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viernes, 12 de julio de 2024

Del despacho a la ideología y vuelta

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Lo de Vox es de traca, que se decía antes. La decisión de salir de los gobiernos que tiene a medias con el PP declarándoles traidores a todo ha sido un órdago que no sabemos si le ha salida mal o bien, dadas las muy diferentes opiniones que ha suscitado en el resto de las llamadas fuerzas políticas. Parece que la decisión les ha costado tomarla, al menos en términos de tiempo, teniendo a los periodistas en la calle esperando la salida de los de Abascal a explicar lo que decidieran.

Las explicaciones pueden haber sido rotundas y firmes, pero no han sido todo lo claras que debieran, dadas las preguntas que han dejado en el aire. 

El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha confirmado este jueves la decisión del partido de dar por rotos los acuerdos autonómicos con el PP y de retirar su apoyo parlamentario en las comunidades en las que hasta ahora conformaban coalición ante la crisis abierta por el reparto de menores migrantes no acompañados.

Así lo ha anunciado tras la celebración de una reunión extraordinaria del Comité Ejecutivo Nacional del partido que había convocado con carácter de urgencia tras el visto bueno del PP a la acogida de menores planteado por el Gobierno central. De esta forma, Vox ha acordado dejar de apoyar a los gobiernos de Extremadura, Baleares, Aragón, Comunidad Valenciana, Castilla y León y Murcia y pasar a formar parte de la oposición, "tan leal como contundente".

"Es imposible pactar con quien no quiere hacerlo, con quien quiere imponernos políticas de fronteras abiertas", ha criticado Abascal durante una comparecencia sin preguntas ni asistencia de los medios de comunicación. El líder de Vox ha asegurado que nadie vota a su partido ni al PP "para que continúe la invasión de inmigración ilegal".

"Si Feijóo quiere estafar a sus electores y seguir aplicando políticas socialistas, allá él. Nosotros no vamos a hacerlo", ha lanzado el dirigente de Vox. Por ello, ha avanzado que los vicepresidentes de Aragón, Castilla y León, Murcia y Comunidad Valenciana presentarán su dimisión.* 

La verdad es que resulta difícil reconocer el origen en las palabras de Abascal, lo del reparto de los menores no acompañados, es decir, niños y niñas solos. Esto se reinterpreta como "políticas de fronteras abiertas" que suena a otra cosa.

Ahora Abascal se encuentra con que ha dado tanta importancia al caso, que ha cargado tanto las tintas, que se ve obligado para no hacer el ridículo a tomarlo como el hecho que determina la imposibilidad de continuar juntos. Esto, evidentemente, convierte a todos los "instalados" en los gobiernos autonómicos en "cesantes", un viejo término político poco usado modernamente por lo difícil que resulta que alguien renuncie al poder.

No sé si esta renuncia obediente no traerá más consecuencias negativas a Abascal que al PP. La jugada solo se podrá comprobar en la moneda de siempre, los votos. Si Abascal sube, le habrá salido bien; si baja, pues fatal.

El PP dirá que han sido los de Vox los que han roto. Los de Vox ya hablan de traición a España y a los electores (que son dos cosas distintas). El PSOE ya está diciendo que son los de Vox los que han roto, pero que sale beneficiada una genérica España.

Si Vox ha acusado al PP de pactar con la izquierda, ahora ¿se alinearán con la izquierda en contra del PP? Abascal no lo tiene fácil, especialmente ahora que en Europa se ha declarado peligrosa a la extrema derecha tras los episodios de las elecciones en la Unión  y la batalla francesa. A lo mejor sus electores creen que ha sido poco inteligente abandonar el poder, algo que seguro que piensan por dentro los "instalados" que tienen que abandonar de inmediato coche oficial, escolta y despacho con buen aire acondicionado, ¡en plena ola de calor!


Con el abanico en una mano y vaso de limonada en la otra, los autoexcluidos de Vox tendrán todo el largo y cálido verano para pensar en la ideología, en lo que significa el liderazgo nacional, en lo poco que vale el autonómico  y en el calor que hace.

Según termino de escribir esto veo  la noticia en 20minutos de la ruptura, esta vez del consejero de Vox en la Junta Extremeña. Ha roto con su partido y ha optado por el cargo, lo que habrá desencadenado rechinar de dientes en sus compañeros cesados por el resto de los gobiernos. Aquí, el que no corre vuela. Con uno le basta a Núñez Feijóo para desmontar la estrategia de Abascal.

Los que se han ido, podrán entretenerse, en cambio, viendo el partido de la selección nacional, en la que hay jóvenes españoles de todos los colores, procedencias y peinados sudando la camiseta roja y besando el escudo cuando marcan un gol. ¡Que lo hagan muchas veces el domingo!



* Irene Fedriani "Abascal confirma que Vox rompe los pactos en los Gobiernos autonómicos con el PP y pasa a la oposición" RTVE.es 11/07/2024 https://www.rtve.es/noticias/20240711/abascal-vox-comunidades-autonomas-gobiernos-pp/16183018.shtml

sábado, 13 de enero de 2024

Egipcios fuera de Egipto

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

En política, las cosas no son como son sino como se cuentan. Hay que saber encontrar el punto, la forma adecuada. Ayer poníamos como ejemplo de país incorporado a los BRICS a Egipto, cuyo paso por el Canal se verá directamente afectado por los ataque hutíes a los barcos mercantes que ha pasado por allí tradicionalmente camino de Europa. Es obvio que dos de los tres principales ingresos de Egipto se verán afectados, eso sin incluir los negocios con Israel o las repercusiones que pueden tener sobre la financiación norteamericana de su ejército. La lineación con Rusia y China en los nuevos BRICS no se va a resolver con los turistas rusos o la financiación desde Moscú.

Hoy leo en Egyptian Streets una noticia con el siguiente titular "Reviving Remittances: Egypt Explores Exporting High-Skilled Workers to Boost Economy", firmada por Shereif Barakat. En ella se nos da cuenta de esta nueva de afrontar una economía en crisis brutal, con una inflación galopante, con una pérdida de valor adquisitivo extrema, que tiene a los egipcios contra la espada y la pared.

El "ingenio" egipcio del régimen de al-Sisi ha descubierto una modalidad y una forma de contárselo a la población: la exportación de los mejores trabajadores. En el texto leemos:

Members of Egypt’s cabinet, including Prime Minister Mostafa Madbouly, held a meeting on 9 January to explore exporting trained and skilled Egyptians for labour abroad.

The meeting, also attended by the ministers of foreign affairs, higher education, education, emigration, and labour, was a follow-up to the topic previously discussed months earlier according to a cabinet social media statement.

During the meeting, Madbouly emphasised the significant attention the idea receives based on the volume of requests coming from various countries, highlighting European states in particular.

“This necessitates better preparing technical workers and trained labourers to meet these demands…and provide new job opportunities for trained workers to keep pace with global developments,” the statement reads.*


Tal como lo cuenta el gobierno egipcio, parece que todos los días reciben peticiones de los maravillosos especialistas egipcios en cualquier cosa. El mundo los necesita y Egipto no puede defraudar a sus hijos, la Humanidad.

