Mostrando entradas con la etiqueta ONU. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ONU. Mostrar todas las entradas

sábado, 8 de junio de 2024

El supuesto ejército más moral del mundo y la infancia

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

No sé cuántos apoyos directos e indirectos le quedan a Israel. Conforme avanza la masacre de poblaciones, se hace más difícil encontrar apoyos, gentes o países que puedan estar de su lado en la brutalidad. Israel no está ganando esta guerra; solo produce más víctimas sobre el terreno, la gran mayoría civiles, la gran mayoría niños. De las 37.600 muertes calculadas, 15.500 son de menores. Las cifras dicen mucho de su forma de "trabajo" y aclaran el hecho de que Naciones Unidas acabe de incluir a Israel en la lista negra de países que violan los derechos de los niños en los conflictos armados, una lista poco vistosa. De ellos nos informan en RTVE.es.

La reacción israelí no se ha hecho esperar:

"Nuestro ejército es el más moral del mundo, quien entra en la lista negra es el secretario general, que fomenta el terrorismo y el odio a Israel. ¡El secretario general debería avergonzarse de sí mismo!", ha escrito el embajador de Israel ante la ONU, Gilad Erdan, en una publicación en la red social X.*

Al gobierno israelí parece gustarle este tipo de respuestas conspiratorias, respuestas que parecen decir "¡Veis, todos nos odian, son antisemitas!" justificando sus propias acciones, algo injustificable se mire por donde se mire.

Que Hamás es un grupo terrorista y que le importa poco la vida del pueblo palestino ya lo sabemos, lo que no quiere decir que este coste en vidas civiles, especialmente en vidas de niños pueda ser justificada de ningún modo. La misma respuesta de Benjamín Netanyahu cuando se producen estas masacres de vidas de civiles "¡Son cosas de la guerra!" es de una inmoralidad suprema y casa poco con eso del "ejército más moral del mundo" que dice su embajador en Naciones Unidas.

Las condenas a Israel por las muertes de civiles se suceden y las consideraciones de Netanyahu como "genocida", "criminal de guerra", etc. le siguen como consecuencias de esa "moralidad" violenta que practica el ejército a sus órdenes.

El quedarse solo es explicado con tópicos y acusaciones: todos son antisemitas, incluso los muchos judíos repartidos por el mundo que no ven con buenos ojos lo que hacen allí y que les afecta a todos. En este sentido, según esta forma de ver el mundo, Israel es incriticable por naturaleza. El mundo debe aceptar todas sus decisiones, sean cuales sean, sin críticas bajo pena de revelarse como antisemitas.

El apoyo de los Estados Unidos y el de otros países aliados se hace cada vez más complicado. No es fácil ignorar los abusos y crímenes y por todas partes surgen condenas a lo que se ve cada día, a las cifras de muertos, a los niños masacrados, a la destrucción sistemática que impida la vuelta, dejando terreno libre para una nueva colonización.

Cualquier crítica es respondida como "antisemita". De esta forma, Israel está creando una nueva forma de rechazo que ya no se basa en los estereotipos religiosos y culturales, sino en el presente de abusos y crueldades, en la desmesura, en las masacres infantiles. ¿Que Hamás le saca rendimiento? ¡Indudablemente! Pero, sabiéndolo, Israel no solo no lo limita, sino que persiste en ello.


El mayor enemigo de Israel, de su futuro, es el propio Israel con Benjamín Netanyahu al frente. Mucho se ha dicho sobre su estrategia bélica por temor a que en el momento en que esto se pare acabe encarcelado por las corrupciones previas. Los rehenes, cuya liberación quiere lograr, mueren uno tras otro en los bombardeos del ejército "más moral del mundo".

Esto no es ya solo una guerra; es un juego cruel, siniestro, cobarde. La gran pregunta es cuándo se llegará al embargo total, a la condena absoluta. Las miradas van hacia la Casa Blanca, que es la que marcará el fin de esa época incondicional en la que ha crecido la idea de impunidad.

La respuesta de Israel —con casi 15.000 niños muertos— a la inclusión en la lista negra de las Naciones Unidas no debe extrañar a nadie. Tampoco que Israel vuelva a decir que es una maniobra anti semita. Estos son los hechos que las cifras representan, muerte tras muerte.

Pero la Historia se escribirá de forma clara. No como quiere Netanyahu. No habrá ejército más moral del mundo. 

* "La ONU notifica a Israel su inclusión en la lista de países que violan los derechos de los niños en conflictos armados" RTVE.es 7/06/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240607/onu-notifica-israel-inclusion-lista-paises-violan-derechos-ninos-conflictos/16138811.shtml

martes, 8 de febrero de 2022

La angustia

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


¿Está usted angustiado? Según los datos, debería estarlo. La consolidación de la angustia parece ser un hecho global. Anteriormente, la Historia conoció algunas formas de angustia, pero muy diferentes a lo que hoy consideramos y detectan nuestras encuestas mundiales.

