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martes, 29 de julio de 2014

Caras en el Empire

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Leí ayer con interés esa novela picaresca del emprendimiento a la española que tiene por nombre "Facephi", una empresa que tiene como objeto de ilusión y venta un programa de reconocimiento facial.
A la cuestión de Gowex (Go West, young man!) se suma ahora otro posible culebrón del quiero y no puedo empresarial de FacePhi, otra empresa del sector. Y es una pena porque ¡con la falta que nos hace un buen software de reconocimiento de caras! ¡Lo bien que nos vendría! Desde que la cara dejó de ser el espejo del alma y empezó a ser el espejo social, es decir, de lo que le gusta a los demás, ya no puede uno fiarse de las apariencias porque están hechas precisamente para que nos fiemos. La naturaleza hizo nuestro cerebro para detectar rostros y la cultura se dedica a fabricar ilusiones que lo engañen. Ahora es la contabilidad el espejo del alma, pero es un rostro oculto, de difícil acceso, encerrado en el harén del defraudador, estafador celoso.
El caso de FacePhi lo destapó El País señalando las increíbles contradicciones —llamada "sombras" en el "milagro" de la empresa en un reportaje del día 26*— en que incurrían. La modalidad de esta "milagro" consistía en el estiramiento del deseo hasta presentarlo como realidad. Mato un simple conejo en el campo y regreso como "gran cazador blanco de elefantes", por decirlo así. 


En un sistema capitalista en el que, como nos decían el otro día en otro titular de El País, todo se basa en la confianza, el timo es un resultado natural. Todo se publicita como fármacos milagrosos, como productos galácticos, cuernos de unicornio recién cortados. Es la forma de recaudar apoyos y confianzas, de atrapar incautos financiadores ante los que se exhibe un rosario de logros más allá de los mares, donde sea. Algunas empresas y pseudo empresas, saben que todo empieza en el logo, en los colores, en las fotos y en la página web. Si hay algo detrás es solo cuestión de detalle o de tiempo. Ya llegará, ¡no seas impaciente! Si antes se decía que "dinero llama a dinero" ahora son el colorín y la labia los que priman y hacen furor. ¡Pon en marcha tu dinero!, les dicen, y despliegan ante los incautos folletos y tabletas, les ponen un pin y les regalan un llavero. Son las nuevas ganzúas del alma y del bolsillo.


En el otro caso, el destapado por Gotham Research, la señora de Jenaro García, el señor de Gowex, dice que ella no sabía nada de lo que firmaba y que le transmitió su ignorancia en forma de instrucción a su asistenta para que firmara dentro de esa forma de nueva solidaridad interclases que hace que compartas con el servicio doméstico lo que no tienes o no existe. La señora de Jenaro García dice que no sabía nada de negocios, sí. ¡Lástima de MBA en el que se conocieron, donde surgió el flechazo emprendedor! ¡Qué pena de dinero tirado! ¡Sí, qué pena! También Gowex, como FacePhi, vendía humo, un humo de labia y colorines.


El drama de FacePhi es casi filosófico: no puede demostrar las cosas que ha contado a los demás, ladrillos vaporosos sobre los que ha construido su imperio de la confianza. Ante esas "sombras" del "milagro", por usar los términos de El País, la caída se produce:

Facephi, la empresa alicantina especializada en software de reconocimiento facial, se desplomó un 9,39% en la sesión de este lunes, y acumula ya una caída del 40,6% desde que marcara máximos el 4 de julio pasado. La cotización cerró la sesión en 1,93 euros por título, aunque la caída pudo ser mayor porque se pusieron encima de la mesa más de 200.000 órdenes de venta aunque solo se cruzaron 7.100 por un importe de 14.000 euros. La firma cotiza en la modalidad de fixing con dos cambios al día, a las a 12 y a las 16 horas. que tiene limitados el descenso máximo al 10%.
Esta caída se produce tras la información publicada por EL PAÍS, en la que ponía de relieve varias contradicciones en el negocio de la compañía. Entre ellas, varios contratos como el de la empresa de seguridad del Empire State Building de Nueva York, que publicitó como suyos pero que no ha podido demostrar. Tampoco llegaron a término las negociaciones con bancos y cajas para instalar el sistema de reconocimiento en los cajeros automáticos.**


