, comenzó la confusión. Se invocó lo del fiasco de las armas de destrucción masiva, expresión que ha sido convertida en irónica, pues nunca se encontró ni rastro de ellas.

La cosa empeoró cuando el presidente norteamericano pronosticó un fin rápido que no se ha producido hasta el momento. De hecho, Trump la ha ganado de boquilla varias veces. Ha ya superado varios intentos de destrucción apocalípticos, anunciados a bombo y platillo.

Tampoco está claro lo del campo de batalla, pues se extiende principalmente por el Líbano, lo que hace que se plantee como una guerra en la sombra, una guerra paralela en la que se invoca la conexión con Hizbulá y el expansionismo israelí, al que se considera el artífice del lío involucrando a los Estados Unidos. A Estados Unidos le es difícil negociar algo productivo con Irán, si Israel está enredando.

Finalmente, está lo de los acuerdos para cerrarla. Si Trump ha dicho que a los iranís no les queda con qué negociar, pues según ellos les han destruido todo el armamento, reducido a cero las posibilidades de negociación, incluso la posibilidad teórica de la negociación, pues no les quedan dirigentes, lo cierto es que unos dicen estar más cerca y otros más lejos del "acuerdo". Cuando unos hacen declaraciones positiva, el otro lo desmiente.

En esta extraña situación, la guerra real, en la que se mata y muere, se destruyen edificio con gente dentro, se atacan escuelas y hospitales, mueren asesinados periodistas y cascos azules, surgen cada día intentos de colar al adversario algo, cualquier cosa que puede ser recibida con cierta esperanza por unos y otros,

En RTVE.es leemos como más reciente: 

Irán ha asegurado a través de la televisión estatal que el país ya tiene el borrador del memorando de entendimiento con Estados Unidos y que este restablecería el tráfico marítimo comercial a través del estrecho de Ormuz y levantaría el bloqueo naval estadounidense, pero la Casa Blanca ha negado esa información y la ha tachado de "pura invención". Teherán y Washington llevan días negociando un acuerdo pero, aunque desde la Administración Trump han reconocido "avances", el presidente estadounidense, Donald Trump, ha dicho que, por ahora, "no está satisfecho" con los esfuerzos del país persa y enfría las posibilidades de un alcanzar un trato en el corto plazo.

"Irán tiene muchas ganas, están muy interesados en llegar a un acuerdo. Hasta ahora no lo han conseguido... no estamos satisfechos con él, pero lo estaremos. O lo conseguimos o tendremos que terminar el trabajo", ha dicho el mandatario republicano a los periodistas en una reunión del gabinete celebrada en la Casa Blanca. En ese mismo encuentro, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, ha afirmado que durante las conversaciones "se han producido algunos avances y hay cierto interés". "Veremos en las próximas horas y días si se pueden lograr avances", ha declarado.*


De nuevo una información y su desmentido. Cada vez le toca a uno desmentir lo que ha dicho el otro. La guerra está también en los titulares, en cada afirmación. Es un extraño tanteo en el que no se avanza demasiado y del que casi todo se rechaza.

Puede que un día se deje de bombardear, simplemente. En vez de vender victorias inexistentes, puede que lo dejen sin más. Si la guerra se inició sin declaraciones oficiales por parte de Estados Unidos, buscando en las fórmulas técnico administrativas un término que no requiriera aprobación por parte de las cámaras, si ya ha estado ganada varias veces, según las palabras presidenciales, ¿no sería más sencillo dejarlo? Si el movimiento se demuestra andando, que se decía antes, ¿no valdría con dejar de bombardear, dejar de invadir, que las cosas volvieran a un punto pacífico? Pero esa guerra de memes e IA gráfica, de palabras grandilocuentes y triunfadoras, de peticiones de Nobel de la Paz... es más difícil de parar. 

Pero lo cierto es que esta guerra o lo que sea nos está afectando a todos, a la economía mundial, al bolsillo particular... y en algún momento debería parar.

* "Trump dice no estar satisfecho con la propuesta de Irán y las negociaciones se encallan en el control de Ormuz" RTVE.es 27/05/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260527/iran-afirma-borrador-acuerdo-ee-uu-reabriria-ormuz/17088363.shtml

sábado, 2 de mayo de 2026

¡Todos aman la bomba!

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Que Donald Trump es un demagogo no creo que lo dude nadie, incluso en los Estados Unidos, incluidos los seguidores del MAGA, que ya en sí es pura demagogia. Trump se define él mismo y define a los demás. Es algo que no solo hace él, sino que hay ido configurándose como una de las armas políticas más eficaces en un mundo mediático y global. Nuestros políticos dedican más tiempo a "explicar" a los demás que a explicarse ellos mismos.

La insistencia en que no estar del lado norteamericano en su barbarie es estar a favor de Irán es uno de esos ejemplos constantes. Lo que atribuye a los que no le siguen la corriente ni le dan la razón se basa de forma cada vez más intensa en una idea: son partidarios de que Irán tenga armas nucleares. Esto se lo ha aplicado incluso al Papa y ahora se lo atribuye al canciller alemán.

En RTVE.es se nos da la noticia de la retirada de 5.000 soldados estadounidense de Alemania y se justifica así desde la Casa Blanca:

Ayer, Trump advirtió a Merz que debería ocuparse más de "arreglar" su país "roto" y poner fin a la guerra en Ucrania, que en "interferir" en el conflicto con Irán, en una nueva andanada en el cruce de críticas entre ambos líderes.

El republicano acusó al líder europeo de no apoyar a EE.UU. en la guerra contra Irán y de creer "que está bien que Irán tenga un arma nuclear", además de recalcar que "¡con razón a Alemania le va tan mal, tanto en lo económico como en otros aspectos!".*


En estos dos párrafos se sintetiza el modus operandi de Trump para con todo el que le lleva la contraria. El que era bueno unos días antes pasa a ser un monstruo ineficaz, un desastroso líder al frente de un país en pésimo estado. Se lo hace a todos. Si no participas de esta nueva forma de imperialismo aplicado a los que eran tus aliados, eres lo peor de lo peor.

Ahora Trump acusa a todos de querer una "bomba nuclear iraní", mientras que se convierte en el defensor de la paz, en el apóstol enviado al planeta a evitar que los malvados tengan poderes para amenazar el divino control norteamericano del planeta.