El gobierno, con su generosidad, quiere exportar a los mejores a otros países. Evidentemente, la situación económica es muy, muy mala y no tiene trazas de mejorar con lo que viene.

El plan es controlar la formación de los parados producidos. No dejar salir a los menos preparados (controlar la emigración ilegal, dice el texto del ministerio) y formarles antes de que soliciten salir. Ya no se van porque haya problemas; son enviados a solucionar los problemas del mundo. Un cambio que quiere ser sutil.

Mucho nos temeos que el precio que tendrán que pagar en diversos sentidos será alto, pues quedarán sujetos probablemente a "deberes" al estar fuera. Una de las obsesiones egipcias es el control / propiedad de sus ciudadanos en el exterior, que son contados y controlados desde las mismas embajadas en cuanto que son declarados "sujetos de interés". El sentido "propietario" de los gobiernos egipcios sobre sus ciudadanos no es cosa nueva y ya tuvo con al-Sisi un primer intento de control, especialmente para saber quiénes eran los opositores fuera y hacerles ver que saben quiénes son y dónde se encuentran sus familias en Egipto.

Ahora parece que se trata la situación crítica de la economía del país. En el texto todo se presenta, como hemos señalado, como un "favor" que Egipto le hace a un mundo necesitado de "especialistas de primera". Esto dará lugar a un cierto sentimiento del "orgullo egipcio", algo que se incluye en la retórica gubernamental.

El autor del artículo, sin embargo, nos introduce una visión quizá menos retórica y optimista:

While not mentioned during the meeting, remittances – Egypt’s biggest source of foreign currency – are another significant motivator in increasing the number of Egyptian expats.

In 2023 alone, Egypt amassed USD 24.2 billion (EGP 747.8 billion) in remittances – with a strategy to increase that number by 10 percent annually until 2030.* 

Es decir, Egipto manda a gente fuera porque necesita del dinero que envían a casa por su crisis propia. Muchos países viven esta situación, pero Egipto siempre es original en su forma de presentarlo porque el gobierno no aceptará nunca un fracaso o una crisis como la que está viviendo. Lo que se anuncia evita señalar, como bien se apunta, que ahora mismo son los emigrantes los que están sosteniendo con los ingresos desde fuera la situación de dentro; es el dinero que el gobierno necesita gestionar para sus proyectos, incluida la nueva capital, un lujo que Egipto tendrá que pagar, entre otras formas, devolviendo el dinero a China, que se la financia.

Mandar "especialistas" al extranjero supondrá, con toda probabilidad, un control mayor de sus ingresos y el establecimiento de cánones o similares. Sabrán mejor dónde llega ese dinero que los expatriados envían a casa. Y pasarán recibo.

Los ciudadanos egipcios no son "ciudadanos", sino propiedades del Estado egipcio, ese conglomerado de intereses que gestiona a más de ciento diez millones de personas, una población mayoritariamente joven, que ve cada vez más reducidas sus posibilidades de ingresos y trabajo.


Desde hace años, como nos cuenta el artículo en MEMO, titulado "Expats criticise Egypt’s attempts to gain investment"**, el gobierno egipcio lleva haciendo maniobras para que el dinero que los egipcios ganan fuera se invierta en casa. Pero los proyectos no han sido capaces de atraer esos capitales. Recelo, falta de confianza, etc. han sido los factores determinantes. En suma, no han sido creíbles en sus resultados. Las apelaciones frecuentes al patriotismo no han sido suficientes. El dinero cuesta ganarlo y en Egipto no les convencen los discursos.

Pese a que las autoridades egipcias niegan que se haya producido una alteración del paso por el Canal, es evidente que los que van por la ruta atlántica o sencillamente con los que eligen otro medio más seguro, el hecho es que no pueden ir por dos vías al mismo tiempo.

Con el desvío de los barcos debido a los ataques hutíes, con la amenaza de la guerra en Gaza y los refugiados que huyen, que convierten a Egipto en la salida/entrada a través del paso Rafah; con la reducción drástica del turismo y otra serie de problemas internos añadidos, las necesidades del país se multiplican y allí la culpa siempre la tiene el pueblo, como alguien señaló hace muchos años. Nunca hay crisis por ineficacia, corrupción, etc. El pueblo lo paga siempre de una manera u otra, no las élites que se mantienen en el tiempo copando los puestos de la administración, universidades, justicia, etc. en sus puestos clave.

Pero las crisis acaban despertando la conciencia de algunos y eso es peligroso. Preferible es seguir manteniendo la creencia en un presidente infalible, enviado como un favor divino al lugar donde todo empezó.

El gobierno egipcio va a utilizar su principal materia prima y aquello que les sobra: al pueblo egipcio. La grandilocuente retórica gubernamental no va cambiar demasiado la realidad, aunque siempre tratará de dejar caer la responsabilidad sobre otros.

Veremos en qué se traduce esta situación, este nuevo sistema de vigilancia para sacar provecho ante las crisis existentes y las que se avecinan. El gobierno egipcio puede hacer hermosos discursos, pero no tapan la realidad de las crisis.

 

* Shereif Barakat "Reviving Remittances: Egypt Explores Exporting High-Skilled Workers to Boost Economy" Egyptian Streets 10/01/2024 https://egyptianstreets.com/2024/01/10/reviving-remittances-egypt-explores-exporting-high-skilled-workers-to-boost-economy/

** "Expats criticise Egypt’s attempts to gain investment" Middel East Monitor (MEMO) 14/03/2023 https://www.middleeastmonitor.com/20230314-expats-criticise-egypts-attempts-to-gain-investment/

viernes, 21 de julio de 2023

La guerra de la natalidad

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La cuestión de la natalidad está en el fondo de determinadas ideas políticas. Podría parecer sorprendente que en un momento en el que consideramos que el planeta está súper explotado, algunos se planteen la cuestión de la falta de natalidad.

Esto tiene que ver precisamente con el concepto de "proletariado", es decir, de los pobres que solo cuentan con los hijos como capital, es decir, como mano de obra para poder subsistir las familias. Aunque esto ha cambiado bastante desde que se estableció el concepto, las nuevas circunstancias presentan nuevos rasgos para mantener el problema de la natalidad en la atención.

Recordamos ahora las declaraciones sobre la demografía realizadas por el miembro de Vox en la Junta de Castilla-León. Señalamos en su momento su origen: la teoría norteamericana sobre la llamada "gran substitución". Desde esta teoría, los inmigrantes tienen más hijos que los nativos, que tienden a valorar más la calidad de vida que el esfuerzo en tener muchos hijos para tener más ingresos. La cuestión está en que no son solo los ingresos: tienen también más votos electorales en sus manos, lo que haría que desplazaran de los puestos a los nativos, que irían perdiendo poder.

En el Independent en Español podemos leer un reportaje sobre Elon Musk y sus declaraciones sobre la natalidad que permiten comprender esto de manera más clara:

Durante el fin de semana, Elon Musk aparentemente respaldó la idea en una publicación de Twitter de quitarles el derecho al voto a las personas sin hijos.