Podían haber elegido otro edificio para colocar el software, pero, ya puestos, ¿por qué no? ¿Quién no conoce el Empire Estate Building? ¿Por qué conformarse con menos? Cuando se le fuerza a probar lo del Empire State, estás son las respuestas:

Sostiene que sí puso un sistema en el Empire State. Primero responde que fue en la entrada y luego matiza: “Se puso un piloto en un control de acceso interno del Empire State. Solicitado por ellos”. No recuerda la empresa con la que colaboró ni tiene una foto del aparato, pero se ofrece a mandar los correos que prueban el trabajo. Días después rectifica por correo electrónico: “El correo del Empire es de hace más de cuatro años, de la otra compañía y no lo encuentro”.*


Cuando le preguntan, el responsable de FacePhi, Salvador Martí, responde con frases como "no me expresé bien", "no es exactamente así", etc., lo que nos lleva a cuestiones de filosofía del lenguaje. En un mundo mediático, las palabras y las imágenes lo son todo hasta que se invoca la realidad. En su reportaje del 26, El País recogía estas cuestiones de precisión:

Martí responde que sí tienen sistemas de reconocimiento facial: “Hay cajeros automáticos dando dinero en Perú. Está anunciado en prensa por ellos. En la oficina de Interbank”. Una portavoz de Interbank corrige: “Hubo coordinaciones con la empresa para estos cajeros, pero finalmente no se llegó a ejecutar”.*


Es una pena que todo lo que dices que existe no exista, pero los cajeros peruanos tienen o no tienen el software de tu empresa. Y en este caso, algo tendrán que decir sobre sus propios cajeros. No hay que vender la piel del oso antes de cazarlo, nos dice el refranero. Y esta empresa parece que tenía el salón de casa lleno de cabezas de fieros osos sin cazar, osos a cuenta. De nuevo se utilizan las fórmulas de "estar en tratos", "conversaciones avanzadas", "prácticamente cerrado" y un sin fin de grados intermedios entre lo que es y lo que no es. Al final, todas esas cosas se van acumulando y la esperanza de que algunas se cumplan se desvanece. El efecto dominó que esperaban —que firmando un contrato los demás llegarían fácilmente y en cadena— se convierte en un dominó inverso en el que se desmorona todo.

FacePhi es una empresa que se compró a sí misma —a la fracasada empresa F7, ellos mismos, que eran los que habían desarrollado el software— el producto, un producto que había fracasado o no había conseguido sus objetivos. El año pasado facturó poco más de 8.000 euros y esta salía a bolsa y se capitalizaba por millones. La teoría de que con logo nuevo, con nuevo nombre o caras nuevas, todo cambia y ya está hecho todo, está generando demasiadas expectativas. El software desarrollado podía identificar los rostros de los demás, pero los demás no debían identificar el suyo bajo la capa de colorines y labia nueva. Dicen que ese software impedía los fraudes en cajeros o colarse donde no se debe. 
Queda demostrado que si todos —que son muchos— los que tenían que verificar la realidad de FacePhi, sus ocho mil euros de ingresos el año pasado, no lo hacen, el periodismo de investigación tiene su sentido. Alguien tendrá que decirlo más allá de los folletos y titulares regionales complacientes, del autobombo y de la euforia que crea confianza.
Tras la mesa de Salvador Martí, en su despacho de la empresa, un mapa del mundo, en negro, queda a sus espaldas bajo el rótulo de FacePhi, más allá de la biometría. Un mundo de sombras y ensombrecido, oscuro, por conquistar. Una vez más: Go west, young man, And grow up with the country! En un chiste del Chicago Tribune, de los años 20, la madre advierte al despedir al joven emprendedor viajero: ""... And don't go near Hollywood!". Sabio consejo.




* "Sombras en el milagro de Salvador" El País 26/07/2014 http://economia.elpais.com/economia/2014/07/26/actualidad/1406400706_674020.html 
** "Facephi se hunde en el MAB y acumula una caída del 40% desde máximos" El País 29/07/2014 http://economia.elpais.com/economia/2014/07/28/actualidad/1406568373_207705.html





martes, 13 de mayo de 2014

Tres minutos que conmovieron al mundo o ¿a qué piso va usted?