Occidente, por ejemplo, vivió un cierto estado de ansiedad con los llamados "terrores del año mil", que es cuando algunos consideraban que el mundo se iba a acabar. El año 1000 pasó y no ocurrió nada destacable. Hay que señalar que para muchos era incluso una satisfacción la llegada de esa fecha porque la promesa de un otro mundo mejor en comparación con este "valle de lágrimas" les parecía atractiva. La destrucción total no era vista como algo malo, sino como la puerta al paraíso para los cumplidores.

Como contraste, la llegada del año 2000 solo trajo una angustia, la de que fallaran todos los sistemas informáticos, pues según nos decían, eso causaría un enorme caos. No solo no pasó, sino que algunos hicieron fortuna con las revisiones y modificaciones de los programas informáticos. Pero lo cierto es que la ansiedad, el miedo, la angustia se extendió en muchos sectores que veían un apocalipsis tecnológico con caídas de los aviones, encierros en los ascensores, gigantescos atascos de tráfico y otras muchas torturas que pueblan los sueños de nuestras sociedades urbanitas y tecnificadas.

Pero la idea de la "angustia" surge en cuanto que pensamos con un poquito de profundidad en las cosas. El siglo XIX tuvo su entrada angustiosa de la mano de muchos pensadores a los que llamamos "existencialistas", con Soren Kierkegaard como faro hacia la angustia existencial. En un mundo sin certezas, la duda y con ella la angustia anidan en el ser humano.

La angustia de la que nos hablan ahora es una diferente, aunque la raíz pueda ser similar, la incertidumbre. En el diario El País nos indican en un titular ciertamente ingenioso, "La ONU advierte de que la humanidad se siente angustiada". El titular se las trae, ya que ¿a quién advierte la ONU cuando es la humanidad la que está angustiada, es decir, no se ha enterado la humanidad de su propia angustia? El titular resulta ilustrativo sobre las formas en que abordamos los problemas, siempre con una queja y una advertencia, buscando que otros hagan lo que probablemente cada uno tenga que resolver, aunque sea con un cambio de percepción. En la entradilla del artículo se nos sintetiza el problema: "Seis de cada siete personas en el mundo presentaban ansiedad e incertidumbre antes de la covid-19, pese a los progresos existentes en desarrollo humano, según informa hoy el PNUD. Con la pandemia, los conflictos crecientes y la crisis climática todo es ahora peor: una vida acomodada ya no es garantía de tranquilidad"*. Si seis de cada siete personas viven en este estado de tensión, entre la ansiedad y la incertidumbre, la situación está muy mal y con pocas probabilidades de mejorar, aunque las cifras no dan para mucho margen numérico. Lo siguiente es la totalidad.

En el artículo se nos describe el panorama angustioso: 

En 2021, a pesar de alcanzarse el PIB más alto de la historia y de la creciente disponibilidad de vacunas contra la covid-19, la esperanza de vida se redujo 1,5 años a nivel global. Hoy, una sexta parte de la humanidad, 1.200 millones de personas, vive en territorios afectados por conflictos. El número de refugiados y desplazados por guerras y violencias alcanzó en 2020 una cifra récord (otro año más) de 82,4 millones. Una mujer o niña es asesinada cada 11 minutos en el mundo por su pareja o algún pariente. Cada día, 2.400 millones de almas se levantan sin saber si comerán antes de acabar la jornada, 800 millones pasan hambre. El calentamiento global amenaza la vida de 40 millones, que podrían fallecer por las altas temperaturas, la mayoría en países en vías de desarrollo.

La humanidad tenía motivos suficientes para sentirse angustiada incluso antes de que la covid-19 irrumpiese en nuestras vidas. También para lo contrario. Pero el progreso experimentado en el siglo XXI no fue suficiente para mitigar la sensación de incertidumbre e injusticia desencadenada por la creciente desigualdad y el cambio climático. Estos son los factores que destaca el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para explicar que seis de cada siete ciudadanos del planeta experimentaron sentimientos de inseguridad, según un estudio publicado este martes. Y la pandemia, estiman, ha empeorado esa sensación.