Evidentemente no se la pasa por la cabeza que pueda estar equivocado (no creo que le importe), pues en su fuero interno quien tiene todo el poder no puede estar equivocado aunque lo esté. El error es solo la incapacidad de imponer lo acertado. Lo poderosos no se equivocan. Y Trump se sabe y se siente el más poderoso. Es una cualidad de su carácter desde antes de ser presidente. Los que le apoyan lo saben y lo secundan. No existe paz, solo dominio. Por eso el peligro para la democracia norteamericana es muy grande y de enorme gravedad para el mundo, pues dependerá del poder que acumules tu propia seguridad.

¿Qué significa esto? Precisamente que los países tratarán de aumentar su poder para no estar en manos de Trump, lo que eleva realmente el riesgo de conflictos y de su intensidad. Reduce además la fuerza del conjunto ya que está rompiendo todos los espacios de convergencia, de las Naciones Unidas a la OTAN, que no es una forma de agresión, como él la ve, sino una forma disuasoria.

¿A quién favorece todo esto? Por un lado a los que esperan que todo se descomponga y así obtener más fuerza e influencia sin tener que hacer grandes esfuerzos: nos debilitamos solos.

Por otro lado, el aumento del gasto en Defensa siempre favorece a los productores de armas y estos están preferentemente en los Estados Unidos. Trump se enfadó cuando le hicieron caso y compraron más armas... ¡pero no a Estados Unidos! ¡Gran enfado y muy revelador de los fines de todo esto! Los propios norteamericanos se están dando cuentas de cómo son los grandes los que acumulan beneficios extraordinarios, por ejemplo, con la energía mientras que son ellos los que padecen la inflación.

La idea de que todo esto es por la "bomba iraní" es cada vez más absurda. Las acusaciones de colaboracionistas, antiamericanos, etc. a los países que no quieren ser utilizados desde Washington cada vez se tienen menos en pie y, lo que es peor, le sirven al deleznable gobierno iraní de los ayatolas para hacer sus depuraciones violentas, causando miles de muertos con las represalias.

Los que salen con banderas norteamericanas animando al régimen de Trump a seguir aumentando los ataques contra Irán no tardarán en darse cuenta de cuáles son sus intenciones y lo poco que importan en realidad. Tanto como los venezolanos o los ucranianos.

Las cosas no están saliendo como estaban previstas y el desastre norteamericano sigue aislando al país del resto del mundo, apoyado ya solo por aprendices de dictadores, como el Milei de la motosierra, otro demagogo ejemplar.

No acaban de entender que el poder de los Estados Unidos se debe en gran parte a la combinación con sus aliados y que el objetivo es la paz, no el narcisismo belicista que han elevado hasta la Casa Blanca.

La retirada de soldados, 6.000 nos dicen, solo debilita a los Estados Unidos y favorece a los que comprendieron el juego, como Rusia con su guerra en Ucrania y a los que han visto reforzadas alianzas que antes no se producían.

El fin norteamericano es una orgullosa soledad y la constatación que hay cosas que se pueden compensar, mientras que otras se pierden definitivamente, como la confianza. Aunque cambiara el gobierno estadounidense eso no va a restituir la confianza ante lo que no han podido ni querido parar de forma mayoritaria. Que la ciudadanía USA reacciones solo antes "sus problemas" es un indicio de la poca calidad del liderazgo ahora deteriorado y de dudoso arreglo.

Acusar a todos de querer la bomba iraní es un absurdo de gran calibre.  Es una estrategia que crea más conflictos y refuerza a Irán en su defensa y represión interior. Además es usado por Israel para realizar sus deseos de expansión colonial  y ataques a los que se resistan, calificados como "terroristas". ¡Más demagogia! 

En la medida en que crezca la resistencia a dejarse llevar por los delirios trumpistas, las alianzas serán otras y Estados Unidos será quien pierda. Ya está perdiendo y eso lo lleva muy mal Trump.

* "Trump retirará 5.000 soldados estadounidenses de Alemania tras las críticas de Mertz" RTVE.es / AGENCIAS 2/05/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260502/trump-retirara-5000-soldados-estadounidenses-alemania/17050674.shtml

viernes, 10 de abril de 2026

Cosas de socios

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Si toda muerte en una guerra es absurda, los más de doscientos cincuenta muertos de ayer en el Líbano para demostrar que no se estaba de acuerdo con el alto el fuego establecido entre Estados Unidos e Irán, lo son en grado doble. En realidad la guerra con Irán es una mortal tapadera de la guerra "real", la que busca la expansión de Israel y el aniquilamiento de los ocupantes de los territorios vecinos, en este caso el Líbano.

La perspectiva de que su guerra se viera detenida por los problemas de Trump para sostenerla generó una brutal reacción por parte del Israel de Netanyahu, soberbio y cruel en su papel creado y creído del "pueblo elegido", con el que se trata de justificar la muertes y el imperialismo.

Durante décadas Israel se justifica ante sí mismo y ante el mundo señalando que se defendía en algo que Occidente le debía por el antisemitismo centenario, por no decir milenario. Todos se lo debían, había que cumplir la promesa. Pero hace tiempo que se cambiaron las tornas y el sufrimiento histórico fue sustituido por el sufrimiento en el presente de los desplazados, muertos, cautivos, a los que se aplicaba el mismo tratamiento cruel recibido. Los que habían perdido el derecho a la vida, a la residencia, a llamar a la tierra "su tierra" eran los palestinos, tratados como terroristas y sin derecho a reclamar. Solo Israel tiene derechos; los demás son usurpadores, amenazas existenciales, etc.

La brutal reacción ante la posibilidad de un acuerdo de paz que les ignore y trate de frenar su expansión, con el consiguiente genocidio que se ha denunciado y convertido a Benjamín Netanyahu en criminal de guerra reclamado por la justicia internacional y repudiado por la mayor parte de los gobiernos del mundo con alguna deshonrosa excepción, más por trumpista que por otra cosa, ha sido lo suficientemente clara como comentábamos ayer en este mismo espacio.

El intento de "separar" la guerra contra el Líbano de la guerra grande con Irán es una de las mayores infamias en los últimos años en política internacional y nos ha mostrado hasta qué punto los Estados Unidos son una herramienta de Israel para conseguir sus propios objetivos.