El multimillonario cofundador de Tesla respondió “Sip” a una serie de publicaciones del usuario de Twitter @fentasyl que argumentaban que “la democracia es probablemente inviable a largo plazo sin limitar el sufragio únicamente a quienes son padres”.

El intercambio se produjo cuando Musk continuó con su reciente racha de interacción con figuras de derecha en la red social.

Las publicaciones del usuario fentasyl en sí fueron una respuesta a una publicación anterior de Musk.

El sábado, en los comentarios de un vídeo islamofóbico, donde los comentaristas insinuaban que las mujeres blancas solteras estaban convirtiendo a Francia en un país de mayoría musulmana, Musk escribió, “Las personas sin hijos tienen poco interés en el futuro”.* 

La idea de quitar el voto a las parejas sin hijos es plenamente coincidente. La parejas sin hijos son "parejas blancas" frente a la "parejas inmigrantes" que al tener más hijos recortan las diferencias de votos. Ese "interés en el futuro" del que habla Musk no es otro que el del futuro del poder.

El modelo neoliberal quiere la fuerza del trabajo de la inmigración, pero se resiste al hecho político del asentamiento de las familias. Los ejemplos de lo que ha ocurrido estos años pasado en las fronteras de los Estados Unidos nos resulta más comprensible a la luz de estas cuestiones en las que muchos, como Musk, hablan sin tapujos de cuáles son sus objetivos reales. La lucha por el poder se convierte en el corto plazo, pero también en la limitación de la natalidad, por un lado, y el estímulo de una "natalidad local", la de los nativos si no quieren verse desplazados como minoría en un sistema que, al ser democrático, no establece diferencias en la piel u origen, considerando la ciudadanía como un hecho político y no histórico. Esto nos explica también el carácter antidemocrático de estos movimientos, cada vez más racistas, cada vez más autoritarios.

En el Independent se recogen diversas de las líneas esbozadas por Elon Musk:

Estas opiniones no sorprenden a Musk, quien durante mucho tiempo ha expresado su preocupación por la disminución de las tasas de natalidad en los Estados Unidos y porque las personas “inteligentes” no están teniendo suficientes hijos, puntos de vista que los críticos argumentaron que rayan en la eugenesia.

En 2022, Musk, que tiene nueve hijos, escribió en Twitter que “una tasa de natalidad que colapsa es el mayor peligro al que se enfrenta la civilización, por mucho”.

A principios de este año, profundizó y le dijo al expresentador de Fox News, Tucker Carlson, que la sociedad no ha “evolucionado” para responder a los abortos y la anticoncepción, que el multimillonario afirmó falsamente que se inventaron en los últimos 50 años.

“Estoy un poco preocupado de que, en cuestiones de civilización, si no creamos suficientes personas para al menos mantener nuestro número, tal vez aumentar un poco, entonces la civilización se va a desmoronar”, dijo Musk. “¿La vieja pregunta de si la civilización terminará con un estallido o un quejido?”.* 

La cuestión no está tanto en la "eugenesia", sino en la proporción, que es lo que determinará el control político mientras sea democrático. Lo que ocurre está claro: en el momento en que el voto se decida de forma racializada, será cuando se rompan las reglas democráticas y se vuelva a fórmulas coloniales o de "apartheid", por decirlo así. Ya no serán las cantidades se votos lo que decidan las acciones políticas, sino una voluntad minoritaria que se ampara en la "raza" (su superioridad) y en la historia (su precedencia).

Cuando Musk habla de "personas inteligentes" no lo está haciendo solo como un elemento individual, sino como algo más. La "inteligencia" es la que hace que se den los pasos demográficos adecuados —como con sus nueve hijos, diez según otras fuentes—, tanto en la expansión de unos como en el recorte de otros. La inteligencia se define por las medidas, políticas o personales, tomadas. Sancionar sin voto a las parejas que no tengan hijos es un ejemplo claro de ello. Plantea un problema, claro: "¿se debe premiar de manera similar o impedir a las parejas inmigrantes que tienen hijos, por ejemplo, quitando el voto a los que tengan más de un hijo? No es una pregunta trivial, ya que es lo que se busca de una manera u otra. Los límites de la frontera, según este planteamiento, deben ser límites para el crecimiento de las familias. Se trata de limitar la entrada, limitar los hijos y limitar los derechos políticos.

La inteligencia artificial —se debe tomar esto en serio— puede "ayudar" a reducir la dependencia de la mano de obra extranjera. Esto se traducirá en limitaciones a la entrada. Las empresas necesitarán menos mano de obra; muchos trabajos podrán ser automatizados. ¿Serán los inmigrantes los primeros en notarlo? Es lo más probable. Actuará como una forma de limitación. 

Ahora que Europa deberá debatir la cuestión de la inmigración, veremos qué términos —claros u obscuros— serán utilizados por países en los que la ultraderecha está creciendo gracias a este tipo de planteamientos.

No dejemos de vigilar estas posturas, sobre todo cuando las formulan multimillonarios con la capacidad de financiar determinados grupos y políticas. 

* Josh Marcus "Elon Musk apoya eliminar el derecho al voto de las personas sin hijos" Independiente en Español 4/07/2023 https://www.independentespanol.com/politica/elon-musk-derechos-votar-hijos-b2369409.html

miércoles, 29 de junio de 2022

Tráficos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Cada día se producen muertes por los fenómenos de las migraciones, un acto en sí doloroso pero que se cierra en tragedia en muchas ocasiones. Los dos grandes flujos recorren los caminos hacia el norte, ya sea en el continente americano o hacia Europa desde África y Asia. Las dos rutas nos han dado dos enormes tragedias, con unos intervalos de horas, las horribles muertes de Texas y de la ciudad autónoma de Melilla.

La muerte por asfixia en un camión, a más de 60 grados, en una retirada carretera tejana, abandonados es un crimen con un responsable, el que les abandonó allí. Son, por el momento, 51 las muertes, y quedan algunos ingresados con diversas posibilidades de sobrevivir a un suceso que no podemos llegar a imaginar cómo pudo ser vivido.

Lo ocurrido en Melilla, en cambio, es una muerte visible, un asalto a la vista de todos, con grabaciones, testimonios y búsqueda de responsables. Una muerte cruel y absurda que se basa, igualmente, en el tráfico de sueños, que choca con una valla y, en especial, con una brutal represión que acaba causando un pánico. Nos dicen que la policía de Marruecos había desmantelado poco antes los campamentos de emigrantes. Fue una huida hacia delante.

Los dos casos tienen muchísimas diferencias, pero representan la muerte de esos sueños con los que se trafica a lo largo de miles de kilómetros. Muchas veces son viajes de años sufriendo todo tipo de agresiones para llegar finalmente a un punto, a una frontera donde unos logran pasar y otros quedan en ellas. En unos casos es la acción de un criminal que deja morir dentro de un camión a los que ha explotado anteriormente cobrándoles un peaje; en otros es la represión ante un asalto masivo, lo que es un intento cruel de "dejar sitio" a los que llegan nuevos en una infame regulación de los que se pueden contener en el espacio previo al salto. La acumulación de personas intentando dar el salto lleva a estos intentos masivos —propiciados o no— de pasar al otro lado. Unos lo logran, otros quedan en el camino, otros volverán a intentarlo.