“Los ciudadanos ya no confían en el futuro aunque, según los indicadores de desarrollo tradicionales, somos la generación más rica en la historia de la humanidad, disponemos de tecnologías extraordinarias y nuestros niveles de educación son más altos que nunca”, explica por videollamada desde Nueva York el administrador del PNUD, Achim Steiner. Los datos que arroja el informe Nuevas amenazas a la seguridad en la era del Antropoceno, cuestionan la idea de que el desarrollo reduce la inseguridad. “El sentimiento es subjetivo, pero el dato de cuánta gente lo experimenta es empírico”, defiende el experto. Una vida acomodada ya no es garantía de tranquilidad. “Países con algunos de los niveles más elevados de buena salud, riqueza y enseñanza muestran mayor grado de ansiedad incluso que hace diez años”, apunta el documento. La desigualdad, la injusticia, los conflictos y el cambio climático eran los grandes generadores de incertidumbre, según el organismo de la ONU. A esa lista se ha sumado la pandemia.*


Si uno se encuentra en ese uno de siete que no está angustiado, tras la lectura del artículo, sin duda pasará al otro lado, el de los angustiados. ¿Va el mundo a peor? Pues los indicadores no lo niegan, aunque —como se señala en el texto— los motivos para estar angustiado pueden ser reales o imaginados, tanto da uno como el otro, pues se trata de un estado "subjetivo". ¿Quiere decir "subjetivo" lo mismo que "imaginario"? Pues no. "Subjetivo" será siempre, pues es una percepción propia de una situación. El niño que se cubre con la manta por temor a la llegada de algún monstruo nocturno sufre aunque ese monstruo solo esté en su imaginación. Nadie le quita es mal trago de los terrores nocturnos.

La angustia es subjetiva, los problemas son reales. No se trata tanto de enfocar en cómo reaccionamos, sino en cómo podemos solucionarlos. Es ahí donde creo que fallamos, en la voluntad firme de resolverlos. Eso también produce angustia, porque saber que a los poderes públicos, que a los responsables les da igual no es precisamente lo mejor para evitar las angustias.

El miedo lo da la incertidumbre, el no saber cómo va a evolucionar todo. Pero también, quizá lo contrario, el saber, como certeza, que irá a peor. El miedo lo da el futuro, porque aquí ya no existe la creencia en que lo que hay "al otro lado" es mejor, que el mundo es lugar de sufrimiento y la muerte nos libera. Lo que da miedo es el día siguiente.

Cuando la humanidad, los pueblos, los grupos humanos o uno mismo tienen esperanza en algo, el futuro es otra cosa, campo de ilusión, pero el mundo que estamos fabricando entre todos no es ese, desgraciadamente. No olvidemos el dato que nos daban del crecimiento de la desigualdad. Es una expresión que escuchamos casi cada día en los noticiarios y se ha convertido en una rutina. No entendemos bien qué significa o ya no nos interesa saberlo. Lo que refleja precisamente es la falta de interés en los otros. Nuestra angustia es la de la noticia de la muerte del fotógrafo en París, hace unos días. Muertos helado, solo, caído al suelo y sin que nadie, en sus nueve horas de agonía, se acercara a ayudarle. No le importaba a nadie. Era solo un cuerpo caído en mitad de una calle en una de las ciudades más icónicas, París. La angustia hoy es saber que puedes morir en una residencia de ancianos donde a nadie le importas realmente. Cada una de esas noticias nos impacta hoy y siembran dudas hacia nuestro propio futuro. ¿Y si soy yo quien caigo?

No, la ansiedad, la angustia son algo más que sentimientos subjetivos imaginarios. No nos sirve de nada las macro cifras económicas que ocultan la realidad del día a día y que no recogen el desprecio del que decide no vacunarse o del que pone los pies en los asientos del tren.

Decían en un programa sobre Paris que en su época más esplendorosa, el periodo de entreguerras, escondía bajo el lujo y la diversión, una profunda desesperanza, un enorme nihilismo. Puede que nos esté pasando lo mismo.


La angustia no es un fenómeno exclusivo de países ricos. En cada lugar se vive el abandono conforme a sus propias circunstancias. Las angustias son relativas a las expectativas, se ajustan a cada escenario. Un mundo de desplazados por guerras y desastres, de muros y alambradas, de amenazas de guerra, de epidemias, etc. no es el escenario efectivamente para mantener muchas esperanzas. La esperanza es el gran enemigo de la incertidumbre. Se  mantiene cuando hay un deseo de cambiar las cosas. Y es eso lo que no vemos. La desigualdad creciente nos confirma que hay muchos que vivirán su propia angustia, sí, pero que no es la misma. No es lo mismo angustiarse por la subida o bajada de las acciones, que estar angustiado por si te van a despedir, como a los trabajadores de la banca que, pese a los enormes beneficios alcanzados, verán cerradas sucursales y acabarán en la calle.