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Si la Historia, nos han dicho siempre, la escriben los vencedores, no se sabe muy bien quién escribe las de la Economía. Quizá no haya vencedores ni vencidos en estas historias. No lo sé. En cualquier caso, parece que los héroes son cambiantes
En uno de los blogs del diario 5 Días, me encuentro el llamativo título "¿Por qué es tan difícil asociar a emprendedores e inversores?". La pregunta es relevante, aunque me imagino que no será fácil de contestar. El artículo, como si se tratara de coger carrerilla para lo que llegará después, arranca así:

El cortoplacismo del inversor queda opuesto al espíritu soñador del emprendedor. Esto último lo pudimos comprobar la semana pasada, en un desayuno organizado por Creaventure y MasterCard España, donde se pudo realizar un following de los proyectos presentados en la pasada edición del concurso Elevator Pitch del Salón MiEmpresa.
Finalizado este encuentro, surgen conclusiones que ayudan a entender por qué es complicado que emprendedores e inversores completen el puzle perfectamente. Por un lado, encontramos una mentalidad soñadora, con ilusión de sacar adelante su proyecto y, por otro,  unas ganas inmensas, no sólo de invertir sino de encontrar proyectos que realmente merezcan la pena. Ambos grupos pusieron en común los errores que, bajo su punto de vista, cometen los otros a la hora de cerrar un acuerdo entre inversores y emprendedores.*


Uno encuentra loable que se celebren encuentros con motivos tan sanos en este mundo rastrero en donde solo entra en discordia ese ser que ni sueña ni desea encontrar proyectos que merezcan la pena, que se guía solo por su "espíritu animal", más animal que el de los demás. Me estoy refiriendo, lo habrán adivinado ya, al "trabajador", causante de que el beneficio del inversor se retrase más allá del deseable corto plazo y molesto zumbido en los sueños del emprendedor, que le acaba finalmente despertando, como los bebés más molestos, a base de gritos de hambre.

Es cierto que el blog se llama "Mi empresa" y que dentro de ese concepto es sobre todo importante el "Mi", algo que le debe quedar bien claro a todos, a trabajadores e inversores. Como el "mi" afloje, se te llena la "empresa" de vagos que además quieren cobrar, que diría doña Mónica de Oriol antes de disculparse por el tonillo más que por la teórica dada, con etiquetas insultantes incluidas. Dicen que la presidenta emprendedora se disculpó por el tonillo, aunque algunos titulares resaltaban que quien lo hizo fue el Círculo de Empresarios. Piempre queda bonito que un círculo pida disculpas porque, por ejemplo, los triángulos nunca lo hacen.
Después de desmenuzarnos los mutuos reproches que los sectores que verdaderamente cuentan en el mundo económico, los que tienen ideas y los que tienen dinero, se llega a algunas conclusiones sobre lo avanzado tras los resultados del concurso Elevator Pitch. Algunos habrán pensado que lo de Elevator Pitch es el patrocinador del encuentro. ¡Pues, mira por dónde, no! Nos lo aclaran en otro lugar, esta vez un espacio para mujeres emprendedoras:

¿Elevator qué?  Dirán algunos. Por definición, el 'elevator pitch' es la presentación de tu negocio o empresa a un potencial inversor en breves minutos. La idea surge a partir de un escenario hipotético: cómo vender tu proyecto a un posible inversor si te lo encuentras en un ascensor. Debes ser directo, concreto, trasmitir pasión y lograr hacerlo en menos de 3 minutos.  Esto te servirá para definir en forma clara y concisa tu negocio o emprendimiento**


Hay un truco, claro, que es el ascensor estropeado del que no dejas salir al inversor hasta que te da el "sí", pero se suelen echar para atrás en cuanto que se pone en marcha de nuevo. No sé cuántos negocios salen de este tipo de procedimientos mediante los cuales los teóricos del marketing recreativo pretenden arreglar la economía del país. Realmente no sé si hay datos al respecto.
En estos tiempos en los que reclamamos seis minutos para la asistencia sanitaria, once minutos —eso nos decían hoy— para atender a los ciudadanos por parte de las delegaciones de Hacienda, etc., tres minutos para sacar adelante el país no parece ni mucho ni poco sino todo lo contrario. En esta web emprendedora dan sabios consejos sobre cómo prepararse para triunfar en esos tres minutos que conmoverán al mundo. Sin embargo, en un universo tan competitivo, como en el atletismo o la Formula 1, la tendencia es a pulverizar los tiempos, a —cronómetro en mano— entrar en el mundo de los récords y encuentro manuales de estas cosas que rebajan el tiempo de convencimiento a segundos. Aquí ya no hay metáfora del ascensor que resista y hay que recurrir a la NASA y a la velocidad de escape de la desgracia terrenal. ¡Ya nos parece ver al emprendedor alejarse del planeta a lomos de su idea financiada!