El grado de maquiavelismo y el desprecio por las vidas humanas, la destrucción de barrios enteros con la excusa de ser "barrios de Hizbulá" y por ello justificada su destrucción absoluta no se sostiene en ninguna parte más que en ese doblete internacional, el de los USA de Trump y el Israel de Netanyahu, controladores además de la información y su forma de ver el mundo desde su perspectiva. Las denuncias por las muertes de periodistas son constantes, como lo es la manipulación de la información a través de una redes mundial con hábiles formas de evitar la difusión mediante la aplicación de algoritmos y bloqueos de las zonas de recepción para reducir su efecto. Pueden y lo hacen.

El requisito del desarme de Hizbulá, exigido por Israel para la paz es un brindis al sol pues es claro que en el momento en que sean desarmados dejará de ser posible la resistencia ante lo que acaban de mostrarnos, el mapa del "gran Israel", el mito sionista hacia el que se camina eliminando poblaciones enteras y "plantando colonos". La paz para Israel significa extermino, borrar del mapa cualquier obstáculo.

En RTVE.es encontramos eco de las huellas que nos permiten ir al origen de esta locura bélica:

La decisión de Donald Trump de llevar a Estados Unidos a la guerra contra Irán no fue un gesto impulsivo ni una reacción de última hora, sino el resultado de un proceso que combinó intuición política —fallida, según los resultados de la Operación Furia Épica— presión de su principal aliado en Oriente Próximo, el israelí Benjamín Netanyahu, y advertencias internas que, en última instancia, no lograron frenar la intervención.

Según una reconstrucción publicada por The New York Times basada en los testimonios recogidos para un libro de próxima publicación, el punto de inflexión se produjo en febrero, cuando Netanyahu viajó a Washington con un mensaje claro: Irán estaba en una posición vulnerable y existía una oportunidad real para golpear su estructura militar e incluso precipitar un cambio de régimen.

La presentación, realizada durante una hora por el israelí ante el presidente norteamericano, su secretario de Defensa, el de Estado, el director de la CIA o el jefe del Ejército, dibujaba una operación rápida y eficaz, con riesgos contenidos. Su promesa era clara: la acción sería lo suficientemente contundente como para alterar el equilibrio regional, pero sin arrastrar a Estados Unidos a un conflicto prolongado.

Un planteamiento que encontró eco en Trump —quien, según el rotativo estadounidense, dijo: "A mí me suena bien"— y que coincidía con su visión de larga data sobre Irán como una amenaza singular para los intereses norteamericanos.*


La respuesta airada de Netanyahu boicoteando la propuesta de un plan que deja fuera sus objetivos, la destrucción de Hizbulá y el adentramiento en Líbano (en una expansión progresiva hacia otras zonas) es una confirmación de dónde está el origen, en los intereses de Israel. Las vidas que cuesten no importan, porque sus baja son mucho menores, tanto por la tecnología como por la información aportada por los Estados Unidos, del escudo anti misiles a los ataques a puntos estratégicos.

La reacción de Israel proponiendo un diálogo con Líbano es un intento de tapar la estrategia descubierta y que le puede producir un rechazo generalizado en los Estados Unidos, un respaldo que le es necesario en todos los frentes y aspectos.

Israel ha jugado con la distracción que suponía el enfrentamiento USA-Irán, mientras que presentaba la guerra propia como "operaciones" existenciales (¿quién inventa esta maldita terminología?

La idea de unos ilimitados "intereses norteamericanos" es potencialmente peligrosa porque se pueden traducir en una ampliación ilimitada de intereses y un crecimiento de los "deseos", algo que incluye, por ejemplo, querer Groenlandia e inmediatamente apropiarse de ella, lo que no es más que una forma de deseo infantil malsano. La madurez de un niño, como de un país, consiste precisamente en comprender que no se puede tener todo lo que se desea.

Desconfío de la solicitud de conversaciones, desconfío de que sea un acto de buena fe. Puede ser una imposición desde los Estados Unidos para evitar el desastre mundial de la economía o puede ser una estrategia de camuflaje de los intereses. Un Netanyahu pacifista es poco creíble. Como hemos señalado, es más probable que trate de disfrazarse con una piel de cordero a sabiendas de que nadie se fiará de sus nuevas intenciones y que cumplir con el desarme sería adentrarse en un peligroso y oscuro túnel.

Netanyahu ha jugado con la idea que Trump tiene de sí mismo. Le ha convencido, adulando el ego, de que la guerra con Irán era necesaria y otra ocasión de "llevar la paz" al mundo, su "novena paz". Si embargo, no han salido las cosas como quería. Se han abierto demasiados frentes diversos y no es posible abarcarlos todos, por lo que las alarmas internas han saltado en previsión de un desastre en cadena.

Cuando las cosas van bien, todo es firmeza. Pero en el momento que no salen como se esperaba, las relaciones se tensan y los objetivos difieren. Trump se ha metido en un problema con sus apoyos internos que pueden dejar de apoyarle y dejarle como responsable del un desastre en diferentes términos. Netanyahu se encuentra con un pacto que le deja frente a Hizbulá y con unos apoyos de Irán que queda liberado del frente americano. Lo que beneficia a unos perjudica a otros y al final son todos los perjudicados.

Veremos cómo resuelven esto los dos socios. Las señales no son buenas.

El País 10/04/2026

* Ana Garralda "La alianza contra Irán para derrocar el régimen: una visita de Netanyahu decantó una operación sin consenso en EE.UU." 10/04/20226 RTVE.es https://www.rtve.es/noticias/20260410/asi-se-fraguo-alianza-empujo-trump-hacia-guerra-netanyahu-iran/17016743.shtml

miércoles, 8 de abril de 2026

Esto no se puede repetir

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Son las seis de la mañana y el mundo sigue ahí. La pregunta es ¿cuántas veces debemos pasar todos por esto? ¿Es posible acostarse con el temor a un desastre y que esto se vuelva a repetir, que lo volvamos a vivir?

Creo que cada uno habrá sacado sus consecuencias, habrá escuchado con atención. Muchos pensarán que no es posible llevar al límite todo, que esa exhibición de la fuerza bruta no es el camino que deseamos para las generaciones futuras o para la semana que viene.