Aunque las causas puedan ser diferentes a lo largo del planeta, el efecto es el mismo. Hemos roto las defensas, la confianza, la esperanza en que todo vaya a mejor. La gente ya desconfía de los optimistas, que se han profesionalizado, muchos de ellos convertidos en políticos o en escritores de obras de autoayuda. La web está llena de artículos sobre cómo superar la angustia; las librerías llenan sus estantes. Los políticos juegan con el miedo para conseguir el poder, de las pensiones a los empleos.

¿Angustia? ¡Claro!

 


* Alejandra Agudo "La ONU advierte de que la humanidad se siente angustiada" El País 8/02/2021 https://elpais.com/planeta-futuro/2022-02-08/la-onu-advierte-la-humanidad-se-siente-insegura.html

sábado, 10 de marzo de 2018

Más críticas a Egipto


Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Hace un par de días el estatal Ahram Online titulaba "UN rights chief denounces what he calls 'climate of intimidation' in Egypt before presidential elections". El previsible titular del día siguiente en el mismo medio era "Egypt dismisses UN human rights criticism as 'baseless'". Egipto vive en un continuo desmentido.
Los informes cíclicos tienen sus negación cíclica. No hay declaración, condena, etc. que llegue de alguna instancia internacional, incluso de las más altas, como es el caso de las Naciones Unidas que no tenga la contestación egipcia negándolo todo. Para Egipto, unas elecciones en las que se detiene o retira a todos los candidatos, unas elecciones en las que la oposición democrática denuncia las presiones y llama a no votar, unas elecciones en las que el candidato opositor a la presidencia se deshace en apoyos a su rival y presidente, al que desea gane... todo esto, según el régimen egipcio, entra dentro de la normalidad.
Es normal también que ante la llamada a la abstención, se amenace con multas y detenciones a los que no vayan a votar. El jefe no solo quiere salir de nuevo elegido, sino entre aplausos.
Estas son las críticas de las Naciones Unidas, sección derechos humanos, recogidas por el diario estatal:

The United Nations Human Rights Chief Zeid Ra'ad al-Hussein denounced on Wednesday what he described as a "pervasive climate of intimidation" in Egypt ahead of presidential elections this month.
Al-Hussein claimed that the upcoming elections have been marked by "arrests, torture of detainees and silencing of independent media."
In an annual report submitted to the United Nations Human Rights Council, Ra'ad said that "potential candidates have allegedly been pressured to withdraw, some through arrests. Legislation prevents candidates and supporters from organising rallies. Independent media have been silenced, with over 400 media and NGO websites completely blocked." 
Egypt has frequently stressed the integrity of its upcoming presidential elections, scheduled 26-28 March, which is entirely supervised by the judiciary and monitored by many state and foreign media as well as international organizations.
The country has described international reports on its human rights record as "biased and politicised."
International condemnations of the human rights situation in Egypt has been increasing recently as the country approaches its presidential elections this month.*


El "incremento" no ha sido por cuestión baladí, ya que la presión sobre los medios ha sido abrumadora con motivo de las críticas a las elecciones recientes y, anteriormente, la cuestión de las islas de Tiran y Sanafir, que conllevaron detenciones por "difundir noticias falsas". Las "noticias falsas" eran que las islas eran egipcias y habían sido regaladas a Arabia Saudí, con el consabido lío institucional y en la calle.
Como se demuestra cada día, el bucle egipcio crítica / represión no cede. Por el contrario, se está intensificando. La obsesión del presidente al-Sisi, es decir, del Ejército, en no poder ser criticados cuando asumen el poder político es creciente. Tanto por aspectos personales como institucionales, queda en evidencia que el presidente tolera mal las críticas. Más de una vez ha estallado en público cuando algún asistente ha realizado alguna pregunta un poco más allá de lo protocolario del programa. Los estallidos del ministro Shoukry cuando las críticas llegan de fuera, ya sea en forma de artículo o informe, tienen una correspondencia en el presidente, que generalmente mantiene un discreto silencio evitando el desgaste político que supone tener que dar explicaciones, algo que contradice la esencia del poder.
Ahram Online explica la intervención del ministro de Asuntos Exteriores en este caso:

Foreign Affairs Sameh Shoukry said Egypt has made progress in the field of human rights but warned the UN’s rights council against applying “double standards” and “politicisation" in its judgments.
The minister highlighted the latest improvements in human rights in Egypt, including amendments to the controversial protest law, under which many peaceful demonstrators have been jailed, and the presidential pardon committee assigned to review the status of young detainees.
Shoukry stated that the country had achieved much in its democratic transition despite the increase in security challenges and the spread of terrorism in the region and the world.
In the few weeks preceding the elections, some hopeful candidates withdrew from the elections race for several reasons, while the Egyptian government dismissed accusations that it had applied pressure on them to withdraw.
The Egyptian government has frequently responded that the withdrawn candidates were not excluded for political reasons, but rather for legal violations or not having fulfilled the presidential elections' requirements.*

Como puede observarse, el diario estatal se mueve en un territorio ambiguo respecto a la posición oficial, difícil de sostener en casos como este de las elecciones. Por mucho que se enmiende la ley de Protestas, los argumentos para detener a quien se quiera son de un refinamiento exquisito, como en el caso de la cantante Sherine (un chiste), del periodista que entrevistó a Hisham Geneina (limitarse a reproducir literalmente lo que alguien le dice), ser un peligro para Egipto (homosexuales y ateos), cantantes y bailarinas (inducir a la depravación), etc.