He visto esta técnica del "ascensor" en alguna película romántica en la que algún personaje sosainas trata de congeniar con alguien en plan maratón. Hay versión presencial, en local al efecto, o versión virtual por teleconferencia. Tienes apenas unos minutos —no sé si tres— para convencer a la inversora de turno de que eres un emprendedor galante competente, que merece la pena invertir en ti, aunque sea de forma cortoplacista. Mucho enredo, pero al final lo de siempre.


En este juego del ascensor virtual para emprendedores e inversores, el galanteo lo tiene que hacer el emprendedor, ya que es mediante este cortejo de pavo real como intenta llevarse al huerto al capital necesario para que pueda cumplir su papel de soñador que la Naturaleza le ha asignado. Los trabajadores, por supuesto, no pintan nada en este juego —tres son multitud— y lo mejor es que vayan por el ascensor de servicio, el montacargas o por la escalera si no hay otra cosa. Esto es cosa de dos.
Veamos qué conclusiones sacaban nuestros blogueros de 5 Días sobre lo que ocurría tras los encuentros en los ascensores:

Entre las conclusiones expresadas por emprendedores españoles, encontramos una visión cortoplacista sobre los inversores, dado que según expresan buscan una rentabilidad casi inmediata o incluso un exit del proyecto, sin proponerse mantener una financiación a la vez que las compañías crecen en volumen.
Asimismo, echan en falta una generación de “inversores emprendedores” que rescaten su antigua esencia y apuesten por la creación de créditos flexibles y financiación de proyectos, donde prime el crecimiento global frente al beneficio inmediato que comentábamos anteriormente. No menos importante consideran la falta de rondas de inversión más “valientes”, que permitan lanzar sus compañías de forma segura, sin tener que seguir buscando permanentemente financiación.
Los emprendedores destacan como negativo la posición defensiva de algunos inversores frente al camino elegido por los fundadores y en base al contrato firmado tras su aporte de capital, puesto que legalmente puede desvirtuar el proyecto o incluso adueñarse de él.  De la misma forma, expresaron que algunos inversores se preocupan más por disolver la unión con el proyecto para recuperar su inversión que por la aportación de valor a la compañía cuando ésta atraviesa momentos difíciles.*


Tras el divertido juego del Elevator Pitch, la dura realidad. A los inversores solo les importa de los bonitos sueños de los emprendedores que les den rápidamente el mayor dinero posible. Si el emprendedor sueña, el capitalista es un insomne crónico, no cierra el ojo ni abre la mano. Ni la depravada jerga de los cursis del marketing — ¿un exit del proyecto? ¿un following?— logra esconder la naturaleza despiadada del prestamista. Se va porque encuentra otro más beneficioso y punto; porque es infiel por naturaleza y a mucha honra, deberían de decir los manuales. Ni siquiera te dice que se va a comprar tabaco.
El divertido juego —¡hay gente para todo!— de los ascensores no garantiza la recuperación, ni el crecimiento, ni la estabilidad, ni nada de nada; solo es un ritual, tirando a tonto, mediante el cual no solo la economía tiene que ser divertida sino también el acto de rechazar proyectos.


Cuando las cosas se ponen difíciles, los que hacen su agosto son los vendedores de consejos. Este viejo negocio nunca falla, porque la materia prima es muy barata y la demanda elevada por la angustia. Todos están ávidos de consejos sobre cómo venderse a sí mismos, con la buena idea dentro, que viene a ser el consejo final para ganar ese precioso tiempo. ¡Que le pongas pasión!, te dicen; ¡que no seas un brasas!, te advierten. Y finalmente:

Si la oportunidad no llega; ¡generala tú! Si tienes claro a quién y dónde quieres hacer un 'elevator pitch', propicia esa ocasión. Sé consciente de que en los foros de inversión y en los encuentros puedes encontrar inversores, pero estarán muy solicitados y te será difícil captar su atención. Crea momentos que resulten menos obvios.**


¡Como si fuera tan fácil! Pero al final se trata de decirte que no mereces la atención del inversor si no eras capaz de hacer tu propio Elevator Pitch. Tienen respuestas para todo.
La pregunta que se hacían en 5 Días"¿Por qué es tan difícil asociar a emprendedores e inversores?"— solo tiene un respuesta: van a pisos diferentes. Pedirle al inversor que ame la idea es contraproducente, pues otros le enseñan que ese amor ciega. Por eso prefieren escoger a los menos manirrotos de los soñadores. Ellos no están para romanticismos.
  