Las muertes nos llevan a la solidaridad con el sufrimiento; comprendemos que las circunstancias de las que huyen son durísimas en continentes enteros en los que es difícil desarrollar algo parecido a una vida normal o simplemente el deseo de mejorar. Muchas veces son los propios países de origen los que promocionan la emigración a cualquier trance porque saben que parte de lo que logre ganar es población migrada les llegará a la economía doméstica, que ese dinero que les llega a casa acaba circulando en sus países.

Muchas veces se habla del desarrollo de las zonas de migración para lograr contener los flujos. Finalmente, son las élites corruptas las que se acaban lucrando con la explotación de las personas. Los que huyen de los países no solo lo hacen de la pobreza, sino de las condiciones políticas y económicas que muchas veces hacen imposible desarrollarse al margen de los poderes.

Los migrantes son muchas veces una parte de esa estrategia de repartir por el mundo y de un mayor control interno de los países, que son depurados de personas que pueden ser contestatarias en un momento dado. Antes de acumular un descontento que no puedan reprimir, son incitados a la emigración por ese doble propósito, mandar dinero desde el exterior y evitar un mayor descontento del existente.

Melilla y Ceuta están condenadas por su posición a ser lugar de choque, un riesgo constante de tragedia. La estrategia de Marruecos es presionante. Si nos llevamos "bien", represión brutal; si nos llevamos "mal", abrir las puertas para que pasen. Hemos tenido ocasión reciente de ver ambos estados.

Es una obviedad que las dos ciudades autónomas, enclavadas en el ámbito de Marruecos son y serán una fuente de conflictos variados. La reivindicación marroquí no puede cesar por motivos políticos. Por otra parte, supone un foco de atracción para dar el salto. "Europa" está al otro lado de la valla, no al otro lado del mar, lo que convierte a España en responsable no solo de su frontera, sino de la frontera europea. Pero es obvio, que el conjunto africano no tiene un sentido de las fronteras (en muchos países). Todo lo que confluya en los puntos de salto conocidos sobradamente, por tierra o por mar, serán lugares en los que se puedan producir estas tragedias.

Hace falta, efectivamente, investigar para que no se produzcan desenlaces trágicos, aunque la propia emigración lo es de por sí, una tragedia de desigualdades históricas agravadas por la tentación de la proximidad. Mientras haya países enteros, continentes, en los que nadie encuentre oportunidades, estas tragedias se producirán de una forma u otra. Y es lo que hay que tratar de investigar y evitar a todo trance.

Se puede hacer demagogia hablando de un mundo sin barreras, pero lo cierto es que las hay y tienen su sentido. Lo que no tiene sentido es el crimen de un camionero en Texas o políticas de separar familias, ni crear las condiciones para que se produzcan saltos masivos como el de Melilla que acaben con decenas de muertos unos por asfixia y otros por la brutalidad represiva.

Esas concentraciones en ciertos puntos existen como las terminales del salto, los lugares hacia las que dirigen las migraciones que son doblemente explotadas. Huyen de un infierno para encontrarse con otro, con un proceso bárbaro de selección que hace que muchos se queden por el camino, que los que pueden vuelvan finalmente derrotados.

Es indignante ver tanta muerte al final de esos caminos que han costado lo poco que tenían y que se han tragado sueños y esperanzas.

No sé cómo se puede evitar todo esto, pero solo me queda la rabia y la indignación ante finales como estos, de una enorme crueldad. No podemos acostumbrarnos a ellos, ni pensar que es una consecuencia "normal", un final previsible. Hay que seguir buscando fórmulas que las eviten.


domingo, 11 de octubre de 2020

Jóvenes árabes sin futuro

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Los datos de la encuesta nos los trae Egyptian Streets tras ofrecernos ayer el siguiente titular: "Nearly Half of Arab Youth Consider Leaving Their Home Countries: AYS"*. En este momento, a diez años de la considerada "revolución de los jóvenes", la que significó la Primavera Árabe, el panorama de los países afectados es desolador. No solo se frustraron las expectativas de los jóvenes de salir de un entorno opresivo y sin oportunidades, sino que se encuentran con un recrudecimiento de aquellas condiciones que fueron haciendo levantarse a las poblaciones un país tras otro, de Túnez a Bahréin pasando por Argelia, Egipto o Siria.

Con la excepción de Túnez donde, gracias a la firmeza de las mujeres, la revolución se puedo saldar positivamente causando cambios en el país y supieron defenderlos, el desastre de la zona ha sido total, con un frente militar involucionista, como en Egipto —cada día más tradicionalista y autoritario—, guerras civiles, como las terribles de Siria y como la de Libia, todavía de final incierto y riesgo de internacionalización con la mano larga de Recep Tayyip Erdogan.

La influencia de Arabia Saudí allí donde ha presionado con su conservadurismo para preservar su estatus de estado de referencia se ha hecho notar. Los saudíes son el motor de la zona con dos frentes abiertos, el de la amenaza iraní y el del "islam político", encarnado en los islamistas, que han encontrado soporte en Qatar y Turquía dentro de las luchas de la zona porque nadie les desestabilice sus poltronas autoritarias, ya sean militares o religiosas o ambas. La llegada de Trump a la Casa Blanca ha significado un refuerzo de las políticas autoritarias y aumento de conflictos, como hemos comentado en diferentes momentos, forma de dar salida a la venta de armamento norteamericano.


Recuerdo la expresión de un anciano en la Plaza cairota de Tahrir, "¡los jóvenes tienen razón, hay que apoyarlos!". La expresión estaba llena de sentido común, al ver natural que los jóvenes lucharan por un futuro que se les escapaba en todos los niveles, de los políticos a los religiosos.

Lo ocurrido estos años ha servido para comprender los mecanismos del poder, de cómo se controla la sociedad, dejando a los jóvenes en observación, como un peligro posible para el futuro. Los mecanismos de represión han sido implacables, forzando a la salida del país o a retirarse al silencio del trabajo paralelo. En los países, como ha ocurrido en Egipto, se ha creado un falso movimiento "juvenil", repitiendo cada año una sesión con pretensiones incluso "mundiales", en la que los hijos del régimen asumían la "visibilidad" acomodaticia preguntado a su presidente, al-Sisi, por el futuro. Mientras tanto, muchos jóvenes se iban, otros se mantenían en silencio y, finalmente, los activistas eran encarcelados o simplemente desaparecían.

La noticia de Egyptian Streets es la siguiente:

"The survey, which interviewed 4,000 Arab youths from 17 countries, also found that 77 percent of all Arab youth say corruption is widespread in their country, and that 15 percent actively trying to leave amid the COVID-19 pandemic.

The survey also found that unemployment is a top priority issue for youth, as 87% reported that it was difficult to find a job particularly during the pandemic, and that only half are confident in their governments to deal with unemployment.

Of those surveyed, 35 percent also reported being in personal debt, which is an increase from 21 percent in 2019.