Mientras los titulares del mismo periódico dicen —como vimos hace unos días— que se tomarán medidas contra las familias de los acusados infringiendo todas las normas jurídicas de sitios civilizados, el ministro quiere que se aplaudan las enmiendas a una ley que ha servido para arrestar o matar (como a Shaimaa al-Sabbagh) a personas que protestaban pacíficamente en muchos casos.
Egypt Independent nos cuenta los lamentos del ministro Shoukry ante las denuncias de las Naciones Humanas por lo ocurrido en la precampaña de las elecciones:

The Foreign Ministry said that Hussein’s report is suffering from an absence of clear evidence on the proclaimed violations. It also expressed its astonishment at the mention of the 2018 election in the report, based on information which was described by Hussein himself as “alleged,” the statement read.
“Egypt rejects any attempt to cast doubt on the credibility and integrity of the forthcoming presidential poll without providing any evidence or substantiated information,” the statement read.
Hussein said in his annual report that potential presidential candidates were “pressured to withdraw,” and that independent media outlets in Egypt are facing a blackout because of the regime.
Therefore, the Foreign Ministry denied in the statement the current regime’s responsibility for the voluntary withdrawal of potential candidates or for their inability to complete their nomination papers, saying that any legal procedures against any individual are taken based on legal offences, the statement noted.**


Es difícil reprimir la carcajada ante la indicación de la "renuncia voluntaria" de los candidatos o su "incapacidad" para rellenar correctamente los formularios de nominación. El gobierno egipcio, sin duda, tiene un complejo de superioridad que le impide ver el ridículo institucional que tiene con este tipo de declaraciones, capaces de sacar los colores a cualquiera.
La soberbia del ministerio es la del gobierno mismo. La oposición democrática en bloque ha pedido la abstención en las elecciones. Lo ha hecho porque además de las tretas habituales en las elecciones egipcias, esta vez se han sumado todo tipo de impedimentos que han hecho que varios candidatos militares y ex militares hayan acabado en la cárcel ante la falta de respuesta a su baja del Ejército. Esto ocurrió con el joven coronel que quiso presentarse, al que no se le contestó para detenerle después. Y está el otro caso, el del ex jefe Sami Anan, al que ya retirado y llevando varios años al frente de un partido político se le consideró en la reserva para detenerle seguidamente.
El caso de Ahmed Shafiq está pendiente de aclaración. El robo de un vídeo del teléfono de su hija hizo que fuera expulsado de Emiratos estuviera perdido durante un tiempo para su familia. Finalmente, "ocurriera lo que ocurriera", se retiró de la campaña electoral. Todos los candidatos militares o ex militares fueron acusados de intentar separar al ejército y al pueblo, que leído en clave egipcia, significa que solo debe haber un candidato militar, al-Sisi.


El temor a una verdadera campaña en la que se vertieran críticas contra el presidente y su mandato hizo que se boicoteara a los demás candidatos negándoles los avales parlamentarios para poder concurrir y obstaculizando los avales populares, como ha denunciado muchos tras detenciones de personas que hacía propaganda a los pretendidos candidatos o creándoles problemas en las notarías donde debía registrar su avales de los candidatos. De esta forma, las personas que lo hicieran quedaban expuestas y fichadas por el aparato del régimen, con las consecuencias que eso tiene en un país en el que te pueden complicar mucho la vida. Los que avalaban al presidente, en cambio, como contó Mada Masr en su reportajes, recibían pasta y arroz, dinero los conseguidores.
La oposición democrática ha hecho lo único que podía hacer: denunciar la farsa de las elecciones. Pero Sameh Shoukry, que recientemente crítico en la ONU a la BBC, tiene la pretensión que el mundo reconozca las elecciones egipcias como limpias y el cantado futuro triunfo de al-Sisi como una explosión democrática. Pues se puede ir preparando ante la oleada de críticas, reproches y denuncias que las elecciones le van a traer al régimen. Dejarán en pañales a las primeras, en la que tuvo la suerte de tener enfrente a un contendiente nasserista. Ahora lo único que tiene enfrente es a un títere, Moussa Mostafa Moussa, que le apoyaba incondicionalmente hasta unas pocas antes de que le pidieran que se presentara para no quedar en ridículo, algo que no se ha conseguido, pues nunca ha habido un candidato opositor que hablara tan bien de su rival, al que adora.