* "¿Por qué es tan difícil asociar a emprendedores e inversores?" 5 días Blog Mi empresa 12/05/2014 http://blogs.cincodias.com/miempresa/2014/05/asociar-emprendedores-e-inversores.html
 ** "Consejos Para Hacer Un Elevator Pitch" Blog Mujeres Emprendedoras 26/6/2013 http://mujeresemprendedorasamerica.com/portal/herramientas-para-tu-negocio/507-consejos-para-hacer-un-elevator-pitch#.U3FH8Pl_sdg






lunes, 17 de junio de 2013

Vaguedades y emprendedores

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Cada vez recelo más de las vaguedades. Será porque no hago más que escucharlas por todos lados.
Me dejó bastante perplejo lo que pude escuchar al presidente del gobierno el sábado sobre los emprendedores. Ayer lo comenté de pasada y no dejo de darle vueltas. Creo que decir que son "los emprendedores los que crearán el empleo", que en ellos "está el futuro", que "los gobiernos no crean empleo", que "tomarán medidas para que el crédito fluya a las medianas y pequeñas empresas", que "se ocuparán del desempleo juvenil", etc., no terminan de pasar de la fase de vaguedades. Y me parece un poco preocupante porque ya no sé si es que los políticos no son capaces de expresarse con más concreción o es que no tienen nada más que decir. No sé si son sus estrategas políticos los que les exigen que no den más detalles, su asesores de comunicación que no sean más pesados, o que no saben ir más allá.

La ministra Ana Pastor acaba de aparecer en la televisión hace unos minutos con motivo de la inauguración del AVE Madrid-Alicante, y su explicación ha oscilado entre la obviedad y la vaguedad. Nos ha explicado con tono contundente que el AVE "es bueno para los habitantes de Alicante, para los habitantes de Albacete, para los habitantes de Villena y para los habitantes de Madrid". ¡Faltaría más! Ha dicho también que el turismo es muy importante. Bien. Alguien ha añadido que supondrá la creación de 700 empleos. Bien. ¿De qué, donde, fijos o temporales, en qué sectores? ¿Tendremos que ir todos a Alicante tres veces al año para que salgan las cuentas? Ni una sola mención a otros sectores que pudieran verse beneficiados; el turismo lo justifica todo. Las intervenciones no me aclaran nada, sino que me dejan con más dudas.
Toda la prensa comenta, esta vez sin vaguedades, la complicación de la llegada de ese ilusionante AVE hoy a Alicante, dada la especial situación de la alcaldesa de la ciudad, en mitad de unos cuantos escándalos. Nadie quiere fotografiarse en la inauguración con personajes que en unos cuantos días pueden estar en los titulares de la prensa o en los juzgados. Dice Joan Rossell que él ya no pone la mano en el fuego por nadie. Y hace bien.


Las explicaciones que el presidente dio este fin de semana en su seminario sobre el crédito estaban trufadas por el latiguillo "me gustaría explicar esto, pero no tenemos tiempo". Sin esa explicación ampliada, lo que dijo sirvió para poco, la verdad. Solo saqué una conclusión: que los emprendedores son los que van a crear empleo. Y me echo a temblar.