“The findings of our Arab Youth Survey highlight the unique complexities and opportunities that must be addressed to meet the aspirations of young people in the Arab world,” Donna Imperato, Global CEO of BCW, said. 

“The findings underpin the need for many parts of the MENA region to focus on and nurture its youth dividend or risk losing a generation of its brightest young people,” she added.

In 2019, the Middle East and North Africa (MENA) region had the highest youth unemployment rate in the world, according to the World Bank.

Unemployment rates in the region have been the highest for over 25 years, elevated by a series of crises such as the 2008 financial crisis, 2011 uprisings, and armed conflict."* 

Un pequeño texto que recoge la frustración y el fracaso sociales en una generación que no ha conseguido cambiar las cosas en sus países. La oportunidad de 2011 se convirtió en una trampa para el futuro, con efectos de rebote del autoritarismo. Corrupción y desempleo son los dos puntales sobre los que se sostiene el edificio con variaciones.

No hay una política social en estos países, en donde la diferencia y distancia sociales son el eje sobre el que están construidos. Que una región en la que entran y salen miles de millones de dólares siga siendo un espacio de desigualdad y opresión es una muestra del sentido de las revueltas.

Un sentido fatalista de la riqueza y la pobreza, en donde la limosna es un ejercicio piadoso en vez de un sentido de la justicia social es el elemento que une todo ello. Los jóvenes, por el contrario, son vistos como exportaciones que pueden mantener los ingresos de divisas en el país. No es que haya pocas ocasiones laborales, es que es mejor tenerlos fuera del país —un problema menos— y recibir las divisas que la emigración les manda a las familias. Pero la corrupción, esencialmente, es el factor que no solo evita un crecimiento real, sino que se ha constituido en factor esencial, en forma de vida. Es la corrupción la que impide que se desarrolle el empleo, absorbiendo la riqueza que se pueda producir y condenando a que el trabajo sea mendigado al poder, que es quien decide. Pensemos, por ejemplo, en la dependencia de las empresas militares en la sociedad egipcia o en las denuncias del contratista Mohamed Ali contra la corrupción de los contratos en las construcciones de suntuosos palacios presidenciales y otras obras.

El mundo árabe está lleno de jóvenes; son el grupo predominante. Ese capital humano es desperdiciado en estos sistemas que ven en la pobreza un arma de control. Tener a una parte importante de la población bajo control a través del empleo es necesario. El que emigra es controlado a través de la familia que queda atrás y vigilado a través de embajadas, por un lado, y por los islamistas que penetran en las nuevas residencias en el extranjero, como ha denunciado el presidente Macron en Francia.

La noticia estos días es que Egipto ha tenido un millón de nacimientos en los últimos ocho meses y da cuenta de las dimensiones circulares del problema. Más nacimiento, más parao y más emigración; más violencia socia, más represión. Al final todas esas bolsas de descontento se romperán por un lado u otro. 

La encuesta nos habla del deseo de marchar, de salir del espacio en el que no encuentran lo que esperan. Esto es grave en todos los países (incluida España), pero aquí tiene una serie de condicionamientos importantes que hay que tener en cuenta. No hacerlo es ignorar algo que nos afectará a todos más pronto o más tarde. 

* "Nearly Half of Arab Youth Consider Leaving Their Home Countries: AYS" Egyptian Streets 10/10/2020 https://egyptianstreets.com/2020/10/10/nearly-half-of-arab-youth-considering-to-leave-the-region-77-report-government-corruption/

sábado, 15 de junio de 2019

Ya no queda nada donde volver

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Las imágenes y datos que se ofrecían ayer sobre la migración de Venezuela hacia Colombia eran desoladores. De los tres conflictos migratorios más dramáticos de estos momentos es el más localizado en sus causas.
Los emigrantes que fluyen hacia Europa son víctimas de causas diversas, de la violencia a la miseria. Lo mismo ocurre con los que se dirigen hacia los Estados Unidos desde Centro América, huidos de la incapacidad de generar paz y prosperidad en esa parte del continente. Esa fila humana que recorre el camino hacia el norte enfrentándose al tipo de violencia que espera hasta llegar a la frontera del norte. El caso de Venezuela tiene nombre y apellidos: Nicolás Maduro.
A diferencia de lo que ocurre en los frentes del sur de Europa o de Centro América, en donde se dan muchas circunstancias, de la inseguridad a la pobreza, el drama venezolano tiene una características que lo hacen único, el hundimiento de un país a manos de un incompetente incapaz de gestionar un país, encastillado en una ideología reaccionaria disfrazada de progresista, lo que le valió la simpatía de gobiernos y partidos a los que financió para asegurarse apoyos exteriores. Pero nadie, en su sano juicio, puede defender lo que ocurre en Venezuela, el hundimiento de un país, su división profunda.


Desde hace mucho tiempo, el pueblo venezolano se alimenta de los discursos de Maduro, no hay mucho más que llevarse a la boca. La negativa a que entre ayuda humanitaria, alimentos y medicinas, es una de muestra de la cerrazón del que sigue sosteniendo que no ocurre nada y que son solo maniobras  extranjeras para acabar con su gobierno.
Cuando los países se convierten en regímenes dejan de ver a las personas como personas y comienzan a hacerlo como adversarios o enemigos, son solo prolongaciones tentaculares de intereses foráneos, de perversas intenciones. En este sentido, lo peor que podía haber ocurrido es el interés de Trump en Venezuela. Si Maduro ya había acusado de "imperialistas" a todos los que le llaman la atención y le recriminan la situación que vive el pueblo venezolano, con las tonterías de Trump se ha vuelto a realimentar y a producir nuevos y enérgicos discursos de una teatralidad que ya no es soportable.
Por motivos que imagino, el régimen de Maduro sigue teniendo cómodos defensores por todo el mundo. Por un lado, los que están enfrentados a los Estados Unidos (cada día más) se ven la obligación de defender a Maduro. Su régimen se ha encargado de mantener lazos con ellos para asegurarse esa defensa. Por otro lado están los que ven en él ese romanticismo progresista que se quedó en miseria allí donde prendió. Venezuela no necesita esos, sino librarse de las corrupciones endémicas que atenazan a muchos países y de los que se aprovecho Hugo Chávez para generar la suya propia. El que fuera militar golpista, acabó produciendo su propio reino y lo dejó en herencia al sucesor más inepto, Nicolás Maduro.