Conforme crecen las críticas, el empecinamiento del régimen egipcio crece. Trata de convencer al pueblo egipcio de que existen conspiraciones por todo el planeta en contra de ellos, que el régimen es perfecto, que tienen a Dios y a Trump a su lado. Nada más lejos, incluso Donald Trump les traerá problemas pronto, pues nadie en su sano juicio se atreverá a considerar como democrático al régimen actual, lo que le valdrá nuevos recortes en las ayudas.
Se iniciará entonces el nuevo ciclo de la protesta y el rasgado de vestiduras, las quejas por el "doble rasero", etc. El problema que se plantea precisamente es que esta próxima legislatura será más violenta, con un parlamento más cerrado que el actual, una mera comparsa con genialidades estrafalarias, como pedir exámenes de virginidad para las estudiantes universitarias o que las mujeres se dejen mutilar con más humildad, más leyes represivas para los disidentes y más encierro de ateos y homosexuales, que es la forma en que al-Sisi ha decidido demostrar al pueblo egipcio que vigila como un guardián virtuoso.



* "UN rights chief denounces what he calls 'climate of intimidation' in Egypt before presidential elections" Ahram Online 7/03/2018 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/0/292321/Egypt/0/UN-rights-chief-denounces-what-he-calls-climate-of.aspx
** "Egypt denounces UN rights chief’s concerns on political violations ahead of election" Egypt Independent 9/03/2018 http://www.egyptindependent.com/egypt-denounces-un-rights-chiefs-concerns-on-political-violations-ahead-of-election/






sábado, 13 de julio de 2013

Malala y los cuatro elementos

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Deslumbrante Malala ante la ONU. Era el "Día de Malala", el día de su decimosexto cumpleaños. La joven ha mostrado y demostrado una madurez inusual y que explica a los ojos del mundo porque se convirtió en el objeto del odio terrorista al reclamar el derecho de las niñas a ser educadas más allá de las ideas que actúan como barrotes de sus cárceles de la tradición. En estos tiempos de líderes mediáticos, de defensores de varias caras simultáneas, de firmezas aprendidas a golpe de cursillo sobre liderazgo, Malala se muestra con la rotundidad de una sola idea que actúa como pilar de muchas otras futuras: el acceso a la educación de los niños y, en especial, de las niñas y mujeres. La ONU, acostumbrada a recibir discursos medidos, a analizarlos con escalpelo, esta vez —repleta de jóvenes de todo el mundo, autoridades representantes de instituciones— se mostraba emocionada ante lo directo, claro y sentido de su mensaje.
Me decanté por Malala como el personaje del año. Ojalá que lo fuera de la década y del siglo por el bien de su país y de muchos otros que se miran en su entereza, valor e integridad. Cumplió dieciséis años.
Malala, vistiendo orgullosa un chador de la asesinada Benazir Bhutto, primera ministra de su país, acariciándolo con respeto, ha realizado un pedido universal ante la joven asamblea:

“Let us pick up our books and our pens,” Ms. Yousafzai told young leaders from 100 countries at the United Nations Youth Assembly in New York. “They are our most powerful weapons. One child, one teacher, one book, and one pen can change the world. Education is the only solution.”*


Los cuatro elementos de Malala —un niño, un maestro, una pluma y un libro— son los que han de construir un mundo mejor frente a los que los niegan, parcialmente o en su totalidad. Malala fue disparada por defender la educación de las niñas en su país. No es el único lugar en el que ocurre esto y ella extiende su petición más allá del imperio de la locura ignorante talibán.

"Queridos hermanos y hermanas, recordad esto: el "Día de Malala" no es mi día. Hoy es el día de cada mujer, de cada niño y cada niña", les ha dicho con voz firme ante la emoción incontenida de los adultos que la escuchaban; el "Día de Malala" es el de todos aquellos que luchan por el derecho a la educación de la infancia. Ella, dice, no es más que una voz que puede ser escuchada entre los miles de voces de activistas, de gente que lucha por la educación y la igualdad, que son silenciados o atacados. Ella es una más de los que luchan por el derecho a vivir en paz, el derecho a la dignidad, a la igualdad de oportunidades, a la educación. Por defender todo eso, los talibanes le dispararon a ella y a sus amigos. No consiguieron nada, nos dice, solo matar el miedo, la debilidad que pudiera haber en ella. Sus esperanzas, sueños e ideales son los mismos.
Ella quiere también educación para los hijos e hijas de los talibanes, de todos los terroristas. Si tuviera al terrorista que me disparó ante mí y tuviera un arma en la mano, no le dispararía, dice con claridad. Eso es la compasión que aprendió, nos dice, "de Mahoma, el profeta de la misericordia, de Jesucristo, de Buda. Es el legado de cambio que ha heredado de Martin Luther King, de Nelson Mandela, de Mohamed Ali Jinnah (el creador de Pakistán); el legado de la filosofía de la no violencia heredado de Gandhi, de la Madre Teresa". Y es, termina señalando, el legado de perdón que aprendió de su madre y de su padre. "Mantente en paz y ama a todos", concluye Malala. ¡Qué contraste con los que siembran el terror y la intransigencia, el odio retrógrado, la soberbia ignorante.