Esa fe ciega —sin más explicación— en que van a ser los emprendedores los que van a sacar a España de este estado crítico, se queda en poco si pensamos que han sido otros emprendedores los que la han llevado al desastre económico. Tenemos los juzgados llenos de emprendedores. Santo patrón de los emprendedores era el señor Díaz Ferrán; emprendedor de la banca era el señor Blesa, que le daba créditos para sus emprendimientos, y realizaba los suyos, como la compra ruinosa de un banco en Miami; emprendedor es también el señor Duque de Palma que creó, lleno de ese espíritu, el Instituto Nóos, para que las Comunidades más colaboradoras crearan "eventos" que produjeran buena imagen y mejor emprendimiento local; emprendedores con todas las de la ley eran los de la trama Gürtel, capaces de emprender lo que fuera, incluidas bodas imperiales; no hablemos del brillante emprendimiento de las ITV catalanas a cargo de otros brillantes descendientes de ilustres políticos; Marbella era un pueblo lleno de emprendedores; los bancos estaban llenos de emprendedores vendiendo preferentes; la SGAE se dedicó también a emprender por su cuenta la adquisición de teatros y otros negocios; incluso nos llegan emprendedores desde China, como Gao Ping, Rusia y otros países dispuestos a traficar, invertir y blanquear. En fin, que "emprendedores" no nos faltan.


Sospecho que, como no definamos mejor lo que es un "emprendedor" —para distinguirlos de los "depredadores empresariales"— y especifiquemos cuáles son sus líneas preferentes deseables, lo del emprendimiento va a estar complicado otra vez. Hay que empezar a distinguir.
La solución de esta situación exige corregir antes las deficiencias que se han ido produciendo en esa forma de favorecer a cierto tipo de "emprendedores" y negocios aledaños. Lo que a mí me gustaría saber, por ejemplo, es qué va a pasar con esos otros muchos emprendedores, los que emprenden el camino del exilio porque la administración no es capaz de crear las condiciones favorables para que prosperen ciertas líneas de actividad mucho más estabilizadoras para todos en el presente y, sobre todo, en el futuro. Me gustaría saber a dónde va a ir el crédito, si es que sale alguna vez; si se va a potenciar polos industriales en vez de urbanizaciones o chiringuitos; si los bancos van a seguir con la ingeniería financiera antes que favoreciendo a la industria. Hay buenos empresarios y magníficos proyectos pendientes de que alguien apueste por ellos. Hay que elegir bien.


El diario El País publica esta misma mañana un esclarecedor artículo recogiendo diversos estudios académicos sobre la corrupción, su implantación y efecto, localización, repercusiones electorales, etc. Los casos recogidos desde 2005 hasta la actualidad son 800 con más de 2.000 detenidos. Los que no son políticos son emprendedores. El artículo termina recogiendo la siguiente idea de los estudios:

Los geógrafos de La Laguna extraen otra interesante conclusión: un 88% de los escándalos han estado relacionados con el suelo. O con el terreno. De tal forma que el antiguo caciquismo (que los autores sitúan en la primera restauración borbónica) ha sido sustituido por uno nuevo (el de la segunda restauración borbónica), en el que entran a formar parte constructores: “Cuando estos se convierten en grandes propietarios, empiezan a tener el mismo comportamiento que los anteriores caciques”. La diferencia está en que los caciques del siglo XXI prefieren guardar el dinero en Suiza y otros paraísos fiscales.*


El dato de que el 88% de los casos de corrupción tienen que ver con el negocio principal, con los principales emprendedores de este país, las constructoras, inmobiliarias, etc., es estremecedor aunque lo temiéramos. Pero es también esclarecedor: la mayor parte de las actividades, aunque sea por ser poco rentables, han quedado fuera de los focos de corrupción. Todo ese dinero que ha ido a donde no debía, debería fluir ahora hacia sectores que han quedado ahogados por la "enfermedad holandesa" combinada del turismo y el suelo, de la codicia de políticos y depredadores empresariales. El dinero del crédito que se está reclamando fuera para el empleo tiene que ir a otros sectores más estables, capaces de exportar. No puede ir al mismo sitio.
La ministra Pastor decía que el turismo era muy importante para España. Ya lo sabemos. Hagamos que otros sectores también lo sean y dejémonos de vaguedades.