Esto comenzó por una suposición, la de que los Estados Unidos, la de Israel, de que estaba en juego su existencia, algo de lo que no existía prueba alguna, como tampoco las hubo cuando las "armas de destrucción masiva".

Conforme aumenta el poder de las armas aumentan las fuerzas que viven de ello y se genera el negocio de las carreras de armamento, que son las que suben el Bolsa cuando ocurren estos conflictos; especulaciones energéticas que enriquecen a unos pocos. Hay un sinfín de aprovechamientos directos e indirectos, de la política a la economía, si no son ya lo mismo.

Hay una política del miedo que genera beneficios a los propios políticos que crecen alimentando fantasmas demasiado reales a veces. Esta política divide el mundo en mercados, en "oportunidades" que rozan el desastre.

¿Qué nos espera en estas dos semanas de ampliación del, no lo olvidemos, el "ultimátum"? Hoy respiramos, pero ¿cuánto duraremos sin contener la respiración?

¿Nos servirá en España de reflexión para abandonar esta forma de hacer política "a la norteamericana", basada en el enfrentamiento constante, en la guerra interior permanente, incapaz de tener objetivos constructivos comunes? ¿Aprenderemos?

Trump se ha cargado la OTAN, ha puesto en su punto de mira a la Unión Europea, al derecho internacional... Ha ido destruyendo, en pocos meses, de la política sanitaria mundial a los juegos olímpicos, ya no hay convivencia, ya no hay alianzas más que para enfrentarse a otros.

No, no podemos volver a pasar por esto. No es la persona para estar en ese puesto, no es la persona en la que debemos fijarnos las veinticuatro horas del día con el alma encogida a la espera del desastre. Alguien tiene que decirlo, alguien tiene que decírselo. Esto no se puede repetir.

A horas de un exterminio

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Son poco más de las ocho de la tarde cuando comienzo a escribir esto, sin más señales que los titulares de la prensa sobre lo que pueda ocurrir en una hora. Las palabras del presidente de los Estados Unidos son claras y contundentes:

 "Todo el país puede ser eliminado en una sola noche, y esa noche podría ser mañana por la noche", espetó Trump el lunes, en una caótica comparecencia ante los medios en la que anticipó lo que podría estar por venir. Y la amenaza ha seguido este martes: "Toda una civilización morirá esta noche y nunca volverá". "No quiero que ocurra, pero probablemente ocurrirá", ha sentenciado en la red Truth Social, al mismo tiempo en que su número dos, J.D. Vance, declaraba desde Hungría que aún ve posible el acuerdo.

El mandatario estadounidense ha evitado entrar en detalles, a la espera de "esta noche", pero sí ha avanzado que será "uno de los momentos más importantes en la larga y compleja historia del mundo". Estados Unidos ha identificado como potenciales objetivos de ataque infraestructuras críticas vinculadas al transporte y la movilidad, pese a que el Derecho Internacional prohíbe expresamente los bombardeos de zonas civiles incluso en contextos de guerra.

El Gobierno iraní ha respondido a las arremetidas de Trump por boca del portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baqaei, pronosticando que "el poder de la cultura, la lógica y la fe de una nación civilizada en su causa justa prevalecerá, sin duda, sobre la lógica de la fuerza bruta", atribuida en este caso a Washington. Por ello, ha añadido, "una nación que confía en la rectitud de su senda debe aprovechar todas sus capacidades para salvaguardar sus derechos e intereses legítimos".*

Lo irónico de todo esto —a la vez que trágico— es que se enfrentan dos formas de brutalidad. Nadie lucha por un ideal real, por una idea de justicia o de libertad. El régimen iraní es deleznable, autoritario, dogmático  cruel con los que no le siguen en sus planteamientos. Pero a su rival no le preocupan los iraníes como tampoco le preocupaban los venezolanos.

La variable terrible es que esto no acaba con el régimen, sino que aumenta el dolor del pueblo iraní, que pasa de soportar a los ayatolás a sufrir la destrucción. "Todo el país puede ser eliminado en una sola noche" promete el "líder de la paz", el hombre que acabó con "ocho guerras".

Esto supone la destrucción de Irán, de sus infraestructuras energéticas, sus puentes y carreteras, pero también la destrucción moral de los Estados Unidos, su fin como líder de nada, una soledad que irá creciendo fuera y un malestar interior por ser responsables ya de dos genocidios, el que se está produciendo en Gaza, ejecutado por Israel, el comienzo de todo, y el que se va a cometer sobre Irán en este bombardeo de exterminio, de destrucción.

Quedan anulados todos los discursos, todos los mensajes que se han dirigido al mundo durante décadas. La rueda de prensa de ayer dejó las cosas muy claras: los Estados Unidos no necesitan al mundo. Esto es así, pero deberán asumir el rechazo, que el mundo ya no les quiere a ellos, que no necesitan su fuerza bruta, que es lo único que quedará como signo de identificación.

Si Estados Unidos no necesita al mundo, el mundo tampoco les necesitará a ellos. El creciente rechazo mundial lo convierte en un asunto moral, en cuestión de principios. Quedarán, por supuesto, los intentos de radicalización de los grupos de ultraderecha, pero a los que será cada vez más difícil justificar ante sus propios electores el uso brutal de la fuerza.

Nos dicen que los iraníes están saliendo a la calle a proteger con sus cuerpos los puentes, las edificaciones civiles, energéticas.... Se ven ya como mártires.

Ayer no solo amenazó a Irán. Amenazó directamente al resto de los países al advertir que puede usar la fuerza para quedarse con lo que quiera, incluido Groenlandia. A las amenazas se le suma el profundo desprecio manifestado hacia Europa. Recordemos que según sus declaraciones, "la Unión Europea se creó para j... a los Estados Unidos". Esto fue refrendado por las manifestaciones de JD Vance.

¿Reaccionará el pueblo norteamericano ante lo que se avecina? ¿Elegirá ese camino? Son unas horas de tensa espera, horas en las que saltará por los aires el orden mundial, el derecho, las relaciones mejores o peores entre los países.