Tienen miedo al poder de los libros y tienen miedo al poder de las mujeres. Y tienen, sobre todo, mucho miedo al poder de la conjunción de ambos, mujeres y libros, que ellas descubran que existe un mundo distinto más allá de la sumisión y la oscuridad. Para ello usan y abusan de la tradición y de la historia, retuercen las ideas para ponerlas a su servicio y hacer que perdure la esclavitud y la dominación. No quieren educación porque no quieren que el mundo cambie porque cambien las mentes.
El mensaje de Malala es digno de ser escuchado. No es el de un político buscando votos. Son las palabras de una niña tiroteada en un lugar en el que llevar un libro es un sacrilegio, una ofensa para una forma distorsionada de entender una religión que ella reclama como suya, sin permitir que se la conviertan en fuente de monstruosidad, ignorancia y dolor.


Los cuatro elementos de Malala son sobre los que se construye verdaderamente el mundo: los niños aprendiendo para poder tener un futuro como adultos autónomos, capaces de trabajar y pensar por sí mismos; maestros capaces de estimular su curiosidad natural y transmitirles el sentimiento de autonomía, de respeto hacia los demás; de un lápiz con la doble misión de registrar primero lo que se aprende, pero que será prolongación de sus inteligencias cuando se expresen con ellos mostrando su forma personal de pensar; y, finalmente, los libros —siempre en plural—, el legado variado de lo mejor que ha dado una especie que duda demasiado a menudo entre la palabra libre y la violencia del silencio, entre el diálogo y la fuerza. Todo ello constituye la educación, el derecho que Malala reclama.


La educación es lo que nos hace más libres. "Education is the only solution". Todo lo que se disfrace con ese nombre para mantener la ignorancia y la sumisión, es falso, una forma de violencia y dominación oculta bajo los disfraces de la tradición y la costumbre. La educación es ayudar a cambiar mentes para que encuentren sus caminos, para que resuelvan las preguntas que la vida va poniendo cada día ante nosotros. La educación es lo que nos permite salir de la miseria, combatir el hambre y las enfermedades, comprender el universo y la vida; educación es lo que nos enseña evolucionar para adaptarnos a los otros, lo que nos permite respetar y ser respetados; lo que nos permite contestar al tirano y callar al mentiroso. Es algo más que aprender un oficio; es, sobre todo, pensar.


La causa de Malala es la verdadera causa de todos, incluso de aquellos que no saben, por su propia ignorancia orgullosa, cuánto la necesitan. Por eso ha hecho bien en decir que ella también reclama la educación para los hijos de los terroristas que la dispararon intentando acabar con sus sueños y con los de todos aquellos que la siguen en la heroica tarea de levantarse cada mañana, coger los libros y los cuadernos, y dirigirse caminando a una escuela con una sonrisa.


* "Malala Yousafzai, Girl Shot by Taliban, Makes Appeal at U.N." The New York Times 12/07/2013 http://thelede.blogs.nytimes.com/2013/07/12/video-of-malala-yousafzai-at-u-n-calling-on-world-leaders-to-provide-education-to-every-child/?hpw





miércoles, 6 de marzo de 2013

La carrera

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Las veo corriendo junto al mar, entrenando. No tienen muchas alegrías, pero se puede ver cómo disfrutan respirando el aire del mar, sintiendo el viento en sus caras, en las que se refleja la ilusión por participar. Llevan camisetas de la ONU y las zapatillas rosas. Este año —se debía celebrar la tercera edición tras el éxito de las anteriores en participación y recaudación de fondos para los campamentos infantiles— no podrán hacerlo. La ONU no ha aceptado las restricciones que el gobierno de Hamas quería imponer a la maratón. La idea es sencilla y para ellos no requiere más explicación:

“Lamentamos la decisión de cancelar el maratón, pero no queremos que los hombres y las mujeres corran juntos”, dijo ayer a AFP Abdessalam Siyam, secretario general del Gobierno de Hamas. “No le hemos dicho a UNRWA que cancele el maratón ni lo hemos detenido, sino que hemos establecido unas condiciones: no queremos que los hombres y las mujeres se mezclen", añadió.*