Las imágenes de ayer en Euronews deban mucho que pensar sobre la situación del país. La cadena recogía las peticiones de ayuda de una Colombia desbordada a la Unión Europea. Esta era la noticia, firmada por Ana Lázaro:

Colombia se encuentra ante un reto migratorio sin precedentes. En un plazo de apenas dos años, el país ha recibido un millón trescientos mil venezolanos. Y el flujo continúa.
El gerente de la frontera colombiana, Felipe Muñoz, ha viajado hasta Bruselas para pedir ayuda a la Unión Europea. Afirma que la crisis humanitaria amenaza con prolongarse en el tiempo.
"Esto realmente llegó para quedarse", explica Muñoz. "Nosotros no creemos que así mañana hubiera un cambio en Venezuela, la mayoría de migrantes se van a devolver. No hay a donde devolverse. No hay ninguna infraestructura ni educativa, ni social, ni de salud. Es decir que Colombia no está viendo esto sencillamente como una emergencia, sino como un reto fundamental a su desarrollo para los próximos años."
Las autoridades venezolanas anunciaron recientemente la reapertura del paso fronterizo de Cúcuta, el más importante a nivel de tránsito rodado, tras cuatro meses clausurado. Lo que provocó una nueva oleada de migrantes.
Pero la ayuda humanitaria internacional sigue teniendo problemas para entrar en Venezuela.
"Lo que pasó sencillamente es que dejaron pasar a la gente por al lado de los contenedores. Pero allí no hay paso de vehículos, ni hay paso de ayuda humanitaria, ni hay paso de nada", afirma Muñoz. "Simplemente es una apertura que creemos se hizo por las circunstancias de desabastecimiento de electricidad y de gasolina en la fronteras que se empezó a presentar hace tres semanas".
La crisis ha obligado al gobierno colombiano a tomar medidas excepcionales para atender a los migrantes. Lo que ha puesto a prueba el sistema de salud y de educación.
Se calcula, por ejemplo, que unos 20.000 niños de madres venezolanas han nacido en Colombia. Muchos de ellos se han convertido en apátridas.*



El drama demuestra también que es posible algo de solidaridad. Hoy el mundo se divide en tres grandes categorías, los partidarios de los muros, los que no los quieren y los que se desangran esperando a que se decidan. Entre estas categorías, cientos de matices y condiciones, por supuesto. Pero no se puede ser indiferente ni a la muerte ni al dolor humano.
La monstruosa indiferencia que exhiben dirigentes de países europeos, a los que se les ve hacer la señal de la cruz, como a Salvini, es una demostración de cómo se puede llegar a perder el sentido de lo humano. La incapacidad para lograr soluciones implica que se agravan las consecuencias cada día. El ejemplo venezolano es muy revelador en esto. Venezuela es un estado degradado al que el autoritarismo de sus recetas y su lucha contra la realidad condena a la miseria y al exilio.
La petición de Colombia debería ser atendida por motivos humanitarios. Las palabras sobre la inexistencia de una Venezuela real, "no hay a donde devolverse", señalan el grado de miseria alcanzado en un país que ha estado regalando crudo a los amigos en condiciones muy favorables o regalado.
El diario Pamam Post recogía en septiembre de 2018 una noticia de Reuters:

La agencia de noticias Reuters informó en un reportaje que PDVSA reanudó el suministro de petróleo a la isla, totalizando, desde enero, 11,74 millones de barriles (unos 49.000 diarios), pero solamente entre los meses de junio y agosto le ha enviado al régimen 4,19 millones de barriles. Todo esto en medio de la peor situación que ha enfrentado PDVSA con la producción petrolera en sus mínimos históricos.
Y es que con la llegada del chavismo al poder en Venezuela, Cuba ha dependido financieramente del país suramericano, el cual cubría hasta el 70 % de sus necesidades de combustible.
Mientras los venezolanos viven una escasez de alimentos y medicamentos sin precedentes; y una crisis económica enmarcada en la inflación más alta del mundo y los salarios más bajos de la región, Maduro regaló entre junio y agosto unos USD $248 millones.
Maduro ha afirmado hasta el cansancio que una supuesta “guerra económica” no le permite comprar medicamentos para la población de ese país, pero al mismo tiempo adquiere crudo ruso para cumplir sus compromisos con el régimen de Cuba.
Y es que este martes 26 de junio se conoció que en el Caribe un tanquero pudo descargar crudo ruso comprado por la estatal venezolana PDVSA para ser enviado a Cuba.
Mientras en el país suramericano cientos de venezolanos fallecen por la escasez de medicamentos y otros miles se alimentan de la basura por la crisis económica, el régimen de Maduro inventa excusas para que la población continúe sumida en la miseria.**



Difícilmente puede encontrarse un caso más trágico de perversión de la política, convertida en mero mantenimiento del poder de un régimen que ha fracasado históricamente. Los que lo han convertido, desde la comodidad de sus países, en ejemplo, deberían pensar un poco en la monstruosidad creada en función del sufrimiento creado. Al igual que hicieron algunos regímenes de Oriente Medio, han usado la riqueza para comprar protección y amigos por el mundo.
Las tensiones internacionales de las potencias —USA, Rusia, China— están llevando a la falta de soluciones a enormes crisis humanitarias, como es la guerra de Siria o la situación de Venezuela. La falta de acuerdos por el enfrentamiento continuo lleva a que sea imposible alcanzar soluciones. A los regímenes conflictivos les basta con ponerse bajo la sombra de alguna potencia para mantenerse sabiendo que son respaldados hagan lo que hagan.
El debilitamiento de las instituciones internacionales por parte de la administración Trump hace que la situación se agrave. El "America First!" no es solo cuestión de Estados Unidos, sino que con su política crea el caos para después imponer la fuerza. Sin instituciones que se respeten, solo queda la ley de la jungla. Como decíamos ayer, el agravamiento de muchos problemas, se traduce en situaciones desastrosas para todos aquellos que no tienen la capacidad de responder. ¿Cree alguien que va a servir de algo el frenar la inmigración en la fronteras sur de México y trasladar el conflicto más al sur? Los problemas, como los emigrantes, van de un sitio a otro, esperando que alguien les pueda acoger o mostrar simpatía para sobrevivir en un camino sin fin.


La expresión citada de que ya no queda a donde volver nos muestra que se están intensificando estas situaciones de vacío tras guerras o destrozos autoritarios, ya sean de los gobiernos o de la ausencia de poder real por parte de ellos, cuyo espacio es ocupado por bandas criminales. No solo huyen, sino que son sometidos en su camino a todo tipo de abusos de mafias, que ven en ellos una materia prima que explotar. 
El drama de la emigración o, si se prefiere, de la dramática emigración es una vertiente del siglo XXI que muestra nuestro retroceso en materia de entendimiento de lo humano como universal. Es el egoísmo lo que avanza.


* "Colombia pide ayuda a la UE frente al éxodo venezolano" Euronews 14/06/2019 https://es.euronews.com/2019/06/14/colombia-pide-ayuda-para-hacer-frente-a-la-crisis-migratoria-venezolana
** "Venezuela mantiene a Cuba: le «regala» 11 millones de barriles de crudo" Panam Post 14/09/2018 https://es.panampost.com/sabrina-martin/2018/09/14/venezuela-cuba-crudo/?cn-reloaded=1





jueves, 28 de febrero de 2019

La maldición de las raíces o qué difícil es ser egipcio o dejar de serlo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Sabía que ocurriría, solo se trataba de saber cuándo. No quería ser agorero, pero sabía que era inevitable. Cuanto más se celebrara el éxito de Rami Malek, cuanto más arriba llegara, antes aparecería la homofobia egipcia. Y si los Oscar se dieron el fin de semana, han sido poco más de 48 las que ha durado la celebración como "héroe egipcio" de Malek.
Egipto es una trituradora, una maquinaria social que necesita de figuras a las que elevar para mostrar el poder de lo "egipcio" (justamente o no) y a las que destruye después mediante procesos de calumnias, insultos o denigraciones. Hay algo perverso en todo ello y que implica el enorme riesgo de ser popular en un país que tiene como deporte destruir a sus mitos, especialmente si el éxito llega de fuera, lo que los hace inmediatamente sospechosos. Eso vale de Moh Salah a Rami Malek, de Sherine a Bassem Youssef.
El éxito cinematográfico internacional de Malek en la interpretación de Freddie Mercury —merecedora de todos los premios importantes— le ha hecho convertirse en un centro de atención doble, por un lado los que aplauden su éxito y tratan de hacerlo suyo, y los que intentan hundir su prestigio, el gran deporte nacional.