Publicado: 0:02 h

 

* "Trump, horas antes de que expire su ultimátum a Irán: "Toda una civilización morirá esta noche"" RTVE.es 7/04/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260407/bombardeos-israel-infraestructuras-civiles-iran-ultimatum-trump/17011996.shtml

martes, 7 de abril de 2026

Cita con el apocalipsis

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Todavía debo recuperarme. Acabo de escuchar la rueda de prensa en directo del presidente en la Casa Blanca. Se confirma lo que planteé hace tiempo, que Trump es la mejor caricatura de sí mismo, una caricatura trágica para el mundo, una caricatura que carece de la más mínima gracia cuando sabemos que puede ser cierta, hacerse realidad. Él tiene el poder y es el destino de todos aquellos sobre los que pone la mirada.

No ha dejado ningún elemento fuera: es el verdadero merecedor del Nobel de la Paz porque ha acabado con ocho guerras. María (por María Corina Machado) se lo ofreció porque se dio cuenta de que era injusto que no se lo dieran a él. Es el único presidente que "ha hecho su trabajo" en décadas, los demás han sido mediocres y cobardes; veremos qué pasará cuando no esté él.

Ha ensalzado la operación de Venezuela como grandiosa, una manifestación de poder, decisión y tecnología. Es una pena que no haya funcionado en Irán, desde luego. Pero la guinda del pastel la ha puesto cuando ha dicho que millones de personas en Venezuela le desean como presidente. Ha dicho que cuando termine esto (no sabemos si la guerra o la presidencia), aprenderá con rapidez el español (posee un verdadero don de lenguas) y se presentará a las elecciones para ser presidente de Venezuela.


No existe la posibilidad de comparación histórica con Trump, es imposible encontrar un caso similar, nada que se le parezca.

Ha dicho que la OTAN es un "tigre de papel", que no tiene función real alguna y que a lo único que se teme es a Estados Unidos, que lo sabe por lo bien que conoce a Putin. El apartado de los amigos ha sido bastante jugoso. Tras afirmar el buen conocimiento de Putin ha confirmado su buena amistad con Kim Jong-un, el presidente norcoreano.

Su forma de entender la "amistad", como puede comprobarse, es bastante peculiar. Es amigo de los dirigentes de los países enemigos. Se siente mejor con ellos, según parece.

Ha manifestado su desacuerdo con la OTAN y Europa de forma clara y precisa: no le quieren dar Groenlandia, que él necesita y quiere. Ahora está muy ocupado, pero finalmente conseguirá lo que quiere porque para eso sirve ser poderoso.

Por ello no entiende que países que le deben todo a los Estados Unidos se nieguen a seguir sus andanzas militares por el mundo. Así ha criticado a Reino Unido, Australia, etc. por negarse a seguirle. ¡Qué ingratitud! De todas formas, afirma, no los necesita para nada; se basta y sobra.


Pero el fin del ultimátum dejará las cosas claras e Irán quedará como "en la edad de piedra", comparación que ha usado para expresar que no tendrán electricidad ni fuentes energéticas, que no tendrán puentes ni nada en pie. Destrucción absoluta e inmediata.

Ha sido especialmente poco delicado con muchos periodistas. Cuando no conocía a quien le preguntaba, les requería sobre el medio al que representaba. Duro ha sido con las preguntas de The New York Times, al que ha calificado como "fallido" y sin credibilidad alguna. Todo lo que ofrecen son mentiras, son "fakes".

Por su parte, ha recomendado su libro si quieren entender el mundo. Se habrían ahorrado muchos sinsabores si se hubiera leído entonces.

Es difícil quedar impasible ante este espectáculo. No es posible imaginar cómo un individuo al que todos consideraban un "payaso" nacional, cuyos méritos solo salen por su propia boca, haya llegado hasta la Casa Blanca en dos ocasiones; no es posible que se haga con el control del país y de gran parte del mundo a base de amenazas, invasiones y chantajes de todo tipo, de los militares a los arancelarios. Definitivamente el mundo no se merece algo así, estar pendiente de cada palabra que surge de él.


Dio la casualidad de que había visto un par de horas antes la película de Neil Jordan, La extraña que hay en ti (2007), donde se hace un comentario jocoso sobre Donald Trump. Es en medio de un intercambio de palabras en el que sale a relucir su nombre. No te lo esperas, ya que no tiene nada que ver con el filme, por lo que sueltas una carcajada. Es un dato más sobre lo le ha supuesto para la vida norteamericana la existencia del millonario. Es hoy algo más que un chiste; es un apunte de realismo social en la película, un momento de costumbrismo en el que sale a relucir el nombre del magnate, considerado por muchos una estupidez andante. Al ser de 2007, el nombre no está revestido con los ropajes de la actualidad o de su primer mandato. Pero está ahí.

De organizar concursos de belleza a salir de extra en películas, pasando de juicios demandado por actrices porno. Ese el pasado que le llevó a la Casa Blanca y a la cima del mundo. Lo estamos pagando con creces. Una pesadilla que solo ha empezado. 

No sabemos qué pasará mañana, pero nada bueno. No con él. Es una cita con el apocalipsis.


domingo, 5 de abril de 2026

Rescate y propaganda

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Si la propaganda es consustancial a las guerras, hemos llegado a un doble frente de batalla, el real y el comunicado, con unas distancias muy variables y extremas en muchos casos.

El caso del F-15 derribado por Irán sobre su territorio nos ofrece uno de esos episodios tipo en los que se ofrece un relato con todas las posibilidades de adecuación a la narración propagandística para ambos bandos, que sabían lo que tenían entre manos y sus posibilidades reales de lograr ganar esta especial batalla en una guerra confusa.

Ambos bandos iniciaron una carrera contra reloj para conseguir hacerse con lo que podría ser mostrado como un triunfo, el rescate del piloto perdido. En RTVE.es se nos da la cronología de los hechos y el resultado "final": 

·  El presidente estadounidense ha asegurado que el piloto de caza rescatado se encuentra "sano y salvo" y que en la operación no ha resultado herido ningún otro soldado. No obstante, Irán afirma haber derribado un avión estadounidense durante las operaciones de rescate. Puedes leer más destalles en esta noticia.

Este viernes, Irán derribó un caza F-15 estadounidense en su territorio por primera vez desde que se inició la guerra en Medio Oriente el pasado 28 de febrero. Uno de los dos tripulantes fue rescatado, pero se desplegó una búsqueda contra reloj para rescatar al otro, que es el que se ha rescatado este domingo, tal y como ha afirmado Trump.