* "La corrupción sumó 800 casos y casi 2.000 detenidos en una década" El País 17/06/2013 http://politica.elpais.com/politica/2013/06/16/actualidad/1371400129_702560.html






martes, 8 de enero de 2013

Empresas

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Euronews nos ofrece un reportaje ("Nurturing future experts")* sobre un programa en las escuelas de Gales. Los empresarios visitan a los estudiantes para enseñarles y motivarles. Trescientos cincuenta empresarios recorren escuelas y universidades para explicarles que pueden crear sus propias empresas. Les indican cómo hacerlo, todo lo que deben tener en cuenta para llevar a la realidad sus propias ideas y enfrentarse a un mundo complicado laboralmente y competitivo. El programa está en marcha desde el año 2000 y sus resultados han sido positivos: el número de personas menores de treinta años que quieren crear su empresa ha crecido en un 35%. Los estudios de la Comisión Europea —nos indican en el reportaje— apuntan a que uno de cada cinco de los participantes en este tipo de programas acabará creando su propia empresa.
El reportaje nos muestra la visita de una joven empresaria —29 años— a la escuela para enseñarles a los más jóvenes en qué consiste eso de ser empresario. Ha conseguido sacar adelante su proyecto y ahora tiene tres personas contratadas. Su resumen a los alumnos de lo que es un empresario es claro y conciso: "no tener miedo a pedir ayuda, no esperar mucho de uno mismo, disfrutar siendo tu propio jefe, y estar preparado para trabajar duro."* No hay secreto, solo confianza, buenas ideas y trabajo, mucho trabajo.


Es una buena idea llevar la confianza a las escuelas, ayudar a entender que existe un mundo fuera de las aulas para el que deben prepararse y que, sobre todo, deben entender. No creo que ni nuestras autoridades educativas, ni nuestros empresarios hayan hecho algo así; al menos yo lo desconozco. Tengo mis recelos sobre la funcionalidad de nuestra educación desde hace muchos años. No creo que esté cumpliendo la misión que debe, perdida entre intereses de todo tipo —de los corporativos a los políticos—, va a la deriva, por inercia, sin que los alumnos sepan muy bien el sentido de lo que hacen. Confieso desconocer el sentido final de esa "educación de calidad" que reclamamos insistentemente. Hace mucho tiempo que no la tenemos; nos lo dicen todos los indicadores. Y parece que solo nos importa ahora.


Otro reportaje de Euronews, esta vez de su programa Learning World** no muestra una iniciativa parecida en las escuelas irlandesas: los niños aprenden a desarrollar proyectos y a montar sus propias empresas en la escuela. Al final del curso realizarán sus exposiciones ante un jurado que las valorará. Tienen la ilusión de pensar en sus propios proyectos; quizá algunos sean realidad. No importa. Es solo un entrenamiento en otra forma de pensar que exige compromiso, iniciativa y trabajo. Lo contrario del "pelotazo".


En ese mismo programa se incluye un reportaje sobre una "prestigiosa escuela de negocios de Madrid", una de las mejores del mundo según The Financial Times. Nos dicen que es un centro de peregrinación de estudiantes de todo el mundo, contando con alumnos de cuarenta países en sus aulas. El 96% de sus alumnos encuentran trabajo en compañías importantes en los siguientes tres meses al término del curso. El precio: 30.000 euros. Nos cuentan también que tienen becas y sistemas de financiación mediante créditos bancarios. Deben ser licenciados con dos años de experiencia laboral. Todo muy profesional, muy cosmopolita, muy eficiente. No parece de aquí. Su director es un alemán.


La pregunta que me asalta es ¿por qué dejamos para el final lo que otros hacen al principio? Los ejemplos de Gales e Irlanda nos muestran que para ellos ser "emprendedor" es una actitud que acompaña desde la infancia y que se fomenta en la adolescencia. A ello contribuyen las instancias sociales que ayudan a configurar sus mentes. Aquí, por lo visto, no. Se ignora la realidad en la que vivirán y en la que deben aprender a desenvolverse, mientras que se montan escuelas de negocios que predican con el ejemplo, es decir, son un auténtico negocio.


El estudio que la Caixa realizó este año pasado sobre las pymes concluía que las empresas españolas tenían un tamaño demasiado pequeño para una economía de nuestras dimensiones. Señalaba La Vanguardia en mayo:
La característica estructura del tejido empresarial español con abrumadora presencia de pymes no es la mejor para un desarrollo adecuado de la economía. Un estudio de La Caixa cuestiona ese modelo, que cree que es consecuencia de una regulación muy estricta en materias como el mercado laboral.
En España el 93% de todas las empresas tiene menos de diez trabajadores, mientras que en Alemania el porcentaje es del 83%, el mismo que la media de los países de la OCDE. Son cifras que aparecen en el último informe mensual del servicio de estudios de La Caixa, en el que se destaca que las grandes empresas tienen un mejor comportamiento. "Las empresas de mayor dimensión no sólo tienden a ser más productivas sino también más propensas a exportar", se señala en el informe. El mismo trabajo añade que "el tamaño de la empresas es uno de los factores más decisivos en sus probabilidades de supervivencia en cualquier periodo".***