Egipto sigue sin asimilar las causas de su emigración, que van desde el sectarismo de los que deben huir por no poder vivir conforme a sus ideas (políticas, religiosas) o los que no consiguen vivir como desean (económicas) y salen a buscar fortuna.
La narrativa estándar del emigrado tiene una formulación inicial: el emigrante sale fuera, fracasa y regresa para que los que se quedaron le reprochen su salida, lo vano de su idea de encontrar un sitio mejor que Egipto. Nada produce más satisfacción que el regreso con la cabeza baja, el regreso pidiendo perdón por haber pensado que hay un lugar mejor que Egipto en el mundo. Esta narración tiene variantes, pero se mantiene como la deseable.
Por el contrario, la narración más irritante es la del éxito migratorio. Tener éxito fuera no se perdona y acaba siendo fuente de ataques. La razón es sencilla y va más allá de la envidia, que —como se decía antes— es muy mala. El triunfo fuera, el éxito de emigrante, es la confirmación del fracaso propio, de la falta de oportunidades para triunfar en un país en donde el triunfo se penaliza como casi cualquier hecho individual, cualquier hecho al margen de los mecanismos de control y vigilancia social. Son los que no perdonan y esperan el momento de preparar la caída.
El triunfo exterior es una traición. Al momento del éxito, el que el pueblo celebra con ilusión, como una posibilidad de salida de la miseria y el control al que se le somete, le sigue el de la caída, el del linchamiento mediático. Hace poco tratamos aquí los ataques al exitoso futbolista Moh Salah: "ya no comes nuestra comida, ya no bebes nuestras aguas", le dijeron.


El caso de Malek tiene su propia peculiaridad en dos puntos: es hijo de emigrantes coptos, lo que le convierte en un peligroso modelo y sujeto a doble control, y en segundo aspecto, el derivado del personaje interpretado, el de Freddie Mercury, al que se muestra como homosexual. Estos dos puntos se entrecruzan en los ataques.
Con el titular "MP criticizes Rami Malek over homosexual role", Egypt Independent señala:

Egyptian MP Mohamed Ismail, secretary of the Housing Committee in the House of Representatives, commented on Egyptian-American actor Rami Malek winning the Oscar for Best Actor by saying that he aims to spoil the morals of Egyptian youth.
Ismail said during a phone call to Hadret al-Mowaten broadcast on Al-Hadath Al-Youm satellite channel, “I was surprised by the Egyptian media’s celebration of Rami Malek, because the role played by Rami Malek in the film is far from his real character. He is trying to [spread] homosexuality among the youth.”
He added, “If he wins the Oscars, it doesn’t mean we have to celebrate him, because the main objective behind obtaining the prize is spreading something rejected by all religions – homosexuality.”
“The award has a specific goal, which is to corrupt morality in the Arab world. Rami Malek is a bad example. If he was in Egypt, he would have been hanged,” Ismail added.
Egyptian-American actor Rami Malek won the Oscar for Best Actor at the 91st Academy Awards for his exceptional portrayal of Freddie Mercury, the legendary frontman of the British rock band Queen, in the biopic film “Bohemian Rhapsody”.
Besides his brilliant performance in “Bohemian Rhapsody”, Malek is known for his role in the USA Network television series “Mr. Robot”. He has received several awards for his biggest role so far, including the Golden Globe, Screen Actors Guild Award, BAFTA, and more.
As the son of Upper Egyptian parents thanked the late Mercury, he looked to Queen’s surviving members, lead guitarist Brian May and lead drummer Roger Taylor, who were almost in tears, saying, “This is a monumental moment… Thank you, Queen, for letting me be the tiniest part of your phenomenal, extraordinary legacy… I’m forever in your debt.”*


El ataque tiene mucho de amenaza (cuando se señala lo que le podría ocurrir si estuviera en Egipto), pero lo es sobre todo para aquellos que lo celebra. Es el mismo Egipto del que ayer su ministro de Asuntos Exteriores, Sameh Shoukry, presumía de ser adalid de los Derechos Humanos ante la Unión Africana que preside.
La ingenuidad de Malek le llevó celebrar sus orígenes egipcios y dirigirse directamente a los jóvenes. Él, dijo, estaba escribiendo un segundo capítulo en un país que acogió a su familia y que le deba ahora la oportunidad de hacer cosas importantes y que estas fueran reconocidas.
Durante el tiempo de éxito de su serie televisiva, "Mr Robot", Malek ha sido citado a menudo con la etiqueta "actor egipcio norteamericano". Es frecuente que esto se haga ya que sirve para halagar el ego egipcio sin querer preguntarse por el hecho de que el éxito es algo que se produce y reconoce fuera.
Como señala el diputado homófobo y piadoso, no hay nada que celebrar pues es un "mal ejemplo". Pero lo interesante es que la cuestión no queda ahí. Hay dos elementos de maldad puramente egipcia: 1) "He is trying to [spread] homosexuality among the youth"; y 2) “The award has a specific goal, which is to corrupt morality in the Arab world. Rami Malek is a bad example. If he was in Egypt, he would have been hanged,” Ismail added.


Ya no se trata de que el diputado Mohamed Ismail y las religiones estén en contra la homosexualidad. Se trata, nos dice, de una "campaña", de una "conspiración" para corromper a la juventud. El segundo punto señala que esa conspiración tiene un "objetivo específico", que es "corromper la moralidad  en el mundo árabe". ¡Cuánta conspiración mundial contra la pureza moral, contra la perfección!
Puede que alguien piense que es una paranoia de un chiflado. La cuestión es que este tipo de paranoias conforma la vida cotidiana del mundo árabe y, en especial, del egipcio, que es la cima de la perfección moral, el lugar donde todo empezó y al que todo debe regresar, el espacio donde los presidentes siguen llamados por enviados divinos a enseñar a los egipcios y al mundo entero cómo se debe gobernar en nombre de Dios, la única lección aceptable.
Desde esta perspectiva que ahora se trata de expandir, Malek es un agente extranjero, un traidor a patria (Egipto) y religión (copta), cuyo objetivo es, como el de otros tantos, la destrucción de aquello que tantos esfuerzos cuesta al régimen, la protección de la voluble juventud, que un día pide la salida del presidente y otro agita banderas irisadas en conciertos de músicas perversas. Desde ese momento, Malek no es un actor de éxito, hijo de emigrantes egipcios, sino un mal ejemplo que hay que evitar celebrar en nombre de la pureza, las buenas costumbres y las leyes de Dios. Que no venga, porque podría ser encarcelado o peor.
Pero la cuestión no se queda ahí. En Egyptian Streets, con el titular "Somebody to Love? Rami Malek Without Freddie Mercury", nos ofrecen otra perspectiva que acaba con consecuencias negativas. El artículo está firmado por Miray Philips y critica el énfasis puesto por Marek en la cuestión de sus orígenes egipcios tratando de obviar otros elementos concurrentes en el caso de Freddie Mercury. Tras señalar inicialmente el gran éxito de Rami Marek en los premios, encadenados uno tras otro por su interpretación del cantante, se entra en la cuestión central, la sexualidad:

Unlike Rami, Freddie is bisexual. And unacknowledged in the celebrations of Rami’s success is the significance of representing the sexuality of a brown immigrant on screen. My Facebook feed is engulfed with images of Rami Malek winning awards, and none of his role playing Freddie Mercury – a flamboyantly androgynous and queer legend.
Erased from their Facebook posts – intentionally, I think – is part of Rami’s speech where he emphasizes that the film is, indeed, “about a gay man, an immigrant, who lived his life just unapologetically himself.” The selective celebration of immigration and not of queerness is blatant, and the heroization of Rami Malek as an immigrant makes me wonder if he would have been so quickly claimed as “one of us” had he, himself, been queer.


Si el diputado egipcio acusaba al actor de ser un mal ejemplo y de expandir la homosexualidad para corromper a los jóvenes egipcios, nos encontramos ahora con el caso (casi) contrario en el que las acusaciones son por haber intentado borrar la cuestión de la "bisexualidad" de Mercury en beneficio de un discurso migratorio de éxito. Para la autora, Malek es culpable de no haber mostrado más fotos del personaje y su significación sexual en beneficio de las fotos del éxito, las que consagran al emigrante triunfador.
También aquí la clave es egipcia. En el mundo de Trump, que es el entorno en el que viven la Academia y los norteamericanos, la cuestión sexual de Mercury no tiene la misma importancia que la del inmigrante de éxito, línea en la que se encaminaron muchas de las intervenciones de la noche de los Oscar, incluido, por ejemplo, el discurso de Javier Bardem. El énfasis, pues, no estaba tanto en la bisexualidad, como el de la inmigración en un país cuyo presidente quiere levantar un muro y acusa a los que llegan por el sur de ser criminales, violadores, traficantes, etc.
Pero la perspectiva se desvía en el caso de Egipto precisamente porque se invierten las direcciones de las líneas. Ya no se trata aquí de "los que llegan" (inmigrantes), sino de "los que se van" (emigrantes). Es lo que hemos explicado en el discurso homófobo del diputado: los egipcios coptos se van y sus hijos, fuera, vienen a enseñar perversidades contra Dios que aprende lejos de nuestras piadosas fronteras. No hay que ver a Malek, nos viene a decir, como un "héroe", sino como un traidor y corruptor.
Pero el artículo, en esta línea, va más allá. La autora escribe:

Perhaps, in some ways, Rami Malek has also contributed to the invisibilization of queer people. He belongs to a legacy of straight and cis actors who have won Oscars for playing queer roles. Additionally, while Rami has acknowledged his Egyptian and Coptic origins – and quite charmingly so –, and also even nodded to the violence against Copts in Egypt, he has remained deafeningly silent about the horrific crackdown on queer individuals in Egypt. For years, while LGBTQ+ Egyptians have been incarcerated and tortured en masse, the Coptic Church and other religious institutions have held conferences to “treat” homosexuality.

Once, I watched a Coptic Orthodox priest tell a room of high-schoolers that no queer Copts exist. He said this during Sunday School, in front of a room that was undoubtedly inhabited by queer and questioning Copts. The claim is outrageous, and it both denies the existence of queer Copts and justifies rampant homophobia and transphobia within Coptic communities. To combat such instances, recent efforts by Coptic Egyptians – namely CopticQueerStories and LGBT Coptic Christians – have sought to elevate the existence, reality and theology of queer Copts. These platforms highlight the struggle of queer Copts who often feel like they are “the only one” as they navigate and juggle their multiple, and seemingly competing, identities.
So, in his speech, when Rami Malek says that “we are longing for stories like this”, indeed, we are. We are longing for queer, brown and immigrant success stories. And I am longing for a Facebook feed, and broader communities, that celebrate immigration without invisibilizing and erasing queerness. Any way the wind blows.**

Malek, finalmente, tiene la culpa por hablar o por callar, por poner sus fotos con el Oscar o por quitarlas. Es el destino de las raíces egipcias. Responsabilizarle de una cosa y la contraria explica el callejón sin salida egipcia, el porqué muchos que podrían celebrar su éxito tratan de alejarse porque el éxito de un egipcio siempre es amargo.


Rami Malek trató, como otros hicieron, de manifestar que la sociedad norteamericana es múltiple, por más que tengan un presidente empeñado en demostrar lo contrario. Fue la línea de los discursos contra el racismo y la xenofobia, que ya hemos contado aquí suficientemente.
Pero a Rami Malek se le pide que se sume a causas nobles, como es la defensa de la comunidad LGTB en Egipto, o que las abandone por perversas y corruptoras. Si dice estar orgulloso de sus raíces coptas, se le dice que los coptos son también una maquinaria de represión y control social, como de hecho ocurre.
Todo ello demuestra, una vez más, que se egipcio es complicado (más que complejo), un callejón sin salida porque fracases o triunfes siempre será una cuestión polémica que te acabará quitando las ganas de regresar o simplemente de recordar de dónde vienes.


Malek se ha llevado todos los premios internacionales importantes de este año con su interpretación de un músico, Freddie Mercury, bisexual. ¿Le convierte eso en un mal egipcio (algo que no es), en un mal copto (cosa que no sabemos si le importa), en una mala persona? Para los que le atacan sí, sí y sí. Unos por acción y otros por omisión. En un caso porque te pasas y en el otro porque no llegas.
Malek ha entrado, como Moh Salah y alguna otra figura en el peligroso grupo de egipcio o medio egipcio que tienen un poder de influencia sobre un pueblo que vive alentado hacia la mitomanía y el caudillismo. El peligro de no poder controlar a estos "influencers" hace que se les destruya ante el temor de que su efecto sea nocivo para el poder. En el caso de Malek está claro en qué sentido y en caso de Salah en cuanto que empezó a mandar mensajes sociales o críticos. 
La maquinaria egipcia es capaz de esto y mucho más. Felicitaciones a Rami Malek por sus premios. Puede que se los hayan dado en la perversa sociedad occidental, esa de los derechos humanos, con la intención de destruir Egipto, pero a mucha gente le vale.


* "MP criticizes Rami Malek over homosexual role" Egypt Independent 27/02/2019 https://ww.egyptindependent.com/mp-criticizes-rami-malek-over-homosexual-role/
** "Somebody to Love? Rami Malek Without Freddie Mercury" Egyptian Streets 27/02/2019 https://egyptianstreets.com/2019/02/27/somebody-to-love-rami-malek-without-freddie-mercury/