·  7:09 Trump confirma que Estados Unidos ha rescatado con vida al piloto desaparecido en Irán

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado en su red social Truth Social que han rescatado con vida al piloto de caza derribado el pasado viernes en Irán y que llevaban buscando a contrarreloj. El presidente estadounidense ha informado de que el tripulante está "sano y salvo" y que han conseguido rescatarlo en "una de las operaciones de búsqueda y rescate más audaces de la historia del país".* 

Como era previsible, la retórica triunfalista usada por Trump convierte un incidente negativo (el derribo del F-15) en positivo (el rescate), transformándolo en esa operación de las "más audaces en la historia del país", tal como se señala en su comunicado.

Desde que fue derribado el viernes, el piloto era el "premio" deseado para copar los titulares y ser presentado como un éxito, ya fuera por su rescate por unos o por su captura por otros.

Irán contesta con una nueva visión: el rescate le ha costado a Estados Unidos la destrucción de varios aparatos. De esta forma, se produce una especie de "compensación" en la que la vida del piloto costaría la vida de otros cuyas naves serían derribadas. ¿Verdad o contra propaganda?  Es algo que tardaremos en saber, quizá nunca.

En 20minutos leemos más aspectos del rescate sin entrar en detalles: 

El tripulante del caza, "un coronel muy respetado", según el mandatario, está ahora "sano y salvo", después de pasar casi dos días tras las líneas enemigas "en las traicioneras montañas de Irán". El magnate estadounidense ha aclarado que el soldado "nunca estuvo realmente solo", ya que el Ejército ha monitoreado su posición durante todo ese tiempo.**

 

Como puede apreciarse por el tono de las afirmaciones, se trata de magnificar el rescate y minimizar el derribo. No creo que tardemos mucho en ver a los pilotos rescatados en la Casa Blanca recibiendo medallas y honores para que Trump siga haciendo declaraciones triunfalistas y mostrando fotografías triunfales.

Desgraciadamente para algunos, la muerte de soldados norteamericanos tendrá un límite que la propaganda no podrá contrarrestar en el momento en que dejan de ser controladas por la propaganda.

Conforme se acerca el final de los plazos dados por Trump, tendrá que tomar una dirección distinta. Saben que la invasión es inútil sin la ocupación y que esta es imposible. Sería tal la movilización para hacerse con el control de un país del tamaño de Irán, que se convertiría en una carnicería allí donde ocupar significa perder la gran ventaja hasta el momento, la de la guerra desde arriba, la guerra sin pisar el suelo.

Los intentos de descabezamiento del régimen de los ayatolas no parecen haber funcionado en la línea que se esperaba, que fuera el propio régimen el que se sustituyera a sí mismo, como ha ocurrido en Venezuela. Pero, se ha repetido hasta la saciedad, Irán no es Venezuela. En esta no existe el condicionamiento de una "guerra religiosa", que es lo que Irán presenta contra Israel y los Estados Unidos. No hay posibilidad de invasión que no se presente como tal, como parte de un choque de religiones. El sentido de "régimen de los ayatolas" no es el de una simple expresión, sino el reflejo de una realidad. Los testimonios de los que dicen que morirán resistiendo al "mal" no son excentricidades sino el resultado de una forma de ver el mundo. Es algo más que el territorio.

Desde la nueva llegada a la Casa Blanca de su actual inquilino no han dejado de producirse conflictos bélicos, unos activos y otros en fase de amenaza. Para que esto se haya aceptado en los Estados Unidos era necesario crear un clima de aceptación y aplauso en el interior, lo que no ha ocurrido exteriormente, donde el distanciamiento ha sido generalizado. En este clima, son necesarios los actos propagandísticos que traten de traducir a hechos los discursos propagandísticos y los discursos propagandísticos a hechos.

El rescate de los pilotos debe reescribirse y airearse con todo el triunfalismo para evitar que se vea como un fracaso que anticipa otros mayores en el momento en que se ponga en pie la guerra en el suelo iraní. La posibilidad de que sea el ejército israelí el que se estire hasta Irán es muy reducida, pues la fuerza de Israel es precisamente el exterminio en las zonas colindante, hacer tabla rasa, el genocidio y repoblar. Las dos estrategias son divergentes. La división "tú lejos, yo cerca" no parece dar buenos resultados pese a la propaganda.

Puede que en el próximo avión derribado, los Estados Unidos no tengan tanta suerte en la recuperación y el discurso será otro muy distinto.  Siempre quedará rodar un filme épico sobre el rescate.


* R. Drake y V.J. Castaño  "Guerra de Irán, última hora en directo: Irán afirma haber derribado varias aeronaves durante el rescate del piloto estadounidense" RTVE.es 5/04/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260405/guerra-iran-ultima-hora-directo/17009769.shtml

** Edu Casado "Guerra en Irán, en directo | Trump anuncia que el piloto del F-15 desaparecido en Irán está "a salvo" tras enviar "decenas de aviones" para recuperarlo" 20/04/2026 https://www.20minutos.es/internacional/guerra-eeuu-iran-directo-trump-ormuz-israel_6954146_6.html



martes, 31 de marzo de 2026

Las risas en el parlamento israelí

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Lejos de aclararse, el panorama de la guerra en Oriente Medio se complica. Lo hace por la extraña conjunción de cabezas al frente de los atacantes, los Estados Unidos de Donald Trump y el Israel de Benjamín Netanyahu. No puede entenderse esta guerra sin pensar en las peculiares psicologías de ambos dirigentes. No se trata tanto de quién arrastra a quién, sino de esa confluencia en la que la superpotencia  no cumple con sus funciones y responsabilidades como tal, por un lado, y su "protegida" se lanza a un plan imposible, por otro.

El mundo se vio sorprendido por las promesas de guerra rápida y los resultados de lo que se ha visto convertido en una guerra religiosa, que lo es desde el momento en que el expansionismo se disfraza con la promesa de conseguir la "tierra prometida". Basta con recordar otras guerras en las que el móvil ha sido una promesa divina o el destino histórico y cuando se mezcla con la "raza" y el "territorio".

El problema de esta guerra es que no hay nada que negociar por mucho que se le intenten aplicar las fórmulas al uso. Israel busca el exterminio e Irán confía en el martirio como fuerza de enganche. No, nadie puede ceder cuando lo que hay detrás es un mandato divino. No traicionas a tu Dios haciendo concesiones a los herejes y pecadores; no cedes lo que Dios te prometió.