Decía el informe que si las empresas españolas tuvieran las mismas proporciones de tamaño, la productividad "sería equivalente a la alemana". Entre las causas que se plantean para esta diferencia las hay administrativas, fiscales, laborales, etc. Pero la que se señala también es psicológica: el miedo a crecer. La Vanguardia se refiere a ello como "falta de ambición" de las empresas españolas.
Ese miedo, esa falta de ambición, se podría compensar si desde la infancia se motivara al crecimiento, a la ambición sana. El mismo miedo que desmotiva el crecimiento es el que siembra el miedo a la contratación. ¿Qué sentido tiene "contratar" si no se crece? Las empresas que crecen es porque transforman la fuerza del trabajo en nuevos productos y servicios y aumentan su producción. Los buenos empresarios son los que aprovechan la capacidad de  las buenas ideas y los buenos trabajadores para crecer. Los malos los que desaprovechan el potencial que tienen o pueden reunir. Si las empresas que van mal despiden y las que van bien no crecen. ¿cuál es la solución?
Si la ausencia de contratación que padecemos es consecuencia de una doble crisis, la económica y la psicológica, a lo mejor los remedios son otros porque las reducciones irán seguidas de un conservadurismo en la contratación. Y eso lastraría más el crecimiento y la recuperación.


Enseñar en la escuela que los que tengan buenas ideas y sentido de la organización pueden emprender acciones con las que estimular la vida de la sociedad en la que viven mediante el trabajo propio y ajeno es una gran labor. Una labor que no cuenta para nuestros políticos que siguen discutiendo tonterías sobre educación sin entrar en lo más elemental; tampoco para nuestras escuela, más pendientes de las "extraescolares" y de cómo cobrarlas. Si se aprende que no se trata de tener una buena idea y echarse a dormir, sino de un trabajo permanente de renovación y esfuerzo, en el que no solo se genera y busca el beneficio propio —eso se aprende rápido— sino el de la sociedad en su conjunto a través del empleo, probablemente habría otra mentalidad y otros resultados. La escuela, entre compañeros, es un buen espacio para comprender que ser buen empresario no es solo enriquecerse mucho, sino contribuir al bienestar social, que el "emprendimiento" no es un acto egoísta y solitario sino una forma de asumir un papel necesario en la sociedad para su progreso. Un tercer reportaje del programa Learnig World de Euronews nos trasladaba a Suiza. Esta vez el tema es el aprendizaje de la ética en el mundo de los negocios. También forma parte del aprendizaje de los futuros empresarios.

También es responsabilidad de las organizaciones empresariales plantear programas de este tipo —gratuitos, claro, que el negocio está en otra parte— para fomentar la idea del empresariado saludable. La idea irlandesa de que monten sus negocios y que se revisen a final de curso no está mal; que los visiten empresarios, tampoco. Pero parece que no seduce mucho la idea.
Hace muchos años comenzaron las visitas de grupos de niños de las escuelas a las empresas. No funcionó, por lo que se ve. Los colegios los llevaban todos los años a la misma empresa y lo importante era ver qué les regalaban. Tradicionalmente, el contacto más parecido que solían tener los estudiantes españoles con una actividad empresarial solía ser sacar dinero para los viajes de fin de curso. La mayoría de las veces las familias acababan comprando lo que a sus hijos les tocaba vender. El mal ejemplo suele tener malos resultados.

* "Un programa educativo en Gales enseña a los estudiantes a emprender" Euronews 1/10/2012 http://es.euronews.com/2012/10/01/un-programa-educativo-en-gales-ensena-a-los-estudiantes-a-emprender
** "Formación empresarial para triunfar en los negocios" Learning World Euronews 30/11/2012 http://es.euronews.com/2012/11/30/formacion-empresarial-para-triunfar-en-los-negocios/
*** "Un estudio de La Caixa cuestiona el modelo empresarial de pymes" La Vanguardia 9/05/2012 http://www.lavanguardia.com/economia/20120509/54290648091/estudio-la-caixa-cuestiona-modelo-empresarial-pymes.html