En ese simple "no queremos" se encierra toda una ideología de la negación y de la reafirmación; se deja claro quiénes son los que deciden y en nombre de qué. No hay opción con ellos; lo tomas o lo dejas. Todo este recrudecimiento de la negación es el intento de frenar la expansión de las mujeres, su acceso al trabajo y a la educación que fomenta lo incomprensible: su independencia, auténtica blasfemia, transgresión del orden divino e insulto a sus guardianes. No es no. No.
El crecimiento del acoso sexual, de las violaciones, simples o múltiples, de las que recibimos noticias cada día con escándalo e indignación, es una versión de esa "negación" en forma de acto. Es la traducción a hecho del "no" irracional, su vuelta al estado puro de poder. Es la forma preverbal de la negación. El "no" a los derechos de la mujer se corresponde al "sí" patriarcal, un "sí" absoluto e incontestable, fiel reflejo del orden universal sobre el que se sostiene, un "sí" con ecos divinos. Solo hay una voz en múltiples gargantas y debe ser obedecida.
Una niña se suma a los corredores en la primera edición, en 2011
Parece como si los derechos de las mujeres fueran un añadido, un elemento optativo de las diferentes conquistas a las que se lanzan en el juego del poder. El control de las mujeres es en lo único que están de acuerdo, por encima de las diferencias políticas, en muchas sociedades. Es la obediencia primordial, lo que está fijado desde el origen y así debe terminar en el fin de los tiempos. Es parte del orden natural.

Coincide la noticia —que han recogido todos los medios— con un reportaje de Euronews sobre la mutilación genital femenina, la ablación. Comienza con las declaraciones de la senegalesa Khady Koita, autora de la obra Mutilada:

A sus 53 años, Khady sigue traumatizada. “La violencia con la que trataron mi cuerpo de niña, no la entendí. Nadie me avisó, ni mis hermanas mayores, ni mis amigas, nadie. Fue injusto y totalmente gratuito e inexplicable. ¿Por qué me castigaron así? La huella psicológica dejada tras un acto así es muy, muy importante ya que te acordarás el resto de tu vida. Y a veces, ese recuerdo puede provocarte una depresión. Pero como en nuestra cultura la depresión no existe, o no existía antes... Para ellos es como si estuvieses pasando una mala racha. Pero yo relaciono todo con esa mutilación y obviamente ha afectado mi vida personal, mi vida sexual, las secuelas se quedarán ahí para siempre,” asegura la autora.**

A la negación inicial siguen otras negaciones en cadena. La negación de la condena a la depresión para el resto de tu vida es un forma evidente de considerarlo como parte de esa "normalidad", ese mero efecto secundario que sobrellevan los hombres con "resignación".

Bafing Kul es cantante. Le echaron de su país, Mali, por haber compuesto una canción que denunciaba la ablación femenina. [...]
Hace algunos años, en Mali, Bafing Kul intentó cambiar las mentalidades de la gente de la calle. Un hombre le aseguró que la ablación “era práctica ya que obligas a tu mujer a que sea leal”. Para otros, “sería desastroso que esta práctica desapareciese, la mujer sentiría demasiado placer.” Algunos aseguraban que la ablación “no tiene que ver con la religión. Es una cuestión de tradición”. También algunas mujeres le dijeron que “hay que mutilar a la mujer ya que si no no la podríamos controlar”.**


Todo gira sobre el control y el miedo a perder el control, eso es el juego del poder, la fijación de la autoridad. El desorden llega al mundo si se cambia el orden de las cosas.
Creo que ha hecho bien la ONU en suspender la carrera, que tiene un importante valor simbólico. Creo que es necesario dejarles claro que la acción discriminadora de impedir que hombres y mujeres puedan correr en una misma prueba no es negociable, que sería inadmisible ser cómplices en esa forma de dominación. Hay que dejar en evidencia ese monstruoso y constante viaje al pasado que convierte la vida de millones de personas en un infierno de dolor y humillación.
Puede que ellos se merezcan la soledad en su carrera; pero ellas no. Separando a las mujeres, se separan ellos del resto del mundo. Si el pueblo palestino está oprimido, ellas lo están doblemente.

La segunda edición de la maratón de Gaza


* "La ONU cancela una maratón porque Hamás se niega a que participen mujeres" El País 5/03/2013 http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/03/05/actualidad/1362507024_392343.html
** "Nuestras hijas no sufrirán una mutilación" Euronews 4/03/2013 http://es.euronews.com/2013/03/04/nuestras-hijas-no-sufriran-una-mutilacion/