Los Estados Unidos miran hacia Irán para no mirar hacia Palestina. Justifican sus intervenciones en amenazas que nadie ha probado, dejando las manos libres a Israel en sus fronteras para sus planes coloniales expansionistas.

Todo esto ha quedado de manifiesto una vez más con las imágenes que nos muestran la "alegría" descarada, la celebración (con brindis incluido) de la pena de muerte a los palestinos que atenten contra Israel o su "idea" de lo que debe ser el "estado israelí". Las imágenes valen más que todas las explicaciones que puedan dar contra las leyes internacionales, el racismo o cualquier otro principio.

En 20minutos podemos leer sobre esto: 

El pleno de la Knéset (Parlamento israelí) ha aprobado este lunes la reforma legal que establece la pena de muerte por ahorcamiento para los culpables de asesinato terrorista. La medida solo aplica a palestinos, ya que excluye a cualquier ciudadano de Israel, lo que ha sido criticado por organizaciones de derechos humanos por su carácter discriminatorio.

El texto, aprobado con 62 votos a favor y 48 en contra, obliga -salvo excepciones sin definir- a los tribunales militares israelíes a imponer dicha pena a los palestinos residentes en Cisjordania ocupada. Mientras, los israelíes, incluso los colonos, son juzgados en tribunales civiles y se les da la posibilidad de aplicar en su lugar la cadena perpetua.

El texto formalmente prevé que se aplique a toda la ciudadanía, pero en uno de sus artículos especifica que solo se aplicará a quienes "causen intencionadamente la muerte de una persona con el objeto de negar la existencia del Estado de Israel", una definición que excluye en la práctica a cualquier individuo de creencias sionistas, incluso aunque haya perpetrado actos similares. Además limita la discreción judicial, permite las ejecuciones secretas por ahorcamiento e impone un régimen de casi total aislamiento a los condenados a muerte.*


Pero esta descripción legal, no es comparable al júbilo mostrado en el parlamento ante la aprobación de esta ley miserable y racista. ¿Cree Israel que por pasar por la aprobación de su parlamento se lava lo que realmente contiene, su racismo vengativo y consagración de la desigualdad? ¿Qué se puede esperar cuando la resistencia es terrorismo y el castigo obra de Dios?

Cuando se ven estas muestras de júbilo incontrolado por la aprobación de las penas de muerte se comprenden muchas cosas y se temen otras, como la imposibilidad de una paz, de algún tipo de arreglo, de solución que no pase por el exterminio del contrario, percibido como sobrante sobre la faz de la tierra.

A Occidente se le ha puesto en la tesitura de tener que elegir entre un régimen condenable, cruel, dogmático y violento, como es el iraní, y otro que, bajo el amparo de las democracias occidentales, ha ido desviándose hacia otros derroteros encubriéndose su deriva por la mala conciencia concentrada en el exterminio judío previo a la II Guerra Mundial. Tememos decir lo que ocurre en el Israel de Netanyahu para que no se nos llame, como ellos hacen a menudo a quien les critica, "antisemitas", en una especie de chantaje histórico y emocional. Pero Israel ha llegado a unos límites impensables para muchos, lo que ha obligado a hablar de "genocidio" en Palestina y de crímenes de guerra.


La cuestión ha creado un conflicto en el modo de pensar occidental comprometido con el derecho de Israel a tener un estado. Mal planteado y nunca resuelto hasta que se ha llegado a la vulneración del derecho internacional desvelando el sionismo, místico y profético, que le lleva, bajo la protección de los Estados Unidos, al colonialismo ignorando los derechos de los habitantes. Lejos de integrarlos, Israel los discrimina —la ley que se acaba de aprobar lo muestra claramente— y los hace desaparecer por diversas vías, de la eliminación a la expulsión. Las imágenes, generadas con Inteligencia Artificial, de los resorts finales en Gaza, con Trump y Netanyahu tomando el sol entre lujosos edificios, son un ejercicio de hipocresía pero también de lo imposible del sueño sionista de la tierra prometida, tras el que se encuentran oscuros intereses de industrias, del armamento a la construcción y la energía, a las Trump promete entregarles las ruinas para hacer negocios y lograr beneficios a cualquier coste humano.

Es duro para Occidente contemplar cómo el "hijo israelí" crece luciendo esas risas por la aprobación de unas condenas a muerte por ahorcamiento reservadas para los palestinos, unos molestos impedimentos que niegan el derecho divino de Israel a desplazarlos o masacrarlos si se resisten, convertidos en terroristas por resistirse al negarse su existencia y derechos reales.

Las risas y brindis por unas condenas a muerte son otras formas de reflejar hasta dónde se ha llegado y lo imposible por estas vías de llegar a acuerdos satisfactorios. ¿Con quién si el otro no existe, si se le ignora y desprecia? ¿Con quién, si se considera al que se opone como una "amenaza existencial" que debe ser destruida?

Las distinciones entre radicales en el gobierno israelí y el resto no son más que máscaras ante la opinión publica dentro y fuera. Las imágenes del parlamento israelí nos explican muchas cosas, a la vez que nos entristecen y aterran.

 

* "Israel legaliza la pena de muerte por horca para palestinos de Cisjordania condenados por asesinato terrorista" 20minutos / Agencias 30/03/2026 https://www.20minutos.es/internacional/israel-legaliza-pena-muerte-por-horca-para-palestinos-cisjordania-condenados-por-asesinato-terrorista_6952755_0.html


lunes, 30 de marzo de 2026

El "gran Israel" como meta

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Cada vez está más claro que Irán era la excusa para un plan para la expansión israelí. Israel necesita terreno y para ello tiene que expulsar a los habitantes de los territorios que tiene en mente... por ahora. Para ello ha arrastrado al más fácil de arrastrar, a los Estados Unidos de Donald Trump, enmascarándolo con objetivos como primero Venezuela y después otros como Cuba o lo que se le pase por su mente enfermiza, imperialista y colonial. Netanyahu le ha tomado la medida al presidente y juega con él para mantenerse alejado de la justicia en su país y lograr los apoyos que lograría convirtiéndose en el "gran héroe sionista".

En RTVE.es leemos sobre sus pretensiones imperiales, la del "gran Israel": 

No hay duda e Israel habla de ello sin tapujos. Tel Aviv tomará y controlará militarmente todo el sur de Líbano y su nueva frontera la marcará el río Litani, a unos a unos 30 kilómetros de la actual frontera con Líbano. Es decir, su objetivo es hacerse con el control de un 10% del territorio libanés, 850 kilómetros cuadrados. La razón (o la excusa) es, nuevamente, la seguridad y desactivar a la milicia de Hizbulá, que nació en 1982 para combatir otra ocupación de Israel.

La seguridad es el argumento oficial, pero hay poderosas voces dentro del Gobierno israelí que plantean una dimensión distinta. "El Litani debe ser nuestra nueva frontera con el Estado libanés, al igual que la 'Línea Amarilla' en Gaza y como la zona de amortiguación y la cima del Hermón en Siria", añadió el pasado martes el ministro de Finanzas. En otras palabras, que Israel debe anexionarse un 10% de Líbano.

Gaza, Cisjordania, ahora Líbano y, quizá, dentro un tiempo, Siria. Israel parece querer redibujar sus fronteras y las del resto de la región. Es aquello que Netanyahu definió como "nuevo Oriente Medio" y que coincide, curiosamente, con una doctrina histórica que está en el ADN del sionismo desde sus orígenes. El sueño de "el Gran Israel", que para generaciones de israelíes ha permanecido en el plano de la utopía sionista, ha adquirido un papel diferente en las últimas décadas, especialmente entre el Gobierno más radical de la historia del país.*


¿Es la guerra con Irán la excusa para la anexión esgrimiendo la "seguridad existencial"? Ya hace mucho tiempo que comparamos las estrategias y justificaciones rusas para la anexión de zonas de Ucrania con las del Israel de Netanyahu. Ahora podemos percibirlo con la claridad suficiente como para comprender el objetivo y, desde luego, los resultados: un futuro inmerso en la guerra continuada.

Hasta el momento, los aliados de Israel en la región se lo habían planteado como una lucha contra los chiitas. Pero esto será difícil de sostener frente a la ciudadanía si es Israel quien obtiene más fuerza y poder sobre el terreno. Cuando las estrategias resulten nítidas con las invasiones, será difícil que alguien defienda una situación de este calibre.

Por otra parte, Israel cuenta para ello con la implicación y apoyo constante y necesario de los Estados Unidos de Trump. Ya se han visto discordancias cuando los analistas responsabilizan a Netanyahu de las acciones norteamericanas: no se están sirviendo a los intereses norteamericanos, sino a los intereses del sionismo, ese "Gran Israel" del que se nos habla en el texto. Para conseguir sus fines, el mundo debe estar envuelto en discordias, en crisis económicas y de seguridad. Y eso no cesará, sino que por el contrario se incrementará volviendo todo más inseguro.


Los resultados visibles son claros: a) los aliados habituales de los Estados Unidos se resisten a ser arrastrados a apoyar un genocidio o, incluso, a participar en él, máxime teniendo en cuanta que solo ha comenzado, que queda lo peor, el ataque que arrase con los resistentes, un genocidio abierto y claro; b) consecuencias para la defensa occidental, la OTAN, que necesitará ser reconfigurada para evitar los chantajes de Estados Unidos para ser apoyados en sus pretensiones, algo que ya se está haciendo; c) la progresiva radicalización de Israel y la pérdida de apoyos internacionales con aumento de críticas y sanciones; d) es probable que muchos países de Oriente Medio y las zonas colindantes cambien su orientación política presionados por una ciudadanía que exigirá medidas contra Israel y aliarse con los que se le opongan haciendo frente común; y e) cambios en la política interior norteamericana obligados por la política de hechos consumados de Israel.

Estas consecuencias van a cambiar el estado internacional de las últimas décadas, cuya configuración trataba precisamente de evitar situaciones como estas. Volvemos a una situación de conflicto internacional en expansión, con conflictos a cuatro bandas, Estados Unidos, Israel, Irán y, un agente que aprovecha el desvío de atención, Rusia. En medio, la Unión Europea sometida a una tensión inesperada que la obliga a repensarse en su defensa y en sus alianzas, forzada a cambiar de orientación y distanciarse de su aliado por décadas.

Cada vez es más claro que el que tiene las estrategias controladas es el Israel de Netanyahu. La existencia de una guerra en Ucrania ha sido vista como una "oportunidad" para que pudiera lanzarse a la aventura de la expansión imperial, fundamentada es ese "gran Israel" salido de las fantasías sionistas sobre el pueblo elegido, algo que ha logrado apoyos desde unos Estados Unidos revestidos de autoridad también mesiánica, la de los evangélicos del cinturón bíblico.

Hay un detalle que les deja al descubierto en la manipulación de las alianzas. Se trata de la noticia de la prohibición de las celebraciones cristianas en Jerusalén en este pasado Domingo de Ramos, un error que dejaba al descubierto ese "gran Israel" sionista y absolutista, El embajador norteamericano, recién incorporado, y del que se resaltaba su conjunción con el Israel sionista y de lo que se ha dado en llamar "sionismo cristiano", ha protestado por la prohibición. Ha sido rápido en reaccionar y Netanyahu se ha apresurado en rectificar tratando de minimizar el hecho. Pero ha servido para dejar clara la postura de Israel: ellos son los elegidos y los cristianos unos "tontos útiles" que no pintan nada allí, "solo" aportan dinero, defensa e inteligencia. Es un gol que los más radicales le han colado a Netanyahu y, por ende, a Trump. 

Inmersos en una auténtica guerra de religión —judíos, musulmanes ( y de chiitas contra suníes) y cristianos— el fin es imprevisible ante la actitud fanática de los contendientes, que afirman no importarles morir ante la "misión" que tienen por delante.

¿Quieren —o se pueden permitir— los Estados Unidos respaldar un proyecto de reforma territorial que supone invadir diferentes países, impulsar el imperialismo colonial de Israel, hacerse responsable de un genocidio y abrir una guerra interminable?

* Gonzalo Caretti Oria "El 'Gran Israel' o lo que Netanyahu bautizó como "nuevo Oriente Medio"" RTVE.es 29/03/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260329/netanyahu-nuevo-gran-israel-oriente-medio-iran-libano/16997224.shtml